AGLI Recortes de Prensa   Sábado 1  Enero  2022

Del salario mínimo a la ruina máxima
José María Rotellar. okdiario 1 Enero 2022

El Gobierno sigue empeñado en incrementar el salario mínimo a toda costa, sin pensar bien en los efectos perversos que tiene para el conjunto de la economía. Ahora, prorroga el importe actual de 965 euros, pero con el firme propósito de seguir aumentándolo. Esto supone un elemento que puede frenar la recuperación española, especialmente en unos momentos en los que venimos de una dura caída de actividad, de elevado desempleo, que si no ha sido mayor se ha debido a los ERTE, pero que, aun así, tras esa figura hay más de 100.000 personas que no saben si podrán mantener definitivamente su puesto de trabajo, a los que habrá que sumar los que cesen en su empleo si se mantiene la incertidumbre económica derivada de las medidas restrictivas intermitentes aplicadas por los gobiernos en el marco de la pandemia.

Esa subida que pretende acometer el Gobierno tiene como horizonte el entorno de los 1.100 euros para 2023, de manera que para 2022 pretende llevarlo hasta alrededor de los 1.000 euros mensuales. Por mucho que el Gobierno haya dicho en anteriores ocasiones que los organismos internacionales no ven mal esta medida, no es así. Por supuesto que los organismos internacionales han alertado del peligro que puede constituir la subida del salario mínimo en más de un 20%, incremento ya superado con creces con la primera gran subida que acometió Sánchez. De hecho, tanto la Comisión Europea, como el FMI y la OCDE en distintas previsiones, alertaron de ello en su momento. Es más, la Comisión Europea llegó a decir que dicho incremento del salario mínimo pudo impedir la creación de 70.000 puestos de trabajo, cifra que el Banco de España elevó después, al establecer una horquilla de entre 78.000 y 143.000 puestos de trabajo que se dejaron de crear sólo por la subida del salario mínimo un 22,3% en 2019; por tanto, las subidas posteriores y esta última pretendida por el Gobierno, ahondarán en el efecto negativo sobre la actividad económica y el empleo.

Por otra parte, dentro de esta medida, los más perjudicados van a ser los laboralmente más débiles. Hay provincias o regiones, como Madrid, donde tendrá un efecto menor, por el mayor nivel salarial ya existente, aunque también se verá perjudicada su economía por esta medida; pero hay otros lugares, provincias o regiones donde el coste salarial y laboral son menores, donde el tipo de trabajo tiene una menor remuneración por su aportación al valor añadido que genera, que puede hundir la actividad en dichos lugares. En cuanto a las personas, por segmentos, las menos cualificadas se verán expulsadas del mercado de trabajo, por no ser capaces, con su trabajo, de crear suficiente valor para cubrir su coste laboral más el margen necesario que necesita la empresa para poder continuar con su actividad, o se verán arrastradas a la lacra de la economía sumergida, que hay que erradicar y perseguir, pero que, con esta medida, podría incentivar el Gobierno, donde aumentaría el fraude, perderían derechos los trabajadores, se recaudaría menos, tanto en impuestos como en cotizaciones a la Seguridad Social, y se incrementaría el gasto, pues aumentaría el número de prestaciones por desempleo.

En ese grupo se encuadran muchos jóvenes, que con una tasa de paro del 40% recibirán la puntilla en su horizonte laboral con una barrera como la del salario mínimo, que aumenta los costes de su contratación, eliminando muchos potenciales puestos de trabajo y dejándoles, por tanto, en una precariedad mayor: sin empleo y sin esperanza de encontrarlo.

Adicionalmente, a los autónomos les encarecerá sus cuotas a la Seguridad Social, ya que al cotizar muchos por el mínimo, se verá incrementada dicha base mínima de cotización, que supondrá un coste superior para dichos trabajadores por cuenta propia. Por tanto, el Gobierno se equivoca, de nuevo, seriamente, con el salario mínimo. No hay que subirlo, porque empeora la creación de empleo.

El Gobierno, en su afán buenista y socialista, pretende anestesiar a los ciudadanos y darles a entender que es perfectamente factible subir la renta y riqueza de las personas por ley –en el caso de este Gobierno, preferiblemente por decreto-ley, cuando, sin embargo, la realidad va por otro lado. Pueden subir mucho el impuesto de Sociedades a las compañías, pero éstas no lo pagarán, porque se llevarán la producción a otra parte. Pueden hacer que los bancos paguen un impuesto, pero éstos lo repercutirán en sus clientes, con mayores comisiones y tipos de interés en los préstamos y créditos. Y pueden subir el salario mínimo, pero muchas empresas no lo pagarán, o, mejor dicho, se lo pagarán a menos trabajadores, porque contratarán a menos o, incluso, se quedarán con menos, es decir, despedirán.

Es muy sencillo y es algo que entiende cualquier alumno de económicas: si se sube artificialmente un precio –y el salario es el precio del trabajo- los demandantes de ese bien –en este caso, el trabajo- demandarán menos de ese bien. ¿Quiénes son los demandantes de trabajo? Las empresas, al tiempo que los oferentes de trabajo son los trabajadores, que son quienes ofrecen su trabajo a cambio de cobrar un salario –de cobrar un precio-. Por tanto, si subo el salario, muchos trabajadores querrán trabajar, pero las empresas estarán dispuestas a contratar a menos trabajadores, porque a ese precio no podrán cubrir los costes laborales –lo que les cuesta el trabajador- más el beneficio que tienen que obtener con su actividad para asegurar la continuidad de la actividad económica y el empleo. ¿Qué sucederá entonces? Que muchos trabajadores se verán despedidos o se verán condenados a la economía sumergida. ¿Cuánto habrá logrado el Gobierno que suba el salario de estos trabajadores? Nada; más bien habrá provocado que pasen de ganar el salario que tenían antes a no ganar nada, o a ganar un salario en la economía sumergida –que hay que perseguir y erradicar, pero que, como digo, el Gobierno incentiva de manera absurda con estas medidas- y tener, por tanto, menores derechos sociales, como el devengo de los derechos para cobrar una pensión en el futuro. Al mismo tiempo, el Estado ingresará menos por cotizaciones sociales y por impuesto de la renta, así como por los indirectos, al bajar el consumo.

Por tanto, con esta medida demagógica el Gobierno sólo conseguirá destruir tejido productivo, generar, con ello, desempleo –especialmente, el de los trabajadores menos cualificados- y disminuir la prosperidad. Es la receta de Maduro, y ya ven cómo está Venezuela. El salario mínimo nos lleva a la ruina máxima.

Se extiende la resistencia en Cataluña
Graciano Palomo.okdiario 1 Enero 2022

Los ejemplos corajudos y valerosos ante injusticias manifiestas tienen estos corolarios. A los padres del niño de Canet, que no se han rendido ante el incalificable acoso independentista, se unen un sinfín de familias catalanas, espoleadas por el coraje demostrado.

Comprendo en este aspecto a los agresores antieuropeos y antidemocráticos. Si gana, como parece, la familia de Canet, sus posiciones feudales y segregacionistas –(¡Viva el Misisipi!)- habrán sido derrotadas por un niño, ajeno por completo a la lucha titánica que sus progenitores están librando en desigual fuerza.

A los secesionistas los conocemos. ¿A quién puede extrañar cómo se conducen? Lo que sorprende es que el Estado, es decir, el Gobierno que tiene la obligación de defenderle con todo el poder que el pueblo le ha entregado, se haga el sueco en una equidistancia obscena y pagable. Sánchez es el presidente legal de todos los españoles y su responsabilidad ineludible es acudir en socorro de los derechos que asisten a las personas catalanas o no que viven en aquel territorio que todavía forma parte del Estado.

Si los constitucionalistas ganan esta batalla, con el cierzo en contra, convertido en auténtico Leviatán, gran parte del sueño segregacionista de dirigentes que se autotitulan de “izquierda” habrá quedado como un mal sueño. No hará falta añadir que todo esto ocurre en un territorio velado por la Unión Europea donde los derechos fundamentales forman parte de su frontispicio y la salvaguardia de los mismos es prioritario.

Tengo para mí que este sucedido -que avergüenza a cualquier mínima sensibilidad democrática y progresista- no es baladí. Que se respeten los derechos esenciales de esos padres y de esos hijos-por muy minoría que sean- dependen muchas cosas. Entre ellas, la dignidad de todo un pueblo que asiste atónito a la merma de libertades básicas en un predio que se enfrenta al Estado precisamente invocando su libertad.

2021, vaya añito
Rafael Bardají. https://gaceta.es  1 Enero 2022

El 2021 no empezó como todos los años, tras las uvas, el 1 de enero. Esta vez comenzó el 27 de diciembre, día en que Araceli Hidalgo, entonces con 96 años, se convirtiera en la primera española que recibía una dosis de la vacuna contra el virus chino. Para nuestra desgracia, el año acabará el 31 de diciembre, con el ya tradicional mal gusto de la Pedroche quien, como buena feminista, sólo sabe destacar por explotar su anatomía. Entre medias, grandes, buenas y malas cosas nos han sucedido.

Recordemos, por ejemplo, que en este gran año de la Cumbre contra el calentamiento global (que arrancó en Glasgow a finales de octubre), muchos españoles quedábamos sepultados por la nieve que nos trajo la tormenta Filomena. Madrid quedó paralizada durante días a partir del 8 de enero, lo que le sirvió a El País para atizarle al alcalde Almeida por desoír a los expertos de le EMET que se habían aventurado a predecir una gran nevada para el 31 de diciembre. El artículo “Filomena, cronología de un desastre a cámara lenta” sirvió de inspiración para la aclamada, aunque más que mediocre, “No mires arriba”, donde un DiCaprio, metido a astrofísico comilón, es incapaz de convencer a los políticos de turno de la inminente extinción de la raza humana a manos de un meteorito asesino. La muerte le pilla en su última cena. Pero más que a un meteorólogo, lo que los españoles necesitan urgentemente es un recibo de la luz que sea menos socialista y, by definition, más barato.

No se sabe a ciencia cierta si debido a los cientos de jets y limusinas con los que los participantes en la Conferencia de Glasgow, el Cops 26, llegaron al auditorio, la madre naturaleza siguió haciendo de las suyas y el 20 de septiembre abría las tierras de la isla de la Palma para que la Cumbre Vieja se convirtiera en el volcán activo más longevo de toda la historia de la isla volcánica (la historia reciente, se supone, habida cuenta de que no hay registros de cuando se formó el archipiélago canario). Los palmeros no sólo han sufrido la lava, las cenizas y los gases durante meses, sino que han tenido que aguantar a Pedro Sánchez siete veces. Nadie recuerda tamaña muestra de solidaridad ni con otros afectados por volcanes (Islandia) ni con otros territorios de España azotados por inundaciones o incendios. No sólo disfruta del Falcon, sino que, al parecer, le gusta también el buen clima.

Un terremoto político sacudiría a España en mayo. Tras un fallido juego de tronos por parte de Inés Arrimadas e Iván Redondo en Murcia, Isabel Díaz Ayuso convocaría y ganaría aplastantemente las elecciones regionales de Madrid. En esta ocasión menos regionales y, posiblemente, más nacionales. Su victoria fue rotunda contra el tándem Sánchez/Iglesias, pero también sonora sobre el débil liderazgo de Pablo Casado, mandamás en una despechada sede de la calle Génova, pero sin auctoritas más allá de su balcón. Los celos del núcleo del presidente del PP desencadenarían una guerra intestina -y, por lo tanto, sucia- que parece haberse cuajado en Australia, porque les rebotó cual boomerang, sin hacer mella en la popularidad de la presidenta madrileña, y desgastando la base electoral del PP a nivel nacional, que no deja de pasarse a Vox según todas y cada una de las encuestas.

Por cambiar algo de tercio, en el mundo mundial, que siempre va algo retrasado respecto al inestimable ingenio de nuestro gran líder y presidente del desgobierno, Pedro Sánchez, el 2021 empezó con la sonora salida de Donald Trump. El presidente que posiblemente más haya hecho por los Estados Unidos (y, por ende, por nosotros), incluso habiendo perdido las elecciones, le ganó en presencia mediática al nuevo dirigente americano, Joe Biden. Si acaso, el único que le hizo algo de sombra -y solo temporalmente, fue Jake Angeli, a quien todos recordamos por su atuendo de bisonte en medio del Capitolio, su teórica sede. Bueno, no tan suya a tenor de los cargos interpuestos por el FBI posteriormente, cuando el supuesto fraude electoral fue sepultado con el también supuesto intento de golpe de estado a manos de una muchedumbre en la que la mayoría eran agentes encubiertos y activistas de izquierdas. Siempre la élite bolchevique dispuesta a manipular y arengar a las masas.

En las semanas y meses posteriores, el presidente Biden, entre siestecita y siestecita, mantuvo importantes conversaciones telefónicas tanto con Putin como con Xi, donde quedó de manifiesto que, a estos dos, les importaba bastante poco lo que el abuelo de la Casa Blanca les dijera. De hecho, 2021 acabará con una Rusia dispuesta a comerse a Ucrania cuando su estómago se lo pida y a un Xi Jinping, encumbrado eternamente tras la celebración del 100 aniversario del PCC, afirmando que el declive americano es un hecho incontestable. La retirada de Afganistán más que bochornosa, fue un acto de máxima irresponsabilidad por cómo fue ejecutada. Y eso si no tenemos en cuenta el infierno al que se dejó abandonados al pueblo afgano, especialmente a niñas y mujeres. El regocijo de los seguidores de los Black Live Matters, Antifas y demás americanos anti-americanos por la clarividencia del dirigente chino sólo es comparable a la envidia de ciertos elementos de la derecha-derecha europea ante la figura del inquilino del Kremlin en quien ven la reserva espiritual de Occidente.

El único lugar del mundo donde la historia nunca llegó a pasar de Tucídides, el Oriente Medio, también ha visto grandes cambios. El odio a Benjamin Netanyahu, Bibi para los amigos y enemigos, logró formar una coalición de gobierno en Israel en la que el menos votado se convertía en primer ministro, el hasta entonces líder de la oposición pasaba a ministro de asuntos exteriores y, dentro de dos años, a primer ministro, en una rotación nunca experimentada antes y el líder de los hermanos musulmanes en Israel se integraba en el nuevo Gobierno. Mientras, los ayatolas iraníes seguían vomitando su odio a Israel y al Gran Satán. Habrá que ver cuál de los odios acaba imponiéndose, si el odio hacia Bibi o el de un Irán nuclear contra Israel, las monarquías del Golfo y, finalmente, contra nosotros. La debilidad de Washington y los posicionamientos de los países del Golfo deberían alarmarnos más que tranquilizarnos.

En Europa, la decisión de Angela Merkel de abandonar la primera línea política y concentrarse en beber cerveza en la tranquilidad de su hogar, junto con la derrota de su partido en las elecciones de septiembre, nos ha dejado claramente huérfanos de caras conocidas. Cierto, está el aniñado Macron, pero no tiene el empaque de la líder germana. Es más, aunque Boris Johnson ya no esté en la UE, sus pelos alocados al viento siempre le hacen más llamativo que el gesto permanentemente rígido del galo. En todo caso, una nueva figura acaba de entrar en escena, la de Eric Zemmour, ese polemista mediático a lo Trump -dicen- quien, tras pensárselo con la parsimonia de Rajoy (hoy, dicho sea de paso, metido a vendedor de sus memorias políticas para adultos), ha decidido presentarse a la presidenciales del 22, rompiendo así el bloque de derechas eternamente encabezado por Marie Le Pen. Eso sí, la burocracia de Bruselas sigue a lo suyo, en perfecto ejemplo de autismo, y tras no haber jugado papel alguno en la lucha contra la pandemia, se erige en el juez supremo sobre lo que debe durar el pasaporte Covid, ese papelito con QR al que están obligados muchísimos hosteleros a chequearnos antes de poder dejarnos entrar a sus establecimientos. De políticas contra la crisis, silencio total.

Y mientras en Bruselas le daban vueltas y vueltas a qué medidas y restricciones serían “aconsejables”, eso sí, sin dejar de amenazar a Hungría y Polonia por querer defendernos de los emigrantes usados por Putin y Lukashenko para romper nuestras fronteras, tal vez la batalla más justa y épica que se ha dado por Occidente desde Lepanto, Elon Musk ya no lanzaba coches al espacio y continuaba sus misiones tripuladas al espacio exterior, para envidia de los funcionarios de la NASA y, se supone, el español INTA. Y como la envidia nunca es sana, los archimillonarios y activistas políticos Richard Branson y Jeff Bezos se embarcaban en sendos vuelos suborbitales para dar viva muestra de lo que será el turismo de lujo en unos años. Polvo de estrellas. Para ser justos, hay que reconocer que la agencia espacial europea, la ESA, puso en órbita hace unos días el gigantesco telescopio James Webb. No sólo el más grande de todos los tiempos, sino el más caro, con un presupuesto acumulado que roza el 300 por cien de lo originalmente estimado.

El verano nos trajo dos acontecimientos. Bueno, un acontecimiento y una efímera noticia. La noticia: la crisis del Gobierno de Sánchez. Salían supuestos pesos pesados (Abalos y la Calvo) y entraban otros pesos, pesados o plumas aún por descubrir. Dos puestos claves: el de la vicepresidenta Yolanda Díaz, que va de cara humana de IU, estilo flowerpower al hablar y ambición de acabar con Podemos y, ¿quién sabe?, de suceder a Pedro Sánchez; e Iceta, el bailarín sin pudor, como ministro de Deportes. No hay mucho más que explicar: Pedro sigue siendo Pedro y su gobierno, su gobierno. Y sus socios, sus socios. La malhumorada salida del supuesto Rasputín, Iván Redondo, quedó en el olvido y su supuesto genio en entredicho desde que se dedicó a reivindicar su nombre por las televisiones.

El acontecimiento de verdad fue la extensión letal de la variante Delta del virus chino, inicialmente llamada variante india antes de ser pasada por el filtro de la corrección política, la política de inclusividad y, cómo no, la perspectiva de género. El miedo a lo que pudiera pasar llevó a que los vacunados actuaran mayoritariamente como si no lo estuvieran y que los no vacunados se comportaran como si lo estuvieran. La notable ausencia de Fernando Simón obró esta vez milagro y la nueva ola, la 5ª, en España fue mucho más llevadera que en otros vecinos, como Alemania o Francia. Pero cuando ya nos regocijábamos, la variante sudafricana, Omicron, vino, como decía el anuncio, a casa por Navidad. Y, como bien sabemos, esta variante ha terminado afectando gravemente al cerebro de nuestros líderes políticos pero muy levemente al sistema respiratorio del resto de los ciudadanos. De nuevo todos los países corrieron a protegerse con el afán de que la nueva cepa afectara sólo a los demás. Sánchez, pensando en sus vacaciones en la recién acondicionada Doñana, ha hecho mutis por el foro y deja que las autonomías se comporten como las atunosuyas, dejando libres a los madrileños una vez más, y en toque de queda a los paisos catalans. Que por algo tienen que distinguirse. Tal vez la solución pasara por subirnos todos a un avión y volar sin parar durante días dado que parece ser el medio confinado más seguro del mundo. Tonterías más grandes las escuchamos todos los días desde los gobiernos, cada vez más autoritarios y liberticidas.

Y hablando de liberticidas, la desaparición de la escena política del otrora todopoderoso y guillotinero Pablo Iglesias, no sólo ha sido un alivio, sino que ha vuelto a poner de relieve la insignificancia del ser que se creía el centro del universo, el machirulo que se presentó para azotar electoralmente a Díaz Ayuso y acabó con el rabo entre las piernas. No sabemos en qué conspiraciones andará metido, pero ya se cuidarán los suyos de ponerle la pierna encima. Aunque no sea de mujer.

Mucho más relevante ha sido la muerte de ese otro personaje, epítome del hombre-hombre, legionario del bien contra el mal, aventurero infatigable, James Bond. Su desaparición augura la extinción de toda una era. Y no por el impacto de un meteorito, sino a manos del blando, acomplejado, anti-occidental, iliberal y totalitario pensamiento “woke”, la esencia de los ofendiditos y el caballo de Troya de todos los enemigos de la libertad, de los comunistas a los islamistas. Un mundo donde 007 será “la” 007, de color y, con toda probabilidad, lesbiana.

En fin, 2021 se nos fue, gracias a Dios, que mucho ha durado. Pero en ausencia de unas elecciones generales que permitan a los españoles expresar su valoración tanto sobre el Gobierno como sobre la actual oposición, y dado el panorama de crisis permanente política, económica y social, lo único que puedo pedir a los Reyes Magos es que el 2022 acabe lo antes posible.

2021: el año que la Fundación Disenso desenmascaró al Foro de Sao Paulo
EL CENTRO DE PENSAMIENTO DE VOX YA ES UN ACTOR INTERNACIONAL DE REFERENCIA
José Antonio Fúster. https://gaceta.es 1 Enero 2022

Si usted que lee estas líneas —sobre todo si es español— ha oído hablar este año por primera vez en su vida de esa Internacional del Terror llamada Foro de Sao Paulo y de su sucursal de penetración social conocida como Grupo de Puebla en donde se junta lo peor del viejo socialismo iberoamericano con lo más nefasto del nuevo socialismo del siglo XXI (con decir las palabras Zapatero, Montero y Lastra debería bastar), enhorabuena. Es usted un disidente que sabe más que los demás gracias al trabajo de la Fundación Disenso.

El think tank (and do, añadimos) de VOX, el centro de pensamiento presidido por Santiago Abascal y dirigido por Jorge Martín Frías, decidió antes de su nacimiento oficial centrar sus esfuerzos en el combate ideológico allí donde más falta hacía, en la Iberosfera, esa gigantesca comunidad de cerca de 600 millones de personas que hablan y sienten bajo la influencia de la Hispanidad y que malviven, en muchos casos, y cada día más, sometidos a la hegemonía del castrochavismo, incluida España. La pregunta de por qué esa decisión de salir a reconquistar desde la madre patria la libertad de nuestros hermanos e hijos iberoamericanos tiene una sencilla repuesta: porque nadie lo hacía.

Mientras otras fundaciones de grandes partidos paralizaban su actividad con la excusa de la pandemia de origen chino o, en el mejor de los casos, se dedicaban a dar conferencias sobre las virtudes de la globalista Agenda 2030, la Fundación Disenso se ha convertido a lo largo de 2021 en un actor internacional de referencia capaz de marcar la agenda política en los países de la Iberosfera y de influir en la acción política de sus adversarios. Por decirlo con otras palabras, la Fundación Disenso se ha convertido, por sus acciones y no por sus omisiones, en el enemigo público número uno de las organizaciones financiadas por el cartel castrochavista.

Hoy por hoy, sólo hay un movimiento panamericano de oposición al totalitarismo de los Maduro, Castro, Ortega, Morales (por testaferro), Castillo, Kirchner y su nueva adquisición, el chileno Boric. En ese movimiento se encuadran todos los aliados de la Fundación Disenso que han firmado la Carta de Madrid lanzada apenas 14 meses atrás, en octubre de 2020, y que acoge ya una alianza de más de 150 personalidades y organizaciones del mundo político, cultural, periodístico y académico en todos los países de la Iberosfera. Varios de los firmantes, por cierto, lo fueron antes de convertirse en lideres políticos en su países, como es el caso de la gran esperanza argentina Javier Milei o el chileno José Antonio Kast. Que en todas esas naciones se reconozca el liderazgo de Santiago Abascal, como lo hizo el diputado más votado de la historia del gigante brasileño, Eduardo Bolsonaro, en entrevista con La Gaceta de la Iberosfera, forma parte de los éxitos del trabajo constante de la Fundación y de su patronato. Ya nadie duda, y muchos por fortuna temen, que la Carta de Madrid sólo es el antecedente necesario de lo que será el gran encuentro de las fuerzas de oposición iberoamericanas en el Foro Madrid. Un encuentro en el que también se trabaja sin descanso, como lo demuestra la presencia de directivos y patronos de la Fundación Disenso en todas y cada una de las campañas y citas electorales que ha habido en Iberoamérica en 2021.

Pero si este cronista tuviera que elegir uno de los hitos esenciales que demuestra sin dudas la vocación de influencia de la Fundación Disenso, sería la celebración del primer Programa de Jóvenes Líderes de la Iberosfera. Durante dos semanas, jóvenes de siete naciones iberoamericanas, seleccionados entre lo mejor del mundo académico, político y periodístico, vinieron a Europa de la mano de la Fundación y recibieron lecciones magistrales de profesores y profesionales del mundo conservador, liberal y reaccionario frente a una realidad socialcomunista que ellos y nosotros sufrimos a diario y que afianzaron su pensamiento para que luego pudieran trasladarlo a sus países.

Pero eso no deja de ser la preferencia del que firma esta pieza. El hito esencial, por su magnitud y su alcance, fue la presentación del documental ‘Desenmascarando al Foro de Sao Paulo’ en el que la Fundación Disenso ha conseguido reunir por primera vez las voces más importantes de la oposición a esa organización criminal tan desconocida en España por la inacción de tantos durante tanto tiempo. Si en los últimos meses han escuchado a algún líder (todavía líder) de otro partido hablar del peligro del Foro de Sao Paulo y de su sucursal social, el Grupo de Puebla, tampoco es casualidad. Es influencia.

Al mismo tiempo que la Fundación Disenso se ocupaba de tejer la red panamericana, portuguesa y española que otros, insistimos, habían abandonado, durante todo 2021 la jefatura de Estudios de la Fundación, en manos de Eduardo Fernández Luiña, también ha desarrollado una ingente labor editorial con artículos de fondo, informes y publicaciones políticas, económicas y de rigor histórico que han ayudado a asentar el pensamiento de VOX y que han aupado a su think (and do, insistimos) tank hasta superar a todas las demás fundaciones en cuanto a su alcance e influencia en las redes sociales. Datos cantan. La Fundación Disenso, en el peor de los casos y en menos de un año de vida oficial, cuadriplica el alcance de sus impactos en redes sociales con respecto a otros centros de pensamiento más antiguos, con más recursos económicos y que, sin embargo, se han quedado detenidos con cierta indolencia en el tiempo pandémico que nos ha tocado padecer.

La Gaceta de la Iberosfera, medio de comunicación de la Fundación Disenso y orientado siempre a cumplir la labor esencial de información, análisis y opinión sobre lo que sucede en las tierras de la Hispanidad, también ha trabajado duro. Además de participar en todas las iniciativas a las que sus periodistas hemos sido requeridos por la Fundación, conferencias, seminarios y tertulias, los editores en España y en América de gaceta.es han consolidado a lo largo de 2021 una de la más completas redes de colaboradores desde Washington a Tierra de Fuego.

Desde su lanzamiento, la Gaceta de la Iberosfera ha conseguido cerca de 15 millones de páginas vistas, ha redactado más de 4.500 noticias y análisis y ha elaborado más de 100 entrevistas.

Esas cifras, el compromiso con la verdad de todos los que escriben en este periódico, así como su línea editorial de constante defensa de los pilares de la civilización occidental a ambos lados del Atlántico y frente a las oligarquías que ha colaborado para la supervivencia de ideologías perniciosas como el comunismo en Iberoamérica, nos han convertido en el primer diario panamericano editado desde España que consigue relevancia e influencia.

Pero nuestra primera vocación americana, no nos ha distraído, ni lo hará, de nuestro compromiso con la defensa de la unidad de España, la libertad de los españoles, la soberanía de las naciones, la dignidad de la vida humana, el papel de la familia, el mundo rural y nuestras raíces comunes.

Por eso, La Gaceta de la Iberosfera llevó a cabo una cobertura especial de las campañas autonómicas de Cataluña y la Comunidad de Madrid, con entrevistas a los principales candidatos, reportajes y seguimiento diario de campaña. Además, hemos sido parte activa de la celebración de la gran fiesta de VOX en Viva 21, del primer Encuentro Frontera Sur celebrado en Las Palmas de Gran Canaria así como del congreso de jóvenes conservadores reunidos en el Mathias Corvinus Collegium Feszt en la ciudad hungara de Esztergom.

Nuestros más de 225.000 seguidores en twitter y en las demás redes, son una fuente constante de apoyo y de reconocimiento a nuestra labor informativa. A todos ellos, gracias. Como también nuestra gratitud a todos los enemigos de la libertad que día a día, desde Evo Morales al vicepresidente venezolano Diosdado Cabello, pasando por el mismísimo Grupo de Puebla y algún abogado de narcos, nos han dedicado sus invectivas y malos modos. Sus ataques también son un espaldarazo a nuestro compromiso con el oficio de informar, analizar y opinar.

En este año tan difícil que hemos tenido que soportar por culpa de una mezcla de virus e incompetencia, no puedo (ahora en primera persona) dejar de agradecer el trabajo tenaz y la profesionalidad de los editores americanos y españoles: el venezolano Nehomar Hernández, que sustituyó al costarricense y casi luso Jovel Álvarez que comenzó con nosotros esta aventura, los españoles Agustín Benito y la mítica Rebeca Crespo, y todos los que aquí escriben, comenzando por Diego Vaquerizo.

Que La Gaceta de la Iberosfera tenga la mejor sección de Opinión de la prensa, no sólo de la panamericana, no es una casualidad. A todos les hemos ofrecido un proyecto de libertad que algunos sólo habíamos soñado en casi tres décadas de oficio. Por eso, y aguanten, contamos con las firmas de colaboradores heterodoxos españoles como el presidente de nuestro Consejo Editorial, Hermann Tertsch; Alfonso Ussía, Fernando Sánchez Dragó, Enrique García Máiquez, el sociólogo Amando de Miguel, Luis Asúa, Francisco José Contreras y Víctor González Coello de Portugal. Periodistas como Carlos Esteban, Javier Torres, Rubén Pulido, Javier Rubio y Damián Gómez; divulgadores del rigor histórico como Iván Vélez, Ricardo Ruiz de la Serna o Pedro Fernández Barbadillo; maestros de la geopolítica como Rafael Bardají e implacables críticos sociales como Itxu Díaz o Carmen Álvarez Vela. La nómina de colaboradores se completa con voces internacionales de la talla de Karina Mariani, Vanessa Vallejo, María Zaldívar, Santiago Muzio, Madeleine Osterling, Orlando Avendaño, Teresa Marinovic, Marcelo Gullo, Malgorzata Wolczyk, María Angélica Correa, María José Bernal Gaviria, Andrés Barrientos, Raúl Tortolero, John Marulanda, Luis Leonel León, Nitu Pérez Osuna, Nahim Reyes, Daniela Carrasco, Mauricio Ríos, Mamela Fiallo, Rodrigo Saldarriaga, Daniel Lara Farías, Judith Flores y Santiago José Castro.

Espero no haberme dejado a ninguno. Mis disculpas si así ha sido. También quiero agradecer de una manera muy especial el apoyo constante del periodista peruano Aldo Mariátegui, fuente inagotable de conocimiento y comtactos, así como del maestro venezolano Alejandro Peña Esclusa.

Espero que las gestiones que estamos realizando para incorporar nuevas firmas —sin exigir antiperiodísticas cláusulas de exclusividad— hagan que La Gaceta de la Iberosfera se fortalezca para seguir cumpliendo en 2022 su compromiso con la calidad y con la defensa de la libertad que a todos los que trabajamos en la Fundación Disenso se nos exige.

En resumen: el próximo año, más. Y como finaliza el Quijote: vale.

Entrevista a Eric Zemmour, candidato a la presidencia de Francia
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 1 Enero 2022

Dreuz.info le hizo a Eric Zemmour preguntas que los periodistas no suelen hacerle, y él accedió a responderlas. Según nuestro análisis, las acusaciones que se le hacen son infundadas: no hay nada extremo en lo que dice. Eric Zemmour es un liberal de derechas del espectro francés, con una diferencia respecto a los candidatos de LR: plantea ideas y propuestas -que gustarán o no a todo el mundo- mientras que los demás se reciclan. Esperamos que esta entrevista le ayude a formarse una opinión sobre su candidatura.

Entrevista realizada por Jean-Patrick Grumberg (*)

¿Debe la semana laboral durar 32 horas, 35 horas, 39 horas, o ser libre, según el deseo de cada uno?
Estoy muy enfadado con la derecha de principios de los 2000 por esta medida.

Si hay alguna prueba de que la semana de 35 horas fue un error, es que 20 años después, ¡todavía estamos debatiendo sobre ella! Culpo a la izquierda de esta medida, al igual que culpo a la derecha a principios de los años 2000 por haberse ceñido a la cuestión del tiempo de trabajo, descuidando otras palancas importantes para el desarrollo de nuestras empresas, en particular la fiscalidad, en la que no siempre lo ha hecho mejor que la izquierda.

Hoy en día, las cosas están claras y todos los directores de empresa se lo dirían: de hecho, la semana laboral de 35 horas apenas existe ya, excepto en la administración pública. Se han multiplicado las medidas derogatorias para evitarlas, como las jornadas fijas, las modulaciones, etc.

Mi propuesta es sencilla: hay que restablecer la exención total de impuestos de las horas extraordinarias, que simplemente se suprimió con François Hollande. Es una medida que reclaman todos los directores de empresa con los que me reúno y que todos los empleados con los que hablo están a favor. Es una medida sencilla y eficaz. Lo pondré en práctica.

La pregunta está en boca de la gente preocupada: si usted es elegido, los suburbios podrían rebelarse, los sindicatos podrían ir a la huelga, las administraciones podrían ir al trabajo, y habría caos, o guerra civil. Por supuesto que lo estás pensando. ¿Algún comentario? ¿Una solución?
Cuando se ponen soldados delante de las iglesias y las sinagogas, detectores de metales en todos los edificios públicos y dispositivos contra las embestidas de los coches en el más pequeño mercado navideño de provincias, me disculparán, ¡ya no somos un país pacífico!

No se preocupe: el caos de los últimos años es ante todo el resultado de la debilidad de un poder que ya no da miedo. Restablecer la autoridad de la República es enviar el mensaje de que la fiesta ha terminado. Creo que en todos nuestros suburbios el mensaje calará muy rápidamente y que nadie volverá a jugar con la autoridad del Estado.

A los periodistas les gusta describirme como un potencial alborotador. Esto es absurdo: quiero restaurar la paz en este país. No quiero provocar la guerra civil, la anuncio y la describo. Porque la guerra civil ya está aquí: los profesores son decapitados, los sacerdotes son asesinados, la policía es tiroteada, los franceses son asesinados con fusiles de asalto mientras están sentados en una terraza en París. ¿Esta es la paz que hay que preservar?

Para mí las cosas están claras, estamos ya en el inicio de una guerra civil latente, en la que las miles de agresiones, violaciones y asesinatos no son más que la declaración de guerra de una población de origen inmigrante contra Francia. Cuando se pongan soldados delante de las iglesias y sinagogas, detectores de metales en todos los edificios públicos y dispositivos antiembestidas en el más pequeño mercado navideño de provincias, me disculparán, ¡ya no somos un país pacífico!

Señor Zemmour, usted habla de la desaparición de la civilización y los valores franceses. Son en gran parte de origen cristiano, han sido destruidos sobre todo por el sistema educativo nacional, ¿alguna solución?
La educación nacional debe dejar de ser una máquina de propaganda y convertirse en un campo de excelencia. Para ello, dos prioridades: aumentar el nivel de contratación de jóvenes entre los profesores y expulsar a las asociaciones LGBT, antirracistas o woke de las escuelas, donde nunca se les debería haber permitido poner un pie. Una prohibición pura y dura, para concentrar la educación de nuestros hijos en lo esencial: enseñar los conocimientos esenciales y transmitir una civilización

Y estoy firmemente convencido de que la lucha por la defensa de nuestra civilización comienza con el lenguaje. La izquierda no se ha equivocado: tanto en la educación nacional como en otras partes, nunca ha dejado de imponer sus conceptos y su visión truncada de la realidad, imponiendo sus palabras, sus términos, sus expresiones. Además, al empobrecer el nivel de la lengua, ha disminuido la capacidad de las siguientes generaciones para pensar con matices e inteligencia, lo que nunca es una buena noticia cuando se quiere perpetuar una cultura tan refinada como la francesa. Sin un nivel suficiente de francés, todo el sistema educativo descarrila y, en última instancia, toda una civilización lucha por transmitirse.

Por lo tanto, mi prioridad es el dominio del francés, desde la ortografía hasta la gramática y la literatura, con especial atención a la escuela primaria. El dominio de la lengua debe ir acompañado de una verdadera rehabilitación del aprendizaje del griego y del latín, para que los alumnos que lo deseen puedan beneficiarse fácil y verdaderamente de estas enseñanzas, que son un magnífico trampolín para el dominio de la lengua, por supuesto, pero también de la filosofía y la historia.

La Historia debe volver a centrarse en la Historia de Francia, y no en vagos enfoques temáticos que confunden a los alumnos. Y, por supuesto, dejar de enseñar a despreciar u odiar a Francia prestando una atención indebida a ciertos períodos ingloriosos, como la colonización o la esclavitud. Enseñar el conjunto de la historia es también y sobre todo enseñar las hazañas de nuestros antepasados, las que deben enorgullecer a los pequeños franceses.

El Corán tiene partes que están en contradicción con las leyes francesas. Un buen musulmán debe aplicar los preceptos del Corán, pero también debe ajustarse a las leyes de la República, lo que no es posible. Y el Corán no se puede cambiar. ¿Cómo se pueden conciliar estos hechos opuestos?

Desde hace décadas, es la República la que se acomoda razonablemente al Islam. Hoy en día, son los musulmanes los que deben hacer los ajustes

Me han reprochado que diga esto, pero lo acepto. No tengo nada contra los musulmanes como individuos, pero lucharé hasta el final contra la islamización de Francia. Hago una distinción entre el Islam y los musulmanes. Desde hace décadas, es la República la que se acomoda razonablemente al Islam. Hoy en día, son los musulmanes los que deben acomodarse a Francia. Muchos quieren hacerlo.

Quiero tender la mano a los franceses de fe musulmana que quieran ser nuestros hermanos. Nuestra mano es firme e inflexible: si hacéis de Francia vuestra madre y de cada francés vuestro hermano, sois nuestros compatriotas.

Para resolver el problema de la inmigración ilimitada y las fronteras abiertas, hay que salir de Europa, que impone sus reglas, pero también obtener una mayoría en la Asamblea. El RN, segundo partido de Francia, sólo tiene un puñado de miembros elegidos: los franceses que votan a este partido no están representados, así que ¿cómo lo hará?
Nuestra existencia como pueblo francés no es negociable. Nuestra supervivencia como nación francesa no está sujeta a la buena voluntad de los tratados o jueces europeos. ¡Recuperemos nuestro destino!

Nuestra política de migración e identidad tiene tres pilares.

– La primera es detener inmediatamente los flujos. Desde las primeras semanas de mi mandato, la inmigración cero será un objetivo claro de nuestra política. Antes del próximo verano, quiero limitar el derecho de asilo a un puñado de personas cada año para restablecer el sentido de este derecho mal utilizado, exigir que las solicitudes de asilo se realicen en nuestros consulados para evitar el asentamiento de solicitantes rechazados que nunca salen, suprimir el derecho a la reagrupación familiar y reducir drásticamente la inmigración familiar, realizar una mejor selección de los estudiantes extranjeros, desmantelar los canales de inmigración ilegal y poner fuera de juego a las asociaciones que traen a estos inmigrantes a Europa.

– El segundo pilar de mi política migratoria es sencillo. Quiero acabar con las bombas de succión que hacen de Francia un El Dorado para el Tercer Mundo. Francia debe ser generosa con su propio pueblo y dejar de abrir su modelo social a los cuatro vientos. Quiero suprimir la asistencia social a los extranjeros no europeos, suprimir la ayuda médica estatal, suprimir el derecho a la tierra y endurecer drásticamente las condiciones de naturalización.

– El tercer pilar de este plan se refiere a los extranjeros que ya están en Francia. Quiero expulsar sistemáticamente a todos los inmigrantes ilegales presentes en nuestro suelo, expulsar inmediatamente a los delincuentes extranjeros que dejarán de abarrotar las cárceles francesas, despojar a los delincuentes binacionales de su nacionalidad francesa y expulsar a los extranjeros en paro tras seis meses de búsqueda infructuosa de empleo.

Todas estas medidas se someterán a la aprobación del pueblo francés en un referéndum. Así, sagrados por sufragio universal, se impondrán a todos, incluidos el Consejo Constitucional, los jueces europeos y los tecnócratas de Bruselas.

Nuestra existencia como pueblo francés no es negociable. Nuestra supervivencia como nación francesa no está sujeta a la buena voluntad de los tratados o de los jueces europeos. ¡Recuperemos nuestro destino!

Se supone que la radiotelevisión de servicio público es absolutamente neutral, ya que está pagada por los contribuyentes y debería representar todas las corrientes de pensamiento. Sin embargo, se inclina mucho hacia la izquierda: los periodistas son muy de izquierdas, los temas son muy de izquierdas, los invitados son muy de izquierdas. ¿Hay que reformar, imponer una verdadera neutralidad, suprimir la información estatal?
Soy partidario de privatizar una gran parte de la radiotelevisión pública, para reorientarla hacia sus misiones prioritarias, que son la difusión de la cultura y la influencia de Francia en el extranjero. Los recursos del Estado deben concentrarse en los medios de comunicación que realmente trabajan para esta promoción, como France 5 o Arte, y hay que aumentar el presupuesto de France Médias Monde, portavoz esencial de Francia en la escena internacional. Por el contrario, algunos medios como France 2 o France Inter serán privatizados. Y los franceses, al suprimir el canon audiovisual, ya no tendrán que pagar por canales que no les representan, o les representan muy poco.

Ni censura, ni prohibición: dejamos estos métodos a la izquierda. Pero, por otro lado, no se trata de que estos medios ideológicos se financien con el dinero de los contribuyentes franceses.

Su primera batalla es la inmigración, la inmigración de África, que está transformando Francia. El 100% de los judíos franceses asesinados en Francia en el siglo XXI fueron asesinados por musulmanes. Así que usted es el primer baluarte contra el antisemitismo de sangre. Y tú eres judío. ¿Coincidencia?
Hace años escribí un libro sobre el asesinato de Sébastien Selam, un joven DJ del distrito 19 que fue asesinado por su vecino musulmán. Ya veía que los franceses de fe judía iban a experimentar en sus carnes lo que más tarde amenazó a todos los franceses. La izquierda no quiere verlo: siempre tiene un enemigo detrás. Quiere seguir creyendo que lo que amenaza a los judíos está en la extrema derecha. Pero usted da la respuesta en su pregunta sobre la principal amenaza para ellos hoy en día…

Además de los asesinatos que mencionas, los judíos, como los franceses ahora, han sido expulsados de los suburbios que se han islamizado. En pocos años, ya no han podido enviar a sus hijos a las escuelas públicas. Es un destino que debería interrogar a todos los franceses: ¿cómo puede uno convertirse, en menos de una generación, en un extranjero en su propio país?

Por último, no he podido evitar hacerle esta pregunta: sus referencias a la historia, que han hecho correr tanta tinta, su posición sobre Pétain tomada de los escritos de mi amigo, el rabino Alain Michel, o sobre Dreyfus, etc., tienen una cosa en común: implican a los judíos. ¿Por qué esta elección? ¿Por qué no elegir otros temas igualmente controvertidos de la historia, pero en los que no estén implicados los judíos?

No estoy de acuerdo con el título de su pregunta: mis análisis y mis comentarios que despertaron la mayor hostilidad mediática no se referían a los judíos, sino a los nombres de pila, a los menores aislados y al perfil de los narcotraficantes.

Y cuando hablo de la historia de Francia -he dedicado un libro entero a este tema- trato toda la historia nacional, desde las Cruzadas hasta la esclavitud, desde Richelieu hasta Clemenceau. Por lo tanto, es un error decir que sólo haré comentarios «sulfurosos» cuando se trate de franceses de fe judía.

Me gustan las controversias históricas, las encuentro fascinantes. Cuestiono, comparo, aprendo y confronto. En cuanto a lo que escribí sobre la Ocupación y la paradoja de este régimen antisemita que, sin embargo, protegía a ciertos franceses, la información que obtuve la saqué de libros que leí, ¡la mayoría de cuyos autores eran ellos mismos de fe judía!

(*) Reproducción autorizada con la mención © Dreuz.info.

Carta abierta sobre Gibraltar XXX
Enrique Domínguez Martínez Campos. https://rebelionenlagranja.com 1 Enero 2022

Oscar Vico, de Burjasot a Gibraltar

Queridos amigos: A primeros de octubre de este 2021, la UE anunció que archivaba el expediente de ayudas estatales ilegales a empresas radicadas en Gibraltar. Se ha debido a que las empresas que debían devolver esas ayudas procedentes de la UE, saldaron sus deudas con el gobierno gibraltareño. Por eso, la UE ha renunciado tomar la decisión de llevar a GB ante los tribunales europeos. De modo que parece que las deudas han sido liquidadas. Está claro. Con los hijos de la GB no se puede ni se debe andar con medias tintas. Así lo entendió, en este aspecto, la UE. El lunes, 11 de octubre, comenzaron las negociaciones entre la UE y GB sobre Gibraltar en Bruselas. Fecha histórica para nosotros, los españoles. Porque el gobierno social comunista que padecemos ha puesto en manos de los burócratas de la Unión el futuro de nuestra integridad territorial, el de una ciudad española convertida en colonia militar desde hace más de 300 años, cuyo futuro va a quedar definido por mucho tiempo en Bruselas. Si hay acuerdo, claro.

Según el vicepresidente de la Comisión Europea, Maros Safcovic, la UE pretende «alcanzar un amplio y equilibrado acuerdo que refleje la circunstancia especial del Peñón… sin prejuzgar los derechos de soberanía y jurisdicción». Es decir, en este aspecto mollar, la UE se lava las manos.

Así pues, veremos qué ventajas o desventajas son las que puedan corresponder a España en esa negociación. De momento, por parte de Gibraltar, acompañará a la delegación británica el llamado Fiscal General del Peñón, Michael Llamas y el representante del Peñón en Bruselas, Daniel D´Amato. También tienen representante en la UE. ¿Y en el infierno también? Insisto que, en mi opinión, nuestro país no debiera haber dejado en manos de la UE este asunto, cuyo principal interés para España no le interesa a la Unión. Y después del Brexit tuvimos una gran oportunidad de haberlo intentado bilateralmente con GB. Ojalá me equivoque y, a través de la UE se pueda presionar a GB y nuestros intereses mejoren respecto del tema de la soberanía. Muy pronto tendremos ocasión de comprobarlo.

Y es que las dudas surgen por doquier. ¿Colaboración española con la colonia militar de Gibraltar? A espuertas. Ya lo hemos reflejado en varias cartas anteriores. No falta el apoyo de nuestro país a la potencia colonizadora. Lo último a este respecto es que al estar los depósitos de combustible en los túneles del Peñón inutilizados, el Ministerio de Defensa británico ha concertado con un buque petrolero con bandera de GB, acudir cuantas veces sea necesario a la refinería de Cepsa en la costa española (que actualmente es propiedad del emirato de Abu Dabi y unos fondos de inversión de EEUU), para repostar y llevar en un viaje cortito a Gibraltar todo el combustible que la colonia precisa. ¿Lo entiende usted, amigo lector? Los gobiernos de España dando toda clase de facilidades a la única colonia militar que queda en Europa.

Por contra, ese mismo ministerio británico es el que ordena el hostigamiento y, si hace falta el abordaje a los buques o lanchas españolas en aguas españolas: de la Armada, Guardia Civil, Aduanas, etc. Porque según dicen, esas aguas son suyas. Y se acabó. Lógica reciprocidad en la mutua colaboración, ¿verdad? ¡Qué desastre en la defensa de nuestra integridad territorial, terrestre y marítima!

Pues bien, según informaron diferentes medios, las conversaciones iniciales ese día 11 de octubre, parece que empezaron en un ambiente tenso debido a la complicada situación en Irlanda del Norte y a las pegas que ponen los británicos a los pescadores franceses para la pesca en el Canal de la Mancha. Por tanto, de momento Gibraltar sigue en una especie de limbo jurídico desde el 1 de enero pasado, aunque la Verja sigue siendo un relativo filtro del espacio de la UE como frontera exterior de la misma. Así que los controles en la Verja desde el Peñón hacia Europa deben continuar. Guste o no a Londres.

En Gibraltar o de Gibraltar se puede esperar todo lo inesperado. Tres representantes de la llamada Juventud Musulmana de Gibraltar exhibieron en Bruselas, en una reunión del Foro de la Juventud Musulmana Europea -ya no sólo han sobrepasado Poitiers y las Navas de Tolosa, sino que están en el corazón de Europa- celebrada en el Parlamento Europeo, la bandera de Gibraltar, aquella que concedió la reina Isabel la Católica al Peñón.

Estos jóvenes dijeron allí que estaban orgullosos de haber podido acudir a Bruselas en nombre de sus compatriotas gibraltareños, ya que «nuestro pueblo (Gibraltar) y nuestra nación (Gibraltar) tiene su propia identidad y bajo ninguna circunstancia renunciará a ella». Y toda esta repugnante publicidad a favor de la colonia militar en pleno Parlamento Europeo. ¿Sabe Europa qué hace y hacia dónde va?

Pero si dudo que Europa sepa hacia dónde se encamina, ¿hacia dónde vamos en España? Resulta que un policía local de un pueblo de Valencia, Burjasot, llamado Óscar Vico Cuesta, ha permanecido tres días en Gibraltar para visitar y estudiar las oficinas, medios y procedimientos de la Real Policía de Gibraltar (RGP). Al parecer, la experiencia obtenida por él con esta visita ha sido estupenda para poder mejorar «mi fuerza de la policía local» en su pueblo, además de haber tenido una gran oportunidad «para aprender».

Gran experiencia para este empleado público y enormes beneficios que obtendrá la policía local de Burjasot. ¿Es en estas estupideces en las que algunos municipios españoles se gastan el dinero de los contribuyentes? Los españoles, en general, no tenemos remedio. Que un guardia se vaya a Gibraltar para perfeccionar su oficio… de parte de su alcalde (y del partido o coalición política que lo apoya)… ya me dirán. Nadie en España podía enseñarle más. ¡De imbéciles!

Ya comenté en alguna carta anterior los frecuentes apagones de luz que sufre Gibraltar. El día 15, durante casi dos horas se cortó la electricidad; la práctica totalidad del Peñón se quedó a oscuras. Picardo se enfadó muchísimo. Porque a pesar de la nueva central eléctrica, que «ha costado millones de libras del dinero de los contribuyentes», la luz se fue y los técnicos de la central eléctrica tenían que dar explicaciones.

Malo, malo, malo. Que «el faro del mundo», la ciudad con la tercera renta per cápita más alta del planeta se quedara de nuevo a oscuras, no tiene perdón. Por eso, quizás, reclaman y aplauden la famosa «prosperidad compartida». Para que España, que nunca ha proporcionado luz a la ciudad, lo haga también a partir de ahora.

Lo cierto es que británicos y gibraltareños están tan seguros de la inoperancia, ineptitud y poco peso que representa la España actual en el concierto internacional, así como que su presencia en Gibraltar será eterna, que el gobernador representante de la Reina en el Peñón ha firmado un contrato preliminar multimillonario con la TNG Global Fundation para el desarrollo de la costa este de Gibraltar.

El proyecto incluye la construcción de un superpuerto deportivo, apartamentos de lujo, servicios y aparcamientos. El valor total estimado de las inversiones a realizar es de unos 330 millones de libras. Y los colaboracionistas españoles es de suponer que estarán encantados con semejante obra faraónica en tan poco espacio de terreno y, sobre todo, batido por el oleaje y los fuertes vientos de Levante. Pero todo eso no es problema. Primero, porque así habrá más mano de obra barata española para limpieza de los apartamentos propiedad de «los señores», aumentando el número de «trabajadores transfronterizos» para compartir la riqueza… ¿de quiénes? Y, por otra parte, esta será una gran oportunidad para algunos empresarios españoles de la zona que podrán enriquecerse para ampliar el territorio gibraltareño con miles de camiones de áridos procedentes de «Corea del Norte», así como otros cuántos miles con materiales de construcción para que la obra «quede bonita».

¿Y qué dice de momento sobre este proyecto el gobierno de España? Ver, oír y callar. Como los monos de Gibraltar.

Un abrazo a todos.

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VOX… y el resto: el 2021 consolida un ‘nuevo bipartidismo’ en España

UN AÑO MARCADO POR EL CONSENSO PP-PSOE PARA RESTRINGIR LIBERTADES
Agustín Benito. https://gaceta.es/ 1 Enero 2022

Se va 2021, un año marcado en España por el coronavirus, la crisis económica y la restricción de libertades, y en el que VOX se ha consolidado como única alternativa a un Gobierno que ha impulsado -ignorando los problemas reales de los españoles- su proyecto totalitario-ideológico y ha utilizado -y continúa utilizando- la ilegalidad como un instrumento para afianzarse en el poder. Así lo constató el Tribunal Constitucional (TC) declarando ilegales los dos estados de alarma y el «cerrojazo» del Congreso por la pandemia, tras las acciones judiciales de la formación liderada por Santiago Abascal. Dichos éxitos de VOX llevaron a los partidos del Gobierno (PSOE y Podemos) y al PP a pactar una nueva composición del TC. El objetivo era -Pablo Iglesias dixit- bloquear sus recursos.

Un año en el que solo VOX ha defendido la libertad de vacunación y se ha opuesto a los pasaportes covid que vulneran derechos fundamentales. Y en el que Pedro Sánchez ha revalidado su alianza con los proetarras después de aprobar concesiones en materia lingüística y seguir excarcelando terroristas, y con los separatistas catalanes aprobando el indulto a los golpistas condenados por un delito de sedición, decisiones todas que le han devuelto con el respaldo a los Presupuestos Generales, sacados adelante con datos falseados en las previsiones de crecimiento y en los que han colado -otra vez- enmiendas a leyes que nada tienen que ver con las propias cuentas.

Un año en el que el líder del PP, Pablo Casado, se ha repartido con el PSOE, además del TC, órganos constitucionales como el Tribunal de Cuentas o el Defensor del Pueblo, y ha llegado a afirmar que está dispuesto a ofrecer a los socialistas una gran coalición después de las próximas elecciones generales.

Un año en el que el PP se ha manifestado con virulencia contra VOX en ciudades como Ceuta -permitiendo incluso que los partidos islámicos y la izquierda declarara ‘persona non grata’ a Abascal-, y ha incumplido sus pactos de investidura en otras como Madrid o la Comunidad Autónoma de Andalucía. Y en el que populares y socialistas han vuelto a demostrar que comparten los postulados de la globalista Agenda 2030: la obsesión climática, la ideología de género y el multiculturalismo. Y que también coinciden en la defensa del aumento del despilfarro político y de la Unión Europea de los burócratas y de las élites globalistas.

Un año en el que ha continuado la avalancha migratoria con la llegada de casi 52.000 inmigrantes ilegales a las costas españolas, más de un 27% más que el año anterior. Y con ello la inseguridad en los barrios de muchas ciudades. Mención aparte merece el asalto el pasado mes de mayo a Ceuta de más de 10.000 ilegales alentados por el Gobierno de Marruecos para presionar a un Ejecutivo español que a lo largo de estos 365 días ha alimentado el «efecto llamada» y ha avanzado en su rodillo ideológico.

Así, Sánchez y sus ministros han incidido en el revisionismo histórico con la tramitación de la Ley de Memoria Democrática -que constituye la imposición de una verdad oficial y supone un nuevo atropello a la libertad de pensamiento, de expresión y de cátedra, entre otras-; en el ataque al derecho a la vida con la proposición para castigar con penas de prisión a aquellos que proporcionen información o recen a las puertas de centros abortistas y con la aprobación de la Ley de Eutanasia, una norma que devalúa el valor de la propia vida y la confianza médico-paciente, y cuya aprobación llegó sin tener en cuenta el criterio de la mayoría de asociaciones médicas; y en la consolidación de su proyecto de ingeniería social con la Ley de Protección de la Infancia (Ley Herodes) y la Ley de Libertad Sexual.

Un año «filoménico» en el que en el que la clase media española ha perdido poder adquisitivo con el aumento de la inflación -el IPC se ha situado en diciembre en el mayor nivel en casi 30 años-, los precios de productos básicos se han disparado, el precio de la luz ha ido superando enésimos máximos -llegando a rozar los 400 euros por megavatio hora-, en el que las ayudas a los ciudadanos de La Palma que han sufrido el peor desastre natural desde que se tienen datos (evaluado en más de 800 millones de euros) siguen sin llegar y en el que España sigue liderado la tasa de paro juvenil en Europa. Y todo mientras el gasto político para pagar a asesores elegidos a dedo por el Gobierno se ha disparado, Sánchez ha seguido acudiendo a actos del PSOE a bordo del Falcon, Alberto Garzón se ha mantenido empeñado en imponer a los niños con qué tienen que jugar y el Ministerio de Irene Montero -con 451 millones de Presupuesto- se ha dedicado a defender a una delincuente como Juana Rivas, indultada por el Consejo de Ministros, una iniciativa denegada posteriormente por un juez.

Aun así… la izquierda no asaltó Madrid y la suma de Isabel Díaz Ayuso y VOX permitió aprobar unos Presupuestos sensatos y beneficiosos para el conjunto de los madrileños; España se libró de Pablo Iglesias; se archivaron las causas contra el Rey emérito Juan Carlos I; una voz, la de Ignacio Garriga, lidera la primera fuerza nacional en el Parlament de Cataluña; VOX presentó la Agenda España, un decálogo de medidas de sentido común que sirve como respuesta a las agendas globalistas y que tiene como objetivo atender las necesidades de los españoles y defender su libertad y su prosperidad; Solidaridad se consolidó como el sindicato que defiende a los trabajadores de España frente a la corrupción de UGT y CCOO, y a la patronal cómplice de la ruina; y se fue al infierno el sanguinario etarra Troitiño…

…como verán, en este annus horribilis político que se va, no todo fueron malas noticias.

Las tropelías de un venado
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 1 Enero 2022

Mientras la incidencia se dispara hasta lo inimaginable, Sánchez se larga a Doñana a celebrar el fin de año. Los infectados por ómicron y el futuro de la gente le importan un comino. Su conciencia flota en una paz confusa. El venado no arregló nada, lo complicó todo, pero se regala unas alegres vacaciones para olvidar las viejas tropelías y estructurar las nuevas, que pronto pondrá en marcha, a su vuelta del parque natural. Como la coalición social-comunista confía en que la variante ómicron remita en enero de 2022, o sea, a partir de mañana, auguro que tendremos pandemia hasta que se nos caigan los dientes. Tal banda de incultos de ciencia, economía y de prácticamente nada, saben un carajo, se colaron en el Gobierno para descuartizar España, ponerse las botas y jodernos la vida. Y en esas andan.

El Boss, ahora anima la rifa del despilfarro de los fondos europeos. Con ellos enriquecerá a sus socios separatistas y proetarras, que le sostienen en el poder. Sin dar ni un euro a quien, verdaderamente, lo necesita, la gente llana. Su política social consiste en comprar a los enemigos de la nación y despreciar a quienes creen en ella. De ahí el fracaso de la recuperación económica, que proclama el enloquecido. Las cifras atestiguan que miente como un bellaco: desde que está en Moncloa, la renta per capita ha caído un 6,3%, la Bolsa ha perdido un 7,2% de su valor y las inversiones andan un 6,5% por debajo de los niveles prepandemia, Y él, de vacaciones. La inflación se la suda y tampoco le preocupa el frenazo de la economía. Se mira al espejo y descubre a un dios fascinante. Mejor le iría leyendo a Gracián: “El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído”.

El venado brama que lo internen en un psiquiátrico. Sus constantes contradicciones avalan que está fuera de sí. Lo que no se puede es ser, a la vez anticomunista y convenir un Gobierno de risa con los comunistas. La farsa de una comedia se transforma en una tragedia cuando los actores que la interpretan socavan el estado de derecho. Los nuevos controladores del pensamiento practican el viejo deporte de calumniar a la oposición y sienten la excitante emoción de dar el golpe de gracia a las libertades. Empiezan jurando en falso, amar la democracia, para luego imponer una dictadura antidemocrática que acabe con todos los partidos constitucionalistas. Estas peligrosas actitudes fundamentaron el Comité de Salud Pública de Robespierre, periodo revolucionario conocido como “el Terror”.

¿Ideas de un loco o intenciones de un venado? El triunfalista balance económico del Boss – así se dirigen a él sus aduladores a sueldo – nos felicita el 2022 con otra mentira apoteósica, pues el IPC se ha disparado a tasas inéditas… 3,6 millones de hogares pagan la luz más cara, de no apagarla, por la promesa incumplida del mendaz, que juró rebajar su precio en diciembre. Y así seguimos, medio a oscuras, desasistidos y obligados a soñar con un futuro del que sólo emana un tufo a represión. O sacamos al venado de Moncloa, o la España en la creen los ciudadanos cuerdos, se verá humillada por la gentuza que la gobierna. Lo que puede suavizar la hecatombe en la que nos ha metido el venado, es que no use más ideología engañosa en envase de propaganda basura. Y que convoque elecciones. Pues su fracaso al frente del Ejecutivo ha sido rotundo. Y además es gafe.

¡Feliz Año peor!

Carlos Dávila. okdiario 1 Enero 2022

Lo ruego: no tomen a este cronista por cenizo. Es de lo que le podrían acusar. El sombrío titulo de esta última crónica de 2021 que, eso es lo bueno, ya nunca volveremos a vivir, está copiado literalmente de una portada de la más famosa revista de la Transición: Cambio16, cuya enajenación fue una de las peores noticias que le ocurrieron a todo el periodismo del Siglo XXI. Sucedió que para despedir el 1979, el hasta entonces año más sangriento en la historia terrorista de ETA, los colegas de aquella publicación dirigida por el recordado por tantas cosas, Pepe Oneto, contaron las personas que la banda de facciosos criminales había asesinado en aquellos 12 meses, 75 inocentes, y pronosticaron que aquella masacre, entonces en su cota más terrible, seguiría desgraciadamente aumentando. Acertaron; en el año siguiente, los etarras terminaron con la vida de nada menos que ¡85 españoles! de variada condición, desde albañiles, políticos (mi entrañable Juan de Dios Doval) policías, guardias civiles y militares. Aquello se llamó, por parte de aquellos miserables, la “socialización del dolor”.

Cambio 16 previno un año peor y así lo reflejó en un número que ha quedado para las hemerotecas. Además España se deshacía en una crisis económica con el paro y la inflación por las nubes y el Gobierno de UCD se desplomaba gracias sobre todo a sus propios pecados. Se me dirá: nada que ver con aquel momento. Cierto, la diferencia es grande: ETA ya no mata. No lo necesita, se limita a gobernar. Lo hace con la complicidad del felón Sánchez, la indiferencia de los vascos y en buena parte de todos los españoles, y en concomitancia con otros estrafalarios independentistas que están a punto, lisa y llanamente, de cargarse a la Nación más antigua de Europa. En estas mismas horas uno de los pistoleros y bombistas más crueles de aquella asquerosa caterva, Henry Parot, a la sazón convertido en el alias de “Unai”, muy vasco él, está recibiendo un homenaje multitudinario en su pueblo de adopción, Lasarte Mondragón. La Fiscalía, todavía dirigida por Dolores Delgado, la novia del antiguo persecutor de terroristas, ¡fíjense la vida! Baltasar Garzón se ha llamado andanas y Pedro Sánchez, socio de Bildu ha mirado a Doñana donde a menudo vacaciona a nuestra cuenta. Es tan terrible lo que está ocurriendo que uno de los pronósticos que se hacen, y se van a cumplir, para este 2022, es que Sare, la asociación de malhechores que organiza el acto va a ser legalizada como ya en tiempos ocurrió con Herri Batasuna y más recientemente con la propia Bildu, el gran apoyo de Sánchez para seguir ocupando el poder. Cámbiese la “ce” por una “k”, también muy euskalduna, y entenderemos sin exageración alguna que el actual presidente de España es un rehén complacido de los antiguos etarras.

Sólo este dato, la próxima institucionalización legal de Sare, los consentidos etarras de ahora mismo, serviría para justificar el adjetivo “peor” que hemos adjudicado a este año nuevo. Pero hay mucho más, aunque en opinión de este cronista de importancia secundaria respecto a la legalización referida. Es cierto que aquella portada de la publicación antedicha no citaba como uno de los males que acuciaban el pronóstico la desmoralización o quizá apatía que hoy apresa al conjunto del pueblo español. Por entonces, aún con la resaca del consenso, la denominada “clase política” no estaba tan desprestigiada como la de hoy, se hablaba de “desencanto”, pero no de la mentira como signo primordial de la vida de entonces. Ahora la mentira es el trazo que define nuestra gobernación. Este miércoles comparecía en la escena de La Moncloa, Pedro Sánchez Castejón, para formular un diagnóstico brillantísimo de esta España actual. Todo está bien: él ha traído las vacunas y ya ha sugerido que cuando por fin vengan las que curan del todo, es decir las esterilizantes, serán también su obra más querida. Ha tratado de engañar sobre los pírricos datos económicos que sufrimos, se ha adjudicado la avenida de los pingües fondos europeos y… qué se yo: ha puesto como ejemplo de los españoles estupendos y dialogantes a los empresarios que han acordado la reforma laboral y que -ya se verá próximamente- se van a retirar del circo cuando constaten que el embustero les ha vuelto a poner los cuerpos con los rabiosos independentistas.

En estas circunstancias, desear que ustedes lo pasen bien en 2022 es únicamente una ilusión que este cronista no le ofrece sin embargo a “casi” todo el mundo. No a todos, desde luego. ¿Cómo ansiárselo a esta coalición de piratas socialistas y de estalinistas al mando de Sánchez? ¿Cómo pedir parabienes para los Iglesias, Diaz, Calviño, Monedero, Monteros y demás cuadrilla? Conmigo no va esa filantropía. El anhelo de este cronista es otro: que en en este año peor que he cogido de prestado les vayan mal, requetemal, las cosas porque eso será señal inequívoca de que a España le empieza a ir bien, que esta formidable pesadilla que la Providencia está tolerando para nuestro país, está a punto de claudicar. Feliz Año para todos ustedes, en especial para los colegas y la multitud de lectores de este periódico. Para todos los españoles decentes. Para los mencionados, en una relación que se ha quedado cortísima, no hay arrepentimiento: ¡Feliz Año Peor!

Netflix como antídoto contra el dato que asusta al separatismo: sólo el 20% de los jóvenes usa el catalán
Agustín de Grado. okdiario 1 Enero 2022

La imposición del idioma catalán era la pieza nuclear sobre la que Jordi Pujol diseñó el Programa 2000, el documento que en 1990 marcó la líneas para que Cataluña pudiera reclamar a medio plazo la independencia. El entonces presidente de la Generalitat defendía que «el catalán en la escuela es tan irrenunciable para nosotros como el concierto económico para el País Vasco». Ahora, el independentismo, que siempre ha defendido la inmersión lingüística como un modelo de éxito, acude a Netflix, HBO y el resto de las plataformas digitales para intentar rescatar el catalán de una tendencia preocupante para sus intereses: sólo el 20,6% de los jóvenes de esta región española usa el catalán en sus conversaciones.

El InformeCat 2021, elaborado por la Plataforma per la Llengua, la entidad que da munición a la Generalitat para justificar sus políticas de inmersión lingüística, lanza dos alertas. La primera, que los jóvenes van abandonando el catalán. Apenas lo usa el 20,6% de los que tienen entre los 15 y los 29 años, frente al 48,2% de los mayores de 65 años. Pero es que, además, es notable el porcentaje de jóvenes catalanohablantes que se comunican de entrada en español.

El segundo motivo de preocupación es que el peso del catalán es cada vez más reducido en el territorio con mayor peso demográfico: el área metropolitana de Barcelona. El 56% de los que viven en esta zona no habla nunca el catalán o lo habla poco. Marca el porcentaje máximo Hospitalet de Llobregat, donde el 71,5% de sus 270.000 vecinos no suelen hablar el catalán.

El informe lamenta, además, la «subordinación lingüística» en la que incurren la mayoría de los catalanohablantes. Según sus datos, «8 de cada 10 catalanes cambian de lengua cuando alguien les habla en castellano, la mayoría por respeto y educación». Entiende la Plataforma per la Llengua que esta actitud tiene consecuencias nefastas en niños, adolescentes y jóvenes, «que cada vez hacen servir menos el catalán en sus relaciones sociales».

Si los jóvenes no usan el catalán y, además, el impacto migratorio juega también en su contra, el futuro del idioma sobre el que el independentismo construye la supuesta nación catalana no es halagüeño. Llegados a este punto es donde Netflix, HBO y el resto de las plataformas digitales donde los jóvenes consumen horas y horas de entretenimiento se ha convertido en la baza que la Generalitat quiere explotar para levantar el uso social del catalán. De ahí que la negociación sobre las cuotas de catalán en estas plataformas se convirtiera en el asunto más importante para que ERC apoyara los Presupuestos Generales del Estado.

El InformeCat 21 asegura que dos tercios de la población catalana cree que debe garantizarse la presencia del catalán en los contenidos audiovisuales de las plataformas digitales. Para sacar adelante las cuentas públicas de 2022, el Gobierno se comprometió a destinar 10,5 millones a subvencionar producciones en catalán, euskera o gallego, dado que no era posible imponer porcentajes a las plataformas, como exigía ERC.

En un debate reciente sobre el futuro del catalán, Màrius Serra, miembro de la Sección Filológica del IEC, afirmó que «fue un error grave que los medios catalanes audiovisuales hicieran una apuesta por el deporte y renunciaran a un canal catalán juvenil», ya que son los jóvenes y los niños los que cada vez más se pasan al castellano.

Seis magistrados visionarios …
Mikel Buesa. larazon 1 Enero 2022

… decidieron contribuir a la paz y, en contra de cinco de sus colegas del Constitucional, declararon que Sortu no era continuidad de Batasuna —como sostenía el Tribunal Supremo— y tenía por eso derecho a inscribirse en el Registro de Partidos Políticos como una nueva entidad promovida por una «izquierda abertzale» redimida del terrorismo que rechazaba la violencia, incluso la de ETA. Han pasado casi diez años y Sortu se ha convertido en refugio de etarras excarcelados, cumplidas sus condenas, que, eso sí, jamás repudiaron su pasado criminal por considerarlo meritorio y necesario. Ahora, algunos de estos «gudaris» de pacotilla se van a incorporar a la dirección de Sortu ocupando ocho de las quince plazas disponibles. Si esto no es la continuidad no ya de Batasuna, sino de ETA, que venga dios y lo vea; y de paso que le encargue a Santa Lucía la conservación de la vista de esos seis magistrados, pues el oremus lo perdieron en aquella tesitura.

El caso es que los seis de marras dejaron escrito también que, en España, un partido podría ser ilegalizado si su actitud frente a las víctimas del terrorismo implicara un apoyo a la actividad terrorista, lo que podría plasmarse en acontecimientos como el enaltecimiento del terrorismo, la humillación se sus víctimas, la ambigüedad en la condena del terrorismo, la equiparación de la violencia terrorista con la del Estado o la homologación del sufrimiento de las víctimas con el de los terroristas encarcelados. Así, con dos cojones, sin el menor rebozo, como si las luces de su inteligencia les impidieran ver que eso mismo que estaban caligrafiando era lo que desde el primer minuto de su promoción como partido hacía Sortu. Es como si su adscripción al progresismo les hubiera conducido a seguir ciegamente las consignas del político que les seleccionó para el puesto.

Lo de Sortu ha sido un suma y sigue para mantener en alto el anagrama de ETA, con su serpiente y su hacha —símbolos del sigilo y la fuerza armada—, y su consigna —el «bietan jarrai» que reclama seguir con ambos elementos—. Los seis visionarios los metieron en el sistema político y ahora, con la bendición de Sánchez, los tenemos hasta en la sopa.

Brindis al sol
Que desaparezcan los ongi etorri a los etarras excarcelados. Que no se acose a un niño por recibir educación en castellano. Que quienes reniegan de España no dirijan nuestras instituciones
Sandra Golpe. larazon 1 Enero 2022

Bienvenidos a la Nochevieja más incierta, con media España bajo los efectos de Ómicron y, el resto, con un test de antígenos a mano. Con el virus galopando de Norte a Sur. Con el corazón encogido ante esta nueva variante que lo ha descabalgado todo, y que esta noche promete generar multitud de contagios en miles de inevitables macrofiestas. El test, por favor, lo más ajustado a vuestra cena. La mascarilla puesta, que corra el aire y, por cada uva, un deseo.

Hago con vosotros este ejercicio de ilusiones, mi brindis al sol: la primera uva pide algo tan obvio como básico, salud a raudales en 2022. Salud para que afrontemos el desafío de la vida, salud para todos nuestros seres queridos.

La segunda va por vosotros, sanitarios, que de tanto nos habéis salvado. Que el año que viene os regalen un sistema fortalecido y no cogido con pinzas, incapaz de responder a la explosión de casos de coronavirus y de tratar, a la vez, otras patologías.

Y ahora que la vacuna nos libra de tantos ingresos y muertes, mi tercera uva pide un tratamiento viral efectivo en 2022, que erradique esta pandemia.

La cuarta uva que sea económica, próspera, que bajen los precios y los impuestos, que para usar la electricidad no haya que consultar previamente tramos horarios, que repostar no suponga un enfado, que un alquiler no se lleve más de la mitad del sueldo.

Y como no hay quinto malo, la quinta va por nuestra juventud tan preparada y, a la vez, tan asfixiada, sin horizonte laboral. Ojalá dejemos de liderar las listas del paro juvenil. Ojalá mi hijo y el tuyo no tengan que emigrar como tantos otros para ganarse la vida.

La sexta uva tiene nombres canarios. Los de esos 7.000 palmeros que siguen desalojados tres meses después de la erupción del volcán. Que 2022 les traiga las ayudas prometidas.

Y ya que estamos en el capítulo de desastres naturales, con la séptima uva pido no más Filomenas en Reyes, no más riadas históricas, ni pirómanos asesinos de bosques, como el de Sierra Bermeja.

La octava, que sea para pedir que, por favor, el año que viene no tengamos que volver a informar de crímenes tan espeluznantes como el de las hermanas tinerfeñas Ana y Olivia. Hay tanto loco suelto por el mundo, tanto talibán desperdigado, que mi novena uva piensa en sus víctimas. En esas afganas que toman las calles de su país, clamando libertad.

Mirando a nuestros políticos, la décima uva les reclama menos circo en el Hemiciclo y más sentido común.

La undécima desea que desaparezcan los ongi etorri a los etarras excarcelados. Que no se acose a un niño por recibir educación en castellano. Que quienes reniegan de España no dirijan nuestras instituciones.

Mi última uva… te abraza. Feliz 2022.

Inmersión Lingüística
Un padre a Armengol: «El primer año de la ESO mi hija se lo pasó llorando porque no entendía nada»
Andreu Vidal. okdiario 1 Enero 2022

Salvador es padre de una adolescente que en estos momentos está en tercero de la ESO en un instituto de Mallorca. Es una joven aplicada y que se preocupa por sus estudios, que lo está pasando mal por culpa de la inmersión lingüística. Aunque nació en la isla y es mallorquina, cursó la mayor parte de primaria en Chicago, Illinois, donde podía escoger entre español o inglés para hacer deberes o responder a los exámenes. Sin embargo, cuando volvió a Mallorca para estudiar la secundaria, se topó con la barrera de la inmersión lingüística.

«El primer año de la ESO, mi hija se lo pasó llorando todos los días, porque no entendía lo que le explicaban. Es normal, llevaba muchos años en EE.UU y no sabía nada de catalán. En Chicago le daban todas las facilidades para escoger si quería examinarse en castellano o en inglés, pero aquí no te dan ninguna opción. Me refiero a asignaturas como matemáticas, geografía, física o historia, no a lengua. Son materias en las que el alumno debe aprender unos contenidos determinados y en las que lo importante es que entienda lo que le explican», cuenta.

Cuando su hija llegó a Mallorca, Salvador quiso matricularla en un colegio en el que la enseñanza fuese bilingüe. Solicitó información a la Conselleria de Educación y le respondieron que por ley, la lengua vehicular de Baleares es el catalán y que el 50% de la educación es en este idioma. «El resto, lo que digan los proyectos educativos. La realidad es que todo está en catalán, incluso la asignatura de Lengua Española en algunos centros. Basta con ver que uno de los partidos del Govern, Més, son catalanistas y anexionistas, que no nacionalista, porque no defienden a Mallorca. Quieren dejar de ser parte de España, para ser parte de Cataluña».

Explica que su hija habla castellano e inglés con fluidez, «porque aprendió de una forma natural, sin imposiciones». Para él, el modelo de inmersión lingüística no es un modelo de éxito, como lo vende el Govern. «Un alumno cuya familia sea castellanoparlante, tendrá más dificultades. Hay estudios que demuestran que en las comunidades bilingües en las que se aplica la inmersión, los alumnos que no son catalanoparlantes lo pasan peor. Lo que sucede es un incongruencia. En América no terminan de entender que en España no se pueda utilizar el español como lengua vehicular en la enseñanza».

Salvador no reclama que se elimine el catalán de las escuelas ni aboga por una imposición del castellano. Asegura que sólo quiere los mismo derechos que aquellas familias que piden que todo sea en catalán para sus hijos. Tampoco está en contra de la enseñanza bilingüe, pues es consciente de que viven en una autonomía en la que hay dos lenguas cooficiales. «Quiero que se respete a los que queremos una enseñanza en español. Sobre todo, quiero que mi hija tenga la opción de estudiar matemáticas, ciencias sociales o geografía en el idioma en el que se siente cómoda y entiende la materia».

Programa de integración que sólo excluyen
Si bien en Baleares existe un programa de acogida acogida lingüística y cultural (Palic) para recién llegados y la exención del catalán, Salvador señala que ninguna de las dos opciones sirve. La segunda opción sólo exime al alumno de que le evalúen de la asignatura de lengua catalana. «No hay exención, mi hija imparte todas las materias en catalán». En cuanto al Palic, consiste en sacar al alumno de clase durante horas lectivas de otra asignatura como pueda ser sociales, para meterla en una especie de grupo de refuerzo en el que les enseñan catalán. «Eso está bien. Lo que no parece buena idea es que mi hija tenga que perderse contenido importantes».

Señala que el modelo de integración al catalán que ha desarrollado el Govern implica que un alumno tenga que abandonar asignaturas para familiarizarse con un idioma. «O está dando sociales o está estudiando catalán y la Conselleria prefiere lo segundo a lo primero. Si una familia castellanoparlante, cuyo hijo tiene que ir a clases de Palic, no puede ofrecerle además un refuerzo extraescolar, ese niño irá atrasado académicamente. Ello a su vez generará frustración y malestar que repercutirá todavía más en el rendimiento escolar».

En este sentido, y a raíz de la sentencia del Tribunal Supremo (TS) que blinda un mínimo del 25% de la enseñanza en castellano, Salvador ha presentado una solicitud al Govern. Petición que está respaldada por la asociación Hablamos Español y en la que advierten a Francina Armengol de que si hace falta llegarán a la vía judicial. «Al menos esta sentencia garantiza un mínimo. Si por mí fuera mi hija estudiaría un 75% en castellano y un 25% en catalán, pero esto es lo que hay por ahora. Será un proceso largo y el Govern pondrá mil excusas. No tengo prisa».

Escalada de chivatazos contra los profesores universitarios que dan clase en español
La web de Plataforma per la Llengua registra 120 denuncias contra docentes en sus primeras semanas de funcionamiento.
Pablo Planas (Barcelona). Libertad Digital 1 Enero 2022

La caza de brujas emprendida por la Generalidad y por la Plataforma per la Llengua (los comisarios lingüísticos subvencionados por las administraciones públicas) en la Universidad ya está dando sus frutos. En las primeras semanas de funcionamiento de la página web donde los estudiantes pueden denunciar qué profesores utilizan el español en sus clases se han registrado ya 120 chivatazos, todo un éxito según los dirigentes de la mencionada plataforma.

La página habilitada al efecto nació tras el plan de la Generalidad para elaborar listados de profesores que utilicen el español en sus clases. La administración autonómica instó a rectores y decanos a elaborar esas listas para impedir que los docentes pasen del catalán al español a petición de los alumnos procedentes de otras comunidades autónomas. Según datos de la Generalidad, en los grados es mayoritario el uso del catalán entre los profesores (un 77%), pero el porcentaje se reduce drásticamente en los estudios superiores debido a la presencia de alumnos de otras partes de España y del extranjero. La orden de la Generalidad a los rectores de las doce universidades públicas que operan en Cataluña es que hagan la relación de profesores castellanohablantes cada seis meses.

Que los profesores cambien del catalán al español a petición de los alumnos venidos de fuera lesiona los derechos lingüísticos de los alumnos que tienen el catalán como primera lengua, según la Generalidad, Plataforma per la Llengua y los sindicatos separatistas de estudiantes, colaboradores de la web para los chivatazos.

El dato de los 120 chivatazos, ofrecido este viernes por El Mundo, es, según los promotores de la iniciativa, una prueba de la necesidad de presionar a los profesores para que prioricen el uso del catalán y se nieguen a cambiar de idioma. Según los partidarios del monolingüismo en catalán, no son pocas las clases que se anuncian en el horario en catalán y que por peticiones de los alumnos "externos" se acaban impartiendo en español, práctica que tanto la Generalidad como entidades y sindicatos separatistas pretenden erradicar.


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