AGLI Recortes de Prensa   Jueves 22  Abril  2021

Pues sí, comunismo o libertad
OKDIARIO 22 Abril 2021

Lo más destacado del debate electoral celebrado en Telemadrid, más allá del reproche cruzado entre los candidatos, es que si Isabel Díaz Ayuso no logra la mayoría suficiente de escaños el socialcomunismo reeditará en la Comunidad de Madrid el nefasto Gobierno que lidera Pedro Sánchez en alianza con Podemos. Por si alguien tenía duda, si la victoria de Ayuso resulta insuficiente, Pablo Iglesias será vicepresidente del Gobierno de Madrid y Pedro Sánchez manejará los hilos de la marioneta en la que se ha convertido Ángel Gabilondo, un «moderado» fagocitado por la estrategia de retroalimentación socialcomunista. Se lo dijo Pablo Iglesias: «Seamos serios, señor Gabilondo; desde el compañerismo y sabiendo que vamos a gobernar juntos». Y Gabilondo calló para después reclamarle su apoyo. El debate no aportó ninguna novedad: la izquierda centró su ataque a Ayuso repitiendo los mismos mantras de siempre y utilizando de forma torticera y falsa datos sanitarios sesgados: sólo le faltó decir directamente que tras los muertos por el coronavirus estaba la mano de Ayuso. Llegados a este punto, la pregunta es obvia: si las barbaridades vertidas por Pablo Iglesias, con la anuencia servil de Gabilondo, fueran ciertas, ¿cómo es posible que Ayuso vaya a arrasar el 4M?

El debate se enfangó desde el comienzo: los candidatos del PSOE, Podemos y Más Madrid se lanzaron a una nauseabunda estrategia de utilización de la pandemia para criminalizar -esa es la palabra- al Gobierno de Ayuso, que se centró en la idea de que lo que está en juego en Madrid es la libertad y supo contrarrestar las falsedades del dirigente podemita. Por lo demás, poca cosa: Rocío Monasterio estuvo ágil y fue quien cargó más duramente contra Ciudadanos, cuyo candidato, Edmundo Bal, encarnó esa equidistancia buenista que convierte a su partido en tonto útil del socialcomunismo y ha colocado a la formación de Inés Arrimadas al borde de la desaparición.

Por la izquierda, la candidata de Más Madrid, Mónica García, trato de explotar su condición de médico para, desde esa posición, utilizar la pandemia como ariete contra Ayuso. Una utilización perversa viniendo de una profesional sanitaria que colocó su ideología por encima de la verdad. Conclusión: nada nuevo. Lo más claro es lo que le dijo Iglesias a Gabilondo. Ya saben: «Desde el compañerismo y sabiendo que vamos a gobernar juntos».

Ayuso y Monasterio, dos ‘fachas’ perfectas para Madrid
Miguel Ángel Belloso. okdiario 22 Abril 2021

Hoy el Partido Popular tiene una líder y se llama Isabel Díaz Ayuso. Aznar fue la persona que logró por primera vez ganar a Felipe González después de catorce años, pero a lomos de los nacionalistas. Luego obtuvo por fortuna la mayoría absoluta. Consiguió que España entrara en la Unión Monetaria cuando nadie daba un duro y también selló una alianza con los países más libres del mundo, Estados Unidos y Reino Unido, mediando la guerra de Iraq, en la que se implicó ante la incomprensión de la mayoría de los ciudadanos, que son de natural anti-yanquis.

A pesar de sus enormes méritos en la refundación de la derecha, hoy Aznar es uno de los personajes más detestados de la nación. Es una injusticia histórica. Yo lo sigo venerando, pero creo que este sentimiento general desgraciado es por algo. Por su falta de empatía, por su exceso de soberbia, por su interés en seguir enredando equivocadamente en la derecha en defensa de su legado. Y desde luego por la inclinación de la izquierda hacia el odio al adversario.

Esperanza Aguirre es para mí lo equivalente a una diosa. Tuvo que dejar el Ministerio de Educación con Aznar porque la reforma que proponía encontraba demasiados obstáculos y carecía de los apoyos suficientes, recaló como presidenta en el Senado, y después lo ha sido todo en la Comunidad de Madrid, donde implantó las políticas liberales que han llevado a esta región a convertirse en la primera potencia del país en términos de generación de actividad y de creación de empleo.

Pero Aguirre tiene algunos hándicaps. Es condesa. Practica el golf, es una señora de clase alta que vive en un palacete en Malasaña y que todavía padece un cierto complejo de culpa por haber nacido en una casa bien y tener la obligación de honrar sus enormes apellidos y su estirpe. Jamás le ha faltado el desparpajo, pero como todos los aristócratas está educada en la debida contención.

Isabel Díaz Ayuso es una chica normal, ha ejercido el Periodismo de manera corriente, proviene de Ávila, vive en un piso pequeño, no tiene una vida sentimental reseñable, pero ha demostrado tener una intuición a prueba de bomba. Se le ocurrió convocar las elecciones anticipadas en Madrid paseando a su perro, después de procesar la segura repetición de la traición que ya había perpetrado en Murcia Ciudadanos. Tenía en todo caso ya dispuesto el decreto de disolución de la Asamblea mucho antes, tras haber constatado el comportamiento desleal del felón Ignacio Aguado, y lo resolvió todo con una eficiencia indescriptible llamando a sus hombres de confianza y hablando con su secretario en un Consejo que se alargó para que todo estuviera debidamente preparado: la convocatoria de elecciones y la destitución de todos los traidores de Ciudadanos al mismo tiempo.

Ayuso es la derecha sin complejos, lo contrario del centrismo. Su lema ‘comunismo o libertad’ es glorioso, aunque yo le habría añadido ‘pobreza o empleo’. Dice lo que le parece en cualquier momento, no hay ataque al que no responda, y siempre acierta. Sus mensajes son claros: bajar impuestos, apoyar a las empresas y a la gente común, impulsar los negocios, promover la libertad de circulación y de movimientos, dejar a los madrileños vivir y también acoger a todos los que quieran disfrutar de este experimento genial que disloca a los intelectuales de costumbre como Elvira Lindo, que el pasado domingo escribió un artículo en El País en clave cínica mostrando todo lo bueno que ha hecho la derecha, que “ha convertido Madrid en una calle Ponzano, bar tras bar sin restricciones, sin vecinos aguafiestas y chivatos, y con los coches circulando alegremente por la capital celebrando el saturday night” ¡Cómo les jode, pero cómo disfrutan al mismo tiempo de la juerga que debelan!

Si como dice cínicamente Lindo -dando a entender lo contrario- ganara Sosoman, el eventual Ejecutivo de Gabilondo intervendría la actividad económica, los impuestos asfixiarían a los pequeños empresarios, las grandes sociedades huirían a destinos menos hostiles, la inmigración ilegal camparía a sus anchas -como ya lo hace-, los colectivos LGTBI dañarían lo más posible la educación de nuestros jóvenes en las escuelas, debidamente subvencionados, y la cultura del victimismo sería entronizada desde la más tierna infancia. ¡Claro que esto pasaría si venciera Gabilondo y gobernara con Pablo Iglesias!, que es su única posibilidad de instalarse en la Puerta del Sol.

Ayuso ha surgido como líder de manera espontánea, para poner freno a todas estas amenazas de la izquierda, para combatirlas sin prejuicios y, sobre todo -a diferencia de sus antecesores- sin arrogancia, con humildad, porque no tiene otra ambición conocida que seguir dirigiendo Madrid, aunque desde luego posee una determinación granítica al respecto. Se rodeó de un equipo de primera en su ‘gobierno de cuota’, e igual en esta campaña electoral. De Lasquetty en Hacienda, de Ossorio en Educación, de Ruiz Escudero en Sanidad, y ha contratado como jefe de Gabinete a Miguel Ángel Rodríguez, que es un dóberman más peligroso que Iván Redondo.

La que hecho todo esto es Ayuso, que es la instigadora y la protagonista, la que merece el mayor respeto posible. Esa que los rojos avinagrados llaman payasa y tonta del bote. Se ha desembarazado del sambenito de la derecha, que todavía anida en las huestes del PP con Feijóo, con Moreno Bonilla en Andalucía, con Fernández Mañueco en Castilla-León, y en el que parece haber incurrido por desgracia Pablo Casado, este gran hombre desorientado camino de un centro delicuescente, inútil y definitivamente perdedor.

Ayuso arrasará en Madrid porque esta sensación se percibe en los comercios, en los bares, entre la gente trabajadora y normal, en la calle, pero dudo mucho que consiga la mayoría absoluta. Diré más. Deseo que necesite para gobernar el concurso de Vox, un partido colosal que, dadas las inclinaciones ‘rajoyistas’ en las que se mueve el PP nuevo de Casado -después de que nos hubiera prometido lo contrario-, contribuirá sin duda a reforzar el papel que corresponde a una derecha sin hipotecas dispuesta a dar la batalla a la izquierda en todos los frentes y preponderantemente en el cultural.

La candidata de Vox a la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, que es otro enorme descubrimiento, será clave para detener a la izquierda y para convertir todavía más Madrid en un oasis de libertad, este del que disfrutan los progres e izquierdistas desagradecidos y rencorosos, los idólatras de la República vil de 1931. Monasterio es educada, pero combativa y tiene las ideas muy claras. El apoyo de Vox, que deseo fervientemente que entre en el Gobierno -ya solo sea para contrariar a la izquierda caviar-, será clave para acabar con el adoctrinamiento de los niños en las escuelas, para poner fin a la pléyade de organizaciones sectarias que viven de la sopa boba a cuenta de la violencia de género, del cambio climático o de la distorsión de la historia. Para poner fin a la ocupación de las viviendas, para devolver la seguridad a las calles, y naturalmente para que los madrileños y quizá, Dios quiera, el conjunto de los españoles tenga sus bolsillos un poco más llenos en lugar de cercenados por una redistribución de la renta letal.

Pienso como Monasterio que la ‘ley Herodes’ de Protección de la Infancia aprobada la semana pasada en el Congreso, y que ha sido el monstruo legislativo del exvicepresidente Iglesias para arrebatar a los padres el derecho a educar y cuidar de nuestros hijos, es un engendro ideológico destinado a poner a nuestra juventud al albur de un Estado omnipresente y supuestamente protector, pero finalmente perverso. Todas estas ideas acertadas forman parte del cuerpo doctrinal de Vox, son constitutivas de su genética fundacional, de su ‘adn’. Su contribución en un Gobierno conjunto con Ayuso en Madrid sería, esta vez a ciencia cierta, lo más parecido a una conjunción astral única, positiva y demoledora para el ‘sanchismo’. Dos ‘fachas’ pata negra por el mismo precio. Querida Elvira Lindo: ¡qué dos mujeres tan grandes y tan malas!

La Agenda 2030, la herramienta para controlar dictatorialmente a la sociedad
José Antonio García-Albi Gil de Biedma. https://gaceta.es/ 22 Abril 2021

Los ingleses, tal vez porque su idioma es el que más palabras monosilábicas tiene y porque expresa muy bien lo concreto, desconfían de aquellas cuestiones que se basan en conceptos abstractos. Creo que esta es una de las cuestiones que se hallan en el subconsciente del Brexit. A los franceses, por el contrario, les encantan los conceptos etéreos. Si un francés dice solidaridad, un inglés preguntará que cuánto cuesta eso. De hecho, el primer lema de la Revolución Francesa era libertad, igualdad y propiedad. Pero en seguida pasaron de la propiedad para incluir algo tan abstracto como la fraternité. El problema vino cuando Robespierre se encargó de decidir quién era lo suficientemente fraterno y quien lo era muy poquito. Se convirtió en el dueño de la guillotina en la época conocida como EL TERROR.

Hoy en día, el ejemplo más sangrante de lenguaje engañoso, de lenguaje trampa y de robo, es eso que llaman AGENDA 2030, lo más parecido a un conjunto vacío en un diagrama de Venn. En la AGENDA 2030 hay que analizar dos ámbitos: el de su declaración en la ONU en 2015 y el de su desarrollo en España por el actual gobierno.

La ONU
La declaración es el típico producto de la elitista burocracia de la Organización. Incluso uno parece entrever la mano del embaucador Joseph Stiglitz en todo el texto que pretende llevar la felicidad total a la población mundial en el año 2030. Usted, como yo, pensará que lo primero que hay que hacer para eso es realzar la dignidad del ser humano como hombre libre, titular de unos derechos básicos y partícipe de una democracia sólida. Pues no; no busque nada de eso en la declaración. La dignidad y la libertad para estos señores no es parte del bienestar y de la condición humana. Es evidente que se trataba de no ofender al Partido Comunista Chino que es más experto en crear SARS-COV que hombres libres y felices. Ni tampoco hablar de esos remansos de alegría que son Cuba, Venezuela o Corea del Norte. Y es que los regímenes dictatoriales se están haciendo sostenibles.

La ONU establece hasta 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) que van desde el hambre y la pobreza, a la educación, el empleo, la justicia, el cambio climático, la desigualdad. En fin, a todo lo que afecta y define una sociedad. Por eso preocupa que pretenda definir una sociedad contando sólo con propuestas abstractas, que no se concretan, son huecas, y sin exigir el reconocimiento a los derechos del individuo y sus libertades básicas. Sin pedir, por ejemplo, que la felicidad llegue también a Cuba, a Venezuela y sin impedir que se destruya en España.

España
Vamos a comenzar por dar el único dato concreto que conocemos de esta agenda en España. Es este: 3.800 millones de euros de partida presupuestaria en manos de dos comunistas: Ione Bellarra y Enrique Santiago.

A partir de ahí, tenemos lo publicado sobre este tema en la web de la vicepresidencia segunda del Gobierno. Un despropósito que produce auténtica vergüenza y que viene a despreciar la inteligencia de los ciudadanos y de paso a disponer de los millones a su antojo. Se trata de utilizar muchas veces la palabra sostenible, aunque la frase no se sostenga. Un cúmulo de vaguedades inconexas y sin sentido que pretenden decidir lo que es bueno y malo, así como lo que es importante o no, de forma totalmente arbitraria.

Para evitarles el mal trago de leerlo les dejo algunos apuntes del mismo.

Educación. Quieren garantizar una educación inclusiva y equitativa; que no sabemos lo que es. Pero es altamente preocupante ya que persigue el adoctrinamiento sistemático. Proponen una educación sin hablar de cultura. Se debe ser sostenible y asumir unos “principios” pero nada se dice del derecho a ser culto, del derecho a la cultura, a la ciencia y el conocimiento. Nada se promueve de aquello que genera hombres libres, la cultura. Vamos que, en España, con esta excusa están imponiendo la educación inclusive. Inclusive con todo suspenso y agrediendo al profesor se pasa de curso. Inclusive siendo español, no se enseña español. Esa es nuestra educación inclusiva o inclusive; el modelo cubano, muchos aprobados y muchos médicos, aunque no sepan nada.

A pesar de que el asunto es preocupante, decido seguir con la lectura con algo de ironía y humor. Y descubro perplejo que el agua tiene un carácter transversal; lo que me ha dejado mucho más tranquilo ya que andaba yo preocupado con el carácter del agua. También he sabido que la energía tiene que ser moderna y que para crear empleo es necesario “acceder a los servicios y beneficios financieros ¿?”. Las infraestructuras sostenibles son doblemente importantes para todo, ya que en el epígrafe que a este tema se refiere, el párrafo segundo es el mismo que el primero. Lo ponen dos veces y así parece que dicen más cosas. ¡En serio!

Dice el Gobierno que nos van a enseñar a comer y nos mandarán a hacer deporte en beneficio de la igualdad. También dice que para reducir la desigualdad interna y entre países hay que mejorar la regulación y el control de los mercados financieros y las instituciones. Lo que no dice es que tienen que ver la intervención de los mercados financieros con la desigualdad, aunque en manos comunistas soy capaz de intuirlo.

Un párrafo dedicado al consumo es brutal y no me resisto a la tentación de transcribirlo entero. Juzguen ustedes:

En España El ODS 12 tiene como objetivo promover las modalidades de consumo y producción sostenibles, a través de la implementación en las estrategias, políticas y normativas de cada país, está implementando del Marco Decenal de Programas sobre Modalidades de Consumo y Producción sostenibles (10YFP) impulsado en la Conferencia Río+20, mediante un paquete de medidas que cubre los cinco programas de dicho marco. ¡Olé!

Aunque no se lo crean ustedes, hay un capítulo dedicado a la justicia… sí. Pero no a una justicia independiente. No, no, de justicia independiente nada. Es una justicia sostenible, que tiene que ver con el agua, la desigualdad, el cambio climático, la igualdad de género, etc.

La Agenda 2030, al menos en España, es la herramienta para controlar dictatorialmente a la sociedad utilizando los recursos económicos de los ciudadanos. En fin, un instrumento millonario y arbitrario para hacernos un Robespierre, eso sí, sostenible.

«¿Cómo puedo ayudarte?»
José María Marco. larazon 22 Abril 2021

Francis Xavier Suarez, alcalde de Miami, luce unos calcetines estampados con un lema: «¿Cómo puedo ayudarte?» («How Can I Help You?»). Nació como respuesta al tweet de un joven emprendedor californiano que empezaba a estar harto de la perpetua disfuncionalidad de su Estado y le proponía a sus colegas mudarse a Florida. Fue entonces cuando Suarez le respondió con su pregunta. Desde entonces se ha convertido en una campaña gracias a la cual la ciudad de Miami ha pasado a ser una alternativa a la decrepitud y las obsesiones ideológicas norteamericanas. El cóctel no puede ser mejor: buen tiempo, calidad de vida –a ritmo hispano, que es lo importante–, impuestos bajos, mezcla racial y cultural, apertura, buenas conexiones, limpieza, seguridad. Así es como Suarez, el primer alcalde de Miami nacido allí, de familia cubana, ha convertido su ciudad en un imán para el talento joven y con iniciativa. Su objetivo: llegar a competir con Singapur y Tel Aviv ofreciendo lo que San Francisco, Nueva York y Los Ángeles se han dejado en el camino. Por el momento, entre febrero de 2020 y febrero del 2021 la venta de pisos ha aumentado en un 130 por ciento.

Ingrediente insospechado del éxito es la posibilidad de huir de lo que ya se empieza a llamar el infierno woke: la neurosis de lo políticamente correcto, los dilemas identitarios de pureza de sangre y de cultura, la politización de las costumbres… esa inquisición perpetua a la que se han dejado someter muchos norteamericanos, sobre todo en los Estados demócratas que giran cada vez más a un socialismo chavista y universitario, tan grosero como el de nuestros social-podemitas. Y tan proclive como este a atraer la desigualdad, la delincuencia, la inseguridad física y jurídica.

Madrid hace tiempo que inventó una combinación parecida. La puede perfeccionar, en cualquier caso, y esta campaña electoral es un paso más para conseguirlo. A partir del 4 de mayo, y si los resultados confirman las encuestas, la capital de España tendrá una oportunidad de oro para convertirse en la alternativa definitiva a los infiernos woke y socialistas que abundan en Europa. Empezando por las ciudades encerradas en fortines identitarios e izquierdistas –cada vez más cochambrosos–, hasta las grandes capitales asfixiadas por la burocracia, las regulaciones, los impuestos y la ineficiencia de los servicios públicos.

A diferencia de Miami, los madrileños tendrán que seguir luchando con un gobierno central que los detesta. Eso mismo, sin embargo, ha acabado proporcionando a Madrid una identidad renovada. En respuesta a Sánchez y su corte de monstruos izquierdistas, es posible que el antisocialismo, y todo lo que eso quiere decir en términos de libertad, apertura y tolerancia, se haya convertido en una de las nuevas claves de la ciudad y la región.

Habrá que ir más allá y conseguir que la llamada a la resistencia se convierta, como en Miami, en una invitación a quienes tienen ganas de vivir su vida, prosperar e inventar, como es su derecho, su mundo propio: en lugar del sueño americano, el sueño español y madrileño.

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El infierno madrileño de Muñoz Molina y García Montero

Xavier Pericay. vozpopuli.es 22 Abril 2021

No conozco a nadie en Madrid que me haya hablado en el último cuarto de siglo del infierno. Quizá todo se deba a que entre mis amigos y conocidos de la capital no hay ningún cura ultramontano, pero el caso es que jamás de los jamases les he escuchado decir que vivían en el infierno. Es más, entre esos amigos se cuentan unos cuantos que en la última década han llegado a Madrid procedentes de Cataluña, lo que equivale a afirmar que llegaron huyendo del infierno independentista –ya en ciernes, ya en su apogeo, según la circunstancia de cada cual–, y muy tontos serían, francamente, de haber dejado un infierno para instalarse en otro. Por lo tanto, no acierto a comprender cómo puede haber alguien en la ciudad o en la región que sostenga lo que sostiene el segundo párrafo del manifiesto “Ahora, sí” en apoyo a un gobierno madrileño de izquierdas, respaldado, cuando escribo estas líneas, por 1.317 personas: “Esta vez sí es posible conseguir que la derecha, y la ultraderecha, salgan del poder en la Comunidad de Madrid después de 26 infernales años de atentados contra los derechos y la dignidad de la mayoría ciudadana”.

Que yo sepa, los únicos “atentados contra los derechos y la dignidad de la mayoría ciudadana” cometidos en Madrid en los últimos “26 infernales años” han llevado la marca del terrorismo etarra y del terrorismo islamista. Y ahí sí la palabra infierno resulta pertinente; basta con ponerse en la piel de las víctimas, suponiendo que sea humanamente posible. O con intentarlo, al menos. Ignoro si a los redactores del manifiesto y a sus adherentes les ha pasado en algún momento por la cabeza la profunda inmoralidad de semejante paradoja, pero viendo entre los firmantes a sujetos como Juan Carlos Monedero o Cristina Fallarás más bien me inclino a creer que no.

La sosería buenista
Y ya que estamos con los firmantes, lo primero que llama la atención son las ausencias. Cuando menos en relación con aquellos manifiestos de la ceja que tanto dieron que hablar. Es verdad que no es lo mismo la sonrisa beatífica de Rodríguez Zapatero que la imagen que alcance a proyectar la tríada Gabilondo, Iglesias y García, donde la sosería buenista comparte protagonismo con la vileza arrogante y el perreo de ocasión. Pero, aun así, los hay incombustibles, como esa doble pareja formada por Elvira Lindo y Antonio Muñoz Molina, de una parte, y Almudena Grandes y Luis García Montero, de otra. Dejemos ahora a un lado, si les parece, a las señoras y vayamos con los caballeros. (Y conste que dicha exclusión obedece tan sólo a los imperativos de un artículo.)

Muñoz Molina, por ejemplo. ¿Cómo alguien que se ha significado por sus denuncias del terrorismo de ETA cuando tantos intelectuales de izquierda les bailaban el agua a los violentos o callaban como momias ante sus maldades, puede suscribir semejante frase –y otras del texto, como la que afirma que la victoria de la izquierda significaría “cortar en seco el avance del fascismo en nuestro país”–? ¿Cómo alguien que ha elogiado sin reserva alguna a Manuel Chaves Nogales por su compromiso cívico, esto es, al autor del prólogo a A sangre y fuego, verdadero epítome de lo que se entiende por Tercera España; cómo alguien así puede poner su firma al término de un escrito explícitamente guerracivilista?

O el caso de García Montero, que no tiene ningún empacho en proclamar, como tuvimos ocasión de leer en una entrevista reciente, que él sigue siendo comunista por más que “en la mayor parte del mundo donde el comunismo ha podido gobernar ha derivado en totalitarismo, falta de libertad, torturas” –se le olvidaron los millones de asesinados, pero en fin–. Pues bien, este al menos es consecuente al estampar su firma al pie del manifiesto. Eso sí, como escritor. Que nadie piense que estamos ante la misma persona que dirige el Instituto Cervantes por expreso deseo del presidente del Gobierno. No, ese es otro. Bendita bipolaridad. Del mismo modo que puede seguir siendo comunista y denunciar, a un tiempo, los crímenes perpetrados en su nombre, puede identificarse como director del Cervantes o como simple escritor, según le convenga.

Esos dos hombres y sus respectivas parejas residen hoy en un infierno llamado Madrid. Y, por lo que sabemos, sin privarse de ningún lujo. Está visto que no hay como ser un intelectual de izquierdas, o, lo que es generalmente lo mismo, un consumado practicante de la doble moral, para alcanzar semejantes cotas de bienestar. Que no nos vengan, pues, con patrañas. Digan lo que digan y firmen lo que firmen, si por algo suspiran esos cuatro es por alargar unos añitos más esos “26 infernales años” de los que hasta la fecha han disfrutado.

Abascal tras los incidentes en Navalcarnero: «Si la Policía no nos protege, valoraré animar a los nuestros a defenderse»
Juanan Jiménez. okdiario 22 Abril 2021

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha mostrado su indignación tras una nueva jornada de incidentes provocados por la ultraizquierda en un acto de Vox, esta vez en Navalcarnero. Abascal ha lanzado una advertencia al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, si la Policía no protege los actos de Vox: «Voy a valorar si, en lo que queda de campaña, animamos a nuestros simpatizantes a defendernos de las agresiones».

Primero fue Vallecas, antes en las elecciones de Cataluña y en el País Vasco. Allá donde va Vox, los ultras, independentistas y filoetarras intentan impedir los actos de la formación de Abascal. Pero las pedradas y las amenazas de los violentos no van a ser suficiente para frenar a Abascal y los suyos.

«Esta noche voy a valorar si, en lo que queda de campaña, animamos a nuestros simpatizantes a defendernos de las agresiones si no interviene la policía para proteger a nuestra gente y detener a los agresores», ha asegurado el líder de la formación Santiago Abascal a través de Twitter tras las pedradas en Navalcarnero.

El mensaje ha sido publicado después del acto de la formación en el municipio de Navalcarnero donde, según ha lamentado Abascal, han lanzado piedras a una niña que ha acudido con sus padres al mitin. «Pero como es una niña española no tendrá la compasión de tanto canalla mediático y político que ahora sonríe porque han logrado hacer llorar a una niña», ha añadido.

El presidente de Vox ha puesto de relieve que, en las últimas elecciones, el partido que lidera «fue el más votado» en Navalcarnero, donde hoy «esperaban muchísimos vecinos para escucharles».

«Pero de nuevo Marlaska ha permitido que una pandilla de energúmenos, agitados por la prensa y los demás partidos, lanzaran piedras, objetos y huevos contra los asistentes», ha añadido, al tiempo que ha censurado que «entre otras personas, han alcanzado a una niña de 10 años, Irene, con un huevo en la cabeza».

Es por ello que Abascal ha advertido que no va a ver llorar a otra niña «sin agarrar por el pescuezo y poner a disposición de la policía al terrorista callejero que le haya hecho daño».

Además, ha asegurado que no van a «permitir la batasunización de las calles y pueblos de Madrid». «Ni nos van arrebatar la libertad ni nos vamos a dejar lapidar», ha zanjado.

Así es la 'oenegé del catalán' que marca la política lingüística de Bargalló
Plataforma per la Llengua cobró seis millones en subvenciones a dedo, espió a los niños en los patios, vetó flexibilizar la inmersión y quiere imponer la respuesta a las sentencias sobre el castellano
María Jesús Cañizares. cronicaglobal 22 Abril 2021

Se autodenomina la "oenegé del catalán", pero en realidad, Plataforma per la Llengua (PpL) actúa como un lobi de presión en las políticas lingüísticas de la Generalitat. Hasta el punto de marcar la postura de la Consejería de Educación ante las sentencias judiciales que obligan a aumentar las horas lectivas en castellano en los colegios.

PpL, unas de las entidades más subvencionadas por el Govern --casi seis millones de euros en diez años--, defiende el monolingüismo escolar en catalán, señala y fomenta la delación de las empresas y comercios que rotulan o etiquetan en castellano e invade patios escolares para fiscalizar el idioma utilizado por los alumnos en sus juegos. El propio consejero Josep Bargalló se desmarcó de ese espionaje, pero ha sucumbido dos veces a la presión de esta plataforma, nacida en 1993, presidida por Òscar Escuder y avalada por un consell consultiu integrado por lo más granado de la cultura procesista catalana: Salvador Cardús, Jordi Font, Josep M. López Llaví, Isidor Marí, Jordi Porta, Jordi Sànchez i Picanyol, Josep M. Terricabras, Miquel Sellarès, Vicenç Villatoro, Miquel Strubell y Abelard Saragossà. A este consejo pertenecieron también el filósofo Fèlix Martí y los fallecidos Isabel-Clara Simó, Albert Manent, Francesc Ferrer i Gironès, Patrícia Gabancho y Joan Triadú.

La respuesta a las sentencias lingüísticas
Tal como informó ayer Crónica Global, la Consejería de Educación asume que debe dar respuesta a las sentencias judiciales que obligan a impartir un mínimo del 25% de horas lectivas en castellano, pero el departamento está dividido entre dos opciones. Así lo explicó el secretario de Políticas Educativas, Carles Martínez, en un encuentro con representantes del mundo local. “Por un lado, aceptar los porcentajes de un 25% en castellano y un 75% en catalán para, de esta manera, garantizar ese porcentaje mayoritario de lengua catalana en todos los centros. Esta postura está apoyada por la Plataforma per la Llengua”, dijo. Otra posibilidad es “no entrar en los porcentajes, pues es una barbaridad desde el punto de vista pedagógico”, y proponer la elaboración de una nueva ley. “Aquí tendríamos un recorrido de unos tres o cuatro años más hasta la sentencia de Tribunal Constitucional”, añadió Martínez.

Las reflexiones de este alto cargo demuestran hasta qué punto es influyente PpL. Ya lo fue 2018, cuando obligó a Bargalló a dar marcha atrás en su idea de flexibilizar la inmersión, plasmada en el documento El modelo lingüístico del sistema educativo en Cataluña. El aprendizaje y el uso de las lenguas en un contexto educativo multilingüe y multicultural. En ese informe se ponía de manifiesto la necesidad de reforzar en castellano en centros escolares donde el catalán tenía un fuerte arraigo social [puede leerse en este enlace]

El ideario de Plataforma per la Llengua
Y es que PpL no engaña. Entre sus objetivos destaca conseguir que “el catalán sea la lengua común, de cohesión social y de interrelación entre todas las personas de nuestro ámbito lingüístico” --y eso va también por los inmigrantes, a los que dirige numerosas campañas--, así como “garantizar y promover el uso de la lengua catalana en todos los ámbitos y registros para que esté presente como lengua de pleno derecho”.

Defender los derechos lingüísticos y culturales de las personas que hablan catalán y de las que viven en los territorios de habla catalana es otra de sus misiones, así como “impulsar y colaborar en campañas de normalización lingüística de la lengua catalana”.
Subvenciones

Tal es su empeño en tener una sociedad monolingüe --se muestra muy crítica, por ejemplo, con el uso del castellano en TV3-- que, hace dos años, PpL entró en los patios escolares con la finalidad de fiscalizar el idioma que utilizan los menores en su tiempo de ocio y plasmarlo en un estudio. El escándalo fue mayúsculo y Bargalló se desmarcó del proyecto.

Pero el ideario de la autodenominada oenegé del catalán es premiado anualmente por las administraciones catalanas, especialmente por el Govern que en los últimos diez años le ha pagado casi seis millones de euros en concepto de subvenciones directas para “la realización de actividades relacionadas con la extensión del uso social de la lengua catalana”. Los departamentos de Cultura, Presidencia, Empresa, Justicia, Trabajo y Educación contribuyen anualmente a esas ayudas concedidas a dedo, inmunes a los recortes. Entre 2014 y 2018, la cantidad recibida por PpL ascendió a 620.000 euros al año.
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