AGLI Recortes de Prensa  Viernes 2 Julio  2021

Sánchez convierte la Administración en su cortijo
OKDIARIO 2 Julio 2021

El último Boletín Estadístico del Personal al Servicio de las Administraciones que elabora el Registro Central de Personal, dependiente del Ministerio de Política Territorial y Función Pública, no deja lugar a dudas: el Gobierno socialcomunista ha aumentado un 23,6% su cifra de asesores ‘a dedo’ en lo peor de la pandemia de coronavirus. En enero de 2021, el personal eventual ascendió a 746 personas, 146 más que en la misma fecha del año anterior, justo antes de la formación del Gobierno de PSOE y Podemos. Un incremento que pone de manifiesto el desprecio del Ejecutivo por las funcionarios de carrera, sustituidos por los amiguetes del PSOE y de Podemos, colocados digitalmente en puestos de responsabilidad. La politización de la Administración ha alcanzado cotas nunca vistas, consecuencia del incremento de órganos de dirección para dar cabida a los apesebrados de la izquierda.

El Ministerio que cuenta con más asesores puestos ‘a dedo’ es el de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, con 361. En este departamento se incluye el personal que trabaja de manera más cercana al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El segundo con más eventuales es el de Política Territorial y Función Pública, que dirige Miquel Iceta y donde suman 138. En tercer lugar se sitúa el Ministerio de Derecho Sociales y Agenda 2030 que ahora capitanea la líder de Podemos, Ione Belarra, pero que en el periodo comprendido en este informe ocupó el ex vicepresidente Pablo Iglesias.

Estamos ante un problema endémico, pero agravado con la coalición de Gobierno. El mérito y la trayectoria profesional han sido arrumbados de una Administración donde la ideología y el amiguismo se extiende a todos los niveles. El Gobierno la ha convertido en su cortijo. Eso sí, a toda esa legión de paniaguados amamantados por la gigantesca ubre de la izquierda la pagamos todos los españoles. Y cada vez son más. Son los grandes subsidiados del socialcomunismo.

El «chiringuito» que el PSOE quiso convertir en palacio
OKDIARIO 2 Julio 2021

Las críticas del PSOE a la creación de una Oficina del Español dependiente de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid y que estará dirigida por Toni Cantó vienen envueltas en papel de hipocresía, que es la manera que tiene la izquierda de esconder su cinismo. ¿Por qué no se recuerda que el candidato del PSOE a la Alcaldía de Madrid Antonio Miguel Carmona propuso en 2015 crear el Palacio del Español, un centro de 30.000 metros cuadrados para promocionar el español que se ubicaría en el antiguo mercado de frutas y verduras de Legazpi. El coste de aquel proyecto era de 150 millones de euros, frente a los 75.000 euros anuales de la Oficina del Español creada por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso para tratar de convertir a Madrid en la capital del idioma español. Dice la nueva portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid, Hana Jalloul, que la oficina es «una burla a los madrileños, a las madrileñas y al dinero de los contribuyentes».

Es para partirse de risa: el socialcomunismo que ha convertido la Administración en el paraíso de la mamandurria carga contra Isabel Díaz Ayuso por abrir una oficina de promoción de la Comunidad de Madrid como capital europea del español que cuesta dos mil veces menos que ese Palacio del Español que el PSOE llevó en su programa municipal para las elecciones de 2015. En aquel año, el PSOE presumía de que iba a convertir a la capital de España en «la gran ciudad de la lengua».

La hipocresía y doble moral de esta gente es inabarcable: el partido que ha convertido la Administración en un cortijo caga contra Ayuso por crear una Oficina del Español de la que ya venía dando pistas desde hace meses, cuando ellos llevan dos años colocando a sus amiguetes al frente de organismos, laboratorios o institutos que se dedican a elaborar paridas y mamarrachadas de lo más variopinto y que nos cuestan un ojo de la cara.

Apología de un genocida
OKDIARIO 2 Julio 2021

Para la vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra de Trabajo, la muy comunista Yolanda Díaz, Francisco Largo Caballero, el ‘Lenin español’, es «nuestro modelo a seguir». Así se entiende todo, porque si el hombre que inspira a la ministra es Largo Caballero -responsable de las checas donde se ejecutaron a más 16.000 personas, impulsor de los tribunales populares y creador de la Junta de Defensa de Madrid y del Comité de Orden Público que dirigiría Santiago Carrillo y que llevó a cabo la siniestra ejecución de 6.000 personas en Paracuellos del Jarama- es que el sectarismo de esta mujer no conoce límites morales. ¿Pero cómo es posible rendir tributo a un sanguinario asesino como Largo Caballero, uno de los personajes más infames de nuestra historia?

Dice Yolanda Díaz que «somos deudoras y deudores del legado de Largo Caballero. Existe una absoluta actualidad de sus postulados». Pues si la ministra es deudora del legado de un criminal, habrá que convenir que la ministra es un peligro, una amenaza para la convivencia democrática. Resulta obsceno, toda una ignominia, que el Gobierno socialcomunista haya convocado un acto oficial para homenajear a un genocida. Lo que demuestra que su proyecto de Memoria Histórica no es más que un sectario instrumento alimentado de odio y de revancha, una perversión de la historia para criminalizar a un bando y ensalzar al otro, aunque estuviera dirigido por personajes tan sanguinarios como el ‘Lenin español’.

Si la democracia en la que cree el socialcomunismo es ésta, en la que a los enemigos declarados de la democracia se les pone como ejemplo, no hay nada que hacer. Porque este Gobierno sólo habla de convivencia cuando se trata de indultar a quienes subvirtieron el orden constitucional o de rendir tributo a un asesino. Ya está bien de aceptar el código de valores de una izquierda reaccionaria que se postra ante la figura de un criminal.

El Gabinete de la mediocridad
Amando de Miguel. https://gaceta.es 2 Julio 2021

La actual organización política española es, sobremanera, peculiar. Me refiero a la institución del Gabinete o Consejo de ministros, constituido por más de una veintena de personas, bajo la égida del presidente Sánchez. Seguramente, es el único Gabinete del mundo occidental con ministros comunistas. Además, recibe el apoyo de los partidos secesionistas, vascos y catalanes. Es la fórmula que repite la de 1936, entonces, Frente Popular, que precipitó la guerra civil. No extrañará que, ante esa extraña conjunción ideológica, el presidente Sánchez se encuentre con el manifiesto desdén por parte del presidente Biden, de los Estados Unidos. No parece que signifique nada el hecho de que los Estados Unidos mantengan un par de bases militares en España. Importa más la querencia del Gabinete Sánchez por los regímenes comunistas o populistas de la Iberosfera.

A diferencia del Frente Popular de 1936, en este Gabinete no hay obreros. Todos los ministros han seguido alguna carrera universitaria o similar. Lo cual no empece para que diversos ministros utilicen, reiteradamente, el inexistente verbo “preveer”. Es un vulgarismo imperdonable.

Algunos ministerios españoles, con el ánimo de parecer progresistas, han puesto títulos rimbombantes a sus departamentos. Por ejemplo, el antiguo “Ministerio de Fomento”, ahora, se denomina “Ministerio de Transportes, Movilidad y Agencia Urbana”. Hay, también, un “Ministerio de Transición Ecológica”, y en ese plan. Lo fundamental no son las etiquetas de las abultadas carteras, sino las personas que cargan con ellas. Por ejemplo, llama la atención que el departamento de Asuntos Exteriores, de tanta trascendencia, lo ostente una mujer, que bien podría pasar por una estudiante de primer año de carrera. Le ha tocado lidiar con la invasión de miles de marroquíes, que se adentraron, tranquilamente, en la ciudad de Ceuta. La ministra no ha sabido decir nada coherente.

Por lo general, los ministros parecen bastante mediocres. Solo están en sus puestos porque se consideran fidelísimos edecanes del patrón Sánchez. El cual es doctor en Economía, el primero con tal título en la lista de todos los presidentes del Gobierno de la España contemporánea. Lo asombroso es que nadie sabe decir qué aporte ha podido hacer el doctor Sánchez a las Ciencias Económicas. Es más, en sus numerosos discursos, nunca se traslucen ideas del pensamiento económico. Nadie parece haber leído su tesis doctoral o las publicaciones que, lógicamente, se derivan de tal investigación primera.

En el Gabinete Sánchez hay tres ministros que han sido jueces de carrera. Ninguno de ellos ha dejado traslucir la menor crítica o matiz respecto de la decisión de indultar a los condenados por el fallido golpe de Estado de 2017. El suceso coincidió con el centenario de la revolución soviética. El presidente Sánchez presenta los indultos como una especie de “reencuentro” o de “concordia”. Desgraciadamente, los indultados declaran, enfáticamente, que volverán a acaudillar otro movimiento semejante para proclamar la República de Cataluña. Está por ver si, con el mismo espíritu de “concordia”, se van a poner en libertad los cientos de terroristas vascos, todavía, en prisión.

Es tal la identificación personal de los ministros con su jefe, que se ha acuñado la expresión “sanchismo” para el estilo de gobernar de esta pléyade de mediocres. Es fácil imaginar la afinidad con el episodio de Sancho Panza en la ínsula de Barataria.

El idioma versus el burrismo provinciano
Zoé Valdés. Libertad Digital 2 Julio 2021

Cada día respeto más a Isabel Díaz Ayuso y a los políticos de Madrid que defienden la tradición y dentro de esa tradición la grandeza y la belleza del idioma español.

Debo añadir que desde hace dos décadas aproximadamente he echado en falta el amor por nuestro idioma dentro de España. El español es un idioma hablado y escrito en el mundo entero. En el año 2019 el Instituto Cervantes publicó que 580 millones de personas en el mundo hablaban en español, un español enriquecido por sus variantes, tonos, melodías, y acentos, locales en diversos casos. El idioma español tiene padres y madres de gran altura, de indiscutible prestigio y valor. Es la razón por la que reitero que no sé si es falta de amor o complejos, o qué, pero muchísimo menos hablado y escrito es el francés, y no vean cómo se defiende el idioma francés en Francia y en el mundo francófono.

No hay una alcaldía, ayuntamiento, departamento escolar, universitario, o de lo que se les pueda ahora mismo ocurrir a ustedes, lo primero que les pase por la mente, que no posea un cargo de relaciones internacionales o relaciones públicas y de la Francofonía. La prueba que pondré aquí, para nivelarla con Madrid, es la de la Alcaldía de París, que ostenta un Adjunto a la Alcaldía a cargo de Relaciones Internacionales y de la Francofonía, su nombre es Arnaud Ngatcha. Pulsen aquí para comprobarlo.

De modo que no me ha sorprendido que Isabel Díaz Ayuso haya nombrado a Toni Cantó, prestigioso líder político español, al frente de uno de los más importantes campos y de los más atacados por el comunismo, y ese campo es el del lenguaje, el idioma.

Isabel Díaz Ayuso entonces vuelve a probar que su idea es la de resituar a España y a su capital a nivel universal junto a su idioma, su literatura, su cultura, su mayor orgullo, que no tiene que ver exclusivamente con lo gay, pero sobre todo con la identidad lingüística. O sea, privilegiar el sacar a España y a Madrid del provincianismo en el que la ha hundido la izquierda es uno de los objetivos mayores de Isabel Díaz Ayuso; y creo que con Toni Cantó lo logrará.

Lo otro que no me ha asombrado son los ataques virulentos contra esta formidable decisión y contra el nombramiento de una persona que habla y se expresa tan bien como ha liderado sus decisiones políticas, de una audacia encomiable, como ha sido el caso de Cantó.

Debo decir, sin embargo, no sin pena, que sí me quedé de piedra frente al comentario del periodista Vicente Vallès en el informativo de Antena 3 cuando se refirió a este necesario -por preciso y de realzadora esencia- proyecto que ha sido convertido felizmente en realidad, lo catalógo como "chiringuito".

O sea, ¿Vallès pone al mismo nivel de "chiringuito" el idioma español que a la basura feminazi de Irene Montero que se viste con un Ministerio inventado a la medida por su marido con la nefasta Ley Trans? Creo que Vallès ha cometido un patinazo lógico de quien se le ha ido algo así como el raciocinio por encima de la chola, y debiera aterrizar antes de que se le suba la mostaza, como también llamamos por este Norte tan ignorado a veces, como suelen ignorarse los Nortes cuando se piensa que el Sur y su chulería fiestera pudieran resolver los problemas más graves y urgentes de la humanidad.

Y uno de los problemas más graves y urgentes que ha tenido la humanidad ha sido, en tiempos del nazismo, como en los de comunismo, que ha sido más largo y con mayores víctimas, las de la manipulación del pensamiento a través de la gendarmería del idioma, de las imposiciones neo-idiomáticas anulando el idioma mismo. Algo de lo que los cubanos tendríamos mucho que decir, pues no sólo les empobrecieron el pensamiento, además transformaron y redujeron los patrones de conducta y el habla mismo a manoteos y gruñidos muy propios de amnésicos balbucientes o de desagradables zombis.

"El País" y la historia
Emilio Campmany. Libertad Digital 2 Julio 2021

Este miércoles, Pablo Casado, en la sesión de control al Gobierno en el Congreso, ha dicho algo que ha enfurecido a la izquierda:

La Guerra Civil fue el enfrentamiento entre los que querían la democracia sin ley y los que querían la ley sin democracia.

Para rebatir tal afirmación, El País ha recurrido a los historiadores, pero no a todos, solamente a Julián Casanova y a Ángel Viñas, conocidos por sus torticeros esfuerzos por blanquear el régimen de la Segunda República. Es inequívoco que la Guerra Civil comenzó a raíz de un intento de golpe de Estado que fracasó. Pero el levantamiento militar no lo fue contra un régimen legítimo, pues la Segunda República llegó a raíz de otro golpe de Estado en 1931 que, a diferencia del de 1936, triunfó porque la derecha renunció a oponerse con las armas a él. Lo incruento no quita lo ilegítimo.

Es posible que la República fuera más o menos un régimen democrático, como afirman los historiadores de referencia de El País. Pero lo que no dicen es que el primero que quería acabar con él en la medida en que lo fuera fue el PSOE. Son innumerables las amenazas con la guerra civil de Largo Caballero. La República que el PSOE quería tenía que ser una en la que las derechas jamás pudieran ganar unas elecciones. La victoria de éstas en 1933 demostró que ésa no era la república que ellos querían y por eso se levantaron contra ella en 1934 intentando un nuevo de golpe de Estado que fracasó dejando miles de muertos. Los socialistas alcanzaron la conclusión de que la mejor forma de alcanzar el objetivo era por medio de la guerra civil. Y, hasta que no la tuvieron, no pararon.

En cualquier caso, cuando el PSOE se hizo con el poder en febrero de 1936, su intención fue la de convertirlo en un régimen revolucionario que no tuviera nada de democrático. Y enseguida empezó a dejar de serlo cuando en él fue posible que militantes del PSOE asesinaran al líder de uno de los partidos de la derecha con total impunidad, si no al amparo del propio régimen.

Es probable que en la España de 1936 fueran muy pocos los que querían para España una genuina democracia. Pero, si la derecha la aborrecía, la izquierda lo hacía con más ahínco. ¿Cabe decir que de no haber habido levantamiento militar los pocos republicanos demócratas existentes hubieran sido capaces de reconducir la situación y hacer de la Segunda República un régimen democrático? Es posible, pero eso no era lo que querían los líderes del PSOE. Lo más seguro es que la república hubiera degenerado en un régimen comunista liderado por quien se hizo llamar el Lenin español, autoapelación suficientemente reveladora.

Quizá tenga razón el presidente del Gobierno cuando dice que no hay verdadera ley si no es democrática. Pero, si es así, no lo es menos que la ley de la Segunda República en 1936 no tenía nada de democrática, entre otras cosas porque no se cumplía y quien más la violaba con total impunidad en perjuicio de vidas y haciendas era el PSOE, el partido del que Pedro Sánchez es hoy su secretario general.

Brexit: cinco años, cinco lecciones
Enrique Feás. VZ 2 Julio 2021

Hace cinco años que David Cameron, el entonces primer ministro del Reino Unido, decidió lanzar un órdago a los euroescépticos de su partido y convocó un referéndum de salida de la Unión Europea, convencido de que lo ganaría. Pero los referéndums, ya se sabe, los carga el diablo, y el supuesto fin de una batalla se convirtió en el principio de otra mucho más larga y cruenta que aún no ha terminado. Cameron se marchó canturreando para dedicarse a otros negocios –en los que ha tenido aún menos éxito, si cabe–, pero todos estamos todavía pagando los efectos de su irresponsabilidad.

Quizás es un buen momento para sacar algunas lecciones.

La primera es el peligro de convocar un referéndum sobre cuestiones que dividen profundamente a la población y cuyas implicaciones son enormemente complejas, especialmente en un mundo en el que la mentira tiene cada vez menos en términos políticos. ¿Quién recuerda ahora que se afirmaba que la pertenencia a la UE obligaría a admitir 70 millones de inmigrantes o a renunciar a la libra esterlina? Y es que no conviene subestimar la capacidad de algunos políticos para generar problemas cuando la sociedad no los tiene. La pertenencia del Reino Unido a la UE era una obsesión para unos cuantos tories, pero en las encuestas aparecía en 2016 como preocupación para menos de un 5% de ciudadanos. Fue la lucha política la que elevó ese porcentaje hasta un 75% en 2019, mientras en paralelo iba cayendo la preocupación por la inmigración (artificialmente inflada antes del referéndum). En sociedades partidas por la mitad y polarizadas, un referéndum abre grietas sociales irreparables. Ah, y no lo olviden: el referéndum del Brexit no era legalmente vinculante, pero dio igual.

La segunda es que, tras cuatro décadas de matrimonio, no hay divorcio limpio ni acuerdo fácil de cumplir. Tanto el Acuerdo de Retirada (que establece el Brexit político y la salvaguarda irlandesa) como el de Comercio y Cooperación (que establece el Brexit económico) –ambos vigentes– tienen elementos muy complicados políticamente, como nos recuerdan Escocia e Irlanda del Norte. En este último caso, Johnson está intentando retrasar la implementación de la frontera en el mar de Irlanda (la única posible) porque ya no puede seguir contando mentiras a los unionistas. Por otra parte, la particular ley del embudo británico los lleva a negarse a aceptar que se les aplique las normas que rigen para países terceros, algo que hemos visto con los problemas de los visados turísticos o la “guerra de las salchichas”. En esta última la UE se está mostrando flexible, así que esperemos que el Reino Unido también lo sea con la expiración del plazo para que los europeos allí residentes soliciten el estatus de asentado.

La tercera es evitar el error de pensar que al final lo del Brexit “no era para tanto”. Como hemos dicho siempre, los efectos negativos del Brexit se manifestarán, fundamentalmente, a largo plazo. Eso no quiere decir que los efectos a corto no sean graves, y de hecho, son dramáticos para un gran número de Pymes británicas, muchas de las cuales han dejado de comerciar con la UE al comprobar que las ventajas del mercado único no eran meramente arancelarias, sino de simplicidad operativa. Pero la UE y el Reino Unido son como dos pesados buques que navegaban en paralelo hasta que uno movió el timón: sólo con el tiempo se apreciarán las distancias y los costes estructurales.

Efectos sobre la inversión
Así, por ejemplo, muchas multinacionales que abastecen el mercado europeo tendrán que plantearse grandes inversiones en los próximos años (pensemos, por ejemplo, en el sector del automóvil –en plena transformación– o en el energético), y en ese momento las dificultades burocráticas, los problemas para contratar o trasladar empleados o las restricciones en materia de servicios comerciales pesarán mucho en la decisión. Asimismo, muchos científicos europeos que estén iniciando su carrera profesional compararán el Reino Unido con otros países de la UE en términos de ambiente de acogida, facilidades de inmigración para familiares y otros elementos que pueden inclinar la balanza en favor de estos últimos. La falta de mano de obra no especializada se está ya sufriendo en mercados acostumbrados a contratar empleados europeos, como el agroalimentario. Todos estos efectos sobre la inversión, el conocimiento y la productividad, sólo se percibirán de forma clara transcurrido un cierto tiempo.

La cuarta lección es que, en el mundo multipolar actual, no se puede ganar independencia sin perder influencia. El poder geopolítico de Reino Unido era mucho mayor como miembro clave de la UE que ahora, con un peso específico muy inferior al de sus interlocutores mundiales. Además, con Estados Unidos está comprobando que la famosa “relación especial” no da derecho a “roce” en términos de acuerdo de libre comercio u otros privilegios económicos o políticos (la bronca de la administración Biden por las tensiones en el tema de Irlanda ha sido considerable).

A estas cuatro lecciones habría que añadir una quinta, pero para la Unión Europea: el peligro de confiarse y pensar que ha salido bien parada del Brexit. Es cierto que, en términos de unidad interna, la UE reaccionó ante el Brexit mucho mejor de lo esperado, y también que la aprobación del Next Generation EU habría sido seguramente mucho más difícil de seguir el Reino Unido sentado en el Consejo. No era cierta, sin embargo, la película que nos vendieron sobre la vacunación, en cuyo argumento faltaba el dato esencial de que el Reino Unido no exportaba vacunas y la Unión Europea nunca dejó de hacerlo (hoy pocos consideran que la vacunación europea, tras los errores iniciales, esté siendo un problema, sino más bien todo lo contrario). Pero no hay mayor peligro que la complacencia injustificada. Siguiendo con el símil del barco, el Reino Unido ha dejado de ir a remolque de la Unión Europea, pero la decisión de soltar amarras podría terminar convirtiéndose en un acierto si el buque europeo termina encallando o –peor aún– naufragando.

Las necesarias reformas
Si los fondos del Next Generation EU acaban siendo un fracaso (y muchos países los considerarán así si no consiguen impulsar las necesarias reformas en los países receptores), aún podemos llegar a ver tensiones financieras en la UE cuando el Banco Central Europeo, por motivos jurídicos, políticos o económicos, no pueda seguir calmando las aguas. Y, llegado ese momento, quizás Alemania, Holanda u otros países digan –con razón– que hay países con los que no merece la pena compartir riesgos.

Ojalá no tengamos nunca que ver al Reino Unido asistiendo desde la barrera al declive de la UE. Eso, sinceramente, depende exclusivamente de nosotros, y quizás sea hoy la lección más importante que extraer del proceso de Brexit tras cinco años. Como decía Machado, sólo se canta lo que se pierde, y no habría mejor forma de hacer balance del Brexit dentro de otro quinquenio que demostrándole al Reino Unido lo que se ha perdido.

VOX denuncia su exclusión de la Conferencia de Europa: ‘Se está vulnerando el derecho de cuatro millones de personas’
'EL CONSENSO PROGRE SE PONE DE ACUERDO PARA ARRINCONAR AL PARTIDO'
https://gaceta.es/ 2 Julio 2021

La Comisión Mixta para la Unión Europea se reunió el pasado jueves 3 de junio para elegir a los cuatro representantes de las Cortes Generales en la Conferencia sobre el Futuro de Europa.

El candidato de VOX, Iván Espinosa de los Monteros, no fue elegido después del acuerdo al que llegaron PSOE, Partido Popular, Unidas Podemos y el PNV para repartirse estos puestos.

El cordón sanitario ejercido por la alianza entre el PP, la izquierda y los nacionalistas dejó así fuera de la ponencia al que es el tercer partido más votado de España. Y todo por ser el único que reclama una Unión Europea que respete la identidad de las naciones, unas fronteras seguras y no entregar el poder a las oligarquías que están en Bruselas.

El portavoz de VOX en Bruselas, Jorge Buxadé, ha preguntado este jueves a la Comisión Europea por este asunto y ha apuntado a que la decisión vulnera «el derecho de participación de un partido que representa a cuatro millones de votantes». Lo ha hecho tras recordar que las Cortes Generales de España tienen derecho a cuatro representantes en esa conferencia y que lo lógico y democrático sería que el tercer partido de España pudiera enviar a uno, en este caso a Espinosa de los Monteros.

Buxadé ha argumentado asimismo que ya no se trata sólo de un tema de correlación de fuerzas, sino que, recuerda, VOX es el único partido “que reclama un debate diferente al planteado” por las fuerzas de ese consenso progre. Y, en efecto, el partido ha manifestado que no quiere ir a esa conferencia para hablar de resiliencia o dar más subvenciones al lobby verde, sino para hablar de los temas que realmente preocupan a los europeos, como son su seguridad, su empleo, su familia y su identidad nacional. Y en este sentido denuncia que él mismo se ha visto excluido de participar en el Pleno de la Conferencia por la obligación de cumplir con las “cuotas de género”.

«No es ningún secreto que las fuerzas del llamado “consenso progre” (socialistas, populares, liberales y extrema izquierda) son capaces de ponerse de acuerdo siempre que se trate de arrinconar a VOX«, ha denunciado el partido en su pagina web. La formación que dirige Abascal también ha señalado que este cordón sanitario contra el partido «es algo que se puede ver claramente todos los días en el Congreso» y ha recordado cómo se acordó dispersar y segregar arbitrariamente a sus diputados por el hemiciclo «cargándose siglos de tradición parlamentaria internacional» según la cual cada grupo ocupa el espacio y la visibilidad que le corresponde por número de escaños.

La “Conferencia sobre el Futuro de Europa” es un polémico proyecto de las instituciones comunitarias en el que se pretende discutir, como su propio nombre indica, el futuro del viejo continente. Sin embargo, desde el principio ha sido muy criticada por la sospecha de que lo que en realidad se pretende es modificar los Tratados de la UE por la puerta de atrás, es decir, de forma asamblearia, saltándose a los Estados miembro y a sus parlamentos y con las cartas marcadas de antemano para imponer la tesis federalista.

Como alternativa a esta Conferencia, el grupo al que pertenece VOX en el Parlamento Europeo, el de los conservadores y reformistas europeos (ECR), celebró el pasado viernes 25 de junio una cumbre en Madrid sobre el mismo asunto, el futuro de Europa, pero desde la perspectiva de «los patriotas y no de los globalistas».

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¿Morir por Vic?
Rafael Bardají. https://gaceta.es  2 Julio 2021

Nos guste o no, el separatismo catalán le ha ganado el pulso al Estado. Que es lo mismo que decir que la idea de una Cataluña le ha ganado a la de una España unida. Los indultos han sido sólo el broche de una batalla que arranca de atrás. Y hay que decirlo: el separatismo es hoy más fuerte gracias al apoyo directo de los comunistas de Podemos, la connivencia del PSOE, la dejadez del PP y la, todavía, debilidad de Vox, la única fuerza política que no se ha rendido.

Profesionalmente, estoy educado en tener que pensar lo impensable como el mejor método para evitar un futuro indeseable. Uno puede creer que los españoles no van a aceptar el órdago de los separatistas catalanes y que en las próximas elecciones se va a producir un vuelco revolucionario y Vox pasaría a ser la fuerza política determinante. Pero también hay que pensar que la sociedad española, adormecida durante décadas por el socialismo y por la apatía de los populares e instalada cómodamente en la pose de la progresía, va a confundir los deseos con la realidad y acabará aceptando la balcanización de España. No sería la primera vez que se malinterpreta los intereses y la motivación de los separatistas.

Por eso, aunque haya alguno dispuesto a matar por ver un Vic independiente, hay que contemplar, aunque sea como posibilidad, que no haya nadie dispuesto a morir por preservar un Vic dentro de España. Lo que, en ausencia de un remedio político, nos fuerza a prever un escenario en el que los separatistas catalanes logran sus objetivos. ¿El fin del mundo? No. ¿El final de España? Tampoco. Es más, se puede argumentar que, en las condiciones actuales, España estaría mucho mejor sin Cataluña, dado que estamos pagando a costa de los demás no un mayor bienestar de todos los catalanes, sino los delirios del separatismo. Y cuanto más pagamos, mayores sus reivindicaciones.

Hagan el esfuerzo, por doloroso que resulte, de imaginar una España sin Cataluña en los próximos años. Se acabaron las transferencias milmillonarias, se acabó Rufián en la tribuna del Congreso y se la acabaron los números a Pedro Sánchez con los que mantenerse en el poder. Y no podemos olvidar que tan dañino es el actual social-comunismo como el separatismo, si no más. Con el actual gobierno español no sólo esta en juego las fronteras de Cataluña, sino todas las fronteras, así como los valores y la identidad del pueblo español. Una revolución social -y lo acabamos de ver con la ley de Irene Montero, entre otras cosas- mucho más disolvente y grave que varios Junqueras juntos.

Ahora que todos somos expertos en salud, se admitirá que es preferible extirpar un tumor maligno que dejarlo crecer y metastizarse. Como, igualmente, es preferible perder un pie gangrenado que permitir una sepsis letal, por mucho que nos duela una amputación. Habrá quien diga que este es un planteamiento derrotista. Es, desde luego, discutible. Pero si por esperanza -nunca una buena consejera estratégica- nos equivocamos, el daño que causaremos será mucho mayor que la aceptación de lo que consideramos inaceptable hoy. Ahora todavía se puede encapsular el problema catalán y circunscribirlo a esa región. Con el paso de los días, y la asociación PSOE-Bildu, el País Vasco se acabará también perdiendo. Cosa que hoy no es nada segura.

Ahora bien, no hay que ser ingenuos. No sólo hay que aislar el problema catalán, hay que defender a los catalanes que no son separatistas. Así que, en lugar de oponerse al principio de autodeterminación, hay que aplicarlo en todas sus consecuencias y generar cuantas Tabarnias sean necesarias como para asegurar la libertad y el bienestar de los catalanes españolistas que no quieran seguir la senda del separatismo. Es lo justo. Lo verdaderamente injusto es mantenerles en el purgatorio en el que actualmente se encuentran. Para muchos, Vox será la voz que les representa y la valentía de sus representantes en tierra hostil, es de admirar y agradecer. Pero le falta fuerza. El plan que ha filtrado el PP sobre Cataluña es un brindis al sol sin medidas concretas, típico quien ha perdido todo fuelle; y de Ciudadanos sólo se espera su desaparición, acabando en los brazos de Casado o de los socialistas. Ese es el panorama real, no otro. Enfrente toda la jauría separatista y Podemos y el PSOE en La Moncloa.

Ha llegado la hora de elegir. O al menos, la hora de pensarlo seriamente.

Lastimera cobardía de Pablo Casado
Jesús Salamanca. SX 2 Julio 2021

No veo a Pablo Casado con el liderazgo necesario en su partido para tomar la iniciativa y recurrir a una moción de censura contra el ‘Doctor’. Él sabe que no es Ayuso y que sus asesores no son de la talla de Miguel Ángel Rodríguez (M.A.R.). No suman los números, pero eso da igual. De lo que se trata es de que la ciudadanía sepa dónde está cada uno y qué defiende. A Pedro Sánchez le atenaza su incompetencia y sólo le salva la mentira y su contraria, nunca la verdad.

La torpeza del presidente del Partido Popular no le permite entender que estamos en la antesala de conseguir el referéndum para Cataluña y cuadrarlo con la necesidad de mantener el colchón en Moncloa. Pero tanto el presidente Sánchez como Aragonés anhelan jugar en casa o con el árbitro a favor: los dos persiguen el objetico de destruir las instituciones, los logros de la Transición y la convivencia pacífica. Además, a ambos los motiva la venganza, meter el dedo en el ojo del contrario, humillar al otro y la necesidad de hacer prevalecer su pretensión. España está en venta o, cuando menos, en barato alquiler.

Pablo Casado se la juega. Y se la juega por tres motivos clave: primero, dudan de él hasta sus propios correligionarios. Segundo, la sombra de la ‘reina’ madrileña es muy alargada y pesada. Y tercero, urge entre la afiliación del Partido Popular la convocatoria de primarias. Con Casado, el PP no avanza lo necesario, mientras que con Díaz Ayuso cabalgaría con paso firme, gran zancada y de forma equilibrada. No me fío de las encuestas. Un dato: Casado, en un gran evento ni siquiera suscita interés y pasaría desapercibido.

¿Y Ayuso? Pues Ayuso, presente de incógnito en la Plaza de las Ventas madrileña levantó al público de sus asientos y fue un milagro que no se viera obligada a dar la vuelta al ruedo; hasta los diestros le agradecieron su esfuerzo y sacrificio. Algo semejante vivió en su llegada a la presentación en sociedad de Plácido Domingo, tras las manipulaciones de la siniestra visceral y cavernaria. No hablemos de las muestras de cariño que levanta a diario por la calle, allí donde Casado sería una persona más y Sánchez recogería justificadamente todos los insultos e improperios de la barriada.

Si Pablo Casado sigue en su sitio cuando se reciban los fondos comunitarios, nuevamente retenidos hasta que se aclaren cuestiones de corrupción con las mascarillas y otro material sanitario, se va a encontrar con un ‘Doctor’ Sánchez lo más parecido a un elefante en una cacharrería sectaria e interesada o a un chimpancé con una escopeta y dos catanas. Cataluña se llevará el oro por cobardía presidencial y las demás autonomías tendrán que lidiar y aguantar al moro.

El presidente pepero del falso máster está ante la que puede ser su única oportunidad de aunar a la derecha responsable frente a la torpe siniestra de la corrupción, el macrogobierno de parásitos, las bocachanclas de salón y la traición de los indultos. Insisto en que el problema de Cataluña es judicial y no político, aunque los detestables y aprovechados próceres de la Generalidad, junto con los terroristas del golpismo, intenten pintarlo con falseados colores y aguadas tonalidades. Decía Lloyd George que no se puede alimentar hambrientos con estadísticas, y razón tenía. Ningún tonto se queja de serlo, luego no les debe ir tan mal. Al menos Rajoy logró identificar a todos los gaznápiros mediante un lazo amarillo, pero ¿cómo se va a organizar Casado con perritos falderos del estilo de Teo ‘lanzahuesos’ y la ‘Cuca’ de turno?

Ese pacto tendente a unificar a la derecha puede empezar por detener las ambiciosas aspiraciones de los sectarios, independentistas, nacionalistas y golpistas catalanes, además de frenar los indultos que ahora reclama EH Bildu para sus presos y asesinos enchironados. Sin un pacto estratégico por la derecha, España va a ser el hazmerreír y Casado un mono de circo, un estafermo sin dirección y un tonto a merced de la siniestra agresiva y envalentonada.

La mayoría que auguran las encuestas a Pablo Casado será un patrimonio de “manos muertas”si no es capaz de movilizarlo en la calle y en las instituciones. El apoyo por la derecha lo tiene, pero sigo viendo a un cobarde que parlotea, incapaz de liderar a la derecha y expuesto a que el patrimonio de votos que le ha proporcionado Díaz Ayuso acabe en VOX y exigiendo lo que Pablo Casado no sabe direccionar. El ‘Doctor’ Sánchez y sus mariachis no pueden seguir ni un minuto más: pesan los muertos, pesa su incompetencia gubernativa y cada vez le pesa más el desprecio de la ciudadanía.

Pactar con terroristas no es la mejor licencia de futuro, ni el mejor aval para borrar la hipocresía y el cáncer de destrucción que ha acumuladoel Gobierno. Es el momento de Casado, y lo es para aglutinar tanto esfuerzos de unidad como compromisos de concordia o para marcharse con la cara de cobardía que le atenaza y acompaña.

Forzado a defenderse

Editorial ABC 2 Julio 2021

Con un comunicado de prensa insólito, el Tribunal de Cuentas ha puesto pie en pared frente a la campaña de acoso instigada por el Gobierno contra su independencia y su carácter constitucional. En el documento hecho público ayer, el órgano encargado de fiscalizar las cuentas públicas y juzgar las irregularidades contables de las administraciones públicas ha desmontado cada ataque oficialista de La Moncloa, recordando la elección parlamentaria de sus miembros, su independencia en el ejercicio de su función jurisdiccional y el rango constitucional que le corresponde. No, no es un mero órgano «administrativo», como ha dicho el Gobierno para ningunearlo, y ante semejante agresión, el Tribunal de Cuentas se defiende.

Este revés al Ejecutivo se produce al poco tiempo de que el Ministerio de Justicia sacara a la Abogacía del Estado del procedimiento que tramita el Tribunal de Cuentas por los gastos ilegales del 1-O. El argumento del Gobierno es que, en una sentencia de 2018, este órgano declaró que la Abogacía del Estado no estaba legitimada para pedir el reintegro a favor de la Generalitat catalana del dinero utilizado por Artur Mas y otros dirigentes nacionalistas para la financiación de la consulta ilegal de 2014. Casualmente, el Tribunal Supremo acaba de confirmar la condena al expresidente catalán por estos hechos, avalando así el papel de la Abogacía del Estado. Lo cierto es que, en el caso de Puigdemont, Junqueras y otros responsables del 1-O por el desfalco de más de cinco millones de euros, el Gobierno no se ha planteado la posibilidad de que la restitución de fondos sea a favor de la Hacienda estatal. La Generalitat de Cataluña está rescatada por el Estado central y podría decirse que esos más de cinco millones desfalcados son dinero de todos los españoles. Ya que el Gobierno es tan creativo con sus indultos, sus reformas penales y sus mutilaciones al Consejo General del Poder Judicial y al Tribunal Constitucional, podría haber legitimado a la Abogacía del Estado de una forma sencilla: con la petición de que los responsables paguen a la Hacienda del Estado.

La acusación contra Puigdemont y Junqueras será mantenida por la Fiscalía y por grupos cívicos constitucionalistas de Cataluña. Habrá que confiar en que los fiscales del Tribunal de Cuentas sigan siendo leales al principio de legalidad y al interés público al que se deben. En todo caso, el mensaje político del Gobierno es alto y claro: siempre que tenga que decidir, lo hará a favor de los nacionalistas. La táctica de Pedro Sánchez es desempedrar el camino para consolidar una mayoría parlamentaria, indemne a la mayoría social en contra de los pactos del PSOE con los separatistas. La verdadera impunidad que busca Pedro Sánchez es la suya, y para lograrla tiene que sojuzgar al Estado de derecho, marginar al Parlamento, y abrir por la vía de hecho el proceso de construcción de un Estado alternativo al constitucional. La sentencia de 2018 del Tribunal de Cuentas es una excusa del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, para una retirada oportunista de la Abogacía del Estado y aislar a la Fiscalía del Tribunal de Cuentas, siempre susceptible de ser corregida por una orden directa de la Fiscalía General. Ahora bien, en algún apartado del ordenamiento jurídico -quizá en el penal- estará reflejado que tan irregular es malversar fondos públicos para fines ilegales como no pedir su devolución. Las explicaciones de leguleyo empiezan a ser habituales en este Gobierno tan desdeñoso con la legalidad, pero tan apegado a la trampa legal. Más que nunca es necesario que el Estado de derecho actúe como contrapeso de los abusos del poder político.

¿Consulta no vinculante por referéndum?
Antonio Robles. Libertad Digital 2 Julio 2021

La vicepresidenta Carmen Calvo ha soltado a propósito de un posible referéndum consultivo en RNE: "Todo lo que pueda estar en el marco de la legalidad constitucional forma parte de la política de nuestro país". Para ir macerando la posibilidad.

En el origen estuvo la normalización de la lengua; ayer, la reforma del Estatuto y hoy la amnistía y el referéndum. En cada pulsión reivindicativa, sus redes de arrastre sacan tajada. El maximalismo no es definitivo, solo instrumental, pero por si acaso, le ponen toda la solemnidad de las causas nobles. Aunque duren 8 segundos.

Más allá de los intereses que le guían, Pedro Sánchez nunca podrá autorizarles la convocatoria de un referéndum de independencia que solo la reforma de la Constitución permitiría. Disponer de la mayoría parlamentaria de 2/3 del Congreso, hoy por hoy, es imposible. Pero podrá permitir simulaciones. Como una "consulta no vinculante".

Ya he advertido en estas mismas páginas que el remedio -más allá de su legalidad- puede ser peor que la enfermedad. Conceder una consulta no vinculante sería peor que forzar un referéndum ilegal. De éste nos podríamos defender, de aquella, no (En el supuesto caso que el Art 92 de la Constitución se forzara para hacerle decir lo que no dice, que una consulta no vinculante sobre el particular podría impulsarse sólo en Cataluña).

Desde que el catalanismo mutó de reivindicación cultural a resentimiento político para reducirse seguidamente a nacionalismo étnico, su ser consiste en proyectar su fraude histórico en la España que detesta. Y de paso, consolidar su supremacismo económico, cultural y político en ella. Necesitan decidir, sentirse dueños de lo que ya son dueños, sin moscas que les importunen, pero no perder el paraguas del Estado y el mercado que su territorio garantiza. O sea, hacer lo que les rote e imponer su mentalidad identitaria para desinfectar Cataluña de la cultura, de la lengua españolas y de cualquier traba legal que delimite sus privilegios económicos.

Dicho de otro modo, la razón del grueso del separatismo es reclamar la independencia, tener el derecho a decidir como niños consentidos contrariados por un Estado al que consideran inferior. Es la manera en que podrían vengarse de una España a la que desprecian. Ahí se acaba su pulsión independentista, en desearla y en ejercer el derecho a decidirla. Les gratifica más el pulso que obtenerla. Tampoco sin descartarla.

Y aquí reside el riesgo, si el Estado accede a una consulta no vinculante en Cataluña como un acto de pura democracia plebiscitaria sin consecuencias, más allá del hecho de ejercer el derecho a la consulta, el referéndum podría ganarlo el nacionalismo. Si no va en serio, la bravuconada tiene una oportunidad: ¡Qué placer humillar a esta gente tan ufana! Pero a partir de ahí, se habría abierto a un nuevo relato: hemos votado y somos mayoría. De ahí a exigir un referéndum vinculante, denlo por hecho.

Ocurriría algo muy similar si el referéndum se hiciese en toda España. Aún sería mayor el porcentaje de votos en Cataluña a favor de la independencia. ¡Qué oportunidad de decirle a estos españoles altaneros sin riesgo alguno, que los catalanes somos una nación! Y al día siguiente, a seguir importunando.

Por el contrario, si se realizara un referéndum a cara de perro en Cataluña con la amenaza real de ruptura, y el tiempo previo suficiente para visualizar las consecuencias reales de tal decisión, el resultado sería otro. ¿Por qué? La paradoja la expresó como nadie el expresidente del Barça Sandro Rosell en la Sexta: "Votaría que sí en un referéndum, pero si ganase la independencia me iría de Cataluña".

Iñaki, la última bala contra la dispersión

La AVT destaca que todos los etarras ya han sido trasladados al menos una vez y teme que el siguiente paso sea el indulto
C. S. Macías. Ricardo Coarasa. larazon 2 Julio 2021

El Gobierno ha dado por «finiquitada» la política de dispersión de presos de ETA, cierra así 34 años de una medida que empezó a aplicarse buscando facilitar la reinserción de los etarras, ya que se había comprobado que la política de agrupamiento de este tipo de presos en algunas prisiones facilitaba que la organización terrorista ETA mantuviera un control férreo sobre sus presos. Interior ya ha acercado al menos una vez a todos los etarras en prisión y culmina la dispersión con el acercamiento de hasta siete miembros de la banda. Ha dejado para el final a dos de ellos de los que, desde la AVT, recuerdan, «nunca han mostrado un atisbo de arrepentimiento». Ahora, las víctimas temen que esto suponga «la antesala de las progresiones de grado, los permisos penitenciarios, la libertad condicional o incluso indultos». No solo no colaboran con la justicia, sino que ayer, directamente, acercaron a un preso que «ha manifestado su voluntad de volver a asesinar».

Se refieren a Ignacio Javier Bilbao Goicoetxea, célebre por sus amenazas a jueces de la Audiencia Nacional. Bilbao protagonizó uno de los incidentes más sonados que se recuerdan en el tribunal. El 7 de septiembre de 2005, durante el juicio por amenazar precisamente al juez Baltasar Garzón en 2003, el etarra se prodigó en insultos contra el presidente del tribunal, el magistrado Alfonso Guevara, y el propio Garzón, que acudió a la vista a declarar como testigo.

«El día que te eche mano te voy a meter siete tiros», amedrentó a gritos completamente fuera de sí a Guevara desde la «pecera» (el habitáculo blindado). «Seguiré en la lucha armada hasta que me muera o me maten», advirtió.

«Sois todos unos cobardes, unos parásitos fascistas –reiteró Bilbao, que incluso llegó a propinar patadas al cristal blindado obligando a los agentes a reducirle–. Pienso cumplir. En el momento que pueda, cumpliré».

Lejos de serenarse, el acusado se enervó aún más si cabe al ver entrar en la sala a Garzón. «¡Ven aquí si eres hombre! –le gritó–. ¡Estoy en el kilómetro 105 de tus cuernos! Ahora me abres otro sumario, cabrón». «¡Estás seguro de que te voy a dar en la cabeza! Acuérdate de lo que te digo», insistió en sus amenazas.

Bilbao –que en 1997 fue condenado por pegar a un recluso que se había puesto un lazo negro en señal de duelo por el asesinato del concejal de Ermua Miguel Ángel Blanco (PP)– aprovechó incluso su turno de última palabra en ese juicio para reiterar sus postulados terroristas. «Creo en la lucha armada hasta la consecución de una Euskal Herria independiente, reunificada, socialista y euskaldun», dejó claro al tribunal. «Y seguiré en la lucha armada hasta que me muera o me maten. ¿Queda claro?», se despidió.

También, Bilbao inició una huelga de hambre tras resistirse con violencia y profiriendo insultos para evitar que recogieran una muestra de ADN, por orden de la Audiencia Nacional.

Bilbao pasa ahora del Centro Penitenciario Puerto III al Centro Penitenciario de Topas, en Salamanca. En 2004 la Audiencia Nacional le condenó a 52 años de prisión como autor del asesinato de Juan Priede Pérez. También ha sido condenado en varias ocasiones por amenazar de muerte a Baltasar Garzón, Teresa Palacios o Fernando Andreu. Se le consideraba del Movimiento pro Amnistía y contra la Represión (ATA), el grupo duro de ETA, pero se desvinculó en febrero debido a su desacuerdo con la «deriva política e ideológica» de este movimiento, crítico con la línea oficial de la izquierda abertzale.

Entre los traslados también se encuentra el que era «aliado» de Iñaki Bilbao y uno de los que aún lidera la rama de ATA en prisión, y que apuesta por seguir con la lucha armada: Daniel Pastor Alonso. Pasa de la prisión gaditana de Puerto III al Centro Penitenciario de Zuera, en Zaragoza. En 2013 la Audiencia Nacional le condenó a 485 años por el asesinato de Luis Conde de la Cruz. Ese mismo año fue condenado a 45 años de prisión por el atentado que acabó con la vida de Eduardo Antonio Puelles García. Además, en 2013 fue condenado a 3.860 años de prisión por colocar la furgoneta bomba que estalló frente a la casa cuartel de Burgos.

Jon Zibuaurre Aguirre pasa de Burgos a Álava. Fue condenado en 2003 por la Audiencia Nacional a 97 años de prisión como responsable del asesinato de Iñaki Totorika el 9 de marzo de 2001. Cumplirá las tres cuartas partes de la pena en septiembre de 2023.

Otro de los acercamientos ha sido el de Andoni Murga Zenarruzabeitia de Zaragoza a Martutene (San Sebastián). Ingresó en prisión el 18 de agosto de 1996 y cumple una condena de 25 años por atentado, banda armada, colaboración con banda armada, tenencia de explosivos y depósito y tráfico de armas. Liher Aretxabaleta pasa de Burgos a Álava.

Echevarría Garaicoechea, autor del asesinato de Antonio Molina Martín, ha sido trasladado de Cádiz a León. Barreras Díaz también pasa de Cádiz a Logroño.
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