AGLI Recortes de Prensa   Domingo 11  Julio  2021

No es un cambio de Gobierno, es un Gobierno para el cambio de Régimen
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 11 Julio 2021

Sánchez ha dado un gran paso para liquidar el régimen constitucional del 78 y proceder a la voladura, que imagina controlada, de la nación española. El nuevo Gobierno es mucho más fuerte que el anterior, más sanchista si cabe, y presenta menos fisuras para finalizar el verdadero proyecto, que es el cambio, mediante leyes habilitantes, como las de Hugo Chávez, copia de las de Hitler en 1934, del régimen constitucional. Se le va a dar la vuelta a la Transición mediante la fórmula que Torcuato Fernández Miranda enunció como "de la Ley a la Ley". Así se hizo la Transición, así llegó la democracia, así se conservó la Nación y así tuvimos Constitución.

De Torcuato Fernández Miranda a Félix Bolaños
Pues bien, como se hizo, se deshará. El cambio tuvo una aceptación silente por parte de los españoles, que no querían líos, sino seguir adelante con sus vidas tras la muerte de Franco, y que se informaban básicamente mediante una televisión con dos cadenas -mejor, cadena y media: Primera y el UHF-. Su Director General, Adolfo Suárez, pasó de TVE a la Secretaría General del Movimiento, el Partido Único del Régimen, y de ahí, gracias a Juan Carlos y Torcuato, a la presidencia del Gobierno, para acometer el cambio de régimen. El orden legal, garantía de que no hubiera represalias ni resistencias, quedó a cargo de Torcuato como Presidente de las Cortes, que sustituyó a Alejandro Rodríguez de Valcárcel por la misma razón que Suárez a Carlos Arias Navarro: ninguno entendía la necesidad del cambio.

Valcárcel le hizo jurar a Juan Carlos, a lo Santa Gadea, los principios del Movimiento para ser coronado rey. Agravio que no olvidó pero que no le vino mal para el primer año de la Transición, cuando iba de puntillas, con Arias a cuestas, deshaciendo el régimen sin hacer ruido. Para ello fue necesario que las propias Cortes de Franco se disolvieran voluntariamente y dieran paso a otras elegidas democráticamente. Torcuato y, sobre todo, Miguel Primo de Rivera y su tía Pilar, hermana de José Antonio, fueron clave en ese acto de generosidad, donde también influiría el miedo, pero donde, sobre todo, se impusieron el patriotismo y la inteligencia política.

Testigo del asalto a la tumba de Franco
Félix Bolaños es hombre de Leyes y de Sánchez, lo que lo convierte en doblemente peligroso, en la pieza clave del cambio de Régimen, cuyas fases previas protagonizó. La más grave para quien sabe de Derecho fue el asalto a la tumba de Franco, la negativa a sepultarlo en la cripta familiar y el traslado en helicóptero del ataúd, junto a la familia Franco y a la novia de Garzón, al cementerio de Mingorrubio, elegido por el Gobierno para reinhumarlo, siempre con el prevarirrespaldo de la Sala de lo Tendencioso Administrativo del Supremo, que, cuatro décadas después de su entierro, declaró "urgente" la exhumación. No sé qué pensaría Bolaños dentro del helicóptero, pero sabía que protagonizaba algo criminalmente importante: profanar la tumba de la España Nacional, de media nación en guerra. Los frívolos de Ciudadanos, los cobardes del PP y la Iglesia, deudora eterna de Franco, no se opusieron a ese delito de Lesa Patria. Pero Bolaños, pálido, porque, a diferencia de Rivera y Casado, sí sabía lo que hacía, estaba ahí.

Todos los asaltos al sistema constitucional mediante leyes aberrantes han contado con la participación del nuevo hombre fuerte invisible del Gobierno. Es verdad que las leyes de Violencia de Genero y de Memoria Histórica, estaban ahí. Pero los indultos, la ley de Memoria Democrática, la Ley Trans y la Ley de Seguridad Nacional, pórtico de la Dictadura de Sánchez, han tenido a Bolaños como partero o suavizador de su rasposa condición legal, cuando no abiertamente contrarias a Derecho. Para eso es abogado y brillante, primero de su promoción, aunque inclinarse por lo laboral ya preludiaba su ingreso en el PSOE, taller de derechos de hecho.

La gran diferencia entre el caído Redondo y el alzado Bolaños es el PSOE, al que uno asesoró y al que el otro pertenece. Y si Redondo quiso aparecer en las fotos del pacto de Gobierno con Podemos y el inútil triunfo electoral de Illa, Bolaños labró la ruina de Ciudadanos en dos episodios esenciales: el apoyo a los Estados de Alarma y la moción de censura de Murcia. No estamos, pues, ante un técnico legal, sino ante un político que sabe de leyes, lo más peligroso como Número Dos de un Gobierno cuyo Número Uno ve la Ley como un obstáculo que saltar, eludir o disimular.

Los comunistas, únicos indiscutibles
Con Bolaños, sobraba Carmen Calvo. Y con Calvo, caían Redondo y el que, en la luna de miel con Sánchez, era su hombre en el PSOE: Ábalos. Lo de conservar a los ministros de Podemos es una forma de humillar a Iglesias, que desde su tumba en Madrid ve que Yoli Tenacillas resulta una compañera de aventura golpista mucho más cómoda a la grupa del Felón. Vamos, que gracias a sus sonrisas y bucles, y melindres y momos, siguen en sus puestos dos lerdos, Garzón y Castells, el hervíboro y el meritófobo.

Por cierto, si el ministro de Universidades dijo que a Clarín lo fusiló Franco, el de Cultura, Iceta, fue expulsado de la carrera tras cinco años en Primero. En Deportes, tras impulsar el sillón-ball como deporte olímpico, defenderá que la Ley Trans se cargue el deporte femenino. Marlaska y Robles en el Gobierno prueban que los jueces de carrera al lado de Sánchez aseguran las ilegalidades más desvergonzadas. Y la vicepresidenta Calviño garantiza que los fondos europeos irán a los amigos del Ibex35 más verdes, ecolojetas y femitranspirables. Ni un euro para el autónomo, empresario o agricultor que busca que sobreviva su empresa pero que no lucha contra el cambio del clima climático. Los eurofondos son aire y van al aire, etcétera.

Es difícil saber lo que la alcaldesa de Gavá y la de Gandía aportarán al Gobiernno. De momento, recuerdan a Leire Pajín y Bibiana Aído, que llegaron a ministras por ser jóvenes y mujeres. Pilar Llop dijo que España no era una democracia porque el 50% de hombres oprimía al 50% mujeril. Ella alivia. Iba para rival de Ayuso en Madrid y dejó el Sitio de Peligro a Hanna Montana. En la guerra total Sánchez-Ayuso, o mueres o asciendes.

La alternativa es Madrid
Y es que ante Sánchez y sus gobiernos, éste más fuerte que el anterior y diseñado para hacer irreversible el cambio de régimen en dos años, Ayuso plantó en la mismísima Moncloa la bandera de la resistencia nacional. Su comunicado tras ver al Felón ha sido la moción de censura que Casado no quiere presentar. Ella, sí. Y hay que tomar nota de cuatro frases:

"España está secuestrada en manos de minorías que la odian y nos recuerdan cada día que quieren acabar con ella."

"Si el presidente del Gobierno decide conducir a España por el camino de la normalidad, la sensatez, la unidad -lo de siempre-, ahí tendrá a la Comunidad de Madrid. Si, por el contrario, el Gobierno se va a dejar humillar, despedazar y hundir a manos de enemigos confesos, espantando a la empresa, al capital, a la inversión o a los estudiantes, desuniendo a esta gran nación, empobreciéndola y arrastrándola, que no cuente ni conmigo, ni con nadie de mi gobierno".

"Los intereses de España y de Pedro Sánchez son distintos". "Si sigue por este camino, tocará decidir: o su futuro o el de España".

"Ni Madrid ni ningún otro territorio se pueden dejar pisar por aquellos que odian España. Mi gobierno estará aquí para cada español que necesite amparo".

Esta última, la más importante, es la que Bolaños tiene que estudiar.

Vox y Madrid
Nota del Editor 11 Julio 2021

Lo que dice Ayuso está muy bien, pero, siempre hay un pepero, sus malas compañias, casada digo Casado, nos larga gato por liebre en cuanto asoma la patita. Por eso hay que apoyar a Vox y dejarse de milongas.

Sánchez revoluciona el Gobierno para tapar que el gran problema es él
Editorial ESdiario  11 Julio 2021

El frívolo entusiasmo con que Pedro Sánchez ha pretendido vender que la mayor crisis sanitaria y económica de España era una gran oportunidad, resumida en el hiriente lema "Salimos más fuertes", ha quedado anulado y respondido por él mismo con una aparatosa decisión que, bien mirado, es una confesión de culpa en toda regla.

Porque cuando alguien necesita cambiar a su vicepresidente primero, a su jefe de gabinete, a su mano derecha en el PSOE, a la presidenta del Senado y a un llamativo número de ministros, todo de una tacada; lo que está confirmando es que todo eso que negaba, con temeridad, era cierto.

Desde la acción política general hasta la gestión territorial, judicial o educativa; todo ha quedado en evidencia con una profunda remodelación del Gobierno que viene a reconocer la profundidad de los problemas y la ausencia de respuestas, salvo para agravarlos.

Sánchez prescinde de su núcleo duro político con “la muerte en los talones”

¿Qué mensaje encierra, si no, quitar a los responsables de la acción en Cataluña días después de conceder los indultos, alimentar la posibilidad de un referéndum y entregarse sin resuello a la hoja de ruta del independentismo: ¿O relevar a la vez a Calvo, Ábalos y Redondo; sus generales con más estrellas en la burda guerra ideológica, llena de trincheras, que define al propio Sánchez desde su llegada al poder?

Mantiene a todo Podemos
La enmienda a la totalidad de su carrera se la ha hecho el propio Sánchez a sí mismo, incompleta por el mantenimiento de todos los ministros de Podemos; en una prueba del sometimiento inevitable a su socio de Gobierno: no haber podido relevar también a ministros tan lamentables como Belarra, Garzón, Castells o Montero refleja el insoportable peaje que ha de abonar, quizá para siempre, a esa tétrica combinación de populismo y nacionalismo que define sus alianzas.

El problema de España es Pedro Sánchez, un dirigente frívolo incapaz de suscitar la más mínima confianza y estabilidad

Pero no hay que engañarse. Nada de lo hecho hasta ahora por el peor Gobierno de la democracia, incapaz de atender los problemas reales pero muy ducho en fabular con otros inexistentes marcados por sectarismo; ha sido a pesar del presidente. Al contrario, él ha sido el principal inductor y sus colaboradores unos meros ejecutores de su política.

Y mientras Sánchez esté al frente, no habrá operación cosmética suficientemente intensa para tapar su trayectoria. Que a estas alturas pretenda hacer como si nada hubiese tenido que ver con él y como si la herida abierta por su gestión pudiera cerrarse con unos cuantos cambios; termina de definirle como un dirigente superficial, con poco respeto por la ciudadanía e incapaz de suscitar un mínimo de confianza. Todo lo que no sea convocar Elecciones Generales, en fin, es otro episodio de su eterna campaña de marketing.

Un Panfleto imprescindible
Alejo Vidal-Quadras. Vozpopuli 11 Julio 2021

Se extiende por la sociedad española la sensación desazonadora de que la cosa pública no va por buen camino. Cuando el presidente del Gobierno actúa de forma totalmente contraria a compromisos que adquirió solemnemente ante sus electores sin que el rubor asome a sus mejillas, cuando en la tercera parte del territorio del Estado una familia no puede escolarizar a sus hijos en la lengua oficial de ese Estado, cuando el Ejecutivo, que se supone ha de preservar la unidad, viabilidad, prestigio y prosperidad de la Nación, garantiza su estabilidad parlamentaria gracias a grupos que tienen como objetivo declarado la desaparición de esa misma Nación e incluye entre sus ministros a extraños seres que auspician leyes para que autodeterminemos nuestro sexo a voluntad u otros que están orgullosos de ser comunistas -que es algo así como pavonearse del asesinato en serie-, cuando en La Moncloa hay diez veces más asesores, unos quinientos mal contados, que en el número 10 de Downing Street y cuando asuntos de gran relevancia duermen el sueño de los justos durante cuatro, cinco o diez años en las gavetas del Tribunal Constitucional, por citar unos cuantos ejemplos, la alarma cunde, la angustia se agarrota y la desesperanza se apodera de buena parte de la ciudadanía.

Pues bien, el que desee sistematizar y prestar rigor y completitud a este sentimiento difuso, racionalizarlo y conocer las reformas necesarias para que tal desastre tenga un cierto arreglo, ha de leer un librito de reciente aparición titulado Panfleto contra la Trapacería Política: Nuevo Retablo de las Maravillas, cuyos autores son dos destacados catedráticos de Derecho Administrativo, Francisco Sosa Wagner y Mercedes Fuertes, que cada vez que publican una obra, sea ésta académicamente sesuda o, como en el caso que nos ocupa, un análisis festivo-trágico de las trapisondas de nuestros gobernantes y responsables varios de altas instituciones, nunca decepcionan y combinan de manera magistral la ironía, la erudición, la riqueza de léxico, la inteligencia y el acierto en el enfoque. A lo largo de mi dilatada vida docente e investigadora primero y política después, he conocido a muchos cultivadores de la ciencia jurídica en sus diversas ramas y he de decir que los más avispados los he encontrado invariablemente entre los administrativistas. Aunque esta impresión mía puede ser fruto de la casualidad o encerrar un componente subjetivo, algo debe tener esta disciplina, en apariencia árida y poco proclive al adorno exuberante, que agudiza las mentes de sus especialistas.

El amotinamiento del separatismo en Cataluña
La factoría Sosa-Fuertes recorre sin acritud, pero sin piedad, los muchos defectos de nuestro sistema constitucional y político y coloca su potente lupa sobre nuestro modelo territorial; nuestra normativa electoral; el funcionamiento de los partidos, la colonización por éstos de los resortes del Estado, de la sociedad civil y de los medios de comunicación; el poder judicial; el funcionariado y la Universidad, deteniéndose con particular fruición en los temas de la corrupción, del amotinamiento separatista en Cataluña, del nivel de preparación de nuestra clase política y de la sobreabundancia legislativa, lacras todas ellas que frenan nuestro crecimiento, deterioran nuestra reputación como país y desmoralizan a los votantes.

Al igual que en el Retablo cervantino, los espectadores afirman ver prodigios inexistentes no por miedo a ser tildados de conversos o de bastardos, como hace quinientos años, sino por temor a caer en la incorrección política, antesala de la purga y de la cancelación. Francisco Sosa y Mercedes Fuertes, impermeables a esta disuasión totalitaria, diseccionan de forma inmisericorde el edificio institucional y político que hoy padece España y que es el fruto del desarrollo a manos de los dos grandes partidos nacionales de la estructura ideada con no poca ingenuidad en la Transición. La conclusión a la que llega el lector de tan inspirado Panfleto es que de la combinación del Estado de Partidos, la llamada partitocracia, y del Estado de las Autonomías, ha resultado un cóctel venenoso cuya letalidad hemos de corregir o nos arrastrará a la ruina y a la tumba y sólo quedará de nosotros los españoles, por utilizar la vívida imagen orteguiana, el polvo levantado por un pueblo que pasó galopando por la Historia.

Háganse sin tardanza con un ejemplar de esta obra porque recorriendo sus amenas páginas no solo disfrutarán de un castellano pulido amasado con frases redondas que recuerdan el lenguaje de nuestros clásicos del Siglo de Oro, sino que entenderán lo que nos pasa y qué hemos de hacer para salir del hoyo en que nos han metido décadas de imprevisiones, oportunismos, codicias, cobardías e ignorancias del PP y del PSOE. Al fin y al cabo, no nos engañemos, cuando la rana se ahoga tras el mortal aguijonazo del escorpión, la culpa no es del feroz arácnido, que sigue su atávico instinto, sino del fofo batracio por aceptar llevarlo en su lomo.

Isabel Celaá, la polémica ministra que cargó contra la concertada, el castellano y el esfuerzo para pasar de curso
La ministra de Educación, Isabel Celaá será reemplazada por Pilar Alegría, delegada del Gobierno de Aragón pero deja como legado una contestada ley que lleva su nombre
Josefina G. Stegmann. ABC 11 Julio 2021

Era rara la ocasión en la que la ministra de Educación, Isabel Celaá se encontraba con los medios y no dejaba caer, medio en broma, medio en serio, que era atacada, que los periodistas eran malos con ella. La política vasca vivía de una forma casi personal las críticas y se notaba a la legua que no le sentaba nada bien.

Eso sí, nunca descuidaba las formas y, mientras en público (y n privado) acusaba a los medios abiertamente de mentir, también llegaba a tener hasta buenos gestos hacia esos mismos periodistas que la criticaban si había alguna circunstancia personal grave de por medio.

Pero si Celaá, que dejará de ser ministra tras la remodelación del Gobierno anunciada este sábado por Sánchez, era portada y abría telediarios un día tras otro no era por la crítica fácil sino porque le puso nombre a una de las leyes eduativas más contestadas y polémicas.

Tal es así que se creó ex profeso una plataforma, Más Plurales, formada por la concertada y en la que han participado otros colectivos como los de la educación especial, para contestar su contenido, que ataca a la concertada al convertirla no en complementaria sino en ‘subsidiaria’ de la pública y abre la puerta al cierre de los centros de educación especial.

Estas medidas, aunque criticadas, se esperaban de este Gobierno, sobre todo con el arribo de Podemos, que hicieron un texto, a través de enmiendas, mucho más beligerante con la concertada y la educación especial de lo que había propuesto el PSOE inicialmente.

Pero lo que terminó de poner patas arriba, no solo a la comunidad educativa, sino al país entero por las implicaciones políticas que tenía, fue la decisión de eliminar de la ley la referencia al castellano como lengua vehicular en la educación y oficial en España, en una polémica enmienda en el parlamento aprobadad por ERC, PSOE y Podemos. De hecho, tal como adelantó ABC, el PP (y Vox) presentaron al TC sendos recursos de inconstitucionalidad en contra de la norma.

Celaá deja su escritorio a la actual delegada del Gobierno de Aragón, Pilar Alegría, a la que le tocará continuar con una ley, ya aprobada, pero con mucho camino aún por recorrer. Aprobada a toda prisa en diciembre de 2020 y sin contar con las comparecencias de la comunidad educativa ha sido una ley contestada en la calle en pleno estado de alarma y que reunió a casi dos millones de personas en dos marchas que tuvieron lugar en 50 ciudades, según los organizadores (Más Plurales).

La aplicación de la ‘ley Celaá’ está a medias: aún falta aprobar los reales decretos de currículo de enseñanzas básicas cada etapa (Infantil, Primaria, ESO, Bachillerato y FP), así como el real decreto sobre evaluación, promoción y titulación (es decir, el que permite pasar de curso y titular sin límite de suspensos).

Este aún no se ha votado en el Consejo Escolar y después de este paso tendrá que ir al Consejo de Ministros. Dicho decreto llega tarde porque empieza a aplicarse en septiembre, y las comunidades tienen que publicar sus propias normas.

Teniendo en cuenta que la Lomloe se aprobó en diciembre del año pasado, este decreto tendría que haberse aprobado antes porque ahora, para llegar a tiempo, obligará a publicarlo a fines de agosto para aplicarlo inmediatamente en septiembre.

Lo que más trabajo le dará a Alegría es la promocionada ley de FP a la que aun le puede introducir cambios porque solo se llevó al Consejo de Ministros para primera lectura.

La ministra Celaá se ha despedido a través de un mensaje de Twitter asegurando que ha sido un «honor» ser ministra al tiempo que ha agradecido a a Sánchez la «confianza»

Hungría, la ‘pequeña aldea gala’ que puede salvar a la Unión Europea del totalitarismo
Orbán no amedrenta ante un puñado de burócratas de la Agenda 2030
Carlos Esteban. https://gaceta.es 11 Julio 2021

Ursula von der Leyen, esa Señorita Rotternmeyer rubia que preside soberana la Comisión Europea sin pasar por urna alguna, ha unido su voz a la de diversos comisarios y europarlamentarios para plantear un ultimátum a la Hungría de Viktor Orbán: o se someten a los ‘valores europeos’ o ya saben dónde está la puerta. Orbán, que se las ha visto en su juventud con una tiranía que respondía a la menor disidencia con el envío al gulag o el tiro en la nuca, no se va a amedrentar ante un puñado de burócratas de la Agenda 2030 que ningún pueblo ha elegido. Y tiene detrás a otros tres países comunitarios, también del otro lado del extinto Telón de Acero, Polonia, República Checa y Eslovaquia, el Grupo de Visegrado.

En estricta teoría, lo que la Comisión considera inaceptable y contrario a los ‘valores europeos’ es una ley recién aprobada en Hungría que ilegaliza la propaganda y la pornografía homosexuales dirigidas a los menores. Pero la apuesta va mucho más allá, más allá de la ley de marras, de la propia Hungría y de la señora Von der Leyen; lo que está en juego, realmente, es el modelo de Unión que tendremos los Estados comunitarios en los próximos años, si será un megaestado ‘woke’ que avance en la destrucción del verdadero legado europeo y destruya sus raíces alterando incluso su población, o una alianza de naciones libres y soberanas.

Por supuesto, Orbán no está haciendo nada ‘antieuropeo’, muy al contrario. Leyes como la recién aprobada, o su negativa a aceptar la sustitución demográfica aceptando a todos los presuntos refugiados que quepan en sus fronteras son medidas que resultarían perfectamente razonables, incluso de perogrullo, a las más progresistas autoridades europeas de hace solo unas décadas. Y de este pulso que mantiene Hungría podría salir una nueva concepción de Europa para todos los miembros del club.

Hungría, con su desafío, está poniendo a prueba dos falacias que afectan a los planes de ingeniería social que la Comisión quieren imponer a los Estados con la implacabilidad de una apisonadora: que estos planes son populares, y que son inevitables.

La inevitabilidad de este avance hacia el paraíso ‘woke’, con su destrucción de la familia y de las distinciones de género, es algo que transmiten virtualmente (casi) todos los medios y (casi) todas las instancias políticas. No puede ser más absurdo, y apenas podría ser menos popular. No, no es cierto que el ciudadano europeo común vea razonable que se adoctrine a los niños con propaganda homosexual o ideología de género, como tampoco recibe con alegría su sustitución por oleadas de inmigrantes con visiones del mundo y lealtades muy distintas de las suyas.

Y ese es, básicamente, el mensaje de Orbán y sus aliados de Visegrado, y de los partidos soberanistas que siguen creciendo en toda la Unión. El presidente checo, Milos Zeman, ya ha salido en defensa de la legislación húngara, declarando en entrevista concedida a la norteamericana CNN que si fuera más joven “traería a Praga trenes y autobuses llenos de heterosexuales para que vieran lo absurdos que son los grupos LGBT”. Eso es blasfemia para la ortodoxia moderna, pero es así, con ‘declaraciones heréticas’ dichas en medios de masas, altas y claras, como se destruye la ilusión de invencibilidad del discurso totalitario.

La reacción de una ‘iglesia universal’ ante la herejía es la excomunión, y ese es el ritual que quieren iniciar contra Hungría. Mark Rutte, primer ministro de los Países Bajos, declaraba hace unos días que Hungría “no tiene lugar” en la Unión Europea después de la medida de Orbán; lo que sí tiene lugar, en cambio, es el ‘sándwich holandés’ para evadir impuestos corporativos en Europa, al parecer. Doña Úrsula calificó la medida de “vergüenza”; lo decente, por lo visto, es que vayas transexuales por las escuelas para enseñar a los menores de edad las alegrías de la indefinición sexual.

Hungría, en principio, tiene todas las de perder. Es una pequeña plaza asediada por un gigantesco ejército que puede permitirse esperar y rendirla por hambre. Fuera de la UE está la ruina. Hungría no es Gran Bretaña, con una sólida economía y lazos comerciales ajenos y anteriores a la UE. Sin la UE, es la ruina. Bastaría esperar hasta que Budapest, quizá con otro primer ministro, capitulase ante el lobby LGBT.

Otro tanto -corregido y aumentado- puede decirse de los otros socios de Visegrado, como los checos y los eslovacos. Polonia siente un sacro terror a Rusia, con la que hace frontera, y necesita la protección de Occidente. La amenaza de expulsión de la UE -para la que no hay previsto ningún procedimiento- les pondría de rodillas hasta que aceptaran la sumisión al nuevo catecismo ‘woke’.

Por otra parte, la medida tendría consecuencias imprevisibles para la UE. El hecho de expulsar a un Estado miembro por una ley razonable pero que no se ajusta a la estricta ideología progresista metería el miedo en el cuerpo al resto de países miembros, que tendrían que hacerse a la idea de decir adiós a su soberanía más elemental. Algo así reforzaría el atractivo de los partidos soberanistas en toda la Unión.

Por otra parte, obligaría a los expulsados a elegir entre Málaga y Malagón: la sumisión de su manera de pensar y vivir o acercarse al gigante ruso, por mucho miedo que dé. ¿Se arriesgaría Occidente a reforzar a los rusos en pleno pulso estratégico?

Franco y el polvorín marroquí
El 6 de febrero de 1912, «Paquito» acudió a defender las líneas españolas del río Kert ante la llamada del general Aldave
José María Zavala. La razon 11 Julio 202

En agosto de 1911, un personaje entonces mítico, Muhammad al-Mizzian, había acaudillado un nuevo alzamiento en el Rif, amenazando seriamente las líneas españolas en el río Kert. Una pléyade de jefes de sobra conocidos por sus hazañas afluyeron entonces al escenario africano: desde Miguel Primo de Rivera y Dámaso Berenguer, hasta José Sanjurjo, Emilio Mola o Maximino Bartomeu. Pero en el mes de diciembre, el temible al-Mizzian consiguió romper el frente español y el general Aldave reclamó refuerzos. Fue así como Franco Bahamonde, futuro Caudillo de España, acudió a la imperiosa llamada el 6 de febrero de 1912 con tan solo 19 años, acompañado de su amigo Camilo Alonso Vega. No tardó el joven en presentarse al coronel Villalba Riquelme, antiguo director suyo en la Academia de Toledo, en uno de los fuertes que custodiaban la defensa de Melilla, llamado Tifasor.

Incorporado al mando de una sección de reconocimiento de las fuerzas revolucionarias indígenas, «Paquito», como le apodaban sus compañeros de armas, entró en fuego el 19 de marzo de 1912. Poco después, participó en otras dos operaciones: la ocupación de Samman y el refuerzo de Ras Media, sobre la línea del río Kert. Mientras él se jugaba el bigote en el frente, una bala disparada por el cabo González Sauco el 15 de mayo demostró que al-Mizzian no era inmortal, como algunos ya temían. Aquel mismo año se había establecido el protectorado español en Marruecos, aunque se trataba más bien de una cesión a España por parte de Francia del 5% del territorio marroquí, unos 20.000 kilómetros cuadrados que incluían la región montañosa del Rif. Francia era en realidad la que dominaba el sultanato alauí merced al Tratado de Fez firmado ese mismo año.

Pero el odio desatado entre la guerrera población local contra las fuerzas de ocupación afectaba también a España. Por si fuera poco, el Ejército de Alfonso XIII adolecía de dos males endémicos: una excesiva burocracia y un equipamiento deficiente. Podía afirmarse así que en sus filas había «muchos más jefes que indios»: en concreto, 80.000 hombres a las órdenes de más de 24.000 jefes y oficiales, de los cuales cerca de 500 eran generales.

El interés por Marruecos
Pero, ¿por qué mostraba tanto interés España por Marruecos? Su motivación no se limitaba al interés geoestratégico de reforzar la defensa de Ceuta y Melilla, amenazadas por un entorno hostil. Marruecos constituía también un consuelo ante la reciente pérdida de Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Era el último reducto colonial donde aún se recordaban las hazañas del general Prim en la guerra de 1859 y brindaba además una oportunidad dorada para mantener ocupado a un ejército repleto de jefes y oficiales.

¿Cómo llegó a organizarse aquel polvorín en el corazón de África? Eso ya era una larga y complicada historia. Al inicio del siglo, los jefes locales se levantaron contra el tirano sultán Abd el Aziz que gobernaba Marruecos a su libre albedrío recaudando impuestos sin límite. Las revueltas de Bu Hamara en el territorio que se extendía entre Fez y la frontera argelina, así como las de El Raisuli en las montañas de la Yebala, en el noroeste, atrajeron la atención de las grandes potencias europeas cuando el reparto de África aún no había concluido. La influencia de Gran Bretaña en Marruecos era casi legendaria, volcada en garantizar el paso a través del estrecho de Gibraltar. Pero a los británicos les surgió muy pronto un temible competidor, Francia, ávida por controlar el sultanato marroquí para completar su imperio colonial desde África ecuatorial hasta Túnez.

La coyuntura política favoreció los planes de Francia, pues Gran Bretaña acusó enseguida su desgaste por la guerra de los bóers, mostrándose dispuesta a sellar una alianza con el Gobierno de París. Finalmente, en 1904, los británicos cedieron ante las pretensiones francesas en Marruecos a cambio de que el territorio del otro lado de Gibraltar quedase en manos españolas, más débiles.

En octubre, Francia cedió a España la parte septentrional de Marruecos, concediendo a Tánger un estatuto internacional. Poco a poco, los franceses fueron conquistando el país, hasta establecer en 1912 su particular protectorado. Se acordó entonces que el sultán conservase el control político nominal del Marruecos tutelado por los franceses.

Pero las condiciones, en el caso de España, diferían por completo, pues la autoridad local recaía en un representante del sultán, el jalifa o vicario, elegido entre dos candidatos propuestos por el Gobierno de Madrid. Los marroquíes consideraban vejatoria aquella condición, y no cejaron en su empeño de reconquistar su independencia, lo cual lograrían finalmente en 1956.

A bayoneta calada
Muchos españoles, como Francisco Franco Bahamonde, se jugaron la piel como jabatos combatiendo a bayoneta calada contra las feroces tribus bereberes en las áridas regiones montañosas del Rif y de Yebala, al oeste, donde estaba Tetuán, capital del protectorado. Precisamente en el Rif, muy cerca de Melilla, había sido sofocada con éxito la primera rebelión de al-Mizzian, el 8 de julio de 1909. La mañana de aquel día, una columna de moros de la cábila de Zubadona atacó a traición a un grupo de trabajadores de la Compañía Española del Rif que cimentaban un puente para el paso del ferrocarril sobre el arroyo de Sidi-Muza. Conocida la noticia, partieron de inmediato para el lugar fuerzas españolas de la guarnición que, pese a ser inferiores en número, lograron ocupar poco después las posiciones de Jebel Sidi-Amet el Hach, Atalayón y Sidi-Muza. Una gesta digna de las grandes páginas de la Historia.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
El muerto se libera de sus pesos muertos

Jesús Cacho. Vozpopuli 11 Julio 2021

La España política ha vivido desde el 4 de mayo pasado a impulsos de un caballo desbocado, ha cabalgado a lomos de un tigre dispuesto a zamparse a su jinete. La eventualidad de que el triunfo de Díaz Ayuso en Madrid pueda replicarse en toda España, la posibilidad, más allá de las siglas que copan el espectro político del centro derecha, de que un movimiento transversal de rebelión ciudadana sea capaz de lanzar al basurero de la historia al gran perdedor de aquella jornada, quita el sueño al aprendiz de sátrapa que nos gobierna, quien, en auténtica huida hacia adelante, ha optado en las últimas semanas por acelerar el cambio de régimen con una auténtica batería de medidas legislativas (Ley Trans, Ley de Libertad Sexual, Ley de Seguridad Nacional que, en realidad, es una Ley de Defensa de Sánchez, una ley habilitante a la manera de la que en marzo de 1933 permitió a Hitler el asalto al poder de la República de Weimar), destinadas a consolidar ese cambio y hacerlo irreversible, vaciando de contenido la Constitución y abocando a España a ese futuro de incertidumbre que augura la España república federal o confederal, vaya usted a saber, un viaje a lo desconocido que en nada sería parecido al más largo periodo de paz que este país ha vivido en siglos de historia.

Concedidos los indultos a los condenados del 'procés' a un precio muy alto para el personaje, con un desgaste de imagen brutal, Pedro Sánchez, que como buen psicópata carece de sentimientos, se embarcó ayer en un cambio de Gobierno acompañado por un gran aparato eléctrico, con mucha pirotecnia de rayos y truenos, en tanto en cuanto salen del mismo sus tres pesos pesados, en realidad dos, más el hombre que en cocina ha preparado todos los guisos de este Ejecutivo con vocación vegana. Sale Carmen Calvo, el ama de llaves de Sánchez, una indigente intelectual aureolada con un doctorado en Derecho Constitucional dispuesta a tragarse sin pestañear los sables de los desafueros a la Constitución que su patrocinador tuviera a bien cometer en su camino de servidumbre a los socios que le auparon a la presidencia y le mantienen en el poder. Y sale un José Luis Ábalos, gañán con palillo entre dientes, un Sancho “apoyao” en el quicio de la mancebía de un puticlub de carretera, las luces de neón parpadeando entre la niebla de un incierto invierno, el tipo al que los checks and balances de un Estado de Derecho parecen “piedras en el camino” de la satrapía del jefe al que sirve, el don Vito que carga con las 40 maletas de Delcy Rodríguez y huye con ellas hasta vaya usted a saber dónde, el pícaro experto en la compra de material sanitario por empresa interpuesta, el financiero de los 53 millones girados a Panamá para una compañía aérea de la que nadie nunca había oído hablar. Sale un Ábalos convertido en una caja de bombas. Un Ábalos sospechosamente cesado. Ese Sancho Panza de nuestra profunda y abotargada España se larga con sus secretos, se supone que puestos a buen recaudo por el jefe que le jubila.

Lo anticipó Guadalupe Sánchez en este diario, nada menos que el domingo 4 de mayo, el mismo día en que los madrileños se disponían a emitir su voto. “Si las urnas confirman lo que anticipan las encuestas y Ayuso arrasa hoy, el mayor perdedor del 4-M no será Gabilondo, tampoco Iglesias. Ni tan siquiera Pedro Sánchez. Será Iván Redondo quien sufra en sus carnes los sinsabores de la derrota”. Acertó de pleno, si bien considerar a Redondo más afectado por el desastre que el propio Sánchez es minusvalorar la condición del ladino señor de los anillos sin cuya aquiescencia nada se hace o se mueve. La carrera política de Sánchez cambió de signo tras la operación de Murcia. Posiblemente aún no lo sepa, pero desde Murcia ese grajo vuela bajo, ese pájaro lleva plomo en las alas y será cuestión de tiempo que termine por dar con sus huesos en la tierra que nunca debió abandonar. Iván Redondo o el epitafio de un tipo que quiso jugar fuerte y perdió, y una despedida que da la auténtica dimensión del personaje, ese tarjetón de indignidad (“Hay que saber parar”) simulando que es él quien se va (a ganar dinero allende el Atlántico, se supone, con su expertise en destruir presidentes a este lado del charco), que nadie le ha despedido, nadie le ha dado con la puerta en las narices, revelando, también, que su relación amorosa con el amo era mentira, como aquí se encargó de contar en su día Luca Costantini.

Un cambio de Gobierno pobre, inane, muy lejos de dar sensación de fortaleza. Un Gobierno en el que permanecen auténticos e insignificantes pesos pluma y al que acuden nuevos e insignificantes pesos pluma. Sensación de que nuestro tiranuelo va a menos, de que el arco ha perdido fuerza y a la flecha le queda menos recorrido. Murcia paró en seco el ascenso de su estrella y esta remodelación marca el camino hacia su ocaso. El sanchismo pierde músculo, lamina sus propias defensas. Desaparece Redondo, el deus ex machina de este Ejecutivo, el responsable directo de lo único que ha funcionado en el Gobierno de este fatuo engreído hasta la náusea: el globo sonda, la mentira, la agitación, la propaganda… El presidente de un Gobierno especialista en la nada con sifón, maestro de los efectos especiales, ha decidido cepillarse al encargado de manejar el artilugio. Queda vacante el puesto de consejero delegado de esta empresa experta en la venta de humo. Nada bueno puede derivarse para la cuenta de resultados. Nada, desde luego, de un perezoso con menos luces que un barco de contrabando llegado de Valladolid. Todos se habían quemado en una borrachera de incoherencias y sobresaltos diarios, de escándalos pautados que han surtido el efecto de narcotizar a una ciudadanía ahíta de sustos, porque la barahúnda de hoy tapaba el tumulto de ayer. Unos ministros quemados, un Gobierno muerto. Y va el vampiro y prescinde de esos pesos muertos, cuando todo el mundo sabe que el verdadero muerto en esta España desquiciada es él.

Lo único que Sánchez ha vuelto a demostrar es que en el camarote de los hermanos Marx que es el PSOE solo manda él. El PSOE es hoy una agrupación de oportunistas sin escrúpulos en busca de recompensa o empeñados en la defensa de su momio. El PSOE es hoy Pedro Sánchez, un aventurero sin freno moral alguno al que el propio PSOE, aquel PSOE herido de muerte donde aún quedaba algo de vida, fue capaz de expulsar del partido cuando lo descubrió una noche manipulando una urna tras una cortinilla en la sede de Ferraz. Más que una remodelación, lo de ayer ha sido una masacre. De milagro no se ha cesado él mismo. Todos incompetentes menos yo, el de la tesis cum fraude. Su final está hoy un poco más cerca tras este nuevo paso en falso. Un final, sin embargo, que será largo y doloroso, traumático para España. Porque lo de ayer demuestra que el bandarra sigue tan prisionero, gustosamente prisionero, de Podemos (y sus amigos separatistas y bildutarras) como estaba por obra y gracia de la firmeza con la que Iglesias supo amarrar los pactos del Gobierno de coalición. Si al PSOE histórico le quedara algo de vida, si al PSOE de los Felipe, Guerra y compañía le quedara algo de aliento, se moriría del pasmo al contemplar al viejo PSOE de los 140 años de historia humillado, uncido al yugo que el gran timonel firmó con el comunista de la coleta y que hoy no puede sacudirse el fantasma de las Montero, Díaz, Belarra, Garzón y Castells.

Atado al mismo yugo de sumisión que arrastra a España por la deriva de la irrelevancia y, lo que es peor, el desguace. Ahora vendrá la despenalización de la secesión, la amnistía para los capos condenados del 'procés', la vuelta con honores de Puigdemont, y el referéndum de autodeterminación enmascarado de juegos florales de la España federal y pin, pan, pun. En el proceso de autodestrucción en el que camina España, el cambio de Gobierno de ayer es un asunto muy menor, por completo intrascendente. La flatulencia de un sátrapa convencido de poder hacer con sus servants no menos de lo que está demostrando ser capaz de hacer con España: vaciarla de contenido, ultrajarla, romperla. Como el viernes se encargó de lanzarle a la cara la presidenta madrileña, Díaz Ayuso, caminamos aceleradamente hacia un cambio de régimen cuyo sentido último es entronizar una nueva dinastía al mando del pícaro que hoy nos gobierna. Vale la pena repetirlo una vez más: la obligación de todo demócrata a fuer de liberal que se precie es hoy trabajar activamente en la desaparición de este impostor, cada uno en la medida de sus posibilidades, y no para volver al más de lo mismo, sino para consolidar la alternativa de una democracia con auténtica separación de poderes, una democracia donde no sean posibles nunca más los Francos, pero tampoco los Zapateros y mucho menos los Sánchez y, si me apuran, tampoco los Rajoy.

Una democracia que pase por un cambio radical en el PP y por la desaparición definitiva del PSOE. Este será el regalo que Pedro Sánchez Pérez-Castejón deje en herencia a este país. Un regalo como traca final. Sánchez será el Craxi español que acabe definitivamente con el PSOE, como el Craxi italiano acabó con el PSI. El François Hollande que acabó en Francia con el PSF. El sepulturero de un partido que volvió a la vida cual ave fénix tras haber estado desaparecido en combate durante 35 años de dictadura. Fracasada la vía socialdemócrata que Felipe González intentó apuntalar durante sus presidencias, El PSOE frentista, el PSOE largocaballerista resucitado por Zapatero y entronizado por el salteador de caminos que nos preside debe desaparecer definitivamente de la vida española. Lo explicaba Jesús Laínz esta misma semana: “Así comenzó la férrea complicidad entre la izquierda española (PSOE) y los separatistas (ERC). Juntos dieron el golpe de octubre de 1934. Juntos se presentaron a las elecciones de 1936. Juntos indultaron a los golpistas (Lluís Companys). Juntos lucharon en la guerra civil. Juntos compartieron exilio. Juntos organizaron en 1971 la Assemblea de Catalunya. Juntos se presentaron a las primeras elecciones democráticas de 1977 en la candidatura unitaria al Senado Entesa dels Catalans. Juntos han construido el régimen totalitario que hoy asfixia Cataluña. Y juntos pretenden acabar con la Constitución de 1978 y la Monarquía”. El PSOE refundado en Suresnes ha acabado, vuelta la burra al trigo, en una nueva alianza con comunistas y separatistas. No deberían seguir haciendo más daño a España.

La crisis de Gobierno o el reconocimiento de un fracaso
EDUARDO INDA. okdiario 11 Julio 2021

Históricamente, las crisis de Gobierno afectaban a unas poquitas carteras. Un 20% del total como mucho. Eso sí: siempre eran sinónimo de que algo no iba bien. Como dicen los anglosajones, “lo que funciona no se cambia”. Sensu contrario, eso significa tanto como que cuando se retocan es que no funcionan. Y perdón por recurrir a Perogrullo pero la megacrisis de ayer es sinónimo de tragedia, de que el barco hace aguas por todas partes, de que es la última oportunidad para no perder el tren de la historia, para no acabar siendo el Ejecutivo más corto de la democracia con la salvedad del presidido por el gran Leopoldo Calvo-Sotelo. Lo único que tiene seguro Pedro Sánchez es que el suyo será más longevo que el del ucedista, que apenas duró un año y ocho meses tras su constitución el 27 de febrero de 1981, cuatro jornadas después de ese 23-F que a punto estuvo de llevarse por delante nuestras recién recobradas libertades.

Pedro Sánchez echó ayer a ocho miembros del Gabinete, contando a un Iván Redondo que mandaba más que las vicepresidentas, y cambió nueve carteras en total. Ahí es nada. No recuerdo una remodelación tan bestia en medio siglo de democracia. Sí puedo asegurar y aseguro que no al menos en los Ejecutivos mandatados por José María Aznar, periodo que seguí en primera línea como corresponsal político de El Mundo en Moncloa. El número de ministros que salen es siempre directamente proporcional a la gravedad del estado de salud del Gobierno. Sobra decir, pues, que ésta es una crisis muy gorda, gordísima.

Uno, que se conoce ya todas las tretas de nuestra inempeorable clase política, se desternillaba ayer observando la patética nueva modita: no los largan, se largan. Buena parte de los ministros salientes juraba y perjuraba que lo dejaban por “voluntad propia”. Jajajajajajaja. No he conocido jamás un miembro del Consejo de Ministros sea del signo que fuere al que le apetezca dejar la poltrona, el coche oficial, las comilonas, los viajazos, los edecanes, los mil y un pelotas y las decenas de guardaespaldas. Ni uno. Y los que verdaderamente pidieron el cambio fue porque estaban muy malitos, porque la enfermedad les impedía continuar con la vida normal o porque les acababan de detectar una de esas terribles patologías que impiden compatibilizar trabajo y tratamiento. Estoy por conocer la excepción que confirma esta regla.

El nivel Dios de idiocia lo protagonizó ayer, para variar, un Iván Redondo que pasó a los medios una nota pueril en la que, entre otras chorradas, afirmaba con lamentable sintaxis que “en la política, como en la empresa, como en la vida, además de saber ganar y saber perder, hay que hacer algo más importante: saber salir”. Mi hijo pequeño escribe cosas más serias que esta infantiloide parrafada.

Que no les engañe el mercachifle del sospechoso tupé: con su destitución el presidente del Gobierno le hace implícitamente responsable de ese 4-M en la Comunidad de Madrid que ha cambiado no sólo el curso de la legislatura sino tal vez el curso de la historia. Todos en el PSOE culpabilizaron en masa al antaño asesor del PP del apocalipsis madrileño que los periodistas del pensamiento único argumentaban que no era extrapolable a la política nacional. Pues menos mal que no lo era porque si lo llega a ser las encuestas otorgarían ahora 50 escaños a Pedro Sánchez en lugar de los noventa y tantos que, salvo el secuestrado CIS, le conceden unánimemente todas las empresas de demoscopia privadas, incluida la que trabaja para OKDIARIO. Conviene no olvidar que tras el 4-M el PP supera los 130 escaños en todos los sondeos.

Gracias, presidenta Ayuso, ya no te debemos tres sino más bien cuatro, cinco o seis. Son tantas que hemos perdido la cuenta. Gracias, en cualquier caso. Redondo ya figura por derecho propio entre los cadáveres ajenos que guardas en el armario. Bueno, y Carmen Calvo, la todopoderosa vicepresidenta primera que, todo hay que decirlo, no pasa por su mejor momento en lo que a salud se refiere. Cualquiera diría que Redondete continúa siendo asesor del PP porque todo lo que hizo por periodistas de cámara interpuestos para cargarse a Ayuso y recuperar la Comunidad ha tenido un efecto bumerán con la megacrisis de ayer como punto culminante.

Su campaña para destrozar a Ayuso fue sencillamente diabólica, de un ruin que deja a Satanás reducido a la condición de buena gente. Su obediente legión de plumillas le llamó “tonta”, dijo que estaba “gorda”, jugó con las iniciales de su apellido “IDA” —aunque en realidad es INDA, Isabel Natividad Díaz Ayuso— argumentando que padece “una enfermedad mental” y le imputó los ancianos muertos en las residencias de Madrid pese a que el mando único de la lucha contra la pandemia correspondía en esa época a Moncloa. Son tan miserables que incluso le llegaron a tildar de “corrupta” porque Kike Sarasola le había alquilado por 80 euros la noche una habitación de un apartahotel vacío en la etapa más dura del confinamiento total.

Claro que, amén de convertir a Ayuso en el personajazo que es hoy día, ha perpetrado otros patinazos de padre y muy señor mío. A saber: las mociones de censura en Murcia y Castilla y León, que degeneraron en gatillazo en ambas regiones y sorpasso en las encuestas a nivel nacional, y esa cumbre bilateral de 29 segundos Sánchez-Biden, que figura ya por derecho propio en los anales de la bufonada.

Redondete tiene lo que se merece: la calle, en la cual le estaremos esperando para escrutar si todo lo que cuentan sobre sus negocios privados es o no verdad. Intuyo que una pequeña parte de la culpa de su adiós corresponde a Manuel Cerdán, que puso la guinda al pastel publicando en este periódico que era el personaje que más cobraba del PP en la época de Gürtel, superando con sus 207.000 eurazos anuales al mismísimo Mariano Rajoy. Lo de Carmen Calvo es un auténtico varapalo al socialismo más normal, dentro de un orden porque esto no es el transversal felipismo, y un espaldarazo al feminismo ultra y locoide de Irena Montera.

La gran noticia para el PP y pésima para el Estado es que permanece Fernando Grande-Marlaska, un individuo caracterizado por su falta de mano izquierda, su tendencia cuasipatológica a meter la pata y su maldad. Y que lo de Marruecos y el líder del Polisario fue un fiasco diplomático de primera magnitud, cuyas consecuencias las estamos viendo en el incremento exponencial del flujo de pateras, no era una obsesión de los medios fascistas de la derecha sino una realidad como la copa de un pino. La evidencia es que ha puesto a Arancha González Laya de patitas en la calle a las primeras de cambio. La salida de Ábalos, un socialista educado en ese felipismo moderado, constitucional y con sentido de Estado, es una mala noticia porque representaba la socialdemocracia, como buena es la permanencia de una Margarita Robles que se mueve por los mismos derroteros ideológicos.

Llama poderosamente la atención que el ministro que ha cocinado los indultos para que Sánchez mantenga el Falcon, el SuperPuma, el Airbus, Moncloa, Doñana, Quintos de Mora y el Palacio Real de La Mareta tenga que coger los bártulos e irse por donde vino apenas dos semanas después de consumarse esa gran traición. Pedro Sánchez ha usado a Juan Carlos Campo y lo ha tirado cual kleenex. Así se las gasta el pájaro.

Pero esta megacrisis nos trae más noticias malas y buenas. Otra de las primeras es que Podemos sigue manteniendo su cuota de poder, vamos, que el presidente del Gobierno continúa siendo rehén de los sicarios del narcodictador Maduro en España. La segunda es que el comunista que quiere imponernos qué comemos y que ha asestado una puñalada trapera a los sectores cárnico y ganadero, Alberto Garzón, se mantiene en su puesto más chulo que un ocho. Mucho afearle la conducta pero Pedro Sánchez no se ha atrevido a tocarle un pelo. La tercera es que no reduce en absoluto su megalomaniaco Ejecutivo que, con 22 carteras, es tras la caótica Italia el más grande de Europa doblando casi en tamaño al último de Mariano Rajoy (13). Continúa el derroche de dinero público. Le da igual porque tira con la pólvora del Rey que pagamos con nuestros impuestos.

Otra buena nueva es que refuerza a Nadia Calviño como vicepresidenta primera, mandando implícitamente el mensaje de que la política económica será moderada y seguirá los dictados impuestos desde Bruselas y Francfort. La prestigiosa técnico comercial del Estado gallega es, dentro de lo malo que es este Ejecutivo, lo mejor. Y eso que los guarismos no son precisamente para sacar pecho: el PIB de nuestro país fue el año pasado el número 1 en caída en la UE, el mismo puesto que ocupan los índices de destrucción de empleo.

Pero sin duda la gran buena nueva es que ya queda menos para que Pablo Casado gobierne España, lo de ayer es una muestra de debilidad de tres pares de narices y, como relataba en el primer párrafo, el reconocimiento de un fracaso. No se engañen: las cosas son lo que parecen y no parece que el presidente menos votado de la democracia vaya a durar toda la legislatura. La sentencia de muerte del Pinocho monclovita llegará el día en el que esos enemigos de España que son proetarras, golpistas y comunistas sitúen el dedo pulgar en dirección al suelo. A esta gentuza la estabilidad de nuestra nación le importa un pepino, cuanto peor, mejor para ellos. Por eso estoy convencido de que apretarán el botón nuclear más pronto que tarde. Chuparán la sangre del tonto útil que en el fondo es para ellos Pedro Sánchez y cuando esté desangrado, lo tirarán a la basura. Tiempo al tiempo. Y entonces el peor presidente de la historia tendrá lo que se merece.

La crisis de España
Nota del Editor 11 Julio 2021

Mientras siga el dr cum fraude, el gran destructor de España, y sus cuates, hundiendo España y a los españoles en la mas absoluta miseria, con el beneplácito de los inútiles de la jaula de grillos en Bruselas, España está en crisis sin fin.

Los que se van, forrados, tienen el futuro ya asegurado. Cosas de los profesionales de la política, eso de dogs don't eat dog, lo llevan muy bien: yo me lo guiso yo me lo como como Juan Palomo. Es infumable que los españoles no nos levantemos en armas contra el abuso de los profesionales de la política con nuestra "anterior" riqueza, se la apropian hoy y para mañana con todo descaro y nadie pone límites, por el contrario suben como la espuma.

En cuanto a que Casado gobierne España, pobre de mí, como en San Fermín. Como los españoles no despierten y apoyen a Vox, todos al confesionario.

ETA
La Guardia Civil no olvida: se fija como objetivo investigar los crímenes de ETA sin resolver
Europa investigará los 379 crímenes de ETA sin resolver con el voto en contra de PSOE y Podemos
Pelayo Barro . okdiario 11 Julio 2021

Acercamientos de presos al País Vasco, concesiones de tercer grado con permisos de salida a la calle, homenajes a los etarras en sus pueblos, jefes de ETA participando en actos de Sortu o actos oficiales presididos por Pedro Sánchez para destruir parte del arsenal de ETA y escenificar el fin del terrorismo. Sin embargo, y pese a todo, la Guardia Civil sigue sin olvidarse de la barbarie cometida durante décadas: el Instituto Armado ha fijado en su Plan Estratégico 2021-2024 el objetivo de investigar todos los crímenes sin resolver que aún pesan sobre la banda.

Así figura en ese documento que elabora la Guardia Civil de forma trienal, y en el que incluye sus principales líneas de actuación y objetivos. Un documento que se divide en tres áreas de actuación: seguridad pública, acción exterior (coordinación policial con otros países) y defensa nacional (participación en misiones militares en el extranjero).

En el primero de los apéndices de la estrategia, el de seguridad pública, hay un apartado dedicado específicamente al terrorismo. Pese a que el actual esfuerzo de las fuerzas del orden se centra en el terrorismo de origen yihadista, la Guardia Civil no se olvida de ETA. Y especialmente de sus 379 crímenes sin resolver, casos que se cerraron sin encontrar culpable, algunos por negligencias en los procesos judiciales y otros, la gran mayoría, por la negativa de muchos de los terroristas a colaborar con la Justicia. Así está reflejado en ese documento interno que ha podido consultar OKDIARIO.

La Audiencia Nacional, encargada de todo lo referente a los delitos de terrorismo, dispone de una oficina especial -con un magistrado al frente- para repasar todos y cada uno de esos expedientes inconclusos. Atentados con víctimas cuyo autor o autores no se han sentado delante de un juez, y que es posible incluso que sigan en libertad. Pero esas investigaciones requieren de ayuda policial, que es la que está dispuesta a brindar la Guardia Civil, al menos, durante los próximos tres años.

En esa tarea quizás la Justicia española y la Guardia Civil cuenten con el apoyo de la Unión Europea. En 2020, el Parlamento Europeo aprobó una misión especial al País Vasco para conocer de primera mano esos cerca de cuatro centenares de crímenes sin resolver. Una moción que salió adelante pese a los votos en contra de PSOE y Podemos.

En busca de sus zulos
Además de los crímenes sin resolver, la Guardia Civil también tendrá como objetivo la localización de los arsenales y polvorines que ETA nunca llegó a entregar ante su disolución. Armas y explosivos que aún permanecen escondidos en zulos, ocultos en montes y bosques españoles. Pueden ser pieza clave para resolver esos crímenes, porque como manejan los agentes ETA no entregó ningún arma relacionada con crímenes para evitar que pudiese perjudicar a alguno de sus miembros.

Esos objetivos incluidos en la estratégica trienal son considerados como las líneas fundamentales de la actuación de la Guardia Civil. Su cumplimiento será evaluado a través de una serie de indicadores y están ligados a unas «metas, iniciativas y planes de acción que facilitan la alineación de las actividades desarrolladas por todas las Unidades y permiten visualizar cómo el comportamiento de cada uno de los guardias civiles contribuye al logro de los objetivos generales del Cuerpo».

Protección ante pandemias
La estrategia incluye, además, otras líneas de actuación como la preparación para posibles pandemias y situaciones de crisis sanitarias como la vivida con el coronavirus.

También se desarrollan otras áreas, como la lucha contra los delitos de odio, los ciberataques, el crimen organizado, la protección del medioambiente y los controles de fronteras e inmigración ilegal.

Lo primero es lo primero
Valentí Puig. Cronica Global 11 Julio 202

Más pronto o más tarde, el chasis del procés aparecerá sin gloria en los talleres de desguace. Mientras, la política catalana se ha convertido en un imperdonable embrollo que transcurre al margen, si no en contra, de las prioridades inmediatas de la ciudadanía. El independentismo acabará exhausto por sus divisiones internas pero el ciudadano, salvo si se identifica con grupúsculos radicales, hace tiempo que ha llegado al hartazgo. Aumenta el deseo de políticas del sentido común, sobre todo porque la alternativa es un declive con características de autodestrucción. Lo primero es lo primero.

Es penoso constatar que la opinión pública inducida parece, con gran distancia entre la apariencia y la realidad, centrarse en cómo buscar dinero del contribuyente para pagar las multas del procés y no en las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, con no pocos síntomas de un estado muy amplio de desconcierto, en una quiebra de la cohesión, como ocurre con los botellones y la nueva ola del virus. Es en momentos así que una sociedad debiera enfrentarse a sus contradicciones pero es como si ya estuviéramos acostumbrados a que la política no estabilice sino que contribuya a la dislocación. Desocuparse de lo principal y común a todos es una de las claves del procés.

Por ejemplo: ante un riesgo tan manifiesto de fragilidad, a la portavoz de ERC solo se le ocurre decir que el problema es que en la lengua castellana no existe una palabra como enraonar, que es hablar usando la razón. En definitiva, España no usa la razón mientras que el independentismo parte del rigor de su enraonar exclusivo. Incidentalmente, ERC también está diciendo que la mitad de los ciudadanos de Cataluña no usan genuinamente la razón porque no hablan en catalán. No hace falta ser lector de Ortega para percatarse de la precariedad intelectual que es uno de los rasgos del procés.

Se diría que, siendo ERC determinante en el gobierno de la Generalitat, las responsabilidades que le correspondan en el nuevo desbordamiento de la pandemia pueden ser sobrellevadas usando el verbo enraonar. Es algo como para irse a las playas de Barcelona con un megáfono y disolver los botellones apelando a enraonar. Enraonar con las nuevas cepas. Encuestas muy recientes dan indicios de un cansancio de la ciudadanía catalana con el procés. Los únicos que no se cansan son los portavoces del este segundo procés, espoleados por la ANC o Òmnium. Es el huevo de la serpiente, el tuit de Rufián recordando el pago a Judas y es Puigdemont huyendo agazapado en el maletero de un coche. Con la participación de ERC, las mesas del diálogo pactadas con Pedro Sánchez van a ser una nueva y creativa conjugación del verbo enraonar. Es asi como la "puta España" cambiará de raíz el día que aprenda a enraonar.

Las cinco polémicas del Síndic de Greuges con el dinero público
Ignasi Jorro. Cronica Global 11 Julio 202

Son las cinco polémicas del síndic de greuges con el dinero público. La piscina o lámina de agua que se construyó Rafael Ribó en la azotea de la sede de la Sindicatura en Barcelona es otra controversia sumada a una trayectoria como defensor del pueblo autonómico marcada por su largueza con los recursos comunes.

El elemento de baño o decorativo, según la fuente, se añade a una gran nómina de asesores y recursos humanos pese a que la Sindicatura no tiene capacidad sancionadora; a sus viajes por el mundo; a los acompañantes que se llevó Ribó a esos desplazamientos y su intervención para torpedear un proyecto de aeropuerto que afectaba al pueblo donde veranea en La Cerdanya. No se cuentan entre esos escándalos sus desplazamientos en jet privado a las finales de la Champions que jugó el Barça en 2009 y 2015. Los pagó el empresario Jordi Soler, de Grup Soler, implicado en la trama del 3% en Cataluña, informó El Periódico. Aun así, esta actuación no comportó ningún menoscabo para las arcas públicas catalanas.

1. Una piscina en el tejado
Más recientemente, este medio avanzó que el síndic se había hecho construir un estanque o alberca en la terraza del ático de la Sindicatura de Greuges, un edificio situado en el paseo de Lluís Companys de Barcelona. Fue entre 2007 y 2009, tres años después de ser nombrado por el Govern. La estructura de agua, que el constructor describe como piscina y la Sindicatura define como "elemento ornamental", se pagó con dinero público.

Está tapada, según el exrepresentante de la empresa que la construyó, porque el síndic la vio "excesiva y no acorde al cargo" cuando se completó la obra en 2009. El equipo de Ribó, que la define como estanque y "en ningún caso de baño", aduce deficiencias constructivas. En cualquier caso, la zona de chill out o institucional, según la fuente consultada, se pagó con recursos públicos y está inutilizada.

2. Dos vueltas al mundo en viajes oficiales
Durante sus años como defensor del pueblo, Ribó ha desarrollado querencia por los viajes oficiales. En 2019, el cargo público recorrió más de 74.000 kilómetros en compromisos en España y fuera pagados desde el erario común, el equivalente a dos vueltas al mundo, como avanzó Crónica Global. En otras palabras: en apenas 12 meses, el síndic Ribó viajó a países como Canadá y Letonia. Declinó otros compromisos a Brasil y Mérida (México) por incompatibilidad de agenda.

No obstante, cabe destacar que su equipo sí aceptó viajes oficiales a Belfast (Reino Unido), Neuchâtel (Suiza), Vitoria (País Vasco) y Sevilla (Andalucía). Todo ello, corrió a cargo de un contribuyente para el que el síndic no debería trabajar, pues su mandato venció en, precisamente, 2019.

3. Dieciséis viajes con su pareja
Los múltiples compromisos oficiales del síndic en otros países tienen una arista: los viajes a los que Ribó acudió acompañado de Judith Macaya, su jefa de gabinete y compañera sentimental. De forma global, el ombudsman sin poder de sanción se desplazó con su pareja a Luxemburgo, Madrid --dos veces--, Roma, Atenas, Estrasburgo, Bruselas --dos--, Nueva York, Mánchester, Londres, Aberystwyth (Reino Unido), Toronto/Washington, Pamplona, Riga y Zagreb/Ljubljana solo en 2019. El dispendio total de esos desplazamientos totaliza 34.000 euros, según la propia institución.

Bien es cierto que la actividad exterior del síndic ha menguado en los últimos años. En 2010 y 2011, Ribó sumó 50 viajes oficiales en 24 meses, como explicó E-Notícies. En 2018, Ciudadanos pidió explicaciones en el Parlament por un desplazamiento a Suiza para acudir a un debate con los expolíticos independentistas huidos de la justicia Carles Puigdemont y Anna Gabriel. Fue una salida exterior del síndic sin agenda oficial.

4. Contra un aeropuerto que afectaba a su chalé
En su labor de fiscalizador de los poderes públicos, el síndic de greuges intercedió en 2016 contra el proyecto de aeródromo de Das, en La Cerdanya, la zona de veraneo de los ricos catalanes. Ribó actuaba como cargo público tras las quejas de los residentes, sí, pero jamás declaró conflicto de interés, o se abstuvo de actuar en el conflicto por el mismo, sabiendo que tiene una casa de asueto en Das, uno de los municipios afectados. Como explicó este medio, el defensor del pueblo autonómico activó la maquinaria para parar un futuro aeródromo cuyo impacto cuestionaban algunos residentes, y lo hizo con la máxima celeridad.

Tardó solo 30 días en detener la obra, que avalaba el entonces consejero catalán de Territorio, Josep Rull (Junts). Tras ello, los alcaldes de la zona agradecieron la labor del síndic contra la instalación aérea, sin que nadie preguntara en ningún momento si el uso de recursos públicos de la Sindicatura en este caso envenenaba el posible conflicto de interés. Ribó, de hecho, declaró después que su oposición activa --y exitosa-- al aeropuerto "no tenía nada que ver" con el hecho de que él tenga casa en uno de los pueblos afectados.

5. Estructura elefantiásica
Sea o no eficiente su desempeño, como en La Cerdanya, lo cierto es que la Sindicatura de Greuges de Cataluña no es una institución que contribuya al ahorro del dinero público. Ribó es el defensor del pueblo regional mejor pagado de España, detalló Crónica Global, con unos emolumentos de 129.373 euros anuales. A este monto se le suma lo que cuestan sus asesores, que son 22 y que presentan retribuciones superiores a los 92.000 euros anuales, explicó El Confidencial. Son salarios equivalentes al Defensor del Pueblo, con la diferencia de que el ombudsman nacional sí tiene competencias inspectoras y coercitivas, más allá de las recomendaciones de su homólogo autonómico.

Esas compensaciones las ha recibido el equipo del síndic de greuges pese a que su mandato ya está caducado: no puede ocupar el cargo público más de nueve años --dice la propia ley del síndic--, y lleva haciéndolo de forma ininterrumpida desde 2004. Globalmente, la Sindicatura consume más de seis millones de euros de presupuesto público regional, una cantidad superior, por ejemplo, al plan de refuerzo de verano de los ambulatorios catalanes, colapsados ahora por la variante delta del coronavirus.
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