Recortes de Prensa Viernes 28 Agosto 2026
Guerra de Ucrania – Día 1646. Ago 27,
2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 28
Agosto 2026
A pesar de los lentos cambios sobre el terreno, la guerra de Ucrania sigue dejándonos numerosas noticias cada día. Durante esta última jornada, lo ha sido el viaje de Zelenski a Moldavia, donde se ha encontrado en el marco de los festejos por la independencia de este país tanto con Maia Sandu como con Nicușor Dan, en un encuentro en el que los tres países reafirmaron su intención de estrechar la cooperación regional. Del mismo modo, ha sido nuevamente noticia el viaje de Ratcliffe a Moscú, con interpretaciones muy diferentes sobre su misión, incluyendo las procedentes de Rusia. Desde este país, además, han amenazado al Reino Unido con atacar incluso objetivos militares, tras lo que consideran una escalada por parte británica en relación con la ayuda a Ucrania. Más allá de esto, la jornada nos ha dejado noticias de nuevos ataques a larga distancia, sobre la situación particularmente crítica que se vive en Jersón y, también, el envío de una misiva desde Polonia, España, Países Bajos y Suecia a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, y a la ministra irlandesa de Exteriores, Helen McEntee, solicitando reabrir el debate sobre un uso más amplio de los activos del Banco Central ruso inmovilizados en Europa, algo extremadamente difícil si no se dan enormes garantías a Bélgica.
Mientras los medios continúan especulando sobre el carácter de la visita de Ratcliffe a Rusia, con dos visiones claramente enfrentadas entre algunas de las principales cabeceras estadounidenses, rusos y ucranianos han continuado con la «guerra de salvas», un día más.
Comenzando por Rusia, este país habría lanzado unos 140 drones de ataque contra Ucrania, incluyendo más de un centenar de ellos Shahed de propulsión a reacción, durante las horas de luz, concentrándolos principalmente contra Kiev y su región. Antes de eso, durante la jornada previa, habría empleado según los datos oficiales ucranianos 258 drones Shahed y distintos misiles, asignándose las AFU el derribo de 222 drones, 7 misiles balísticos Iskander-M/KN-23, 1 misil antibuque Onyx y 3 Banderol.
En Kiev, la capital ucraniana, y en la región del mismo nombre, los ataques con drones causaron cuatro heridos en la ciudad y alcanzaron numerosos centros logísticos y almacenes. Resultaron destruidos o dañados los centros de distribución de Roshen, Comfy, Avrora, Budynok Ihrashok, Fora y Kolo, además de otras instalaciones empresariales. Rusia identificó entre sus objetivos una planta industrial en Velyka Oleksandrivka y un centro logístico en Brovary, mientras que también se registraron daños en un edificio residencial del distrito Podilski de Kiev.
En Odesa, municiones Banderol alcanzaron la ciudad provocando el incendio de una vivienda y dejando tres heridos, además de daños en edificios próximos. Durante la misma oleada contra esta región fueron atacadas también instalaciones portuarias de Odesa e Izmail, incluido un petrolero que estaba descargando su mercancía, dos depósitos de combustible, siete almacenes del puerto de Odesa y un taller de montaje de drones.
No han sido los únicos objetivos rusos. En Járkov, hacia el mediodía, un Geran-4 Siker de propulsión a reacción impactó contra un hipermercado del distrito Osnovianski. Como consecuencia del ataque perdió la vida un hombre de alrededor de 40 años y otras cinco personas, tres mujeres y dos hombres, resultaron heridas. El impacto dañó parcialmente el edificio y provocó un incendio de unos 300 metros cuadrados. Además, se ha registrado otro impacto, en esta ocasión en Lozova, donde desde Rusia hablaban de un puesto de mando utilizado por la 156.ª Brigada Mecanizada Ucraniana destruido.
En cuanto a las bombas planeadoras, que siguen empleándose por centenares cada jornada, cuatro KAB alcanzaron el sector nororiental de Izium, provocando cortes de electricidad y obligando a restringir el suministro de agua. Durante la noche, Sumy sufrió también la llegada de dos salvas de cuatro bombas guiadas cada una. Las ocho KAB alcanzaron zonas residenciales, un área industrial, una instalación de infraestructura y una estación de servicio, dejando tres heridos y daños en alrededor de 15 viviendas.
Por último, ya en referencia a los ataques con drones tácticos contra civiles, un dron atacó un autobús urbano en el centro de Jersón. El conductor consiguió evacuar a los diez pasajeros antes del impacto, aunque tres personas resultaron heridas en el exterior. Además, en la región de Zaporiyia, un FPV mató a una mujer de 78 años en Hryhorivka. Posteriormente, otro FPV alcanzó un automóvil civil en el distrito Kosmichnyi de Zaporiyia, dejando heridos a dos hombres con lesiones por metralla, conmoción y traumatismos causados por la explosión.
Además de todo esto, otro apunte: se ha publicado que Rusia habría empleado por primera vez un misil balístico 9M723-2 modernizado, conocido con el nombre en clave Iskander-1000, en uno de los ataques combinados con misiles contra Kiev este verano. El nuevo misil se diferencia del modelo básico 9M723-1 por su motor más potente, que ha aumentado su alcance. El 9M723-2 es capaz de alcanzar objetivos a una distancia de hasta 550 km, mientras que el alcance del 9M723-1 es de unos 390 km. No obstante, es un tema sobre el que hay cierta polémica.
Los ucranianos, por supuesto, también han empleado sus medios de ataque de largo alcance. Rusia, de hecho, declaró haber interceptado 39 drones de ala fija sobre las regiones de Bélgorod, Briansk, Kursk y Orel, además de Crimea ocupada y los mares Negro y de Azov. Entre los objetivos militares atacados destaca el aeródromo de Millerovo, en la región de Rostov, donde un dron kamikaze RAM-2X alcanzó una estación de radar Nebo-U.
En la región de Kursk, un dron alcanzó por la tarde un edificio que albergaba una panadería y una tienda en la localidad de Belaya. Cinco mujeres y un hombre resultaron heridos, cuatro de ellas con traumatismos craneales, otra con heridas de metralla en ambas piernas y el hombre con traumatismo craneoencefálico y conmoción. El edificio sufrió daños en fachada, cubierta y ventanas.
En la región ucraniana de Crimea ocupada por Rusia, tenemos que Sebastopol sufrió varias oleadas de drones durante la noche. Así las cosas, poco antes de medianoche habían sido derribados tres drones en el distrito Gagarinski. Además, en una oleada posterior, un aparato impactó directamente contra un edificio residencial de cinco plantas de la calle Geroev Podvodnikov, provocando un incendio en la quinta planta, daños en todos los accesos y balcones, en una guardería y a más de 15 automóviles. Cuatro personas resultaron heridas, dos de ellas con lesiones de mayor consideración.
Más recientemente, aunque por ahora apenas hay datos, se ha sabido que drones ucranianos han alcanzado la base aérea de Engels, sede de la flota de bombarderos estratégicos de la Fuerza Aérea Rusa, provocando al menos un incendio.
Por último, en este caso en San Petersburgo, en la región de Leningrado, unas horas atrás un coche bomba hizo explosión, segando la vida de un teniente coronel de la Fuerza Aérea rusa concretamente en el distrito de Pushkinsky.
Sobre el frente, antes de empezar el repaso, es necesario apuntar que la inteligencia ucraniana ha anunciado que Corea del Norte habría desplegado una unidad de drones de 400 infantes como parte de su fuerza de 8.500 nuevos uniformados enviados principalmente la óblast de Kursk de Rusia. Todo ello sumado al envío además de posibles nuevos misiles balísticos KN-23 y KN-24. También que se ha vuelto a hablar sobre cómo Rusia estaría recortando distancia tecnológica respecto a Ucrania, al menos en algunos apartados clave como drónica o guerra electrónica.
Un día más, es necesario hablar de la situación al norte de Limán, o lo que es lo mismo, en torno al río Nitrius, pues cada vez más analistas reconocen que las tropas rusas están sufriendo en la zona, habiéndose retirado en su mayoría a la margen derecha de esta vía de agua.
Siguiendo con Sloviansk y Kramatorsk, que es el punto central del largo frente ucraniano, es obligado también volver a hablar de los cambios en el mando de las AFU, pues como explica Clément Molin: «El 3.º Cuerpo de Ejército -formado alrededor de la 3.ª Brigada de Asalto (vinculada a Azov)- está manteniendo actualmente con éxito el flanco norte del frente del Donbás, entre Borova y Limán (en la dirección de Izium). Aunque esto ya había sido anunciado previamente, su área operativa ahora se extiende hasta Sloviansk, tras la integración de varias brigadas adicionales en el cuerpo. El 1.º Cuerpo Azov de la Guardia Nacional está manteniendo actualmente el sector entre Dobropillia y Druzhivka, donde el avance ruso es más intenso. Habiendo llegado al sector como un «salvador» el año pasado, el Cuerpo presume de un historial excelente, habiendo mantenido una sección central del frente durante más de un año. Parece estar listo para asumir el mando de la defensa de Druzhivka y Kramatorsk, con el 11.º y 19.º Cuerpos bajo su mando».
Más allá de eso, la jornada nos ha dejado nuevos ataques rusos por ejemplo hacia Mykolaivka, pero también en la M03 y, también, más allá del canal de agua dulce hacia Pershomaryivka un día más, así como hacia Vasiutynske o Fedorivka.
En Konstyantynivka, por su parte, se ha hablado de nuevos movimientos rusos tanto en Chervone como en Illinivka. Además, también se ha hablado de la situación al este del sector, en Chassiv Yar, donde incluso los propios ucranianos reconocen que las AFU apenas mantienen ya posiciones en la zona.
Más al oeste, hacia Dobropillia, siguen los ataques rusos tanto desde el este como desde el sur. También, según algunas fuentes, en dirección al norte de esta ciudad, con un eje de ataque avanzando hacia Hannivka.
Curiosamente, durante el día no se han producido noticias relevantes ni procedentes del recodo del Vovcha, de Komar, ni del entorno de Gualiaipolé, de Orijiv o del Dniéper.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
La actividad internacional estuvo encabezada por el viaje de Volodímir Zelenski a Chisináu con motivo del 35.º aniversario de la independencia de Moldavia, que prácticamente y por razones obvias, coincide con la de Ucrania. El presidente ucraniano mantuvo primero una reunión bilateral con Maia Sandu en la que ambos abordaron la seguridad regional, la cooperación energética y el desarrollo de proyectos de infraestructura, además de las amenazas que ambos gobiernos atribuyen a Rusia. Zelenski reiteró el apoyo de Ucrania a la soberanía y la integridad territorial moldavas y señaló que Kiev y Chisináu comparten intereses en materia de seguridad, mientras que las conversaciones incluyeron las conexiones eléctricas transfronterizas, los proyectos de transporte y la cooperación bilateral. Todo ello quedó recogido en el comunicado sobre la reunión bilateral de Zelenski y Sandu. Posteriormente, la visita se amplió a un formato trilateral con la llegada del presidente rumano, Nicușor Dan, en un encuentro en el que los tres países reafirmaron su intención de estrechar la cooperación regional. La Presidencia moldava detalló que las conversaciones abarcaron las conexiones por carretera y ferrocarril, los corredores de solidaridad empleados para las exportaciones ucranianas, las interconexiones energéticas, la gestión conjunta de recursos hídricos y la coordinación de la actividad de los puertos del Danubio.
Durante la reunión trilateral de la que hablábamos, Zelenski agradeció a Moldavia y Rumanía el respaldo prestado desde el comienzo de la invasión rusa y pidió aumentar la cooperación entre los tres Estados en materia de seguridad, energía, infraestructuras y economía. Por su parte, el rumano vinculó la cooperación trilateral con la seguridad y estabilidad de toda la región europea y expresó la intención de continuar desarrollando las relaciones ucraniano rumanas en ámbitos como la energía, las infraestructuras, la economía, la educación y las minorías nacionales. Dan afirmó asimismo que Rumanía, Moldavia y Ucrania continuarán trabajando conjuntamente en infraestructuras, energía y seguridad regional, mientras que Sandu presentó la relación entre los tres países como parte de una estrategia común de integración y conexión con el resto de Europa. Zelenski insistió durante la comparecencia posterior en que los países vecinos de Rusia deben cooperar estrechamente entre sí y defendió que Ucrania y Moldavia avancen en sus respectivos procesos de adhesión a la Unión Europea. El presidente ucraniano participó posteriormente junto a sus dos colegas en los actos conmemorativos de la independencia moldava. A lo largo de su intervención pública, Zelenski defendió que Ucrania y Moldavia terminarán formando parte de una Europa «libre y pacífica» y vinculó el mantenimiento de la independencia de ambos países con su orientación europea. También contrapuso las aspiraciones de Kiev y Chisináu con la política del Kremlin y recordó que ambos Estados han afrontado distintas formas de presión rusa desde su independencia.
Dejando a un lado a Zelenski, también ha sido noticia el primer ministro Sergii Koretskyi, quien mantuvo una conversación telefónica con la comisaria europea de Ampliación, Marta Kos, centrada en el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea y en las necesidades financieras del país. Koretskyi manifestó que Kiev espera abrir antes de finalizar 2026 todos los grupos de negociación sobre la adhesión que todavía permanecen pendientes y explicó que el Gobierno y la Rada Suprema están acelerando la aprobación de legislación relacionada tanto con la integración europea como con los compromisos asumidos dentro del Ukraine Facility. Una parte específica de la conversación estuvo dedicada a la financiación, ya que el jefe del Gobierno ucraniano consideró necesario comenzar a diseñar soluciones que garanticen los recursos destinados a financiar los gastos presupuestarios y de defensa de Ucrania durante 2026 y 2027.
Siguiendo con Ucrania, es obligado hacer una mención al jefe de la Oficina del Presidente, Kirilo Budanov, declaró que Kiev espera que las delegaciones ucraniana y rusa puedan volver a reunirse en septiembre y expresó su deseo de que representantes estadounidenses participen también en esos contactos. Budanov afirmó que Ucrania está intentando reactivar el proceso negociador y que podrían producirse novedades durante el proximo mes, después de que las conversaciones trilaterales con participación estadounidense quedaran interrumpidas tiempo atrás, como hemos ido explicando. Al preguntársele expresamente por una posible reunión entre negociadores ucranianos y rusos, respondió que esperaba que se celebrase y añadió que la participación de los delegados norteamericanos siendo necesaria. Desde Rusia, sin embargo, Dmitri Peskov respondió que Moscú no disponía de información sobre planes concretos ni sobre las fechas de una próxima ronda entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos.
Pasamos ahora al ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrí Sibyha, quien reclamó nuevas medidas de apoyo para su país antes de la llegada del invierno. Después de los daños sufridos por instalaciones portuarias, agrícolas y energéticas ucranianas, Sibyha pidió a los socios extranjeros nuevos paquetes destinados a reforzar la resiliencia energética y la capacidad ucraniana para mantener sus exportaciones de grano. El ministro planteó como prioridades facilitar rutas alternativas para las exportaciones agrícolas, aumentar las capacidades de almacenamiento, garantizar la libertad de navegación y apoyar la importación de energía y la incorporación de nuevas capacidades de generación antes de la temporada fría. También volvió a solicitar medios adicionales de defensa aérea como parte de los paquetes destinados a proteger la infraestructura energética.
Moviéndonos ahora a Rusia, el presidente ruso, Putin, envió un mensaje al foro nacional de veteranos «Juntos venceremos», en el que pidió continuar ampliando las medidas de apoyo social, formación profesional, atención médica y rehabilitación destinadas a los participantes en la denominada por Moscú «operación militar especial» y a sus familias. Putin destacó el trabajo de la fundación estatal Defensores de la Patria y reclamó facilitar la reincorporación de los veteranos a la vida civil, al mercado de trabajo y a las administraciones públicas.
Serguéi Lavrov, su ministro de Exteriores, también tomó parte en el mismo foro de veteranos. En este marco, el diplomático se reunió con Anna Tsivileva, presidenta de la fundación Defensores de la Patria, y con antiguos combatientes, ante quienes expuso las prioridades de la política exterior rusa y sostuvo que Moscú seguirá trabajando para alcanzar los objetivos fijados por el Kremlin en Ucrania. Lavrov habló también de los programas de formación y reintegración profesional para veteranos y agradeció públicamente su participación en la guerra.
Las consecuencias diplomáticas de la visita de John Ratcliffe a Moscú han continuado copando titulares, un día más, como ya hemos dicho. A propósito, además, el director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, Serguéi Narishkin, reconoció por primera vez que había mantenido personalmente una reunión con el director de la CIA y trató de restarle excepcionalidad. Narishkin afirmó que él y Ratcliffe abordaron «una serie de cuestiones» pertenecientes al ámbito de competencia de los servicios de inteligencia y calificó el encuentro de un formato de trabajo ordinario.
El Kremlin, además, rechazó las interpretaciones de algunos medios estadounidenses a propósito del viaje de Ratcliffe (en las que se asegura que trasladó una dura advertencia a Rusia). Así, por ejemplo, Dmitri Peskov calificó las informaciones sobre una posible intención rusa de atacar territorio aliado de «historias alarmistas» y aseguró que no se corresponden con las intenciones de la Federación Rusa. Peskov sostuvo paralelamente que Moscú continúa enfrentándose a una política europea que considera agresiva y reiteró que Rusia preferiría conseguir sus objetivos en Ucrania mediante medios pacíficos, aunque afirmó que continuará la guerra mientras, a juicio del Kremlin, no exista esa posibilidad.
Siguiendo con el enfrentamiento entre Rusia y Occidente, que es la cuestión de fondo, la enorme tensión entre Moscú y Londres nos dejó algunos de los principales intercambios diplomáticos del día. La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, advirtió de que Rusia podría considerar objetivos de represalia a instalaciones o equipos militares británicos dentro o fuera de Ucrania si Kiev continúa empleando armamento británico contra territorio ruso. Zajárova acusó al Reino Unido y a Francia de estar «jugando con fuego» al incrementar su cooperación militar con Ucrania y pidió a Londres abandonar lo que calificó como una política hostil. La advertencia rusa planteó explícitamente la posibilidad de atacar objetivos militares británicos fuera de territorio ucraniano, lo que sí sería una novedad incluso respecto a los ataques en la Zona Gris que hemos visto hasta ahora. Las declaraciones de la rusa se produjeron, como sabemos, después de que el Gobierno británico anunciase días antes que facilitaría a Ucrania acceso a información técnica relacionada con los misiles Storm Shadow, medida que Moscú considera una implicación cada vez más directa en el conflicto. El primer ministro británico Andy Burnham había defendido previamente que el Reino Unido continuará apoyando a Ucrania pese a las advertencias rusas.
En Estados Unidos, Donald Trump se refirió públicamente a las informaciones sobre Ratcliffe y rechazó la posibilidad de un ataque ruso inminente contra la OTAN. El presidente declaró que Putin «no va a atacar un territorio de la OTAN» y aseguró haber mantenido buenas conversaciones con el mandatario ruso. Preguntado expresamente por si Ratcliffe había viajado a Moscú para transmitir la advertencia de Washington, Trump evitó confirmar el contenido concreto de la misión y volvió a presentar el desplazamiento como relativamente rutinario, relacionándolo de forma general con el deseo estadounidense de poner fin a la guerra en Ucrania. En otra intervención de la misma jornada, Trump afirmó que no estaba preocupado por la posibilidad de un ataque ruso contra un aliado de la OTAN. Estas declaraciones contrastaron con las informaciones sobre las evaluaciones de inteligencia que habrían motivado el viaje, aunque ni la Casa Blanca ni la CIA hicieron público durante el 27 el contenido de las conversaciones mantenidas por Ratcliffe en Moscú.
También en el ámbito estadounidense, el subsecretario de Defensa para Política, Elbridge Colby, visitó la sede de la OTAN en Bruselas y se reunió con el secretario general Mark Rutte y con el Consejo del Atlántico Norte. Colby informó a los aliados sobre la revisión en curso de la postura militar estadounidense en Europa, mientras que la OTAN explicó que la reunión estuvo dedicada al reparto de responsabilidades dentro de la Alianza y al futuro de la presencia estadounidense en el continente. El responsable estadounidense fue especialmente explícito respecto a Ucrania al señalar que Washington espera que los europeos asuman la principal responsabilidad de su propia defensa convencional y, al mismo tiempo, un papel de liderazgo en el sostenimiento de Ucrania. Estados Unidos mantendría su compromiso con la OTAN, pero Colby explicó que Washington está consultando a los aliados sobre la forma en que Europa puede asumir una parte mayor de las cargas convencionales. La revisión incluye un cuestionario remitido a las capitales aliadas y podría influir en las decisiones futuras sobre el despliegue de fuerzas estadounidenses en Europa. La discusión celebrada en Bruselas se produjo con unos 80.000 militares estadounidenses todavía desplegados en el continente y mientras Washington evalúa posibles ajustes de esa presencia.
Por parte de la Unión Europea, António Costa continuó su gira por las capitales comunitarias y se reunió en Praga con el primer ministro checo Andrej Babiš. El presidente del Consejo Europeo vinculó expresamente la política de ampliación con la seguridad continental y afirmó que apoyar a Ucrania, Moldavia y los países de los Balcanes occidentales en su camino hacia la Unión constituye una inversión en la seguridad y prosperidad de Europa. Costa agradeció a la República Checa su posición respecto a la ampliación y defendió que el proceso continúe sobre criterios transparentes y basados en méritos. La reunión incluyó además el próximo marco financiero plurianual de la UE para 2028 a 2034, la necesidad de aumentar la inversión europea en seguridad y defensa, la competitividad económica y los costes energéticos. Costa señaló un día más que el nuevo entorno geopolítico obliga a adaptar las prioridades presupuestarias de la Unión y pidió alcanzar un acuerdo sobre el próximo marco financiero antes de terminar el año.
En materia de sanciones y financiación, Polonia, España, Países Bajos y Suecia remitieron una carta a la alta representante de la UE, Kaja Kallas, y a la ministra irlandesa de Exteriores, Helen McEntee, solicitando reabrir el debate sobre un uso más amplio de los activos del Banco Central ruso inmovilizados en Europa, algo extremadamente difícil si no se dan enormes garantías a Bélgica. Los cuatro gobiernos argumentaron que el préstamo europeo de 90.000 millones de euros acordado para Ucrania en 2026 y 2027 no bastará para cubrir sus necesidades y pidieron analizar nuevamente fórmulas que permitan utilizar los fondos rusos. La misiva sostendría que la Unión debe estudiar nuevas opciones para que los activos inmovilizados contribuyan en mayor medida a la defensa y sostenimiento de Ucrania. En Europa permanecen congelados alrededor de 210.000 millones de euros en activos soberanos rusos, de los que aproximadamente 185.000 millones están depositados en Euroclear, en Bélgica. Los ministros pretenden llevar la cuestión a la reunión informal de Exteriores de la UE prevista para los días 1 y 2 de septiembre en Irlanda. La iniciativa de los cuatro Estados busca recuperar una propuesta anteriormente bloqueada por las reservas jurídicas y financieras del Gobierno belga sobre el reparto de riesgos.
Hoy, cambiando de tercio, no ha habido anuncios de nueva ayuda militar. Eso sí, durante la jornada trascendió que las existencias estadounidenses de interceptores Patriot disponibles en Europa se encuentran bajo una fuerte presión, por decirlo suavemente; circunstancia relevante tanto para la defensa de los aliados y el equilibrio estratégico en el continente como para las solicitudes ucranianas de envíos adicionales. Responsables estadounidenses citados bajo condición de anonimato describieron para ser exactos la situación de los inventarios como «más que crítica», debido en particular al elevado consumo de interceptores en Oriente Próximo y a las transferencias realizadas durante los últimos años. El Pentágono rechazó este extremo y sostuvo que Estados Unidos mantiene capacidad suficiente para sus compromisos de defensa, mientras responsables de la OTAN negaron igualmente que la Alianza carezca de medios para cumplir sus obligaciones.
En relación con la energía, Ucrania recibió nuevas aportaciones internacionales destinadas a preparar el próximo invierno. Un asentamiento provisional para desplazados internos en Pavlogrado recibió dos generadores de 320 y 332 kilovatios adquiridos con fondos de la Agencia Japonesa de Cooperación Internacional, JICA, y entregados con apoyo de la Cruz Roja Ucraniana. El ministro de Energía y primer viceprimer ministro, Denys Shmyhal, afirmó que los dos generadores japoneses reforzarán la estabilidad del suministro eléctrico de la comunidad durante el periodo de otoño e invierno. Por otra parte, Alemania entregó más de 32 toneladas de material energético destinado a empresas de infraestructuras críticas de las regiones de Transcarpatia y Volinia. Ambas iniciativas forman parte de los preparativos ucranianos para reducir la vulnerabilidad de su sistema energético durante los meses fríos y se suman a otros programas de asistencia técnica desarrollados por los socios europeos y Japón.
Precisamente con la situación energética cerramos hoy, ya que ha adquirido una dimensión humanitaria especialmente grave en Jersón. Allí, las autoridades regionales pidieron a los habitantes, y en particular a las familias con niños y a las personas de edad avanzada, que considerasen abandonar la ciudad después de que la central de cogeneración sufriese daños críticos. Concretamente, la Administración Militar Regional advirtió de que ya no podrá garantizar el funcionamiento normal de la planta y de otras infraestructuras críticas durante el próximo invierno y ofreció asistencia para evacuación, transporte, alojamiento y apoyo social. Oleksandr Prokudin señaló que Jersón podría permanecer sin electricidad y calefacción durante periodos prolongados, mientras las administraciones, los servicios municipales, las empresas energéticas y el Gobierno trabajan en soluciones alternativas. Naftogaz informó por su parte de que todo el equipo de generación eléctrica y térmica que permanecía en la central había quedado fuera de servicio.
Mentalidad pandémica
Fran
Carrillo. okdiario. 28 Agosto 2026
Vivimos en un continuo déjá vu pandémico. Sin que nos diéramos cuenta, o sí, nos insuflaron con la excusa del covid el verdadero veneno que todo gobernante inyecta en la población: el de la abulia, esa constante apática que nos provoca indignación pasajera con cada escándalo político pero que, ante la sucesión de los mismos, acaba por anular cualquier atisbo de rebelión o revuelta que ponga al poder en su sitio. Ya nada nos moviliza como pueblo, salvo el opio del ocio y el pan como recurso, que de momento existe, aunque ya veremos hasta cuándo. Con el socialismo al frente, no quedará mucho para que empecemos a matarnos por un trozo de cuscús.
El plan de Sánchez y de la Rosa Nostra cuando asaltaron ilegítimamente el poder en esta segunda década ominosa pasaba por regar de morfina moral y económica a la mitad de España, que ante la inminente sucesión mediática y policial de delitos vinculados al PSOE y a su secretario general, negaría cualquier realidad sobre el carácter corrupto y mafioso del Gobierno. No creen lo que ven sus ojos, sino lo que escuchan de un Ejecutivo consagrado a la propaganda del bulo y a la mentira manifiesta en prime time televisivo.
Hasta aquí. Porque Ceuta será el punto de inflexión que marque el fin del gobierno de Troya, arrastrado al servicio del enemigo alauita y sus espías infiltrados en todo el país. Más allá de móviles hackeados y chantajes prostibulares, los responsables de haber permitido la entrada y permanencia de invasores en nuestras fronteras serán juzgados como procede a quien ha cometido un delito de alta traición contra la nación y sus ciudadanos. Sin apelaciones a golpismos que sólo alimentaría el relato mentecato de quienes lo están fabricando por otra vía -ley de nietos- confío en que un tsunami de enfado incontrolable e indignación desatada acabe por superar cualquier cordón de resistencia de un gobierno cuyos integrantes no deben conocer la paz de circular por las calles ni la tranquilidad de pasear por sus domicilios. No, al menos, hasta que garanticen la seguridad y condiciones de vida de quienes la han perdido por su incompetencia política, negligencia personal y sociopatía moral.
Escucho a Noelia, una ceutí repleta de dignidad, que hace frente a quienes niegan la soberanía española de una ciudad tan española como Madrid, Gerona o Sestao, y en sus palabras encuentro la esperanza que no hallo en quienes nos representan. Porque esa mentalidad pandémica a la que me refería principiando el artículo puede encontrar su vacuna en la acción ciudadana de un pueblo que, con su rebeldía y rebelión, está liderando un movimiento revolucionario en defensa de la libertad y la integridad de España, un episodio de heroica resistencia que recuerda a gloriosas épocas de siglos pasados. Levantados frente al invasor, respondiendo al enemigo y a sus infiltrados intramuros, traidores a una patria que no merecen, el pueblo de Ceuta es hoy la España que derrotó a Napoleón en Bailén y desde una trinchera gaditana construyó esa constitución liberal que fue modelo de constituciones en todo el mundo durante dos siglos.
Ceuta nos dibuja el camino frente al sanchismo delincuente y golpista, fabulador y sectario. Es preciso llevar el problema adonde lo han creado los dirigentes; que vean, sufran y sientan lo que el pueblo que les paga el sueldo vive cada día, contra su discurso de etiquetado y exabrupto. El lenguaje caballa ha expresado lo que toda una nación exige: no sólo la salida de Sánchez del Gobierno más corrupto y delincuente de la historia política occidental, sino también su procesamiento por responsabilidad criminal, al haber permitido, tolerado y defendido la invasión de los cien mil hijos de Mohamed VI, enviados por su autócrata monarquía, en una declaración de guerra que aumentará su belicismo en los próximos meses.
Es momento de que el Gobierno tema al pueblo y no al contrario. En parte, la democracia consiste en eso. Para ello, debemos acompañar a nuestros compatriotas ceutíes en su lucha y defensa de lo común y abandonar esta pandemia mental que elimina cualquier atisbo de reacción, ilógico en un pueblo acostumbrado en su historia a reventar a quien osa entorpecer nuestra libertad e independencia. Por mucho que el bulócrata mayor del reino, de nombre Félix, el ministro de Justicia cuya tarea consiste en proteger y preservar el delito y perseguir a quien lo combate, diga que Marruecos ha obrado bien y que es un socio leal y fiable, la contundencia de las próximas acciones cívicas debe conducir a finiquitar cualquier duda sobre la disposición del pueblo español de liquidar todo intento de controlar su destino, sea por mandato tirano o por invasión patrocinada.
¿Es Sánchez cómplice de
Marruecos?
Agapito
Maestre. libertad digital.
28 Agosto 2026
En nombre de todos los que nos sentimos abochornados por este Gobierno, creo que la Oposición debería exigir ya la dimisión de esos ministros.
El Gobierno de España ha renunciado a devolver a los invasores de Ceuta. Esta decisión es un ejemplo, otro más, de las presuntas complicidades de Sánchez con el invasor. Existe otro centenar de pruebas sobre esas perversas relaciones entre Marruecos y el Gobierno de España. La última está a la vista de todos: el responsable de la cartera de Interior dice lo contrario de lo declarado por la ministra de Defensa. Es absoluta la discrepancia entre estos dos ministros sobre la información de inteligencia disponible antes de la llegada masiva de emigrantes, o mejor dicho, de invasores de Marruecos. El territorio nacional ha sido ocupado, pero dos ministros españoles mantienen posiciones contrarias sobre cómo se ha urdido y llevado a cabo la invasión. No es un asunto menor esa contradicción. Afecta no sólo a España sino también a toda la UE. Se trata de los servicios de inteligencia de España relacionados con dos grandes ministerios, ni más ni menos que los de Defensa e Interior. Uno de los ministros afirma que no sabía nada sobre la invasión y la otra que tenía todos los datos y, además, avisó de que algo muy "gordo" iba a suceder en la ciudad de Ceuta.
La cosa es gravísima. Grande-Marlaska ha asegurado que ningún informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) alertó de que pudiera producirse un episodio como el ocurrido el 30 y 31 de julio. Margarita Robles contradice esa versión y asegura en el Congreso de los Diputados que los servicios de inteligencia sí habían informado al Gobierno sobre esa posibilidad. Robles asegura que el CNI comunicó y analizó con el Gobierno la posibilidad de invasión. O uno u otro mienten, ¿o acaso mienten los dos? Este asunto en cualquier país normal sería un escándalo político. Creo que también en España hay millones de personas que sienten vergüenza ajena de esos dos ministros y de todo el Gobierno de Sánchez. En nombre de todos los que nos sentimos abochornados por este Gobierno, creo que la oposición debería exigir ya la dimisión de esos ministros que se contradicen; pero, sobre todo, debería llevar el caso a Bruselas para mostrar las responsabilidades de Sánchez en la invasión de Ceuta.
Pero, por desgracia, en España no pasará nada. Nadie dimitirá ni será cesado por mentir o, por algo peor, saber que la invasión iba a tener lugar y no tomar medidas para abortarla. Si es verdad que Robles informó al Gobierno de lo que se venía encima, ni más ni menos que la invasión marroquí de Ceuta, pero el Ejecutivo no hizo nada, entonces tendremos que pensar que hubo dejación de funciones o, lo que es lo mismo, todo el Gobierno con su jefe a la cabeza son cómplices de Marruecos. El encanallamiento de la situación podría agravarse si la sociedad civil española, supuesto que exista, mira para otro lado. Tiendo a pensar que pronto se olvidará el asunto, y todo el mundo, o mejor dicho, toda la esfera pública política seguirá "funcionando", es decir, arrastrándose por el fango gubernamental. Millones de habitantes seguirán viviendo como si no hubiera pasado nada. Siguen a sus élites dirigentes que están tratando la invasión del territorio nacional como si fuera una simple crisis de Gobierno…; esta gente del como si, estos ideólogos del aquí no pasa nada, representada por la mayoría de la casta política, es la que marca el paso de la población sin conciencia ciudadana, de los periodistas de todos los colores, de los investigadores, de los profesores e intelectuales en general… Todo, en efecto, seguirá funcionado como si este país, España, fuera una democracia más o menos de corte europeo. Filfa. Esto es una tiranía.
Si el pueblo llano, el genuino ciudadano de a pie, tiene claro que el primer culpable de la invasión de Ceuta es el Reino de Marruecos y su principal cómplice es Sánchez, entonces no veo por qué la oposición no lleva ya el asunto fuera de nuestras fronteras, sí, a Europa y a donde haga falta… Extienda toda la información de que disponga, señor Feijóo, al mundo entero; pida auxilio a los países democráticos para que ayuden a España a rechazar a los invasores; diga y grite que el Gobierno de España es cómplice de Marruecos. Si no lo hace, o sólo lo manifiesta con la timidez de los tibios, tendré que pensar que no es lo más grave no exigir la dimisión inmediata de Sánchez, sino que la oposición no tenga valor de mostrar a la UE que el primer cómplice de la invasión de Marruecos no es otro que el jefe del Gobierno de España. Vamos, señor Feijóo, échele arrestos, coraje, y siga los titulares de los medios de comunicación amigos del PP: "Marruecos es nuestro enemigo y Sánchez su principal cómplice en España".
Únanse, señores Feijóo y Abascal, para poner en funcionamiento el artículo 102 de la Constitución que regula la responsabilidad criminal del presidente y de los demás miembros del Gobierno. ¿Sería la primera vez en la historia que se juzgara a un jefe de Gobierno por traición a su nación? Quizá. Pero no hallo otra solución mejor para responder con criterio judicial a la pregunta: ¿es Sánchez cómplice de Marruecos?.
No son
errores, es la estrategia
Es temerario, es
autocrático y es absurdo, pero eso es lo que se debe esperar de
Sánchez, no lo contrario
Carlos Martínez Gorriarán.
Vozpópuli.
28 Agosto 2026
Creo que la mayor equivocación con Sánchez es considerar errores decisiones suyas perfectamente pensadas porque forman parte de una estrategia simple, la única que sigue: eternizarse en el gobierno y usarlo para impedir que nadie pueda arrebatarle o restarle poder, del que tiene una concepción completamente maquiavélica, narcisista y psicopática.
Veamos una de las decisiones consideradas errores por analistas dignos de la mayor estima, pero en esto equivocados: Sánchez decide seguir sus ostentosas vacaciones en La Mareta a pesar de la invasión de Ceuta, y aunque denuncia la "violación y el ataque a la integridad territorial de España”, no hace nada por restaurarla. Una fugaz y casi furtiva visita a la ciudad, eso es todo; permite que los asaltantes que no quieran marchar pululen por la ciudad, y delega lo demás -prácticamente nada- a los ministros. ¿Sólo para no irritar al chantajista de Rabat? No sólo. Sigamos.
Ni convoca al Consejo de Seguridad Nacional, ni propone algún estado de alarma como los prodigados durante la pandemia. Rechaza la oferta europea de desplegar el Frontex, y los refuerzos policiales para Ceuta son simplemente ridículos y en condiciones lamentables para los agentes. Limita el contacto con las autoridades ceutís a lo protocolario y, lo más significativo, todo indica que ha prohibido al Rey visitar la ciudad. El agradecimiento a la colaboración de Marruecos es una muestra de servilismo inaudita, antítesis de los ataques a Italia y gobiernos europeos empeñados en que los asaltantes sean devueltos y se les impida pasar al continente.
Bien, ¿es esta una lista de errores, o de algo con sentido muy diferente? Feijóo ha visitado la ciudad más veces y hecho declaraciones de mayor enjundia. Se ha sugerido al presidente que reúna el Consejo de Ministros en Ceuta y supervise personalmente la vuelta de la ciudad a la normalidad. Santa ingenuidad: es lo que haría un presidente demócrata, pero él es Pedro Sánchez.
Mintió y se alió con lo peor
Llegó al poder con el pretexto de luchar contra la corrupción y ha multiplicado por mil la precedente implicando a su propia familia; el objetivo era regenerar la democracia, pero mintió y se alió con todos los enemigos de España y la Constitución: comunistas, separatistas, golpistas y terroristas (algunos, las cuatro cosas). Ataca a Estados Unidos e Israel, apoya a Irán y se alía con China mintiendo a la Unión Europea.
Debió quedar claro que Pedro Sánchez sólo tenía un objetivo existencial y nada más que uno: conquistar la cúpula del poder político, y maniobrar para eternizarse colonizando las instituciones con esbirros, comprando voluntades y apoyos al precio que fuera, destruyendo su propio partido, difamando a jueces y periodistas, entrando en grandes empresas… lo que fuera posible y necesario, legal e ilegal. Es decir, corrupción sistémica. Ninguna de estas decisiones fue un error personal, sino un cálculo político.
Las vacaciones son un mensaje
El Pedro Sánchez a la bartola en La Mareta, con un aparato de seguridad que ni usaba Franco en sus visitas veraniegas a sus palacios, el que se niega a pasar 24 horas en Ceuta y no se lo permite al Rey, porque la visita real pondría en solfa su poder personal, que quiere ilimitado y sin competencia, es el mismo de la moción de censura. Las vacaciones son un mensaje de desprecio y prepotencia: nada ni nadie puede obligarle a suspenderlas, porque nadie está por encima suyo.
Cancelar al Rey, no desplegar las fuerzas armadas, no reunirse con la oposición ni (esto, ni en sueños) convocar una absolutamente necesaria sesión extraordinaria del Congreso para discutir la emergencia nacional, no buscar el apoyo de Europa contra un ataque que también lo es a la frontera común de la Unión… todo esto no son errores, fallos, patinazos. Son pasos de una estrategia. Temeraria, autocrática y seguramente suicida, pero estrategia deliberada.
¿Y en qué consiste la maldita, se dirán ustedes? Creo que en sólo dos cosas: primera, hacer siempre lo más inesperado para controlar el foco del escenario (o el relato, como se dice a menudo); segundo, alimentar las crisis en vez de resolverlas para aumentar el caos político, profundizar la polarización social y sacar partido oportunista de las posibilidades abiertas.
El diálogo imposible
En el caso presente, la estrategia está en ignorar Ceuta en vez de volcarse en el problema y fingir completa normalidad y colaboración del Marruecos invasor (sí, forzado por el chantaje, pero animado por la conveniencia). Es una especie de gag groucho-marxiano: “¿Ceuta, de qué Ceuta me habla usted?” Es lo mismo que hizo con la dana de Paiporta, el apagón eléctrico, el accidente de Adamuz… A menudo se obvia que el diálogo y el debate normal son imposibles con quien destruye el marco mismo de la comunicación y sus reglas, pero a Sánchez nunca se le olvida: no se puede debatir lo que se niega que exista; la comunicación exige un mínimo de dos agentes, y se acaba si uno no quiere.
El método es agravar las crisis, y la de Ceuta puede agravarse: la situación es anormal e insostenible y la indignación de los ceutíes puede acabar estallando violentamente; también se enfrenta al eventual rechazo del trato a los asaltantes como “migrantes” o refugiados por las Comunidades Autónomas y la Unión Europea.
Y, al fondo, el interés inconfesable en negociar con Marruecos la cosoberanía como “solución” al problema, es decir, el abandono según la población española se vaya marchando, sustituida por más falsos refugiados. Situación diabólica para un presidente de gobierno demócrata que aspirara a la reelección normal, pero quizás de oro para uno que, poniendo su poder personal sobre todas las cosas, sabe que las urnas le son más adversas cada día, y con un vía crucis judicial a la vista por las causas de corrupción.
El verdadero error imperdonable
¿Y si la situación degenera tanto que justifica aplazar sine die las elecciones, suspender la instrucción judicial, y alguna cosa más? (casi todo es posible en un estado de sitio, con la ley en la mano). Es temerario, es autocrático y es absurdo, pero eso es lo que se debe esperar de Sánchez, no lo contrario. El error, la locura, es alentar la esperanza de que quizás rectifique y se deje aconsejar para “pasar a la historia como un presidente digno”. Quizás todo este desastre se lo lleve por delante con daños terribles al país, pero hará cualquier cosa antes que renunciar al poder o ceder. Eso es, para él, el verdadero error imperdonable.
Expertos en escurrir el bulto
EDITORIAL.
libertad digital. 28 Agosto 2026
El Gobierno es un completo desastre y, si esto no estaba ya más que claro, la invasión de Ceuta ha dejado al descubierto sus numerosas carencias y también su clamorosa falta de empatía y hasta de humanidad. Al menos con los españoles que sufren sus desmanes, aunque también con los ilegales a los que su demencial política condena a la pobreza y la marginalidad… siempre que logren llegar a España con vida, pues muchos –más de un centenar sólo en Ceuta y en sólo dos días– la pierden en el camino atraídos por la promesa de no ser deportados nunca y, por el contrario, ser regularizados más pronto que tarde.
Desde las jornadas aciagas del 30 y el 31 de julio la gestión –por llamarlo de alguna manera– de Sánchez y los suyos ha sido demencial: sin un plan, llena de mentiras, ocultamientos y contradicciones y coronada por el hecho, que ya hasta dirigentes socialistas como Page reconocen en público y muchos más en privado, de que todo ha estado supeditado al deseo del presidente de no ver interrumpidas sus vacaciones bajo ningún concepto.
Vuelto de La Mareta el líder supremo, superado el episodio más que chusco del viaje a Andorra, el Ejecutivo ha hecho al menos el gesto de hacer como que se remanga y se pone a trabajar, pero al dejar atrás la pereza aparece en todo su esplendor la incompetencia: sólo un día después de promulgado el decreto de la situación de interés para la Seguridad Nacional el flamante mando único del asunto, el ínclito Ángel Víctor Torres, ha tenido que reconocer que hay que cambiarlo, al comprobar, parece que sorprendido, que los ceutíes no están por la labor de ceder a los invasores sus polideportivos, uno de los pocos espacios de la ciudad que no están ocupados por una turba de ilegales.
Es comprensible –entiéndase la ironía– no acertar a la primera cuando sólo se han tenido cuatro semanas para idear un plan, pero bromas aparte el episodio es la muestra perfecta de la improvisación con la que actúa el Gobierno y también de su absoluta falta de consideración por los habitantes de Ceuta.
Mientras tanto, con el presidente guardando silencio hasta que ha tenido a bien apoyar a la cadena SER en la nueva temporada radiofónica, los ministros han empezado a pasar por el Congreso para presumir de la excelente gestión de la crisis, una gestión cuyo mayor logro ha sido que unas decenas de miles de marroquíes volvieran a su país por su propio pie y por su voluntad después de haber irrumpido en España sin ninguna oposición y de haber campado por territorio español como por tierra conquistada.
Nadie ha admitido ni va a admitir ninguna responsabilidad, no dimitirá ni el último de los bedeles y lo más probable es que la frontera siga siendo un coladero, la política exterior un desastre y las relaciones con Marruecos algo propio de un relato del marqués de Sade; solo podemos estar seguros de que los ministros y el propio presidente señalarán a la oposición, al Supremo, a alguno de sus compañeros o al sursum corda con tal de escurrir el bulto, es lo único que se les da muy bien.
Pero esta vez, ay, esta vez el bulto es demasiado grande y les ha dejado demasiado en evidencia.
Invasión de Ceuta
Vecinos
de Ceuta rompen el cordón policial y queman chabolas de inmigrantes
ilegales en la playa del Trampolín
Pablo Macías.
okdiario. 28 Agosto 2026
La situación en Ceuta se ha intensificado con vecinos rompiendo el cordón policial en la playa de El Trampolín, quemando chabolas y bloqueando el acceso de la Cruz Roja, mientras cientos de inmigrantes de la invasión del 30 de julio siguen alojados en la zona y se reporta una emboscada contra militares.
La situación en Ceuta continúa escalando tras la invasión masiva del pasado 30 de julio, cuando 80.000 inmigrantes ilegales cruzaron la frontera desde Marruecos para entrar en España. Vecinos de la ciudad autónoma han roto el cordón policial montado alrededor de la playa de El Trampolín para llegar al asentamiento de los inmigrantes y quemar las chabolas en las que pernoctan.
Los manifestantes han extendido una bandera de España gigante antes de dirigirse a la playa, en la que miembros de la Cruz Roja reparten comida a los inmigrantes. Los invasores, al ver llegar a los ceutíes, han lanzado piedras contra los manifestantes.
Decenas de vecinos ya habían formado durante la mañana de este jueves un cordón humano para evitar que los vehículos de Cruz Roja pudieran acceder a la playa del Trampolín. Cientos de inmigrantes llegados durante la invasión masiva de hace 29 días aún pasan las noches en la playa, a pesar de que el Gobierno ordenó su traslado a campamentos temporales. Este traslado se producía a pesar de la promesa del Ejecutivo de Pedro Sánchez de devolver a todos los inmigrantes a Marruecos.
Los dos vehículos de Cruz Roja que se disponían a repartir comida en la playa han tenido que retirarse a petición de la Policía Nacional, debido al corte de tráfico provocado por los vecinos de Ceuta. Los ceutíes se han concentrado en la carretera y han cortado el tránsito mientras gritaban contra la Cruz Roja y contra la invasión: «¡Fuera la Cruz Roja!», «¡Es una mafia!», «¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!».
Emboscada durante la madrugada
Ceuta ha vivido desde el martes varias manifestaciones de vecinos indignados con la gestión del Gobierno tras la invasión. La de este jueves está siendo especialmente intensa, sobre todo después de que varios inmigrantes atacaran durante una emboscada la pasada madrugada a un convoy militar.
Los militares se dirigían en su vehículo al punto de vigilancia que tienen establecido en la zona de Benzú. En un momento, cuando pararon su vehículo, fueron sorprendidos por un grupo de unos 30 o 40 inmigrantes que se abalanzaron contra ellos a golpes.
El grupo de militares tuvo que abandonar el vehículo, que no era blindado, y salir corriendo para intentar ponerse a salvo hasta Calamocarro mientras eran perseguidos y alcanzados por piedras y golpes. La emboscada se ha saldado con cuatro militares heridos y 12 inmigrantes detenidos.
La campaña
28 de agosto de 2026
En el contexto de la invasión de Ceuta, y de la aproximación a la crítica barrera demoscópica del 20%, se ha producido otra campaña veraniega contra Vox y su espacio político circundante.
Coinciden dos hechos a la vez. El centro y el PP tratan de convertirse en Vox; decir las cosas de Vox, los diagnósticos de Vox, las medidas de Vox mientras se produce otro movimiento, menos conocido aunque ya insoslayable: las formas extremistas de la izquierda dizque patriótica, la derecha, la carcundia más profunda y la conspiración arremeten contra Vox con una fijación obsesiva.
Dos movimientos a la vez, como un gran sandwich. Un movimiento de suplantación de Vox y otro, extraño, que trata de demonizarlo y desfigurarlo desde planteamientos cercanos como el soberanismo.
Escribo «raro», pero es raro, si acaso, por la condición estrafalaria de sus integrantes, no porque no tenga antecedentes ni modelos. Esto se lleva avisando tiempo y calca o lo intenta el modelo del ataque contra el MAGA de Donald Trump desde la propia derecha de EEUU.
En España se imita con las cualidades cutres, animalescas y especialmente cerriles del terreno.
Las formas utilizadas contra Vox con motivo de la invasión de Ceuta han sido varias. Podríamos hablar de ataques híbridos. La básica ha sido una especie de silogismo abusivo de tipo geopolítico: de resultas, Ceuta era invadida por Trump, primero, y luego por Israel a partir de los acuerdos de estos países con Marruecos. Era ya mucho inferirlo de un acuerdo, pero el salto olímpico llegaba al involucrar a Vox.
La cosa, que era un delirio, se ha alimentado con medias verdades, mentiras, y la farfolla ‘geopolítica’ que producen las cuentas de lealtad antioccidental. La cosa avanzó. No solo era un ataque de ‘aliados’ de Vox. Por una loca transitividad, el propio Vox era «siervo de Marruecos». ¡Vox invadía Ceuta!
La cosa «escaló», por usar una palabra de los ‘geopolíticos’ (si Ozores viviera, haría una película con ese título para Pajares y Esteso). De la falacia y de la superfalacia se pasó a la manipulación de declaraciones, cortándolas debidamente; a tergiversar tuits (¡ha dicho Argelia!), a callar las grandes evidencias, o a usar fotos falsas o fakes. Ha sido asombroso ver a personas supuestamente serias ir por ese camino.
Una de las características de estos ataques es que no se han quedado en el lumpen de Internet o del llamado radicalismo de los geoestratégicos, sino que han contado con alguna participación menor pero suficiente del mundo criptopepero (aquellos que trabajan para la causa desde «la sociedad civil»). Personas de meñique lustrado, periodistas de modosidad centrista o jurisperitas no precisamente en dulce han asomado la patita (tal es la inquina) y extendido la idea de un Vox a sueldo de Marruecos, cuando Vox es la única fuerza política que ha sido contundente en la defensa de Ceuta y de la frontera.
El grado de desquiciamiento y el variado muestrario de mezquindades personales no impedía ver detrás una organización. El cronista deportivo es capaz de distinguir cuando once jugadores son «un equipo», cuando acuden a hacer juntos la «presión alta», y aquí había batuta detrás, sin perjuicio de que algunas personas participen por afición, vicio, o resentimiento.
Han usado todas las formas del bulo, la falacia y la mentira; y han participado desde la izquierda, el centro, la izquierda verdadera, los rojipardos, los pardos, los nazis, los islamistas, los despistados y hasta los trevijanistas, que pasaron de don Antonio a lo irrisorio. Todos trastornando el ya peliagudo concepto de soberanía, que ahora por lo visto se fabrica en Youtube.
Esa gran «diversidad» estaba ligada además con la salsa del antisemitismo, ahora llamado antisionismo, poderoso espesante hecho de tres cosas: un odio extraordinario hacia los judíos, una superioridad moral en tanto denunciadores de ‘genocidio’ y un pensamiento de tipo conspiranoico al que muchas personas se han abandonado desde el Covid. El odio y la superioridad moral, cuando no el supremacismo, se arrojaban sobre el objeto final de su ira: Vox y la posibilidad de una nueva derecha con capacidad real de estar en el mundo.
Como si la demonización que hace la izquierda no fuera suficiente, se recurre ahora a la diabolización químicamente pura, que es la de los judíos, y directamente se le aplica a Vox. Se está recurriendo ya al fondo del barril.
Esto ha provocado la aparición de una violencia verbal. Amenazas, invitaciones al fusilamiento, y una terminología de señalamiento. Un hostigamiento online que dura ya algún tiempo y que busca amedrentar, desprestigiar y, finalmente, silenciar.
Ahora es momento de centrarse en Ceuta, pero el ataque organizado contra la única fuerza patriótica capaz en España, justo en este delicadísimo momento, es un hecho que no puede pasar desapercibido y del que se debe tomar nota.
El
coste de la deuda autonómica va camino de triplicarse: Cataluña y
Asturias, las más afectadas
Diego Sánchez de la
Cruz. libertad digital.
28 Agosto 2026
La región gobernada por Illa presenta un volumen de renegociaciones más elevado y la deuda del Principado preocupa por su elevada volatilidad.
La subida de los tipos de interés empieza a trasladarse con fuerza a las cuentas de las Comunidades Autónomas. Después de varios años en los que buena parte de su deuda pudo financiarse o refinanciarse a costes extraordinariamente bajos, la normalización monetaria está elevando de manera progresiva la factura por intereses. Un nuevo informe de Fedea, elaborado por Manuel Díaz y Carmen Marín, estima que el gasto financiero de las CCAA pasará de 3.608 millones de euros en 2022 a 11.528 millones en 2029, de modo que prácticamente se triplicará en apenas siete años.
El punto de partida ayuda a entender la magnitud del problema. La deuda autonómica pasó de representar alrededor del 6% del PIB en 2008 a alcanzar un máximo cercano al 27% en 2020, después de crecer de manera intensa durante la Gran Recesión y volver a hacerlo con la pandemia. Desde entonces, la ratio se ha reducido hasta aproximadamente el 20% del PIB, aunque esta mejora responde en buena medida al crecimiento nominal de la economía y no a una reducción equivalente del volumen de pasivos. De hecho, las Comunidades cerraron 2025 con un déficit estructural equivalente al 0,6% del PIB.
El Estado es el principal acreedor de las CCAA
A ello se añade una característica importante de la deuda regional española: desde la puesta en marcha de los mecanismos extraordinarios de financiación en 2012, el Estado se ha convertido en el principal acreedor de las Comunidades, hasta concentrar cerca del 60% de su endeudamiento. Durante años, ese sistema permitió refinanciar vencimientos en unas condiciones muy favorables y redujo de forma sustancial el coste efectivo de la deuda autonómica. Sin embargo, a medida que esos préstamos y emisiones van venciendo, las Administraciones tienen que sustituir financiación contratada a tipos muy reducidos por nueva deuda emitida en un contexto bastante más caro.
Las proyecciones de Fedea parten, además, de hipótesis relativamente favorables para las finanzas regionales. Los autores asumen que las Comunidades cumplirán la senda fiscal planteada por la Airef, con un déficit del 0,1% del PIB en 2026, equilibrio presupuestario en 2027 y superávit del 0,1% en 2028 y 2029. También contemplan un crecimiento nominal del PIB superior al 4% anual y excluyen del escenario una eventual condonación de deuda autonómica en manos del Estado.
Incluso bajo esas premisas, la mejora de la deuda en términos de PIB no evita un fuerte incremento del coste financiero. Según las estimaciones del informe, la ratio de deuda autonómica bajaría desde el 23% registrado en 2022 hasta el 17,1% en 2029, una reducción cercana a seis puntos porcentuales. Sin embargo, el tipo medio soportado por las Comunidades pasaría del 1,1% al 3,3% durante ese mismo periodo, como consecuencia de la refinanciación progresiva de deuda antigua contratada en un entorno de tipos próximos a cero.
Podría subir el gasto en intereses
Ese efecto explica por qué el gasto en intereses puede aumentar con tanta intensidad incluso en un escenario en el que la deuda relativa disminuye. Las Comunidades dedicaban en 2022 alrededor del 0,28% del PIB al pago de intereses, porcentaje que ya había aumentado hasta el 0,45% en 2025 y que seguirá creciendo durante los próximos ejercicios. En términos absolutos, la factura pasaría de los 3.608 millones mencionados anteriormente a 11.528 millones en 2029.
La evolución, además, será muy desigual por territorios. Cataluña aparece como la Comunidad con un mayor gasto financiero en términos absolutos, con unos intereses estimados de 2.968 millones de euros en 2029, frente a 1.029 millones en 2022. La Comunidad Valenciana alcanzaría los 2.080 millones y registraría el mayor incremento porcentual de todas las regiones, cercano al 476%, mientras que Madrid se situaría en 1.409 millones. Navarra presenta la evolución más contenida, con un aumento aproximado del 39%, favorecida por su reducido nivel de endeudamiento.
Asturias constituye un caso particular. Fedea calcula que el tipo medio de su deuda podría alcanzar el 4,4% en 2029, frente al 3,3% estimado para el conjunto autonómico. La explicación reside en el mayor peso de la financiación a tipo variable, que ha permitido trasladar con mucha más rapidez las subidas de tipos a sus costes financieros. Los autores señalan, no obstante, que la estimación podría estar algo sesgada al alza, puesto que parte de ese encarecimiento ya se había producido a finales de 2025.
Cataluña y Asturias son las más afectadas
La principal conclusión del informe es que la reducción de la deuda sobre PIB no garantiza por sí sola una mejora del margen presupuestario de las Comunidades. Una Administración puede presentar una ratio de endeudamiento descendente y, al mismo tiempo, verse obligada a destinar cada año una cantidad mayor al servicio de la deuda. En un contexto de refinanciación a tipos superiores, el coste medio del pasivo adquiere tanta importancia como su volumen total y puede terminar desplazando recursos que de otro modo estarían disponibles para financiar políticas públicas.
Fedea subraya que estas cifras constituyen una proyección y no una predicción, ya que dependen de la evolución futura de los tipos, del crecimiento económico y del cumplimiento de los objetivos presupuestarios. Precisamente por eso, el escenario resulta significativo: incluso suponiendo disciplina fiscal, crecimiento nominal robusto y ausencia de nuevos shocks relevantes, la factura por intereses prácticamente se triplica. Si el déficit fuese mayor de lo previsto o el proceso de reducción de deuda avanzase más despacio, el coste sería todavía superior.
Después de varios años en los que el reducido precio del dinero permitió contener artificialmente el coste del endeudamiento, las Comunidades empiezan a enfrentarse a una realidad financiera diferente. El ajuste no llegará necesariamente a través de un aumento de la deuda sobre PIB, sino también mediante una presión creciente de los intereses sobre los presupuestos regionales. Esa será una de las principales restricciones fiscales que tendrán que afrontar las administraciones autonómicas durante la segunda mitad de la década.
ARTÍCULO PUBLICADO EN ‘THE OBJECTIVE’
El
despotismo inútil de Sánchez según Antonio Elorza
El
ensayo de Antonio Elorza pinta a Pedro Sánchez como un déspota
inútil, que, aunque parece omnipotente, está ausente de la
responsabilidad política y de la gestión de las crisis que afectan
al país
Periodista Digital.
28 Agosto 2026
El 25 de agosto de 2026, el ensayista e historiador Antonio Elorza ofrece en The Objective una crítica contundente hacia la figura de Pedro Sánchez, al que describe como un líder atrapado en su propia percepción de omnipotencia, mientras evita constantemente el verdadero ejercicio del poder. Su columna, titulada Un déspota inútil, presenta un retrato inquietante: un presidente que tiene control sobre todos los aspectos del gobierno, pero que se escabulle de las responsabilidades cuando la política se vuelve difícil, tanto a nivel nacional como internacional.
Desde el inicio, la argumentación de Elorza es clara: la omnipotencia de Sánchez se manifiesta, irónicamente, a través de una «vergonzante huida del ejercicio del gobierno y de sus responsabilidades», un movimiento que, según el autor, debería llevarlo a dimitir sin más dilación. Su crítica no se circunscribe al estilo personal del presidente, sino que apunta a la raíz misma de la estructura institucional, denunciando una manera de ejercer el poder que se nutre del aparato y de la comunicación, desechando las responsabilidades inherentes a su cargo.
Un déspota que se esconde tras el poder
Elorza fundamenta su crítica política en una noción clave: el despotismo inútil no se trata solamente de un estilo de liderazgo, sino de una cuestión más amplia relacionada con el poder. Para él, el presidente actúa como un líder que centraliza la autoridad en su figura, pero, al enfrentarse a crisis importantes, prefiere alejarse de la escena y delegar tanto la explicación como la gestión real en subordinados, portavoces o en los medios. Así, esa omnipotencia se convierte en una mera apariencia.
En este sentido, el texto de Antonio Elorza indica que la hipertrofia del liderazgo individual va acompañada de una erosión sistemática de los contrapesos y de los procedimientos democráticos en su gestión. Cuando el presidente toma decisiones, controla la narrativa y, a la vez, se escabulle de la rendición de cuentas, la figura del gobernante se transforma en un déspota contemporáneo, más centrado en controlar la retórica que en asumir las consecuencias de sus actos. Por lo tanto, la crítica no solo está basada en la moral del líder, sino en el vaciamiento práctico de la responsabilidad política.
Además, el autor enfatiza cómo esta manera de ejercer el poder impacta de forma tangible en la percepción pública del Gobierno y en la cultura institucional. La noción de que un presidente puede estar en todas partes y en ninguna, tomar todas las decisiones y casi nunca dar la cara, fomenta un clima de desconfianza y cinismo, tanto entre la ciudadanía como en el propio aparato estatal. Elorza sugiere que el déspota inútil no ejerce el gobierno tanto como administra su ausencia, y que esta falta, lejos de ser neutra, genera un vacío que otros actores llenan con improvisación, propaganda o inercia administrativa.
En este contexto, la figura de Sánchez se presenta como un dirigente que ha hecho de la distancia hacia los problemas una herramienta política. El liderazgo se convierte, por lo tanto, en una cuestión de espectáculo más que de contenido real: se manifiesta cuando es conveniente, se difumina cuando la realidad requiere respuestas. La crítica de Elorza se sitúa en esa disyuntiva entre el poder absoluto y la responsabilidad esquiva, entre la titularidad del cargo y la evasión ante las obligaciones que lo acompañan.
Omnipotencia sin gobierno y la huida de las responsabilidades
Uno de los ejes más contundentes del artículo se centra en la discrepancia entre esa omnipotencia formal y la fuga continua del ejercicio del gobierno. Elorza señala que la autoridad de Sánchez no se traduce en una dirección política definida, sino en un uso instrumental del poder para garantizar su propia permanencia, incluso a costa de transgredir los límites de la Constitución española o perturbar prácticas democráticas que habían funcionado como frenos al abuso.
La interpretación que plantea el historiador es que el presidente actúa como si la responsabilidad fuera un coste que puede ser eludido. En lugar de presentar regularmente los presupuestos, respetar el calendario institucional o asumir el desgaste de las crisis directamente, su táctica consiste en evitar, posponer o diluir decisiones incómodas. Así, la omnipotencia se transforma en un escudo que protege no tanto al Estado, sino a la figura del líder mismo.
En este sentido, la crítica resalta cómo el propio discurso del Gobierno de España acaba justificando esa retirada sistemática. Cualquier crítica se reconduce a un relato en el que las instituciones operan con normalidad, mientras los procedimientos se estiran hasta el límite y las responsabilidades se delegan en sucesivas cadenas de mando. Para Elorza, el problema no reside solo en el estilo personal del presidente, sino en el precedente que se establece para futuros gobiernos que podrían utilizar esta táctica como excusa para eludir su obligación de rendir cuentas.
Además, el artículo sugiere que este modelo de gobernar de forma parcial, de mandar sin asumir, también erosiona la confianza en los mecanismos constitucionales. Cuando se percibe que un presidente puede no presentar presupuestos, alterar jerarquías normativas o abusar del decreto-ley sin enfrentar consecuencias políticas reales, la cultura democrática se ve afectada y el espacio público empieza a aceptar lo que antes habría sido motivo de escándalo.
La crisis nacional y el vacío en la cúspide
El momento en que la crítica de Antonio Elorza revela su mayor intensidad es al abordar la inacción —o, más bien, la falta total de acción— del presidente frente a una crisis nacional. En este pasaje crucial, el autor sostiene: «La inacción, voluntaria en esta ocasión, de Pedro Sánchez ha tenido, además, una proyección exterior, impidiendo las intervenciones que debió asumir. La ausencia vacacional ha sido ya comentada, y es solo una más en su larga cadena de vulneraciones de la normativa constitucional y de las prácticas democráticas, ya sea por no cumplir con la obligación de presentar los presupuestos anualmente, por alterar la jerarquía constitucional de los idiomas, o por recurrir sistemáticamente a los decretos-ley, o, en este caso, por esfumarse ante una crisis nacional. A ello se suman otros recursos para eludir responsabilidades, como no declarar la solicitada emergencia nacional. Ha seguido la falta de designación de un mando único, la no convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional, el goteo de ministros primero visitando Ceuta y luego en el Congreso, en lugar de proporcionar la imprescindible información parlamentaria como presidente.»
A partir de este bloque, el texto reconstruye el patrón de comportamiento que, según el articulista, se repite cada vez que surge un episodio crítico que exige mando, presencia y justificación. La ausencia vacacional no se considera una simple anécdota, sino que simboliza una larga cadena de decisiones —o indecisiones— que van desde la falta de declaración de una emergencia nacional hasta la negativa a instaurar un mando único en una crisis. En lugar de un liderazgo sólido, se exhibe un espectáculo donde los ministros se desplazan, uno tras otro, a Ceuta y al Congreso, mientras el presidente permanece en la penumbra.
La crítica de Elorza también se detiene a examinar la proyección exterior de esta falta de acción. La imagen de un presidente que desaparece en el momento en que una crisis toma dimensión internacional, dejando a otros las labores de explicar, negociar o contener, resulta, a juicio del autor, incompatible con el papel que España debería asumir en el panorama europeo y global. Por tanto, el despotismo inútil no solo impacta en la política interna, sino también en la credibilidad del Estado más allá de sus fronteras.
Para reforzar esta argumentación, el artículo resalta la omisión de gestos institucionales clave: la falta de convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional, la ausencia de una comparecencia parlamentaria inmediata, y la renuncia a centralizar la respuesta en un mando político claro. Todo esto se considera parte de una misma lógica: evitar el coste directo de la responsabilidad a cambio de mantener una omnipotencia formal, sostenida por el aparato y la narrativa oficial.
Desde un enfoque analítico, la crítica encaixa estos episodios dentro de una tradición que alerta sobre los abusos de poder que se presentan como normalidad institucional. Elorza, desde su experiencia como catedrático de Ciencia Política, señala que el verdadero riesgo no es solo el exceso de poder, sino el vacío que deja un poder que se niega a rendir cuentas cuando más se necesita. La figura del déspota inútil, por tanto, se convierte en una metáfora de un liderazgo que manda sin gobernar, que decide sin explicar, y que desaparece cuando la historia requiere su presencia.
Vulneraciones, decretos y jerarquía constitucional
El texto de Antonio Elorza no se limita a un único episodio, sino que enmarca esta crisis en una secuencia más extensa de lo que él define como vulneraciones de la normativa constitucional y de las prácticas democráticas. El articulista señala directamente la obligación de presentar presupuestos cada año, una práctica que, más allá de ser un mero trámite, es la traducción económica de un proyecto político. No hacerlo o hacerlo de forma espaciada y oportunista sería un modo de vaciar de contenido el control parlamentario y de reducir el debate público a un simple acompañamiento del calendario del Ejecutivo.
A su vez, el artículo critica la subversión de la jerarquía constitucional de los idiomas, un asunto especialmente delicado en un país donde el idioma está vinculado a identidades políticas, territoriales y culturales. Elorza interpreta ciertas iniciativas del Gobierno como intentos de alterar este equilibrio sin el debate profundo que verdaderamente requeriría una reforma explícita. El despotismo inútil, en este contexto, se manifestaría como una política simbólica que interviene en cuestiones fundamentales sin el respaldo de una discusión abierta y transparente.
Otro aspecto central es el uso sistemático de los decretos-ley, que el autor presenta como un atajo en la gobernanza que erosiona el papel de las Cortes Generales y devalúa el proceso legislativo común. La crítica no argumenta que el decreto-ley sea un instrumento que viola la Constitución, pero subraya que su uso excesivo transforma la excepción en norma, convirtiendo al Parlamento en un escenario de ratificación más que en un lugar de deliberación. Por lo tanto, se trata de gobernar con rapidez, pero asumir poco cuando las decisiones encuentran oposición.
En conjunto, estos elementos configuran un perfil de poder que se mide no solo por lo que se plantea hacer, sino por cómo y cuándo se actúa. Elorza articula la idea de que el presidente se vale de todos los recursos a su alcance —comunicación, decretos, reformas simbólicas— para mantener un control casi absoluto sobre el tiempo político. Sin embargo, cuando ese mismo control le exige dar la cara ante una crisis, invariablemente opta por alejarse, por desaparecer de la primera línea, como si la responsabilidad fuera un lujo que la omnipotencia no puede aceptar.
La glosa muestra, en resumen, cómo el despotismo inútil se despliega en múltiples dimensiones: institucional, simbólica y práctica. No se limita a ser un simple exceso de autoridad, sino que es una forma de despojar de contenido la obligación de responder, explicar y rendir cuentas. Elorza utiliza cada uno de estos ejemplos —presupuestos, idiomas, decretos-ley y crisis nacionales— para construir un retrato que interpela tanto al presidente como al sistema que le permite actuar de esta manera.
Curiosidades políticas y una metáfora animal
Finalmente, la lectura del artículo permite un juego de imágenes que roza lo zoológico: el presidente se presenta, en el relato de Antonio Elorza, no tanto como un león en la política, sino más bien como un animal de madriguera, que asoma cuando todo es favorable y se repliega ante la más mínima señal de problemas. A través de esta metáfora, el despotismo no ruge, sino que murmura desde la sombra de las oficinas, dejando que otros enfrenten la adversidad en la intemperie.
De este modo, podría entenderse a este déspota inútil como una especie de camaleón institucional, capaz de adaptarse a cualquier entorno, de cambiar de tono y de discurso según la situación, pero siempre con una constante: evitar ese momento en que la responsabilidad se vuelve ineludible. Al final, la glosa de Elorza sugiere que este animal político, tan hábil para sobrevivir, corre el riesgo de olvidar que, en democracia, la verdadera fortaleza reside en no esconderse, sino en mantener la mirada firme cuando todo se desmorona a su alrededor.
España
y las columnas de Hércules
Jesús Rul. Vozpópuli.
28 Agosto 2026
A finales del XIX, España perdió los últimos restos del imperio americano, ahora vive la amenaza de perder su soberanía en el norte de África. A principios del XVIII, Inglaterra y Holanda tomaron Gibraltar, la columna europea de Hércules, aprovechando la Guerra de Sucesión a la Corona de España (1701-1714); la africana, Ceuta, está amenazada por la incompetencia del Estado ante el imperialismo marroquí, alimentado por España con la indigna cesión del Sahara Occidental. La vocación nacional, europea, africana y americana de España se consolidó en la Edad Moderna con el Imperio cristiano renacentista español, protagonista planetario de la primera globalización civilizatoria.
Hispanoamérica y la leyenda negra
Muchos enemigos quisieron quebrar el exitoso Imperio español. Lo que no lograron con las armas, lo consiguieron con la invasión napoleónica de España a comienzos del XIX y, en América, con la compra de voluntades de la élite criolla (los llamados libertadores hispanoamericanos) por Reino Unido, con soldados mercenarios y préstamos bancarios (tras décadas de crisis fiscales se pagaron y renegociaron exprimiendo a los nativos, expatriados de su condición españoles) y por Estados Unidos, con el contrabando de armas, barcos corsarios y la doctrina Monroe: “América para los americanos”. Se empleó a fondo la mentira de la leyenda negra (italianos, ingleses, holandeses…) y la propaganda como estrategia emocional, simplista y repetitiva para identificar a España como el enemigo. Sus efectos corrosivos aún perviven.
A principios del XIX, España fue invadida por Napoleón, pero venció en la Guerra de Independencia, por el valor heroico de los españoles, pero tras un siglo de desorden político y guerras civiles carlistas, desprestigio y atraso económico terminó el siglo con la pérdida definitiva de los restos del imperio. Capituló ante Estados Unidos en el humillante Tratado de París (1898).
La pérdida de territorios en Europa
En Europa, la monarquía Hispánica la lideró en los siglos XVI y XVII y defendió sus fronteras en la batalla de Lepanto (1571) contra la invasión otomana, decidida a tomar Viena. Sin esa victoria Europa no existiría como la conocemos. Pero su posición hegemónica fue combatida por alemanes, daneses, suecos y franceses con la espita inicial de las guerras de religión en la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) que terminó con la Paz de Westfalia (1648) a favor de Francia y Suecia como potencias dominantes en Europa y el afianzamiento de Países Bajos, Suiza y Prusia.
Inglaterra aprovechó el cambio dinástico de España y se empleó a fondo en la Guerra de Sucesión a la Corona de España (1701-1714). Se inició con la Gran Alianza (1701) con Inglaterra, Austria, Países Bajos, Prusia, la mayoría de los estados alemanes y la traición de las élites catalanas contra Felipe V a quien habían jurado lealtad. Terminó con el Tratado de Utrecht (1713-1715), se reconoció a Felipe V de Borbón como rey de España, pero con la pérdida de territorios en Europa (Países Bajos, Nápoles, Milán, Cedeña y Sicilia). Inglaterra se quedó con Gibraltar y Menorca y el monopolio del tráfico de esclavos en América.
España queda en una posición media, con tendencia a las luchas internas y al aislamiento exterior durante los siglos XIX y XX hasta la Transición democrática. En la segunda mitad del XX se integra en la UE en condiciones subordinadas en la transición al euro y el trato de la lengua española, oficial, pero sin ser lengua de trabajo, pese a ser la segunda lengua por número de hablantes nativos en el mundo, después del chino.
Las cesiones africanas
La presencia de España en África por su posición geográfica, en especial del Estrecho de Gibraltar, viene de lejos. Ceuta y Melilla e islas desde el XV, como espacios de la cristiandad en las luchas contra diversas tribus norteafricanas islamizadas para el control del Estrecho, punto clave entre mares, migraciones, seguridad, comercio y, actualmente, narcotráfico y yihadismo. En la conciencia española pesaba la memoria del dominio musulmán de la península que costó erradicar durante siglos.
España ha sido siempre beligerante en la defensa de su condición africana. A finales del XVII el sultán alauita Mulei Ismail, con apoyo francés, emprendió una guerra para expulsar a España del norte de África. Ceuta resistió el asalto durante 33 años. A finales del XVIII el sultán Muley Yazid también fracasó en el sitio de Ceuta.
A principios del XIX barcos españoles eran asaltados en el Estrecho por marroquíes. Tribus armadas atacaban posiciones de España en Ceuta. La diplomacia no funcionó. El gobierno O’Donnell declaró la guerra a Marruecos (1859). Destacan las batallas de Castillejos, Tetuán, Samsa y Wad-ras y la figura del general Prim. Marruecos capituló en el Tratado de Wad-ras. A finales del XIX en la Conferencia de Berlín (1884-1885) España reclamó el derecho sobre la costa sahariana. Se estableció el protectorado y con Francia se controló casi todo el territorio.
A principios del XX, activo tribalismo y auge del nacionalismo en el norte de Marruecos con diversos episodios bélicos de la Guerra del Rif (1921-1926). Las tribus bereberes de Abd el-Krim derrotaran al ejército español en el Desastre de Annual. España y Francia se implicaron en la pacificación del Atlas hasta 1934. La posguerra de la II Guerra Mundial aceleró el colapso de los imperios coloniales y la independencia de Túnez (1956), Libia (1951), Marruecos (1956), Argelia (1962). En 1957, Marruecos atacó por la fuerza el enclave de Ifni. Dio lugar a la Guerra de Ifni (1957-1958) con pérdida de territorio salvando la capital. En 1969, España cedió Ifni a Marruecos (territorio a descolonizar de la ONU). En 1975, España cedió a Marruecos la administración colonial del Sahara Occidental por la presión de Hasan II con la invasión de una multitud civil (marcha verde). En 2007, Marruecos consiguió la autonomía del Sahara bajo soberanía marroquí, pese al desacuerdo con el Frente Polisario dejando en letra muerta el referéndum resuelto por la ONU.
Ahora en 2026, Marruecos ha invadido Ceuta con una horda de más de 80.000 jóvenes y espías. Es una operación de guerra híbrida, en el límite gris entre el conflicto y la paz, utilizando a la población invasora para crear inseguridad en la población de Ceuta. Está ocurriendo. En un mes, desde finales de julio, el gobierno Sánchez, no ha respondido al ataque; sólo declaraciones falaces y huida del presidente. El invasor ha puesto Ceuta en el foco internacional aprovechando la debilidad internacional de España. Marruecos usa el relato emancipador y maneja la diplomacia y apoyos de USA e Israel, flancos débiles de Sánchez por su política internacional y atrapado en el laberinto de su legislación migratoria.
Sánchez, incapacitado
Está por ver el desenlace de esta intentona. Pero hay certezas, visto lo expuesto antes:
1. Marruecos está en guerra, una vez más, contra la integridad territorial de España. Los territorios españoles del Estrecho están fuera del patrón de descolonización. Nunca han sido colonias; pertenecen a Occidente desde el Imperio romano. De ahí viene el nombre de Ceuta, Septem Fratres, referencia a las siete colinas que rodean la zona. A lo largo de la historia hubo momentos de ocupación con la expansión musulmana, a partir del siglo VIII, pero España luchó siempre por defender su posición africana.
2. Si bien USA y UE no apoyarían una invasión armada, no se implicarán en disuadir la guerra híbrida. Su efecto es demoledor al crear inseguridad y huida por abandono de los ceutíes y melillenses. España, como siempre está sola. No lo olvidemos. La OTAN no incluye estos territorios del norte de África. Nadie nos ayudará y por ahora no se atisba vida inteligente en el Estado español; sólo torpes apaños reactivos, carencia de visión, estrategia y valor.
3. Carecemos de una estrategia clara de guerra hibrida contra el imperialismo marroquí que conjugue diplomacia, virar la política internacional, sanciones económicas, relato de Estado y la estrategia de integrar Ceuta, Melilla y peñones en Andalucía y crear un núcleo económico con Algeciras uniendo ambos lados del Estrecho en el eje Canarias-Estrecho-Baleares, centro de gravedad de la estrategia marítima y de seguridad, protección de líneas de comunicación marítimas y defensa del Mediterráneo occidental no es la política de Sánchez. Está incapacitado para este reto nacional: ha creado potentes enemigos donde Mohamed VI ha creado amigos cómplices.
Estamos ante un riesgo existencial de la nación. Si Marruecos consigue Ceuta y Melilla habrá que eliminar las columnas de Hércules de escudo español que exhibían en el pecho los vencedores del mundial de futbol. No acaba aquí, otros en el norte, élites secesionistas vascas y catalanas socias de Sánchez, forcejean para romper también los unidos cuarteles heráldicos del escudo.
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Sánchez pierde el control del país:
Ceuta es un polvorín y Barcelona un festín separatista
editorial.
ESdiario.
28 Agosto 2026
En Benzú, un grupo de entre 30 y 40 migrantes emboscó a cuatro militares: los apedrearon, destrozaron el vehículo y les causaron contusiones. Doce detenidos
El Gobierno de Pedro Sánchez no gobierna: reacciona a los acontecimientos, tarde y mal. Va a remolque de los hechos, sin anticiparlos ni dominarlos. Es un barco a la deriva, a merced de las olas. Lo que ocurre en Ceuta y en el Camp Nou no son accidentes aislados: son la radiografía de un Ejecutivo que ha renunciado a la autoridad y llama “normalidad” al descontrol.
En Ceuta, casi un mes después de la entrada masiva de más de 70.000 personas desde Marruecos, la ciudad es un polvorín. Vecinos hartos de inseguridad, suciedad y abandono han salido a la calle con banderas de España. Lo que empezó como protesta ha derivado en barricadas, intentos de desmantelar campamentos en la playa del Trampolín, pertenencias arrojadas al mar, bloqueo de camiones de Cruz Roja e incendios de chabolas. La Policía ha disparado pelotas de goma. En Benzú, un grupo de entre 30 y 40 migrantes emboscó a cuatro militares: los apedrearon, destrozaron el vehículo y les causaron contusiones. Doce detenidos. Periodistas acosados. El Gobierno regional pide calma. Moncloa habla de normalidad. Normalidad es un territorio español al borde de la explosión social mientras el Ejecutivo mira hacia otro lado.
En Barcelona, el mismo jueves, el Camp Nou se convirtió en un aquelarre separatista. El club canceló el homenaje a sus ocho jugadores campeones del mundo con España -el club que más aportó a la selección- porque “no era el contexto apropiado”. En su lugar, la ANC repartió 10.000 esteladas y se desplegaron dos enormes enseñas independentistas. Hubo cánticos contra España y la Selección. Laporta lo justificó como libertad de expresión. La Ley 19/2007 contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte prohíbe símbolos que inciten a la violencia o al odio, no las banderas políticas per se; sentencias han amparado la estelada como ejercicio de libertad ideológica en competiciones nacionales. UEFA sí la ha sancionado en Europa por su carácter político. Aquí no pasa nada. Es la normalidad catalana según el Gobierno.
Un Ejecutivo que no controla la frontera ni el orden público, que tolera que se humille a la selección que acaba de ganar un Mundial y que reduce la tensión a “normalidad” no dirige el país: lo deja ir. Ceuta arde y Barcelona se reivindica contra España. El barco sigue a la deriva.
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