Recortes de Prensa Lunes 26 Octubre 2026
Ukrainian forces repel 36 Russian attacks in Pokrovsk sector as 177 clashes reported on front line over past day
https://www.ukrinform.net. 26 Octubre 2026
A total of 177 combat engagements between Ukraine’s Defense Forces and Russian troops were recorded on the front line on October 25, with the Pokrovsk sector remaining the hottest.
According to Ukrinform, this was reported by the General Staff of the Armed Forces of Ukraine in a Facebook post on the battlefield situation as of 08:00 on Monday, October 26.
Yesterday, Russian aircraft carried out 64 airstrikes, dropping 224 guided aerial bombs. In addition, Russian forces deployed 9,296 kamikaze drones and shelled settlements and Ukrainian military positions 2,451 times.
Artillery strikes in the Sumy region hit the settlements of Mala Korchakivka, Tovstodubove, Sopych, Korenok, Luzhky, Studenok, Pysarivka, Potapivka, and Nova Sich. In the Chernihiv region, Kliusy, Kamin, and Mykolaivka came under fire. Airstrikes also targeted areas near Ivolzhanske, Hnylytsia, Pustohorod, and Luzhky in the Sumy region.
Over the past 24 hours, Ukraine’s aviation, missile forces and artillery struck one cluster of Russian personnel, an artillery system and an unmanned aerial vehicle command post.
In the Northern Slobozhanshchyna sector, Russian forces attacked three times near Bachivsk, Boiaro-Lezhachi, and Oleksiivka.
In the Southern Slobozhanshchyna sector, Ukrainian units repelled eight Russian attacks. Russian troops attempted to advance near Radkivka, Bochkovе, Okhrimivka, and Zakharivka.
In the Kupiansk sector, Russian forces conducted no assault operations over the past day.
Russian attempts to advance were thwarted in the Lyman sector, where Ukrainian defenders repelled eight attacks near Stepove, Zelena Dolyna, Kolodiazi, Stavky, Lyman, and Zarichne.
In the Sloviansk sector, Russian forces conducted no active offensive operations.
In the Kramatorsk sector, Ukrainian troops repelled one Russian attack near Malynivka.
In the Kostiantynivka sector, 12 Russian attacks were recorded. Russian forces conducted assault operations near Raiske, Mykolaipillia, Dovha Balka, Kostiantynivka, Oleksiievo-Druzhkivka, and Novoselivka.
In the Pokrovsk sector, Ukrainian defenders repelled 36 attacks. Russian troops attacked near Serhiivka and Molodetske and launched assaults toward Nadiia, Novopavlivka, Sofiivka, Vilne, Kucheriv Yar, Hannivka, Novyi Donbas, Chernihivka, Krasnopodillia, and Hulivе.
In the Huliaipole sector, Ukrainian forces repelled 13 Russian attacks near Uspenske, Rizdvianka, Dolynka, Hirke, and Yehorivka.
In the Orikhiv and Dnipro River sectors, Russian forces conducted no active operations over the past day.
In the Volyn and Polissia sectors, the situation remained largely unchanged. No signs of Russian forces forming offensive groupings were detected.
As Ukrinform reported, Russia’s total combat personnel losses since the start of its full-scale invasion of Ukraine on February 24, 2022, through October 26, 2026, are estimated at approximately 1,580,440, including 1,990 over the past day.
Ukrainian forces destroy Russian radar systems, command post and personnel
https://www.ukrinform.net. 26 Octubre 2026
On October 24 and during the night of October 25, units of the Defense Forces struck Russian Federation army radar stations, a command post of the occupying forces, a command and observation post, as well as enemy troop concentrations.
According to Ukrinform, the General Staff of the Armed Forces of Ukraine reported this on Facebook.
According to the General Staff, the Russian army’s radar stations were struck in the areas of the settlements of Gostishchevo and Kurganne in the Belgorod Oblast of the Russian Federation.
“Striking the radar stations creates gaps in the enemy’s radar coverage and expands the capabilities of the Ukrainian Defense Forces to deploy unmanned systems at all levels,” the statement reads.
The General Staff also confirmed the destruction of a command post for an occupying unit near the town of Tarasivka in the Zaporizhzhia region and a command and observation post near Hola Prystan in the Kherson region.
“This disrupts the Russian aggressor’s command and control of its troops and complicates the coordination of its units on the battlefield,” the General Staff noted.
There are also reports of strikes on enemy troop concentrations near the towns of Mykolaivka and Novoukrainka in the Donetsk region, as well as in the areas of Berdiansk, Okhrimivka, and Tarasivka in the Zaporizhzhia region.
“Operations against key enemy military targets will continue until Russia’s armed aggression against Ukraine comes to a complete end,” the General Staff stated.
As previously reported, on October 23 and during the night of October 24, the Ukrainian Defense Forces carried out strikes on key targets within Russian territory. It has been confirmed that the main production building of JSC “Proton-Elektrotex” in Orel, the “Tolyattikauchuk” plant in Tolyatti, and an aircraft at the Yeysk airfield were destroyed.
Más de 30.000 personas protestan contra la invasión junto a Mujeres Caballas en Madrid: "Ceuta no se vende"
Yésica Sánchez. libertad digital. 26 Octubre 2026
"¿Dónde están nuestros derechos?", se preguntan los ceutíes. "Hemos venido hasta Madrid para reclamar seguridad, libertad y futuro para Ceuta".Las Mujeres Caballas llenan Madrid en una gran manifestación para que España no olvide a Ceuta
"Ceuta no se vende, Ceuta se defiende", rezaba la pancarta con la que el movimiento cívico Mujeres Caballas —formado fundamentalmente por madres de familia— se ha plantado este domingo en Madrid para pedir al Gobierno que acometa medidas urgentes que pongan fin a la invasión de ilegales que padecen desde finales de julio.
Decenas de miles de personas —alrededor de 30.000, según la Delegación del Gobierno—, llegadas de la ciudad autónoma pero también de otros muchos puntos del país, se han unido a la protesta. El seguimiento masivo de la manifestación ha sorprendido incluso a las propias convocantes. "No esperábamos tanto", confesaba a Libertad Digital la portavoz de Mujeres Caballas, Maxi Lacasa.
Desde una hora antes del inicio de la marcha, la magnitud de la concentración de personas que había en el punto de salida —la plaza del Emperador Carlos V, popularmente conocida como la glorieta de Atocha— obligó a la Policía Nacional a adelantar la cabecera unos 25 metros en varias ocasiones, para despejar los alrededores y que los manifestantes cupiesen en la zona delimitada.
Por tanto, la pancarta había avanzado cerca de 100 metros del recorrido cuando —a las 11:30 horas— comenzó oficialmente la manifestación. Tras ella, se manifestaron fundamentalmente los caballas desplazados hasta Madrid. Mientras que miles de madrileños y manifestantes de toda España se agolpaban en los laterales para expresarles su apoyo a lo largo del trayecto.
Los vítores de los ceutíes —al grito de "Un caballa nunca se rinde", "Yo soy español, español, español" o "¿Dónde están nuestros derechos, nuestros derechos dónde están?"— se fundían con los de manifestantes de otras partes del país que les recordaban que "Ceuta es España" y "No estáis solos".
Caras conocidas entre los manifestantes
Entre ellos, caras conocidas como la exdirigente del PP Esperanza Aguirre. "Tenemos que apoyar a los ceutíes y a su presidente, Juan Jesús Vivas, que es un patriota. Pedro Sánchez les ha dejado tirados", ha aseverado en declaraciones a Libertad Digital.
"Venimos a reivindicar que el Gobierno saque un Real Decreto para expulsar del territorio español a todas estas personas que están ilegalmente", ha señalado a este periódico el diputado del PSOE Melchor León.
Pero si alguien ha tenido un papel importante en la protesta ha sido el propio Juan Jesús Vivas, al que los asistentes han aclamado continuamente al grito de "presidente, presidente", que —ha asegurado— vuelve a Ceuta "con las pilas cargadas para seguir luchando".
El manifiesto de Mujeres Caballas
"Ninguna madre debería tener que elegir entre dar libertad a sus hijos o sentirse segura. Me duele decirles que no pueden salir a jugar porque tengo miedo. Quiero protegerlos, pero también quiero verlos crecer libres. Y necesito una ciudad donde ambas cosas sean posibles. Me niego a autoimponerme un toque de queda". Así arrancaba el manifiesto de Mujeres Caballas.
Un texto leído desde las entrañas por varias de las impulsoras del movimiento, que en varias ocasiones no han podido reprimir las lágrimas al relatar algunas de las vivencias que han compartido desde el escenario o algunas de las situaciones derivadas de la invasión, como el colapso del sistema sanitario, el miedo de las personas mayores, la preocupación por las agresiones sexuales y las reyertas callejeras, o el agotamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
"Después de tres meses, hemos venido hasta Madrid para reclamar seguridad, libertad y futuro para Ceuta", aseveraba Maxi Lacasa durante su intervención. "No basta con afirmar que Ceuta es España. Hay que ejercer las responsabilidades que esa afirmación implica", añadía. Entre otras cosas, ha recordado, es necesario que el Gobierno implemente medidas "para hacer efectivos los retornos a Marruecos de las personas en situación irregular".
Unas palabras que arrancaban los aplausos y vítores de los asistentes, que coreaban "invasión, invasión" al unísono. "Exigimos actuaciones inmediatas para recuperar la tan ansiada normalidad que la ciudadanía de Ceuta viene reclamando desde hace tres meses, tiempo en el que se ha visto alterada nuestra vida, la de nuestros mayores y niños, nuestra seguridad, nuestra sanidad, nuestra economía, nuestro descanso, nuestro equilibrio emocional y psicológico, y nuestra libertad", sentenciaba la portavoz de Mujeres Caballas.
Jaque a Pedro Sánchez: el Supremo le investigará por “alta traición” en plena campaña
David Lozano. esdiario. 26 Octubre 2026
El calendario no podía ser más delicado para Pedro Sánchez. Con las elecciones generales del 29 de noviembre en el horizonte y la campaña electoral a punto de arrancar, el Instituto de Política Social (IPSE) ha anunciado la presentación de una querella contra el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la secretaria de Estado de Seguridad, Ana María Calvo Sastre, por presuntos delitos de alta traición y prevaricación por lo ocurrido durante la invasión a Ceuta.
El IPSE anuncia la presentación de la querella el próximo 10 de noviembre, a las 11:30 horas, en el Tribunal Supremo. Es decir, apenas tres días antes de que comience oficialmente la campaña electoral para los comicios del 29N, el viernes 13 de noviembre. La proximidad de ambas fechas convierte el anuncio en un movimiento de indudable trascendencia política, para recuperar Ceuta en el centro de la precampaña.
Un cartel identifica expresamente a Marlaska y a Calvo Sastre como destinatarios de la acción judicial y atribuye a la querella la denuncia de presuntos delitos de "alta traición y prevaricación". Intervendrán en la presentación de la denuncia María Juher i Layret, letrada de la organización; Pablo Hertfelder García-Conde, su presidente; Álvaro de Marichalar y Sáenz de Tejada, portavoz; y Consuelo Miquel Cortés, vicepresidenta.
La operación es de máxima gravedad para Sánchez: el Supremo se convierte en el escenario elegido para una iniciativa que puede colocar al Ejecutivo ante preguntas incómodas justo cuando los partidos se preparan para pedir el voto a los españoles.
El Supremo, en el centro de la batalla
El principal interrogante es qué recorrido tendrá la iniciativa y cuáles son los hechos concretos que el IPSE pretende poner en conocimiento de la Justicia. Pero lo cierto es que parece que el Supremo ya le tiene cogida la 'matrícula' al Ejecutivo de Pedro Sánchez.
Ocurra lo que ocurra con la denuncia contra Marlaska y su secretaria de Estado, el movimiento del IPSE abre, en cualquier caso, un nuevo foco de atención sobre el Ministerio del Interior y la cúpula de Seguridad del Estado. La coincidencia con la campaña plantea un escenario especialmente incómodo para el Gobierno, sobre todo si tenemos en cuenta que la investigación, a cargo de la jueza María Tardón en la Audiencia Nacional, por lo ocurrido en julio en Ceuta continua abierta y cada vez pinta peor para Pedro Sánchez.
El 10 de noviembre puede convertirse en una jornada negra para el Ejecutivo, a solo tres días del arranque de la campaña y a diecinueve de que los españoles acudan a las urnas. El alcance definitivo de ese golpe dependerá, sin embargo, del contenido de la querella y de las decisiones que adopte el Supremo. El primer paso sería que admitiese a trámite esa denuncia del Instituto de Política Social. Es otro frente judicial contra el Gobierno.
Pedro el
'pathocrata'
Santiago
Navajas. libertad digital. 26
Octubre 2026
El 12 de junio de 2018 Pedro Sánchez preguntaba retóricamente a Máximo Huerta, que había ido a presentar su dimisión tras solo una semana de ministro: "Todos acabamos mal. ¿De mi qué dirán? ¿Qué dirá de mí la historia?". Una posible respuesta es que la historia lo etiquete como Pedro el pathocrata siguiendo el modelo de Andrzej Łobaczewski para los psicópatas políticos. Łobaczewski fue un psicólogo social que tuvo la mala suerte de vivir, como sus coetáneos polacos, bajo los dos sistemas totalitarios del siglo XX, el nazismo y el comunismo. Sin embargo, conservó el coraje para resistirse a la maquinaria ideológica y pensar fríamente lo que estaba aconteciendo en su país. En su libro Political Ponerology planteó una teoría para entender cómo el mal a gran escala no se reduce a una ideología criminal o una burocracia genocida, sino que hay un componente psicológico al que denominó "ponerología", el estudio de la naturaleza del mal, del que se seguía el concepto de "pathocracia", un orden en el que una minoría con rasgos patológicos —especialmente psicopatía— adquiere un poder desproporcionado, normalizandose su conducta tóxica y convirtiendo las instituciones en instrumentos de dominio, vigilancia y castigo.
El proceso no suele empezar de golpe, sino que pasa por una serie de fases psicológico-políticas. Primero, una etapa "histeroide" en la que la sociedad pierde su capacidad crítica cuando unos "hechizadores" se sirven de máscaras ideológicas y terminología buenista —"progresistas", "lado correcto de la historia"— para infiltrarse en las instituciones. Durante la fase de disimulo, estos "hechizadores" fingen normalidad mientras operan con una lógica invertida a través de la manipulación emocional y el empleo de una doble lengua orwellliana. La mayoría no solo se adapta a esta conducta tóxica, sino que finalmente termina sometiéndose o siendo marginada. Las pathocracias como el fascismo nazi y el comunismo soviético terminaron en terror y totalitarismo. Para la pathocracia actual, entre el socialismo sanchista y el nacionalismo puigdemontiano, el mecanismo de intimidación y acoso es más gradual pero no menos insidioso. Sin duda, es más amable el totalitarismo de Un mundo feliz que el de 1984, pero no menos criminal.
España no es una pathocracia… aún. Sigue habiendo elecciones competitivas, prensa libre y crítica, oposición organizada, jueces que investigan y condenan a personas del entorno del poder, y posibilidad real de alternancia. No hay purgas sanguinarias, campos de reeducación ni control total de la información. Pero no será porque el sanchismo no ha puesto los cimientos de un sistema pervertido y las semillas de una distopía socialista en la que la disidencia sea un delito y la crítica, un pecado. El patrón de captura de las instituciones, presión sobre policías y jueces, así como normalización de las excepciones —sobre todo familiares— reproduce las fases tempranas del proceso descrito por Łobaczewski.
Ejemplos paradigmáticos: el CIS, la Fiscalía General, el Tribunal Constitucional, RTVE, el Banco de España… forman un patrón de instrumentalización. Por no hablar de esa particular familia de la Moncloa entre Kirchner y Ceaucescu, con Begoña Gómez interpretando a Lady Macbeth, David Sánchez, a Yago y los "titos" García Ortiz, Ábalos, Cerdán y Koldo cumpliendo diversas condenas mientras emulan a Edmund, Aaron y Shylock.
Que estos procesos judiciales y condenas existan demuestra que el sistema todavía no está completamente neutralizado, aunque la imposición del Tribunal Constitucional sanchista sobre el Tribunal Supremo —este sí independiente… todavía— apunta hacia el peor escenario posible, con todo el sistema judicial acosado al estilo de la jueza Beatriz Biedma, instructora del caso del hermanísimo, perseguida por la "trama Leire", las cloacas sanchistas. Por no hablar de la policía, véase el teniente coronel Antonio Balas y agentes de la UCO presionados por la cúpula político-policial mientras investigaban a altos cargos socialistas.
El control hoy en España no se ejerce principalmente mediante la prohibición explícita, sino a través de la conversión de la monarquía constitucional en una república bananera. De este modo, la amnistía se presenta como reconciliación, el control de organismos como pluralismo, y la caza del juez independiente o el policía profesional se justifica como lucha contra el "lawfare". Los lobos acusando a los mastines de brutalidad y a las ovejas, de fachas.
Łobaczewski advertía que las pathocracias no surgen de la nada, sino que aprovechan la pérdida de sentido crítico, la histeria moral y la tolerancia hacia perfiles que serían rechazados si no se hubieran normalizado. Hemos echado a Tejero y ETA por la puerta, pero se nos han colado Otegi y Puigdemont por la ventana. La pregunta que hemos de hacernos es si el sistema democrático y los españoles todavía conservan suficiente capacidad de resistencia y lucidez o si la normalización gradual del vicio apoyado en el crimen seguirá avanzando mientras se mantiene la apariencia de competencia y legitimidad. El 29 de noviembre de 2026 tendremos la respuesta sobre si todavía queda margen de regeneración en clave liberal o nos sumimos de cabeza en la degradación de Pedro el pathocrata.
El votante sectario socialista tiene más miedo a la derecha que a nada en esta vida
Antonio R. Naranjo. El Debate. 26 Octubre 2026
Sí, es un pucherazo con todas las letras
La demostración de que nadie cumplía los requisitos para nacionalizarse pone en entredicho todo el proceso electoral con Sánchez al frente
Que la Abogacía del Estado, en nombre del Gobierno de Sánchez, solo haya sido capaz de demostrar que el 0,3 % de las concesiones de nacionalidad con derecho a voto hasta ahora examinadas cumplían los requisitos legales para lograrla, de por sí laxos, es un escándalo de proporciones sísmicas que debería parar las rotativas y marcar toda la campaña electoral.
Alto, parémonos, no hablemos de nada más, ni siquiera de Zapatero o de la sentina del PSOE: estamos ante la prueba fehaciente de que Pedro Sánchez utilizó a los consulados españoles en el extranjero para hinchar el censo electoral y regalar derechos a forasteros sin ninguna vinculación con España ni contribución a ella que, sin embargo, de repente pueden decidir quién la gobierna y aspirar a la variada gama de subsidios y servicios que comporta ser español si te haces el vulnerable lo suficiente o lo eres de verdad.
Porque antes de que se comprobara que apenas un centenar de los más de 30.000 casos fiscalizados se atenían a la tramposa normativa colada en la Ley Electoral con una maniobra torticera, clandestina e ilegal de un cargo menor del Gobierno, hay que detenerse en la evidencia de que ese mismo control pudo hacerlo el Ministerio de Asuntos Exteriores y que no lo hizo.
No basta con excluir del censo a esos 166.000 españoles repentinos por mor de un regalo interesado de Sánchez, que parece aspirar a recrear un cuerpo de votantes sumisos ante la certeza de que los auténticos le desprecian: además hay que preguntarse por qué lo permitieron y buscar que paguen la factura penal y política que semejante abuso reclama.
Y algo más. Aunque quizá puedan salvarse todos los nacionalizados previos a la famosa instrucción de Sofía Puente, que por resumirlo permitía acceder al DNI a todo descendiente de un español salido entre los años 30 y 50 y en la práctica ha servido para que lo consiga cualquier foráneo con el desparpajo suficiente para inventarse un antepasado de Altamira sin que nadie haga el esfuerzo de exigirle prueba alguna; lo que ahora mismo está en entredicho son todas las nacionalidades concedidas por la propia ley de nietos.
Porque aunque en estos momentos no son motivo de tutela judicial, limitada a los casos afectados por la trampa firmada por la hermana de Óscar Puente pero ordenada sin duda por el propio Pedro Sánchez, deben serlo con la mayor urgencia.
Ahora les hemos pillado de milagro y gracias al tesón de Iustitia Europa, Vox o Hazte Oír, sí, ¿pero y el 1,3 millones de nacionalidades concedidas o en fase de tramitación? ¿Se fue igual de poco exigente en los requisitos y se tuvo la misma intención electoral con todos ellos desde el primer momento?
Dado que la nacionalidad ya se puede lograr en España desde hace décadas, con un proceso perfectamente definido para que todo aquel que de verdad la merezca pueda lograrla, ¿cómo no temer que todo el censo electoral de nacionalizados desde 2022 tenga las mismas taras detectadas ahora en una porción de ellos?
La mera sospecha ya es incompatible con la fiabilidad exigible en un Estado de derecho solvente. Y la certeza de que ya se ha adulterado una vez el censo extiende la duda al conjunto del proceso electoral, por mucho que se ofendan los mismos que perpetraron esta trampa y merecen sentarse en un banquillo por ello.
El voto CERA, el de los nuevos españoles y desde luego el tramitado por Correos, está ahora mismo en cuestión. Y solo un necio, un blando o un cómplice puede mirar para otro lado. Quien lo ha hecho una vez con unas pocos, suele estar dispuesto a hacerlo muchas más con muchos más. Y ése es el caso de Sánchez, que ya se estrenó en el PSOE con una urna de cartón, un biombo y Santos Cerdán y Koldo García metiendo votos de más en las primarias socialistas. Qué no estará dispuesto a hacer ahora, si no lo ha hecho ya.
La derecha asustadita
Manuel Marín. Vozpópuli. 26 Octubre 2026
Era lo previsible. Bueno, no. Era lo seguro. Ha llegado la violencia a la calle, nada nuevo bajo el sol. La extrema izquierda antisistema que usa las libertades que les brinda la democracia para destruir la democracia. Ya lo avanzó Pedro Sánchez hace pocos días. De una manera… o de otra. Gobernar sin Parlamento. Usurpar las funciones de los jueces. Vivir sin presupuestos. Impedir la alternancia. Y ahí están ya lanzados a destruir, a asolar, a desguazar las calles. Los antifascistas más fascistas de la historia reciente de España con todas sus contradicciones, con su afán de demolerlo todo. Ya que no todos pueden ser ricos, que todos seamos pobres, con una lona y una tienda de campaña. Y a votar. Este es el contexto de una izquierda a la desesperada… y de una derecha sociológica, ciudadana, votante, que como siempre empieza a estar asustadita. Esa derecha de clase media, esa derecha de buenos restaurantes, de fines de semana en Berlín y de élites acomodadas en confortables adosados o en chalés… Es inevitable que siempre esté dando vueltas a la cabeza cómo le comerán esta vez la tostada. Siempre en modo víctima, en régimen de inferioridad.
Odian a Sánchez y lo que representa. Su chulería, su mentira, su falso aplomo y su desprecio por la democracia. Pero a la vez se dejan embaucar. Lo ven peligroso y saben que es capaz de cualquier cosa para reasegurarse el poder. Se dejan iluminar por su psique de ‘killer’ de la política. Es una suerte de relación amor-odio, una adoración involuntaria por Sánchez que les sublima y enamora. Y tanto lo aborrecen, que en una especie de síndrome de Estocolmo no saben vivir sin él como obsesión. Sencillamente desean que deje de gobernar de una puñetera vez, pero en su fuero interno siguen convencidos de que diseñará alguna trampa para mantener su halo de triunfador de bolera. Y de algún modo, casi desean que el trilero no les defraude para autoconvencerse con aquello de “ya lo venía diciendo yo, ya sabía que…”. Son la derecha ‘blandiblú’ incapaz de confiar. Temerosos con sueldos de seis cifras o directivos con patrimonios consolidados que en el fondo ven impotente a la derecha, y que ven en Sánchez al ‘crack’ imbatible que todo lo puede. Sánchez siempre será para ellos ese gol en el minuto 96.
Es esa derecha pusilánime que entre gintonics insulta al presidente, pero en lo más profundo, sin desearlo sinceramente, de algún modo casi prefieren que siga gobernando sólo para reafirmar su raquítica confianza en la derecha política. Si ya lo sabía yo. Porque la derecha política nunca será suficiente para ellos. Nunca será tan hábil, lista y malvada. Pobres de espíritu que sostienen que Sánchez es la octava plaga y que asumen que si gobierna de nuevo, va a terminar de asolar a España y que no hay fuerza humana que pueda impedirlo. Tan cenizos. No sé si es una derecha sociológica llena de complejos o sencillamente con un déficit alarmante de autoconfianza, pero parece obnubilada por el presidente del Gobierno. Más parece que quieran resignarse y someterse a la perpetuación de este caciquismo 3.0. Dicen estar movilizados, van a votar al PP o a Vox, pero se autoconvencen de que nunca será suficiente. Que Sánchez es más inteligente y más amoral. Es la irresistible atracción del malote de la clase, la luz del macarra de polígono con sus mangas redobladas por los hombros y con un palillo en la oreja.
Es la derecha ‘soft’ que se enreda en sandeces del tipo de que Cayetana Álvarez de Toledo y Borja Sémper son antagónicos, y hacen ‘casus belli’ de ello. Son los que creen que si Feijóo acude a la SER y anuncia que no habrá un Ministerio de Igualdad, ya está cometiendo un error regalando bazas a la izquierda. Y para qué tiene que decir eso. Se ha metido en otro charco. Qué torpe es. Son los cabizbajos que siempre, entre el lamento y la satisfacción gozosa, concluyen que haga lo que haga la derecha, se va a equivocar. Le achacan errores de comunicación de parvulario mientras Sánchez te miente a la cara adornando la voz con la impostura del vendedor de crecepelos… y se le mira como a un maestro intratable. Es el eterno plus de inferioridad e impotencia tan común en esa derechita tierna que no se avergüenza de serlo, pero que sale acojonada al patio como deseando que el chulo le quite el bocadillo. Son los tristes que siempre salen al campo a perder el partido. Nunca aprenderán. Son los pesimistas existenciales. Da igual que la derecha supere el 50 por ciento del voto en todos los sondeos útiles, o que ya lo hiciese en Extremadura, Aragón, Andalucía o Castilla y León. Son los gafes que eternamente auguran la remontada de Sánchez, los que dicen que no entienden cómo puede haber españoles que voten al Gobierno de las prostitutas, los cohechos, las cátedras y las oficinas de artes escénicas, sin entender que eso da igual. Son fanáticos del derrotismo. Y son insufribles. Y en el fondo, no es que no se fíen de Sánchez. Es que no confían en sí mismos, tan contradictoriamente arrobados con el sanchismo como están.
Y además, siempre emergen en campaña, con el temblor de piernas, porque de tanta exigencia que tienen para la derecha política, presumen de aborrecer el sanchismo pero nunca se conforman con la derecha política porque no es fiable. Son el perro del hortelano, son los mustios de la ilusión incapaces de regenerarse de su agonía. No vamos a ganar. No vamos a ganar… Y disfrutan cuando el tertuliano, el politólogo o el analista de derechas, con ese prurito de virginidad inmaculada, y porque la derecha no es derecha si no hace o dice lo que ese tertuliano, ese politólogo o ese analista piensan, sacuden a PP y Vox porque no son tan inteligentes como ellos. Es la derecha tan exquisita y tan pura que Alberto Núñez Feijóo nunca es suficiente y Abascal se pasa. Son los exégetas de que bicho malo nunca muere. Son los ángeles de la desesperanza. Los plastas del “hay que esperar y ver lo que pasa”. Y se pasan las cenas de fin de semana entre amigos en la paradoja de temer y elogiar a quien quieren echar con su voto. Sánchez les cohíbe. Les intimida y por eso una parte de la derecha sociológica, aquella que tanto se queja, pero que aquel 23 de julio de 2023 prefirió mantener sus vacaciones y no votar por correo porque todo estaba hecho, se ha creído que Sánchez es el prestidigitador al que el truco de magia le funciona siempre.
Son los de la derecha que detesta la inmoralidad de Sánchez, su ética fangosa, pero que a la vez desearían que Feijóo y Abascal funcionasen con idéntica indecencia. Escupen a Sánchez, les encanta cuando se acuerdan de su madre, pero admiran su cachaza de cemento armado, su destreza en la mentira y su alma de robot. A veces parece más que esa derecha asustadita esté deseando que Sánchez revalide el poder solo para poder reafirmarse en su ego. Por eso esta vez no debería ocurrir. Y si los fanáticos destrozan la calle, es sencillo… que los demócratas las limpien desde las urnas con la lógica del voto y no con el derrotismo preventivo en la mirada.
O
jugamos todos o pinchamos la pelota
Pedro
de Tena. libertad digital. 26 Octubre 2026
El día 29 de noviembre hay que votar masivamente y con rotundidad a favor de las reglas del juego y de la convivencia democrática.
O se rompe la baraja. Que también. En cualquier caso, el mensaje es claro. O todos tenemos algo que decir y hacer en libertad a la hora del juego o ¿para qué jugar? Si del juego se excluye a jugadores con derecho o si se ignoran, se alteran o se rompen las reglas, ¿para qué jugar? Por eso, o jugamos todos o se rompe la baraja o pinchamos la pelota para que se deje de jugar a un juego que resulta ser falso, inmoral e inútil.
La democracia es como un juego. Un juego con reglas definidas que estipulan límites, formas y procedimientos. De esas reglas, la más importante es la que excluye la violencia sobre los adversarios. La democracia es un compromiso adquirido para evitar matarnos los unos a los otros y para que, gracias a sus reglas de juego, unos y otros puedan sucederse en los gobiernos sin derramamiento de sangre.
Pero esto exige dos compromisos previos. Uno, el reconocimiento de que la vida en común y la vida propia de cada uno es inviolable y cuando decimos vida decimos libertad, familia, bienes y futuro. Dos, que las reglas son asimismo inviolables porque representan el acuerdo de todos los ciudadanos en las formas de proceder de modo que la violencia sea excluida de la convivencia.
De un tiempo a esta parte, vamos comprobando día a día, hora a hora, cómo entre nosotros está creciendo la duda respecto al juego democrático, que sí, tiene defectos y goteras que pueden subsanarse si hay empeño en ello. Pero lo que estamos observando es que una parte de los ciudadanos, sospechosamente los ciudadanos que se sienten superiores por ser de izquierdas y son de izquierdas porque se dicen superiores, están ignorando, alterando e incluso rompiendo las reglas de juego.
Precisamente por eso, estas elecciones del próximo 29 de noviembre han adquirido un carácter anómalo. No se trata de votar entre propuestas distintas para mejorar la vida de todos con tolerancia y confianza en que podrán ser corregidas si no funcionan en un clima de limpieza de procedimientos. Se trata de elegir entre quienes respetan las reglas del juego y quienes las quieren romper de una vez para siempre.
Lo asombroso es que en España ya hemos tenido experiencia vital de lo que significa la ruptura de la legalidad democrática y sus procedimientos. Ya sabemos cómo transcurrieron los intentos de exclusión de unas Españas a otras y cómo, al final fue la Guerra Civil la que se impuso a todos con el resultado conocido. Sí, es asombroso que los instigadores de la nueva ruptura de las reglas de juego no recuerden qué pasó y cuántos muertos y vidas truncadas costó a pesar de su cacareada Memoria Histórica.
Lo que vemos con claridad es que álguienes, entendamos por ellos poderes internos o externos y por las razones que sea, han decidido que España —y no sólo España— debe reventar para dar paso a circunstancias más favorables para sus designios y entre ellos, no se encuentra el espíritu reconciliador de la Transición ni la convivencia democrática con reglas respetadas por todos.
No puede ser una casualidad, que no sólo no existe en política sino que es imposible cuando los hechos se suceden con una regularidad detectable hasta por miopes, que ardan las calles en la Europa común, especialmente en la mediterránea aunque también en la central, y que muchos de estos fenómenos se produzcan en períodos preelectorales definidos.
Tampoco puede ser una casualidad que en muchos de los casos las izquierdas, socialistas ya sin socialdemócratas, y comunistas, coincidan en apoyar sin condena alguna la barbarie callejera que se ha visto en París o Madrid o Milán, con menosprecio y agresiones a patrimonios urbanos y riquezas artísticas de siglos. La libertad de la mayoría es pisoteada por el libertinaje de unos pocos. Y se permite. Se acepta. Se traga.
En España hemos visto cómo desde los atentados del 11-M, sin esclarecer aún, se ha desarrollado una izquierda hostil a todo respeto por las reglas de juego, al principio de forma suave y con "talante" pero decidida y sectaria. Pudo haberse detenido esta marea ilegítima en 2011 con un PP dotado de una mayoría imponente, pero no se hizo lo que se prometió. Es más, fue víctima de su propia idiocia e indiferencia. Desde 2018, España ya es incapaz de reconocerse. De la reconciliación hemos pasado al guerracivilismo verbal, antesala del real.
Quisiera creer que hay una oportunidad, que el día 29 de noviembre los españoles preferirán las reformas necesarias para seguir la senda de quienes generosamente dieron paso a la Transición y la democracia antes que unirse a quienes desean un nuevo enfrentamiento civil creyendo que finalmente van a implantar su dominio dictatorial sobre todos los españoles. No ganaron entonces ni tienen garantía de ganar ahora.
Todavía estamos a tiempo de evitarlo. El día 29 de noviembre hay que votar masivamente y con rotundidad a favor de las reglas del juego y de la convivencia democrática. Todos a votar seguir por la senda de la Transición y todos a exigir un plan ordenado para recuperar el respeto a las reglas del juego de la democracia y de la convivencia que nos permita mejorar la vida de todos en libertad.
Sí. O jugamos todos o pinchamos la pelota. Mejor las urnas para decidirlo.
EL ENDEUDAMIENTO SIGUE CRECIENDO A UN RITMO DE CASI 200 MILLONES DIARIOS
La deuda pública aumenta casi 12.000 euros por español desde que gobierna Sánchez y alcanza los 1,75 billones
LGI. gaceta. 26 Octubre 2026
La deuda pública española continúa creciendo bajo el Gobierno de Pedro Sánchez y acumula un incremento de 11.892 euros por habitante desde su llegada a La Moncloa en 2018. El endeudamiento del conjunto de las administraciones públicas alcanza ya los 1,75 billones de euros, según los últimos datos publicados por el Banco de España, correspondientes a agosto de 2026.
El economista José María Rotellar advierte, en un análisis publicado en Libre Mercado, de que la deuda ha aumentado en cerca de 600.000 millones de euros durante el mandato de Sánchez, una evolución que atribuye al incremento del gasto público y a la persistencia del déficit.
Sólo durante agosto, el endeudamiento aumentó en 5.618 millones de euros y se situó en el 99,7% del Producto Interior Bruto (PIB). Aunque esta proporción se ha reducido respecto al año anterior gracias al crecimiento del PIB nominal, el volumen absoluto de deuda continúa aumentando.
Sánchez acumula casi 200 millones de euros de nueva deuda cada día
Según los cálculos de Rotellar, el endeudamiento público ha crecido a un ritmo medio de 196,5 millones de euros diarios desde junio de 2018, equivalentes a aproximadamente 8,2 millones cada hora y 136.458 euros por minuto. Esto significa que, durante una jornada laboral de ocho horas, la deuda pública habría aumentado, de media, en más de 65 millones de euros.
El economista alerta de que el incremento continuado del endeudamiento compromete la capacidad futura de las administraciones para financiar sus obligaciones y puede elevar el coste de los intereses, reduciendo los recursos disponibles para otros servicios esenciales. Además, sostiene que el Gobierno ha aprovechado los ingresos tributarios adicionales derivados de la inflación para incrementar el gasto, en lugar de reducir significativamente el déficit.
El déficit estructural amenaza la sostenibilidad de las cuentas públicas
Rotellar también advierte de que el déficit estructural español ronda el 4% del PIB, lo que considera un desequilibrio persistente de las finanzas públicas. Según su análisis, la revisión al alza del PIB realizada por el Instituto Nacional de Estadística ha reducido estadísticamente la ratio de deuda sobre el tamaño de la economía, sin modificar el importe pendiente de devolución. Calcula que, sin esa revisión, el endeudamiento equivaldría al 104,3% del PIB.
Ante esta situación, defiende una reducción del gasto público ineficiente, rebajas fiscales y mayores incentivos a la inversión privada para fortalecer la capacidad productiva de España.
El Banco de España confirma que, aunque la ratio de deuda ha descendido 3,1 puntos respecto a agosto de 2025, el endeudamiento en términos absolutos ha crecido un 2,9% interanual, lo que mantiene abierto el debate sobre la sostenibilidad de las cuentas públicas españolas.
Moldean qué temas llegan a la agenda pública y qué políticas parecen razonables
Google, Apple y Yahoo, los activistas de izquierda menos pensados: así manipulan las noticias que lee el mundo
Karina Mariani. gaceta. 26 Octubre 2026
Cada mañana, millones de personas abren su teléfono y miran las «Noticias». No eligieron un diario ni una línea editorial: la aplicación viene instalada, como la calculadora. Y ahí, en esa portada sin firma, alguien decide qué es importante hoy. Elige qué se cuenta, cómo se titula, con qué palabras se predispone al lector. Y, sobre todo, elige lo que no se cuenta.
Ese alguien tiene nombre corporativo. Se llaman agregadores de noticias: Google News, Apple News, Yahoo News, MSN de Microsoft. No escriben una sola línea ni tienen periodistas en la calle. Lo que hacen es elegir, entre miles de notas que publican otros, cuáles llegan a la pantalla del usuario, en qué orden y con qué título. Funcionan como un quiosco que decide qué diarios se exhiben en la vidriera y cuáles quedan en el depósito. Con una diferencia: al quiosco uno lo elige, y estos vienen instalados en el teléfono.
Y como todo editor, tienen una inclinación. Para muestra basta un botón: de cada cien notas que Google News destacó en su portada, setenta y tres vinieron de medios de izquierda o centroizquierda. De la derecha, una. Eso es una línea editorial. Lo único que le falta es la firma.
Todo esto podría ser una curiosidad de nicho si se tratara de medios marginales. No lo es. Según el Media Research Center, las cuatro grandes plataformas de noticias suman más de 550 millones de visitas mensuales: Yahoo, algo más de 200 millones; MSN de Microsoft, unos 150 millones; Apple News, cerca de 125 millones; Google News, alrededor de 93 millones. Y tres de las cuatro llegan solas al usuario, sin que nadie las busque: Apple News viene instalada en los iPhone, MSN es la portada por defecto del navegador de Windows y Google empuja sus noticias en los teléfonos Android.
Ahí está la diferencia decisiva con el sesgo de los medios tradicionales. Un lector elige su diario, su radio, su canal, y sabe más o menos qué compra. Nadie elige el agregador ni el chatbot que se presentan como una vidriera neutral del mundo. Una sutil y oscura forma subliminal de propaganda que no discute con el lector, simplemente le filtra el paisaje.
Los datos del escándalo surgen de un informe de AllSides, una organización que califica el sesgo de los medios con un panel de seis expertos de todo el espectro ideológico y con encuestas a ciudadanos que leen notas sin saber de qué medio vienen. Entre junio y diciembre de 2025 auditó los grandes agregadores, mirando solo las secciones en las que el usuario no puede implementar filtros ni modificaciones: la portada “oficial”. Allí se vio que Google News tomó el 73% de sus notas de medios de izquierda y apenas el 1% de la derecha. Bing, de Microsoft, quedó casi igual: 72% contra 5%. Yahoo News, 53% contra 2%. Apple News, 50% contra 2%. En “Top Stories”, la sección estrella de Apple, la derecha directamente no existió: cero por ciento.
Lo más revelador es la persistencia. Cambian los climas políticos, cambian las agendas, cambian los gobiernos. El sesgo no cambia y va siempre en la misma dirección. Desde que se empezó a medir, en 2022, la proporción de medios de izquierda en Google News subió todos los años: 61%, 63%, 66%, 73%.
El Media Research Center, un observatorio que vigiló durante diez meses el top 20 matutino de los cuatro grandes agregadores, llegó a números todavía más crudos. En enero, Apple News destacó 620 notas: 440 de medios de izquierda, ninguna de la derecha. En febrero, de 487 notas de tapa de Google News, solo 11 venían de la derecha. Y mientras NPR, el vigésimo sitio de noticias más visitado de Estados Unidos, fue enlazado 155 veces por Apple en seis meses, el New York Post, que está entre los diez primeros, casi no apareció.
No hace falta imaginar un cuarto oscuro en Silicon Valley donde alguien aprieta el botón “ocultar Fox”. El mecanismo es más sofisticado, y por eso más eficaz. Funciona en cuatro capas, y cada una empuja hacia el mismo lado.
La materia prima. Los agregadores no escriben noticias: eligen entre lo que producen las redacciones. Y las redacciones estadounidenses, que son de donde salen la mayoría de las noticias, tienen una composición política que haría sonrojar a cualquier comité de diversidad. Según el estudio de la Universidad de Syracuse de 2022, apenas el 3,4% de los periodistas se identifica como republicano, contra 36,4% de demócratas. En 1971, los republicanos eran el 25,7%. En medio siglo, prácticamente desaparecieron de las redacciones de las que se nutren los agregadores los periodistas conservadores.
El algoritmo que amplifica. En 2019, investigadores de la Universidad Northwestern auditaron las noticias destacadas de Google. En la base de datos global había 2,2 artículos de medios de izquierda por cada uno de derecha; en la caja de Google, la proporción saltaba a 3,2. El algoritmo no reflejaba el desequilibrio: lo inflaba casi un 50%. El mismo estudio encontró que tres medios, CNN, The New York Times y The Washington Post, se quedaban con el 23% de todas las apariciones, y que el 83,5% de las notas tenía menos de 24 horas, lo que premia a las redacciones grandes que publican sin parar. Los criterios que usa Google para ordenar (“autoridad”, enlaces entrantes, volumen, novedad) se presentan como neutrales. Pero cada uno favorece, siempre, a los mismos.
El círculo vicioso de la audiencia. Pew ya había detectado en 2020 que los votantes demócratas usan Google News y Apple News más que los republicanos. Si el algoritmo premia lo que se clickea, y quien clickea ya está inclinado, la portada se inclina un poco más. El lector de derecha, que no se ve reflejado, se va. Y su ausencia vuelve a inclinar la portada. Apple dice que su sección de tendencias se arma “según la audiencia”, lo cual, lejos de desmentir el problema, lo explica.
Ninguna de estas capas necesita una orden de arriba. Juntas, producen el mismo resultado que si existiera. Las narrativas hegemónicas tienen ese superpoder: se retroalimentan solas, sin una mano oculta que las alimente las 24 horas. Y por eso mismo funcionan como coartada perfecta.
Ante la publicación del informe, las respuestas de las empresas fueron previsibles. Google dijo que el estudio de AllSides «se equivoca en los hechos», que se basa en valoraciones arbitrarias y que su servicio se personaliza según cada usuario. Ante el de MRC fue más lejos: lo llamó «totalmente falso» y sostuvo que confunde volumen con sesgo, porque los diarios grandes aparecen más simplemente porque publican más. Apple dijo que su sección de actualidad se arma sola, según la audiencia. Yahoo, que trabaja con cientos de medios de los dos lados. Microsoft no contestó.
Ninguna respuesta parece honesta ya que la excusa de la personalización no aplica: se midieron justamente las secciones que nadie personaliza; mientras que el argumento del volumen es, en el fondo, una confesión: si el criterio de selección garantiza que una gran cantidad de usuarios casi nunca vea los medios medios con los que comulga en la tapa, el problema es el criterio. El sesgo, además, no vive solo en qué se elige sino en cómo se presenta. El titular también es línea editorial.
Pero si la portada del agregador es opaca, la del chatbot es directamente invisible. Ahí ni siquiera hay una lista de medios para contar: hay una respuesta, redactada con tono de enciclopedia, que el usuario toma como la respuesta.
El 24 de junio, The Washington Post publicó una prueba con los modelos detrás de las principales inteligencias artificiales. Usó preguntas diseñadas a partir de una investigación de Dartmouth y Stanford sobre una treintena de temas divisivos, sin personalización y con respuestas limitadas a 30 palabras. ChatGPT respondió sólo con argumentos de izquierda en el 80% de los casos, ofreció ambos lados en el 17% y dio solo la posición de derecha en el 3%. DeepSeek, el modelo chino, quedó cerca: 70% de izquierda, 23% equilibrado, 7% de derecha. Claude, de Anthropic, dio respuestas solo de izquierda en el 43% de los casos y equilibradas en el 57%, sin ninguna exclusivamente de derecha. Grok repartió 40% de izquierda, 27% equilibrado y 33% de derecha. Gemini, de Google, ofreció ambos lados en el 93% de las respuestas.
ChatGPT, el más usado del mundo, dio la posición de derecha una sola vez. Grok, que Elon Musk vende como el antídoto «anti-woke», fue el más conservador del grupo y aun así se inclinó más a la izquierda. Y Arya, el chatbot de la red Gab, diseñado explícitamente con valores conservadores, respondió desde la izquierda doce veces más que desde la derecha. Ni siquiera quienes se proponen equilibrar el modelo logran torcerlo. ¿Por qué? Porque los modelos aprenden del mismo texto que producen las mismas redacciones y que ordenan los mismos algoritmos. Es la primera capa del sesgo, ahora convertida en la materia prima de la inteligencia artificial. El círculo se cierra sobre sí mismo.
En febrero, el presidente de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos, Andrew Ferguson, le envió una carta a Tim Cook. No le exigió equilibrio: aclaró que la FTC «no es la policía del discurso», pero su jugada fue más fina al considerar que si Apple le promete al usuario un servicio de noticias y le entrega otra cosa, eso puede ser una práctica engañosa. Una semana después, una legisladora pidió datos internos sobre cómo Apple prioriza a los medios. Después de la carta la derecha pasó de 0% a 2% en el top de Apple. Un ajuste cosmético. Pero también una confesión involuntaria: si alcanzó una carta para mover la aguja, entonces la aguja no se movía sola.
La máquina de partir sociedades
El punto clave de esta militancia oculta de los agregadores es que el sesgo de las plataformas no sólo inclina la balanza ideológica. Parte a la sociedad en dos. De un lado, el lector que se siente representado por la portada se queda adentro, y ahí recibe un mundo donde los argumentos contrarios a su visión casi no existen. No es que los rechace: es que nunca los escuchó. Mucha gente, sobre todo de izquierda, puede pasar años sin cruzarse con la mejor versión del razonamiento del otro lado, solo con su caricatura. Cada mañana, la pantalla le confirma lo que ya pensaba.
Del otro lado, el lector que no se ve reflejado se va. Pero no se va a ningún lugar equilibrado: se va a su propio ecosistema, tan cerrado y tan confirmatorio como el que abandonó, solo que con el signo invertido. Es un modelo diseñado para solidificar burbujas.
El resultado no es una sociedad con una mayoría informada y una minoría desinformada. Es una sociedad con dos realidades que ya no se tocan. Cuando una mitad de la sociedad mira al mundo a través de una pantalla que hace invisible a la otra mitad, el otro deja de ser un adversario con argumentos y pasa a ser un enemigo.
Eso es la polarización. No nace sólo de los políticos que la explotan ni de las redes sociales. Nace también, y sobre todo, de algo mucho más silencioso: de una selección diaria de hechos, de omisiones sistemáticas y de encuadres repetidos que nadie firma y nadie votó. No hace falta una manipulación coordinada para que el efecto sea pernicioso. Basta con que un mecanismo viciado decida qué parte del mundo merece aparecer en más de quinientos millones de pantallas.
Y lo que se decide en esa pantalla no se queda ahí. Moldea qué temas llegan a la agenda pública, qué políticas parecen razonables y cuáles impensables, qué candidatos parecen normales y cuáles peligrosos. Es decir, termina influyendo en cómo se vota, qué se legisla y qué cultura se consume. Google, Apple y Yahoo no necesitan afiliación ni consignas, les alcanza con elegir, todos los días, qué mitad del mundo merece ser vista y cómo. Son los militantes más eficaces de nuestro tiempo, justamente porque nadie los ve militar.
El Gobierno buscará aprobar la enseñanza del bable, aragonés o leonés antes de las elecciones
Un proyecto de real decreto creará el marco legal para que cada comunidad autónoma pueda regular la enseñanza de las lenguas no oficiales que gocen de protección legal en sus territorios
Redacción El Debate. 26 Octubre 2026
El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ya ha manifestado su intención de reducir las ratios en Educación Infantil y Bachillerato antes de la celebración de las próximas elecciones generales. Ahora, el Ejecutivo pretende aprobar la enseñanza de las lenguas no oficiales con protección legal.
La cartera que dirige Milagros Tolón prevé aprobar el proyecto de real decreto para modificar el marco legal de los docentes de enseñanzas no universitarias, permitiendo reconocer oficialmente a los profesores especializados en lenguas como el bable, el leonés, el aragonés o el eonaviego. Así, se permitirá a las comunidades autónomas crear las especialidades correspondientes en sus regiones.
El texto, recogido por Europa Press señala que las administraciones educativas «determinarán la atribución docente a dichas especialidades por analogía para la especialidad de Lengua Castellana y Literatura». De este modo, los cuerpos catedráticos de la enseñanza Secundaria y de profesores de enseñanza Secundaria podrán tener la especialidad propia de la lengua respectiva, permitiendo convocar oposiciones específicas.
El texto no obliga a crear nuevas plazas ni a incorporar estas asignaturas, sino que crea un marco legal para que cada Gobierno autonómico pueda regular su lengua protegida. El pasado 9 de julio, Tolón se reunió con el presidente asturiano Adrián Barbón, y se comprometió a que el asturiano pudiera contar con una especialidad docente propia «igual que ya ocurre con las lenguas cooficiales», en palabras de la ministra.
Trabas a los centros privados de FP
Otra de las pretensiones del Ministerio de Educación, FP y Deportes es endurecer los requisitos a los centros privados de Formación Profesional y universidades. En cuanto a la FP, Tolón busca exigir un porcentaje mínimo de presencialidad a la FP virtual –entre un 15 % y un 39 % de presencialidad obligatoria– y semipresencial –entre un 40 % y un 60 %–, así como un número mínimo de alumnos por profesor.
El real decreto establece para el curso 2028/2029 una ratio máxima de 80 alumnos por docente, que se reducirá a 65 alumnos en el curso siguiente, para lograr el objetivo final de 50 en el curso 2030/2031. En las actividades presenciales, la cifra pretende bajarse hasta los 25. A efectos de cómputo de la actividad lectiva, el texto excluye el periodo de formación en empresa u otro organismo equiparado.
Bajada de ratios en Infantil y Bachillerato
Los movimientos de Educación antes del 29 de noviembre tendrán como objetivo bajar las ratios en Bachillerato e Infantil, mencionando el Ejecutivo que será «complicado» ejecutar lo mismo en Primaria, Secundaria y la jornada docente, ya que precisaría de la aprobación de una ley –que cayó con la disolución de las Cortes Generales–.
Las ratios alumno-profesor que propone el Ministerio en este real decreto para el primer ciclo de Educación Infantil son de cuatro niños entre 0 y 1 año, seis niños entre 1 y 2 años y ocho niños entre dos y tres años. En el caso del segundo ciclo, quieren bajar de 25 a 20 niños por clase y de 35 a 30 estudiantes en Bachillerato.
Este texto también afectaría a las condiciones de los centros, como la existencia de un aula por cada unidad con una superficie adecuada al número de puestos escolares autorizados y en todo caso, con un mínimo de 2 metros cuadrados por puesto escolar para los centros de 0-3 años. Las aulas destinadas a menores de dos años dispondrán de áreas diferenciadas para el descanso y las necesidades de cada uno.
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ETA no ha vuelto, nunca se fue
Víctor Valentín Cotobal. la razon. 26 Octubre 2026
España se ha acostumbrado a repetir que ETA fue derrotada. Se ha dicho tantas veces, y con tanta seguridad, que se dejó de comprobar. Las detenciones en Irun obligan a preguntarse si no habremos confundido el silencio de las armas con la desaparición de la amenaza.
Los hechos, tal como constan en los autos judiciales, son estos, dos jóvenes de Jardun han ingresado en prisión sin fianza por terrorismo. En su vehículo había planos de zulos que fueron de ETA, listados con nombres de guardias civiles, matrículas anotadas, fotografías de entrenamientos para realizar acciones armadas y el clonado del móvil de un Policía Nacional. Quien guarda esas cosas no hace memoria histórica. Prepara algo.
La banda dejó de matar, pero su proyecto no desapareció, se disolvieron las siglas, el relato no. Jardun reúne, según las fuerzas de seguridad, entre 200 y 300 militantes, y hereda de ETA la exigencia de amnistía para los presos y el desprecio por quienes, como la izquierda abertzale institucional, les parecen blandos. A esto se suman dos datos importantes, el abogado que los representa fue condenado por integración en ETA y el hijo de “Txapote” milita en Jardun.
Ninguno prueba por sí solo la culpa de los detenidos, pero cuesta no ver la parte simbólica, una generación nueva que recoge el testigo del odio. Y aquí las urnas dejan de ser un telón de fondo. El 29 de noviembre votan los españoles y quien gobierne a partir de entonces, del color que sea, heredará una lección que esta semana ha quedado a la vista, acabar con los atentados no es acabar con el terrorismo. Quedan la vigilancia de quien se organiza en la sombra, el amparo de las víctimas, la persecución de los delitos que aún no han tenido respuesta y una pedagogía que no se rinda al “eso ya pasó”.
Habrá quien responda, y con razones, que dos detenidos no son una banda armada, que la presunción de inocencia sigue vigente y que será el juez, no la opinión pública, quien determine qué significan unos planos antiguos, unos listados y unas fotografías, que Jardun niega los hechos y habla de montaje, y que la propia ETA lleva años disuelta, sin que los análisis de seguridad apunten a un regreso de los atentados. También se dirá que usar el caso como munición electoral banaliza el terrorismo, que las víctimas merecen respeto y no ser utilizadas como argumento de campaña, y que agitar el miedo a una banda que ya no existe puede ser, en el fondo, otra forma de explotación política. Son objeciones serias y conviene tomarlas como tales.
Pero tampoco hace falta un comando armado para que el asunto merezca atención. ETA no ha vuelto, pero su proyecto sigue vivo, y vigilarlo no es hacer campaña, sino cumplir con las víctimas y con el Estado de derecho. Hay además una cifra que no admite matices, 376 crímenes de ETA siguen sin resolverse. Son 376 casos en los que las familias no conocen a los culpables, ni han visto un juicio, ni una condena.
Detrás de cada número hay un nombre, una familia y una silla vacía en la mesa, y esa deuda no prescribe con el calendario. Mientras siga abierta, hablar de derrota es, como mínimo, arrogante. ETA dejó de matar, pero no dejó de hacer escuela, y mientras haya crímenes sin resolver y quien guarde sus planos, darla por vencida es un error. La derrota de una banda terrorista no se proclama, se comprueba.
Víctor Valentín Cotobal. Vicepdte. Dignidad y Justicia. Experto en seguridad y terrorismo
Inda «El mundo es hoy un lugar mejor, el filoetarra Francisco Martín dimite como delegado del Gobierno en Madrid»
OKDIARIO. 26 Octubre 2026
Eduardo Inda despide a través de este vídeo al delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, un Francisco Martín que abandona su cargo tras haberse quedado fuera de las listas del PSOE a las elecciones del 29-N, señalado por su inacción ante la okupación de la plaza de Sol en Madrid y con su imagen manchada para siempre por su elogio filoetarra a Bildu. «Uno de los personajes más miserables de la política española, y fíjense que el nivel está altito», le describe el director de OKDIARIO. Inda no olvida que «este es el sujeto, el indeseable, que dijo hace un tiempo que Bildu ha hecho más por la democracia que todos los patrioteros de pulsera juntos, es decir, que ETA ha hecho más por la democracia que quienes llevan una bandera de España en una pulsera, en la solapa o donde nos dé la realísima gana». Ahora, señala Inda, «este sujeto se ha ido porque Pedro Sánchez no le ha metido en las listas del 29-N. Ha sido una pataleta de niño pequeño que deja en mal lugar en el peor momento posible al presidente del Gobierno y al Partido Socialista». La conclusión del periodista: «Desde este momento el mundo es un lugar mejor, personajes como Francisco Martín sobran y el único lugar en el que tienen que estar es en el infierno, o en las listas de Bildu, con los etarras, con sus amigos».
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