AGLI Recortes de Prensa   Lunes 13  Diciembre  2021

España se hunde mientras la orquesta del Gobierno sigue tocando
Todas las instituciones internacionales han encendido las peores alarmas sobre la economía española, pero Moncloa se limita a sonreír y a tomar más decisiones funestas.
Editorial ESdiario  13 Diciembre 2021

De nuevo una institución internacional se ha sumado a los funestos presagios sobre la economía española, rectificando una vez más las previsiones del Gobierno: Oxford Economics ha señalado que, al cierre del tercer trimestre de este año, el PIB español seguía perdiendo 80.000 millones de euros con respecto a 2019.

El dato es muy relevante porque, en su mayoría, procede de un retroceso de casi 60.000 millones de euros en consumo, lo que demuestra la escasa confianza de los ciudadanos en la recuperación y en las medidas del Gobierno. Y porque coincide con un crecimiento espectacular en Europa, con casos tan brillantes como los de Irlanda o Italia.

El Gobierno no recauda impuestos: confisca ya casi el esfuerzo de los ciudadanos

Lo único que sube es el gasto público, en casi 14.000 millones de euros, lo que a su vez evidencia una situación inquietante: la economía remonta a costa de elevar el peso de la Administración, que a su vez se financia con impuestos.

Así, mientras la economía productiva de empresas y consumidores sigue en niveles muy bajos, el Gobierno espera alcanzar los 100.000 millones de recaudación del IRPF, en un contexto de subidas fiscales y de suministros que afecta a todos los indicadores de una economía saludable: el paro (que sigue en el 14.6%); la renta disponible y la calidad del trabajo.

Nadie, salvo el Gobierno, ve bien a la economía española, lastrada como nadie y con recetas que agravarán sus daños estructurales

Sustentar la economía en las subidas de impuestos y los fondos europeos, como hace el Gobierno, puede retrasar hasta 2023 la recuperación de los niveles previos a la pandemia; y además dejar una herencia funesta: lejos de reaccionar a esta situación mirando a la economía productiva; el Gobierno ha aprovechado para implementar una agenda intervencionista.

¿Salimos más fuertes?
Una reforma laboral restrictiva; un catálogo de subidas de impuestos sin precedentes y un peso abrumador del sector público. Todo ello explica que ni creando empleo se haga crecer la economía a ese ritmo: son puestos de menor calidad, con jornadas reducidas a la fuerza y salarios humildes; apenas maquillados por el oasis de la contratación pública desmedida en unas condiciones a veces onerosas.

Oxford Economics se suma al FMI, la OCDE, el Banco de España, la AIREF, Bruselas o el gabinete de estudios de BBVA y FUNCAS en la lista de instituciones que enmiendan la política económicas del Gobierno. Todo el mundo sabe cómo está en realidad España, empezando por los españoles, con una única excepción: el Gobierno del "Salimos más fuertes".

******************* Sección "bilingüe" ***********************
No es la lengua, es la libertad

Rosa Díez. okdiario 13 Diciembre 2021

A propósito del linchamiento que se está produciendo contra el niño de cinco años de Canet del Mar y su familia vuelvo a ser consciente del daño que nos ha hecho la falta de pedagogía democrática. Son muchas las voces que siendo críticas con la pulsión totalitaria y nazi del Gobierno de la Generalitat, de los padres del colegio en el que estudia el niño, de los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, del Gobierno de Pedro Sánchez, del Defensor del Pueblo… a la hora de abordar el asunto ponen el énfasis en la necesidad de proteger el español “en una parte de España”.

Llevar el debate a los “derechos” de las lenguas y confrontar la “necesidad” de proteger el catalán frente al español ( o viceversa) es una auténtica aberración, además de caer en la trampa de los fundamentalistas que otorgan a “las lenguas” derechos que les niegan a los ciudadanos.

Ni las lenguas ni los territorios tienen derechos. Del mismo modo que el Estado se asegura la protección y la seguridad de un territorio en la medida que es habitado por ciudadanos cuyos derechos debe proteger, las lenguas (el español también) son instrumentos de comunicación entre ciudadanos; por eso, cuando una lengua es oficial merece “protección” precisamente para hacer efectivo el derecho de los ciudadanos de utilizarla.

La diferencia sustancial entre el español y otras lenguas cooficiales es que el español es la lengua oficial de todo el Estado, la lengua que permite a todos los ciudadanos españoles participar e intervenir en todos los asuntos públicos que le atañen. Por eso tiene un artículo propio en la Constitución Española, el 3.1, que dice así: “El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.

Y continúa, 3.2: “Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos”.

Y finaliza, 3.3: “La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”.

Como se ve, es la necesidad de proteger el patrimonio cultural lo que determina la protección de las lenguas, pues en la medida que las lenguas son un patrimonio cultural de la Nación, son propiedad de todos los ciudadanos españoles según reza el artículo 1.2 de nuestra Carta Magna “la soberanía nacional reside en el pueblo español”.

Reconduzcamos pues el debate a sus justos términos. Los padres del Colegio de Canet del Mar que acosan a la familia del niño de cinco años por expresar su deseo de que se cumpla el mandato constitucional y su hijo pueda estudiar en la lengua del Estado están violando un derecho fundamental de unos ciudadanos españoles.

El consejero de Educación del Gobierno autonómico de Cataluña que se acercó al colegio para solidarizarse con los violadores y no con la víctima está incumpliendo el deber de proteger los derechos fundamentales de una familia acosada y perseguida por el hecho de querer ejercer su libertad. Está prevaricando, actuando injustamente a sabiendas.

La portavoz del Gobierno de España, que dice conocer lo que está ocurriendo en Canet del Mar, es cómplice de los abusos que se están cometiendo contra el niño y su familia. Está prevaricando, actuando injustamente a sabiendas.

El Defensor del Pueblo que afirma que necesita “más datos” para actuar como defensor de las víctimas, está prevaricando, actuando injustamente a sabiendas. Quienes están siendo violadas no son las lenguas sino los derechos de los ciudadanos. Es la libertad lo que está en juego ante este nuevo embite del totalitarismo nazi que gobierna en Cataluña con la aquiescencia y protección del Gobierno de la nación. Las lenguas no están en peligro; lo que está en riesgo es la libertad de los ciudadanos a ejercer sus derechos sin necesidad de comportarse como auténticos héroes.

La libertad es la víctima de esa batalla que se libra en Cataluña. Por eso conviene tener muy presente que, si perdiéramos esta batalla, todos los ciudadanos seremos víctimas, incluso aquellos que hoy están del lado del mal. Porque si algo nos ha enseñado la historia es que la validación de un método mafioso o totalitario trae como consecuencia que ese método se acaba aplicando a quien lo aprobó.

La conclusión no puede ser otra que una llamada a la resistencia. Hemos de juramentarnos para librar la batalla hasta que consigamos doblegar y derrotar a los totalitarios que desde Cataluña pretenden robarnos los derechos de ciudadanía a todos los españoles. Es verdad que la familia de Canet del Mar es la víctima directa, la que está sufriendo en primera persona los efectos del totalitarismo nazi que gobierna la comunidad autónoma de Cataluña; pero la cuestión nos afecta directamente a todos los demócratas españoles. Por eso la respuesta no puede ser únicamente la “solidaridad” para con ellos; la respuesta ha de ser la acción común contra los violadores de derechos, cobardes e indignos que persiguen a ese niño pequeño y a su familia. Acción común conlleva la denuncia en concreto, con nombres y apellidos, de todos los violadores de derechos de los niños y de sus familias. La acción común conlleva la denuncia nacional e internacional a los violadores de Derechos Humanos y también a los cargos públicos que niegan el auxilio a los ciudadanos cuyos Derechos Humanos están siendo violados.

Me pregunto – es retórica- si habrá algún país democrático en el que sea tan común como en España que los violadores de niños gocen de la protección de los gobernantes y prensa asimilada y/o concertada… Me pregunto – retóricamente- si cabe indecencia mayor que anteponer la ideología a los derechos de los niños… Me pregunto – y esto sí que es pura retórica- si el Papa se habrá interesado por esta cuestión a la vicepresidenta comunista con la que acaba de reunirse…

En fin, que los enemigos de la libertad son nuestros enemigos. Y que siempre nos tendrán en frente. Hasta, como decía el poeta, “enterrarlos en la mar”.

Este Gobierno no es muy legítimo
Amando de Miguel. Libertad Digital 13 Diciembre 2021

La legitimidad, para un Gobierno, puede ser de origen o de ejercicio. La doble exigencia debe mantenerse con finura. Bastante privilegio es tomar decisiones y legislar para toda una nación. Los gobernantes son legítimos, originariamente, cuando han llegado al poder, siguiendo los trámites legales; en democracia, tras unas elecciones. Una vez instalados en el mando, sus acciones deben ser consonantes con las necesidades o las aspiraciones populares. Tal autenticidad hay que ganarla día tras día; la refrendan no solo las leyes, sino el apoyo de la opinión pública.

En el Gobierno actual, hay pocas dudas sobre la legitimidad de origen. Bueno, hilando fino, asoman algunas. Por ejemplo, nuestro amado presidente no llegó al ansiado puesto, a través, de unas elecciones, sino mediante la añagaza de un voto de censura. Es un procedimiento legal, pero se valió para ello de una alianza non sancta con los separatistas vascos y catalanes. No se trata de unos partidos políticos cualesquiera. La prueba es que sus dirigentes (y, quizá, una buena parte de sus militantes) no se consideran españoles. Es más, sus votantes no proceden de toda España, sino, solo, de la región correspondiente. Unos partidos tan peculiares no se deberían considerar, democráticamente, representativos. Pero, son, extraordinariamente, influyentes. La prueba es la proclividad de toda la izquierda a decir "el Estado" en lugar de "España", una muletilla importada de los separatistas.

La legitimidad de ejercicio que puede exhibir el actual Gobierno no parece demasiado plausible. Simplemente, el espíritu de la Constitución se incumple de manera reiterada. En Cataluña, se perpetra un alevoso glotocidio contra el castellano, el único idioma en que nos podemos entender todos los españoles, catalanes incluidos. Añádase el indulto a los secesionistas catalanes, después de un intento de algo parecido a un golpe de Estado, en 2017. Se repite la situación de 1934, a salvo de las circunstancias de cada tiempo. Por si fuera poco, se teme que la alianza del Gobierno con Bildu vaya a conducir a la liberación de los asesinos de la ETA, actualmente, condenados.

Más discutible es la situación de que el Gobierno socialista-comunista-separatista carece de un plan económico para resolver la actual crisis. No hay más que ver que, a esta fase de decadencia económica el Gobierno la denomina "reactivación". El tratamiento de la pandemia del virus chino tampoco ha sido un modelo de acierto. En ambos casos, la información ha sido sustituida por la propaganda más descarada. La política de empleo mantiene unas tasas de paro más graves de las que se pueden soportar. El producto nacional muestra una deuda pública escandalosa, que deberá pagar la generación siguiente. En todo caso, la economía se asienta sobre un sector público sobredimensionado, escasamente, productivo. Lo peor de todo parece indicar que el PSOE, que no es un partido único, da la impresión de que aspira a ser la sola fuerza política que va a gobernar sine die. Eso es consecuencia de la extraña idea de la izquierda sobre la calificación de "fascista", con la que tachan a los partidos de la derecha. Resuena, aquí, una gran paradoja. Recordemos que la divisa del fascismo histórico (no hay otro) es: "Todo dentro del Estado; nada fuera del Estado". Es un apotegma que cuadraría muy bien con la política del Gobierno actual, siempre como remedo y a destiempo.

Rectificación. Debo reconocer un manifiesto error, cometido en un artículo de la semana pasada. Argüía yo que la etiqueta de la nueva variante del virus chino era el ómicrón. En principio, iba a llamarse con la letra griega ji; pero, la OMS desistió de ello para que no se enfadara el dictador de la China, llamado Xi. Entendí mal el argumento. La realidad fue que la propuesta inicial fue la de la letra xi, anterior a la ómicron, en el alfabeto griego. En ese caso, cuadraba, todavía más, la hipotética irritación del generalísimo chino. Tengo la suerte de contar con buenos amigos humanistas (José María Tortosa y Horacio Silvestre), que me han hecho ver mi error de interpretación. Gracias les sean dadas.

Canet, Hannah Arendt y la complicidad
Xavier Salvador. cronicaglobal 13 Diciembre 2021

En 1961, la revista estadounidense The New Yorker decidió cubrir el juicio al líder nazi Adolf Eichmann en Jerusalén con la privilegiada pluma de Hannah Arendt, que era una filósofa alemana de origen judío exiliada en Nueva York. La autora de Los orígenes del totalitarismo escribió una serie de reportajes excelsos que, más tarde, fueron publicados en forma de libro bajo el título de Eichmann en Jerusalén.

Aquella obra provocó una polémica tan inmensa como inabarcable. Arendt defendió que Eichmann no era solo un monstruo criminal, como lo describía el fiscal en el juicio, sino que de manera fundamental era un señor ordenado, al que le gustaba cumplir órdenes y que era incapaz de rebelarse ante las mismas por desproporcionadas o descomunales que fueran. Con su análisis sobre la banalidad del mal, la filósofa alemana consiguió demostrar que en las sociedades se producen complicidades estúpidas ante circunstancias excepcionales que no deberían tolerarse para dar lugar a extrañas connivencias. Y, finalmente, que algunos seres humanos son tan robóticos como el líder nazi​ que mataba por disciplina sin ser siquiera consciente de la brutalidad que entrañaba el cumplimiento de las órdenes.

Con alguna distancia, pero también cierta analogía, sucede algo similar con el episodio lingüístico/escolar/político de Canet de Mar. Una familia defiende sus derechos constitucionales a la enseñanza en su lengua materna ante la justicia y cuando los tribunales le dan la razón se produce un estallido de ira en su contra que nadie sabe a ciencia cierta quién promueve, pero del que se cuentan por centenares los cómplices. Esa rabia contenida contra quienes defienden en Cataluña la enseñanza del castellano no ya en condiciones de igualdad sino relegada a un 25% tiene la principal connivencia de quienes se consideran progresistas y demócratas. Digo se consideran porque es obvio que no lo son en la medida en que defienden un planteamiento desigual en términos de derechos individuales y dan carta de naturaleza al hostigamiento (vía escraches, manifestaciones y persecución en las redes sociales) a una familia de la localidad y a su retoño de tan solo cinco años de edad. Totalitarismo tolerado (o tutelado) se llama.

El procés, con sus manifestaciones excesivas de identidad y el descomplejamiento hispanófobo de sus promotores, ha cambiado bastantes cosas. Mi buen amigo y maestro profesional Joaquín Romero se quejaba amargamente en estas mismas páginas del escrache que un soplagaitas profesional con categoría de catedrático como Germà Bel (primero diputado del PSC y luego fanático de Junts) le obsequiaba en redes sociales a propósito de la polémica de marras. Siempre escrupuloso en sus trabajos, Romero se quejaba de utilizar la primera persona para explicar cómo el que fuera ideólogo de la fallida operación Spanair y posterior cobrador de momios en Endesa le afeaba que hubiera cometido alguna falta al expresarse en catalán. El subyacente era otro: el extremista Bel no soporta, como tantos otros hiperventilados, que nadie defienda un derecho que pone en peligro el identitarismo de visión uniforme que se ha construido alrededor de la lengua catalana. Y a Romero, como a tantos otros catalanes, se le han inflado las gónadas de la paciencia.

Aunque no es mi lengua materna, por convicción, formación y por necesidad profesional siempre empleé y dominé el catalán a un nivel suficiente como para darle en los morros a esos guardianes de la ortodoxia identitaria que ni escribían ni hablaban con corrección, aunque se escudaban en su pureza racial o en su original RH sanguíneo compensador. Pronoms febles inclosos. Durante décadas, el catalán fue mi primera lengua profesional hasta que un día decidí poner fin a esa práctica y seguir siendo igual de ciudadano de Cataluña. El procés nos ha despertado a muchos del letargo pasivo y cómplice en el que nos habíamos instalado por comodidad intelectual.

¿Por qué, se preguntarán? Por hartazgo ante el falso relato del exterminio del catalán, por cansancio ante la defensa irracional de una inmersión educativa de resultados desastrosos y, principalmente, ante la constatación de que la lengua se ha convertido en el principal y casi único carnet de afiliación al nacionalismo. Conocido el fracaso de su quimérico estado propio, el engaño a sus seguidores y la imposibilidad de avanzar en el futuro, la lengua es el único agarradero romántico disponible. En ese contexto, el uso del catalán, en mi esfera privada, se ha quedado ya reducido a los buenos amigos con quienes siempre hemos empleado esa vía de comunicación sin pretensiones ideológicas o sin menoscabo del respeto recíproco.

Con el asunto de Canet de Mar el papelón del presidente de la Generalitat o del consejero de Educación es en el fondo demasiado parecido al del líder nazi que describía Arendt en su libro de hace casi 60 años. Decir esto puede parecer excesivo, pero es tan certero como que la mayoría de los que criticaban a la filósofa alemana habían sido incapaces de leerse la obra completa y se arrimaban al rábano solo por las hojas. Pere Aragonès o Josep Gonzàlez-Cambray, valga la similitud, son ordenados encubridores y cumplidores de indicaciones superiores como lo fue Eichmann en la Alemania nazi.

El problema de verdad radica en quiénes son los muñidores de esas instrucciones que derivan en un acoso y derribo del discrepante. Lo fueron los principales constructores del mensaje nacionalista desde el siglo pasado y algunos de sus transmisores, como Jordi Pujol y otros dirigentes políticos igual de extremistas y radicales con el asunto lingüístico. Y, por supuesto, los que actúan como cómplices desde la corrección política (aquí la izquierda y el PSC de Marta Mata en adelante tiene tantos responsables como, por ejemplo, la Iglesia catalana con los monjes de Montserrat incluidos) situando el debate en términos de calidad democrática. Pues quizá tengan razón, y al igual que describía Arendt la cuestión estribe en que los cómplices pasivos son aún más o igual de responsables democráticos que quienes incitan al odio para torpedear a un niño de cinco años y a su familia por, simplemente, reclamar lo que es suyo.

Hoy hacen ruido mintiendo sobre la lengua, manifestándose, victimizándose falsamente una vez más. Pero quizá un día unos cuantos Joaquín Romero cabreados, una Hannah Arendt cualquiera o la propia historia les pongan en su sitio. Sin más.

Nadie lo quiso ver
Miquel Giménez. vozpopuli.es 13 Diciembre 2021

En la manifestación de Canet del viernes se dieron vivas a Terra Lliure. Intimidación y supremacismo. Era tan evidente que acabaríamos así…

Nadie lo quiso ver. O nadie estaba interesado en verlo. O nadie tuvo la inteligencia política y el coraje cívico para verlo. Pero tampoco era tan difícil vaticinar que, agotadas las camisetas y los globitos, el separatismo iba a mostrarse con su cara más feroz. Porque la exconvergencia siempre fue un partido de extrema derecha, que consideró todo lo que no fuera su Cataluña poco menos que un estercolero y al español por debajo del catalán. Pujol ya hablaba en la década de los sesenta del andaluz como un hombre desestructurado. Probó todos los sistemas a ver de qué mejor manera disimulaba su autocracia. Transitó a lo largo de los años del modelo federal de la Yugoeslavia de Tito a la socialdemocracia europea -véase su prólogo al libro que recoge la correspondencia entre Kreisky, Brandt y Palme- recalando en pensadores de tinte conservador como Adenauer. El envoltorio siempre fue lo de menos, porque aquel partido que no era tal -a Pujol le gustaba considerarlo como un "movimiento"- lo único que albergó desde siempre fue un odio cerval a España por razones racistas, culturales y, especialmente, porque si algo odiaba Pujol y odia el separatismo es el concepto de igualdad. Que una persona tenga los mismos derechos nazca donde nazca y hable lo que hable les supera. Solo los buenos catalanes son dignos de detentar derechos. Los que no lo sean, que se mueran de cara a la pared. Ese es el origen del España nos roba. Como se atreven esos piojosos españoles a quitarnos lo que hemos ganado.

Que en los sucesos de Canet se haya puesto de actualidad no deja de ser una burla trágica hacia quienes vienen padeciendo la dictadura nacionalista hace décadas

Nada de esto es nuevo ni puede sorprender a nadie. Que en los sucesos de Canet se haya puesto de actualidad no deja de ser una burla trágica hacia quienes vienen padeciendo la dictadura nacionalista hace décadas. Que en la exconvergencia sonreían complacientemente con Terra Lliure, que siempre se la ha vitoreado, que jamás se ha reprobado su actuación son cosas que no hay ni que discutirlas. El mismo Torra se abrazaba con dirigentes de dicha malhadada organización. Junts se nutre de este poso racista, violento y anclado en la idea del terrateniente catalán carlista que considera tener derecho de pernada sobre sus aparceros. Todos los intentos del nacionalismo catalán para incardinarse en la política española no han sido más que intentos de conseguir una patente de corso para hacer lo que les viniera en gana con sus propios paisanos. Porque la primera víctima de esta gente somos los catalanes, tanto los que están de acuerdo con ellos como los que no lo estamos. Me dan lástima quienes se los creen. Han sido tantas veces engañados, manipulados, pastoreados y utilizados como carne de cañón que solo les queda un último estadio: que obliguen a sus hijos a pasar a la violencia. Mientras les sea rentable mantenerlos en despachos oficiales no pasará. Pero si alguna vez cambia este impasse que vive el separatismo con el estado, no duden que de las barricadas de Urquinaona o la invasión del Prat pasaremos a la violencia terrorista en su grado más crudo, el del tiro en la nuca. Tampoco estamos muy lejos. ¿Qué se creen que preparaban los trece presuntos miembros del Equipo de Respuesta Táctica de los CDR que pretendían ocupar el parlamento catalán, acusados de tenencia, depósito y fabricación de sustancias y aparatos explosivos?

Nadie lo quiso ver. Tanto, que uno de esos imputados es hijo de quien fue jefe de seguridad del PSC. No, lo de Canet ni es nuevo ni será lo último ni lo más agresivo que veremos. Los que queramos verlo, claro, porque para la mayoría de medios del régimen esto no está pasando. Que se lo digan al pobre chiquillo de la escuela El turó del Drac o a su familia. Y que luego vaya Gabilondo, el buenismo hecho defensor del pueblo, a explicarles que no tiene suficientes datos.

¿No es delito de odio el acoso a los castellano-parlantes?
Miguel Massanet. diariosigloxxi 13 Diciembre 2021

El tener políticos de medio pelo como ministros tiene, como es evidente, sus inconvenientes. Pero, si además carecen de sentido común, están menguados de inteligencia y, para colmo, son sectarios de ideologías comunistas, podríamos decir que se trata de lo peor que le pudiera suceder a una democracia. Y unas de las funestas consecuencias de que España esté en manos de socialistas y comunistas que, por añadidura, no están a la altura que requieren sus cargos, que es la de anteponer ante todo lo que les conviene a los españoles, ante los intereses económicos y sociales del país, ante las advertencias de la oposición y los avisos que, desde Europa, les van llegando, su cerrilismo totalitario y su egoísmo partidista, que los lleva a desoír las voces del sentido común y prescindir de aquel compromiso, que aceptaron cumplir, de llevar a los españoles por el camino del bienestar y de la convivencia que debiera reinar entre todos ellos.

Estamos, desgraciadamente, ante lo que se pudiera calificar de acoso y derribo del Estado de derecho y, lo peor de todo, es que es el mismo gobierno de la nación española el quien colabora activamente en que, los que lo intentan, tengan grandes posibilidades de salirse con la suya.

Cataluña ya es evidente que ha decidido excluirse del resto de España no, obviamente, en cuanto se refiere a seguir pidiendo financiación especial, en insistir en que se invierta en infraestructuras en la región ni en que se les permita asumir todas las funciones de un estado soberano; pero sí en cuanto a atribuciones sobre la vida, el trabajo, los derechos individuales, los impuestos, las leyes y todo lo que forma parte de las atribuciones de una nación independiente y soberana. Todo ello, antes de que se cumpla su hoja de ruta hacia lo que es su fin preferente: la independencia de Cataluña de España.

Y no podemos menos de maravillarnos ante la abulia, la dejadez, la indiferencia culpable, la permisividad criminal y la traición palpable de aquellas instituciones que contemplan con pasividad como, paso a paso, en esta autonomía catalana que forma parte de la nación española se incumplen, se reniega, se contra actúa y se prescinde de la Constitución de una forma deleznable, de modo que son las propias autoridades autónomas las que incitan, provocan, inducen y jalean a aquellos ciudadanos que, de una forma u otra, se oponen al cumplimiento de las leyes del Estado y de la normativa constitucional. ¿Qué es lo que piensa el Ejército de todo ello? ¿Qué le pasa a Felipe V que no se deja oír en un tema tan candente como es el que, en una parte de España, esté proscrito el castellano? ¿Qué les ocurre a los fiscales que son incapaces de protestar ante la forma indigna de comportarse y actuar de la fiscal general del Estado, señora Dolores Delgado, militante activa y exministra socialista, que los tiene sujetos, impidiendo que puedan actuar con libertad en casos en los que se requeriría su intervención en pro de los derechos constitucionales de los ciudadanos españoles, a los que se deben?

Y, finalmente, ¿dónde están aquellos patriotas españoles que se enfrentaron a los mamelucos de Napoleón a pecho descubierto dando su sangre por la libertad de España? Nadie reacciona, nadie actúa, nadie protesta con valentía, aunque en las camarillas, las tertulias, los círculos y las trastiendas, cundan los murmullos clandestinos en contra de la situación política de España. El país se ha convertido en un rebaño de rumiantes que aceptan todo con mansedumbre y resignación de cobardes.

El desbarajuste autonómico y el desmadre político de la mano, amenazan con acabar con nuestra nación. En una Europa que da muestras de que cada país va a su aire, que son incapaces de ver lo que se está maquinando en España, que aceptan unos presupuestos presentados por el Gobierno que deberían llamarlos a la reflexión, por lo inadaptados a la realidad de la nación española y los planes de gasto que tiene el Gobierno. Tampoco entendemos la presencia de la señora Díaz visitando al Papa y haciéndose la beata, cuando su gobierno ha emprendido una de las campañas más directas en contra de la Iglesia católica. ¿Qué es lo que se supone que le dijo al Papa y qué le contestó el sumo pontífice? ¿Acaso se trata de un secreto de Estado que no lo podamos conocer?

Sentimos vergüenza ajena cuando escuchamos decir, en la reciente cumbre llamada “de la democracia”, al presidente Sánchez que “la democracia es el mejor antídoto contra la deriva totalitaria”, cuando él y su gobierno están dando signos evidentes de una forma de gobernar totalitaria, prescindiendo de las cámaras de representación popular para la discusión de las leyes, limitándose al empleo abusivo del decreto-ley y, por otra parte, manteniendo a la oposición apartada de toda consulta, informe o participación en la redacción de la leyes, aplicando el “cinturón sanitario” a todos los partidos de centro derecha o derecha.

Y es que, mientras VW descarta Cataluña para su proyecto de una nueva plante para fabricar baterías, un aviso de la falta de confianza de la empresa en la seguridad jurídica y en la política aplicada por los sectores izquierdistas y nacionalistas que dominan el país y de las consecuencias para la economía catalana de llevar a cabo, como sucede con la señora Colau, en Barcelona, políticas intervencionistas y de incremento de impuestos que, evidentemente, no van a contribuir a que aquellas sociedades que abandonaron Cataluña por su intento independentista, vuelvan y, a la vez, las empresas importantes que pudieran pensar en instalarse en ella, desistan de hacerlo; ahora, señores, se ha confirmado que en este región catalana existe un desprecio absoluto por la lengua castellana a la que han convertido en ariete en contra de la nación Española pretendiendo que, bajo ninguna razón, se imparta en la enseñanza ni, tan siquiera, en un mísero 25% que es lo que el Tribunal Supremo les ha obligado a que implanten que, en realidad, afectaría a una sola disciplina.

La reacción de las autoridades de la Generalitat, de los colectivos catalanistas, de una gran parte del profesorado y de numerosos ciudadanos de la localidad de Canet donde residen los pobres ciudadanos que reclamaron enseñanza en castellano en el colegio donde estudia su hijo, es un claro exponente de que, en Cataluña, hace falta mano firme y que los señores de VOX tienen toda la razón cuando piden que la enseñanza sea una cuestión estatal y no una transferencia a las autoridades autonómicas. Estamos a un paso de que lo de Cataluña se convierta en un polvorín que, a menos que se le ponga remedio, puede dar lugar a que, en algunas autonomías del resto de la nación, por mimetismo, decidan tomar ejemplo e inicien su propia guerra particular con relación a los idiomas vernáculos de cada una de ellas.

El hecho imperdonable de que sean las autoridades de la Generalitat y sus “consellers”, los que pidan el incumplimiento de la sentencia, hace que quede evidenciado que la prevaricación y el obstruccionismo a la aplicación de una sentencia de la que el Gobierno, si no dependiera del separatismo catalán, ya debiera de haber exigido su aplicación inmediata acusando, a todos los que la obstaculizaran, de incumplimiento de la sentencia y de prevaricación por tomar una decisión contraria a ley. Funcionarios públicos, dependientes del Gobierno en cuanto a estar supeditados a él, no pueden, en manera alguna, convertirse en negacionistas respeto a las decisiones de uno de los poderes independientes del Estado que, en modo alguno, puede ser intervenido ni obligado a rectificar si no es mediante los procedimientos judiciales dispuestos al efecto.

Las nefastas consecuencias derivadas de este hecho absurdo de negarse a escolarizar en castellano a un niño de cinco años, pone en evidencia la necesidad de modificar la Carta Magna para evitar que el Castellano pueda cuestionarse en ninguna autonomía y que su uso y empleo lectivo sea de obligado cumplimiento, no para un 25% del tiempo escolar, sino que sea del 100%, sin que ello sea obstáculo para que se enseñen en las aulas cuantos más idiomas mejor. Las manifestaciones, las pintadas, las amenazas y el aislamiento de esta familia que ha reclamado su derecho de poder estudiar en castellano y la repugnante actitud de todos estos politicastros del nacionalismo excluyente, sólo merecen que se les aplique, a cada uno de ellos, la correspondiente sanción que les pudiera corresponder por su conducta atípica y delictiva.

Y, en este contexto, cuando los comunistas utilizan el concepto de “odio” para acusar a la derecha de intransigente,si de lo que se trata es de que se cumplan las leyes, sería muy conveniente que nos dijeran si, esta actitud tan radical del catalanismo en contra de unos ciudadanos españoles, no constituye, y como tal debiera tratarse, un delito evidente de odio.

O así es como, señores, desde la óptica de un simple ciudadano de a pie, vemos que, si no se actúa con urgencia, no se cortan de raíz estos conatos de revolución separatista y, el señor presidente de nuestro gobierno, no se deshace de sus negociaciones y acuerdos secretos con el nacionalismo catalán, puede que acabe siendo acusado por la justicia por una actuación que se puede considerar como una desobediencia grave a sus deberes como presidente del gobierno español, en román paladino: una traición a la nación española.

Hoy escucharemos a Aristóteles en su referencia a aquellos papanatas que son incapaces de defender sus derechos: “Para evitar las críticas no digas nada, no hagas nada, no seas nada”.

La enfermedad de Cataluña
Las familias no se atreven a pedir el bilingüismo por miedo a ser señaladas
Francisco Marhuenda. larazon 13 Diciembre 2021

La sociedad catalana está enferma por culpa del independentismo. Tantos años de mentiras y manipulaciones han dado lugar a una situación repugnante. Lo digo con dolor, porque soy catalán y me siento muy orgulloso de ello. Unos padres quieren que su hijo pueda recibir más clases en castellano, algo que debería ser normal, y la reacción de acoso, descalificaciones y presión social se vuelve insoportable. No pretendían que fuera educado solo en castellano. Esta reclamación, hay que reconocer que muy valiente, ha sido avalada por la Justicia. A partir de ese momento han salido todos los talibanes que hay en mi tierra, encabezados por Josep González, consejero de Educación, justificando las movilizaciones y alentando a los radicales. González, que debe descender de los primeros condes catalanes, es un sectario y un fanático que se negó a responder en castellano a los medios de comunicación. Es el problema de los «nouvinguts». El nacionalismo catalán defendía el derecho a ser educado en la lengua materna durante la Transición, pero cuando pudo impuso el catalán en contra del castellano. La debilidad de los gobiernos españoles y los complejos de los dirigentes del socialismo catalán, que no querían ser considerados charnegos, permitieron la consagración de la inmersión.

En este terreno no soy sospechoso, porque mis padres se conocieron hablando en catalán, que es mi idioma materno junto con el castellano, no sé por qué tengo que elegir sólo uno, y es la lengua que escogió mi abuelo para escolarizar a mi padre en las escuelas de la Generalitat republicana. A diferencia de Aragonés y otras figuras del nacionalismo y del independentismo mi familia no era franquista. Por tanto, no tengo ningún complejo. A pesar de ello, recibo críticas e insultos, porque no soy un buen catalán. Es decir, no soy un fanático independentista y me resulta abominable el calvario al que someten a este niño de Canet de Mar y su familia. Esto hace que personajes irrelevantes, como el provocador Albert Pla Álvarez, un insignificante cantante que odia España, me ataquen. Le debe dar mucho asco el apellido de su madre. Cuando dicen que no hay problema con la inmersión es una gran mentira. Las familias no se atreven a pedir el bilingüismo por miedo a ser señaladas.

En Alemania, el 'conseller' estaría en la cárcel
José García Domínguez. Libertad Digital 13 Diciembre 2021

En los estados federales las leyes habilitan a la autoridad central para impartir instrucciones de obligado cumplimiento a las administraciones regionales.

A mediados de 2010, hace ya la friolera de once años y unos cuantos meses, ¡once años y unos cuantos meses!, el Tribunal Constitucional del Reino de España emitió una sentencia, huelga decir que de obligado cumplimiento teórico como todas las suyas, en la que a propósito de las ilegalidades reiteradas cometidas por la Generalitat de Cataluña en su afán de prohibir el uso efectivo del idioma oficial del Estado dentro del ámbito institucional de las cuatro provincias bajo su administración, se podía leer lo siguiente:

"Las Administraciones públicas no pueden tener preferencia por ninguna de las dos lenguas oficiales [dentro del ámbito autonómico]. Eso rompería el equilibrio inexcusable entre dos lenguas igualmente oficiales y que, en ningún caso, deben tener un trato privilegiado. Solo los particulares pueden preferir una u otra de ambas lenguas. Y hacerlo, además, en perfecta igualdad de condiciones, lo que excluye que quienes prefieran el castellano hayan de pedirlo expresamente".

Voy a repetir esa última frase extractada de la sentencia del Constitucional emitida en 2010 por si me está leyendo algún miembro del Gobierno de la Generalitat y no la ha entendido bien a la primera. Repetimos, pues: "Lo que excluye que quienes prefieran el castellano hayan de pedirlo expresamente". Por lo demás, hace, sí, once años y unos cuantos meses de la primera emisión de ese glorioso trozo de papel mojado. Si bien el genuino problema de la definitiva impotencia del Estado frente a la muy contrastada deslealtad institucional de los separatistas con mando en plaza, esa deslealtad impune que les permite saltarse a la torera igual sentencias de los jueces que leyes emanadas del Parlamento, no resultan ser las autonomías.

A fin de cuentas, la descentralización regional y la existencia de estados compuestos es un fenómeno muy común en los países de nuestro entorno, países en los que semejarían sencillamente impensables ese tipo de insubordinaciones de facto. Y es que en los estados federales, verbigracia Alemania, las leyes habilitan a la autoridad central para impartir instrucciones de obligado cumplimiento a las administraciones regionales. Por eso, en la muy republicana, descentralizada, democrática y federal Alemania, el consejero de Educación de la Generalitat ya estaría a estas horas depuesto de su cargo por el Canciller Federal. Y, en caso de empecinarse, caminito de la cárcel. Suerte tiene de ser todavía español.

Del separatismo a la izquierda: El menor de Canet y el hijo de Ana Rivas.
Julio Ariza . https://rebelionenlagranja.com 13 Diciembre 2021

Dos acontecimientos han zarandeado el corazón de los españoles de bien: el acoso al menor en Canet de Mar y lo que desvela la resolución judicial que impide la salida de prisión de Juana Rivas por grave riesgo para uno de sus hijos.

El acoso intolerable a un menor y a su familia deja al desnudo la realidad de la Cataluña del apartheid lingüístico y del totalitarismo supremacista. Estos hechos cuyas imágenes televisivas recuerdan al Ku Klux Klan, ponen a Cataluña ante su propio espejo: la de una sociedad fanatizada e intolerante capaz de desatar una campaña de acoso contra un menor de cinco años y su familia por el hecho de que una sentencia les garantiza recibir un 25% de la enseñanza en español. No cabe disculpa, ni argumento, ni justificación, y me temo que estas imágenes le quitan al separatismo la capucha ante el mundo. Bajo esa identidad de la estelada ya puede ver Europa el verdadero rostro del monstruo.

Cataluña se ha convertido en un sitio donde es difícil vivir con libertad. Un lugar en el que la única libertad que todavía puede, de cuando en cuando, respirarse, es residual y llega siempre de España.

El acoso de todos esos padres y vecinos de Canet de Mar a un menor de cinco años y a su familia -da igual por qué- pone de manifiesto el grado de intolerancia, de fanatismo, de ceguera, de odio y de crueldad al que ha llegado esa sociedad completamente enferma. ¿Que hay en la cabeza de toda esa gente para pasar por encima de los derechos de un niño y de su familia y lanzarse colectivamente a un linchamiento moral en redes sociales, pidiendo el apedreamiento del menor, la expulsión de Cataluña de la familia entera y señalándoles públicamente -domicilio incluido- como seres de la peor especie?

No existe una sola sociedad en el mundo civilizado en el que esté pasando algo similar a lo de Canet de Mar, un lugar que pasará a la historia por el bochorno de estos días.

Cataluña es culpable. El gobierno de España es culpable. La Generalitat es culpable. El separatismo es culpable.

El otro asunto es el de Juana Rivas, el icono del falso feminismo de la izquierda española. Ahora hemos sabido, con enorme estupefacción, que uno de sus hijos menores, mientras estaba a su cargo, fue violado. Hemos sabido que fue el colegio al que acudía el niño el que tomó la iniciativa para averiguar lo que le estaba ocurriendo al menor, el que le llevó al médico, el que instó su exploración y el que advirtió a la madre de la gravedad terrible de los hechos.

Juana Rivas -ya separada y con una nueva vida sentimental- ni presentó denuncia ni realizó averiguaciones sobre los hechos. Ahora hemos sabido, gracias al juez que ha negado la salida de prisión de Juana Rivas, que existe un informe pericial estremecedor sobre los hechos. Y que por esa razón el juez no se fía de Juana Rivas, de sus facultades, vigilancia y cuidados como madre.

El gobierno hizo de Juana Rivas una bandera del feminismo de la izquierda y la indultó en loor de multitudes mediáticas: a una madre que había secuestrado a sus hijos a los que, al parecer, según el juez, tampoco atendía adecuadamente.

El caso de Juana Rivas es moralmente repugnante pero pone de manifiesto el nivel de putrefacción al que ha llegado la izquierda española.

El niño de Canet de Mar y el hijo de Juana Rivas. Dos asuntos de extrema gravedad: ambos afectan a niños y los dos son aberrantes; de ambos son políticamente responsables los socios del gobierno de España: en un caso, los independentistas catalanes; en el otro, la izquierda. Y la víctima es siempre el más indefenso.

Por una Asociación de Memorialistas de Desmanes contra la Reconciliación y la Democracia
Pedro de Tena. Libertad Digital 13 Diciembre 2021

Hay que recordar quiénes han sido, y cómo lo hicieron, los que han atentado contra la reconciliación y la convivencia democrática.

En su película sobre la plaza Pelícano de Sevilla, Gonzalo García Pelayo hace que un actor haga una pintada que reza así: "Dejen de prohibir, que no alcanzo a desobedecerlo todo", que pasa por ser el título de su denuncia contra el ninguneo de la libertad hoy en boga entre los liberticidas de todo pelaje. Yo aprovecho su ingenio para proclamar: "Dejen de hacer barbaridades, que no alcanzo a recordarlas todas".

De hecho, no recuerdo cuál fue la barbaridad principal perpetrada hace un mes, ni siquiera logro recordar la de hace dos semanas. Por eso, es preciso que surja una Asociación de Memorialistas de Desmanes contra la reconciliación y la convivencia españolas. Hay que disponer de un sitio, web o no, donde puedan consultarse perfectamente ordenadas y clasificadas todas estas necedades, maldades, disparates y carajotadas que estamos viviendo sin parar desde hace mucho.

Verán lo de esta semana, que todavía lo recuerdo. Está lo de la actitud del gobierno ante la conducta infame de Juana Rivas. Hasta ahora creíamos que lo grave era haber secuestrado a sus hijos, pero no. Había más. Es que uno de ellos sufrió abusos sexuales que no denunció y trató de ocultar mientras estaba bajo su custodia. Y ocurre con una fiscal general de por medio, que debía haberse abstenido por decencia. Y nadie pregunta quién ha sido el autor o autora del fango moral y del delito. Y la jalean.

Está, cómo no, lo del linchamiento a lo tribal y a lo racista de un niño catalán cuyos padres quieren que no pierda su lengua materna, el castellano, y que tiene derecho a recibir su educación, en un 25 por ciento, en esa lengua. Hay una sentencia, porque hay leyes, pero al consejero nazi separatista KKK le importa una higa. Y los padres separatistas acosan al niño y a sus padres y… Es que es terrible cómo el reconocimiento de todas las lenguas de España ha terminado siendo la persecución de la única lengua común.

Por cierto, recuerdo, esto sí, porque es imborrable, que en la Galicia de 1996 a 1999, que visité varias veces, no vi nunca carteles indicadores en gallego y español. Cuando pregunté, me dijeron que "cosas de don Manuel Fraga". Ni en el País Vasco vi cosa igual, si bien, claro, es que ni los vascos entendían todavía eusquera. Ni en Cataluña se atrevieron a tanto a pesar del ejemplo del PP.

Ya me acuerdo menos, pero he leído que la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, ha enchufado en su departamento a las esposas de dos fiscales de su cuerda para ir ocupando administrativamente la Fiscalía –sembrando de afines, lo llamó Errejón–, de modo que los hechos consumados no tengan vuelta atrás, aunque deriven de una arbitrariedad, y acceder a puestos por oposición sea ya una quimera. Como lo fue en Andalucía bajo el régimen socialista.

Ah, sí, por Dios. Me viene a la memoria lo de la visita de Yolanda Díaz al Papa argentino, que, no teniendo bastante con interpretar las oscuras señales del Espíritu Santo, se apresta a examinar las políticas laborales españolas, cada vez más rígidas, más social-comunistas. Pero he reparado en el regalo de la vicepresidenta: una estola de plástico reciclado bordado por carmelitas descalzas.

Pero, ¡qué ocasión perdida!, no le pidió perdón por el asesinato y la violación de tres carmelitas descalzas el 24 de julio de 1936 a manos de un grupo de milicianos socialistas (PSOE) y comunistas (PCE), en presencia de testigos. Fueron las hermanas Marciana Valtierra Tordesillas, Sor María Ángeles de San José (31 años), Jacoba Martínez García, Sor María del Pilar de San Francisco de Borja (58 años), y Eusebia García y García, Sor Teresa del Niño Jesús y de San Juan de la Cruz (25 años). Qué ocasión perdida, digo, porque es que son beatas de la Iglesia Católica del Papa. Y ni un arrepentimiento sobre lo de Paracuellos, que no es memoria histórica, claro, por decreto. Que lo tenga que recordar yo, que no soy creyente…

Me viene a la cabeza lo de la inflación, el precio de la luz y la deuda pública, infamias contra la parte más desprotegida de la sociedad española y las generaciones futuras a las que se siega el libre bienestar prometido en la Constitución. Y Marlaska Sánchez acercando kilómetros a asesinos a cambio de un plato de lentejas presupuestario.

Me acuerdo otra vez de Yolanda Diaz, y del mentiroso patológico Pedro Sánchez, y su confesión de que el gobierno conocía la letalidad de la pandemia desde febrero de 2020 y aún así impulsó y permitió una manifestación el 8 de marzo que multiplicó los contagios por diez o más en una semana. Pero ya ven qué desorden.

Hace poco se anunció que ni Al Andalus, ni la Reconquista, claro, ni los Austrias, ni la Filosofía en general estaban ya incluidas en la degeneración educativa. Pero la historia de Cataluña, esa sí, cómo no. Ah, y está lo del simpaná ministro Garzón con los juguetitos, Sabido es que en España sólo pueden jugar y soñar con pistolitas los hijos y nietos de los etarras.

Cuando quiero llegar más allá, apenas me acuerdo. Sólo de la ley anti Montesquieu de González y Guerra, de la infamia de Rubalcaba acusando al gobierno de España de mentir en un día de reflexión tras un atentado monstruoso, de la ley de Violencia de Género que desiguala ante la ley a los sexos, de la ley de Memoria Histórica, de Zapatero desmereciendo a España por el mundo, no mucho más, de Rajoy incumpliendo todo lo que prometió. Es que no paran. Y recuerdo lo del quita y pon Pablo Casado y Cayetana, lo de Juan Marín y el exterminio de su oposición en las primarias...

Por eso nos hace falta una Asociación de Memorialistas que impida que nos falle la memoria. Hay que recordar quiénes han sido, y cómo lo hicieron, los que han atentado contra la reconciliación y la convivencia democrática que estaban contenidas en el espíritu de la Constitución de 1978. Día por día y detallado, desde el mantenimiento de los fueros en el texto constitucional.

El Gobierno dice que su ley que margina el español «prepara a los escolares para vivir en sociedad»
Luz Sela. okdiario 13 Diciembre 2021

El Gobierno ha evitado defender a la familia acosada en Canet de Mar (Barcelona) después de que los tribunales reconociesen el derecho de su hijo, de cinco años, a recibir el 25% de las horas de clase en español. Recientemente, el Tribunal Supremo rechazó también el recurso presentado por la Generalitat contra la sentencia que obliga a los centros a garantizar la enseñanza en castellano.

Sin embargo, el Ejecutivo se pone de perfil y evita proteger el español en Cataluña. La Ley de Educación, conocida como Ley Celaá, ya alimentó las ambiciones del separatismo al marginar la lengua oficial eliminando su consideración de vehicular. Ahora, en una reciente respuesta por escrito en el Congreso de los Diputados, a la que ha tenido acceso OKDIARIO, el Gobierno defiende que esa ley, que permite la imposición del catalán a los alumnos castellanoparlantes, «prepara» a los escolares «para vivir en sociedad».

Así responde el Gobierno a una pregunta por escrito de Vox acerca de las dificultades que se encuentran los policías y guardias civiles destinados en territorios con cooficialidad lingüística para escolarizar a sus hijos en español. La denuncia corrió a cargo de la asociación Hablamos Español, que presentó una instancia dirigida a los Ministerios del Interior y Educación en la que denunciaba que «en el caso de Barcelona, la falta de oferta educativa es tal que sólo existen tres colegios concertados que incluyan las clases en castellano». Entre las consecuencias, la asociación destacaba «la minusvaloración de la lengua de la familia en la escuela» y los «problemas económicos» de las familias «que no pueden correr con los gastos de la educación concertada, la única donde se facilita esta educación».

En este contexto, Vox se dirigió al Gobierno para preguntar por las medidas que pensaba adoptar «para asegurar el derecho de escolarización en castellano de los hijos de los agentes».

En la respuesta, el Ejecutivo defiende que, con su polémica ley, «cualquier régimen de cooficialidad lingüística debe garantizar que todos los alumnos y alumnas deberán alcanzar el dominio pleno y equivalente en la lengua castellana y, en su caso, en la lengua cooficial correspondiente».

Sin embargo, la realidad es bien contraria. La norma delega en las comunidades autónomas la posibilidad de «controlar» qué lengua se impone y señala que los centros podrán «impulsar las medidas necesarias para compensar las carencias que pudieran existir en cualquiera de las lenguas», lo que abre la puerta a marginar el español.

En su respuesta, el Ejecutivo prosigue defendiendo que «las leyes deben garantizar, ante todo, el beneficio de los escolares de manera que se preparen para vivir en sociedad y puedan adquirir las competencias que van a necesitar a lo largo de su vida, más allá de lo que deseen, elijan u opinen terceras personas».

Desprecio al Supremo
Además, el Gobierno desprecia las sentencias del Tribunal Supremo sobre el 25% de las horas en español afirmando que «la constitucionalidad del régimen lingüístico en los territorios con lengua cooficial dependerá de una valoración flexible que determine que ambas lenguas, el castellano y la lengua cooficial, tienen presencia y que con ello el alumnado alcance el dominio pleno y equivalente en ambas lenguas».

Mientras, la familia de Canet de Mar que está siendo linchada por el independentismo catalán por pedir clases en castellano para su hijo ha pedido al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) protección para preservar la «intimidad y seguridad » de su hijo y del resto del núcleo familiar.

Específicamente, la familia de Canet de Mar solicita que se preste especial atención a los grupos de WhatsApp que han creado padres del mismo colegio al que va su hijo donde se están produciendo «graves amenazas». En ese grupo se habría pedido, según han denunciado ante el juez, que se identifique al niño y que sea expulsado del centro.

La carta de la familia acosada por el separatismo en Canet: ‘Tenemos que ser capaces de ser valientes’
Critica duramente al gobierno catalán
https://gaceta.es 13 Diciembre 2021

La familia de Canet (Barcelona) acosada por haber conseguido que un 25% de las clases para su hijo se den en español, ha enviado una carta a los medios de comunicación, en la que se mezcla el catalán y el castellano, donde piden que «se respete nuestra voluntad de no convertirnos en un elemento mediático».

En el escrito, titulado «Stand up for your rights» (Levántate por tus derechos), la familia ha admitido que llevaba tiempo pensando en si debería pedir o no la escolarización bilingüe para su hijo por miedo a la reacción de los separatistas: «Llevábamos tiempo debatiendo en casa si pedir o no la escolarización bilingüe: «Ahora no es el momento», «El ambiente está muy crispado», «El nacionalismo…», «El procès…», «¿Nos señalarán?», «¿Nos amenazarán?», «¿Nos harán bullying?», «Tiene sólo 3 añitos». Ya os podéis imaginar»».

Asimismo, la familia de Canet tiene duras palabras para el gobierno catalán, a quien dice que «miente» cuando explica que el modelo legal en Cataluña es el de la inmersión lingüística, y le recuerda que los Tribunales han dejado claro que cuando hay dos lenguas cooficiales se debe impartir al menos un 25% de las clases en una de ellas. Del mismo modo acusa a la Generalitat de fomenta la confrontación con este tema: «El derecho a una escolarización bilingüe se nos reconoció en el mes de octubre y el Govern ha considerado ahora que era el momento de interrumpir la ‘calma tensa’ después del procés, agitar las banderas, convocar manifestaciones de protesta y señalarnos como culpables de querer acabar con el catalán. ¡A nosotros!».

También han preguntado al consejero de educación, Josep González-Cambray, si uno de sus objetivos era «calentar el ambiente para las protestas», por ejemplo, al visitar la escuela para «protestar por la aplicación de la interlocutoria y lo ha hecho ahora y no en los casos de otros padres». Y concluye: «No podemos darle las gracias por agitar sentimientos de odio entre la población porque nuestra familia está sufriendo».

En la carta, la familia de Canet tiene buenas palabras para la tutora del niño y ha recordado al resto de padres que «no estamos en contra del catalán, lo amamos» pero también les recuerdan que «somos bilingües y también amamos el español». De ahí que les expliquen que su motivación al dar el paso para reclamar más presencia del castellano en las clases no sea otra de que «también forme parte de la actividad educativa, con normalidad, de la misma manera que pasa en la sociedad catalana».

Por otro lado, han agradecido las muestras de apoyo recibidas, también por parte de otros padres, porque «sentir el odio, la intimidación, las amenazas, el señalamiento en la propia piel es muy duro. Hemos tenido ganas de llorar muchas veces. Os agradecemos los gestos, pero os queremos pedir un poquito más. Lo que nos decís en privado hacerlo en público también. Nadie quiere ser héroe (desde luego nosotros tampoco), ¡queremos ser padres!, pero para que nuestra sociedad sea libre debemos vencer esta espiral de silencio que nosotros mismos creamos».

«Con el nudo todavía en la garganta, hemos llegado a la siguiente conclusión: hay que dejar de tragar y tragar y tenemos que ser capaces de ser valientes para decir lo que uno piensa, levantarse para hacerlo y reclamar democráticamente nuestros derechos. Es tiempo de construir una escuela de todos, inclusiva de verdad. Como decía Bob, ‘Stand up for your rights'», ha concluído.

Dictadura lingüística
El plan de Sánchez para Cataluña incluye una Ley de Lenguas para reforzar el catalán en España
Luz Sela. okdiario 13 Diciembre 2021

Pedro Sánchez se mantiene impasible ante el linchamiento que, desde hace días, sufre una familia de Canet de Mar (Barcelona) por pedir más clases en español para su hijo, de cinco años. El Ejecutivo descarta además obligar a la Generalitat a cumplir las sentencias del Tribunal Supremo, que establecen un mínimo del 25% de horas lectivas en castellano. Pero no acaba ahí el plan del Gobierno para contentar a sus socios separatistas. Esa hoja de ruta, cuya última actualización se resume en las resoluciones aprobadas por el Partido Socialista en su 40º congreso, toma como referencia la Declaración de Barcelona, el texto acordado por PSOE y PSC en 2017 para satisfacer al independentismo.

En el documento, guía del socialismo para los próximos años, el partido de Pedro Sánchez se declara preocupado por «la amenaza del neocentralismo de quienes desprecian los logros evidentes del Estado de las autonomías». En este contexto, concluyen que «la España multinivel moderna es la que ofrece cauces democráticos de diálogo y pacto en el marco de la ley para dar salidas a situaciones como la de Cataluña, en clave de mayor profundización del Estado de las autonomías, tal y como lo refiere la Declaración socialista de Granada, refrendada en la Declaración de Barcelona».

En la Declaración de Barcelona los socialistas defienden una reforma constitucional para establecer un Estado federal y reconocer «el carácter plurinacional de España». Aunque esa reforma es el objetivo definitivo, el texto propone cambios para profundizar en el autogobierno de Cataluña y el «reconocimiento» de sus «aspiraciones nacionales». Así, en cuanto a la lengua, los socialistas se comprometen a aprobar una Proposición de Ley Orgánica «de reconocimiento y amparo de la pluralidad lingüística de España». Consideran que «gran parte de la insatisfacción existente en Cataluña se deriva de la falta de reconocimiento de elementos simbólicos referidos a su identidad nacional y a su historia».

Esa propuesta de la ley de lenguas ya figuró después en el programa del PSC de Salvador Illa para las elecciones catalanas del pasado 14 de febrero. En uno de sus puntos se recogía expresamente la aprobación de una norma, a nivel nacional, para «reconocer el plurilingüismo» de España «haciendo valer la riqueza que aportan las diversas lenguas españolas en el fomento de la convivencia».

En 2017 -antes de que Sánchez recuperase la Secretaría General- el PSOE presentó una proposición de ley en el Congreso para reforzar el catalán, y otras lenguas cooficiales, imponiendo «medidas de fomento» en toda España para «favorecer» su estudio «en todas las enseñanzas del sistema educativo español y para toda España».

Además, el plan preveía impulsar la incorporación en todos los planes de estudio de «los temas necesarios para que los alumnos de toda la enseñanza obligatoria conozcan la realidad plurilingüe del conjunto de España». En su iniciativa, se plasmaba también que los ciudadanos «con residencia habitual en una comunidad autónoma que haya establecido la cooficialidad lingüística tendrán derecho a formular sus peticiones a los órganos de la Administración General del Estado o a los organismos públicos vinculados o dependientes de ella con sede fuera del ámbito de la Comunidad Autónoma en cualquiera de las lenguas oficiales, aunque el procedimiento se tramitará en castellano». La iniciativa proponía además la creación de un Consejo de las Lenguas Españolas, adscrito al Ministerio de la Presidencia.

Canet de Mar
El Gobierno asiste impasible al linchamiento que desde hace días sufre una familia de Canet de Mar tras lograr que la Justicia reconozca el derecho de su hijo, de cinco años, a recibir el 25% de sus horas de clase en español.

La única reacción desde el Ejecutivo ha sido telefonear a la Generalitat para ofrecer los «medios del Estado» para proteger al niño, aunque fuentes gubernamentales no han precisado si con ello se refieren a protección policial. Asimismo, se ha evitado desautorizar al Govern que lleva días alentando las protestas contra la decisión judicial, que se niega a respetar. El responsable de Educación de la Generalitat afirmó este jueves, tras entrevistarse con la dirección del centro, que la resolución «es un ataque intolerable» al llamado modelo de «escuela catalana».


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