Recortes de Prensa Sábado 24 Octubre 2026
Ucrania anuncia que el alto el fuego temporal en Oleshki, mediado por Melania Trump, empezará el 27 de octubre
La ciudad ucraniana situada en la ribera oriental del río Dniéper, enfrente de la capital provincial de Jersón, atraviesa desde hace meses una difícil situación humanitaria
LEÓPOLIS. la razon. 24 Octubre 2026
Ucrania expresa su preocupación por el destino de unos 6.000 residentes que permanecen atrapados por los combates y se enfrentan a una importante escasez de alimentos y de servicios básicos en la ciudad oriental de Oleshki, ocupada por Rusia, mientras que los intentos se prolongan para organizar una evacuación controlada
El alto el fuego temporal para permitir la evacuación de la localidad de Oleshki, que fue avanzado ayer por la oficina de la primera dama estadounidense, Melania Trump, comenzará el próximo 27 de octubre, anunciaron este sábado las autoridades ucranianas. "Como jefe del equipo negociador ucraniano, acabo de mantener una reunión online con Yana Lantrátova, la jefa del equipo negociador ruso. El fin de la reunión era abordar la misión humanitaria en Oleshki", informó el defensor del pueblo ucraniano, Dmitró Lubinets, en redes sociales.
"Informé a la parte rusa de que el alto el fuego entrará en vigor el 27 de octubre a las 03:00 AM, hora de Kiev (01:00 GMT). La comisionada rusa de Derechos Humanos confirmó que, por la parte rusa, el alto el fuego comenzará el 27 de octubre a las 04:00 AM hora de Moscú. Esto quiere decir que el alto el fuego comenzará al mismo tiempo", agregó.
Lubinets señaló que ha abordado con Lantrátova otras cuestiones relativas al acuerdo para permitir la evacuación de civiles y la entrada de ayuda humanitaria a la localidad sureña bajo ocupación rusa y que ha podido confirmar que los preparativos avanzan por el momento en línea con el acuerdo preliminar existente. La tregua humanitaria, que el propio papa León XIV había reclamado al presidente ruso, Vladimir Putin, fue anunciada el viernes por la oficina de la primera dama estadounidense, que supuestamente ayudó a mediar el acuerdo, aunque según esta fuente el inicio estaba previsto el próximo 29 de octubre.
Según la Casa Blanca, la primera dama "inició conversaciones con ambos países y, en su función oficial de Intermediaria Exclusiva, logró que las partes acordaran los objetivos, los procedimientos técnicos, el calendario, los procesos y las condiciones" del cese el fuego localizado. Oleshki, situada en la ribera oriental del río Dniéper enfrente de la capital provincial de Jersón, bajo control ucraniano, atraviesa desde hace meses una difícil situación humanitaria. Kiev acusa a los rusos de minar los terrenos alrededor de la ciudad, impidiendo a los civiles abandonarla o salir en busca de alimentos o medicinas.
Protesta de Mujeres Caballas en Madrid "por una Ceuta segura"
Las impulsoras de la marcha y ceutíes de la Península exigirán mañana soluciones y medios para la frontera
Andrés Bartolomé. la razon. 24 Octubre 2026
Madrid acogerá este domingo una manifestación impulsada por el colectivo Mujeres Caballas de Ceuta para reclamar medidas al Gobierno por la situación que atraviesa la ciudad autónoma desde la entrada masiva de migrantes procedentes de Marruecos a finales de julio. El colectivo ha conseguido movilizar diez autocares y espera contar con el respaldo de los ceutíes que viven en otros puntos de la Península. El llamamiento es para conseguir "una Ceuta segura".
Las impulsoras de la marcha han explicado que la idea surgió ante la preocupación de un grupo de mujeres de la ciudad por la falta de medidas para que Ceuta pueda recuperar la normalidad. El movimiento aglutina a mujeres de diferentes sectores profesionales e ideologías de Ceuta, y se trata de una movilización totalmente abierta a la ciudadanía, sin distinción de género. Su «carácter pacífico y plural se sustenta en el respeto y en la convivencia entre las cuatro culturas que forman parte de la identidad ceutí», explica el grupo en un comunicado.
Las organizadoras han destacado la buena respuesta, no solo de los ciudadanos, sino también de empresas, comerciantes, establecimientos y particulares de la ciudad para facilitar el desplazamiento a Madrid. En principio, habían previsto 16 autobuses pero finalmente serán diez, ya que muchos ciudadanos han optado por trasladarse en su vehículo personal o en otros medios de transporte desde provincias como Sevilla o Granada. La iniciativa también cuenta con el respaldo de las casas regionales de Ceuta en Andalucía y Barcelona, que han organizado sus propios desplazamientos. También se contará con la presencia de la comunidad hindú de Madrid y de otros puntos de España. El viaje comenzará esta noche, cuando los autobuses partirán desde el puerto de Algeciras (Cádiz) hacia la capital a las 23:00 horas. La concentración está prevista entre las 10:30 y las 11:30 horas del domingo, iniciándose la marcha desde la Glorieta de Carlos V, en Atocha, para continuar por el Paseo del Prado, Neptuno y la carrera de San Jerónimo hasta las inmediaciones del Congreso de los Diputados, donde finalizará.
A las puertas del Congreso se dará lectura de un comunicado que recogerá las reivindicaciones del colectivo: el refuerzo de la seguridad y de los medios de control fronterizo; una respuesta efectiva a la presión migratoria; la aprobación urgente de medidas extraordinarias para Ceuta, la modificación urgente de la legislación de extranjería; una mayor presencia del Estado en Ceuta, el refuerzo de los servicios públicos y la adopción de medidas que garanticen la convivencia y el bienestar de la población, como la activación de los mecanismos jurídicos europeos para el retorno de las más de 10.000 personas que siguen en la ciudad autónoma. La organización solicita compromisos concretos y plazos. Asimismo, subraya la importancia estratégica de Ceuta como ciudad española y frontera exterior de la Unión Europea, cuya realidad requiere atención y responsabilidad compartida de las instituciones nacionales y europeas.
La lectura del manifiesto dará por concluida la movilización, en la que prevalecerán los colores blanco y negro de la bandera de Ceuta.
Mujeres Caballas nos convocan este domingo en defensa de Ceuta y de toda España
Mujeres Caballas nos convocan este domingo en defensa de Ceuta y de toda España
Amalio de Marichalar. la razon
Este próximo domingo los españoles de bien, de cualquier pensamiento, nos manifestamos en Madrid siguiendo la llamada de Mujeres Caballas, que heroicamente nos convocan de nuevo en defensa de los ceutíes.
Heroico es su día a día, resistiendo, y heroico es su esfuerzo titánico para organizar una enorme manifestación esta vez en Madrid y encabezando a muchísimos ceutíes que van a cruzar el estrecho para desde Algeciras viajar toda la noche, dirección Madrid.
Las mujeres ceutíes, las Mujeres Caballas, nos enseñan la dignidad más loable, y más noble, esa que nos envuelve a todos los españoles en esta hora de España para el compromiso que todos hemos de tener con nuestra nación.
España ha sido invadida a través de Ceuta el 30 y 31 de julio y ha sido invadida así mismo Europa. El presidente del Gobierno conoció bien muchos días antes la invasión, la permitió el 30 y 31 de julio y la consiente durante estos tres meses de una manera ignominiosa.
Los ceutíes han sido invadidos y una cabeza de puente de 15.000 personas se ha establecido en la ciudad. Los ceutíes secuestrados y asediados en su seguridad, en su tranquilidad familiar y la de sus hijos, secuestrados y asediados en su seguridad sanitaria, en su trabajo diario y progreso económico, secuestrados y asediados en su descanso y su equilibrio emocional, secuestrados y asediados en su libertad y en los imprescindibles derechos y valores democráticos más básicos.
Un presidente de Gobierno que no solo conocía, sino que propició y facilitó una invasión a su nación y se fue de vacaciones… y ahora, durante tres meses la consiente. Imposible calificar con palabras… la alta traición queda chica…
Por ello, Mujeres Caballas nos convoca a todo el resto de españoles este domingo 25, en Atocha a las 11:30 horas.
Sus convicciones, su honesta iniciativa, su dignidad más admirable se unen para lograr que todos los españoles nos unamos en la defensa cerrada y a ultranza de nuestra unidad, de nuestras fronteras, de nuestro estado de derecho, de nuestra libertad y de nuestra democracia.
Las mujeres caballas son ejemplares, son la viva representación del pueblo español. Aparcan cualquier ideología propia y se separan de cualquier postura política. Nos enseñan lo esencial, lo trascendente, lo más importante, que es la lucha por unos valores esenciales… Aquellos que nos unen, aquellos que anteponen una convivencia en paz y respeto, que anteponen el bien común, nos enseñan los valores de una nación, de su legitimidad histórica y jurídica, de su unidad, del máximo respeto a la igualdad de todos, por supuesto, de la defensa de nuestras fronteras, de la defensa del Estado de derecho, de la ley, de la justicia. Nos enseñan que todo ello nos corresponde a todos los españoles por igual.
La situación en Ceuta es exactamente todo lo contrario a lo que como españoles tienen derecho y están recibiendo un ataque frontal del propio Gobierno de la nación, por acción, por omisión, por negligencia, por dejación de responsabilidad, por traición, y ello es de todo punto inaceptable, y es criminal. Es inasumible un segundo más esta invasión a España y que el Gobierno lo admita. La denuncia absoluta y constante a este Gobierno ha de ser clamor general y su sentencia condenatoria definitiva. Las mujeres caballas nos conducen este 25 de octubre en la manifestación que organizan en Madrid a recuperar la dignidad y la libertad de Ceuta, a rechazar contundentemente la invasión, tornar de inmediato sin más excusas a la situación anterior y a volver definitivamente todos los españoles a la tranquilidad, a nuestro abrazo, a nuestra seguridad, a nuestra libertad y a nuestra democracia.
Hay que ser cruel con los kukas inmundos
Hughes. gaceta. 24 Octubre 2026
Tan poco tiene que ofrecer el PSOE a la realidad española que esperaba la llegada de Milei más que la propia derecha. Tenían la posibilidad de montar otro de sus numeritos. Milei abría las informaciones de los medios de izquierda y también de la derecha duopólica, que después de años reduciendo la política española a que Sánchez es un corrupto, un psicópata y un autócrata afeó que lo dijera Milei.
El PSOE tenía montada su campaña y algún efecto tuvo entre los suyos, porque a las horas salió un actor, Carlos Iglesias, el de las ñapas, al borde de las lágrimas, como si se le hubiera muerto el perro, pidiendo en un vídeo (a todos los españoles) que Milei no volviera a pisar jamás territorio español.
Pero tuvo que venir Milei de la Argentina para decirle a los de La Sexta y la SER que son intelectualmente nulos, cuando no unos idiotas políticos. Una evidencia que nos callamos. Aquí los niños juegan donde los mayores, juegan y mandan, y pocas veces se les dice lo que son.
A Milei se le empieza a coger simpatía también por la inquina que despierta entre tanta gente: comunistas, economistas del déficit, antisemitas obsesionados, social justice warriors católicos, centristas, terceristas, y sobre todo, los exquisitos de uno u otro signo que no aceptan su estridente vulgaridad.
Con las reservas que pueda despertar su desenfrenado liberalismo, es un político que respeta las leyes del mercado, o sea, que asume una racionalidad económica. Su libertarismo parte de realidades numéricas, se constata y contrasta con datos, y realiza proyecciones sobre comportamientos sociales acreditados. Al hacerlo, traslada mensajes de responsabilidad y sacrificio. Esto puede no ser perfecto, pero está a años luz del socialismo ambiental.
Entre los socialistas y los formistas, los de las formas, Milei pasa por España como si fuera un sátrapa oriental. Genera escándalo su hablar desaforado, su histrionismo cercano a esa zona de la hilaridad que lleva conducirse a uno mismo como personaje. «Sí, soy cruel con los kukas inmundos», dijo una vez (los kukas son los kirchneristas). No es un príncipe del decorum; traduce a Trump al español, algo que nuestro temperamento no puede entender. Claro que a estas alturas, tampoco es que nuestro temperamento merezca mucho crédito.
*************
La política del pasamontañas
Diego Buenosvinos. OKDIARIO. 24 Octubre 2026
Hay una estampa que debería inquietar a cualquier demócrata español: una plaza pública, un cordón de policías, un grupo de jóvenes con el rostro cubierto por pasamontañas y pañuelos varios y, al otro lado, un partido político que pretende celebrar un mitin. Los encapuchados gritan contra el fascismo. Algunos arrojan objetos a los agentes. La policía carga. Las calles se convierten en un escenario de confrontación -permitida por delegaciones del Gobierno- y la política, que debería dirimirse mediante la palabra y el voto, amenaza con regresar al lenguaje primitivo de la pedrada.
No es una escena imaginaria. El 21 de octubre de 2026, la visita de Santiago Abascal a A Coruña terminó en disturbios en la plaza de María Pita. Numerosos manifestantes acudieron con el rostro cubierto; se lanzaron objetos contra el dispositivo policial y hubo detenidos, agentes lesionados y manifestantes heridos. A ese encuentro han llegado otros estos días con el mismo resultado por toda la geografía española.
No hace falta comulgar con Vox, ni compartir una sola de sus propuestas, para comprender la gravedad del asunto. La libertad de reunión no es una prerrogativa reservada a quienes piensan como nosotros. Es precisamente el derecho que debemos defender cuando habla alguien a quien incluso no votaríamos. Porque lo peor no es Vox, que no ha hecho nada fuera de la Constitución; es que hemos tenido que aguantar en el Parlamento a los herederos de ETA, Bildu. Y no ha pasado nada; aunque sangraran nuestras entrañas, hemos callado.
Y aquí empieza el problema español: cuando determinados grupos se arrogan la facultad de decidir quién puede ocupar una plaza, qué ideas merecen ser pronunciadas y qué ciudadanos deben ser expulsados del espacio público, esos grupos autodenominados antifascistas corren el riesgo de convertirse en una coartada para ejercer una forma de intimidación política.
Y es que, en España, hemos terminado por convertir la palabra fascista en un comodín de la discusión política. Se pronuncia con la ligereza con que se arroja una colilla a la acera: contra el adversario, contra el discrepante, contra quien defiende una idea incómoda o, simplemente, contra quien se encuentra en la acera ideológica equivocada o eso pensamos.
El historiador Robert O. Paxton, uno de los grandes estudiosos del fascismo, no lo reduce a una estética, a una bandera o a un insulto. Lo analiza como un fenómeno político que combina nacionalismo excluyente, movilización de masas, culto a la unidad, legitimación de la violencia y abandono progresivo de las restricciones democráticas.
Pero vamos al pasamontañas; tiene, sin dudas, una ventaja política extraordinaria. Permite que el rostro desaparezca mientras la consigna adquiere una falsa majestad colectiva. Nadie es del todo responsable cuando todos se ocultan detrás de la multitud. La mano que arroja una piedra se diluye entre cien manos; el individuo desaparece y queda el grupo, esa criatura sin cara a la que tantos cobardes confían sus pequeñas ambiciones de héroe mediocre.
No toda persona que cubre su rostro en una manifestación lo hace por cobardía; puede haber motivos legítimos de privacidad o seguridad. Pero cuando el anonimato acompaña a la agresión organizada, cuando los encapuchados avanzan contra un cordón policial y convierten el mobiliario urbano en proyectiles, la máscara deja de ser un simple accesorio y se convierte en un problema de responsabilidad.
El problema de fondo es otro: la tentación de convertir la calle en un tribunal político sin jueces, sin garantías y sin apelación. Una suerte de jurisdicción improvisada en la que el acusado es quien piensa diferente; la sentencia consiste en impedirle hablar y la ejecución corre a cargo de quienes se han nombrado a sí mismos guardianes de la pureza ideológica.
Y la última reflexión. En política, el silencio puede significar prudencia, indiferencia, cálculo o simple ausencia de declaraciones. Pero cuando se producen episodios graves de violencia callejera, la ciudadanía tiene derecho a exigir a sus gobernantes una posición pública inequívoca en este caso del Gobierno.
Pedro Sánchez, como presidente del Gobierno, tiene una responsabilidad institucional que trasciende las conveniencias de partido. Lo mismo sucede con el ministro del Interior, Grande Marlaka, los responsables territoriales y los dirigentes de todas las formaciones parlamentarias. Una democracia no puede funcionar con un código moral para los adversarios y otro para los aliados. Pedro Sánchez, por mucho que lo quieran encapsular sus defensores, es el peor presidente de la democracia.
Hannah Arendt dedicó buena parte de su obra a estudiar el totalitarismo y la fragilidad del mundo político compartido. Su pensamiento invita a desconfiar de las explicaciones que reducen toda la realidad a una lucha absoluta entre el bien y el mal. Cuando desaparece la pluralidad y el adversario deja de ser un interlocutor para convertirse en una amenaza que debe ser eliminada de la vida pública, la convivencia entra en una zona peligrosa.
La izquierda y
la 'kale borroka' electoral
EDITORIAL.
libertad digital.
24 Octubre 2026
No es que el Gobierno no haga nada por evitar los episodios de violencia cada vez más frecuentes, sino que mantiene un discurso que los justifica y alienta.
La izquierda pretende generar un ambiente irrespirable y violento, un clima de tensión, un estado de crispación. Se trata de trasladar las soflamas y amenazas proferidas en las instituciones a la calle, de sacar a pasear a las milicias autoproclamadas "antifascistas" para amedrentar a todo aquel que no comulgue con sus principios y para apropiarse del espacio público.
Si los discursos de odio que ha normalizado la izquierda partieran del PP y Vox, ya se habría instado a su ilegalización. Pero las siglas bajo la marca Frente Amplio, el PSOE y los partidos separatistas de Cataluña, el País Vasco y Galicia tienen barra libre para apelar al más puro matonismo guerracivilista con la delirante excusa de que hay que parar a la ultraderecha y frenar el fascismo. Tienen barra libre y sobrada experiencia, además. Conviene aclarar que para estos estajanovistas del odio la ultraderecha es el PP y el fascismo, Vox. Es decir, dos partidos democráticos y escrupulosamente constitucionales, respetuosos con la ley y sin antecedentes violentos. No se puede decir lo mismo del PSOE, de Bildu o de ERC, por ejemplo.
El señalamiento constante, las amenazas nada veladas, las indecentes campañas de los medios del Gobierno y la indisimulada apología y justificación de la violencia son las herramientas de la izquierda para retener el poder, apalancarse en Moncloa y consumar la conversión de España en una mezcla de Venezuela bolivariana y protectorado marroquí.
No es de recibo que se permitan protestas violentas porque Santiago Abascal ha dado un mitin en La Coruña. No es de recibo que se permitan los escraches y el acoso contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Es indecente que el Gobierno no condene esa violencia. Y aún más grave que los delegados del Gobierno miren para otro lado cuando no fomentan ellos mismos las protestas y las críticas contra las actuaciones policiales.
Quieren que España sufra los estallidos de violencia de Francia e Italia, quieren que ardan las calles y, una vez provocado el incendio, canalizar esa fuerza descontrolada no sólo contra los partidos de derechas, sino también contra los ciudadanos que aspiran a un Gobierno que no viva de la corrupción, del saqueo de los fondos públicos, del expolio fiscal, de la colonización de las instituciones y de la crispación y del enfrentamiento social.
No es que el Ejecutivo de Pedro Sánchez no haga nada por evitar los episodios de violencia cada vez más frecuentes, sino que mantiene y difunde un discurso que justifica y alienta esos estallidos, que se saca de la manga el comodín de los sindicatos para calentar el ambiente y que pretende imputar a la oposición el problema de la vivienda, el descontento por la inflación, por la inmigración sin control y por la inseguridad, entre otros muchos asuntos, obviando descaradamente el detalle de que Sánchez lleva en la Moncloa desde 2018.
La justificación de la violencia callejera de Más Madrid y el BNG es tan intolerable que debería comportar una condena generalizada, pero como esa violencia se dirige claramente contra el PP y Vox, lejos de ser censurada, es aplaudida por el Gobierno y jaleada por sus extensiones mediáticas. Frente a ese clima hostil, frente a las amenazas, frente al riesgo físico, es necesaria una movilización sin precedentes y una vigilancia también sin precedentes para impedir las trampas y los pucherazos y para desalojar del poder a un Gobierno corrupto, sostenido por partidos que han rebasado ya todas las líneas rojas, entre ellas la de fomentar la kale borroka o, dicho en español, el terrorismo callejero.
El terrorismo
no ha desaparecido, ha mutado
Fernando
de Rosa. esdiario.
24 Octubre 2026
Esta semana la Guardia Civil ha vuelto a detener a jóvenes en el País Vasco por delitos de terrorismo. No en los años 80. Ahora. En 2026. Jóvenes que no vivieron los años de plomo, pero que han crecido en el caldo de cultivo perfecto: pueblos donde se sigue homenajeando a etarras, calles donde se cuelgan pancartas de presos, fiestas donde el "ongi etorri" a un asesino en serie es el acto central, y un partido, Bildu, que los mete en sus listas electorales y los convierte en concejales, en junteros, en referentes.
Mientras tanto, el PSOE de Pedro Sánchez no solo lo permite. Lo blanquea. Lo necesita. Lo terrible es que Sánchez ha gobernado gracias a los votos de Bildu, que en ningún momento ha condenado el terrorismo, muy al contrario, le ha hecho pagar al gobierno su apoyo a cambio de la liberación de decenas de terroristas condenados por delitos de sangre. No hay mejor retrato de la España de Sánchez, la realidad es que el terrorismo no ha desaparecido, ha mutado
Las detenciones de estos jóvenes por enaltecimiento, por kale borroka, por pertenencia a organizaciones satélite del entorno abertzale radical, demuestran lo que muchos en Euskadi llevan años denunciando y que en Madrid se niegan a escuchar: ETA fue derrotada policialmente, pero su relato, su justificación y su infraestructura social siguen vivas.
Siguen vivas porque nadie las ha desmantelado. Porque se ha permitido que en cada pueblo haya un cartel de "presoak kalera", que cada vez que un etarra con 20 muertos sale de la cárcel tenga recibimiento con txupinazo, música y niños. Porque se ha normalizado el homenaje al verdugo delante de la casa de la víctima. ¿De verdad alguien se sorprende de que haya jóvenes que quieran imitar a sus "héroes" si sus "héroes" son concejales de Bildu?
El Gobierno Vasco, con el PNV y el PSE ha estado mirando hacia otro lado, ha sido cómplice por omisión. Ha permitido cientos de actos de homenaje a etarras. Ha subvencionado con dinero público a asociaciones del entorno. Y ha puesto en marcha una política de acercamientos y terceros grados que han puesto a asesinos en semilibertad en tiempo récord. Etarras con más de 20 asesinatos que salen a la calle a los pocos años, que son recibidos como gudaris y que al día siguiente dan charlas. Esa es la pedagogía de la impunidad.
En localidades como Mondragón, en pueblos de Guipúzcoa y Navarra, Bildu ha puesto de número uno a condenados por ETA. Y el mensaje para los jóvenes detenidos esta semana es clarísimo: si aprietas, si estás en la órbita, tienes premio. Tendrás homenaje y tendrás acta.
¿Y qué hace el PSOE ante esto? Nada. Peor que nada: lo blanquea. Pedro Sánchez llegó a La Moncloa prometiendo que no pactaría con Bildu. Hoy gobierna España gracias a Bildu. Hoy la reforma laboral, la ley de vivienda, la moción de censura en Pamplona para quitar a UPN y dar la alcaldía a Bildu... todo lleva la firma de Otegi.
Sánchez ha convertido a Bildu, el partido que no condena el terrorismo de ETA, que llama presos políticos a los etarras, que se niega a llamar a ETA banda terrorista, en su socio preferente. Y el blanqueo es diario y sistemático.
Cuando Bildu lleva etarras en sus listas, el PSOE dice que es "la normalización". Cuando Bildu homenajea a etarras, el PSOE dice que es "libertad de expresión". Cuando el Gobierno Vasco excarcela a etarras con informes a medida, el PSOE calla. Cuando Bildu vota a favor de Sánchez en Madrid, Sánchez le regala la alcaldía de Pamplona.
El PSOE ha pasado de decir "con Bildu no" a decir "Bildu es imprescindible para la convivencia". Es la mayor operación de blanqueo de la historia de la democracia. Han convertido a los herederos políticos de ETA en defensores de la democracia.
Y lo hacen mientras las víctimas tienen que ver cómo el etarra que mató a su padre es homenajeado en su pueblo y cómo el partido que lo homenajea es el que sostiene al presidente del Gobierno.
¿Alguien ha escuchado a Pedro Sánchez condenar un ongi etorri? ¿Alguien ha escuchado al portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, pedir a Bildu que retire a los etarras de sus listas? Nunca. Porque no pueden. Porque si condena a Bildu, se le cae el Gobierno.
El resultado de este blanqueo es doble. Primero, humillación a las víctimas. Las víctimas del terrorismo ven cómo el Gobierno que debería defender su memoria pacta con quienes justifican a sus asesinos. Ven cómo terroristas que no se han arrepentido ni han pedido perdón salen en libertad gracias a la política penitenciaria que el PSOE ha cedido al PNV y a Bildu. Ven cómo sus verdugos son concejales.
Segundo, cantera para el futuro. Los jóvenes detenidos esta semana no son una anomalía. Son el producto lógico de un sistema que les dice que ETA "tuvo razones", que los presos son "presos políticos", que el homenaje al etarra es cultura popular y que, si sigues esa senda, acabarás en una lista electoral con sueldo público.
Si no se corta de raíz el homenaje a etarras, si no se ilegaliza la exaltación del terrorismo, si no se prohíbe que condenados por terrorismo se presenten a elecciones, si no se rompe el pacto con Bildu, habrá más detenciones. Y no serán solo por enaltecimiento. La democracia no puede permitirse que un partido que lleva terroristas en sus listas sea el que decida quién es el presidente del Gobierno de España.
Sánchez pasará. Pero el daño que ha hecho blanqueando a Bildu y normalizando que etarras sean homenajeados y excarcelados quedará durante décadas. Y estos jóvenes detenidos son solo el primer aviso. Por eso es necesario una ley que condene expresamente estos actos y que sancione con penas de prisión todo acto de humillación a las víctimas. Es la única manera de cortar definitivamente la cabeza de la serpiente que aún se mueve por las calles del País Vasco y Navarra.
******************* Sección "bilingüe" ***********************
Recortes de Prensa Página Inicial