AGLI Recortes de Prensa   Viernes 16  Julio  2021

Sánchez confinó y hundió a España ilegalmente: debe convocar Elecciones ya
El Tribunal Constitucional ha declarado ilegal el estado de alarma: en cualquier país democrático, esa resolución comporta la dimisión del presidente y la convocatoria a las urnas.
Editorial ESdiario  16 Julio 2021

El Tribunal Constitucional ha declarado ilegal el estado de alarma inicial del Gobierno, aquel que a mediados de marzo confinó a toda España en sus casas, cerró la práctica totalidad de la actividad económica y sacrificó la economía nacional para años a cambio de intentar frenar la pandemia.

La resolución, aprobada por seis votos frente a cinco y sin bloques ideológicos de por medio, no discute tanto lo que se hizo como la forma de hacerlo: lo adecuado hubiera sido declarar un estado de excepción, pero Sánchez optó por el de alarma por razones desconocidas. ¿Quizá por la reminiscencia "franquista" del término?

Es imposible saber la razón, pero no resulta osado pensar que se optó por esa fórmula a sabiendas de su posible inconstitucionalidad, ahora perfectamente explicada por el Alto Tribunal en un fallo con no pocas consecuencias de gran calado.

Histórico varapalo a Sánchez: el Constitucional tumba el primer estado de alarma

Unas de carácter económico, pues abre la posibilidad a las demandas masivas al Estado de quienes vieron frenada su actividad comercial, industrial o empresarial sin ninguna compensación y, ahora se ve, de manera ilegal. Las indemnizaciones pueden ser millonarias, aunque esa incógnita deberá despejarse, pues el fallo no parece avalarlas y opta por considerarlas un efecto secundario legítimo.

Otras son políticas, pues el repudio a los excesos legales del Gobierno sienta un precedente que ojalá se active en otros frentes: por ejemplo con la nueva Ley de Seguridad Nacional, un engendro liberticida que concede al presidente poderes casi absolutos si declara, unilateralmente y sin pasar por el Congreso, el estado de crisis.

No todo vale
El más que justificado recurso del PP anunciado contra este abuso tiene ahora, sin duda, más opciones de prosperar: el Constitucional ha demostrado que no todo vale para alcanzar un fin teóricamente necesario. Porque sin el respeto a los procedimientos, una democracia se devalúa o incluso deja de serlo.

Ojalá el Constitucional frente también la Ley de Seguridad Nacional de Sánchez, un peligroso liberticidio ya en marcha

Finalmente, también tiene una resaca institucional. O debería tenerla. En cualquier democracia europea, un varapalo de estas características a una medida presidencial que afectó a toda la población y hundió para años al país; obligaría al presidente a dimitir o cuando menos a convocar Elecciones Generales.

No lo hará Sánchez, que ha tenido la desfachatez, además, de contradecir al Constitucional y de mezclar la respuesta judicial con su gestión sanitaria para concluir que, diga lo que diga el Tribunal, gracias a él se salvaron 450.000 vidas.

La negligencia de Sánchez
No solo es criticable su argumento de que todo está justificado, incluso acabar con la libertad, para garantizar la seguridad. Es que además es falso: el estado de alarma no se decretó para frenar el contagio masivo antes de que se extendiera; sino para intentar sofocarlo cuando ya se había extendido.

Las pruebas de que el Gobierno conoció e ignoró las alarmas por coronavirus
Y se extendió, cabe recordarlo, porque el Gobierno forzó al máximo los plazos de actuación para no verse obligado a suspender el 8M, objeto de un pulso político entre el PSOE y Podemos que aun en estos días se ha cobrado la cabeza de Carmen Calvo. Y como no quiso aplazarlo, no pudo anular también decenas de eventos de masas letales a efectos de contagio.

Las vidas salvadas por Sánchez son otra falacia más de un presidente que ni siquiera ha reconocido a las víctimas reales de la pandemia, que colocan a España entre los cinco países del mundo con mayor mortalidad. Las muertes de más que provocó la demora, pese a las cuatro decenas de advertencias internacionales desoídas, sí están perfectamente documentadas.

Un golpe en toda regla: Sánchez, al asalto del Constitucional
OKDIARIO  16 Julio 2021

Hasta hace nada, quien cuestionaba la democracia española y arremetía sin rubor contra el Poder Judicial y otras instituciones del Estado era Pablo Iglesias. A Sánchez, la deslegitimación de la democracia de Podemos le venía bien, porque le permitía jugar un papel de falsa moderación. Las iracundas salidas de pata de banco de sus socios de ultraizquierda eran contenidas por la impostada templanza de un Pedro Sánchez obligado a salir en defensa de las instituciones. Pero ahora que Iglesias ya no está en el Gobierno, ha emergido la auténtica naturaleza del personaje. Sánchez se ha quitado la careta. Como informa OKDIARIO, el PSOE se ha lanzado a una ignominiosa estrategia de deslegitimación del Tribunal Constitucional después de la sentencia que declaró ilegal el estado de alarma. La orden es clara: salir en tromba contra el máximo intérprete de la Constitución, estigmatizarlo, destruirlo en términos de credibilidad. Esa es la consigna: un aluvión de cargos intermedios socialistas están secundando las críticas de las ministras de Justicia y Defensa contra el TC, pero en términos mucho más radicales y virulentos, parecidos a los que emplean los dirigentes podemitas que, obviamente, no se quedan a la zaga.

El socialismo español, quién lo ha visto y quién lo ve, ha lanzado una ofensiva brutal contra el TC. Lo que está ocurriendo no tiene precedentes y representa un desafío en toda regla al Estado de Derecho y la separación de poderes. Es un golpe institucional diseñado por La Moncloa con el fin de desacreditar al máximo tribunal, uno de los pilares de nuestro sistema democrático. Ha emergido el Sánchez más radical, el auténtico Sánchez, el más irresponsable presidente de la historia reciente de España. Y mientras, la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, reclama que la instrucción de los casos la lleven los fiscales, porque el actual modelo no «garantiza suficientemente la imparcialidad del juez». Verde y con asas.

Treinta meses por delante para liquidar España
OKDIARIO 16 Julio 2021

Apenas llevamos año y medio de Gobierno socialcomunista, pero la sensación es que el Ejecutivo está achicharrado. Y, sin embargo, la intención de Pedro Sánchez es llevar al límite de lo que marca la ley la legislatura, hasta el punto de que las elecciones generales se celebrarán más allá del 10 de noviembre de 2023 (cuando se cumplen cuatro años de los anteriores comicios). La norma permite estirar esa plazo hasta 54 días, con lo que las elecciones serían a principios de enero de 2024 (el 3 de enero, concretamente). Se da la circunstancia de que España ostentará la presidencia rotatoria de la UE en el segundo semestre de 2023, lo que permitirá al presidente justificar esa ‘prórroga’ con el argumento de que resulta inconveniente mezclar las urnas con la presidencia española. La hoja de ruta de Pedro Sánchez ha sido desvelada por el sociólogo de cabecera del PSC Gabriel Colomé: «España preside la UE en el segundo trimestre de 2023. Se agotará le legislatura y las elecciones se convocarán para el 2024». Por supuesto, Sánchez ocultará al electorado su intención de celebrar un referéndum no vinculante en el que los catalanes se pronuncien sobre los pactos alcanzados en la mesa de negociación entre el Gobierno socialcomunista y los separatistas catalanes, porque su estrategia pasa por revalidar el poder y comenzar la siguiente legislatura con la «solución catalana». Ese es el plan.

Las ayudas de la UE servirán al Gobierno de bálsamo: una catarata de millones que el socialcomunismo tratará de rentabilizar electoralmente. Quien los reparte es Pedro Sánchez, de modo que ya se encargará de que el rescate comunitario se convierta en una baza imbatible, su mejor reclamo. Quedan dos años y medio por delante y Sánchez está convencido de que el dinero de la UE puede servirle de palanca para voltear las encuestas. Mientras, negociará con los golpistas la «solución catalana», que emergerá después de que los españoles acudan a votar en enero de 2024. Por supuesto, el pacto con el separatismo pasa por no desvelar el pacto hasta después de la cita con las urnas. En suma: un gigantesco engaño. Lo que viene a ser lo habitual en el presidente más mentiroso de la historia de España. En suma: Sánchez tiene 30 meses por delante para liquidar España.

El fin no justifica los medios, aunque con Pedro Sánchez lo parezca
El presidente se ha cargado nuestro sistema institucional para 'colar' todo aquello que bajo el control de nuestras leyes normales no hubiese podido hacer. Y le han parado.
Antonio Martín Beaumont. España. esdiario 16 Julio 2021

Mucha gente dirá: "¿Y qué importa ya que el Tribunal Constitucional haya declarado inconstitucional el confinamiento impuesto por el Gobierno? Eso fue hace un año y medio". "Lo importante era salvar vidas ante la pandemia", se escuchará también.

Pero preguntémonos otra cosa: ¿Aprovechó Pedro Sánchez el terror de los españoles a caer enfermos para extralimitarse en sus funciones utilizando una figura ilegal? ¿Se ha cargado el presidente nuestro sistema institucional para 'colar' todo aquello que bajo el control de nuestras leyes normales no hubiese podido hacer? En mi opinión, la respuesta a las dos preguntas es sí.

Perfecto, es bueno saberlo: el fin justifica los medios.

Entiendo que algunos consideren que me mueve la animadversión al régimen sanchista. Aunque, más que animadversión -confieso-, tengo temor ante el camino emprendido para convertir España en una cosa distinta a lo que los ciudadanos ansiosos de libertad y derechos decidimos al dotarnos de la Constitución de 1978.

Y no sólo me estoy refiriendo a ese 'país plurinacional' buscado por parte de la izquierda y el separatismo de todo pelaje.
Me preocupan los políticos que consideran que las leyes son piedras en el camino

Me preocupa -mucho- que nos guíen unos políticos que dicen sin miramientos: "Tenemos un problema, hay que resolverlo y la ley no puede ponernos piedras en el camino". Se empieza por utilizar el pavor a la "peste" y, una vez abierto el portón, te adueñas de la ciudad. Y, luego, permítaseme la expresión, revertir eso cuesta Dios y ayuda... si se revierte.

La política siempre tiene que estar constreñida por la ley. Los representantes públicos están especialmente obligados a no hacer nada que sea ilegal. Y quien lo haga debe pagarlo de forma muy cara. Porque el respeto a las leyes es lo que nos hace libres e iguales a todos.

No se pude seguir mirando hacia otro lado ante las arbitrariedades del Gobierno de Sánchez.

El déspota y sus ministras, contra el TC
EDITORIAL. Libertad Digital 16 Julio 2021

Nunca había corrido más peligro la democracia en España.

Se recrudece la ofensiva del Gobierno contra los Altos Tribunales y el Poder Judicial, el único dique de contención entre la democracia y los planes totalitarios de Pedro Sánchez. La resolución del Tribunal Constitucional (TC) sobre la flagrante ilegalidad de la reclusión domiciliaria con el estado de alarma ha dado pie a nuevos ataques del Gobierno. Esta vez la encargada de la arremetida ha sido Margarita Robles, titular de Defensa, juez de carrera y de quien se decía que era el ministro más sensato, capaz y demócrata.

Robles ha dirigido un ataque contra el Constitucional que no tiene ni pies ni cabeza. Magistrados considerados conservadores han avalado las medidas del Gobierno mientras que otros tenidos por progresistas han votado a favor de la resolución que declara inconstitucionales tales medidas. Eso prueba que el debate en el TC ha tenido un contenido mucho más jurídico que ideológico. Si el Gobierno hubiera recurrido al estado de excepción en vez de al de alarma, el confinamiento habría resultado legal y jurídicamente impecable.

Pero Sánchez debería haber sometido la declaración del estado de excepción al escrutinio del Congreso y no estaba dispuesto. Quiso actuar como un caudillo, sin control parlamentario, y una decisión insostenible desde el punto de vista jurídico se amparó en el estado de alarma para limitar derechos que sólo podían ser cercenados con un estado de excepción. Que lo hiciera por el supuesto bien de todos es irrelevante porque él no está por encima de la Constitución y el ordenamiento jurídico le permitía hacer lo que hizo, pero bajo control, no a su antojo.

El TC ha puesto de relieve ese caudillismo, la vis totalitaria de Sánchez, su alergia a las más elementales formas democráticas. La resolución no cuestiona la reclusión domiciliaria, sino los atajos y subterfugios empleados por Sánchez para no someterse al control parlamentario. En una desaforada y desafortunada reacción, la nueva ministra de Justicia, Pilar Llop, también juez, aseguró que el confinamiento había salvado 450.000 vidas. Se desconoce cómo se hace ese cálculo y se llega a esa cifra, pero lo que está claro es que se habrían salvado muchas más vidas aún si el Gobierno no hubiera negado las evidencias, si sus extensiones mediáticas no se hubiera reído de quienes alertaban contra el coronavirus, si los presentadores al servicio del Ejecutivo no hubieran relativizado el mal que se cernía sobre el mundo comparándolo entre risas con una simple gripe, si la Administración se hubiera aprovisionado de equipos de protección individual antes de que se agotaran en los mercados internacionales y si no se hubieran autorizado manifestaciones como las del Día de la Mujer cuando ya se estaban registrando los primeros muertos en España y se contaban por miles en el resto del mundo.

El ataque contra el Constitucional muestra la verdadera cara del Gobierno, su afán autoritario y naturaleza dictatorial. Y no deja de ser una continuación de la guerra contra el Poder Judicial. Por un lado, la descalificación de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado separatista con la concesión de los indultos a sus autores, en absoluto arrepentidos. Por otro, los ataques al Tribunal de Cuentas por exigir responsabilidades económicas a los líderes del proceso separatista. Y ahora, la arremetida contra el TC mientras no cesa la presión y la deslegitimación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Sánchez está llevando la situación al límite mientras elabora engendros como la Ley de Seguridad Nacional para erigirse en un déspota sin controles ni ataduras. Nunca había corrido más peligro la democracia en España.

Acoso desmedido al TC
El tono desafiante de todo el Ejecutivo contra el Tribunal Constitucional es grave. Sánchez solo quiere una supeditación indigna de todos los poderes del Estado y pasar por encima de la ley
Editorial ABC 16 Julio 2021

Insistir, como hizo este jueves la ministra Margarita Robles, en que el Gobierno «hizo lo que tenía que hacer» al decretar el estado de alarma no deja de ser una excusa de mal pagador y, sobre todo, un empecinamiento en una concepción autoritaria del poder. El Tribunal Constitucional ha sentenciado que no es así y que habría correspondido decretar el estado de excepción para imponer la suspensión total de movimientos, porque el buenismo no es ninguna práctica jurídica. No se trata de juzgar las buenas intenciones del Gobierno ante un virus masivo y mortal, sino de determinar si sus actos se someten a la legalidad. Y en lo que respecta al primer confinamiento, no fue así. Cuanto antes lo asuma Sánchez, mejor para él, para los españoles en general, y para la necesidad de humildad que tiene La Moncloa. La indignación desmedida de este Gobierno, que ha iniciado una auténtica revuelta contra el Tribunal Constitucional y que está enfangando su sentencia para deslegitimarlo, como si tuviese que ser un órgano supeditado al sanchismo, es un desprecio a la democracia. Y todo, sin siquiera haber aprobado una ley de pandemias, como volvió a exigir ayer Pablo Casado.

Robles, como otros ministros que manejan un relato falso, salió este jueves en tromba para atacar la independencia del TC y reiterar que el Gobierno salvó vidas. La Moncloa las cifra en 450.000, algo verdaderamente asombroso para no haber acertado aún en determinar cuántos fallecidos reales deja el Covid-19. Pero es que además -es de suponer que aún por herencia de Iván Redondo-, el aparato de propaganda de Sánchez está creando el guion de que la sentencia es injusta y, como dijo Robles, de que el TC no está para hacer «elucubraciones doctrinales». Desde luego, es una falta de respeto institucional, sobre todo viniendo de una magistrada de profesión que ha deliberado sentencias en el Supremo, ha elucubrado con interpretaciones jurídicas, y ha sentado jurisprudencia con sus propios fallos. Ahora, parece que la auténtica doctrina válida es solo la que sienta Sánchez desde La Moncloa, y punto. Son comentarios ofensivos, e incluso el magistrado conservador del TC Andrés Ollero, que votó precisamente a favor de las mismas tesis que defiende Robles, salió este jueves al paso de esas palabras, asegurando que si los magistrados no se dedican durante sus deliberaciones -secretas por cierto- a pensar y debatir para crear doctrina, entonces cabe preguntarse cuál es su papel. Ese es precisamente su trabajo en una democracia.

Este tono desafiante del Gobierno es muy grave porque exige que no haya diques de contención a sus abusos. Robles, por profesión y por acreditada trayectoria, debería saber mucho más sobre la independencia, primero del poder judicial, y después, de órganos constitucionales como el TC. Al margen queda el indigno papelón de la nueva ministra de Justicia, Pilar Llop, en su estreno. Lo que ocurre es que esta sentencia es un lastre para la credibilidad el Gobierno porque viene a avanzar que el poder plenipotenciario que quiere arrogarse Sánchez, por ejemplo con la futura reforma de la ley de seguridad nacional, es inviable. Pero ni por asomo Sánchez se plantea dimitir. La ofensiva del Gobierno para lograr la supeditación y el control total de los órganos esenciales del Estado es preocupante. Desde esta óptica, el presidente del TC, Juan José González Rivas, debería aclarar si es cierto que trató de retrasar la votación de la sentencia cuando supo que las tesis favorables al Gobierno quedaban en minoría de votos, y si antes hubo presiones de Carmen Calvo. Porque si de lo que se trata es de asumir las consignas gubernamentales para favorecer a La Moncloa con tan decepcionante servilismo jurídico, el desprestigio del TC va a ser irreversible durante años.

El Gobierno ataca al TC como aviso al Supremo
Republica 16 Julio 2021

El presidente Sánchez y su Gobierno se niegan a acatar sin más la sentencia del Tribunal Constitucional que anuló, por inconstitucionales, los absolutos ‘confinamientos” del primer ‘estado de alarma’ de 2020.

Y, lejos de respetar la decisión del TC, el presidente Sánchez ha organizado una campaña política para desacreditar al TC llegando a calificar, cómo dijo la ministra de a Defensa, Margarita Robles, que la sentencia del TC son unas ‘elucubraciones doctrinales’. A lo que añadió que ‘el TC actuó sin sentido de Estado’, lo que es el colmo de su disparatada declaración.

Y lo dice sin sonrojo y con la mayor desvergüenza política una ministra, Robles que además es magistrada lo que empeora si cabe su olímpico desprecio a la Justicia y al más alto tribunal del Estado. Y en línea con Robles también se han pronunciado la ministra de Justicia Pilar Llop, empeñada en contar los votos favorables y contrarios, y también la ministra de Igualdad, Ione Belarra, que afirmó que la Justicia le ‘hace oposición al Gobierno’.

Y silencio cómplice del presidente Sánchez con sus ministras y con esta ignominia nacional -que sin duda ha instigado él- con la que, de paso, se quiere enviar un aviso y amedrentar a los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo. Los que pronto deben abordar y decidir qué hacen con los recursos que PP, Cs y Vox, ya han presentado contra los indultos concedidos a los nueve golpistas catalanes.

Movimientos todos estos del autócrata Sánchez que deben de ser seguidos e investigados por la Comisión Europea, porque inciden en el continuo y premeditado ataque del presidente Sánchez a los jueces, los tribunales y al Poder Judicial. Lo que choca con los principios democráticos de separación de poderes del Estado que se exige en la UE.

Mucho cuidado, pues, con el acoso del Gobierno a los jueces y de manera especial a los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo, porque si se admiten los recursos y se anulan los indultos por manifiesta ‘arbitrariedad’, entonces ya veremos que hace este Sánchez al que el Tribunal Constitucional acaba de vapulear.

Con una sentencia que deja en evidencia el ‘estado de alarma de Sánchez y sus confinamientos inconstitucionales. Sentencia que, digan lo que digan las tres anti democráticas ministras Robles, Llop y Belarra, es inamovible y ‘va a misa’ como se dice en el argot popular.

Sánchez: de Bambi a Mao
Rafael Bardají. https://gaceta.es 16 Julio 2021

Imagino que a Pedro Sánchez le sería repugnante citar a Hitler para prometernos un futuro esperanzador. Y, sin embargo, no tiene problema alguno en robarle un slogan a Mao, ese “gran salto adelante” que nos augura a los españoles. Salto adelante que en manos de Mao causó millones de muertos por hambre, el colapso de la economía china, un atraso social de décadas y que el propio régimen comunista chino acabara repudiándolo, junto con su también famosa “revolución cultural”, que sólo logró hacer de China un gran gulag. Zapatero citaba a Pocahontas en la ONU sin rubor alguno; Sánchez ha hecho suyo el libro rojo de Mao, ese librito hecho para agitarse en las manifestaciones de fervor por el gran líder, pero no para leerse.

No es de extrañar que, con tales bases, el gobierno social-comunista español se niegue a condenar la represión del régimen cubano sobre su propio pueblo, en pleno estallido por su libertad, ni que evite llamar a Cuba una dictadura. Equiparar el régimen cubano con la democracia española es la mejor evidencia de cómo concibe el socialismo español el futuro de nuestras instituciones y de nuestra vida: Un capitalismo totalitario a lo chino bajo un líder intocable, cínico y amoral como el cubano. Que no vengan luego las reclamaciones, porque está claro, clarísimo.

De los comunistas españoles, de Garzón a los Bardem, que quieren quedarse los chuletones para ellos (por no hablar de los coches oficiales, los jets y la sanidad y la educación privada), se puede esperar cualquier cosa. Pero Sánchez es el auténtico problema. No voy a traer de nuevo la letanía de maldades que ha cometido a lo largo de su vida, ahora lo que toca es echarles la culpa a los jóvenes de que no se pueda cumplir su cacareada victoria sobre el coronavirus. No hay medio que no nos machaque con la rápida propagación de la famosa variante Delta (o india) y con una creciente Incidencia Acumulada. Nadie nos dice que esa métrica se ha quedado obsoleta del todo y que, aunque ahora se cuantifican más y mejor los contagios entre adolescentes y jóvenes, los ingresos hospitalarios, la ocupación de las UCI, la gravedad de los pacientes y los fallecimientos, siguen descendiendo. En lugar de celebrar esta lenta pero inexorable salud de la pandemia gracias a la vacunación y la llamada inmunización de rebaño, que no permite tentaciones totalitarias, se elige seguir inoculando miedo, porque el miedo vuelve a los ciudadanos auténticos esclavos. Como en Cuba. En fin, si hoy hay más jóvenes contagiados, la culpa no es de ellos, sino de Sánchez. La estrategia, errónea desde mi punto de vista, de vacunación es obra suya; y el hecho de que España vaya por detrás en la vacunación de la franja más joven de edad, es su resultado. Pero con la complicidad del Ibex35 y su control de los medios de comunicación, no hay discurso alternativo capaz de frenar el discurso de este gobierno.

Leía hace nada el alborozo de una pareja ecolo al poder realizar en su furgoneta eléctrica el trayecto Bilbao-Gijón en tan sólo 12 horas, con dos paradas para recargar las baterías. Son 265 kilómetros, para quienes están menos familiarizados con la aún geografía española. Esto es, un viajecito de, digamos, algo más de 3 horas siendo estrictos con los límites de velocidad y sin necesidad de parar a poner gasolina o gasoil al vehículo. Como gran salto adelante en esta marcha hacia el terno progreso que la izquierda nos promete, es algo discutible, creo yo. Aunque es lo mismo que nuestro sonriente presidente Sánchez se suba al Falcon para ir de Torrejón a Gijón a presentar su proyecto de descarbonización de la economía. Y es que eso es el socialismo, aquí y en Cuba: vuelta a las carretas, cinismo y privilegios para unos pocos que se pegan la vida padre a costa del sudor y el dinero del resto. Igual en la democracia socialista de Cuba y Corea del Norte, que en la totalitaria de China o a la que vamos si no le ponemos fin al sueño del socialismo.

Estamos en guerra
Miquel Giménez. Vozpopuli 16 Julio 2021

No es una frase hecha. Y debemos actuar en consecuencia

La guerra es mala y bárbara, machadianamente hablando; es incitadora de la avaricia, la violencia y la injusticia, dijo Tucídides; bestia feroz, según Tito Livio, atentado contra el género humano, opinaba Plinio el Joven, en fin, el reinado del crimen como sentenciase Corneille. Es algo más: la muerte de la razón, de la verdad y de todo cuanto de bueno atesoramos los seres humanos. Añadiendo que la guerra supone el fracaso de cualquier civilización, una vez estallado el conflicto es menester defenderse. Pero nuestra sociedad permanece de brazos cruzados, ignorante, ante la guerra que nos asola como nación, como continente, como civilización. Es diabólicamente astuta. No en todos los lugares se manifiesta de la misma forma y virulencia. En Cuba o Venezuela hay muertos, heridos, encarcelados y torturados. Aquí, por fortuna, no. Pero es la misma, la guerra por la libertad.

Se reían de Ayuso cuando planteó que el dilema consistía en elegir entre comunismo o libertad. Atacó la médula del problema, señalando el cáncer que cada día se apodera un poco más de nuestro país. El totalitarismo se extiende entre nosotros y la gente permanece ausente del conflicto que libra España en esta hora suprema. Quienes solo conciben el poder como un instrumento al servicio de sus aspiraciones dictatoriales van sembrando de minas nuestra convivencia, torpedean lo que consideran un estorbo, dinamitan instituciones, asaltan a la bayoneta partidos que se les oponen. Es una guerra intelectual en la que las víctimas somos todos y que culminará cuando hayamos aceptado el ideario que nos sirven a cucharadas poco a poco, para que no se note, no sea que alguien se levante y grite basta ya.

Esa deconstrucción de la base de la sociedad más libre y próspera, la occidental, tiene en el gobierno español y sus aliados unos poderosísimos instrumentos que no desperdician la menor oportunidad. Cuartean la unidad territorial, el principio de igualdad entre todos los españoles, nuestra tradiciones, nuestras costumbres, nuestra religión, nuestro modelo familiar, nuestra relaciones sociales, incluso nuestro lenguaje. Esto último es singularmente importante, porque toda dictadura debe apoderarse de las palabras si quiere triunfar. Y aquí hay que reconocer que son listos. Llamar fascista a alguien de Vox equivale poco menos que calificarlo de monstruo, de asesino, de criminal, en suma, a estigmatizarlo; si, en cambio, llamamos comunista a alguien de Podemos nadie moverá una ceja, es más, se jactarán de ello aunque las dictaduras comunistas, puestos a contabilizar, hayan sido más terribles a la hora de exterminar a sus semejantes.

La batalla por las palabras, por el relato, por las definiciones, es un frente tan importante como cualquier otro. Tiene la ventaja de que ahí puede luchar cualquier persona de bien que tenga claras las ideas de libertad y democracia. Se trata de llamar a las cosas por su nombre, de oponerse firmemente al blanqueo del horror, de decir la verdad le pese a quien le pese. No es baladí. Como ejemplo, miren como se ha guardado de decir que Cuba es una dictadura el bando socialista del gobierno.

La palabra, expresión del pensamiento, es la más poderosa de las armas contra los que, retorciéndolas, pretenden que signifiquen otra cosa completamente opuesta a su auténtico significado. Digámoslo, pues, sin ambages: el gobierno social-comunista ha conculcado la Constitución con el estado de alarma, ha mentido, ha prevaricado, se ha aprovechado de sus compatriotas en el momento más grave de nuestra historia reciente, nos ha vendido a los enemigos de la democracia por mantenerse en sus poltronas, carece de la más mínima moral y es totalmente incapaz política e intelectual hablando. Dejen a un lado los fascismos o los machismos, los elles o ellas, el federalismo o la confederación. Lo dicho es lo que debe presidir el relato actual y no debemos apartarnos de ello ni un milímetro. Primero, porque es verdad; segundo, porque hay que ganar la batalla de las palabras si queremos vencer esta guerra que no podemos permitirnos el lujo de perder.

Lo dice la Biblia: al principio, fue el Verbo.

VOX censura los expedientes a Hungría y a Polonia: ‘La UE sigue su camino hacia el precipicio’
POR NO SOMETERSE AL LOBBY LGTBI
https://gaceta.es/ 16 Julio 2021

El jefe de la Delegación de VOX en el Parlamento Europeo, Jorge Buxadé, ha señalado que la Unión Europea «sigue su camino hacia el precipicio» después de que Bruselas haya iniciado los expedientes sancionadores contra Hungría y Polonia por promover leyes que se oponen al lobby LGTBI.

Así, Jorge Buxadé ha afirmado a través de la red social Twitter que son «acciones ilegales» que «no tienen fundamento jurídico en los Tratados» y basadas «en una falsificación de los hechos». «No respetan la democracia, la soberanía nacional, ni el sentido común. Son lobistas», ha añadido.

En este sentido, VOX censura que la UE «se atreva» a dar lecciones de democracia, Estado de Derecho y derechos humanos a Hungría y a Polonia, países que vencieron el terror comunista, y exige que «ponga fin a sus injerencias diarias en la soberanía de los Estados miembro».

Así, la formación censura «el linchamiento y el intento de humillación pública a dos países que se resisten a tragar con la agenda ideológica de los lobbies que controlan Bruselas».

VOX ya se opuso la pasada semana al informe que exigía a la Comisión Europea la aplicación de las nuevas normas que condicionan la recepción de fondos de reconstrucción europeos a «respetar el Estado de Derecho», unas reglas pendientes de evaluación por parte del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE), puesto que Hungría y Polonia pidieron su anulación alegando que el reglamento carecía de base jurídica e interfería en competencias que son propias de los Estados miembro.

La UE ha tomado la decisión contra Hungría por la norma que impone penas más duras para pedófilos y prohíbe la propaganda LGTBI en las escuelas, y contra Polonia por decretar «zonas sin ideología LGTBI«.

Cabe señalar que el procedimiento de infracción arranca con el envío de una carta de emplazamiento que detalla las razones de Bruselas a las autoridades nacionales y les da un plazo de dos meses «para enmendar la situación». Además, los expedientes sancionadores prevén una segunda etapa de diálogo si no se resuelve el conflicto en esta primera fase y, en última instancia, el Ejecutivo comunitario puede elevar los casos ante el TJUE.

Borja Cardelús: «Una ‘vox hispana’ sonaría atronadoramente en el mundo»
Javier Villamor Cantera. https://rebelionenlagranja.com 16 Julio 2021

Charlamos con Borja Cardelús, reconocido escritor y defensor de la Hispanidad. Fue presidente del Patronato de Doñana, donde entendió la importancia de las marismas del Guadalquivir en el modelo de conquista y vida rural del Nuevo Mundo. Desde ese momento, no ha parado de trabajar para hacer frente a lo que conocemos como «leyenda negra».
Ha vuelto a la carga contra la leyenda negra con su nueva obra América Hispánica en la que recoge el enriquecimiento entre dos mundos hasta entonces desconocidos, la importancia de España en el Pacífico y el origen hispano de Estados Unidos. ¿Qué le motivó en esta ocasión?

Sinceramente, los ataques furibundos que están acaeciendo y yendo contra España y su legado. Ataques injustísimos reveladores de una tremenda ignorancia y una maldad muy grandes.

Ya había escrito varios libros en los últimos años sobre esto y he decidido recopilarlos todos para recoger toda la esencia de lo que somos y de lo que son.

En América hispánica está toda la obra de España en el Nuevo Mundo, una civilización que se creó de 600 millones de personas. Por otro lado, el legado de España en Estados Unidos es importantísimo porque el país, en gran parte, fue una provincia de España durante tres siglos. La exploración del Pacífico, más allá de la vuelta al mundo (que también) y, como no, las leyes de Indias, que son las que a la postre consiguen que sobrevivan las razas indias hasta hoy. Si hubieran entrado otras naciones, las razas indias se hubieran extinguido. Se han salvado gracias a las leyes de Indias.

Parece que el momento no puede ser más oportuno viendo lo que está ocurriendo por toda América. Esa ola de revisionismo histórico mal entendido contra la herencia hispánica. Podríamos llamarlo, según la jerga actual, “hispanofobia”.

Por una parte, me produce gran sorpresa porque muchos de los que están protestando -el movimiento indigenista radical- son descendientes de aquellos indígenas que fueron salvados por España con sus misiones, que los capacitaron para vivir en el mundo occidental y que, gracias a ellos, cuando los angloamericanos avanzan sobre el oeste, una vez que se marcha España, esos indios ya están capacitados (guerreros, campesinos, ganaderos, carpinteros) se pueden incorporan a la civilización occidental a pesar de que los norteamericanos les quitan las tierras y, así, su medio de subsistencia.

Gracias a España y las misiones pueden sobrevivir hasta hoy. Estos indigenistas están atacando a quienes salvaron a sus ancestros.

Es curioso: estamos viendo cómo atacan a la historia española pero se omite de facto la presencia durante los dos últimos siglos anglosajona y francesa.

Si tomamos de ejemplo a los Estados Unidos, cuando España e Inglaterra llegan a este territorio hay un millón de indios. Cuando salen, 150 años después, quedan 500.000. Todos en las zonas de las misiones españolas en el oeste. Cero en la parte inglesa, fueron exterminados tras protestar por el robo de sus tierras.

Pero es que lo que ocurre después de tres siglos de paz basados en un crecimiento lento cuyo eje principal era la tierra, es asombroso porque Iberoamérica entra en un torbellino de conflictos de toda clase. Se produce una triple alianza terrible que son las compañías inglesas, los criollos ricos (la élite) y los políticos corruptos. Esa alianza empieza a desvalijar a América pero no solamente de la plata, sino también el cromo, el zinc, el petróleo, el manganeso, el níquel… durante 200 años. Hoy, una sola empresa saca más metales que lo que sacó España en tres siglos de presencia allí.

Por otra parte, se desmiembra América. Una unidad que era territorial, geográfica, política, cultural, religiosa y lingüística se fragmenta en 20 naciones, precisamente por esa alianza y sobre todo por Inglaterra a la que le convenía separar y fragmentar. Iberoamérica pasa, así, a ser una colonia inglesa. Y, además, en lo político, empiezan las guerras civiles, revoluciones, pérdidas de territorios, masacres y extinción de indios como los tehuelches, los pampas de Sudamérica, o los yaqui de México que son esclavizados, se suprimen las leyes de Indias. Mención aparte el trato al Amazonas… es un todo. América entra en un caos y, sin embargo, eso que ha durado dos siglos, esas desgracias se siguen imputando a España cuando la época española de tres siglos fue de una tranquilidad y prosperidad asombrosas.

Ha hecho referencia al término pax hispana, que nada tiene que ver con la pax romana…

Se le parece en un sentido: España “romanizó” América. Trasladó la cultura grecorromana y el cristianismo a este continente, y fue una época de paz. Pero hizo algo que no pudo Roma: no se mezcló, no tuvo gente para hibridarse.

España sí la tuvo, envió contingentes humanos que se mezcló con los nativos y crearon una civilización nueva de sangre mestiza que suman 600 millones de personas y que tiene unos valores muy superiores a los que preconiza la civilización anglosajona mercantil y comercial que llegó luego. Los valores hispanos están ahí, están esperando, subsisten, y son los verdaderos como pronto se verá. No faltará mucho.

Me refería, en particular, a lo de pax romana como la “ausencia del adversario” aunque fuera exterminándolo. Bien cierto es que hubo matanzas, fue una conquista, pero no como lo pintan algunos.

Absolutamente nada. Mire, de cada 100 nativos muertos en América, 99 lo fueron por los virus europeos (el sarampión, la gripe, la tos ferina) y uno por acciones de armas. Esta es la realidad. España no fue a conquistar de manera violenta. España fue a poblar y a evangelizar, a crear una prolongación de sí misma en esos nuevos territorios. Una cosa muy distinta a otros países.

Los ingleses fueron a hacer colonias, es decir, a aprovecharse de los recursos y ni siquiera contaron con los indios como mano de obra. Simplemente les quitaron las tierras y, por consiguiente, luego les exterminaron.

Portugal, no digamos, lo que hizo fue importar mano de obra esclava y llenar Brasil de población africana, fue un país esclavista. Holanda, otro tanto con su interés mercantil. Lo mismo puede decirse de Francia: allá donde estuvo en el Nuevo Mundo alcoholizó a los indios y los armó contra España.

Queda claro que cualquier otro país hubiera sido enormemente negativo para la población nativa excepto España que, además de considerar al indio no esclavo, sino vasallo, lo capacitó, le formó profesionalmente en las misiones y, además, sembró América de universidades, templos, hospitales, ciudades… es decir, una labor pobladora, no colonizadora. Nunca fueron colonias los dominios españoles en América, fueron provincias, la prolongación de España. No es baladí que Hernán Cortés bautizara a México como Nueva España.

Estos ataques contra España como chivo expiatorio me recuerdan al elefante en la habitación. Hay un elemento presente del que nadie habla que podemos señalar como la masonería. Clara y llanamente. ¿Qué papel jugó la masonería en todo el proceso de disolución del imperio?

La masonería juega un papel relevante en el momento de la independencia de las repúblicas iberoamericanas. De entrada, acabó con el gran sueño de Bolívar, que quería ser presidente heredando lo que era el imperio español que abarcaba desde Colorado hasta la tierra de fuego, pero la masonería, a través de las logias primero inglesas, y luego de las sucursales hispanoamericanas, se encargaron de revolver el ambiente y de incitar la ambición de los políticos locales que quisieron ser presidentes de su pequeño territorio antes que considerar una gran unidad que era la hispana.

La masonería tuvo un papel relevante en todo esto, oscuro. El propio Bolívar fue masón, también lo fue San Martín, Belgrano, Miranda… digamos los prohombres llamados “libertadores” que en realidad hicieron un flaquísimo servicio al pueblo americano. Llamar “libertador” a Simón Bolívar es un eufemismo tremendo. Esos “libertadores” condenaron a América, no la liberaron, les quitaron la paz española que había durado tantos siglos.

Usted ha dedicado prácticamente toda su vida profesional a la defensa y promoción de la Hispanidad. ¿Ha merecido la pena?

Trabajé también una buena parte en defensa de la naturaleza y el medio ambiente, pero cuando fui presidente del Parque Nacional de Doñana, vi el papel tan importante que habían jugado las marismas del Guadalquivir en la conquista rural de América. Todo el mundo, por ejemplo, del western norteamericano que difunde Hollywood como propio, es el modelo español de las marismas del Guadalquivir, el modelo ecuestre y ganadero. Digamos que ahí empecé a enamorarme de América y cuando hice una serie llamada “De polo a polo” por todo el continente americano, me dejé arrastrar por toda la naturaleza sobrecogedora de América y empecé a profundizar en la historia.

Me di cuenta de cuán falsa era la leyenda negra, cuan oculta estaba la verdad. Desde entonces empecé a publicar libros. No sé si merecerá la pena, pero es una labor imprescindible. Si a un árbol se le quitan las raíces, pronto le abatirá el viento. Eso está claro, ¿no? La historia, el legado de un país son sus raíces. Últimamente se está intentando quitar las raíces a un país como España que es el que más ha contribuido a la humanidad hasta la llegada de Estados Unidos.

España, durante 500 años, es la que impulsa a Europa a través de lo que trae de América, le impulsa una hegemonía que ha durado hasta el control de Estados Unidos y, en breve, de China en la órbita del Pacífico que también fue española.

A partir del siglo XIX, España empieza a perder territorio. Primero fueron las Américas, luego fue Cuba, luego África y seguimos en ese proceso. Por eso es imprescindible aflorar la verdad, hacer que surja. Y, sobre todo, mantener la llama de España y de la Hispanidad. Eso es lo que pretendo hacer. Si es útil o no, no lo sé, pero este libro, ‘América hispánica’, que compendia todas las publicaciones mías sobre España, lo considero importantísimo porque ahí está toda la obra de España, todo el cimiento. A mi no me queda mucho por hacer, pero deseo que otras generaciones lo cojan.

Este movimiento antiespañol que hay en Iberoamérica y en Estados Unidos de ataque a estatuas y demás también está sirviendo para despertar a muchas gentes que están adormecidas, que están influidas por las falsedades de la leyenda negra y que puede ayudar a despertarles del engaño de doscientos años. La verdad estuvo en la paz española.

Ha hecho referencia al proceso de disolución continua y España parece que está más cerca que nunca de esa disolución definitiva. ¿Cómo valora la situación política actual?

Lo veo mal, porque si no hay un despertar cultural, de las empresas y del Estado sobre todo en el sentido en que hay que despertar la esencia de España con todos sus valores pues evidente los españoles carecen de sus raíces históricas que les haría enorgullecerse de lo que son. No hay otro país europeo en el que ocurra algo semejante. En Francia, Napoleón es un héroe, incluso en Italia Mussolini, no digamos la historia de Inglaterra para ellos… pero todos estos países han alimentado generación tras generación su historia a través del cine, de la TV… Yo hice algo en TV pero no tuve tiempo, no tuve ocasión de culminar la obra que yo pensaba seguir desde la naturaleza a la Hispanidad, pero eso es lo que hay que hacer.

Es necesario un impulso de todos los campos para ponerse manos a la obra. Primero, difundir que la leyenda negra es algo faso, que nos está haciendo muchísimo daño y, después de ahí, lo mucho y bueno que ha hecho España en pro de la Hispanidad: la creación de una civilización, de la segunda lengua más hablada del mundo, la evangelización de América, la creación de los Derecho Humanos en el siglo XVI en Salamanca (España se adelanta en varios siglos a la doctrina social de la Iglesia). Todo eso no se sabe. Un monumento humano como la misión española merecería ser patrimonio de la humanidad. Pero no ha hecho nada España y sigue sin hacerlo.

Hay, sin duda, un nuevo impulso para reforzar la Hispanidad y la defensa de su historia. ¿Se está fraguando un “Renacimiento hispano”, por así decirlo?

Creo que sí. El ejemplo es el estado de Nuevo México en Estados Unidos. Es el más español, el territorio más español de todas las Españas, incluida esta. ¿Y por qué? Porque están envueltos en otra civilización que es la anglosajona. Hay dos grandes civilizaciones en occidente: la anglosajona y la hispánica.

Precisamente por eso, se aferran a las raíces hispanas frente a la civilización envolvente. Este movimiento que está ocurriendo en Hispanoamérica está revolviendo el charco. Está descubriendo a los hispanos que se dejaban llevar por la leyenda negra que hay otros enemigos: los indigenistas, la extrema izquierda… Estos están atacando al criollismo que es la esencia de lo hispano. Los que viven allí están siendo atacados a pesar de estar presentes desde hace 5 siglos.

¿Este “renacer hispano”, si fuera acompañado de un apoyo político, serviría para ver un cambio en la región?

Está es la raíz de la división producida en el siglo XIX por Inglaterra para dominar. ¿Qué hubiera pasado si en vez de ser 19 o 20 repúblicas hubiera sido una sola voz con España desde la Patagonia hasta Colorado? Sería una vox hispana que sonaría atronadoramente en el mundo con muchísima fuerza. Esto no interesaba entonces y tampoco ahora por motivos políticos, religiosos y económicos.

¿Y cuál ha sido la manera de acallar esa voz? La leyenda negra que se ha encargado de convencernos del genocidio, de la destrucción de culturas, etc. Este movimiento no es solo un tema cultural, sino también de geopolítica. De volver al mundo hispano unido. De volver esa voz, sería algo realmente importante para España y para todos los países que sumamos más de 600 millones de personas.

Borja Cardelús, muchísimas gracias por su tiempo y nuestros mejores deseos en la promoción de su nuevo libro.
Gracias a ustedes.

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Si Sánchez denigra al Tribunal Constitucional, denigra también la democracia
La escalada del Gobierno contra la separación de poderes y la independencia de la Justicia alcanza su clímax y supone una amenaza objetiva contra el Estado de Derecho.
Editorial ESdiario  16 Julio 2021

El Gobierno de España ha proseguido en su escalada de críticas a la última instancia judicial que le quedaba por estigmatizar y la más simbólica de todas ellas: el Tribunal Constitucional, atacado durante dos días ya por declarar ilegal el primer estado de alarma, aprobado en marzo, en lo referente al confinamiento total de la población.

Si el primer día fue la ministra de Justicia, Pilar Llop, quien repudió la sentencia; ayer fue la ministra de Defensa y jueza en excedencia, Margarita Robles, que acusó al Constitucional de actuar con “elucubraciones doctrinales” para tomar una decisión a su entender injusta.

El Gobierno, lejos de rectificar y disculparse, entiende que tenía derecho a confinar a los ciudadanos y cerrar España de facto durante 98 días de cualquier forma, despreciando el criterio del Constitucional, que no critica lo que se hizo, sino cómo se hizo: con un estado de alarma en lugar de con un estado de excepción, necesario para suspender derechos fundamentales como el de movilidad y a la vez más adecuado para mantener un control más elevado de la acción del Ejecutivo.

Sánchez anuló derechos fundamentales con un estado de alarma inconstitucional
El fallo del Constitucional obedece a razones jurídicas muy precisas y no atiende a razones ideológicas, como demuestra la división de los magistrados en el voto: entre los cinco que votaron a favor del Gobierno figura Andrés Ollero, exdiputado del PP y propuesto por éste para el Alto Tribunal.
Sánchez tapa las consecuencias políticas de su ilegalidad aumentando la presión contra la separación de poderes

Con estas presiones, que incluyen las previas de la entonces vicepresidenta Carmen Calvo a la magistrada Encarnación Roca para que votara a favor del Estado de Alarma, el Gobierno corona la mayor invasión a la separación de poderes que se recuerda desde 1978.

Regresión democrática
En tres años ha colonizado la Abogacía del Estado y la Fiscalía General; ha invalidado con indultos la sentencia más relevante del Tribunal Supremo y ha intentado asaltar y paralizar el Consejo General del Poder Judicial para adaptarlo a sus necesidades, con advertencias incluso de la Unión Europea.

Se trata de una escalada inaceptable que socava los pilares del Estado de Derecho y denota una inquietante deriva antidemocrática que conviene no infravalorar: todo lo que parecía increíble hace tres años, como el sometimiento al independentismo, la subordinación a Podemos o los pactos con Bildu, ha terminado también por suceder.

Acercamiento de presos
Los 96 etarras con delitos de sangre acercados por Sánchez suman 295 asesinatos
Pelayo Barro. okdiario 16 Julio 2021

El fin de la dispersión de presos etarras que ha ejecutado el Gobierno de Pedro Sánchez lleva aparejada una sangrienta factura: la de las 295 personas que asesinaron los terroristas que han sido acercados desde que Sánchez llegó a La Moncloa en 2018. Son un total de 96 los pistoleros etarras que se han beneficiado pese a tener delitos de sangre.

Las cifras son demoledoras. Cada uno de esos etarras con asesinatos a sus espaldas que ya cumplen condena en el País Vasco -o en cárceles próximas- han matado, de media, a tres personas. Son los datos que maneja la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).

Los acercamientos, a día de hoy, ascienden a 251. De ellos se han beneficiado 201 etarras en total, ya que varios de ellos han recibido dobles traslados en apenas un año. En el País Vasco ya hay cerca de 70 terroristas, mientras que el resto está en prisiones de hasta 250 kilómetros de distancia -salvo algunas excepciones que continúan en cárceles de Madrid-.

Además, el Gobierno ha comenzado a abrir las celdas para permitir permisos de salida a los terroristas presos. Ya ha concedido un total de 23 terceros grados, 7 de ellos a presos con delitos de sangre. Seis de esos terceros grados se han convertido en libertad condicional, pudiendo los presos regresar a sus pueblos y siendo recibidos por todo lo alto.

Fin de la dispersión
«Ya no necesitamos autobuses». Así han celebrado recientemente desde el colectivo de presos etarras el fin de la dispersión de presos etarras, que ya ha vaciado de terroristas las cárceles del sur de la Península. Las más lejanas al País Vasco y a las que se enviaba a los etarras que se negaban a condenar la violencia o se resistían a colaborar con la justicia para esclarecer los crímenes de la banda.

De esa forma, prisiones como El Puerto y Algeciras (Cádiz), Sevilla o Huelva, históricos centros penitenciarios donde cumplían condena algunos de los terroristas más sanguinarios de la banda ya no tienen entre sus internos a ningún etarra. Entre los acercados en los últimos meses está, por ejemplo, Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, asesino de Miguel Ángel Blanco y uno de los rostros más reconocibles de ETA. Además de Andalucía, también Castilla-La Mancha, Murcia, Extremadura y Comunidad Valenciana están libres de presos etarras.

«La política de dispersión ya es historia. Con los movimientos de los últimos meses, el Gobierno del Señor Sánchez la ha dado por aniquilada», asegura la AVT. «Todo apunta a que el siguiente paso del Gobierno en materia penitenciaria será que todos los presos acaben en cárceles del País Vasco, con acceso a permisos y progresiones a tercer grado que abran la puerta a la libertad condicional. No se equivoquen, estos traslados son más que un simple cambio de prisión, son el primer paso para acortar la estancia en prisión de los terroristas presos», apuntalan.

Las víctimas se plantan ante Sánchez
Toda esta política de acercamientos y el fin de la dispersión, contrapartida del Ejecutivo de PSOE y Podemos a cambio del apoyo parlamentario de EH Bildu, ha soliviantado a las víctimas del terrorismo. De hecho, el pasado mes de junio declinaron participar en un acto organizado por el Gobierno en el Congreso de recuerdo a las víctimas del terrorismo.

Las organizaciones de víctimas señalaron el «ejercicio de cinismo» del Gobierno a la hora de realizar este homenaje en una institución en la que tiene representación EH Bildu, «herederos del brazo político de ETA» y uno de los partidos sobre los que se cimentó la investidura de Pedro Sánchez y al posterior aprobación de los Presupuestos Generales del Estado.
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