Recortes de Prensa Miércoles 29 Julio 2026
Guerra de Ucrania – Día 1616. Jul 28,
2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 29
Julio 2026
La última jornada de guerra en Ucrania ha estado protagonizada, sin duda, por la reunión de Zelenski y Trump, de la que el ucraniano ha salido, a diferencia de otras ocasiones, con un buen sabor de boca. Zelenski, además, se ha visto también con directivos de la empresa Lockheed Martin, con los que ha negociado un acuerdo parecido al logrado anteriormente con Raytheon en relación con los Patriot. El ucraniano, que ha tenido tiempo para verse con su homólogo finlandés, tenía su otra cita más relevante del día con los senadores estadounidenses, que finalmente han votado a favor de lo que se ha denominado como «Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026«, la cual contempla sanciones contra responsables políticos, oligarcas, familiares, bancos e instituciones financieras rusas, así como contra personas y empresas relacionadas con la denominada «flota en la sombra». Más allá de esto, en una jornada relativamente tranquila en términos de «guerra de salvas» y mientras la situación sigue degradándose para las AFU en Kupyansk, Siversk o Konstyantynivka, han sido también noticia los recientes acuerdos con Japón o Alemania, así como un rebaje en la tensión entre Ucrania e Irán después de los incidentes e intercambios de acusaciones de los últimos días.
Las últimas jornadas están resultando ciertamente atípicas. Rusia ha seguido lanzando drones de larga distancia, en su mayoría de la familia Shahed, contra el interior de Ucrania. También, como hemos ido viendo, algunos misiles. Sin embargo, no se ha producido un ataque masivo salvo por la última acción sobre Kiev, días atrás.
Entre los días 27 y 28, por ejemplo, la Federación Rusa habría empleado 131 drones de ataque, afirmando desde Ucrania que sus defensas aéreas y sus «cazadores de Shahed» habrían derribado o neutralizado 107 de ellos. Posteriormente, entre el 28 y el 29 la cifra se habría reducido a 80 aparatos, de los que Ucrania asegura haber derribado o neutralizado 65. Cifras de lanzamientos relativamente bajas y que, además, por alguna razón parecen tender a dejar fuera del recuento algunos de los misiles que se tiene constancia que Rusia ha utilizado.
En cualquier caso, lo relevante no son tanto las cifras (Rusia parece haber alcanzado un tope en la producción mensual de Geran y además estaría centrada en el nuevo Geran-4 a reacción, cada vez más común, además de haber dejado de recibir envíos desde Irán, claro está), como la nueva orientación en su uso, más concentrado que antaño en la electricidad, las estaciones de servicio y la navegación civil. Un cambio de estrategia palpable que está por ver si se mantiene durante el resto del verano y el otoño o si va virando como en ejercicios anteriores para centrarse más en las infraestructuras energéticas y eléctricas y en cubrir una mayor parte de Ucrania, ya que últimamente se han concentrado sobre todo en Odesa, Kiev y Zaporiyia.
Dicho esto, en las últimas 24 horas tenemos constancia de ataques rusos contra Mykolaiv, donde habrían sido varias las explosiones. También contra Járkov, en donde se ha podido ver un enorme incendio tras el impacto de uno o varios drones de ataque rusos y donde se han registrado daños en una vivienda, contabilizándose dos heridos al menos. En la región de Odesa, por su parte, cerca de la costa ha sido alcanzado un nuevo buque mercante.
Las bombas planeadoras y los drones tácticos, por supuesto, también han seguido utilizándose. Así, por ejemplo, uno de estos últimos ha dejado cuatro heridos en Nedryhailivk, en la región de Sumy. Además de todo esto, un coche bomba hizo explosión en la ciudad de Odesa, en un atentado que ha causado la muerte a una persona.
En cuanto a Ucrania, aunque han seguido también con su campaña de ataques contra intereses rusos, la actividad parece haber sido mucho menor que durante la jornada previa. Eso sí, las Fuerzas Armadas de este país han confirmado la autoría del reciente ataque contra un depósito de petróleo en Prioritet, en la región de Udmurtia.
Además, se ha tenido noticia, ya durante la madrugada del día 29, de un ataque ucraniano contra un nuevo centro de distribución de Wildberries, que ha sufrido daños catastróficos, en este caso en Riazán.
Por otra parte, canales de Telegram informaban de un nuevo apagón en la localidad de Kerch, junto al estrecho del mismo nombre, lo que apunta a nuevos ataques contra subestaciones en la península de Crimea.
En cuanto a la actividad sobre el frente, mientras se habla del aparente éxito de algunas OPSEC ucranianas, sobre el reclutamiento en Rusia, sobre los cambios que ha vivido la guerra aérea, o sobre la veracidad o no de los informes de bajas, comenzamos el repaso de hoy por la región de Járkov, que Rusia emplea como sabemos para estirar las líneas ucranianas. Alló, se han registrado nuevos ataques tanto al noreste de Vovchansk como hacia el oeste de Staryi Khutor.
En el sector del Oskil, en Kupiansk después de días de relativa calma, al menos en términos de informaciones publicadas, se ha hablado nuevamente de la zona y de cómo Rusia, poco a poco, seguiría logrando avances, si bien por el momento sigue habiendo presencia ucraniana al este del río.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, continúa la tónica habitual de los últimos meses, con distintas incursiones rusas en este caso hacia localidades como Pershomarivka o Vasyutinske. La situación, sin duda es grave, lo que deja en manos de Drapatyi el ordenar una operación que permita restituir las líneas, antes de que ambas urbes sean no ya tomadas, sino completamente inhabitables, algo que por ahora no ha sucedido. Ahora bien, al norte de esta zona, en el sector de Limán, las cosas no pintan tan bien para Rusia como en Siversk, ya que las AFU siguen presionando contra el saliente, lo que podría restar al Ejército ruso un punto de apoyo fundamental de cara a avanzar sobre las dos grandes ciudades, que son su objetivo final.
En el sector de Konstyantynivka, algunas fuentes hablan de una intensa actividad artillera ucraniana, así como de avances rusos en zonas industriales al norte de la ciudad. Todo a la espera de ver si el nuevo mando de las AFU da la orden de retirada o si, por el contrario, deciden seguir combatiendo desde las escasas zonas del centro que todavía controlan (recordemos que hay múltiple presencia, pero muy dividida y aislada, y superada constantemente por las infiltraciones rusas). También estamos a la espera de ver, una vez el Ejército ruso tenga un control efectivo de las áreas céntricas, si las AFU van a ejercer una presión en los extremos de la urbe, como han venido haciendo en Pokrovsk y Myrhorad desde hace meses o si se van a retirar completamente a una línea más atrasada, priorizando el conservar vidas y jugando con el espacio para infligir más bajas a Rusia. En la zona, además, se habrían registrado avances rusos recientes en Chasiv Yar, lo que habría dado según algunos a Rusia el control de todo el distrito de Bahkmut después de, literalmente, años de enfrentamientos.
En dirección a Dobropillia, hay quien habla de incursiones rusas «sin precedentes» hacia el norte de esta localidad. Localidad que, como sabemos, es un punto fundamental en la defensa de Sloviansk y Kramatorsk desde el sur y que se presupone bien defendida por los ucranianos y con una alta concentración de tropas (siempre teniendo en cuenta las particulares del campo de batalla transparente y de la guerra drónica, claro).
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
Comenzamos el repaso a la actualidad internacional relacionada con la guerra de Ucrania en Washington, en donde Volodímir Zelenski mantuvo como se esperaba una reunión con Donald Trump en el Despacho Oval. El encuentro se celebró antes del funeral del senador republicano Lindsey Graham, fallecido el pasado 11 de julio y uno de los principales defensores de la asistencia estadounidense a Ucrania durante los últimos años, como sabemos. Ambos mandatarios abordaron la reactivación del proceso diplomático con Rusia y la aplicación del compromiso estadounidense de conceder a Ucrania licencias para producir misiles interceptores destinados a los sistemas Patriot, tema fundamental en el que se han producido avances.
Zelenski, muy optimista, agradeció a Trump el trabajo desarrollado para proteger a la población ucraniana y avanzar hacia el final de la guerra, además de trasladarle sus condolencias por la muerte de Graham. Los equipos de ambos países continuarán coordinando los detalles de los futuros contactos diplomáticos, sin que se haya anunciado en ningún caso la puesta en marcha de una nueva ronda de negociaciones con Rusia o una fecha concreta para reanudar las conversaciones trilaterales.
El presidente ucraniano explicó posteriormente que Trump había aceptado proporcionar las licencias necesarias para fabricar los interceptores Patriot. Kiev considera prioritario aumentar el número de sistemas y misiles capaces de derribar proyectiles balísticos, ya que dispone de medios nacionales para combatir los drones rusos e iraníes, pero continúa dependiendo de las capacidades occidentales frente a los ataques balísticos que, además, han ido en aumento en los últimos meses, como hemos visto. Zelenski planteó estas necesidades tanto durante su reunión en la Casa Blanca como en sus posteriores contactos con los senadores estadounidenses.
A lo largo de la jornada, que ha dado para mucho, ambos hablaron también sobre propuestas destinadas a intensificar los esfuerzos diplomáticos. Los enviados presidenciales estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner aceptaron realizar su primera visita conjunta a Ucrania desde que comenzaron sus gestiones entre Washington y Moscú, aunque todavía no se había fijado una fecha. La posibilidad de una nueva visita de Witkoff y Kushner a Moscú continuaba también sobre la mesa. Es más, fuentes rusas indicaron que el viaje podría producirse durante las próximas semanas, pero sin confirmar la existencia de una agenda concreta ni de acuerdos para celebrar nuevas reuniones con Putin.
En paralelo, Zelenski se reunió en Washington también con representantes de Lockheed Martin, compañía que participa en la fabricación de los misiles Patriot, además de producir sistemas como los HIMARS, los ATACMS y los cazas F-16. Las conversaciones estuvieron dedicadas a ampliar la cooperación, intercambiar tecnologías y encontrar fórmulas que permitan comenzar cuanto antes la producción conjunta de sistemas relacionados con la defensa aérea. Los equipos técnicos trabajan ya sobre propuestas concretas para la coproducción y el aumento de las capacidades ucranianas. Durante la jornada no se comunicaron los volúmenes previstos, el calendario industrial, la localización de las futuras instalaciones o el reparto de los derechos tecnológicos. La reunión se produjo pocos días después de los contactos mantenidos en Kiev con Raytheon sobre la posible fabricación conjunta de interceptores Patriot.
Zelenski, en un día de auténtica locura, mantuvo asimismo una reunión con el presidente finlandés, Alexander Stubb. Ambos intercambiaron información sobre sus respectivos contactos en Estados Unidos y examinaron las perspectivas actuales del proceso diplomático. Además, también abordaron la evolución de la economía rusa, las operaciones ucranianas de largo alcance y las necesidades de más y mejor defensa aérea, insistiendo Zelenski en que Ucrania necesita recibir misiles Patriot de manera continuada también ante el finlandés.
La otra cita relevante, empero, la tenía Zelenski en el Congreso estadounidense. Allí, el presidente ucraniano se reunió durante cerca de una hora con senadores de ambos partidos y asistió posteriormente a la votación que permitió superar el primer trámite del nuevo proyecto de sanciones contra Rusia. La moción de procedimiento fue aprobada por 86 votos frente a 12, coincidiendo con el funeral de Lindsey Graham, principal impulsor de la propuesta antes de su fallecimiento. El texto, rebautizado como «Lindsey O. Graham Sanctioning Russia and Iran Act of 2026«, contempla sanciones contra responsables políticos, oligarcas, familiares, bancos e instituciones financieras rusas, así como contra personas y empresas relacionadas con la denominada «flota en la sombra». También permitiría aplicar aranceles de hasta el 100 % a las mercancías procedentes de los cinco mayores compradores de petróleo y gas ruso y de los cinco países considerados principales facilitadores de la evasión de las sanciones. El asunto es relevante, pues las medidas secundarias podrían afectar especialmente a China y la India, además de a Japón y a determinados países europeos que continúan importando hidrocarburos rusos (algo especialmente relevante para España). Trump había solicitado que se añadiesen al proyecto nuevas facultades sancionadoras relacionadas con Irán y había manifestado su respaldo a la versión revisada. La propuesta, eso sí, todavía deberá superar nuevas votaciones en el Senado y ser remitida a la Cámara de Representantes, que no retomará plenamente su actividad hasta septiembre. A propósito, algunos legisladores demócratas, aunque favorables a aumentar la presión sobre Moscú, han expresado reservas sobre la amplitud de las facultades que el texto concedería a Trump para imponer o retirar aranceles y sobre el posible encarecimiento de las importaciones estadounidenses.
Desde Moscú, a donde nos movemos ahora, tenemos que el Kremlin afirmó que Washington no había solicitado una nueva conversación telefónica entre Trump y Putin. Dmitri Peskov sostuvo, además, que Estados Unidos no había abandonado por completo sus gestiones relacionadas con Ucrania, aunque consideró que la Administración estadounidense había pasado a conceder prioridad a otros asuntos internacionales.
En cuanto a la posibilidad de establecer una tregua aérea entre Rusia y Ucrania, una fuente diplomática rusa planteó dudas sobre los mecanismos de supervisión y las garantías de cumplimiento. Moscú cuestionó quién se encargaría de comprobar el respeto del acuerdo y qué garantías existirían para impedir que Ucrania continuase atacando objetivos dentro del territorio ruso. Peskov había calificado previamente las informaciones sobre esta propuesta como especulaciones periodísticas, al asegurar que el Kremlin no había recibido todavía un planteamiento formal. El portavoz ruso volvió además a acusar a Ucrania de ampliar geográficamente sus operaciones y defendió la continuación de la denominada «operación militar especial». Peskov relacionó esta afirmación con los ataques ucranianos de largo alcance contra objetivos situados en Rusia y con el reciente incidente protagonizado por un buque iraní en el mar Caspio.
Precisamente, la crisis diplomática entre Ucrania e Irán ha continuado dejando titulares durante la jornada. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, calificó el ataque contra el mercante iraní de «acto de agresión» y afirmó que ponía en riesgo la seguridad de los Estados ribereños del Caspio. Moscú respaldó la versión iraní de que el barco transportaba mercancías civiles desde Astracán y defendió que el mar Caspio permanezca libre de incidentes militares.
Ahora bien, volviendo sobre Ucrania, Andrii Sybiha y el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, mantuvieron una conversación telefónica para tratar de evitar una nueva escalada. Sybiha aseguró que las acciones ucranianas tienen como único objetivo defender al país de la agresión rusa y que Ucrania no pretende atacar a civiles, buques civiles o ciudadanos iraníes. También sostuvo que Rusia es responsable de las provocaciones y las víctimas derivadas de la guerra y reclamó a Teherán que deje de apoyar militarmente a Moscú. Araghchi afirmó que el responsable ucraniano le había transmitido que el ataque contra el mercante no había sido intencionado y que Kiev no buscaba aumentar las tensiones. Irán manifestó igualmente su voluntad de evitar una escalada, aunque consideró inaceptable cualquier ataque contra sus ciudadanos o intereses y reclamó una compensación completa por los daños y las pérdidas ocasionadas.
Por otro lado, siguiendo con Sybiha y sus subordinados, el Ministerio de Asuntos Exteriores ucraniano rechazó las acusaciones formuladas por el asesor de Seguridad Nacional iraquí, Qasim al-Aboudi. El responsable iraquí había afirmado que varios pequeños grupos detenidos en el país confesaron haber trabajado para Ucrania y haber participado en ataques contra instalaciones gubernamentales. Kiev calificó estas afirmaciones de infundadas y señaló que no se habían aportado pruebas ni utilizado previamente los canales diplomáticos para abordar la cuestión. Ucrania pidió a las autoridades iraquíes que eviten difundir acusaciones no respaldadas por información verificable y recordó que ambos países mantienen relaciones diplomáticas y mecanismos para intercambiar datos sobre posibles amenazas de seguridad. Durante la jornada no se anunció la apertura de una investigación bilateral ni la entrega por parte de Bagdad de documentación que sustentase las acusaciones.
Moviéndonos hasta Bielorrusia, la Oficina presidencial ucraniana pidió a la Fiscalía General que examine la posibilidad de iniciar un procedimiento penal contra Alexander Lukashenko. La actuación responde a una petición del Foro Democrático Bielorruso, organización opositora en el exilio que acusa al mandatario de complicidad en crímenes de guerra, genocidio y «terror de Estado». La organización vincula a Lukashenko con el apoyo prestado a la invasión rusa y con el traslado forzoso de al menos 2.442 menores ucranianos a Bielorrusia. Oleh Tatarov, alto responsable de la Oficina presidencial, remitió la solicitud a la Fiscalía para que adopte las medidas correspondientes en caso de encontrar fundamentos jurídicos. La decisión no implica que se haya abierto ya una causa penal. La Administración bielorrusa no había respondido públicamente a la iniciativa al cierre de la jornada. Lukashenko, eso sí, había defendido anteriormente que los menores trasladados a Bielorrusia se encontraban temporalmente en el país para recuperarse de las consecuencias de la guerra. Minsk permitió a Rusia utilizar territorio, bases e instalaciones militares bielorrusas durante la invasión a gran escala iniciada en febrero de 2022.
Toca hablar ahora de cooperación militar europea, pues Ucrania y Alemania acordaron seguir desarrollando una asociación defensiva a largo plazo. El ministro ucraniano de Defensa en funciones, Yevhenii Khmara, recibió al embajador alemán, Heiko Thoms, para abordar la asistencia militar, el desarrollo de capacidades conjuntas y el intercambio de experiencia y soluciones probadas en el campo de batalla. Khmara expuso las necesidades actuales de las Fuerzas Armadas y reclamó una aceleración de los suministros de misiles interceptores capaces de hacer frente a amenazas balísticas. Ucrania ofreció compartir con Alemania su experiencia de combate, datos operativos y conocimientos relacionados con la guerra contemporánea, dentro de una cooperación concebida para continuar durante los próximos años.
En cuanto a la cooperación con Japón, representantes ucranianos y de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional abordaron nuevos proyectos de desminado humanitario, recuperación de tierras y desarrollo tecnológico. Las conversaciones incluyeron un programa piloto en el distrito de Izium para identificar las zonas contaminadas prioritarias, evaluar la seguridad del suelo y facilitar el retorno de los terrenos agrícolas a la actividad económica. Los dos países estudian también la utilización de inteligencia artificial para evaluar los daños en edificios y la ampliación del sistema GRIT, que combina datos sobre desminado, infraestructuras dañadas y condiciones socioeconómicas. La cooperación contempla la creación de capacidades permanentes para analizar el estado de los suelos después de la retirada de minas y restos explosivos.
Finalizamos hoy el informe con el cuarto aniversario de la muerte de prisioneros de guerra ucranianos en la colonia penitenciaria de Olenivka, situada en territorio ocupado de la región de Donetsk. Kiev reclamó un aumento de la presión política, diplomática y sancionadora sobre Rusia, además del empleo de los mecanismos jurídicos internacionales disponibles para investigar los hechos y determinar las responsabilidades. Es más, Ucrania pidió a la Corte Penal Internacional, a las instituciones judiciales internacionales y a las autoridades nacionales que continúen investigando tanto a los autores directos como a quienes ordenaron o encubrieron lo ocurrido durante la noche del 28 al 29 de julio de 2022. También reclamó acceso sin restricciones para las organizaciones humanitarias a los lugares en los que Rusia mantiene a prisioneros de guerra y civiles ucranianos. Kiev reiteró igualmente su petición para que otros Estados se incorporen al Tribunal Especial para el Crimen de Agresión contra Ucrania y situó entre sus prioridades la devolución de todos los prisioneros de guerra, civiles detenidos, deportados y ciudadanos trasladados por la fuerza. Rusia mantiene una versión diferente sobre la explosión de Olenivka y ha atribuido las muertes a un ataque ucraniano, acusación rechazada por Kiev.
crece la tensión
EEUU
frustra un ataque iraní y lanza una ofensiva sorpresa con Arabia
Saudí en Irak
Estados Unidos y Arabia Saudí han
anunciado que han llevado a cabo ataques aéreos conjuntos contra
milicias afines a Irán en Irak
M. R. el confidencial. 29
Julio 2026
Los días de tregua han terminado. El Ejército estadounidense ha afirmado haber frustrado un ataque con misiles iraníes y, paralelamente, ha colaborado con las fuerzas de Arabia Saudí para atacar objetivos en Irak que las milicias respaldadas por Teherán han utilizado para lanzar una ofensiva en los últimos días.
Washington aseguró que Irán intentó llevar a cabo un ataque sorpresa con misiles balísticos contra las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio. El objetivo de Irán era una base estadounidense en Jordania, según declaraciones de un funcionario estadounidense citadas por Axios. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) afirmó que todos los misiles iraníes lanzados el martes fueron interceptados, y Estados Unidos advirtió que cualquier ataque adicional contra las tropas estadounidenses o la infraestructura energética de Arabia Saudita desencadenaría ataques en represalia.
Las acciones militares se produjeron tras varios días sin enfrentamientos armados a gran escala entre Estados Unidos e Irán. Sin embargo, Arabia Saudí sufrió decenas de ataques con drones contra sus instalaciones petroleras esta semana. Además, la milicia hutí, aliada de Irán en Yemen, anunció el martes el lanzamiento de misiles contra un petrolero saudí, en su último ataque desde que anunció el bloqueo de la navegación saudí en el mar Rojo.
El Comando Central de Estados Unidos informó que fuerzas estadounidenses y saudíes llevaron a cabo ataques la madrugada del miércoles contra grupos afines a Irán en el este de Irak. Los ataques fueron en respuesta a más de 30 ataques con drones en las últimas 72 horas, después de que la Guardia Revolucionaria ordenara a esos grupos atacar a las fuerzas estadounidenses y la infraestructura energética saudí, según indicó el Comando Central.
Por su parte, Arabia Saudí afirmó haber lanzado los ataques después de que milicias respaldadas por Irán en Irak atacaran instalaciones petroleras saudíes. "El Reino (de Arabia Saudí) afirma que no busca una escalada, pero que responderá a cualquier agresión en su contra", afirmó el Ministerio de Defensa saudí en un comunicado.
Las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) de Irak aseguraron que "varios de sus miembros" han muerto y han resultado heridos en la ofensiva. "Esta mañana, varias sedes oficiales de las Fuerzas de Movilización Popular en diversas partes de Irak fueron blanco de ataques terroristas perpetrados por fuerzas estadounidenses y saudíes", indicaron las FMP, compuestas por varias formaciones armadas chiíes proiraníes, en un comunicado.
"Consideramos este ataque una escalada sumamente peligrosa, una violación de la soberanía iraquí y un atentado contra sus instituciones de seguridad oficiales. Afirmamos que las autoridades competentes están monitoreando la situación sobre el terreno, mientras continúa el proceso de evaluación de víctimas y daños", añade el texto.
La intervención de Arabia Saudí en el conflicto es inusual. Desde que empezó la guerra a finales de febrero, ha evitado convertirse en una parte activa del conflicto, aunque ha lanzado ataques secretos contra Irán en represalia por la ofensiva de Teherán en el reino, según altos funcionarios estadounidenses. El gobierno saudí no ha reconocido esos ataques.
En otro comunicado, la Guardia Revolucionaria iraní declaró en un comunicado aparte que sus fuerzas atacaron a tres petroleros que ignoraron sus advertencias en el estrecho de Ormuz y continuaron por una ruta "ilegal".
Arabia
Saudí entra en la guerra y lanza un ataque coordinado con EE UU
contra milicias proiraníes en Iraq
La operación es
una respuesta a los ataques con drones contra las infraestructuras
petroleras saudíes. Las milicias del FMP han reportado al menos 20
muertos en los bombardeos
Jara Atienza. la razon. 29
Julio 2026
Estados Unidos y Arabia Saudí han llevado a cabo un ataque conjunto durante la madrugada de este miércoles contra milicias respaldadas por Irán en Irak. Se trata de la primera vez que la gran potencia suní, hasta ahora reacia a intervenir directamente —o, al menos, de forma pública, ya que algunos informes sostienen que podría haber lanzado ataques en secreto e incluso haber presionado a Donald Trump para seguir con su campaña contra los iraníes— se suma de manera abierta al conflicto entre Washington y Teherán, iniciado el pasado 28 de febrero. La ofensiva se produce, además, tras varios días sin enfrentamientos directos entre ambos bandos, en medio de una nueva ronda de negociaciones.
A primera hora de la mañana, el Mando Central de EE UU (el CENTCOM) informó, a través de un comunicado publicado en la red social X, de que fuerzas estadounidenses y saudíes habían atacado a grupos proxy iraníes en el este de Irak. En concreto, los bombardeos iban dirigidos contra las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) de Irak, milicia leal al régimen de los ayatolás. Según el CENTCOM, que supervisa los movimientos estadounidenses en Oriente Medio, la operación es una respuesta a los más de 30 ataques con drones registrados en las últimas 72 horas, después de que la Guardia Revolucionaria iraní ordenara a esos grupos atacar "las fuerzas estadounidenses y la infraestructura energética saudí".
Poco después, el reino saudí confirmó su participación y aseguró que la decisión respondía a los ataques contra sus instalaciones petroleras. El Ministerio de Asuntos Exteriores saudí, en un comunicado difundido por los medios estatales, afirmó que el país no buscaba "una escalada del conflicto" y aseguró que se trata de una operación de "autodefensa" amparada por el derecho internacional, informa el canal de noticias árabe "Albarabiya".
Por su parte, las Fuerzas de Movilización Popular de Irak aseguraron que 20 de sus militantes murieron y 32 resultaron heridos en los bombardeos contra varias de sus bases. "Esta mañana, varias sedes oficiales de las Fuerzas de Movilización Popular en diversas partes de Irak fueron blanco de ataques terroristas perpetrados por fuerzas estadounidenses y saudíes", indicaron las FMP, compuestas por varias formaciones armadas chiíes proiraníes, en un comunicado recogido por la agencia Efe.
Las FMP, formadas en 2014 mediante un decreto gubernamental para combatir y detener el avance del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en Irak, están reconocidas legalmente por el Parlamento iraquí como parte del aparato de seguridad del Estado. Es decir, desde hace diez años, rinden cuentas ante el primer ministro del país, según recoge Efe. Alineadas con Irán, las FMP han lanzado numerosos ataques desde el inicio de las hostilidades, especialmente contra Kuwait, aunque en los últimos días han tenido como objetivo el territorio saudí.
Tras el ataque conjunto de Arabia Saudí y EE UU, el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, convocó una reunión de emergencia de su consejo de seguridad. "El primer ministro ordena la convocatoria de una reunión de emergencia del Consejo Ministerial de Seguridad Nacional ante la evolución de la situación de seguridad y los ataques aéreos perpetrados esta mañana contra el país. Tras la reunión, se emitirá un comunicado detallado sobre los acontecimientos y las decisiones adoptadas", indicó la agencia oficial de noticias iraquí, INA, sin dar más detalles.
Lo cierto es que el nuevo Gobierno iraquí, formado en mayo tras meses de bloqueo político, tiene entre sus principales retos el control de las milicias armadas y la lucha contra la corrupción. Tras su llegada al poder, Al Zaidi anunció que desarmaría a las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una medida respaldada por varios grupos y facciones armadas, pero rechazada por las organizaciones más próximas a Irán, como Kataib Hezbolá, Harakat al Nujaba y Kataib Sayid al Shuhada, según recoge la agencia Efe.
Ahora bien, el principal desafío para el Ejecutivo iraquí es que estas facciones no operan al margen del Estado, sino que forman parte oficialmente del aparato de seguridad del país, lo que complica enormemente cualquier intento de desarme.
La amenaza de los hutíes
En las últimas semanas, la monarquía del Golfo ha afrontado una escalada de ataques procedentes de varios frentes. Desde misiles lanzados por los hutíes respaldados por Irán desde Yemen, drones operados por milicias proiraníes en Irak y nuevas amenazas procedentes de Teherán, su principal rival regional.
El pasado fin de semana, sin ir más lejos, los hutíes dispararon misiles contra dos complejos petrolíferos saudíes situados en la costa del mar Rojo, causando graves daños en las infraestructuras, según las imágenes satelitales difundidas.
Estos ataques no son, sin embargo, los primeros. La tensión aumentó hace dos semanas, después de que la coalición militar liderada por Riad bombardeara el aeropuerto internacional de Saná, la capital bajo el control rebelde. La operación se produjo después de que los rebeldes hutíes e Irán desafiaran a la alianza con el aterrizaje de un avión iraní en el territorio que controlan.
Además, los hutíes han atacado varios petroleros tras anunciar un bloqueo de la navegación saudí que atraviesa el estrecho de Bab al-Mandeb, un punto estratégico para el comercio marítimo internacional y una de las principales rutas alternativas tras el bloqueo del estrecho de Ormuz.
Pedro Sánchez y su resistencia a la
realidad
EDITORIAL.
libertad digital.
29 Julio 2026
La comparecencia del presidente del Gobierno para hacer balance del curso político es buena muestra de hasta qué punto Pedro Sánchez ha perdido el sentido de la realidad o de hasta qué punto está decidido a que la perdamos el resto de los españoles: Para empezar, y haciendo caso omiso al hecho de que lleva más de un centenar de votaciones perdidas en el Congreso y de que no ha sido capaz de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado en todo lo que llevamos de legislatura, un Sánchez triunfalista ha dejado clara su intención de agotar la legislatura al afirmar que "queda un año para culminar las reformas", para "seguir avanzando" en una "España que tiene un camino propio".
No contento con lo anterior, Sánchez ha tenido la colosal desfachatez de afirmar que las familias españolas son más ricas y de vanagloriarse de los buenos efectos de la Ley de Vivienda. Si para afirmar lo primero ha tenido que manipular o, cuanto menos, tergiversar estadísticas que oculten el hecho de que los salarios reales en España han retrocedido incluso desde el año 1995, para lo segundo simplemente ha hecho caso omiso de todas las estadísticas que coinciden en advertir cómo se ha encarecido tanto la compra como el alquiler de la vivienda en España constituyendo uno de los mayores -sino el mayor- fracaso de este gobierno.
Ha habido, sin embargo, un momento en el que Sánchez ha abandonado el triunfalismo para dar paso a una impostada ternura que, no obstante, sigue delatando al inmenso caradura que preside el Gobierno. Y es que, ante el hecho de la condena a su hermano David Sánchez, sobre José Luis Rodríguez Zapatero y sobre la confirmación del procesamiento de su mujer, Begoña Gómez., Sánchez, además de confiar en su absolución en instancias superiores, ha pedido que "no los deshumanicemos": "Evidentemente son mi mujer y mi hermano, pero son Begoña y David". A este respecto, sólo cabe decir que todos los humanos, tanto los más honrados como los más golfos, tienen nombre de pila, pero que dirigirnos a ellos con ese tono familiar no cambia, ni a mejor ni a peor, la naturaleza de lo que son. Y el hecho es que ni "Begoña" ni "David" han sido juzgados "por no renunciar a una carrera profesional por el hecho de ser pareja o hermano" del presidente, tal y como claramente ha insinuado Sánchez, sino por el hecho de querer hacer carrera profesional gracias a serlo.
Mención aparte merece el hecho de que el presidente del gobierno no haya hecho mención de otros procesados y condenados como sus ex manos derechas Santos Cerdán, José Luis Ábalos, Koldo García o el ex fiscal general del Estado por mucho que sean protagonistas indiscutibles de este último curso político, en el hay más de 130 procesados por corrupción.
Lo que es evidente es que Sánchez vive instalado en una "realidad paralela" a la que sirve el CIS de Tezanos, que sitúa al PSOE al frente de las encuestas en contradicción con todos los sondeos publicados en nuestro país. Una ficción que Sánchez cree poder hacer realidad de aquí al 2027 mediante la ingeniería electoral que supone la Ley de Nietos y que explica que Sánchez haya hecho un llamamiento a que "se asuman los resultados electorales" cuando se celebren lo comicios.
Aun así, está por ver que esa artera maniobra con electores extranjeros que ni viven, ni trabajan ni tributan en España logre torcer el brazo a una inmensa mayoría de españoles que consideran el triunfal balance que ha hecho Pedro Sánchez de este curso político como un insulto a su inteligencia.
Clausewitz y los grandes
incendios
Enrique
Navarro. libertad digital.
29 Julio 2026
Clausewitz no escribió sobre incendios forestales. Aun así, su forma de mirar la guerra sirve para entender por qué algunos incendios se contienen como incidentes y otros acaban pareciéndose a una campaña larga, agotadora y políticamente cara.
La primera regla de la guerra es conocer al enemigo, entender su comportamiento cambiante que lo convierte de vecino en amenaza. Antes, los montes eran un espacio económico habitado en el que los incentivos económicos cuidaban de su preservación. La leña para calentar las casas, la ganadería extensiva, la presencia humana en cada kilómetro de España, la madera como elemento constructivo, generaban los incentivos para que el bosque estuviera limpio.
Hoy es un parque temático, un lugar para urbanitas. La población desapareció, la agricultura extensiva se convirtió en macro-granjas y los nuevos materiales dejaron la madera en algo menos importante. No podemos hacer nada contra este escenario. No vamos a limpiar los bosques con funcionarios porque no hay tantos para limpiar 500.000 kilómetros cuadrados. Es decir, entendamos la razón de la amenaza y su permanencia. Debemos, en términos generales, convivir con ella.
Pero no todos las amenazas son iguales. Debemos priorizar qué activos estratégicos tienen un valor que requieren de concentración. No podemos limpiar y controlar cinco mil millones de hectáreas, pero sí las cien millones de mayor valor, aquellas que no podemos perder, y la sierra de Ávila y Madrid eran dos de estos activos donde esta situación no se debía haber producido. Esto es lo que el genio alemán llamaba disuasión sin enemigos.
Debemos entender también cómo es esta guerra. Una de las intuiciones más repetidas de la obra de Von Clausewitz es que la guerra, y por extensión cualquier enfrentamiento real, no es un ejercicio perfecto sobre papel. Es un sistema sometido a fricción que implica retrasos, errores humanos, fallos de comunicación, fatiga y cambios de condiciones que exigen de movilidad, concentración de fuerza y de reconstrucción de los planes de forma continua.
El genio de la guerra lo dice de forma directa: la realidad rompe la geometría del plan. Trasladado a los incendios, ese concepto deja de ser abstracto. La fricción se ve cada vez que el operativo tiene que decidir con información incompleta como un viento cambiante que convierte a un borde estable en un corredor de propagación; humo y visibilidad en los que la observación se degrada y con ella la coordinación; accesos que se estrechan o se cierran.
Otra idea fuerza es que se combate antes de que el incendio gane el calendario porque el calendario organiza ventanas de oportunidad: horas de margen operativo, condiciones meteorológicas favorables, disponibilidad de medios y posibilidad real de consolidar barreras. Esto significa que los medios están donde hacen falta cuando hacen falta. Cuando perdemos el calendario, el tiempo se agota: no es solo que sea tarde es que cuesta más; es que, con el paso de horas, el problema se vuelve más difícil de reconfigurar, como hemos visto en los recientes incendios de Nueva Aquitania y la sierra de Madrid.
En lenguaje clausewitziano, la clave de esta guerra es que no hay un fallo único; hay una acumulación de pequeñas pérdidas de tiempo y margen de decisión. Y entonces el operativo descubre que el plan original, formulado para un escenario, ya no se aplica al escenario que existe. Llegados a este punto, se reconoce un síntoma: ya no basta con trabajar más. Lo que hace falta es cambiar la lógica y recodificar fines, reorganizar prioridades, y elegir dónde concentrar la capacidad.
Clausewitz escribe sobre el duelo entre voluntades e incertidumbre. En un incendio no hay voluntades humanas, pero sí hay algo equivalente: la iniciativa del fuego. El fuego no negocia ni respeta turnos, sino que encuentra rutas, prueba límites, aprovecha discontinuidades, y responde a condiciones locales con gran maniobrabilidad.
Durante las primeras fases, el operativo puede tratar el incendio como un problema de intervención: un frente que se intenta reducir, un perímetro que se quiere estabilizar. Esta es una cuestión de vigilancia y capacidad de respuesta. Si en lugar de una flota de 14 aviones, algunos con más de treinta años, tuviéramos 40 aviones CL-415, (cualquier otra solución de avión más pesado con mayor carga es menos eficaz que estos hidroaviones que cargan en un minuto en el embalse más cercano a la actuación), una enorme porción de los ataques del fuego sería eliminada en sus primeras tres horas.
Estos aparatos siguen siendo mucho más eficaces que un A-400 M. 40 aviones son 1.800 millones de euros la inversión, supone al menos unas 100 tripulaciones y un coste de operación y mantenimiento de unos 150 millones de euros al año. Pensemos que el gobierno ha dado anticipos a empresas de defensa para comprar obuses o aviones que se entregarán en cinco o diez años por valor de más de 10.000 millones de euros. Si tenemos esos aviones distribuidos para que puedan alcanzar cualquier lugar en menos de una hora y usamos el excelente sistema de vigilancia y guardia colectiva podríamos evitar que el 90% de los incendios sea ya inmanejables. Si el tiempo de respuesta es de horas y no es realmente masivo hasta un día después, el fuego en bosques con esta sequía y con la resina, o los eucaliptos que arden solos destruyendo además la tierra, alcanza dimensiones inmanejables.
Clausewitz insiste también en la relación entre objetivos y oportunidades. Señala que actuar no es solo golpear al foco sino impedir que el adversario consolide condiciones. Si en guerra se habla de disuasión, en incendios se traduce menos como estrategia y más como una secuencia que supone intervenir en el momento en que la intervención todavía cambia el tipo de problema.
Por eso la recomendación implícita es temporal. No basta con "hacer algo pronto" en general; la pregunta es más concreta: ¿a qué ventana de oportunidad estamos apostando?
Cuando el operativo llega tarde a un escenario donde el viento ha cambiado o el frente ya ha alcanzado un tipo de terreno más favorable al comportamiento del fuego, la tarea ya no es la misma. La operación deja de poder elegir entre varias opciones y pasa a una lógica de contención reactiva. Clausewitz lo describiría como un cambio de condiciones que hace que el plan inicial deje de gobernar el desenlace.
Clausewitz ofrece una corrección útil: el problema no es solo intensidad. Es dirección. En términos humanos, la corrección no es más presencia lo que decide; es elegir qué presencia sirve para modificar el desenlace.
Otra lección que se olvida es que actividad no es control. Una de las formas más comunes de malinterpretar los incendios es medir el éxito por la intensidad visible: cuántos medios aparecen, cuántos minutos se trabaja, cuánta gente está en el terreno. Clausewitz desconfiaría de esa métrica porque, en su marco, lo determinante no es el movimiento, sino el resultado orientado a fines. En incendios, esa confusión alimenta un bucle: se reacciona al último cambio visible, se vuelve a desplegar sin jerarquía, y la fricción aumenta porque el sistema deja de concentrarse en el punto decisivo.
Pero a medida que el incendio crece, ese marco cambia. Empieza a convertirse en un problema de control del crecimiento. En este momento, el problema es evitar que el incendio consolide ventajas que luego obligan a defender en retroceso, lo que supone perder mucha tierra forestada.
Esta transición se reconoce por un rasgo: la extinción deja de ser lineal. En vez de avanzar y reducir, el operativo alterna entre frentes, reabre líneas, reencuadra, improvisa. Clausewitz ayuda a describirlo así: cuando el adversario conserva iniciativa, en términos del incendio, cuando el fuego marca ritmo y dirección, el defensor no elige el campo tanto como quisiera. Se ve forzado a reaccionar a lo que el incendio permite. Esta situación de la guerra requiere para la victoria de un cambio cuantitativo y cualitativo y de una suerte de apoyo de los dioses.
Hay otra idea en «Von Kriege» que resulta especialmente útil para entender las emergencias es la «trinidad de fuerzas». Clausewitz la describe una combinación de tres elementos: la presión humana (pasiones, tensiones, compromisos), el azar (incertidumbre, probabilidad) y los fines (orientación racional a objetivos). En incendios, la presión humana se percibe en decisiones que se toman bajo exigencias políticas y sociales, con una prioridad casi siempre clara (proteger personas, viviendas, infraestructuras, rutas). Esa presión es real, pero también introduce un riesgo: cuando todo se vive como urgente, el sistema puede confundir visibilidad con eficacia y el enemigo puede producirnos más daño.
El azar, en emergencias, es la parte que nadie puede eliminar: variaciones locales, saltos, cambios meteorológicos, comportamientos impredecibles. No es una excusa; es una descripción de por qué un incendio no se comporta como una ecuación.
Y los fines. Aquí está el punto de mayor fricción con la conversación pública. Porque los fines no son estar encima del incendio. Son resultados orientados a objetivos concretos: mantener la defensa de una zona crítica, sostener una barrera antes de que el frente la rompa, ganar tiempo para que el sistema se reorganice.
Clausewitz sería implacable con esto: la guerra no se entiende como suma de acciones, sino como la búsqueda de fines bajo incertidumbre. En incendios ocurre lo mismo. Si el operativo está activo, pero sin fines dominantes, o con fines mal jerarquizados, la fricción se come recursos y el incendio sigue cambiando el terreno de la decisión.
Es el Centro de gravedad dónde se decide de verdad el tamaño del problema. Clausewitz lo define como el punto cuyo funcionamiento o destrucción altera el resultado del conjunto. Es una noción que los manuales militares posteriores llevaron al extremo, pero la idea original funciona como pregunta: ¿qué parte del incendio determina más el desenlace? En incendios, ese centro de gravedad no es único ni igual en todos los casos, pero suele adoptar forma de «decisión clave». La línea o barrera que protege la interfaz urbano-forestal o el corredor cuya estabilidad impide que el fuego abra nuevos frentes con consecuencias desproporcionadas.
Todos sabemos que la logística es el aspecto más crítico de una guerra prolongada; el lugar y el momento donde mantener medios disponibles y maniobrables cambia el juego.
El problema surge cuando el operativo trata por igual todo el perímetro. Si no hay jerarquía, no hay centro de gravedad y hay dispersión. Y la dispersión, en un mundo de fricción, es una forma elegante de perder tiempo. El centro de gravedad es precisamente el lugar donde «ganar el calendario» tiene sentido; si priorizas el punto decisivo cuando el incendio todavía te deja tiempo para hacerlo, puedes evitar que el problema adquiera una complejidad de campaña.
Clausewitz no nos da un "manual de extinción". Lo que nos da es una forma de interpretar el momento en que un problema deja de ser un incidente corregible y se convierte en un estado donde el sistema pierde la iniciativa.
Cuando el operativo actúa antes de que el problema cambie de naturaleza, puede concentrar esfuerzo y defender el centro de gravedad. Cuando llega tarde, ya no decide igual: solo queda reaccionar, gastar recursos y gestionar consecuencias. Clausewitz, leído con sensibilidad periodística, lo explicaría así: no es solo el fuego el adversario, sino que es la combinación de incertidumbre, fricción y pérdida de margen de decisión los que convierten algunos incendios en derrotas.
Los Estados están alentando los
incendios por partida doble
Alejandro
A. Tagliavini. libertad digital.
29 Julio 2026
Los incendios forestales más grandes de la historia fueron, primero, el de la taiga siberiana de 2003 (Rusia) cuando el fuego arrasó 22 millones de hectáreas. Luego, los australianos de 2019/2020 cuando fueron destruidas 17 millones hectáreas. Todos comenzaron en tierras estatales con escasa guardia para detección temprana. Además, estos bosques fiscales suelen estar descuidados. Ya decía santo Tomás que "cada uno es más solícito en la gestión de aquello que le pertenece que en lo que es común… porque se administran más ordenadamente las cosas cuando a cada uno incumben sus propios intereses". Son las personas comunes —el mercado— las que con más fuerza se dedican a la preservación de la naturaleza. Irónicamente, el ganado vacuno, por caso, no se extingue, sino que se expande notoriamente porque está en manos privadas cosa que, básicamente, no ocurre con otros animales al borde de la extinción.
Ahora tenemos estos incendios en Madrid, atribuidos a un coche incendiado en cuneta, es decir, en terrenos estatales y a una máquina trabajando en un terreno privado. Es muy poco creíble que los propietarios privados no tengan mucho cuidado con el fuego, ya que los primeros y principales perjudicados son ellos mismos. Sin duda, serán mucho más cuidadosos que un burócrata para quién un probable incendio no es más que un expediente tedioso, impersonal y que no compromete su situación personal.
Que puede existir un propietario privado imprudente e irresponsable, claro que sí. Ni los seres humanos ni las sociedades son perfectas. Pero mucho más creíble es que sean aún más irresponsables los burócratas. Y, frente a un poco probable propietario imprudente, están los vecinos privados, y las aseguradoras privadas para actuar con rapidez. Ahora, como bien señala el ingeniero forestal Paulo Freitas: "El bosque limpio y ordenado no arde. El problema está en la gestión".
Hete aquí que llevar más cabras y ganado a los montes ayuda a frenar los incendios porque comen la hierba alta y las ramas secas y reducen la cantidad de plantas muertas en zonas difíciles de alcanzar por las personas, ayudan a mantener los bosques sanos de forma natural y así mantienen la vida, la biodiversidad y limpian los caminos naturales. Ahora, ¿por qué no hay más ganado en los montes? Por la baja rentabilidad económica dados los impuestos y las trabas burocráticas que sufren los pastores que enfrentan demasiados trámites, normativas ambientales estrictas y multas si sus animales entran en ciertas zonas protegidas o bosques públicos.
Dicen los burócratas que la Ley estatal de Montes y las distintas normativas de las comunidades autónomas no solo no prohíben, sino que regulan el mantenimiento y el aprovechamiento forestal. O sea, la Ley de Montes estipula que los propietarios de terrenos, fincas y montes son los responsables directos de su mantenimiento y limpieza, así como de realizar "los trabajos de carácter preventivo a lo largo del año" para la prevención y defensa ante incendios forestales. Menudo chiste. El Gobierno con sus impuestos y la muy irresponsable burocracia les impide mantener los campos limpios con ganado y otros menesteres, pero, encima de quebrarlos, les exige todavía más gastos para limpiar la suciedad que se acumula por culpa del Estado.
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