AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 2  Junio  2021

Tenía razón la plaza de Colón
José Alejandro Vara. vozpopuli.es 2 Junio 2021

Tenían razón. Los de Colón tenían razón. Les llovieron burlas y denuestos cuando, hace dos años, denunciaron trágalas y componendas del Gobierno con los sediciosos del procés. Los predicadores de la pacificación y apóstoles del ibuprofeno respondieron con insultos e ironías: "El trifachito alucina, dice que España se rompe". La plaza de Colón pasó a ser 'la foto de Colón', paradigma del facherío que la izquierda reaccionaria, valga la redundancia, convirtió en escupidera. Cs, PP y Vox, representantes del voto de media España, frenaron con su iniciativa la mesa negociadora con los independentistas y con "relatores internacionales" que ya estaba en marcha.

Tenían razón. Ganaron el primer asalto. Ahora vuelven impulsados por un grupo de guerreros de la libertad. Ahí empujan Savater, Rosa Díez, María San Gil... y otros. Ya están redactados los indultos, y los golpistas, a punto de la excarcelación. El delito de sedición pasará a la historia y Puigdemont volverá a casa tan campante desde Waterloo. No eran inflamadas alucinaciones de la derecha, ni enormidades de trinchera o soflamas de la legión. Los hechos le han dado la razón. Colón acertó. Sus advertencias se concretan, sus denuncias cobran cuerpo, sus temores no eran vanos. El proceso de sacralizar a Cataluña como una región donde no rige la ley ha entrado ya en su fase decisiva.

Ahora enarbolan la teoría de 'las cuatro cos'. Los indultos serán un bálsamo para el país ya que vienen cargados de un capazo de 'concordia, cohesión, conciliación y convivencia"

Han desempolvado el viejo arsenal. “Halcones del PP, fascistas, trifachito, carcundia, ultraderecha...” Los heraldos propagandísticos de la Moncloa recitan de nuevo la inevitable letanía, ya oxidada. Escuchan el nombre de Colón y, como Pavlov, exhalan espumarajos en forma de apolillados insultos. Se frotan sus manos vacías y aplauden con cerril entusiasmo. Vuelta a las andadas.

El 4-M produjo en la izquierda una conmoción de la que apenas se ha recuperado. Pablo Iglesias permanece oculto semanas después de su dimisión. Ángel Gabilondo retornó quizás a algún convento. Iván Redondo flirtea con los barrancos y Pedro Sánchez encarga una ración de indultos. Es su manera de recuperar una iniciativa que los sondeos le niegan. De sacarle brillo a su perfil descascarillado. De mantenerse a flote hasta el final de la legislatura.

Obsequiar con un indulto a los sediciosos que le sostienen en el Gobierno es una apuesta muy arriesgada. El Supremo ha dicho que no. La Fiscalía, que tampoco. La opinión pública, que ni loca. Sánchez, sin embargo, está decidido. La factoría de ficción de la Moncloa ha puesto en marcha su maquinaria para convertir la afrenta en acierto, el desvarío en victoria.

Es tan pobre el argumentario del sanchismo que, de no ser por su pérfida toxicidad, movería a la lástima. Pretendieron primero equiparar la acción de la Justicia con la venganza y la revancha. Un intento indigerible que desecharon raudo porque se les volvía en contra. Buscaron luego una vía más técnica, casi ininteligible. Los expertos de Campos, ministro de Justicia, enarbolaron la versión de un indulto 'rápido, reversible, limitado', como si fuera la publicidad de crédito hipotecario. Nuevo intento fallido, como aquí dejó escrito Guadalupe Sánchez. Ahora enarbolan la teoría de 'las cuatro cos'. Los indultos serán un bálsamo para el país ya que vienen envueltos en un pegajoso mejunje de 'concordia, cohesión, conciliación y convivencia". Una ocasión histórica, pregonan. La hueca palabrería que cincela el torpe ingenio del gurú de Presidencia, marketing emocional de baratillo, eslóganes de crecepelo, consignas todo a cien.

Las urnas están muy lejos, piensa Sánchez. Después del verano, la tormenta habrá escampado. La memoria social es muy frágil. Nadie escapa a una buena sesión de bombardeo mediático. Hace dos años, el presidente del Gobierno renegaba de los indultos como Belcebú del Santísimo, y prometía detener a Puigdemont y traerlo de vuelta a casa. “Las circunstancias han cambiado”, excusan las cacatúas del oficialismo social-peronista, mientras recitan 'colón, colón, colón", como un coro de cencerros rayado.

Sánchez está convencido de que, mediante estos forzados artificios, logrará seducir a los secesionistas y, de este modo, se convertirá en Pedro I el Pacificador. En un principio se pretendía un nuevo Zapatero, que logró el desarme de los terroristas de ETA. Ahora quiere ser Toni Blair, muñidor del armisticio en Irlanda del Norte. Mañana, quizás, aspire a Obama y al Nobel de la Paz.

El problema es que sus artificios ya no cuelan, sus miserables astucias no calan, sus mensajes se ignoran y sus proclamas se desprecian. Desde el último Colón, que afectó electoralmente al PP pero no le pasó factura a la derecha, Sánchez ha perdido credibilidad, se ha convertido en su propia caricatura. Los sondeos le envían al despeñadero, mientras la derecha se reagrupa y crece. El 4-M fue algo más que una fecha y que una urna. Fue la réplica estruendosa e incontenible del espíritu de Colón.

Pedir respeto es fascista
Jorge Vilches. vozpopuli.es 2 Junio 2021

Si preguntásemos a los españoles para qué sirven los indultos a los golpistas, la absoluta mayoría contestaría que para que Sánchez siga en la Moncloa. Una encuesta de Tezanos diría que hasta Casado es partidario de indultarlos porque la venganza y la revancha no son principios constitucionales.

En 42 años hemos tenido gobiernos buenos, malos y regulares, pero ninguno tan desvergonzado, ni uno que haya contado con palmeros tan disciplinados. Están saliendo justificadores de la ignominia con una celeridad que demuestra un buen adiestramiento. Dicen, entre otras cosas, que desean la protesta en la Plaza de Colón para que se visualice el “trifachito”. Tienen ya preparadas las noticias y columnas hablando de “ultraderechistas”, “franquistas” y “fascistas” para catalogar a los que se manifiesten a favor del respeto a la ley y a las sentencias.

Incluso hablan del sentido de Estado que debe adornar a toda oposición, siempre que sea de derechas, claro, porque la izquierda tiene bula. No olvidamos la oposición de Zapatero o el “no es no” de Sánchez. Pero, además, confundir el sentido de Estado con el interés particular de un político es lamentable. La identificación entre el apaño de un gobernante para seguir en el poder y el bien general es algo que no se leía en España desde la dictadura de Franco. Y es que el intelectualismo orgánico no cambia las formas.

La argumentación se completa diciendo que la oposición no es patriota. La deslegitimación de opositores por este camino es algo común en tiranos y totalitarios. Aquí lo intentan con un discurso burdo: si no se apoyan los indultos, no es patriotismo. De esta manera, los seis magistrados que firmaron el informe de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo contra los posibles indultos son antipatriotas. Los partidos y asociaciones que critican esa cesión al golpismo, también, así como los periodistas, escritores y académicos que censuran esa gracia del Presidente.

Al final, solo Sánchez es patriota, un visionario que quiere construir España con quienes quieren destruirla, que busca modernizar la Constitución junto a los que trabajan porque no exista, que gobierna una democracia con los mismos que se ríen de ella. Es el sanchismo en todo su esplendor: zafio en las formas y siniestro en el fondo.

Concordia y convivencia
La palabrería para justificar los indultos no será suficiente esta vez. Encadenar sustantivos vacíos que suenan bien en su cabeza no da como resultado la convicción ni la confianza de los españoles. Soltar que nos espera un “futuro mejor”, como ha dicho Sánchez, basado en la “concordia, la convivencia y la reconciliación" porque salgan a la calle unos golpistas que lejos de arrepentirse preparan la próxima, es tan insostenible como irresponsable.

La democracia española no va a mejorar porque sus detractores estén en la calle sin cumplir su condena, sino porque se demuestre que estamos en un Estado de Derecho, y que la Justicia es un valor universal basado en la ley, no un capricho particular y arbitrario. ¿Qué autoridad tendrán en adelante los tribunales cuando se cometan delitos contra el orden constitucional? ¿De qué vale la norma si un político pone “la voluntad” como el valor jurídico supremo? Si la ambición del gobernante está por encima de la ley, no hay diferencia con una dictadura.

El problema político actual es que el sanchismo y sus aliados comunistas y nacionalistas quieren dejar al margen de la vida pública a quienes no piensan igual. Resulta significativo que todos los que defienden el orden constitucional y que sostienen que la Transición fue un gran momento sean tachados de “fascistas” o “ultraderecha”.

Es chocante que quienes piden respeto para una sentencia judicial firme, resultado de la deliberación de jueces y magistrados de una institución legal y democrática con todas las garantías, acaben siendo “antipatriotas”. Y, al contrario: los que quieren romper todo para conseguir su régimen totalitario, incluso usando la violencia, son progresistas, modernos demócratas, e incomprendidos pacifistas.

La realidad es que hay un presidente del Gobierno capaz de lo que sea para seguir en el poder, junto a unos nacionalistas, como los vascos, que han comprendido enseguida que es ahora o nunca. Ortuzar llama “diálogo” a lo que es chantaje a un político debilitado por su ambición desmedida. Por eso dice que la mesa “bilateral” con Cataluña pondrá las bases para un nuevo modelo territorial. “Quedan dos años largos de legislatura y hay que aprovecharlos”, ha dicho el nacionalista vasco.

Sánchez y su PSOE son indispensables para los separatistas, lo que es un mal negocio para la democracia y la libertad. Quien recoja el testigo del gobierno de España, si es que eso es posible, tendrá delante de sí unos hechos consumados muy difíciles de revertir porque el sanchismo está empoderando al independentismo, gangrenando la economía y enturbiando la política exterior.

No solo eso: el sanchismo está dividiendo a la sociedad española por donde no debe, que es la continuidad del orden constitucional. Sus defensores quieren que el ambiente sea irrespirable, y que todo aquel que ose contradecir al Padrecito de los Pueblos Ibéricos sea tenido por “fascista”. Es evidente que tras el paso del sanchismo va a hacer falta un meditado y amplio proyecto de reconstrucción de la democracia, en su ley y espíritu.

Marruecos huele la debilidad de Sánchez y eleva la tensión al límite
OKDIARIO 2 Junio 2021

Marruecos eleva el tono mientras el Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez, el mismo que decía que el multitudinario asalto a Ceuta no guardaba relación con la presencia en España del líder del Polisario, Brahim Ghali -en libertad sin medidas cautelares tras declarar ante el juez-, sigue sin encontrar una salida a la gravísima crisis diplomática. La Policía española pide refuerzos en previsión de que vuelva a registrarse un multitudinario asalto en Ceuta y Melilla, mientras Rabat, en un comunicado conjunto de los ministros de Interior y Exteriores, acusaba al Ejecutivo español de utilizar la cuestión migratoria como coartada para eludir las v verdaderas causas de la crisis: la actitud de España con respecto al Sáhara y los intentos del Gobierno de Sánchez de ocultar el hecho de que el líder del Polisario recibió cobertura del Ministerio de Exteriores español para que Marruecos no detectara su presencia en Logroño. Lo cierto es que desde hace meses Marruecos venía expresando al Gobierno de Sánchez su malestar y el culebrón de Brahim Ghali -el avión argelino que pretendía repatriarlo tuvo ayer que dar media vuelta cuando trataba de entrar en España- ha terminado por enconar la posición de la nación vecina, que lejos de rebajar el tono ha acentuado sus reproches.

La situación es grave y no se descarta una ‘invasión’ a gran escala promovida por Rabat, que huele la debilidad del Gobierno de Sánchez, metido hasta el cuello en todos los charcos. En el peor momento del Ejecutivo socialcomunista -que ha emprendido una peligrosísima huida hacia adelante que pasa por el indulto a los golpistas catalanes-, Marruecos sabe que Sánchez está superado por los acontecimientos y pretende dar un golpe de efecto de imprevisibles consecuencias. El momento político en España es el ideal para que Rabat, que cuenta con el apoyo de Estados Unidos, rompa el tablero. La situación es crítica y en Canarias, Ceuta y Melilla cruzan los dedos en un clima de enorme tensión.

Sánchez, un presidente multado por el Supremo y definido por sus abusos
El presidente acumula resoluciones adversas de las principales instituciones de control que demuestran su apuesta por la opacidad y las injerencias. ¿Y no pasa nada?
ESdiario Editorial 2 Junio 2021

El Tribunal Supremo ha confirmado la multa que la Junta Electoral Central impuso al presidente del Gobierno por la entrevista que dio el 25 de octubre de 2019 a La Sexta desde Moncloa en periodo electoral al considerar que con ello quebrantó el principio de neutralidad de los poderes públicos.

La sanción económica es simbólica, de 500 euros. Pero su significado político es de enorme envergadura: demuestra la perversa utilización del Estado para fines particulares, una de las características fundamentales de la gestión de este presidente.

Rapapolvo del Supremo a Sánchez por usar La Moncloa con fines partidistas

Su invasión de poderes como la Justicia y la colonización de todos los resortes del Estado, desde TVE hasta Correos, forma parte de una inquietante deriva legislativa que también intenta imponer en España el “monocultivo ideológico”: desde la educación hasta la vida, pasando por la convivencia; Sánchez ha legislado siempre desde el enfrentamiento en lugar de para apuntalar la concordia… que solo reserva al parecer para los condenados por sedición.

Nadie como Sánchez se ha saltado tantas veces las normas ni cosechado tantos mandobles de las instituciones de control de sus abusos

El fallo del Supremo coincide, en su espíritu, con otros igual de adversos y en el mismo sentido de otras instituciones del Estado: el Consejo General del Poder Judicial, el Consejo de Estado y el Consejo de Transparencia han emitido decenas de resoluciones en idéntica línea de denuncia del carácter invasivo del Gobierno.

Todas ellas juntas y ubicadas en la línea del tiempo dibujan la hipocresía legendaria de Sánchez, capaz de justificar una moción de censura por razones de higiene democrática para, a continuación, sumergirse en una mezcla de opacidad e injerencias sin precedentes desde 1978.

Nadie como este presidente ha estirado tanto las leyes, o directamente se las ha saltado, para aprovecharse de ellas por acción u omisión. Y aunque parezca que todo ello queda impune, de una profunda huella que sin duda le pasará algún día factura.

Los golpistas, a la calle; los policías, destrozados en vida
OKDIARIO 2 Junio 2021

Tras la sentencia del 1-0, agentes de la Policía Nacional tuvieron que enfrentarse a la violencia extrema de los CDR. Decenas de policías resultaron heridos y varios estuvieron a punto de perder la vida. La experiencia personal de Álvaro, un agente del Cuerpo Nacional de Policía con domicilio en Barcelona, cambió radicalmente después de que una fotografía con el presidente del Gobierno y el ministro del Interior le puso en la diana de las violentas hordas golpistas. Álvaro recibió un fortísimo golpe en la cabeza que llegó a agrietar su casco técnico. Cayó redondo y tuvo que ser urgentemente evacuado. Terminó perdiendo la visión, pero lo peor vino después: los servicios de comunicación de Moncloa distribuyeron las imágenes de la visita de Sánchez al hospital donde se recuperaba de las heridas, sin tener la precaución de ocultar la identidad del agente. Álvaro quedó retratado. Tuvo que malvender su casa, sacar a sus hijas del colegio y buscar un piso lejos del acoso de los violentos. Él y su mujer sufrieron un profundo estrés postraumático del que aún se están recuperando. Álvaro se acaba de jubilar. Sus superiores le han firmado una baja por «enfermedad común». Ni la pérdida de la visión ni la depresión le han servido para que le reconocieran que sus dolencias se produjeron en acto de servicio, lo que habría elevado su pensión, que asciende a poco más de mil euros. Le destrozaron la vida, pero, más allá de sus compañeros, nadie parece apelar a esas razones de ‘humanidad’ que llevarán a Pedro Sánchez a indultar a los golpistas presos.

Dice el presidente del Gobierno que hay que mirar hacia adelante pensando en la reconciliación y no en la venganza, pero la experiencia de Álvaro, como la de otros policías que se han tenido que jubilar como consecuencia de las secuelas sufridas durante los actos vandálicos registrados tras la sentencia del 1-0, parece no contar para un Gobierno que derrocha ‘humanidad’ con quienes dieron un golpe de Estado y se olvida de quienes pagaron muy cara su defensa del orden constitucional y la ley. Para ellos no hay consuelo.

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Crisis fronteriza
El triple chantaje de Marruecos a España: la lucha contra el yihadismo, Cataluña y la inmigración
FERNANDO LÁZARO. ANA MARÍA ORTIZ. VÍCTOR MONDELO. El Mundo 2 Junio 2021

Rabat fue explícita exponiendo su colaboración en estos asuntos claves para España. La seguridad española lo asume como una "velada amenaza"

El comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí el lunes era inusualmente largo (cuatro folios), extrañamente explícito (con cifras concretas) y muy claro en las tres amenazas principales que lanzaba a España como parte de su estrategia de presión con el Sáhara: la inmigración ilegal, la lucha contra el yihadismo y Cataluña. Rabat esgrimía su valiosa ayuda en los tres asuntos y deslizaba que el clima de colaboración podría cambiar si no terminaban lo que llamaba "intenciones hostiles hacia el Sáhara". EL MUNDO analiza los datos ofrecidos por Marruecos y la importancia que tienen estos tres asuntos vitales para España.

1. Yihadismo
Marruecos dedica un párrafo de su comunicado a la colaboración antiterrorista, pero es igual de explícito que con la inmigración: "La cooperación ha permitido la desarticulación de varias células y la neutralización de 82 actos terroristas". En particular, Rabat cita la investigación de los atentados del 11-M en Madrid, a la que "los servicios marroquíes contribuyeron de forma decisiva".

Esta cita ha elevado la preocupación en los servicios de información e inteligencia españoles. Saben lo esencial que es Marruecos para frenar la actividad yihadista en España y, por extensión, en Europa. Durante las últimas semanas, las relaciones entre servicios están tensas como cuerdas de laúd, pero no se han roto. "A día de hoy, no", aseguran fuentes directas de la lucha contra el yihadismo.

La seguridad del Estado ha detectado una mayor presencia de agentes de la inteligencia marroquí en los alrededores del hospital de Logroño donde ha estado internado el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali. Se han evitado actuaciones contra ellos, entre otras cosas, para no empeorar las relaciones y que se resienta la cooperación policial.

El hecho de que Marruecos recuerde que ha colaborado en la "neutralización de 82 actos terroristas", además de su colaboración en las pesquisas por el 11-M, se interpreta en los servicios como una "velada amenaza", como un mensaje claro: sin ellos, España es frágil a la infiltración del yihadismo.

Desde la inteligencia y la seguridad del Estado se ha tratado de reforzar el contacto directo con los mandos marroquíes durante las últimas semanas con el fin de blindar la colaboración antiterrorista pese a la crisis.

"No se han roto las relaciones y la cooperación policial. Pero no sería de extrañar. Estos cierran el grifo para todo", apuntan fuentes de la lucha contra el terrorismo yihadista. Recuerdan que, actualmente, son más de una veintena las investigaciones abiertas en España, con información marroquí, de presuntos activistas o radicalizados simpatizantes del Daesh.

"Las relaciones no son fáciles ni cómodas. Nunca lo han sido. Pero la situación actual no tiene muchos precedentes. Es casi un día a día con los responsables directos y confiar en que el trabajo de acercamiento entre nuestros servicios esté por encima de la crisis", apuntan estas fuentes.

2. Cataluña
El independentismo catalán ocupaba buena parte del comunicado de Marruecos, citando varios episodios en los que colaboró con España para frenar ciertos intentos de acción exterior del independentismo (una visita al país de "una delegación económica catalana en 2012", "la petición de visita y de reunió de un gran líder del separatismo catalán en 2017") y asegurando que, durante el 1-O, "Marruecos no optó por la neutralidad", sino que respaldó a España "de forma clara y contundente".

Es difícil calibrar qué podría hacer Rabat en este asunto, que a su vez está en un momento delicado, en vísperas de los indultos a los presos del 1-O que prepara Pedro Sánchez y con Carles Puigdemont aún huido en Bélgica. Marruecos tiene un peso específico en la esfera internacional, por sus fluidas relaciones con Estados Unidos y su capacidad de influencia en el mundo árabe.

El líder que quiso visitar el país en 2017 al que hace referencia el comunicado no es otro que Puigdemont, quien tuvo que abortar su viaje a Rabat porque ninguna autoridad marroquí accedió a recibirle, tal y como reveló entonces el ministro de Asuntos Exteriores alauí, Nasser Bourita. «Marruecos mantiene y mantendrá siempre una estrecha concertación con las autoridades españolas para la organización de este tipo de visitas», incidió entonces el responsable de la diplomacia de Marruecos.

Igualmente, es cierto que Rabat hizo un nítido pronunciamiento en octubre de 2017, cuando dijo «no reconocer el proceso unilateral de independencia de Cataluña por ser contrario a la legalidad internacional». Añadió que la declaración de independencia pronunciada en el Parlament fue «irresponsable e inviable y portadora de inestabilidad y división, no sólo en España, sino en toda la región europea».

En el fondo, lo que Marruecos hace con Cataluña es intentar trazar una analogía. Al considerar el Sáhara como parte de su territorio, denuncia que no se puede defender el derecho de autodeterminación aquí sin defenderlo también en Cataluña, y viceversa.

3. Inmigración
Marruecos utiliza recurrentemente la inmigración como arma de presión, sabedor de que su colaboración en el control de las fronteras es imprescindible para España. También lo hace en el comunicado del Ministerio de Exteriores, en el que subraya que su «espíritu de solidaridad ha prevalecido siempre en la cooperación en materia de seguridad y en la lucha contra la inmigración ilegal». «Así, la cooperación migratoria ha permitido, desde 2017, abortar más de 14.000 intentos de migración irregular», detalla.

La capacidad de Rabat de presionar con este asunto quedó clara el pasado 17 de mayo, con la entrada a Ceuta de miles de marroquíes con ayuda del país vecino. La avalancha era el colofón a meses de especial presión migratoria, tras un 2020 en el que 41.861 personas entraron en España de manera irregular, lo que supone 9.412 personas más (un 29%) que en el año anterior, fundamentalmente por la intensificación de las rutas a Canarias.

Los Cuerpos de Seguridad del Estado temen que este verano no sea mucho mejor, sobre todo en Canarias, pero también en las costas andaluzas. La agencia europea Frontex ha ofrecido su colaboración en previsión de un verano duro en inmigración. Y desde Defensa no se descarta reforzar los efectivos destinados a frenar la inmigración ilegal.

Para Alami Susi, presidente de la Asociación Amigos del Pueblo Marroquí Itran, con sede en Barcelona, la utilización de la inmigración como arma de presión, tal y como ha sucedido en Ceuta, es «uno de los peores errores de Marruecos. «Ese espectáculo dantesco, usando a seres humanos, es inadmisible», dice antes de añadir también que el Gobierno español «ha traicionado la confianza» de Marruecos al no informarle de que acogía al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali».

«El error de Marruecos ha sido utilizar la inmigración y en concreto a los menores para presionar diplomáticamente a España, haciendo de esto no un tema migratorio sino político», opina José Carlos Cabrera, consultor de políticas migratorias y de infancia. El experto pone en valor el comunicado posterior de los ministerios del Interior y de Asuntos Exteriores de Marruecos, emitido ayer martes, que considera una rebaja de las tensiones. En él Marruecos muestra su disposición a «aceptar el retorno de los menores no acompañados, debidamente identificados». «Podría ser un principio de buena política de vecindad en una protección trasnacional de los menores que circulan desde Marruecos hasta Europa», dice.

Honrar a las vícitimas del terrorismo, recordar la barbarie y denunciar el silencio
Redacción. https://rebelionenlagranja.com

Un nuevo Memorial pone al País Vasco frente a su más terrible historia de asesinaros, odio, silencio y cobardía. Desde hoy las víctimas del terrorismo cuentan en Vitoria con un centro creado para honrarlas, deslegitimar a los asesinos y denunciar una historia reciente que algunos quieres ocultar a las generaciones más jóvenes. Ha habido mucho complicidad y demasiada ceguera voluntaria.

El Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, inaugurado este martes por los reyes de España recorre la historia del terrorismo en España desde 1960, año de la muerte de la niña Begoña Urroz en un atentado del grupo antifascista DRIL, hasta la actualidad.

Una retrospectiva que ilustra la sangrienta historia de la violencia terrorista sin ocultar el respaldo político, en el Páis Vasco y fuera de él, del que gozó ETA durante demasiados años con la excusa de la oposición al franquismo. Porque lo cierto es que cuando más sangrienta fue la actividad terrorista de ETA fue durante los años de plomo, en los 80, donde el objetivo era hacer fracasar el régimen democrático español. ETA mató indiscriminadamente y puso en marcha la siniestra socialización del sufrimiento, sin importar edad, sexo, profesión o circunstancia alguna. Había que sembrar el terror indiscriminado.

La visita arranca con un «audiovisual inmersivo»: una proyección sobre tres de las cuatro paredes de una sala de imágenes de atentados intercaladas con otras actuales del mismo lugar con el testimonio de una víctima relatando lo ocurrido como telón de fondo.

La siguiente escena golpea aún con más crudeza al espectador: el rincón dedicado a los «ataúdes blancos», los 35 niños muertos en atentados, principalmente de ETA, que asesinó a 21, y del yihadismo, 9.

La empatía con las víctimas salpica todo el Memorial y se logra mediante objetos personales como la carta que el empresario Julio Iglesias Zamora escribió a su hijo durante su secuestro por ETA, el patinete con el que Ignacio Echeverría se enfrentó en Londres a los yihadistas que lo mataron o la bandera y el tricornio que cubrieron el féretro de Antonio Jesús Trujillo, el guardia civil elegido para simbolizar a los 224 agentes del cuerpo asesinados por ETA.

Pero si hay un elemento verdaderamente sobrecogedor es la réplica del zulo en el que ETA encerró al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara durante 532 días. Adentrarse en ese espacio subterráneo de 3 metros de largo, 2,5 de ancho y 1,8 de altura transmite angustia y claustrofobia, y transporta a un época muy negra de la historia de España.

«Pasar unos segundos ahí dentro da suficiente materia para reflexionar sobre lo que pasó y para condenarlo», evidencia López Romo, que destaca también «otra pieza más humilde o más discreta pero que tiene mucho sentido: el banco de la memoria», una pantalla con diferentes herramientas de búsqueda para acceder a los más de mil testimonios de víctimas del archivo del memorial.

Otro documento «muy conmovedor» es el audiovisual de vídeos caseros con imágenes de la boda del dirigente del PP Gregorio Ordóñez y la luna de miel del socialista Fernando Buesa, entre otras escenas cotidianas, como bautizos, comuniones y fiestas de cumpleaños.

«Transmite la idea de que estas personas tenían una vida normal como cualquiera de nosotros que quedó truncada injustamente», resume el responsable de exposiciones del centro.

Aunque las víctimas son el eje del Memorial, conocer el terrorismo es acercarse también a sus autores, a los policías que los persiguieron y a la sociedad que encaró este fenómeno al principio con indiferencia -o incluso con el apoyo de parte de la sociedad vasca- para rechazarlo después de forma masiva, un cambio de actitud que tuvo un claro revulsivo: el secuestro y posterior asesinato Miguel Ángel Blanco y el espíritu de Ermua.

Las fichas con datos personales y aficiones que los etarras rellenaban al entrar en ETA, las notas del seguimiento de su objetivos, documentación falsa, boletines internos de ETA, cartas de extorsión a empresarios, armas y artefactos explosivos sirven para ilustrar el universo terrorista.

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están reflejadas por su parte a través de sus herramientas de trabajo: un buzo de los Tedax, un robot desactivador de bombas, inhibidores de frecuencias o trípticos con fotos de etarras que entregaban a los amenazados para que reconocieran a posibles agresores.

El centro recuerda también la respuesta de la clase política, desde los desencuentros que perduraron años a la unanimidad con la que el Congreso aprobó la ley de reconocimiento de víctimas; así como la respuesta social, desde la vergonzosa indiferencia inicial a las masivas manifestaciones de repulsa y las muestras públicas de dolor por la violencia.

De ese dolor dan testimonio los «altares» con flores, velas, peluches, poesías y enseres de diversa índole que los ciudadanos colocan de manera espontánea en el lugar de un atentado. Desde hoy una selección de esos objetos recuerda en Vitoria a 1.453 personas asesinadas y a 4.977 heridos.
Una vergüenza que pesará durante muchos años sobre la memoria histórica de la política vasca y de los ciudadanos que optaron por mirar hacia otro lado y utilizaron la siniestra expresión, mezcla de odio y cobardía, de «algo habrá hecho».
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