AGLI Recortes de Prensa   Jueves 23  Diciembre  2021

No puede haber paz para los malvados
Miguel Ángel Belloso. okdiario 23 Diciembre 2021

Ahora ya podemos decir sin temor a equivocarnos que conocemos a la verdadera Nadia Calviño, y que es, como los demás miembros del Gobierno, una socialista agresiva. Que la vicepresidenta primera califique a Pablo Casado de estar “desequilibrado” por ejercer su papel de oposición y denunciar la complicidad de Sánchez con la discriminación del castellano en las escuelas catalanas o por constatar el magro desenvolvimiento de la economía revela las entrañas de este Gobierno acostumbrado al incienso de las televisiones y de la prensa progresista -que subvenciona y controla-, pero que no tolera la crítica en las Cortes, que es el escenario natural de la disputa política.

Como cabía esperar, la derecha meliflua y reticente no ha tardado en acudir en socorro de la izquierda pidiendo a Casado moderación. Así demuestra una vez más su total desconexión del pulso del país y sobre todo de su electorado, que lo que reclama al líder del PP es contundencia y más madera. Yo estoy harto de encontrarme con votantes del partido que me dicen sobre Casado: es que este chico es muy blandito. Y resulta que cuando se suelta la melena, parte de las élites opinan que así no, que así no. ¿Pero qué sabrá esta gente que vive tan plácidamente cómo se ganan unas elecciones? Sólo es posible castigando al adversario sin misericordia, como en su momento hizo Aznar, más aún cuando hay motivos de sobra.

El presidente de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, opina ex cátedra que la principal tarea de Casado es la de devolver la serenidad y el sosiego a la política española. Pero claro, es muy fácil hacer estas afirmaciones tan plausibles cuando estás en el poder y has ganado el Gobierno con cuatro mayorías absolutas, lo cual tiene un mérito difícil de exagerar. Casado, por el contrario, tiene la imperiosa necesidad de vencer en las próximas elecciones y esto es incompatible con hacer clase alguna de concesión al enemigo. Esto es lo que le piden la militancia y los votantes ante un contrincante al que no soportan y que ha empeorado de largo la égida de Zapatero.

El puritanismo progresista, que incendia las iglesias cuando manda la derecha, está escandalizado por el grado de crispación del debate parlamentario, pero cómo se puede conceder tregua a quien gobierna gracias a todos los enemigos de la nación a los que colma con todas las transacciones que le demandan para sostenerlo en La Moncloa. La gente quiere guerra, porque está persuadida de que la izquierda la da sin pudor ni escrúpulos cuando toca. Por eso adoran a Ayuso, porque no deja pasar una y rebate con coraje toda provocación, venga de donde venga.

Ya ven lo que dijo Yolanda Díaz en referencia a Vox y de paso al PP: “ustedes no gobernarán jamás porque afrontarían movilizaciones masivas y el rechazo beligerante en la calle…”, con nuestro suministro de gasolina, le faltó concretar. Y eso que acababa de visitar al Papa, aunque sin propósito de enmienda sobre la construcción de cualquier clima de concordia civil. ¿Cómo se puede reclamar moderación a Casado, o acuerdo alguno con los empresarios sobre cuestiones cruciales como la reforma laboral desde estos principios tan eminentemente sectarios?

Esta misma es la señora que ha ganado a su colega Calviño todas las batallas internas hasta la fecha, empezando por la subida del salario mínimo -y ya veremos qué sucede con el mercado laboral-, debido a la clamorosa incomparecencia de la vicepresidenta primera, que ha sido incapaz de cumplir su principal cometido: mejorar las expectativas económicas del país y proporcionar confianza y aliento a los inversores, ya sea internacionales o domésticos. España es el estado más retrasado en la recuperación, uno de los que menos crece en Europa, el que tiene la tasa de desempleo más elevada, la inflación más alta, una deuda pública escandalosa como consecuencia de un déficit público sin control y el que está a la cola en la evolución de la productividad. También es el estado con una gestión más deficiente de los fondos europeos, de los que las empresas todavía no han recibido un duro.

El Banco de España acaba de destrozar todas las previsiones de Calviño, que no hay organismo internacional o privado que avale, reduciendo la tasa de crecimiento casi en dos puntos y elevando la cota de inflación hasta una media del 3,7% en 2022, pero su reacción no ha sido la que se podría esperar de una responsable política equilibrada, que habría sido la de reconocer el error y repararlo. No. Calviño ha decidido tirar para adelante con un cuadro macroeconómico que sostiene unas cuentas públicas en las que nadie confía ni tampoco respeta. Una filtración de las tensiones hacia los salarios y los precios de consumo podría dar la puntilla al PIB y aguar definitivamente el remedo de fiesta el año próximo.

Cuando el PP estaba en el poder, los ministros de Hacienda, y singularmente el señor Cristóbal Montoro, solían hacer unos presupuestos para curarse en salud. Solían cuadrar deliberadamente a la baja sus previsiones para que luego la realidad sorprendiera positivamente y así quedar como Dios. Pero esta chica que pasaba hasta la fecha por ser la más lista de la clase lleva tiempo demostrando con creces que ni es lista, ni prudente y que tampoco está equilibrada. Adicionalmente, que es igual de sectaria, militante y agresiva que el resto de la tropa.

Además de la genética -recuerden que Calviño intervino en el último Congreso a la búlgara del PSOE en Valencia en el que se presentó en el estrado lloriqueando a cuenta de sus eminentes antecedentes socialistas, ya saben la rosa roja que le regalaban de pequeñita y demás detalles progresistas y conmovedores- sólo se me ocurre una explicación a que se haya quitado definitivamente la careta, al derroche de desconsideración por Casado. Y es que probablemente está histérica. Las cuentas no salen, las previsiones tropiezan, la compañera Díaz es una pesadilla permanente, los fondos no llegan, y los que lo hacen no encuentran el cauce natural de una gestión eficaz. En fin, el castillo de naipes se desmorona, y presumo que es muy difícil mantener la calma, el sosiego y sobre todo el equilibrio en tales circunstancias.

El mito más sólido de todos los tiempos es que las elecciones se ganan desde el centro, desde la indefinición y la inanidad, pero las elecciones nunca se ganan en el sentido estricto de la palabra. Las pierde siempre el Gobierno, por incompetencia, por ineficacia, por causar un hartazgo insoportable, por haberse ganado a conciencia la enemistad e incluso la ira de la opinión pública, cansada de la impostura y de tantas mentiras. La oposición está para castigar sin extenuación al adversario, sobre todo si tiene el carácter temerario y peligroso de Sánchez. Por eso no puede haber paz para los malvados.

La determinación de los 'invotables'
Pedro de Tena. Libertad Digital 23 Diciembre 2021

Más a menudo de lo que parece, las elecciones no las ganan los partidos más votados, sino que las pierden los que obtienen la categoría de invotables. Es esta una etiqueta que se adquiere a lo largo de un tiempo y produce un efecto sin freno ni marcha atrás en los electores más informados y dotados para el juicio, líderes anónimos de opinión que son los que realmente influyen en las decisiones de los demás, ya sea en la familia, en el bar, en el trabajo, en el fútbol, en las reuniones varias, barrio, los híper o las redes sociales. Misterioso, lo sé.

El desprestigio de la casta política en España es casi total, con muy pocas excepciones. Pero las elecciones se pierden cuando un grupo muy influyente de electores dotados de gravitación política propia señalan con el cartel de invotable, por las razones que sean, a determinada opción política. Por poner un ejemplo bien cercano: los madrileños, esto es, la mayoría de ellos, adquirieron la convicción de que la izquierda madrileña y Ciudadanos eran invotables en las últimas elecciones autonómicas, después de lo que ocurrió durante los primeros tiempos de la pandemia y las turbias maniobras orquestadas en la más lúgubre penumbra política y moral.

(Recuerden que, tras haber suscitado una esperanza general en la regeneración nacional del PSOE ante la partición de España y ante la penetración del neocomunismo, Susana Díaz se convirtió, en no demasiado tiempo, y teniéndolo casi todo a su favor, en una candidata invotable por razones que no vienen al caso para lo que queremos justificar en este artículo. Ocurrió así).

Poco antes, no un trabajo hercúleo de generaciones separatistas desde Gobiernos casi regalados por una Ley Electoral infame sino la espantá barriobajera de Ciudadanos (que ganó, oigan, las elecciones en 2017), PSOE y PP de sus convicciones programáticas y responsabilidades nacionales dio como resultado que, en Cataluña y País Vasco, toda opción que abandere la idea de España, de la solidaridad nacional, de las libertades constitucionales y de la lengua común, materna incluso, resulte invotable para los influencers anónimos de la política. Por ahora.

Otro ejemplo más inmediato fue el de Andalucía en 2018, cuando un grupo significativo de líderes desconocidos de opinión decidió, no que el PP fuera el partido más votado, como lo fue en 2012 con Javier Arenas, sino que, gracias al peso insoportable de la porquería socialista acumulada en 36 años y al empujón inesperado en los sondeos de Vox, el PSOE fuese considerado invotable para la franja cualificada que determina un resultado electoral. Pero tal confluencia se factores se ha olvidado. Memento, memento.

Desde hace unas semanas, me estoy preguntando que estará incubándose ya como el partido o los partidos invotables en las próximas elecciones, sean éstas en Castilla y León, Andalucía o en unas generales, Dios lo quisiera. Uno, Ciudadanos, parece haber superado ya el listón mínimo necesario para conseguirlo. Podemos, impotente, va camino de lograrlo. Pero la gran batalla por lucir la bandera de los invotables del futuro está teniendo lugar entre el PSOE y el PP.

Hasta hace poco tiempo, las mil y una barbaridades y obscenidades del PSOE de Pedro Sánchez parecían predisponerle a lucir tal condecoración electoral. Pero, lo que son las cosas, el PP de Pablo Casado y su camarilla puede lograr el milagro súbito e imprevisto de metamorfosearse en el partido más invotable de España para el electorado decisivo. Me iluminó sobre todo el contundente argumento de Albert Boadella escupiendo huesos de aceituna sobre el libro de Cayetana Álvarez de Toledo. Insuperable efecto estercolero.

Los Juanmas del Sur, Moreno y Marín, ahora siameses, más por prescripción cítrica que por necesidad pepera, ya han comprobado cómo su propia encuesta oficial los coloca al borde del abismo, a pesar del evidente aderezo culinario de sus datos. Tanto PP como Cs como Vox (eso es poco creíble, pero así consta) pierden votos, mientras los gana la izquierda socialcomunista, sobre todo el PSOE, al que están dando tiempo para que hasta un esperpento con mochila corrupta como Juan Espadas sea capaz de lograr, cuando menos, el botín perdedor de Susana Díaz.

¿Y si al final de este sucio barullo se consolidasen el PP y Ciudadanos como partidos invotables, salvo en feudos muy determinados, para quienes inclinan de hecho, aunque misteriosamente, la balanza nacional? Ojo con esta posibilidad, porque algunos no encontrarán lugar alguno en nuestra piel de toro para esconderse de los puntilleros. Yo seré uno de ellos. Lo juro.

No es nacionalismo, es indigenismo
José García Domínguez. Libertad Digital 23 Diciembre 2021

Repárese por un instante en esa visceralidad tan atávica, tan primaria, tan extrema, tan intransigente, la que impregna el fanatismo fundamentalista de los defensores acérrimos del modelo lingüístico que excluye hasta del último rincón de los colegios, patio y pista de deportes incluidos, al odioso idioma del enemigo. Es cualquier cosa menos racional. Porque nada puede tener de racional una posición cuyas consecuencias dejan estragos dañinos también entre los mismos que la postulan. A fin de cuentas, los niños catalanohablantes de la Cataluña interior resultan ser acaso las primeras víctimas de un sistema escolar del que salen con un conocimiento en extremo rudimentario y tosco del castellano, un idioma cuyo dominio les resultará imprescindible en la vida adulta.

Entender el aparente absurdo de actitudes tan irracionales como esa que mantienen con la cuestión de la lengua es empezar entender la trastienda indigenista que el catalanismo siempre ha tratado de ocultar tras una bella pantalla retórica plagada de apelaciones a la cultura y el afán cívico y de modernidad. La gran suerte que tienen los nacionalistas catalanes es que en Madrid les gritan, pero no les leen nunca. Si les leyeran, sabrían también que el impulso primigenio que galvaniza todo ese apasionamiento exaltado y acérrimo, el que les empuja a procurar el mal para sus propios hijos, no tiene nada que ver con el deseo de lograr privilegios económicos para su territorio o con otras demandas más o menos prácticas por el estilo.

Y es que, en puridad, eso que nosotros y ellos llamamos nacionalismo catalán, en efecto, es catalán, pero posee muchísimos más rasgos propios de un movimiento indigenista que de cualquier nacionalismo convencional. Junqueras, Puigdemont y los dos millones de fieles que les votan y les seguirán votando siempre, toda la vida, hagan lo que hagan, gestionen o no gestionen, roben o no roben, triunfen o fracasen, quieren la independencia no para que los ciudadanos de Cataluña vivan mejor fuera de España que dentro, sino para que los catalanes auténticos, o sea ellos mismos, no acaben diluyéndose como grupo demográfico específico en medio de las grandes corrientes migratorias que desde hace más de un siglo fluyen hacia Cataluña. No es la pela, es la tribu.

Olona destroza el discurso liberticida del feminismo social-comunista
EDITORIAL. Libertad Digital 23 Diciembre 2021

El encendido debate que han protagonizado este miércoles en el Congreso Macarena Olona y la ministra de Igualdad, Irene Montero, es buena muestra de hasta qué punto no sólo es diferente sino incluso incompatible el feminismo liberal que aboga por la igualdad ante la ley y por la colaboración y complementariedad entre hombres y mujeres, bien representado por la diputada de Vox, y ese otro feminismo, colectivista y antiliberal, que representa Montero, destila odio y criminaliza al hombre por el mero hecho de serlo.

La delirante idea según la cual los malos tratos, siempre que los cometa un varón y la víctima sea una mujer, no son achacables a los individuos que los perpetran sino al fantasmagórico "heteropatriarcado" se ha traducido en la aberrante y mal llamada Ley contra la Violencia de Género, que no sólo ha fracasado miserablemente a la hora de cumplir sus pretendidos objetivos –reducir sustancialmente el número de mujeres asesinadas o maltratadas por sus parejas o exparejas masculinas–, sino que atenta escandalosamente contra los principios de igualdad ante la ley y presunción de inocencia en los que se fundamenta todo Estado de Derecho.

En este sentido, la acerada crítica de Olona al orwelliano y discriminador Ministerio de la Igualdad –en general– y a Irene Montero –muy en particular– no sólo se justifica por una ley que dicta que haya "víctimas de primera y de segunda" y excluye de la violencia doméstica a niños, abuelos y homosexuales, tal y como ha señalado la diputada de Vox; también por su pasividad y silencio ante casos escalofriantes protagonizados por mujeres que secuestran a sus hijos e impiden a los padres de estos estar con ellos o incluso saber dónde están. El de Juana Rivas –sin la menor vergüenza, la ministra de Igualdad llegó al extremo de salir en defensa de la secuestradora– no es ni mucho menos único, como deja patente el que tiene por víctima a un padre del municipio de Mairena del Aljarafe, que ha denunciado el secuestro de sus dos hijos de 12 y 14 años por parte de la madre. Su abogado ha clamado: "Si la madre fuera la que denunciara el secuestro de sus hijos, el caso lo llevaría Violencia de Género y se montaría un escándalo político y mediático. Cuando es al revés, nadie dice nada. La protección a los menores es diferente en España según los genitales de quien denuncia".

Para restaurar el irrenunciable principio de igualdad ante la ley sin discriminación de sexo, nada mejor que empezar por el desmantelamiento del orwelliano Ministerio de Igualdad y la derogación de la mefítica Ley contra la Violencia de Genero, radicalmente incompatible con el ordenamiento jurídico de una sociedad liberal y comprometida con los derechos humanos.

Olona llama «perros rabiosos» a los sindicatos de clase y promete que con Vox no recibirán «ni un euro»
Luis Balcarce. okdiario 23 Diciembre 2021

La secretaria general de Vox en el Congreso, Macarena Olona ha vuelto a calificar de «perros rabiosos» a los sindicatos de clase y ha prometido que en un Gobierno en el que esté Vox no recibirán «ni un euro» de financiación pública, dado que ahora están «sobornados» por Díaz y «traicionando» la lucha obrera y el derecho de representación de los trabajadores. Ha explicado también que su mención a la «fealdad» de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, no aludía a ninguna connotación física sino a su actitud de «insultar» a millones de españoles y «amenazar» con «incendiar las calles» si gobernaba Vox.

De esta forma se ha expresado en declaraciones a los medios en el Congreso preguntada por su intervención de ayer en el Pleno, cuando definió a la ministra de Trabajo como «fashionaria» y comentó que disfruta de «despojarle de su falso hábito» para mostrar su «fealdad» a los españoles.

Ante la repercusión de estas expresiones, Olona ha señalado que no entiende que se hayan manipulado sus palabras al tomarlas en un sentido «literal», dado que ella trasladó a la «ministra comunista» que esconde una «gran fealdad» cuando «insulta a millones de españoles desde el templo de la palabra». «Si alguno interpreta fealdad física es un problema de quien lo interpreta en este sentido», ha ahondado.

«Cara pálida» de Díaz ante el futuro que le espera
La dirigente de Vox ha señalado que ayer las cámaras no enfocaron a Díaz cuando le interpeló pero ella pudo ver su «cara pálida» cuando le describió «el futuro que le espera a ella y a todos los antisistemas que jalea para incendiar las calles».

También ha prometido que si Vox gobierna sus «perros rabiosos de los sindicatos de clase no van a recibir ni un euro de financiación pública», pues así se «elimina su capacidad de coacción».

Es más, ha añadido que con Vox habrá un Ministerio del Interior que solo se rija con criterios de seguridad y garantice la actuación de guardias civiles y policías nacionales «con total libertad y sin injerencias políticas», que es lo que se va a encontrar en el futuro Díaz y su «corte de antisistemas»

«Puedo asegurar que cuando la señora Yolanda Díaz si acaba cumpliendo su amenaza de jalear sus huestes para incendiar las calles, y todos los antisistemas que incendien contenedores y revienten los comercios sean buscados hasta el último agujero oscuro donde se escondan y su sitio será ante un tribunal de Justicia (…) Y cuando la veamos llorar ante un juez, ya que ella rezó la Biblia la semana pasada, los versículos que yo recitaré serán Lucas 6.30», ha detallado para aludir a este pasaje que recoge ‘A cualquiera que te pida dale; y al que tome lo que es tuyo no se lo vuelvas a pedir’.

El 2022 puede ser un año decisivo para nuestra democracia
Lamentamos que no salga alguna persona con arrestos suficientes para cantar las verdades que nos son vedadas por quienes tiene el poder absoluto
Miguel Massanet. diariosigloxxi 23 Diciembre 2021

“Se empieza por la idea de que el Estado debe dirigir todo; que es mejor que haya una corporación que dirija las cosas, y no que “todo quede abandonado al caos, o a circunstancia individuales” y se llega al nazismo o al comunismo, claro”, Jorge Luis Borges.

Que el año 2021 ha sido un año gafe no creo que haya nadie que se atreva a desmentirlo. Empezamos mal, pero estamos terminando peor, sin que nos quede el recurso, manido y conformista, de aquellos que juegan a la lotería navideña y como sucede a este cronista, no han sacado ni el reintegro, de hacer aquel comentario conformista: “al menos tenemos salud”. Porque, si en lo personal estamos resistiendo, lo que es cierto es que a nivel de la nación lo que está fallando estrepitosamente, con la reactivación del virus ómicron es, precisamente, el estado sanitario de muchos miles de españoles que se están contagiando de la enfermedad y que, con toda seguridad, estas fiestas que nos quedan por delante van a incrementar el número de contagios de una forma exagerada.

Lo que resulta más alarmante es comprobar que, la situación del país, no parece que haga que seamos optimistas respeto a las perspectivas para el 2022. Siempre, cuando llegan estas fechas, los españoles acostumbramos a reflexionar respecto a lo que nos ha sucedido a lo largo del ejercicio y hacemos planes, siempre esperando mejorar, prometiéndonos hacer más ejercicio, evitar (siempre para pasadas las fiestas) los abusos en la comida e iniciar una dieta de adelgazamiento, moderar nuestros gastos, mejorar nuestras relaciones y dedicar más tiempo a la lectura. Sin embargo, debemos reconocer que el panorama político, social, económico y la unidad de la nación española, puesta en entredicho por este separatismo provinciano de Cataluña y el País Vasco, no es el más adecuado para que tengamos el sosiego, laentereza, la serenidad y la objetividad para enfrentarnos a las amenazas, cada vez más evidentes e inmediatas, de que España entre en una nueva fase de grave enfrentamiento entre los españoles, motivada por esta campaña desatada desde el Gobierno y las izquierdas que lo mantienen en el poder, mediante la cual quieren eliminar toda oposición para establecer un nuevo régimen político, mediante la supresión de la Constitución y la implantación de un sistema autoritario, autocrático y totalitario; según podríamos deducir de la actitud totalitaria del presidente, Pedro Sánchez.

Pero, donde se está produciendo un aumento imparable de la revolución separatista no, precisamente, por el aumento del número de catalanes que desearían la independencia de España (las últimas encuestas demuestran que van a la baja aquellos que la están pidiendo), sino a causa de que se están dando cuenta de que la juventud catalana cada vez se comunica menos en catalán y lo hace más en castellano. Han incurrido en uno de los errores que fue común en el caso de la Guerra Civil española, de pretender imponer al pueblo una lengua de una forma forzosa y mediante el castigo a aquellos que no la hablaban. Pasó con el catalán, pero ahora está sucediendo, con la manera autoritaria y excluyente con la que los soberanistas pretenden que desaparezca el castellano, una lengua que la habla más de la mitad del pueblo catalán; para imponer,manu militari, el expresarse en catalán y el obligar a los jóvenes estudiantes a tener que estudiar en un idioma que no es el vehicular que, habitualmente, utilizan en su familia.

La derecha representa el orden, el respeto por la Constitución, la defensa de la unión de la nación española, la negación de los privilegios entre distintas autonomías y la preservación del castellano como el idioma oficial preferente, que debe respetarse en toda la nación. Estas características han causado que, incluso los conservadores y las derechas catalanas, hayan hecho causa común con los soberanistas independentistas y las izquierdas revolucionarias, para impedir que regrese, al frente de la nación, un gobierno de derechas o centro-derecha.

Y hete aquí que la prensa adicta a las propuestas del independentismo catalán se esté volcando, yo diría que de una forma harto repelente y desvergonzada, en una campaña a cara de perro en contra del PP y de VOX, utilizando para ello la tergiversación de los hechos, la explotación de los más mínimos fallos, sembrando o intentando hacerlo, la semilla de la discordia para enfrentar a unos con otros dentro de los afiliados y directivos populares, la maledicencia, los insultos y las descalificaciones para contrarrestar las encuestas que daban ventaja electoral a las derechas frente a la coalición de las izquierdas, lo que les ha obligado a poner en marcha su enorme capacidad propagandística.

Y uno no puede menos que asombrarse al ver lo que algunos periodistas dicen, con toda la cara dura del mundo, cosas que no solo no son ciertas, sino que pretenden calificarlas desde el punto de vista de sus ideas políticas, sin entender que, precisamente, lo que ellos critican y descalifican es lo que quieren que se defienda desde la óptica de los conservadores españoles.

El periodista de La Vanguardia (este periódico, en manos de directores vendidos íntegramente a la causa secesionista, que han convertido a este medio en un panfleto indecente de apoyo, servilismo y supeditación a quienes le están financiando económicamente, para que pueda seguir resistiendo) Norbert Bilbeni desde su artículo “¿Qué le pasa a la Derecha” pretende corregir la forma en la que Casado ¡por fin! está actuando en el Congreso de diputados; porque entiende que debería ser más moderado, atender a las pretensiones de los catalanes cuando piden la independencia y el uso exclusivo, en Cataluña, del catalán.

No entiende, el miope, que precisamente esto es lo que quieren todos los españoles que aman a España y que no aceptan que una parte menor, la comunidad catalana, pretendan imponer sus criterios al resto de la nación. Y, por añadidura, lo hagan de mala forma, con insultos, con desprecios y con altanería. Para este señor que se cree un experto en lo que conviene o no al PP, cuando dice: “hay algo peor que faltar al Estado de derecho y es obstruir la separación entre los poderes, legislativo, judicial y ejecutivo”, le convendría que, antes de escribir pensara en lo que va a decir. Nos preguntamos lo que este individuo entiende que es el Estado de derecho en un país. Es que no existe la diferencia, que el pretende establecer, entre el Estado de derecho y la separación de poderes, porque lo uno implica lo otro y la Constitución es la que establece lo que deberá ser el Estado de derecho y la separación entre los poderes que enumera y que ya Montesquieu había definido como tales.

Acaso ¿pretendería el señor Bilben que la derecha apoyara al señor Pedro Sánchez que, evidentemente, ha dejado de creer en la separación de los tres poderes, cuando ha nombrado a una fiscal general, que había sido ministra de su gobierno y que está obligando a los fiscales a obedecer sus órdenes sin discusión? ¿respetan los socialistas y Unidas Podemos las sentencias de los tribunales o se están dedicando a desacreditar a los jueces que no siguen sus consignas? Y cuando pone en duda el patriotismo de una derecha que “no da ejemplo ni infunde confianza en tiempos de tantos problemas para la gente”, ¿en qué estaría pensando? En primer lugar, vea lo que ocurre en Madrid, en Andalucía, en Murcia y en las autonomías en las que gobierna la derecha y vea los resultados que han venido cosechando en cuanto a la aceptación popular, pese a que, desde Cataluña, se empecinan en intentar desacreditar a la señora Ayuso en cada ocasión en que, desde el panfletario periódico en que escriben, la dirección lo estima oportuno.

Le recomendaría a este sujeto que mirase primero lo que está sucediendo en el Parlamento catalán, el desconcierto generalizado, la falta de sintonía de unos separatistas respecto a los otros, el descuido absoluto por los problemas reales de los ciudadanos y su obcecación por profundizar en el chantaje al Gobierno de la nación, sin que les importe un rábano que Cataluña se esté hundiendo económicamente, que las empresas importantes se marchen de ella, que Barcelona se haya convertido en el territorio de caza de la señora Colau, con sus ideas cerriles yabsurdas sobre la propiedad privada y sus continuos fracasos ante los tribunales de Justicia. ¿De qué nos habla, cuando no tiene la decencia de primero reconocer los graves problemas del gobierno separatista que deben soportar los catalanes?

Prescindieron de la señora Raola, una activista desenfrenada y sectaria de la lucha contra España, pero, sin duda alguna, el repertorio de periodistas que sigue teniendo La Vanguardia, no cabe duda de que les basta y, yo diría, les sobra para defender lo que es indefendible, aunque ello suponga faltar a la verdad, mentir y contar cuentos chinos, que sólo se pueden creer los que no viven en esta comunidad, atenazados por el totalitarismo soberanista catalán.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos lamentamos que no salga alguna persona, con la capacidad suficiente y los conocimientos adecuados, para plantar cara, ya que no lo hacen las instituciones que tienen la obligación de velar por el cumplimiento de nuestras Constitución, con arrestos suficientes para cantar las verdades que hace tiempo nos son vedadas por quienes tiene el poder absoluto sobre todos nosotros.

La operación Boric: un nuevo símbolo para la demolición económica e institucional de los países de la Iberosfera
Servirá de escuela a una izquierda posmoderna en la región
Rodrigo Saldarriaga. https://gaceta.es 23 Diciembre 2021

El triunfo del comunista Gabriel Boric en Chile abre la puerta a una nueva década perdida en América Latina, donde la izquierda va llenando los espacios dejados por la derecha liberal, debilitada por la crisis global del covid-19 e incapaz de hacerle frente a los excesos de la revolución.

Boric, un activista de izquierda de 35 años sin ninguna experiencia más allá de la agitación y la demagogia, gobernará un país que hasta hace poco era considerado una lumbrera de éxito económico e institucional, una isla de progreso en medio de un océano de repúblicas fallidas y miserables.

Pero desde el estallido social de 2019, que se repitió en Ecuador y Colombia en sospechosa sintonía, la República de Chile está asediada por hordas de vándalos urbanos y terroristas que abogan por la secesión del sur, bastión del pueblo mapuche, vilmente utilizado por agentes desestabilizadores para sus planes políticos.

¿Qué significa la victoria de Gabriel Boric para la Iberosfera? El contubernio socioliberal que domina los medios de comunicación y los espacios de debate han iniciado una campaña dedicada a edulcorar la imagen del presidente electo de Chile, equiparándolo a un “socialdemócrata” europeo y ocultando sus simpatías con el terrorismo marxista –posó sonriente con una camiseta que tenía la imagen del fallecido senador Jaime Guzmán con dos balazos en la frente-, su alianza con el Partido Comunista -y si tendrá un papel protagónico en el gobierno-, sus intenciones de poner fin al sistema privado de pensiones, aumentar el rol del Estado en la economía y hacer caso omiso a la violencia y anarquía en la Macrozona sur.

“Hay un blanqueamiento de imagen de Boric por parte de algunos medios de comunicación, vendiéndolo como un moderado. Eso es completamente falso. Boric viene del marxismo autonomista [Movimiento Autonomista], que es una combinación de marxismo y anarquismo, conocido como marxismo libertario en términos académicos, pero que está conformado por un bloque mucho más complejo que incluye al Partido Comunista”, opina Juan Cristóbal Demian, cientista político por la Pontificia Universidad Católica de Chile.

“Estamos hablando de una vertiente a la que podemos denominar neocomunismo o comunismo posmoderno. Con este comunismo posmoderno, que es bastante ambiguo, Boric se distancia, a primera vista, de lo que han sido otros discursos de izquierda como el de los Kirchner, Chávez, Maduro, o los Castro. Este neocomunismo, que es bastante radical de fondo, pasa desapercibido al ojo común de las personas por su novedad y discurso que apela al sentimiento y el cambio”, asevera Demian.

Para Demian, co-autor de los libros “Nueva Derecha: Una Alternativa en Curso” y “Ruta Republicana”, Boric ocupará la presidencia de Chile para reafirmar el reparto de cuotas de poder entre las distintas agrupaciones de izquierda, sometiéndose a la Constituyente para potenciar las transformaciones radicales que buscan insertar en una nueva carta magna.

“Un punto que resulta interesante de observar en la izquierda posmoderna chilena, y esto debe ser estudiado y entendido por los actores políticos de Latinoamérica, es que a diferencia de los adherentes a Castillo en Perú o de AMLO en México, que junto a sus pancartas y lemas llevan sus banderas nacionales, si tu revisas las imágenes de las concentraciones de adherentes de Boric, la bandera chilena estaba proscrita. Estamos presenciando un fenómeno complejo y de transformación de la república. La Convención Constituyente está buscando eliminar la palabra república del nombre de Chile. El resto de Latinoamérica debe poner atención que en Chile se está experimentando algo muy peligroso, donde no solo se busca la demolición económica, también institucional. Quizás la única izquierda que se parece a la chilena dentro de la Iberoesfera es la española, por su desprecio a los símbolos nacionales”, advierte.

Según el cientista político, la izquierda internacional, tanto académica como mediática, se empeñó a que Boric ganara las elecciones presidenciales porque su victoria era vista como una revancha al alzamiento militar que provocó la caída del comunista Salvador Allende en 1973 y abrió paso a la instalación de un modelo liberal en Chile que sirvió de ejemplo en todo el mundo.

“Personajes como Slavoj Žižek y Noam Chomsky, o artistas involucrados en causas de la izquierda internacional, estuvieron muy pendientes de la victoria electoral de Boric por el significado simbólico que tenía, de retomar la revolución interrumpida. La victoria del neocomunismo en Chile puede servir de escuela para que las izquierdas del resto de la región se modernicen, mejor dicho, se posmodernicen. La izquierda latinoamericana va a aprender de esta experiencia, va a tomar nota”, destaca.

Socialismo blando para ‘millennials’
Raúl Tortolero. https://gaceta.es  23 Diciembre 2021

En tiempos de marxismo posmoderno las diversas corrientes de izquierda se entretejen y convergen en las políticas públicas, en las iniciativas legislativas, en los criterios de las supremas cortes, en las promesas de campaña, en los discursos, en la mentalidad de los funcionarios, en el marketing y en la Agenda 2030.

El marxismo clásico ha quedado jubilado. Es un pariente viejo con delirios que es mejor mantener en el asilo de ancianos junto a su fusil y boina con estrella roja.

Muchos ‘millennials’ no tienen tiempo para iniciar una revolución socialista armada porque se les ensucian de sangre los tenis Balenciaga. Bien pueden interrumpir el embarazo, pero no el ver la serie «Cuties» en Netflix, fumar mariguana con fines recreativos, y tener sexo con hombres y mujeres, de su mismo club ecológico-animalista, mientras escuchan a Bad Bunny.

El marxismo posmoderno es un fenómeno sociológico y cultural, el aquelarre donde caben y se mezclan todas las izquierdas

En el marxismo posmoderno –ese que se construye desde el Iphone bebiendo café en el Starbucks- a los jóvenes no les agrada Fidel Castro, ese Ayatolá con casaca militar, pero sí les atrae el Che Guevara, esa máquina de matar, para un buen póster en la pared, o en una playera para salir a marchar el «día del orgullo gay», sin saber que el argentino mandaba a campos de «re-educación» a los homosexuales y despreciaba a los negros.

El marxismo en su versión posmoderna no va contra los ricos porque trabaja para ellos en Facebook, Google, Nike, Amazon, Microsoft, WalMart o Uber, y porque todas estas compañías sostienen un ideario woke y pro-LGTB.

El millennial izquierdista lucha entonces a través de colectivos supremacistas: el feminista, que busca dividir a la familia, fomentando el odio contra el hombre; el de la agenda homosexual, el negro, el indigenista, el ecologista, el animalista, el transhumanista.

El marxismo posmoderno es un fenómeno sociológico y cultural, el aquelarre donde caben y se mezclan todas las izquierdas, donde todos estos nuevos supremacismos coinciden con la vieja escuela, la del proletariado armado, contra los dueños de los medios de producción. Foro de Sao Paulo y Grupo de Puebla son dos expresiones de la posmodernidad socialista.

Un marxista posmoderno ‘millennial‘ es Gabriel Boric, el presidente electo de Chile, (…) quien se sitúa a sí mismo «más a la izquierda» que el Partido Comunista

El socialismo blando, por su parte, es la ideología, la plataforma electoral, y el programa de acción de gobierno, que posee como características predominantes:

1. Los candidatos llegan al poder no mediante las armas, sino por las urnas, pero una vez en el gobierno, se perpetúan con simulaciones electorales y corrupción.

2. Militarizan decenas de cargos públicos otrora ocupados por civiles, dando a las fuerzas armadas negocios grandes para que lleven su rebanada del pastel y colaboren políticamente.

3. Hablan de soberanía nacional, libre autodeterminación de los pueblos, pero son internacionalistas en América Latina, y globalistas que se respaldan en la ONU y ponen impuestos a los ricos.

4. Con un asistencialismo estructural en sus naciones, dan cheques del gobierno a una vasta base social que es su voto duro, con lo que se van perpetuando en el poder y con lo que desaparecen a las clases medias, dejando sólo élites corruptas de gobernantes y millones de pobres.

5. Se oponen al neoliberalismo, al que ven como padre de todos los males. Son devotos del proteccionismo, de un Estado más grande, de un presidencialismo imperial, e imponen regímenes autoritarios.

6. Su agenda toma de la vieja escuela el ideal: «Por el bien de todos, primero los pobres» (AMLO dixit), y de la nueva izquierda la ideología de género, el feminismo, la teoría crítica de la raza, los supremacismos, el aborto, las sexualidades alternativas, las «masculinidades deconstruidas», y el uso de drogas «recreativas». Son anticristianos y anticlericales.

Un marxista posmoderno millennial es Gabriel Boric, el presidente electo de Chile, quien tiene 35 años. Fue líder estudiantil de un movimiento que destruía las calles (e incluso se quemaban iglesias), se sitúa a sí mismo «más a la izquierda» que el Partido Comunista, se opone al neoliberalismo, promueve una agenda progresista, pro aborto y pro gay, y, ojo, quiere nacionalizar el litio.

Con esto el Partido Comunista de China estará mucho más feliz, ya que Chile ya es el mayor productor de ese metal en América, donde el dragón rojo ya es propietario de la más grande empresa de energía eléctrica. Así que los ‘millennials’ marxistas posmodernos alfombran al final del día la nueva hegemonía de China y con ello destruyen las libertades en Occidente.



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El PP votó a favor de exigir al Gobierno que Netflix tenga una cuota de contenido en gallego
APOYÓ UNA INICIATIVA IMPULSADA POR EL PSOE Y EL BNG
https://www.gaceta.es/ 23 Diciembre 2021

El líder del PP, Pablo Casado, criticó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pactara con ERC exigir una cuota del 6% en lenguas cooficiales en las producciones audiovisuales, un acuerdo que no es posible aplicar porque «contraviene la directiva» europea, pero que el Ejecutivo socialcomunista salvará con un fondo de 10,5 millones para subvencionar producciones en las lenguas cooficiales.

En su crítica, el propio Casado olvidó que el presidente de la Xunta de Galicia, el popular Alberto Núñez Feijóo, apoyó una iniciativa del BNG y el PSOE -que partía de la Mesa por la Normalización Lingüística en Galicia- para que se exija que plataformas internacionales de contenido audiovisual tengan una cuota del contenido en gallego.

En un reciente comunicado, la Mesa ha recordado que el Parlamento de Galicia aprobó por unanimidad en mayo de 2021 -con el apoyo, por tanto, del PP- la Iniciativa Popular Xabarín que reclamaba que la Ley General del Audiovisual reconozca como principio básico «la pluralidad lingüística» e «iguale contenidos y porcentajes mínimos en gallego y español en los doblajes, leyendas y audiodescripciones, así como en la prefinanciación de producciones audiovisuales en canales de televisión lineales o bajo demanda, y plataformas».

Además, exigía que la Corporación Española de Radio y Televisión difunda todos sus contenidos con opción doblada al gallego, en particular en la programación del canal específico infantil y juvenil, y en los contenidos de su aplicación.

En Galicia, bajo el Gobierno de Feijóo, la Administración autonómica ignora de forma metódica el español. Buena parte de la documentación oficial solamente está disponible en gallego bajo el argumento de que es la lengua «propia» de Galicia, aunque el Tribunal Constitucional ya sentenció que la condición de «lengua propia» no puede suponer «un desequilibrio (…) de la cooficialidad de ambas lenguas en perjuicio del castellano» y advirtió que las administraciones públicas en comunidades bilingües «no pueden tener preferencia por ninguna de las dos lenguas oficiales«.

Desde la Xunta de Feijóo se sostiene que el gallego es «el marcador más claro de la personalidad colectiva gallega»… y el propio presidente ha llegado a referirse a dicha lengua como «el idioma que une a los gallegos».

Abascal: «Feijoo permite que en Galicia se persiga el castellano»
REDACCIÓN. GALICIA. LA VOZ 23 Diciembre 2021

El presidente de Vox, Santiago Abascal, concedió una entrevista en el canal de televisión Trece para hablar sobre los apoyos de su formación en un hipotético gobierno de coalición con el PP tras las próximas elecciones generales. El líder de Vox dijo estar «condenado» a entenderse con el partido dirigido por Pablo Casado, a quien le ha pedido «claridad», e inició un discurso que expuso las contradicciones que, a su entender, mantienen los populares en clave interna. Así, apuntó a la política lingüística de la Xunta en contraposición a la oficina para proteger el español creada por Isabel Díaz Ayuso en Madrid.

«El problema es la contradicción entre sus mensajes. Díaz Ayuso toma decisiones para crear una oficina para proteger el español, donde no está perseguido. Sin embargo, en Galicia, Núñez Feijoo permite que se persiga al español y haya gente que no tenga libertades», criticó. Las referencias al bilingüismo en la comunidad, y la supuesta imposición del gallego que denuncia, son una constante en el discurso de Vox sobre Galicia.

Las declaraciones de Abascal coinciden con un informe reciente de la Real Academia Galega, publicado en octubre, que constata el efecto «desgaleguizador» que ejerce el sistema educativo en los menores de Galicia, sobre todo con el avance de las diferentes etapas. De hecho, este informe ha confirmado que estos procesos de sustitución lingüística hacia el castellano se inician desde las edades más tempranas, para consolidarse en la adolescencia. El Mapa sociolingüístico escolar de Ames es fruto de una investigación realizada mediante entrevistas y encuestas a más de 2.000 familias, 264 docentes y casi 1.800 escolares del concello que traslada datos preocupantes sobre la evolución de las tendencias de uso del idioma desde la llegada de los pequeños a la escuela.

Entre ellos, que uno de cada diez alumnos renuncia a la lengua familiar ya en su primer contacto con el centro, a pesar de que el 41 % de las madres y el 47,5 % de los padres de primer ciclo de infantil aseguran hablar habitualmente en gallego con sus hijos, además del 12 % que utilizan ambas lenguas.

«As políticas lingüísticas desenvolvidas ata agora estiveron centradas na educación secundaria, é dicir, anos despois desa muda. Os datos invitan a cuestionar este modelo e a reflexionar sobre as modificacións necesarias», indica el documento. Según la Enquisa Estrutural a Fogares de 2018 del IGE, el uso del idioma se mantiene estancado durante la última década al ser la lengua mayoritaria para algo más del 30 % de la población, más un 21,5 % que dice emplearla más que el castellano. En el 2003, el 43 % da población era monolingüe en gallego.

Canet ha fastidiado a los socialistas catalanes
Teresa Giménez Barbat. okdiario 23 Diciembre 2021

¡Con lo a gusto que están ellos entre dos aguas y ahora tienen que retratarse! Por culpa del asunto del niñito de Canet dels collons –las criaturas son demasiado fotogénicas, incluso en el anonimato-, que ha resultado un escándalo que al Gobierno se le va delas manos, los sociatas catalanes se ven obligados a definirse. ¡Con lo mal que llevan salir de la ambigüedad! No tienen más remedio que actuar con responsabilidad, como si fueran chicos mayores. Al final, carraspeando y con las manos húmedas, van a apoyar el cumplimiento de la sentencia que obliga a los centros a dar un mínimo del 25% de las clases en castellano.

No mola nada. Se les viene encima “El ataque de los tomates asesinos” en forma de acusaciones de traidores, botiflers y fachas. Ay, cómo nos vamos a reír. ¡Lo que hay que hacer para quedarse con el votante de Ciutadans! (Spoiler: al final le traicionan). Jaume Collboni, regidor del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona, ha hecho una proposición de declaración institucional en la que cambian de posición y defienden el cumplimiento de la sentencia.

Introduciendo el tema con mantras usados como esa afirmación extraordinaria (que debería exigir una prueba igualmente extraordinaria) de que el modelo lingüístico del sistema educativo catalán ha sido “una de las principales herramientas de cohesión y promoción social”, o de que es el mejor (¿mejor que qué otro?) porque ha garantizado “la igualdad de oportunidades” en cuanto al aprendizaje y uso de las lenguas oficiales en Cataluña, se tragan el sapo.

Eso sí, lo hacen por nuestro bien debido a unos cambios sociales, culturales y políticos sin precisar experimentados desde los años 80, de una nueva realidad sociolingüística, también sin precisar y de unos nuevos objetivos de plurilingüismo, tampoco explicados. Así que, de acuerdo con los artículos 60.6 y 65 del Reglamento Orgánico Municipal, van a instar al Gobierno de la Generalitat a dar cumplimiento a las resoluciones judiciales “y no basar su acción política en la desobediencia ni trasladar esta responsabilidad en las direcciones de los centros educativos o en los claustros.”

¡Mátame camión! Ya se dice que a la fuerza ahorcan. Ni ha cambiado en dos días el ambiente social, político y cultural, ni existe ninguna nueva “realidad sociolingüística”. Si no se vieran entre la espada y la pared, a la “realidad sociolingüística” la podrían ir dando. ¡Si son ellos los culpables del aberrante modelo lingüístico de Cataluña! Fue la socialista Marta Mata quien le propuso a Pujol un monolingüismo obligatorio en la enseñanza no universitaria para que los niños hasta los 16 años fueran inmersionados sí o sí.

Pero demos gracias de momento: será un empujón hacia el sentido común. Siempre fue una barbaridad que en un país europeo moderno no se pudiera estudiar en todos los rincones la lengua oficial por más que hubiera respetables lenguas locales.

No debe de ser plato de gusto para “Escuela de Todos”, entidad que agrupa a una docena de asociaciones a favor del bilingüismo escolar en Cataluña, recibir insultos de algunos centros educativos. Ni vivir en La Espluga Calba (Lleida), donde la dirección de la escuela Abat Ruera les espeta que se vayan «¡a cagar!». O en Sabadell si su centro privado es el Bertrán, cuyo equipo directivo les llama “payasos». O en Garriguella (Girona), si deben llevar a sus hijos a la escuela Joaquim Gifre o en Barcelona si van a Germanes Bertomeu. En estos centros les acusan de falta de democracia o les proponen que también se enseñe en «árabe i amazig».

En fin, hay alguna escuela más. Que se desfoguen. Ya se irán poniendo las cosas en su sitio.

Las escuelas catalanas más extremas en la exclusión del español y la defensa de la inmersión
La Asamblea por una Escuela Bilingüe recopila los insultos recibidos en centros escolares públicos y privados por pedir el 25% de castellano.
Pablo Planas. Libertad Digital 23 Diciembre 2021

La plataforma Escuela de Todos-Escola de Tothom ha enviado a todos los centros de enseñanza de Cataluña una carta en la que, además de informarles de su constitución, les remite la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña de 16 de diciembre de 2020 (la del 25% de español en horas lectivas) y les pide que se aplique.

La circular, redactada en un tono extremadamente respetuoso y constructivo, no ha sido bien recibida en algunas escuelas, tanto públicas como privadas. Ante el tono de algunas respuestas, la plataforma (formada por entidades como Asamblea por una Escuela Bilingüe, Aixeca't Asociación por la Tolerancia, Cataluña por España, CLAC, Impulso Ciudadano, Plataforma La Silenciosa, Profesores por el Bilingüismo, S’ha acabat!, Segadors del Maresme y Societat Civil Catalana) ha elaborado un hilo en Twitter en el que recoge algunas de esas contestaciones.

Así, la dirección de la Escola Abat Ruera de L'Espluga Calba, Lleida, envía a los promotores de la Escuela de Todos a cagar. En segundo lugar, la dirección del centro privado Bertrán de Sabadell llama "payasos" a los remitentes. La dirección de la Escuela Joaquim Gifre en Garriguella, Gerona, reconoce que adoctrina a los escolares en estos términos: "Sí que intentamos que nuestros alumnos discriminen a grupos organizados como ustedes y para que sigan valores democráticos y europeos (modernos)".

La dirección de la Escuela infantil Germanes Bertomeu en Barcelona, considera, por su parte, que si tuvieran que enseñar en español "también tendríamos que hacerlo en árabe y amazigh. Salud". En el caso de la escuela EBM Diagonal Mar, en Barcelona, una persona que no se identifica responde que ella está casada con un hijo de andaluces y que, a su vez, sus hijos hablan castellano, catalán e inglés. Y pide a la plataforma "que no politiqueis (sic) todo lo que hace la gente". En el caso de la Escola Les Aigües, en Cardedeu, Barcelona, recurren a las consignas habituales del separatismo, como que el catalán es la "lengua propia", que la sentencia responde a leyes derogadas y que ignora "la realidad" de los "países catalanes".


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