AGLI Recortes de Prensa   Viernes 21  Mayo  2021

El gasto sube un 12% desde que Sánchez es presidente mientras la economía se hunde un 6%
El desaguisado fiscal es absoluto y, mientras la producción sigue muy por debajo de lo normal, el gasto público no para de acelerarse.
Diego Sánchez de la Cruz. Libertad Digital 21 Mayo 2021

El gasto público se ha disparado en España desde que Pedro Sánchez es presidente. Si hacemos caso al último boletín de la Contabilidad Nacional, podemos comprobar que la Administración Sánchez ha pisado el acelerador del despilfarro desde su llegada al poder y ya sitúa sus desembolsos trimestrales en niveles marcadamente superiores a los de 2018, cuando el líder socialista accedió al poder mediante una moción de censura.

En la primera mitad de 2018, los datos trimestrales reflejados en la Contabilidad Nacional situaban el gasto entre los 48.400 y los 48.600 millones de euros. En cambio, a finales del ejercicio, los dos trimestres de gestión de Pedro Sánchez habían elevado esta rúbrica hasta los 49.100 y los 49.350 millones de euros.

La tónica alcista se mantiene durante todo el año 2019. Aunque el parón provocado por la repetición de las Elecciones Generales puso coto a parte de los planes del Ejecutivo, lo cierto es que el gasto fue crecimiento de trimestre en trimestre. Así, pasó de 49.700 millones entre enero y marzo a 50.800 entre abril y junio, 50.850 entre julio y septiembre y 51.800 entre octubre y diciembre.

A lo largo del año 2020, la situación sanitaria solo contribuyó a acelerar más aún el ritmo de aumento del gasto. El primer trimestre se cerró con unos gastos de 51.350 millones, que crecieron a 52.300 en el segundo trimestre. En la segunda mitad del año, la tónica se mantuvo, con 52.900 millones en el tercer trimestre y 53.900 en el cuarto. El déficit anual fue muy elevado y el de 2020 no se prevé mucho mejor.

Si nos fijamos en los datos de enero a marzo que ofrece el INE, podemos ver que se ha vuelto a producir un aumento, esta vez hasta los 54.270 millones. De modo que, en comparación con el mismo periodo del año 2018, la economía española presenta una subida del gasto público muy notable, del 12%.

Para comparar estos datos con el desempeño económico, podemos fijarnos en la cifra de PIB para el primer trimestre de los años 2018 y 2021. Si hacemos ese ejercicio, encontramos que, en el mismo periodo, la producción económica no solo no ha aumentado, sino que se ha reducido un 6%, pasando de 298.529 millones entre enero y marzo de 2018 a 279.598 millones para los mismos meses de 2021.

El presidente que fracasa en el presente vende humo para la España de 2050
Es inadmisible que un Gobierno incapaz de gestionar todas las tragedias de la España actual se dedique al autobombo con planes absurdos para dentro de tres décadas.
Editorial ESdiario  21 Mayo 2021

El plan “España 2050” parece, ante todo, una parte más de los argumentos propagandísticos del presidente Sánchez para abrir oficiosamente una larga precampaña electoral. Las vacunas y los fondos europeos son los otros dos puntales que alimentan la posibilidad de un anticipo electoral a partir del próximo otoño, desmentido oficialmente por Moncloa varias veces pero cada vez más probable.

El autobombo gubernamental se resume en una evidencia sangrante: el mismo Gobierno que ha enfriado el papel del Congreso y ha estigmatizado a la oposición dice que, con este plan, quiere abrir un proceso de “diálogo nacional” que en una democracia se hace en sus cámaras de representantes y no en mesas redondas ingobernables y al margen de las instituciones.

Sánchez presenta España 2050 con una cita de Alicia en el país de las maravillas
El plan, por lo demás, apenas pasa de la engolada categoría de declaración de intenciones a treinta años; difícilmente compatible con la dura realidad de 2021. El Gobierno no ha sido capaz de detallar las reformas imprescindibles en el presente, contando cosas distintas al respecto cada cinco minutos según comparezca en Madrid o en Bruselas; dice estar preparado para diseñar el país necesario dentro de treinta años.

Por todo ello, no merece mucho la pena analizar algunas de las propuestas contenidas en el informe elaborado por la “Oficina de Prospectiva” de Moncloa, con cien especialistas que no tuvo el Comité de Expertos de la pandemia. Pero de hacerlo, se confirma el empeño del Gobierno por las subidas fiscales a niveles directamente confiscatorios.

Indigna el autobombo de un presidente incapaz de explicar las reformas del presente y vendiendo la España de 2050

El resto es una formulación de deseos medioambientales, educativos, digitales o laborales que cualquiera puede compartir y que no pasan de la categoría de mero brindis al sol, de inaceptable frivolidad en un contexto exigente y marcado por realidad que Sánchez no sabe gestionar y suscitan dudas en todas las instituciones.

Porque mientras Moncloa se sumerge en su enésima campaña de autopromoción, la Comisión Europea ha aterrizado a Sánchez en la realidad pidiéndole, por escrito, aclaraciones a su plan para recibir el rescate con 140.000 millones de Fondos Europeos. Un presidente que no ha sido capaz de justificar lo que hizo ayer y no tiene claro qué quiere hacer mañana, con bandazos constantes, no parece el más idóneo par imaginar un país a largo plazo.

La bomba de Mohamed VI
José García Domínguez. Libertad Digital 21 Mayo 2021

Es muy probable que todavía no hayamos visto nada...

Exigencia insoslayable de la definitiva infantilización de las audiencias mediáticas, las escenas de sensiblería kitsch, todos esos abrazos entre la carne de cañón que asaltó la frontera internacional de Ceuta y los funcionarios llamados a contenerla se han combinado con el argumento de que Marruecos no es una democracia, muy solemne bobada, para fijar el marco analítico de lo que acaso sólo sea el principio de lo que se nos puede venir encima. Muy solemne bobada, sí, porque Marruecos, pese a todo, resulta que es lo más lejanamente parecido que existe a una democracia en el mundo musulmán. Pero, sobre todo, muy solemne bobada porque el hecho de que Marruecos sea o deje de ser una democracia en nada va a alterar su histórica actitud hostil frente a España. ¿O acaso el Reino Unido mantiene una conducta mucho más ejemplar en su colonia gibraltareña por el hecho de practicar el sufragio universal desde hace un par de siglos? Lo dicho, bobadas.

Por lo demás, el problema con Marruecos no es el Sahara. Y tampoco Ceuta, Melilla o Canarias. Bien al contrario, el problema de y con Marruecos remite a que su gasto público sanitario anual per capita roza los 61 euros. Y a que su gasto educativo, también per capita, fue el curso pasado de 151 euros. En el mismo orden de miserias estadísticas, los afortunados marroquíes que perciben un salario a fin de mes ingresan 370 euros en promedio. Aunque todo eso solo sería un problema interno de nuestro vecino del sur si no concurriera al mismo tiempo un pequeño detalle demográfico, a saber: que las proyecciones oficiales de población estiman que el Magreb contará con 132 millones de habitantes a inicios de la década de 2050. 132 millones de los cuales el 77% residirán en Marruecos y Argelia. Por su parte, y según las mismas proyecciones demográficas, un tercio de la población de España tendrá más de 64 años en 2050. En concreto, 16 millones de personas. Dentro de un cuarto de hora, pues, vamos a ser un inmenso geriátrico solo separado por una ridícula vallita de alambre de una bomba de relojería demográfica a punto de explotar. Es muy probable que todavía no hayamos visto nada.

La Audiencia Nacional tiene a 281 víctimas españolas de Brahim Ghali esperando Justicia desde 2012
Loreto Ochando y Paula Baena. okdiario  21 Mayo 2021

La Sección Primera de la Audiencia Nacional recibió en mayo de 2012 una denuncia contra el Frente Polisario y su líder, Brahim Ghali, por presuntas torturas, desapariciones, secuestros y asesinatos perpetrados contra 281 ciudadanos españoles. Y no ha hecho nada hasta ahora. Según ha informado a OKDIARIO Lucía Jiménez, la presidenta de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (Acavite), en mayo de 2012 se denunció el caso de las víctimas canarias ante la Audiencia Nacional, pero desde entonces la causa duerme el sueño de los justos.

Es más, las fuentes judiciales de la Audiencia Nacional consultadas por este periódico aseveran que no sabían nada sobre la denuncia, pero que si hay víctimas de nacionalidad española, el cambio de la Ley de Justicia Universal, que ata de pies y manos a los magistrados españoles, daría lo mismo, pues las víctimas son de nacionalidad patria, con lo que se podría investigar el delito de genocidio con respeto a Brahim Ghali.

Según Jiménez, «la denuncia con el listado de 281 atentados y víctimas del terrorismo perpetrado por el Frente Polisario y sus dirigentes, autores intelectuales y materiales, a lo largo de estos años, se formalizó y registró de oficio con sello y fecha de ante la Audiencia Nacional, Sección Primera, el 23 de mayo de 2012».

La presidenta de Acavite asevera que la denuncia la presentaron, de forma conjunta, el Observatorio Contra la Impunidad de la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo, Acavite , OCI-Avite, su presidenta, y Joaquín Vidal, presidente de la mayoritaria Federación de Asociaciones Autonómicas de Víctimas del Terrorismo de España, Faavte. Esta última asociación engloba a ocho asociaciones del terrorismo de casi todas las comunidades autónomas; Andalucía, Canarias, Cataluña, Murcia, Extremadura, La Rioja, Castilla y León y Valencia.

Denuncia desaparecida
Lo escandaloso del tema es que una denuncia haya estado Audiencia Nacional sin que nadie lo supiera, o la tramitara, más de nueve años. Fuentes consultadas por OKDIARIO no salían de su asombro cuando se han enterado de que existe. Hasta ahora, las querellas presentadas contra el líder del Frente Polisario Brahim Ghali, cuyo ingreso en un hospital de Logroño ha generado la mayor crisis diplomática con Marruecos de los últimos años, tenían todas las papeletas para ser archivadas.

El motivo es que el cambio de la Ley de Justicia Universal aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy cerraba el embudo de aquellas causas que se pueden investigar, tanto que prácticamente ninguna tenía cabida. Pero este caso es totalmente diferente, pues las víctimas se produjeron entre 1973 y finales de 1986, cuando ya existía el delito de genocidio y, además, son todas de nacionalidad española y reconocidas como víctimas del terrorismo, lo que implica que se puede investigar.

Esto es así porque, tras la reforma del PP de la Ley de Justicia Universal, que fulminaba de forma inmediata la capacidad de los jueces para investigar los crímenes cometidos en el extranjero, actualmente los magistrados sólo pueden llevar causas sobre genocidio y lesa humanidad, tortura, terrorismo o desaparición forzosa que afecten a ciudadanos españoles o que residan habitualmente en España, tal y como recoge el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. En el caso de las víctimas canarias, se cumplen varios de los requisitos.

Las preguntas que se hacen desde Acavite son: «¿Por qué nadie en la Audiencia Nacional sabe que hay una denuncia interpuesta desde hace más de nueve años? ¿Por qué esa denuncia nunca llegó a un juzgado de instrucción?». Esas mismas preguntas sobrevolaban la mañana del jueves sobre las cabezas de las fuentes de la Audiencia Nacional con las que OKDIARIO se ha puesto en contacto.

Las víctimas
Según Acavite, desde el Frente Polisario, con Brahim Ghali al frente, se perpetraron brutales atentados terroristas de bombas con asesinatos, y heridos muy graves contra trabajadores civiles canarios de la empresa minera de fosfatos de FossBucraá (en el antiguo Sáhara español).

Tal y como ha explicado OKDIARIO, para los supervivientes y sus familiares, Ghali «es el presunto autor intelectual, material, y quien ordenaba los ametrallamientos, asesinatos, secuestros masivos, heridos muy graves, y desapariciones de tripulaciones en alta mar de los marineros canarios en las décadas de 1973 y hasta finales de 1986».

Vía abierta
El hallazgo de esta denuncia, con víctimas españolas, abre la vía judicial contra Brahim Ghali, pues en las querellas presentadas hasta la fecha, las otras víctimas no son españolas y, por tanto, estaban abocadas al archivo. La única ventana medio abierta que había es la petición de investigación de cómo pudo entrar el líder del Frente Polisario en España con documentación falsa y un visado.

Pero aunque esa petición se ha realizado en la Audiencia Nacional, las fuentes explican que el magistrado instructor, Santiago Pedraz, está obligado a inhibirse a Zaragoza, lugar en el que entró el avión privado que trasladaba a Ghali, porque no es competente.

En cuanto al resto de querellas que hay abiertas, la primera, la petición de reapertura de la violación por parte de Brahim Ghali de la joven saharaui Yadiyetu Mohamaud, cuya historia contó OKDIARIO en exclusiva, está abocada al archivo porque es refugiada, lo que implica un estatus legal de apátrida.

Las otras dos son las referidas a las torturas de un bloguero marroquí y la querella por genocidio presentada por una ONG en la que se dice que hay víctimas españolas, pero no cita a ninguna con nombre y apellidos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Humo y propaganda hasta 2050
Sánchez propone una «visión de futuro de Estado y no de Gobierno». Si es así, puede empezar a aplicarla ya hoy con el separatismo, los jueces, la inmigración o los etarras. No hacen falta 30 años
Editorial ABC 21 Mayo 2021

La presentación del plan España 2050 a cargo del presidente del Gobierno fue lo que prometía, un acto de propaganda vacía que se inscribe en el proceso continuo de inauguraciones de lo obvio. Más humo, más buenismo, más naderías. El evento prometía después de que su jefe de gabinete, Iván Redondo, anunciara públicamente el advenimiento de lo que parecía una reinvención de España que solo podrá llegar de la mano de Pedro Sánchez. Oyéndole ayer es difícil saber en qué va a consistir su proyecto a casi treinta años vista, pero es fácil constatar que, como le preguntara en su día Patxi López, sigue sin saber qué es una nación. Para Sánchez, España es un país que necesita hacerse de nuevo y por eso propone «un gran diálogo nacional sobre su futuro». Hace tiempo que tanta pomposidad no surte efecto, pero procede del presidente del Gobierno, así que una cosa es que sea inútil y otra que sea irrelevante. Sánchez introdujo una peligrosa referencia en la apología entusiasta de su plan cuando recordó que España se puso de acuerdo con la Constitución de 1978. Entre tanta propaganda personal y vacuidad, lo preocupante es que pretenda deslizar una propuesta de revisión de la idea misma de España y abrir un proceso constituyente encubierto. De hecho, se presentó como el líder de una nueva Transición.

España necesita un plan para 2021 porque si no se resuelven los graves problemas actuales, en 2050 ya quedará poco que abordar. Las crisis económica, institucional y la provocada por el nacionalismo deben resolverse hoy si queremos llegar con solvencia a 2030. Pero Sánchez no invita a los españoles a mirar lejos, sino a no mirar alrededor para esconder una realidad que refleja un Gobierno en descomposición, sin proyecto común, sin discurso coherente, y con ministros enfrentados entre sí.

Sánchez apeló a una visión de futuro «que debe ser de Estado y no de Gobierno». Bienvenida sea esta reflexión ‘prospectiva’ con tintes adolescentes, pero difícilmente puede ser creíble si cuestiones de Estado como la excepcionalidad de una alarma, los beneficios a etarras, los acuerdos con el independentismo, el control de la inmigración, o el funcionamiento de la Justicia, los impone como Gobierno y no los pacta como lo que son, cuestiones de Estado. De nuevo miente cuando apela a «dialogar para decidir qué queremos ser dentro de treinta años». Si en 2021 desprecia y criminaliza a la oposición, ¿cómo pretende pactar con ella castillos en el aire a tres décadas vista? Antes tendría que renunciar a su proyecto ideológico, y no lo va a hacer. España necesita recuperar la estabilidad en sus fronteras, asegurar la vigencia del orden constitucional en Cataluña, crear empleo y crecer, y renovar instituciones básicas del Estado. No podemos esperar a 2050 para eso.

Políticamente, el plan va a sumirnos en una especie de régimen asambleario de instituciones, administraciones, universidades, partidos, sindicatos y sociedad civil, como si el sistema parlamentario no fuera el adecuado para ese ‘proyecto de Estado’. Más aún, Sánchez garantiza «un debate libre y plural», como si eso dependiera de su voluntad personal, y no de los mecanismos que las leyes prevén para la participación ciudadana. Poco le faltó para anunciar la sustitución de la democracia liberal por una nueva democracia orgánica. Lo que no faltó fue su cansina retórica de «retos extraordinarios», «enormes oportunidades», «transformaciones y cohesión», «prospecciones de futuro» y «debates estratégicos». El ‘show Sánchez’ continúa.
Recortes de Prensa   Página Inicial