AGLI Recortes de Prensa   Lunes 24  Mayo  2021

Descomposición del Gobierno, liquidación del Estado
Jesús Cacho. vozpopuli.es 24 Mayo 2021

“La estrategia de acción exterior 2021-2024 establece que `la promoción activa de la igualdad será un principio transversal de nuestra acción exterior y un eje prioritario de la misma’. Dentro de las políticas de respeto por la diversidad, la estrategia señala que `promover la comprensión de la diversidad LGTBI, así como la diversidad étnica, como un valor, es particularmente importante en un momento de involución en materia de garantía de los derechos de lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersexuales’”. El texto pertenece al primer párrafo de la circular, “reservada y prioritaria”, remitida el 12 de mayo por el Ministerio de Asuntos Exteriores que dirige esa señora con aspecto de monjita recién salida del obrador llamada Arantxa González Laya a todas las embajadas españolas. Si usted creía que nuestras legaciones, que anualmente cuestan al contribuyente en torno a los 1.800 millones, estaban para defender los intereses estratégicos de España en el exterior, colaborar con la expansión de nuestras empresas y ayudar a los nacionales en dificultades allí donde se encuentren, estaba muy equivocado. Para la señora Laya, el servicio exterior está para difundir por el mundo la doctrina del feminismo radical y la buena nueva del movimiento LGTBI. Para pregonar lo guay que es Pedro Sánchez y sus ministros y ministras, porque la cosa del género es también “métier” de nuestros embajadores y embajadoras. Poco nos pasa.

“A lo largo de la próxima semana –prosigue la circular– se conmemoran diversas efemérides vinculadas a la diversidad y la defensa de los derechos humanos LGTBI, en concreto:

-El 17 de mayo se conmemora el día internacional de la lucha contra la homofobia, la transfobia y la bifobia.

-El 1 de julio de conmemora el aniversario de la ley 13/2005 sobre matrimonio igualitario.

-A lo largo de los meses de junio y julio se celebran en muchas ciudades del mundo los eventos del Orgullo LGTBI (en Madrid está previsto que tengan lugar los días 28 de junio a 4 de julio).

Estas conmemoraciones son una buena ocasión para poner de manifiesto el avance de España y de la sociedad española en la aceptación de la diversidad y en la configuración de un espacio seguro y de inclusión para las personas LGTBI. El argumentario de mensajes y datos que se remite en archivo adjunto tiene por objeto sustentar acciones específicas desde nuestras Representaciones para poner énfasis en la generación de reputación para nuestro país. La Dirección General de Comunicación, Diplomacia Pública y Redes enviará material adicional a los encargados de contenidos digitales”.

Como aquí contaba Antonio Rodríguez el martes 18, la señora ministra tiene a bien dejar al criterio de cada diplomático la aplicación de la circular LGTBI según el contexto local, “en tanto redunde en beneficio de la imagen y reputación de España en cada país, para su uso en eventuales contactos y gestiones con interlocutores institucionales o de la sociedad civil, actos específicos, acciones de comunicación digital o inclusión en actividades locales". Laya recuerda que “entre el 1 de junio y el 1 de julio se celebrará en la Red de Centros Culturales de España la segunda edición de “Armarios Abiertos…”.

No merece la pena, en fin, seguir explayándose en una circular que es un monumento a la estulticia y que a la vergüenza ajena añade el bochorno de ver cómo se dilapida el dinero del contribuyente en operaciones de partido al servicio de postulados ideológicos reñidos con los intereses del Estado. González Laya es un ejemplo más de un Gobierno formado por diletantes de la política, gente sin la menor experiencia de gestión que, a su general ignorancia, une un acendrado sectarismo al lado del cual el Gobierno Zapatero, que ya venía con sus Pajines puestos, parece el consejo rector de la Real Academia Sueca de Ciencias. Todo es ideología de garrafón en gente reunida no en razón a los méritos profesionales o académicos sino a sus relaciones de amistad con el jefe de la banda y/o sus adláteres. Un Gobierno, con sus cientos de altos cargos, de amiguetes, de enchufados, en el que es difícil deslindar si la ignorancia prevalece sobre el sectarismo o viceversa, y que en el caso concreto de Laya mezcla ineptitud y arrogancia a partes iguales. Una ministra de Exteriores sin idea de lo que es la carrera diplomática ni las relaciones internacionales, empeñada en convertir nuestras embajadas en puntos de atención al cliente LGTBI y exaltación del feminismo más radical.

Las consecuencias de contar con una diletante pagada de sí misma al frente de Exteriores se resumen en una palabra: Marruecos y la reciente crisis de Ceuta, un episodio que ha puesto de manifiesto la irrelevancia en que ha caído España bajo este Gobierno, en un proceso de decadencia que inauguró Zapatero y continuó Rajoy y su dolce fare niente. Fue esta señora la que se empeñó en traer a España con nombre falso al líder saharaui enfermo de covid para ser tratado en un hospital. Ella, la que consiente que el Falcon de la Presidencia de la República Argelina aterrice en la zona militar de la base de Zaragoza, y que del mismo se apee una comitiva que sería escoltada hasta el hospital de Logroño por la Guardia Civil motorizada. Demasiadas pistas para unos servicios de inteligencia tan finos como los marroquíes y para una diplomacia que, en este caso sí, se sabe perfectamente la lección: “Hay actos que tienen consecuencias y se tienen que asumir”.

La aberración esquizoide (“En las embajadas y consulados habrá un cartel al público con el siguiente mensaje: `Aquí respetamos tu orientación sexual y tu derecho a la identidad de género´”, recogido por Antonio Rodríguez en Vozpópuli) en que esta señora ha convertido nuestro servicio exterior es perfecto trasunto del sindiós en que el señor Sánchez ha convertido España. Un barco a la deriva, a merced de cualquier atisbo de tormenta, con un tipo corto de remos en el puente de mando. "Me gustaría empezar por recordar a una persona fundamental en la historia del PSOE y en la de la UGT que ha sido mancillada en los últimos meses por grupos políticos y gobiernos autonómicos: Francisco Largo Caballero. Un sindicalista y un político consecuente con sus actos que como ministro de Trabajo promulgó la legislación social más avanzada de su época. Actuó como hoy queremos actuar nosotros". Palabras del sujeto en el 43º Congreso de UGT celebrado esta semana en Valencia. Lo más relevante, lo amenazador incluso, son esas seis últimas palabras: “Actuó como hoy queremos actuar nosotros”. Toda una declaración de intenciones o el deseo de seguir la senda de un delincuente (“Si no ganamos las elecciones, iremos a la guerra civil”) que ni fue largo ni fue caballero y que se empeñó en embarcar a los españoles en un conflicto que, como le recordara Julián Besteiro, no tenía ninguna certeza de poder ganar, y cuyo resultado se concretó en cientos de miles de muertos, una larga dictadura y un atraso del que España tardó décadas en recuperarse.

Un personaje con plomo en las alas desde la noche del 4 de mayo, un político incapaz de gestionar mínimamente una crisis sanitaria que se ha llevado por delante la vida de 140.000 españoles y que, en su huida hacia adelante, decide entregarse a operaciones de supuesta prospectiva en un intento de escapar de una realidad cuyas dimensiones le sobrepasan. En esta columna se ha aludido muchas veces a la necesidad de diseñar un “proyecto de país” para el futuro, entendido ello como un empeño no partidario fruto de la reflexión de la sociedad en su conjunto, presidido por la voluntad de alcanzar el máximo consenso posible. Un trabajo entendido con la humildad del científico, no con la arrogancia del publicista. Un edificio construido con la piedra pulida de unas instituciones prestigiadas, una justicia independiente, unos medios de comunicación no corrompidos, un mercado de trabajo que no penalice el empleo, un sistema fiscal que incentive el emprendimiento, una educación no sectaria que premie el esfuerzo, una sanidad bien dotada, y así sucesivamente. En la España 2050 de Sánchez y Redondo, la prospectiva se confunde con la propaganda. Puestos a fabular, hubiéramos preferido un plan para “España 2055”, porque en la rima estaría implícita la síntesis, la solución de la charada.

La descomposición del Gobierno acelera la liquidación del Estado. Pere Aragonés acaba de jurar su cargo como presidente del Gobierno de Cataluña en representación del 26% del censo electoral catalán, exactamente el 26%, y en virtud de un Estado Autonómico que ampara la Constitución, y el recién llegado promete dedicar sus mejores esfuerzos a derribar esa misma Constitución de la que emana su poder. El desamparo de la mayoría de los catalanes continúa, frente al silencio cómplice del Gobierno, obligado a seguir pagando las letras que sus socios le pasan a cobro. Un Gobierno que no hace respetar la ley y consiente con la demolición del Estado de Derecho, ¿qué respeto va a merecer a propios y extraños? ¿Qué opinión puede tener Sidi Mohammed Ben Hassan Ben Youssef el Alaoui (Mohamed VI para los amigos) de este buscavidas de la política dispuesto a tolerar cualquier desmán con tal de seguir en la poltrona? La misma que cada día tiene un mayor número de españoles: datos de una encuesta (2.200 respuestas, con participación del 66%) realizada esta semana para una gran empresa: 32% PP (entre 142-145 escaños), 24% PSOE, 14% Vox (32-35 escaños), 10% Podemos, 7% Más País, 3% Ciudadanos. Los capos del Ibex ya han empezado a olfatear el cambio. A su lado siguen impertérritos Sánchez Galán (Iberdrola) y Álvarez Pallete (Telefónica), conscientes del riesgo que corren pero obsesionados con el señuelo de los fondos Next Generation EU.

Las ‘balas humanas’ de Mohammed VI
Jorge Mestre. okdiario 24 Mayo 2021

Mientras ‘Napoleoncito’ Sánchez andaba más ocupado en la puesta en escena de su ‘show’ del pasado jueves con su imaginario país de 2050, en Ceuta se vivía un ensayo de ocupación marroquí muy similar al del Sáhara occidental de 1975, pero ahora sin una intervención directa de su monarca. La izquierda política y mediática se han empeñado en hablarnos de drama humano y de crisis migratoria, pero una vez más abducidos por sus percepciones y sofismas ideológicos yerran en el diagnóstico. Lo hicieron con la crisis de 2008, lo volvieron a hacer con la crisis del coronavirus y lo hacen de nuevo con las ‘balas humanas’ de Mohammed VI a quienes ven como indigentes desamparados que entran en España para hallar mejor porvenir.

Hay diferencias de matiz entre lo ocurrido hace una semana con lo sucedido hace 45 años sobre el Sáhara español, pero el fondo es el mismo, tratar de ocupar territorio español que no les pertenece. En aquella ocasión, el monarca alauí se implicó abiertamente en la maniobra, no fueron 10.000 los civiles movilizados sino 350.000, el ejército marroquí también participó y los militares españoles respondieron minando la frontera.

Tras lo ocurrido esta semana pasada en Ceuta, las autoridades marroquíes han demostrado conocer mejor España que las españolas Marruecos. El rey Mohammed VI conoce las técnicas sofisticadas de ‘guerra híbrida’ que buscaban en este caso sin disparar un tiro la anexión de un territorio y encima no asumir responsabilidades y eludir posibles represalias al no intervenir directamente. Mandar a miles de personas al otro lado de la frontera sin apoyo militar me recuerda a la operación con la que Rusia se hizo con el control de Crimea hace siete años: enviar tropas sin bandera en una operación discreta pero muy bien organizada. Lo mismo que en Ceuta, pero aquí con civiles.

Por todo ello, España no puede tratar a Marruecos como si hablara con Francia o Portugal. Ninguno de estos dos últimos amenaza la integridad territorial española como sí lo hace nuestro vecino africano. Por ello, me sorprende ver con la facilidad con la que a estas alturas cualquier individuo puede atravesar la frontera de la playa del Tarajal sin impedimento alguno.

Hay que recordar que Ceuta y Melilla no están cubiertas bajo el paraguas protector del artículo 5 del tratado de la OTAN que obliga a todos los aliados a intervenir en auxilio de un país miembro cuando sufre una agresión. Dado que España se quedará sola ante cualquier problema con Marruecos en nuestras ciudades autónomas, es obligación del Gobierno de erigir un verdadero muro infranqueable que impida hechos como los vividos esta pasada semana.

La operación marroquí ha sido magistral y si no fue a más es porque los marroquíes finalmente decidieron cerrar el paso porque si se lo hubieran propuesto podrían haber conseguido introducir a 100.000 personas ante la mirada demagógica y atónita de una izquierda cercana al éxtasis por ver a una cooperante abrazándose con uno de los recién llegados, mientras la integridad territorial estaba bajo amenaza.

La izquierda española asiste siempre contemplativamente a los problemas nacionales desde su prisma ideológico y dogmático. Nunca aceptan sus voceros que la realidad empañe sus clásicos relatos de hojalata donde siempre aparecen desfavorecidos que luchan por abrirse paso en un mundo dominado por los explotadores del capital. Y Mohammed VI ha demostrado que sabe jugar, precisamente, con las astracanadas y contradicciones de la izquierda española para llevar a cabo su tentativa de país ocupante.

El golpista, el prófugo y el traidor
Rosa Díez. okdiario 24 Mayo 2021

El tripartito catalán se ha constituido cumpliendo todas las previsiones. Para proseguir con la dinámica puesta en marcha cuando Zapatero pronunció aquello de que “España hará lo que decidan los catalanes”, la primera y sonada renuncia expresa a la soberanía nacional, los socios políticos de Sánchez han constituido el primer Gobierno de la democracia impulsado por golpistas y tutelado por prófugos de la Justicia. Con esta nueva vuelta de tuerca España ha entrado con nota en la historia de la anomalía democrática europea: no sólo tiene un Gobierno “nacional” integrado –y orientado en sus políticas- por comunistas adoradores de Lenin y defensores de regímenes totalitarios sino que promueve y apoya la constitución de un Gobierno regional entre y por aquellos que dieron un golpe contra la democracia y que prometen, solemnemente, que volverán a hacerlo.

Habrá quien oponga a esta argumentación que Sánchez tenía su propio candidato, que este no es el Gobierno que a Sánchez le hubiera gustado para Cataluña. Craso error; no olviden que el candidato de Sánchez ha suplicado un acuerdo con los golpistas condenados en firme para gobernar con ellos, lo que legitima de facto su promesa de “lo volveremos a hacer”. O sea, este no es el Gobierno de Sánchez estricto sensu porque no lo preside su candidato, pero no porque no pretenda lo mismo, de fondo, que lo que Illa ha venido defendiendo. ¿Acaso no recordó Illa al presentar su candidatura que el PSC, su partido, siempre ha defendido que Cataluña es una nación? Y no me digan que todas las ideas son defendibles; porque esa proclama no es una cuestión “ideológica” sino contraria de forma y fondo a la esencia misma de la Constitución.

Pero para no quedarnos con lo que podría ser considerado un supuesto de futuro no verificable (qué hubiera hecho Illa diferente si hubiera presidido el Gobierno en coalición con los golpistas) vamos a fijarnos en lo que hace Sánchez tras la constitución de este Gobierno que es, en sí mismo, un atentado contra la sociedad plural y democrática.

Empecemos por un ejemplo práctico. Hemos conocido que uno de los acuerdos del pacto de Gobierno entre los golpistas encarcelados y los golpistas prófugos de la justicia es echar a la Policía Nacional del centro de Barcelona, crear un «Museo de la represión” y transformar la Jefatura de Policía de la Vía Layetana en un “centro memorial de la lucha antifranquista”, lo que califica como “franquistas” a las Fuerzas de Seguridad que durante el golpe del 1-O protegieron las libertades de todos los catalanes. Pues bien; este acuerdo tiene un antecedente en otro adoptado por el Ayuntamiento de Barcelona que aprobó una moción para “reconvertir la Jefatura Superior de Policía en un centro memorial de lucha antifranquista”. Una propuesta presentada por ERC que contó con el apoyo de las fuerzas independentistas, los comunes y el PSC. O sea, ese acuerdo infame que aparece en los pactos de los golpistas fue sostenido y apoyado previamente por el PSC. Los mismos perros con distintos collares.

Pero lo verdaderamente determinante es la primera reacción de Sánchez ante la constitución del Gobierno tutelado por un preso y un prófugo. Sánchez les ha prometido reunir de forma inmediata la Mesa de la traición, la Mesa constituida cuando necesitaba sus votos para formar Gobierno y apalancarse en el poder y que supuso un acto de traición a la ciudadanía y a la soberanía nacional, un golpe a la democracia y a la Constitución perpetrado desde el Ejecutivo de la Nación.

A pesar de que Illa declare –para confundir a quienes quieren dejarse engañar, como siempre- que “la autodeterminación no es posible porque Cataluña no es una colonia…”, lo cierto es que Sánchez sigue tomando decisiones para que el derecho de autodeterminación sea efectivo y una parte de los españoles puedan decidir el futuro de toda España. Para eso se ha constituido la “mesa bilateral de diálogo, negociación y acuerdo para la resolución del conflicto político”, que ese es el título que define el objetivo de esa Mesa, rubricado en papel oficial del Gobierno de España. Ningún Gobierno de España se atrevió a firmar bajo el escudo de España un atraco de tal dimensión a los principios democráticos.

En cualquier democracia de nuestro entorno, en el supuesto de que sus gobernantes hubieran intentado perpetrar un ataque de esas características al orden constitucional, se hubiera producido una reacción inmediata en defensa de la democracia y de los derechos de ciudadanía. Ninguna sociedad democrática hubiera consentido el atraco a la democracia que supone que el Gobierno de su país proclame que va a iniciar, fuera del Parlamento, un proceso para mercadear con los derechos de ciudadanía de todos los españoles.

Toda sociedad democrática se rebelaría contra su Gobierno si este se atreviera a calificar de “conflicto político” a un golpe contra la democracia perpetrado desde una de sus regiones y encabezado por sus autoridades autonómicas.

Toda sociedad democrática se enfrentaría a un presidente de Gobierno que asume la filosofía de los golpistas, una vieja fórmula totalitaria que equipara a los demócratas con sus enemigos, pues ese y no otro es el significado de calificar como “conflicto” los actos delictivos.

Cualquier sociedad democrática consideraría que su Gobierno está incurriendo en un acto de complicidad con los delincuentes al proclamar que suscribirá acuerdos con unos tipos juzgados y condenados por los más graves delitos contra la democracia que no sólo no se han arrepentido sino que se comprometen a trabajar, ahora otra vez desde el Gobierno autonómico, para consumar sus delitos.

Bueno, pues eso es lo determinante del momento actual. Lo que verdaderamente importa para el futuro de nuestra democracia no es lo que digan el representante del golpista encarcelado y del golpista prófugo, sino lo que está dispuesto a hacer el tipo que vive en la Moncloa, el presidente del Gobierno de España. Cuando Sánchez se compromete –y ya lo ha hecho- a iniciar de forma inmediata el “diálogo” con el nuevo Gobierno de Cataluña, hemos de recordar que van a “dialogar” para encontrar un acuerdo sobre la cesión de soberanía, que van a “dialogar” sobre la fórmula para ceder en esa Mesa el derecho que tenemos todos los españoles a decidir sobre el futuro de España. O sea, que le llaman “diálogo” a la cesión al chantaje.

Sánchez sabe –como los golpistas y sediciosos- que con elecciones libres y democráticas nunca podrán privar a los españoles de los derechos que nos reconoce la Constitución. Por eso aceptó constituir una Mesa al margen del Parlamento que legitima la trayectoria golpista de quienes la impusieron para apoyar su investidura; y por eso, para seguir en el Gobierno e ir demoliendo la democracia y liquidando el sistema del 78, sigue apoyando un instrumento que desborda el sistema democrático y nos acerca al modelo totalitario de quienes dieron el golpe el uno de octubre de 2017 y hoy siguen en el Gobierno de Cataluña.

La pregunta es hasta cuándo la sociedad española va a seguir adormecida, inconsciente de que nos están robando lo más sagrado, los derechos de ciudadanía. La pregunta es qué más tiene que ocurrir para que salgamos a la calle en defensa de la democracia.

2050. Pedro Sánchez sigue plagiando. Ahora, ¡a Manuel Chaves!
Pedro de Tena. Libertad Digital 24 Mayo 2021

Este señor Sánchez y su "turco" han plagiado el plan de Chaves para ganar las elecciones pero lo han vestido de décadas en plan Tito Livio barato.

Cuando estallaba el obús propagandístico 2050, reventado por el escudo antibombardeo ideológico proporcionado por la invasión de Ceuta - (¿qué pasaría si España mandara 10.000 ciudadanos a Gibraltar, pongamos, a comprar tabaco? o ¿por qué no se recuerda que lo del 711 pasó con menos de 10.000 efectivos?, ironiza mi amigo y profesor Rafael Quirós) - , pensé en Manuel Chaves.

Sólo días después de que el régimen marroquí empuñara la excusa del desastre diplomático español – eso de falsificar con nocturnidad y alevosía la identidad de uno, o dos, dirigentes del Frente Polisario, toreando a la Justicia Española -, va Pedro Sánchez y su corte monclovita y nos dicen a los españoles cómo va a ser nuestro futuro, siempre, eso sí, que los socialistas sigan gobernando. Y, oigan, no se me vino a la cabeza más que Manuel Chaves González, ex presidente del PSOE, ex presidente de la Junta de Andalucía y, en la actualidad, condenado por el robo político más grande jamás contado que yo sepa, que es, y que sigue siendo, el caso de los ERE.

Manolo Chaves, que, además, es caballa de Ceuta, hijo de militar franquista de alto rango y madre falangista de correaje negro, fue a menudo ridiculizado por su forma de hablar, por su supuesta inclinación a la negligencia, por su uso "distraído" del dinero público andaluz o por su desparpajado nepotismo, tanto de familia y como de partido. Pero no se le hace justicia. Pudo tener esos defectillos pero, salvo el primero, los demás son casi connaturales y están compartidos por muchos socialistas de pedigrí. Sólo hay que pensar en la señora del presidente Sánchez o algunos de sus amigos para darse cuenta de que la nave sigue yendo donde mismo.

¿Y por qué me acordé del señor Chaves? Porque el "cabezón", que así le llamaban los amigos, tiene los derechos de autor de una operación propagandística muy parecida a la monserga del año 2050. Tan parecida es que no tengo más remedio que considerarlo un plagio. En este caso no estamos ante un plagio textual sino ante un plagio conceptual. Chaves y su agencia de anuncios, que no eran tontos en absoluto, fueron más hábiles que este plagiario de Sánchez que sólo ha mencionado a España, claro, a una fecha redonda y arbitraria, 2050 y a un apellido largo, insípido y sin mordiente, Fundamentos y propuestas para una estrategia nacional de largo plazo.

Pero el original, el de Manuel Chaves fue brillante, incisivo, ideológico, penetrador: La segunda modernización de Andalucía (la primera, fue, como es de cajón, el triunfo del PSOE de 1982). Con este título se apropiaba de un plumazo del símbolo y el sentimiento de "lo moderno", que identificaba naturalmente con el PSOE y su Junta de Andalucía, y dejaba en el cuarto oscuro de lo viejo, lo arcaico, lo rancio y lo obsoleto al PP de entonces. Fue una gran operación de propaganda inaugurada tras el paso del año 2000 y en 2006 tuvo una revisión al alza sin haberse hecho balance alguno de nada. Incluso tuvo casi un libro de estilo en 2009. Mientras acontecía el prodigioso acontecimiento, se consumada el fraude de los ERE en las alcantarillas. Son así, señores.

Como en el caso de su plagiario, Chaves tomó dos decisiones de carácter totalitario. Una, no proceder democráticamente instando la constitución de una comisión parlamentaria por donde desfilaran expertos y sabios de todo tipo y condición para decidir qué era o no la modernización de Andalucía. Esto es, se marginaba a toda la oposición de su participación en un proyecto que podría haber dado pie a un programa de gobierno compartido a largo plazo. Lo que hizo fue espetarle a la oposición que el futuro era patrimonio del PSOE y de nadie más, a la bim, bom, bá.

La otra decisión fue convocar un consejo asesor de parte y de partido limitado (19 personas) donde no tuvieron cabida ninguno de los catedráticos, expertos, pensadores, empresarios o leídos y sabidos relacionados con el centro derecha. Puede repasarse la lista de sus asesores y no cabe duda alguna. Era la segunda parte del planteamiento totalitario de la cuestión. El futuro sólo podía ser patrimonio del PSOE, como ahora, y el mensaje incluía la desesperanza para un centro derecha andaluz que las perdía todas desde 1982.

Sin embargo, Chaves, que puede ser lento o flojo, pero nunca ha sido tonto, no se atrevió con las décadas y se plantó en una legislatura. Lo que quería era, sencillamente, ganar las elecciones de 2004. Pero este señor Sánchez y su "turco" han plagiado el plan de Chaves para ganar las elecciones pero lo han vestido de décadas en plan Tito Livio barato. Tan de seda, asesores y coordinadores (113 he contado) han vestido a su improvisada mona que al final se ha visto que lo hay debajo es simplemente una mona y, para más inri, un plagio conceptual de quien se vistió de genio prospectivo para ganar unas elecciones con escándalos miles, que, en caso de Sánchez, ya vendrán. Chaves no era un burro. Otros, sí.

Plagiando, aunque maltratando al maestro Muñoz Seca, valga este final hasta 2050:

"Tengo un borrico canelo,
más sabio que un profesó,
con orejas de ministro
y ojos de gobernaor.
Rebusna como si fuera
plagiario presidencial
y se come hasta el pesebre
como cualquier consejal.
Ve el futuro pero en Ceuta,
no vio daño nacional,
que de lejos ve estupendo,
pero, de cerca, fatal"

Aragonès renueva las amenazas separatistas
Nadie puede extrañarse de que el programa del nuevo Ejecutivo regional catalán consista fundamentalmente en saltarse la ley y destruir la democracia
EDITORIAL Libertad Digital 24 Mayo 2021

La sesión de investidura de Pere Aragonès como nuevo presidente de la Generalidad contó con la participación destacada de Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por sedición y malversación de fondos públicos al que el propio Gobierno catalán, faltaría más, concedió el oportuno permiso penitenciario.

El golpista Junqueras fue recibido con todos los honores a las puertas del parlamento regional de Cataluña, a cuyo interior accedió entre ovaciones y con el puño en alto para que no quede ninguna duda de quién ha gestionado este pacto de gobernabilidad que deja en manos de ERC y JxCat las riendas de la Generalidad.

Si ya resulta anómalo que un personaje condenado por intentar un golpe de Estado pueda asistir a este tipo de actos institucionales, más lo fueron las palabras del flamante presidente regional catalán que, en su primer discurso como presidente, confirmó su intención de romper nuevamente el orden constitucional al anunciar la celebración de un referéndum de independencia.

Sin embargo, nadie puede extrañarse de que el programa del nuevo Ejecutivo regional catalán consista fundamentalmente en saltarse la ley y destruir la democracia, tratándose de un Gobierno pactado por dos golpistas encarcelados, Sánchez y Junqueras, y un prófugo de la Justicia, Puigdemont, que permanece agazapado en tierras belgas para no hacerles compañía en la cárcel.

Una sentencia demasiado benévola para la gravedad de los delitos juzgados y la esperanza fundada en unos indultos que podrían producirse a muy corto plazo dan alas a los sediciosos para renovar sus amenazas contra el régimen constitucional español. Pero es la presencia de Sánchez en La Moncloa lo que da sentido a este ataque permanente a la democracia y el Estado de Derecho, perpetrada por los separatistas a lomos de un Gobierno autonómico.

Junqueras y Puigdemont saben que tienen a Sánchez en sus manos y en tal condición actúan. La vergüenza ocurrida en el parlamento regional catalán el pasado viernes es solo una etapa más de un viaje hacia el precipicio al que Sánchez pretende llevar a toda España, con el único propósito de seguir en el poder.

Eric Zemmour y la gran sustitución: Incluso cuando Francia estaba ocupada corría menos riesgo
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 24 Mayo 2021

«Ola migratoria», «gran sustitución»… Para Eric Zemmour «Francia se ve morir». El ensayista y periodista francés ha vuelto a alzar la voz, tal y como están haciendo otros intelectuales en el país vecino, frente a un fenómeno descontrolado que está poniendo en riesgo la continuidad de la cultura y la civilización francesas. Un 10% de la población en Francia es de origen africano o magrebí. La mayoría profesa el islam, y un alto porcentaje vive al margen de la legislación y de la cultura francesas. Han creado ghuetos en todas las ciudades, en los que la policía, la cultura y el estado francés están ausentes. Son verdaderos enclaves africanos o magrebíes, económicamente degradados y socialmente marginados. Lo políticamente correcto consisten ahora en no criticar ese fenómeno, so pena de ser tirado de islamófobo, mientras el antisemitismo vuelve a extenderse por el país y el prestigioso sistema educativo vive la autocensura. Terrorismo yihadista, miedo en las aulas, fanatismo religioso, desprecio por los derechos humanos y por las libertades púbicas. La falsa equivalencia de las civilizaciones y el relativismo cultural han hecho pagar un altísimo precio a la República, que se dirige en plena crisis hacia un proceso de refundación.

El viernes 21 de mayo, Éric Zemmour se enfrentó al ex ministro de Asuntos Exteriores Hubert Védrine en el programa diario Face à l’info de CNews. Durante su cara a cara, los dos hombres hablaron de la posición de Francia en el plano internacional y de su futuro. El ensayista pintó un panorama poco halagüeño de un país en el que se multiplican los actos de incivilidad y en el que los agentes de policía son cada vez más atacados. Al tiempo que subrayaba que los franceses estaban «lúcidos», Eric Zemmour se hizo eco de las palabras del historiador Pierre Nora, según el cual «los franceses saben que tienen un futuro, pero no tienen futuro».

«Siempre estoy del lado de los que dan la alarma»: Éric Zemmour respaldó la tribuna de los militares franceses alertando de la inminencia de una guerra civil.

Según el ensayista, el problema de los franceses es doble. Por un lado, Francia se enfrenta a «un declive relativo» en el mundo. Según él, el país, normalmente percibido «como una gran potencia», «se ve a sí mismo en declive a simple vista». Así lo demuestran, según él, los fracasos asociados a la epidemia de Covid-19, especialmente en la carrera de las vacunas.

Francia, además, está siendo atacada desde dentro. «Francia ve que va a morir: sufre una fenomenal ola migratoria, una transformación de la población inédita en la historia de este país. Y una increíble sustitución de una población por otra, de una civilización por otra», dice Éric Zemmour a Hubert Védrine. Y añade: «Se ve morir delante de ella. »

Esta observación es para él una obviedad, y es lo que explica el pesimismo de los franceses, reconfortados en la idea de que no pueden hacer nada para combatirla. Sin embargo, el pesimismo nos permite actuar, intentar algo, nos recuerda. Para Éric Zemmour, hay una necesidad urgente: «Debemos desridiculizarnos. Es necesario afrontar este gran problema que es el riesgo de muerte de Francia por la sustitución de la población y de la civilización por otra». «No es un tema menor. Incluso cuando Francia estaba ocupada, corría menos riesgo», concluye.

«Hablamos Español» recrimina al PP su falta de apoyo en la Comunidad Valenciana
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 24 Mayo 2021

La asociación de defensa del derecho al uso del español y en favor de la libertad lingüística, «Hablamos Español», ha emitido un comunicado donde se congratula del éxito de sus recientes manifestaciones en la Comunidad Valenciana en defensa de la lengua española y recrimina al PP su incomprensible falta de apoyo, al tiempo que agradece el de C’s y VOX en la Comunidad. Por su interés reproducimos comunicado:

«Esta mañana, cinco caravanas de coches han recorrido las calles de Castellón, Valencia, Alicante y desde Requena hasta Utiel. Nos dijeron que era arriesgado convocar simultáneamente en cuatro localidades, pero nosotros sabemos que nuestros colaboradores son numerosos y estábamos convencidos de que las protestas serían un éxito.

Nuestras manifestaciones motorizadas han marcado el momento de inicio de la recogida de firmas a favor de nuestra ILP de Libertad de Elección de Lengua, que llevaremos a votación en las Cortes Valencianas. Hoy hemos llenado los primeros pliegos de firmas y cada vez estamos más seguros de que conseguiremos sustituir la inaceptable ley de plurilingüismo y demás normativas contrarias a los derechos lingüísticos de los hispanohablantes, por una ley homologable a las que rigen en todos los países con cooficialidad lingüística, gobierne quien gobierne; es decir, una ley respetuosa con lo que significa que una lengua sea oficial.

Nos aplaudían por las calles y desde las ventanas y, durante toda la mañana, hemos estado recibiendo llamadas de personas que veían nuestro número de teléfono en los carteles que llevábamos en los coches y querían sumarse a nosotros. Hemos de destacar que hoy, además de familias preocupadas por la progresiva exclusión del español de la enseñanza de sus hijos, hemos recibido muchas llamadas de profesores y de jóvenes que estudian en ciclos de formación.

Apoyo de partidos políticos a nuestras reclamaciones.
Los días previos a la manifestación nos hemos dirigido a los partidos políticos y les hemos presentado nuestra propuesta, sintetizada en el manifiesto que hemos leído hoy. Vox ha mostrado su conformidad con la totalidad de lo que reclamamos. También Ciudadanos se ha declarado a favor de nuestras propuestas, lo que supone un cambio sustancial respecto a la anterior etapa de este partido en la Comunidad Valenciana y lo celebramos mucho. Hasta ahora, solo Marta Martín se había mostrado a favor. En el acto previo al inicio de la manifestación han acudido a saludarnos dirigentes destacados de ambos partidos, como José María Llanos o Fernando Giner en Valencia, y Ana Vega y Juan Ignacio López Bas en Alicante.

En cuanto al Partido Popular, nos ha sido imposible lograr su apoyo. Una vez más no se han mostrado favorables a la libertad de elección de lengua. Sabemos que en Valencia se ha presentado ante la prensa alguna persona del partido. En las localidades castellanohablantes de Requena y Utiel han mostrado su apoyo sincero representantes del Partido Popular, pero desde más altas instancias del PP se han desmarcado de nuestra manifestación, como siempre. Lamentamos tener que decir que su actitud hacia nosotros ha sido especialmente desconsiderada a lo largo de la semana.

Tal vez sea debido a la política lingüística de corte nacionalista que el partido aplica en Galicia, o que dirigentes del PP de Valencia como M. José Catalá, contrarios a la libertad de elección de lengua, estén postulándose para ocupar puestos de relevancia en el partido. No nos gusta tener que emitir un comunicado en estos términos, pero creemos que debemos hacerlo. Si no decimos la verdad, si consentimos esta confusa ambigüedad, nunca conseguiremos que cambien su postura. Seguiremos intentándolo y también seguiremos haciéndolo con el PSOE, ya que nuestra propuesta se aplica en todas las democracias europeas gobernando partidos de su mismo color político. La enseñanza en lengua materna no es de derechas ni de izquierdas, sencillamente, es buena.»

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Que no digan que somos de Vox
Carmen Álvarez Vela. https://gaceta.es  24 Mayo 2021

Marruecos utiliza a sus propios menores como carne de cañón y nosotros rematamos la jugada repartiéndolos como trozos de carne por toda España. Todo para sentirnos mejor, que no digan que somos insolidarios. Que no digan que somos de Vox. Mientras muchos padres buscan a sus hijos sacados del colegio para cruzar la frontera -así se las gasta el país vecino-, aquí los mandamos a la otra punta de la península y sacamos pecho. ¡Qué buenos somos! Eso sí, los que toman tales decisiones no viven cerca de un centro de menores, de eso pueden estar seguros.

Me pregunto, ¿quién está pensando en el bien real de cada uno de esos niños que ha sido arrancado de los brazos de sus padres? ¿De verdad, alguien que conozca los centros de menores puede creer que es la mejor solución vital para ellos existiendo la posibilidad real de reencuentro con sus padres? Pregunta final y retórica, ¿no será que a los políticos les ciega la foto?

La política puede ser buenista o no, las personas deberían ser bondadosas. Pero no me negarán que es mucho más cómodo defender políticas supuestamente solidarias que sólo cuestan el tiempo que tarda uno en poner un tuit.

El buenismo se diferencia de la bondad en que el primero es lejano y colectivo, por lo tanto, mucho más sencillo. La bondad es privada, costosa y se dirige a alguien con nombre y apellidos.

De esta España en descomposición que el sanchismo ha entregado a nacionalistas, filoetarras y demás hispanófobos, las grandes olvidadas son, sin duda, Ceuta, Melilla y Canarias

Lo que más llama la atención del progre español depositario de todas las esencias del buenismo es que sus sentimientos solidarios nunca van destinados a sus compatriotas.

No veo solidaridad con esos ceutíes encerrados en medio del caos y el miedo: diez mil personas que entran en una noche en una ciudad de ochenta mil habitantes es mucho. Tampoco con nuestras siempre infradotadas y maltratadas fuerzas de seguridad ante las avalanchas. Pese a las devoluciones, cientos de personas deambulan por las calles de Ceuta entre coches y escaparates destrozados. Se supone que han llegado allí como consecuencia de una crisis humanitaria, pero cuando esto acabe serán los ceutíes los que no puedan abrir sus tiendas ni utilizar sus coches para trabajar. De esto no se habla.

Desde Melilla, se observa todo esto con miedo al efecto repetición. Los melillenses llevan años hartos de los saltos de los subsaharianos a los que se han unido ahora los marroquíes.

Nuestro vecino del sur percibe con toda claridad que España vive uno de los momentos más débiles como nación.

Tampoco interesan al progre buenista que destila solidaridad por todos los poros de su piel las Canarias, si no es para ir a tomar el sol. Con las islas invadidas, de forma literal, por un aluvión constante de llegadas de fornidos inmigrantes como nunca ha habido y el sector turístico cerrado por la pandemia, lo más probable es que lo que le importe sea el bienestar de los ‘migrantes’ alojados en hoteles y, por supuesto, el habla canaria. Cuidado con los canarios que se quejen por la debacle económica y social que sufren, son tachados de xenófobos. Sabedores que las imágenes de la invasión se han emitido en toda Europa, los canarios se preguntan si las islas recuperarán su capacidad de atraer al turista. Esto es un drama para ellos, por tanto, lo es para todos los españoles.

De esta España en descomposición que el sanchismo ha entregado a nacionalistas, filoetarras y demás hispanófobos, las grandes olvidadas son, sin duda, Ceuta, Melilla y Canarias, que se llevan la peor parte. Basta no hacer nada para que Marruecos se haga con ellas por la vía de los hechos. Nuestro vecino del sur percibe con toda claridad que España vive uno de los momentos más débiles como nación. La falta de patriotismo, que algunos confunden de forma estúpida con nacionalismo, el desgobierno de una España dividida en taifas y el total desinterés por la defensa de nuestras fronteras, son una ocasión perfecta para Marruecos que sabrá aprovechar.

El sorpresón

Alfonso Ussía. https://gaceta.es 24 Mayo 2021

Se me antoja muy coherente que el nuevo presidente de la Generalidad de Cataluña se llame Pere —pronúnciese Pera—, Aragonés.

Cataluña fue Principado del Reino de Aragón, del mismo modo que Barcelona, Condado Soberano del Rey de España tras la fusión de los dos Reinos, el de Castilla de Isabel y el de Aragón de Fernando. Ese, y no otro, fue el motivo del uso de Don Juan De Borbón del título de Conde de Barcelona durante su exilio y hasta su fallecimiento. Sólo el Rey de España puede ser Conde de Barcelona, y de ahí la elección. Estamos, pues, ante un hecho de alta tradición histórica. Un Aragonés al frente de la Generalidad, un descendiente del Principado habitando el Palacio de San Jaime. Pere –pronúnciese Pera- Aragonés es hijo de un gran empresario hostelero y nieto de un apreciado alcalde del franquismo, y forma parte de ERC por razones de complicada explicación. Pero el apellido Aragonés es mucho más representativo que Junqueras. Para mí, Junqueras fue un buen guardameta reserva del Real Madrid, del que guardo muy agradable memoria. Y la presidente del Parlamento de Cataluña, de buena familia, se apellida Borrás, pero Borrás no es como Aragonés. Los Borrás de mi vida son dos. Rafael Borrás, gran editor y buen escritor, y el “Juego de Magia Borrás”, que me traían los Reyes Magos cuando no sabían que lo tenía repetido.

«A ti lo que más te hiere/ y además, te desespera/ es que no sabes que Pere/ debe pronunciarse Pera»

Mi primer encuentro con la pronunciación de Pera en lugar de Pere acaeció en una cena de los Cavia en ABC. El ganador del Mariano de Cavia de aquel año de 1995 fue Octavio Paz, y el presidente del Jurado presidido por el poeta catalán Pere –pronúnciese Pera-, Gimferrer, lo conformaron el extraordinario y recientemente fallecido poeta valenciano Jaime Siles, José Miguel Ullán, Jóse María Amusátegui, el banquero, y Blanca Berasátegui, muy obediente con Luis María Anson. En aquella cena, celebrada el 14 de junio de 1995, me sentaron frente a frente con el formidable escritor y columnista murciano Jaime Campmany, de noble ascendencia catalana. A mi lado, Antonio Mingote, y junto a Jaime, Fernando Luca de Tena que masticaba los lomos de rodaballo de Jockey con la boca abierta. Presidió el acto la Reina Doña Sofía.

El discurso de Pere –Pera-, Gimferrer se hizo interminable. Le envié a Jaime Campmany estas rimas con mi esperanza deshabitada. “El Pere que greñas peina/ tiene la palabra sabia/ Pero si habla más, la Reina/ no vuelve a venir al Cavia”. Y Jaime me respondió en el mismo programa: “A ti lo que más te hiere/ y además, te desespera/ es que no sabes que Pere/ debe pronunciarse Pera”. Y cayó la venda de mis ojos.

Rufián le ha pedido a Aragonés que retrase lo de la independencia de Cataluña porque su único ingreso fijo proviene del Congreso

Lógicamente, una región de España en la que Pere se pronuncia Pera, tiene que aspirar a la independencia. Lo mismo –lo aprendí años más tarde- que “pasa la pilota” no significa que en ese momento transcurra por ahí una comandante de Iberia. Se traduce por “pasa el balón”, y ello confirmó mis temores. Cataluña iba lanzada a la independencia y en Madrid –pronúnciese Madrit-, no teníamos puñetera idea de lo que se avecinaba. Un pueblo que no puede soltar la exclamación “¡Eres la pera!” sin decir “¡Eres el Pedro!” no encaja en España, y más aún, si España le roba. Le roba y humilla, que ahí tenemos a los Pujol, que han entregado su vida a la independencia de Cataluña y los quieren meter en la cárcel. Porque Rufián, que es de ERC como Aragonés y Junqueras, es oriundo de Almería, y según tengo entendido le ha pedido a Aragonés que retrase unos años lo de la independencia de Cataluña porque su único ingreso fijo proviene del Congreso de los Diputados de España. Siempre pasa lo mismo. Los bellos ideales, los frondosos sueños de la liberación chocan con los intereses particulares, y el horizonte de la independencia se nubla por las brumas.

Pero esas cosas se advierten. Que de golpe me entere que en Cataluña mandan los independentistas, es algo que me ha sorprendido y alertado desagradablemente. Eso sí, lo comprendo. Lo de Pere y Pera, en mi humilde opinión, es de una contundencia insuperable, o insuparapla. Un motivo más. Vaya sorpresón.
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