AGLI Recortes de Prensa   Sábado 10  Julio  2021

Sánchez no cree en nada porque sabe que es gafe
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 10 Julio 2021

El político romántico olvida el intelecto; el político racionalista, las emociones. Como Sánchez no cree en nada, porque sabe que es gafe, desprecia razones e inventa alegrías. Dos veces anunció que había derrotado a la pandemia, contra la opinión de los expertos, animando a la gente a salir sin mascarilla a la calle, y llegó la 5ª y demoledora ola, con sus variantes macabras. La conservadora Ayuso tiene un sentido mucho más certero de la concreción de la realidad que este enajenado, que farda de héroe del comunismo-socialista, tras haber indultado a unos indecentes delincuentes.

Como Napoleón, Sánchez quiere coronarse Emperador. Tampoco le desagradaría ser una réplica de Tirano Banderas, pues plagia esas salvajadas que cometieron los bolcheviques tropicales, con tal de eternizarse en el poder. Para seguir en Moncloa, mendiga los votos de los partidos que odian a España y, a cambio de obtenerlos, les entrega miles de millones que salen de los fondos autonómicos, porque este Gobierno, sólo paga a traidores. El diletante maniquí, carece de ideología, su único plan es improvisar. Recuerda a ZP, que también fue gafe y dejó a nuestro país temblando. Con Sánchez, se aleja el futuro. Desde que sus negros le sugirieron la terrorífica ley de “Inseguridad” nacional, nadie duda de que hará con el Estado lo que se le antoje.

El hoy Kim Jong-Sánchez tomó buena nota de la sociedad totalitaria con la que soñaba Iglesias y se la apropió. Los constantes caprichos e imposiciones del cacique comunista le agobiaban y, poco a poco, como quien no quiere la cosa, lo fue apartando de todos sus planes. Estaba de la coalición que le aupó al poder hasta las narices. Usar y tirar siempre fue su mejor baza, propia de quien se aprovecha de los demás. Así nació Kim Jong-Sánchez, un bello e inútil maniquí, que resultó ser un cínico dictador.

El Ejecutivo vulnera sistemáticamente la esencia del derecho. Se ríe de jueces y fiscales, ofende al Rey, pasa del Ejército y de la Legión, maltrata a la Policía, a la Guardia Civil, condena a los ciudadanos a impuestos delirantes y a tragarse su muy vomitiva, falsa propaganda. Los españoles vivimos una situación de alarma severa. La masa votó lo que ciertamente no quería y la engañaron ¿Qué tenemos que hacer para echar a esta mala gente? Pues dejar de ser dóciles y exigir que convoquen nuevas elecciones. Cada vez que estos zafios se instalan en el poder, el sistema se arruina.

Sucederá

Javier Somalo. Libertad Digital 10 Julio 2021

El Gobierno instaura el corpus legal de un nuevo régimen que cambia los derechos y libertades constitucionales. Nos podrán hacer daño y será legal.

Asoman leyes muy peligrosas para la libertad. Eso significa que nos podrán hacer daño y será legal, algo que entiende a la perfección cualquier venezolano pero que el español medio se resiste a creer.

Sin necesidad de ser Iván Redondo, el momento político de España es el indicado para tomar decisiones: quedan dos años para el final de la legislatura, la pandemia no permite ya muchos excesos autoritarios y se ha echado el resto en legalizar un golpe de Estado y proteger de toda acción de la Justicia a sus autores porque se va a negociar con ellos. Tras el verano, habrá cambio de ministros valorando muy bien que no cambien las lealtades. Sobran algunos caprichos de Facultad que ya han sido casi anunciados como el de Alberto Garzón —otro sería Irene Montero— y habrá serios ajustes de cuentas en el PSOE como adelantó Ketty Garat, pero el Gobierno no perderá un ápice de su peligrosidad y hará lo posible por blindarse.

Podemos y el populismo más grosero de sus líderes ya son parte inseparable del PSOE de Pedro Sánchez, de nuestro insomnio. Hemos sufrido la burla de los niñatos que agitaban las manos en tiendas de campaña, que jamás trabajaron porque no valían pero tampoco les hacía falta y que jugaron a ser los mandones de la pandilla con todo un país. Les dimos dinero, fama y poder y empezó la fiesta.

No comerás carne. Vivirás en Vallecas. No beberás Coca Cola. Pagarás impuestos. Compartirás tu sueldo, tu casa… Y harás todo lo contrario de lo que dices, no por error o contradicción, sino para que "la gente" entienda que hay cambio de casta y se sepa dónde está el poder. Los niños mimados tienen las llaves de casa y dinero en el bolsillo, todo lo necesario para humillar al ciudadano español por puro placer.

Decía Pablo Iglesias, antes de la coletomía: "Cuando estás orgulloso de mirar a los ojos a la gente de tu piso, que ven que sigues viviendo en el mismo sitio (…) de saludar al panadero y al que te vende el periódico…". Pablo ya no mira a los ojos de la gente y se ha escondido en el cuarto de los huéspedes tras el batacazo electoral en Madrid. Circulan varias versiones sobre su paradero y sus intenciones empresariales televisivas con el magnate del comunismo audiovisual, Roures, el de la antena y el martillo. Eso es todo. Llegó, le dejamos subir, se forró, dañó nuestra democracia y seguirá haciéndolo con dinero público de por vida.

Irene Montero está indignada. ¿Harta del acoso? Pues era su medicina, su "jarabe democrático", hubiera o no hijos de por medio, que eso daba igual, como bien sabe Soraya Sáenz de Santamaría. Se queja la inexplicable ministra de que esto es cosa de las cloacas, que lo mismo hablan de la pareja con insoportables infundios que de la tarjetita telefónica de Dina, la asesora, o del trasiego de venezolanos con pesados equipajes vip.

Con todo, no importan Garzón ni el chuletón. Ni siquiera importan la ministra sin atisbo de experiencia o el sinvergüenza vitalicio y su próximo proyecto vital, familiar, empresarial o imperial. Importa una ley que puede prohibir, ilegalizar, detraer, cerrar... E importa todavía más cómo esa ley se convertirá en el gatillo del arma que este Gobierno ha montado con otras leyes en las que han participado los niños mimados, tutelados por sus mayores socialistas.

Si combinamos la tenebrosa Ley de Seguridad Nacional con la Ley de Memoria Histórica y Democrática y algo de la Ley Montero Queer o la Ley Orgánica de Garantía de la Libertad Sexual el resultado puede ser enormemente peligroso para cualquier ciudadano. Estamos ante el corpus legal de un nuevo régimen que cambia los derechos y libertades contemplados en la Constitución. Con Podemos en la élite de la élite, ingresos vitalicios y secretos desvelados; legalizado el golpe y perdonados los golpistas, toca eliminar obstáculos por cierre, ilegalización, multa o expropiación. Sólo hace falta una emergencia… o una "alerta antifascista".

Cuántas veces se ha insinuado, o directamente reclamado, la ilegalización de Vox. Lo han hecho, de forma más o menos clara, Carmen Calvo, María Jesús Montero, Adriana Lastra y cualquier miembro de Podemos adosado miserablemente al Gobierno, como Pablo Echenique. Ahora cualquier lives matter, sea por homofobia, racismo o machismo se imputa a la cuenta de los de Abascal y, de paso, también a la de Isabel Díaz Ayuso. De momento, son sólo difamaciones e injurias pero mañana pueden ser acusaciones formales con efectos inmediatos. Todavía nos reímos del "todes" pero, si nadie lo remedia, perderá toda la gracia. Ya no es broma.

Dice Libertad Digital en su editorial del viernes:
Todo el aparato mediático al servicio del PSOE, Podemos y los separatistas trata de vincular a Vox con el asesinato del joven gallego Samuel Luiz. La portavoz socialista Adriana Lastra no ha tenido reparo alguno en señalar a Vox como instigador de ese asesinato por su supuesta "homofobia institucional". Ni siquiera se han aclarado las causas del terrible suceso o el origen y motivaciones de sus autores, pero el PSOE y Podemos ya tienen un retrato robot con Vox como culpable. La verdad es lo de menos.

Además, la verdad se controla también de forma oficial a través de subcontratas de confianza que, no se sabe muy bien cómo ni por qué, han sido asumidas como reales, legales y convenientes. Lo han denunciado esta semana en los micrófonos de Es la Mañana de Federico, Jano García y Alvise Pérez. Al menos habrá batalla.

En su visita al Palacio de La Moncloa, Isabel Díaz Ayuso ha sido tan clara como de costumbre: "España está secuestrada en manos de minorías que la odian". La presidenta madrileña ve lo que otros se niegan siquiera a mirar y tiene la virtud de denunciarlo con las palabras exactas, que existen y hasta se encuentran si uno se despoja de las pieles del complejo: "Están poniendo las reglas de juego en tela de juicio, el último ejemplo es la modificación de Ley de Seguridad Nacional (…) Si nadie pone control al Gobierno, los ciudadanos lo pagaran con su vida cotidiana". Seas quien seas, no hay nada peor.

Por eso es urgente que este Gobierno liberticida no haga más leyes. Por eso hay que hacer todo lo posible por denunciar con una sola voz pero a los cuatro vientos, españoles y europeos, el peligro que supone el Gobierno de Sánchez. Por eso no había que escatimar maneras, y las mociones de censura eran una de ellas.

Pablo Casado ha grabado un vídeo en el que anuncia que recurrirá al Tribunal Constitucional si la Ley termina aprobándose. Vox hará lo propio. Y es de suponer que Ciudadanos acudirá a la cita. Los tres partidos tienen en sus filas muy buenos juristas. Ya que no quieren formalizar una moción contra este Régimen, que se unan para evitar el siguiente y presenten una queja formal en esas instancias europeas que deberían velar por nosotros.

Hay una brecha en nuestra democracia, la mayor que hemos vivido. La han abierto los menos preparados de nuestra historia política, auténticos mequetrefes que se han colado en el sistema por un evidente fallo de control democrático. Pero son capaces de todo y lo han demostrado.

Puede pasarnos, va a pasarnos si no se remedia como ya han pasado muchas cosas que no queremos ver. Hagamos el ejercicio de rebobinar una década, a ver quién apuesta que llegaríamos hasta el borde de la sima en la que nos saludamos cada día. No es tiempo de medias tintas.

Una ley propia de una dictadura
OKDIARIO  10 Julio 2021

La Ley de Seguridad Nacional que prepara el Gobierno socialcomunista es un salvoconducto para que el Ejecutivo pueda hacer y deshacer a su antojo sin rendir cuentas. Con la excusa del «interés para la seguridad nacional», Pedro Sánchez podrá vetar el acceso de los ciudadanos a la información pública. Hasta ahora, la Ley de Transparencia tan sólo se indica que «el derecho de acceso podrá ser limitado cuando acceder a la información suponga un perjuicio para la seguridad nacional». Pero la nueva norma blinda al jefe del Ejecutivo, porque cualquier documento que ataña a Pedro Sánchez podrá ser vetado. Un ejemplo: los viajes privados de Sánchez, quién viaja a bordo de los aviones oficiales a costa del erario público, o a quién invita el presidente en los palacios de La Mareta o Doñana.

Pero lo más grave, sin duda, es que la nueva ley confiere plenos poderes al presidente del Gobierno para declarar, mediante real decreto, una situación de interés nacional sin pasar por el Consejo de Seguridad Nacional ni por el Congreso de los Diputados. Cómo será que la ley determina que «en los casos de situación de interés para la Seguridad Nacional, cualquier persona, a partir de la mayoría de edad, estará obligada a la realización de las prestaciones personales que exijan las autoridades competentes, siguiendo las directrices del Consejo de Seguridad Nacional o de la autoridad funcional, sin derecho a indemnización por esta causa, y al cumplimiento de las órdenes e instrucciones, generales o particulares, que aquellas establezcan». El colmo es que se «podrá proceder a la requisa temporal de todo tipo de bienes, así como a la intervención u ocupación transitoria de los que sean necesarios y, en su caso, a la suspensión de actividades». En suma, quedan triturados derechos fundamentales.

En suma: la llaman Ley de Seguridad Nacional, pero en realidad es el instrumento que permitirá a Sánchez arrogarse plenos poderes, al modo y manera que la Ley de Seguridad Nacional (el nombre es idéntico) de Venezuela confiere a Nicolás Maduro mano libre para imponer su voluntad. Otro golpe a la democracia.

El autócrata, socio preferente del Covid
Carlos Dávila. okdiario  10 Julio 2021

Sí: el culpable de lo que está sucediendo ahora con el maldito virus es el autócrata Pedro Sánchez. No son los jóvenes. La ya inocultable quinta oleada no estaría acaeciendo si no ocupara la Presidencia del Gobierno un enfermo de poder. Él es el principal responsable. Y esto por tres razones: la primera, porque de nuevo ha ignorado los avisos que preveían los epidemiólogos; la segunda, porque también de nuevo ha desviado a las regiones, haciéndose el sueco como si el problema no fuera con él, la gestión de la pandemia; la tercera, porque de nuevo, sin embargo, se ha querido apuntar el tanto del triunfo sobre el Covid con un ¡fuera máscaras! y la renta de la vacunación. Hoy, no hay más que verlo, nuestras calles están repletas de viandantes que siguen embozados. No han hecho caso a la proclamas del presidente y de su Gobierno de incapaces. Nada más natural. Es probable que si hubiera sido la presidenta Ayuso la que hubiera dicho a los ciudadanos: “ya pueden desproveerse de la mascarillas”, todos nosotros pulularíamos por el exterior a cara descubierta, sin la protección de ese adminículo que se ha convertido, durante año y medio, en nuestra segunda piel.

Ahora otra vez y en pleno verano (¿no era cierto que durante el estío el virus también estaría de vacaciones?) la propaganda oficial, directa o subrepticiamente, vuelca sobre los jóvenes el protagonismo letal de la quinta ola. Y en efecto, gran parte de esta población -digámoslo festivamente- está cometiendo el pecado y en consecuencia paga, con la enfermedad, la penitencia. Pero su informalidad es mucho menor que la pena que debe atribuirse a este individuo que ya hace un año presumió de haber ganado una enorme guerra contra el virus, que allá por la Navidad última presumió, incluso, de que una vacuna española estaba a punto de entrar en el mercado, y que no hace ni quince días se personó en las televisiones para anunciarnos que ya no tendríamos que seguir disfrazados con la enojosa careta.

Nadie ha creído al autócrata. Menos mal. Desde luego, los jóvenes han ignorado espectacularmente los consejos vejunos (ya son así) del jefe político del Gobierno. Pues: ¿nos les dijo a ellos y a todos en general que el virus era un bichito inofensivo de tres al cuarto? ¿no obligó a su portavoz, el infortunado Simón, a declarar que la primera ola, y después la segunda, la tercera, la cuarta y hasta la presente, la quinta, sólo deberían preocupar a unos pocos desprevenidos? Y han pasado dieciocho meses y más de de ciento veinte muertos. Aquí radica el mal que todavia sigue atragantando nuestras vidas. Han mentido tanto él y sus conmilitones del Gobierno que nadie hace ni siquiera caso de las evidencias. Los jóvenes se han pensado inmunes, sobre todo porque se les aseguró, con otra falacia más, que con ellos no iba la cosa, que el virus no tenía nada contra sus personas. Y ahora, como consecuencia, se infectan como el más veterano de epidemias anteriores, aunque afortunadamente se mueren muy poco, casi nada. Al mocerío, como en el chiste del japonés al que el médico, ignorante de la procedencia del enfermo, sentenció “porque este color amarillento de su cara no me gusta nada”, la escasa letalidad del Covid no le está llevando mayoritariamente a la tumba. Se trata de jóvenes.

Pero la infección no reposa, no se toma un minuto de ocio. A los chavales y a los maduros de corta edad (la población que frisa los cuarenta años) parece interesarles más una noche de farra y roce en plazas y playas que una decena de días confinados con una patología que, para ellos, según creen, es poco más que un incómodo catarro. Por eso, pero sobre todo por la torpe propaganda con las que se les ha sobado el lomo presentándoles como resistentes pertinaces al virus, no son los principales responsables. Claro que no escarmientan; hacen, siguen haciendo, lo que mejor les viene en gana. Se les animó, ¡hale!, a veranear como en el 2019, pero, eso sí, publicitando en las televisiones todo tipo de artilugios y potingues para que su sexo sea seguro. Nada contra esas campañas. Pero ni un céntimo del Presupuesto nacional se han gastado Sánchez y sus ministros en concienciar de que también a ellos, a los jóvenes, el Covid estaba dispuesto a hacerles mucha pupa, como realmente así está sucediendo. Vale que nuestros chavales (y, por favor, también chavalas) no están saturando las UCIS de los hospitales y vale que sus padres empiezan a estar completamente vacunados, pero algo es patente: la recurrente pléyade de afectados “de rebaño” (aquí sí que sirve exactamente el término) está siendo usada fuera de España, caso ministro francés, para desanimar a nuestros presuntos turistas a que se vengan por aquí. Un dinero que se ha perdido y que es mucho más copioso del que se podría haber manejado para concienciar a los jóvenes de que nada se había ganado, de que el maldito virus seguía moviéndose libérrimamente por nuestros aerosoles.

El auténtico culpable de tanta desgracia no es el muchacho que se llena de alcohol (y hasta de más cosas) en Palma, sino el tipo que no ha logrado, porque no lo ha pretendido, que el rapaz que ha terminado el instituto o el colegio sepa verdaderamente a lo que se está exponiendo. Mientras los chicos caen como moscas en los téntaculos del bicho, Sánchez, que no pisa una sola calle del país porque le acribillan a insultos, se larga ayer a Letonia y mañana de viaje de turismo -él si lo hace- a Estados Unidos, mientras sus alegres colaboradores le preparan un bodrio intolerable para que, si nos llega, otra calamidad como el Covid, él no sólo pueda secuestrarnos en nuestras propias casas, sino meter la mano a discreción en nuestros bolsillos, movilizarnos como reclutas, o confiscar nuestras habitaciones. Ningún virus en la historia de la Humanidad ha sido más útil para un gobernante que éste que ha colocado a Sánchez en posición de ponernos a todos, como soldados de cuota, en fila. A su mando, sometidos a un autócrata sin principios, ni fundamentos, ni escrúpulos.

El PP vota a favor de las represalias a Hungría por no someterse al lobby LGTBI
SE SUMA A LA PERSECUCIÓN IZQUIERDISTA CONTRA EL GOBIERNO DE ORBÁN
Agustín Benito. https://gaceta.es 10 Julio 2021

El Partido Popular ha votado a favor en el informe que exige a la Comisión Europea que aplique ya las nuevas normas que condicionan la recepción de fondos de reconstrucción europeos a «respetar el Estado de Derecho», unas reglas que están pendientes de evaluación por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), puesto que Hungría y Polonia pidieron su anulación alegando que el reglamento carece de base jurídica e interfiere en competencias que son propias de los Estados miembro.

Las normas son una argucia con la que se busca represalias contra Hungría y Polonia por disentir frente a las políticas globalistas y por defender la soberanía de sus naciones.

Asimismo, el pleno del Parlamento Europeo ha expresado este jueves su «firme condena» de la ley de Hungría que impone penas más duras para pedófilos y prohíbe la propaganda LGTBI en las escuelas, y ha reclamado acciones represivas contra el Gobierno de Viktor Orbán.

Una mayoría de los eurodiputados -incluido Esteban González Pons, del Partido Popular, y gran parte del Partido Popular Europeo- han apoyado una resolución contra el Ejecutivo húngaro redactada por el eurodiputado laborista maltés Cyrus Engerer, condenado a dos años de cárcel por distribuir ‘pornografía vengativa’ contra su exnovio, que informó a la Policía de que Engerer quería vengarse por la cancelación de la relación. La delegación española del PP, incapaz de oponerse al texto, se ha abstenido mayoritariamente.

Sí ha mostrado su total oposición a la resolución contra Hungría el grupo de Conservadores y Reformistas (ECR), en el que se encuentra VOX, formación que respalda la postura del país magiar por «no arrodillarse ante la embestida de la ideología LGTBI» y señala -en palabras del eurodiputado Hermann Tertsch– que, como nación soberana, «Hungría tiene todo el derecho y deber de defender la voluntad de los padres húngaros de que sus hijos menores no tengan que someterse a adoctrinamiento de los grupos LGTBI».

En el texto, respaldado por el consenso socialdemócrata, los eurodiputados afirman que la norma, que defiende la protección de la infancia, busca imponer ‘censura política’ en el país». De este modo, asegura que forme parte de una agenda política más amplia con la que Orbán quiere, a su juicio, el «desmantelamiento de la democracia y del Estado de derecho». Así, el documento censura la modificación de la Constitución húngara para especificar que «la madre es una mujer y el padre es un hombre», reclama medidas cautelares al Tribunal de Justicia de la UE y la imposición de sanciones «si persiste el incumplimiento», y defiende que la situación en Hungría «permite actuar en el marco de la condicionalidad que prevé el presupuesto europeo para congelar fondos».

El Gobierno de Hungría ha reiterado en las últimas horas su derecho a adoptar las leyes que consideran oportunas. «No estamos diciendo a nadie de más de 18 años cómo vivir su vida… sostenemos que corresponde a los padres decidir cómo educan a sus hijos», dijo este jueves el jefe de gabinete de Orbán, Gergely Gulyas. Por su parte, el primer ministro afirmó que «los burócratas de Bruselas no tienen nada que decir en este tema», y que no dejarán que «los activistas LGTBI entren en sus escuelas».

El Parlamento Europeo modifica, con el apoyo del PP, su reglamento para blindar el rodillo ideológico de la izquierda
DEROGA EL ARTÍCULO 197 QUE PERMITE RECHAZAR DEBATES QUE EXCEDEN LAS COMPETENCIAS EUROPEAS
Rebeca Crespo. https://gaceta.es 10 Julio 2021

El Parlamento Europeo ha aprobado modificar su reglamento interno para blindar sus textos más polémicos y aquellos que, bajo el rodillo ideológico de la izquierda, exceden las competencias europeas.

La votación, que ha salido adelante gracias a los votos de populares, socialistas, liberales y los verdes (PPE, S&D, Renew y Verts/ALE), y al que se ha opuesto el grupo de los conservadores y reformistas europeos (ECR), ha aprobado la derogación de varios artículos, entre ellos el 197, que se refiere a las «solicitudes de no ha lugar a deliberar por razón de inadmisibilidad«.

La importancia de este artículo era, hasta ahora, vital para la discusión de determinados puntos del día, ya que ofrecía la posibilidad de presentar esa solicitud de disconformidad por un determinado grupo de la Cámara europea. De hecho, fue recientemente utilizado por el ECR, en el que está integrado VOX, para intentar impedir la votación del polémico ‘informe Matic’ que declara el aborto como «un derecho humano» y que, finalmente, fue aprobado por el Parlamento.

La eurodiputada por VOX Margarita de la Pisa presentó entonces esta petición de inadmisibilidad apelando al artículo 197 que prevé rechazar debates que exceden las competencias europeas. El ‘informe Matic’ excede, de facto, estas competencias, ya que el aborto no es, o no lo era hasta su aprobación, una ‘materia comunitaria’, sino que depende de cada uno de los estados miembro. El presidente del Europarlamento, David Sassoli, admitió a trámite este procedimiento que, si se hubiese aprobado gracias a la apelación del ECR, no hubiese permitido el debate ni la posterior votación del informe.

VOX Europa ha denunciado esta modificación del reglamento en su cuenta de Twitter y ha señalado directamente al Partido Popular por no oponerse. Solo una eurodiputada de esta formación, Isabel Benjumea, se ha abstenido en la votación.

De la Pisa también ha mostrado su desagrado con la medida: «Es un hecho muy grave. El artículo 197, que permite cuestionar el rodillo de la izquierda en el Parlamento Europeo, se suprime del reglamento interno con el apoyo, casi unánime, del grupo PPE y PP español. Es incompresible!! Y demuestra que No quieren hacer oposición», ha comentado en su cuenta en la red social.

El vicepresidente primero de Acción Política de VOX, Jorge Buxadé, también se ha pronunciado en la misma línea. «Así el Grupo popular, junto a sus socios federalistas, puede seguir perpetrando impunemente la permanente violación de los Tratados y las competencias soberanas de los Estados. Urge un cambio de rumbo en la UE. #OtraEuropaEsPosible», ha aseverado.

VOX consigue que el Ayuntamiento de Zaragoza cambie el nombre de un parque y una calle en honor al genocida Che Guevara
EL PARTIDO EXIGIÓ SU REEMPLAZO COMO CONDICIÓN PARA mantener su apoyo al pp
https://gaceta.es/ 10 Julio 2021

El ayuntamiento de Zaragoza retirará el nombre del genocida Che Guevara del parque del Actur y de su calle colindante gracias a VOX. La decisión del alcalde de la ciudad, el popular Jorge Azcón, responde al compromiso alcanzado con el partido de Santiago Abascal que había exigido la retirada del nombre como una de las condiciones imprescindibles para mantener su apoyo en la próxima legislatura.

La moción, propuesta por VOX en el 2019, fue aprobada con los votos del PP y Ciudadanos y obtuvo el rechazo del PSOE, Zaragoza en Común y Podemos, apenas un mes después del inicio del mandato de Azcón. En aquel momento VOX pidió iniciar directamente los trámites, pero los populares han accedido ahora.

«Nos encontramos con personajes repugnantes que tienen calle en Zaragoza», declaró Julio Calvo, portavoz de VOX en la ciudad, haciendo referencia no solo al parque y a la calle en cuestión sino también a la política Margarita Nelken.

En defensa de la iniciativa, Calvo consideró que el «nomenclátor de Zaragoza está reservado a personajes de relevancia histórica que se destaquen por su bonhomía, humanitarismo o contribución a las artes y las ciencias». A su juicio, estas características no se dan en el Che Guevara, a quien definió como un personaje «claramente siniestro» que se distinguió en su momento por su «crueldad, homofobia y xenofobia».

El Gobierno de Aragón, presidido por el socialista Javier Lambán, estudia, por otro lado, cambiar el nombre de una docena de calles de la ciudad como consecuencia de la Ley de Memoria Democrática aprobada en 2018. Dos de las calles que serán resignificadas son la dedicada a Agustina Simón -enfermera del bando nacional que fue fusilada por los republicanos- y Pedro Lázaro -un soldado del bando nacional cuya calle se rotuló por petición vecinal por ser el primero de su barrio muerto en el frente-.

Desde VOX se muestran en contra de estos cambios. Julio Calvo tacha la Ley de Memoria Histórica de «sectaria» y plantea que se están dejando de lado cuestiones más importantes para la ciudad que el cambio de nombre de estas calles.

El PCCh a los cien
Manuel Coma. La razon 10 Julio 2021

A finales de los 50, Herbert Marcuse, un filósofo de la escuela de Frankfort, escribió «El Marxismo Soviético», obra referencial sobre un pensamiento que al haberse convertido en ideología de poder sin límites y en justificación de sus desviaciones de la recta doctrina y de sus excesos y fracasos, tuvo que realizar enrevesadas adaptaciones y espectaculares escamoteos de la realidad.

En el momento en el que el Partido Comunista Chino celebra su centenario por todo lo alto, pocos parecen plantearse de manera tan reflexiva en qué medida sigue siendo comunista y por ende marxista y anticapitalista. El consenso es que el sistema, en lo económico, se ha hecho capitalista, incluso ferozmente capitalista, pero no en absoluto liberal, con una economía de iniciativa privada, orientada y estrechamente vigilada por el Partido, pero que en lo político sigue siendo esencialmente un totalitarismo comunista que, con sus 95 millones de miembros en la organización partidaria, penetra hasta la más mínima actividad colectiva en la más remota aldea y obtiene su aliento y fuerza justificadora de un intenso nacionalismo. Comunista-maoista, es ahora la definición oficial.

Las celebraciones conmemorativas han estado dedicadas a la exaltación del papel protagónico del partido en todos los éxitos del país, en el interior y en el exterior. El discurso clave de Xi Jinping, que desde su ascensión a la secretaría del partido en el 2012 se ha hecho con el control de todos los resortes del poder, estuvo dedicado a mostrar cómo el partido es quien ha sacado a China de la pobreza, la irrelevancia y la humillación. La inconveniente realidad es que previamente, con Mao, hizo mucho por hundir a toda la sociedad en la miseria económica y la represión salvaje, que batió records históricos en un país con cuatro mil años de experiencia totalitaria. Desde que los comunistas se hicieron con el poder en 1949 hasta que unos pocos años después de su muerte en el 76, el no menos comunista pero mucho más realista y pragmático Deng Tsiaoping inició las reformas y apertura al mundo, China había sido un perturbador paria internacional.

Desde comienzos de los ochenta, el abandono del histérico antioccidentalismo, sobre todo antiamericano, la apertura al mundo, la introducción de un grado de iniciativa privada, un ligero aflojamiento de los controles políticos, promovieron un desarrollo económico continuo, aunque un tanto espasmódico, que partiendo de muy bajo, en un par de décadas alcanza deslumbradores crecimientos anuales de dos dígitos. Ese proceso ha estado lleno de incógnitas, los datos oficiales no parecían fiables, y cada poco tiempo las rémoras del pasado y las limitaciones de la racionalización de la economía parecían crear obstáculos paralizadores o al menos ralentizantes, que para desconcierto de muchos analistas se han ido superando sin interrumpir la marcha ascendente.

Una vez más, en el momento en que el pasado jueves día 1 de julio Xi entona el canto de las excelencias del sistema chino, no deja de haber observadores que atisban nubarrones oscuros sobre el futuro, que requerirían no más, como es el caso actual, sino menos controles y mayor racionalidad de mercado y finanzas, lo que no es en absoluto la intención de los dirigentes actuales. Quedando atrás los crecimientos de dos dígitos de un año para otro, asociados a la etapa inicial de despegue, los gobernantes actuales se conforman con un 6 o un 5%, que en occidente sería un sueño, mientras que se complacen en el papel de motor industrial del mundo y en la extendida y cada vez más manifiestamente ambiciosa presencia política en todo el planeta.

Quizás la frase del discurso de Xi que ha tenido mayor repercusión internacional es la que anuncia que el pueblo chino «jamás permitirá que ninguna fuerza exterior nos intimide, oprima o esclavice». Cualquier leader nacional gustaría de poder decir eso si llegase a ser necesario, pero dicho por un gigante, embarcado en un desenfrenado proceso armamentístico, y con un largo pasado imperial que no renuncia a resucitar en su periferia y extender más allá, suena no ya a desafío, que es el tono general del discurso, sino abiertamente amenazador, en la rimbombante frase que viene a continuación: «Quien lo intente será apaleado y pagará con su sangre al chocar con la gran muralla de acero forjada por más de 1400 millones de chinos con su carne y sangre». No parece que nadie pretenda tal cosa, por lo que habría que pensar que la amenaza se refiere a los intentos de frenar ambiciones obvias en la política exterior, que el cada vez más afirmativo Xi ha ido explicitando en los últimos tiempos.

Ni más ni menos que sustituir a Estados Unidos en su papel internacional desde 1945, digamos, sin entrar en matices, que hegemónico. Esto, desde luego, no le gusta nada a sus vecinos asiáticos, que durante siglos han querido zafarse de la apremiante influencia china. Está suscitando crecientes recelos en los poco combativos europeos. Ha puesto en alerta a los americanos, aproximando las en otros aspectos antagónicas políticas de Biden y Trump. Pero ni siquiera les gusta a los chinos que han saboreado la libertad, incluso en condiciones coloniales, como es el caso de Hong Kong, o desgajándose de la madre patria, mientras dure las incompatibilidades de régimen, como sucede con Taiwán. Y Taiwán es un punto casi al rojo vivo que nadie puede descartar que llegue al estallido.

Manuel Coma, es profesor (jub.) de Mundo Actual de la UNED

El nuevo Mao Zedong
Fernando Díaz Villanueva. VZ 10 Julio 2021

Xi Jinping quiere deshacerse de los restos del liderazgo colectivo que se estila en el Partido Comunista de China y convertirse en un caudillo incuestionado

Se celebró el otro día en Pekín el centenario del Partido Comunista Chino. La coreografía la tenían muy bien ensayada. La estrella de la función eran unos helicópteros sobrevolando el bulevar principal de la ciudad en formación muy apretada formando el número 100. Luego unos cazas que escupían una estela de color rojo y amarillo surcaron los cielos de la capital. No hubo desfile militar. La celebración propiamente dicha, con muchos uniformes y banderitas, tuvo lugar en la plaza de Tiananmen. Allí en perfecta formación se dispuso una multitud muy bien ordenada por cuadrantes, cantaron unos himnos, lanzaron unas salvas de artillería, Xi Jinping dio un discurso y eso fue todo. Yo esperaba algo más más, un gran desfile como aquellos de la plaza roja de Moscú en la época dorada de la Unión Soviética. Pero no, el Gobierno chino tiene ya tanto poder que no necesita desfiles militares para hacerlo visible. Está mucho más interesado en mostrar al mundo que el régimen es muy popular y que los chinos están encantados con el comunismo al estilo chino.

Organizaron por la noche un espectáculo de luces y sonido en el estadio olímpico con miles de asistentes a quienes unos drones grabaron desde el aire. No eran espontáneos, sino gente del Partido adiestrada para interpretar la ceremonia desde las gradas como un tifo futbolístico. Entretanto, en las pantallas del estadio se loaban los logros del régimen: las grandes obras públicas como los trenes de alta velocidad, las presas, las autopistas de ocho carriles por sentido, los rascacielos de las grandes ciudades, las cápsulas espaciales y los médicos luchando contra la covid. Entre estos últimos no aparecía obviamente Li Weinliang, el héroe de Wuhan que avisó al mundo de lo que estaba pasado en la ciudad antes de morir.

El remate final fue un gran castillo de fuegos artificiales, algunos tan bien sincronizados que dibujaron cinco estrellas de cinco puntas en el cielo de Pekín. En definitiva, un espectáculo propagandístico muy bien realizado para luego servirse por internet, en YouTube mismamente. Eso sí, los chinos en YouTube no podrán verlo porque no pueden acceder a ese servicio. Lo tendrán que ver por Tencent, que es el YouTube chino. Aunque lo más probable es que no les llame la atención. Toda la iconografía desplegada durante el aniversario es muy familiar para ellos. Pero en este aniversario no se miraba tanto al pasado como al futuro, de hecho, todo se enfocó en el futuro de una forma especialmente intensa, y no solo en el futuro de China y el Partido Comunista Chino, sino más concretamente en el futuro del líder del Partido y presidente Xi Jinping.

Voy más lejos, por primera vez desde la muerte de Mao Zedong en 1976 a los chinos de a pie se les está diciendo que todo el futuro, que todos los futuros posibles, se reducen una sola persona llamada Xi Jinping. Desde la muerte de Mao China no había encontrado un líder tan carismático como este hombre, alguien con un apoyo tan abrumador por parte del Partido y con una hoja de ruta a largo plazo tan clara y meridiana. Esto significa que la fiesta del aniversario no fueron sólo un par días ondeando banderas rojas y lanzando fuegos artificiales. El 1 de julio fue el cumpleaños oficial del Partido, pero también el inicio de una operación que poco tiene que ver con el pasado y mucho con el futuro inmediato del partido y de la propia China. Xi Jinping quiere deshacerse de los restos del liderazgo colectivo que se estila en el Partido Comunista de China desde hace más de 40 años y convertirse en un caudillo incuestionado.

Podríamos pensar que el hiperliderazgo de Xi Jinping afectará de lleno al partido, pero no tanto al país. En China el Partido y el Estado son la misma cosa. El Partido representa la aristocracia estatal. El partido en sí tiene 92 millones de miembros, parecen muchos, pero en China hay 1.400 millones de habitantes, por lo que sólo 6 de cada cien chinos tienen carné del Partido. La organización se va renovando poco a poco, pero no se nutre de los “trabajadores” que dice representar. Un ejemplo, en 2019 fueron aceptados en el Partido dos millones de personas, de esos dos millones sólo 6.000 provenían de las fábricas o las explotaciones agrarias. El resto eran hijos o allegados de otros miembros, una suerte de casta que lleva generaciones orbitando en torno al Partido.

El PCCh es en esencia un almacén de tecnócratas y empresarios favorecidos por el Estado. No hay más rendición de cuentas que la que exige el propio Partido. Esa rendición de cuentas se cifra más en la lealtad a los superiores que en los resultados. No hablemos de transparencia porque esa ni está ni se la espera. Eso de que el gobernante tenga que mostrar lo que hace y por qué lo hace, o que esté sometido a críticas por parte de la sociedad civil es un mal hábito liberal que critican desde la prensa oficial, en la que abundan los ataques a los sistemas democráticos de Occidente, todos, según ellos, decadentes y corruptos. Frente a la supuesta decadencia occidental (que muchos en el propio Occidente compran sin reparos), el régimen vende logros altisonantes materializados generalmente en grandes obras públicas.

Si echamos un vistazo al Diario del Pueblo, un periódico digital que ofrece varias ediciones, una de ellas en español, lo primero que concluimos es que China es el país más feliz del mundo. Encontramos, aparte de un especial sobre el centenario, dos editoriales extensos sobre como “los derechos humanos al estilo estadounidense avivan el odio” (sic) o como “el racismo intimida a las minorías en EEUU” (resic). De las violaciones a los derechos humanos de los uigures en Sinkiang nada se dice, tampoco de los problemas en Hong Kong, o de cómo han cerrado el diario Apple Daily justo para hacerlo coincidir con la entrega de Hong Kong por parte del Reino Unido el 1 de julio de 1997. En Pekín son muy aficionados a reincidir en ciertas fechas para ir recargándolas de significado. Algo como lo de Hong Kong no puede aparecer en el Diario del Pueblo porque es simple propaganda gubernamental, pero tampoco podrá verse en ningún periódico o cadena de televisión. Ni siquiera por internet. Los chinos tienen tan capada la red que les cuesta enterarse de lo que se cuece más allá de sus fronteras. Lo cierto es que a muchos de ellos tampoco les interesa. Tienen un empleo y buenas expectativas de futuro. Eso les mantiene despreocupados. Todo lo que esperan es que el Gobierno mantenga las condiciones para el crecimiento económico, es decir, que las fábricas sigan echando humo y los barcos cargados de mercancías continúen zarpando de los puertos. El milagro chino es esencialmente ese, y Xi Jinping lo sabe a la perfección.

Desde que se convirtió en líder del partido en 2012, Xi ha consolidado su poder a una velocidad asombrosa, ha eliminado a los rivales y a toda la disidencia política que había en el exterior del Partido. Se ha posicionado en igualdad con Mao Zedong en el panteón del PCCh. Se espera que intente repetir un tercer mandato y que se aferre al poder como lo ya lo hizo Mao, pero sin que los chinos se mueran de hambre, algo que aprendieron de la primera fase revolucionaria que a punto estuvo de acabar con el régimen a finales de los años ochenta. Hay un detalle que suele pasar desapercibido, pero que tiene su importancia. De puertas adentro en la prensa a Xi Jinping se le denomina “líder del pueblo", ese título no se adjudicó a ninguno de sus antecesores. Nadie llamó líder del pueblo a Hu Jintao o a Jiang Zemin. Sólo Mao fue honrado con lo de “líder del pueblo”.

Se ha creado incluso un "Pensamiento de Xi Jinping", y tras él ha llegado el culto a la personalidad. Pero aún no ha concluido su cooptación total del Partido, que es la fuente de todo el poder. El próximo año se celebrará el XX Congreso del PCCh. En estos congresos, celebrados cada cinco años, se fija la estrategia del partido para el siguiente lustro y se anuncian los cambios en el Politburó de 25 miembros y en su comité permanente de sólo 7 miembros. Quien controla ambos controla el Partido. Quien controla el Partido controla el país. Las distintas facciones tratan de estar representadas en ambos órganos y que haya cierto equilibrio. Eso es lo con lo que Xi Jinping quiere acabar. En el Congreso de 2017 dio sus primeros pasos y dejó el remate de la faena para el Congreso de 2022.

¿Por qué no lo hizo en 2017? Seguramente porque en aquel momento la constitución limitaba el cargo de presidente de China a sólo dos mandatos. Para quitarse ese escollo de en medio la modificó en 2018 para eliminar la limitación. El desafío de Xi Jinping es asegurar el control del Partido y, al tiempo, velar por su estabilidad interna. Tiene además que ir previendo la sucesión porque en dos años cumplirá 70 y no va a ser eterno. En algún momento empezará a perder facultades y necesitará un báculo en el que apoyarse para luego entregarle el poder. Si echamos un vistazo a la historia, las sucesiones dentro del PCCh han sido complicadas. En 1976, la muerte de Mao provocó una pelea entre la llamada Banda de los Cuatro y su sucesor, Hua Guofeng, que terminó en su detención y juicio. A partir de ahí pensaron que lo mejor era mantener cierto equilibrio, que todas las familias se sentasen en el Politburó. A partir de Jiang Zemin a finales de los ochenta hicieron coincidir el cargo de secretario general del Partido con el de presidente de la República para evitar contrapoderes efectivos y enfrentamientos innecesarios que minasen la autoridad del Partido.

Si continúa la trayectoria actual, Xi concentrará cada vez más poder en sus propias manos, incluso cuando deba compartir parte de él con un delfín. La pregunta es qué pasará cuando Xi Jinping ya no esté. Cuando Mao estaba en su lecho de muerte ungió a Hua Guofeng como su sucesor. Nadie osó llevarle la contraria. Pero, después de su muerte, el poder de Hua duró sólo unos años antes de que sus rivales en el partido, entre ellos el astuto Deng Xiaoping, comenzaran a diluir su autoridad. En 1981, sólo cinco años después de morir Mao, ya le habían sacado de la secretaría general. Deng Xiaoping maniobrando muy hábilmente desde la comisión militar de la república le dobló la mano y rehízo el sistema. Xi Jinpingg conoce bien la historia reciente de China, pero su plan es mucho más ambicioso. No quiere sólo mantener el poder en China. Aspira al liderazgo mundial y a reconfigurar las relaciones internacionales en torno a Pekín. La primera parte la tiene casi asegurada, la segunda se le podría terminar indigestando.

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Zasca a Aragonès

Eduardo Goligorsky. Libertad Digital 10 Julio 2021

El Tribunal de Cuentas deberá estar alerta para que los malversadores contumaces no vuelvan a blanquear sus delitos, dentro y fuera de España.

El Tribunal de Cuentas ha hecho el balance de los fondos públicos que los parásitos de la consejería de asuntos exteriores de la Generalitat de Cataluña malversaron en la campaña de difamación contra España. Hoy asistimos a la cosecha de frutos de esa malversación en el plano internacional, que el agitprop sectario sazona a su gusto para crear un ambiente favorable a la operación supremacista y su eslabón sanchicomunista.

Patraña demolida
Fanfarronea Enric Juliana, llevando agua para el molino que riega a su periódico ("La batalla está perdida en Europa", LV, 1/7): "La mayoría de los Gobiernos de la UE ven bien los indultos. Populares y liberales europeos los valoran positivamente. En Alemania, el apoyo es sustantivo". ¿De dónde sacó esta información? ¿Qué fuentes lo confirman?

Quien desmiente estas fake news es nada menos que la nueva titular del ente malversador, Victoria Alsina, consellera de Acció Exterior i Govern Obert. Entrevistada en La Vanguardia (4/7), empieza por confesar que si la investigación del Tribunal de Cuentas "continuara más allá del 2017 me cogería como delegada en Estados Unidos y Canadá, donde restituí la delegación después del 155". Y a continuación demuele la patraña de Juliana: indagada sobre el hecho de que "hace una década que en la UE no reciben al presidente de la Generalitat", responde:

El club de Estados es muy conservador y la tentación es colocar la cuestión catalana en la carpeta de asuntos internos. Siempre están por el statu quo y la no injerencia. Pero eso no quiere decir que no escuchen.

Prudencia diplomática
Claro que escuchan. Y cuando opinan lo hacen con prudencia diplomática, aunque corren el riesgo de que los felones interpreten sus palabras acomodándolas a sus intereses espurios. Es lo que hizo Pedro Sánchez cuando António Guterres, secretario general de la ONU, hizo la apología del diálogo como "instrumento esencial para solucionar los problemas de nuestro tiempo" (LV, 3/7). Sánchez, "a su vera, esbozó una amplia sonrisa", aplicando por su cuenta el aserto evasivo y generalizado a la mesa fraudulenta de negociación con los sublevados de Cataluña, aunque era igualmente válido para la crisis con Marruecos o para el litigio por Gibraltar. Eso sí, interrogado sobre el tema de los indultos, el visitante respondió: "No es propio del secretario general de Naciones Unidas comentar las cuestiones de política interna de los Estados miembros y también de España" (LV, 3/7). Zasca al gurú Juliana.

La trola que los supremacistas explotaron y siguen explotando con más tenacidad es la relacionada con el comunicado del Consejo de Europa redactado por un diputado letón fiel a la facción racista que gobierna su patria y conchabado con los huéspedes hispanófobos de Lledoners. Al recibir a los compinches de ERC indultados, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, les anunció que propondría a Pedro Sánchez "que se cumpla el informe del Consejo de Europa".

Trapacería desenmascarada
Ni siquiera los fondos malversados bastaron para convertir el trajinado informe en el arma letal que necesita el independentismo. Es positivo que quien desenmascara la trapacería de los embaucadores que lo manipulan no sea un constitucionalista nato sino Antoni Puigverd, un nacionalista atípico, que se niega a colaborar en el empleo de medios ilícitos para alcanzar los fines deseados. Se desahoga Puigverd ("Brasas del engaño", LV, 30/6):

El informe del Consejo de Europa rechazó la amnistía y ni de lejos es favorable a un referéndum. Mezclando conceptos, Aragonès confunde a la opinión pública. Repite un juego peligroso. De nuevo la tentación del engaño. El informe del CE no avala ni el discurso ni la estrategia de los independentistas. (…) En cambio, es contrario a las tesis independentistas cuando sostiene que la aprobación de las leyes de desconexión y la celebración del referéndum desobedecían al TC y fueron inconstitucionales. A los independentistas, dice el informe, se les puede "obligar a emprender sus objetivos políticos sin recurrir a medios ilegales". Dice "obligar", no sugerir o recomendar. También deja claro que España es un Estado de derecho y que sus tribunales son independientes.

Zasca a Aragonès, asestado por un cordero arisco del rebaño.

Y concluye Puigverd:
El engaño, ya se vio, nos llevó a un callejón sin salida. Se sale del laberinto gracias a la crítica, sí, pero también a la autocrítica. Repetir la jugada de la mentira equivaldría a salir del fuego para caer en las brasas.

Dictadura blindada
Nos estamos calcinando en las brasas. Mienten los lenguaraces del sanchicomunismo cuando argumentan que Europa asiste complacida al desguace de España; mienten los secesionistas cuando se atribuyen la representación de un pueblo al que están oprimiendo y saqueando impunemente; mienten los entreguistas que prometen iniciar una etapa de diálogo y concordia con los renegados que los extorsionan y humillan públicamente. Mienten, mienten y mienten. Y para apuntalar sus mentiras sientan las bases de una dictadura blindada por la embrionaria Ley de Seguridad Nacional.

El Tribunal de Cuentas deberá estar alerta para que los malversadores contumaces no vuelvan a blanquear sus delitos, dentro y fuera de España, con más sobornos.

La inmersión genera rechazo escolar entre los alumnos castellanohablantes
El sistema lingüístico nacionalista tampoco garantiza un dominio pleno de las dos lenguas cooficiales de la comunidad
Aleix Mercader. Cronica Global 10 Julio 2021

La inmersión lingüística no solo contraviene las sentencias de los tribunales, sino que también perjudica el aprendizaje de los estudiantes. Gregorio Luri y Mariano Fernández Enguita han señalado los puntos flacos del sistema educativo nacionalista en la escuela de verano de Societat Civil Catalana (SCC).

Ambos expertos han explicado cómo el esquema lingüístico defendido por el nacionalismo entorpece el desarrollo pedagógico y, además, desencaja al alumno del entorno escolar. El sociólogo de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) se ha basado en los "sorprendentes datos" de pertenencia educativa reflejados en el informe PISA.

Diglosia social
"Una de las cosas que chocan en PISA es que, mientras España presenta el máximo nivel de sentido de pertenencia escolar en Europa, Cataluña presenta el mínimo a nivel europeo pese a estar dentro de España", ha informado Enguita. El académico ha vinculado este ínfimo apego de los jóvenes castellanohablantes con la diglosia social que introduce la inmersión: "A los alumnos se les hace vivir una dualidad entre lo que se les hace hablar en la escuela y lo que hablan en las redes, el exterior, el medio en el que viven"

Enguita ha sugerido que se sustituya este sistema por "zonas de descompresión" donde la inmersión sea de ida y vuelta. "Tenemos los datos para saber qué grado de compensación linguistica necesitaría cada alumno particular", ha señalado. El modelo defendido por el sociólogo se asemeja a las propuestas lanzadas desde el ámbito constitucionalista para relajar la inmersión exclusivamente en catalán y acompañarla, cuando sea necesario, por un refuerzo del español como lengua vehicular.

Fracaso lingüístico
Máxime cuando la inmersión tampoco satisface el pleno aprendizaje de los menores. "El drama en Cataluña no es el catalán o el castellano. Ojalá los alumnos salieran competentes en catalán, el problema es que están saliendo con unos niveles de competencia tanto en catalán como castellano muy por debajo", ha subrayado Luri.

Una cuestión que también se vincula con la relación efectuada por el ensayista entre el "fracaso escolar" y el "fracaso lingüístico". "El reto fundamental que tenemos es cómo compensar lingüísticamente las diferencias que traen los niños de sus familias. Es absurdo hablar de equidad educativa mientras no intervengamos en esos puntos críticos en los cuales se está generando esas diferencias", ha dicho.
Aprovechar la LOMLOE

Tanto Luri como Enguita también han entrado a valorar la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), la última actualización normativa del marco educativo a escala nacional. El primero ha defendido algunos aspectos concretos de la ley, como los profesores visitantes y los programas de cooperación territorial, y ha llamado a aprovechar algunos resquicios para garantizar el bilingüismo.

"El artículo 89 de la ley dice literalmente: “Al finalizar la educación básica, todos los alumnos alcanzarán un dominio pleno de la lengua castellana'. Habrá que tomárselo en serio", ha expresado Luri. Más allá de este punto, ambos expertos han relativizado el peso de la regulación para mejorar el nivel educativo de los estudiantes. "Nuestros males no son la sucesión de leyes, hay una falsa impresión sobre eso. Sí lo son la elevada politización e ideologización de la discusión educativa", ha apostillado el sociólogo.

Sin recreo o ir al baño por querer estudiar en castellano en Baleares: "Sólo hablan catalán"
Los padres se quejan de que sus hijos no pueden estudiar en español en ningún colegio y que se legisla a favor del catalán.
Roberto Díez Yagüe. El español 10 Julio 2021

Ana acaba de matricular a su hijo pequeño, de tres años, para empezar la educación infantil en un colegio de Palma de Mallorca. En los impresos, ha tenido que aceptar explícitamente que conoce y respeta el proyecto lingüístico del colegio, que usa el catalán como lengua vehicular. El derecho a elegir una educación en su lengua materna no aparece en ningún lado, no está en los papeles, nadie le hablará de él. Ana acaba de descubrir que, en Baleares, estudiar en castellano es prácticamente imposible.

“No hay ningún centro público en todas las Islas que use el español fuera de la asignatura de lengua castellana”, afirma Julián Ruiz-Bravo, secretario de Plis Educación Por Favor, una asociación de profesores baleares que desde hace años batalla, entre otros aspectos, porque los centros cumplan con el deber de ofrecer educación en las dos lenguas oficiales de las Islas. “Hemos analizado todos los proyectos lingüísticos de los centros y la inmersión lingüística en los públicos es absoluta. En los concertados sucede algo similar, aunque hay algunos que sí dan un mayor porcentaje al castellano, aunque son muy pocos los que equiparan la situación de ambas lenguas”, explica Ruiz-Bravo.

“Se habla mucho de Cataluña, pero en Baleares la situación es casi la misma y apenas se dice nada”, apunta Gloria Lago, de Hablamos Español. “Todos los tics de Cataluña se repiten en las Islas: el castellano desaparece como lengua vehicular en clase, la comunicación con los padres es monolingüe en catalán…”, añade.

Irma denuncia que su hijo no puede estudiar castellano en Baleares.

Este monopolio del catalán en la educación ha sido impulsado fundamentalmente por los llamados Pactos de Progreso, esto es, las coaliciones con nacionalistas y extrema izquierda que el PSOE balear ha necesitado y necesita para gobernar en las Islas desde que Francesc Antich arrebatase por primera vez en 2007 la presidencia a la derecha. La obligación de contentar a sus socios, unida a una cada vez más mayoritaria tendencia catalanista de los socialistas baleares, ha convertido en bandera de la coalición la defensa a ultranza de la lengua catalana, en detrimento del castellano, en todos los ámbitos y, especialmente, el educativo.

Sin embargo, para conseguir una inmersión lingüística de facto, el PSOE no ha tenido que crear apenas nuevas legislación porque, simplemente, le ha bastado con aplicar la heredadas del PP. La más relevante es la Ley de Normalización Lingüística, impulsada en 1986 por el Govern del popular Gabriel Cañellas –el más longevo de la historia, con 12 años en el cargo hasta su dimisión-. Esta norma “ejemplar”, en palabras de la presidenta Armengol, da prioridad al uso del catalán en todos los ámbitos de la vida pública.

En el ámbito de la educación la otra norma clave ha sido el Decreto de Mínimos, impulsado por el Ejecutivo popular de Jaume Matas y que desde 1997 establece el catalán como lengua vehicular en la enseñanza y obliga a que al menos el 50 % de las asignaturas se imparta en esta lengua. Esta normativa impone un mínimo pero no fija un máximo y esto ha permitido que la gran mayoría de los centros públicos hayan optado por la inmersión lingüística arrinconando al castellano hasta dejarlo como una lengua testimonial. De hecho, en todos los centros públicos de las Islas sólo se imparte en español la asignatura de lengua castellana y en muchos de los concertados la presencia de la lengua común del Estado es residual.

Pese a este colchón legislativo brindado por el PP, el Ejecutivo de la socialista Francina Armengol, que celebra ahora el ecuador de su segunda legislatura consecutiva, acaba de aprobar un proyecto de Ley educativa que consolida con rango de ley este decreto de mínimos y permite, como novedad, ampliar hasta el 100 % la educación en catalán.

Personas 'non gratas'
De este modo, el margen que tienen los padres para conseguir educar a sus hijos en castellano pasa por buscar un colegio privado que sea más flexible en la distribución por lenguas o iniciar una dura pelea legal semejante a “una pesadilla”. “Durante los cuatro años que estuve batallando para que mis hijos dieran más horas de castellano nos sentimos desprotegidos, nos trataron fatal y nos marginaron. Me encontré sola por mucha ayuda que pidiese a todas las administraciones públicas”, relata Irma Ricciardiello, una madre que reclamó cuando el colegio público Can Raspalls de Sant Jordi (Ibiza), adonde llevaba a sus hijos, “aceleró aún más el proceso de inmersión en catalán”. Tras las primeras quejas, Irma denuncia que se les tachó de “personas non gratas, de problemáticas”.

Lo mismo le sucedió a Doris, que solicitó en el colegio Na Caragol de Artà (Mallorca) que su hijo de tres años tuviera alguna hora en español, porque incluso la lengua castellana se impartía en catalán y no se permitía a los niños jugar en castellano en el patio. “Nada más entregar la matricula con la cruz en el castellano, empezaron los problemas. Recibimos todo tipo de presiones, amenazas y mentiras por parte de la directora y del secretario del centro, diciéndonos que no era posible la impartición de horas en castellano, incluso advirtiéndonos que era posible que tuviésemos que cambiar de colegio”, recuerda Doris, que también denuncia “el desamparo de los padres” cuando tratan de ejercer este derecho.

“Es curioso, porque aunque no aparece en ningún proyecto lingüístico de Baleares ni en ningún impreso de matriculación, el derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua sigue vigente porque así lo recoge el artículo 18 de la Ley de Normalización Lingüística”, recuerda Julián Ruiz-Bravo.

Durante su etapa como presidente del Govern José Ramón Bauzá, antiguo líder del PP balear y actual eurodiputado de Ciudadanos, intentó modificar esta situación e insertó en 2013 una casilla en los impresos de matriculación para garantizar a los padres la libre elección de lengua. El Govern de Armengol eliminó esa opción, que permitía a los niños estudiar en castellano los tres años de Infantil –de 3 a 6 años- y los dos primeros de Primaria –hasta los 8 años-.

“Se puede seguir pidiendo, aunque se haya aceptado el proyecto lingüístico del centro, pero no hay ninguna casilla. Hay que indicarlo en el momento de la matriculación poniéndolo en el sobre, pero la mayoría de los padres no saben que pueden hacerlo”, explica el representante de Plis, quien recuerda que el centro “tiene la obligación de concederlo”. “Pondrán mil pegas, dirán que eres el único que lo ha pedido y que tu hijo quedará apartado… pero no tienen más remedio que aplicarlo, eso sí, lo harán yendo a lo mínimo”, señala. Y es que la normativa balear permite una horquilla de entre 6 y 16 horas con el castellano como lengua de primera enseñanza “y los centros siempre optan por dar las menos horas posibles”.

Chocar contra la burocracia
Conseguir esas pocas horas en castellano cuesta a los padres un esfuerzo ingente. Chocan con una burocracia que trata de frenar al máximo cualquier petición similar. “La conselleria de Educación me dejó desamparada y el Defensor del Pueblo me dio la razón después de tener mucha paciencia con el Govern, porque ni siquiera le contestaba. Los padres estamos absolutamente desamparados y ellos hacen lo que quieren”, asegura Irma. Tal y como subraya Gloria Lago, “la administración es lenta y además usa un recurso tan profundamente antidemocrático como es el silencio administrativo”.

Incluso en el caso de conseguirlo, puede que el problema continúe. “La directora del centro determinó impartir esas seis horas de castellano en el horario de patio e higiene personal. Nuestros hijos y los de tres familias más se quedaron sin hora de patio y obligados a recibir las clases en castellano en una mesa al lado de una cristalera desde la que podían ver a los demás niños jugando”, recuerda Doris, que sólo consiguió una victoria pírrica cuando denunció su caso en los pocos medios de la isla que quisieron contar su historia. “Nuestros hijos volvieron a tener derecho al recreo, pero no hubo ninguna repercusión para el centro ni para su directiva, a pesar de que colgaban repetidamente en el tablón de anuncios de la entrada escritos en nuestra contra”, explica Doris, que poco después inició un proceso de mudanza. “La presión y desprecio en el pueblo nos hizo tener que cambiar de colegio, de ciudad, y finalmente en cuanto pudimos nos fuimos de la isla”, señala.

Irma, sin embargo, aguantó. “Muchos profesores me decían que lo que tenía que hacer es irme de Baleares. Yo tengo mi vida aquí y no lo voy a hacer, pero tengo amigos que al final se han marchado porque no lo soportaban”, aseguraba, aunque todavía se indigna cuando recuerda los cuatro años de pelea. “Lo hemos pasado muy mal porque fuimos estigmatizados y repudiados, hasta el punto de que el conseller de Educación visitó el centro para apoyar a los docentes que no respetaban los derechos de mis hijos a hablar en castellano”, subraya esta madre, que denuncia que incluso cuando su hija decía que tenía que ir al baño, el profesor le contestaba que no la entendía porque hablaba en castellano.

Finalmente, Irma tuvo que sacar a sus hijos de la escuela pública y llevarlos a un concertado “donde sigue predominando el catalán, pero de otra manera porque respetan asignaturas en castellano, y con otro tipo de ambiente que en la pública, donde los profesores están más politizados”. Incluso ha descubierto que sus hijos tienen altas capacidades. “A mí me da igual, porque lo que me importa es que sean felices y los valoren, pero me duele porque los niños me decían que en el colegio público les trataban como si fueran tontos”.

Sin libros en castellano
Por su parte, el conseller de Educación, Martí March, mantiene que el objetivo es que los estudiantes de Baleares acaben la educación obligatoria con "un conocimiento lo mejor posible del catalán y el castellano", pero recuerda que el catalán, por su condición de “lengua propia” según el Estatuto de Autonomía, “debe ser más importante en la educación como lengua vehicular”. Educación siempre subraya que los proyectos lingüísticos se adaptan a la realidad de cada centro, aunque Plis recuerda que “el resultado siempre es el mismo”.

“Si el entorno es castellanoparlante, hace falta la inmersión en catalán; y si es catalanoparlante, la inmersión en catalán es lo que mejor se adapta. Es un dogma”, explica Ruiz-Bravo, que recuerda que el sistema no tiene piedad con alumnos con necesidades especiales y apenas facilita la situación de los recién llegados. “La escuela debe asegurar que los alumnos dominen el registro culto del idioma, pero la inmersión lingüística pretende desculturizar el castellano. Un alumno que vaya a la universidad apenas habrá usado el castellano en clase y puede que no haya leído apenas libros en esa lengua, como ocurría en la época de Franco, pero con el catalán”, afirma Ruiz-Bravo que recuerda que, paradójicamente, hay centros que sí consideran el inglés como lengua vehicular.

Los socialistas baleares no defienden la inmersión como tal y, de hecho, la presidenta Armengol siempre ha mantenido que nunca se ha aplicado en Baleares donde, según el PSIB, se ha recuperado el “consenso lingüístico”. Sin embargo, la jefa del Ejecutivo balear considera necesario “institucionalizar” el catalán como lengua “oficial” en “todos los niveles educativos” y como lengua vehicular “mayoritaria” en la enseñanza con el objetivo de que sea el idioma de “uso normal” en la escuela. Cabe recordar que en 2015, en la campaña electoral previa a su primer gobierno, Armengol y sus socios de Podemos y los nacionalistas de Més firmaron un decálogo con la entidad catalanista Obra Cultural Balear (OCB) por el cual reconocían que la lengua catalana necesitaba “restitución, fomento e impulso” y se comprometían a tomar una serie de medidas políticas y presupuestarias.

Este refuerzo de la inmersión lingüística en Baleares provoca que si los padres no piden más horas de castellano, la práctica totalidad de la educación sea en catalán. “En Infantil no hay asignaturas, así que todo es en catalán. Y en Primaria, sí hay, pero la de lengua castellana es oral al principio, así que lectoescritura en español no se empieza hasta 2º de Primaria (7 años) y en algunos casos hasta 3º (8 años)”, explica Ruiz-Bravo, que recuerda que las sentencias del Tribunal Supremo sobre Cataluña, que obligan a dar como mínimo el 25% de la enseñanza es castellano tampoco se aplican en Baleares “pese a ser jurisprudencia”. “Las sentencias no se cumplen porque no pasa nada. La veda se abrió en Cataluña cuando se permitió que un colegio incumpliese la normativa por primera vez”, añade Gloria Lago.

Y mientras tanto, los padres sólo tienen la opción de pagar, callar o pelear. Quienes batallaron, lo volverían a hacer pese al “enorme coste personal y emocional”. “Tuve mucha paciencia y ojalá lo hubiera denunciado muchísimo antes. Esperé cuatro años porque no me atrevía, porque al final te sientes acorralada porque forman una piña entre la conselleria, los profesores, la Apima…”, afirma Ricciardiello. “Entiendo que no se denuncie porque nadie quiere complicarse la vida enfrentándose al sistema, pero así las injusticias se perpetúan”, reconoce Doris que, sin embargo, concluye: “Si no luchamos contra las injusticias que sufren nuestros hijos, ¿cuándo lo vamos a hacer?”.


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