Recortes de Prensa Martes 18 Agosto 2026

Guerra de Ucrania – Día 1636. Ago 17, 2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 18 Agosto 2026

Nuevos ataques rusos con drones de largo alcance han dejado daños en regiones como Odesa, Kiev o Zaporiyia. Los ucranianos, por su parte, han lanzado un gran ataque contra la región de Moscú, causando numerosos problemas y alcanzando un nuevo almacén de Wildberries en la zona. Sobre el frente, se consignan avances rusos en dirección a Dobropillia o a Orijiv, a la espera de ver cómo funcionan las nuevas defensas construidas por las AFU en puntos como este último. Además, hoy se ha sabido que Zelenski ha nombrado a Yurii Pohrybnyi como nuevo comandante de las Fuerzas Logísticas. Por otra parte, también ha sido noticia la construcción por parte rusa de nuevas plataformas de lanzamiento de drones de largo alcance que podrían estar dirigidas contra la OTAN, más que contra Ucrania. Por último, han sido noticia los hidrocarburos, incluyendo las carencias que sufre buena parte de Rusia; las exportaciones de alimentos, en relación con una India que ya no puede abastecerse como antaño en Rusia y Ucrania; o la cultura, con una nueva polémica en relación con la inclusión de una película rusa en el Festival de Venecia.


Comenzamos el informe de hoy, como casi cada día, por los ataques rusos de larga distancia contra Ucrania. En este caso, tenemos que durante la tarde del 17 de agosto Rusia empleó municiones Banderol contra el sur de Ucrania. Varias de ellas se dirigieron hacia Odesa y Chornomorsk, mientras una de ellas abandonó el espacio aéreo ucraniano hacia Moldavia, donde terminó explotando cerca de Talmaza sin causar víctimas. Zaporiyia también fue atacada por la tarde y noche con drones. Un aparato alcanzó una asociación de jardines de la ciudad, provocando un incendio y causando la muerte de un hombre de 43 años y una mujer de 41. Posteriormente, otro ataque dejó sin electricidad a la comunidad de Kushuhum y dañó viviendas, mientras que durante la madrugada del 18 fueron nuevamente alcanzadas viviendas particulares en Zaporiyia, donde se declaró otro incendio. Ya durante la noche, Rusia lanzó sucesivas oleadas de drones contra las regiones de Odesa, Mykolaiv, Sumy, Chernígov, Poltava, Járkov, Dnipropetrovsk, Zaporiyia y Kiev. Es más, desde aproximadamente la 01:00 comenzaron a detectarse además grupos de Shahed de propulsión a reacción dirigiéndose desde Chernígov hacia Kiev y su región, con nuevas oleadas sobre Brovary, Velyka Dymerka, el embalse de Kiev, Obujiv y Yahotyn durante el resto de la madrugada. Por otra parte, Krivói Rog fue atacada repetidamente durante la misma noche. Después de un primer ataque contra una instalación industrial, otros dos Shahed de propulsión a reacción volvieron a alcanzar el mismo complejo mientras se desarrollaban las labores de emergencia. Desde Ucrania, explicado lo anterior, han hablado del empleo de 147 drones de largo alcance por parte rusa, de los que habrían derribado o neutralizado 111 aparatos.


En cuanto al empleo de bombas aéreas, artillería y drones tácticos, en la región de Dnipropetrovsk murieron dos personas durante el día 17: una en un ataque contra una empresa de la comunidad de Bohdanivka, donde otro hombre resultó herido, y una mujer de 77 años en el distrito de Synelnykove. También resultaron dañados dos liceos, un bloque de viviendas, casas particulares, vehículos, empresas e infraestructuras. Durante la noche del 17 al 18, los ataques con drones y artillería dejaron herida a una joven de 19 años en el distrito de Nikopol y provocaron incendios en un edificio de cinco plantas y una empresa, además de afectar a instalaciones empresariales en el distrito de Kamianske y a infraestructuras en el de Krivói Rog. En Jersón, por otra parte, un dron alcanzó un bloque de viviendas del distrito Korabelnyi, hiriendo a una mujer de 45 años, mientras que aproximadamente una hora después otro aparato atacó Novovorontsovka e hirió a un hombre de 71 años. En Sumy, además, dos civiles perdieron la vida como consecuencia de un bombardeo ruso. Finalmente, en la región de Zaporiyia, un FPV atacó un vehículo que transportaba pan a los habitantes de Bilenke, causando daños en la zona residencial y un incendio, aunque sin víctimas. Otro dron provocó el incendio de una vivienda en Bilenke Pershe.


A propósito de los ataques rusos a larga distancia, cabe destacar que han sido noticia en las últimas horas las nuevas bases de lanzamiento que Rusia está construyendo en distintas partes al oeste de su territorio y que para algunos no se dirigen tanto contra Ucrania como contra la OTAN, en preparación de lo que pueda ocurrir en el futuro.


Por parte ucraniana, se han producido también ataques un día más, mientras trascienden imágenes de los daños causados recientemente contra la planta de Kamenskyi Kombinat. Así, únicamente entre las 08:00 y las 20:00 horas del 17 de agosto, Rusia afirmó haber interceptado 316 drones de ala fija sobre las regiones de Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Orel, Rostov, Smolensk y Moscú, además de Crimea ocupada y el mar Negro. Desde entonces, los ataques habrían continuado. Es más, el principal habría estado dirigido contra la región de Moscú de forma que, entre la tarde del 17 y las 05:00 del día 18 las autoridades rusas hablan de hasta 620 drones lanzados, de los que 180 habrían sido destruidos. Así las cosas, al menos un aparato alcanzó el centro logístico de Wildberries situado junto a Atlant-Park, provocando un incendio y daños en la cubierta del pabellón. También resultaron afectados edificios residenciales en Pavlovski Posad y Bogorodski, un pabellón comercial, un registro civil y una tienda en Kolomna, así como una subestación transformadora en Elektrostal. Tres personas resultaron heridas, entre ellas una niña de diez años en Ramenskoye.


En la región de Bélgorod habrían continuado también los ataques ucranianos con drones tácticos contra vehículos y edificios. Un aparato alcanzó un establecimiento comercial en Tavrovo e hirió a un hombre; posteriormente dos hombres resultaron heridos por la detonación de un dron en la propia ciudad de Bélgorod y otro en Malinovka. En Nechayevka, un FPV alcanzó un automóvil y causó heridas graves en el pecho a su conductor, mientras que otros ataques contra viviendas en Novosadovy y Otradnoye dejaron nuevos heridos.


En cuanto a las regiones ocupadas, toca hablar hoy únicamente de Crimea, pues, durante el día las autoridades rusas afirman haber neutralizado una decena de drones en el área de Sebastopol, registrándose sin embargo daños en la fachada de una vivienda y en un automóvil. Durante la noche del 17 al 18 habría llegado a la misma ciudad una segunda oleada, con nueve drones declarados neutralizados y cuatro incendios causados por la caída de restos, sin víctimas humanas.


En cuanto a la actividad militar sobre el frente (y las decenas de kilómetros a un lado y otro de esa prácticamente inexistente línea de contacto, y mientras la campaña de ataques a media distancia continúa (incluso empleando globos aerostáticos), una de las noticias del día ha sido el nombramiento, por parte de Zelenski, tras reunirse con la cúpula militar ucraniana, de un nuevo comandante de las Fuerzas Logísticas. El elegido ha sido Yurii Pohrybnyi, quien sustituirá al excomandante Volodymyr Karpenko.


Dicho esto, empezamos hoy el repaso por la región de Járkov, ya que se habrían registrado nuevas incursiones rusas en las últimas horas hacia Kozacha Lopan desde Hraniv y hacia Kudiívka. Del mismo modo, han seguido los rusos atacando al este de Vovchansk, en los ejes ya conocidos, hacia Bilyi Kolodiaz y Chorne.


Hacia Sloviansk y Kramatorsk, comenzando por el saliente ruso, nos encontramos con que las AFU habrían restablecido su control sobre la localidad de Yarova, al noroeste de Limán. Además de lo anterior, en este caso desde Siverks, son cada vez más los analistas que están dejando de considerar localidades como Kryva Luka, Riznykivka o Zakitne en la «zona gris», para considerarlas bajo control ruso.


En el sector de Konstyantynivka, mientras siguen los combates en zonas céntricas de dicha urbe o en puntos al este como Chasiv Yar, también siguen llegando noticias de asaltos ucranianos siguendo el curso del Kazennyi Torets hacia Krasnyi Kur (donde se han registrado bombardeos ucranianos) o Petrivka.


En dirección a Dobropillia, poco a poco los ataques rusos siguen ofreciendo frutos, en este caso retomando según algunas fuentes las localidades de Stepy y Vilne, así como arañando unos metros más entre Novooleksandriva, al oeste, y Rodinske, al este, en una zona eminentemente agraria y, por tanto, bastante expuesta. Al norte de Rodinske, además, habría asegurado en las últimas jornadas el control de Shuketske.


Al sur del frente, en dirección a Orijiv, algunas cuentas siguen insistiendo en que se están produciendo importantes incursiones rusas, que serían en cualquier caso preparatorias, ante una operación mayor a corto plazo. Será una buena ocasión, si obviamos lo dramático de la situación para los implicados, de ver hasta qué punto la «Nueva Línea del Donbás» que se extiende desde Izium hasta Orijiv, se muestra o no efectiva.


Contexto internacional, diplomacia y sanciones

En esta segunda parte del informe, iniciamos el repaso hoy por Moldavia, en donde las consecuencias de la guerra volvieron a adquirir una dimensión diplomática directa después de que un objeto aéreo penetrase en el espacio aéreo moldavo y terminase explotando en las proximidades de Talmaza, en el distrito de Ștefan Vodă. El Ministerio de Exteriores moldavo condenó formalmente la violación del espacio aéreo nacional, tras caer un dron ruso en las proximidades de Talmaza, en el distrito de Ștefan Vodă. Desde el Gobierno, han calificado lo sucedido de vulneración grave de la soberanía del país y de riesgo directo para la seguridad de sus ciudadanos. La presidenta moldava, Maia Sandu, reaccionó durante la misma jornada defendiendo que el método más eficaz para reducir el riesgo de nuevas incursiones es incrementar el apoyo internacional a Ucrania. Sandu afirmó que las notas de protesta y las medidas estrictamente diplomáticas, incluida una eventual expulsión del embajador ruso, no bastarían por sí mismas para modificar la actuación de Moscú. La mandataria sostuvo que la reducción del riesgo para Moldavia depende de que Ucrania disponga de mayores recursos para defenderse y de que se reduzca la capacidad económica rusa para continuar la guerra.


Pasando a las relaciones entre Rusia y Reino Unido, a última hora de la jornada se produjo un nuevo intercambio de advertencias a raíz de las informaciones sobre el empleo por Ucrania de aparatos fabricados en territorio británico, del que hablamos en el informe de ayer. La Embajada rusa en Londres acusó al Gobierno británico de contribuir deliberadamente a una escalada del conflicto y advirtió de que una implicación británica cada vez mayor tendría consecuencias para el Reino Unido. La declaración rusa se centró en la dimensión política del apoyo británico a Kiev y en la interpretación de Moscú de que el uso de sistemas de origen británico contra objetivos situados en el interior de Rusia incrementa la responsabilidad de Londres en la guerra. El Ministerio de Defensa británico respondió reafirmando que el país continuará proporcionando a su aliado ucraniano los equipos necesarios para defenderse de la invasión rusa y aseguró que el Gobierno británico mantiene su determinación de hacer frente a lo que considera agresiones rusas tanto contra Ucrania como contra Reino Unido y sus aliados.


A falta de avances en todo lo relativo a las negociaciones para poner fin al conflicto (sigue sin saberse nada de los hipotéticos viajes de los negociadores estadounidenses y la única noticia de la jornada tiene que ver con unas declaraciones del presidente finlandés, Alexander Stubb, sobre la necesidad de «entablar un diálogo [con Rusia] por parte europea, y quizás el papel más importante en ello lo desempeñen los países que comparten frontera con Rusia»), pasamos al apartado económico y energético. En este caso, porque se ha sabido al menos un cargamento de gasolina procedente de India había entrado ya en el mercado interior ruso, mientras Moscú trata de estabilizar el abastecimiento mediante importaciones y restricciones a las exportaciones. El cargamento, de unas 68.000 toneladas, fue transferido entre buques en Port Said después de que el combustible hubiese salido del puerto indio de Vadinar y fue posteriormente descargado en el puerto ártico ruso de Vitino. Un tema que sería menos relevante de no ser porque también durante la jornada se ha publicado que al menos diez regiones rusas habrían vuelto a endurecer durante agosto los controles sobre la venta de combustible, después de que la situación hubiese mejorado temporalmente a finales de julio. Además, también se habrían podido ver estaciones de servicio sin gasolina en la región de Moscú, aunque es cierto que el gasóleo continuaba disponible con mayor normalidad.


En el lado ucraniano, en cualquier caso, también «pintan bastos» como se dice vulgarmente. No en vano, Naftogaz ha difundido recientemente un estudio sobre la situación de sus instalaciones. La empresa pública ucraniana informó en el mismo de que sus activos habían sufrido trece episodios de ataque durante la semana precedente y cerca de 300 desde comienzos de 2026. Debido a ello, se habrían producido daños graves en equipos, infraestructura y capacidad productiva. El deterioro de las instalaciones de producción y distribución de gas y electricidad continúa teniendo asimismo una dimensión internacional por la dependencia ucraniana de la asistencia exterior para reparar infraestructuras, importar gas y reforzar la capacidad de generación antes del próximo invierno, que se prevé el más duro hasta la fecha. Algo para lo que contará con la ayuda, entre otros, de la UE, que mantiene para 2026 y 2027 un plan energético de 920 millones de euros destinado a reparar, reconstruir y reforzar el sistema ucraniano.


Sigue pues una guerra económica sobre la que se ha escrito recientemente un interesante análisis por parte de Andrei Klepach, economista jefe del banco estatal ruso de desarrollo VEB.RF, y quien ha sido fulminantemente despedido de su cargo…


Hablando sobre economía y energía, cabe añadir que los diplomáticos ucranianos no han perdido la oportunidad de aprovechar el último escándalo que rodea a la empresa rusa ROSATOM, que ha sido denunciada por Egipto por violaciones a la “cultura de seguridad” mientras la empresa construye la planta de El Dabaa. De hecho, el ministro de Exteriores ucraniano, Sybiha, ha declarado en redes sociales que «Rosatom no es solo otra empresa energética — es el instrumento de la ambición de Rusia de asegurar un monopolio global en la energía nuclear. Ahora ha surgido otra prueba más que demuestra que Rosatom no es un socio confiable».


Continuando con la diplomacia ucraniana, el primer ministro de Ucrania, Sergii Koretskyi, mantuvo conversaciones con el primer ministro de los Países Bajos, Rob Jetten, para abordar medidas prácticas que permitan mejorar la defensa aérea de Ucrania. Durante la conversación se prestó especial atención a cómo contrarrestar los ataques rusos contra la infraestructura civil, los puertos y las instalaciones logísticas. Además, también acordaron organizar una reunión presencial de los Primeros Ministros a la mayor brevedad posible.


Volviendo sobre la India, pero para hablar ahora sobre alimentos, tenemos otra noticia significativa, aunque pueda parecer secundaria: Las importaciones indias de aceite de soja se encaminaban hacia un récord mensual en agosto debido, entre otros factores, a las dificultades que afectan a los envíos de aceite de girasol procedentes del mar Negro. Las importaciones de aceite de soja podrían alcanzar unas 620.000 toneladas durante agosto, alrededor de un 46 por ciento más que el promedio mensual registrado hasta ahora durante el actual año comercial. Para entender el impacto de lo que está ocurriendo, hemos de tener en cuenta que Rusia y Ucrania proporcionan la mayor parte del aceite de girasol importado por India. Las compras indias de este producto podrían caer hasta aproximadamente 180.000 toneladas en agosto, el nivel más bajo desde febrero y un 28 por ciento menos que el mes anterior. Alrededor de 150.000 toneladas de aceite de girasol del mar Negro previstas para agosto y septiembre habían sufrido retrasos relacionados con la guerra. Los compradores indios están sustituyendo parte de esos volúmenes por aceite de soja y han contratado ya aproximadamente 1,4 millones de toneladas para entrega entre septiembre y diciembre. Los principales proveedores son Argentina y Brasil, aunque India está recurriendo también a China, Egipto, Tailandia y Turquía.


En otro orden de cosas, la jornada nos dejó una importante sucesión de decisiones judiciales en Rusia directamente relacionadas con la oposición a la guerra. Un tribunal de Pskov condenó a Lev Shlosberg, vicepresidente del partido liberal Yabloko, a once años y un mes de prisión por delitos de «desacreditación» de las Fuerzas Armadas y difusión de información falsa sobre ellas. Las acusaciones estaban relacionadas con sus declaraciones públicas contra la guerra y con publicaciones realizadas en Telegram. Shlosberg había defendido un alto el fuego inmediato y calificó el proceso como políticamente motivado. Desde Yabloko calificaron la condena de «bárbara» y anunció que será recurrida. Amnistía Internacional reclamó la liberación inmediata e incondicional del político y consideró que el procesamiento constituye una represalia por ejercer pacíficamente la libertad de expresión y pedir el fin de la guerra. La organización reclamó además la derogación de las normas que criminalizan las expresiones pacíficas contrarias al conflicto y el final de la persecución contra integrantes y simpatizantes de dicha fuerza política. Pero es que, además, también durante la pasada jornada el Tribunal Supremo ruso rechazó el recurso de Yabloko contra la decisión que excluye al partido de las elecciones legislativas previstas entre el 18 y el 20 de septiembre. La decisión del Supremo implica que las referencias al partido serán retiradas de las papeletas para las elecciones a la Duma Estatal. Yabloko anunció que recurrirá ante el Presidium del Tribunal Supremo y que podría acudir posteriormente al Tribunal Constitucional. La vista del lunes estuvo acompañada por detenciones de partidarios de la formación concentrados frente al tribunal. Associated Press informó de varias decenas de detenidos, mientras que El País elevó la cifra a 85.


Cambiando nuevamente de tema, ha sido noticia Nueva Zelanda, país que se ha unido oficialmente a la Coalición Internacional para el Retorno de los Niños Ucranianos, convirtiéndose en su 51.º miembro de una iniciativa que tiene como objetivo, como sabemos, llevar de vuelta a casa a los niños ucranianos deportados ilegalmente y transferidos por la fuerza por Rusia.


Por último, toca hablar también de cultura, pues los organizadores del Festival Internacional de Música Militar Torre Spásskaya, previsto en la Plaza Roja de Moscú a partir del 21 de agosto y habitualmente acompañado por participantes extranjeros, anunciaron el lunes su aplazamiento hasta 2027 por motivos que describieron únicamente como «ajenos a su control«, lo que muchos han interpretado como una referencia a la amenaza de las armas de largo alcance ucranianas. El anuncio se produjo en un contexto de mayores restricciones y cancelaciones de actos públicos en Rusia relacionadas con la situación de seguridad derivada de la guerra, y es que el número de drones ucranianos que golpean la región capital rusa, como hemos visto en los últimos meses, no ha dejado de crecer.


Además, también ha sido polémica la inclusión de una controvertida película rusa del cineasta Illya Khrzhanovskyen el próximo Festival de Cine de Venecia, lo que ha motivado las protestas ucranianas, un año más. Según se ha publicado, «Dau» que es como se llama el filme, es un proyecto artístico y cinematográfico que comenzó su producción en 2006. Khrzhanovsky lo habría concebido originalmente como una película sobre el físico soviético Lev Landau, pero el proyecto se expandió en varias películas derivadas debido a la gran cantidad de material producido. Además, se da la circunstancia de que la película habría sido financiada por el empresario ruso Sergei Adoniev, quien fue sancionado por Estados Unidos en 2023 y por Ucrania en 2022.


Quien pueda hacer, que haga
Fran Carrillo. okdiario. 18 Agosto 2026

En política no hay tiempo de descuento, salvo si pones una campaña electoral en manos de los gurús socialdemócratas de Génova, que entonces te aplican un verano azul que hace temblar hasta el sondeo más cocinado de Tezanos. También cuando dejas la democracia en manos de la izquierda, que lo mismo te provoca una guerra civil que te arma un pucherazo electoral que ríete tú de los que pergeña el líder norcoreano. Pero si nos apartamos de coyunturas repetitivas, es complicado en una campaña electoral, periodo que va entre una elección y otra, que lo que no se haya hecho en ese tiempo lo resuelva una genialidad de última hora, venga de un profesional de la cosa o de un sociópata acreditado.


Cada crisis o catástrofe que acontece desde que Sánchez usurpó corruptamente el poder tiene un denominador común: la nada, optar por el marianeo como concepto, lo que Rajoy hacía ante cada crisis sobrevenida, pero sin la vertiente psicótica del actual inquilino monclovita. Mientras el padre de censura de Sánchez esperaba a que la tormenta amainase, su hijo político putativo le incluye una dosis notable de dramatismo progre y mentira socialista, que viene a ser el linimento con el que fabrican millones de repetidores ovinos de argumentario facilón y cruel.


No hizo nada para salvar vidas durante la pandemia, mientras forraban sus casas de euros por el contrabando de mascarillas. Tampoco en la Dana que arrasó Valencia, ni con la tragedia del volcán de La Palma, donde los damnificados aún viven en barracones mientras los inmigrantes-votantes son alojados en hoteles de cinco estrellas con el dinero de los que malviven en esos barracones. Mucho menos actuó Moncloa y su inane consejo de ministros ante la tragedia de Adamuz, con el carnicero de Valladolid haciendo mofa y escarnio del homicidio involuntario que él y sus predecesores perpetraron por incomparecencia. Con los incendios, dejaron que la sincronizada totalitaria pusiera sus editoriales en funcionamiento contra Ayuso mientras el fuego calcinaba el país. Y ahora, con la invasión, Sánchez y sus apóstoles se van de vacaciones y hacen simulaciones en chanclas mientras Ceuta sigue invadida por morabitos contaminados.


Aún peor es ver, en la España anestesiada y bobalicona, quién compra la invasión de Ceuta y la prioridad de atender a los invasores antes que proteger a los invadidos, de ayudar a los que contagian antes de aislar a los posibles contagiados, de mantener a los que llegan antes de garantizar el bienestar de los que contribuyen y cotizan. Como resume la reflexión atribuida a Twain: es más fácil engañar que convencer a alguien de que ha sido engañado. Se ve que el autor de Las aventuras de Tom Sawyer y Huckleberry Finn no conocía aún al votante de izquierdas.


La procrastinación política, la calculada parálisis del Gobierno y el diseño de un Ejecutivo pensado para la propaganda y no para la gestión hacen que los problemas no se resuelvan, sino que se encallen en cada orilla esperando al siguiente. Mientras, el proyecto de destrucción de España que dejaron pendiente hace 100 años sigue su curso, ahora o en 2031, el año en el que Sánchez y su séquito de paniaguados de partido y sigla aspiran a mantener o retomar el poder, para no soltarlo nunca más.


Por eso, hay que empezar a actuar: ayudando primero a los ceutíes encerrados en sus casas por la inacción consentida del gobierno socialista. Segundo, llevando a los invasores a las casas y domicilios de quienes los han traído aquí, no solo políticos con cargo y nombre, sino también hacia todas aquellas organizaciones que se siguen lucrando del negocio de la inmigración.


Tercero, señalando a quienes contribuyen a mantener un sistema ruinoso que sólo alimenta al mediocre improductivo a costa del trabajador, empresario o autónomo saqueado. Y aquí debemos incluir a todo aquel que vive directa o indirectamente del sistema, vía subvenciones o ayudas públicas injustificadas.


Cuarto, impidiendo que los responsables de tanta desidia, corrupción, robo y cachondeo paseen tranquilamente por las calles; que sientan el miedo que su impunidad política no parece reconocer. Y si nada de esto funciona, tomando la Moncloa como en su momento se tomó la Bastilla; sólo así se acaban con los tiranos. Así que, dejemos el qué por un día y empecemos a pensar en el cómo. El que pueda hacer, que haga.


Coda: Al hilo de la enésima salida de tono del eslabón perdido que anida en el Ministerio de Transportes. En su afán por lamer el ego de quien le apuñalará mañana cuando ya no le resulte útil, se dedica a recrear cada día el clima bélico odioso que sus referentes republicanos fabricaron desde 1931. No hay que entrar a sus provocaciones de gorila enfarlopado, si bien un día, en un futuro no muy lejano, tal homínido guerracivilista recibirá lo que se merece. El karma se le aparecerá para reclamarle el cobro de representar al tipo más miserable y despreciable que existe en la faz de la Tierra. Y ese día, no lo lamentaremos. Es más, lo celebraremos, cual oportuna zanja pucelana.


Ceuta, el chivo expiatorio y el enemigo interior
José Javier Esparza. gaceta. 18 Agosto 2026

A estas alturas ya sabe todo el mundo qué quiere decir «guerra híbrida»: ese tipo de guerra que no se limita al elemento propiamente militar, sino que pone también en juego recursos de cualquier otro carácter (económico, electrónico, psicológico, etc.) al servicio del objetivo mayor, que no es celebrar desfiles bajo banderas victoriosas, sino conseguir que el enemigo baje los brazos y renuncie a luchar. Nadie duda de que lo que estamos viendo en Ceuta es un ejemplo de guerra híbrida promovida por Marruecos para cobrarse plazas de territorio español en suelo africano, y sobre eso acaba de escribir el general Alejandre un brillantísimo artículo.


A Rabat una guerra convencional le resultaría extremadamente costosa porque difícilmente la ganaría y, sobre todo, porque le crearía tal cantidad de problemas políticos y económicos que el régimen marroquí saldría tocadísimo. Por el contrario, en una guerra híbrida tiene todas las de ganar. Especialmente si utiliza como arma algo a lo que nosotros no sabemos hacer frente: carne, carne humana en grandes cantidades, carne sin uniformes y desarmada, lanzada en masa sobre una frontera que ya ha demostrado antes su fragilidad. Monseñor Argüello ha llamado a eso «biopolítica» y es una etiqueta muy acertada: las vidas humanas como instrumento de la política (y de la guerra). Los occidentales, en general, tenemos muchos miramientos con esas cosas porque, por civilización, mantenemos una cierta idea esencial de la dignidad de la vida humana, pero eso no rige en otras civilizaciones. Jünger lo estudió muy a fondo en El nudo gordiano. El régimen marroquí sabe que eso le funciona. Ya lo hizo en el Sáhara. Y le seguirá funcionando.


Todos lo sabíamos

Importa subrayar los precedentes en la historia reciente porque uno lee ahora ciertos análisis sobre los acontecimientos de Ceuta y se diría que esto es la primera vez que pasa. Pero no, estamos ante una dinámica agresiva sobradamente conocida. La reivindicación marroquí de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla es un clásico de la política de Rabat. Nunca ha sido un farol: Marruecos necesita espacio y, sobre todo, plazas estratégicas que le permitan imponerse como potencia hegemónica en su área. Ceuta y Melilla lo son, como nuestras plazas de soberanía insulares y, a mayores, las Islas Canarias. Semejante pretensión supone una amenaza cierta sobre un país –nosotros– que pertenece a la Unión Europea y a la OTAN, pero la diplomacia marroquí ha jugado exactamente las mismas bazas: alianza inquebrantable con los Estados Unidos y asociación privilegiada con Bruselas, con pingües beneficios para los lobbies políticos y económicos europeos. Frente a eso, España no ha hecho nada. Rectifico: ha hecho lo peor que podía hacer, que es seguirle el juego a Marruecos.


Todo el mundo sabe en España, hace mucho tiempo, qué habría que hacer para pararle los pies a Marruecos, qué medidas puramente técnicas le pondrían de rodillas, como el famoso cable submarino que provee desde España hasta el 20% de la energía que consume Marruecos; qué medidas económicas convertirían a Ceuta y Melilla en ciudades de primer orden, como la potenciación de sus puertos; qué medidas militares harían de esas ciudades españolas plazas inexpugnables (vuelvo a remitirme al artículo del general Alejandre). Lo interesante es que esas medidas no se han adoptado nunca por ningún Gobierno, ni del PP ni del PSOE. Al revés, todo lo que se ha hecho ha sido siempre para beneficiar a Marruecos, y de forma especialmente obscena desde que gobierna Sánchez. Y también todo el mundo en España sabe por qué: por el conglomerado de intereses que Rabat ha sabido crear en España, y que hace que buena parte de nuestra oligarquía prefiera transigir con Rabat antes que defender el suelo español. Huele a traición. Lo es.


Todo el mundo sabe esto, en efecto, o al menos lo sabía, y por eso suenan tan patéticas todas esas cábalas que circulan ahora por ahí, bien alimentadas por el mismo Gobierno que ha facilitado la invasión, acerca de supuestas conjuras exteriores cuyo responsable local, en España, sería el único partido que viene denunciando la fragilidad de nuestra frontera sur, es decir, VOX. Sin duda VOX comete muchos errores, como todo el mundo, pero, sobre este asunto, basta tirar de hemeroteca para constatar que los únicos que advirtieron del peligro fueron sus portavoces. Frente a esas advertencias, todos los demás (socialistas, populares, musulmanes) se coaligaron para convencernos de que aquí no pasaba nada. Pues bien, ha pasado. Pero ahora resulta que, por arte de birlibirloque, la culpa es de los que lanzaron las advertencias, no de los que las ignoraron. Hay una finalidad política evidente: alguien advirtió que algo ocurriría, ese algo ha ocurrido, esto va a beneficiarle, por consiguiente… digamos que la culpa es suya. Burdo, pero eficaz, por lo que se ve.


La conexión Trump-Netanyahu-Abascal es una típica operación de «causalidad diabólica» (Poliakov) o, si se prefiere, de chivo expiatorio, en el sentido de Girard, que el Gobierno español se ha apresurado a promover para lavar sus pecados con la sangre de un enemigo imaginario. La primera acción de guerra híbrida marroquí sobre Ceuta tuvo lugar en 2021. No gobernaba Trump, sino Biden, y Marruecos ya empleaba el software Pegasus israelí. No recuerdo que en aquella ocasión nadie le echara la culpa de nada a Biden, mucho menos a Israel. Tampoco la Unión Europea hizo algo distinto a lo que ha hecho ahora: paños calientes con Marruecos. ¿Pero de verdad alguien cree, en serio, que esto de ahora ha sido una conjura judeoalauí? ¿No es suficientemente transparente la pasividad del Gobierno español, su inconcebible negación de la realidad, su sumisión a Marruecos después de la invasión, su evidente voluntad de dejar que la situación se pudra (y, con ella, los ceutíes), su claro mensaje de que la culpa no es de Marruecos, sino nuestra? Hemos visto a Don Julián entregando las llaves del Estrecho y el traidor dice que la culpa es del imperio bizantino, o sea, de la «internacional reaccionaria». Y no faltan, al revés, sobran hermeneutas que creen haber hallado aquí la clave para interpretar los siempre complejos libros de Hermes Trismegisto de la geopolítica planetaria. Es absolutamente irracional.


Nos gobiernan nuestros enemigos

La realidad es bastante más simple. Visto desde Washington o Tel-Aviv (o Moscú o Londres o Bruselas), el conflicto de la frontera sur española no deja de ser una riña local entre dos países que forman parte de la misma área de poder global (la americana), uno de ellos ascendente (Marruecos) y el otro descendente (España), y nadie quemará aquí sus esfuerzos mientras se garantice el control americano del estrecho de Gibraltar y la red europea (España incluida) de negocios con Marruecos, que es lo que a ellos les interesa. Por supuesto que en Washington o Tel-Aviv se habrán dibujado amplias sonrisas vengativas. La política exterior es una disciplina muy cruel. Nadie es tu amigo. Y tu aliado puede dejar de serlo. Si uno juega el papel de chico díscolo del barrio, está en su derecho, pero con la condición de que haya calculado previamente las consecuencias. Si no lo ha hecho, entonces la irresponsabilidad roza lo criminal, porque ha comprometido a toda una nación. Si además estás de hinojos ante el que te agrede, como es el caso del Gobierno español, entonces hay doble pecado. Al final nuestro problema se resume en una frase tan dolorosa como innegable: nos gobiernan nuestros enemigos.


Los hermeneutas de la conjura mundial harían bien en mirar la realidad tal cual es, antes que tratar de encajarla a golpes en los moldes que previamente han construido. Por ejemplo: «VOX es el partido de la oligarquía extranjera», decía esta semana un apresurado analista. Tiene gracia, en realidad. La «oligarquía extranjera» propiamente dicha no existe: desde hace más de un cuarto de siglo es una oligarquía transnacional que en España tiene sus propios agentes, y que no están al servicio del «extranjero», sino precisamente de esa misma oligarquía, que en nuestro tiempo es esencialmente apátrida. El programa de esta oligarquía es transparente y llevamos años sufriéndolo: abolición de fronteras, inmigración masiva, externalización de la producción, revolución industrial (léase transformación energética, con las políticas climáticas que le sirven de coartada), desnacionalización del poder, etc. Por supuesto que hay partidos que comparten este programa. No sólo partidos, sino instituciones transnacionales decisivas como la Comisión Europea. Ahora bien, de todos ellos, en España es justamente VOX el único que se opone abiertamente a ese programa: el único que ha denunciado la inmigración masiva, las fronteras lábiles, los acuerdos de librecambio transnacional, la pérdida de soberanía de las naciones, la transición energética… Curiosa forma de servir a «la oligarquía».


Al final, la impresión que a uno le queda es que toda esta polémica forma parte también de la «guerra híbrida»: nada mejor para poner de rodillas al enemigo que desviar su atención hacia una realidad imaginaria o, por lo menos, secundaria. Está claro que quien haya montado esto nos conoce bien. Lo lacerante es que, en el caso de Ceuta, la operación no la ha desplegado sólo el agresor, sino también el gobierno del agredido, con la colaboración de demasiadas voces con mucho adjetivo y bastante poca cabeza. Esto también es una enseñanza: el patriotismo español es tan endeble que el «debate patriótico» termina girando en torno a qué extranjero prefieres. Es una enfermedad que hay que curar.


Quede claro: nadie va a ayudarnos, ni americano, ni israelí, ni chino, ni alemán ni, mucho menos, marroquí. La soberanía se defiende desde la propia nación. La nuestra está en manos de gente que, muy visiblemente, la ha vendido, aún no sabemos hasta qué punto (pero pronto lo sabremos). Así las cosas, lo primero es neutralizar al verdadero enemigo, que es el traidor. Y después, pero sin perder tiempo, empezar a reconstruirlo todo desde cero (desde cero, sí). También aquí hay que reiniciar España.


Radiografía de los 100 años de Fidel Castro: sangre, miseria y pobreza
EDITORIAL. libertad digital. 18 Agosto 2026

Hambre y decadencia es el legado de uno de los mayores sátrapas del siglo XX. Y al recordarlo a él, también debemos recordar a las miles de víctimas.


La semana pasada se celebró el centenario del nacimiento de Fidel Castro, una efeméride que deja unas lecciones muy claras sobre la figura del tirano más cruel de Hispanoamérica, sobre sus ideas y sobre sus actos. Castro nació en agosto de 1926 y se erigió con menos de 30 años en el líder que derrocaría a Fulgencio Batista, que había trocado su papel como presidente de la República de Cuba por el de dictador cuando dio el golpe de Estado de 1952. La revolución demostró, sin embargo, ser peor que aquello a lo que aspiraba combatir.


La historia de Fidel Castro goza de un barniz luminoso y recibe una incomprensible benevolencia en determinados sectores políticos, culturales y sociales de la izquierda que contrasta con una realidad cada día más incontestable. Tal y como suele ocurrir en los procesos revolucionarios, el Movimiento 26 de Julio —la organización militar que fundó Castro para luchar contra Batista en 1955— fagocitó las voces discrepantes. Una vez alcanzado el poder, el Partido Comunista de Cuba emergía como la institución que ha sometido la isla hasta hoy.


Ha habido dos constantes en el régimen cubano desde el fatídico día del 16 de febrero de 1959, cuando Castro tomó el poder. Son, por un lado, el aumento progresivo de la miseria y, por otro, la represión contra cualquiera que alce la voz o sea sospechoso de la más mínima disidencia. Dos hechos, además, inherentes a los regímenes comunistas. La ausencia de libertad económica sume en crisis perpetuas al país que parasita el Partido y la implantación de los métodos de control político concluyen en torturas y muerte.


El resultado es la decadencia absoluta de la que fuera una de las regiones más apreciadas de Hispanoamérica y que podría tener la capacidad de convertirse en un país próspero, que de hecho lo era en 1959. La solución para tapar sus vergüenzas también es la habitual en los totalitarismos, la propaganda. Cuando el enemigo no es el capitalismo, lo es EEUU, o alguna confabulación de agentes externos. Siempre son otros los culpables del fracaso de ese artefacto político llamado comunismo, pero nunca quienes tienen las riendas del poder en las manos, que son los mismos que firman las sentencias de muerte.


Otro aspecto que no debe rehuirse es el exilio. Hasta enero de 2026, según los datos de Acnur, la cifra de cubanos en otros países de América es de 1,6 millones. Esta cifra es aún mayor si se tiene en cuenta el número total de la diáspora, que podría superar los dos millones, en torno a un 15% de la población total de cubanos. El último ejemplo fue el artista y opositor Luis Manuel Otero Alcántara, que ha pasado cinco años en distintas cárceles por participar en una manifestación pacífica contra el régimen, y que en estos momentos se halla en el exilio en Miami. Fue también uno de los protagonistas del videoclip Patria y vida, una canción protesta cuyo título es una de las consignas más emblemáticas de los disidentes.


Para quienes los datos son algo distinto del relato, la tiranía de los Castro es sinónimo de muerte y crimen. Por eso, acertó el Gobierno de EEUU al imputar a Raúl Castro por asesinato, ya que era él el ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cuando el Ejército derribó a unos aviones civiles que trataban de ayudar a los balseros en 1996.


Hoy, la degradación es tal que no pueden resistirse a negociar con un EEUU que persigue propiciar un cambio político. Los próximos aspirantes a dictador o a plantear una transición pacífica son herederos directos del castrismo. Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto favorito y persona de confianza de Raúl Castro, que ya se ha puesto en contacto con el Gobierno de EEUU a través de una carta secreta a Donald Trump; Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, viceprimer ministro y titular de la cartera de Comercio Exterior e Inversión Extranjera; y Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior desde 2020. La única certeza que tenemos es que ninguno de ellos desea viajar a EEUU en la misma aerolínea que Nicolás Maduro, pero de ninguno se puede esperar nada.


Los hechos son los que son: el 94% de la población vive en la pobreza extrema; ocho de cada 10 cubanos han dejado de tomar una de las tres comidas diarias por falta de dinero o a causa de la escasez de alimentos; proliferan los apagones; los edificios difícilmente se sostienen sobre sus cimientos; y los economatos no tienen en sus estantes nada que llevarse a la boca.


La herencia que ha dejado Fidel Castro está dibujada. Sus lecciones son las mismas que pueden extraerse al repasar la historia de todos aquellos países que han ensayado las fórmula de Marx y sus secuaces: la Unión Soviética, Corea del Norte, Venezuela, China, Camboya... Patria o muerte era el lema de la revolución, y muerte es lo único que ha sembrado el castrismo. Los cubanos merecen democracia; los cubanos merecen prosperidad. Y al pensar en los 100 años del nacimiento del sátrapa deberíamos recordar a las miles de víctimas que han sufrido por su culpa.


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Cataluña, tierra de acogida para islamistas
Pablo Planas. libertad digital. 18 Agosto 2026

Cataluña es la región de España con más detenciones relacionadas con el terrorismo islamista, con más imanes expulsados, con más mezquitas salafistas, con más jóvenes radicalizados por la propaganda terrorista. Sin embargo, esa clase de detalles no pesan en el ánimo de la mayor parte de la clase política. Ni para la izquierda ni para el nacionalismo suponen nada esos datos. No aprecian ningún problema en que los imanes más bestias del islam prediquen sus teorías en Cataluña, adoctrinen a los niños, ejerzan de policías morales sobre las mujeres y castiguen con severidad cualquier desviación haram de los miembros de la que considera su comunidad.


Frente a este tipo de comportamientos, la Generalidad y los ayuntamientos catalanes tienden a contemporizar con los líderes islamistas, les otorgan sin prudencia alguna la categoría de interlocutores y representantes válidos y les confieren una autoridad prácticamente absoluta sobre los ciudadanos de origen magrebí o sobre los subsaharianos musulmanes.


El supuesto modelo de integración catalán consiste en dejar a los inmigrantes y a sus hijos ya nacidos en Cataluña en manos de líderes religiosos que se comportan como verdaderos energúmenos mientras tratan de inducir a los jóvenes a volarse frente a una iglesia llevándose por delante a cuantos más infieles mejor o atropellando a diestro y siniestro en nombre de Alá. A los responsables pasados y presentes de la Generalidad nunca les ha interesado saber qué se dice en las mezquitas o qué les cuentan los imanes a los adolescentes de los guetos para que suspiren por practicar la "yihad". Y tampoco les interesa saber lo que sí saben el CNI, la Guardia Civil y la Policía Nacional.


Ese descontrol político, esa ceguera y el fracaso catastrófico del modelo nacionalista en materia de inmigración e integración llevan a la célula de Ripoll que cometió los atentados de Barcelona y Cambrils hace nueve años y un día. Aquellos jóvenes hablaban catalán perfectamente pero no tenían ningún amigo catalán. Eran terreno abonado para que un imán degenerado los convirtiera en fanáticos asesinos. Falló todo y especialmente el modelo social de la Cataluña nacionalista y de izquierdas, del pujolismo y del PSC.


Y todo falla desde aquellos atentados. De manera asombrosa, separatistas, socialistas y la extrema izquierda de Colau decidieron que las víctimas eran los familiares de los terroristas en vez de los familiares de los muertos y los cientos de heridos. El nacionalismo aportó además el bulo de que los atentados habían sido cometidos por el Estado para torpedear el camino hacia la república catalana. O sea que el CNI había sembrado de cadáveres las Ramblas para avisar de lo que podía ocurrir si el independentismo seguía adelante con sus planes. El típico delirio de sociópatas egocéntricos.


Esos mismos partidos son los que pusieron el grito en el cielo por la expulsión hace cuatro años de Mohamed Said Badaoui, un marroquí altamente peligroso que era el líder de los inmigrantes magrebíes en Reus y alrededores. La documentación de la Policía Nacional sobre este sujeto es escalofriante. Su entrega a la difusión de la propaganda yihadista era notoria, así como el carácter delictivo de la mayor parte de sus iniciativas. Pues bien, consejeros autonómicos, diputados, alcaldes y concejales de Junts, ERC, el PSC, la CUP y los Comuns salieron en su defensa, pidieron al Ministerio del Interior que parara su expulsión y llegaron hasta el extremo de recibirlo con honores en la Generalidad y darle premios y subvenciones. Un auténtico disparate.


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