AGLI Recortes de Prensa   Domingo 7  Noviembre  2021

Crear riqueza o repartir miseria
Jesús Cacho. vozpopuli.es 7 Noviembre 2021

"Tengo un empleado que se pone enfermo cada vez que juega el Atlético de Madrid. Si el partido es de Liga, indigestión; si toca Champions, dolor de cabeza, y si la cosa va de Copa del Rey, mareos o náuseas a elegir. Con su esposa, forma un matrimonio bien avenido que se acopla de maravilla a la hora de caer enfermo cada dos por tres; las breves mejorías duran el tiempo necesario para poder pedir un anticipo, acontecimiento que viene acompañado de fuertes recaídas una vez cobrado el mismo. Tampoco me faltan los enfermos crónicos discontinuos, gente que se pone mala los fines de semana o desaparece dos o tres días después de cobrar, circunstancia que te justifican con alguna enfermedad leve sobrevenida. Y luego está el auténtico campeón, el profesional doctorado en bajas médicas, ese experto en acumular años de baja sin que tribunal médico alguno logre desanimarlo ni Mutua achantarlo. Dispongo de un caso real, con nombre y apellidos, que lleva ocho años por este sistema sin dar palo al agua".

Así resume su situación un empresario madrileño del sector servicios, con varios cientos de empleados en nómina. "En sectores como el mío, la baja médica ha dejado de ser una contingencia obligada por enfermedad del trabajador para convertirse en unas vacaciones pagadas a pachas por la empresa y la Seguridad Social. La picaresca es la norma y la necesidad, la excepción. Una vergüenza en la que participan activamente los sindicatos, sin cuya colaboración no sería posible este atraco. La operativa es conocida: 'o me da usted lo que reclama mi afiliado o se da de baja', así funciona, de modo que un trabajador no está de baja cuando el facultativo lo prescribe, sino cuando la reclama porque le da la gana o le conviene. Es una consecuencia de haber derogado el artículo 52.d del Estatuto de los Trabajadores que permitía el despido objetivo por acumulación de bajas médicas. Qué duda cabe de que habrá despidos injustos de gente realmente enferma, pero para eso están los tribunales (los juzgados de lo laboral, ese mercado de abastos de Princesa 3, en Madrid, donde mal se le tiene que dar al currito para que no salga por la puerta grande cortando orejas y rabo, obligado como está el empresario, además, a soportar la carga de la prueba). Así que no queda otra que seguir tragando, y no solo al empresario, que perdería aún más si pretendiera pleitear en un juicio perdido de antemano, sino también al trabajador honesto que cumple su deber y paga sus seguros sociales para que otros vivan a cuerpo de rey sin dar palo al agua".

Esta es solo una parte de la realidad que soporta a diario cualquier pequeño y mediano empresario (los del Ibex son cosa aparte), un empeño realmente vocacional, con altas dosis de masoquismo, que obliga a quien lo elige a soportar la incomprensión de una parte importante de la sociedad y la sospecha del Gobierno de turno, de derechas o de izquierdas, para quien no pasa de ser un objeto sospechoso al que freír a impuestos, además de un defraudador nato al que perseguir sin piedad. Ahora, la ministra de Trabajo, esa maravilla rubia, antes morena, hija del dirigente de CC.OO. de Galicia, prepara una reforma laboral que, en el fondo, no persigue sino dar más poder a los sindicatos, ese colectivo que a duras penas logra reunir unos miles de simpatizantes cada Primero de Mayo y no sin antes pasar lista entre sus "liberados", vale decir poner al empresariado a los pies de CC.OO. y UGT con una legislación laboral que recorte su capacidad de acción y ponga en riesgo la propia viabilidad de la empresa.

Nadie sabe en qué terminará esta farsa, la comedia bufa en que se ha convertido el supuesto enfrentamiento dentro del Gobierno entre la tropa socialista y la podemita. Las últimas noticias apuntan a que tanto Sánchez, a quien en el fondo le gusta la "revolución" que persigue eternamente Yolanda, como la propia reina roja están dando marcha atrás en sus pretensiones iniciales, obligado el presidente a seguir los dictados de la Comisión Europea si quiere recibir los fondos comunitarios con los que espera apalancarse en el poder al menos durante una década. Y no es que a los burócratas de Bruselas les importe tanto nuestra tasa de paro como el previsible escándalo que supondría entregar unos fondos cuyo destino final no sería muy distinto al de los Planes E de Zapatero y demás aventuras corruptas. Estemos ante una reforma light (como parece previsible) o más bien dura, la realidad es que la presión sobre las empresas no deja de crecer. Raro es el día en que una nueva amenaza no se yergue sobre el colectivo empresarial. Esta semana ha sido el ministro para la Seguridad Social, José Luis Escrivá, quien ha anunciado, llueve sobre mojado, la subida de las cotizaciones sociales en medio punto para ayudar a pagar las pensiones de los llamados "babyboomers" (empiezan a jubilarse a partir de 2022), una medida que estaría vigente durante 10 años, dice su señoría (y no hay forma de creerle, sabiendo cómo lo contingente se convierte en permanente en este país) y que apenas lograría recaudar unos 17.000 millones en la década, cifra inferior en más de 3.000 millones a lo que el próximo 25 de noviembre gastará la Seguridad Social en abonar las pensiones del mes de noviembre y la extraordinaria de Navidad.

Que la cantidad sea modesta en términos globales no empece su significado como nuevo obstáculo, uno más, a la actividad empresarial, en tanto en cuanto aumenta los costes laborales, reduce la competitividad empresarial y retrae la contratación de nuevos trabajadores. Es sabido que las empresas españolas soportan uno de los costes sociales más altos de la OCDE, al punto de que solo cuatro países (Francia, Chequia, Italia y Suecia) superan el tipo de cotización (porcentaje aplicable a las bases para la obtención de las cuotas de la Seguridad Social) del 29,9% vigente en España, para una media OCDE del 17,2%. Es verdad que en Francia ese porcentaje es aún superior, nada menos que del 35,9% (lo cual explica en buena parte los problemas estructurales galos), pero la comparación es proporcionalmente desfavorable a España al tomar en consideración el sueldo medio francés, bastante superior al español. Y otro tanto ocurre si se toma el PIB como medidor de referencia. En consecuencia, el empresario trata de contrarrestar los efectos de ese "impuesto al empleo", como se han definido las cotizaciones sociales, contratando menos gente y recortando salarios, que serían un 29,9% superiores, antes de impuestos, en caso de no existir ese pontazgo.

"Las cotizaciones a la Seguridad Social por parte de los empresarios, sin incluir autónomos ni trabajadores, suponen un 8,3% del PIB. Es decir, superan a todo lo que se recauda por IRPF. ¿Es realmente sensato plantear una subida?", se pregunta Miguel Sebastián. De modo que cualquier subida de cotizaciones se traduce, antes o después, en menores salarios y en menos empleo, una de las razones que explica las llamativas cifras de paro españolas, ahora mismo en el 14,6% de la población activa a pesar del favorable comportamiento del empleo en los últimos meses, frente una media de la UE del 6,9%, porcentaje que rondaría el 5% si de esa media se excluyera a España. Las consecuencias las paga el empleador (el 23,6% de aquella cuota corre a su cargo) y las paga el trabajador (que abona el 4,7%), quien, además de mermado su salario, ve reducida la oferta de nuevos y buenos empleos, y las paga el propio país, las paga España, cuya economía avanza lastrada por una legislación que penaliza la actividad económica.

Son legión los empresarios españoles que esta semana se han acordado, y no para bien, de José Luis Escrivá, un oportunista de manual, un independiente enragé, según el listo de Álvaro Nadal, durante el Gobierno Rajoy que lo situó al frente de la AIReF, y que devino en ferviente socialista en cuanto Sánchez llegó a Moncloa, un Sánchez que por fin dio curso a su ambición por medrar haciéndolo ministro. Escrivá sabe de sobra que el futuro de las pensiones no se solucionará poniendo un nuevo dogal en el cuello de las empresas españolas. Y sabe también que, a falta de decisiones de más enjundia, tipo mochila austriaca, habrá que ir subiendo de forma paulatina la edad de jubilación conforme a las nuevas realidades demográficas, y habrá, entre otras cosas, que volver a introducir ese factor de sostenibilidad que tan dogmáticamente se cargó este Gobierno por haber llegado de la mano del PP. Desde luego no se arreglará subiendo las pensiones con fines electorales e indiciándolas al IPC, es decir, agravando los problemas de base.

No hay país de la UE donde las empresas reciban un trato más hostil por parte de su Gobierno que en España, algo que solo se explica por puras razones ideológicas. Para muestra, el botón del titular que Mercedes Serraller publicaba aquí esta semana: Sánchez prometió a Bruselas una reforma laboral sin "obstáculos desproporcionados a las empresas", ello dentro de los documentos del Plan de Recuperación remitido a la CE y que Moncloa se niega a hacer públicos. Toda una confesión de parte de quien considera a los empresarios como sus enemigos naturales, en lugar de como indispensables aliados para el desempeño económico del país que preside. La obsesión de Sánchez y de Yolanda, la nueva Phasionaria de la izquierda comunista, se llama ahora temporalidad. Hay que reducir la temporalidad, ciertamente excesiva, del mercado de trabajo español. Pero acabar con ella a cualquier precio, en una economía conformada por pymes y dependiente de un sector servicios (básicamente el turismo) de una estacionalidad manifiesta supondrá de nuevo, si Bruselas no lo remedia también, destrucción de empleo y aumento del paro. Al fin y a la postre, no hay mayor precariedad que la de estar mano sobre mano.

Parece que no habrá cambios en los costes del despido fijados por la "abominable" reforma laboral de 2012. Manda Bruselas. En las causas objetivas seguirán vigentes los 20 días de sueldo por año trabajado, con el tope de una anualidad, y en el caso de despido improcedente, que es el que suelen fijar los jueces de lo "social" por sistema, valdrán los 33 días establecidos por la reforma Rajoy. ¡A ver cómo explicas esta bajada de enaguas, querida Yolanda, a tus compis de Comisiones! En la progresista Dinamarca, el coste del despido es casi nulo y el subsidio de desempleo está condicionado a la asistencia a cursos de formación, a buscar activamente trabajo y a aceptar la primera oferta que se recibe. Una serie de condiciones que, en general, rechaza nuestra izquierda, en el fondo profundamente franquista aunque finja ignorarlo. Y está por ver lo que ocurre con el otro gran caballo de batalla, la prevalencia de los convenios sectoriales sobre los de empresa, el otro bloque de cemento atado al cuello del que se liberaron las empresas tras la reforma de 2012. "¿Por qué si la justicia persigue la cartelización empresarial de precios que opera en contra de la libre competencia, no hace lo propio con los convenios sectoriales?", se preguntaba Jesús Banegas en un esclarecedor alegato publicado aquí hace escasas fechas.

Aurelio Medel, un antiguo alto cargo del Santander, publicaba este viernes un interesante artículo en Cinco Días en el que, tras pasar revista a las grandes magnitudes de nuestra economía, aseguraba que "los problemas de las cuentas de España se resolverían de un plumazo si el sector privado empleara a 18,5 millones de personas, en vez de 16,5 millones. El impacto sería aún mayor si esos dos millones de nuevos empleos salen de la lista de 3,5 millones de parados. Esta creación de empleo, que requiere de varios años de fuertes tasas de crecimiento, multiplicaría los ingresos por cuotas a la Seguridad Social, con lo que se salvarían las pensiones a corto y largo plazo, aumentaría los ingresos por impuestos…". Imposible no estar de acuerdo. Esa sería una revolución que volvería del revés el horizonte económico español, condenado a la mediocridad de resultados en términos de empleo y nivel de vida por culpa de la clase política que padecemos. Pero para conseguir esos 18,5 millones trabajando hay que liberar a la empresa de los yugos que uncen su actividad. Hay que liberalizar sectores, todos, y someterlos a la más estricta competencia para abaratar precios; hay que bajar cotizaciones sociales; hay que reducir -todavía más, sí- los costes de indemnización por despido (los españoles -los europeos, en general-, tendrán que elegir algún día entre el despido libre con posibilidad cierta de encontrar otro empleo al día siguiente, o el despido improcedente que impera por estos pagos, con los consabidos dos años sabáticos cobrando un paro que pagamos todos con nuestros impuestos); hay que obligar a patronal y sindicatos a financiarse con las cuotas de sus afiliados, hay que apuntalar la seguridad jurídica, y quizá algunas cosas más.

Karl Vossler, rector de la Universidad de Munich y gran hispanista, dejó escrito en su obra 'España y Europa' que "algo, por cierto, ha descuidado siempre la política española o no lo ha sabido entender nunca: la cuestión económica. Plena prosperidad económica no la ha gozado este pueblo ni cuando le pertenecía medio mundo en el siglo XVI y, en cambio, en la segunda mitad de ese siglo, tres veces hizo quiebra el Estado". Dando por bueno el aserto, España no está condenada a tener unas tasas de paro que avergüenzan, ni al default que parece inevitable si seguimos acumulando deuda, ni a soportar una administración elefantiásica que no funciona, ni a la crispación política permanente, ni al guerra civilismo perpetuo, ni al perenne despilfarro, ni a la corrupción… Italia, un ejemplo hasta hace cuatro días de todo lo que no se debía hacer, ha cambiado de plano y como por ensalmo. Se puede cambiar, cierto, aunque tal vez habría que empezar por no votar a presidentes capaces de plagiar sus tesis doctorales y nombrar ministros a gente que no contrataríamos en nuestra empresa ni para fregar los baños. Se trata de crear riqueza, no de repartir miseria. El milagro italiano se apellida Draghi, y su sola presencia ha sido capaz de cambiar la cara de un país que parecía condenado. Hay solución, aunque toca esperar. Mientras tanto, los empresarios españoles tendrán que seguir lidiando con esos empleados que se ponen malos cada vez que juega el Atlético de Madrid.

Semana roja en Iberoamérica: se crean dos, tres, muchos 'narcovietnams'
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 7 Noviembre 2021

En Enero de 1965, Ernesto "El Che" Guevara envió a la Conferencia Tricontinental de La Habana un pomposo "Mensaje a los pueblos del Mundo", del que sólo se recuerda una frase: "crear dos, tres, muchos vietnam", a la que, en realidad, seguía esta otra: "esa es la consigna". En Memoria del Comunismo (v. "El Che Guevara o el buitre fénix") cuento cómo el Che había sido ya condenado a muerte por Fidel tras dos años de secuestro en La Habana, una vez fracasadas sus aventuras guerrilleras en África y convertido en un incómodo terrorista sin empleo que buscaba padrinos en Moscú o en Pekín. Y mientras el Che daba tumbos por Bolivia camino de una muerte segura, Fidel, convertido en el sicario más fiel del Kremlin, reunía en Tropicana a la flor y nata del terrorismo mundial. El Che quedaba para mandar testamentos que captaran la imaginación de terroristas jóvenes, mientras los adultos intercambiaban armas y proyectos. Al poco murió el Che, que para eso lo mandaron a los Andes, y su foto ha sido la mejor propaganda de la causa más abyecta y criminal de la Historia.

Un enemigo, muchos frentes
Como en La Habana estaban todos los grupos terroristas del mundo, aquella frase del Che dio lugar a la escolástica habitual del leninismo, sobre todo tras la ruptura entre Moscú y Pekín que dividió el comunismo mundial hasta 1989. Incluso los trotskistas, condenados por las dos mecas rojas, la utilizaron para legitimar la "revolución permanente" de Trotski, gemela de la "revolución cultural" de Mao, que Moscú condenó por "aventurerismo". El desarrollo más coherente de la frase de Guevara fue el "foquismo" de Regis Debray, que peregrinó hasta encontrar al Che, jugó a matar chilenos y sobrevivió de milagro.

En realidad, la "vietnamización" del Che es, como todo lo suyo, un lugar común. Se trata de la ancestral táctica guerrillera de atacar con poca gente en varios lugares para inmovilizar una fuerza mayor pero estática y que se mueve en un entorno hostil. Mao la teorizó en "La guerra popular prolongada" y Sendero Luminoso la adaptó con terrorífico éxito en Perú. Pero es que Abimael Guzmán era mucho mejor estratega que el Che.

La existencia de muchos frentes necesita, para ser eficaz, que haya un solo enemigo. En La Tricontinental estaba claro: el capitalismo occidental. Por eso estaban ahí todos los grupos islamistas, empezando por la OLP de Arafat, que a través de Argelia o el Líbano entrenaba la URSS. Mientras, el Instituto Lumumba adoctrinaba en Moscú a jóvenes del Tercer Mundo, que se unían a cualquier guerrilla con la teoría puesta y la práctica por aprender. Pero a matar y a morir se aprende rápido. Centenares de miles de vidas se han perdido en la América galvanizada por el Che desde aquel lejano 1965. Pero como enfrente, desde la caída del Muro y la actual implosión cultural en Occidente no hay nada, la letal y ruinosa doctrina comunista ha vuelto.

Escenario de la subversión continental
Esta misma semana, en un teatro selvático de la Araucanía chilena, donde hace medio siglo anduvieron Debray y otros seguidores del Che, un grupo vagamente mapuche ha declarado la guerra al Estado Chileno, a su Ejército, enviado por Piñeira a patrullar zonas inaccesibles para la policía, y al sistema democrático, que contra lo esperado en las elecciones de este mes, podría no facilitar el proyecto bolivariano de una nueva Constitución asamblearia y plurinacional pero en la que no existe la división de poderes propia de la democracia parlamentaria occidental sino lo que el franquismo llamó "democracia orgánica", un régimen de corte mussoliniano y entraña comunista, en la que en vez de representantes de la Familia, el Municipio y el Sindicato encontramos a los Pueblos Originarios, los Sindicatos de clase y el Pueblo, eufemismo legitimador del frente único y el partido comunista.

Ese mismo día, el presidente argentino Alberto Fernández se reunía en Buenos Aires, en la Embajada del Méjico de AMLO y con la excusa de un libro que le han escrito a Evo Morales, con el expresidente boliviano y gran caudillo cocalero, padrino del gobierno de Sombrero Luminoso, y con Rafael Correa, expresidente de Ecuador y prófugo de la justicia de su país. Poco antes, el gobierno Fernández-Kirchner envió a su embajador en Chile que se ocupase de la defensa de Facundo Jones Huala, imputado por varios delitos de terrorismo y cabecilla mapuche. Este indigenismo comunista está respaldado por líderes históricos del terrorismo montonero, como Roberto "El pelado" Perdía, Eduardo "El negro" Soares, y su Asociación Gremial de Abogados de la República Argentina, que, junto a la mapuche María Nahual, que agredió físicamente a un fiscal, defiende a Elena Yparaguirre, histórica Nº2 de Sendero Luminoso y reciente viuda de Abimael Guzmán.

Las FARC y los falsos mapuches
El círculo de complicidades se cierra con un dato al que en su día no se prestó atención y que ha sido rescatado por periodistas de La nación: en el famoso ordenador de Raúl Reyes, cabecilla de las FARC, se encontraron correos del entonces líder de la guerrilla narcotraficante con Jones Huala. Y como las FARC y el régimen chavista, ahora madurista, de Venezuela, son uña y carne, no sorprende que el súbito y electoral alzamiento mapuche se financie desde Caracas, junto al narcotráfico y al clásico robo de maderas.

Retengamos este dato: en suelo mejicano, el presidente argentino agasaja a los ex-presidentes de Bolivia y Ecuador y pronuncia un discurso ferozmente anticapitalista y típicamente bolivariano, preludio del camino que puede emprender la Argentina si los peronistas pierden las elecciones y la impunidad judicial que para eludir gravísimos casos de corrupción tenía hasta ahora Cristina Kirchner en el Senado. Con dos años por delante y un futuro de prisión, pocos dudan que su país va a tomar un rumbo comunista. La pésima situación económica, que con el gobierno Fernández-Kirchner sólo puede ir a peor, dibuja un horizonte de violencia y desestabilización institucional, justo el caldo de cultivo de la subversión iberoamericana hoy.

El Gobierno peruano, con el terrorismo
Al mismo tiempo, en esta semana roja, se producían en Perú dos hechos que lo acercan a la dictadura comunista: de forma incomprensible, el Parlamento dio su confianza al Gobierno de Mirtha Vásquez, comunista menos zafia que Guido Bellido pero igualmente partidaria de liquidar el actual régimen constitucional y, como prueba del desastre parlamentario, la primera ministra defendía a un grupo terrorista que acaba de perpetrar el mayor atentado en la historia del Perú contra una instalación minera.

Eso sucedía al mismo tiempo que su gobierno sacaba al Ejército a las calles de Lima para combatir, en teoría, la delincuencia generalizada, en la práctica, para frenar las movilizaciones callejeras contra el desastre de la gestión de Castillo, que en sólo cien días ha conseguido arruinar el país, el de mejores resultados económicos de la región en las últimas tres décadas. Y perpetraba dos cambios sucesivos e inexplicados, seguramente ilegales, en la cúpula de las Fuerzas Armadas, rechazados en una durísima carta por generales en el retiro, con Chiabra al frente, que apunta a figura de futuro.

Esto demuestra, por si hiciera falta, que sin solidez institucional no hay tranquilidad ni prosperidad duraderas. Y Perú es un país gobernado por los que siempre han querido acabar con lo que le daba prosperidad. No nos sorprenda que Sendero Luminoso tenga ya un ministerio de la Coca en el VRAEM y que grupos terroristas perpetren espectaculares atentados contra las empresas mineras, ahuyentando la inversión extranjera. La cocaína es el único negocio respetable para los comunistas, de la Camarada Vilma en la selva al ex-premier Bellido o los Dinámicos del Centro, la banda de Cerrón que, presuntamente, aportó el dinero del narco para la campaña de Castillo. Se cree que por ahí esta pillado Castillo y nunca podrá romper con Cerrón.

El indigenismo contra la propiedad
El terrorismo mapuche simultáneo en Chile y Argentina, la absurda reivindicación de un Estado Mapuche desde el Pacífico al Atlántico, que nada tiene que ver con la historia real de los mapuches antes o después del descubrimiento y civilización españolas, ni siquiera con la independencia, prueban que, como en el indigenismo peruano aprovechado por Castillo, el antiespañolismo de López (C)obrador o las fabulaciones andinas de Evo, lo que se ha colado insidiosamente en la legalidad, especialmente argentina, es una legitimidad perdida en la bruma de una historia mítica por encima de la civilización liberal y del sistema republicano democrático impuesto, tras la independencia, en los antiguos virreinatos de la Corona de España.

Victoria Villarruel lo ha explicado perfectamente -pueden verse sus argumentos en YouTube- a propósito de las invasiones de tierras en el norte y el sur de Argentina, a partir de una reforma constitucional bastante absurda sobre los derechos de los "pueblos originarios", que nadie sabe ni quienes, ni cuántos son, indefinición que permite proclamarse indígena y apropiarse de las tierras, de propiedad privada o pública, con el único aval de unas organizaciones, las ONG en que se refugió el terrorismo de los 70, que dispensan títulos de propiedad sin capacidad legal para hacerlo, pero que aprovechan la mala conciencia del blanco supuestamente depredador. En realidad, para lo que sirven es para que los comunistas, disfrazados de indios, roben a sus anchas y destruyan toda forma de Estado de Derecho. El indigenismo es sólo la máscara pintarrajeada del comunismo del siglo XXI.

Corrupción y subversión
¿Y a qué conduce el establecimiento de tantas "zonas liberadas" por fuerzas comunistas aindiadas o no en toda Iberoamérica? Lo podemos ver en Bolivia y Perú, lo hemos visto en Colombia con las FARC y el ELN: a la extensión generalizada de cultivos de coca y a la producción masiva de cocaína, convertida en la divisa de la revolución. Los "dos, tres, muchos vietnams" del Che, convertidos en "dos, tres, muchos narcovietnams". El narcotráfico tiene además la enorme ventaja de que permite, casi obliga, a la corrupción de comunistas y burgueses, de la democracia y la dictadura. A esta semana roja iberoamericana le sucederán muchos meses, muchos años de narco-subversión, un arma para la que no están preparadas ni las democracias fuertes. Menos aún las débiles, las populistas, prácticamente todas las demás.

I Encuentro Frontera Sur: ‘Hemos demostrado que hay una Europa capaz de defenderse frente al globalismo’
JORGE BUXADÉ CLAUSURA EL CONGRESO ORGANIZADO POR VOX Y POR EL ECR
LGI. https://gaceta.es 7 Noviembre 2021

El I Encuentro Frontera Sur para abordar la amenaza de la inmigración ilegal y de la expansión del islamismo en Europa organizado por VOX y el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) ha celebrado este sábado su segunda jornada.

‘Nosotros invocamos algo sencillo: la ley’
La segunda ponencia del día, titulada ‘La complicidad de la izquierda occidental con el islam’, ha contado con la participación de del filósofo y director académico en ISSEP Madrid, Miguel Ángel Quintana Paz, y del jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé.

Quintana Paz ha incidido en las diferencias entre el cristianismo y el islam, y ha explicado las razones por las nunca sería positiva esa cierta alianza, y Jorge Buxadé ha denunciado que la complicidad entre la izquierda y el islam se ve en el ámbito mediático «con el silencio sistemático ante las agresiones de inmigrantes yihadistas».

Así, ha señalado que para frenar el auge del islam político lo más importante es «combatir la inmigración ilegal». «Nosotros invocamos algo sencillo: la ley y el derecho a defender lo nuestro. No por odio al de fuera, sino por amor al de dentro».

Buxadé ha clausurado el I Encuentro Frontera Sur señalando que «defender la frontera sur de Europa es defender la frontera sur de la civilización» y que este congreso había demostrado que «hay una Europa capaz de defenderse» frente a las élites globalistas de Bruselas que alientan el multiculturalismo.

‘La frontera sur se ha rendido en Bruselas’
La primera ponencia del día, titulada ‘Inmigración masiva y Agenda 2030’, ha contado con la participación de la diputada nacional de VOX, Rocío de Meer, y del eurodiputado de Fratelli d’Italia, Vincenzo Sofo.

Sofo ha denunciado que «la inmigración ilegal interviene en la cuestión demográfica, desarticula el tejido identitario de la nación y perjudica a la seguridad interna y externa» y ha afirmado que «españoles, italianos, franceses y portugueses son la frontera entre Europa y el caos». Tenemos que hacer entender a Europa del peligro de la inmigración ilegal y presentar agendas patrióticas e identitarias».

Por otra parte, Rocío de Meer ha denunciado «la frontera sur de Europa se ha rendido en Bruselas, en Madrid, en Paris, en Berlín, etc. «Pero un grupo de patriotas hemos decidido defenderla», ha apostillado. «Lo más importante de la amenaza de la inmigración ilegal es que es masiva. En Canarias el año pasado entró el mismo número de inmigrantes que habitantes tiene La Gomera». Así, ha subrayado que «el gran capital se beneficia de la inmigración ilegal». «También la izquierda, porque el multiculturalismo destruye las identidades y las naciones».

Abascal: ‘Las élites globalistas quieren convertir Canarias en el gran intercambiador de la inmigración ilegal’
'HAN RENDIDO LA FRONTERA SUR DE EUROPA'
LGI. https://gaceta.es/  7 Noviembre 2021

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha denunciado que las «élites globalistas» quieren convertir a las islas Canarias «en la T1 del tráfico ilegal de seres humanos» y en el «gran intercambiador» de la inmigración ilegal en toda Europa. «Estamos aquí para decir basta, para poner pie en pared, para decirles que no cuenten con la inmensa mayoría de los canarios».

Lo ha hecho en un acto público en Las Palmas de Gran Canaria tras el I Encuentro Frontera Sur organizado por VOX y por el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) para abordar la amenaza de la inmigración ilegal y de la expansión del islamismo en Europa.

Ante varios miles de personas que han llenado el Parque Blanco de la ciudad, ha señalado que VOX va a exigir que la ayudas sociales que alientan el «efecto llamada» vayan a los españoles que lo están pasando mal.

«Hemos venido a denunciar que las élites globalistas han abandonado a los canarios. Han puesto en riesgo vuestro bienestar, vuestra libertad y vuestra seguridad. Han abierto las puertas a una inmigración descontrolada y voraz, a la inmigración islamista que no respeta a las mujeres ni a los homosexuales», ha aseverado.

Así, Abascal ha recordado que por Canarias han pasado «muchos aspirantes a terroristas, los ‘menas’ que han sembrado la inseguridad en los barrios de toda España y las bandas organizadas de la okupación». «Han abierto las puertas a miles de personas con una cultura incompatible con la nuestra, incompatible con la democracia e incompatible con la libertad».

Ademásm ha pedido que la Policía Nacional, la Guardia Civil y el Ejército tengan los medios materiales y jurídicos necesarios para poder custodiar las fronteras. «Y ahora quieren dar la nacionalidad a 15.000 menas en España. Pues nosotros decimos que hay que endurecer los requisitos para obtener la nacionalidad porque es un tesoro que no estamos dispuestos a regalar a aquellos que no la respetan y no lo merecen», ha concluido.

Las matanzas de Paracuellos
José Javier Esparza. https://rebelionenlagranja.com

Tal día como hoy, 6 de noviembre de 1936, comenzaba la matanza de presos políticos en el paraje de Paracuellos de Jarama, a manos de milicianos del Frente Popular, durante la guerra civil.

El Gobierno del Frente Popular, ante la cercanía de las tropas de Franco, había abandonado Madrid. En la capital mandaba ahora una Junta de Defensa dirigida por el general Miaja como jefe militar, pero, por debajo de ese mando, las Juventudes Socialistas Unificadas se habían hecho control político de la seguridad y el orden público. Ese mismo día, las juventudes socialistas, dirigidas por Santiago Carrillo, se habían pasado en bloque al Partido Comunista. Y éste, siguiendo instrucciones directas de los agentes de Moscú, era ya el auténtico poder político en la capital de España. Fue precisamente un consejero soviético, Mijail Koltsov, quien sembró en las cabezas de los comunistas españoles la idea de liquidar a los presos políticos: si los nacionales tomaban Madrid –arguyó-, en las cárceles iban a encontrar militares, abogados, médicos, escritores y funcionarios que de inmediato formarían la elite de la España de Franco. Había que eliminarlos. ¿Y cómo saber quién era quién en la abundante población reclusa de aquel Madrid? Era fácil: el ministro de la Gobernación, Galarza, antes de fugarse, había dejado en las cárceles los ficheros con todas las identidades de los presos. Los milicianos, excitados por la idea, pusieron manos a la siniestra obra.

Desde la madrugada del 6 de noviembre, los presos políticos derechistas empezaron a ser sacados de las cárceles de Madrid y trasladados por la fuerza en autobuses y camiones. Oficialmente se decía que eran enviados a Valencia, pero en realidad se les hacía bajar de los vehículos en las cercanías del pueblo de Paracuellos del Jarama, y allí eran fusilados en masa. Las víctimas eran principalmente ciudadanos de ideas derechistas, militares y profesionales sospechosos de simpatizar con el bando nacional, pero entre los asesinados había incluso niños. Los ejecutores eran los piquetes dispuestos por las milicias del PSOE, el PCE y la UGT. El Consejero de Interior de la Junta de Madrid, el joven comunista Santiago Carrillo, fue el principal responsable político de la operación. Entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, más de 2.500 personas fueron asesinadas por este procedimiento en Paracuellos.

CRÍMENES DEL COMUNISMO
276 menores asesinados en las sacas de Paracuellos
Juan E. Pflüger. https://rebelionenlagranja.com 7 Noviembre 2021

Entre el 7 de noviembre y el 3 de diciembre de 1936, en torno a 5.000 españoles fueron asesinados en Paracuellos del Jarama. Víctimas del terror rojo en Madrid del que en gran medida fue responsable Santiago Carrillo. Hoy nos centramos en este blog en 276 de estas víctimas, asesinadas en el propio sitio de Paracuellos en su mayor parte, y algunos en las localidades de Aravaca y Torrejón de Ardoz.

El más joven de las víctimas de la represión tenía tan solo 13 años. Se llamaba Samuel Ruiz Navarro y se desconoce los crímenes de los que habría sido acusado a esa edad. Aunque bien mirado, ninguno de los asesinados por los milicianos en Paracuellos había cometido delito o crimen alguno salvo el de pensar de manera diferente a quienes apretaban el gatillo amparados por las pañoletas rojas del PCE.

Otras dos de estas víctimas, calificadas por quienes justificaron entonces el asesinato de los quintacolumnistas –enemigos de la revolución comunista- como enemigos del pueblo, tenían apenas 15 años. Sus nombres eran Manuel Pedraza García y Francisco Rodríguez Álvarez. Con la misma posibilidad de haberse posicionado ideológicamente que el niño de 13 años.

Además de ellos, decenas de chicos de 16, 17, 18,… así hasta los 21 años. De esta lista, que fue publicada como esquela en el año 2006, están sacados los asesinados a la edad de 22 años a pesar de que en la Segunda República la mayoría de edad se había situado en los 23, frente a los 25 que se establecía hasta entonces.

La mayor fosa común de la Guerra Civil está en Paracuellos del Jarama. Habría que explicar a los defensores de la memoria histórica que los que la llenaron de cadáveres inocentes fueron los comunistas, socialistas, anarquistas y demás republicanos. También habría que explicarles que los familiares de estas víctimas no conocen el lugar exacto en el que están los cuerpos de sus allegados, a pesar de los cuarenta años de franquismo.

También habría que explicarles que en el asesinato masivo organizado por los dirigentes del bando republicano, se trasladaba a los condenados en autobuses de dos pisos para agilizar el exterminio y que eran sacados de las cárceles con la excusa de un traslado a Valencia.

Además deberían saber que morían ametrallados, atados de dos en dos, que se aprovechaba el peso de unos para arrastrar a los otros al fondo de la fosa y que en la mayoría de los cuerpos que se han individualizado –casi 1.000- no había tiro de gracia. Se les dejaba morir desangrados en una lenta agonía o se les echaba tierra encima cuando todavía no estaban muertos.

Quizá los defensores de la mal llamada memoria histórica deberían saber los crímenes que cometieron los que lucían las banderas tricolores de la república que ellos usan para reclamar unos supuestos derechos que sus anhelados líderes no concedieron a miles de españoles, al menos 5.000 de ellos en Paracuellos del Jarama.

¿Colegios Públicos Bilingües? No comment! Por Qué Padres y Centros Huyen del Modelo
Clara y Rubén, profesores de inglés, han decidido que sus hijos estudien en español y aprendan inglés fuera del colegio. Nadie se atreve a evaluar las fisuras de la enseñanza pública bilingüe, con un 34% de alumnos.
María José Fuenteálamo. Guillermo Ortiz. El espanol 7 Noviembre 2021

Hace 17 años, la Comunidad de Madrid implantó el primer programa de educación bilingüe en la escuela pública. Hoy, uno de cada tres niños españoles está escolarizado bajo esta modalidad. Mientras algunos colegios deciden abandonar el sistema, EL ESPAÑOL | Porfolio analiza las piezas del puzle de la Enseñanza Pública bilingüe de la mano de sus protagonistas: familias, profesores... Entramos en una clase, repasamos los libros y abrimos el debate.

1. LAS FAMILIAS
De casa de Lola (2010) a su antiguo colegio hay unos 200 metros. Andando, se cubren en nada. El primer día, fueron cinco minutos de ilusión y nervios. Pero también de orgullo. El que sentía su Tais (1976), su madre, porque el colegio de la vuelta de la esquina era bilingüe y Lola iba a conseguir lo que sus padres no habían tenido: un buen nivel de inglés desde pequeña.

La niña lo aprendería en un colegio público de Villaviciosa de Odón (Madrid) desde Primaria, con asignaturas troncales en la lengua franca: Naturales, Sociales... Del cuerpo humano a los Reyes Católicos. Y con eso, en principio, no tendría que irse, como tuvo que hacer su madre, unos meses a Reino Unido para dominar mejor el idioma.

Tais soltó la mano de su hija con la seguridad de que la niña no padecería esa vergüenza que arrastran generaciones de españoles por falta de dominio del inglés. Aquel día ni se imagina "el calvario" que les esperaba, precisamente, por el sistema bilingüe. Porque cuando comenzaron a avanzar los cursos, la dislexia de Lola se hizo patente y el plus del inglés terminó convertido en hándicap. "Fue una lucha continua", recuerda siete años después.
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Lola confundía letras, a veces mezclaba derecha e izquierda... En Infantil le costó arrancar a leer. Llegó a Primaria con mucho esfuerzo, pero “haciendo siempre todas las tareas", aprobaba. "Nos decían que sobrevivía porque era espabilada, porque buscaba sus propios trucos".

Pero algo no iba bien. En casa, lloros, desesperación… "En castellano le costaban las matemáticas, no tenía asentada la lectoescritura, cometía muchas faltas de ortografía. Si no era capaz de entender cosas en castellano, ¿cómo iba a entender en inglés?".

"El apoyo del colegio no fue mucho", recuerda Tais. "En las clases de inglés les dedicaban un ratito más a mi hija y a otra niña", pero "prevalece más el sistema educativo". En cualquier caso, la madre prefiere que no aparezca el nombre del centro.

Ellos contrataron a un logopeda que venía a casa y un profesor particular para ayudar a Lola con los deberes. Pero la niña "estaba traumatizada y con la autoestima muy baja". Los padres, también. Un día lo vieron claro. Tais cree que fue mientras ayudaba a Lola a estudiar las partes de la flor en inglés. Definitivamente, tenían que cambiarla de colegio.

Los tres colegios públicos de Villaviciosa de Odón, en Madrid, están dentro de sistema bilingüe

La niña estaba en contra. No quería dejar a sus amigos, "a pesar de no pasarlo bien en clase, en el recreo era feliz". Por eso, recuerdan los padres, no la cambiaron antes. Pero ya estaban decididos.

Primera sorpresa: los tres colegios públicos de Villaviciosa de Odón están dentro del programa bilingüe. No hay un colegio público en el que se estudie solo en español. Tocaba rascarse el bolsillo, irónicamente lo contrario a lo que propone el sistema bilingüe que busca ahorrar el pago de un privado para recibir una educación más completa. A la familia de Lola le tocaba el camino inverso.

Con ayuda económica, hoy va a un colegio privado de Valdemorillo que trabaja por programas por el que sus padres pagan 500 euros, aunque cuesta -con la ruta y el comedor- casi el doble. A media hora en autobús. "Ahora somos personas normales", añade Tais. Sin olvidar el coste: "Nosotros podemos porque es hija única", dice Tais.

Insiste, en cualquier caso, en que ellos no están en contra del sistema bilingüe. Ése que, cuando los niños como Lola presentan algún tipo de problema, puede convertirse en una montaña inaccesible. "El bilingüismo está muy bien, pero ni los profesores ni las familias estábamos preparados". Asegura que la suya no es una opinión aislada. "Hay de todo, claro, pero si preguntas a 50 familias sobre el sistema, 30 te dirán que no están contentas". Que lo cuenten a un medio ya es otra cuestión. Públicamente, rige una especie de sin comentarios. Dicho en inglés, no comment.

Padres profesores de inglés
El debate se abre cada vez que Clara, profesora de inglés en la Escuela Oficial de Idiomas y Rubén, profesor de inglés en Secundaria, dicen que no llevan, por elección propia, a sus hijos de 3 y 6 años a un colegio de sistema bilingüe. "Siempre que lo contamos nos vemos en la necesidad de justificarnos. Sí, preferimos que aprendan inglés con profesores de inglés y las otras asignaturas en español", explica Clara. "No consideramos que el sistema sea un desastre, pero sí sabemos que se dan situaciones extrañas", continúa.

En cualquier caso, no descuidan el aprendizaje de inglés de sus hijos: "No somos una familia bilingüe y queremos que tengan buen nivel en ambos idiomas", señala. En el colegio que han elegido dan inglés, de hecho, hay "ampliación de las horas de inglés".

Además, los llevan a extraescolares en inglés. Una academia que, por un par de horas a la semana, cobra 200 euros al trimestre por niño. En casa, los padres hablan algo de inglés con los niños, pero más bien lo utilizan en juegos y canciones. Consideran que "es una forma más natural de aprenderlo" que con asignaturas como Ciencias.

El cole de sus hijos también cuenta con "proyectos para prevenir el bullying, huerto ecológico, plan de fomento de la lectura, aprendizaje por proyectos…". Una serie de valores, explica Clara, que para ellos "tenían tanto peso como el segundo idioma" y que les ayudaron a tomar la decisión. "Creo que estas cosas son muy importantes a la hora de escoger un colegio porque nos forman como personas en sociedad y a veces se está poniendo todo el foco en el manejo de una segunda lengua".

Altas capacidades
En los últimos cursos de Primaria a Vero (2001) la calificaron como "persona de altas capacidades". Fue entonces cuando a esta joven madrileña la cambiaron a un colegio bilingüe en inglés. En Carabanchel, Madrid. "Antes iba a un colegio normal y tenía los típicos problemas de aburrimiento".

Con notas brillantes y muy observadora, en el nuevo cole bilingüe se dio cuenta de que, tras un examen de inglés en 6º de Primaria, "a los mejores los mandaban a un instituto y a los demás, los que no llegaban al nivel, a otro". Entre los segundos, "la mayoría es gente con menos recursos económicos, a los que sus padres no han podido apuntarles a una academia de inglés", asegura, crítica con un sistema que considera fomenta así la segregación.

A pesar de su posición privilegiada, ella misma encontró un escollo: "En el Instituto daba todo, menos Lengua y Matemáticas en inglés. Y con ello se ven lastradas ciertas habilidades en castellano. Por ejemplo, yo no trabajaba la redacción en castellano".

Por eso, decidió cambiarse a un instituto con más asignaturas en español. Hoy cursa Estudios Internacionales y Economía en la Universidad Carlos III, en inglés, y asegura que si volviera al instituto no elegiría el bilingüe.

2. LOS COLEGIOS
El teléfono del Colegio Público Antonio Allué Morer de Valladolid, que este 2021-2022 se ha descolgado del sistema bilingüe, no deja de sonar estos días.

"Nos hemos visto un poco sorprendidos porque nos están llamando de otros centros y nos preguntan que cómo se hace la desconexión, que cómo lo hemos hecho nosotros. Nos llaman asociaciones de padres para saber cómo pueden plantearlo al colegio", explica Miguel Ángel Cabero, jefe de Estudios del Allué Morer.

Les han llamado de varias regiones españolas. Como un no comment que se resquebraja asegura que "es un secreto a voces que mucha gente no está de acuerdo" con el sistema de enseñanza bilingüe implantado en la escuela pública.

"Llevábamos años viendo que el sistema no terminaba de funcionar, que los resultados no eran los esperados", continúa el jefe de Estudios. "Al final, los alumnos no aprendían los contenidos de Science ni en lengua inglesa ni en español", asegura. "Son pequeñas cosas que van llenando el vaso: ves que los niños saben decir volcán en inglés, pero no en español. Les enseñas a decir vencejo en inglés, pero ¿cuándo van a usar esa palabra en una conversación?".

La pregunta del vencejo no es baladí porque el idioma, explica el profesor, "se refuerza hablando con los niños de forma cotidiana". A la vez, "había padres que decían que no podían ayudar con las tareas cotidianas y todas las familias no pueden permitirse un apoyo en casa".

Desde el colegio insisten en que están a favor del bilingüismo, pero el sistema "no compensaba". El profesor Cabero llegó al colegio en 2010. Recuerda que aquel curso empezó también una maestra de Ciencia que, en clase, tiraba más de experimentos que de libro. Ella se encontró "con dos dificultades a la vez: los niños tenían que aprender la materia y tenían que aprender inglés".

Colmado el vaso, este año, los niños de 1º de Primaria del Allué Morer ya no estudian ni Science, Arts… El jefe de Estudios desgrana el proceso. El primer paso lo dio la dirección: lo planteó hace un par de años al claustro de profesores que votó quitar el sistema de forma paulatina.

El Consejo Escolar, donde están los padres, lo aprobó por unanimidad el año pasado. Éste se ha materializado. Visto cómo suena el teléfono, la misma directora, Henar Rubio Frutos, cree que más centros van a seguir su camino.

No lo hará, seguro, el Colegio Público Francisco de Quevedo de Fuenlabrada, Madrid. Es un colegio bilingüe modélico. EL ESPAÑOL | Porfolio ha pasado una mañana en el centro. Allí, el entusiasmo por el bilingüismo se palpa desde el recibimiento. Si es un entusiasmo genuino o un entusiasmo forzado por la visita resulta imposible de saber. Probablemente, haya algo de las dos cosas.

El director del colegio, José Manuel González Guillorme (1965) insiste en que se trata de un enfoque anti-elitista en el mejor de los sentidos: da acceso a poblaciones tradicionalmente obreras como Fuenlabrada a las ventajas que siempre han tenido los alumnos de colegios de pago. Él mismo empezó como profesor de inglés y ahora está dentro del núcleo de profesores bilingües.

Según él, todo en el Francisco de Quevedo parece haber ido como la seda. Asegura que no hubo problema de adaptación de los profesores y no hubo problema de adaptación de los alumnos. Aunque no niega que algún alumno se ha podido ir. "No lo recuerdo", dice. Preguntamos en colegios no bilingües de Fuenlabrada. Sí, cada año llega algún niño procedente de los bilingües, pero no hay datos de las razones concretas. "No pongáis el nombre del colegio", solicitan.

Entramos en clase en el Francisco de Quevedo. Ciencias Naturales, 1º de Primaria. Dos profesoras. Sólo hablan en inglés. Una de ella es la asistente de conversación. Maggie. Es estadounidense. Los niños parecen entender lo que se les dice y colaboran activamente, aunque lo hagan mayoritariamente en español.

Ahora bien, estos alumnos de 6 años están aprendiendo a decir "nariz", a decir "boca", a decir "ojos". Más que una clase de Ciencias Naturales, es una clase de vocabulario. Cuando les preguntamos si eso hace que no se cumpla el temario o no se vaya tan deprisa como en un colegio monolingüe, no nos saben decir. Creen que sí, que se cumple todo. Puede que vayan más lentos.

En ese sentido se pronunciará también el profesor de Ciencias Sociales de 5º de Primaria, firme defensor del modelo. Su clase de hoy, ya cerca del mediodía, va sobre Población, densidad y esperanza de vida. Conceptos complejos que parece que los chicos de 10 años ya tienen asimilados. Manejan una hoja de la semana anterior con el vocabulario y las ideas en inglés.

De modo que la clase parece un repaso a conceptos ya aprendidos. El profesor habla siempre en inglés, los alumnos contestan siempre en inglés y lo hacen utilizando incluso estructuras complejas. Es indudable que, en términos lingüísticos, la experiencia apunta a éxito. El director asegura que los alumnos de colegios bilingües sacan mejores notas en la EvAU.

Todos los profesores que imparten clases en inglés en el colegio están obligados a hablar siempre en este idioma con los alumnos. Una premisa que muchos llevan también a la calle. "Si me encuentro a los niños en el supermercado, les hablo en inglés", explica el director. Pero a la salida se le escapa un "¿Qué tal? ¿Todo bien?" a unos niños. El detalle confiere más naturalidad a la jornada.

3. LA HISTORIA
En 2012, en la misma rueda de prensa en la que dimitió de todos sus cargos, la dirigente del PP y otrora todopoderosa Esperanza Aguirre aseguró que la mayor satisfacción de su carrera política había sido implantar la escuela pública bilingüe en la Comunidad de Madrid. Presidenta de la región entre 2003 y 2012, antigua alumna del Colegio Británico, había inaugurado en 2004 los primeros 26 centros bilingües de Madrid. Fue la pionera en España.

En los cinco años siguientes el modelo se exportó al resto de comunidades. A Cantabria llegó en 2013 y a Ceuta y Melilla, en 2016, según los datos recogidos por la Asociación Enseñanza Bilingüe, que recuerda que existen 18 modelos de escuela bilingüe, uno por comunidad y el de las ciudades autónomas.

Colgar el cartel de bilingüe a la puerta del colegio sube, o parece que sube, el caché del mismo. Bueno para los niños. Bueno para los padres. Bueno para los políticos. Según la base de datos del Ministerio de Educación, EDUCAbase, uno de cada tres niños españoles de Primaria en enseñanza pública acude ya a un colegio bilingüe. Son en total, 540.000 alumnos y casi 2.900 centros, un 34% del total.

En Madrid, el porcentaje aumenta hasta el 50%. Según la Comunidad de Madrid, son 403 los Colegios Públicos con sistema bilingüe. En algunas localidades, como Villaviciosa de Odón, como comprobaron los padres de Lola, lo imparten todos los colegios públicos de la localidad.

Como en Castilla León con la marcha del Allué Morer, Castilla-La Mancha con la salida de 80 colegios y Navarra, con uno, varias comunidades han visto ya reducido el número de coles públicos bilingües. En Madrid, señalan desde la Consejería de Educación, ningún centro, en los 17 años del programa, "ha solicitado abandonarlo". Respecto al abandono del alumnado, un informe propio de la Comunidad de Madrid, señala que "es casi nulo": un 0,5% del total.

En los 17 años de programa, ningún colegio de Madrid ha pedido salir del mismo, aseguran desde la Consejería de Educación.

"Pensamos que hay demasiados colegios bilingües en España. No es que alguno más pueda salirse del programa, es que deberían dejarlo muchos más". Habla Xavier Gisbert, presidente de la Asociación Enseñanza Bilingüe, firme defensor del plan siempre que se aplique correctamente. Por eso considera que "cuando un centro se sale, es el resultado de un fracaso. ¿La causa? Puede ser el programa, los recursos insuficientes, el profesorado…", desgrana.

Frente a los detractores del sistema que aseguran que los niños aprenden menos, Gisbert afirma lo contrario: "Rechazar el sistema es quitarles a los alumnos la posibilidad de aprender más".

Sin evaluaciones
Entre detractores y defensores hay, al menos, una coincidencia: su funcionamiento no ha sido correctamente evaluado. Lo recuerda Isabel Galvín, de CCOO. El sindicato, que recurrió ya en los tribunales el primer proyecto de Educación Bilingüe de Esperanza Aguirre, batalla por la situación de los profesores y la forma de acreditar su inglés. Considera que el programa es "una máquina de segregar".

Desde la FAPA -Federación Regional de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Madrid- Giner de los Ríos, su presidenta Carmen Morillas, habla de más fracaso escolar.

También incide en la falta de informes el sindicato ANPE que, sin estar en contra del bilingüismo, desde hace años pide una evaluación “extensa y pormenorizada". Es necesaria y urgente, explica Carolina Fernández del Pino, vicepresidenta de ANPE-Madrid, para conocer "el impacto que está teniendo sobre la calidad de la enseñanza, los resultados académicos, el desarrollo del alumnado, su adquisición de conocimientos y la consecución de los objetivos educativos".

Lo dice Gisbert, presidente de la Asociación Enseñanza Bilingüe: "El gran problema que tenemos en España es que la evaluación produce urticaria". La entidad que capitanea ha realizado un estudio con los resultados de PISA 2018 para la Comunidad de Madrid. Destaca que los alumnos de colegios bilingües públicos obtienen mejores resultados en Lectura, Matemáticas y Ciencias que los no bilingües.

Fundación ONCE
En el otro lado, los detractores remiten a otros estudios. Uno, realizado por la Universidad Carlos III en 2016 que indicaba lo contrario: que los alumnos de Primaria en colegios bilingües públicos de Madrid obtenían peores resultados académicos que los no bilingües.

Otro, confeccionado por la ONCE. Apunta a los efectos segregadores del Programa bilingüe "por un desplazamiento paulatino del alumnado con necesidades especiales hacia los colegios no bilingües". Y así mismo, este documento recoge un gráfico sobre la satisfacción global con la accesibilidad y apoyos recibidos por este alumnado. Es inferior en la enseñanza bilingüe, que en una escala del 0 al 10 suspende con un 4,9. En la monolingüe obtiene un 6,1.

El Consejo Escolar del Estado elabora anualmente el Informe sobre el estado del sistema educativo. Éste recoge "las propuestas de mejora de la educación" acordadsa por sus miembros: administración, profesores, padres, centros, sindicatos... Consultado por esta revista, la institución de caracter nacional reconoce que el tema de la enseñanza pública bilingüe "no ha sido tratado en el Consejo Escolar del Estado, por lo tanto, no habido todavía ningún debate ni evaluación oficial dentro de los órganos que conforman este Consejo".

Ante la falta de evaluaciones, las voces críticas con el sistema están preparando un acto conjunto en Madrid, previsto parael próximo 20 de noviembre.

A modo de auditoría externa, EL ESPAÑOL | Porfolio ha preguntado al profesor de inglés más famoso de España: ¿Cómo ve la evolución del nivel inglés de los niños y jóvenes españoles Richard Vaughan? Para empezar, el estadounidense asentado en España distingue entre Madrid y el resto de autonomías. "El nivel de inglés en los colegios bilingües de Madrid es más serio que en otras comunidades". En esta región, los maestros necesitan un nivel C1 para acreditarse. En otras, como Castilla-La Mancha, un nivel inferior, el B2.

Asegura que está viendo una mejora en los jóvenes españoles. No es suficiente, dice, pero incluye esa fundamental "pérdida de sentido del ridículo", afirma. ¿Mejora por los sistemas bilingües? Él duda: "Los chicos hoy tienen acceso a internet, a YouTube… Puede haber influido tanto o más que el sistema educativo: hace 20 años si yo quería aprender español tenía que buscar casetes, entrevistas grabadas… Ahora todo está al alcance del dedo.

Punto clave, el doblaje audiovisual. ¿Desventaja social para aprender inglés? Primero, lo económico: "Si te cargas el doblaje, los cines mueren de verdad, porque es un motor económico y laboral", dice Vaughan. Y en cuanto a la ayuda con el inglés, no lo tiene tan claro: "En Paraguay no se doblan los dibujos y la gente no habla inglés".

“Pobres profesores"
De igual forma, el profesor Vaughan está en "total desacuerdo" con el sistema aplicado en los colegios públicos bilingües: "No aprenden ni inglés, ni matemáticas, ni ciencia… Además, no deberían utilizar a esos pobres profesores", añade el creador del imperio Vaughan.

De los profesores habla Miguel Martínez, de la asociación Acción Educativa, quien, en la línea con Vaughan, asegura que "hay estudios que demuestran que el sistema es poco eficaz". "Esto no se ha hecho en ningún lugar del mundo, se ha permitido que profesores con pocos puntos, pero con inglés, puedan acceder a plazas fijas. Sí, se ha rejuvenecido la plantilla, pero a veces con profesores menos formados".

Vaughan insiste: "Se debería separar al 100% el aprendizaje del inglés del aprendizaje de otras materias, para que además éste no sea un obstáculo. Hay que tener un 100 de base humanística: bellas artes, sociales, ciencias y matemáticas".

El ya mítico profesor de inglés ha visitado, como ha hecho EL ESPAÑOL | Porfolio clases en inglés de colegios públicos bilingües. “Noté un buen nivel, pero no sé si escogieron el colegio, si me llevaron a un aula emblemática".

Pone el dedo en la llaga esa denuncia de una supuesta doble velocidad de la enseñanza: "Ése es un problema educativo en todos los países del mundo y no sólo de la educación: al final solo un 10% de la gente mueve el mundo". Los chavales "espabilados", dice, "llegan a donde quieren con su propio intelecto". Darwinismo puro, concluye.

Su recomendación desde la experiencia es que con los niños hay que trabajar sobre todo el oído. Y empezar a estudiar el idioma más o menos a los 12 años. Así se "copia el aprendizaje de la lengua materna". Cuando empiezas "a estudiarlo" ya llevas "muchas horas" del idioma en la cabeza. Y otro consejo: no obsesionarse con la perfección. "Nadie habla perfectamente ni siquiera su propia lengua". El objetivo, siempre, ha de ser entender y hacerse entender.

4. EL DEBATE Y LOS LIBROS
Paco Serrano (1987), maestro de Primaria en educación bilingüe, autor del documental La chapuza del bilingüismo, y Xavier Gisbert, presidente de la Asociación Enseñanza Bilingüe, se entienden. Pero a la vez, no se entienden. Representan posturas enfrentadas. EL ESPAÑOL | Porfolio los ha sentado juntos, por primera vez, para debatir sobre el sistema bilingüe en la escuela pública española.

Aunque no lo crean, tienen líneas comunes. No sólo por la demanda de evaluaciones del programa. Están de acuerdo también en que los centros nuevos no deberían ser bilingües por norma, como está ocurriendo. Y aunque no se lo reconozcan mutuamente, ambos luchan por mejorar el sistema.

Sin embargo, sobre la labor de los profesores, contenidos, aprendizaje de conceptos base y resultados académicos, están en las antípodas. Incluso cuando hablan de una mejora en el nivel de inglés. Lo que para los pro sistema bilingüe es el mayor avance de la educación pública española en décadas, para la otra parte no es si no un avance pírrico en el idioma a costa de otros conocimientos y capacidades.

Preguntados por los libros, todas las partes coinciden en que tanto en inglés como en castellano siguen las directrices de cada Comunidad. EL ESPAÑOL | Porfolio ha comparado dos libros de la misma asignatura. Ciencias Sociales de 5º de Primaria. En inglés el de Oxford Educación, el mismo que siguen en el CEIP Francisco de Quevedo de Fuenlabrada. En español, el de Anaya, que trabajan otros colegios no bilingües de la misma localidad madrileña.

El número de temas coincide: Seis. El diseño, muy visual, es similar. Los contenidos no difieren tampoco en exceso, aunque los conceptos utilizados en español son más complejos que los que aparecen en el libro en inglés.

El sexto capítulo de ambos libros de texto habla de los Reyes Católicos. En ejemplar en inglés se reseña que "la unión de las dinastías de Isabel y Fernando es la base de la monarquía en España hoy", que al casarse aumentaron su poder y que con ello "redujeron el poder de los nobles y dominaron sus reinos con ayuda de funcionarios". En un apartado separado se habla de la Inquisición y la expulsión de los judíos con una línea del tiempo. En el libro en español se recogen esas mismas ideas.
Portadas de los libros en inglés y en español de Ciencias Sociales de 5º de Primaria.

Ante el epígrafe de los Reyes Católicos / The Catholic Monarchs, otra pregunta para ambas partes: ¿Imaginamos a los niños franceses estudiando la Revolución francesa en otro idioma? Y lo que para unos es un disparate, para otros es un ¿por qué no? ¿Sólo podríamos estudiar la historia de un país en su propio idioma? Está claro que, con el inglés y el español, en educación, no puede aplicarse aquello de "tanto monta, monta tanto…". Una frase que, por cierto, ninguno de los dos libros recoge.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La calidad democrática y los batracios
Marta Martín. vozpopuli.es 7 Noviembre 2021

Apuesto a que a muchos de ustedes les han contado ya el experimento de la rana hervida, ese en el que se plantean dos escenarios distintos. En el primero, se echa directamente al animalito en una olla de agua cociendo. Cuando el entorno es hostil y el cambio súbito, el anfibio pelea con todas sus fuerzas y, aunque en shock, consigue salir saltando del recipiente. Por contra, en el segundo escenario, se mete la rana con el agua a temperatura ambiente y se deja que empiece a nadar. El recipiente se calienta lentamente, la rana tolera el calor sin trauma y, aunque puede (y debe) saltar, no lo hace porque no percibe el peligro. Cuando se quiere dar cuenta, es demasiado tarde: muere hervida.

Permítanme que compare los totalitarismos con las marmitas de los batracios. Cuando su acceso al poder se produce de manera brusca y violenta, la historia ha demostrado que los ciudadanos se revuelven y pelean con fuerza. Sin embargo, cuando lo hacen mediante procedimientos sutiles de degradación de la calidad democrática, se inhibe casi totalmente la capacidad de reacción ciudadana.

Elecciones de 2019. Sánchez es un señor que, en campaña, promete defender la Constitución y el Estado de Derecho, dice querer poner a los golpistas a disposición de la justicia y apuesta por la igualdad y la libertad de los ciudadanos. Un joven apuesto que no duerme pensando en compartir gobierno con populistas de Podemos, que asevera que no se apoyará en el secesionismo catalán ni en los filo-etarras vascos para ocupar la Moncloa. Un galán que, en debates, cuenta que respeta la separación de poderes, que reducirá la grasa de la administración, que ayudará a las clases medias y al que, incluso, le preocupa hacer una reforma educativa de consenso.

Pero él sabe que no es verdad. Meses antes ha tenido que conformar “su banda de la moción” (de censura) y ha comprometido pagar en cómodos plazos esos apoyos. Llega al Gobierno. Toca comerse una a una todas las palabras y reconvertir, sin vergüenza, cada una de las promesas electorales. Moncloa bien vale un cambio de principios.

La adaptación al engaño, la arbitrariedad y los excesos debe ser tan grande, sutil y lenta que nos deje incapaces de reaccionar

No, no es cierto. No es cierto que los votantes y los españoles seamos lo de menos. De hecho, somos lo de más: los únicos que podemos exigirle las llaves del Gobierno en cuatro años. Por eso “que se nos acostumbre el cuerpo para no saltar con tropelías” (como los batracios del primer experimento) es primordial. La adaptación al engaño, la arbitrariedad y los excesos debe ser tan grande, sutil y lenta que nos deje incapaces de reaccionar.

Hay que hacer un manejo de la propaganda (y de los tiempos) magistral. Y se hace.

Un día, nos acostamos con una Carta Magna para España y nos levantamos con una Constitución “líquida” para un estado “plurinacional”. Al siguiente, vemos a Sánchez, sin rubor, aceptar golpistas como interlocutores válidos. Nos tragamos los indultos como “herramienta de reconciliación” en plena la serpiente informativa del verano. La memoria es lábil: ha funcionado.

Dos fotos -de cena y negociación- y muchos silencios cómplices, bastan para transformar a Bildu de elemento vergonzante a socio de presupuestos amigables. (Ya saben que las víctimas del terrorismo adolecen de una “memoria histórica” exagerada).

Nuestros hijos sufren una infumable reforma “de consenso” de la educación, en la que paradójicamente se ha vetado la participación en el Congreso de los responsables

Además de un Falcon y palacios públicos, nuestro presidente decide que necesita 22 ministros y 1200 asesores en la administración. Le sobra la gente que las está pasando canutas.

Suben el recibo de la luz un 300% , y nos acostumbramos a realizar las tareas del hogar guiados por un horario “fluido” al toque de corneta. Pero desde el Gobierno, eso sí, nos animan con pasión a combatir el cambio climático. Se van a dar menos ayudas a los palmeros que a los vuelos fantasmas de Plus Ultra, pero casi todos los ministros se han ya hecho una foto con el volcán. Nuestros hijos sufren una infumable reforma “de consenso” de la educación, en la que paradójicamente se ha vetado la participación en el Congreso de los responsables. Podría seguir sin tregua cinco columnas.

Son tantas las vejaciones que los españoles llevamos ya en el cuerpo que, en efecto, el presidente ha conseguido bloquearnos.

Vulnerar la Constitución
De todas ellas, y es difícil seleccionar, tal vez la mayor tropelía sea la vulneración del Estado de Derecho del segundo Estado de Alarma. En medio de una crisis brutal, se secuestró al Parlamento, no sólo hurtando la representación de los ciudadanos en los diputados, sino dejando al Ejecutivo sin control durante seis meses. Así lo ha determinado el Constitucional en dos sentencias.

Grave. Muy grave. Gravísimo. Pero más grave aún que la propia inconstitucionalidad de este Gobierno (que ya se está convirtiendo en costumbre) es la nula rendición de cuentas por ninguno de estos hechos. El Ejecutivo vulnera la Constitución y aquí no pasa nada.

La democracia y su calidad se sustentan también en la rendición de cuentas, la “accountability”, que es el indicador de la “temperatura del agua”.

Una democracia en la que no se rinden cuentas y no hay consecuencia por los errores no es democracia, es autoritarismo. Esta rendición de cuentas debe ser horizontal (ante el Parlamento) y diagonal (ante los medios). Pero también, ante la gravedad de lo acontecido, debería ser vertical, ante los ciudadanos. Pocas peticiones de cuestión de confianza, de mociones de censura, de dimisiones o de convocatoria de elecciones se han oído.

Puede que los españoles, como las ranas del experimento, nos estemos cociendo …o que estemos ya cocidos.
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