AGLI Recortes de Prensa   Jueves 29  Abril  2021

Miedo líquido y maldad apelmazada
Agapito Maestre. Libertad Digital 29 Abril 2021

El griterío totalitario de los socialistas y comunistas está llegando a su fin. No iremos a las urnas muertos de miedo. Ya no provocan miedo sino asco. Y, sin embargo, nadie escapa a la sensación de que algo puede pasar. Nadie logrará fácilmente vivir tranquilo desde hoy hasta el día de las elecciones. Viviremos sobresaltados. Todos esperamos antes del día 4 alguna barrabasada de este personal. Ojalá nos equivoquemos. Pero Madrid está partido entre el asco y el miedo. Por un lado, un primario asco lleva a millones de personas a huir de las candidaturas de los socialistas y los comunistas. Pero, por otro lado, un miedo líquido, casi siempre apelmazado en personalidades potencialmente malvadas, conduce a otros millones de personas a votar a favor de los candidatos del peor Gobierno de España de los últimos cuarenta años; pareciera que el resentimiento, la ira y la ideología del Gobierno de coalición de Sánchez hiciera estragos entre los votantes sin principios.

Según las encuestas, estarían fracasando los especialistas en crear miedo, angustia y terror. El dóberman, el Prestige y todos los rollos sobre la llegada del fin del mundo no han pasado en esta campaña electoral de ser un teatrillo ridículo. Griterío de chusma sin una sola idea. Pero nadie se relaje. Pensemos. Dejemos de culpar y temer que es lo fácil y tengamos voluntad de pensar. Nunca es sencillo pensar. Cuesta mucho la tarea del pensamiento. Cuesta hacerse cargo de los millones de personas que votan ciegamente a quienes no sólo les importa nada España, sino que ni siquiera dicen su nombre. Pensemos, sí, cómo salir de los callejones totalitarios a que nos ha llevado este Gobierno de coalición. Pensemos cada uno de nosotros los gravísimos problemas que tendremos que superar. Empecemos, pues, haciendo una somera enumeración de las tropelías gubernamentales para buscar las soluciones.

Aparte de denunciar que nos prohíben hablar bien con la imposición de un supuesto lenguaje inclusivo, que está creando ya gravísimos problemas en los profesores y en la educación de los niños españoles, he aquí mi listado.

1) El Gobierno de España trata de eliminar a la oposición, incluso defiende la ilegalización de partidos democráticos.

2) Supresión del español como lengua vehicular en toda España.

3) Los niños españoles no aprenderán a leer o escribir en español.

4) La Constitución fue suspendida durante seis meses y todos los poderes fueron ejercidos por Sánchez-Iglesias; naturalmente, aprovecharon ese tiempo para dictar normas de corte totalitario difíciles de revertir.

5) Atentados permanentes por parte del Gobierno contra la libertad de prensa.

6) Potenciación de la servidumbre voluntaria de la población española.

7) La mentira es base del Gobierno.

8) Primer síntoma de corrupción del Gobierno: la casi la entera Comisión Ejecutiva Federal del PSOE está en los órganos de la Administración.

9) Prohibido investigar la historia y buscar la verdad (leyes de memoria histórica y democrática).

10) Han roto todos los pactos de Estado en todas aquellas cuestiones de interés general.

11) Pacto de Sánchez con los herederos de ETA para soltar a todos los presos.

12) Afianzar el pacto de hierro con comunistas y separatistas para romper definitivamente la unidad de España.

13) Cambiar las bases legales para romper la autonomía del poder judicial, o peor, cambiar el estatuto jurídico y político del CGPJ al margen del Parlamento.

14) Sustituir la nación española por 17 facciones o taifas.

15) Entregar Cataluña a los golpistas.

16) Sánchez ha hecho de España una anomalía en la Unión Europea.

17) La Fiscalía General del Estado se ha convertido en la Fiscalía del Gobierno.

18) Ha creado leyes y más leyes para terminar con la Constitución del 78 y la democracia.

19) La obsesión del Gobierno es acabar con la Monarquía.

20) Ha convertido la educación en adoctrinamiento.

Hagamos, en fin, cada uno de nosotros el listado de atropellos de este Gobierno de España para comenzar a superar el miedo, que es siempre el principal enemigo de la libertad. El actual Gobierno de España es una fábrica de miedo. No me extraña que millones de españoles estén aún muertos de miedo. Nadie se fía de lo que pueda hacer este Gobierno desde hoy hasta al día 4 de mayo. Pero no queda otra: o combatimos el miedo o nos rendimos a quienes lo provocan.

Iglesias y Sánchez, la esencia del mal… y del odio
Miguel Ángel Belloso. okdiario  29 Abril 2021

Hace solo unos meses, en una comisión parlamentaria, el vicepresidente Iglesias llamó “golpista” a Iván Espinosa de los Monteros. Me parece que fue una enorme acusación. Cuando éste decidió abandonar la sala por la ofensa, Iglesias le dijo “cierre la puerta al salir”. Así, con el matonismo que le caracteriza, con la impunidad colosal de la que disfruta. No me consta que Àngels Barceló, la de la SER, se rasgara las vestiduras por este episodio infame, ni que tampoco el diario El País, de la misma empresa, se sintiera conmovido por este alarde de odio al adversario.

Es más, al hilo del abandono de Iglesias del debate que se celebró la semana pasada en la cadena más obscena de la radio española y en la que Àngels Barceló, que mucho más que periodista o moderadora es una activista le insistía “Pablo, Pablo, quédate”, al Grupo Prisa le sigue pareciendo que el ataque de Iglesias a Espinosa de los Monteros en su momento se había hecho “con sorna” -sábado 24 de abril, El País de 2021, página 14-. Es decir, que se hacía en un tono burlesco y por tanto aceptable.

Cuando Iglesias se fue del debate de la SER, al que no acudió con buen juicio la señora Ayuso, el PP de Madrid publicó un tuit en el que decía “Cierre la puerta al salir”, recordando el episodio que he relatado. Pero el pusilánime de Pablo Casado ordenó que lo retiraran al instante, no fuera que lo acribillaran a balazos. Así no ganará las elecciones generales jamás por la sencilla razón de que está rendido al discurso del adversario, ha aceptado la superioridad moral de la izquierda, está anegado por el pensamiento políticamente correcto, contaminado por el centrismo atroz, que es la nada, y abducido por el progresismo campante.

Yo estuve muy atento al debate que se celebró en Telemadrid entre todos los candidatos a la presidencia de la Comunidad. El que peor estuvo de todos, y creo que soy objetivo, fue el señor Iglesias. Se enredó en una maraña de datos que eran todos antiguos o directamente falsos e hizo una vez más alarde de su soberbia. Creo que hizo un ridículo espantoso. Sobre todo, porque allí sobrevino Mónica García, la candidata de Más Madrid, que tiene igual de pocos escrúpulos que él, que dice las mismas monstruosidades, pero que se maneja mejor ante la cámara. Y además vende que es médico y madre, para provocar el estúpido sentimentalismo general, aunque, básicamente, es una anestesista liberada sindical que ha estado de baja durante toda la pandemia y que está determinada a destruir el sistema sanitario público de Madrid y principalmente esa obra del Isabel Zendal que es como las pirámides de Egipto.

De manera que, como todas las encuestas dan fatal al señor Iglesias, y que esta apuesta suya por librar la batalla de Madrid tiene mala pinta, el ex vicepresidente estaba obligado a dar un golpe de efecto, y éste era la carta amenazante con cuatro cartuchos que le habían enviado, y que le sirvió para montar el esperpento con la candidata de Vox, Rocío Monasterio, que estuvo francamente genial. Ante la arremetida de Iglesias, contestó que ella condenaba todo tipo de violencia, pero que la credibilidad de este tipo siniestro era equivalente a cero.

Iglesias no padece la violencia. La instiga, la alimenta y jamás la condena. Promotor de los escraches, a los que llamaba jarabe democrático, se propuso sancionar legalmente el insulto y la ofensa, justificó la lapidación de Vox en su mitin en Vallecas, lo mismo hizo en el caso de Navalcarnero, y mucho antes ha defendido a sus jóvenes secuaces que tiran adoquines a la policía. Ha blanqueado al terrorista Otegi y a los independentistas catalanes, y, en fin, es un provocador que fue al debate de la cadena SER dispuesto a montar el espectáculo para recuperar el protagonismo que ya es incapaz de despertar por sus contradicciones personales, por su incapacidad política como gobernante y por su falta de empatía con, digámoslo así, la clase obrera.

A pesar de todas estas evidencias, el diario El País ha iniciado una campaña infame contra Vox, que es un partido memorable, enganchado inmarcesiblemente al constitucionalismo y defensor de la sociedad abierta. Le acusa de propagar el discurso del odio y de la hostilidad, y presiona al PP de Casado, al que fustiga a diario sin causa, para que reniegue de la posibilidad de gobernar con las huestes de Santiago Abascal. Esta es su actual cruzada. La de establecer de nuevo un cordón sanitario, que es una inclinación consustancial al socialismo para detener al adversario, que considera xenófobo, machista, negacionista del cambio climático y de todos los lugares comunes de la izquierda que deben ser aceptados ‘manu militari’. “Han cruzado una línea y será la última que crucen”, ha amenazado el Gran Timonel.

Pues bien, yo haré en este momento una confesión. Creo que los menores no acompañados que nos cuestan más de 4.000 euros al mes, a los que por el mismo precio podríamos enviar a un internado en Suiza, y que no crean más que problemas de orden público deberían ser deportados a sus países de origen para que volvieran a vivir con sus padres a cargo del presupuesto de Marruecos y del resto de los estados que los exportan. Soy machista si así se considera que los hombres no son culpables sin juicio ni sentencia de los atropellos de los que les acusan en ocasiones las mujeres aprovechando el ambiente favorable a sus eventuales delirios, o si se cree que el sexo femenino tiene que ser discriminado positivamente en el trabajo.

Pienso que el cambio climático tiene poco que ver con la acción del hombre, y que es un fenómeno natural empíricamente probado a lo largo de los siglos, que ahora se usa crematísticamente, para beneficio de las empresas interesadas en explotar este filón y de los espabilados de turno. Y finalmente pienso que el principal generador de odio, de división social y de discordia civil en España es la izquierda. Lo empezó a ser desde que llegó al poder Zapatero, esta deriva ha seguido yendo a peor con Sánchez y tiene un acompañante privilegiado en el señor Iglesias, que jamás ha creído en la democracia, de la que ha declarado demasiadas veces que hay que tomar por asalto. Después de tantos años, y de los fracasos correspondientes, el señor Iglesias sigue queriendo hacer la revolución, sin importarle el crimen en que se pueda incurrir para llegar a triunfar.

¿Y por qué ‘Sosoman’ Gabilondo ha picado en el anzuelo? ¿Por qué está la izquierda tan nerviosa y conturbada? Por varias razones, y vienen de tiempos remotos. Desde que provocó y luego perdió la guerra civil, una vez llegada la democracia y alcanzado el poder con Felipe González, el socialismo llegó a pensar que le correspondían al menos otros cuarenta años en el poder, como a Franco. En segundo lugar, el socialismo no puede soportar otra derrota en Madrid, que representa el espejo cóncavo de todo lo peor que da de sí el ‘sanchismo’. Aguanta mal la libertad, que como decía el Quijote a Sancho es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, y por la que, así como por la honra -de la que siempre han carecido los socialistas- se puede y se debe aventurar la vida.

Y finalmente, porque no tolera que la derecha sensata, eficaz y corriente que representan Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio de Vox tenga la desvergüenza de decir lo que piensa, por una vez en la vida, y en hacer lo que le conviene. Hasta ahora, la dictadura izquierdista tenía a la derecha humillada, agazapada o postrada ante los mantras del progresismo universal. Y resulta que han venido unas señoras que han dicho ‘NO’. Que hasta aquí hemos llegado.

Y lo fastuoso del caso es que esta derecha tiene predicamento y concita el entusiasmo general porque, a diferencia de las élites de la izquierda caviar, ha interiorizado los problemas de la gente normal, porque respira igual que ellos, y porque tiene soluciones mucho más eficaces para procurar el bien común y el progreso general de los ciudadanos.

El escandaloso sectarismo de TVE es intolerable
EDITORIAL. Libertad Digital 29 Abril 2021

No es de recibo que medios sufragados con el dinero del contribuyente vulneren de forma tan escandalosa la neutralidad informativa.

Si Rocío Monasterio tuviera que presentar una denuncia ante la Junta Electoral Central (JEC) cada vez que los medios de comunicación públicos vulneran descaradamente en su perjuicio el principio de neutralidad informativa, no tendría tiempo para nada más. Pero hace muy bien la candidata de Vox en denunciar el bochornoso tercer grado al que la meteoróloga devenida agitadora política de la peor estofa Mónica López le sometió en La Hora de La 1: interrumpiendo e impidiendo constantemente que Monasterio respondiera a sus preguntas capciosas, con las que ponía en duda o minusvaloraba las reiteradas condenas de la propia Monasterio a las amenazas recibidas por Pablo Iglesias y denigraba las propuestas o carteles electorales de Vox, la comisaria López dio sobradas muestras de que no es digna de presentar un programa de una televisión pública.

No menos justificada es la denuncia de Vox por el hecho de que la directora de la Guardia Civil, saltándose el régimen interno de la Benemérita, que le exige independencia y neutralidad en el ejercicio del cargo, pida el voto para el PSOE en un acto electoral. Sin la menor duda, tampoco María Gámez merece recibir un solo euro del erario. Cada minuto que sigue al frente del Instituto Armado es una afrenta al decoro institucional.

También hubiera cabido denunciar que unos invitados de TVE, en el aberrante programa Las cosas claras, del ultra Jesús Cintora, evacuasen calumnias para relacionar a Vox con el fascismo y con un ilícito penal como es el delito de amenazas, amenazas que, para colmo, hay que insistir, Vox ha condenado de forma reiterada.

Las encuestas pintan fatal para la izquierda, y el comunista Pablo Iglesias, desesperado, ha intensificado su campaña antidemocrática de criminalizar a sus adversarios responsabilizándoles de unas amenazas como las que, por cierto, también ha recibido la candidata del PP a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, con la diferencia de que Ayuso sí ha condenado las dirigidas a sus adversarios sin vincularlas a partido alguno.

Pero ahí están los medios públicos, haciendo el caldo gordo a Iglesias –como buen chavista, enemigo jurado de la libertad de expresión– con el dinero del contribuyente y atentando de la manera más ruin contra su deber de neutralidad política. Son una vergüenza para la profesión y un peligro como el que entraña el indeseable al que están haciendo el trabajo sucio de campaña.

La Junta Electoral tiene que intervenir urgentemente
OKDIARIO 29 Abril 2021

OKDIARIO se ha hecho eco de la sorpresa de muchos ciudadanos que tras ir a comprar un sobre o mandar una carta postal, al salir de la oficina de Correos comprobaron en su ticket que se consignaba un voto emitido por correo que no se había llevado a cabo. Desde el organismo público daban una explicación que presumían de «sencilla», pero que en realidad no despeja la sombra de duda: según Correos, al realizarse el voto electoral se carga en la caja de la ventanilla para cobrarse (con importe de cero €). Al no imprimirse el ticket de compra, queda pendiente y se vincula el supuesto cobro al siguiente usuario». De explicación «sencilla», nada. Más bien, la justificación de Correos lo que hace es acrecentar la inquietud de no pocos ciudadanos. Si cuando alguien emite su voto este consta en el ticket del siguiente cliente, ¿cómo reclamar después? Si el ticket es indispensable para solicitar los resguardos de los votos para cualquier gestión que se necesita hacer, la reclamación sería imposible. Un auténtico galimatías.

No se trata, en absoluto, de alentar la desconfianza de nadie, sino, precisamente, de que se aclare un asunto que está causando una lógica inquietud. La explicación de Correos puede ser verdad, pero no resulta convincente, motivo por el que la Junta Electoral debe arbitrar los medios necesarios para verificar que todo responde a un fallo informático sin trascendencia alguna en el resultado de las elecciones del 4M. Porque eso de que el voto por correo de unos quede reflejado en el ticket de otros es sencillamente delirante. Lo que faltaba es que un fallo de Correos -menuda semana lleva- genere más desconfianza ante unas elecciones clave no sólo para Madrid.

Falta menos para una semana para los comicios, tiempo suficiente para que se aclare hasta la última duda. Porque la «sencilla» explicación de Correos es, sencillamente, surrealista. La Junta Electoral está obligada a intervenir.

La prueba del cordón
https://gaceta.es 29 Abril 2021

Ayer, una organización del llamado ‘colectivo’ LGTB que vive de las subvenciones y del monopolio concedido y jamás revisado de la organización del día —que ya va por el mes— del orgullo gay, organizó un debate electoral del que se excluyó a VOX «porque no es un partido democrático».

A este cordón sanitario a la tercera fuerza nacional y, según las encuestas publicadas hoy, el partido que tendrá la llave de la gobernabilidad en la Comunidad de Madrid (con la relevancia que, y esto es un dato objetivo, tiene conocer sus propuestas, demandas y opiniones), se sumó con entusiasmo y sin sonrojo el Partido Popular, que envió a un exconsejero madrileño de Cultura, Jaime de los Santos, dejando claro que las declaraciones de repudio de los cordones sanitarios de la líder del PP, Isabel Díaz Ayuso, son apenas retórica.

La realidad es la que es: el PP (que no es bienvenido a las marchas del orgullo) acudió ayer a un debate del que se excluyó a una fuerza con representación —y no menor— en la Asamblea de Madrid votada por cientos de miles de madrileños que son pagadores de esos impuestos que van a parar en forma de subvenciones a una organización dependiente de las administraciones y que reparte carnets de demócrata en función de sus intereses espurios.

El debate —soporífero— no tuvo mayor relevancia porque faltaba el único partido que se opone al consenso progre teatralizado en esa reunión —incluido el PP— y el único que defiende valores constitucionales como el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos y a no permitir adoctrinamiento alguno en las aulas.

La decisión de la Cogam, que así se llama la organización LGTB subvencionada, de excluir a VOX con el beneplácito de todos los partidos, privó a la paupérrima (entre 40 y 70 personas) y narcoléptica audiencia que siguió por youtube el falso debate, de acudir a una verdadera y constructiva discusión sobre el pin parental, leyes de ideología de género y su desarrollo, educación, talleres a menores, intromisión de la administración en la vida sexual y en la libertad de pensamiento y de opinión de personas y medios, políticas ‘inclusivas’, necesidades sanitarias, beneficios y perjuicios de la promoción turística de Madrid como destino gay, y uso abusivo de la ‘memoria democrática’ como excusa para conseguir subvenciones para chiringuitos ideologizados.

Y más allá de todo lo anterior, la aberración de la Cogam y de todos los partidos que aceptaron participar ayer en una aburrida representación del consenso y del cordón sanitario al partido de Santiago Abascal y Rocío Monasterio, también es la de excluir a todos los homosexuales que militan, simpatizan o votan a VOX. O qué se creen, ¿que no los hay?

Deuda pública y la riqueza de las naciones (I)
Luis Riestra. vozpopuli.es 29 Abril 2021

La enorme recesión provocada por el cierre forzado de la economía, sumado al apoyo financiero y fiscal adicional que ha tenido que darse a la Economía por dicha decisión política, junto con el alargamiento de la recesión en los países que han gestionado mal la catástrofe, ha disparado los ya de por si altísimos niveles de deuda pública, produciéndose así el fundado temor de una futura crisis de deuda pública que se lleve por delante de forma trágica el orden disfuncional, global y nacional, que padecemos.

Límites y definiciones
Una forma de ver el límite del endeudamiento público es ir al pasado, a ver si nos puede dar guías y criterios sobre el mismo así como sus soluciones, prospección que haremos utilizando los cálculos históricos del FMI, una estadística que seguramente están utilizando los globalistas, de modo que así también podemos intuir qué tipo de malabarismos y mangoneos están haciendo estos usurpadores que saquean a las naciones.

La variable a estudiar será la relación entre la deuda del gobierno general y la producción interna bruta en porcentaje (DP/PIB) de los países, de modo que no está toda la deuda pública, ya que no se incluyen organismos públicos menores, como municipios, gobiernos regionales, empresas públicas y otros entes e inventos para pillar, carencia debida principalmente a la falta de cálculos históricos.

Luego están términos de uso común como "pagar la deuda", que aquí usaremos principalmente como su reducción respecto al PIB. El término tiene su interés porque, bajo el hecho común de que "siempre habrá deuda pública" (¿por qué?), un ejército de taimados gorrones de "lo público" cuelan su crimen para parasitar el trabajo y los sacrificios de los ciudadanos viviendo del cuento ideológico y que, para mayor escarnio, dicen, es "democrático", cuando todos sabemos que lo que abundan no son las democracias sino las partitocracias.

Potencias rectoras
Los datos de casi doscientos años de DP/PIB para Gran Bretaña y EE.UU. los tienen en la siguiente gráfica y, sin duda, deben tener alborozados a los sinvergüenzas que nos sangran gracias al globalismo (globalización de amiguetes), todos muy progres y defensores del "orden" socialdemócrata, pues seguro piensan que aún hay margen para seguir con su expolio: "por lo menos un 100% del PIB"; cómo queden los países y los ciudadanos tras su expolio les da igual, que la cosa es irse forrado.

Caso británico
De las muchas enseñanzas de don Dalmacio Negro, está la de señalar que, tal vez, ese siglo XIX de los británicos, sea el único caso en que ha gobernado una aristocracia en el sentido más amplio del término. Gobernaron nobles, sí, pero también eran los mejores gobernantes que se recuerden - en dura competencia con los padres fundadores de EE.UU. -, siendo el más destacado Lord Palmerston, personaje imprescindible cuya impronta global repasamos no hace mucho y a quien plagian mal y profusamente los progres gorrones.

Tras las guerras revolucionarias francesas (1792-1802) y las napoleónicas (1803-1815) -y una con los estadounidenses (1812-1815), que se cansaron de que utilizaran a las tribus indias para destruirles y en la que les quemaron la Casa Blanca y Congreso, entre otros edificios públicos -, el Imperio Británico sale victorioso pero con una deuda gigantesca que, viendo la tendencia, igual superó el 200% del PIB, en que su gobierno unitario tomó prestados casi todos los recursos financieros de la nación - teniendo incluso que implantar un impuesto sobre la renta - y también del exterior, claro.

Ante el desastre financiero que se avecinaba, se aplicaron una serie de reformas (resumen) liberales que cambiaron el orden imperante. Junto a una fuerte austeridad gubernativa, pero que estableció la educación pública, se tomaron muy en serio a Adam Smith y su investigación sobre "La riqueza de las naciones", promoviendo el liberalismo político y económico, dentro y fuera del Imperio, para motivar todas las fuerzas productivas globales, se redujeron fuertemente las fuerzas armadas pero garantizando la libre navegación mundial de mercancías legales y se prohibió y se persiguió la esclavitud.

El endeudamiento era de tal calibre que tuvieron que cambiar el orden mundial y fomentar el progreso global, sobre todo en Europa continental, para cumplir la palabra dada a los ahorristas que habían invertido en su deuda, algo que hizo de la libra la moneda global absoluta. Es la Pax Británica, con su orden imperial colonial y su pensamiento liberal.

Ciclos largos
Este siglo, o ciclo generacional, de 1815 a 1914, experimentó (casi) tres ciclos económicos largos, que son: el que tuvo por motor al textil, el del ferrocarril y el de la producción en masa, con sus respectivas deflaciones, esas causantes de grandes impagos de deuda, en especial la que empezó en 1873, con la "Larga Depresión", y una deflación de 27 años.

Hablamos de un proceso histórico muy largo difícil de resumir, en el que, con todas sus vicisitudes y algunas guerras menores, consiguen algo tremendo, que es "pagar mucha deuda", es decir, reducir el ratio DP/PIB casi 150 puntos en cincuenta años (unas dos generaciones) y 175 en total, hasta que salta por los aires el orden imperante en 1914.

Liderazgo ayer y hoy
En siete años, de 1914 a 1921, vuelven a la casilla de salida (casi 200% de DP/PIB) y en su empeño por mantener un orden disfuncional, terminaron en otra guerra mundial y perdieron el imperio, de forma que, aunque tenían un prestigio de deudores insuperable, cumplidores como nadie de lo prometido, al final la libra no aguanta y da los primeros sustos.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el peso de la deuda rompe el techo anterior, llegando a casi el 270% (DP/PIB) y los altísimos impuestos, que asfixian a consumidores y empresas, junto a un sin fin de restricciones a la iniciativa privada y el emprendimiento, les han hecho perder casi todo el liderazgo tecnológico, económico y monetario (siguiente gráfica) que tenían, aunque, también es cierto, hicieron una proeza mayor y se libraron de la deuda tras hacer una enorme contribución a la derrota del nazismo, al fascismo italiano y japonés, a la paz en Europa y a la derrota del comunismo, todo muy de agradecer ciertamente.

La hora del relevo
Tras la Segunda Guerra Mundial toma el relevo Estados Unidos, se impone el orden bipolar hasta que cae la URSS y el orden socialdemócrata y el pensamiento progresista, antes solo Occidental, se vuelven dominantes a nivel global y la deuda (DP/GDP) supera al nivel del final la Segunda Guerra Mundial y no digamos si estallan Taiwán y el Donbas, entonces, tras seguir un final parecido al británico, sí que se acabaría la prosperidad que disfrutamos, tal vez para siempre.

¿Pero es que acaso, desde los 90's, los EE.UU. han luchado una guerra global? En cierta forma sí, pues desde que el globalismo -esa globalización de amiguetes- se lanzó con todo a primeros de los noventa, se observan dos cosas: la subida del endeudamiento público (DP/PIB) y la destrucción de las naciones. Una "guerra" contra nosotros. Por si fuera poco, han repaquetizado viejas malas prácticas monetarias más que conocidas, llamándolas por el acrónimo de MMT, de modo que los parásitos que nos mal gobiernan van acumulando en sus arsenales munición para darnos el golpe definitivo, pero ese es un tema al que volveremos cuando tratemos el caso del endeudamiento estadounidense y el nuestro.

La Fundación Disenso organiza un debate sobre el cuestionable papel de la UE en la lucha por la democracia en la Iberosfera
ESTE JUEVES, A LAS 19:00 HORAS
https://gaceta.es  29 Abril 2021

La Fundación Disenso ha organizado un webinar sobre el cuestionable papel de la Unión Europea en la lucha por la democracia en la Iberosfera y su complacencia con las dictaduras narcocomunistas en Cuba, Venezuela o Nicaragua.

En el debate, que será este jueves a las 19:00 horas, participarán Jorge González Gallarza-Hernández, economista e investigador del ‘think tank’ Civismo; Ryan Berg, politólogo y research fellow en el American Enterprise Institute; y Hermann Tertsch, eurodiputado de VOX y vicepresidente del Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). Moderará Eduardo Fernández Luiña, jefe de Estudios y responsable del área de Internacional de la Fundación.

Se podrá seguir en el canal de YouTube de la Fundación.

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Cordones sanitarios y farsa
Que el socialismo español invoque un aislamiento político masivo contra la derecha, y a su vez solo vea demócratas ejemplares en Bildu o ERC, solo demuestra su degradación
Editorial ABC 29 Abril 2021

La angustia electoral de la izquierda madrileña ha confirmado lo que los politólogos advierten en los últimos tiempos: si todo es fascismo, nada es fascismo. En esta última fase de la campaña, el argumento reincidente del PSOE, Más Madrid y Podemos para captar votos es que vienen los fascistas, pero los madrileños miran a su alrededor y no ven fascistas, y menos aún «nazis a cara descubierta». La desconexión de la izquierda con la realidad social de Madrid es su gran déficit político y la explicación de sus escasas expectativas el 4 de mayo. Los ciudadanos no se sienten reconocidos en ese manido llamamiento al antifascismo y a los cordones sanitarios, más propio de los años treinta del siglo pasado que del Madrid de 2021. Y el argumento es menos creíble aún si quienes pretenden ser el banderín de enganche de esa cruzada antifascista tienen un acreditado historial de justificación, comprensión e incitación material a la violencia. Pablo Iglesias exhibe su impostada indignación por una violencia fascista que nunca concreta, y que jamás ha vivido en su cómodo aburguesamiento político, mientras le persigue la hemeroteca de sus apologías de ETA, su apoyo a las agresiones a la Policía, su camaradería con Arnaldo Otegui, o su defensa de un delincuente como Pablo Hasel. Esta izquierda que tanto se lamenta está políticamente asociada a lo más parecido al fascismo que hay en España, que es el independentismo y su más puro supremacismo etnicista.

El cordón sanitario contra Vox no es la manifestación de la pureza virtuosa de la izquierda, sino de su cinismo ante una previsible derrota. El hecho de que no lo pusiera en práctica contra Bildu y ERC demuestra además que no es más que una trampa al ciudadano, pero también una excusa para deslegitimar el resultado electoral en Madrid. No sería la primera vez que la izquierda lo hiciera. Como tampoco es Vox el primero en recibir la amenaza de un cordón sanitario. Lo ejecutó la izquierda contra el PP, con el separatismo de la mano de Rodríguez Zapatero a partir del ‘Pacto del Tinell’ en 2003, y después en el Congreso, tras la victoria del PSOE en 2004.

La sensibilidad antifascista de la izquierda es un bulo porque es solo la etiqueta de su resistencia antidemocrática a tener oposición, y a no ganar un poder sobre el que cree tener un derecho natural inalienable. Es cierto que en otros países hay pactos muy legítimos para evitar que gobierne la extrema derecha, pero al margen de que el concepto de extrema derecha no es homogéneo en toda Europa, esos acuerdos están formados desde la moderación por conservadores y socialdemócratas -lo que ya no es el PSOE-, que convergen en no secundar ningún populismo, incluido el de extrema izquierda. Aquí el PSOE hace lo contrario y se alía con partidos comunistas y secesionistas, y no se plantea acercamiento alguno al PP. ¿Qué veto a Vox es creíble si lo apoya Podemos? El partido de Pablo Iglesias hace profesión pública de apoyo a la sedición, incita ataques a la Monarquía, justifica a delincuentes como Alfon o Rodrigo Lanza, y envenena la convivencia azuzando a sus seguidores contra sus adversarios con escraches o con adoquines. Ningún populismo es bueno, y ningún extremo aporta serenidad, moderación y sensatez a la convivencia social. Pero para adherirse a planteamientos como los cordones sanitarios hay que tener autoridad moral y ser coherente. Y la izquierda, ni tiene lo uno ni es lo otro. Por eso, los llamamientos a estas medidas excluyentes y deslegitimadoras del voto en libertad son una farsa con la que pretenden limpiar la conciencia de su sectarismo de trinchera.

Herederos del franquismo
Xavier Pericay. vozpopuli.es 29 Abril 2021

El pasado lunes Lola García, directora adjunta de La Vanguardia, le preguntaba a Isabel Díaz Ayuso en las páginas del rotativo si vivíamos bajo un régimen comunista. La presidenta de la Comunidad de Madrid, tras mencionar algunos argumentos que daban a entender que sí –ministros chavistas en el Gobierno, presencia en mítines puño en alto, financiación de estos mismos políticos por parte de dictaduras comunistas–, aludía a la okupación y a la quema de comercios y concluía: “Y esos son los aliados de Sánchez”. A lo que la periodista replicaba: “Ustedes se han aliado con herederos del franquismo”. No era una pregunta, sino una presunta evidencia. Díaz Ayuso se limitó a responder con ironía: “No sabía que Vox nació en los años 30…, pero yo no tengo que defender a Vox”.

Por supuesto. No tenía por qué defender un partido que no es el suyo. Tanto más cuanto que la herencia a la que se refería García era falsa. Y no porque Vox no hubiera nacido en los años 30, como sostenía la presidenta –a decir verdad, si así fuera, poco tendría que ver su nacimiento con el franquismo, y mucho menos con su herencia–, sino porque la única herencia del franquismo existente hoy en día en España es el antifranquismo. O sea, la hermandad de la izquierda española y del nacionalismo periférico más o menos separatista, ya sea conservador, ya presuntamente progresista. Durante un tiempo esa herencia la encarnó casi en solitario ETA y su mundo. Se trataba de una sangrante y cruel anomalía en un país donde la democracia no sólo había florecido, sino también dado fruto, en forma de libertad, justicia y bienestar.

Más adelante, cuando la firmeza de nuestro Estado de Derecho llevó a ETA a abandonar las armas, ello no se tradujo, para nuestra desgracia, en el correspondiente vencimiento de esa herencia del franquismo. Al contrario. Las huestes ya desarmadas de la propia ETA y sus incondicionales siguieron clamando y reclamando en nombre del antifranquismo. Y al poco se les sumó, de una parte, el independentismo catalán y su procés, con el odio a todo cuanto oliese a español, y, de otra, la impugnación del llamado “régimen del 78” a cargo de Podemos y sus múltiples extensiones. Vox, por más que entonces ya existiera, no empezó a contar sino después y, en particular, a partir del momento en que Pedro Sánchez y su PSOE decidieron pactar hasta con el mismísimo diablo para alcanzar, moción de censura mediante, el poder.

Así pues, la obscena campaña electoral a la que se ha entregado la izquierda española para tratar de conquistar la plaza de Madrid nada tiene que ver con lo que Vox represente o deje de representar. Vox no es un partido fascista. Tampoco totalitario. Y, por descontado, no es heredero del franquismo, aun cuando lo tilden de serlo y ciertos periodistas lo den por hecho, sin molestarse lo más mínimo en probarlo. Vox es un partido de derecha, muy de derecha, populista y nacionalista, que jamás ha puesto en duda nuestro ordenamiento jurídico ni nuestro marco constitucional. No puede decirse lo mismo de las fuerzas que se hallan en el otro extremo del arco político y parlamentario, ni de algunas que se acomodan en el centro derecha, todas antifranquistas y cuyos votos están sirviendo para que Sánchez sea, todavía hoy, presidente del Gobierno.

Ignoro qué van a depararnos las urnas el próximo 4 de mayo, pero espero y deseo que los resultados permitan a Isabel Díaz Ayuso conservar la Presidencia de la Comunidad de Madrid. El espectáculo que está dando este renacido frente popular con sus llamamientos a frenar el avance del fascismo y sus insinuaciones sobre la ilegitimidad del rival me recuerdan demasiado a las palabras pronunciadas el 13 de febrero de 1936 por un político de izquierdas en uno de los últimos mítines de aquella campaña que terminó con la victoria electoral del Frente Popular –harto fraudulenta, como han demostrado los historiadores Álvarez Tardío y Villa–, antesala de nuestra guerra civil y del franquismo: “Nosotros pensamos en una de estas dos cosas: o en un triunfo del Frente Popular de Izquierdas o en un atraco del Poder Público para arrebatarnos el triunfo”. Y no las pronunció Dolores Ibárruri, no. Ni siquiera Largo Caballero. Las pronunció, como rezaba el titular de periódico de donde proceden, “don Manuel Azaña”.

Democracia contra populismo
José Manuel Sánchez Fornet. okdiario 29 Abril 2021

“No estoy de acuerdo con lo que dice, pero defenderé con mi vida su derecho a decirlo”. Frase escrita en 1906 por Evelyn Beatrice Hall atribuida a Voltaire, sobre la que se asientan los valores democráticos. En España hay ultras bolcheviques, comunistas amantes de la dictadura más sangrienta que ha conocido la humanidad, que con ayuda de independentistas socavan a diario la unidad de la nación. Son UPodemos, Bildu, ERC, PNV, JxCat, BNG… mientras Vox es un partido de derechas que no es ni ultra ni fascista. Por mucho que se empeñe la dictadura del pensamiento único talibán, millones de españoles de distinta ideología no nos dejamos manejar por discursos infantiles. No nos insulten más.

Respetar la opinión del adversario es respetar la democracia, y una forma de ensuciarla para conseguir el poder a cualquier precio es plantear un cordón sanitario a VOX, la tercera fuerza política del país, acusándolo falsamente de fascista en un montaje político de sucia propaganda contra la democracia. Vox es víctima, no protagonista de actos violentos. Cordón sanitario contra quien defiende los símbolos de la nación y alianzas con quienes nunca han condenado un crimen terrorista, defienden dictaduras comunistas bolcheviques o desprecian los símbolos nacionales es la práctica política del Gobierno. El asalto a la democracia lo encabeza el PSOE en un giro que lo devuelve a la Segunda República cuando su líder, Largo Caballero, decía que había que superar la república para imponer la Unión de Repúblicas Socialistas Ibéricas.

Las balas, aunque las hubiera enviado un miserable, son un montaje político impropio de una democracia que pretende manipular las elecciones. Que una carta con balas llegue a Interior pasando el trámite de Correos con su escáner es un fallo de seguridad, pero que esa carta pase del jefe de seguridad de la Guardia Civil en el Ministerio al tuit de Iglesias y no a la policía señala la evidencia del montaje, despreciando protocolos de seguridad y cadenas de custodia obligadas en las fuerzas de seguridad. Todo al servicio de la propaganda, no hay límite moral ni legal. Conseguir el poder para seguir robando a la nación esquilmada por la casta política para enriquecer a sus acólitos.

La ministra Reyes Maroto, acusando al fascismo de la navaja enviada por un enfermo mental poniendo su dirección en el remite, las amenazas del presidente del Gobierno a la tercera fuerza política del país que no es fascista (es más bolchevique el PSOE que fascista Vox), la intervención del ministro de Interior acusando de organización criminal al PP que lo llevó al CGPJ, deberían encender las luces rojas de la democracia. como si los verdugos nazis protestaran porque las víctimas judías defienden su libertad y se niegan a ser exterminados. Llueve sobre mojado. La campaña con el falso robo del móvil de Bousselham, la pintada a kilómetros de distancia donde veraneaba, la denuncia falsa contra su abogado, el sospechoso ataque con coctel Molotov a su sede en Cartagena, su incitación a la violencia, evidencian un engaño a los españoles y a la democracia que, en Madrid, el 4 de mayo, le darán la respuesta que merecen.

Siempre voté a la izquierda y si viviera en Madrid votaría por primera vez a la derecha. El pensamiento único talibán se lo ha ganado a pulso. Que políticos tan ejemplares como Nicolás Redondo o Joaquín Leguina, o escritores como Fernando Savater, que siempre se han movido en el ámbito progresista de la socialdemocracia pidan el voto para Isabel Díaz Ayuso demuestra que la maniobra de los bolcheviques y sus acólitos del PSOE no les está saliendo bien.

En los sótanos del periodismo
Miquel Giménez. vozpopuli.es 29 Abril 2021

Cuando crees que no se puede caer más bajo, siempre te demuestran lo contrario. En Cataluña, más. Si se puede

Ha tenido que intervenir el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña para que el gobierno separatista se vea obligado a vacunar a los miembros de la Benemérita y de la Policía Nacional que sirven en mi tierra. Sí será fuerte la cosa que el mismo tribunal dicta en la cautelarísima que la Generalidad garantice “inmediatamente y sin dilaciones” dicha vacunación, que en diez días deben haberse cumplido las vacunaciones en la misma proporción que la llevada a cabo con los Mossos, que existe discriminación entre los diferentes cuerpos policiales y que, ese es el meollo, eso supone un riesgo grave o irreparable para los agentes que actúan en situación de riesgo por contagio. Si los sindicatos Jucil y Jusapol, a los que felicito por su incesante labor, no hubieran acudido a la justicia, aquí no pasaría nada.

Que el separatismo es cobarde, mezquino, egoísta, fullero, roba gallinas, supremacista, corrupto y facha lo sabíamos. Ahora podemos añadir el calificativo de criminal. Lo dice la cautelarísima. “Riesgo grave o irreparable”. Sabiendo que no vacunándolos, los policías nacionales o guardias civiles estarían en un mayor riesgo que sus compañeros de la autonómica, el Gobierno catalán ha dicho que bueno, que ya los vacunarán, que eso le toca al Ministerio, que en Madrid no se aclaran, que si las dosis de la AstraZeneca no sé qué y tal. Pero, como no pueden dejar de ser lo que son, Puigdemont publicó un tuit en el que decía, cito textualmente, “Quienes agredieron ciudadanos al grito de ¡a por ellos! continúan privilegiados y protegidos por el sistema español. Los vacunarán pasando por delante de personas indefensas y pacíficas a las que golpearon de forma salvaje el uno de octubre”.

Y como las cerezas van de dos en dos, la tartavoz del Gobierno, señora Budó, ha salido para decir que aquí no se discrimina a nadie, que las directrices del Estado esto, que la Generalidad aquello. Todo para no reconocer la inhumanidad del Ejecutivo al que pertenece y que nunca tuvo un nombre más adecuado, ejecutivo, de ejecutor. Se ha vacunado un ochenta por ciento de los Mossos frente a un seis por ciento de civiles y policías y eso es por azar. El secretario de Salud Pública, Josep María Argimón, dice que le importa un rábano si son guardias civiles, que el asunto se ha politizado y judicializado desde Madrid y que “la vacunación a guardias civiles y policías nacionales retrasará la de los mayores de setenta años. Ahí lo dejo”. Pura tesis puigdemontiana.

Lógicamente, tamaño despropósito debería haber causado un escándalo en los medios de comunicación catalanes. Pero no. La Vanguardia, ese rotativo propiedad del Grande de España, Conde de Godó, ha publicado justamente ese titular, que vacunar a estos policías retrasará la vacunación de nuestros mayores. Qué se han pensado estos españolazos, viniendo a decirle a los separatistas que tanto dinero han puesto en el exhausto Grupo Godó en publicidad y demás minucias lo que tienen que hacer. Y es que ese diario, de vanguardia siempre ha tenido muy poquita. Con el que mande, sea quien sea. Siempre he dicho que uno de los muchísimos errores que cometió el franquismo fue devolverle el periódico a los Godó cuando entraron sus tropas en Barcelona. Otro más grave fue no colocar a Pla de director. Pero la propiedad siempre ha gustado de maniquíes a gusto del político del momento. Del “Saludo a Franco, Arriba España”, a la editorial conjunta por el Estatut maragalliano a portadas y portadas diciendo que esto del procés era una bendición.

Con Pujol se copió el esquema, solo había que cambiar el nombre. Según narra el exdirector de La Vanguardia Lluís Foix en su libro de memorias, Pujol se hacía él mismo las entrevistas, ponía y quitaba titulares y pobre del que dijera nada. De hecho, Foix dimitió como el periodista honesto y cabal que es. Ahora el diario, después de pasarse años lamiéndole las suelas al separatismo, justificando lo injustificable, manteniendo como la buda del aquelarre lazi a la intocable Pilar Rahola y esparciendo incienso en honor a la patria catalana, parece variar ligeramente el tiro. Pero, a la mínima, enseñan la patita de conejo, de conejo que vive confortablemente en su madriguera de oro mientras sus congéneres van de un lado a otro esquivando los perdigonazos de quienes solo desean animales mansos y algún que otro conejo periodístico para sacar de la chistera cuando les convenga.

He dicho conejos, pero ni eso. El conejo tiene inocencia y esas gentes, no.

Informe confidencial OKCLUB: El régimen comunista chino entra en los medios de la mano de Roures
OKDIARIO 29 Abril 2021

¿Quién es el fondo de inversión Orient Hontai? ¿Cómo ha entrado en la mayoría del holding que integra Mediapro? ¿Qué papel ha jugado Jaume Roures en toda la operación? ¿Hay preocupación en sectores del Estado por esta operación? Este movimiento empresarial es calificado como «decisivo y preocupante» por la multitud de derivadas que puede alcanzar en el panorama mediático español.

Todas estas claves y muchas más que explican la operación de control de Mediapro por capital chino se explican en el nuevo informe confidencial que OKDIARIO va a enviar en exclusiva a los socios de OKCLUB. Un nuevo informe con información confidencial y ‘off the record’ del que se van a poder beneficiar todos nuestros suscriptores.

El informe está precedido de otros en el que OKDIARIO ha desvelado, entre otros asuntos, la nueva sección política radical que ha surgido en Bildu y que no controla Otegui, las extrañas relaciones entre un destacado miembro del Gobierno y la CEOE que irrita a los sindicatos o el nuevo «Think Tank» que ex fieles a Sánchez han organizado de cara al «post sanchismo».


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