AGLI Recortes de Prensa   Viernes 25  Junio  2021

España sobrevivirá a Sánchez
EDITORIAL. https://gaceta.es 25 Junio 2021

Si creyéremos al presidente Sánchez y confiáramos en que su error, inmenso error, de indultar a los golpistas catalanes es una expresión de un intento bienintencionado de solucionar la polarización en la que malvive la región de Cataluña, todas las declaraciones de las últimas horas, no ya de los indultados, sino de los partidos secesionistas que los sustentan y ciertas instituciones catalanas que lo son en en cuanto españolas, obligarían al presidente a cubrirse la cabeza con ceniza y dimitir como máxima expresión de su fracaso y humillación.

Insistimos: si le creyéramos. Con una falsa Europa como excusa y con la concordia como eslogan vacío, Pedro Sánchez engaña a los españoles (a los que quieran ser engañados) al decir que su objetivo al indultar a unos delincuentes es el de solucionar la fractura que ellos han creado en la sociedad catalana. Si tal cosa fuera posible, si indultar a un pederasta permitiera recuperar la inocencia de la víctima, la idea de Sánchez de solucionar ese problema creando uno mayor y más detestable como es el de tensionar a la sociedad española en su conjunto, con desprecio de la Monarquía de todos incluido y de sus indeseables derivadas históricas, sólo se entendería como síntoma de una enfermedad mental no diagnosticada que merecería una revisión psiquiátrica urgente.

Por lo tanto, salvo que creamos que el presidente Sánchez es tonto o está loco, tiene que haber otra explicación al hecho cierto de que el jefe de Gobierno de la nación española reciba satisfecho los aplausos de la bancada socialista tras ser humillado por una caterva de rufianes secesionistas que, en algún caso, lo más recto que tienen es la mirada.

Si esa explicación tiene que ver con un proyecto de aniquilación del régimen de 78, de la monarquía parlamentaria, y su sustitución por un engendro republicano federativo —que no federal— como continuación de la obra comenzada, inconclusa, pero no corregida por Mariano Rajoy, durante los mandatos de Rodríguez Zapatero, nos encontraríamos ante la obra de un estafador profesional, un perjuro y puede que hasta un traidor a la inmensa mayoría del pueblo español.

Elija el presidente del Gobierno cómo quiere pasar a la Historia de una España que, a pesar de la debilidad actual del Estado, ha padecido a lo largo de los siglos a unos cuantos negligentes, un par de hechizados y, sin duda, algún que otro traidor… Y ha sobrevivido a todos.

Sánchez no será la excepción.

Europa y el respeto
EDITORIAL Libertad Digital 25 Junio 2021

Uno de los errores más habituales de una parte del denominado constitucionalismo es su confianza ciega en las instituciones europeas como salvaguarda frente a los peores excesos del separatismo o de su gran aliado, el Gobierno social-comunista de Sánchez el traidor.

Se trata de un actitud bastante papanatas que suele aventarse citando con voz o prosa engoladas la que es, seguramente, la frase más estúpida de Ortega y Gasset: "España es el problema y Europa la solución". Quizá sea una herencia de los múltiples complejos que han atenazado a la Nación desde hace tanto tiempo, quizá un reflejo de la inmadurez de la sociedad actual, en la que todo el mundo parece esperar que alguien o algo –el Estado, Europa, la ONU…– solucione sus problemas; pero, en cualquier caso, es un error terrible: en primer lugar, porque España no es ningún problema sino una de las naciones más antiguas y fructíferas del mundo. Y, en segundo, porque, si bien es cierto que España tiene problemas, debe y sólo puede solucionarlos ella misma: ni Europa ni Estados Unidos ni ninguna entidad o institución pueden hacer lo que no hagan los españoles.

La actitud de Europa es, de hecho, el mejor ejemplo: los contratiempos y reveses que regularmente sufre España a cuenta del desafío separatista –tan corrosivo y potencialmente explosivo para la propia Europa, dicho sea de paso– no son tanto fruto de una oscura conjura antiespañola como fruto de nuestras fallas; de nuestra falta de coraje y de nuestra pésima gestión diplomática de la cuestión.

Durante años, los diferentes Gobiernos han oscilado entre la inacción más estupefaciente –mientras los separatistas sí desarrollaban una intensa labor de agitprop... ¡a costa del contribuyente español!– y el sabotaje directo de nuestras posiciones, en lo que han descollado los peores presidentes que hayamos padecido desde la instauración de la democracia: los felones José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez.

Si el Gobierno central, en lugar de batallar sin descanso por la verdad, calla o, peor, indulta a delincuentes condenados por el gravísimo delito de sedición, con argumentos tan viles como la equiparación del cumplimiento de las penas con la venganza, ¿qué pueden pensar un juez del norte de Alemania o un diputado letón? En cualquier ámbito de la vida o de la política, pero más aún en las relaciones internacionales, si uno no se respeta, lo normal es que no sea respetado, especialmente por quienes lo detestan.

Europa no será la solución, pero puede ser parte del remedio o del problema. Y eso en buena medida depende de qué haga España por sí misma.

Entre dictadores anda el juego
OKDIARIO 25 Junio 2021

Era previsible. El Gobierno quiere que los españoles dejen de mirar al presente -los ignominiosos indultos a los golpistas catalanes- y pretende llevarnos al pasado. La vicepresidenta primera, Carmen Calvo, ha anunciado que el Ejecutivo tiene la intención de comenzar «pronto» los trabajos de exhumación de los cadáveres de unas 60 víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista enterradas en el Valle de los Caídos y que han sido reclamadas por sus familiares. O sea, de nuevo Franco para desviar la atención; Franco como cortina de humo; Franco como coartada. Cuando a Sánchez le va mal en las encuestas, tira de Franco. Lo mueve y lo remueve a conciencia para que los españoles retrocedan 85 años en el tiempo. Es paradójico lo de este Ejecutivo socialcomunista: o nos lleva a 1936 o a 2050; todo para evitar que los españoles se detengan a reflexionar sobre lo que está ocurriendo ahora, en 2021, cuando el Gobierno ha procedido a conceder el indulto a los sediciosos que subvirtieron el orden constitucional.

Dice la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, que ya han recibido el permiso necesario del Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial para comenzar las tareas de exhumación. Pues bien: como informa OKDIARIO, 70 familias han dirigido un requerimiento a Patrimonio Nacional «para que se abstengan de registrar, exhumar, trasladar o manipular los restos de mis antepasados con cualquiera que sea la finalidad, incluidas pruebas forenses o de identificación, y con la advertencia de que, de incumplirse el presente requerimiento, ejercitaré las acciones legales procedentes». Sánchez, con tal de utilizar al franquismo como cortina de humo, es capaz de profanar las sepulturas.

Todo es tan nauseabundo, tan ignominioso que provoca asco. Para tapar el presente, el presidente vuelve con la Memoria Histórica. Qué terrible paradoja que el socialcomunismo trate de convertir a Francisco Franco en su principal aliado, en su recurrente baza electoral. En su mejor arma propagandística. Entre dictadores anda el juego.

A moro muerto gran lanzada
Nota del Editor 25 Junio 2021

Comparar a Franco con el dr cum fraude es un insulto a Franco y a todos los españoles a quienes nos importa España. Franco conocía muy bien a los dr cum fraude y comunistas de su tiempo y nos mantuvo al abrigo de tales miserables.

La moda iconoclasta
Amando de Miguel. https://gaceta.es 25 Junio 2021

Hace veinte años, el mundo entero se estremeció al contemplar la demolición de unas colosales estatuas de Buda, excavadas en la roca, en Afganistán. La monstruosa hazaña se llevó a cabo por los fanáticos talibanes (que quiere decir “seminaristas”). Nadie, en su sano juicio, entendió tal extremosa posición iconoclasta. Lo malo es que, tal instinto cunde, hoy, en distintas partes del mundo.

En España, no hemos llegado a una atrocidad semejante. Sin embargo, algunos progresistas se han planteado dinamitar la cruz del Valle de de los Caídos, en Madrid. Incluye las gigantescas estatuas de los cuatro evangelistas. Puede que sea la cruz más grandiosa del mundo, comparable a la colosal estatua de Jesús, en el monte Corcovado, de Río de Janeiro. El monumento del Valle de los Caídos se erigió en recuerdo de las víctimas de la guerra civil de 1936. La idea más general de los progresistas españoles (que son los que dominan, actualmente, la vida política y cultural) es que hay que borrar del mapa todo lo que recuerde la guerra civil de 1936 y el consiguiente franquismo. Sostiene que se trata de la auténtica expresión de la “memoria histórica” o de la “memoria democrática”. En consecuencia, en España, han sido demolidas todas las estatuas del Caudillo, que tampoco eran muchas. Es un curioso antifranquismo a toro pasado. Tenía mucho más mérito ser antifranquista en vida de Franco.

La cuestión es qué hacer con los monumentos de los regímenes políticos de antaño, que, también, pueden ser antitéticos con la actual ideología progresista. Por ejemplo, sería el caso de muchas estatuas de los “espadones” españoles del siglo XIX.

Puestos a adoptar la manía iconoclasta, bien podría suceder que se echaran abajo la famosa estatua del emperador Trajano, en Tarragona, o la del filósofo judío Maimónides, en Córdoba. Sería un dislate mayúsculo. Aunque, alguien podría recordar que los antiguos romanos acabaron con las lenguas ibéricas, para sustituirlas por el latín. Además, se llevaron de España inmensos cargamentos de oro, plata y otros metales. A cambio, nos dejaron la semilla de la civilización occidental.

La moda iconoclasta ha entrado, con fuerza, en los países de la Iberosfera. Ha cundido la ruindad de echar abajo las estatuas de Colón y de los conquistadores y virreyes castellanos. Por lo visto, se trata de un gesto nacionalista o de recuperación de las esencias indígenas. Mal camino es ese. Cierto es que los españoles y portugueses arramblaron con el oro y la plata de las tierras americanas, lo mismo que habían hecho las huestes romanas en Hispania. El sistema de los virreinatos del imperio español no acabó con las lenguas indígenas, aunque, se instaló el castellano (y el portugués en Brasil) como una lengua de cultura y de comunicación internacional. Un monumento literario del virreinato español fue el de las Leyes de Indias, que supera, con creces, cualquier gesto benefactor de la colonización europea de medio mundo. Por cierto, mi amigo Julio Henche acaba de publicar un cuidadoso análisis de esa grandiosa creación legal. (Las leyes de Indias, Editorial Círculo Rojo, Madrid, 2021).

Las iniciativas más estúpidas, siempre, se copian. Ha llegado la moda de dinamitar las estatuas de Colón y las de los conquistadores y funcionarios que le siguieron. Como tantas cosas de la vida actual, esta moda iconoclasta empezó en los Estados Unidos de América.

Está por analizar qué pasa por las mentes retorcidas de los nuevos iconoclastas. Paradójicamente, conceden un gran valor a la representación artística o monumental del personaje que hay que derribar. Seguramente, se trata de un gesto sustitutivo de otro más auténtico: el de combatir, dialécticamente, las ideas contrarias o anteriores. En la conducta humana de tipo gregario cuenta mucho la imitación.

La frivolidad de la nación de naciones
Francisco Marhuenda. La razon 25 Junio 2021

Al final se ha producido el efecto previsible. España es un país donde es fácil iniciar un proceso de descomposición territorial como consecuencia de los egoísmos ilimitados de los políticos nacionalistas. La mesa del diálogo y la consagración de la bilateralidad negociadora es una catástrofe. No hay un problema político con Cataluña, sino con los independentistas cuya voracidad disgregadora es consustancial a su razón de ser. Desde hace décadas asistimos a una permanente manipulación de la Historia que se remonta al siglo XIX. Las consecuencias de una mala planificación del desarrollo del Estado de las Autonomías nos han conducido a la situación actual. Ahora se ha sumado el PNV y su presidente, Andoni Ortuzar, que reclama el reconocimiento del País Vasco y Cataluña como naciones. Es curioso que dos territorios que no fueron reinos ahora busquen esta fórmula de encaje. Los primeros ni siquiera tuvieron soberanía, salvo que alguien quiera remontarse, con frívola ignorancia, a los vascones de la época prerromana. La realidad es que no ha habido nada más español que ser vasco y solo hay que ver la aportación vasca a la Reconquista y a los reinados de los Austrias y los Borbones. Fueron fieles a Felipe V durante la Guerra de Sucesión y siguieron gozando de sus fueros.

Lo de Cataluña es otro despropósito. Era un conjunto de condados bajo la soberanía del de Barcelona y en la Baja Edad Media se utilizaría el término difuso de principado. El matrimonio de Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila de Aragón hizo que naciera con su hijo Alfonso II la Corona de Aragón, nunca catalano-aragonesa, que es otra muestra de la zafia manipulación del nacionalismo catalán. El conde barcelonés utilizó la denominación de princeps de Aragón por su matrimonio, pero Alfonso II sería rey de Aragón, conde de Barcelona, por cierto, no era príncipe de Cataluña, y marqués de Provenza. Esta obsesión por el reconocimiento de naciones para complacer a los independentistas lleva el debate al terreno de que todas las comunidades querrán lo mismo y es difícil no aceptar entonces, instalados en el disparate, que lo sean Aragón, Castilla, Galicia, Andalucía, Canarias, Baleares… No hay que olvidar los reinos de Taifas tras la caída del califato Omeya o los cantones durante la I República. Una peligrosa frivolidad.

La Asociación del Valle de los Caídos niega que Sánchez pueda exhumar tumbas con una licencia de obra
Carlos Cuesta. okdiario 25 Junio 2021

El Gobierno de Pedro Sánchez quiere exhumar tumbas en el Valle de los Caídos y para ello afirma que cuenta con una “licencia de obras”. El choque no ha tardado en llegar: la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos rechaza por completo que esa licencia permita exhumar tumbas.

El Gobierno ha recuperado el ansia exhumadora en el Valle de los Caídos tras la concesión de los indultos a los golpistas del 1-O. Según la versión de la vicepresidenta Carmen Calvo, el Gobierno puede llevar a cabo «los trabajos de exhumación e identificación de las víctimas enterradas en el Valle de los Caídos» porque “el Ayuntamiento” de San Lorenzo de El Escorial les “ha dado la licencia de obras”. La versión oficial añade que, gracias a ello, «próximamente comenzarán los trabajos de exhumación e identificación de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura reclamadas por sus familias. Es de justicia que puedan recuperar su dignidad», ha señalado Carmen Calvo.

La reacción no ha tardado en llegar de parte de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos. La Asociación señala que “el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial ha concedido a Patrimonio Nacional la «licencia urbanística de obra mayor en la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos para la habilitación de accesos a las criptas situadas en la propia basílica, incluyendo las obras necesarias para el acceso y afianzamiento del paso al interior de los distintos niveles de las criptas”.

Patrimonio Nacional, dependiente del Ministerio de la Presidencia, había solicitado dicha licencia el día 12 de abril de este año 2021. Y, afirma la Asociación “es falso que dicha licencia, otorgue al Gobierno el permiso necesario para llevar a cabo los trabajos de exhumación e identificación de las víctimas enterradas en el Valle de los Caídos. Esto es falso”.

“La concesión de dicha autorización municipal a lo único que habilita al Gobierno, como éste mismo manifiesta en su petición de licencia urbanística, es al acceso para el afianzamiento de las criptas (osarios) de los distintos niveles de estos en el interior de la Basílica Pontificia del Valle. No permite exhumación alguna”, añade la Asociación para la Defensa del Valle.

“En el caso de que las actuaciones en el interior de los osarios fueran diferentes a las meramente técnicas de afianzamiento de los mismos y habilitación de sus accesos, y aún siendo así y tuviéramos constancia de manipulación de restos, traslado de los mismos, etc, esta asociación interpondría cuantas medidas legales fueran necesarias contra quien pudiera tener responsabilidad en la cuestión, desde altas autoridades del Gobierno, al último técnico u operario que trabaje en las actuaciones”, advierten.

Por último, la Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos “pone igualmente de manifiesto, que va a exigir el cumplimiento estricto del derecho mortuorio, oponiéndose a cualquier actuación de hecho dirigida a violar los derechos fundamentales y los más básicos de los familiares de los inhumados en la Basílica del Valle de los Caídos, familias que ya han manifestado expresamente su oposición a que toquen, manipulen, trasladen o sometan a pruebas de identificación forense los restos mortales de sus antepasados”.

El Gobierno de Sánchez solicitó el pasado mes de abril en el Ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial la licencia urbanística necesaria para poder realizar los trabajos. Estas víctimas fueron inhumadas en las criptas de la basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. El Ejecutivo solicitó este permiso por la petición de los familiares de las víctimas. Sólo el 0,18% de las familias de los enterrados reclamaron esta exhumación, según reveló OKDIARIO el pasado mes de abril.

Consejo de Ministros
El pasado 30 de marzo el Consejo de Ministros aprobó un Real Decreto del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática (en manos de Carmen Calvo) para regular la concesión de una subvención de 665.000 euros para la financiación de trabajos de exhumación en el Valle. El proyecto incluye las obras necesarias para el acceso y afianzamiento del paso al interior de los distintos niveles de las criptas.

Este procedimiento incluye «la adopción de medidas de seguridad y salud; la retirada o desmontaje de cerramientos, instalaciones y enseres para los accesos a las criptas; la realización de dichos accesos; la adecuación de instalaciones de iluminación y seguridad, y la adopción de medidas que garanticen la seguridad estructural para la inspección interior de cada una de las criptas». En el Valle hay enterradas 33.000 personas. El Gobierno sólo ha contado con 60 expedientes para recuperar sus restos a petición de las familias.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Pere Sánchez
Rafael Bardají. https://gaceta.es 25 Junio 2021

Dice Dinesh de Souza en su último libro que el socialismo genera dos tipos de personas: los dictadores y los ladrones. Y en algunos sitios, ambas se fusionan. Por eso me sorprende que haya españoles que no puedan creer que nuestro sonriente presidente de Gobierno gobierne en el abuso permanente de la ley y, muchas veces, en contra de la mayoría. Es un ladrón de la voluntad popular en la que se basa todo el edificio de la democracia parlamentaria moderna y alguien que ni conoce ni respeta los límites de la separación de poderes. Un dictadorzuelo que en lugar de caqui viste trajes hechos a medida.

Entender al personaje, lo que representa y lo que es capaz de hacer es vital para llegar a desalojarle de la Moncloa. Quien mejor le ha calado hasta la fecha son Joaquín Leguina y Rosa Díez. Desde luego, no el PP de Pablo Casado que hasta antesdeayer le andaba suplicando que se deshiciera de sus socios de Podemos y hoy que renuncie a su alianza con los separatistas y abrace el constitucionalismo. Pedro Sánchez no se ha rendido a Esquerra y los de Puigdemont, porque Pedro Sánchez es, en realidad y también, Pere Sánchez, alguien quien, al igual que Zapatero, no sabe lo que es España, ni le importa. Puede que Iván Redondo le susurre que no le vendría bien electoralmente que Cataluña se independizara bajo su mandato, pero Pere Sánchez está convencido de que eso no va a pasar mientras él sea presidente y que, cuando pase, él ya estará jubilado y será la responsabilidad de otro. Lo suyo es abrirse a la concordia y a repartir flower-power a diestro y siniestro.

Ahora bien, de lo que si es directamente responsable es de que España no tenga arreglo. Si en lugar de dar alas al separatismo le hubiera confrontado, estaríamos en otro rumbo. Largo y penoso porque la imaginación y la ficción separatista no se elimina de la noche a la mañana. Es el producto de décadas de adoctrinamiento, manipulación e ilegalidad y sólo con otras tantas décadas podría devolverse la racionalidad a Cataluña. Aunque, a decir verdad, eso ni lo intentó el PP cuando estuvo en el poder. Posiblemente porque malinterpretara la irracionalidad del independentismo y se creyera que con los catalanes todo se puede reducir a una cuestión de financiación. De dinero, vamos. Y eso que en Europa había gente que estaba dispuesta a matar y morir por contar con su propia nación. Ahí quedaban las barbaridades de los Balcanes recientemente. El independentismo es un fenómeno visceral y si hay que elegir entre los sentimientos y la cartera, se sacrifica la cartera. No entenderlo llevó a los errores de los gobiernos de Aznar y Rajoy, como no entender a Sánchez lleva a los errores de Pablo Casado, todavía empeñado en reconstruir el bipartismo simpático con Pedro/Pere Sánchez.

El problema de España es que el socialismo y el separatismo viven una relación simbiótica. Ambos se necesitan para sobrevivir. Y cuanto más dure Sánchez en el poder, más difícil será combatir la centrifugación de España. El poder une más que desune (lo estamos viendo con PSOE y Podemos día si y otro también). La paradoja, no obstante, es que si Cataluña llegara a ser de verdad independiente, el PSOE no tocaría poder en mucho tiempo. Aún imaginando, y es mucho imaginar, que algo así tan dramático no iba a pasarle factura, no le darían los números. Pero es que a diferencia de Pedro Sánchez, Pere Sánchez también está instalado en la irracionalidad.

No hay más vía que la Constitución
La Razón Editorial 25 Junio 202

No deberían los dirigentes del PNV sacar conclusiones apresuradas sobre el proceso nacionalista catalán y sus derivadas políticas nacionales, aunque sólo sea porque en las Vascongadas no se ha producido una transgresión constitucional impulsada desde las propias instituciones autonómicas, como de hecho ha ocurrido en Cataluña. Es más, los proyectos de superación estatutaria en el País Vasco, entre ellos el denominado «Plan Ibarreche», siempre se atuvieron a la sanción de la legalidad y decayeron en el marco parlamentario.

De ahí, que sea un error forzar paralelismos, más allá de la propia naturaleza del nacionalismo identitario, y reclamar la inclusión en una supuesta «vía catalana» que no sólo no existe, sino que conduce al choque estéril con los poderes del Estado. En este sentido, nada más equivocado que comprar la versión nacionalista de que los indultos responden a la debilidad de las instituciones españolas, lo que no responde a la realidad, por más que podamos criticar la decisión de un Gobierno, falto de apoyos parlamentarios, que ha tratado hacer virtud de la necesidad, pero que en ningún caso puede estar dispuesto a ir más allá del marco constitucional. Igualmente, tampoco debería el PNV hacer seguidismo del discurso de Bildu y sus habituales confluencias, empeñados en equiparar a los asesinos etarras con los sediciosos indultados, en una estrategia pedestre que sólo puede beneficiar a una extrema izquierda nacionalista precisada de blanquear su pasado criminal para superar su estrecho marco electoral.

No existe, pues, más vía que la que marca nuestra Constitución y la supuesta bilateralidad que reclaman los nacionalistas nunca podrá ir más allá de la realidad de que se trata de una negociación entre representantes de distintos partidos del arco parlamentario, que buscan contrapartidas para garantizar la estabilidad del Ejecutivo. Pero, como demostró la intervención del TC al reconducir la última reforma del Estatuto de Cataluña, cualquier cuestión que sobrepase los principios constitucionales queda forzosamente fuera de discusión. Por último, considerar que el «procés» puede tener alguna virtualidad a la hora de provocar la ruptura del marco territorial español y proponerlo como opción política no deja de ser un tacticismo electoralista al que la mayoría de los ciudadanos, al menos, en el País Vasco, no conceden la menor verosimiltud.

‘Tomatito’ de La Moncloa triunfa en el Liceu
Sergio Fidalgo. okdiario 25 Junio 202

Si Isabel Pantoja llenó el Teatre del Liceu en el 2002, Pedro Sánchez, al frente de su cuadrilla de trescientos palmeros, no iba a ser menos. Con la diferencia que en el caso de la artista de Cantora el público pagaba por admirar su voz, y en el homenaje al líder socialista celebrado en el gran coliseo lírico barcelonés fue Sánchez el que sacó la billetera para que la platea estuviera repleta de una clac muy receptiva al aplauso. El maná de los fondos europeo es un gran reclamo a la hora de mostrar la ‘sincera’ admiración.

El repertorio de ‘Tomatito’ de La Moncloa nunca estará a la altura del de Isabel Pantoja o Raphael, otro ilustre de la canción española que ha triunfado en el Liceu. Pero es que con un letrista como Iván Redondo, y un arreglista como Miquel Iceta, es casi imposible conseguir nominaciones para los Grammys latinos. Como mucho se pueden conseguir una nominación para los premios anuales de la industria musical catalana rama separatista, en la categoría de “intérprete extranjero” de “música ñordo-charnega”.

Como en cualquier concierto que se precie, un par de espontáneos montaron el show separatista-exaltado, para dar la sensación que Sánchez es otra cosa, una víctima del independentismo hiperventilado. Cuando es precisamente al contrario, el líder socialista es el radical, porque era mucho más grave lo que estaba anunciando en su homilía que todo lo que le pudieran gritar los militantes de la CUP. Gritar “amnistía” no tiene efectos jurídicos, pero que el presidente del Gobierno suelte a una panda de golpistas sí que tiene consecuencias de todo tipo.

Seré un fascista, un facha, un mal bicho y una persona sin corazón, pero no tengo ganas de «reconciliarme», ni establecer lazos de «concordia», con una banda organizada de delincuentes que ha querido convertir a millones de catalanes en ciudadanos de segunda, que intentaron dar un golpe de Estado contra nuestra democracia, que llevan años sembrando odio en la sociedad catalana y que han malversado cantidades ingentes de dinero público para crear un proyecto de sociedad excluyente y totalitario.

Cuando Pedro Sánchez habló en el Liceu de «reconciliación» y «concordia» para “tratar de ofrecer a la ciudadanía el reencuentro de la sociedad catalana consigo misma” nos estaba estafando. Porque el separatismo no tiene ninguna gana de disculparse, ni de tender puentes, ni de recapacitar por sus delitos. Al contrario, piensan que los indultos son una muestra de debilidad de un Estado al que seguirán combatiendo. Por supuesto, los secesionistas lucharán contra él con el mismo dinero que el Estado le proporciona en cantidades ingentes. Y Sánchez lo sabe. E intenta vender el sacar de la cárcel de la cuenta como si fuera un gesto de generosidad, cuando es un grave error.

A Sánchez le conviene soltar a los golpistas para asegurarse, a corto plazo, la estabilidad en el Congreso, y a largo plazo la posibilidad de tener una coalición estable de Gobierno con los partidos secesionistas. Pero es indecente que venda lo que es un cambalache político como una decisión que facilita la «concordia» y la «reconciliación». Porque no es verdad. Porque en TV3 se sigue insultando a los catalanes no nacionalistas y se sigue escuchando «Puta España». Porque la ANC y Òmnium siguen difundiendo en el extranjero que España es un país totalitario con una justicia intolerante. Porque ERC y Junts solo gobiernan, desde la Generalitat, para la Cataluña independentista, marginando a millones de ciudadanos. Porque sus líderes siguen instalando en «lo volveremos a hacer».

‘Tomatito’ de La Moncloa habrá triunfado en el Liceu. Pero muchos no olvidaremos el precio de los aplausos que recibió en el coliseo barcelonés. Precio que pagaremos todos los españoles, especialmente los catalanes no independentistas.

Esta España no me interesa
Alejandro Tercero. Cronica Global 25 Junio 2021

La mejor definición de España es la que presenta al país como una trama de afectos. La nación española tiene sentido en tanto en cuanto sea el proyecto común de millones de personas que conviven en un territorio y que comparten sus esfuerzos para mejorar sus condiciones de vida de forma equitativa y solidaria.

España vale la pena si conlleva la igualdad de derechos, obligaciones y oportunidades de sus habitantes; si compartimos nuestros impuestos para esos objetivos colectivos; si todos juntos nos afanamos en mejorar la sanidad, en reducir las listas de espera y equipararlas en toda la geografía nacional; si las pensiones de nuestros mayores y las prestaciones de los más desfavorecidos las garantizamos con las aportaciones del conjunto de la ciudadanía en una caja única; si nuestros hijos pueden ser educados en su lengua materna; si los gobiernos protegen nuestra identidad en todos los rincones del país.

Muchos constitucionalistas se han partido la cara en Cataluña durante décadas frente al nacionalismo catalán para mantener viva esa trama de afectos. Pero los gobiernos de España siempre les han dado la espalda. Siempre les han utilizado como moneda de cambio. Comenzó Felipe González con su trapicheos con Pujol. Siguió Aznar con el indecente Pacto del Majestic. Zapatero subió la apuesta con el infame Estatut. Y Rajoy remató la ignominia con sus pactos con Artur Mas --antes de que se echara al monte-- y con la aplicación de un 155 ridículo.

Ni siquiera los que decían que venían a representarnos y defendernos aguantaron el tipo aquí. A Rivera, Arrimadas, Sánchez-Camacho, Levy y compañía les faltó tiempo para poner pies en polvorosa y largarse a vivir mucho más tranquilos en Madrid en cuanto tuvieron la oportunidad.

Ahora, Sánchez vuelve con la misma cantinela. Los indultos son solo el primer paso del plan. Vuelven las concesiones a los independentistas. Vuelven las ofertas para contentarlos. Vuelven los traspasos de competencias y los agravios entre españoles. Vuelve el pujolismo más repugnante. Vuelve un Estatut que nadie ha pedido. Vuelve el nacionalismo en vena.

Y, como siempre, los catalanes constitucionalistas seremos los sacrificados. Volvemos a estar en almoneda.

Lo que vimos en las jornadas del Cercle y en el vodevil de Sánchez en el Liceu es una muestra desalentadora de lo que se avecina. Todo ello con la colaboración necesaria de una sociedad civil adocenada, aborregada, pusilánime, sumisa, genuflexa y en oferta.

¿Qué hay de lo nuestro?, preguntamos. No es el momento, nos responden los sanchistas, como antes hizo el felipismo, el aznarismo, el zapaterismo y el rajoyismo.

Al igual que han hecho todos los gobiernos nacionalistas en Cataluña, los gobiernos de la nación siguen ignorando y ninguneando a la mitad de los catalanes. Hay dos Cataluñas, y una de ellas vuelve a ser inmolada.

Ante este escenario, parece normal que cada vez más constitucionalistas en Cataluña empiecen a desconectar de España. Es previsible que en los próximos tiempos los catalanes que se sienten españoles se sientan un poco menos españoles. Que crezca en ellos la desafección hacia su país.

¿De qué sirve España, si no les protege? ¿De qué sirve España, si no les defiende del nacionalismo extremo? ¿Para qué seguir partiéndose la cara por un proyecto común, si sus compatriotas de Andalucía, Murcia, Extremadura, Galicia, Castilla-La Mancha, Canarias, Asturias, Aragón… siguen avalando gobiernos que ceden con gusto al chantaje del nacionalismo catalán​ a cambio de mantenerse en el poder? La trama de afectos hay que cultivarla también desde el resto de España.

El sentimentalismo tiene límites. Y los gobiernos de España llevan mucho tiempo poniendo a prueba el de los constitucionalistas catalanes.

No tengo claro que una España en la que se intensifiquen las desigualdades territoriales sea atractiva para muchos ciudadanos. No me parece que una España que abandone a su suerte a quienes la defienden en Cataluña merezca demasiado la pena.

A mí, desde luego, esa España no me interesa lo más mínimo.

"Los nacionalistas nunca mienten"
Antonio Robles. Libertad Digital 25 Junio 2021

Hay algo en este suicidio nacional por etapas digno de resaltar: la inocencia perdida de España ante las buenas intenciones del catalanismo.

Y Sánchez culminó su traición. El mal ya está hecho. El nacionalismo ha logrado el mayor triunfo de su historia, la legitimación de su relato, el reconocimiento de que fueron injustamente tratados por el Estado, y arbitrariamente encarcelados por sus tribunales de justicia. Reagrupan a su rebaño, internacionalizan su victimismo y deprimen y desactivan a la Resistencia en Cataluña. Para quien aún no se había dado cuenta del alcance del fraude, sólo ha de sentarse ante el televisor y empaparse de la euforia sediciosa de los presos indultados al salir de la cárcel. Ni rastro de gratitud, ni una pizca de reconocimiento de la ilegalidad llevada a cabo; muy al contrario, un rosario de bravuconadas y pulsos al Estado impropios de quienes exigen diálogo y venden santones de la no violencia en nombre de la democracia y la libertad. Nada volverá a ser como antes. El presidente acaba de abrir la caja de Pandora. Y no sospecha cuánto.

Afortunadamente, ya nadie es indiferente. Mal que le pese a Pedro I el Magnánimo. No todo iba a salir mal.

Hay algo en este suicidio nacional fraccionado por etapas digno de resaltar: la inocencia perdida de España ante las buenas intenciones del catalanismo. Décadas de exclusión lingüística y otras amputaciones a la nación fueron incapaces de provocar recelos en el resto de los españoles, pero la arrogancia televisada de presos y gobernantes indepes ante los indultos lo ha logrado. Y no es cuestión menor, como nunca lo es el descubrimiento de la enfermedad para poder atajarla. Dicho de otro modo, buena parte de la ciudadanía española ha tomado conciencia del riesgo.

El problema nacionalista siempre fue la indolencia, cuando no el complejo del resto de los españoles ante el contrabando de su relato. Primero amagado, ahora a las claras. La última constatación, el informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa tomando por real lo que sólo ha sido propaganda adobada durante años y nunca contrarrestada por el Estado español (al menos el CGPJ la ha rebatido inmediatamente). Y la solución, si la hubiere, habrá de ser pedagógica, pacientemente pedagógica, dentro y fuera de nuestras fronteras. Y la aplicación de la ley a rajatabla. Una tarea de años, de décadas. Ya nada será fácil ni natural, hay dos generaciones sugestionadas por un mundo formado a imagen y semejanza de los "políticos presos", generaciones con síndrome colonial inoculado por un entorno mediático, político y educativo omnipresente. Es todo su mundo. Tomar conciencia de ese problema es imprescindible para intentar neutralizarlo. No es cuestión de preguntarse qué hay que hacer, es cuestión de deshacer lo que nunca se debió permitir.

Hemos hecho tan mal las cosas desde el Estado que hasta el propio jefe de la oposición, cegado por subrayar las mentiras de Pedro Sánchez, enfatizaba en Onda Cero: "Los nacionalistas nunca mienten". No se deje enredar, don Pablo, no han hecho otra cosa en su vida.

Nunca han dejado de mentir, de forma muy simulada las tres primeras décadas, abiertamente en los diez últimos años. Sólo que ahora la verdad como amenaza les es más rentable. Arrebatada la posición al Estado, la arenga es más adecuada para envalentonar a los propios y amedrentar a los refractarios. ¿O de dónde creen que salen esas generaciones convencidas de estar combatiendo a un Estado opresor? Reparen en el talibanismo de Laura Borràs, Jordi Puignerò o Pere Aragonès, la última hornada del poder en Cataluña, convencida del expolio fiscal y el genocidio cultural llevados a cabo por la "puta España". De las mentiras acumuladas durante cuatro décadas, que el Estado nunca neutralizó.

¡Ojo! Marco Aurelio, Narciso, Pedro o como te llames, recuerda que eres mortal. Se lo recordó su socio preferido Oriol Junqueras por boca de ganso. Al menos así me sonó a mi la advertencia: "¿Es valentía o necesidad?". ¡Qué choteo!

Indultos 1-O
Vox pide al Supremo que suspenda los indultos para la «supervivencia del Estado constitucional»
Segundo Sanz. okdiario 25 Junio 2021

Vox ha solicitado al Tribunal Supremo que suspenda de manera cautelar los indultos otorgados por el Gobierno de Pedro Sánchez a los golpistas del procés. La tercera fuerza del país, parte personada en el juicio del 1-O, ha registrado este jueves nueve recursos al respecto, uno por cada condenado que ha recibido la medida de gracia del Ejecutivo de PSOE-Podemos en contra de la posición del Alto Tribunal.

En ellos, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, la formación de Santiago Abascal no sólo detalla de manera pormenorizada su legitimación para recurrir los indultos ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo, sino que reclama la suspensión de estos perdones políticos para garantizar la «supervivencia del propio Estado constitucional».

De esta manera, Vox basa buena parte de su argumentación en el informe de la Fiscalía del Supremo contrario a los indultos y subraya que la «inejecución» de la sentencia del Alto Tribunal por el golpe del 1 de octubre de 2017 «afectará de manera irreversible al núcleo esencial del Estado democrático», esto es, «la soberanía nacional, la unidad territorial y el respeto a las leyes como principios vertebradores del Estado constitucional».

En este sentido, el partido de Abascal advierte de que «la realidad de los referidos perjuicios al interés público en caso de que no se acuerde la suspensión solicitada no deriva de una simple prognosis, sino de las continuas manifestaciones públicas de los condenados que, siempre que han tenido la ocasión, han acudido unánimemente al lema ‘lo volveremos a hacer’».

Sin ir más lejos este miércoles al salir de prisión una vez se hicieron efectivos los indultos, los golpistas catalanes se reafirmaron en conseguir a toda costa la independencia de Cataluña. «Seguiremos luchando por la independencia», proclamaron entre gritos de amnistías. «Continuaremos trabajando por la república catalana», dijo el ex vicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras, condenado a 13 años de cárcel por sedición y malversación.

Para Vox, y así lo recoge en sus recursos, «este ‘lo volveremos hacer’ supone una falta de consciencia y aceptación de la antijuridicidad de los graves actos por los que fueron condenados y una declarada voluntad de reiterar la actividad delictiva que atentó frontalmente contra los principios estructurales de nuestra democracia, de nuestra Constitución y de la propia soberanía del pueblo español como único Poder Constituyente».

«Interés público»
Por ello, la tercera fuerza del país recalca que «resulta obvio decir que, en estas circunstancias, plenamente acreditadas por los actos de los propios de los condenadores, ha de prevalecer el interés público en la ejecución de una sentencia judicial firme dictada en protección de los principios constitucionales estructurales, de la supervivencia del propio Estado constitucional y de la salvaguarda de la soberanía nacional que corresponde al pueblo español», remacha Vox.

A las puertas del Tribunal Supremo, el presidente del partido, Santiago Abascal, acompañado de la plana mayor de su formación y arropado por más de un centenar de personas con banderas de España y pancartas contra los indultos a los golpistas, avanzó todo una batalla jurídica contra la «traición y corrupción» del Gobierno de Pedro Sánchez, que también será denunciado por la vía penal.

En declaraciones a los medios, Abascal aseguró que «si ellos dicen que lo volverán a hacer, nosotros también lo volveremos a hacer, les sentaremos en el banquillo si vuelven a atacar al orden constitucional», apostilló.

El cáncer catalán y «los otros de España»
Antonio García Fuentes. Periodista Digital 25 Junio 2021

Uno de los más destacados e independientes escritores españoles, lo calificó, nada menos que en 1907, “como la lepra catalana”; fue Vicente Blasco Ibáñez; más abajo doy más datos y dejo direcciones para que lean el artículo. Una vez más y recordando a tan insigne escritor y pensador, español y valenciano; me refiero a, este texto, que no olvidemos lo escribe quién en ese momento, se puede considerar como el primer republicano de España y; antagonista, de todo lo político establecido en España y desde hace siglos; lo que incluso le obligó a exiliarse ya que peligraba aquí su propia vida. Veremos por el citado escrito, la repelente “estampa” que nos muestra y no sólo de MUCHOS CATALANES, sino igualmente de MUCHOS VASCOS; o sea; que hace mucho más de cien años, “LA LEPRA CATALANA Y VASCONGADA”, era similar a las que seguimos padeciendo aquí HOY… ¿hasta cuándo?: Difundan este escrito para conocimiento general y que ello dé, el resultado que en realidad, pienso, que la mayoría de españoles queremos; o sea; UNA ESPAÑA ÚNICA, SI BIEN CON LOS MATICES QUE SEAN PRECISOS, PERO SIN ABUSOS COMO HASTA HOY MISMO PADECEMOS: Muy al contrario, hay que favorecer a las zonas más empobrecidas o atrasadas, para que de verdad se pueda llegar a una “homogeneidad”, que elimine “tanta lucha intestina y tanto robo de unos a otros”, que es “la historia de este país siempre mal gobernado”.

El artículo lo encontrarán aquí, o simplemente escribiendo en el buscador; La lepra catalanista, de Vicente Blasco Ibáñez.
https://www.eldiestro.es/2019/05/la-lepra-catalanista-articulo-de-vicente-blaco-ibanez-publicado-el-13-de-junio-de-1907/

Ayer día 22 de Junio, sale del “bunker”, el cobarde del presidente que padecemos (tan cobarde es que no admite preguntas a los periodistas) y cuyo nombre ni merece por mi parte reflejarlo; y confirma lo ya premeditado y pactado con sus compinches, para dejar fuera de la cárcel, a una partida de rebeldes, juzgados y condenados; los que pese a todos los tribunales máximos españoles, pone en la calle por cuanto los necesita para sostenerse, en el mando de la Moncloa; cosa que hace (seguro) para que dentro de unos días, ordene que le preparen el avión para ir una vez más, al mes o meses de veraneo de gran lujo, “que se pega”, en cualquiera de los muchos palacios reales, que usa sin escrúpulo alguno, como hicieran los reyes hace siglos; y disfrutará una vez más, del dinero público como si de verdad fuese suyo, e ignorando, “las ya grandes miserias que hay y que creciendo, en infinidad de familias españolas”; y además, seguirá presumiendo de, “socialista”, como todos cuantos viven a su sombra y amparo; y al resto pues que le den…?

Después vendrán, “los de la lepra catalana y vasca”, pidiéndole todo lo que tengan ya pensado y repensado; puesto que estos como insaciables (ahí queda la historia entre estas regiones y resto de España) no se conformarán con nada de lo que consigan; y siempre y como de costumbre, pedirán más.

Voy a cumplir 83 años y… por lo que he visto o sabido de tantas cosas terribles, ocurridas en esta España insólita; lo que ampliado a su verdadera historia, es tan «horrible»; que ya no me sorprende «nada de nada»; simplemente lo resumo con todo dolor y: SIENTO MUCHA VERGÜENZA DE HABER NACIDO EN UN PAÍS TAN ASQUEROSO Y PODRIDO, COMO ESTE; ENVIDIO INCLUSO A LOS QUE SE DICE SALVAJES Y QUE AÚN VIVEN EN EL INTERIOR DE SUS SELVAS, VIVIENDO COMO PUEDEN; “aquí no hay arreglo”… y no olvidemos que, los que mandan, son, «como nosotros, simples individuos paridos por mujeres en mayoría españolas, como nuestras madres»: MEDITEN EN ELLO.

En cuanto a los “alegres liberados”, que eufóricos y con el puño en alto, presumen de una “vil” victoria conseguida por medios indignos por demás; ¿de qué se alegran y de qué presumen? Lean el libro escrito por un catalán que firma con seudónimo, pienso que por miedo a enfrentarse a sus paisanos y que lo maten. El libro se titula “Catalunya para Marcianos”, lo firma, Jaume Pi i Bofarull” y lo han editado en Barcelona, por la editorial Planeta año 2018; pues la realidad, es que hay más catalanes que quieren seguir siendo españoles, que renegados, de una patria común. En dicho libro, se relata “la historia” de los separatistas catalanes y todas sus argucias y perversidades, para justificar lo injustificable; y lo que ocultan, con toda intención y perversidad, puesto que, “esos separatistas”, llegado su victoria, lo que quieren es algo así como un “feudalismo”, para explotar a sus vasallos como ya lo hicieran cuando fueron condados feudales; y la prueba reciente, la tenemos, en, “la muy honorable familia Pujol y sus abundantes pujoleros, y el dinero en masa que se han llevado, principalmente los primeros”; o sea lo que digo, del “dios dinero y nada más”. La realidad hoy es que la mayor parte de la empresa catalana, hoy está en Madrid, u otras partes de España; lo que prueba que “les interesa” el abrigo español, más que quedarse en “la intemperie que les daría un independentismo idiota”; puesto que Cataluña y Vascongadas han llegado a ser “lo que son”, precisamente por el soporte del resto de España, a la que han explotado y siguen explotando; hasta que llegue la verdadera justicia distributiva y equitativa, que necesita España; y que alguna vez, esperamos, los que de verdad nos seguimos sintiendo españoles, pese a todo: Amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes


Recortes de Prensa   Página Inicial