Recortes de Prensa Sábado 29 Agosto 2026
Guerra de Ucrania – Día 1647. Ago 28,
2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 29
Agosto 2026
A lo largo de la última jornada, se ha conocido el contenido de un análisis interno atribuido a la institución bancaria rusa Sberbank, en el que se evalúan los distintos escenarios de salida a la guerra de Ucrania, concluyendo que la opción más plausible pasa por un congelamiento de las hostilidades en los próximos 6-12 meses. Más allá de esto, ha sido noticia un ataque ruso contra la región Kiev que ha dejado numerosos daños materiales, incluyendo la destrucción de un depósito de municiones en Myla. Ucrania, por su parte, ha atacado la refinería de Yarosvlav, así como un almacén de Ozon en Rostov del Don. Los combates sobre el terreno continúan también, si bien los cambios son mínimos y el grado de confusión, en puntos como Konstyantynivka, muy alto. Además, ha sido también noticia una extensa entrevista concedida por el ministro de Exteriores ruso, Lavrov, en la que ha confirmado nuevamente cuál es la posición rusa de cara a la reanudación de las negociaciones. Por último, aunque las noticias han sido muchas más, ha seguido debatiéndose sobre el carácter y contexto de la reciente visita de Ratcliffe a Rusia.
Hoy comenzamos el informe por un tema un tanto diferente a lo habitual. Lo hacemos comentando un análisis interno atribuido a la institución bancaria rusa Sberbank y parte de una conclusión fundamental: Moscú tiene pocas posibilidades de lograr una victoria militar decisiva en Ucrania. Decimos esto pues, a tenor de los analistas del mayor banco ruso, este desenlace recibe apenas un 7 % de probabilidades, debido a la lentitud de los avances, las elevadas bajas, la necesidad de una nueva movilización y las dificultades para proteger la retaguardia frente a los ataques ucranianos.
El problema ruso sería, dicho esto, fundamentalmente económico. Los elevados tipos de interés estarían frenando la economía civil, mientras el déficit presupuestario aumenta, caen los ingresos energéticos y disminuyen los recursos líquidos del Fondo de la Riqueza Nacional. A ello se suman escasez de trabajadores y cuellos de botella en microelectrónica, municiones y motores, de los que hemos hablado en muchas ocasiones, todo lo cual hace mella en el rendimiento militar ruso.
Precisamente, hablando del aspecto puramente militar, ambos contendientes siguen adaptándose, como el informe recoge. Rusia apuesta principalmente por la cantidad, especialmente mediante el empleo de millones de drones FPV, pero también de decenas de miles de drones de largo alcance y de miles de misiles, mientras Ucrania busca superioridad cualitativa, basada en la navegación autónoma, inteligencia artificial, resistencia a la guerra electrónica y ataques de largo alcance. Como apunte, la aparición de verdaderos enjambres de drones (plenamente autónomos) podría alterar significativamente el equilibrio militar, según se apunta.
El informe, en cualquier caso, plantea ocho posibles desenlaces para el conflicto en marcha, los cuales abarcan desde una victoria rusa hasta una paz favorable a Ucrania, pasando por el agotamiento occidental, un acuerdo negociado, la congelación del frente, una guerra prolongada y diversos acontecimientos extraordinarios, que no pueden descartarse por completo. Pese a esto último, en línea con lo que pensamos la mayoría, los escenarios más probables no implican una victoria militar de ninguno de los dos bandos, sino alguna forma de congelación del conflicto.
El escenario principal, con un 32 % de probabilidad, sería consecuencia de un acuerdo impulsado por Donald Trump en los próximos 6 a 12 meses. Washington presionaría simultáneamente a Moscú y Kiev para detener los combates aproximadamente sobre las líneas existentes. Rusia conservaría de facto buena parte de los territorios ocupados, Ucrania permanecería fuera de la OTAN pero recibiría garantías occidentales y algunas (no todas) sanciones contra Rusia serían levantadas. En este caso estaríamos ante uno de los escenarios más temidos: una tregua inestable y, por eso, fácil de violar en el futuro.
Otra posibilidad nada descartable sería que, simplemente, la guerra continúe porque nadie puede ganarla ni acepta perderla. Rusia, en este caso, seguiría soportando enormes costes económicos y humanos mientras que Ucrania dependería del mantenimiento del apoyo occidental para la continuación de los combates, aceptando también un enorme sufrimiento, claro está. Paradójicamente, y a pesar de gozar de cierta superioridad militar, cuanto más se prolongase esta situación, más podría comenzar el tiempo a jugar contra Moscú según los analistas de Sberbank, debido al desgaste económico ruso y al rearme progresivo de Ucrania y Europa.
Por otra parte, el agotamiento occidental y una paz impuesta en términos favorables a Rusia recibe un 12 % de posibilidades, mientras que una paz favorable a Ucrania o Europa apenas alcanza el 2 %, lo cual es a priori razonable, aunque sólo sea por la mayor disposición rusa a aceptar un mayor castigo con tal de imponerse en un conflicto que siguen considerando existencial.
En cualquier caso, lo más relevante del informe es que un acuerdo negociado y la congelación del conflicto concentran conjuntamente el 54 % de las probabilidades, siendo el mayor peligro la lógica de los «costes irrecuperables», ya que podría empujar a ambos bandos a seguir combatiendo sine die para justificar los sacrificios ya realizados. Por el contrario (y esto es relevante precisamente por lo visto en los últimos días) una escalada directa Rusia-OTAN se considera muy improbable, con alrededor del 1-2 % de posibilidades. Además, la retórica nuclear rusa se interpreta fundamentalmente como instrumento de presión estratégica, no como indicio de una intención inmediata de emplear armas nucleares…
Como quiera que la guerra continúa, lo que nos encontramos al mirar las últimas noticias es que Rusia mantuvo durante prácticamente toda la pasada jornada su campaña continuada de ataques con drones. Entre las 06:30 y las 19:00 horas del día 28 de agosto, lanzó siete municiones S8000 Banderol y 96 drones de ataque, más de 70 de ellos a reacción, dirigiendo la mayoría de los mismos hacia Kiev y su región. Desde la Fuerza Aérea ucraniana hablaban del derribo de media docena de Banderol y 73 drones.
Como decíamos, la mayor parte de los ataques han tenido una vez más como objetivo Kiev. Según algunos recuentos, hablamos de hasta 14 almacenes, 16 viviendas particulares, tres bloques residenciales y 16 vehículos afectados en los distritos de Fastiv, Boryspil, Vyshhorod, Brovary y Bucha. Además, un hombre resultó herido en el distrito de Boryspil y se registró al menos otro herido en el distrito Sviatoshyn de la capital. El episodio más importante, no obstante, tuvo lugar hacia las 20:10 horas en Myla, junto a la autopista Kiev-Chop. Inicialmente se contabilizaron cinco heridos, posteriormente elevados a seis, un domicilio quedó destruido y otros siete resultaron dañados, además de un vehículo de bomberos y una residencia de ancianos. A medianoche habían sido evacuadas 165 personas y durante la madrugada la cifra superó las 200, incluidos niños. Por otra parte, aunque todavía se desconoce el número, se confirmó además que había varios fallecidos. La magnitud de las explosiones obligó a cortar la M-06 entre los kilómetros 15 y 32. Respecto a este ataque, ha vuelto a generar una amplia polémica y ha supuesto la apertura de una nueva investigación que comprobará la legalidad del almacenamiento, los permisos correspondientes y la actuación de los responsables, ya que como sabemos no es la primera vez que se da un caso similar en la región de Kiev en los últimos tiempos. En paralelo, fuentes rusas afirmaron que un dron Geran a reacción había alcanzado un almacén de municiones y situaron provisionalmente el impacto en las instalaciones de la empresa Chistaya Voda, próximas a un emplazamiento relacionado con la unidad militar A-2319, algo que desde Ucrania no han confirmado. Además, Rusia declaró durante alcanzado con drones una instalación de Fire Point en la región de Kiev relacionada con productos químicos empleados para propulsores y cabezas de combate de los misiles Flamingo, aunque no está claro que se trate del mismo incidente.
Fuera de Kiev, otro de los principales ataques rusos con drones tuvo lugar en Zaporiyia, donde un aparato alcanzó por la mañana otro hipermercado Epicentr. El incendio llegó a extenderse por unos 14.000 metros cuadrados y el balance ffinal habla de cinco trabajadores heridos, uno de ellos grave. Durante la noche y la tarde se registraron además nuevos ataques contra almacenes y zonas residenciales de la misma ciudad. Además, ya en Pavlohrad, en la región de Dnipropetrovsk, un ataque ruso alcanzó por la tarde un supermercado de productos para el hogar, causando la muerte de un joven de 17 años y heridas a otras siete personas. Tres de los heridos tuvieron que ser hospitalizados en estado grave. En el distrito de Izmail, en región de Odesa, por otra parte, un ataque con drones mató a una persona, dejó varios heridos y dañó infraestructuras de transporte. Por último, se han podido escuchar explosiones también en Mykolaiv.
En cuanto a las bombas planeadoras, Sloviansk sufrió nuevos ataques con FAB-250 y FAB-500 durante la mañana del día 28. Una mujer de 23 años resultó herida y otro hombre fue hospitalizado en estado grave tras ser alcanzado mientras circulaba en automóvil, además de registrarse daños en viviendas, establecimientos comerciales y otras instalaciones civiles.
Además, los drones tácticos empleados contra civiles también jugaron su papel durante el día. De esta forma, por ejemplo en Jersón un dron atacó un automóvil durante la tarde y dejó tres personas heridas, mientras otro ataque posterior alcanzó a una mujer y a su hijo de 14 años en el distrito Korabelnyi.
Por último, se ha hablado en las últimas horas del hundimiento de un mercante cerca de Rumanía, posiblemente por acción de un dron, aunque las autoridades están considerando también una mina a la deriva o una explosión/incendio interno. Los miembros de la tripulación, ocho ucranianos y cuatro azerbaiyanos, fueron rescatados por la Armada rumana. En concreto, se trataría del mercante PROGRESS IV (IMO 8358130), un carguero bajo pabellón de Dominica, que se incendió y terminó hundiéndose en la zona económica exclusiva de Rumanía, cerca de la desembocadura del Danubio. La Autoridad Hidrográfica rumana ha situado oficialmente el hundimiento a las 22:04 del 27 de agosto, en las coordenadas 44°36.216′N 29°46.766′E.
A propósito, en cualquier caso, se dice que la exportación ucraniana de productos agrícolas a través de ellos cayó en agosto un 95% en comparación con julio de 2026, lo que supone un problema económico y una enorme presión para carreteras y líneas férreas.
Por parte ucraniana, mientras Zelenski llama a lanzar un millar de drones diarios sobre Rusia, los lanzamientos han proseguido también.
El ataque más relevante habría tenido como objetivo Yaroslavl, en donde Ucrania confirmó haber alcanzado la refinería Slavneft-YANOS, situada a más de 700 kilómetros de la frontera, y en donde se registró un nuevo incendio. Las autoridades rusas afirmaron haber destruido 67 drones durante la oleada y comunicaron un muerto y 27 heridos. Diez personas resultaron heridas cuando restos de drones alcanzaron un autobús interurbano, mientras también hubo impactos de restos sobre instalaciones industriales, viviendas y comercios.
Más allá de este ataque, también ha sido blanco ucraniano la ciudad de Rostov del Don, donde se han producido varias explosiones y las defensas aéreas han estado sumamente activas a lo largo de la noche entre los días 28 y 29 de agosto. El objetivo del ataque ucraniano habría sido otro centro logístico de la empresa Ozon. Los ataques, no obstante, podrían haber ido más allá, afectando a instalaciones de otras compañías, pues el ataque ha seguido en marcha durante la madrugada del día 29.
Además de lo anterior, Ucrania llevó a cabo recientemente un ataque a gran escala con drones de mediano alcance contra la infraestructura energética y gasística en las regiones del país ocupadas por Rusia. Los objetivos alcanzados incluyen la Central Térmica de Lugansk, una subestación eléctrica de 220 kV, dos subestaciones eléctricas de 150 kV, doce subestaciones eléctricas de 110 kV y 5 estaciones de distribución de gas.
Por último, recientemente se han publicado imágenes de un bombardero ruso Tu-95MS alcanzado por un dron ucraniano en el ataque sobre la base de Engels-2 del que hablamos en el informe precedente. La aeronave solo recibió daños en un ala, por lo que a priori podrá ser reparada, aunque esto requerirá unos meses.
Sobre el frente, mientras desde Ucrania hacen cálculos sobre la necesidad de hasta 30.000 nuevos reclutas al mes si de lo que se trata es de mantener el ritmo de los combates, y mientras se habla también sobre el equilibrio (necesario) entre artillería y drones, tenemos lo siguiente:
En torno a Limán, algunos analistas asignan a Ucrania la retoma de Novoselivka. Además, se ha hablado sobre el grado y persistencia de la presencia rusa al sur de la propia Limán, que no sería tan amplia como algunas fuentes rusas reclamaban.
En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, un día más han seguido registrándose incursiones rusas en Mykolaivka, al noreste del sector, pero también contra Orikhuvatka, Nykonorivka, Malynivka o Vasiutynske.
En el sector de Konstyantynivka, que es quizá del que más información se recoge a lo largo del día, continúan los combates entre infantes, pero especialmente los intercambios con drones, artillería y bombas guiadas, las fuerzas rusas han seguido avanzando al este, en la zona de Chervone y al sur de Chasiv Yar, lo mismo que en Dovha Balka, al oeste. La situación sigue siendo confusa, si bien la mayor parte de la ciudad está bajo un control ruso relativamente firme, pero en absoluto total. Como muestra de lo confusa que llega a ser la situación, como decimos, no hay más que ver que recientemente un dron Molniya ruso ha atacado a infantes ucranianos al sureste de Stepanivka, en una zona que muchos dan por tomada por Rusia desde hace tiempo.
No hay novedades hoy, aunque sí alguna reflexión interesante, de la zona del frente en torno a Dobropillia.
Al sur del frente, por su parte, las tropas rusas habrían logrado algunos avances en Huliapliske.
En dirección a Orijiv, por último, son varias las fuentes que ponen el acento en las últimas incursiones rusas, hablando sobre cómo aprovecharían la línea ferroviaria para llegar hasta la parte oriental de esta localidad. Dicho esto, en los últimos días días se habría podido ver a militares rusos en Orijiv hasta en tres ocasiones diferentes, si bien no está del todo claro si han logrado o no hacerse fuertes en alguna construcción.
Contexto internacional, diplomacia y sanciones
En el apartado internacional, en un día en el que Rusia ha hecho una nueva prueba con un ICBM Yars, y en el que se ha seguido discutiendo sobre el propósito y contenido de la visita de Ratcliffe a Moscú, con teorías muy diferentes (y en algunos casos diríamos que bastante acertadas) acerca del contexto en el que se ha producido, comenzamos nuestro recaso por las explicaciones ofrecidas por Volodímir Zelenski sobre los contactos mantenidos durante los días anteriores entre Estados Unidos y Rusia.
El presidente ucraniano anunció que Washington había informado directamente a Kiev sobre una serie de reuniones celebradas recientemente en Moscú y agradeció tanto la información recibida como el que calificó de “tono necesario” empleado por los estadounidenses en sus conversaciones con la parte rusa. Zelenski no identificó públicamente a todos los participantes ni detalló el contenido de esas reuniones, aunque obviamente su declaración llega justo después del viaje a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe. El presidente ucraniano sostuvo además que Kiev valora la coordinación de sus posiciones con Washington y que Estados Unidos está intentando promover una visión que considere realista sobre las condiciones necesarias para terminar la guerra.
También desde la Presidencia ucraniana, Kirilo Budanov, actual jefe de la Oficina del Presidente y representante de Ucrania en el proceso negociador, reafirmó que espera que en un futuro próximo se produzcan nuevas conversaciones de carácter fundamentalmente técnico relacionadas con una eventual negociación entre Ucrania y Rusia. Budanov explicó que esos contactos, en caso de celebrarse, no equivaldrían a una negociación final sobre el fin de la guerra, sino que servirían para preparar cuestiones técnicas y crear las condiciones para conversaciones de mayor alcance. Lo más relevante, empero, es que Budanov considera muy poco realista esperar que la guerra termine antes del próximo invierno, explicando de paso que cualquier avance político requerirá que Moscú y Kiev lleguen simultáneamente a un punto en el que estén dispuestos a realizar algún movimiento recíproco. Ucrania, añadió, estaría preparada para ello, mientras que a su juicio Rusia todavía no habría adoptado esa posición por el momento. La cuestión territorial, lo que no es ninguna sorpresa, continuaría figurando entre los principales obstáculos de cara a cualquier acuerdo, pues Moscú reclama la retirada ucraniana de las áreas del Donbás que las fuerzas rusas no controlan, algo que Kiev rechaza.
El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrí Sibyha, dedicó por su parte la jornada a hablar sobre la cuestión de los activos soberanos rusos inmovilizados en Europa. Sibyha agradeció a los ministros de Exteriores de Suecia, Polonia, Países Bajos y España la iniciativa conjunta destinada a reabrir el debate europeo sobre el uso de los activos rusos congelados para financiar a Ucrania, de la que hablamos ayer. El ministro sostuvo además que el incremento de los gastos ucranianos de defensa y reconstrucción debería ser cubierto en mayor medida con recursos rusos y no únicamente con dinero de los contribuyentes europeos, aunque reconoció la necesidad de encontrar fórmulas compatibles con el derecho europeo e internacional y mecanismos que permitan compartir entre los Estados miembros los riesgos financieros y jurídicos. Sibyha anunció que pretende llevar esta cuestión a sus conversaciones con los ministros de Exteriores de la Unión Europea durante la próxima reunión informal en Irlanda y el Ministerio de Exteriores ucraniano confirmó que participará el 2 de septiembre en el encuentro informal de titulares de Exteriores de la UE.
Sibyha realizó además durante el día un nuevo llamamiento a los socios de su país para aumentar la defensa aérea disponible para Ucrania, vinculando de paso los daños sufridos por editoriales y almacenes de libros con la necesidad de proporcionar a Ucrania más sistemas de defensa aérea y reducir los recursos disponibles para la producción militar rusa. Sibyha encuadró la cuestión también en términos culturales, sosteniendo que la preservación de la lengua, la memoria y la producción editorial ucranianas forma parte de la resistencia del país.
Por parte rusa, el Kremlin reconoció una vez más abiertamente que el proceso político destinado a negociar el final de la guerra continúa bloqueado. Dmitri Peskov declaró que las conversaciones de paz se encuentran actualmente en suspenso y que no han aparecido nuevas propuestas capaces de reactivar el proceso. El portavoz presidencial afirmó por enésima vez en los últimos meses que Kiev conoce las condiciones planteadas por Moscú y sostuvo que las autoridades ucranianas no están dispuestas a discutirlas en los términos defendidos por Rusia. El portavoz del Kremlin añadió, por último, que no existía en ese momento ningún plan para una nueva conversación telefónica entre Vladímir Putin y Donald Trump.
También volvió a mostrarse activo Lavrov, quien ofreció una extensa entrevista televisiva en la que abordó prácticamente todos los principales frentes diplomáticos relacionados con Ucrania. Lavrov afirmó que Rusia está dispuesta a estudiar nuevos enfoques estadounidenses para tratar de alcanzar un acuerdo, después de que el secretario de Estado Marco Rubio volviera a mostrar interés por encontrar una salida negociada, pero reiteró que Moscú no aceptará un simple alto el fuego que congele la línea de contacto sin resolver las cuestiones políticas y territoriales planteadas por el Kremlin. Lavrov confirmó además que Putin considera que no debe acordarse tregua temporal alguna mientras continúan las conversaciones y que el cese de las hostilidades debería producirse únicamente como resultado de un arreglo que Rusia considere duradero. El ministro volvió a remitirse a las conversaciones de Anchorage entre Putin y Trump, afirmó que Moscú había aceptado entonces una propuesta estadounidense con determinados matices y responsabilizó a Ucrania y a los gobiernos europeos de que aquel planteamiento no prosperase. Por último, rechazó también la idea de desplegar posteriormente fuerzas de estabilización británicas o francesas en territorio controlado por Kiev.
Lavrov dedicó otra parte de la misma entrevista a hablar sobre el reciente viaje de John Ratcliffe a Moscú. El viejo ministro afirmó que él no participó en los contactos y defendió que las relaciones entre los servicios de inteligencia deben desarrollarse con discreción y sin hacer públicos sus contenidos sensibles. Preguntado sobre las informaciones de que Rusia habría formulado previamente un ultimátum a Estados Unidos por su asistencia a Ucrania, Lavrov negó que existiese tal ultimátum. Explicó, en cambio, que Moscú ha enviado en varias ocasiones preguntas al Departamento de Estado cuando aparecen informaciones sobre nuevas asignaciones financieras estadounidenses a Ucrania, suministro de armamento o transferencia de inteligencia, y afirmó que no ha recibido respuestas a esas consultas. Lavrov diferenció además la posición de la Administración Trump de la mantenida anteriormente por Joe Biden y por varios gobiernos europeos, aunque expresó incertidumbre sobre el rumbo actual de Washington.
Lavrov, además, tuvo tiempo de hablar también sobre la visita del enviado papal a Rusia, así como sobre el tema humanitario, que era uno de los principales a tratar por Gallagher. Lavrov sostuvo, a propósito de esto, que Rusia mantiene abiertos estos canales humanitarios y mencionó los contactos entre los defensores del pueblo de ambos países y el papel desempeñado anteriormente por el cardenal Matteo Zuppi. Al mismo tiempo, volvió a trasladar a la Santa Sede las posiciones rusas relativas a la situación de la Iglesia Ortodoxa Ucraniana y al uso de la lengua rusa en Ucrania. En la misma entrevista, por último, Lavrov se refirió también de forma explícita a la ayuda extranjera recibida por Rusia. El ministro afirmó que los militares norcoreanos son las únicas tropas extranjeras que han combatido directamente junto a las fuerzas rusas y defendió la relación de Moscú con Corea del Norte frente a las críticas occidentales.
En cuanto a Vladímir Putin, el presidente ruso viajó a Nizhni Nóvgorod y participó en la sesión plenaria del foro “Ideas fuertes para un nuevo tiempo” de la Agencia para Iniciativas Estratégicas, donde centró su intervención en desarrollo económico, innovación, soberanía tecnológica, políticas sociales y programas nacionales. Putin afirmó de forma general que Rusia está luchando por su presente y su futuro y destacó la participación de veteranos de la guerra en algunos programas estatales, pero no presentó durante el foro una nueva propuesta negociadora ni realizó anuncios diplomáticos sobre Ucrania.
Fuera de Ucrania y Rusia, continuaron produciéndose también durante la jornada reacciones a la visita de Ratcliffe a Moscú. Zelenski había indicado que Washington informó posteriormente a Kiev, mientras fuentes estadounidenses describieron la misión del director de la CIA como una combinación de contactos sobre Ucrania, la seguridad de la OTAN y la relación de Rusia con Irán. Las informaciones disponibles sostienen que Ratcliffe advirtió a los responsables rusos contra una posible acción destinada a poner a prueba el compromiso de defensa colectiva de la OTAN y que reafirmó la vigencia del artículo 5, además de abordar la posibilidad de reactivar las negociaciones sobre Ucrania. Otras fuentes conocedoras de la misión señalaron que el objetivo incluía disuadir a Moscú de cualquier acción contra los Estados bálticos. En Polonia, el debate sobre la visita de Ratcliffe y las evaluaciones estadounidenses provocó nuevas declaraciones del ministro de Exteriores, Radosław Sikorski, quien pidió acelerar los preparativos defensivos polacos y evitar basar la seguridad del país en garantías rusas, recordando que Moscú negó antes de febrero de 2022 que fuese a iniciar una invasión a gran escala de Ucrania. Por su parte, el primer ministro Donald Tusk afirmó que Varsovia mantiene contactos continuos con la CIA y que las autoridades polacas habían sido informadas de la necesidad de mantener conversaciones de alto nivel con Washington. Tusk consideró que existen señales públicas de que Rusia puede prepararse para una nueva escalada y señaló el próximo otoño e invierno como un periodo de especial importancia.
Pasamos ahora a la Unión Europea, toda vez que Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Liechtenstein, Moldavia, Montenegro, Macedonia del Norte, Noruega y Ucrania comunicaron su decisión de alinearse con la Decisión 2026/1939 del Consejo relativa a las sanciones por acciones que amenazan la integridad territorial, soberanía e independencia de Ucrania. La decisión, adoptada originalmente el 7 de agosto, había añadido cinco personas físicas a la lista europea de sancionados. Los nueve países se comprometieron a adaptar sus políticas nacionales a esas restricciones, decisión que fue acogida favorablemente por la UE.
Otro punto interesante lo encontramos hoy en Italia, donde el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, recibió al antiguo ministro ucraniano de Defensa Mykhailo Fedorov. Es más, Crosetto anunció que Fedorov había aceptado convertirse en asesor del Ministerio de Defensa italiano en materia de innovación, después de un encuentro dedicado, entre otras cuestiones, a sistemas no tripulados, defensa aérea y adaptación tecnológica de las fuerzas armadas. Fedorov explicó que continuará trabajando principalmente desde Ucrania y que pretende utilizar su nueva función para transferir a Italia experiencias adquiridas durante la guerra, al tiempo que busca recursos internacionales para proyectos ucranianos. La decisión formaría parte de la cooperación bilateral en materia de defensa entre Ucrania e Italia y no implica en absoluto su incorporación permanente a la administración italiana. El propio Fedorov presentó el acuerdo como parte de una gira internacional destinada a desarrollar proyectos de digitalización y defensa y atraer recursos externos para Ucrania. En cualquier caso, todo indica que desde sus altisonantes declaraciones, Fedorov ha visto cómo su incipiente proyecto político se desmoronaba en buena medida, lo que le obliga a buscar otras salidas.
Cambiamos ahora al apartado energético, pues Ucrania anunció haber alcanzado con algo de antelación el nivel de reservas de gas que considera necesario para afrontar el próximo invierno. El primer viceprimer ministro y ministro de Energía, Denys Shmyhal, comunicó que los almacenamientos subterráneos contienen ya 14.600 millones de metros cúbicos de gas, cantidad que representa el objetivo fijado para esta fase de preparación y que se ha conseguido un mes antes de lo previsto. Shmyhal atribuyó el resultado al trabajo de las empresas productoras, Naftogaz y el operador de la red de transporte y aseguró que, en términos de reservas gasísticas, el país se encuentra preparado para el próximo periodo de otoño e invierno. Una semana antes, las reservas ascendían a 14.300 millones de metros cúbicos, mientras Naftogaz ha recurrido también durante 2026 a importaciones para reforzar las existencias.
Del lado contrario, ya en Rusia, el mercado de combustibles continúa enfrentándose a restricciones importantes. De hecho, se ha sabido que la producción rusa de gasolina había descendido hasta un volumen equivalente a aproximadamente el 70 % del consumo interno, con una producción diaria cercana a las 80.000 toneladas frente a una demanda estival de alrededor de 115.000 toneladas. Moscú ha tenido que aumentar como sabemos las importaciones de derivados desde países como Bielorrusia y recurrir a suministros marítimos asiáticos, además de mantener restricciones a las exportaciones para priorizar el mercado nacional.
En el plano humanitario, UNICEF informó horas atrás de las consecuencias de la destrucción, ocurrida durante la jornada anterior, de un almacén contratado por la propia organización en Chubynske, en la región de Kiev. El depósito contenía al parecer suministros destinados a niños y familias afectados por la guerra y su pérdida dificulta la distribución de asistencia esencial precisamente cuando las organizaciones humanitarias preparan sus operaciones para el invierno. UNICEF había sufrido ya la pérdida de otro almacén en la región de Kiev durante el pasado mes de julio, con material valorado en varios millones de dólares.
Por último, cerramos este informe hablando del Organismo Internacional de Energía Atómica, el cual volvió a advertir de los riesgos existentes en torno a la central nuclear de Zaporiyia. El organismo informó de tres incidentes con drones ocurridos en el recinto de la central los días 25 y 26, incluido uno cerca del estanque de refrigeración que dejó dos trabajadores heridos y otros dos episodios en las proximidades del almacenamiento en seco de combustible gastado y de un sistema de aspersión. Los niveles de radiación permanecieron dentro de los parámetros normales y el OIEA no atribuyó públicamente la responsabilidad de los incidentes a ninguna de las partes. Rafael Grossi reiteró que cualquier ataque contra una instalación nuclear es inaceptable y volvió a pedir máxima contención militar para reducir el riesgo de un accidente nuclear.
Ucrania
ataca una refinería a 250 kilómetros de Moscú y una base de la
Flota del Mar Negro
La ciudad portuaria de
Sebastópol, en la península ucraniana ilegalmente anexionada, ha
sido uno de los objetivos
Silvia Jiménez. la razon. 29 Agosto
2026
Ucrania lanzó durante la pasada noche una nueva oleada de ataques con drones contra varios puntos de Rusia, entre ellos una refinería de petróleo en Yaroslavl, a unos 250 kilómetros al norte de Moscú, y la ciudad portuaria de Sebastópol, en la anexionada Crimea, según informaron las autoridades locales.
En la región de Yaroslavl, el gobernador Mijaíl Yevráev informó de la activación de la alerta aérea por la presencia de drones y de la interrupción temporal del tráfico en la carretera que conecta Yaroslavl con Moscú como medida de seguridad, recoge la agencia Efe. Aunque no comunicó daños en infraestructuras, el canal independiente ruso Astra señaló que la refinería Slavneft-YANOS había sido atacada y difundió imágenes en las que se observaban dos columnas de humo sobre las instalaciones. Según esta fuente, se trata del octavo ataque contra la planta entre marzo y agosto.
En Sebastópol, el gobernador Mijaíl Razvozháev informó en varias ocasiones durante la noche de ataques de drones ucranianos repelidos por las defensas antiaéreas rusas. Según su balance, un edificio de cinco plantas sufrió daños y se declaró un incendio, mientras que cuatro civiles resultaron heridos.
También en la región de Moscú, un dron impactó contra una tienda de la cadena Magnit en Pávlovski Posad, según informó el gobernador Andréi Vorobiov. La onda expansiva provocó además daños en un policlínico cercano, donde se rompieron los cristales de 46 ventanas.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus defensas antiaéreas interceptaron y derribaron durante la noche 512 drones ucranianos de ala fija sobre 18 regiones del país, además de Crimea y el mar Negro.
La marca blanca de Rabat
El 90% de
los españoles ve a Marruecos trás de la invasión de Ceuta, pero el
Gobierno Sánchez opera como una franquicia de Mohamed VI
Mario
Lima. periodista diigtal. 29 Agosto 2026
La avalancha de inmigrantes en Ceuta ha provocado un consenso social sin precedentes: Marruecos está detrás. Sin embargo, el Gobierno se aferra a una narrativa que lo aleja de sus propios votantes.
El 90% de los españoles ve a Marruecos trás de la invasión de Ceuta, pero el Gobierno Sánchez opera como una franquicia de Mohamed VIMohamed VI y Pedro Sánchez.
Marruecos tiene la suerte de contar con dos gobiernos: el titular, con sede en Rabat, y una marca blanca instalada en La Moncloa.
Un mes después de la invasión de Ceuta, esa segunda marca ha dejado clarísimo cuál es su discurso oficial: promarroquí, sin fisuras y sin matices.
Basta con repasar la comparecencia del viernes, 28 de agosto de 2026, en el Congreso.
Todos los ministros que pasaron por la tribuna —con la única excepción de Margarita Robles— recitaron, con variaciones mínimas, la misma partitura que llevan un mes ensayando.
La alienación que ejerce Mohamed VI sobre Sánchez y su cuadrilla sigue funcionando a pleno rendimiento, y los ministros repiten hoy exactamente los mismos argumentos que hace treinta días, con una seguridad que ya no sonroja porque, sencillamente, ha dejado de sorprender.
El triste Albares fue el encargado de poner la guinda: la culpa de que 80.000 personas se lanzaran al mar y a la valla para entrar en Ceuta fue de un «bulo», un rumor sobre una sentencia del Supremo que corrió como la pólvora por las redes sociales marroquíes.
Y aquí llega lo verdaderamente extraordinario del argumento: ese bulo circuló y se multiplicó sin que los servicios de inteligencia de un régimen que fiscaliza cada movimiento de sus periodistas, abogados y activistas —que sabe con quién habla cada disidente y qué escribe cada opositor— fueran capaces de detectarlo ni de pararlo a tiempo.
Una inteligencia tan infalible para vigilar a su propia sociedad civil, y tan torpe justo cuando le convenía serlo.
Que el CNI español tampoco brillara, a juzgar por el enfrentamiento público entre Marlaska y Robles sobre quién avisó de qué y cuándo, no es un consuelo: es la prueba de que en esta crisis ha fallado la inteligencia de los dos lados de la valla, y solo uno de los dos gobiernos ha decidido no hacer preguntas incómodas al respecto.
Porque ese es el país por el que se nos pide lamentarnos: uno que este año dispara su gasto militar un 18%, hasta los 14.500 millones de euros, para blindar una industria de armamento propia con ayuda de India, Israel y Turquía; que está levantando en las afueras de Casablanca un estadio de 12.000 millones de dólares y 115.000 localidades con la vista puesta en arrebatarle a España la final del Mundial de 2030; y que, pese a controlar hasta el último movimiento de sus disidentes, resulta que no se entera de que decenas de miles de sus ciudadanos se disponen a asaltar una ciudad española. Por ese Marruecos, y no por Ceuta, es por quien el Gobierno quiere que sintamos lástima.
La imagen es familiar: frontera colapsada en Ceuta, miles de personas cruzando casi sin ningún tipo de resistencia y un Gobierno que clama por calma mientras dirige su mirada con cautela hacia Rabat. No se trata de una crisis migratoria nueva, sino de la brecha política que genera: una gran mayoría de los españoles considera que Marruecos tuvo un papel en la entrada masiva, mientras el Ejecutivo se esfuerza por absolver al reino alauí.
Esto lo pone de manifiesto un análisis de El Mundo, que detalla la conmoción que se ha generado en el PSOE por su inacción en esta ciudad autónoma.
El resultado es una sensación de malestar: la opinión pública percibe un episodio de presión política desde Rabat y un Gobierno que parece actuar como si estuviera gestionando una franquicia del palacio real de Mohamed VI, más preocupado por no irritar a su socio del sur que por conectar con la percepción de sus propios ciudadanos.
Nueve de cada diez españoles apuntan a Rabat
Las encuestas que han emergido en los últimos días dibujan un panorama claro. Aproximadamente el 90% de los españoles atribuye a Marruecos alguna responsabilidad en la oleada que abrumó Ceuta a finales de julio, ya sea por permitir el movimiento, hacerse el desentendido e incluso fomentarlo. Esta cifra no solo impresiona en términos globales; se extiende a votantes de todos los espectros ideológicos, incluidos los del PSOE y la izquierda, quienes ven en Rabat a un actor que lanzó un mensaje político en un momento de debilidad del Gobierno.
Los matices son relevantes. La mayoría no sostiene que Marruecos “organizó” la avalancha, pero sí coinciden en que:
conocía el movimiento migratorio y no actuó para detenerlo
permitió que llegara hasta la frontera
o colaboró de manera activa para amplificar el efecto
Por otro lado, otros estudios destacan que más del 70% interpreta el suceso como un aviso directo a España, una muestra de que el régimen de Mohamed VI puede influir en la situación en Ceuta y Melilla cuando lo decide. La noción de que Rabat “controló la situación” resuena con los recuerdos de 2021 y con la percepción, ahora fortalecida, de que la frontera sur es también un campo de presión diplomática.
Un Gobierno desorientado y un PSOE aturdido
Mientras la sociedad señala a Marruecos, el Gobierno de Pedro Sánchez escoge otro camino. El mensaje oficial se abstiene de mencionar la responsabilidad del Estado marroquí y se escuda en dos ideas: el papel de las mafias y la influencia de las redes sociales como motores de la crisis. El problema es que esta narrativa es prácticamente rechazada por la mayoría, incluso dentro del propio PSOE, donde barones, cuadros medios y líderes locales en Ceuta ya hablan abiertamente de “error de cálculo” y de “imagen de fin de ciclo”, observando cómo el Ejecutivo se siente superado por los acontecimientos.
El entorno socialista en la ciudad autónoma también se ha hecho escuchar, denunciando la sensación de abandono y la falta de previsión ante un fenómeno que no surgió de la noche a la mañana. En la práctica, se han generado tres fracturas:
Entre el Gobierno y la opinión pública, que responsabiliza mayoritariamente a Rabat
Entre Moncloa y el PSOE territorial, preocupado por el coste electoral de una postura tibia
Entre España y sus aliados europeos, que observan con inquietud la dependencia estructural de la política migratoria de Marruecos
La decisión de Sánchez de mantener un perfil bajo tras su breve visita a Ceuta y dejar la exposición pública a ministros y portavoces ha alimentado la percepción de que el Ejecutivo ha llegado tarde a una crisis que le explota en medio de un ciclo presupuestario y a las vísperas de nuevas y delicadas negociaciones parlamentarias.
De socio estratégico a proveedor de estabilidad… bajo condiciones
La política exterior española hacia Marruecos ha seguido una tendencia clara durante años: convertir al vecino del sur en garante de contención migratoria a cambio de concesiones políticas, económicas y simbólicas. Esta lógica se ha intensificado tras el cambio de postura sobre el Sáhara Occidental y se concreta en varias características visibles:
constantes elogios a la “cooperación ejemplar” en temas migratorios
evitación sistemática de cualquier acusación directa a Rabat en foros públicos
alineamiento casi automático con el discurso marroquí en escenarios internacionales
La crisis de Ceuta encaja perfectamente en este patrón. A pesar de las evidencias visuales de las fuerzas de seguridad marroquíes distendiendo el control en el paso del Tarajal, el Gobierno sigue transmitiendo un mensaje de confianza y gratitud hacia el reino alauí. Esto alimenta la crítica de la oposición, que acusa a Sánchez de haber “regalado las llaves de la frontera” a Mohamed VI y de actuar, en esencia, como una delegación política de Rabat en Bruselas y en la Unión Europea misma.
La paradoja surge cuando esta estrategia no logra desactivar la presión marroquí; al contrario, la vuelve más eficaz. Cada acto de fuerza en la frontera reafirma la idea, tanto dentro como fuera de España, de que quien controla el flujo migratorio dispone de una palanca de poder tan efectiva como silenciosa.
Ceuta como laboratorio: seguridad, identidad y cálculo electoral
La oleada en Ceuta no se limita a un simple episodio de gestión fronteriza. Actúa también como un laboratorio político para evaluar sentimientos de pertenencia, desconfianza y reacciones electorales. En esa ciudad autónoma se entrecruzan varias tensiones:
miedo a la pérdida progresiva de control sobre el territorio
sensación de ser moneda de cambio en las relaciones con Marruecos
agotamiento ante una crisis que se repite con distintas variantes
A nivel nacional, la crisis acelera dinámicas ya existentes:
Refuerza a los partidos que abogan por una postura dura ante Rabat y exigen mano firme en Ceuta y Melilla.
Desgasta la imagen de un Gobierno que se jacta de estabilidad internacional mientras se ve cuestionado en su capacidad para garantizar la integridad territorial.
Coloca al PSOE en un dilema complicado: seguir apostando por la “amistad estratégica” con Mohamed VI o asumir el coste interno de una rectificación y mostrar un giro de firmeza.
Para Marruecos, sin embargo, el coste interno es escaso. La narrativa dominante en su esfera pública presenta a Ceuta y Melilla como “territorios ocupados” y transforma cada episodio de tensión en un recordatorio de esa reivindicación, mientras la comunidad internacional prefiere mirar hacia otro lado y Europa se enfoca, sobre todo, en el papel crucial de Rabat como muralla ante futuras oleadas migratorias hacia el continente.
Curiosidades políticas y detalles menos visibles
Más allá de los grandes titulares, la crisis de Ceuta deja algunos apuntes reveladores:
La mayoría de las encuestas recientes indican que incluso muchos votantes socialistas creen que el Gobierno evitó reforzar la frontera “para no incomodar” a Marruecos, un dato sorprendente en un electorado que suele mostrar unidad en situaciones de tensión exterior.
La idea de compartir el Mundial de 2030 con Marruecos ha sufrido un duro golpe: más de ocho de cada diez encuestados rechazan el proyecto tras los sucesos en Ceuta, considerándolo una cesión simbólica excesiva.
Dentro del propio PSOE, algunos dirigentes locales reivindican resoluciones anteriores contra el uso de menores por parte de Rabat, mientras la dirección nacional intenta evitar revivir ese asunto para no perjudicar las relaciones con Mohamed VI.
En Bruselas, la crisis se contempla con una mezcla de inquietud y pragmatismo: Ceuta se ve como frontera europea, pero el socio que controla el lado opuesto sigue siendo el mismo, y él lo sabe.
Así, Ceuta regresa al centro del debate político, no solo como frontera física, sino como un recordatorio de que en política exterior, quien controla la entrada también fija el precio de la llave.
¡Sánchez
y Mohamed VI a la Corte Penal Internacional!
Periodista
Digital. 29 Agosto 2026
El sindicato Manos Limpias, presidido por Miguel Bernad, ha dado un paso de enorme trascendencia jurídica y política: ha presentado una comunicación formal ante la Oficina del Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya para que se abra una investigación independiente sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta del 30 de julio de 2026 y se examine la actuación de Pedro Sánchez y Mohamed VI.
La iniciativa se acoge al artículo 15 del Estatuto de Roma y solicita, como medida urgente, la preservación inmediata de todas las pruebas —grabaciones fronterizas, comunicaciones oficiales, informes policiales y militares, autopsias y documentación forense— para evitar su pérdida o manipulación.
Aunque el escrito no atribuye de antemano responsabilidad penal a nadie, sitúa expresamente bajo el foco al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, por su papel en la dirección de la política interior y exterior, y al rey de Marruecos, Mohamed VI, como jefe del Estado y máxima autoridad militar. También pide que se examine la actuación de los ministros españoles de Interior, Defensa, Exteriores, Sanidad y Migraciones, sus homólogos marroquíes y los mandos policiales y militares que intervinieron en la vigilancia fronteriza, las devoluciones o la gestión del desplazamiento masivo.
Según el documento de Manos Limpias, entre 50.000 y 70.000 personas intentaron acceder o accedieron a Ceuta en apenas 24 horas, muchas de ellas a nado. El sindicato reclama que se determine si ese movimiento fue espontáneo, promovido por redes de tráfico de personas, favorecido por campañas de desinformación o, lo más grave, tolerado, facilitado o instrumentalizado por autoridades estatales de uno u otro lado de la frontera.
La comunicación va más allá y plantea una hipótesis de enorme calado: si alguna autoridad pudo utilizar a la población migrante como instrumento de presión política, diplomática o territorial. No lo presenta como un hecho probado, sino como una cuestión que la Fiscalía de la CPI debe investigar a fondo.Manos Limpias también solicita el análisis individualizado de los episodios de robos, alteraciones del orden público y el brote de sarna detectado entre 24 militares desplegados en Ceuta, advirtiendo que parte del material difundido en redes sociales ha sido descontextualizado o no corresponde a la ciudad autónoma.
Ceuta: síntoma y efecto de la caída
final
Ignacio Centenera. okdiario. 29 Agosto 2026
No había ningún motivo para pensar que el Gobierno, esta vez sí, fuera capaz de gestionar una crisis con transparencia y de manera efectiva en el prioritario interés de los españoles. Porque, al contrario de lo que el propio Gobierno, con la interesada colaboración de la sincronizada, ha intentado inocularnos, todos los episodios graves que nos han afectado en los últimos años se han abordado, no ya con impericia y amateurismo, sino con la inconfesable intención de obtener ventajas y rédito político.
Por mucho que se hayan empeñado en el relato, los resultados están ahí para la crónica periodística o para el análisis histórico. En la pandemia del COVID se pasó del negacionismo o el ventajismo inicial (como olvidar el «no vamos a tener más allá de algún caso diagnosticado» de Fernando Simón) a la sobreactuación del confinamiento radical y prolongado que no evitó que, en términos relativos, tuviéramos a la vez el récord de fallecimientos y el impacto económico más severo de la OCDE. En la DANA se sufrieron las consecuencias de las absurdas políticas ecologistas y de la deficiente actuación de la Confederación Hidrográfica, pero, además, se evidenció una dolosa pasividad con la única intención de perjudicar la imagen y la gestión del presidente Mazón y de la administración autonómica. Y desempeños igualmente inefectivos y poco transparentes, y siempre sirviendo a intereses espurios, se han manifestado en los incendios forestales, en la erupción del volcán de La Palma o en el apagón eléctrico. Y no es que este Gobierno haya tenido la mala suerte de tener que enfrentar los acontecimientos más graves, sino que con su desempeño no ha conseguido que lo fueran menos.
Ceuta no es por eso una excepción y únicamente confirma la incapacidad de un ejecutivo conformado con la única intención de dar arropamiento político a un régimen personalista con aspiraciones autocráticas. En su práctica totalidad se compone de arribistas con escasa formación y nula experiencia de gestión que miran a la dura realidad como las vacas miran al tren, y que responden a sus exigencias con la inseguridad y las falencias que impone su desconocimiento.
Lo que hace que, en esta ocasión, todo vaya a ser aún peor es que la tragedia ha sido en gran medida provocada por un régimen que ya está en su fase terminal y que tiene sus órganos, infectados por multitud de agentes nocivos (como la hidra marroquí), hediendo a descomposición. Los servicios públicos y en general la administración están deteriorándose a pasos acelerados, y el no tener presupuestos obliga a un parcheo que se manifiesta completamente insuficiente; las instituciones y organismos de control no ejercen sus funciones y solo responden al interés de supervivencia del líder; el Estado español ya está prácticamente erradicado en Cataluña y el País Vasco y solo se le reclama para exprimirle o reclamarle el trato de favor.
Por eso en Ceuta no se puede esperar que sus actuaciones vayan a ser mejores que aquellas a las que nos tienen acostumbrados; sino que, al contrario, se están reproduciendo los mismos patrones: error en el diagnóstico, impericia e incapacidad en la gestión, falta de transparencia y priorización del relato. De hecho, con la consideración de la invasión como una simple crisis migratoria y humanitaria (como ha quedado vergonzosamente certificado en el Decreto Presidencial del miércoles), se renuncia a intentar normalizar rápidamente la vida de los ceutíes y se condena a toda la ciudad a convertirse en un CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes).
Ya es un sálvese quien pueda, y los esfuerzos no son por arreglar el problema, sino por intentar salvar la cara. Mónica García, aprovechando que ayer era su santo, apareció en el Congreso e intentó justificar su inacción y ocultar su falta de autoridad y de liderazgo, enredándose en retruécanos entre el colapso y el sobresfuerzo. Y Félix Bolaños, con un extra de altivez, soberbia e incluso chulería, intentó convencernos de que Sánchez ha trabajado este mes de agosto en La Mareta más que el camarero de un chiringuito.
El presidente ahora sobreactúa y manda ministros a Ceuta o al Congreso como Hitler enviaba al frente ruso divisiones que ya no existían. Más valdría que se estuviera tranquilito, porque son como los palmetazos de un ahogado que, escenificando su hundimiento, no consiguen sino llamar la atención y la codicia de los enemigos. ¡Dios mío, y todavía nos queda aguantar así un año!
Ceutíes, sois el orgullo de España
Diego Buenosvinos. OKDIARIO. 29 Agosto 2026
Ceutíes, habéis demostrado en estas semanas algo que no cabe en una estadística ni en un comunicado de Moncloa: que España también se defiende con coraje, con dignidad y con la capacidad de aguantar cuando vienen mal dadas. Habéis soportado una presión extraordinaria, habéis protegido a vuestras familias, habéis seguido trabajando y habéis mantenido en pie vuestra ciudad cuando demasiados miraban hacia otro lado: el Consejo de Ministros. A catorce kilómetros de la Península, habéis recordado a todos que la frontera no termina en el Estrecho: allí donde vive un español, allí está España: sois el orgullo de España.
Pero vamos al dato. España no empezó ayer. Ni nació de una rueda de prensa, de un tuit ministerial a lo Óscar Puente o de una comparecencia parlamentaria tan decadente como la de Mónica García en el Congreso. Tampoco empezó cuando alguien decidió dibujar una raya en un mapa y decretó que a un lado estaban los nuestros y al otro los demás. La historia suele ser bastante más incómoda que eso. Ceuta estaba ahí mucho antes de que el Marruecos moderno existiera como Estado. Portuguesa desde 1415, incorporada a la Monarquía Hispánica en 1580 y española después de que Portugal recuperara su independencia en 1640, la ciudad forma parte de una historia peninsular y europea –conviene que lo recordemos– que no empezó precisamente la semana pasada, señores del Gobierno Sanchista.
Porque para determinados políticos, Ceuta parece tener una curiosa propiedad: está en España cuando toca votar, en Europa cuando toca pedir fondos y en África cuando toca repartir responsabilidades. Qué práctico. El problema es que los ceutíes no viven en una rueda de prensa. Viven allí. Y desde el pasado 30 de julio han tenido que soportar una situación que, contemplada desde un despacho de Madrid, quizá pueda resumirse en una estadística, pero que desde una calle de Ceuta se mide de otra manera: en miedo, incertidumbre, colas, tensión, servicios sanitarios bajo presión, parques que dejan de ser espacios de juego y playas que dejan de sentirse como antes.
El 30 de julio dejó de ser una cuestión de mapas y se convirtió en una cuestión de Estado, o eso debería haber sido si Pedro Sánchez fuera un digno presidente de Gobierno. Que, por cierto, sigue insistiendo en que no entiende por qué ha habido tanta polémica. ¡Qué descaro!
Durante semanas, miles de personas permanecieron en distintos puntos de Ceuta, incluidas zonas próximas a playas y espacios públicos, mientras las administraciones intentaban gestionar una situación extraordinaria. Y mientras se hablaba de acogida, retorno, recursos y procedimientos, había otra población que también necesitaba ser escuchada: la que ya vivía allí. Familias que tenían que hacer la compra, acudir al centro de salud, llevar a sus hijos a cursos de verano, utilizar los parques, desplazarse por la ciudad o simplemente salir de casa sin preguntarse qué podía ocurrir.
Desde Madrid es fácil hablar de cifras, porque desde Cataluña y País Vasco, sencillamente, pasan de todo. Pero desde Ceuta hay que vivirlas. Porque la normalidad consiste en algo tan sencillo como poder llevar a un niño al parque sin miedo, acudir a una consulta médica sin encontrarse con una presión asistencial extraordinaria, hacer la compra sin restricciones o salir de casa sin sentir que determinados lugares han dejado de pertenecer a la vida cotidiana.
Y llegamos al ministro Fernando Grande-Marlaska, que ha tenido que responder por una crisis fronteriza de dimensiones excepcionales por su negligencia y ha defendido que no recibió alertas de los servicios de inteligencia –CNI– que anticiparan una entrada masiva de semejantes características. Qué tranquilidad. Una frontera exterior de la Unión Europea puede verse sometida a la llegada de decenas de miles de personas y, aparentemente, nadie tuvo información suficiente para anticiparlo. España tiene una curiosa costumbre: descubrir las crisis cuando ya han ocurrido. Primero sucede el problema, después se reúne el Gobierno, luego aparecen los ministros y finalmente alguien explica que todo estaba bajo control.
Y después está Pedro Sánchez. El presidente estuvo en Ceuta al comienzo de la crisis, pero su ausencia posterior durante buena parte del mes de agosto, coincidiendo con sus vacaciones, se convirtió en uno de los grandes motivos de crítica política. Naturalmente, un presidente del Gobierno tiene derecho a descansar. Faltaría más. El problema es la fotografía que queda cuando, mientras el presidente disfruta de sus vacaciones –en La Mareta o en Andorra–, una ciudad española se encuentra secuestrada.
Ceuta no pide privilegios. Pide algo bastante más elemental: que España se comporte como España. Pide seguridad, sanidad, colegios, calles transitables, playas, parques para sus niños, tranquilidad para sus familias y recursos para sus profesionales. Pide que sus médicos puedan trabajar con medios, que sus policías puedan cumplir su función y que sus ciudadanos no tengan que sentirse extranjeros en su propia ciudad.
Ceuta no necesita que nadie le conceda el certificado de españolidad. No necesita que un ministro le recuerde que pertenece a España. Lo demuestra cada día. Lo demuestran sus hospitales, sus colegios, sus trabajadores, sus familias y sus ciudadanos. Lo demuestra su historia.
Guardias civiles advierten: Ceuta ha entrado "en una fase distinta" y "puede acabar en algo irreparable"
Yésica Sánchez. libertad diigtal. 29 Agosto 2026
"Hemos entrado en una fase distinta. Antes hablábamos de presión migratoria y de desbordamiento del sistema. Ahora hablamos de agresiones a servidores públicos y de tensión social en la calle". Este es el escenario de Ceuta que describen desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) a Libertad Digital un mes después del asalto masivo de inmigrantes a la ciudad autónoma. "Son dos problemas encadenados y el segundo es consecuencia directa de no haber resuelto el primero", asevera a este periódico el secretario de relaciones institucionales, Diego Madrazo.
"Lo venimos diciendo desde hace tres semanas: mantener a miles de personas sin techo, sin recursos y sin ninguna certeza sobre su situación administrativa genera exactamente esto", argumenta el representante de la mayor organización de profesionales de la Guardia Civil. "Los compañeros que estaban sobre el terreno, lo estaban avisando. Cada día que pasa sin resolver expedientes es un día más alimentando la tensión".
"El hartazgo de Ceuta es absolutamente legítimo y está más que justificado después de un mes soportando lo insoportable. Pero pedimos calma y responsabilidad", añade Madrazo tras los incidentes registrados en los últimos días en los asentamientos de los inmigrantes ilegales. "Ir a los campamentos no soluciona nada y puede acabar en algo irreparable". Además, obligaría a "policías y guardias civiles, que llevan un mes sin descansar y sin poder pedir un día de permiso, a meterse en medio".
Llegados a este punto, el portavoz de AUGC recuerda el ataque que ayer sufrieron cuatro militares, que fueron emboscados por una turba de unos 40 irregulares. "Pone en evidencia que para estar en Ceuta hace falta tener los medios adecuados", señala, "en cualquier momento salta la chispa". "Las asociaciones militares están denunciando con razón que sus compañeros están indefensos, y nosotros llevamos semanas diciendo lo mismo", asevera.
La situación de los militares
Aunque los militares estén protegidos por el artículo 554.1 del Código Penal, que "castiga como atentado los hechos cometidos contra un miembro de las Fuerzas Armadas que, vistiendo uniforme, esté prestando un servicio legalmente encomendado", deberían gozar de la consideración de agente de la autoridad para que tengan "lo que de verdad hace falta" en Ceuta.
"Potestades de identificación, de detención más allá de la que puede hacer cualquier ciudadano, y un marco claro de uso de la fuerza", resume Madrazo. "Sus asociaciones están denunciando que llevan casco y defensa reglamentaria pero con la orden de no emplearla, lo que en la práctica les deja indefensos", apunta el portavoz de AUGC.
"Esto se ha resuelto antes cuando ha habido voluntad", insiste. Ejemplo de ello, añade, es lo que ocurrió durante el estado de alarma decretado en 2020 con motivo de la pandemia de covid-19. "Se otorgó esa consideración a los miembros de las Fuerzas Armadas que ejercían las funciones encomendadas", señala. "Cuando el Estado ha querido dar cobertura jurídica a militares que hacían tareas de orden público o de emergencia, lo ha hecho por escrito".
Siguen faltando efectivos y medios
"Aquí no se ha hecho, pero se podría", sentencia Madrazo. No obstante, el representante de AUGC advierte que si se ha puesto sobre la mesa la cuestión de si es necesario dar estas potestades a los militares "es porque faltan policías y guardias civiles". "La solución no es militarizar la seguridad ciudadana, es aumentar los efectivos de los dos cuerpos", exclama. Aunque "dentro de este contexto y con las fuerzas armadas desplegadas, no veríamos mal que se hiciera".
Por otra parte, es necesario que aquellos que estén en los puntos de vigilancia "tengan los medios de protección adecuados" y que "se levante ya la limitación de permisos, o al menos que se le ponga un plazo". "Un agente cansado no protege igual, ni a los vecinos ni a nadie", asevera Madrazo ante la ausencia de noticias al respecto por parte del Ministerio del Interior.
Su titular, Fernando Grande-Marlaska, tampoco ha dicho una palabra sobre el asunto en la comparecencia de este viernes ante la Comisión de Interior en el Congreso de los Diputados. Una intervención en la que los guardias civiles tenían puestas sus esperanzas pero que no ha resuelto ninguna de las cuestiones fundamentales sobre el asalto masivo del 30 de julio, cuyas causas —se ha limitado a decir— "se están investigando".
Lo que indican los datos de Marlaska
Eso sí, el ministro ha ofrecido algunos datos que no hacen más que "confirmar nuestras tesis", asegura el portavoz de la AUGC. "Reconoce que ya el 16 de julio había reuniones de preocupación por el aumento de menores" y que "las obras del CATE —aunque se venían estudiando antes— no arrancaron hasta el 10 de agosto, once días después de la avalancha", pone como ejemplo.
La gestión de la crisis y las medidas que se adoptaron antes del asalto —en previsión del posible aumento de la llegada de inmigrantes por la famosa sentencia del Tribunal Supremo, que prohíbe las devoluciones en caliente de los que lleguen a nado desde el 8 de julio— están lejos de ser suficientes, por mucho que Marlaska presuma.
Esto nos lleva a hablar la dependencia de Marruecos que tiene España en lo que a la defensa de la frontera se refiere. Solo en julio, ha dicho el ministro, hubo cerca de cuatro mil intentos de cruce por vía marítima, contando entradas e interceptaciones. Y, según ha dicho, "las autoridades marroquíes gestionaron casi tres de cada cuatro". "Cuando la contención de una frontera española depende de lo que hace un tercer Estado, no hablamos de una frontera soberana", señala, "hablamos de una frontera prestada".
La necesaria des-sanchificación
Diego
González. libertad diigtal.
29 Agosto 2026
Una buena parte de los amigos que he hecho en la edad adulta los conocí en las redes sociales y foros; el contacto diario, aunque sea simplemente a través de tuits o mensajes, se convierte en roce y el roce en cariño. He ido últimamente a un par de bodas de parejas que se conocieron en la pajarería de Elon Musk; es fácil conocer gente con intereses y valores comunes en una plaza del pueblo del tamaño de un planeta. El caso es que también he conocido mucha gente que, sin llegar a ser amigos, sí que llegaron a devenir en compañeros de tertulia, tuiteros con visiones diferentes o incluso opuestas del mundo con los que simplemente compartía una vaga idea de tolerancia y respeto según la cual opinar distinto no sólo es aceptable sino recomendable. El mundo sería un lugar muy aburrido si todos pensáramos igual. Todo ese buen rollo empezó a acabarse el día que Sánchez llegó al poder y quedó demolido en los meses que siguieron al confinamiento.
Hace unos días uno de esos viejos conocidos de Internet con más de una década de conversación común me acusó de fomentar el ascenso de la extrema derecha "con mis artículos en un periódico prorruso". Cuando conseguí cerrar la boca con mucho esfuerzo y la ayuda de un gato hidráulico le pregunté de dónde había sacado la idea demencial de que Libertad Digital podía ser algo que estuviera a menos de dos galaxias de distancia de Bizum Moscú, pero ya era tarde, el bucle "ultraderecha malvada franquista" ya había cogido tracción y la portería ya estaba en otro sitio. La conversación se acabó poco después y unos días más tarde me bloqueó, que es la versión digital de retirar el saludo y negar la mano.
No deja de ser una anécdota personal, pero ejemplifica el distanciamiento de la realidad de una parte de la izquierda incapaz de expresar cualquier idea que no sea una sucesión de eslóganes paridos en la calle Ferraz. Años de martilleo propagandístico de los medios oficialistas han dejado muchos cerebros hechos papilla, mucha gente convencida de que el heroico pecho de Pedro Sánchez es el último baluarte contra el nazismo. Muchos de esos votantes de izquierdas están más allá de cualquier recuperación, pero cuando el sanchismo sea expulsado y, con suerte, juzgado, condenado, encarcelado y devastado hasta sus cimientos, la sociedad española deberá emprender un proceso de des-sanchificación equivalente al que los aliados les impusieron a los alemanes tras la derrota de Hitler. Eliminación de los símbolos públicos, depuración de los propagandistas en los medios estatales, y una campaña de comunicación centrada en contar con pelos y señales la corrupción y las patrañas del PSOE. Ningún país puede permitirse que un tercio de su población se crea la tontería demenciada de que los jueces son fascistas que persiguen a los políticos de izquierdas, ni puede considerar tolerable legislar impunidades a cambio de votos. La hierba es verde, el agua moja y el PSOE roba.
Hace falta que la derecha tenga la misma voluntad de contar su visión del mundo que tiene la izquierda, aunque sea sin la tendencia a imponerla de manera violenta. Es necesario que la derecha se crea que tiene razón y que la izquierda española es un cáncer que debe ser si no extirpado al menos sí tratado. Pero para eso hace falta, primero de todo, ganar. Y va siendo hora de que haya un plan, uno que no sea dejar que el sanchismo destruya el país y heredar sus ruinas, como ya pasó con el felipismo y el zapaterismo. Necesitamos una derecha proactiva. Y para anteayer.
El CNI avisó y el Gobierno dejó actuar
a Marruecos
EDITORIAL.
libertad diigtal.
29 Agosto 2026
Se sabía lo que iba a ocurrir. El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta también alertó al Gobierno, pero Sánchez ni siquiera se le puso al teléfono.
En la desaforada búsqueda de excusas para justificar la traición a Ceuta, el Gobierno pretende convertir al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el chivo expiatorio. Se acusa a los servicios de inteligencia de no haber detectado la invasión y, en consecuencia, no haber avisado al Ejecutivo de la misma. Según el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el CNI no cursó informe ni aviso alguno sobre lo que iba a ocurrir en Ceuta en lo que constituiría un clamoroso fallo de inteligencia que, de ser cierto, debería comportar ceses, dimisiones y una completa reestructuración del servicio.
En el relato del Gobierno la invasión no ha sido una agresión marroquí, sino una avalancha inesperada y nada orquestada de unos pocos inmigrantes desesperados que luego resultaron ser miles y después decenas de miles hasta los ochenta mil como mínimo. Además, en el mismo relato se insiste en la supuesta lealtad y colaboración de las autoridades marroquíes, en las excelentes relaciones de amistad y cooperación y en el presunto papel de las mafias, de las redes sociales y de la derecha y la ultraderecha en lo que sea que haya sucedido en Ceuta.
Todo es delirante, absurdo, contradictorio y remite a la incompetencia y la maldad, pasando por la traición a España y a los ceutíes. Así que atacar al CNI y culpar a sus agentes de no haberse enterado de la que se estaba preparando al otro lado de la frontera cuadra perfectamente con la calaña de los titulares de la mayoría de las carteras del sanchismo.
Sin embargo, que la culpa fue del CNI es una mentira tan tosca, un bulo tan gordo, una insidia tan manifiesta que no resiste el más mínimo análisis objetivo. Es más y, tal como informamos este viernes en Libertad Digital, el CNI tenía pleno conocimiento del traslado de más de ochenta mil personas hacia Ceuta por la geolocalización de los móviles. Y además, alertó al Gobierno de lo que iba a ocurrir. La investigación judicial abierta en la Audiencia Nacional debería permitir que salieran a la luz las mentiras del Gobierno y es muy probable que ni siquiera pueda escudarse en que no actuó porque no sabía nada.
Se sabía lo que iba a ocurrir. El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, también alertó al Gobierno, pero Pedro Sánchez ni siquiera se le puso al teléfono. El constante goteo de jóvenes marroquíes –los subsaharianos fueron relegados al final del contingente invasor– era el anuncio más que obvio de la agresión contra la integridad territorial de España que Marruecos perpetró sin disimulo alguno y de la que sus gobernantes se jactan mientras se ríen de los ministros españoles como si fueran meros lacayos de cuarta división de Mohamed VI.
A Pedro Sánchez no le importa arrasar con lo que haga falta con tal de mantenerse en el poder. Para un presidente que ha asaltado con éxito el Tribunal Constitucional, que ha destrozado la dirección de la Guardia Civil y que manifiesta una perversa vocación autoritaria, el CNI no significa nada. De ahí que no tenga el más mínimo reparo en que sus ministros desprestigien y menosprecien a sus propios servicios de inteligencia.
La segunda
inflación más alta en 31 años: la bomba del verano tendrá
consecuencias funestas
José Ramón Riera. el debate.
29 Agosto 2026
Le ha venido muy bien al Gobierno que este dato pase muy desapercibido por el grave problema que tenemos en Ceuta
El INE de Elena Manzanera acaba de lanzar una de las bombas económicas más importantes del verano, que se ha comunicado cuando correspondía, pero que le ha venido muy bien al Gobierno que este dato pase muy desapercibido por el grave problema que tenemos en Ceuta.
El dato es muy grave. La inflación acumulada se ha disparado hasta el 4,3 % porque al Gobierno no le ha dado la gana mantener la subvención a las gasolinas, que se ha reducido en 5 céntimos en agosto y que se va a volver a reducir en septiembre, aunque entre en vigor que los gasóleos volverán a los 20 céntimos de ayuda.
Dice el INE en su Nota de Prensa que en esta subida «influyen los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que suben mientras que en agosto de 2025 bajaron; y también, aunque en menor medida, los alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios descienden menos que en el mismo mes del año pasado»… Con perdón «manda huevos y mandaron dos cajas».
Que ahora la culpa no la tenga el cha-cha-cha, sino sean los alimentos, cuyos precios bajaron menos que el año pasado, demuestra que lo que arreglaste el año pasado igual hoy se te vuelve como un bumerán.
Por otro lado, parece como que el vicepresidente primero y ministro de Economía desconoce que el barril de petróleo se mantiene en torno a los 90 dólares. Por mucho que Trump proclame cada semana que el problema está resuelto, no es así. Como anticiparon muchos analistas, si la situación se prolonga hasta final de año, la inflación solo podrá contenerse mediante medidas fiscales, es decir, bajando impuestos.
Dispararse en 12 meses los precios y saber que el problema no solo no está resuelto y que, por lo tanto, el mes que viene puede ser incluso peor, debería hacer saltar las alarmas a este Gobierno. Una inflación de este tipo puede tener consecuencias funestas para nuestras finanzas públicas. Una inflación rondando el 5 % a finales de año puede anticipar el desfase presupuestario de las pensiones, que en junio de este año recibieron 33.000 millones para no quebrar y que puede llevar a un incremento insostenible de las pensiones para 2027, pero que puede trastocar todos los salarios públicos a la vez haciendo que la cifra supere de largo los 200.000 millones el año que viene.
Además de dificultar más todavía nuestras exportaciones y facilitar nuestras importaciones, con el consiguiente deterioro de la producción nacional y sus consecuencias para la economía.
Pero hoy quiero mostrarles lo que está pasando en lo que va de año con la inflación y que vean en el siguiente gráfico que estos primeros 8 meses del año nos llevan a que la inflación de este año sea la segunda más alta desde 1996.
Sólo los ocho primeros meses del 2022 la inflación ha sido más alta que en este año. Recuerden que la culpa del 2022 se la echamos a los rusos que habían invadido Ucrania y que eran los malos, que la Unión Europea no hubiese sabido hacer su trabajo y que para nuestro Gobierno, que siempre anda a la búsqueda implacable de culpables, lo encontró fácilmente, olvidándose que nosotros con la ayuda del BCE habíamos insuflado en nuestra economía en 3 años casi 300.000 millones más de euros en circulación y que en la UE había 3,3 billones de euros impresos por Christine Lagarde para financiar la deuda de los países.
Ahora el culpable es Donald Trump y no los impuestos especiales, que siguen casi multiplicando por dos el precio de los carburantes en el mercado, esto si todavía no lo han escuchado, lo escucharán de nuevo muy pronto.
Si el Gobierno hubiese mantenido las subvenciones que quitó en agosto, no significa que los precios no se nos hubiesen disparado, que seguro que hubiesen subido, pero quizás no tanto como un 0,7 % en este mes, donde es el mes de las vacaciones y mucha gente es capaz de endeudarse con tal de tomar unos días de descanso.
Pero eso ya no tiene vuelta atrás y cualquier medida que se tome en el próximo Consejo de Ministros, sin actividad durante el mes de agosto, no entrará en vigor hasta octubre y, por lo tanto, sus principales efectos no se verán hasta noviembre, lo mismo que pasó en mayo donde las medidas de finales de marzo llevaron a este mes a una subida sólo del 0,1 %.
Pero el Gobierno y Carlos Cuerpo lo saben, en septiembre del año pasado, la inflación bajó un 0,3 %. Por tanto, salvo que el INE haga en septiembre de 2026 una de las suyas, cuyo coste se pagaría en 2027, la inflación interanual podría acercarse peligrosamente al 5 %. Si eso ocurre, el problema será mucho más grave de lo que habían previsto los analistas, incluidos los del Banco de España.
Veremos a ver cuál es la propuesta que hace Cuerpo al vago de la Mareta para arreglar este problema.
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