AGLI Recortes de Prensa   Viernes 17  Diciembre  2021

Ayuso y sus principios
EDITORIAL. https://gaceta.es/ 17 Diciembre 2021

Algún día, la pandemia acabará, y será el momento en el que conoceremos los auténticos principios de Isabel Díaz Ayuso. Hasta entonces, el maldito virus chino lo seguirá enfangando todo y entre tanto barro no acertamos a distinguir si la gestión del Gobierno de la Comunidad de Madrid es notable por sí misma o porque lo que tiene enfrente —Pedro Sánchez— es el horror.

La estrategia de Ayuso de convertir Madrid en una región abierta lo más normal posible es intachable. Si España no está hundida hasta lo más profundo en el cenagal chino-socialista es porque Madrid resiste y empuja. La heroica región fracasó como todas en la gestión sanitaria de la primera ola, pero apenas durmió la siesta del confinamiento del primer e ilegal estado de alarma. Otras regiones, y no señalamos a Urkull…, a Feij… a nadie en concreto, todavía no se han enterado de que la salud —sobre todo la mental— también se basa en que el trabajo, el ocio y tu buen nombre no se detengan. Miren el espanto catalán. O mejor, no lo miren, que causa insomnio.

Algún día (que no hay mal que cien años dure salvo el comunismo), el virus y Sanchez acabarán. Y ya no habrá horror tras el que esconder esos principios que el Washington Post dice que Ayuso tiene. [Aquí, una advertencia para la señora Ayuso: si el periódico del dueño de Amazon, Jeff Bezos, referente mundial de la progresía, la ensalza, tiéntese la ropa. Algo traman. Y nada bueno. Puede que hayan detectado que la división en el PP es algo estupendo para Soros & Co. En este pulso con Casado, Ayuso tiene algo, no tanto, más bien poco, que ganar y España mucho que perder. A lo mejor es la hora de demostrar quién tiene menos ego y más sentido de Estado de los dos. Que también es un principio, y bien parido, poner a España por delante de la ambición personal. Fin de la advertencia].

Está muy bien que día tras día la señora presidenta se enfrente a la izquierda urbanita errejonista y lo que queda del socialismo madrileño, pero eso, y con toda cortesía se lo dice este editorialista, lo haría cualquiera que no estuviera subvencionado o en coma profundo. Eso no son principios. Eso es sentido común. Los principios de verdad los demostrará Ayuso el día en el que se enfrente al daño que la izquierda de su propio partido, el centro-centradismo, ha causado, solo o en compañía de aquel partido socioliberal que se llamó Ciudadanos.

La Comunidad de Madrid es más libre para el ocio y el negocio que el resto de España. Es un hecho y eso se lo debemos sobre todo a Ayuso y también a la generosidad responsable de VOX con su Gobierno en soledad. Pero también es más insegura, más injusta, menos igualitaria, más adoctrinadora, más derrochona y más chiringuito-friendly. Eso también es un hecho y se lo debemos al PP de antes, pero también a la obstinación de Ayuso en ponerle a VOX líneas rojas, que es un color que le viene mal a la libertad.

Hoy vamos a conocer algo más de los principios de Ayuso y de su PP, si es que es suyo de ella y no de él. Hoy, VOX, presenta una ley de igualdad intachable redactada por el diputado y ex juez Pablo Gutiérrez de Cabiedes que sí que merece el nombre de Igualdad. Una ley que no hace distingos identitarios, que sigue la Constitución a pies juntillas y que, de aprobarse, enmendaría sin necesidad de derogar mucho de lo malo que en el pasado todavía reciente aprobó el PP en contra de la igualdad real de los madrileños, incluida la aberración de invertir la carga de la prueba y dinamitar la presunción de inocencia, pilar esencial de nuestro ordenamiento jurídico.

Es una oportunidad de oro para ver si el Washington Post tiene razón (uy, qué nervios) y Ayuso tiene principios y no es mero marketing antisanchista. Así, a lo mejor, no tenemos que esperar a que termine la pandemia para conocer a la verdadera Ayuso y a sus principios. Los de verdad. No los coyunturales.

Actualización: Finalmente, el Partido Popular en la Asamblea de Madrid decidió tumbar con su abstención la Ley de Igualdad presentada por VOX y que , de aprobarse, hubiera derogado las leyes ideológicas de género aprobadas en el pasado por el PP junto a Ciudadanos y con el aplauso de la izquierda.

¡No politicen la lengua!
Antonio Robles. Libertad Digital 17 Diciembre 2021

"¡No politicen la lengua!". Es todo lo que se le ocurrió decir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la sesión parlamentaria de ayer al ser requerido por la Cámara para saber qué medidas tomaría para acabar con el acoso a un niño de 5 años y su familia en Canet de Mar. Del "no judicialicen la política" al "no politicen la lengua", una manera ésta de no atender derechos y la otra de buscar impunidad. La prostitución del lenguaje asumida por el sanchismo. Vergüenza.

Imposible mayor sometimiento a uno de los mantras más utilizados por el nacionalismo para neutralizar a los ciudadanos que exigen respeto a sus derechos lingüísticos en Cataluña. Aunque Sánchez crea que se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo sin consecuencias, está colaborando con la mayor estafa histórica a la democracia mediante el secuestro y perversión del lenguaje. Lo hemos repetido un millón de veces, el catalanismo ha proyectado sobre el supuesto opresor español y cuanto lo representa sus ínfulas supremacistas, apropiándose para sí de todas las bondades de la democracia y la libertad. Retorciendo el lenguaje. Las consecuencias están a la vista: mediante la colonización del lenguaje y de cuantos valores surgieron de los Derechos Humanos, han logrado aplastar a la mitad de la ciudadanía castellanohablante de Cataluña con la connivencia de la izquierda española más reaccionaria de los últimos doscientos años.

Pedro Sánchez debería escuchar la denuncia de Ernest Lluch, realizada hace más de treinta años:

No quiero banalizar el mal, sólo constatar las raíces profundamente reaccionarias de un catalanismo construido de eufemismos donde las palabras ya no designan la realidad, sino que la falsifican (...) Nunca antes en España nadie había abusado tanto de ese universo de manipulaciones construido de palabras que George Orwell definió como neolengua. Su hedor moral es insoportable. Repasemos algunas: alegan el "derecho a decidir" para impedir que lo haga el resto de los españoles (…) Con ello tratan de presentarse al mundo como un pueblo oprimido por una España intransigente (…) "Normalización", o lograr colar con buena conciencia el propósito de excluir el derecho a estudiar en lengua española, y a ser posible recluirla en casa. "Por una escuela de todos, escuela en catalán", el oxímoron segregacionista por excelencia. Aplicado al derecho universal al voto, nos daría esta aberración: por una democracia de todos, voto masculino. "Lengua propia", para convertir en impropia la lengua más hablada de Cataluña. "Expolio fiscal", una acusación contra España para imponer el más reaccionario de los egoísmos fiscales (…) Imposición del uso corriente de "inmigrante" a cualquier español para extranjerizar a quienes no son de los suyos.

(Del epílogo de Historia de la Resistencia al Nacionalismo en Cataluña, 2013).

Han prostituido el lenguaje, nos han robado las palabras. Y nuestro presidente, que debería ser el primero en garantizar su buen uso, colabora con su colonización: "No politicen la lengua". ¿Nosotros, presidente? Si hay alguien que ha politizado la lengua en Cataluña ha sido el catalanismo. Ella es el alma identitaria de su construcción nacional, como lo fue la religión en la guerra de los Balcanes. Pascual Maragall, 2004: "La lengua catalana es el ADN de Cataluña". Jordi Pujol, 1996: "El castellano en Cataluña es fruto de una violencia antigua". Y así hasta aburrir.

Puede que el sanchismo no se haya percatado de que la hegemonía moral del catalanismo que ha facilitado este abuso se está desmoronando por momentos. Hasta intelectuales que callaron durante años escriben ahora con claridad: "Para que la verdad vuelva a Cataluña no basta con descolonizar las instituciones y la sociedad; hay que descolonizar el lenguaje" (Javier Cercas, "El lenguaje de la mentira")

Nostalgia de aquellas palabras del presidente de Estados Unidos J. F. Kennedy en 1962, que ante el incumplimiento de una sentencia del TS de Mississipi por parte del gobernador segregacionista Ross Barnet, zanjó: "Los estadounidenses son libres de estar en desacuerdo con la Ley, pero no de desobedecerla". Y mandó a las fuerzas federales.

Crear uno, dos, tres Canet
Iván Vélez. https://gaceta.es 17 Diciembre 2021

«Crear uno, dos, tres Vietnam es la consigna». Bajo este rótulo, lindero con la arenga, intervino Ernesto Che Guevara en la Conferencia Tricontinental de La Habana, que reunió a las naciones «no alineadas» pero solidariamente unidas ante el imperialismo, propósito para el cual, a pesar de las proclamas pacifistas que allí se airearon, era necesario –si vis pacem, para bellum– disponer de armamento con el que sostener otro lema aún más célebre: «patria o muerte». La frase, pronunciada en el contexto de la Guerra Fría librada por los dos bloques hegemónicos del momento, condensaba el proyecto revolucionario que, por lo que a la participación del argentino respecta, finalizó en Santa Cruz. Por lo que respecta al proyecto de multiplicación de vietnames, apenas fue capaz de dañar al enemigo que trataban de combatir a partir de ardorosas retóricas.

El caso plurivietnamita ofrece una magnífica ocasión para establecer una analogía con lo ocurrido recientemente en Cataluña a propósito de la petición, por parte de unos padres, de que a su hijo se le impartiera un raquítico 25 por ciento de horas lectivas en español, en rigurosa aplicación de una sentencia. Hecho público el deseo de los progenitores de que su hijo de cinco años pudiera acceder a esa cuota, las hordas hispanófobas que con mimo se han cuidado y cultivado en Cataluña durante medio siglo empleando una constante politización de la lengua catalana, se lanzaron en tromba sobre esa familia, proponiendo incluso el apedreamiento de su domicilio y celebrando una serie de actos intimidatorios a los que se sumó gustoso el consejero Josep Gonzàlez-Cambray, contra el que Vox ya ha presentado una denuncia.

Al hostigamiento y la represión desplegados por las sectas separatistas, siempre justificadas por sus propagandistas mesetarios y apoyadas por las autodenominadas izquierdas españolas, se han unido, como es habitual, los sindicatos subvencionados, organizaciones que fomentan la fractura de esa clase obrera que dicen defender, una clase que, lejos de ser universal, apenas es ya regional. Sin embargo, frente a tan tiránico poder, muy al contrario de lo que ocurrió con el proyecto del Ché, parece que esta vez serán más de uno los Canet que brotarán en una tierra, la catalana, en la que el español es marginado en la esfera pública gracias al consentimiento oportunista del Partido Popular y el PSOE.

Para muestra sirva el caso de Inmaculada Alcolea, miembro del cuerpo autonómico de policía catalana cuya acreditación de nivel C2 de catalán le otorga los mismos puntos que una diplomatura en criminología de tres años, que en 2013 sacó a su hijo de un colegio público gerundense, después de que este se negara a hablar español en casa porque la profesora le decía en el aula que ese idioma se aprende «de mayor». Concluido el curso escolar, el niño fue llevado a un colegio concertado de Gerona en el que la presión idiomática e ideológica se atenuó, a pesar de que los profesores, en sus perfiles públicos, exhibieran su inequívoco compromiso con la secesión. Allí, en la etapa de primaria, a la que corresponden 6,25 horas de español como mínimo, el niño recibió seis horas, hurtándosele 25 minutos del famoso 25% que exige la ley. Ya en el inicio de secundaria, el colegio considera que con la asignatura de español y otra troncal, hecha también en ese mismo idioma, está cumpliendo la sentencia. Hastiada e indefensa, la familia, ha decidido abandonar Cataluña.

Sin embargo, los Canet seguirán creciendo apoyados en argumentos jurídicos tras los que se halla la incontestable realidad de que el idioma mayoritariamente hablado en Cataluña es el español, lengua que es universal por razones que quienes tratarán de seguir hostigando a las familias que reclamen tan exigua cuota, no llegan a alcanzar. Las lenguas, como tantas veces se ha dicho, carecen de derechos. Son los ciudadanos, en este caso los españoles -huelga recordar que todos los catalanes, por el hecho de serlo, lo son-, quienes los poseen por el hecho de pertenecer a sociedades políticas que también exigen deberes, entre ellos el del respeto de la ley, que el Gobierno debe garantizar y hacer cumplir.

Es evidente que el actual Gobierno debe su estabilidad a las cesiones que habrá de hacer a los partidos secesionistas que tienen en la imposición lingüística su herramienta más poderosa para llevar a cabo sus objetivos, la balcanización de la nación española y la tutela de las piezas de ese desguace por parte de las oligarquías locales serviles con los globalistas. Por ello, la paráfrasis cubana parece obligada: «Crear uno, dos, tres Canet es la consigna».

Devaluación de los sindicatos
Editorial ABC 17 Diciembre 2021

Los sindicatos se tendieron ayer una trampa a sí mismos, demostrativa de su estado de desquiciamiento, y del desgaste y la pérdida de credibilidad que sufren por culpas propias. Viciados por una falta de realismo infantiloide, no tuvieron otra ocurrencia que presentarse ante la sede de la CEOE para protestar ante los empresarios exigiendo que suban los salarios, en una exhibición de cinismo que resulta corrosiva. Cuando gobierna la derecha, las crisis, las subidas de la luz, la pobreza energética, los desahucios, los sueldos bajos, la precariedad, la pérdida de conciliación, o la explotación laboral siempre son culpa del Gobierno. En cambio, cuando gobierna la izquierda, y el Ejecutivo se muestra inútil en la lucha contra la inflación, el déficit, la desmesura del gasto público o la deuda, la culpa es de los empresarios.

Entonces, basta con que los usureros que crean empleo suban los sueldos porque solo eso es justicia social. Aparte de comportarse siempre como unos pedigüeños adocenados con los Ejecutivos del PSOE -y ahora de Podemos-, y de granjearse pingües subvenciones para sobrevivir a costa de dinero público, y no de las cuotas de sus afiliados, nunca piden cuentas a esos partidos. Siempre culpan a los demás malversando la realidad y comprometiendo su propia coherencia. Por eso, su devaluación parece irreversible. No son sindicatos de trabajadores. Son extensiones del Gobierno cómplices de la difusión de mentiras masivas sobre la defensa de los derechos laborales.

No habrá un solo español que no quiera una subida de sueldos. Pero tampoco hay un solo empresario que no quiera producir y ganar más para ampliar su negocio, su plantilla y los sueldos. Y todo, por la sencilla razón de que esa será la única prueba objetiva de que le va bien y gana en competitividad. ¿Quién puede oponerse a que los trabajadores reclamen subidas de salario? Es legítimo y deseable. Pero ahí reside la trampa de los sindicatos. En fijar su objetivo en la voluntad de los empresarios y no en sus balances y cuentas reales, que son las que el Gobierno boicotea con sus medidas caóticas y sus previsiones falseadas. Este Gobierno no ayuda al empresario, y los sindicatos los criminalizan injustamente. A La Moncloa, acuden a tomar café con Pedro Sánchez, es de suponer que para celebrar el reparto de la miseria y exigir su cuota de fondos europeos para hacer reformas en sus sedes. Y en cambio, a la CEOE van a esparcir su hipocresía.

Si los sindicatos analizan su volumen de afiliaciones, deben preocuparse. Su crisis no se debe solo a la evolución de los tiempos. Influyen su apoyo incondicional al separatismo, la decadencia de su peso real y sus episodios de corrupción. Con la izquierda en el poder nunca hay motivo para una huelga general, pero con condiciones económicas mucho más favorables, siempre, de manera indubitada, acaban convocándolas contra los gobiernos del PP. Los sindicatos han renunciado a su esencial papel en defensa de los derechos y las libertades para convertirse en protagonistas de un desahogado sectarismo. El suyo, además, es un mensaje demostrativo de debilidad. Aparentan movilizarse para demoler la reforma laboral -ese es su relato- cuando en realidad pactan con la CEOE acercamientos como el que se produjo ayer en la negociación. Consensuar es lo responsable, pero sin cinismo. Su mensaje también revela nervios, como los demostrados por Yolanda Díaz cuando dijo que la derecha podrá ganar, pero no gobernar, porque las calles revueltas no se lo permitirán. Manifestarse ante los empresarios no fue un aviso. Fue solo un ensayo de lo que pretenden realmente: que nadie tenga un segundo de tregua cuando Sánchez deje el poder.

Un niño de cinco años enciende las alarmas
Jesús Salamanca. diariosigloxxi 17 Diciembre 2021

No se puede esperar más. La defensa de los niños en Cataluña es urgente y hasta los jugueteros muestran su enfado por la burda manipulación que hace al efecto el ministro de Consumo, Alberto Garzón. Sabido es que el Gobierno «Frankenstein» se ha desentendido de los problemas de represión que practica el independentismo catalán, las amenazas a las familias y la persecución a todo lo español, incluidas las instituciones y las tradiciones.

El Defensor del Menor está obligado a actuar contra los padres que utilizan los medios a su alcance para el logro de sus fines políticosy para divulgar datos personales que alientan la violencia y el odio. Tampoco quiero ver al Defensor del Pueblo escondido tras el agradecimiento al Gobierno por el cargo a dedo –con el beneplácito del Partido Popular-- y el sueldo garantizado tras fracasar en las últimas elecciones de Madrid y negarse a representar a los cuatro madrileños que le habían votado.

El declive de la democracia española empezó por la degeneración de personajes y partidos que han aterrizado en el escenario político, y que enarbolan los estandartes del socialismo y el comunismo. Sí, los mismos que parecían hablar de regeneración, cuando lo que apuntaban era la «degeneración» de la convivencia y la destrucción del sistema.

Ese declive se ha extendido por Cataluña, aumentado y multiplicado; máxime, tras el fracaso del 1-O y los brutales «atentados» contra el niño de cinco años y su familia. En este momento, un niño de cinco años tiene jaque al independentismo, a la Generalidad y a las instituciones catalanas, que son observadas minuciosamente desde Europa. La espada de Damocles pende sobre 10.000M de ayudas que pueden volver a congelarse si el Gobierno no cumple, como no está cumpliendo.

Admirable es la postura de la Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña, así como la de Impulso Ciudadano. Gracias a ambas muchas familiashan empezado a perder el miedo, al igual que Guardia Civil y Policía exige que sus hijos estudien en español en las escuelas de Tabarnia y Tractoria.Todos entienden que la libertad no llega sola; de ahí que la revolución por la libertad en Cataluña haya empezado a llegar a los centros educativos, no sin peligro de ruptura. No se trata de buscar la confrontación sino más bien al contrario: se trata de que en los centros educativos se respete el cumplimiento de la ley; en este caso el cumplimiento de la sentencia que garantiza ese 25% en español.

Pongámonos por un momento en el lado opuesto. ¿Qué pasaría si en vez de pedir el respeto por ese 25% de español en los centros educativos, fuese un 25% o más de catalán? ¿Se imaginan cómo reaccionarían los energúmenos independentistas, nacionalistas y antisistema? Sin duda dejarían de cumplir la ley, como incumplieron el 1-O y llamaron «democrático» a lo que fue un esperpento donde votaban algunos ciudadanos con su perrita en brazos y dos papeletas: habían rizado el rizo de convertir en ciudadana a la perrita, aunque fuera de forma ocasional y circense. A eso llamaron «legalidad del 1-O» y a eso llaman «voluntad del pueblo catalán».

Supongo que nadie esperará nada de quienes son incapaces de razonar con personas que intentan dar normalidad a la represión y al acoso a un niño de cinco años. Y todo ello para imponer una lengua que únicamente se habla allí, y en muchos casos se habla mal y con muchas deficiencias. Y lo mismo que normalizan el acoso y la represión a un niño, lo hacen con los adultos; es decir, no dudan en normalizar la fuerza para imponer una ideología, religión, norma o decisión. Lo peor de todo es que, a la vez que reprimen, ellos mismos se victimizan con peregrinos argumentos.

Me cuesta entender cómo los medios vendidos a la izquierda y a la ultraizquierda silencian el acoso fascista al niño de Canet de Mar y a su familia. ¿Por qué ocultan el linchamiento que sufre el menor por solicitar sus progenitores un 25% de clases en español? A nadie debe sorprender que cientos de familias catalanas silencien sus deseos de cumplir la legalidad.

Pocas familias se atreven a pedir la educación en español en esa Cataluña despendolada por el independentismo. Buena parte de la ciudadanía catalana tiene miedo a ser apuntado con el dedo y a quedar señalado para siempre. Así llevamos muchos años. Y es el momento de cambiarlo. Al catalán que se siente también español, porque lo es, hay que recordarle las palabras de Carlyle: «Puede ser un héroe lo mismo el que triunfa que el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate».

Bronco debate en el Congreso entre Vox y los separatistas a cuenta del español
Diputados de ERC intentan grabar a los de Vox pese a estar prohibido por el Reglamento de la Cámara.
Maite Loureiro. Libertad Digital 17 Diciembre 2021

La moción de Vox en defensa del español, previsto para ayer martes pero que por falta de tiempo se ha pospuesto a este miércoles tras la sesión de control, ha dejado un bronco debate en el Congreso entre el partido de Abascal y ERC, el PNV o el PDCat.

Las constantes provocaciones de los separatistas, que han arremetido contra el español asegurando que las lenguas cooficiales son las que sufren el verdadero acoso, han provocado la dura reacción de Vox, generando momentos de gran tensión con graves acusaciones de por medio.

Tras la intervención del diputado de Cs, Guillermo Díaz, respaldando la moción de Vox que ha defendido el diputado Julio Utrilla, los separatistas, encolerizados, han comenzado a acusar a los partidos de la derecha de querer imponer un apartheid lingüístico en Cataluña para arrinconar el catalán, lo que ha provocado la reacción de los representantes del partido de Abascal.

Momentos de gran tensión en el hemiciclo
Cuando intervenía el diputado de la CUP, Albert Botran, que ha hablado varios minutos en catalán desde la tribuna del Congreso para leer el manifiesto de las familias del colegio de Canet de Mar que han promovido el acoso al menor de cinco años, diputados de Vox han comenzado a golpear sus escaños para hacer ruido a modo de protesta. Entre ellos el general Agustín Rosety, que apelaba a la presidencia de las Cortes, ejercida en ese momento por Alfonso Rodríguez Gómez de Celis en sustitución de Meritxel Batet, para que le llamara al orden por no utilizar el español.

Gómez de Celis llamaba la atención a Rosety por su actitud, a la par que pedía al representante de la CUP que dejara de hablar en catalán y tradujera el manifiesto al castellano para que todos pudieran entenderle. El diputado catalán respondía acusando a De Celis de practicar la "imposición lingüística", para después concluir leyendo el manifiesto en catalán, sin atender a la petición de la presidencia.

Concluida su intervención, subía a la tribuna la diputada del PNV, Josune Gorospe, arropada por los grupos separatistas, en especial los representantes de ERC, que desde sus escaños han empezado a grabar con sus móviles y hacer fotos a los diputados de Vox, a pesar de estar prohibido por el Reglamento de la Cámara. Su actitud ha motivado la queja reiterada del diputado Víctor Sánchez del Real, que ha tenido que reclamar amparo a la presidencia de la Cámara en varias ocasiones levantándose de su escaño.

El PSOE votará contra la defensa del español
Ante la insistencia del diputado de Vox, Gómez de Célis acababa llamando al orden y leyendo el artículo del Reglamento que prohíbe grabar durante las sesiones, pidiendo a aquellos que estuvieran haciéndolo que se abstuvieran de continuar y no las publicaran. Después de pedir a todos que se calmaran, el debate ha continuado sin más incidentes, aunque en un clima de gran tensión por el asunto que se debatía.

La moción de Vox cuenta con el rechazo del PSOE pese a que el texto reclama al Gobierno hacer cumplir la ley en Cataluña y defender el español en todo el territorio nacional, ante la negativa de la Generalidad a cumplir las sentencias del Tribunal Supremo y el TSJC que exigen impartir al menos un 25% de clases en castellano.

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Netflix en Canet
Emilio Campmany. Libertad Digital 17 Diciembre 2021

Son muchos quienes creen que el pacto de la Esquerra con el Gobierno para fomentar el uso de las lenguas cooficiales en las producciones de las plataformas televisivas es una chorrada. Y es verdad que lo parece. Las cantidades que se barajan, 15 millones de euros a escote entre todas las plataformas extranjeras, no parece mucho dinero. Tampoco lo parecen los diez millones y pico que irán con este fin al Fondo de Protección a la Cinematografía. Pero no es una chorrada. Nadie ignora que la producción cinematográfica en España es un sector muy intervenido. Pero esto no hace que sea bueno que lo vaya a estar más.

Sin embargo, la clave es otra. Los más ingenuos pueden creer que Esquerra se limita a impulsar la intervención en el mercado audiovisual para estimular el empleo y conocimiento de la lengua catalana, el signo de identidad por excelencia de los independentistas, ya que es lo único que distingue a los catalanes del resto de los españoles. Nada de eso. De lo que se trata es de propiciar que se dediquen fondos públicos a una parte de los paniaguados del nacionalismo, aquellos que, si produjeran en catalán con su dinero, lo perderían, no tanto por la lengua, sino por su falta de talento. Las veces que una producción en catalán ha tenido éxito, la lengua no ha sido un obstáculo para su triunfo y poder ganar dinero con ella. La gente a la que va destinada tanta subvención son en realidad mediocres que, incapaces de ganar dinero escribiendo guiones, dirigiendo películas o actuando en ellas, necesitan que su trabajo se pague con dinero público porque de otra forma nadie lo hará. A cambio, la Esquerra tan sólo les exige que lo hagan en catalán.

Ésta es la manera que tienen los políticos independentistas de empujar a quienes tienen al español como lengua materna y viven en Cataluña a ocuparse de que sus hijos estudien en catalán. Lo hacen demostrándoles que así cuando sean mayores podrán disfrutar de los chollos con los que el Gobierno de Cataluña premia a los que dominan esa lengua en perjuicio de quienes, con más méritos, tienen impedido competir con ellos por no saber catalán. Y aquí es donde conecta la exigencia audiovisual de la Esquerra con el acoso a la familia de Canet por pretender que a su hijo, en cumplimiento de la ley, le den un 25% de clases en español. Palo y zanahoria. Los independentistas les dicen a los niños catalanes cuya lengua materna es el castellano:

es mejor para ti estudiar en catalán porque de esa manera te será más fácil ganarte la vida en Cataluña, ya que nosotros te quitaremos de encima la competencia de quienes sólo hablan español. Pero si este argumento no te basta e insistes en estudiar en castellano, entonces te haremos la vida imposible hasta que te rindas y finalmente hagas lo que, ya te digo yo, es lo que más te conviene: estudiar en catalán.

Las trincheras de las lenguas
José Antonio Sorolla. cronicaglobal 17 Diciembre 2021

Las lenguas son un material sensible y si se utilizan políticamente y como un elemento identitario pueden convertirse en un material con alta capacidad explosiva. Es lo que está ocurriendo en el caso de Canet de Mar porque una familia ha pedido que se aplique en la escuela el 25% de la enseñanza en castellano y también por el enconado debate que ha suscitado la reciente ratificación por el Tribunal Supremo de la sentencia de diciembre de 2020 del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a que ese porcentaje de español en las aulas alcance a todo el sistema educativo catalán.

Antes de Canet ha habido otros casos, como el ocurrido en Balaguer en 2015, en Mataró o en Castelldefels, pero ninguno alcanzó la repercusión mediática del actual. Algo tendrá que ver en ello la situación política, tanto en Cataluña como en toda España.

En Cataluña, la inmersión lingüística que se implantó hace décadas con un amplio consenso, al menos político, ha dejado de contar con la aparente unanimidad con que nació y cada día es más cuestionada, hasta el punto de que los responsables anteriores de la Consejería de Educación, encabezada por Josep Bargalló (ERC), se plantearon su flexibilización --luego se olvidó-- para que se aplicara teniendo en cuenta el contexto sociolingüístico: más catalán en zonas mayoritariamente de habla castellana y más castellano en zonas donde domina el catalán.

Es también lo que defiende el PSC y por eso --y porque está a favor de cumplir las sentencias-- no votó el miércoles en el Parlament en contra de la propuesta del PP de que en el próximo curso se aplicara el 25% de horas lectivas en castellano, iniciativa que tumbaron los votos independentistas (ERC, Junts y la CUP) y los de los comunes.

La flexibilidad de la inmersión mejoraría el conocimiento de las dos lenguas que, pese a lo que digan los informes PISA, no se aprenden en Cataluña al mismo nivel que en el resto de España. Solo hay que oír cómo hablan muchos políticos y académicos catalanes en castellano para comprobar las deficiencias, y a la inversa sucede lo mismo. Si personas preparadas se expresan así, es muy dudoso que el conjunto de los alumnos acaben conociendo por igual las dos lenguas y a nivel similar o superior que en el resto de España, como se afirma repetidamente.

El consenso se ha roto también en Cataluña por la radicalización del catalanismo, convertido al independentismo, y porque el catalán, con la aparición de los preocupantes datos sobre su retroceso en las aulas y fuera de ellas, se ha convertido en la nueva batalla que hay que librar en el posprocés soberanista. El extremismo instalado en las redes sociales y fuera de ellas ha utilizado el caso de Canet para someter a acoso a un niño de cinco años y a su familia, que la Generalitat no ha condenado, y para negarse a aplicar la sentencia del TSJC, con llamamientos de la presidenta del Parlament, Laura Borràs, y de la CUP a que el conseller de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, se haga cargo de la escuela de Canet para incumplir el porcentaje del 25% de castellano y librar así a los profesores de represalias.

En el conjunto de España o, mejor, en el Madrid político, el caso se ha politizado hasta extremos inimaginables, con comparaciones tan extravagantes como con la Alemania nazi, el apartheid sudafricano, la segregación racial en Estados Unidos o el terrorismo de ETA. El último exabrupto lo pronunció el miércoles en el Parlament el portavoz de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, al equiparar Canet con Ermua cuando ETA asesinó a Miguel Ángel Blanco.

La polarización y la crispación de la política española han llevado a las tres derechas a semejantes hipérboles. El líder del PP, Pablo Casado, ha amenazado a Pedro Sánchez, a Pere Aragonès y a Gonzàlez-Cambray con llevarlos a los tribunales si después del plazo de dos meses no ejecutan la sentencia del TSJC, y ha reclamado en diversas ocasiones la aplicación del artículo 155 de la Constitución en el terreno educativo para asegurar la enseñanza en castellano. Ciudadanos habla de “fascismo” y de “apartheid”, mientras que Vox pide la aplicación del 155 al completo, como se hizo en 2017.

Casado llegó a decirle en el Congreso a Sánchez: “¿Cómo deja abandonado a un niño de cinco años mientras sus socios separatistas dicen que hay que apedrearle porque sus padres han pedido que se cumplan sus derechos?”. Ningún partido secesionista ha pedido, sin embargo, apedrear al niño, sino que lo hizo un profesor universitario en un tuit. Pero da lo mismo. Así, entre mentiras, exageraciones y medias verdades se convierten las lenguas --cada uno la suya-- en trincheras cuando deberían ser un instrumento de conocimiento, comunicación, cohesión y convivencia.

UGT y CCOO, los palanganeros del separatismo
Sergio Fidalgo. okdiario 17 Diciembre 2021

UGT y Comisiones Obreras hace demasiado tiempo que son, en Cataluña, los palanganeros del separatismo, los sirvientes que, a cambio de una generosa propina, le limpian los zapatos, y lo que haga falta, al señorito nacionalista que los mantiene. El próximo 18 de diciembre estos sindicatos, teóricamente ‘de clase’, van a formar parte de la manifestación supremacista que el independentismo organiza en Barcelona para defender el monolingüismo –en catalán– en las escuelas catalanas. Va a ser la segunda oleada de linchamiento público a la familia de Canet, y al resto de padres que han exigido sus derechos cívicos: poder escoger enseñanza en lengua materna para sus hijos. A UGT y CC.OO, dado que van a esta concentración de tintes totalitarios, les debe parecer bien vulnerar los derechos de los castellanohablantes.

El independentismo asegura que hay que «defender la escuela catalana» porque un 25% de docencia en español les parece una barbaridad. Pero luego presumen de que los niños acaban su período escolar dominando al mismo nivel catalán y castellano. Basta con escuchar hablar a la gran mayoría de los dirigentes secesionistas para comprobar la falsedad de este mantra. Pero UGT y CC.OO están de acuerdo con esta visión mentirosa de la enseñanza en Cataluña, y se manifestarán al lado de entidades tan ‘transversales’ como Òmnium Cultural o la ANC. De hecho, no sólo participan, sino que se puede considerar que estos dos sindicatos son organizadores.

¿Por qué? Porque las sectoriales de Educación de UGT y Comisiones Obreras forman parte de Somescola, la plataforma que organiza la manifestación. ¿Qué es Somescola? Una organización cuyo lema es «por un país de todos, la escuela en catalán». Por supuesto, para ellos «país» es Cataluña y el castellano no tiene cabida en las aulas, porque si la enseñanza no es «en catalán» entonces el «país» no es «de todos». Que la mayoría de los afiliados y votantes de ambos sindicatos sean castellanoparlantes les importa un pito a sus dirigentes.

Les importa tan poco que veamos con qué tipo de personal está UGT y CCOO en Somescola. Por supuesto, las asociaciones que promovieron el golpe de Estado del 1-O, Òmnium Cultural y la ANC, forman parte. Otra es Plataforma per la Llengua, la entidad megasubvencionada por la Generalitat que confesó que espiaba, sin pedir permiso a los padres, la lengua que hablaban los niños en los patios. Sin olvidarnos del Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans, algunos de cuyos miembros tienen por costumbre agredir y acosar a los jóvenes constitucionalista de S’ha Acabat! en varios campus, sobre todo en el de la Universidad Autónoma de Barcelona. Otra ‘joya’ es la Intersindical-CSC, el sindicato que tiene como referente moral y uno de sus principales líderes a Carles Sastre, un ex terrorista que estuvo once años en prisión por diversos delitos, como pertenecer a banda armada o ser el co-autor del asesinato José María Bultó, al que mataron poniéndole una bomba lapa en el pecho.

Comisiones Obreras aún intenta, de vez en cuando, disimular su servilismo hacia el secesionismo catalán. UGT Cataluña no puede, porque está copada por dirigentes independentistas. Su secretario general, Camil Ros, proviene de Maulets, una entidad de la izquierda separatista más radical, que mantenía lazos con las juventudes de Batasuna, Jarrai. Comparte origen político con Cesc Poch, la mano derecha del actual secretario general de la UGT a nivel nacional, Josep Maria Álvarez, del que es su jefe de gabinete. Es cierto que tanto Poch como Ros pasaron de la Jarrai catalana a las juventudes de ERC y abominaron de la lucha armada como método político. Pero la radicalidad separatista nunca la han perdido.

Si usted milita o vota a CCOO o UGT en cualquier lugar de España, ya sabe a qué tipo de entidades catalanas apoyan estos dos sindicatos. Y cuando escuchen noticias sobre el linchamiento mediático que sufren los padres de Canet, y otras familias catalanas que sólo piden docencia en español para sus hijos, han de tener claro que esos dos sindicatos forman parte del tribunal de la horca.

Pagaza lleva el acoso al menor de Canet a la Agencia Europea de Derechos Fundamentales
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 17 Diciembre 2021

El señalamiento de un niño y su familia en Canet de Mar por parte de la comunidad independentista, por pedir el 25% de las clases en castellano, llega a Europa.

La eurodiputada Maite Pagazaurtundúa ha elevado a la Agencia Europea de Derechos Fundamentales de la Unión Europea lo ocurrido en Cataluña con el acoso y linchamiento del menor y de su familia.

Pagazaurtundúa ha pedido a la Agencia que asesore de forma independiente al Gobierno para evitar la «estigmatización» institucional en Cataluña.

La eurodiputada ha enviado una carta a dicha Agencia en la que señala que la Unión Europea debe reaccionar ante la «estigmatización del disidente» por parte de las instituciones catalanas, en especial la Generalitat.

«El adoctrinamiento y la vulneración de derechos fundamentales de los niños por parte de los secesionistas catalanes deben generar una reacción europea», dice la eurodiputada en la carta, y recuerda que el artículo 21 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (CDFUE) prohíbe toda discriminación por razón de lengua, y este precepto se incumple de manera «sistemática» en Cataluña, «en especial en la escuela y la universidad».

Maite Pagaza, vicepresidenta de la Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior denuncia en la carta cómo la Justicia ha reconocido que debe ofrecerse al menos el 25% de español en las aulas y que, sin embargo, la Generalitat «no lo cumple y se ha declarado en rebeldía, sin que el Gobierno central haga nada para evitarlo».

Denuncia que la familia de Canet de Mar está siendo objeto de «un movimiento de acoso, aislamiento y ataques por parte de otros padres de la escuela, bajo el amparo de una parte de la clase política y de las autoridades regionales», mientras el Govern no solo «se niega a acatar» las resoluciones de los tribunales, «sino que también está protegiendo y alentando una campaña de acoso e intimidaciones de índole nacionalista excluyente contra las familias«.

La carta denuncia que las autoridades autonomías «imponen» el catalán como única lengua en la que realizar trámites con la Administración, «eliminando» el castellano de los medios públicos«.

En el ámbito educativo, denuncia cómo «impedir» la educación en castellano en las escuelas es «uno de los eslabones de la cadena que neutraliza, de facto, los derechos fundamentales de miles de familias… especialmente «grave por tocar a los derechos de los menores».

Por último, la eurodiputada conmina a la Agencia a recoger y analizar información sobre los hechos porque «es evidente» la vulneración de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (CDFUE).

Aragonès desafía al Estado: blinda el catalán en las escuelas con inspectores educativos
El president ordena una mayor supervisión en las aulas y se contratarán más profesores para que impartan las clases en castellano en los colegios que lo pidan los padres
Javier Gallego. larazon 17 Diciembre 2021

Pere Aragonès ha evitado esta tarde hacer referencia explícita a una desobediencia a la sentencia del 25% de la educación en castellano, pero sí ha anunciado un plan de respuesta que pasa por blindar el catalán en las escuelas con inspectores educativos, que se dedicarán a supervisar que en todos los centros se dan las clases como está fijado en los proyectos lingüísticos (es decir, si en el plan del colegio se prevé impartir matemáticas en catalán, se vigilará que se cumple). El president ha contraatacado argumentando que en las escuelas se dan menos clases en catalán de lo establecido y por ello ha ordenado “intensificar” el trabajo del cuerpo de inspectores.

Asimismo, el Govern ha anunciado que se incrementarán los profesores en todos aquellos centros educativos en los que haya padres que piden un 25% de castellano para el aula de su hijo y las escuelas decidirán en qué modo aplican las sentencias. El conseller de Educación, Josep González-Cambray, ha evitado concretar si eso significa que en las aulas afectadas habrá dos maestros impartiendo la misma clase: uno en catalán y otro en castellano. No obstante, esta medida deja entrever que la Generalitat solo aplicará el 25% de castellano en las aulas que se pida, como viene sucediendo hasta ahora, y no se aplicará a todo el sistema, como dictan los tribunales.

Finalmente, Aragonès también ha anunciado que el Govern desplegará un nuevo marco legal para proteger jurídicamente el catalán en las escuelas, aunque tampoco ha dado detalles de cómo se hará ya que hay que tener en cuento que el castellano en la escuela es un derecho que emana de la Constitución.

El president ha tomado estas tres medidas tras la cumbre que ha convocado el Govern con entidades afines al nacionalismo catalán en el Palau de la Generalitat para abordar cómo afrontar la histórica sentencia que tumba el modelo de inmersión lingüística que ha imperado desde los años 80 hasta ahora en Cataluña. Este modelo consiste en que el catalán es la lengua vehicular para la enseñanza y el castellano queda marginado (solo se imparte en Lengua). Entre las entidades participantes también estaban los sindicatos UGT y CC.OO., circunstancia que ha levantado mucha polvareda porque, tal y como sostienen las entidades probilingüismo (pro castellano y catalán), la clase obrera es principalmente castellanohablante.

Se ha dado la coincidencia que en estos momentos hay en juego el cumplimiento de dos resoluciones judiciales: la de diciembre de 2020, dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), que afecta a todo el sistema educativo; y, las medidas cautelares impuestas por el TSJC que afectan a un aula de P5 de una escuela de Canet de Mar. Ambas están relacionadas porque se dirigen justamente contra la inmersión, pero tienen una incidencia distinta porque la primera impacta sobre el conjunto del sistema educativo y la segunda solo sobre un grupo de alumnos.

Y es que, hasta ahora, cada alumno tenía que pedir la aplicación de un 25% de horas lectivas en español, pero con la sentencia de diciembre de 2020 ya no tendrá que suceder. Si bien, queda ahora por ver cómo se acaba ejecutando porque la Generalitat amaga con la desobediencia y el Gobierno sigue sin dar una respuesta clara sobre si pedirá la aplicación. El margen es cada vez más estrecho porque el plazo máximo para cumplir con la sentencia es finales de enero.

En paralelo a los aspavientos de la Generalitat, también hay llamamiento a salir a la calle. El independentismo protestará este sábado frente a la sede del TSJC y todo el Govern, con Pere Aragonès al frente, estará presente en esa manifestación.

El independentismo y el Govern han aducido siempre que el modelo de inmersión ha sido exitoso, aunque lo cierto es que siempre ha levantado mucho debate y, con el inicio del “procés”, se ha convertido en otra de las batallas icónicas entre nacionalismo y constitucionalismo. También hay que decir que el modelo de inmersión lingüística es único en Europa: en el resto de países, se desplieguen otro tipo de sistemas que integran el plurilingüismo de otra manera.

Que subtitulen a la Nissan
Miquel Giménez. vozpopuli.es 17 Diciembre 2021

Ni la ruina económica, ni la persecución política, ni la degradación de las instituciones. Lo único importante: subtitular en catalán

El separatismo parece poseer el famoso y legendario yelmo de Sigfrido, que otorga la invisibilidad a su portador. Es como si solo existiesen para envenenar a catalanes contra catalanes, vivir lujosamente y pasarse el día peleándose entre ellos. No existe una supervivencia moderna de las épocas feudales mejor que la de la Cataluña actual, con los señores enfrentándose por temas de lindes y las mesnadas desangrándose en nombre de sus dueños.

Parapetados tras un parlamento y una Generalidad dignas del mejor de los alcázares, los amos separatistas fían su existencia a la pelea por el honor de esa supuesta damisela agraviada en la que han convertido a esta parte de España. Y no hay día en el que no porfíen por ser quien mejor se bate por merecer su amor, mientras la gente está más y más hundida.

Si a alguien le parece exagerado lo que digo, que vea qué ocupa la agenda separatista ahora mismo: el peligro, imaginario y enfermizo, de la extinción del catalán, la inmersión lingüística y el subtitulado o doblaje de las producciones audiovisuales. Todo intangibles, que es de lo que se preocupan quienes tienen la panza bien repleta y la faltriquera rebosante de monedas. Pero nadie ha hecho nada por salvar a Nissan, que se va de Cataluña, una empresa más de las miles y miles que decidieron hace años que esta es tierra de locos irresponsables y corruptos.

Nadie dice nada entre quienes gobiernan porque nada tienen que decir. Mejor. Recuerdo que Junqueras, a la sazón consejero de economía por las fechas del intento de golpe de estado, espetó que si se marchaban muchas empresas, mejor. Señal de que eran unas traidoras y, cuando vieran la Cataluña tan bonita que iba a dejar el separatismo, ya volverían con la sede social entre las piernas. La Cataluña del helado de postre diario, la que aseguraba que el junquerismo era amor, la que se autoproclamaba como la de la revolución de las sonrisas y decía que cuando salía a la calle a manifestarse no dejaba ni un papel en el suelo.

Caídas todas las máscaras – modestamente, hace cuatro años servidor dijo en televisión que eran unos nazis – la realidad se impone a pesar de los espejismos de TV3 o los discursitos bien intencionados de los equidistantes estúpidos y nocivos. El proyecto separatista promovido por la convergencia de la comisión corrupta y secundado por la Esquerra heredera de checas y paseos no podía terminar de otra manera. Exigen seguir viviendo a cuerpo de rey – fíjense, ellos, que son tan republicanos – y mantener bajo su bota hedionda a toda una parte del territorio nacional sin que nadie tenga derecho a oponerse.

Cataluña ya está por detrás de Madrid, ha perdido su rol como locomotora económica de España, no hay inversores extranjeros que quieran arriesgarse a poner sus negocios en este territorio que más se asemeja a un páramo que a otra cosa. Sumen ustedes a esto las campañas anti automóviles, e incluso anti Nissan, llevadas a cabo por gente como Ada Colau y tendrán el cuadro completo. Lo peor es que a esto ya no hay manera de ponerle freno. La caída al vacío de la sociedad catalana es imparable y no existe paracaídas que pueda aminorar el golpe que le espera al final de la sima a la que la han precipitado esos falsos ídolos a los que ha seguido con tanta devoción.

Ahora, solo cabe esperar que, una vez tocado fondo, se sepa reaccionar y comenzar a ir subiendo paso a paso. Pero, para lograr esto se deberían acometer tantos cambios y de tan hondo calado que mucho nos tememos que va a ser poco menos que imposible. El primero y más necesario sería enviar a trabajar de verdad a esa panda de vividores del cargo. Aunque no me imagino ni a Colau ni a Borrás ni a Aragonés ni a Junqueras en la cadena de cualquier fábrica. Servidor, que sí ha estado en ese trance porque la vida nunca es fácil, puede asegurarles que iban a pasar las del Beri.

Ah, más a ellos les da igual. Mientras tengan asegurada la poltrona diciendo a su votante que subtitulando a la Nissan todo está arreglado, se contentan. Porque la gente que les sigue no distingue Nissan de Netflix, de la misma manera que tampoco distinguen entre una persona decente y una que no lo es. De ahí que recomiende un grito de guerra para gente que se quede en el paro: ¡A mí, que me subtitulen! A lo mejor, así…

Apartheid catalán
Doce asociaciones harán campaña para comprobar si las escuelas cumplen el 25% de español
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 17 Diciembre 2021

Doce entidades que piden que se cumpla la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que obliga a un 25% mínimo de clases en castellano facilitarán a las familias formularios para constatar si los centros educativos catalanes cumplen con esta cuota lingüística.

Así lo ha manifestado el presidente de la asociación constitucionalista Impulso Ciudadano (IC), José Domingo, durante la presentación en Barcelona de una campaña impulsada por doce entidades para velar que se cumple la sentencia del TSJC.

La Asamblea Escuela Bilingüe será la entidad encargada de canalizar y presentar las peticiones de las familias ante los tribunales y para ello se instalarán carpas informativas en toda la comunidad.

En el caso de los alumnos mayores de edad, será la entidad «S’ha Acabat!» la que canalizará los formularios, ha afirmado Domingo.

Ante la situación «gravísima y preocupante» que estamos viviendo, los ciudadanos «tenemos que tomar la bandera y hacer factible que cambie el sistema educativo» puesto que los tribunales «así lo han decidido», ha añadido el presidente de IC.

La razón de ser de la campaña es «tratar de garantizar y trabajar para que la calidad democrática sea el eje sobre el que pivoten las instituciones de la sociedad catalana», según Domingo, que para ello ha apelado al compromiso «de la ciudadanía y de las instituciones».

De cara al próximo curso, ha explicado Domingo, «lo preferible sería que hubiese instrucciones en todos los centros educativos catalanes» en los que «se promueva el modelo de educación bilingüe, como recoge la sentencia».

Por su parte, la presidenta de la entidad Asamblea Escuela Bilingüe, Ana Losada, ha afirmado que la campaña empieza «hoy» y que el formulario será para los alumnos de todo el sistema escolar, excluyendo el universitario, y en el que no será necesario que conste la identidad del centro educativo.

Losada ha afirmado que hoy «empieza un camino» que «esperamos que sea corto» de lucha «justa» en la que ha apelado «a los ciudadanos y padres de familia que ven que sus hijos no pueden estudiar en castellano en los colegios».

Por ello, las entidades, además de la campaña ciudadana, iniciarán otra ante instituciones y partidos políticos, a los que Ana Losada ha pedido «una mesa de trabajo conjunta» con el fin de que la sentencia «se cumpla cuanto antes».

En el marco de la campaña, las entidades también se reunirán con sindicatos y ampas «que deberían representar a todos los alumnos y ciudadanos», ha matizado la presidenta de la AEB.

Asimismo, pedirán al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, «una reunión para llegar a acuerdos», ha afirmado Losada, que se ha mostrado escéptica ante dicha posibilidad «teniendo en cuenta que hoy se ha convocado una reunión en la que sobre la mesa existe la posibilidad de una única lengua en la escuela».

Para sufragar la campaña, el presidente de Asociación por la Tolerancia, Carlos Basté, ha pedido el apoyo económico de empresas y ha explicado que se iniciará una campaña de micro-mecenazgo.

Con la campaña «defendemos los derechos también de las familias del resto de España que quieran venir a trabajar a Cataluña» para que «no se encuentren con problemas a la hora de escolarizar a sus hijos», ha añadido Basté.

Más allá de denuncias concretas, el objetivo final de la campaña es conseguir que se aplique la sentencia del TSJC en todas las escuelas e institutos, han coincidido todos los participantes.

Por ello, el presidente de Sociedad Civil Catalana, Fernando Sánchez-costa, ha instado a la Abogacía del Estado a obligar al cumplimiento de la sentencia y al Gobierno de España a que «asuma su responsabilidad» y que lleve la «voz cantante en este asunto».

Impulsan la plataforma un total de doce entidades, entre las que se encuentran la Asamblea por una Escuela Bilingüe, S’ha Acabat! o Societat Civil Catalana, además de la Asociación por la Tolerancia, Aixeca’t, Ampas Paralelas, CLAC, Cataluña por España, Impulso Ciudadano, Profesores por el Bilingüismo, Plataforma Silenciosa y Segadors del Maresme.

Buxadé, en la presentación de ‘Soberanía’: ‘El globalismo se opone a la nación y a todo lo que es natural en el ser humano’
PRESENTA SU NUEVO ENSAYO ACOMPAÑADO DE ESPINOSA DE LOS MONTEROS Y GARRIGA
Agustín Benito. https://gaceta.es 17 Diciembre 2021

El jefe de la delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha presentado este jueves ‘Soberanía’, una obra en la que repasa qué es la nación, qué es España y por qué la soberanía es el concepto político más importante que hoy está en juego y que, a su juicio, hay defender frente a los enemigos internos y las amenazas externas.

En un abarrotado auditorio del Museo Lázaro Galdiano, Buxadé ha presentado su exitoso ensayo acompañado del portavoz de VOX en el Congreso de los Diputados, Iván Espinosa de los Monteros, y el presidente del grupo parlamentario VOX en el Parlament de Cataluña, Ignacio Garriga, en un acto moderado por la periodista de La Gaceta de la Iberosfera Rebeca Crespo.

Buxadé ha reivindicado que la nación es emoción, combate en la calle, comunidad… y vale la pena defenderla. Y el globalismo, una ideología que se opone precisamente a la nación y a todo lo que es natural en el ser humano. «Es un complejo ideológico que supone el nuevo orden mundial», ha dicho, al tiempo que ha remarcado que la lengua es un elemento vertebrador de una nación y nunca debería ser un problema. «El problema [en Cataluña] es que en catalán les dicen [a los niños] que han de odiar a España».

En su intervención, Espinosa de los Monteros ha señalado que la condición de español es «algo muy importante» y ha felicitado a Buxadé por afirmar en su libro que la nación es valiosa y merece la pena defenderla. Así, se ha emocionado al narrar que su primer recuerdo de ser español es de cuando era pequeño, vivía en Chicago y en su cuarto su padre le ponía posters de España. «Para cada uno de nosotros España es algo distinto, pero lo que todos tenemos en común es una tradición, una herencia, la nación que nos han dejado nuestros antecesores y que tenemos que dejar a nuestros nietos».

Iván Espinosa ha incidido en las barreras de entrada a las que se enfrenta hoy un partido político porque «la partitocracia se defiende» y ha reiterado que en España solo VOX es alternativa. «Un político del PP a lo que más se parece es a un político del PSOE, porque tienen los mismos intereses, porque son las dos caras de la misma moneda (…). Hay dos grupos [en el Congreso], uno que tiene 298 diputados y luego VOX que tiene 52, por eso solo queda VOX«.

Por su parte, Ignacio Garriga ha afirmado que el separatismo es el «mayor enemigo» interno, «un movimiento de odio, de confrontación (…) que se ha servido de un instrumento como el sistema de las autonomías para inocular ese virus y desarrollar una red clientelar perfectamente dirigida por los partidos políticos que ha generado la división entre catalanes buenos y malos». Pese a ello, ha lanzado un mensaje de esperanza: «Es posible ganar al separatismo y le vamos a ganar«. Esa hazaña, según sus palabras, pasa «por tener determinación y por no cometer los mismos errores» que se han cometido en las últimas décadas.

Sobre el globalismo, Garriga ha manifestado que se sustenta en una serie de dogmas [ideología de género, el feminismo radical, el ecologismo de salón, el multiculturalismo…] para dar paso a una «gobernanza mundial» en la que se deshumaniza a la persona.


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