Recortes de Prensa Lunes 31 Agosto 2026

Guerra de Ucrania – Día 1649. Ago 30, 2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 31 Agosto 2026

La jornada dominical nos deja nuevos ataques rusos contra la región de Kiev, que ha sufrido el lanzamiento de varios centenares de drones, buena parte de ellos a reacción, en los últimos cuatro días. Los ucranianos, por su parte, han atacado Bélgorod con drones y misiles, alcanzando distintas instalaciones industriales, incluyendo un nuevo centro logístico de Ozon. Sobre el terreno, mientras se espera a la publicación de nuevos datos sobre la ofensiva ucraniana entre los ríos Oskil y Nitrius, los cambios vuelven a ser mínimos, lo mismo que en la esfera diplomática. En este caso, aunque Zelenski ha hablado de una próxima nueva ronda de contacto con los representantes estadounidenses, desde Rusia Peskov negaba la posibilidad de un encuentro a tres bandas entre Putin, Trump y Zelenski. En otro orden de cosas, ha sido también noticia el exministro de defensa ucraniano, Fedorov, quien está levantando un fondo de inversión destinado a financiar tecnologías relacionadas con los drones, para lo cual ha visitado los Estados Unidos. Desde allí, además, ha llamado a intercambiar este tipo de tecnologías por más financiación e interceptores antimisil.


Entre la tarde del 29 de agosto y la madrugada del día 30, Rusia empleó dos misiles balísticos Iskander-M y 130 drones Shahed, Gerbera, Banderol y señuelos Parodiya, de los que 125 UAV habían sido derribados o neutralizados por la defensa aérea ucraniana. Durante el resto del día continuaron los ataques con drones de largo alcance contra Kiev y su región, de forma que en su último informe, los ucranianos hablan de 121 aparatos más lanzados por Rusia, de los que habrían derribado 96.


En la capital se sucedieron las alertas debido a la llegada de nuevos aparatos, incluidos modelos de propulsión a reacción, registrándose, entre otros, un incendio en un edificio no residencial del distrito de Shevchenkivskyi y daños en un café del distrito de Holosiivskyi, donde posteriormente un hombre recibió una herida de metralla. En la región de Kiev, los ataques rusos causaron incendios en Vita-Poshtova y Osechyna y dejaron dos heridos. En Poltava, además, la caída de un dron en una zona abierta provocó un incendio de vegetación sin víctimas. En cuanto a Mykolaiv, lo más sonado del día han sido los daños sufridos por una fábrica del gigante estadounidense PepsiCo. En Sloviansk, por último, drones Geran habrían alcanzado una estación de servicio.


Ya a lo largo de la noche del día 30, Rusia lanzó otra oleada de drones adicionales, con numerosos Shahed de propulsión a reacción cruzando las regiones Zhitómir, Poltava, Dnipropetrovsk, Mykolaiv, Odesa y por supuesto, nuevamente Kiev.


En cuanto a las bombas planeadoras, aunque siguen empleándose por centenares y en su mayoría cerca del frente, al menos dos FAB-250 alcanzaron Bilbasivka, cerca de Sloviansk, matando a dos personas, entre ellas un menor de 13 años, e hiriendo a otras dos. Dos viviendas quedaron destruidas y alrededor de una veintena sufrieron daños. Por otra parte, varias bombas aéreas guiadas alcanzaron Izium, dejando un herido y daños en más de diez viviendas, vehículos y la red eléctrica.


Como cada día, además, también han jugado su papel los drones tácticos empleados contra civiles. De esta forma, dos FPV alcanzaron el edificio de traumatología de un hospital de Kramatorsk, hiriendo a un hombre nacido en 1976. En Zaporiyia y su entorno, varios FPV atacaron a civiles durante la mañana, causando la muerte de una mujer de 73 años y heridas a varias personas. En la región de Jersón, además, los ataques con drones, artillería y aviación dejaron 12 civiles heridos, mientras que en Dnipropetrovsk, por último, los ataques con drones, artillería y bombas aéreas dejaron cuatro heridos en Pavlohrad y los distritos de Synelnykove, además de daños en empresas, viviendas, comercios y vehículos.


Del lado contrario, las fuentes oficiales rusas hablan de 494 drones interceptados entre las 20:00 del día 29 y las 08:00 del día 30 de agosto. Antes de esto, durante las horas de luz del día 29, Rusia declaró haber interceptado otros 54 drones sobre Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Rostov, el krai de Krasnodar, la Crimea ocupada y el mar Negro.


Dejando a un lado los datos oficiales, lo cierto es que la acción más grave tuvo lugar en Bélgorod durante la tarde del día 30, cuando un ataque con misiles y drones alcanzó varios puntos de la ciudad. El objetivo ucraniano habría sido en esta ocasión un nuevo centro logístico y otro centro de clasificación de Ozon, ambos incendiados como consecuencia del ataque, lo que obligó a evacuar a los trabajadores y suspender temporalmente las operaciones. Sin abandonar la zona, también se produjeron incendios en la central térmica y daños en otras instalaciones. El balance final fue de dos muertos, un hombre y un adolescente de 16 años, y 16 heridos, entre ellos varios menores. Siete almacenes sufrieron incendios y en uno de ellos, además, se derrumbó la cubierta. El ataque, como curiosidad, habría implicado también el empleo de HIMARS.


Más cerca de Ucrania, en las regiones rusas fronterizas, también siguieron sufriendo los ataques de las AFU y el SBU. Así, en Kursk, un dron alcanzó a un hombre de 51 años en Belitsa y otro ataque contra la carretera Belitsa-Kommunar hirió a un hombre de 59 años. En Briansk, por su parte, un dron kamikaze alcanzó un automóvil en movimiento en Tarasovka e hirió a la conductora.


En cuanto a los territorios ucranianos ocupados por Rusia, un ataque alcanzó la mina Duvannaya, en el distrito de Sorokyne de la región de Lugansk, que si bien hace tiempo que está clausurada, mantiene personal de mantenimiento. Una trabajadora murió como consecuencia del ataque.


Por último, han seguido trascendiendo datos sobre los recientes ataques ucranianos contra los aeródromos rusos de Gvardeyskoye, Yeysk y Millerovo y los daños sufridos por dichas instalaciones.


Además, durante el día 30 se conoció que el carguero ruso «Omsky-107» había resultado gravemente dañado en un ataque cerca de Novorossiysk, tras el cual su tripulación abandonó el buque y este terminó a la deriva y encallado en la costa turca. Las imágenes muestran graves daños y el puente de mando quemado. Eso sí, aunque encuadramos la acción en este informe, por ahora no se ha precisado ni la hora ni el día exactos del ataque ni el arma utilizada para ello.


Cambiamos de tercio ahora, para abordar las novedades en el campo de batalla terrestre, tras una jornada en la que: 1) ha vuelto a debatirse acerca de las dificultades que atraviesa Ucrania y cuál podría ser la situación de cara a la temporada fría o; 2) sobre si la estrategia militar ucraniana es la adecuada en estos momentos o si las AFU deberían asumir más riesgos y en la que; 3) se han publicado nuevos datos de la investigación de Mediazone y la BBC sobre las bajas rusas, que se acercan ya muy seriamente a los 250.000 fallecidos identificados con nombres y apellidos.


Sea como fuere, y mientras los analistas discuten estos extremos, eso sí, el frente permanece casi completamente estático, incluso aunque cada día hablemos de movimientos, que en conjunto son ínfimos.


Iniciamos en cualquier caso esta parte del informe por Járkov, en donde las Fuerzas Armadas ucranianas se habrían lanzado al ataque en Dvorichna, recuperando según algunas fuentes una pequeña zona boscosa junto a esta localidad. En la zona, además, según DeepState, también habrían recuperado Zapadne.


Seguimos nuestro repaso por la zona entre los ríos Oskil y Nitrius, toda vez que se espera que en las próximas horas aparezcan nuevos datos sobre los movimientos ucranianos de los últimos meses en esta zona. Como sabemos, en los últimos tiempos las AFU habrían presionado en puntos como Nove o Serednje, o hacia Kolodyazi, entre otros. Pese a ello, debido a la OPEP ucraniana, la información tangible ha sido muy poca, algo que podría cambiar en breve si se cumplen las previsiones.


Sin cambios hoy en otros puntos del frente, como Konstyantynivka o en dirección a Dobropillia, toca hablar sobre el recodo del río Vovcha, donde las AFU habrían seguido presionando a las tropas rusas en los alrededores de Novopavlivka.


En dirección a Sloviansk y Kramatorsk, en este caso por Mykolayvka, tenemos nuevos preparativos rusos de cara a futuros ataques contra esta localidad, clave en la defensa de Sloviansk.


Al sur del frente, en la zona a poniente de Gualiaipolé, nos encontramos con pequeños avances rusos, que son más bien la consolidación de movimientos anteriores, de ahí que sólo ahora los reconozcan en fuentes como DeepState.


Contexto internacional, diplomacia y sanciones

El apartado internacional comienza hoy por Kiev y más exactamente por el presidente ucraniano, Zelenski, quien anunció que su equipo estaba preparando una nueva ronda de contactos con representantes de su homólogo estadounidense, Donald Trump. El mandatario explicó que durante el día se habían celebrado “reuniones importantes” y que, junto con su equipo, estaba preparando una nueva comunicación con los enviados del presidente de Estados Unidos, cuyos detalles prometió ofrecer durante la jornada siguiente. Zelenski aseguró que Kiev continúa trabajando para que “la guerra no siga siendo la única opción” y afirmó que Washington comparte “muchas” de las posiciones ucranianas tanto sobre la situación general como sobre los acontecimientos recientes. La formulación empleada por el presidente no permitió determinar públicamente quiénes participaron en las reuniones preparatorias del domingo ni identificar a los representantes estadounidenses con los que se producirá el siguiente contacto. La declaración se produjo después de que Washington hubiese informado a Kiev sobre los contactos mantenidos en Moscú por el director de la CIA, John Ratcliffe, y después de conocerse que este había planteado a sus interlocutores rusos la posibilidad de una reunión entre Trump, Vladímir Putin y Zelenski, sobre la que Peskov ha dejado claro que solo sería posible para firmar cosas y no para debatirlas.


Zelenski, además, volvió a hablar sobre la tragedia ocurrida en Myla, en la región de Kiev, donde continuaban las investigaciones sobre la ubicación de un depósito militar junto a una zona residencial. El presidente explicó que había hablado durante el día con el fiscal general, el Ministerio del Interior y el Servicio de Seguridad de Ucrania y que esperaba conclusiones sobre las responsabilidades tanto por la ubicación del material como por el cumplimiento de las normas de seguridad. También pidió que las decisiones del Gobierno y de las autoridades regionales destinadas a ayudar a los afectados se aplicasen con rapidez. A propósito, el último balance habla de 38 fallecidos y 52 heridos, cinco de ellos niños, mientras cuatro personas permanecían desaparecidas y continuaban los trabajos de búsqueda y limpieza de posibles UXOs.


Además de Zelenski, ha estado activo el nuevo ministro de defensa, Yevhen Khmara, quien ha hablado sobre las posibles formas de cubrir el enorme déficit previsto en el presupuesto militar ucraniano. Khmara, quien recientemente cifró la brecha financiera en unos 27.000 millones de dólares, planteó nuevamente como una de las opciones adelantar parte de los 45.000 millones de euros de financiación europea previstos para 2027, además de solicitar contribuciones adicionales a países que todavía no participan suficientemente en los mecanismos de apoyo a Ucrania. El ministro señaló que Kiev pretende presentar a sus socios un plan detallado con objetivos, proyectos, resultados esperados y calendarios para justificar esas necesidades.


En relación con la ayuda, a Ucrania, aunque con otras connotaciones, también se pronunció el exministro de Defensa Mykhailo Fedorov, quien se encontraba en Estados Unidos después de su visita a Italia. El antiguo ministro, que está en Norteamérica buscando el respaldo de inversores de riesgo, inversores privados y empresas tecnológicas estadounidenses para llenar así un fondo destinado a invertir en empresas emergentes de defensa ucranianas, afirmó estar dispuesto a realizar intercambios de tecnología de drones por interceptores Patriot o fondos y defendió que el fondo atraiga a empresas tecnológicas, inversores privados y aportaciones de fondos de capital riesgo estadounidenses.


En cuanto a Sybiha, para terminar con Ucrania, el ministro de Exteriores mantuvo una llamada con su homólogo egipcio, Badr Abdelatty, a quien puso al tanto sobre los últimos acontecimientos en el campo de batalla y con quien habló también sobre la situación de seguridad en el Mar Negro y sus implicaciones para la libertad de navegación y la seguridad alimentaria global


Saltando a Rusia, Putin mantuvo una conversación telefónica con el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, algo extraño toda vez que este habría visitado Moscú durante el día anterior. Eso sí, el Kremlin presentó el contacto únicamente como una felicitación por el cumpleaños del dirigente bielorruso y no indicó que se hubiese abordado ningún tema sensible. Ha sido, de hecho, la única noticia procedente de este país más allá de las declaraciones de Peskov, a las que ya hemos hecho referencia y que se resumen en la siguiente declaración: Estos acuerdos no son en absoluto una simple transacción. Se trata de un proceso de resolución muy complejo, que implica multitud de detalles. Y, por supuesto, es completamente innecesario que los presidentes se reúnan para implementar todo esto (…). Sin embargo, es precisamente la resolución concreta del conflicto lo que la parte ucraniana no desea buscar ”.


En Estados Unidos, el senador demócrata Richard Blumenthal aprovechó una entrevista televisiva del domingo para reclamar a la Cámara de Representantes que apruebe el amplio proyecto de sanciones contra Rusia que el Senado había respaldado a comienzos de agosto. Blumenthal describió el momento como de “extrema urgencia” y pidió que . El proyecto permitiría imponer sanciones adicionales contra funcionarios, entidades financieras y otros actores vinculados con Rusia y facultaría al presidente para aplicar aranceles de hasta el 100 % a grandes compradores de petróleo y gas rusos. Blumenthal señaló que durante su reciente visita a Kiev había pedido a Zelenski que continuase defendiendo personalmente la legislación ante los congresistas estadounidenses. Además, el senador recordó que «Ucrania necesita más defensa aérea».


Por parte de la OTAN, un responsable de la Alianza declaró el domingo que, pese al incremento de la actividad híbrida que atribuye a Rusia en Europa y a la continuidad de la guerra en Ucrania, . El funcionario aseguró que la OTAN continúa vigilante frente a distintos tipos de amenazas y reiteró que los aliados mantienen su apoyo a Ucrania. La declaración llegó después de varios días de discusión sobre las advertencias que Ratcliffe habría transmitido durante su visita a Moscú acerca de una posible operación rusa contra un país de la Alianza y de declaraciones contrapuestas de dirigentes europeos sobre el nivel de riesgo. Moscú ha negado reiteradamente tener intención de atacar a un miembro de la OTAN.


Pasando a Alemania, Friedrich Merz declaró durante una entrevista televisiva que Berlín estaba ultimando su respuesta al intento de ataque con un dron cargado con explosivos contra un avión ucraniano en el aeropuerto de Leipzig/Halle y que la decisión se estaba coordinando estrechamente con los socios de la Unión Europea y la OTAN. Eso sí, por el momento intentó evitó identificar al responsable del ataque, señalando únicamente que la respuesta alemana estaba siendo acordada con sus aliados y sería anunciada en los días siguientes.


Relacionado con la financiación ucraniana, Bélgica reiteró su oposición a utilizar directamente los activos soberanos rusos inmovilizados en territorio europeo después de que Suecia, Polonia, Países Bajos y España pidiesen reabrir el debate. El ministro de Defensa belga, Theo Francken, calificó la posición de su Gobierno de “no negociable” y afirmó que “la puerta está cerrada” a una fórmula que exponga de manera desproporcionada a Bélgica a eventuales reclamaciones rusas. Francken aseguró además que el primer ministro Bart De Wever mantendría esa posición y pidió a los países bálticos que no siguiesen colocando a Bélgica en una situación que considera jurídicamente arriesgada.


Invasión a Ceuta

Cientos de ceutíes toman las calles al grito de «¡fuera invasores!» y piden la dimisión del delegado del Gobierno en Ceuta
Neila Gallego. okdario. 31 Agosto 2026

Cientos de habitantes de Ceuta protestaron en el centro contra la ocupación fronteriza, exigiendo la dimisión del delegado del Gobierno y convocando a otros servicios públicos a manifestarse.


Cientos de ceutíes han salido a la calle para protagonizar una nueva protesta contra los invasores. La concentración se ha desarrollado en el centro y ha finalizado a las puertas de la Delegación del Gobierno, donde los ceutíes han gritado «¡delegado, dimisión!».


La protesta se ha celebrado cuando se cumple un mes de la invasión a Ceuta por la frontera del Tarajal. La marcha ha comenzado en la plaza de África y ha recorrido las calles del centro para finalizar en la plaza de los Reyes, justo frente a la sede de la Delegación del Gobierno.


«Ceuta no se vende, Ceuta se defiende», «fuera invasores» o «delegado, dimisión» han sido las consignas más repetidas esta tarde. La protesta ha estado marcada por la presencia de banderas de España y de Ceuta.


Los ceutíes muestran su malestar con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, del que han pedido su dimisión, aunque él mismo lo rechaza. Asegura que abandonar el cargo en este momento sería una «absoluta irresponsabilidad y cobardía».


Los conductores se suman a la protesta

En el transcurso del recorrido, los cientos de ceutíes han realizado una sentada en la carretera, lo que ha provocado un corte en el tráfico. Los conductores afectados han optado por unirse a la protesta haciendo sonar sus cláxones.


En la plaza de los Reyes, los manifestantes han hecho un pasillo para que pudieran pasar los coches y las motos.


Los bomberos convocan una manifestación

Frente a la Delegación del Gobierno también está previsto que los bomberos de Ceuta se concentren. Han convocado una manifestación este lunes ante la sede de la Delegación del Gobierno. Reclaman «medios, recursos y soluciones» para la crisis que vive la población ceutí.


La concentración se efectuará en la céntrica Plaza de los Reyes, junto al edificio de la Delegación del Gobierno, y tal y como recoge el cartel anunciador. Piden que acudan a este acto policías nacionales, locales, bomberos, sanitarios, Protección Civil, seguridad privada, profesores, funcionarios de prisiones, militares, guardias civiles, trabajadores de los servicios de limpieza, periodistas y el resto de la población.


«Los servicios de primera línea desempeñan una labor esencial para garantizar la atención, la seguridad, las emergencias y el bienestar de la ciudadanía», reclaman.


Ceuta: la ciudad violada
Agapito Maestre. libertad digital. 31 Agosto 2026

Todo es claro y distinto en el suceso de Ceuta. Atengámonos al hecho principal y no entremos en valoraciones y discusiones derivadas de lo sucedido. Nada hay mejor para ordenar toda la hojarasca vertida sobre el asunto que seguir la primera declaración del presidente del Gobierno de España en su visita a la ciudad ceutí. España ha sufrido un ataque, dijo Sánchez, por la frontera de Ceuta. El "ataque (sic) es una violación de la integridad territorial de España". Las palabras de Sánchez son transparentes. Son un reflejo exacto del sentir y pensar de los ciudadanos españoles: España ha sido invadida por la frontera de Ceuta o, dicho con el lenguaje de Sánchez, violada su integridad territorial.


Después de hacer estas declaraciones, que han traspasado todas las fronteras nacionales y europeas hasta llegar a los últimos confines del mundo, el primer responsable de la defensa del territorio nacional, o sea de que España no fuera violada, se fue de vacaciones durante más de tres semanas, y aún no ha dicho esta boca es mía. Ha estado callado, mientras sus ministros y medios de comunicación afines generan engaños y mentiras sobre el suceso. Ese silencio es tan sospechoso como encanallado. Sin embargo, difícilmente borrará su declaración de "culpa", es decir, de no haber impedido la violación del territorio español. Las palabras de Sánchez ante los paisanos caballas son diáfanas. No dan lugar a interpretaciones ambiguas. Es menester repetirlas para que nadie las olvide: hemos sufrido "una violación de la integridad territorial de España". ¿Cómo borrar con otras frases una afirmación tan sentida y pensada, tan contundente y acorde, sin duda alguna, con la opinión de la absoluta mayoría de ciudadanos de España? Es imposible ocultar que la integridad territorial de España ha sido violada. Y la violación es reconocida, se dice pronto, por la persona que tenía por máxima misión cuidar la frontera de Ceuta.


Sí, quien tenía que impedir el ataque al territorio nacional, Sánchez, no sólo pregona su incapacidad para defenderlo, sino que también a renglón seguido, como también sabe el mundo entero, se marchó de vacaciones. Pareciera que está ocultando algo. Simula que aquí no ha pasado nada. ¿Quién podría dudar de que ese comportamiento entra en el tormentoso ámbito de las conductas desviadas de sus principales quehaceres y destinos? La conducta del presidente Sánchez bordea el delito. Ninguna persona con sentido común y tocada por una mínima experiencia moral –no toda persona es capaz de gozar de esa experiencia– podría ocultar que Sánchez se mueve en el proceloso terreno de decir una cosa y la contraria, o sea, de la traición a sí mismo y a sus ciudadanos, a su país. Traición. He ahí la palabra clave. Es la gran cuestión que nos plantea la violación del territorio español. De Ceuta.


¿Es posible acusar de traición a Sánchez? Eso parece. Quiero pensar que ya hay miles de ciudadanos, políticos y personas especializadas en el estudio del Derecho, especialmente del Derecho Constitucional, que estén planteándose la posibilidad de activar el artículo 102 de la Constitución. Confiemos en que, al menos, una cuarta parte de los miembros del Congreso puedan estar moviéndose para llevar a cabo una acusación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo por traición del presidente del Ejecutivo. La base de la acusación está a la vista de todos y ha sido reconocida por el propio Sánchez: el hecho de la violación del territorio español. Sí, del comprobable hecho –basta tener ojos para ver que cientos de miles de marroquíes han ocupado Ceuta– de la violación del territorio nacional se derivan preguntas sencillas para un lego en Derecho: ¿es suficiente ese hecho, repito, la invasión de miles y miles de marroquíes de la ciudad de Ceuta, para que un Alto Tribunal acepte juzgar a Sánchez por traicionar su principal función, a saber, defender la integridad del territorio nacional? Sí, sí y sí. Ésta es la categórica afirmación que he recibido de grandes juristas españoles, cuando les he formulado esa pregunta. Ninguno, dicho en corto y por derecho, ha descartado que ese hecho, la incapacidad del Gobierno para detener la violación del territorio nacional, pudiera ser utilizado para juzgar por traición al presidente del Ejecutivo. Al contrario, es la clave, no se necesita nada más para iniciar los trámites que lleven a Sánchez ante la Justicia.


Este cronista, lego también en procedimientos jurídicos, suspende su juicio sobre la viabilidad más o menos inmediata de aplicarle el artículo 102 de la Constitución a Sánchez, pero no renuncia a unirse a quienes el sentido común y moral les dicta su juicio político: Sánchez ha consumado la traición. Ahora, sí, falta que lo dictamine el Tribunal Supremo de España, pero antes es necesario que se movilicen en el Congreso de los Diputados, reitero, una cuarta parte de los miembros de esa Cámara... ¿Dónde están esos 88 diputados que activen la aplicación del 102 de la Constitución? Lo tienen fácil. Presenten las imágenes de las turbas de Marruecos invadiendo España y, de paso, muestren la inacción del Gobierno para impedirlo.


Ridículo mundial: todo es respetable, menos España
Pedro de Tena. libertad digital. 31 Agosto 2026

Esa falta de respeto por los hechos es la dimensión principal del ridículo político y desde finales de julio hemos asistido a la apoteosis del ridículo institucional.


Hay quienes no son conscientes de que sus palabras van a resonar en el tiempo por los siglos de los siglos. Como las pronuncian desde la aceleración que exige la justificación propagandística de lo que han diseñado como trola para salvar los muebles de la próxima media hora, no advierten que encierran un ridículo solemne e histórico que, en política, se sabe, es lo peor que puede hacerse.


Varios ministros, e incluso líderes de los partidos de la coalición de hecho que sigue sosteniendo a este Gobierno, han expuesto de diferentes modos que los españoles no estamos respetando a Marruecos. Personalicemos en el achicharrado Félix Bolaños, que recomendó en el Congreso de los Diputados no faltar el respeto a Marruecos al atribuirle sin pruebas hechos como la invasión más reciente de Ceuta. Como si algo así pudiera hacerse sin la bendición del Majzén.


Qué buena es la rima de las palabras del ministro con las afirmaciones de altos cargos del Gobierno marroquí que denuncian que es España la que falta al respeto a sus hijos y sus familias. Es rima consonante, total, definitiva. Pero, claro, en ese momento de sintonía aparece la potencia del ridículo cuando en la opinión española se hace patente la falta de respeto por la realidad que tiene ese Gobierno.


Esa falta de respeto por los hechos es la dimensión principal del ridículo político. Desde finales de julio hemos asistido a la apoteosis del ridículo institucional de un Gobierno que, un mes después, no sabe cuántos ni cuáles –si terroristas, si delincuentes, si otras cosas– invasores penetraron en territorio español, Ceuta, ni sabe en estos momentos ni cuántos ni cuáles siguen destrozando la ciudad.


El espectáculo de unos ministros afirmando y negando al mismo tiempo y en sus propias caras que nuestros servicios de inteligencia habían advertido de la magnitud y la importancia de la invasión –¿qué otra cosa es la violación de la integridad territorial de España?–, es algo más que ridículo: es patético y bochornoso, además de una antipatriótica manera de liquidar las tareas de inteligencia en el Estado español. ¿Para qué un CNI si no es ni N ni I?


Reparen en que se está pidiendo respeto por un país que lleva décadas hostigando a España, a pesar de la familiaridad con la Monarquía y de la extensión de la mala costumbre de olvidar lo inolvidable y ceder sin límites a cualquier pretensión alauita por descabellada que sea, por ejemplo que Ceuta, Melilla y otros territorios de soberanía española en África tengan raíces en un reino marroquí que no existía cuando ya eran españoles desde siglos atrás.


¡Qué gran acto de respeto fue la Marcha Verde promovida por el rey Hassan II bajo el amparo norteamericano para ocupar el Sáhara cuando España iniciaba el tránsito de una dictadura a la democracia! ¡Qué acto tan respetuoso fue aplazar y finalmente anular el compromiso suscrito en la ONU de convocar un referéndum de autodeterminación en ese territorio tutelado por España.


¡Qué respetuoso fue el Estado oscuro marroquí dirigido minuciosamente por su rey cuando apresaba a pesqueros españoles para quedarse con caladeros en aguas en discusión! ¡Qué respetuosas fueron sus fuerzas armadas cuando gendarmes e infantes de marina ocuparon el peñón español de Perejil izando la bandera marroquí en una provocación militar sin precedentes cercanos!


¡Qué respetuoso ha sido Marruecos desde 2005 promoviendo asaltos masivos a las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla causando decenas de muertos o cerrando la aduana comercial de Melilla! ¡Qué respetuosa la forma de hacer mapas escolares y oficiales con parte de España incluida en su territorio y hacerlo con un presidente del Gobierno español presente, José Luis Rodríguez Zapatero, que calló infamemente!


¡Gran respeto mostró Marruecos hacia nuestra independencia nacional cuando mandó a 15.000 jóvenes a invadir Ceuta en 2021 por haberse permitido la cura en España de Brahim Ghali, el líder Polisario, consumada de forma vergonzosa y clandestina por miedo a las represalias que llegaron de todos modos!


¡Qué respetuosa fue la manera en que el Majzén decidió espiar los teléfonos del presidente del Gobierno y varios de sus ministros, al parecer con un éxito fácilmente reconocible! ¡Qué respetuosa es su manera de facilitar la entrada de drogas en España! ¡Qué respetuosísima ha sido la invasión consentida a finales de julio acorralando a una ciudad española, Ceuta, con una masa de personas superior a la población censada ceutí!


A pesar de todo, este Gobierno da las gracias todos los días a Marruecos por estar contribuyendo a la estabilidad nacional española, a la lucha contra la inmigración ilegal, a la lucha contra el tráfico de drogas, a la libertad de comercio entre Europa y África –sus tomates sí, que los nuestros no– o a su colaboración en la lucha contra el terrorismo, cuando aún no sabe qué papel tuvo en el atentado del 11-M, solo o en compañía de otros, y así sucesivamente.


El desprestigio de la nación española que ha logrado este Gobierno no tiene precedentes. Tanto daño en tan poco tiempo es singular, incluso extraño y parece obedecer a un plan trazado por quienes dicen respetarlo todo, menos a España. La verdad tiene un empuje hacia arriba, hacia la inteligencia de una nación, proporcional al sentido de la libertad de sus ciudadanos. Pongámonos a ello. Es la única forma de dejar de hacer el ridículo mundial que estamos haciendo con gravísimo riesgo de nuestra continuidad histórica.


"¡Qué me escuche España!"
Los ceutíes han improvisado la mejor definición de la resistencia popular desde 1793: "Somos duros de roer y vamos a estar dando por culo hasta el último día".
Santiago Navajas. libertad digital. 31 Agosto 2026

En su serie sobre la Vendée, Federico Jiménez Losantos ha ilustrado el origen de una de las circunstancias definitorias de la Modernidad: el odio al pueblo que ha sentido la élite de izquierdas desde Robespierre. Murieron unas doscientas mil personas entre 1793 y 1796 cuando campesinos, artesanos y nobles locales se unieron para defender el orden tradicional y monárquico contra las reformas anticristianas y la persecución de los sacerdotes católicos leales a Roma que realizaba la dictadura jacobina. El pueblo llano se resistía a que lo liberasen si la libertad que traían los racionalistas de la guillotina no era sino una dogmática impuesta a sangre y fuego.


Desde entonces, todas las revoluciones de izquierdas han consistido fundamentalmente en la lucha entre la clase popular y la autoproclamada vanguardia del proletariado, esa burguesía que, en realidad, no era sino un selecto grupo de idiotas indigestados de ideología. Los bolcheviques masacraron a los campesinos que se resistían a las colectivizaciones y los maoístas mataron de hambre a millones de ciudadanos, de obreros a profesores, que no tragaban con la dialéctica marxista. El tertuliano de izquierdas actual que contempla con un mohín de asco y un gesto de desprecio a los ceutíes que protestan porque hay inmigrantes que roban en sus tiendas, acampan en sus playas y violan a sus hijas es el hijo del marxista que caricaturizó Chumy Chúmez en una viñeta inmortal: un hippy contemplaba a una familia con pinta de ser de pueblo y se decía a sí mismo: "A veces pienso que esta gente no se merece que me lea entero El capital". El hippy se ha transformado en hipster, ha sustituido el comunismo por el wokismo, pero sigue siendo el mismo tipo que, literalmente, mataría a su madre o a sus hijos si no estuviesen en el lado correcto de la historia.


Ese tertuliano de izquierdas proclama su amor a la Humanidad, con mayúscula, mientras desprecia a los ceutíes que, desesperados, cuentan cómo una multitud invasora se ha colado en sus calles. No entienden los ceutíes que los miles de invasores tengan que merodear hambrientos y desesperados, peligrosos y amenazantes, en su pequeña ciudad y no en el Palacio de la Moncloa o en un plató de La Sexta. El tertuliano progresista mira por encima del micrófono a la madre de Ceuta que explica que sus hijos llevan días encerrados en casa. La respuesta de los portavoces mediáticos de Sánchez es el manual entero de la Vendée resumido en dos frases, abyectas en su condescendencia: "Ya estamos otra vez vinculando delincuencia con inmigración" y "entiendo tu indignación, pero estás muy nerviosa". La madre ceutí proclama estar "hasta los cojones" de tanta verborrea sofista, corta al tertuliano de turno y le espeta "hijo de puta". Pero más precisamente habría que llamarlo hijo de Robespierre.


La madre ceutí contesta con la única autoridad que le queda, estar al pie del cañón: "Vente aquí, que yo pago los mismos impuestos que tú"; "aquí hay que venir con un par de cojones, no sentado en un plató como tú"; "no me vengan a hablar de derechos humanos: los derechos de mis hijos, ¿dónde están?". Y el aviso que debería enmarcarse en la redacción de cualquier periódico: "Que no se olviden de nosotros, como se olvidaron de la DANA y de La Palma". Seguramente los ceutíes no saben mucha teoría de la Escuela de Frankfurt, pero se conocen hasta el último rincón de Ceuta y saben que les están expropiando su hogar para regalárselo al déspota de Rabat a mayor gloria de los mindundis de la geoestrategia. Reclaman, como Charles Laughton en la película de Renoir, que esa tierra es suya. Otra madre grita una súplica que también es una orden: "¡Que me escuche España!".


Estamos viendo el conflicto que Hayek describió entre el conocimiento local, disperso y concreto —el de quien sabe lo que pasa en su portal a las nueve de la noche— contra el conocimiento abstracto y presuntamente superior del que opina y legisla desde el plató y el ministerio. La vanguardia nunca ha perdonado al pueblo que sepa cosas que no puede deducir de su sistema. De ahí que su primer impulso, en la Vendée, en Moscú o en Ceuta, no sea escuchar, sino sentenciar que el campesino es un fanático, el kulak, un reaccionario, el ceutí, racista y la madre, pobre, está nerviosa. Pier Paolo Pasolini escribió en 1968 un poema en el que simpatizaba con los policías y no con los pijos estudiantes de las manifestaciones. Como Pasolini, simpatizo con los trabajadores ceutíes a pie de invasión y no con los tertulianos aburguesados que hacen equilibrios sobre el abismo de la miseria moral y la traición nacional.


Los ceutíes, mientras tanto, han improvisado en una acera la mejor definición de la resistencia popular desde 1793: "Somos duros de roer y vamos a estar dando por culo hasta el último día". Una frase simple y poderosa que vale por la Fenomenología del espíritu. Que quede para la historia, contra los clichés ridículos de politicastros y mercenarios de las ondas, la claridad con la que habla el pueblo: "No son de Ceuta, son extranjeros que han invadido un país"; "esto es un acto de guerra híbrida"; "el Rey tiene que venir ya"; "la protección, a la frontera". Doscientos treinta años después de la Vendée, el pueblo sigue rechazando a sus presuntos liberadores. Y sigue teniendo razón.


Un Estado ausente en la peor crisis
Editorial. el mundo. 31 Agosto 2026

Un mes después de la avalancha en Ceuta, el Gobierno no ha ofrecido una respuesta a la altura del reto que plantea la gestión de una de las fronteras más sensibles de la UE


Un mes después del asalto de 72.000 personas a la frontera de Ceuta, el Gobierno ni ha aclarado el origen de estos gravísimos hechos ni da muestras de hacerse con el control de la situación en una ciudad al borde del colapso. La debilidad del Gobierno, agravada por la parálisis de Pedro Sánchez, ha abocado a España a enfrentarse a una crisis de Estado a la que no se están dando las respuestas adecuadas. La percepción de desamparo y de desprotección de los ceutíes, que no ven una salida a esta situación, obedece a la clamorosa ausencia del Estado en una ciudad española que merece la misma consideración y protección que cualquier otra. Cuando se cumple un mes de la invasión, miles de inmigrantes siguen vagando por las calles y han empezado a producirse graves alteraciones del orden público. Y mientras tanto, el Gobierno da alarmantes muestras de no saber cómo afrontar la gestión de una de las fronteras más sensibles de la UE. Lo que ocurrió en Ceuta interpela no sólo a Ceuta, sino a toda España. La inhibición inicial y la deficiente reacción posterior de un Ejecutivo dividido y superado por las circunstancias han impedido abordar en condiciones una amenaza que no puede reducirse a un mero pico migratorio, sino a una crisis de seguridad, geopolítica y de salud pública.


El estrangulamiento social y económico muestra que Ceuta sigue lejos de normalizar su situación. Al contrario, la inacción del Gobierno, inmerso en contradicciones y comparecencias sin respuestas, ha amplificado la percepción de incertidumbre e inseguridad. Los brotes de violencia de los últimos días, incluida la emboscada a un vehículo de militares, el bloqueo al reparto de comida de Cruz Roja o los conatos de enfrentamiento en la calle resultan completamente inaceptables. En todo caso, es responsabilidad del Ejecutivo preservar la convivencia. Para ello es imprescindible que acelere el retorno de los inmigrantes que cruzaron la frontera ilegalmente y que garantice el orden público movilizando los recursos necesarios tanto en las Fuerzas de Seguridad como en el Ejército. Lo contrario supondría cronificar una anomalía de consecuencias imprevisibles.


Superar la urgencia humanitaria en Ceuta constituye una prioridad que no puede solapar la cuestión de fondo: la vulnerabilidad exhibida por España en una frontera exterior con Marruecos, que mantiene una posición irredentista sobre Ceuta y Melilla. No es admisible que, un mes después, el Gobierno siga sin establecer la naturaleza de lo que Margarita Robles calificó como un «ataque híbrido» ni que Moncloa arrincone a la ministra de Defensa por las alertas del CNI en un asunto medular que afecta a la seguridad del Estado. Estamos ante una violación de la integridad territorial, tal como admitió el presidente, que hace injustificable e incomprensible mantener una política de apaciguamiento con Rabat en el marco de un flanco sur convertido en prioridad para EEUU.


La necesaria cooperación de España con un país vecino como Marruecos no puede hacerse desde una relación de dependencia, sino preservando una sólida posición diplomática y geopolítica. Esta tarea es hoy inviable con un Gobierno en descomposición.


ARTÍCULO PUBLICADO EN ‘THE OBJECTIVE’

Carlos Dávila: Este sujeto llamado Sánchez es un traidor absoluto>
Periodista Digital. 31 Agosto 2026

Una columna cargada de polémica de Carlos Dávila señala a Pedro Sánchez por alta traición, poniendo énfasis en Ceuta, Marruecos y la Constitución española


La semana política comienza con un texto apasionado en el que Carlos Dávila, periodista, sitúa al presidente del Gobierno en el centro de una grave acusación: la de alta traición a la España constitucional.


Publicada el 31 de agosto de 2026 en The Objective, su columna, titulada Este sujeto llamado Sánchez es un traidor absoluto, presenta un argumento que fusiona derecho constitucional, política internacional y un clima de indignación ciudadana que tiene a Ceuta como centro de atención.


Desde el primer párrafo, el autor se distancia de cualquier atisbo de eufemismo y se sumerge en un campo de acusaciones que, más que retóricas, pretende mostrar como justificadas desde lo jurídico. El relato gira en torno a una tesis contundente: la actuación de Pedro Sánchez en relación a Marruecos y la crisis de Ceuta no solo es políticamente reprobable, sino que podría encuadrarse dentro de los delitos de traición establecidos en la Constitución española.


La acusación de traición y el artículo 102

La columna se centra en el artículo 102 de la Constitución, que regula la responsabilidad penal del presidente del Gobierno y de sus ministros. Dávila alude a la interpretación que han realizado diversos sectores políticos y analistas: la viabilidad de activar este precepto si se determina que ha habido traición o infracciones contra la seguridad del Estado.


El texto constitucional, mencionado recientemente en otros medios, establece que la responsabilidad penal del presidente por traición solo puede ser planteada por una cuarta parte del Congreso y debe ser aprobada por mayoría absoluta de la Cámara. En este contexto, el columnista desarrolla su argumento: la eventual iniciativa parlamentaria no tendría éxito, sostiene, debido al bloqueo que imponerían los aliados del Gobierno. En un pasaje clave, Dávila comenta: «A juicio de numerosos analistas, incluso constitucionalistas, la iniciativa, aunque no llegue a prosperar, retrataría la condición de «traidor» del jefe del Gobierno, una condición que no se aprobaría porque los cómplices de Sánchez, tanto los afines como los añadidos, no la apoyarían».


La columna se inscribe en una tendencia más amplia, presente en otros textos de opinión y en declaraciones políticas, donde se tilda a Sánchez de “traidor” por sus pactos parlamentarios, su vínculo con Marruecos o su gestión de la crisis de Ceuta. Dávila no solo utiliza este término; lo dota de un significado legal y lo relaciona con un posible proceso ante el Tribunal Supremo.


Ceuta, Marruecos y la seguridad del Estado

El núcleo visceral de la columna se desplaza rápidamente hacia el sur. La referencia a la “invasión” de Ceuta y al papel de Marruecos en esta crisis constituyen gran parte de la esencia del texto. Según Dávila, el Gobierno habría incurrido en “dejaciones inexplicables” frente a un país que “no se comporta especialmente como amigo”.


El autor plantea su argumentación en forma de preguntas encadenadas, buscando involucrar al lector en su análisis jurídico-político: «¿Ha traicionado Sánchez a la España Constitucional? Sus inexplicables dejaciones ante un país que no actúa como aliado pueden considerarse contrarias a la Seguridad del Estado? ¿El no frenar la invasión del territorio nacional puede considerarse también como traición? ¿Lo es igualmente el haber firmado bochornosos acuerdos a escondidas con Marruecos sin aclarar los motivos?»


Para aumentar el dramatismo, Dávila recurre a la imagen de las plazas rebosantes de gente en contra del presidente. En uno de los fragmentos más llamativos se puede leer: «Ese jueves, las plazas de toda España se llenarán con gritos de rechazo político hacia un personaje indeseable que está traicionando a Ceuta en favor de Marruecos». Aquí se cruzan tres elementos: la acusación de alta traición, la movilización social y la percepción de una entrega encubierta de soberanía sobre un territorio especialmente delicado.


De la responsabilidad política a la alta traición

El giro del juicio político al reproche penal es uno de los movimientos más osados del artículo. Dávila no solo expresa su desaprobación; imagina un escenario hipotético de un Parlamento diferente, con otra mayoría, que ya habría activado las medidas más severas del sistema constitucional contra Pedro Sánchez.


El periodista lo resume en una declaración que se siente como un veredicto anticipado: «Una mayoría absoluta distinta en el Parlamento ya habría condenado a Sánchez como presidente del Gobierno; habría aplicado las responsabilidades penales del artículo 102. Es más: el sujeto estaría siendo investigado en el Supremo y probablemente imputado por alta traición». En la sutileza de sus palabras, se insinúa que la actual aritmética parlamentaria no solo mantiene al Gobierno a flote, sino que también actúa como un escudo contra cualquier intento de depurar responsabilidades legales.


Dávila añade otro comentario contundente: «En España hay un amplio consenso sobre la naturaleza felona de Sánchez. No hay debate sobre el tema». Más allá de la exageración, esta afirmación se entrelaza con un ambiente mediático y político donde la palabra “traidor” se ha convertido en un término recurrente en múltiples discursos críticos con el Ejecutivo.


La palabra “traidor” y la tradición histórica

La columna dedica un apartado especial a la discusión sobre el uso del término “traidor”. ¿Se trata de un insulto, de una simple descalificación política, o busca convertirse en una categoría moral e incluso legal aplicada al presidente? Dávila adopta una postura decidida.


En uno de los párrafos más destacados menciona: «Llamarle traidor no es un agravio, ni un insulto; es, simplemente, la definición más precisa que corresponde a su miserable comportamiento. Desde Bellido Dolfos no se había visto algo similar». La referencia a Bellido Dolfos, figura asociada a la traición en la tradición castellana, intenta arraigar el reproche en un imaginario histórico que ha perdurado a lo largo del tiempo.


El artículo concluye su parte central con una posdata que introduce otro tono, el de la ironía política. Dávila recuerda una sentencia de Leopoldo Calvo-Sotelo, expresidente del Gobierno: «Los socialistas se caracterizan por afirmar una cosa y la contraria y decir que ambas son verdad». Y termina con una crítica dirigida a Pachi López: «Se adelantó al patético Pachi López». Esta posdata actúa como un nexo entre la crítica hacia la figura de Sánchez y una visión más amplia sobre la cultura política en el seno del PSOE.


Apuntes y curiosidades en torno a la figura del “traidor”

El uso reiterado del término “traidor” en el debate público español reciente presenta algunas curiosidades que giran en torno al texto de Carlos Dávila.


Algunos datos notables:

En las últimas semanas, se han publicado diversas columnas con títulos como “Sánchez, el traidor” o “Llevar a juicio a Sánchez por traidor”, lo que sugiere cierta coincidencia en el lenguaje utilizado por varios opinadores.

Referencias históricas como Bellido Dolfos se mezclan con otras más contemporáneas, como la expresión “traidor de Europa” utilizada en debates parlamentarios y recogida en artículos recientes.

La crisis de Ceuta, las relaciones con Marruecos y la discusión sobre la seguridad del Estado se han convertido en el contexto principal donde surge la acusación de traición contra el Gobierno.

La frase de Leopoldo Calvo-Sotelo sobre los socialistas, recuperada en la posdata, sirve como guiño histórico a una tradición de crítica interna entre antiguos presidentes y la actual dirección del PSOE.

En medio de acusaciones de felonía, ecos de épocas medievales y referencias constitucionales, la columna de Dávila se alinea con una etapa política en la que la palabra “traición” ha dejado de ser un recurso excepcional y ha pasado a asumir un papel protagónico en la batalla por el relato.


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Estado residual en Ceuta
Iván Vélez. gaceta. 31 Agosto 2026

Hace un par de semanas se cumplieron dos décadas desde que Pascual Maragall dijera que el Estado -el español, aclaramos- tiene un carácter meramente residual gracias al nuevo Estatut. La euforia que vivía la más alta representación… del Estado en Cataluña tenía su lógica. José Luis Rodríguez Zapatero, entonces Bambi hoy Collares, le daba su apoyo por aquello de que favor con favor se paga. El Tribunal Constitucional vino a limar las más afiladas aristas de aquel texto que aumentaba las desigualdades entre españoles, esas que crecen a la sombra de la democracia que «nos hemos dado». Aquel punto de partida estatutario condujo al golpe de Estado de 2017 y a la fuga de Puigdemont, arropado en esa misma Europa de la que Ceuta es su frontera sur, truco con el que se intenta hacer olvidar que la frontera es española. Los voceros progubernamentales, que en su guión tienen en negrita el rótulo «crisis migratoria», mantienen la murga fronterizoeuropeísta mezclada con acusaciones de xenofobia y racismo a quienes denuncian la actitud del hombre que surgió del vaho.


Dos décadas después de aquel desahogo, el Estado no es residual en Cataluña, pero va camino de serlo pues el PSOE concederá todo lo posible a los secesionistas y a su principal apoyo: el PSC. Este año, incluso, podría haber un repunte participativo en la berrea ahistórica del 11 de septiembre.


La invasión de Ceuta ha aparcado momentáneamente la cuestión catalana, sin embargo, ha mostrado hasta qué punto el Estado español es residual en muchos lugares. En el caso de Ceuta el abandono por parte de los Gobiernos, es decir, por parte de los que gestionan los recursos públicos, es patente. El objetivo del principal gestor, el PSOE que ha gobernado durante tres décadas España, es favorecer la marroquinización de la ciudad, paso previo a su incorporación, por métodos democráticos, acaso con la presencia de observadores internacionales, al reino de Marruecos. Los hechos así lo demuestran. En la empresa radicada en Ferraz disponen, incluso, de una doctrina al respecto, la que dejó por escrito Máximo Cajal en su, Ceuta y Melilla, Olivenza y Gibraltar. ¿Dónde acaba España? cuyo común denominador es el entreguismo. O lo que es lo mismo, el acabose de España.


Sin embargo, a pesar de la sobredosis de papilla ideológica hispanófoba administrada por todas las vías, singularmente la del ente público, las cosas no son tan fáciles. Por decirlo con Unamuno: a muchos nos duele España y no estamos dispuestos a permanecer impasibles ante su disolución. Por decirlo con Bueno: los poderes ascendentes no son cosa menor. Su potencia se ha podido comprobar estos días en Ceuta y se podrá ver, aunque el PSOE y sus socios harán todo lo posible por desmovilizar a la ciudadanía, el próximo 2 de septiembre, fecha en la que hay convocadas concentraciones ante los ayuntamientos. La jornada será una magnífica oportunidad para medir el grado de adhesión a la soberanía española en las diferentes regiones. No hace falta ser un lince para saber que allí donde el Estado es más residual y donde más ha concedido al narcisimo y al aldeanismo es donde menos gente saldrá a la calle.


Quietecitos en sus casas, muchos cultivarán ese día su resentimiento contra España. Su autodesprecio, en definitiva. Otros, pretendidos ciudadanos del mundo o progresistas irredentos, se dolerán de la «crisis migratoria» y cifrarán sus esperanzas en la labor de las mal llamadas oenegés que en el caso de Ceuta debilitan al Estado español, del que se valen, para favorecer los planes estrictamente políticos de Marruecos.


La Fundación Fernando Buesa ha calificado este verano de «indignante, insoportable e inaceptable»
Víctimas del terrorismo denuncian la marcha por los presos de ETA en fiestas de Bilbao que pretende «convertir a los asesinos en víctimas»
LGI. gaceta. 31 Agosto 2026

El Colectivo Víctimas del Terrorismo, Covite, ha denunciado la manifestación por los presos de ETA convocada por Sare el Día Grande de las fiestas de Bilbao el pasado viernes y ha criticado que pretendan «convertir a los asesinos en víctimas».


«Quienes tanto se movilizan por el sufrimiento de los presos de ETA, jamás se han movilizado por el de sus víctimas. Ni una palabra por los asesinados, los heridos, los secuestrados, los extorsionados, los amenazados o los exiliados forzosos», ha lamentado Covite en las redes sociales.


A juicio de la asociación presidida por Consuelo Ordóñez, eso «no es empatía», sino «una obscena inversión moral que pretende convertir a los asesinos en víctimas».


Covite ha documentado un total de 33 actos de apoyo a los presos de ETA vinculados a las fiestas de verano de ciudades y municipios de País Vasco y Navarra, que, en su opinión, «no son anécdotas, forman parte de una estrategia para normalizar su impunidad y legitimar a ETA».


Por ello, Ordóñez denunció «la inacción institucional», y apeló que se consiga que «el rechazo social los haga políticamente insoportables, como ya ocurrió con los ‘ongi etorris'». Muchos de estos actos se repiten año tras año, en los mismos municipios y con el mismo respaldo institucional, sin ninguna consecuencia. La impunidad está consolidando estas prácticas como una parte supuestamente normal de las fiestas», advirtió.


También la Fundación Fernando Buesa ha calificado este verano de «indignante, insoportable e inaceptable» los actos de enaltecimiento a ETA. «En una sociedad sana no se permitiría que el espacio público y festivo estuviera plagado de pancartas de apoyo a quienes durante décadas mataron, secuestraron, hirieron, extorsionaron y persiguieron en nombre de ETA. ¿Hasta cuándo van a tener que soportar las víctimas de ETA y la sociedad en general esta situación?», se ha preguntado.


Para esta fundación, «la deslegitimación del terrorismo en el País Vasco francés sigue también siendo un reto pendiente». En la red X, ha calificado de «muy grave lo que ha ocurrido en Itxassou con el beneplácito de su ayuntamiento», en referencia a un mural en la fachada de un edificio público que conmemora a Txomin Olhagaray, exmiembro de la organización terrorista Iparretarrak, fallecido en 1980. La Fiscalía de Baiona ha abierto investigacion.


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