Recortes de Prensa Viernes 9 Octubre 2026


Rusia intensifica su campaña aérea

Al menos 33 muertos en un ataque ruso contra un autobús en la ciudad ucraniana de Kramatorsk

A. S. EFE. el confidencial. 9 Octubre 2026


Al menos 33 personas murieron y otras 18 resultaron heridas en un ataque ruso con bombas contra dos autobuses civiles en Kramatorsk, en la región de Donetsk, según informaron los servicios de emergencia ucranianos. El ataque se produjo en una de las principales ciudades de la línea del frente y vuelve a poner el foco sobre el elevado coste que los ataques rusos están teniendo entre la población civil ucraniana durante estos últimos meses.


El gobernador regional de Donetsk, Vadym Filashkin, acusó a Rusia de haber atacado deliberadamente autobuses que transportaban pasajeros con el objetivo de causar el mayor número posible de víctimas civiles. Las autoridades locales todavía trabajan en la identificación de los fallecidos y en las labores de rescate tras el impacto. Las imágenes difundidas muestran los restos metálicos en llamas de uno de los autobuses, rodeados de escombros y con varias víctimas tendidas en la carretera.


Kramatorsk y la vecina Sloviansk forman parte del llamado "Cinturón de Fortalezas", una línea defensiva estratégica en el este de Ucrania que Rusia intenta conquistar como parte de su ofensiva para hacerse con el control de toda la región del Donbás. Ambas ciudades tienen, además, una importancia estratégica por su proximidad al frente y por su papel como centros logísticos y administrativos de la zona bajo control ucraniano.


El ataque del jueves llega después de la intensificación de la campaña aérea rusa en distintos puntos de Ucrania y de un incremento significativo de las víctimas civiles. Según Naciones Unidas, en los primeros ocho meses de este año murieron en Ucrania más civiles que en el conjunto de 2025.


Uno de los ataques más graves tuvo lugar apenas un día antes, en la localidad de Pryluky, al este de Kiev. Un misil ruso alcanzó a primera hora del miércoles un edificio residencial de cinco plantas mientras las familias dormían. El impacto destruyó alrededor de 30 viviendas y causó la muerte de 22 personas, entre ellas cinco niños.


Tres de los menores tenían apenas un año. Según las autoridades ucranianas, uno de ellos murió junto a su madre y su abuela. Más de 50 personas resultaron heridas en el ataque, que también causó daños en otros edificios residenciales y en un centro juvenil. Los equipos de rescate pasaron horas trabajando entre los escombros en busca de supervivientes y víctimas. A última hora de la tarde localizaron el cuerpo de un quinto niño y durante la noche fueron encontrados otros tres cadáveres.


El gobernador de la región de Chernígov, Viacheslav Chaus, afirmó que Pryluky había sido alcanzada por cinco misiles de crucero y que uno de ellos impactó directamente contra el edificio residencial. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque contra Pryluky como uno de los "más viles" perpetrados por Rusia y sugirió que podía haber sido llevado a cabo como un "regalo de cumpleaños" para Vladímir Putin, que cumplió 74 años el miércoles.


Moscú no ha hecho referencia específicamente al ataque contra Pryluky, aunque afirmó que su "ataque masivo" tenía como objetivo instalaciones de la industria militar en Kiev y otras zonas del país. Rusia tampoco se ha pronunciado hasta el momento sobre el ataque contra los autobuses de Kramatorsk.


La violencia del miércoles no se limitó únicamente a Pryluky. La cifra total de muertos por los ataques rusos de ese día ascendió a 28, después de que otras dos personas murieran en Kiev, dos en Kremenchuk y otras dos en Oleksandría. En Kremenchuk, en el centro de Ucrania, los bombardeos dañaron más de 430 viviendas y dejaron decenas de heridos.


Plantar cara al PSOE

Hughes. gaceta. 9 Octubre 2026


Por llamativa que sea la utilización política de la difunta señora Maricarmen, no podemos despistarnos mucho. Esto es una campaña de agitprop lanzada sin pararse en nada, ni siquiera en la fragilidad o vulnerabilidad de una mujer de 87 años a la que convirtieron, de la noche a la mañana, en centro de la vida pública española, reubicándola en el mismísimo ojo del huracán.


Hemos entrado en una fase sociata conocida. Nadie que viviera los días posteriores al 11M puede hacerse el sorprendido. No puede esperarse el más mínimo respeto a la lógica, la verdad, las formas o el decoro. Que Pedro Sánchez sea Pedro Sánchez siendo Pedro Sánchez es entendible, el drama es la cantidad de gente que ha ido con él demasiado lejos, a un punto del que no se puede ya regresar. Las operaciones de derrumbe institucional se escudan en lo «humanitario», que a su vez se expresa en forma de cursilería, ergo, la cursilería es bastante golpista. Estas barrabasadas necesitan un ejército de cursis pomposos, patéticos o flatulentos. Cuando vemos a alguien poniendo morritos en un selfie moral, es casi seguro que colabora al abordaje socialista.


Pero no nos despistemos. La Madre del Cordero está en la Ley de nietos. En la negativa a dar cumplimiento a la cautelar del Supremo. La abogacía del Estado dice que es imposible. La Junta Electoral ya no podría por la cercanía de las elecciones, lo que invita a pensar si no será esa precisamente la razón de la fecha elegida.


Si se incumple la medida cautelar del Supremo, el proceso electoral quedará tocado. Sorprenden aquí (o no, no sorprenden) las voces apaciguadoras que pretenden minimizar el escándalo de un gobierno que se fabrica votantes ilegalmente y desoye al Supremo cuando le han pillado.


Si desobedecen, abrirán la puerta a la posibilidad de una abierta confrontación. Porque hay dos opciones aquí: el seguidismo institucional convalidador del PP o la oposición real. Es una tarea generacional plantar cara por fin al PSOE.


Llegados a este punto, la duda es si el gobierno seguirá adelante con el voto de los nietos ful. Podría muy bien tensar la cuerda, usar la polémica para calentar a la gente, movilizarla y que aflore como por convección; aplicar calor a la campaña para que del ultimísimo fondo suban los votantes, si los hubiere. Quien ha pactado con ETA, puesto el culo a los golpistas y entregado Ceuta, no dudará en jugar sucio una campaña más. Los socios del PSOE y el mismo PSOE históricamente tienen experiencia en condicionar elecciones. Sánchez no es un PSOE malo y díscolo, sino el PSOE químicamente puro.


Frente al ideal de una España selecta que se abriera a lo mejor del mundo, el PSOE es lo contrario, la reunión de vicios españoles, un garbancerismo español leninizado, puesto en comunicación o al servicio de lo peor del exterior. El PSOE es una estructura de medro, de expediente sucísimo, que opera como un bróker que comunica y comisiona el aciago comercio de lo peor de España con lo peorcito del extranjero.


La movilización de la indecencia

Editorial. ABC. 9 Octubre 2026


La única baza electoral en la que confía Pedro Sánchez es la exasperación de toda la izquierda, cuyo único objetivo es evitar, como sea, un gobierno de derecha a partir del 29-N. El PSOE y el Gobierno carecen de recursos políticos para convencer y han decidido empujar a la izquierda a que practique la intimidación y el acoso. La portavoz de Más Madrid en la Asamblea madrileña, Manuela Bergerot, ha descrito con voz maestra la táctica de guerrilla con la que sueña la izquierda: «En las calles de Madrid no va a haber paz». Cuando la izquierda dice estas cosas, y elige Madrid como terreno de su violencia, la historia obliga a prestarle mucha atención.


No solo es un exabrupto como el de Bergerot, de tintes milicianos, lo que mejor retrata a la izquierda en esta larga campaña electoral, sino la indecencia en la que Pedro Sánchez quiere que se instalen todos los agentes sociales, políticos y mediáticos que lo apoyan. Una indecencia que los obligue a no pensar en la desmesura que están cometiendo con el fallecimiento de Maricarmen, tachado de asesinato imputable a los propietarios, a la derecha y, por supuesto, a Díaz Ayuso. Hay que renunciar de forma muy voluntaria a un mínimo resto de inteligencia para no reparar en que el drama de Maricarmen está siendo un acto de necrofilia política, sin más valor que el electoral, carente de verdaderos sentimientos de humanidad y cuyo origen es –que ningún socialista lo sepa– unas leyes socialistas de 1985 y 1994. Una indecencia que les haga tragar a todos con la trampa chavista de disolver un Parlamento para burlar su voluntad soberana y esconderse en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados como si fuera una madriguera. Una indecencia suficientemente inhabilitante como para mirar a otro lado y no ver a un PSOE financiador de tramas que querían ver eliminada a una juez a manos de un grupo de narcos, más pudorosos, por lo visto, que sus contratantes socialistas. Una indecencia que les impida tener el más mínimo reparo para sacar rédito de los trabajos de campo del CIS –sobre vivienda, casualmente– o de aplaudir los resentimientos de Conde-Pumpido contra la Sala Segunda del Supremo, que afortunadamente no pudo presidir.


El miedo de la izquierda es el origen de la indecencia de estos comportamientos públicos, abusivos, intimidatorios y antidemocráticos, con los que Pedro Sánchez, su autor intelectual, quiere mantenerse al frente del PSOE después del 29-N. Y para eso no está dudando en presentarse, porque lo es, como un extremista de izquierda, con la voluntad de dejar a Sumar y a Podemos en la indigencia política, aunque ambas formaciones sigan obedientemente el sonido de la flauta frentista que suena en Ferraz y en Moncloa. Van contentas hacia su irrelevancia.


Ante este escenario la derecha tiene motivos para saber que la eficacia de la estrategia frentista y sin cuartel de Sánchez depende solo de su reacción, que no puede ser ni el encogimiento temeroso ni la reacción desproporcionada. La izquierda sigue jugando al fallo de la derecha, incluso le endosan –otra vez– una muerte que solo tiene el contexto político de la indecencia de un Gobierno con más de ocho años de mandatos y que quiere sobrevivir en los minutos de descuento llevando a la izquierda a prescindir de cualquier sentido cívico en su acción política.



******************* Sección "bilingüe" ***********************


Las leyes de Peter

Carlos Martínez Gorriarán. Vozpópuli. 9 Octubre 2026


Sánchez va a caer por el principio de Peter, en su caso bastante premonitorio. Este popular principio dice que en cualquier organización jerárquica los mandos tienden a ascender hasta alcanzar su nivel de incompetencia. Para nuestra desgracia, en nuestro caso dicho nivel era la presidencia del Gobierno, en un sistema constitucional incapaz de controlar a un golfo encaramado a un poder más propio de una república presidencialista que de una monarquía parlamentaria (espero que en la oposición alguien vaya tomando nota de estas observaciones).


El excesivo poder de la presidencia de Gobierno puede ser, claro está, activo o pasivo. Quedó demostrado con Zapatero, que practicó ambas modalidades, y con Rajoy, abonado a la pasividad bloqueando todo cambio necesario hasta que la enervación del pueblo soberano lo cambió por Sánchez, absolutamente activo en el abuso de poder.


Por desgracia, la incomprensión de buena parte de los influencers mediáticos y de la oposición política de la verdadera personalidad y planes de Sánchez (ahí también rige el principio de Peter) ha permitido que éste llegara no sólo a lo más alto durante ocho años nefastos, sino que casi, casi, consiguiera alcanzar la materialización de sus más locas ambiciones, quizás una república presidencialista confederal. Pero el principio de Peter ha llegado al rescate porque las leyes naturales no se pueden cancelar sine die.


Los errores del narcisista

Contra lo que piensan quienes piensan mal, Sánchez no ha cometido “errores democráticos”, porque la demolición de la democracia era su objetivo, como bien supo ver Rosa Díez. Sus errores son de procedimiento, con la virtud de activar el principio de Peter para mostrar a todo el país, excepto a sus fanáticos y paniaguados, que nos manda un inepto peligroso de ambición ilimitada. El presidente en funciones es narcisista y psicopático, pero carece de la genuina inteligencia maquiavélica indispensable para su ambición. A continuación, van cinco errores garrafales totalmente indignos del gran Nicola Maquiavelo.


1 - Ceuta. Debemos a la ciudad norteafricana la ruina del retorcido plan Sánchez para contentar a Marruecos y provocar una revuelta que, de comunicarse a la península, podría haberle dado el pretexto para prolongar su mandato aplazando las elecciones a golpe de estado de excepción. El plan para una Gaza marroquí se torció cuando el ejemplar comportamiento de los ceutís, con su presidente Vivas, impidió estallidos de violencia, y cuando Bruselas -al fin- tomó cartas en el asunto sin ambigüedad, denunciando la invasión de una frontera europea y exigiendo la devolución a Marruecos de los invasores. El fracaso es proporcional a la perfidia de la traición. Y retrata a Sánchez y su corte: ni España es el país primitivo y violento de los suyos, ni previeron la ola emocional de patriotismo que la invasión iba a causar.


2 - Vivienda y extrema izquierda. El intento de tapar el fracaso de Ceuta sacando de la chistera el problema de la vivienda creado por una legislación negativa, a cuenta de un único desahucio, elegido cuidadosamente entre las docenas de miles habituales, ha sido un desastre aún mayor que el ceutí a pesar de la colaboración entusiasta de la sincronizada. La idea de tapar los campamentos de lumpen marroquí en Ceuta con el campamento perroflauta-estalinista de Sol ha salido de un cenáculo asesor en estado de pánico. El remate, entregar la cosa a una extrema izquierda en descomposición, representada por el ridículo Sindicato de Inquilinas, y a otra en auge y más peligrosa, la del CJS, franquicia del GKS vasco que trata de resucitar la kale borroka.


3 - La Ley de Amnistía, que parecía una idea genial para uncir los separatistas al yugo sanchista, ha terminado unciendo al revés. Una vez en la butxaca, Junts no tenía interés en prolongar una legislatura agónica, pero nutritiva para su gran rival en ascenso, Aliança Catalana. El movimiento de Junts contra los decretos de vivienda, lo más anticapitalista de este Gobierno rojipardo, ha unificado en una mayor las tres pifias: Ceuta, vivienda y amnistía. Y las facilidades para la inmigración ilegal, inasimilable, amenazan con ser la némesis de todos ellos, de Junts al PNV pasando por el PSOE.


4 - La corrupción descontrolada. En El Padrino, Vito Corleone sabía decir no a quienes proponían negocios peligrosos para la vital protección política de la famiglia. Pero con todo el poder en sus manos, Sánchez ha contentado a sus bandas de sicarios permitiendo el saqueo de todo bien público y la reconversión del partido difunto en organización de crimen organizado. Es la corrupción desbocada, sistémica, la que pese al acoso ha permitido a la justicia entrar en las cloacas, cavernas y cajas fuertes secretas del partido.


5 - Rodearse de ineptos, estúpidos y aduladores. Maquiavelo aconsejaba al príncipe rodearse de los mejores talentos y luego decidir por su cuenta. Pero Sánchez nunca ha superado ese sencillo test de inteligencia. Su carrera exitosa de arrabalero político a la sombra de las saunas del suegro le llevó a despreciar el talento y preferir toscos factótums que le debieran todo: maníacos sexuales, porteros de burdel y cleptómanos al frente de los ministerios, gilipollas intelectuales fungiendo de spin-doctor, señoritas elegidas por su decorativa ineptitud y perdularias de tres al cuarto al frente del crimen político que hasta planearon comprar a un desconfiado clan gitano el asesinato de la juez del Hermanísimo. Los estúpidos son incapaces de entenderlo, pero su mezcla de ineptitud y maldad a la larga arruina cualquier empresa.


La selección negativa

Los Iván Redondo y Diego Rubio, los Ábalos, Koldo y Cerdán, Lópeces, Bolaños y Albares, las Marichús y Leire con Begoña catedrática, y muchos otros portentos innatos o corrompidos (Pumpidos, Marlaskas y Robles), son la estación términus de la selección negativa que el PSOE acometió tras la derrota de Felipe González. A la larga, la factura de elegir a los peores y de restar por sistema conduce al cero. Pronto el principio de Peter traerá el final de Sánchez, o principio de Peter Sánchez-Arquímedes: todo psicópata inepto en la cumbre del poder acaba desalojado por el empuje vertical del volumen de corrupción en que vive sumergido. Pero cuidado, que aún sigue acumulando basura venenosa sin cuento.


La pirámide de Tutanpuigdemont I

Sergio Fidalgo. okdiario. 9 Octubre 2026


Algunos dirigentes de Junts siguen vendiendo que, cuando lo que ellos llaman presidente en el exilio se pasee por Las Ramblas, gracias a la indecencia de Conde-Pumpido y sus mariachis en el Constitucional, su partido renacerá y volverá a recuperar la confianza de la mayoría de los catalanes. Pero esta mercancía averiada no se la cree ni Gonzalo Boye.


El prófugo de Waterloo, más conocido como Carles Puigdemont, es un personaje más que amortizado y al que buena parte de su antiguo electorado ha abandonado por su apoyo continuo a Pedro Sánchez, al que votó en sus dos investiduras.


Cuando, por culpa de Junts, Cataluña sufre la misma política que el resto de España, que es la depredadora política fiscal de Sánchez, la tolerancia hacia la invasión inmigratoria, la política económica en contra de las pequeñas y medianas empresas, la agresión continua a los pequeños y medianos propietarios de viviendas en alquiler y la política de seguridad basada en la no persecución de los delincuentes, es normal que haya centenares de miles de catalanes que se hayan pasado, con armas y bagaje, a las filas de Silvia Orriols, abandonando las filas de los fieles a Puigdemont.


Lo mejor que Junts podría hacer con esa momia política que responde al nombre de Tutanpuigdemont I es construir una gran pirámide en honor a él en su pueblo natal de Amer (Gerona), toda pintada de amarillo, y que en la cima pongan una estelada adornada con una peluca.


Si quieren decorarla más, que llamen a los amigos grafiteros del exrapero Valtonyc o a los de Pablo Hasél para que dibujen en las caras de la pirámide varios maleteros de diferentes tamaños y colores.


Pensar que Puigdemont puede resucitar a Junts paseándose por los pueblos de Cataluña o encabezando una lista electoral es ignorar lo harto que está su antiguo electorado de su política de pactos con los socialistas. El amnistiado de Waterloo se tiró años criticando a Esquerra por ser los monaguillos del PSOE y ha acabado haciendo lo mismo.


Cada vez que los votantes de Junts, que en su mayoría son de derechas, han de pagar sus impuestos, han de soportar la delincuencia en sus ciudades o han de ver cómo la inmigración ilegal está cambiando el paisaje de su vecindario, se acuerdan de Junts y de sus acuerdos constantes con los socialistas en el Congreso, pactados con Santos Cerdán o con José Luis Rodríguez Zapatero.


Los sondeos se pueden equivocar, pero cuando llevamos año y medio pronosticando una fuertísima subida de Aliança Catalana a costa de los neoconvergentes, no se puede pretender que, invocando al espíritu golpista del 1 de octubre que Puigdemont encarna, todo se vaya a arreglar.


Los catalanes tienen demasiados problemas y están demasiado hartos para dar su confianza a uno de los principales culpables de todo lo malo que se vive actualmente en Cataluña. Si Puigdemont tuviera un mínimo de inteligencia política, cuando retorne se dedicaría a dar conferencias, a pedir su oficina y todas las prebendas que adornan el haber sido presidente de la Generalitat.


Si Puigdemont cree que todavía tiene un futuro en política y que puede hablar de tú a tú a Silvia Orriols, Oriol Junqueras o Salvador Illa para liderar los restos del separatismo, se equivoca.


A las momias se las visita, incluso se las puede venerar como restos de un pasado más o menos glorioso —para algunos separatistas, la República de los ocho segundos fue un hito histórico—, pero lo que no se puede hacer es confiar en ellas para gobernar. Como mucho, rodearlas de naftalina para que aguanten el máximo de tiempo posible. Poco más.


Los estudiantes de Ibiza y Formentera huyen del catalán: menos de la mitad lo usa en la selectividad

Gisela Revelles. El Debate . 9 Octubre 2026


El uso del catalán entre los estudiantes de Ibiza y Formentera se ha desplomado en las pruebas de acceso a la universidad (PAU). Menos de la mitad de los exámenes realizados en las Pitiusas en junio de 2025 se respondieron en esta lengua: apenas un 46,9%, frente al 53,4% registrado solo un año antes. Así lo recoge la Memoria 2025 del Consell Econòmic i Social (CES) presentada este miércoles en el Consell Insular de Ibiza.


Según este documento, la caída, de 6,5 puntos porcentuales en apenas 12 meses en las Pitiusas, es mucho más acusada que la registrada en el conjunto de Baleares. Además, sitúa a Ibiza y Formentera en el porcentaje más bajo de toda la serie recogida por el CES desde 2011.


Entre aquel año y 2018, el porcentaje de exámenes contestados en catalán en Ibiza y Formentera se mantuvo siempre por encima del 70%. En 2011, el 75,6% de los exámenes fueron respondidos en esta lengua. Siete años después la cifra subió hasta el 87,9%.


Punto inflexión

Aquel momento fue un punto de inflexión. Y es que en 2019 el porcentaje se hundió hasta el 67,1%, más de 20 puntos en menos de 12 meses. En 2020 se mantuvo prácticamente estable, en el 67,7%, para volver a descender hasta el 62,2% en 2021.


La ligera recuperación registrada en 2022, cuando alcanzó el 63,6%, tampoco consiguió invertir la tendencia. En 2023 llegó otro fuerte descenso y, por primera vez desde el inicio de la serie, el catalán dejó de ser la lengua utilizada en la mayoría de los exámenes: únicamente el 49,9% se respondió en este idioma.


En 2024 recuperó algo de terreno, hasta alcanzar el 53,4%, pero el repunte fue efímero. En junio de 2025 volvió a desplomarse hasta el actual 46,9 %. De esta forma, desde el máximo de 2018, el uso del catalán en las pruebas de las PAU de Ibiza y Formentera ha perdido 41 puntos porcentuales en solo siete años. En estas pruebas, los alumnos pueden escoger entre castellano y catalán salvo en las materias de lengua catalana, lengua castellana y lengua extranjera.


El contraste con Menorca

La evolución de las Pitiusas contrasta especialmente con la de Menorca. En 2018 apenas 1,9 puntos separaban ambos territorios: el 89,8% de los exámenes menorquines se contestaron en catalán, frente al 87,9% de Ibiza y Formentera. Siete años después, la brecha se ha disparado hasta los 43,5 puntos. Mientras Ibiza y Formentera han caído al 46,9%, Menorca alcanza actualmente el 90,4%, incluso ligeramente por encima del 89,8% registrado en 2024.

También es considerable la diferencia respecto a Mallorca, donde el catalán fue utilizado en el 65,5% de las pruebas. Dentro de esta isla, sin embargo, existen dos realidades muy diferentes, según explica el CES en su Memoria: en los centros de Palma el porcentaje cae hasta el 49,3%, una cifra mucho más próxima a la de las Pitiusas, mientras que en el resto de Mallorca alcanza el 84,7%.


Tendencia a la baja

El descenso no se limita a Ibiza y Formentera, aunque es allí donde resulta más acusado. En el conjunto de Baleares, el 65,9% de los exámenes de junio de 2025 se respondieron en catalán, 2,2 puntos menos que el 68,1% de 2024. Todo ello a pesar de que, durante décadas, las administraciones de las Islas han promovido políticas lingüísticas destinadas a fomentar el uso del catalán entre los residentes en el archipiélago, destinando a este fin un importante volumen de recursos públicos.


El propio CES constata en su memoria que se mantiene la tendencia descendente iniciada en 2018 y que el porcentaje de 2025 constituye el más bajo registrado hasta ahora en la serie autonómica. En 2014, por ejemplo, el catalán llegó a utilizarse en el 82,6% de los exámenes de las Islas, casi 17 puntos más que en 2025: «Estos resultados constatan la tendencia descendente que se inició en 2018 y que ha alcanzado el nivel más bajo hasta el momento, inferior, incluso, al de 2023, año en el que el 67,8% de los exámenes se respondió en catalán».


Recortes de Prensa  Página Inicial