AGLI Recortes de Prensa   Sábado 5  Junio  2021

El nefasto legado económico de los tres años de Sánchez
Daniel Rodríguez Asensio. Libertad Digital 5 Junio 2021

El pasado 1 de junio Pedro Sánchez cumplió 3 años en Moncloa. Probablemente, los peores 3 años en términos de calidad democrática y política de nuestra historia. Pero no corresponde a esta columna hacer valoraciones políticas ni institucionales. Lo que sí que creo de interés es analizar los principales indicadores económicos para hacer una valoración del legado económico de Sánchez a mitad de su legislatura.

Mercado de trabajo
España ha perdido más de medio millón de afiliados a la Seguridad Social en los últimos 3 años. Cuando Sánchez entró en Moncloa había más de 19 millones de afiliados a la Seguridad Social registraba máximos históricos. Una cifra similar a la que hemos visto en el mes de mayo de 2021… aunque adulterada por más de 570.000 personas que aún siguen en un ERTE.

Cada trabajador que está en un ERTE, a todos los efectos, es parado. Se trata de alguien que, queriendo trabajar, no acude a su puesto de trabajo y cobra un subsidio por ello. Eso, a todos los efectos, es un parado. Lo que ocurre es que, a nivel europeo, debido a que en cada país los esquemas temporales de flexibilización del empleo han sido distintos, no se considera como tal. Puedo entenderlo en Alemania, donde la fórmula usada ha sido la reducción de horas trabajadas, pero no en España donde la gente se ha ido a su casa y está cobrando, a su pesar, del Estado.

Estas cifras, además, no tienen en cuenta los más de 450.000 autónomos que están cobrando una prestación por cese de actividad, o lo que es lo mismo, han declarado pérdidas superiores al 70% como consecuencia de la pandemia y, por lo tanto, están al borde del cierre.

Lo que es evidente a los ojos de cualquier analista internacional es que el efecto de Sánchez sobre el mercado de trabajo ha sido devastador: España ya es el país europeo con más paro de toda Europa, el paro juvenil se ha disparado al 40% y vamos a seguir así los próximos años. Sánchez cogió las riendas del país con una tasa de paro del 15% y ahora lo tiene con más de un 20% si tiene en cuenta los ERTEs.

La gran pregunta, tal y como venimos advirtiendo en esta columna, es: ¿Hay posibilidades para que esta masa de gente vuelva a sus puestos de trabajo? Difícilmente. Otro de los grandes legados de Sánchez ha sido la destrucción indiscriminada del tejido empresarial. Concretamente, han sido 100.000 las empresas que ya no están registradas en la seguridad social.

El número de autónomos registrados es similar (en torno a los 3,3 millones), aunque no podemos descartar que se esté dando un efecto de búsqueda de empleo a través del autoempleo similar al que vimos en la crisis de 2011/2012.

Economía y finanzas públicas
Sánchez ha empobrecido España en un 4% desde que es presidente. Los datos del INE no dejan lugar a dudas: el PIB a precios corrientes cuando llegó a Moncloa era de casi 300.000 millones de euros trimestrales (296.754 en el primer trimestre de 20128 y 299.707 en el segundo), mientras que en el primer trimestre de 2021 no llegaba a los 290.000 millones de euros. O dicho de otra manera, la incapacidad de Sánchez para gestionar la pandemia ha llevado a cada español a ser casi 270 euros más pobre.

Podríamos hablar largo y tendido sobre las decepcionantes cifras de turistas, matriculación de turismos, compraventa de viviendas, hipotecas, etc. El listado de ejemplos numéricos que ilustran la decadencia de España es extenso. Pero hay otra cifra que no me gustaría dejar de lado: La inversión extranjera directa en 2020 ha sido 1.000 millones de euros inferior a la de 2018. O, dicho de otra manera, 1 de cada 3 euros que destinaban los inversores a nuestro país en 2018 se han esfumado.

Si, además, tenemos en cuenta el enorme endeudamiento que lleva acumulado este Gobierno, estas cifras adquieren una importancia aún mayor. España ha registrado una deuda pública récord de 1,34 billones de euros. Esto supone superar el umbral psicológico del 120% del PIB y situarnos entre los países más endeudados de toda Europa. Quienes creen que la deuda no es un problema porque los costes de financiación están en mínimos históricos quizás no se hayan parado a calcular que cada uno de ellos debe 3.300 euros más desde que Sánchez se hizo cargo de las finanzas públicas. Pero importa, y mucho. Por dos razones:

La primera es que lo van a tener que devolver, ellos y las próximas generaciones.

La segunda, y no menos importante, es que no ha servido para solucionar los problemas estructurales que tiene nuestro país. Tanto es así que España será el segundo país con más déficit de la Unión Europea en 2021, según el consenso de analistas, con un 8,8% del PIB, casi 2 puntos por encima de la media europea y casi 3 veces más de lo permitido por el Tratado de Maastricht.

La falacia del escudo social
La mejor política social es el empleo. Los más de medio millón de parados que hay de diferencia entre la moción de censura y los datos de mayo de 2021 son los más perjudicados de la incapacidad de gestionar de este gobierno, aunque no los únicos.

Los precios energéticos en España siempre han sido un problema para nuestra competitividad. Somos uno de los países con mayor precio de la electricidad y las reformas que necesitamos no tienen nada que ver con lo que está haciendo este gobierno. Tanto es así que, en 2018, el precio medio de 2018 fue de 57,30 euros el megavatio hora (MWh), mientras que en 2020 ya llevamos un pico histórico de 94,99 euros el megavatio hora en Filomena y en mayo también está en 67,12 euros. En el último año el precio de la electricidad se ha disparado un 44%.

Pero hay más. Cuando Sánchez llegó al poder, las ejecuciones hipotecarias de vivienda habitual estaban en torno a las 1.800 cada trimestre. En el primer trimestre de 2021 esta cifra se ha incrementado hasta las 3.200. Si agregamos la cifra de los 2 últimos trimestres, más de 6.200 familias han sufrido una ejecución hipotecaria en España, frente a las 3.800 del primer semestre de 2018. Un 63% más.

El descalabro económico de España es evidente. Esta semana ya hemos visto a la Vicepresidenta Calviño entonar los "brotes verdes" a raíz de unos datos de empleo que se comportan de una forma muy similar a la de los últimos años, a pesar del destrozo que acumula el mercado laboral. La facilidad con la que Sánchez está destrozando la economía la echaremos en falta cuando tengamos que abordar ajustes y las políticas que necesitamos para recuperar las cifras de 2018.

No es una crisis, son muchas
Sánchez tendría que destituir a casi todo el Gobierno cuanto antes y dejar de crear cortinas de humo para que se hable menos de la subida de la luz, los indultos o la rebelión autonómica
Editorial ABC 5 Junio 2021

Cuando es el aparato de propaganda de La Moncloa el mismo que alienta los rumores sobre una crisis de Gobierno, conviene preguntarse por qué lo hace y no aceptar el señuelo sin más. Primero lo hizo la vicepresidenta Teresa Ribera dando pábulo a la idea de que Pedro Sánchez está en pleno proceso de reestructuración del gabinete. Después lo hizo La Moncloa con un comunicado remitido a la prensa a medianoche negando que vaya a ser inminente. El objetivo real no era desmentir la proliferación de informaciones periodísticas en ese sentido, sino alimentar las especulaciones. Jamás un Ejecutivo había negado oficialmente informaciones especulativas sobre una crisis de Gobierno, lo cual tiene un valor intrínseco: Moncloa necesita que se amplifique una ‘no noticia’.

Como primera providencia, Sánchez tendría que reformar el Gobierno de arriba abajo. Por ineficiente, por tener ministros ausentes en un limbo sin competencias reales, por mantener a otros que solo son demagogos profesionales, por el abrumador cúmulo de errores y negligencias cometidas, porque no pintamos nada en el panorama internacional y, en definitiva, por el desgaste irreversible de ministros determinantes en la gestión del país. El gabinete en pleno está achicharrado, y las técnicas de marketing con el ‘gobierno bonito’ han caducado. Sin embargo, y pese a haber también razones fundadas para un Ejecutivo con menos carteras, la razón última de esta crisis no confirmada es tratar de desviar la atención pública y mediática. Sánchez pretende crear una cortina de humo para que dejen de acaparar titulares los indultos, la subida de la luz, la lenta campaña de vacunación, la crisis diplomática con Marruecos, la rebelión autonómica contra Sanidad, o la incapacidad de Sánchez de cerrar acuerdos de Estado con el PP para renovar órganos constitucionales esenciales.

Todo apunta a otra maniobra de diseño de La Moncloa que acredita que la debacle electoral de Madrid y la crisis de credibilidad de Sánchez sí han hecho mella en sus expectativas demoscópicas. Y si, como se está elucubrando, también ampliase esa revolución a la dirección del PSOE, estaría reconociendo que existe un cambio de tendencia ideológica en España, y que el PP se está afianzando como alternativa real de gobierno. Realmente, los comicios de Madrid no eran un oasis en el desierto de la derecha, ni un resultado anecdótico y puntual en el paraíso del fascismo, sino un punto de inflexión política reflejo de un fracaso gubernamental masivo. Madrid no ha sido un espejismo local, sino el aldabonazo que ha situado a Sánchez ante el espejo de su descrédito.

Si Sánchez alienta la rumorología, es porque ha tomado conciencia de que necesita revertir el incipiente cambio de ciclo que se atisba mediante la reunificación de la derecha en torno al PP, el estancamiento de Vox y las carencias de Ciudadanos. Sánchez está perdiendo el pulso de la legislatura, y ahora se percibe con nitidez que le preocupa la inoperancia de su Gobierno. El Ejecutivo es una anomalía en sí mismo, un factor de caos total, y hace tiempo que ya ni siquiera es el reclamo estético de una izquierda ejemplar. Ningún español habla de 2050 salvo con sarcasmo, y el sablazo fiscal es una subida inédita de impuestos, y no una coartada buenista para ser mejores españoles. Sánchez sabe que se le deja de tomar en serio. Por eso quiere regalar un entretenimiento a los medios de comunicación y aparecer como el estadista preocupado que medita un Gobierno mejor. Pero su desgaste no desaparecerá por eso. Si no calibra la causa última de su deterioro, seguirá fracasando. Y toda España con él.

El vacío en torno al PP.
Nota del Editor 5 Junio 2021

Algunos siguen empeñados en mantener en la UVI al dr cum fraude y al PePito. El PP está acabado, afortunadamente, y tras cuarenta años de tomadura de pelo a muchos ciudadanos, algunos ya se han dado cuenta y confían en Vox. La batalla de Madrid ha demostrado que Vox sigue adelante, que se puede y debemos confiar en ellos. Cada vez que el PePito asoma la patita demuestra que no merece confianza alguna. El bipartidismo es la forma más estúpida de seguir destrozando España mientras algunos listillos profesionales del engaño siguen forrándose a nuestra costa.

La gente toma a chufla al indigente Sánchez
Carlos Dávila. okdiario 5 Junio 2021

Sin estado de alarma establecido, sin armas legales indiscutibles que lo justifiquen, la ministra Darias intentó el miércoles cerrar Madrid y algunas otras comunidades del PP y de otros partidos, incluidos sus habituales socios. Fue una añagaza o, peor aún, una maniobra de distracción que nada tiene que ver con la coyuntura sanitaria. El Gobierno, por boca de la ya domeñada ministra del ramo, la canaria Darias, ha utilizado para la ocasión una de sus martingalas preferidas: tapar sus escándalos con una nueva polémica. La tremenda reacción que ha tenido casi toda España a la concesión de los indultos a los sediciosos de octubre de 2017, la tremolina diplomática que se ha organizado con el trato a favor al líder polisario Brahim Ghali, o la estupefacción que ha cundido en el público en general con el nuevo precio de la luz (por cosas como estas caen gobiernos hasta en países civilizados) necesitaban un disimulo del Gobierno socialleninista que nos “okupa”, algo, en definitiva, para, crudamente, llamar la atención. Y, dado que estos sujetos del Ejecutivo no están sobrados de ideas, y las que tienen o son francamente desafortunadas o se les vuelven directamente en contra, otra vez el dúo Sánchez-Redondo se dijo a sí mismo: “¡Anda, los donuts!”, y recurrió a lo más trillado: el Covid maldito y sus circunstancias.

Y ahora, cuando todos los parámetros de la infección están descendiendo a un ritmo notable, cuando el tiempo ha demostrado que los hosteleros no han sido precisamente colaboradores activos del virus, el Gobierno de la infortunada Darias (al fin y al cabo ha sido utilizada como instrumento para sembrar el terror) se lanza de nuevo contra los bares, sean del rango que sea, y decide su clausura a cal y canto, tal y como si de nuevo estuviéramos en los peores momentos de la pandemia. Los industriales del sector han tomado la medida de Sánchez y su pandilla como una auténtica venganza al apoyo decidido, casi universal, que los propietarios otorgaron a Ayuso en las pasadas elecciones de Madrid. No obedecerán y encima se reirán de los alguaciles. Al respecto se preguntan con toda justeza: “Pero, vamos a ver: si resulta que durante la campaña electoral los datos de Madrid y de España entera eran mucho peores que los que ahora tenemos, ¿por qué no anunciaron una resolución como ésta?” Ellos mismos responden: “Porque entonces el apoyo a Ayuso hubiera sido incluso mayor”. Tienen toda la razón.

Por eso ahora el Ejecutivo de ultraizquierda se toma la revancha. Es algo así, tan infantil, como esto: “Ahora os vais a enterar de quiénes somos nosotros”. Y, ¡a cerrar por dentro los bares! El problema es que aquí, en Madrid y en España entera ya no rige el estado de alarma, el secuestro generalizado al que nos ha tenido sometidos Sánchez meses y meses, y que, ¡oh, qué pena! no existe ninguna legislación en la que pueda fundamentarse una decisión confiscatoria como la anunciada por la infortunada Darias. Y no existe porque, pese a sus promesas de un año entero, el Gobierno fue incapaz de promulgar y aprobar una ley para los tiempos posteriores a la alarma. Se escondió tras la autonomía de las regiones y éstas, no menos de un tercio de la población del país, le han hecho a Sánchez y a su pandilla de leguleyos feroces, una sonora pedorreta. Sencillamente les han dicho: “No pensamos obedecer, no vamos a cerrar los bares, no respetamos vuestras órdenes”.

Y esta vez no es solo la heroína Ayuso la que se enfrenta con el poder establecido y en bastantes aspectos usurpado de La Moncloa, sino que ha encontrado el apoyo y la resistencia del País Vasco, Cataluña, Galicia, Andalucía y Murcia, o sea Gobiernos autónomos de cariz diverso. Castilla y León se abstuvo en la votación y la acosada ciudad de Melilla hizo lo mismo. Es decir: un bofetón en toda regla al que el Gobierno ha contestado saltándose de nuevo el uso legal porque, recuérdese, en el Consejo Interterritorial, que no se rige por las normas de las conferencias sectoriales, no hay preceptos de obligado cumplimiento. Los tribunales lo dictaminarán así. Otra vez el tiro, el de Moncloa y asociados, por la culata.

Naturalmente que la propaganda oficial ha mordido de nuevo (¿será estúpida?) la carótida de Madrid. Es tal la rabia, el encono, el asco en definitiva que Sánchez atesora contra Ayuso que ha ordenado una campaña feroz tildando a la región de Madrid nada menos que de “rebelde”. Así, sin encomendarse ni a Dios, ni al diablo, por si cuela. Y no está colando. En su refriega con Madrid, Sánchez ha perdido muchos soldados, socialistas incluso, que han preferido a Ayuso que al desaparecido Gabilondo, y sobre todo, ha perdido el fervor popular, tanto que la mancha azul de Madrid ha cubierto una enorme parte de España. Y ante eso, ¿qué hace Sánchez? Pues esto; en su indigencia intelectual vuelve a utilizar los mismo métodos de acoso y derribo que le llevaron a una derrota monumental el 4 de mayo. No se puede ser más estulto. Si en este momento, Ayuso se plegara al cierre masivo que le ha exigido sin capacidad legal Darias, la hostelería le retiraría el apoyo. Así son las cosas, y así las contempla cualquier espectador imparcial.

Y es que además, y en su rudeza política, los dictadores del Gobierno, anuncian medidas contradictorias. Cierran, o pretenden hacerlo, el interior de los bares pero abren las terrazas hasta bien entrada la madrugada. Son tan torpes que ya la gente no les toma en serio. Esta vez, de nuevo, se les ha ido la mano, han ensayado la gran revancha contra Madrid y sus alrededores, han enfadado a no menos de treinta millones de españoles (los habitantes de las regiones que han querido clausurar) y encima las criadas les ha salido respondonas y no va a hacer caso al señorito de La Moncloa que ya no da más que palos de ciego. Y encima, con la luz por la estratosfera. A planchar de madrugada ordena Calvo. Todo un triunfo para ellos, para él muy en concreto. Tal parece que este hombre no sólo se está ciscando en los electores de mayo, sino en los futuros, advirtiéndoles de las cosas malas que les pueden pasar si continúan votando al centroderecha. Lo peor para un gobernante es que, como al Piyayo de José Carlos de Luna: “A chufla me toma la gente”. Estos bodoques ordenan, mandan y nadie les considera serios. Son como los últimos censores de Franco, los pobres, que confesaban. “No sabemos para qué trabajamos, la gente ya no nos tiene miedo”.

Antifranquistas, antisanchistas, antiVoxistas y PePeros
Nota del Editor 5 Junio 2021

Eso de la gota china está muy visto: aprovechar cualquier situación para colgar algo contra Franco, como si la historia no fuera suficiente para demostrar que evitó que sufriéramos la sovietización que pretendían los comnistas de antes y ahora.

Lo que España necesita son antisanchistas claros, pues el dr cum fraude es el problema de España, apoyado por los PePeros que se disfrazan de defensores de la libertad para ocultar que España sigue luchando gracias a Vox.

Los cuatro jinetes del consenso
EDITORIAL. https://gaceta.es  5 Junio 2021

PSOE, Partido Popular, Unides Podemos y el Partido Nacionalista Vasco llegaron ayer al acuerdo de excluir a VOX, la tercera fuerza nacional y a un par de años luz de distancia representativa de un partido regional como es el PNV, de la «Conferencia sobre el Futuro de Europa» a la que el Congreso debía enviar a cuatro representantes. Por desgracia, conocemos bien la interminable lista de Conferencias Internacionales, Encuentros, Diálogos y otras Jornadas con las que con harta frecuencia la clase política hace turismo regular por el mundo a costa del dinero de los contribuyentes. Y no nos parece mal que nuestras señorías, esperemos que con el pasaporte covid verde digital en la boca, se muevan por el extranjero y en algunos casos se sacudan el polvo de la dehesa. A cambio, sólo pedimos que sirva para algo. Para algo bueno, claro.

En esta ocasión, podríamos ahorrarnos el dinero de las dietas que podríamos disponer para otros menesteres mucho más necesarios que enviar a los cuatro jinetes del consenso para que digan —si es que dicen algo, estaremos atentos— exactamente las mismas cosas (aunque con acentos diferentes) sobre ecosostenibilidad, resiliencia feminista e igualitaria, perspectiva de género, multilateralismo, subordinación e inclusión, que son los mantras sobre los que el consenso pretende construir la Europa del futuro con desprecio de la soberanía de las naciones, del espíritu original de la construcción europea (lean a Konrad Adenauer), de su identidad nacional y, por lo tanto, cultural; la promoción de la institución familiar, la defensa de las fronteras exteriores, la protección de los sectores clave de las economías nacionales y la lucha contra la sovietización burocrática y el nacionalismo separatista en el seno de la vieja Europa.

La decisión de estos cuatro partidos de que VOX no vaya a esa Conferencia evita que al menos, y por una vez, una voz distinta y disidente llegue desde España y exponga ideas que, por mucho que puedan inquietar o incluso herir a los burócratas del consenso, son esenciales para generar debate, que es una exigencia del pluralismo sin el cual no podemos hablar de una auténtica sociedad democrática. Y si Europa no es democrática, sólo puede ser totalitaria. Moderada, oh, yeah, moderna, feminista y sostenible, claro, pero totalitaria.

La decisión de PSOE, PP, UP y PNV obliga también a realizar una valoración en el plano nacional. En el caso del Partido Popular, lo de excluir a VOX para darle un puesto al PNV está feo. Nada sorprendente, por desgracia para el señor Casado, pero feo. Quousque tandem abutere… etc.

La izquierda es la vieja del visillo
Daniel Rodríguez Herrera. Libertad Digital 5 Junio 2021

La lógica nos diría que la querencia por un mayor o menor grado de restricciones durante la pandemia y durante este final en que se llama cuarta, quinta, decimotercera ola a un martes cualquiera no debería depender demasiado de la ideología. Sí, es cierto, los más liberales siempre van a mirar con más sospecha cualquier tipo de medida que coarte derechos fundamentales, en los cuales incluiremos muchos que la izquierda desprecia como meramente económicos, pero poco más. Lo que debería ser normal es que confinamientos más duros sean recibidos con mayor agrado por quienes son más aprensivos, menos propensos al riesgo o tienen circunstancias objetivas que les hacen temer más a la enfermedad. Y eso es lo que ha pasado en general en la derecha, pero no en la izquierda.

Así, tras el fin del estado de alarma hemos podido comprobar cómo las imágenes de la vida en la calle, de la gente saliendo y pasándoselo bien al aire libre, donde menos riesgo de contagio hay por otro lado, de los botellones, en definitiva, se han encontrado con la condena unánime de la izquierda. La izquierda, sí, esa ideología política que se vende como si fuera la tolerancia misma, la diversidad, la compasión, la solidaridad, el buen rollo, el humor, el arte; en definitiva, todo lo bueno y nada de lo malo, el cielo en la tierra. En la práctica, sin embargo, a lo único a lo que parecen dedicarse ahora es a trazar líneas rojas por todas partes para poder ñiñiñear a todo aquel no ya que se las salte, sino que se atreva a arrimarse un poco a ellas.

Lo hacemos todo mal. Comemos mal, hay que evitar la carne y hacernos todos veganos, o como mucho comer insectos. Follamos mal, hay que prohibir el porno, la prostitución y el sexo sin amor. Cagamos mal, hay que usar poco papel higiénico y no hablemos de las toallitas, que son anatema. Viajamos mal, que vamos en avión a todas partes y eso es fatal para el cutis y el clima climático. Compramos mal, ¿qué es eso de tanto envase de plástico y de tanta ropa de temporada, es que nadie va a pensar en la ecología? No hay semana en que los medios de mucho progreso no nos revelen dos o tres cosas que hacemos rematadamente mal porque no estamos suficientemente concienciados ni nos tomamos la Agenda 2050 como el camino, la verdad y la vida.

Otra cosa, claro, es que ellos lo hagan, que no lo hacen. Nosotros no podremos volar a destinos que estén a menos de dos horas y media, pero Falconetti por supuesto que puede coger al avión para ir a la boda de su cuñado. Pero les da igual: basta con señalarnos a los demás con el dedo para que ellos queden inmediatamente absueltos de todo pecado. La inquisición como camino a la salvación. Porque, al fin y al cabo, todas sus histéricas campañas, sus feminismos, sus cambios climáticos, sus elegetebé, tienen un único objetivo: separarnos entre buenos y malos, entre aquellos que alcanzarán la salvación y las pobres almas en desgracia. Y odiarnos, claro. Que pocas cosas hay en la vida más atractivas que poder odiar a gusto sintiéndose además virtuoso por hacerlo.

El coronavirus está en retirada gracias a las vacunas, algo que sólo un idiota podría negar a estas alturas. Montar fiesta en la calle puede no ser lo más prudente del mundo, pero a estas alturas ya no es tan arriesgado, especialmente porque ahora sabemos que contagiarse al aire libre no es tan fácil. Deberíamos estar hablando de limitar a espacios cerrados la obligación de llevar mascarillas, no escandalizándonos porque en una ciudad de varios millones de habitantes cien o doscientos jóvenes se lo pasen bien en una plaza. No estamos en marzo del año pasado. Ya hemos visto que el fin del estado de alarma no ha llevado a repunte alguno. Lo racional es cambiar de mentalidad, relajarnos y dejar de comportarnos como la vieja del visillo. La policía del balcón tuvo su momento, y no es éste. A no ser, claro, que sea tu forma de pasar por la vida, y el coronavirus simplemente haya aportado una legitimidad a tus vicios de la que en tiempos normales careces.

Trump afirma que China debería pagar diez billones de dólares a EEUU y al mundo por la destrucción que ha causado con el virus
tras las revelaciones que aseveran que Fauci lo conocía
https://gaceta.es/ 5 Junio 2021

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha señalado que China debería pagar «diez billones de dólares a EEUU y al mundo por la muerte y destrucción» que ha causado con el virus surgido en Wuhan.

«Ahora todos (…) están comenzando a decir que el presidente Trump tenía razón sobre el virus de China proveniente del Laboratorio de Wuhan. La correspondencia entre el Dr. Fauci y China habla demasiado fuerte como para que nadie la ignore», ha asegurado Trump.

El líder republicano ha hecho referencia a las revelaciones que aseveran que el doctor Anthony Fauci, el hombre responsable de la lucha contra la pandemia en el país, sabía el origen artificial. El escándalo gira en torno a unos correos electrónicos que prueban que conocía los indicios que apuntaban a un origen artificial del virus y que ocultó, atacando reiteradamente la tesis que mantenía que el covid-19 había surgido en un laboratorio de manipulación de virus en Wuhan.

Además, Biden dio orden a los servicios de espionaje de Estados Unidos para averiguar los orígenes del virus. Aunque se contempla el origen natural y artificial del virus, según un exalto funcionario del Departamento de Estado los indicios que apuntan a un origen natural del virus son virtualmente inexistentes.

«Estamos descubriendo que a pesar de lo que sostiene nuestra comunidad científica, incluyendo los Institutos Nacionales de Salud y la organización del Dr. Fauci, NIAID, no había prácticamente indicio alguno que respaldara la evolución u origen zoonótico natural del covid-19», dijo David Asher para la cadena Fox.


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A Sánchez le aterra la verdad
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 5 Junio 2021

La reacción lógica frente a las locuras que diariamente hace Sánchez – apoyadas por serviles ministros de baja estofa y aplaudidas por sus socios del procés- sería declarar La Moncloa zona de alto riesgo. Allí se congregan zombis proetarras, testaferros de Maduro, espías de Ghali, cafres de Podemos, golpistas catalanes y demás mercachifles que acceden a palacio para sacar tajada de muy turbios asuntos. ¿Sus propósitos políticos…? Los mismos que los de Sánchez: acabar con España, la Constitución y el Rey. Por eso son bienvenidos a palacio, hoy reconvertido en la casa de los horrores de una feria cualquiera.

A Sánchez le aterra la verdad, de ahí que se prodigue en juramentos que nunca cumple. Supongo que sólo fue sincero cuando le declaró su amor a Begoña. Desde entonces, no ha vuelto a decir otra verdad porque miente más que habla. Según todas las últimas encuestas ha perdido la poca credibilidad que, quizá, tuviera alguna vez. La gente ya no le cree… Que los sondeos le coloquen donde se apilan los vencidos, lo dice todo. Ahora anda atareado en recomponer, con una propaganda ostentosa y peripatética, la imagen propia. Sus continuos fracasos en pandemia, la rifa de vacunas, el desastre económico, el paro galopante y el lío en el que nos ha metido, por creerse más que Mohamed, resumen su ineptitud y la de un Gobierno de papanatas.

Si no bastasen los conflictos que causa este hombre-orquesta, va y, como intrépido titiritero que es, se saca de la manga los indultos. ¿Estamos en manos de un profano que no razona, o dependemos de un déspota que está zumbado? Todos los caminos conducen a Roma. Al ser de ideas fijas, obsesivas y absurdas, saca a la palestra, cada vez que quiere tapar sus disparates, las paranoias que le han hecho famoso. Y arremete contra Ayuso y Madrid, enemigos de lujo a los que tiene inquina y que le traen a mal traer. Evidentemente, siempre hace el canelo, que Ayuso es mucha Ayuso y Madrid mucho Madrid.

En llegando otoño, tras soportar crisis tras crisis, algún manicomio bienaventurado recibirá, con los brazos abiertos, a un gran perdedor. Lo cierto es que está más tocado que las maracas de Machín. Tal vez viaje a Cuba, la tierra de los boleros. Allá, en Cuba, lejos de España, podrá ventilar las paranoias y hallará la felicidad perdida.

Pato cojo en La Moncloa
Javier Somalo. Libertad Digital 5 Junio 2021

La crisis de gobierno será después del verano, con la inmunidad de los españoles y de los golpistas encauzada, morenos todos.

Pinta mal el otoño para Pedro Sánchez. Este pasado jueves por la noche los amanuenses monclovitas se vieron obligados a trasladar un comunicado-excusa a la prensa ante el más que escandaloso runrún sobre una crisis de Gobierno, o sea sobre ceses, dimisiones y nombramientos de ministros.

Cuenta Ketty Garat —luego lo aclarará— lo que dicen en Palacio: que, de momento, no. Que hay mucho que hacer en materia de inmunidades varias, la de españoles por la pandemia y la de golpistas catalanes por el 1-O.

"El presidente del Gobierno está centrado en la salida de la pandemia y en la superación de la crisis económica y la agenda del reencuentro en Cataluña. La vacunación es la gran prioridad en este momento y será la que permita una rápida recuperación de nuestro país".

Llamar "agenda del reencuentro en Cataluña" a los indultos da una idea de cómo andan las cosas. No sabemos si habrá más agendas del reencuentro, por ejemplo con Marruecos después del desastre diplomático de Ghali, o con Madrid después de intentar hundirla tantas veces sin éxito. Desde luego, el próximo fin de semana le esperamos unos cuantos en Colón, como parte esencial de la agenda del reencuentro con España, por si se le olvidara de quién es presidente.

Así que, oficialmente, la crisis de gobierno será después del verano, con la inmunidad de los españoles y de los golpistas encauzada, morenos todos.

Calviño suspira, Robles resopla, Ribera centrifuga a deshoras, González "ganga" Laya pregunta por Biden. Carolina Darias quiere cerrar Madrid pero llora por los semáforos británicos. ¿Se irá Celaá, que ya solo puede confesar directamente su odio a los colegios concertados católicos quizá por alguna mala experiencia suya o de su prole? ¿Se marchará Irene Montero, ministra sin currículum pero con Ley? ¿Saldrá Alberto Garzón, el de la camiseta de la DDR, de la Stasi? Menudo fin de curso.

Fernando Grande Marlaska tiene más casos encima de la mesa que cuando era juez de la Audiencia Nacional. Persigue a Vox, se le aparece Pérez de los Cobos, se abre la valla del sur, esconde a Ghali… Y suelta a los etarras que un día encerró. Menudo precio estamos pagando por fingir el final de ETA con el socialismo a cuestas. Todavía se atrevió el presidente del Gobierno a fotografiarse esta semana en la reproducción del zulo en el que la banda torturó durante 532 días a José Antonio Ortega Lara, un tipo contrario a la democracia y a la Constitución española, según suele decir el indigno visitante. ¿Se irá Marlaska?

José Luis Ábalos no sale de su papel de señalero de aeronaves a pie de pista, en sentido literal y figurado. Se le dio bien con Delcy y con Ghali. Esperemos que no nos traiga a Daniel Ortega por nostalgia guerrillera. Porque Ábalos es Marlaska y González Laya juntos si hay que echar el resto. Porque Ábalos es el principio de esa mezcla perfecta entre Ferraz y Moncloa que reviste de poder y que tanto quiere para sí, quizá hasta para Sánchez, Iván Redondo.

En el mundo de los asesores la batalla se juega en otra liga. Aquí es donde ya aclara Ketty Garat los cuentos oficiales. Ferraz quiere controlar a La Moncloa y La Moncloa quiere controlar a Ferraz. Ninguno de los dos tiene interés alguno en los problemas de los demás, de los españoles. Por eso los tiempos se marcan para que esos controles se hagan efectivos o se neutralicen. Tal es el ejercicio del poder que nos brindan: lo que quede tras destilar odios, afectos y metas personales. Así es como empiezan casi todos los finales.

Iván Redondo, cuenta Garat, querría apartar a Ábalos de Ferraz por elevación haciéndole vicepresidente. No son los que peor se llevan y la patada real sería a la actual vicepresidenta. Porque Iván Redondo y Carmen Calvo no se soportan y el asesor prefiere a Ábalos alejado del PSOE para colocar en su lugar a un buen informador propio. Félix Bolaños hacía esa labor para Ferraz en el Gobierno y parece que Redondo quiere el balance de topos a su favor, lo que llevaría esa crisis de Gobierno a la "sangría" final en el PSOE de la que habla Ketty. Intolerable injerencia: un tipo llegado de la estratosfera, ex asesor de Monago y de Basagoiti, pretende también sentarse en la cabina de mando del PSOE.

Pero, ¿es tan intocable Redondo como parece? Eso sostienen los que conocen bien las tripas del Gobierno y el PSOE, o del PSOE cuando gobierna, que es siempre a fin de cuentas. La operación murciana que acabó en el gran triunfo de Ayuso fue un clarísimo directo al mentón de Redondo pero cuando los críticos empezaron a cantar la cuenta, Sánchez lo levantó de la lona y miró amenazante a los carroñeros. Después vino todo aquello del barranco.

¿Son Sánchez y Redondo uña y carne? Pues cuántas uñas encarnadas se han infectado hasta desprenderse. Dedo por un lado y uña por otro; ayer juntos, hoy despojos. Algo así parece oírse desde las profundidades del barranco. Sánchez empieza a fiarlo todo al verano, a las vacunas y a que el paréntesis vacacional atonte al populacho, si no hay más sustos como el de Marruecos o si no se pone estupenda Susana Díaz. Pero lo cierto es que la debilidad socialista y el desgaste de la compañía comunista y separatista son ya un hecho que no remedia Iván Redondo alguno. Son ya muchas las señales de que Sánchez está en las últimas, eso sí, quemando tierra a destajo.

Llega, pues, el mejor momento para la derecha. Estamos ante el "márchese, señor Sánchez" más claro del mandato. Si se echa a perder lo vamos a ver el día 13 de junio en Colón, donde nadie quiere salir en la foto porque todos quieren acaparar el encuadre.

Pablo Casado ya ha pedido el voto para el PP como "única alternativa" ante Sánchez. Alternativa es, sin duda, pero o mucho cambian las cosas o de única, nada. Así que Santiago Abascal responderá con alguna "derechita cobarde", o con la derecha indecisa o con un derechazo, entiéndase político, como respuesta a aquella ofensa pública que sigue pendiente y que perseguirá a Casado hasta que no se decida a afrontarla.

La izquierda mediática también perseguirá a Casado hasta la sima más profunda por el caso Kitchen, que es cloaca pura y, por tanto, idioma universal en política. Si de veras cree que podrá seguir al margen porque él "no estaba" cuando pasaban cosas feas en Génova, es que ha perdido facultades o que su Iván Redondo, llamado Teodoro, también anda cerca del barranco.

De la presumible crisis de gobierno que nos quieren postergar hasta el otoño no merece la pena hacer cuentas detalladas. Lo importante es que puede llevarse por delante al propio Sánchez, que presenta ya todos los síntomas de un pato cojo, esa característica soberbia previa al fracaso final. En esos momentos, no hay nombre, apellido o presumible lealtad que resista. Sucede siempre. A ver si al otro lado hay alguien tomando nota.

Disfrazar la rendición de agenda del reencuentro
Editorial. El Mundo 5 Junio 2021

El precio del mantenimiento en el poder de Sánchez es el descrédito institucional de España y el refuerzo argumental del procés

Es fácil perder la cuenta de las nuevas etapas de diálogo que lleva abiertas Sánchez con el separatismo desde que el separatismo lo hizo presidente. Ayer se anunció una nueva etapa en la cadena de nuevas etapas y reencuentros retóricos que ocultan la mostrenca estrategia de supervivencia en el poder de Sánchez: básicamente necesita los escaños de ERC, así que les irá dando lo que le pidan, indultos incluidos, al tiempo que va disfrazando tales cesiones de audaces pasos hacia la concordia. Por el camino, el sanchismo ha comprado el discurso separatista hasta un punto tan humillante que ya no se priva de comparaciones tan groseras como la de Junqueras con Mandela que se permitió Ábalos.

Pero lo malo de estas claudicaciones gubernamentales es que no son inocuas, justamente por venir de quien vienen. No solo echan por tierra la labor de nuestra diplomacia para explicar en el exterior la verdad antidemocrática y supremacista del pretendido conflicto catalán provocado por la deslealtad de una parte, sino que dan alas a los argumentos de Puigdemont para convencer a la Justicia europea de que levante la suspensión de su inmunidad para poder presentarse en Estrasburgo a seguir propalando sus mentiras contra la democracia española. El precio del mantenimiento en el poder de Sánchez es el descrédito institucional de toda España y el refuerzo argumental del procés.

El precio de seis escaños
«Los vascos son los españoles que menos impuestos pagan y los que más recursos reciben»
Mikel Buesa. larazon 5 Junio 2021

Cuanto mayor es la debilidad del gobierno español, más elevada resulta la cotización de los escaños nacionalistas en el Congreso. Lo hemos visto una vez más en estos días de zozobra por la cuestión de los indultos. Han bastado los primeros signos de crítica interna –socialista– y externa a Sánchez para que los resortes del PNV se hayan disparado. Si hace unas pocas semanas podría pensarse que el apoyo de este partido al gobierno estaba poniéndose en cuestión, ahora está claro que a los «jeltzales» se les ha abierto una nueva oportunidad que eleva el precio de sus seis sillones en la Carrera de San Jerónimo. Andoni Ortuzar ha sido meridiano con el inquilino de Moncloa: «Hay que empezar a hablar con cierta claridad sobre el problema que tiene el Estado español con su modelo territorial». ¡Quien tenga oídos que oiga!

Para el presidente del EBB ya no se trata de progresar en el Estatuto de Guernica. El gobierno vasco ya tiene todas las competencias reconocidas y unas cuantas más. Desde hace años, los vascos son los españoles que menos impuestos pagan y los que más recursos reciben gracias a la tergiversación del Concierto Económico. Lo de poner la boina se ha agotado con lo de los presos de ETA, el tren de cercanías de alta velocidad y el prometido trato preferente en el reparto del fondo de Bruselas para el Covid. Ahora Ortuzar le dice a Sánchez que ha llegado el momento del Estado Federal, que, en la concepción nacionalista vasca, es más bien confederal. O sea, que yo sea independiente pero que tú me sigas pagando los gastos, caprichos incluidos. Y si no, atente a las consecuencias porque mis seis escaños del Congreso valen ahora más que antes.

Es lo que hay: la Confederación Ibérica. Todos juntitos, pero unos con mayor valor que otros. Ya lo decía Julio Caro Baroja: lo de valer más «anda aún de continuo en boca de los vascos». Está claro que, si queremos defendernos, habrá que decir: «Euskadik lapurtzen digu»; vamos, que el «País Vasco nos roba» a los demás españoles.

España no se rinde
Eduardo Goligorsky. Libertad Digital 5 Junio 2021

¿A qué juega el Gobierno Frankenstein con esta banda de rufianes antiespañoles?

El equipo del Gobierno Frankenstein está escaso de recursos retóricos para justificar el indulto de los sediciosos catalanes. La portavoz María Jesús Montero habló de "pasar la página" y la vicepresidenta Carmen Calvo de "abrir una página diferente". Lo que ambas omitieron explicar es qué esperan encontrar los capitostes entreguistas en la página siguiente. Aunque no se necesita mucha perspicacia para prever cómo continúa el libreto. Los beneficiados se lo han hecho saber. La respuesta obscena del supremacista contumaz Oriol Junqueras fue: "Que se metan el indulto por donde les quepa". El politólogo de barricada Joan Ridao lo planteó con más delicadeza pero no menor contundencia: "El indulto es un placebo" (LV, 27/5). Solo la amnistía es la panacea para los reos impenitentes y sus correveidiles.

Indignación y resistencia
Amnistía y solo amnistía. Apenas investido presidente de la Generalitat, Pere Aragonès volvió a la carga. Su programa: "Amnistía y autodeterminación". Para culminar con la proclamación de la república catalana independiente. ¿A qué juega el Gobierno Frankenstein con esta banda de rufianes antiespañoles?

En el trance crucial del cambalache, provoca indignación y convoca a la resistencia de la ciudadanía el titular "Sánchez asume el coste de los indultos, Aragonés debe asumir el suyo" (LV, 30/5). Son palabras textuales extraídas de una entrevista a José Luis Ábalos, ministro de Transportes y secretario de organización del PSOE. Además de interlocutor clandestino en territorio español de Delcy Rodríguez, vicepresidenta y portadora de maletas misteriosas del narcodictador Nicolás Maduro, que tenía prohibida la entrada en la UE.

El colmo del cinismo
Las respuestas del jerarca rebasan el colmo del cinismo. Da por concluido el procés, cuando este disfruta del respaldo del Estado español gracias a que –fanfarronea Ábalos– "Cataluña es la comunidad que más inversión recibirá este año de este ministerio". Se burla de Rajoy porque "ofreció la imagen de un Estado de Derecho muy débil. Dijo que no iba a haber referéndum y se hizo". Lo hicieron alevosamente los delincuentes subversivos que Sánchez juró y perjuró que no indultaría jamás y con los que ahora negocia indultos, amnistía, reforma del Código Penal, la mesa de diálogo entre iguales y tutti quanti a cambio de su perpetuación en la poltrona.

Cuando el entrevistador le recuerda a Ábalos que los indultos "suscitan división en el PSOE", el caradura responde: "No me consta esa división, más allá de las declaraciones de algunas personas. No se ha planteado un debate en el partido, aunque estamos abiertos a hacerlo". Así, la vieja guardia del partido que lo hizo pasar a la historia con una puntuación notable ("el sector caoba del PSOE", según el enredador Enric Juliana) y sus barones moderadamente insumisos quedan reducidos a la condición de "algunas personas", mientras el politburó de cepa estalinista trama la purga de Joaquín Leguina y Nicolás Redondo Terreros. ¡Vaya apertura al debate!
La confabulación avanza

La confabulación contra el Estado de Derecho plasmado en la Constitución del 78 y la Monarquía parlamentaria, y contra la integridad territorial de España, avanza prietas las filas bajo la mirada complaciente de las 400 familias de la carcundia catalana. Su vocero, La Vanguardia, publica un día sí y otro también un editorial o una carta del director exhortando a la aprobación inmediata de los indultos. Pululan en sus páginas las lisonjas al Gobierno embaucador, acompañadas por los halagos al contubernio que se encaramó en la Generalitat. Otro engendro frankensteiniano, este contubernio, que acopla a los taimados trepadores junqueristas con los neandertales adictos a Carles Puigdemont, a su vez apologista confeso del expansionismo marroquí y prófugo de la Justicia española. Por supuesto, estas mismas páginas sectarias disparan andanadas difamatorias contra el Partido Popular, exigiéndole que se haga cómplice de la infamia.

Esta campaña mediática tiene su versión gráfica en el mismo diario, en los Ninots del pintamonas Toni Batllori, que ha estereotipado la imagen de la Justicia española como un monigote obeso empuñando un tremendo garrote con un clavo en la punta. Aunque Batllori metió la pata cuando dibujó (29/5) una manifestación de españoles vociferando "¡Que se pudran en la cárcel!". Quienes lanzaron esta consigna nunca fueron los ciudadanos que se oponen civilizadamente al indulto, sino los energúmenos de Junts y CUP que atacaron la sede de ERC y abominaban del para ellos traidor Oriol Junqueras, destinatario de ese truculento deseo. Esta es la manada que acapara los instintos de venganza y revancha que el felón Sánchez atribuye solapadamente a la Justicia española cuando esta sanciona a los cabecillas del motín anticonstitucional que lo apuntalan con sus onerosos escaños.

Testimonio patriótico
En fin, estamos asistiendo a la tentativa de repetir la operación táctica que diseñaron Jordi Pujol y su comandita para transitar con paciencia hacia la independencia de Cataluña. Lo explica, con su habitual desparpajo, el estratega Francesc-Marc Álvaro ("Dos Pedros ante el peligro", LV, 31/5):

Los indultos van a contribuir a la distensión y a la normalización política en Catalunya y, de paso, van a reforzar la apuesta de ERC por un independentismo pragmático y gradualista.

Es falsa la promesa de distensión y normalización, porque esta minoría cainita lleva la beligerancia y la discordia en la sangre. Y el pragmatismo y el gradualismo son la cápsula que recubre la dosis de veneno. Parafraseando a Junqueras: que se metan el veneno por donde les quepa.

La sociedad civil española arrollará masivamente el 13 de junio, en la Plaza de Colón, a los capos y secuaces de la mafia hispanófoba, como lo hizo el 4-M con sus votos en todo Madrid. Esta foto de Colón, poblada de ciudadanos libres e iguales, sin fracturas sectarias, perdurará como testimonio patriótico de que España no se rinde.

PS: La Vanguardia ha despedido a su pirómana estelar, Pilar Rahola, después de haberla exprimido hasta el tuétano, sin explicar a los lectores el porqué de tan drástica medida. Sin embargo, el motivo está claro. Rahola exhibía con la mayor crudeza la patología fóbica del supremacismo racista que hoy los estrategas del independentismo han decidido edulcorar, sin renunciar a ella, hasta que llegue la hora del próximo golpe. Sospecho que el sibilino Aragonès refuerza su fe tribal, en la intimidad, consumiendo disciplinadamente los sermones apocalípticos que todavía propala la inquisidora Rahola.

Cataluña y el Sáhara Occidental: sin parecidos razonables
DESMONTANDO LA PROPAGANDA SEPARATISTA
Pedro Fernández Barbadillo. https://gaceta.es 5 Junio 2021

La cita clásica dice que quien viaja mucho deja de ser nacionalista. No es el caso de los separatistas vascos y catalanes, que han recorrido durante años el mundo, con dinero pagado por todos los españoles, buscando modelos para sus planes: Puerto Rico, Baviera, las islas Äland, Eslovaquia, Groenlandia, Escocia, Kurdistán, Quebec, Letonia, Croacia…

Durante la larga campaña de años para alcanzar el referéndum del 1 de octubre de 2017, el aparato de propaganda catalanista, desde TV3 a La Vanguardia, proclamaba que Cataluña era la Dinamarca del Sur. El periodista Gregorio Morán comparó a Cataluña con Sicilia debido a la corrupción de su clase dirigente; y tanta razón tenía que poco después fue despedido.

Ahora parece que los separatistas deberán organizar un viaje de estudios a Tinduf, ya que el ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, nombrado personalmente por el rey Mohamed, ha equiparado a Cataluña con el Sáhara Occidental.

Dada la nulidad comunicativa de los distintos Gobiernos españoles en asuntos de interés nacional y la galbana de tantos diplomáticos y empleados de las embajadas, es muy habitual que los extranjeros, por muy amigos que se consideren de España, carezcan de argumentos para replicar a la propaganda marroquí o separatista. También les ocurre a muchos españoles, que aprenden en el bachillerato que España existe desde 1812 o como mucho desde el primer Borbón, Felipe V.

Las preguntas que suelen quedar sin respuesta son del estilo de: ¿cómo España puede reclamar la reintegración de la colonia de Gibraltar y defender la españolidad de Ceuta y Melilla? y ¿por qué no se permite a los catalanes votar en un referéndum como los escoceses? Tratemos de responderlas brevemente.

La ONU considera colonia al Sáhara
Desde 1945, el sistema del Derecho Internacional gira en torno a las Naciones Unidas, con la Asamblea General, el Consejo de Seguridad y la Corte Internacional de Justicia como fuentes. Este Derecho abroga tratados internacionales centenarios e impone obligaciones a los Estados. Como la fuerza suele acompañar (sino preceder) al Derecho, los Estados más poderosos suelen ignorar los pronunciamientos y las resoluciones de los organismos de la ONU cuando les perjudican.

La ONU considera al Sáhara Occidental uno de los escasos territorios pendientes de descolonización que quedan en el mundo. El régimen franquista aceptó descolonizarlo previo referéndum de su población. Sin embargo, la oposición de Marruecos y de EEUU, la agonía del general Franco y el lobby pro-marroquí en España lo impidieron. En 1976, España abandonó su anterior provincia para entregársela a Mauritania y Marruecos, y estalló una larga guerra.

Después del alto el fuego entre el Frente Polisario y el reino de Marruecos, en 1991, la ONU estableció la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) para supervisar el cese de los combates y organizar el referéndum de autodeterminación (con el censo elaborado por las autoridades españolas). No se ha avanzado nada y la ONU se limita a renovar periódicamente el mandato de la MINURSO, cuyos miembros suelen asistir a la represión marroquí contra los saharauis sin impedirla. En otoño de 2020, el Polisario reanudó la guerra.

Gibraltar debe reintegrarse en España
En los años 60, el Comité de Descolonización y la Asamblea General de la ONU declararon a Gibraltar una colonia que debe ser retornada a España, como lo fue Ifni, bajo control español, a Marruecos. Londres se ha negado a cumplir esas resoluciones y Madrid ha desaprovechado numerosas ocasiones para hacer valer su derecho, como el ‘Brexit’.

No existe ninguna resolución o declaración de organismos internacionales de rango parecido sobre territorios españoles.

Después del abandono del Sáhara, Argelia adoptó una actitud hostil contra España. Aparte de apoyar al movimiento terrorista canario MPAIAC, la dictadura socialista argelina trató en 1978 de que la Organización para la Unidad Africana calificase al archipiélago español como territorio africano sometido a un régimen colonial. Con menos recursos y menos personal diplomático que ahora, el Gobierno de Adolfo Suárez impidió esa maniobra.

Sobre las ciudades de Ceuta y Melilla (vinculadas a España desde antes de la existencia de Marruecos), ni ha existido ni eso. Sólo han exigido su entrega a Marruecos los jefes de Estado y los Gobiernos marroquíes; o sea, la parte interesada. Pero Marruecos es uno de los Estados más belicistas del mundo. Desde su reaparición como Estado soberano en 1956, ha mantenido o mantiene reclamaciones fronterizas sobre sus vecinos: Mauritania, Argelia y España; y además ocupa ilegalmente un territorio que la ONU no considera suyo.

España es una nación transcontinental, lo cual no es una rareza, ya que otras lo son, como Rusia, Turquía, Reino Unido, Australia, Egipto, Dinamarca, Francia, Chile o Portugal. Rabat no se ha atrevido a presentar el caso de las ciudades españolas norteafricanas en las Naciones Unidas, sin duda porque sabe que quedaría en ridículo.

Entre los aliados o más bien quintacolumnistas españoles con que ha contado el ‘majzén’ marroquí destacan los separatistas catalanes. De la misma manera que el rey Francisco I de Francia llegó a aposentar a los turcos en su reino para combatir al emperador Carlos V, sin importarle los destrozos que causaran a sus súbditos, los catalanistas no vacilan en colaborar con Rabat para obtener su república. Dentro de su alucinación, los catalanistas rechazan los inmigrantes hispanoamericanos porque los consideran difíciles de ‘adoctrinar’ y prefieren pakistaníes, sijs y marroquíes, a los que creen que podrán convertir en ‘nous catalans’.

Jordi Pujol abrió en 2003 una oficina en Casablanca para captar inmigrantes marroquíes. El mismo Pujol, al que la Audiencia Nacional va a juzgar, junto con sus siete hijos, por delitos de organización criminal, blanqueo de capitales, delitos contra la Hacienda Pública y falsedad documental, ha sido uno de los defensores de la dictadura marroquí, tal como confirman los documentos revelados por Chris Coleman. Ahora el régimen marroquí ayuda a uno de sus principales aliados dentro de España.

Escocia fue soberana. Cataluña, jamás
En Escocia se celebró un referéndum de autodeterminación en 2014. ¿Puede haber similitudes entre Cataluña y Escocia? Cataluña jamás fue un reino independiente, mientras que el primer rey escocés, Kenneth I, apareció en el siglo IX. Escocia e Inglaterra guerrearon durante siglos; por el contrario, jamás hubo guerra entre Cataluña y Castilla, sí entre la Corona de Aragón y el reino de Castilla. En 1603, el rey de Escocia se convirtió rey de Inglaterra. Mediante el Acta de Unión de 1707, la unión de coronas en una misma cabeza fue sustituida por una unión de reinos, que dio lugar al Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda y a un único Parlamento. Durante el siglo XVIII, los jacobitas se sublevaron varias veces para derrocar a la dinastía Hannover y recuperar su anterior estatus.

Los reyes españoles, sobre todo los Borbones, visitaron varias veces Cataluña sin encontrarse con protestas, incluso Fernando VII. Los diputados catalanes participaron en las Cortes de Cádiz, que dieron comienzo al constitucionalismo, concedieron derechos modernos como el de voto y abolieron todo resto de fueros medievales. Y miles de catalanes participaron en el régimen franquista.

El referéndum escocés se realizó gracias a la exigencia del Parlamento de Edimburgo, restaurado en 1998 con competencias supeditadas al Parlamento nacional, y en virtud, no del principio de autodeterminación, sino del Acta de Unión. Ésta es un tratado de Derecho Internacional aprobado por dos Parlamentos (por medio de sobornos en Escocia) que, dado el constitucionalismo británico, puede deshacerse mediante una ley.

En España no ha existido jamás un sujeto de Derecho Internacional llamado Cataluña; y entre el siglo XVI, cuando se instauró la monarquía española y 1714 (el final de la guerra de Sucesión española), las Cortes catalanas carecieron de competencias internacionales.

En el largo conflicto que enfrenta a Madrid y Rabat, España tiene la razón de su parte ante cualquier campaña marroquí, pero Marruecos dispone de estrategia, voluntad y aliados. Los españoles podríamos alterar ese desequilibrio, pero ¿lo deseamos?

El socialismo: una anomalía peligrosa y obsoleta que comparten España e Iberoamérica
es delictiva y carece de principios morales
José Antonio García-Albi Gil de Biedma. https://gaceta.es 5 Junio 2021

El CIDOB, Barcelona Centre for Internationals Affairs, es un centro de estudios e investigación en Relaciones Internacionales. Publica y mantiene actualizado un listado descriptivo de los gobiernos de los 27 países de la UE y de los 11 países no miembros. En total, un listado con 38 gobiernos de Europa.

Pues bien, de entre 38 países tan sólo dos tienen gobiernos de izquierda; España y Moldavia. Aunque Portugal nominalmente tiene un gobierno socialista, no lo consideran así ya que no practica políticas socialistas. Tan sólo dos países suponen una anomalía en la Europa actual. Teniendo en cuenta que Moldavia tiene poco más de dos millones de habitantes, el porcentaje de población en Europa que se aferra en ir contra la tendencia moderna es minúsculo.

Tras el fracaso y caída de los países y doctrinas socialistas y con la nula aportación ideológica y práctica de la fruslería socialdemócrata, la población europea ha ido abandonando a los partidos denominados de izquierdas. Pueden ustedes buscar con una lupa al Partido Socialista Italiano, al francés o al otrora poderoso SPD Alemán, por citar sólo algunos. Todos en caída libre. El socialismo lo sustituyen por el verdismo (no confundir con la protección de la naturaleza, el LGTBIismo (no confundir con la defensa de los derechos del individuo) o por el inclusivismo (no confundir con la igualdad de oportunidades).

Confieso mi total incompetencia para hablar del caso Moldavo, que desconozco. Pero sí que me pregunto si España supone una anomalía en el abandono progresivo del socialismo como ocurre en las sociedades modernas y civilizadas. No parece que la excepción se localice en la sociedad española, en nuestras gentes. Se encuentran ya muy lejos las grandes mayorías de Felipe González. La de Zapatero se produjo tras unos acontecimientos traumáticos y a partir de ahí el PSOE ha cosechado malos resultados electorales. Las últimas elecciones regionales confirman en Madrid esta tendencia de abandono de los postulados socialistas por parte de los españoles.

Entonces… ¿cuál es la explicación? Tenemos un gobierno de izquierda fruto de otra anomalía más extemporánea, obsoleta, peligrosa y absurda dentro de Europa. Me refiero a la existencia de los nacionalismos vasco y catalán. Unos movimientos antidemocráticos, delictivos y supremacistas que condicionan el mapa electoral español. Esa es la enfermedad a erradicar.

Lo extraño dentro de Europa no somos los españoles. Lo anómalo es la existencia de dos nacionalismos irredentos, enemigos de todo aquello que no suponga su propio poder. Los nacionalismos vasco y catalán tienen bases delictivas; el terrorismo (ETA y Terra Lliure), la negación de derechos y libertades (educación, lengua), el incumplimiento de leyes y resoluciones judiciales, la sedición, la rebelión, la malversación e incluso el 3% son la anomalía española que nos gobierna y lo hace trabajando contra nuestra Constitución.

Es desesperante ver como en Iberoamérica una y otra vez surge un movimiento izquierdista cada vez que una nación levanta un poco el vuelo. En cuanto un país iberoamericano crece, genera riqueza, recibe inversiones, llega el socialismo a meterle la cabeza debajo del agua. Lo hemos visto en Venezuela, Argentina, Bolivia, Chile y ahora en Perú y en Colombia; donde las revueltas son un problema de alta gravedad.

Resulta que allí también tienen su propia anomalía: el narco – business. Cuando un país es más rico combate mejor el narcotráfico; dedica más recursos, colabora mejor con la DEA, en suma, es más eficiente en la lucha contra el tráfico delictivo. El Narco es la anomalía socialista en Iberoamérica. Y sorprende que Europa no tome en consideración esta realidad.

El narco no se puede permitir que le quiten el control, ni de forma efectiva en los países productores, ni que sirvan como ejemplo de desarrollo económico otros países no directamente productores de coca.

Fuera de España, en Europa, no existen nacionalismos, ni narcotráfico, de ahí que tan sólo haya un país socialista.

En ambos casos, España y América, la anomalía es delictiva y carece de principios morales por lo que les da igual todo con tal de conseguir sus objetivos; mantener el poder económico de un negocio ilegal. En un caso tratando de quebrar el ordenamiento jurídico buscando acceder a recursos económicos de toda España y en otro directamente con el narcotráfico. Con ellos no puede progresar ni la democracia, ni el derecho, ni la economía de un país. Con ellos tan sólo se mantiene el socialismo.

PAÍS VASCO
El delirio que no cesa: un libro recoge testimonios de etarras no arrepentidos
Alberto Lardiés. vozpopuli.es 5 Junio 2021

Son nueve miembros de ETA que, lejos de arrepentirse, se enorgullecen de su bagaje en la organización terrorista. No se aportan sus nombres pero sí sus testimonios. El libro La lucha hablada. Conversaciones con ETA (Altamarea), escrito por Egoitz Gago y Jerónimo Ríos, incluye entrevistas a estos terroristas que presumen de su pasado, arremeten contra sus compañeros arrepentidos y también atacan a movimientos pacifistas como ‘Gesto por la paz’.

Los dos investigadores que han escrito este libro apenas juzgan, sólo cuentan, con la excepción de una nota previa. En ella apuntan, eso sí, que los nueve etarras incurren en un "innegable nivel de dogmatismo" y que con su actitud dificultan "cualquier marco de reconciliación real, pues no se aprecian, ni siquiera, niveles mínimos de reconocimiento, perdón, justicia y reparación". Tras una parte dedicada a resumir la historia de ETA, llegan las entrevistas.

Al leerlas uno siente una sensación de delirio. De un delirio que no cesa. Porque no presentan ni un ápice de arrepentimiento, sino más bien orgullo de su pasado como "militantes". Nunca hablan de "terrorismo", claro. Una constante de los nueve entrevistados es que todos ellos creen que lo que ellos llaman "la lucha armada" sí estaba justificada y sí sirvió para algo. Asimismo, coinciden en señalar que movimientos pacifistas como 'Gesto por la paz' eran herramientas del estado para debilitarles. Y ninguno de ellos comparte ni entiende el arrepentimiento de otros presos de la banda. Nada mejor que sus propias palabras para retratarlos.

Así, por ejemplo, el primero de ellos afirma que "he dejado de ser militante de ETA porque la organización ya no existe" pero no ha dejado de defender los mismos "principios": "Hay otras organizaciones y otras formas de hacer política y de hacer frente al estado, pero digamos que el ser miembro de ETA te deja el sello marcado, y eso lo vivo con mucho orgullo". En otro momento de la entrevista asegura que "si nosotros no hubiéramos existido, hoy no se estaría hablando de un estatuto ni de transferencias pendientes". "La sociedad en Euskal Herria sabe que no hicimos lo que hicimos para llenarnos los bolsillos sino por una sociedad que fuera mejor para la gente".

Otro, el segundo entrevistado, sostiene que "la lucha armada es un instrumento del que el pueblo se dota. En el caso de Euskal Herria ha sido un instrumento de defensa". Más adelante afirma, y en eso hasta los historiadores estarán de acuerdo, que "para practicar la lucha armada necesitas ese colchón social y un apoyo de la población. Por eso ETA ha durado más de 50 años".

El tercero asegura que no cree que "la lucha armada haya sido un error". Cuando le preguntan qué sentía al atentar, dice esto: "No era lo mismo un sabotaje que poner un pepino y romper un coche, o poner a alguien "patas arriba". (…) Antes de actuar se me ha propuesto y yo he podido decidir. Tenía una lista de objetivos y una vez que tomaba la decisión intentaba no pensar en ello. Lo hago por principios. Como en la guerra. Todos eran objetivos y no te pones a pensar que lo que hay detrás de cada uno son personas.

Todos los relatos son sencillamente estremecedores. Por su falta de empatía. Por su visión distorsionada de la realidad propia y ajena. Buen ejemplo es esta frase del cuarto de los protagonistas: "Recuerdo el caso del concejal de Ermua que ETA mató, pero ¿qué era lo que se estaba debatiendo entonces? ETA pedía dejar de aplicar una política penitenciaria tan bestia, nos han tratado como alimañas en la cárcel. Se pedía un poco de respeto a los derechos humanos, con el acercamiento de los presos al País Vasco".

El quinto etarra que presta su testimonio en este libro asevera cosas como que sus acciones fueron "necesarias". Páginas más adelante afirma esto:·"Gracias a la lucha armada hemos reconocido la necesidad de un derecho de autodeterminación, una territorialidad y una amnistía. No las hemos logrado, así que tampoco estamos para echar cohetes, pero tampoco fue un fracaso".

“Por supuesto, la lucha armada mereció la pena. Se han cometido fallos y hubiéramos podido hacer las cosas mejor, sí. Pero estoy convencida de que ahora mismo, sin la organización, no estaríamos donde estamos. Sin la lucha armada habría desaparecido el conflicto en esta sociedad. Sin la lucha armada hoy no podríamos aspirar a conseguir una democracia para Euskal Herria". Con esta afirmación, la sexta protagonista de la obra presenta su particular visión de su pasado.

El séptimo entrevistado tampoco tiene dudas sobre lo positivo que a su juicio ha sido el terrorismo nacionalista vasco. "Gracias a ETA se consiguió frenar el nacionalismo español y fortalecer el nivel de conciencia sobre el euskera. Gracias a ETA en este pueblo estamos a otro nivel".

La octava voz de este libro sostiene que no puede decirse que el terrorismo no haya servido para nada. "La contribución de ETA ha permitido que este país no desaparezca, que no haya sido absorbido por el régimen del 78 con aquí paz y después gloria (...) Lo hemos pagado y el precio ha sido muy alto, pero la lucha armada ha conseguido que este pueblo siga vivo".

Por último, el noveno protagonista sin identificar afirma que "aunque parezca que estamos muy lejos de la independencia, se han creado los pilares para saber por qué luchamos políticamente hoy en día. Muchos estamos convencidos de que, sin la lucha armada, Euskal Herria no sería lo que es hoy. La militancia de la izquierda abertzale es uno de nuestros tesoros".

El delirio no cesa.

Federico Jiménez Losantos, Premio Juan de Mariana 2021
El galardón se entrega este viernes en una cena de gala que se celebra en el Casino de Madrid.
Liberta Digital 5 Junio 2021

El Instituto Juan de Mariana, institución liberal independiente fundada en el año 2005, ha concedido el Premio Juan de Mariana 2021 al periodista, escritor y empresario Federico Jiménez Losantos por "una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad".

El galardón se entregará este viernes en el Casino de Madrid durante la llamada Cena de la Libertad, el evento más distintivo del Instituto y que cierra los actos de la Semana de la Libertad. Todas las plazas están cubiertas ya que se trata de una cita a la que acuden amigos liberales de todos los lugares del mundo.

El Juan de Mariana retoma una gala que tuvo que ser suspendida en 2020 debido la pandemia de la covid-19. El año pasado el premiado fue Jiménez Losantos pero hasta ahora no ha podido celebrarse el acto formal de entrega.

El fundador de Libertad Digital recibirá el decimocuarto premio Juan de Mariana. Otros de los distinguidos han sido Luis Reig Albiol (2007), Manuel Ayau Cordón (2008), Anthony de Jasay (2009), Carlos Alberto Montaner (2010), Giancarlo Ibargüen (2011), Mario Vargas Llosa (2012), Carlos Rodríguez Braun (2013), Pedro Schwartz (2014), Robert Higgs (2015), Jesús Huerta de Soto (2016), Alberto Benegas Lynch (h) (2017), Alejandro Chafuen (2018) y Antonio Escohotado (2019).

Trayectoria del premiado
Federico Jiménez Losantos (Orihuela del Tremedal, 1951) es, sin lugar a duda, uno de los grandes periodistas liberales de la España actual. Con más de cuarenta años de experiencia, Jiménez Losantos ha defendido las ideas de la libertad en todos los medios: televisión (en la mítica Antena 3 con su añorado Antonio Herrero), prensa, radio e internet. Empezó como colaborador de El País y, por ejemplo, son inolvidables sus columnas en ABC y en El Mundo, dónde continúa escribiendo, o su De domingo a domingo en Libertad Digital. Su sección económica en el programa La Linterna en la cadena COPE, fue cuna de insignes liberales. En esta misma cadena dirigió durante años el programa de La Mañana. En 1999 inició su faceta empresarial en el campo de la batalla de las ideas al fundar la revista La ilustración liberal y un año después alumbró Libertad Digital, el periódico online referente de los liberales. Y en 2009 lanzó la cadena esRadio, donde se consolida como uno de los líderes de opinión en la discusión política nacional.

Más allá de su labor periodística y de divulgación, la imborrable huella de su pensamiento también la podemos encontrar en su producción bibliográfica. A lo largo de su carrera ha publicado más de veinte títulos, entre los que podemos destacar la monumental Memoria del comunismo. De Lenin a Podemos (2018), la reciente La vuelta del comunismo o el ensayo Lo que queda de España. Publicado en 1979, radiografía y vaticina el devenir liberticida del nacionalismo catalán. Por denunciar la discriminación y el ataque a la lengua española Federico pagó un alto precio: el grupo terrorista Terra Lliure atentó contra él en mayo de 1981, hace 40 años.

En todos sus trabajos, el premiado demuestra su férreo compromiso con la defensa de los derechos y libertades individuales. Además, hay que señalar que en Memoria del Comunismo dedica todo un capítulo a los escolásticos de la Escuela de Salamanca, a los que considera precursores del liberalismo.

La institución liberal más importante de España
El Instituto Juan de Mariana nace en 2005 de la mano de Gabriel Calzada y de un grupo de jóvenes liberales españoles que se proponen promover espacios de libertad en la sociedad. Su objetivo es convertirse en un punto de referencia en el debate, el análisis y la divulgación de las ideas y de las políticas públicas con la vista puesta en una sociedad libre. A lo largo del año organizan cursos, ponencias o encuentros.

Con el fin de mantener una independencia plena, el IJM no acepta subvenciones o ayudas de ningún gobierno o partido político y se financia gracias a las aportaciones que voluntariamente realizan aquellas personas que comparten su fin social o a la prestación de servicios.

Educación
El sindicato mayoritario presiona a la Generalitat para blindar la inmersión en valenciano con la 'ley Celaá'
NOA DE LA TORRE. Valencia . El Mundo 5 Junio 2021

Se pide usar la nueva ley educativa para cambiar la norma del tripartito, que ya rechazan en las zonas castellanohablantes, para eliminar el mínimo de castellano obligatorio

La ley Celaá se le puede volver paradójicamente en contra a la Generalitat Valenciana. En enero entró en vigor la nueva ley educativa que ha eliminado la mención al castellano como lengua oficial y vehicular de la enseñanza. Y este es el argumento al que se agarran ahora los partidarios de la inmersión lingüística en valenciano para presionar a la Conselleria de Educación -en manos de Compromís- para blindar la enseñanza en esta lengua.

El debate sobre el plurilingüismo en la escuela valenciana ha vuelto al primer plano tras el año de moratoria al que obligó la pandemia. Tras comenzar a aplicarse en Infantil y Primaria la ley que impulsó el Gobierno de Ximo Puig en su primera legislatura, a partir de septiembre llega a ESO, Bachillerato y Formación Profesional, es decir, a los todos los institutos. Y si esto ha motivado ya protestas por parte de los defensores de la enseñanza en castellano, ahora amenazan con movilizaciones los partidarios de la inmersión en valenciano.

Así lo ha hecho ya el sindicato docente mayoritario en la enseñanza pública, el Stepv, al que por cierto era afiliado el propio conseller de Educación, el nacionalista Vicent Marzà, en su etapa previa como maestro (y defensor de la educación 100% en valenciano). El sindicato, junto a otras entidades sociales y centros escolares a favor de la inmersión, ya ha pedido que el valenciano sea la «lengua vehicular desde Infantil hasta la universidad», para lo cual se exige una reformulación de la actual ley de plurilingüismo.

Aunque el primer decreto de Educación lo tumbaron los tribunales por discriminar el castellano, PSOE, Compromís y Unidas Podemos pactaron posteriormente una ley que obliga a los centros a dar un 25% de las horas tanto en castellano como en valenciano. La Generalitat justificó este porcentaje para cumplir con las sentencias que obligaban a un mínimo de catalán. El problema, que el 25% de valenciano es más de lo que se impartía antes en esta lengua en las zonas castellanohablantes y el 25% de castellano, más de lo que se daba con los programas de inmersión en valenciano, además de que desaparece en la práctica la elección para los padres de la lengua vehicular.

De hecho, para la aprobación de los nuevos planes lingüísticos de Secundaria, Educación está obligando en muchos casos a aumentar las horas en valenciano para cumplir con la ley, lo que ha provocado nuevamente el rechazo de buena parte de la comunidad educativa de las comarcas del sur de Alicante o del interior de Valencia, mayoritariamente castellanohablantes. La otra cara de la moneda son las críticas por la imposibilidad de impartir todas las asignaturas en valenciano, hasta el punto de que el Stepv ha lamentado incluso que se mantenga todavía la exención del valenciano para determinados estudiantes.

Pero esto no ha evitado el conflicto con las asociaciones de madres y padres que reclaman el derecho de sus hijos a estudiar solo en castellano, y que han censurado la falta de participación de las familias en la elaboración de los planes lingüísticos de centro. También están en contra del modelo los partidos de la oposición. El PP ya ha dicho que derogará una ley que fija como objetivo general superar el 50% de las clases en valenciano (un 15-25% es en inglés).

La lengua, de hecho, será uno de los temas principales de la oposición que ejercerá el próximo presidente del PP valenciano, Carlos Mazón. Desde la Diputación de Alicante ya frenó con su recurso aquel primer decreto del tripartito.

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