Recortes de Prensa Sábado 15 Agosto 2026
La guerra secreta de Rusia se adentra en
territorio de la OTAN
Natalia Duarte. Moscú. la
razon. 15 Agosto 2026
El frente de la guerra en Ucrania se ha trasladado estos días a la vecina Polonia, que acaba de denunciar un complot ruso para asesinar a un ciudadano ucraniano-estadounidense dentro de sus fronteras. La noticia ha sido dada por el primer ministro polaco, Donald Tusk, quien ha declarado que esta es la primera vez que alguien por orden de Rusia "ha intentado atacar a un ciudadano estadounidense en el territorio de otro país de la OTAN".
Aunque la identidad de la víctima no ha sido revelada de manera pública, Tusk ha manifestado que el objetivo fue seleccionado debido a que la persona representaba una amenaza directa para el régimen de Vladimir, sin dar más detalles sobre el sospechoso. "Desafortunadamente, debemos asumir que el régimen de (el presidente Vladimir) Putin intentará eliminar a personas que le resulten incómodas por diversos motivos, en distintos lugares del mundo y por tanto, nuestras acciones en este asunto serán extremadamente intensas, orientadas a impedir nuevos intentos dirigidos contra ciudadanos de Polonia o de otros países en nuestro territorio", ha apostillado el primer ministro polaco.
Una operación conjunta con los servicios secretos de EE UU
La operación, que se ha llevado a cabo en cooperación con los servicios secretos norteamericanos, ha salvado la vida a un ciudadano estadounidense "de origen ucraniano" apresando el pasado siete de agosto a un sospechoso que presuntamente fue reclutado por los servicios secretos rusos. La Policía de Varsovia ha informado de que el detenido, un varón de 29 años, fue arrestado en la calle Woloska y ha sido acusado en virtud del artículo 148 del Código Penal polaco, que castiga actos de preparación para cometer un delito de homicidio o asesinato, siendo la Fiscalía de distrito de Varsovia Sródmiescie-Pólnoc la encargada de investigar el caso. El pasado nueve de agosto, el tribunal, considerando la solicitud del fiscal, aplicó al sospechoso la prisión provisional por un período de tres meses.
Este suceso se produce poco después de otra operación clave llevada a cabo en el norte de Europa, en la que los Servicios de Seguridad del Estado suecos desarticularon diversas actividades de inteligencia rusa dirigidas a influir en la toma de decisiones estratégicas en ese país y a socavar la estabilidad del mismo. Durante el operativo, las fuerzas de seguridad mantuvieron bajo estrecha vigilancia a los sospechosos, documentando encuentros clandestinos entre los mismos, así como la entrega de documentación sensible y diversos pagos por parte de los enlaces rusos.
Una red de espionaje en Polonia
Por su parte, las autoridades polacas ya habían actuado contra los tentáculos del Kremlin el pasado 20 de mayo, cuando detuvieron en Cracovia a tres súbditos polacos que operaban una red de espionaje al servicio de la inteligencia rusa. Los sospechosos recababan información estratégica sobre infraestructuras del país y el despliegue de tropas de la OTAN, además de difundir propaganda prorrusa.
La Fiscalía imputó al grupo delitos de revelación de secretos de Estado, preparación de actos de sabotaje, ejecución de campañas de desinformación y apoyo activo a la invasión rusa de Ucrania. Durante la investigación se descubrió que la célula realizaba entrenamientos con armas de fuego bajo la instrucción de un ciudadano ruso vinculado al FSB (heredero del KGB soviético). Tras su detención, un tribunal de la ciudad de Białystok decretó el pasado 21 de mayo de 2026 el ingreso en prisión de los tres implicados. Mientras, el Kremlin guarda silencio ante las acusaciones y no se ha pronunciado sobre las mismas.
Se acerca el fin del alto el
fuego
Trump anuncia que declarará el
estrecho de Ormuz "territorio de EEUU" tras "derrotar
a Irán"
Durante esta semana, el líder
republicano ya había deslizado que Estados Unidos podría "quedarse"
el estrecho de Ormuz, al sostener que la ruta está bajo su
control
EFE. EC. 15 Agosto 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este viernes su intención de declarar el estrecho de Ormuz como "territorio de Estados Unidos" tras "derrotar a Irán", endureciendo su retórica contra Teherán en un momento de estancamiento negociador y a las puertas del fin del alto el fuego acordado en junio.
"Cuando terminemos de derrotar a Irán, que está siendo derrotado de forma muy severa, muy pronto declararé el estrecho de Ormuz territorio de Estados Unidos, en esencia. Tenemos un bloqueo. Ningún barco transitará si no lo autorizamos", proclamó Trump durante un mitin en Long Island (Nueva York).
El próximo lunes, 17 de agosto, expira el periodo de 60 días establecido por Washington y Teherán tras la firma de un memorando de entendimiento el 17 de junio, que fijó el "cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes" como parte de un marco para negociar el fin de la guerra en Oriente Medio.
Durante esta semana, el líder republicano ya había deslizado que Estados Unidos podría "quedarse" el estrecho de Ormuz, al sostener que la ruta está bajo su control después de que los ataques estadounidenses desde febrero habrían mermado las capacidades militares iraníes, una afirmación que Irán ha rechazado tajantemente.
"Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz. Creo que nos lo quedaremos", escribió Trump el miércoles en su red Truth Social, insistiendo en que "Irán no puede hacer nada al respecto".
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló el jueves que Washington busca imponer a Irán un "aislamiento económico y el bloqueo continuado del estrecho de Ormuz", mientras que el secretario de Guerra, Pete Hegseth, advirtió de que ese bloqueo podría mantenerse "de forma indefinida".
En respuesta, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezai, aseguró el martes que el estrecho no se reabrirá hasta que Estados Unidos ponga fin a la guerra y al bloqueo naval contra Irán, libere los activos congelados y acepte un alto el fuego que incluya también a Líbano y Gaza.
Situado entre Irán y Omán, el estrecho de Ormuz es un corredor estratégico para el transporte mundial de petróleo y gas, y se ha consolidado como uno de los focos de máxima tensión en el pulso entre Estados Unidos e Irán.
Dentro de Irán, una resistencia que
sigue en pie
Firouz
Mahvi. Bruselas. el debate. 15 Agosto 2026
La
acción militar exterior puede causar daños al régimen, pero la
guerra no puede conducir a una transición democrática. En última
instancia, el factor decisivo será la capacidad de los propios
iraníes para transformar un descontento generalizado en un cambio
político organizado
La guerra ha dado a los dirigentes iraníes un nuevo y poderoso pretexto para reforzar el control dentro del país. Bajo la invocación de la seguridad nacional, las autoridades han intensificado las detenciones, acelerado los procedimientos judiciales y recurrido cada vez más a las ejecuciones como instrumento de intimidación.
Amnistía Internacional ha advertido de que las autoridades están invocando explícitamente las «condiciones de guerra» para justificar la represión, mientras que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha alertado de que las ejecuciones se están utilizando para sembrar el miedo y sofocar la disidencia.
El conflicto exterior no ha creado esta maquinaria represiva. Ha reforzado una estructura que ya existía. La preocupación más profunda del poder es interna: impedir que resurja el tipo de protesta organizada que ha sacudido repetidamente al país.
Lo que queda después de un levantamiento
Entre las redes clandestinas que operan dentro del país se encuentran las Unidades de Resistencia, pequeños grupos vinculados a la Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI). Actúan bajo una intensa vigilancia y desarrollan actividades que van desde la distribución de material y la exhibición de consignas contra el régimen hasta campañas contra las ejecuciones y, en algunos casos, acciones contra instituciones vinculadas a la represión.
Su importancia radica menos en una operación concreta que en la capacidad de mantener una presencia organizada cuando la actividad política abierta puede acarrear la cárcel o incluso la muerte.
Según informes difundidos por el movimiento, el 7 de agosto, coincidiendo con el aniversario de la masacre de presos políticos de 1988, las Unidades de Resistencia llevaron a cabo 60 operaciones en Teherán y otras 26 ciudades. Durante el mismo periodo se registraron acciones de propaganda contra el régimen, distribución de material y campañas contra las ejecuciones en ciudades como Tabriz, Isfahán, Kermanshah, Rasht y Zahedán.
La respuesta de las autoridades ofrece otra indicación de la importancia que atribuyen a este tipo de organización clandestina. Amnistía Internacional ha documentado casos de presos políticos condenados a muerte por supuestos vínculos con la OMPI, en procesos marcados por denuncias de tortura y juicios manifiestamente injustos.
El ahorcamiento público de dos jóvenes manifestantes en Isfahán el 28 de julio transmitió un mensaje igualmente inequívoco. Las ejecuciones públicas no son únicamente una forma de castigo; pretenden mostrar a un público mucho más amplio las consecuencias de desafiar al poder. Las ejecuciones provocaron además una reacción directa de Madrid: el Ministerio de Asuntos Exteriores español las condenó «con toda firmeza» y pidió a las autoridades iraníes que paralizaran las penas de muerte pendientes contra otros ocho manifestantes juzgados en la misma causa.
La importancia de la organización
Irán ha vivido repetidos estallidos de descontento popular. Las autoridades han respondido con detenciones, muertes, restricciones de internet y un uso abrumador de la fuerza. Pero sofocar una protesta y eliminar las fuerzas que sustentan la resistencia política no son la misma cosa.
Es aquí donde las Unidades de Resistencia adquieren una importancia más amplia. Una protesta espontánea puede ser aplastada. Los manifestantes pueden ser dispersados, las comunicaciones cortadas y miles de personas detenidas. Pero una organización clandestina puede preservar contactos, experiencia y objetivos políticos entre un levantamiento y el siguiente.
Esa continuidad plantea un desafío diferente a las autoridades. La importancia de la red no reside simplemente en actos individuales de desafío, sino en su capacidad para mantener una presencia organizada cuando la protesta abierta se vuelve imposible.
Existe también una importante dimensión generacional. Informes recientes sobre simpatizantes detenidos incluyen a estudiantes universitarios y jóvenes de apenas 18, 20 y 21 años. Pertenecen a una generación que no vivió ni la dictadura del sha ni la revolución de 1979. Su conciencia política se ha formado, por el contrario, bajo la actual teocracia y a través de sucesivas oleadas de protesta y represión.
Para muchos jóvenes iraníes, el régimen no es una revolución que recuerden; es simplemente el sistema político bajo el que han vivido toda su vida.
Un desafío que sobrevive a la represión
Este es el desafío estratégico que plantea el movimiento encabezado por Maryam Rajavi. Su red clandestina busca mantener viva la resistencia entre periodos de movilización masiva, preservando contactos y organización dentro del país para evitar que cada nuevo levantamiento tenga que empezar de cero.
La guerra actual hace que esta dimensión interna sea más importante, no menos. Teherán está utilizando el conflicto para intensificar la represión porque sigue profundamente preocupado ante la posibilidad de que resurja la contestación interna.
La acción militar exterior puede causar daños al régimen, pero la guerra no puede conducir a una transición democrática. En última instancia, el factor decisivo será la capacidad de los propios iraníes para transformar un descontento generalizado en un cambio político organizado.
Por eso, la relevancia de las Unidades de Resistencia va más allá de sus acciones visibles: reside en la continuidad política que mantienen. Mientras esa organización sobreviva, también sobrevivirá la esperanza de que el miedo no tenga la última palabra y de que el cambio encuentre una vía organizada para abrirse paso.
* Firouz Mahvi es director político de la oficina de Bruselas del Consejo Nacional de la Resistencia Iraní
Pedro Sánchez, el mejor activista
anti-impuestos del mundo
Miguel
Puga. libertad digital. 15
Agosto 2026
Pedro Sánchez ha conseguido lo que no han logrado otros activistas anti-impuestos: que cada vez más personas crean que se viviría mejor sin impuestos.
Si alguien nos hubiera dicho hace ocho años que Pedro Sánchez haría más por contribuir al descontento con el pago de impuestos que pensadores anarcocapitalistas como Murray Rothbard, Jesús Huerta de Soto o Hans-Hermann Hoppe, nos habríamos echado las manos a la cabeza o nos habríamos burlado de esa persona. Sin embargo, si comparamos el porcentaje de españoles que en 2018 creían que se viviría mejor sin impuestos con los datos de 2026, veremos que hoy son muchos más.
En un reciente artículo publicado en este medio, mostramos cómo desde el año 2019 se ha triplicado en España el porcentaje de ciudadanos que creen que "viviríamos mejor sin impuestos", pasando de un 8% en 2019 a un 24% en la actualidad. Al mismo tiempo, también ha caído el porcentaje de españoles que creen que Hacienda "cumple una función necesaria para la sociedad", pasando de un 91% en 2019 a un 79% en 2026. Esta última cifra, la que se refiere a Hacienda, está en su punto más bajo desde el año 1997. Lo más interesante del estudio citado es que está elaborado por la propia Agencia Tributaria, por medio del Instituto de Estudios Fiscales.
Pedro Sánchez, ¿héroe por accidente?
De esta forma, vemos que Pedro Sánchez ha conseguido algo que no han conseguido otros activistas anti-impuestos: hacer que cada vez más personas (de todas las edades) consideren que se viviría mejor sin impuestos y que Hacienda no cumple una función necesaria para la sociedad. Si nos preguntamos cómo se ha llegado a esta situación, la respuesta puede deberse a diversas razones.
Uno de los motivos puede ser el hecho de que cada vez se paguen más impuestos para recibir peores servicios públicos. En los últimos años, el Gobierno ha subido de forma sistemática los impuestos y cada año ha recaudado más que el anterior, batiendo récords anuales de recaudación tributaria. Al mismo tiempo, servicios públicos como la sanidad, los trenes o las carreteras han sufrido un deterioro cuyos costes acaban pagando especialmente las rentas más bajas, ya que estas tienen más dificultad para acudir a la sanidad privada o para "huir" hacia otros medios de transporte.
Por otra parte, la, como poco, cuestionable reacción del Estado (tanto el Gobierno central como las CCAA) ante emergencias como la DANA, los incendios, el apagón o la tragedia de Adamuz hace que muchas personas se pregunten para qué pagamos tantos impuestos, pues en todas estas ocasiones el Estado parece llegar tarde y mal, aunque posteriormente intenta colgarse la correspondiente medalla.
Más impuestos, peores servicios
Tampoco ayuda a ver con buenos ojos los impuestos el hecho de que aún haya familias que continúan viviendo en casas-contenedor por la erupción del volcán de La Palma, un evento ocurrido en septiembre de 2021, ni el de que los pacientes de ELA hayan tenido que esperar varios años para disponer de una ayuda suficiente para poder vivir, durante una larga espera en la que, por el camino, muchos de ellos han fallecido o han pedido la eutanasia.
Con lo cual, vemos que es la propia Administración Pública la que está fabricando ciudadanos "anti-impuestos", no por medio de discursos o relatos (ya que justamente el Estado defiende a capa y espada los impuestos al ser su medio de subsistencia), sino por su propia incompetencia al no ser eficiente en la forma de gastar e invertir esos impuestos, por lo que mucha gente se está dando cuenta de que está pagando más para recibir menos.
Por su parte, el Estado culpará a los sospechosos habituales de estar provocando esta desafección hacia la Agencia Tributaria, tales como los youtubers que se van a Andorra, la extrema derecha, los ultraliberales, etc., pero la realidad es que es precisamente la inutilidad del Estado la que ha creado este ambiente. La Administración Pública ha engordado tanto a base de cobrar impuestos que se ha vuelto lenta e ineficaz, de modo que cuanto más recaude, más probable es que se desperdicie más dinero.
Sea como sea, la realidad es que nadie ha hecho más en los últimos años por convencer a la gente de que vivirían mejor sin pagar impuestos que la experiencia de vivir bajo un gobierno del PSOE liderado por Pedro Sánchez. Esto quizás debería llevar a organismos como el Instituto Juan de Mariana a nominar al presidente del Gobierno para el Premio Juan de Mariana por ser una de las personas que más ha hecho en la práctica por crear ciudadanos anti-impuestos, logrando algo que ni personalidades como Javier Milei o Juan Ramón Rallo han conseguido en todos estos años.
100 años de Fidel Castro: hay que
recordar a sus víctimas
Matías
Jove. libertad digital. 15
Agosto 2026
Se cumplen 100 años desde el nacimiento de Fidel Castro, responsable de transformar la perla del Caribe en una isla prisión.
El totalitarismo, ya se sabe, necesita narrativas totales, ingentes dosis de propaganda y mitos incuestionables. Lo diferencial del totalitarismo cubano es, sin embargo, la incondicional colaboración de la izquierda internacional –muy especialmente la europea– que una y otra vez ha callado para convertirse en cómplice de uno de los proyectos más destructivos del último siglo.
Se cumplen 100 años desde el nacimiento de Fidel Castro, responsable de transformar la perla del Caribe en una isla prisión, que tantas vidas ha destrozado dentro y fuera de sus fronteras.
Lamentablemente las víctimas de Fidel no serán tan recordadas en estos días. Y son muchas. Es necesario recordar a modo de desagravio:
A los fusilados, asesinados y ejecutados extraoficialmente en nombre de la revolución.
A los camaradas revolucionarios traicionados y caídos en desgracia.
A los encarcelados y presos de conciencia que han fallecido en sus cárceles.
A las Damas de Blanco, mujeres, hijos y familiares de los condenados a décadas de prisión.
A los reeducados en aquellas Unidades Militares de Apoyo a la Producción concebidas para homosexuales, católicos y desviados.
A los ahogados o engullidos por tiburones mientras trataban de escapar de la isla en improvisadas embarcaciones.
A los millones de exiliados que tuvieron que abandonar su país para no volverlo a ver.
A los miles de jóvenes cubanos usados como carne de cañón en aventuras militares en medio planeta.
A las legiones de médicos cubanos explotados en decenas de países bajo acusaciones globales de esclavitud moderna.
A los condenados a muerte como chivos expiatorios para encubrir los vínculos del castrismo con el narcotráfico.
A los muertos por las invasiones de drogas concebidas como un arma de guerra.
A los miles de víctimas que dejaron las organizaciones terroristas financiadas, entrenadas y alentadas desde la isla.
A tantos y tantos fallecidos por desnutrición o por la ausencia de cuidados médicos básicos.
A las jineteras y menores víctimas de la oleada de turismo sexual con la que trataron de salvar la revolución.
A los condenados a vivir en extrema pobreza mientras las élites engrosan fortunas en el exterior.
A los venezolanos, nicaragüenses, colombianos o bolivianos que sufrieron el internacionalismo revolucionario con sello castrista.
Y a tantas y tantas víctimas olvidadas que tendrán que sufrir una vez más los homenajes al gran verdugo.
Con Fidel Castro también Memoria, Dignidad y Justicia ante las narrativas totales.
EL PESO DE LA HISTORIA Y LA FRAGILIDAD DE LA MEMORIA
La
Guerra Civil Española de 1936-39: horror y barbarie
Alfonso
Rojo.periodista digital. 15
Agosto 2026
«Desde muy temprano me di cuenta de que no hay acontecimiento que sea correctamente relatado en un diario, pero en España, por primera vez, vi crónicas periodísticas que no guardaban relación alguna con los hechos, ni siquiera la que implica una mentira ordinaria.»
Este fragmento, extraído de la obra ‘Looking Back on the Spanish War’, es obra de George Orwell, uno de los notables escritores que siguieron de cerca la Guerra Civil española, y resume perfectamente la retorcida forma en que se cubrió la contienda.
Ningún otro conflicto moderno, ni siquiera el yugoslavo o el árabe-israelí, ha despertado emociones tan vehementes, compromisos tan hondos y lealtades tan desgarradas como la Guerra del 36.
Y ninguno se sigue intentando manipular con mayor persistencia, encono y falta a la verdad.
Se mentía antes, cuando mandaba Franco en España y se miente ahora, cuando la democracia lleva asentada en España casi medio siglo.
Los socialistas están promocionando la fantasía de que ellos crearon una Segunda República democrática y hasta lúdica, que funcionó sin problema alguno hasta que Franco vino a estropearles la fiesta.
Pero como esta versión ni enfervoriza ni convence a quien tenga dos dedos de frente, Pedro Sánchez ha echado mano de eso tan sectario que es la Ley de Memoria Historia.
Ahí nunca habrá ya un verdadero análisis de lo que fueron, por ejemplo, las siniestras ‘chekas’.
La checa fue el término con el que se designó a la sanguinaria policía soviética creada tras la Revolución de Octubre de 1917. Por este motivo, hay quien cree erróneamente que lo de las checas eran una franquicia que Stalin concedió al Partido Comunista de España.
Pues eso no fue así, porque como ha escrito el especialista de la Guerra Civil, el historiador Ángel David Martín Rubio, “las checas no son una organización exclusiva del Partido Comunista, sino de todas las organizaciones activas en la zona republicana. El uso del término es un indicio más del alto grado alcanzado por la influencia soviética en el caso de la revolución española”.
Las checas fueron cárceles privadas controladas por los partidos políticos y las organizaciones de izquierda, donde se torturaba y se asesinaba, bien dentro de la propia checa bien fuera de ella. La Causa General que se instruyó al final de la contienda, para investigar los crímenes durante la guerra, establece que solo en la ciudad de Madrid hubo 225 checas. Y podría pensarse que la cifra está hinchada, por la procedencia del dato y las circunstancias del momento.
Pero los recientes estudios elaborados por un grupo de historiadores de la Universidad del CEU, presentados en 2.000 páginas de una investigación financiada por el Ministerio de la Presidencia en la época de Rodríguez Zapatero, establecen el número de checas de Madrid en 345.
Hubo también otras checas en los pueblos de la provincia, lo que fue general en la zona republicana, pues ya vimos en un artículo anterior que hasta en Valdepeñas había una checa de nombre La Concordia, en la que a pesar de su nombre se tortura a los valdepeñeros, antes de asesinarlos. Pero en este artículo me limitaré a contar unos hechos, referidos solo a la ciudad de Madrid.
Y si a este dato de las 345 checas de la capital de España añadimos que en la ciudad de Madrid había otros 50 lugares para detenidos, además de las 23 prisiones oficiales, las 10 comisarías de distrito y los 25 lugares de ejecución donde se asesinaba a los presos, obtendremos una primera aproximación al paisaje de la represión y del terror del pretendido lúdico y democrático Frente Popular, en el que estaban integrados los socialistas.
De las 345 checas, los socialistas regentaban en exclusiva 49. Y en esto les ganaban los anarquistas, casi empatados con los comunistas, pues tenían el control de 90 y 89 checas respectivamente. Además, había otras 73 checas vinculadas a unidades concretas de las milicias y del ejército popular, en las que también tenían su cuota de dominio los socialistas junto con anarquistas y comunistas. Y lo mismo ocurría en los otros 44 restantes, donde se juntaban los integrantes de los distintos grupos de izquierdas, bajo el paraguas de denominaciones menos conocidas que los partidos políticos.
Una de las piezas más cotizadas por los sabuesos de los chequistas eran los archivos de las agrupaciones religiosas, donde figuraban los datos personales de sus componentes
Las detenciones realizadas por los pistoleros de las checas en buena medida se debían a denuncias anónimas, pero hubo casos en que no fue así. Veamos un par de ellos, realizados por los antecesores políticos de Pedro Sánchez, que además de ilustrar la época de entonces, ayuda a entender la necesidad que tiene el actual presidente de Gobierno de imponernos esa Comisión de la Verdad, para tapar esas páginas de la historia del PSOE que nada tienen que ver con esos cacareados cien años de honradez.
Una de las piezas más cotizadas por los sabuesos de los chequistas eran los archivos de las agrupaciones religiosas, donde figuraban los datos personales de sus componentes. Eso es lo que le sucedió en Madrid con la Asociación de la Virgen de la Milagrosa, cuya lista de congregantes fue robada por Círculo Socialista del Norte. Con esa información, los socialistas asesinaron a cuantos encontraron de dicha asociación.
Otra manera para localizar a sus víctimas fue la utilizada en la checa del Palacio de Eleta, que estaba en la calle Fuencarral número 103. El control de esta checa estaba en manos de la Agrupación Socialista Madrileña que recibía el nombre de Comisión de Información Electoral Permanente (CIEP). Esta agrupación había sido la encargada del estudio del censo de los periodos electorales anteriores, y por lo tanto tenía dibujado en gran medida el mapa ideológico de los madrileños, y a partir de ahí era como pescar en una bañera.
En todas las checas se torturó a los detenidos de mil maneras y con los tormentos más atroces, aunque ya solo el hecho de ingresar en una checa era la peor de las torturas, porque se sabía que la checa era la antesala de la muerte. El grupo de historiadores al que antes me he referido ha elaborado una lista de 1.800 personas asesinadas en la ciudad Madrid, solo en las checas. Esas 1.800 personas son de las que constan datos fehacientes.
Pero como los asesinos no acostumbran a dejar rastros de sus crímenes hay otras muchas personas asesinadas por el terror del Frente Popular, que no se han podido localizar. Personas que se sabe que los llevaron a las checas, pero una vez dentro se perdió su rastro. En conclusión, los cálculos aproximados de los asesinatos cometidos solo en las checas de la ciudad de Madrid, varían según autores de los 2.600 a los 3.600.
Hay toda una geografía de las zonas de extermino en el Madrid del Frente Popular. Los comunistas, para asesinar a los detenidos de sus checas, solían elegir la Ciudad Universitaria, la Casa de Campo, la carretera del Pardo y Puerta de Hierro. Los anarquistas solían asesinarlos dentro de la checa. El mismo comportamiento que los anarquistas tuvo el socialista García Atadell, que regentaba dos checas una en la calle de La Montera y otra en la calle Marqués de Cubas, dentro torturaba y asesinaba y, después, abandonaba los cadáveres en las tapias de un cementerio o en la cuneta de una carretera.
El socialista García Atadell además era un ladrón y huyó de España con un importante botín que consiguió en los saqueos de sus víctimas.
Por su parte los socialistas de la checa de Marqués de Riscal asesinaban a sus víctimas en la Pradera de San Isidro. La checa de la Agrupación Socialista Madrileña de la calle Fuencarral 103, a la que antes me he referido, enterró sus crímenes en una gran fosa de Boadilla.
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