AGLI Recortes de Prensa   Lunes 3  Mayo  2021

VOX se queda con la Plaza de Colón en propiedad
El partido de Abascal se reivindica sin el PP ni Ciudadanos
José Antonio Fúster. https://gaceta.es 3 Mayo 2021

Esta vez, a VOX no le ha hecho falta el Partido Popular y lo que queda de los restos cadavéricos de Ciudadanos para reventar la Plaza de Colón en el acto de cierre de la campaña electoral más tensa y difícil que se recuerda en Madrid, llena de encerronas, censura, violencia y cordones sanitarios que hubieran hecho enorgullecer al beato Gabilondo (Iñaki). La Plaza de Colón es, desde hoy, un símbolo exclusivo de los de Abascal, pero no es el único.

Bajo la mirada del almirante vasco Blas de Lezo, junto a las piedras con los nombres de los marineros del descubridor (sí, uno de ellos se apellidaba Arana), bajo la bandera más grande que ondea en Madrid después de la del Atleti en el Metropolitano, VOX también ha reclamado como suyas las cruces de Borgoña, símbolo esencial de la Hispanidad y exclusivas de su militancia, los vivas a España, a la Guardia Civil y a la Policía Nacional y, sobre todo, ha reclamado como suyo el desprecio a Pablo Iglesias, líder en fuga de lo que queda de Podemos, ese «machito alfa llorón», como lo llama Abascal y cuya sola mención enciende la Plaza como sólo lo consigue un Vivaspaña.

Las pulseras con los colores nacionales también se los queda VOX, y el verde que antes era exclusivo de Gretas y demás parientes, y la lucha sindical de Solidaridad (si es un sueño, no me despertéis) y la canción El Imperio Contraataca de Los Nikis que atruena por megafonía. VOX reclama como propio y exclusivo, así lo grita Abascal, la claridad en las ideas de VOX «que son las mismas en Parla, en Boadilla, en Sestao y en Cataluña».

VOX también se ha quedado para sí y para todos los suyos el participio activo y a Rocío Monasterio le grita «¡presidente!» igual que a Abascal le gritan vivas a la madre que lo parió mientras cuenta la historia de José, un hombre que ayer colocó un cartel de VOX en su casa y que hoy amaneció con la casa llena de pintadas y el coche destrozado. Se hace un silencio en la Plaza, ese silencio incómodo, y Abascal cuenta el final de la historia: «y José ha tapado las pintadas con más carteles de VOX… ¡así somos los de VOX!». La Plaza se viene abajo cuando Abascal reivindica el coraje, las bajadas masivas de impuestos mientras otros toquetean el IRPF y la acogida «a los compatriotas americanos que huyen del comunismo».

Y Abascal, junto a Ignacio Garriga, Monasterio y la inmensa mayoría de los diputados y senadores de VOX, termina con la reivindicación del himno nacional. No por ningún derecho adquirido, sino por desinterés de los demás.

Acaba el acto y mientras resuena un castillo de fuegos artificiales, Aurora, una lectora de La Gaceta de la Iberosfera, se acerca y dice que «ay, ojalá saquemos veinte diputados». Y a mi encogimiento de hombros, un hombre joven a su lado reivindica lo único que le quedaba a VOX por reivindicar: el futuro. «¿Y qué más da, señora? Esto es imparable».

Abascal, en el cierre de campaña: ‘Lo importante es que el 4-M sea el principio del fin del Gobierno de Sánchez’
VOX ABARROTA LA PLAZA DE COLÓN
https://gaceta.es/  3 Mayo 2021

VOX ha abarrotado este domingo la Plaza de Colón de Madrid en su acto de cierre de campaña, donde ha congregado a miles de personas (3.500 en sillas habilitadas) y otras miles de pie en el espacio libre hasta llenar el total del recinto.

El presidente de VOX, Santiago Abascal, que ha comenzado dando las gracias a los simpatizantes por llevarles en volandas en la campaña y por “dar un ejemplo de coraje extraordinario”, ha señalado que lo más importante el próximo martes no es tanto el número de escaños que obtengan -“aunque salimos a ganar”, ha dicho-, sino que sea “el principio del fin del Gobierno de Pedro Sánchez, del Gobierno de la mentira, de la muerte y de la ruina”.

Así, ha agradecido a Rocío Monasterio, candidata de VOX a la presidencia de la Comunidad de Madrid, por protagonizar una de las campañas más difíciles, en la que “se ha enfrentado a la violencia, a la censura y a las encerronas, y ha dejado nuestros principios y nuestras convicciones en lo más alto ante aquellos que querían humillarla, que no soportan a las mujeres libres”.

Por su parte, Monasterio ha insistido en que el 4-M “hay que votar con todas las fuerzas para mandar a Pablo Iglesias a su casa”. “Algunos se pensaban que nos íbamos a asustar porque Iglesias se presentaba a las elecciones”, ha manifestado.

Por su parte, Ignacio Garriga, portavoz del grupo parlamentario de VOX en el Parlamento de Cataluña, ha advertido de que Madrid tiene ahora “los mismos problemas que Cataluña hace diez años”. En este sentido, ha celebrado que en Cataluña haya ahora “una alternativa que denuncia hacia dónde nos arrastra esta izquierda radical”.

La gente quiere que Ayuso gobierne con Vox, ¿no es ideal?
Miguel Ángel Belloso. okdiario 3 Mayo 2021

La semana pasada, con los votos a favor de los grupos del Parlamento Europeo donde están encuadrados el Partido Socialista y el PP de Casado, se aprobó un desembolso de 1.400 millones de ayudas, en plena pandemia, para financiar asociaciones que trabajan por la memoria histórica, esencialmente sectaria, y de la igualdad de género, que ahora se llama, con la cursilería del momento, el empoderamiento de las mujeres. La iniciativa sólo contó con el afortunado rechazo de Vox, porque ya está bien de que con el dinero público de todos vivan graciosamente unos caraduras explotando el sentimentalismo de los pusilánimes y fomentando de paso el enfrentamiento civil y la discordia entre hombres y mujeres. Cabe destacar al respecto que el último Gobierno de Rajoy, que disponía de mayoría absoluta, renunció a derogar la ley de memoria histórica decretada por Zapatero y por la que se santifica el ambiente envilecido creado por la Segunda República que fue el que provocó la Guerra Civil. Al parecer, “era un lío”. Como lo de Cataluña. Como todo lo que tuviera que ver con un pensamiento disidente.

Hace unos días, el PP de la Comunidad de Madrid aceptó debatir en un foro del colectivo LGTBI, regado igualmente con ayudas públicas y dedicado -si se les da la oportunidad en los centros de enseñanza- a confundir a nuestros hijos sobre su orientación sexual y su comportamiento cívico, acerca de la puesta en marcha de un centro madrileño de este sesgo destinado a ensalzar el orgullo y derechos de este grupo heterogéneo de personas, todas ellas muy respetables, y a promover y alimentar, es decir, a seducir e imponer desde la más tierna infancia la diversidad en el ámbito de la educación y en el familiar. O sea, a enredar en busca de respaldo político a los grupos de la izquierda y naturalmente en busca de más dinero del contribuyente normal, corriente y a veces por desgracia ofuscado. De este debate se excluyó desde luego a Vox, tercera fuerza política de España, en su condición de “partido no democrático”.

Todo esto lo digo, queridos amigos, porque la prioridad que se ha marcado la izquierda en las elecciones a la Comunidad de Madrid que se celebran mañana es, primero, la de demonizar a Vox y restarle la legitimidad democrática que le corresponde plenamente con la robusta solidez que le falta a un partido violento y antisistema como es Podemos; segundo, la de establecer un cordón sanitario en torno a Vox. Para conseguirlo, el señor Iglesias, conchabado con Iván Redondo, el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez, reventó la campaña utilizando el proverbial sobre con cartuchos que le habían enviado con una amenaza de muerte, logró que el resto de la izquierda Sosoman de Gabilondo más los comunistas de la médico sindicalista Mónica García, que quiere destruir el hospital Zendal como el ex vicepresidente matón, le siguieran el juego, y así todos entronizaron el ridículo discurso del miedo con el que se vive en Madrid, rodeado de fascistas desplegando odio en cada esquina. Un espantajo que apesta y al que nadie con sentido común da crédito.

Los sobres amenazantes, con cartuchos y navajas, han sido ya tan numerosos que todo el mundo se ha dado cuenta de que, con este pretexto puesto en bandeja por algunos tarados, estamos ante la construcción deliberada de un esperpento, de una pantomima que sólo busca quebrar o torcer la voluntad mayoritaria de los habitantes de Madrid, según dicen todas las encuestas. Por suerte, esta voluntad hoy, un día antes del sufragio, parece ser granítica, aunque nunca conviene vender la piel del oso antes de cazarlo. Y lo que asimismo parece evidente, según mostraba el sondeo publicado el pasado miércoles por el diario El País, que ya saben que es el hervidero de la izquierda, es que casi el 80% de los votantes del PP apoya un Gobierno conjunto con Vox. Este es un dato de una importancia crucial, que debería hacer reflexionar al señor Casado sobre sus incesables coqueteos con el centrismo y sus dificultades para desembarazarse del placaje al que le somete la izquierda y los medios audiovisuales adictos sobre la supuesta y falsa indignidad de un Ejecutivo común en la capital de España.

En mi opinión, esta sería la solución perfecta. Yo entiendo por supuesto que la fastuosa y venerable señora Ayuso aspire a obtener la mayoría absoluta -si dijera lo contrario sería algo así como renunciar a su vocación política- pero creo que es improbable que la obtenga. Y pienso además que la necesidad imperiosa de los votos de Vox para conseguirla sería toda una bendición. Como dije hace unos días, hoy el PP tiene un líder en España, y es Ayuso. Pero el partido está dirigido por Casado, que haciendo apostasía de lo que nos prometió cuando ganó las Primarias, ha virado hacia el moderantismo estéril, denigrando a Vox y renunciando explícitamente a dar la batalla cultural contra la izquierda que entabla todos los días Ayuso, sin prejuicios ni complejos, de la misma manera que ha hecho Vox desde que nació.

Como ha sugerido el escritor y editor iconoclasta Javier Ruiz Portella, “el verdadero poder, el poder por encima del poder, es la producción de la palabra autorizada; es el control de lo lícito e ilícito. Es eso que funda la sacralidad de un régimen, cualquiera que sea: la delimitación del perímetro de lo prohibido. Lo que uno tiene el derecho de decir y lo que uno no tiene el derecho de decir. Y que constituye un conjunto de prescripciones imperativas y de proscripciones inviolables. Este poder por encima del poder es, pues, el encuadramiento de las creencias colectivas”. Y yo les pregunto: ¿quién es el guardián de estas creencias, mayoritariamente equivocadas? La izquierda. “Este es el poder cultural que manda secretamente a todos los demás poderes; este es el sistema de valores que fija el marco común de referencia”. Y volviendo al asunto de partida, ¿quién tiene este poder desde tiempo inmemorial? Nuevamente la izquierda.

Pero ha llegado la ocasión histórica, de la que no se ha percatado el señor Casado, aunque sí Ayuso, e incluso antes el partido Vox y su candidata Rocío Monasterio, de decir “ya basta”. “Esto se ha acabado”. Ha llegado la ocasión histórica de librar la batalla cultural con el indeclinable propósito de vencerla. Un amigo barcelonés, fundador de un partido catalanista y nítidamente liberal -ya sé que puede parecer contradictorio- me escribía hace unos días: “La derrota de la izquierda es esencial, Miguel Ángel”. Pues claro. Y la presencia de Vox en un eventual Gobierno de la Comunidad de Madrid también. Ayudaría a que Ayuso se desembarazase de la presión de los melifluos del propio partido, contribuiría a forjar un marco fiscal todavía más favorable y a fortalecer adicionalmente la región como primera potencia económica del país, la que más crece, la que más empleo crea, la más feliz. Sería clave para reducir el gasto público superfluo e improductivo y un paso de gigante para liquidar la mayor parte de los chiringuitos inicuos que viven del dinero de todos perjudicando la convivencia de la mayoría.

Como ya advirtió el filósofo francés Jean-François Revel, el gran tabú de nuestra época es que el socialismo no se cuestiona, que siempre debe prevalecer porque es bueno y necesario. El PP asumió este mantra casi desde la llegada de la democracia, por mucho interés que puso Aznar en lo contrario. Rajoy dio nada más aparecer el visto bueno y Casado parece totalmente dispuesto a repetir el error. Por eso cada vez que surgen un Santiago Abascal o una Isabel Díaz Ayuso negándose a aceptar la superioridad moral del socialismo, así como la doble vara de medir de la izquierda, los amenazados por estos iniciáticos sin pudor ni vergüenza salen a la palestra denunciando la llegada del fascismo. Es la hora de desenmascararlos y de combatirlos hasta la extenuación. Y Ayuso no podrá hacerlo sin la inestimable ayuda de Vox.

Parece que ahora, sí
Alfonso Ussía. https://gaceta.es 3 Mayo 2021

Fui muy amigo de “Los Chalchaleros”, el fabuloso conjunto folclórico del norte argentino. Salteños. Salta, la Andalucía de Argentina. El conjunto nació el mismo año de mi primera luz, la del quirófano. Juan Carlos Saravia, Aldo Saravia, “Pelusa” Franco Sosa, y el “Cocho” Zambrano. Juan Carlos Saravia, “El Gordo”, fue el único en recorrer todo el camino de los “Chalchas”, así cariñosamente llamados. Se iban unos y entraban otros. Dicky Dávalos, Saravia Toledo y el formidable Ernesto Cabeza. Eduardo Polo Román, natural de Cafayate e hijo de emigrante almeriense, gran bombista, Pancho Figueroa, virtuoso de la guitarra y los trémolos, y Facundo Saravia, hijo de Juan Carlos. Así como “Los Fronterizos”, influídos por Isella, tiraban más hacia la izquierda, los “Chalchaleros” eran artistas de orden, profunda religión y libertad sin muros ideológicos. Cuando decidieron retirarse llenaron todos los grandes teatros de la las ciudades argentinas, Salta, Cosquín, Jujuy, Santiago del Estero, Córdoba, La Plata, Ushuaia y como no, Buenos Aires. Invirtieron más de un año en despedirse, y me contó “El Gordo” Saravia que a esos pelmazos que existen en todos los rincones del mundo que anuncian que se van y no se van nunca, les decían: “Tardás” en irte más que Los Chalchaleros”.

Es de esperar que Pablo Iglesias cumpla y no se despida de la política como “Los Chalchas” de su arte musical. Parece ser que ha llegado a un acuerdo con un financiador de separatismos y millonario trotskista para ocuparse en algo relativo a una cadena de televisión. Termina de solicitar el millonario muchos millones de euros para salvar su empresa, y ese detalle le garantiza a Iglesias un seguro de remuneración muy consistente. No obstante, también se habla de una oferta de trabajo bolivariana, en Caracas, la dirección de Relaciones Públicas de un Hotel de lujo en Isla Margarita, de Mozo de Cuadra de los caballos de las hermanas Serra, y de jefe de distribución de champús o champúes, desodorantes y colonias de una gran empresa especializada en esos agradables productos.

Pero me temo que la oferta de Caracas no le seduce, porque Iglesias es comunista del todo, pero no del todo tonto. Al fin y al cabo, puertas giratorias.

Y en el caso que nos ocupa, puertas giratorias casi unánimemente elogiadas por todos los españoles. Con su marcha de la política se irá parte del odio que esparció por toda España. Sin Iglesias, esa macedonia putrefacta de Podemos Unidas o Unidas Podemos, irá poco a poco destruyéndose, bien por su agresiva inutilidad y farsa, bien por la acción de la Justicia, que también algún día se ocupará, si la Justicia sobrevive, de Pedro Sánchez y sus acólitos mercenarios. Pero que se va y, al menos hoy por hoy, parece un hecho de muy probable culminación.

Ella se queda. Si no fuera por su derroche del dinero de todos, sus obsesiones sexuales disfrazadas de feminismo, sus calentadoras de asiento y niñeras pagadas por los contribuyentes y su excepcional capacidad para soltar majaderías, su permanencia en el Gobierno podría interpretarse en positivo, al menos para los que nos dedicamos a escribir . Nadie nos ha tratado mejor a los cronistas que Irene Montero, que nos escribe los artículos y comentarios con el papel en blanco, y a la que habríamos de enviar una comisión por hacernos más sencilla la torturadora tarea del escritor.

Se va. Nunca ha sido un luchador, y es más vago que el peluquero de Rafael Simancas. Un vago redomado, gandul cumbrero, indolente de libro, poltrón, tumbón y remolón. No se ha conocido vago como él en los últimos cien años de la política española, que comprende desde la Monarquía de Alfonso XIII hasta el reinado de Felipe VI, pasando por la Segunda República, la Guerra civil, el régimen de Franco, la Santa Transición, la Constitución de la libertad impulsada por Juan carlos I, y la gamberrada del Gobierno de Yo, mi persona, el Presidente.

Todo aquel que posea puertas giratorias impúlselas para que se meta en sus gajos el fracasado petimetre comunista. Después, que haga con él lo que quiera. Lo fundamental es que el odio, la mentira, el resentimiento, el rencor, la anti-España, la envidia y el anhelo de una dictadura estalinista se vayan para siempre.

Con o sin Roures.

Marlaska protege a los gorilas de Iglesias
EDITORIAL. Libertad Digital 3 Mayo 2021

El ministro del Interior ofrece cada semana un nuevo motivo para exigir su dimisión. El último de ellos es la ocultación de que dos de los energúmenos que agredieron salvajemente a los asistentes a un mitin de VOX en Vallecas y a la policía hace quince días son empleados de Podemos al servicio de Pablo Iglesias, circunstancia que Grande Marlaska conocía perfectamente pero decidió tapar para no perjudicar a sus socios de Gobierno en plena campaña de las elecciones madrileñas.

Más aún, mientras Interior tramitaba el arresto de los dos gorilas a las órdenes del potentado chavista, el ministro participaba activamente en la bochornosa campaña victimista de la izquierda que trata de responsabilizar a VOX y el PP de las amenazas ficticias sufridas por los candidatos izquierdistas.

En el contexto de esa campaña de agitación para convertir a VOX y el PP en partidos fascistas partidarios de la violencia, Grande Marlaska llegó a tachar al PP de "organización criminal" y aseguró que el partido de Díaz Ayuso no había realizado "una condena real" de las pintorescas amenazas que habían llegado al ministerio. Pero para que esa estrategia de criminalización del adversario fuera efectiva era imprescindible silenciar que los esbirros de Iglesias estaban detrás del apedreamiento a los asistentes a un mitin de VOX, algo que Grande Marlaska ocultó con una desvergüenza impropia del máximo responsable de la seguridad de todos los españoles.

Marlaska ha degradado la cartera de Interior hasta extremos que no hubiéramos creído hace muy pocos años. Con él al frente, el ministerio se ha convertido en un comisariado político al servicio exclusivo de Sánchez e Iglesias, dos fanáticos izquierdistas capaces de todo para mantener el poder. Así lo demuestran los traslados injustificados de los terroristas más sanguinarios al País Vasco o la destitución del coronel Pérez de los Cobos por negarse a revelarle el contenido de un informe policial, una decisión que la Audiencia Nacional ha considerado ilegal por su clamorosa arbitrariedad.

La ocultación del vínculo de los esbirros de Iglesias con la violencia callejera desatada en plena campaña electoral es solo el último de los escándalos que salpican a un ministro indigno, cuya presencia al frente de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es un riesgo para la seguridad de todos los españoles y una auténtica vergüenza nacional.

La impropia campaña electoral de la Izquierda en la Comunidad de Madrid
Daniel Portero. Libertad Digital 3 Mayo 2021

Ha sido una precampaña y campaña muy intensa la vivida en Madrid. Mientras sectores de la izquierda y ultraizquierda se han dedicado a crispar, confrontar y criminalizar la labor del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, todos los que somos candidatos del Partido Popular y tantísimos otros compañeros nos hemos dedicado a trabajar con calma y sosiego por todos los municipios de la Comunidad. Lo llevamos haciendo desde que tomamos posesión en junio de 2019 y no hemos parado desde entonces. Hemos aprendido a que los madrileños y españoles necesitan paz para trabajar en libertad y sin las imposiciones y prohibiciones continuas de la izquierda que gobierna en España. No nos hemos dejado amedrentar por las reiteradas mentiras y calumnias lanzadas por los candidatos de la izquierda contra cualquier acción de buen gobierno de Diaz Ayuso. Frente al cierre del hospital Isabel Zendal que anuncia a bombo y platillo la candidata de Mas Madrid si llega al gobierno madrileño, escuchas los maravillosos testimonios de los pacientes que han pasado con COVID-19 por las nuevas instalaciones sanitarias.

Ayer mismo, pude hablar con un camarero que daba gracias al Gobierno de la Comunidad cuando estuvo hospitalizado en el Zendal y pudo escuchar los conciertos de preciosa música en directo que se daban para animar a todos los pacientes de COVID-19. Incluso me hablaba de la magnífica profesionalidad de los sanitarios y de las impresionantes bibliotecas habilitadas en el hospital. Sólo tenía palabras de agradecimiento. Comentaba que fue con miedo al Zendal, cuando lo trasladaban desde el hospital 12 de Octubre, por todo lo que había visto en televisión y escuchado en algunas radios. Me dijo "es triste que algunos medios de comunicación puedan manipular la información para generar miedo en la población". Lo cierto es que las mentiras de la izquierda tienen las patas muy cortas y los testigos del buen funcionamiento del hospital Zendal son los propios hospitalizados, no son los sabotajes intencionados de algunos que querían proyectar una mala imagen de Madrid, auspiciado por un gobierno central que lleva persiguiendo a Isabel Diaz Ayuso desde el principio.

Fue en marzo de 2020, cuando el Gobierno de Sánchez dijo que no era necesario el uso de mascarillas contra la pandemia. Tardó 50 días en exigirla en el transporte público por lo que el virus se propagaba a diestro y más siniestro por todo el territorio por la inepta gestión de un Ministerio de Sanidad que tenía fijación por la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Sánchez incluso llegó a hacer adjudicaciones millonarias de material sanitario a empresas de dudosa profesionalidad, sin relación alguna con el mundo farmaceútico o sanitario. El gobierno sanchista anunció embargos de los pedidos de material sanitario esencial de los privados, incluso utilizó el logotipo del PSOE para hacer propaganda del material sanitario del gobierno. Fue en mayo de 2020 cuando Madrid fue la única comunidad de España que no avanzaba de fase porque existía un supuesto comité de expertos del Ministerio de Sanidad que indicaba esta necesidad. Falso. Nunca existió tal comité de expertos, pero ningún responsable de Sanidad dimitió.

Quiso culpar a la Comunidad de Madrid de ser responsable de las muertes en las residencias de mayores durante el periodo marzo-junio 2020, cuando era Pablo Iglesias el máximo responsable de esta área, quien además, no coordinaba absolutamente nada como Vicepresidente, ni visitó ninguna residencia de mayores. Sánchez volvió cerrar Madrid en octubre de 2020, sin hacer lo propio con el resto de comunidades autónomas. Luego vinieron las amenazas de Sánchez e Iglesias de que Madrid hacía "Dumping fiscal" y siguen con la amenaza de subir los impuestos de patrimonio y sucesiones. Han querido que no se celebrase el Master 1000 de tenis ni celebraciones de toros, pero no pudieron con Ayuso. Tantas y tas persecuciones de la izquierda que recuerdan a los años negros del comunismo de Stalin antes de la2ª guerra Mundial. La persecución a Madrid ha sido total durante la pandemia pero ahora tenemos los madrileños la oportunidad de decirle en las urnas a este régimen de izquierda totalitario contra Madrid lo que pensamos y votamos. Queremos libertad, queremos paz y trabajo sin descanso para que Madrid siga siendo el motor de la economía española y que nos dejen en paz.

Durante la deshonesta campaña de la ultraizquierda sacaron a relucir sobres con balas de amenaza a Iglesias, navajas a Maroto, insultos y amenazas de un Ministro de Interior que ha llegado a tildar al PP como organización criminal. Culparon falsamente a la derecha de tales amenazas. Gabilondo no quería al principio pactar con Iglesias, pero ahora sí,…. Todo contradicciones y juego sucio. Los madrileños están hartos. Dejadnos en paz. Al final el tiro le salió por la culata a Podemos, cuando se ha visto que militantes de su organización están implicados en las agresiones a Policías durante la campaña electoral madrileña.

No se puede dar protagonismo en una campaña a estas amenazas después de las cientos de miles que se produjeron en el País Vasco y Navarra y resto de España por la organización terrorista ETA durante más de 50 años. Mi padre y 855 personas más no tuvieron tiempo de denunciarlo como hizo Pablo Iglesias. Mi familia y la del resto de víctimas nunca hemos utilizado esas amenazas para hacer una campaña electoral como han hecho PSOE, Más Madrid y Podemos. Mi padre y el resto de víctimas del terrorismo sí que recibieron balas, pero en la cabeza, no en un sobre.

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VOX, las cosas como son
EDITORIAL. La Gaceta de la Iberosfera. https://gaceta.es 3 Mayo 2021

Todo lo que es hoy VOX, el partido, sus militantes, la Fundación Disenso, los diputados, senadores, concejales, sus cuatro millones de votantes y aumentando y hasta la última bandera del sindicato Solidaridad que ayer se lució por primera vez en las calles de Madrid, tiene su origen en una conferencia dada en enero de 2017, antes de ayer como quien dice, por un independentista catalán, ex juez y ex senador de Esquerra Republicana, Santiago Vidal. Aquel día, Vidal, desatado, confesó que el Gobierno catalán —ya abiertamente separatista— estaba recabando datos fiscales de manera ilegal. Aquel despiste del indigno ex juez Vidal, que fue apartado de la carrera judicial por redactar una suerte de constitución catalana, fue ignorado por todos los partidos menos por una pequeña formación extramuros que tras la desbandada del fiasco europeo de 2014 cabía en una furgoneta y que tenía un líder, Santiago Abascal, que daba sus mítines a una multitud de nueve personas subido en un banco con un megáfono.

Cuando el Juzgado de Barcelona aceptó la querella de VOX y ordenó investigar las cuentas de la Generalidad catalana, el partido selló su destino: el de convertirse en la fuerza política que peleara allá donde los demás partidos que se dicen españoles, que se dicen liberales, que se dicen nacionales, hicieran dejación de sus altas responsabilidades camuflados en la desidia de un sistema político que jamás reclama nada a los partidos. ¿Has llegado al Gobierno y cuando te has ido has dejado una España empobrecida y fracturada? Aquí tienes un puesto en el Consejo de Estado. ¿Estabas en el Gobierno y en vez de recortar gastos inasumibles has endeudado a los españoles hasta límites escandalosos para las generaciones futuras que bastante tendrán con luchar para mantener el sistema de pensiones? Estupendo, aquí tiene una puerta giratoria y una medalla pensionada…

Desde aquel día, hace apenas cuatro años y poco, en el que VOX selló su destino, la formación de Santiago Abascal ha hecho de la verdad su acción política, en todos los niveles y al coste que sea. Las cosas, como son. Si la verdad es que la ideología de género choca con la realidad y es necesario combatirla, no se pastelea con el pacífico consenso y se le combate. Si la verdad es que el estado autonómico no es sostenible, ni siquiera ecosostenible, se trabaja para denunciarlo y, si es posible, corregirlo o sustituirlo. Si nos sobran políticos en las asambleas regionales que cobran por no hacer nada, se promete reducirlos a la mitad mientras el resto de los partidos protestan. Si hay que decir que el coronavirus de tipo 2 causante del síndrome respiratorio agudo severo SARS Covid-19 es un virus chino y que China tiene que pagar por haber ocultado la enfermedad que ha destrozado la vida de millones de personas y la economía de Occidente, se dice y se reclama…

Podríamos seguir con decenas de ejemplos de las verdades del barquero de VOX que muchos de los lectores ya conocen sobre el campo, la industria, la separación de poderes, el sector turístico, la política exterior de la Unión Europea con respecto a la Iberosfera, la independencia energética, la España verde real, el despilfarro del dinero de los contribuyentes, la educación, la protección real de menores, la lengua, las políticas identitarias, la financiación de partidos políticos y sindicatos, el papel de los medios de comunicación públicos, la cultura de la muerte, la inseguridad, el leviatán fiscal y tantas otras… Sin olvidarnos, por supuesto, de la defensa de nuestras fronteras, que lo son de Europa y, sobre todo, los muros de la casa común de todos los españoles y de cuantos hermanos iberoamericanos han venido de manera legal a trabajar junto a nosotros. En este punto, las verdades de VOX sobre la realidad de lo que pasa chocan tanto con el discurso buenista e irreal del resto de los partidos, que incluso una Fiscalía domeñada trata de detenerlas.

Todo lo anterior y todo lo que el lector ya sabe, es lo que llamamos la batalla contra la supuesta supremacía cultural, no sólo de la izquierda, sino del consenso en el que tan feliz han vivido ciertos partidos que se dicen liberales, que se dicen centrados, que se dicen reformistas… Durante las últimas décadas, millones de españoles y no pocas instituciones han sentido la presión de ver cómo sus ideas eran escarnecidas por no tragar con el consenso globalista, multiculturalista y un montón de -istas. Aún más, la reacción popular en forma de indignación a la corrupción económica de las formaciones del bipartidismo que nos han desgobernado, unos más que otros, supuso la vuelta de una ideología tirana que ya creíamos muerta y sepultada bajo los cascotes del Muro de Berlín. VOX lo llamó por su nombre: comunismo. El resto, fanáticamente moderados, los etiquetaron como ‘nueva política’ y les dieron la bienvenida.

Este martes, 4 de mayo, milllones de madrileños, que es gentilicio bien nacido, están llamados a las urnas. Las encuestas, las de verdad, pronostican una victoria holgada del Partido Popular, ese hijo del consenso, que necesitará los escaños de VOX para formar un Gobierno de gestores de una región vital de España. La primera misión de VOX —y así lo dice sin escatimar verdades Rocío Monasterio, su líder en Madrid—, es la de frenar a la izquierda, y todo lo demás queda supeditado al cumplimiento de este objetivo principal. Esta sinceridad honrada de VOX será aprovechada por los viejos zorros del PP para imponer su fuerza y sus condiciones, que siempre pasan, no lo duden, por fumarse un puro. Por eso es tan importante que VOX tenga una fuerza en la Asamblea de Madrid a la altura de la sinceridad de sus convicciones, una fuerza que permita dar la batalla que otros jamás darán.

Y si no nos cree cuando les decimos que el PP, la vieja política, aprovechará para fumarse un puro si nadie le vigila, recuerde que cuando VOX presentó aquella querella por las declaraciones del independentista Vidal y que de oca en oca terminó llevando a los golpistas al banquillo de los acusados, la Fiscalía, controlada en ese momento por el Gobierno de Mariano Rajoy, se opuso.

Así es. La Fiscalía se opuso. Que no estaba a favor, vamos.

Y ahora, vaya a votar. Si quiere y a lo que quiera, por supuesto, pero no insultaremos su inteligencia diciendo a quién. Si tiene cualquier duda, dese un minuto para recordar y vote seguro de lo que vota.

Los hundimientos
Pedro de Tena. Libertad Digital 3 Mayo 2021

¡Cualquiera sabe lo que va a pasar el próximo martes! Sí, sí. Todo el mundo parece tener la quiniela acertada, pero cuando se agitan las fuerzas telúricas de las percepciones y los sentimientos, pueden producirse hundimientos, algunos inesperados. Y pueden tener lugar asombrosas emergencias. El modelo demoscópico indica, como es sabido, que sobregana el PP de Isabel Díaz Ayuso con Casado, Feijóo y Moreno de estatuas; que Vox será necesario pero decreciendo adecuadamente o no; que Pedro Sánchez sufre un Gabilrredondo de PSOEcardio; que Errejón arrasa al Iglesias que lo echó y que Inés Arrimada logra desaparecer por fin. Eso es lo que parece si se siguen las encuestas o, como se hace ahora para simular por culpa de una ley absurda e injusta, si se computan las visitas a determinados monumentos, sean Plaza Mayuso, Monasterio de El Escorial o Iglesia Silvestre Vallecana, por citar sólo a tres.

De lo que no cabe duda es de que va a ver algunos hundimientos, dos tan relevantes a su escala como los del Titanic o la Casa Usher, un tercero de dimensión incierta pero de consecuencias graves y un cuarto ya entrevisto.

El primero de ellos, por su inesperada ocurrencia, va a ser el de Pablo Iglesias y de su clan, que ya no partido, apoyado más que nunca por los nuevos comunistas de Izquierda Unida y sus deteriorados pecios. Se pensaba que Iglesias bajaba a la arena madrileña, no por gusto, claro, que ya sabía del riesgo, pero con el norte de salvar a Podemos de la desaparición nacional a corto plazo. Ya apenas existe en muchas regiones de España y de no conseguir el 5 por ciento en las elecciones del próximo martes, el naufragio será fastuoso. No ha habido error alguno que no haya cometido el "invotable". El último, el de sus escoltas bronquistas de Vallecas ha sobrepasado todos los límites. Ha perdido toda credibilidad y su fuga anunciada tras el desastre igual origina una deserción masiva. Merecidísima.

El segundo va a ser el de Inés Arrimadas y su chiringo, que no a van a poder pagar ni la luz de sus locales tras el batacazo que se avecina por el vertiginoso empuje de sus deslealtades y del voto útil. Caro le ha salido a Ciudadanos su viraje inexplicable al centro izquierda con separatistas y Bildu al fondo, su lamentable comportamiento en Madrid y Murcia y su oportunista confusión ideológica y organizativa. Ahora va a resultar que los personajes más importantes de la formación van a ser sus eurodiputados, desde Maite Pagazaurduntúa a Luis Caricano pasando por Soraya Rodríguez o José Ramón Bauzá, con dos pilares en el interior, Juan Marín y Francisco Igea. Pero la ruina, tras el aullido de El Lobo Hervías y los cantos del ex ruiseñor Rivera, parece inevitable.

Hay un tercer hundimiento que todavía no se percibe del todo, pero que ya resopla bien cerca. La foto de Colón, que simbolizaba la reacción nacional y constitucional ante el desafío corruptor de Pedro Sánchez y sus secuaces, va a menguar de tres a dos. La razón por la que el PSOE y sus aliados quisieron exterminar a Vox era, entre otras menores, porque simbolizaba la posibilidad de reconstitución del centro derecha y porque daba paso a la opción de que ganara elecciones a todos los niveles del Estado como había demostrado dos meses la sorpresa electoral andaluza. La jugada ha salido muy mal y en la geometría política imaginaria Vox es ahora la derecha cierta, el PP pasa a ser un centro sin adjetivos y PSOE y sus apoyos comunistas y separatistas son claramente la izquierda confusa.

Lo que va a hundirse es la posición anti-Vox de Pablo Casado, que a estas alturas ya habrá comprendido que sin el apoyo expreso o tácito de los de Santiago Abascal, sobre todo si éste crece inesperadamente en Madrid, que ya se verá, no habrá gobiernos de centros derecha en España, en las Comunidades Autónomas y en los Ayuntamientos, los más importantes y los menos. Esa dependencia no casa bien con el discurso de Pablo Casado en el Congreso del pasado 22 de octubre de 2020 que se sumó a Pedro Sánchez y su sectarismo filototalitario. O sea, que habrá que rectificar, que es de sabios y más pronto que tarde. Aunque quizá hundirse sea una tentación.

Y a lo lejos, suenan los primeros crujidos del casco podrido del viejo barco de Pedro Sánchez a menos que imprevistos votos por correo taponen las vías de agua que están ahogando a muchos socialistas que quieren ser socialdemócratas antes que ser muñecos de feria de comunistas, separatistas o no. El cuento está empezando a acabarse.

Madrid, Mayo21: prohibido prohibir
Rosa Díez. okdiario 3 Mayo 2021

Periodista: “¿Comunismo o Libertad?”.
Pablo Iglesias, candidato de Podemos a la Presidencia de la Comunidad de Madrid: “Comunismo, qué cojones!”.

En una sola frase se contiene la esencia de lo que nos jugamos el próximo martes en este particular Mayo madrileño que será, sin duda, el mayo de España.

Habrá quien diga que hay otras opciones en eso que hoy llaman “las izquierdas”, que Gabilondo y García no representan la voluntad de Iglesias de implantar en la Comunidad de Madrid el régimen comunista, responsable de crímenes de lesa humanidad contra el que recientemente se ha pronunciado el Parlamento Europeo homologándolo con el nazismo y advirtiendo de que existen países en Europa en los que se sigue promoviendo el sistema totalitario que fue culpable de la muerte de millones de europeos.

Incluso habrá quien piense sinceramente que Gabilondo y García no son lo mismo que Iglesias. Pero la cuestión que debemos analizar no es si son lo mismo, sino si hacen lo mismo, si se comportan de la misma manera. Y eso, a estas alturas, es algo plenamente verificable. Por eso el veredicto –la decisión- teniendo en cuenta los hechos, lo que ya han hecho y lo que amenazan con hacer si consiguen el poder.

Iglesias y sus matones sin Sánchez no son nada. Iglesias no sería nada si el ministro del Interior no se hubiera encargado de ocultar a la opinión pública que el día 15 de abril detuvieron a dos escoltas de Podemos por actuar de forma violenta contra dirigentes políticos, contra ciudadanos pacíficos y contra policías.

Iglesias no sería nada si sus insultos, bravuconadas e incitación a la violencia no fueran acompañadas de una campaña del Gobierno de Sánchez –directora de la Guardia Civil incluida- que tilda de provocadores a las víctimas mientas oculta que los detenidos por ejercer la violencia contra la oposición política están en la nómina de Podemos.

Iglesias no sería nada si Sánchez no hubiera dado instrucciones a Gabilondo para que secundara su estrategia de tensar la campaña acompañando a Iglesias cuando este decidió abandonar un debate en la SER victimizándose por el hecho de que la candidata de Vox –tras condenar por tres veces las amenazas- pusiera en duda la credibilidad de un tipo que no dice una verdad ni bajo tortura.

Se dice ahora, con razón, que en España todo está peor desde que Iglesias llegó a la política. Pero para ser totalmente justos hay que recordar que Iglesias estaba en la política institucional desde el año 2014 en el que fue elegido miembro del Parlamento Europeo y que de aquellos años lo único que se recuerda es que le regaló al Rey la serie Juego de Tronos, porque su paso por Europa fue absolutamente anodino desde la perspectiva política. Si Sánchez no hubiera elegido como compañero de viaje a Iglesias para reforzar su pretensión de demoler el sistema del 78, Iglesias no sería nada. Sánchez le dio protagonismo porque a Sánchez le interesa tener a un tipo que mueva el árbol y que parezca el poli malo de la película; pero sin Sánchez, Iglesias no es nada.

Si Sánchez no hubiera decidido utilizar al vociferante Iglesias para reforzar su estrategia de dividir a los españoles, de confrontarnos entre nosotros, de volver a cavar una zanja entre las dos Españas, Iglesias no sería nada.

Si Sánchez no hubiera hecho un Gobierno de coalición con Iglesias, si Sánchez no hubiera “delegado” en Iglesias para reforzar sus acuerdos con los bilduetarras y con los golpistas de Junqueras y de Torra, Iglesias no sería nada.

Si Sánchez no hubiera limpiado la gestión de Iglesias al frente de las residencias de ancianos durante el primer estado de alarma en el que tenía competencias exclusivas, Iglesias no sería nada.

O sea, si la política en España está embarrada no es sólo ni principalmente por el hecho de que exista un personaje como Iglesias. Quien ha convertido a España en el hecho diferencial de la Europa democrática es Sánchez, ese hombre borracho de ambición, ese impostor que ha demostrado estar dispuesto a todo para conseguir y mantener el poder.

Por eso, a pocas horas de las elecciones en Madrid, cabe recordar que Iglesias es una apuesta de Sánchez, es el cómplice necesario para dividir a los españoles y liquidar la transición y la apuesta por el acuerdo y el reencuentro entre españoles que ella representa.

¿Y qué papel juega Gabilondo en todo esto? Pues ninguno. Como escribió Savater hace unos días en un artículo en el que avanzaba que su voto sería para Ayuso (a pesar de no haber votado nunca al PP y de costarle mucho), “que buen vasallo si hubiera un buen señor…”. Claro que lo importante no es cómo es el señor, sino el hecho de que Gabilondo ha asumido sin ningún tipo de resistencia su papel de vasallo. Gabilondo ha sido el hombre más humillado de esta campaña, un títere en manos de Sánchez/Redondo. ¿Cómo fiar tu suerte a un hombre que ha demostrado no tener respeto por sí mismo?

Y qué decir de la candidata médico-madre, cuya estrategia ha consistido en no destacar frente al humillado y al violento durante la campaña. Pero Errejón (“en Venezuela se come tres veces al día”) y García no serían nada sin un Sánchez que apoya su decisión de cerrar el Zendal o que tapa su feroz crítica contra Ayuso por distribuir mascarillas de forma gratuita cuando el Gobierno de España se las negaba a los ciudadanos y estábamos en el peor momento de la pandemia.

O sea que los madrileños eligen el 4M entre el modelo democrático que define y ampara nuestra Constitución en su Artículo 1:

España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.

La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.

La forma política del Estado español es la Monarquía parlamentaria.

O el modelo que aplica y defiende Sánchez desde el Gobierno de España y que verbaliza Iglesias, su socio de coalición y su compañero de correrías: “Comunismo, qué cojones”.

Pues eso: Libertad para ser libres. ¡Prohibido prohibir!

Independentismo en Cataluña
Los espías del catalán en los colegios montan cursos de memes y rap para fomentar su uso
El taller sobre memes que imparte Plataforma per la Llengua para fomentar el catalán.
Gonzaga Durán. okdiario 3 Mayo 2021

La Plataforma per la Llengua es una ONG subvencionada por la Generalitat que trabaja por la dictadura lingüística en Cataluña. Es la misma asociación que se dedicó a espiar a alumnos y profesores de los colegios catalanes para elaborar un informe sobre el uso del español en los centros educativos. Ahora imparte talleres dedicados a los jóvenes sobre cursos de memes y de rap para fomentar el catalán.

Estos talleres los oferta a través de su página web y su objetivo es «fomentar el uso del catalán a través de la música y las nuevas tecnologías». También se ofrece cursos de glosa y de teatro.

Los patrocinadores de estos talleres son la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona, el Ayuntamiento de Sabadell y el Ayuntamiento de Barcelona.

La Plataforma per la Llengua quiere aprovechar el éxito de los memes en las redes sociales para evitar que los jóvenes se comuniquen en español. «Durante los últimos años los memes se han convertido en un fenómeno viral y uno de los grandes protagonistas del mundo virtual. Estas creaciones con mensajes críticos y cómics tratan de la actualidad política, los deportes o la música, entre muchos otros temas. Tras analizar algunos de estos contenidos virtuales, la Plataforma per la Llengua detectó una presencia casi inexistente del catalán», denuncia la asociación.

«Con el fin de contribuir a revertir esta situación y normalizar el uso del catalán en la red, la entidad ha impulsado diversas acciones como estos talleres de dos horas en el que se reflexiona sobre el uso del catalán en Internet y se dan las herramientas necesarias los alumnos para que puedan crear sus propios memes», apostilla la ONG separatista.

Los cursos de rap
La Plataforma per la Llengua es consciente de que el rap es uno de los géneros musicales con más afinidad entre los jóvenes. «En el ámbito lingüístico catalán, cada vez son más los músicos que apuestan por escribir y rapear en lengua catalana», destaca la asociación.

Sus talleres de rap cuentan con la colaboración del rapero Nel C, conocido por usar el catalán para sus canciones. El público objetivo de estos cursos son los «jóvenes de institutos y entidades de ocio». «Estas sesiones consisten en una primera parte introductoria en la que se descubren y analizan diferentes ejemplos de rap en catalán y una segunda en la que los chicos y las chicas escriben sus propias letras y terminan rapeando sobre una base instrumental, y así crean una canción de rap en catalán. De manera lúdica y amena, los jóvenes trabajan aspectos como la creatividad, la capacidad de improvisación, el trabajo en equipo o el sentido del ritmo», explica la ONG independentista.

Las subvenciones recibidas
Plataforma per la Llengua es una ONG subvencionada por la Generalitat de Cataluña. Bajo el mandato de Quim Torra al frente del Govern, se permitió que se espiara a alumnos y profesores de los colegios catalanes para elaborar un informe sobre el uso del español en el recreo.

Esta entidad secesionista recibe anualmente 620.000 euros en subvenciones por parte de la Generalitat de Cataluña. El año pasado llegó a recibir hasta dos millones de euros por parte del Govern de Torra a dedo y sin necesidad de concurrencia competitiva, tal y como reveló OKDIARIO.
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