AGLI Recortes de Prensa   Sábado 30  Octubre  2021

Los peores Presupuestos, el peor Gobierno y los peores socios
EDITORIAL. Libertad Digital 30 Octubre 2021

Ha querido la casualidad, aunque en política haya tan pocas casualidades, que el Gobierno logre los apoyos para superar el primer trámite de los Presupuestos Generales del Estado el mismo día en el que las propias cifras oficiales de crecimiento del PIB dejan en evidencia que esos PGE no sólo son un disparate desde el punto de vista político, sino que están basados en unas fantasías económicas que nadie puede creer.

Pero eso a nadie le importa en el mercado persa en el que Sánchez, más que nunca, ha convertido la política española, que en lugar de en un Parlamento parece decidirse en un bazar en el que todo se compra y se vende sin decoro y sin que nadie se preocupe por tan siquiera aparentar un mínimo de interés por el bien general.

Sánchez sabe que los Presupuestos que va a aprobar no se van a cumplir y sabe el coste que eso tendrá para la economía española. También lo saben sus socios, pero ni a uno ni otros les importa porque todos consiguen lo que quieren: el presidente sobrevivir algo más de tiempo en Moncloa, los separatistas sus demandas que podrán vender ante sus respectivos electorados como una prueba más de su habilidad como chantajistas y saqueadores.

El comportamiento de todas las partes sería igualmente inmoral si las situaciones económica y política fuesen otras: si los separatistas a los que el Gobierno les va regalando pedazos de soberanía no tuviesen como meta destruir España o si las arcas públicas estuviesen repletas de dinero que regalar o malgastar.

Desgraciadamente, estamos ante un escenario muy diferente: los separatistas avanzan en sus planes y no renuncian a sus máximas reivindicaciones mientras el Estado y sus instituciones están cada día más débiles; y, sobre todo, la situación económica es más difícil y promete complicarse muchísimo más en el futuro cercano: las cifras maquilladas de paro no pueden ocultar que España es la economía que menos se ha recuperado tras la pandemia, que será más afectada por la crisis energética y que va a sufrir mayores pérdidas de competitividad que casi todas las demás por la subida generalizada de los precios.

Hasta ahora, además, parecía que todas las adversidades podrían superarse con la supuesta avalancha de dinero europeo que iba a llegar desde Bruselas, pero cada día queda más claro que esos miles de millones se van a condicionar de una forma más estricta de lo que a Sánchez le gustaría y, sobre todo, que su eficacia es muy dudosa en manos de este Gobierno y de sus socios.

La conclusión es que en el momento más difícil no sólo vamos a tener los que quizás sean los peores PGE de las últimas décadas, sino que además seguimos teniendo el peor Gobierno de la historia de nuestra democracia y, sin duda, con los más siniestros aliados. No hay mucho espacio para el optimismo.

Por qué no cae el Gobierno
GRACIANO PALOMO. okdiario.  30 Octubre 2021

Son numerosos los observadores que apuntan que se están produciendo elementos objetivos para apuntarse a la tesis de elecciones generales anticipadas. Es lo que sucede en los países serios de Europa y del mundo libre. Pero, políticamente, España no es una nación “normal”, ni su actual mayoría parlamentaria se puede contemplar en el mundo libre, incluso, aplicando en el empeño la linterna de Diógenes.

Entienden los que así piensan, entre ellos, la estajonavista colega Belén Molleda (20M), que el presidente Sánchez tiene muy difícil gobernar, con el panorama que le circunda y, sobre todo, que corre un serio riesgo. ¿Qué riesgo? Pues que la gallega Yolanda Díaz -nunca fue más fácil en España construirse una carrerita política nacional con tan escasos resultados objetivos- le birle el mango si, en efecto, continúa la podemita/comunista utilizando la vicepresidencia del Gobierno para crecer personalmente como futura candidata a la presidencia. De hecho, su antiguo asesor Redondo (sigue sin explicar sus dineros de antes y de ahora), ya se ha ofrecido para llevarla en yo-landas.

Claro que existen datos sólidos, argumentos objetivos suficientes para que Sánchez se traslade a Somontes y proponga al Rey la disolución de las Cámaras. Eso es lo que se lleva por las grandes naciones democráticas del orbe. Los partidarios de ello deben perder, a mi juicio, toda esperanza de que ello se produzca como Dante a la entrada del V Infierno. El presidente sabe -diga lo que quiera Tezanos- que ahora mismo tiene las elecciones perdidas y que de las urnas surgiría una mayoría de centroderecha y derecha. Y si a algo tiene apego Sánchez en este mundo es a su cabeza. De modo y manera, que aguantará todas las estocadas -algunas bien estultas- podemitas y todos los escupitajos con los que le agasajen los independentistas. Ya se encargará él de poner bombas con metralla en las faldas de su contrincante de extrema izquierda.

Por ahí, no lo veo.

La otra parte. ¿Que Podemos va a estirar la cuerda hasta el punto de que pueda romperse? Eso no se lo cree ni el periodista que escribe que Cuba no ha perdido su antiguo glamour. ¿Qué es Podemos sin poder? ¿Va a poner Ione Belarra en riesgo el Mercedes oficial en el que viaja por cuenta del contribuyente y en el que se esconde de la prensa? ¿Va a poner en almoneda Díaz el pan de los 1.200 asesores que han colocado y que volverían al inmisericorde averno? ¿Van a correr ambas el peligro que supondría su salida del Gobierno y volver de inmediato al ostracismo personal y político? Son de izquierda radical pero no son bobas; mucho menos cuando han paladeado la miel azucarada del poder y saben lo que es vivir en pisos de 500 metros, con servicio, a cuenta de los paganos contribuyentes.

Y con eso, está todo escrito.

La Fundación Disenso presenta el documental que desenmascara la red criminal del Foro de Sao Paulo
'ahora nos toca frenarlos y construir una alternativa'
Agustín Benito. https://gaceta.es/ 30 Octubre 2021

La Fundación Disenso ha presentado este viernes en la Casa de América ante un auditorio de 150 personas -el máximo permitido- y en su primer acto público el documental que desenmascara al Foro de Sao Paulo, la iniciativa transnacional narcocomunista auspiciada a principios de los años 90 -tras el fin de la Guerra Fría- por el tirano cubano Fidel Castro y por el entonces líder sindical brasileño Lula Da Silva y que constituye una amenaza para la libertad y la propiedad en toda la Iberosfera.

El acto ha sido clausurado por el líder de VOX y presidente de la Fundación Disenso, Santiago Abascal, que en su discurso ha instado a «combatir juntos» la amenaza global que constituye el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, «organizaciones mafiosas y peligrosas que han actuado de manera coordinada y que tienen sus tentáculos en el narcoterrorismo y el narcocomunismo». «Es hora de lanzar una voz de alerta, de que digamos que es absolutamente necesario dar esa respuesta global y coordinada».

En la grabación, además del propio Abascal, intervienen Zoe Valdés, escritora y disidente cubana; María Corina Machado, líder de Vente Venezuela y reconocida defensora de la libertad frente al chavismo; Eduardo Bolsonaro, hijo del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y diputado más votado de la historia del país; Aldo Mariátegui, periodista peruano; Mike González, escritor e investigador de The Heritage Foundation; Hermann Tertsch, periodista y eurodiputado de VOX; y Giorgia Meloni, líder de Fratelli d’Italia.

El documental denuncia que en las últimas tres décadas el Foro ha asaltado las instituciones de países en toda la Iberosfera, incluida España, donde ha llegado al poder de la mano de Podemos, y sirve como foco de difusión de las ideas totalitarias del llamado Socialismo del Siglo XXI, y recuerda que el ejemplo del modus operandi de la red es Venezuela, donde el chavismo ha condenado a muerte el futuro del país y lo ha sumergido en la pobreza, y sus vínculos con organizaciones criminales como la participación en su seno de los terroristas de las FARC. «Son las sinergias del lavado de dinero y del narcotráfico lo que mantiene al Foro de Sao Paulo y hace que ahora se pueda permitir esta expansión».

Así, subraya que el Grupo de Puebla -creado en julio de 2019- es un nuevo satélite del Foro que actúa como «lavado de imagen» de la red, «desgastada por sus conexiones con el narcotráfico y los crímenes de lesa humanidad». Este órgano que está compuesto por una treintena de líderes políticos de extrema izquierda, entre ellos el presidente de Argentina, Alberto Fernández; el expresidente boliviano Evo Morales; el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero; y la actual ministra de Igualdad del Gobierno de España, Irene Montero.

También censura la complacencia de Internet y las plataformas de redes sociales con el comunismo, las mismas que trabajan como empresas editoras al censurar y tildar de «delito de odio» las ideas y la visión del mundo de aquellos que rechazan el socialismo. Y llama a la coordinación y la cohesión entre los defensores de la libertad, el Estado de Derecho y la soberanía de las naciones -de ámbitos ideológicos distintos- para reaccionar con fuerza y coraje, y alertar del peligro que representan el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla a ambos lados del Atlántico. En este sentido, lanza un mensaje de esperanza porque «se les puede ganar». «Hay naciones que se han levantado contra la tiranía (…) porque no está escrito en ningún sitio que nuestros hermanos hispanoamericanos tengan que estar condenados a no disfrutar nunca de la libertad y de la prosperidad. Hoy podemos decir que ya les hemos desenmascarado, ahora nos toca es frenarlos y sobre todo construir una alternativa», concluye Abascal.

«Vamos a desenmascararlos para que se sepa quienes son y se acabe la impunidad de la que han gozado hasta la fecha», ha afirmado el director de la Fundación Disenso, Jorge Martín Frías, en su intervención al principio del evento, al tiempo que ha recordado que la ‘Carta de Madrid’, que ya ha sido firmada por más de 8.000 personas de más de 20 países, «está poniendo nerviosos a los que abrazan el comunismo en todas sus facetas». En la misma línea, el jefe de Estudios de la Fundación Disenso, Eduardo Fernández Luiña, ha señalado que el documental es el combate a una «entidad mafiosa» que desestabiliza democracias y altera elecciones, y un paso más en el compromiso con la defensa de la libertad y del Estado de Derecho en la Iberosfera.

El año del Tigre
Rafael Bardají. https://gaceta.es 30 Octubre 2021

2020, el año de la rata, ya sabemos cómo fue: China no quiso parar la exportación de su virus a todo el mundo, para no ser otra vez la potencia perdedora ante un coronavirus. Con su decisión -y la lenta reacción de medio mundo- no sólo condenó a morir a cientos de miles de personas, sino que logró sumir en la confusión estratégica a la única potencia que podía pararle los pies, Estados Unidos. Trump, fuese lo que fuese, tenía muy claro que China representaba la mayor amenaza para los intereses occidentales. Joe Biden parece no enterarse de nada.

El nuevo año 2022, el año del Tigre, no va a comenzar con buen pie tampoco. Ahora mismo está pinchando la burbuja inmobiliaria en China ante la imposibilidad de que sus grandes compañías constructoras hagan frente a la deuda a corto plazo con la que han jugado. La cosa no iría a más si sólo cayeran empresas como Evergrande o Sinic, puesto que su campo de operación es doméstico. Sin embargo, estos grandes holdings puede impactar muy negativamente en el sector financiero chino y eso sí que puede ser un verdadero problema para la economía mundial.

Apunto esto porque me parece vital analizar cuáles pueden ser las consecuencias para la actitud y la política internacional de China. Hasta ahora, se daba por hecho que la estrategia de Pekín era la de superar a los Estados Unidos no de la manera más rápida, sino la más segura y se atribuía a los líderes del Partido Comunista Chino una gran estrategia basada en la paciencia, la prudencia y el largo plazo. La mayoría de analistas chinos dan por sentado que América está inmersa en un inevitable declive y con aplicar las políticas económicas apropiadas, junto con su férreo control político, China sólo debe esperar unos años para convertirse en la potencia hegemónica mundial.

Los expertos occidentales también están de acuerdo con esta visión del largo plazo chino y no creen que sus dirigentes puedan cometer tontería alguna, al saberse ganadores al final del proceso. Pero ya nos hemos equivocado con China más de una vez. Para empezar, cuando en los años 90 el discurso era que integrando a China en la economía mundial, se adaptaría a las normas internacionales. y ya hemos visto que no: los líderes chinos han abusado de sus restricciones para hacerse con tecnologías y know-how de manera subrepticia; han manipulado su moneda para obtener ventajas comerciales; y han impuesto severas limitaciones a lo que pueden hacer las compañías occidentales en su suelo. Igualmente se creía que a medida que China se fuera haciendo más y más rica, se iría también democratizando. Y también nos equivocamos: el PCC ha sido capaz de conservar el control totalitario desarrollando una especie de capitalismo de Estado, basado en la hipervigilancia y el acceso de muchos a privilegios antes sólo a disposición de una casta más estrecha. de la misma forma, se creía que una China más rica, gozando de un mayor estatus internacional, pasaría a ser una potencia más constructiva y pacífica. Pero tampoco. Su desarrollo militar ha sido inigualable en los últimos años (ahí está la última prueba de su misil supersónico) y su actitud agresiva no ha disminuido hacia Taiwán o quien la cuestionara (Australia es sujeto de un boicot tan solo por decidir crear una comisión independiente que estudiara el origen del Covid-SARS-2).

En Europa, sobre todo, seguimos pensando que China seguirá en su curso lento hacia la cumbre. Pero los más recientes hechos puede que apunten a que nos volvemos a equivocar. Si los dirigentes chinos, habiéndose creído los indiscutibles ganadores de esta carrera por el liderazgo, se ven ahora en peligro, tanto por sus debilidades internas como por la reacción internacional a su agresividad, puede que alteren sus planes. Los animales que se sienten arrinconados son los más peligrosos. El gran historiador de las Guerras del Peloponeso, Tucídides, ya nos avisó de la inevitabilidad del conflicto entre una potencia emergente y la dominante. Los Estados Unidos empezaron a prepararse para una guerra fría con China. Puede que los chinos se estén preparando para una caliente. No considerarlo es suicida.

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El grosero mercadeo de los Presupuestos
Editorial La Razón 30 Octubre 2021

Pedro Sánchez ha encarrilado la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para 2022. No debería sorprender, porque este teatrillo de amenazas vacuas, de aspavientos para la galería, de soflamas jactanciosas de los socios de la mayoría Frankenstein es la mueca estéril que marca la gobernabilidad en esta legislatura. Es el día de la marmota de Sánchez que desnuda debilidades y que carece de la mínima credibilidad.

PNV, ERC y EH Bildu han cumplido con el guion y han confirmado que no presentarán enmienda a la totalidad a las imposibles cuentas de Moncloa, que es como certificar –siempre ocurre– que finalmente estamparán sus votos en el recuento definitivo que garantizará, al menos en cuanto al soporte presupuestario, que es la viga maestra del mandato, que el presidente del Gobierno estará en condiciones de agotar la legislatura a finales de 2023. Nada nuevo.

La regla del periodo de la coalición socialista y comunista es que la mayoría que ha sostenido la limitada representación socialista en el Parlamento ha estado siempre dispuesta a refrendar la acción de Sánchez en los buenos y en los menos buenos momentos. Que alguien hubiera osado convertirse en la excepción, salirse del curso establecido, sí habría constituido una extraordinaria anomalía.

En todo este vodevil en el que se juega el bienestar de los españoles, con el dinero y el sacrificio de los ciudadanos, hay un elemento indispensable y definitivo para que las piezas del mecano encajen. Pedro Sánchez y su determinación inalterable en preservar su presidencia y la legislatura a cualquier precio. Su voluntad, hay que reconocerlo, es pétrea. Sumada a su moral relativista, nada ni nadie parece que lo frenarán hasta que la ley obligue a pasar por las urnas. Por eso, en el obsceno mercadeo, mejor chantaje, al que es sometido en cada votación por sus socios parlamentarios, estos tienen casi la seguridad de que lograrán el botín que persiguen sin demasiada dificultad.

En esta ocasión, entre otras remuneraciones, los nacionalistas vascos han logrado la transferencia de la gestión del Ingreso Mínimo Vital, una de sus demandas estrella, y Esquerra, fijar una cuota de producción audiovisual en catalán. EH Bildu es otro de los privilegiados en el festín presupuestario, y, si bien, se ha apresurado a señalar que los presos etarras no han sido fruto de la negociación, la credibilidad de los tratantes es poca o ninguna, con el precedente además de los acercamientos de los terroristas a las cárceles vascas tantas veces desmentidos. Sánchez ha elegido desde el minuto uno negociar y pactar con aquellos que no buscan el interés general, sino el propio, el de sus territorios, y que se han manifestado enemigos de la España constitucional. Que ni siquiera intente un mínimo acercamiento a la oposición sobre la ley más relevante del año retrata un liderazgo sectario que abona el frentismo y la exclusión. Y todo para sacar adelante unos malos Presupuestos.

Bye, bye, Frankenstein
José Alejandro Vara. vozpopuli.es 30 Octubre 2021

El futuro del sanchismo depende de Berlín, del heredero de Merkel. Si se retrasan los fondos o suben los tipos, bye, bye, Frankenstein

Se acabó el tiempo de los politólogos y vuelve el de los economistas. Qué tedio, qué pavor. En este trienio desbarajustado y cruel, con absoluto protagonismo de lo que ahora los bocachanclas llaman 'las políticas', así, en plural, para darse más pisto, hemos asistido a acontecimientos que jamás pudimos imaginar. Un presidente derribado por vez primera en una moción de censura propiciada por una frase incrustada en forma aviesa e impensable en una sentencia judicial. El secretario general del partido con más temporadas en la poltrona gubernamental, defenestrado y encumbrado por su propia gente en el breve lapso en el que Scott Fitgerald se embaulaba tres whiskies. Un pronunciamiento golpista y xenófobo en la región más próspera del Estado y a su presidente huir despavorido para instalarse cómodamente en Waterloo a cargo del erario. Un primer ministro, carente de escrúpulos y menguado de principios, pavonearse con ínfulas de bonaparte junto a una cuadrilla de comunistas incrustada en su Gabinete mientras pulverizaban a pachas el edificio constitucional. Y un desfile de incontables mentecatos y mentecatas en afanosa disputa por conseguir el premio al ministro más incompetente y prescindible en la historia de nuestra democracia. Todo eso ha pasado. Una antología del absurdo, la galería del exceso.

Han sido tres años desaforados, convulsos, desabridos e infernales. Hemos vivido esos 'tiempos interesantes' de la maldición china, muy adecuados para animar tertulias, calentar debates y espolear la imaginación y el argumentario de los espeleólogos de la cosa pública. Toca ahora el retorno a los tiempos oscuros y prosaicos de la economía, ¡estúpido!, de las cuentas, los números y los mercados. Una etapa sobria y desabrida como la prédica de un pastor luterano, en la que lo más apasionante se centra en dirimir si la inflación sola o con leche, es decir, si es temporal o estructural. Y cosas por el estilo.

Vuelta al 2007, al crujir de dientes, la angustia, el horizonte incierto, las cifras mareantes, los datos pesimistas, las previsiones de pánico y demás elementos que redondean el fantasma del cataclismo. Descalabro energético, caos logístico, problemas de suministro, crisis de materias primas...Algo así como si hubieran soltado a los quinientos jinetes del apocalipsis sobre nuestras atónitas cabezas. "Un problema temporal y global", recitan los predicadores de la calma. "Esto también será culpa de Sánchez", argumentan, con hedionda ironía, las cacatúas monclovitas.

A España le pilla mal, con un Gobierno diletante e inútil, enredado en disputas egocéntricas sobre si Yolanda o Nadia, sobre si el Netflix en catalán y si se hace lendakari al jefe de la banda del terror. Endeudados, estancados, sin proyecto ni propuestas, sin equipos ni apenas nivel de competencia, en una situación de fragilidad como pocos países de nuestro entorno. A la espera de los anhelados fondos europeos que penden, cada vez más, de un hilo. En los últimos días ya lo han advertido ilustres voceros de la UE como Paolo Gentiloni, el comisario de Economía, que deslizó una sutil admonición sobre los peligros de cargarse la reforma laboral imperante. O Kadri Simpson, comisaria de Energía, que mandó a hacer gárgaras el plan impotable de la ministra Ribera, un cúmulo de indigeribles disparates.

Quizás Sánchez no haya asumido lo alarmante de su situación. Quizás, como susurra uno de los noventa mil asesores que pululan por la Moncloa, 'ahí nadie parece percibir lo que en verdad ocurre'. Cual el arponero de Mobby Dick: "Todos la vemos pero eso no quiere decir que es real". Bien real es esta descomunal ballena blanca que ahora emerge, fiera y desafiante, que de un coletazo puede destrozar el torpe andamiaje del sanchismo tambaleante.

Su futuro, sabido es, depende, no sólo de las exigencias de Bruselas y los 'hombres de negro', donde están hartos de las incongruencias del Ejecutivo hispano, sino, sencillamente, de lo que decida Olaf Scholz, futuro canciller alemán y menos complaciente con la indolente indisciplina de los países del sur que su predecesora Angela Merkel. Si Scholz se suma en Bruselas al clan de los austeros o de los 'halcones', como Holanda y los nórdicos, y pega un volantazo radical a la política de estímulos monetarios de estos duros tiempos de pandemia, el Gobierno español puede pasarlo muy mal.

Ni la UE ni el BCE. Ni Von der Leyen ni Lagarde. Era Merkel quien marcaba el paso en Europa, quien tomaba las decisiones, quien con su dedito mínimo y rechoncho, señalaba el rumbo a seguir. Todo el resto no es más una desmesurada tramoya infestada de funcionarios, absurdos en cinco idiomas, que ejercen de corifantes en una función ampulosa y desportillada. Será Scholz quien ahora haga lo propio. La inflación levantisca y las turbulencias internacionales han desestabilizado el tablero. Llegan los tiempos duros para gobiernos serios. Es la hora de la ortodoxia y el rigor.

Sánchez, mientras balbucea sus planes sobre completar la legislatura, puede encontrarse de golpe con un escenario no ya adverso, sino imposible. Bien por los fondos o por los tipos. Si se retrasan los primeros o suben los segundos (no lo descarten), apenas sobreviviría (su verbo favorito) dos meses en la poltrona. Y sería ésa, quizás, la única oportunidad para que Pablo Casado, si se olvida de meter el dedo en el ojo de Ayuso, se convertiría en presidente de carambola. No es una fábula. Atentos a Berlín, atentos a Scholz y a su futuro ministro de Hacienda, un liberal muy poco complaciente con 'las cigarras' del sur. Siempre es más tarde de lo que piensas. Bye, bye, Frankenstein, adiós a la política, welcome a la economía.

ERC, PNV y Bildu vuelven a ganar
Editorial ABC 30 Octubre 2021

Una vez más, la escenificación que han protagonizado el Gobierno y sus socios parlamentarios del PNV, ERC y Bildu se ha saldado con un acuerdo que permitirá a Pedro Sánchez aprobar en las próximas semanas sus segundos Presupuestos Generales del Estado. Era lo previsto, y todos los prolegómenos del cortejo no han dejado de ser una ficción para aparentar que son capaces de tensar la legislatura y poner a Pedro Sánchez en aprietos, cuando en realidad el objetivo de fondo siempre estuvo claro: que no deje de gobernar el PSOE porque es el único partido que accede sumisamente a todas las pretensiones del independentismo, y porque Sánchez es el único al que ven capaz de abrir realmente un periodo constituyente en España. No será que no lo advirtió días atrás Arnaldo Otegi, cuando en una charla a sus bases batasunas sostuvo que el objetivo final es que Sánchez gane de nuevo las elecciones y disponga de seis años, los dos que restan de la actual legislatura y los cuatro de la nueva, para dinamitar definitivamente la Constitución. Por eso la negociación de los Presupuestos no ha puesto en jaque la gobernabilidad de Sánchez y Podemos. Ha sido solo la eterna letanía de quejas y reclamaciones para terminar pasando el platillo, ya que saben fehacientemente que Sánchez nunca les dirá aquello de «no es no». Siempre es sí. Primero, para no perder el poder, que es su única prioridad; y segundo, por puro convencimiento del actual PSOE, cada día más alejado de la socialdemocracia tradicional que dice preconizar.

Después de haber entregado al PNV la gestión de las prisiones en el País Vasco, y de consentir que eso permita a cerca de 200 presos etarras ir quedando en libertad en los próximos años sin terminar de cumplir sus penas; y después de haber concedido a los cabecillas independentistas catalanes el indulto para revocar sus condenas de cárcel, poco le quedaba ya al Gobierno de Sánchez por ceder. Por eso, a estas alturas ya casi parecen cesiones menores que se entregue ahora al PNV la gestión del llamado ‘ingreso mínimo vital’, o que se pacte con ERC establecer cuotas de catalán en plataformas multimedia y televisivas de difusión masiva. Sin embargo no son cesiones irrelevantes ni menores. Son nuevos eslabones de una cadena interminable de transferencias y claudicaciones que añaden riesgos a la configuración de esta ingeniería social extremista y sectaria que está imponiendo Sánchez con la complicidad de sus socios. Solo la ingenuidad podía llevar a alguien a pensar que la legislatura de Sánchez podía estar en el aire, y que si no lograba sacar adelante los Presupuestos tendría que convocar elecciones casi de inmediato. Es no conocer cómo funcionan las sinergias en esta tóxica simbiosis entre el sanchismo y el nacionalismo más radical. El objetivo de convertir a España en una ‘nación de naciones’ -ese ítem tan destructivo acuñado por el PSOE- permanece intacto. Y así seguirá mientras Sánchez siga en el poder.

Los socios del Gobierno no presentaron enmiendas a la totalidad de los Presupuestos, lo cual parece una garantía de su aprobación definitiva. Y durante el trámite de enmiendas irán afinando sus exigencias y poniendo fechas concretas para su ejecución. Ahora ya se sabe que La Moncloa no se va a ver arrastrada por lo que ha ocurrido con la izquierda en Portugal. La coalición de Sánchez con Podemos goza de una pésima salud. Pero es lo de menos cuando la obsesión común es intocable. Que se odien entre sí es una cosa. Pero que ese odio les vaya a hacer perder el poder es otra muy distinta.

España sigue perdiendo
Nota del Editor 30 Octubre 2021

España sigue perdiendo, cada vez está mas cerca de ls destrucción total. La única alternativa es Vox, asi que los que aún no se han convencido, son los culpables del desastre.

PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO
Estas son las cesiones de Sánchez a sus socios ‘Frankenstein’ para sacar adelante los Presupuestos
Segundo Sanz. okdiario 30 Octubre 2021

El Gobierno de Pedro Sánchez salvó este viernes su proyecto de Presupuestos de 2022 de una eventual devolución la próxima semana y lo hizo realizando importante regalos a sus principales socios de la mayoría Frankenstein, esto es, los golpistas catalanes de Esquerra, los nacionalistas vascos y los proetarras. En una negociación apurada hasta el final, las amenazas de estos soberanistas de presentar enmiendas a la totalidad se fueron diluyendo a medida que Moncloa atendía sus exigencias. Éstas son las cesiones del Ejecutivo socialcomunista a ERC, PNV y EH Bildu para sacar adelante tales cuentas.

ERC
-Blindar con cuotas el catalán en la nueva ley Audiovisual. El acuerdo alcanzado con el PSOE es que «ERC fijará una cuota de producción audiovisual en Cataluña» en esta norma, que se pactará antes del 31 de diciembre. Los republicanos también indican que «las TV autonómicas con lengua propia, se beneficiarán de los nuevos sistemas de financiación que se establezcan en la nueva normativa». Asimismo, el pacto incluye que «RTVE, en coproducción con TV3, sea motor de producción audiovisual y se reserven fondos para que así sea».

-Transferencia «inmediata» de 18,6 millones de euros para la gestión de los convenios de becas firmados desde el curso 2005. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha enmarcado esta medida dentro de otro pacto paralelo suscrito con el Ejecutivo de Sánchez para dar cumplimiento a una serie de cuestiones pendientes de los Presupuestos de 2021.

-Intensificar los trabajos a fin de elaborar el convenio para la gestión del Ingreso Mínimo Vital por parte de la Generalitat. La cesión del IMV fue uno de los principales ejes del acuerdo presupuestario de 2020 entre Moncloa y ERC para las cuentas de 2021. Sin embargo, el traspaso todavía no se ha producido. La disposición adicional cuarta del real decreto-ley del IMV prevé el estudio por parte del Gobierno de la celebración de convenios con comunidades autónomas que contemplen fórmulas de gestión de la prestación.

-Ejecutar la inversión pendiente en programas de ayuda humanitaria. Es otro tema pactado en 2020 y que Moncloa no ha activado. Se trata de la creación de un corredor humanitario «para proyectos de ayuda humanitaria, refugiados y peticiones de asilo»,

-Convocar de inmediato un comité de seguimiento de la ejecución de las inversiones del Estado en Cataluña. Este órgano analizará el motivo de los incumplimientos sistemáticos de las inversiones presupuestadas para Cataluña y diseñará una «cláusula de salvaguarda» como garantía de cumplimiento en los Presupuestos de 2022.

PNV
-Asunción íntegra del Ingreso Mínimo Vital por el Gobierno del País Vasco. La gestión del IMV se transferirá «incluso antes de cerrar este año» o «muy a principios del siguiente», según el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban. La cesión de esta prestación ya estaba apalabrada con el ministro de Inclusión, José Luis Escrivá, desde hace un año, pero se ha materializado ahora tras jugar un papel clave Idoia Mendia, vicepresidenta socialista del Gobierno de Íñigo Urkullu.

-Avances en el soterramiento del Tren de Alta Velocidad (TAV) en su entrada a Bilbao y Vitoria. La secretaria de Estado de Transportes, Isabel Pardo de Vera, afirmó esta semana que el proyecto del Ave vasco está «orientado» y apuntó a próximas reuniones con los alcaldes de las capitales vascas. Los peneuvistas consideran «positivos» estos pasos.

-Compromiso de cumplir con acuerdos ya firmados sobre inversiones en infraestructuras. Esteban se ha mostrado este viernes convencido de «corregir» en el trámite de enmiendas, con permiso de socialistas y comunistas, la «desaparición» de distintas partidas relativas a algunas infraestructuras ferroviarias (pasos a nivel), o «proyectos de envergadura en materia de digitalización económica, que van en línea con lo que también pretenden los Fondos Next Generation: asentar unas nuevas bases de la economía para el futuro», sostienen los peneuvistas.

-Corregir el descenso de la inversión en el País Vasco y Navarra. En el caso de la primera, su partida en los Presupuestos Generales del Estado para 2022 se ha visto disminuida con respecto a los de 2021. Si en ellos recibió 512,46 millones, ahora tiene asignados 489,56 millones, una reducción que los nacionalistas esperan revertir en las enmiendas parciales con permiso de Moncloa.

EH Bildu
-Acercamiento de presos de ETA a cárceles del País Vasco y Navarra, beneficios penitenciarios y liberación progresiva tras la transferencia de Prisiones al Gobierno vasco. Los batasunos niegan que los presos de la organización terrorista ETA estén detrás de su negativa a vetar el proyecto de Presupuestos de Sánchez. Sin embargo, unas recientes palabras de Arnaldo Otegi en un foro interno de Bildu desvelaron la negociación oculta: «Si para que salgan los 200 presos hay que votar los Presupuestos, los votaremos». Superado el debate de totalidad la próxima semana, los proetarras aprovecharán el trámite de enmiendas parciales para arrancar más dinero al Gobierno.

Verdugos y víctimas
Gregorio Morán. vozpopuli.es 30 Octubre 2021

La primera vez que escuché el grito de ¡Traidor! fue en 1980, a la puerta de la Sala de Juntas de Guernica, el día que salió elegido Carlos Garicoechea como primer lehendakari de la democracia. Se la echó a la cara una emakume -vieja dama nacionalista- al que entonces dirigía Euskadiko Ezquerra, Mario Onaindía. No puedo olvidar el gesto de la señora hacia quien había sido condenado diez años antes a una doble condena a muerte por un Tribunal Militar, en Burgos, un gélido día de diciembre de 1970. Aquel ¡Traidorrrr¡, con la erre tan arrastrada como un disparo, era la reacción de una militante del PNV frente al que no había votado por su candidato.

Una sociedad maltrecha y dividida que acunó el carlismo, del que quedó una huella muy honda de tres guerras civiles, hasta llegar a hoy. La política vasca ha mantenido siempre dos lenguajes y cualquier comparación con otra región española no son más que fórmulas para aquietar nuestras propias convicciones. En palabras llanas: cuando Arnaldo Otegi discursea hay que detectar si lo hace en Onda Media o en Frecuencia Modulada. La Media va dirigida al público en general; la Modulada sólo debe ser captada por los suyos.

De esa confusión surgen las cábalas sobre cuál de las dos es la auténtica voz del abertzalismo. Valen las dos. Cada una responde a sus intereses y a las necesidades del público receptor. Si juzgáramos por el valor de ambas lo mejor que podríamos hacer es archivarlas. Responden a necesidades diferentes. Si se me permite la osadía del símil, ocurre como con las encíclicas papales; sea creyente o ateo siempre encuentra en ellas algo donde acogerse.

En Onda Media, Bildu se muestra afectado por el dolor “injusto” y por la cantidad de tiempo que se tardó en eliminarlo. Un lenguaje digno de tiempos borrascosos, porque es tanto como apuntar a que existen dolores justos -nos mantenemos en la jerga de las religiones punitivas y las crueles tradiciones para alcanzar el Paraíso- y luego el lamento, porque fue muy largo. Algo que debe traducirse como un siniestro error de cálculo; hubiera bastado con reducirlo.

La voz trasmitida en Frecuencia Modulada es más precisa, se pudo escuchar dos días más tarde en una asamblea de militantes y está ausente de las virguerías de nuestros egregios analistas: “hemos vuelto a colocarnos en el centro del tablero, dándole una patada al hormiguero”. Y Otegi tiene razón por lo del tablero y más aún en lo del hormiguero. Dejémonos de admoniciones sobre la sinceridad de las disculpas a las víctimas. Valen lo que pesan las palabras, nada, porque nada puede ya resarcir a los afectados; unos porque han sido asesinados y los demás porque la sociedad vasca los ha matado de dolor, de miedo, de soledad.

Somos esclavos de la simplificación. Cuando Arnaldo Otegi habla en Frecuencia Modulada nuestros espíritus beneméritos olvidan lo más importante y no escuchan más que el ruido. En las últimas elecciones autonómicas de hace un año Bildu consiguió el 28% de los votos, o lo que es lo mismo 250.000 papeletas. Fueron lo más llamativo y lo menos resaltado de aquellas elecciones donde la abstención dejó fuera de las urnas el 49,22%. Se convirtieron en el segundo partido del País Vasco, dispuesto a seguir en el centro del tablero y si puede echar a los demás del juego tras pisotear el hormiguero.

Una sociedad convive bajo un consenso hacia el terrorismo que obliga a mirarla no con la complacencia del nacionalismo sino con la conciencia de una enfermedad que se hizo crónica. Siempre es mejor que ese tumor esté bajo los paliativos de unas instituciones democráticas que a tenor del crimen, aunque de ahí parta un trecho tortuoso que no debería terminar condicionando al gobierno, sea el de Sánchez o el de cualquier otro. Luego viene el discurso del blanqueamiento y en verdad que roza la desvergüenza. Zapatero como adalid de la paz, Eguiguren y Otegi como esforzados negociadores del final del terrorismo.

A ETA no la derrotó ni Zapatero ni las mediaciones de Eguiguren y Otegi, ni el talento avieso del recién canonizado Rubalcaba. Ya sé que es en desdoro de tan autosatisfecha clase política en el poder, pero el final de ETA fue obra de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Lo reconoció la mejor cabeza de Herri Batasuna y puente con la organización terrorista durante muchos años, como letrado y europarlamentario, Txema Montero. La sociedad vasca tampoco ayudó a ese final; estaban hartos, pero el miedo, confundible con la omertá, la cubrió de vergüenza hasta que la famosa “Ponencia Oldartzen” (1994), o lo que es lo mismo la estrategia demencial de “socialización del sufrimiento”, echó un último aliento que alcanzó hasta al asesinato de Miguel Ángel Blanco. Una nueva generación de terroristas se enfrentaba a una nueva generación de vascos sin complejos.

Para Otegi y Bildu, todos los terroristas presos, son sus “presos políticos”. El adjetivo figura en la intervención de Arkaitz Rodríguez, la pareja de Otegi en Ayete. Pero la emitió en euskera. Sólo la periodista Leyre Iglesias recogió tan significativo detalle. No cuesta entender la indignación del puñado de temerarios que se enfrentaron entre el aislamiento y la calumnia, y a costa de su vida, frente a la representación de esa mesnada de los 250.000 votos que aún piensan que la sangre vertida mereció la pena. Fueron más de 850 muertos contabilizados y no hay GAL y sus 27 crímenes de Estado que puedan atenuarlos. Sin contar los atentados fallidos y las amenazas y las extorsiones mafiosas. Los muertos siempre están solos pero los asesinatos terroristas dejan siempre una huella entre los vivos que no se borra nunca. Las heridas persisten y no se curan porque pertenecen a la memoria de las víctimas, allí donde no caben los verdugos.

Que Bildu coloque a sus presos, porque son los suyos y los de 250.000 ciudadanos que les siguen, como condición para apoyar al gobierno de Sánchez no tiene nada de descabellado, hasta tiene su lógica. Lo que rompe el tablero y nos convierte en un hormiguero es lo de jalear perdones, resarcimiento del dolor de las víctimas y demás palabras emitidas en Onda Media para calmar el descrédito. ETA se acabó pero no murió; sigue su espíritu. El terrorismo llegó a su final y ahora busca un lugar en el tablero que salve los muebles y habilite los restos del naufragio con la misma facilidad con la que ha logrado penetrar en el reino del olvido.


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