AGLI Recortes de Prensa  Lunes 5  Julio  2021

Una ley dictatorial al servicio de Sánchez
EDITORIAL. Libertad Digital 5 Julio 2021

La Ley de Seguridad Nacional que prepara el Gobierno socialcomunista tuerce el espíritu de la Constitución y pervierte los mecanismos que garantizan el normal funcionamiento de una democracia. A tenor de lo que vamos conociendo, el riesgo de involución democrática de España es cada vez más patente debido a un presidente con aspiraciones dictatoriales y unos socios de Gobierno comprometidos en la destrucción de la obra nacional surgida de la Transición.

El anteproyecto de ley elaborado por el Gobierno incluye medidas fuertemente restrictivas de los derechos individuales recogidos por la Constitución, a pesar de que ese ámbito solo puede legislarse a través de una Ley Orgánica, que implica su aprobación por mayoría cualificada en su paso por las Cortes Generales. Pero, más allá de esa cuestión básica, que el Gobierno socialcomunista ha obviado con la incuria jurídica que lo caracteriza, lo cierto es que el articulado de esta norma resulta muy preocupante porque otorga al presidente del Gobierno unos poderes de tintes dictatoriales.

Así ocurre con la obligación impuesta a toda persona mayor de edad de realizar las "prestaciones personales" que exijan las autoridades competentes, un concepto tan inespecífico que puede dar cabida a cualquier abuso gubernamental. Pero es que Sánchez pretende también poner toda la propiedad privada también a su servicio, al incluir en su anteproyecto de ley la facultad de requisar todo tipo de bienes, tanto de particulares como de empresas, en caso de que el Gobierno lo considere necesario según su particular criterio.

A medida que vamos conociendo más contenidos de esta malhadada ley más crece la sensación de que estamos ante un embate contra la libertad que podría ser definitivo. Sánchez no disimula su ambición de poner el Estado a su servicio exclusivo, máxime ahora que las encuestas le muestran la peor cara. La oposición y la sociedad civil tienen que mostrar su absoluto rechazo a esta norma que, de aprobarse como lo quiere Sánchez, degradará nuestra democracia a niveles propios del chavismo.

Ruptura o constitucionalismo
Jorge Vilches. La razon 5 Julio 2021

Lo que queda de legislatura va a ser la lucha entre dos bloques: el rupturista y el constitucionalista. Será la confirmación de la nueva mayoría que anunció Pablo Iglesias en el debate sobre los Presupuestos Generales del Estado que pretendía dejar a la derecha fuera de la política española, y el tiempo de la consolidación de una alternativa en torno a la defensa de la letra y del espíritu de la Constitución.

El sanchismo cambió el eje del consenso en la política española. Dejó de ser entre aquellos que querían llevar su programa desde un lado u otro de la Constitución, que eran los partidos clásicos, homologables a los existentes en las grandes democracias europeas. Ahora, el consenso y la atribución de la supuesta «voluntad popular», está entre los partidos que quieren romper la Constitución o que defienden su anacronismo.

El Comité Federal del PSOE confirmó el sábado que no existe ya el partido socialista que hizo la Transición, colaboró en la redacción de la Constitución, trabajó para estar en la Unión Europea y luchó contra ETA. Hoy es la banda norcoreana de Sánchez. Este es un déficit de la democracia española: no hay un centro-izquierda constitucionalista. Esta es la razón de la inestabilidad actual y del debilitamiento del Estado de Derecho. Si el máximo responsable de guardar y hacer guardar la Ley, el Gobierno, confunde la concordia con el interés particular de Sánchez, es muy difícil que la ciudadanía esté orgullosa de su sistema político. Y sin orgullo colectivo es imposible que haya un proyecto en común.

El PP va lentamente pero con paso firme construyendo una alternativa al sanchismo, principal soporte del rupturismo. En realidad, el PP de Casado tiene el programa hecho: defensa de la Constitución y de la integración europea, y un programa de reformas para devolver el orgullo a los españoles.

No se trata de una dialéctica entre «progresistas y conservadores». Cualquiera con un mínimo conocimiento de historia de las ideas sabe que el progreso no es la vuelta a las ideologías del siglo XIX; es decir, no es el refuerzo del nacionalismo supremacista ni la creación de un marco autoritario para los derechos individuales, como han construido los independentistas en Cataluña. Si defender la Constitución que nos ha procurado democracia, libertad y prosperidad en paz es ser conservador, habrá que ser conservador.

La baza de Pablo Casado está en mantener el pulso al sanchismo estos dos años, desvelar sus mentiras y los intentos de asalto al Estado de Derecho. Sánchez lo pondrá sencillo porque es su único camino. De aquí al final de la legislatura asistiremos a la puesta de largo de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, explícito o encubierto, como si la soberanía se pudiera trocear al gusto de Sánchez y sus amigos independentistas. Lo acompañarán de grandes palabras porque necesitan conmover, calentar las emociones, anestesiar la inteligencia, la memoria y la razón para que los españoles renuncien a su soberanía y se rindan a los autoritarios.

No obstante, la crítica al sanchismo debe ir acompañada de un plan alternativo realista, al cabo de la calle, basado en la recuperación económica y anímica. Y eso sin olvidar que Casado debe ir buscando un equipo de gobierno que permita a los electores visualizar la encarnación del cambio. Lo hizo Aznar en los noventa, y también Rajoy una década después. El conjunto debería constituir un atractivo suficiente como para presentarse con garantías a las elecciones locales y autonómicas de 2023, llegar al «mapa azul» de España que anuncie el cambio de ciclo. Eso hará que la política vuelva al cauce de donde nunca debió salir: la Constitución.

El Casado del PP
Nota del Editorl 5 Julio 2021

El desastre español va aumentando porque el PP nunca ha tenido principios para defender España. Hemos llegado a este precipicio empujados por la traición del PP.

De la izquierda ya sabíamos que solo se puede esperar terror, y vemos como nos l,o está acercando a pasos de gigante.

El PP tiene que desaparecer y hay que apoyar a Vox para que pare este sinfín de increíbles disparates del dr cum fraude y sus quates.

La significación de las instituciones
Amando de Miguel. Libertad Digital 5 Julio 2021

Mi amigo, José Antonio Martínez Pons, mallorquín de pro, me da la pista para interpretar el régimen acaudillado por el insigne tirano Sánchez. Sus fieles van a continuar en el machito de por vida, aunque el Gobierno haya de ceder el banco azul a la derecha, en unas inminentes elecciones. La idea es ir reservando los puestos directivos de las ONG y similares, que tanto abundan en la sociedad civil. Es lo que se llama "puertas giratorias". Por su parte, el taimado Sánchez se asegura el futuro, mediante, un empeño parecido en el mundo de los organismos internacionales. No le faltará rumbosa pitanza, siguiendo los pasos de su predecesor, Zapatero. Ya, no nos parece raro que los presidentes de Gobierno (de España o de cualquier región) ingresen en la linajuda casta de los millonarios.

Se podría aplicar, aquí, la fecunda distinción teórica de mi maestro Robert K. Merton, entre "funciones manifiestas" y "latentes" de muchos elementos de la sociedad. La función manifiesta de las ONG y similares (multitud de agencias, fundaciones, cátedras universitarias, etc.) es la de impulsar el espíritu solidario con los más necesitados. Se dicen "no gubernamentales", pero, viven del apoyo y los dineros de los Gobiernos. Las funciones latentes son diversas, entre ellas, la de servir colocando a los políticos, cuando concluyen sus mandatos oficiales, por razones del juego democrático. Los franceses se refieren al pantouflage para tales finísimas operaciones. Suponen una salida cómoda para los gobernantes, cuando dejan de serlo.

La distinción entre las funciones manifiestas y latentes se puede aplicar a un sinnúmero de situaciones sociales. Por ejemplo, en España, los sindicatos y patronales son instituciones de la economía de mercado para canalizar los conflictos laborales. Pero, en la actual situación española, los principales sindicatos y patronales, que reconoce y financia el Gobierno, sirven para apoyarlo, políticamente, un poco bajo cuerda. Sus dirigentes se ven tratados como privilegiados "agentes sociales"; en realidad, sirven de correas de transmisión de la política gubernamental. Curiosamente, ese papel hace que recuerden a sus equivalentes "verticales" de la época franquista. Nada más "vertical" que el poder político.

La dualidad entre las funciones manifiestas y las latentes encaja, como un guante, en la sociedad española. Son continuas las disparidades entre la letra y el espíritu de las leyes. "Del dicho al hecho hay un gran trecho", dice la sabiduría popular española de todos los tiempos. Esa es la explicación de la general desconfianza que suscitan los discursos y declaraciones de los mandamases de turno. Los altos cargos no "juran" su nueva posición, cuando acceden, felizmente, a ella; les basta con "prometer", un verbo difuso, un tanto pueril, que no obliga a nada. Da lo mismo decir que no va a haber un referéndum para la autodeterminación de Cataluña. Pocos días después, se precisa que será un referéndum consultivo, orientativo o con cualquier otro adjetivo despistante.

Un vicio muy común de las instituciones más diversas, públicas o privadas, es que todo el mundo entiende que sus dirigentes se van a aprovechar de ellas para su medro personal o familiar. Se llega a la osadía de suponer que la Constitución acoge, con naturalidad, la eventual independencia de ciertas regiones. No es casual que se haya llegado al despropósito de considerar las regiones españolas como "comunidades autónomas", cuando no son, realmente, ninguna de las dos cosas.

El movimiento hacia la independencia de una región significa poco para el conjunto de los contribuyentes, los que, antes, se llamaban "pueblo". En cambio, los dirigentes secesionistas verán incrementar, sustancialmente, su peculio, sobre todo, si lo saben colocar en "paraísos fiscales". Por ese lado, dejan de ser provincianos.



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La insoportable levedad de la oposición
Pedro de Tena. Libertad Digital 5 Julio 2021

¿Cuál es el plan que tiene trazado para que los enemigos de la España histórica y democrática no consigan sus objetivos?

Como la ciencia demuestra, nada hay tan práctico como una buena teoría. Suele ocurrir que las frases ingeniosas o rotundas como ésta son atribuidas a tanta gente que uno se cansa de buscar la fuente original. Sea de la autoría del psicólogo Kurt Lewin o no (se la han imputado a Aristóteles, Hayek, Chesterton y otros, e incluso a Facundo Cabral) , lo cierto es que sólo si de dispone de una teoría consistente se consiguen resultados prácticos relevantes. Por ejemplo, los Principia de Newton, a pesar de sus interrogantes y su insuficiencia a grandes escalas, funciona como un reloj si no nos alejamos del sistema solar.

A veces, ni siquiera es necesario que la teoría se ajuste a los hechos, sino que es suficiente que sus postulados se ciñan como un guante a las creencias de la parroquia. Verbigracia, eso de que el País Vasco es una históricamente una nación superior incluso a Navarra, que los vascos son genéticamente privilegiados, que el carácter euskaldún es superior al castellano, viejo, nuevo o novísimo o que la libertad del liberalismo sea la libertad de Satanás para un nacionalista vasco, que debe ser católico integrista sí o sí, no son más que gilipolleces. Pero si terminan por ocupar los espacios interiores de unas almas fanáticas se erigen como si formaran parte de una teoría y dan pie a una estrategia y a un plan de batalla.

Lo mismo pasa en el nacionalismo catalán, cuyas perlas "teóricas", desde su superioridad intelectual y moral sobre la "miseria mental" de los andaluces que se inventó el ratero Jordi Pujol a su preeminencia emprendedora, ya denunciada en el siglo XIX porque no era más que oportunismo proteccionista para vender a los demás españoles a precios desorbitados lo que unas importaciones podrían haber abaratado, son más falsas. Como lo de que Casanova era separatista o como que lo de 2017 no fue un golpe de estado contra la Constitución. Himalaya de mentiras. Aventuras totalitarias. Farsa, cierto, pero actúan como teorías sobre su feligresía y hacen posible que sus fines deriven en fines, métodos y guiones de acción.

Ni estos, ni los comunistas sean del pelaje que sean, ni siquiera la mayoría de los socialistas han creído nunca en la democracia, ni monárquica ni republicana. Pero ahí los tienen, tergiversando lo que fue la II República y trazando un itinerario que les conduzca a una III donde todos los demás, desde los católicos a los liberales, desde los conservadores a los libertarios, no tengan cabida o, si no hay más remedio, no puedan jamás ganar unas elecciones por marginación expresa diseñada en las leyes.

Ellos tienen una teoría de España. Será birriosa, trolera, sectaria e incluso criminal pero la tienen. Ajustan todo tipo de movimientos a su teoría de lo que debe ser España. Su idea de la nación común es que hay que ocupar sus instituciones para dinamitarla y eso hacen, con paciencia a veces, con dobles lenguaje siempre y con prisas cuando empiezan a ver la luz al final de nuestro túnel.

Unos ejemplos. La Justicia no puede ser independiente de los partidos en España así que nombran a una afín en la Fiscalía, seducen al Presidente del Tribunal Constitucional, presionan al Tribunal Supremo y van de las cúpulas a las más modestas instancias con un plan. La historia de España que conviene que no se conozca queda fuera de la "memoria histórica y democrática". La expropiación general se prepara con la Ley de Seguridad Nacional. Las administraciones se "siembran" con colocados afines. Y así sucesivamente, como usar el sexo como campo de batalla política. Un imberbe o imberba o imberbo de 14 años no puede votar, ni conducir ni alquilar pero puede cambiar libremente de sexo. Y los asesinos etarras, cada vez más cerca. Hay una teoría de la España del futuro, una España destrozada y desmoralizada y se ajustan a ella.

Y digo yo, ¿hay una teoría de España en una oposición que piensa en mociones de censura de salón cuando esta gente que gobierna no para de hacer movimientos prácticos y concretos que la reducen a coros de grillos que cantan a la luna y encima desafinan? ¿Cuál es el plan que tiene trazado para que los enemigos de la España histórica y democrática no consigan sus objetivos? ¿Cuál es el dibujo de la España en la que todos, salvo los que no quien ninguna España, podamos convivir? ¿Cuáles son los objetivos que se proponen a corto, medio y largo plazo? ¿Cómo se transmiten los argumentos a los ciudadanos? ¿Qué medios son necesarios? ¿Qué alianzas dentro y fuera de España? ¿Qué podemos hacer todos y cada uno?

Silencio, vacío, simulaciones, ambigüedades, peleas de gallos y una insoportable levedad teórica sobre la nación española y su futuro.

No contento con los indultos, Sánchez además alimenta un referéndum
Consiga o no su objetivo ya el separatismo, Sánchez está dejando todo sembrado para que lo haga en cualquier momento: le ha concedido ya lo peor, la legitimidad.
Editorial ESdiario  5 Julio 2021

Apenas 24 horas después de negar en el Congreso la convocatoria de un referéndum de autodeterminación, el Gobierno de Sánchez ha aceptado la celebración de algún tipo de consulta en Cataluña que satisfaga mínimamente al insaciable independentismo.

Lo han confirmado la vicepresidenta Carmen Calvo y el ministro Miquel Iceta, pero sobre todo lo ha hecho el propio Sánchez con todas y cada una de las decisiones que ha adoptado, en este ámbito, desde que en 2018 llegara a la Presidencia con una moción de censura respaldada por el separatismo, con el que está en eterna deuda.

Resulta sorprendente la temeridad de Sánchez, siempre dispuesto a soplar y sorber a la vez, lo que en este caso se traduce en un peligroso juego con el que pretende saciar a los secesionistas y al resto de los españoles a la vez, fabulando con algún tipo de "referéndum" que signifique lo uno y lo contrario según el receptor de su dádiva.

El carísimo regalo de Sánchez al independentismo: 11.000 millones
Ignora el presidente, o quiere ignorar, que el éxito futuro del separatismo catalán no depende tanto de la utilidad inmediata de las concesiones cuanto de la legitimación de su objetivo: si se indulta a golpistas; se transforman la persecución de sus abusos en represión estatal y se acepta el derecho a decidir privativo de los catalanes, en la modalidad que sea; se les ha concedido ya su mayor victoria.

Sánchez ya le ha dado al separatismo su mayor victoria: la legitimidad para lograr su objetivo, antes o después, de una forma u otra

Porque Sánchez viene a darles la razón, aunque les recuerde los límites administrativos y jurídicos de un sistema constitucional que además deteriora a diario: si se renuncia al argumento principal, que la ley no es otra cosa que la manifestación escrita de unos valores democráticos, históricos y sociales; antes o después se adaptará el procedimiento a los postulados que debieran combatirse.

La temeridad de Sánchez
La temeridad del Gobierno, que tramita un asunto estructural como otro de sus apaños coyunturales, tiene difícil remedio: en tres años ha logrado que el separatismo tenga abierta la "vía pactada" sin renuncia a la unilateral; ha blanqueado a los cabecillas del procés mientras estigmatizaba a los servidores públicos que les frenaban y, lo peor, ha edificado su llegada y permanencia en La Moncloa en el respaldo de quienes, a cambio, piden y reciben sin límites.

La huella del sanchismo en este asunto será larga y terrible: si logra permanecer en el poder a futuro, será a cambio de seguir destruyendo los pilares del Estado de Derecho. Y si no lo hace, habrá invitado al separatismo a aumentar su escalada contra el siguiente Gobierno, ya sin los miramientos tactistas que han tenido con él por mero interés: ¿Para qué encabezar otro alzamiento si este nuevo "procés" se impulsa desde Moncloa?

¡Viva la III República!
Miquel Giménez Vozpopuli 5 Julio 2021

El presidente de la República Socialista Federal Española, camarada Sánchez, pronunció ayer un emotivo discurso

En el aniversario de la proclamación de la República, el presidente vitalicio, camarada Sánchez, no quiso faltar a la cita anual que mantiene con los representantes del pueblo. A las once en punto entraba en la Asamblea Federal Republicana quien tanto trabajó para lograr una sociedad igualitaria, sostenible, ecológica, libre de heteropatriarcado, gay friendly y azote de derechas. Fue recibido por la camarada Montero, presidenta de la asamblea de electos del partido, así como por otros cargos, cargas, cargues, del gobierno. Entre los invitados se hallaba una nutrida representación de naciones federadas como el embajador de Cataluña, camarada Illa, el Lehendakari Otegi, en nombre de la Asociación de Países con Txapela, el cónsul del Konsomol Valenciano, el secretario general del Movimiento de Liberación de Las Hurdes y diversos responsables de otros territorios y organismos.

Señaló el camarada presidente la alegría que le causaba poder afirmar que, tras veinte años de paz y progreso, después de oscuros años de monarquía y capitalismo, nuestra gloriosa República estaba en condiciones de alcanzar el mismo nivel de vida que Cuba y Venezuela. En este sentido, apuntó que podría suprimirse la cartilla de racionamiento, derivada del bloqueo fascista, y que el año que viene se facilitarán cien gramos de pan blanco por ciudadano y semana. En la línea de mejoras, el camarada Sánchez comunicó a la Asamblea que el curso entrante cada niño, niña, o niñe, podrá reclamar zapatos nuevos del mejor cartón eco sostenible. Un hecho, dijo, que representa el imparable progreso del que disfrutamos gracias a la constante lucha de la clase trabajadora y las fuerzas de progreso, señalando como hitos el aborto preventivo aplicado a mujeres que no están embarazadas o la eutanasia social a liberales vivos. Al recordar el cambio de sexo obligatorio semanal de toda la población, siempre en combinación con las tres últimas cifras del DNI y el primer premio de la Lotería Republicana de los sábados, el camarada fue interrumpido por una estruendosa ovación espontánea por parte de los camaradas asistentes.

El siguiente punto del discurso se centró en dar información detallada acerca de las beneficiosas acciones que las Milicias Populares, instauradas en 2021 con la incipiente Ley de Seguridad Nacional que permitió su creación, dando cuenta de que finalizaban por fin su incautación de patrimonio privado al no haberlo ya en todo el territorio de la República. La última batida dio como fruto diez rosarios de plástico, una medallita de plata de San Antonio y cincuenta estampitas de diversos santos, santas y santes. Cerrado, pues, el importante capítulo de las incautaciones, las Milicias podrán concentrarse en su labor policial. Fueron con vibrantes exclamaciones de júbilo sus últimos servicios: disolución de una peligrosa célula de cuatro señores de Ponferrada, que se reunían para hablar sin mantener el lenguaje inclusivo, habiéndoseles escuchado expresiones como “El sucedáneo de cocido está de puta madre”, en lugar de “Está de profesional sexual discriminada y estigmatizada por la sociedad heteropatriarcal por parte de progenitora o progenitor familiar”. También se celebró la detención del vándalo que miccionó en la estatua de la camarada Delcy en Barajas y la del fascista que soltó una ventosidad al paso del camarada Ábalos, ejemplo de servicio al pueblo. De momento, se mantiene la pena capital para los facciosos: darse de alta como autónomos y abrir una tienda.

Nuestro amado presidente tuvo palabras de cariño para el Nuncio del Vaticano, Monseñor Iglesias, y anunció la concesión del Floripondio del Camarada Nando, antes Laureada de San Fernando, al presidente de la CEOE, Gabriel Rufián. Finalmente, sonaron los ciento cuarenta y tres himnos de la República, incluido Paquito el Chocolatero, designado como oficial por el mencionado Konsomol valenciano.

Seguidamente, nuestros camaradas pasaron al salón de banquetes proletarios a degustar una mariscada, gentileza de UGT y CCOO. ¡

Viva la III República, viva el socialismo!

Año Cero de la corrupción
Eduardo Goligorsky. Libertad Digital 5 Julio 2021

Nos aguardan muchas nuevas embestidas de la segunda etapa del procés si los partidos constitucionalistas y la sociedad civil no ponen pie en pared.

Olvídense de los nombres asociados a estos escándalos económicos: Gürtel, ERE de Andalucía, Kitchen, Villarejo, tarjetas black, dinastía Pujol, Rey emérito. Todos estos y muchos otros, que han sido producto de las debilidades humanas, quedaron eclipsados el día en que el Gran Felón dio vuelta la página para inaugurar la conversión del Reino secular de España en una república mostrenca fragmentada en taifas anacrónicas. ¿Creíamos haber padecido el colmo de la corrupción? Desengañémonos. Es ahora cuando el calendario político marca el comienzo del Año Cero de la corrupción.

Acto de lesa patria
¿Acaso puede haber un acto de corrupción más atroz que el de lesa patria perpetrado premeditadamente y por razones de interés espurio personal por un gobernante y sus corifeos contra la integridad territorial de su país? Corrupción que se completa con la abolición del Estado de Derecho y la consiguiente cancelación de las garantías constitucionales para la convivencia armoniosa entre ciudadanos libres e iguales.

¿Qué argumentos tenemos para dictar una sentencia tan abrumadora? Nada menos que la concertación, entre bambalinas, de un acuerdo de este Gobierno con corrientes subversivas renegadas de su nacionalidad española, para poner en liberad a un puñado de delincuentes recalcitrantes, condenados a penas de prisión por el Tribunal Supremo al cabo de un juicio público que, si en algo pecó, fue de benevolencia. Las penas por rebelión, que pedía el fiscal, habrían sido más severas que las que les aplicaron por sedición.

Las tratativas con los presos en sus alojamientos penitenciarios de cinco estrellas y con sus cómplices en los despachos de la Generalitat y en el palacete de Waterloo las entablaron el hoy evaporado caricato de revolucionario Pablo Iglesias, el chisgarabís José Luis Rodríguez Zapatero, correveidile del dictador Nicolás Maduro, y una comparsa de politicastros, periodistas, empresarios y clérigos, con el desenlace que se conoce. O mejor dicho, con el desenlace del primer acto que se conoce: el indulto. Recordemos que solo estamos en el comienzo del Año Cero de la corrupción política. Nos aguardan muchas nuevas embestidas de la segunda etapa del procés si los partidos constitucionalistas y la sociedad civil no ponen pie en pared ya mismo.

Mucho bla-bla-bla
"La actitud del Gobierno español es la mejor que he visto en una década", reza el titular de La Vanguardia (27/6), citando palabras textuales del cenobita Oriol Junqueras, tomadas de una larga entrevista hagiográfica firmada por el director del diario, Jordi Juan. El mismo Junqueras que, conversando con Lluís Amiguet (LV, 12/11/2012) le confesó que era independentista y estaba contra la Constitución española desde que tenía ocho años de edad. Y ahí quedó precozmente atrofiada su capacidad para relacionarse normalmente con sus semejantes, sustituida por una psicosis de odio racista contra sus compatriotas españoles.

Después de mucho bla-bla-bla pragmático y dialogante, Junqueras va al grano: "Llevaremos [a la mesa de diálogo] la amnistía y la autodeterminación. La cuestión política que tenemos pendiente, para nosotros, es una república catalana independiente en el marco de las instituciones europeas". Aunque sobre este último punto no se hace ilusiones: "Y yo no he oído aún a ningún representante internacional que reconocería a una república cuya proclamación no haya pasado por un referéndum". El pez se muerde la cola.

Reivindicaciones extremas
Ya estamos en la segunda etapa del procés. Cumplido el objetivo del indulto, Miquel Iceta, Salvador Illa y los amanuenses del junquerismo abren el abanico de las reivindicaciones extremas: 1) el referéndum que puede servir tanto para resucitar el Estatut anticonstitucional del 2006 como para colar la autodeterminación secesionista; 2) la amnistía; 3) el regreso victorioso del prófugo Carles Puigdemont y sus esbirros; y 4) el rescate in extremis de los imputados por las malversaciones del Diplocat y sus ramificaciones, que deben pagar como fianza una mínima parte de la cuantiosa suma que, según calcula el Tribunal de Cuentas, defraudaron a los contribuyentes. Mucho trabajo para el Año Cero de la corrupción.

¿Me olvido de algo? Sí, pero en aras de la concordia bien entendida, prefiero dejar la respuesta a un colectivo enrolado en el catalanismo democristiano, del que me separan muchas diferencias, pero que sabe dar testimonios de su compromiso con la racionalidad. He aquí uno que desmonta otra falacia predilecta del independentismo (Colectivo Treva i Pau, "Una tregua para la paz", LV, 25/6):

Hay otro conflicto que resolver, el que el independentismo ha creado al dividir Catalunya en dos mitades (…) Porque hemos olvidado durante demasiado tiempo la existencia de una mayoría ciudadana, todo lo exigua que prefiera el lector, pero mayoría al fin (solo la alquimia de la ley electoral la convierte en una minoría parlamentaria) que declara ser a la vez catalana y española, aunque en proporciones variables. Esa media Catalunya ha visto cómo la otra media hablaba una y otra vez en nombre del pueblo catalán, y cómo presentaba, dentro y fuera de España, sus programas particulares como mandatos del pueblo catalán. (…) Nos indigna ver cómo el independentismo ha insistido en proyectar, dentro de Catalunya y fuera de España, una imagen del Estado español, y con ella de España, que no es más que una mala caricatura.

Urnas, urnas, urnas
Esta mitad mayoritaria de la ciudadanía catalana está padeciendo en carne propia los efectos del Año Cero de la corrupción, en cuyo transcurso ve cómo quienes han sido responsables de su decadencia económica, de su discriminación étnica, de su fragmentación social, de su desamparo sanitario y de su empobrecimiento cultural, recuperan sus privilegios y su poder institucional, encubiertos y recompensados por los usurpadores de la Moncloa.

Urnas, urnas, urnas para extirpar el flagelo corrupto y corruptor. En toda España como ya se ejecutó en Madrid.
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