Recortes de Prensa Viernes 30 Octubre 2026


Al menos 13 muertos en un ataque ruso contra una estación de tren en Dnipro mientras Ucrania lanza un ataque masivo con más de 600 drones contra Moscú

Efe. Moscú. el mundo. 30 Octubre 2026


Un ataque ruso contra la estación de tren de la ciudad ucraniana de Dnipró, en el este del país, ha causado al menos 13 muertos este jueves y unos diez heridos, denunció el jefe de la Administración Militar Regional, Oleksandr Ganzha. Por su parte, Ucrania lanzó más de 600 drones contra Moscú durante la noche de este jueves, 231 de los cuales fueron derribados en las inmediaciones de la ciudad, según informó este jueves el alcalde de la capital rusa, Dmitri Sobianin.


De acuerdo con el canal oficial en Telegram de los Ferrocarriles de Ucrania, Ukrzaliznytsia, Rusia lanzó un ataque con un dron de propulsión a reacción contra la estación de tren de Dnipró.


El impacto alcanzó uno de los andenes, donde en ese momento se encontraba el tren nº 866, que cubría la ruta Dnipró-Zaporiyia.


El alcalde de Dnipró, Boris Filátov, precisó que era un tren de pasajeros. Ukrzaliznytsia indicó que, a pesar de que se había anunciado un nivel elevado de peligro, había personas en el andén. "Esta es una guerra genocida", escribió Filátov en Telegram.


En el lugar trabajan equipos de rescate, personal médico y fuerzas del orden, según los Ferrocarriles de Ucrania.


El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó de "atroz" el ataque y preguntó, en una aparente alusión a EEUU y la Unión Europea (UE), "¿cuántos ataques terroristas ha perpetrado Rusia contra nuestra población desde que se levantaron las sanciones a determinados oligarcas rusos y al sector energético ruso, en lugar de avanzar hacia una desescalada?"


EEUU levantó recientemente las sanciones al diésel ruso, en tanto que la UE sacó en septiembre de la lista negra de rusos sancionados a los magnates Alisher Usmánov y Mijaíl Fridman.


"Precisamente por eso Ucrania ha afirmado siempre que se necesitan medidas justas y contundentes por parte de Estados Unidos y Europa en respuesta a la escalada rusa: las sanciones contra Moscú y su maquinaria bélica no deben relajarse mientras continúe esta guerra rusa", enfatizó Zelenski.


El mandatario recalcó que "ha llegado el momento de adoptar nuevas medidas sancionadoras más severas por parte de la UE, Estados Unidos y el G7".


Drones a Moscú

"Entre las 20:30 del 28 de octubre (17:30 GMT) y las 07:00 del 29 de octubre (04:00) en dirección a la región de Moscú fueron lanzados 613 drones", escribió en su cuenta de Telegram el alcalde de la capital rusa, Dmitri Sobianin.


El jefe de la Administración capitalina indicó que "el grueso de los drones fueron neutralizados a gran distancia de la capital". "Otros 231 dones fueron aniquilados en las cercanías de Moscú", aseveró.


Según pudo constatar EFE, al sur de la capital rusa se escucharon múltiples explosiones a lo largo de toda la noche.


Los aeropuertos moscovitas de Vnúkovo (suoreste), Domodédovo (sur) y Zhukovski (sureste) interrumpieron durante dos horas sus operaciones, según informó el servicio aeronáutico civil ruso Rosaviatsia.


Según la agencia rusa TASS, dos aviones que volaban a Moscú procedentes de Turquía tuvieron que retornar a su aeropuerto de origen debido al cierre de Vnúkovo.


En la ciudad bashkira de Sterlitamak fueron derribados ocho drones, según informó en Telegram su alcalde, Emil Shaimardánov.


"Los fragmentos cayeron en territorio de una empresa. La fábrica sufrió daños menores pero continúa trabajando con normalidad", escribió.


Según el canal independiente ruso Astra, la empresa atacada es la Compañía de Soda de Bashkiria, una de las mayores plantas químicas de Rusia y cuyas instalaciones ya habían sido atacadas en agosto pasado.


Sobre la región de Tula (200 kilómetros al sur de Moscú) fueron neutralizados 42 artefactos aéreos no tripulados, reportó en MAX, la red de mensajería rusa, el gobernador local, Dmitri Miliáyev, mientras que en Kaluga (200 kilómetros al suroeste de la capital rusa) fueron derribados 170, según el gobernador de la región, Vladislav Shapsha.


El Ministerio de Defensa de Rusia informó en su parte matutino que durante la pasada noche las defensas antiaéreas rusas "interceptaron y derribaron 1.214 drones ucranianos de ala fija" sobre 19 regiones rusas.


Rusia y Ucrania respetan la tregua de Melania en Oleshky mientras Moscú provoca una masacre en la estación de tren de Dnipro

Tras el desminado de los accesos a la ciudad, los supervivientes de la hambruna que golpea la ciudad podrán elegir entre salir hacia las zonas controladas por Ucrania o la Crimea ocupada

Alberto Rojas. Kiev. el mundo. 30 Octubre 2026


El alto el fuego solicitado por Melania Trump, la primera dama de EEUU, para poder evacuar a los aproximadamente 2.500 habitantes que aún permanecen en la ciudad de Oleshky se ha respetado tanto por Ucrania como por Rusia desde el día 27 a las 3:00 de la madrugada hasta el día de hoy, según han podido comprobar tanto el defensor del pueblo de Ucrania, Dimitro Lubinets como su homologa rusa, Yana Lantratova.


Desde ese momento, ambos bandos han comenzado un desminado alrededor de la ciudad sitiada por Moscú (en el lado ocupado del río Dnipro) para poder permitir la evacuación de estas personas. Varias fuentes informan desde Ucrania que representantes ucranianos, rusos, estadounidenses y algunos periodistas asistirán a esta evacuación principal mañana viernes.


Mientras, un ataque ruso contra la estación de tren de la ciudad ucraniana de Dnipro, en el este del país, ha causado al menos 13 muertos este jueves y unos 10 heridos. De acuerdo con el canal oficial en Telegram de los Ferrocarriles de Ucrania, Ukrzaliznytsia, Rusia lanzó un ataque con un dron de propulsión a reacción contra esta estación y el impacto alcanzó uno de los andenes, donde en esos momentos estaba un tren de pasajeros.


En Oleshky, durante todo el día de ayer, tras comprobar el cese de los combates, miles de personas de acercaron a la vecina Jersón, en la orilla controlada por Ucrania, para intentar recuperar de sus hogares todo aquello que aún no ha sido destruido. Por eso circulaban por las calles un número de vecinos que no se veían desde 2022. Aunque el sonido de los drones acompañó su camino, se trató más bien de drones espía o reconocimiento de ambos bandos, no de ataque, por lo que fue relativamente seguro circular durante unas horas, al margen de las minas colocadas a distancia por toda la ciudad.


Según las autoridades, a la población atrapada en los sótanos de la ciudad se le permitirá subir a autobuses con dirección a Anapa, en la zona controlada por Ucrania, o Sebastopol, en la Crimea ocupada por Moscú. Los funcionarios de Kiev temen que finalmente los rusos obliguen a todos los habitante de Oleshky a viajar hacia la Ucrania ocupada, aunque es una sospecha que no se resolverá hasta mañana.


También ha habido denuncias masivas sobre el traslado por parte de Rusia de munición y equipo pesado hasta las zonas en guerra, además de proceder a una rotación de sus tropas aprovechando el alto el fuego, aunque en realidad las treguas también se aprovechan para eso, y resultaría extraño que Ucrania no lo estuviera haciendo también.


La ciudad de Oleshky lleva años aislada tanto del lado ucraniano, ya que el puente Antonivsky fue volado por los rusos en su huida, como del lado de los ocupantes, que minaron los accesos y dejaron esta ciudad en plena zona gris. Cuando algunos de sus habitantes han tratado de escapar, han muerto por culpa de las minas o alcanzados por drones kamikaze pilotados por soldados rusos. En esta situación, la población ha ido sufriendo hambre y desabastecimiento. Muchos de ellos han sido enterrados en los propios jardines de una urbe en la que los supervivientes malviven en los sótanos.


Un dron ruso mata al menos a 14 personas en la estación de tren de Dnipró

El impacto alcanzó uno de los andenes, donde en ese momento se encontraba un tren de pasajeros que cubría la ruta entre Dnipró y Zaporiyia

Rostyslav Averchuk. Leópolis. la razon. 30 Octubre 2026


Al menos 20 personas murieron en la oleada de ataques aéreos rusos contra ciudades ucranianas. Un dron ruso impactó en un andén concurrido de la estación de Dnipró, un centro industrial y financiero del país, donde decenas de pasajeros esperaban junto a un tren. Al menos 14 personas murieron y otras 14 resultaron heridas, seis de ellas de gravedad. Los médicos intentaban salvar la vida de un niño de 11 años, mientras que a un hombre de 40 años le tuvieron que amputar las piernas.


Una mujer se salvó porque el móvil que sostenía detuvo un fragmento que iba directo a su cabeza, explicó el director de un hospital, quien añadió que los cuerpos estaban atravesados por docenas de esquirlas. “Esto es una guerra genocida”, declaró el alcalde de Dnipró, Borís Filátov.


Dos adolescentes de 15 años murieron y 23 transeúntes resultaron heridos en un ataque con dron contra una calle céntrica de la ciudad nororiental de Cherníguiv, mientras que otro ataque causó tres muertos y 19 heridos al impactar un dron en un edificio de viviendas en la ciudad de Kremenchuk.



Rusia continúa con estos ataques en lugar de desescalar, subrayó el presidente Volodímir Zelenski, quien pidió a Estados Unidos y a los socios europeos que no debiliten la presión sobre Moscú. Es el momento de “nuevas y más fuertes sanciones de la UE, EE.UU. y el G7”, afirmó, al tiempo que agradeció a todos los que siguen apoyando a Ucrania.


“La Rusia de Putin sigue matando ucranianos a plena luz del día, demostrando un completo desprecio por la vida humana y el derecho internacional. Esta es la verdadera respuesta de Putin a cada signo de debilidad occidental”, señaló también el ministro de Asuntos Exteriores, Andréi Sibiga, en un comunicado.


“Cada uno de estos ataques exige una respuesta que debilite la capacidad de Rusia para hacer la guerra: más defensa antiaérea para Ucrania, mayor presión sobre Moscú y medidas decididas para obstaculizar la producción rusa de drones y misiles”, enfatizó el ministro.


“Solo el poder militar de Ucrania y de sus socios puede detener las muertes diarias por bombas, drones y misiles en el corazón de Europa”, subrayó el general Kiriló Budánov.


“Debemos intensificar juntos los esfuerzos para lograr una paz justa y duradera y obligar a Rusia a sentarse a la mesa de negociaciones”, reaccionó el presidente francés Emmanuel Macron.


“Debemos aspirar a mucho más que a un alto el fuego localizado como el que se acaba de negociar en Oleshki”, subrayó en referencia a la tregua limitada alrededor de la ciudad ocupada por Rusia, que se mantiene desde hace tres días.


Las explosiones han cesado en la zona utilizada por Rusia para sus ataques diarios contra la capital regional de Jersón, en el sur de Ucrania, donde unas dos mil personas llevan meses atrapadas por la falta de alimentos, de servicios básicos y por las salidas minadas.


Los defensores del pueblo de Ucrania y Rusia, Dmitró Lubinets y Yana Lantrátova, se dirigieron a la ciudad para supervisar la llegada de ayuda humanitaria y el inicio de la evacuación de la población local, que se espera comience pronto.


Las tropas rusas han empezado a desminar las carreteras para permitir la misión de rescate, organizada gracias a la mediación de Melania Trump, esposa de Donald Trump, solo unos días antes de las elecciones al Congreso de Estados Unidos.


Existen temores sobre si los vecinos de Oleshki, muchos de los cuales perdieron sus documentos en los incendios y no han pasado controles previos de las autoridades instaladas por Rusia, podrán viajar libremente hacia las zonas controladas por Ucrania. Algunos temen ser detenidos o sometidos a largos interrogatorios al atravesar territorio controlado por Rusia hacia Bielorrusia y después a Ucrania.


La tregua ha proporcionado un raro respiro a unos 50.000 habitantes de la ciudad vecina de Jersón, bajo control ucraniano, que han podido caminar libremente por las calles sin temor a morir por un dron o una bomba rusa.


“Hay más gente en las calles; muchos pueden llegar a sus casas por primera vez en años”, explicó la vecina Emilia Jutkovska. Otros hablan del horror al ver el estado de sus hogares y del miedo a lo que vendrá cuando la tregua termine el domingo.


Bajo la presión de Washington y ante el reinicio de las conversaciones trilaterales con Rusia y Estados Unidos, Ucrania parece haber dejado de atacar las refinerías de petróleo rusas.


Sin embargo, unos 600 drones ucranianos habrían tenido como objetivo Moscú durante la noche, donde los aeropuertos tuvieron que cancelar o retrasar docenas de vuelos, según el alcalde de la capital rusa, Serguéi Sobianin. Una planta química fue golpeada en Baskortostán, a unos 1.700 kilómetros de Ucrania, y dos aviones militares Su-34 resultaron destruidos en un ataque contra un aeródromo de Volgogrado.


Según Kiev, Rusia ha perdido más de 50.000 soldados entre muertos y heridos en el frente solo en el mes de octubre, lo que lo convierte en el mes más mortífero de la invasión para el ejército agresor.


Ceuta ha de estar en campaña

Juan José López-Burniol. Vozpópuli. 30 Octubre 2026


Según la Inteligencia Artificial, 'Política y prosa’ es una revista mensual española de debate político y cultural fundada en noviembre de 2.018 en Barcelona (…) posicionándose ideológicamente en el espacio del catalanismo pactista y de concordia por encima de los bloques de partidos tradicionales”. Sólo añado que tiene -a mi juicio- una franca querencia por el Partido Socialista de Cataluña, así como que contribuí a su fundación con una modestísima aportación, lo que explica que reciba cada mes un ejemplar. Así, en el de este octubre (nº 96), uno de sus dos editoriales se titula “Ceuta: una crisis con derivadas” y lleva este subtítulo: “Instancias del Estado han aprovechado la incompetencia del Gobierno para conseguir su caída”.


De entrada, dicho editorial deja claro que la de “Ceuta es una crisis humanitaria a la que el Gobierno posiblemente no ha sabido responder con la contundencia y la rapidez que merecía (y que merecían tanto los habitantes de Ceuta como los miles que entraron irregularmente en la Ciudad)”.


Dicho lo cual, entra en las causas de lo sucedido: “Ahora bien, como se ha ido haciendo más y más evidente a lo largo de las semanas, hay que mencionar también como un factor decisivo la escasa (por no decir nula) colaboración de las autoridades locales. Esta falta de colaboración, o directamente obstrucción, por parte del Gobierno autonómico puede ser debida a dos razones: o bien se intenta dificultar la sobrevivencia de las personas que habían entrado en la ciudad y malvivían en las playas y las calles, como una manera de facilitar su retorno voluntario a Marruecos; o bien, se quería generar una visión de caos y tensar la situación en la Ciudad como una manera de proyectar la idea de la inoperancia del Gobierno central a la hora de potenciar la crisis. O, quizá a las dos razones. (…)”.


Y extrae una conclusión: “Y aquí se abre un escenario en que el Partido Popular y algunos elementos del aparato del Estado utilizan la crisis en Ceuta para acelerar la caída del Gobierno de coalición, un horizonte que intentan hacer realidad desde el mismo inicio de la legislatura, sino antes”.


En suma, la posición de “Política i prosa” puede concretarse así:


1º. Es una crisis humanitaria, no una invasión gestada por Marruecos.


2º. Como crisis humanitaria que es, debió y debe afrontarse “con la contundencia y la rapidez que merecía (y que merecían tanto los habitantes de Ceuta como los miles que entraron irregularmente en la Ciudad)”. Es decir, merecen tanto e igual los invasores como los invadidos.


3º. Factor decisivo de esta crisis ha sido la escasa o nula colaboración, u obstrucción, de las autoridades locales en su resolución.


4º. Esta actitud puede deberse a dos razones: a) dificultar la sobrevivencia de las personas que han entrado en la ciudad para facilitar su retorno voluntario a Marruecos; b) generar una visión de caos para proyectar la idea de la inoperancia del Gobierno central. O quizá a las dos a la vez.


5º. El Partido Popular y algunos elementos del aparato del Estado utilizan la crisis en Ceuta para provocar la caída del Gobierno de coalición.


Cronificación de la crisis

Esta actitud se asemeja a la de los populistas de “izquierda extrema y extrema izquierda”, así como a la de los separatistas que no sienten como suya la crisis de Ceuta, porque no ven a esta ciudad ni a Melilla como parte indisociable de una nación española que no sienten como propia, sino que las perciben como enclaves ocupados en África, siglos ha, por un Estado europeo, es decir, como residuos coloniales de los que España debe desprenderse sin demora para evitar males mayores. Y quizá piensen que la cronificación de crisis en ambas ciudades terminará por “justificar” su abandono, primero por los españoles que allí viven y, al fin, por España.


Frente a esta manera de verlo, somos muchos los españoles que pensamos:

a) que se trata de una invasión en toda regla querida, inducida y organizada por Marruecos;

b) que el Gobierno de España tuvo información más que suficiente para impedirla con éxito y no lo hizo;

c) que ignoramos las razones de una inhibición gubernamental deliberada, cuya calificación jurídica es prematuro concretar;

d) que a la inhibición deliberada del Gobierno ha sucedido su desidia para afrontar y resolver los graves problemas que acechan hoy a Ceuta a resultas de la invasión;

e) que son viles e injustos los intentos de desplazar la responsabilidad por la situación actual de Ceuta al presidente Vilas y la Administración ceutí;

f) que parece querer cubrirse con un manto de silencio lo que allí sucede, quizá con el oblicuo propósito de que el cansancio y el olvido faciliten, de una u otra forma, el abandono por España de Ceuta y Melilla en manos de Marruecos;

g) y, por último, que la voluntad de ceutíes y melillenses habrá de ser siempre determinante para decidir el futuro de Ceuta y Melilla, en el bien entendido de que, si España incumple esta obligación moral de respetarla, quedará marcada para siempre con el estigma de la más cobarde y miserable traición.


Así las cosas, la invasión de Ceuta debe figurar como un tema prioritario en la próxima campaña electoral, para que cada partido defina su posición. Para España, ésta es -a mi juicio- una cuestión de ser o no ser, porque no hay nación, ni sentido de pertenencia a ella, ni solidaridad entre sus ciudadanos, si no se defiende su integridad territorial como una obligación primera. Y al que no lo entienda, es inútil explicárselo. Por tanto, quien sienta a Ceuta como española y vaya en las listas de cualquier partido español debería incluir en sus intervenciones éstas o parecidas palabras: “Hoy hace *** días de la invasión de Ceuta por Marruecos, del inicio de la inhibición deliberada del Gobierno de España y del silencio elusivo de muchos españoles”. Y como yo no voy en ninguna lista, lo hago desde aquí.


Tres conclusiones:

1ª. Temo que se abra paso, en parte de la sociedad española y de sus dirigentes, la idea de que hay que ceder Ceuta y Melilla a Marruecos, alegando que su estatus actual no encaja en el nuevo orden global en ciernes.


2ª. Si esta cesión se produce, y aunque se maquille torticeramente, sus efectos para España como nación serán devastadores, infinitamente más graves que los del “Desastre de 1898”, que, a fin de cuentas, hizo posible la independencia de Cuba frente a Estados Unidos. Éstos habían querido comprar la Isla a España, como si de una finca se tratase, por trecientos millones de dólares, más un millón de “comisión” para los negociadores españoles; y, ante la negativa de España a vender, Estados Unidos, haciéndose pasar como protector y aliado de los independentistas cubanos, le declaró una guerra sin causa legítima, que el Gobierno español afrontó sabiéndola perdida de antemano. Pero, tras su victoria, Estados Unidos no osó a “quedárse” Cuba contra la voluntad de los independentistas cubanos, cuya causa se habían comprometido a defender. Por esta razón Cuba ha sido independiente hasta hoy (Jesús Pabón, “Días de ayer”, 1963; págs. 139 y ss.).


3ª. Hago mías estas palabras de Winston Churchill dichas en mayo de 1940, cuando el gobierno británico del que era primer ministro debatía si el Reino Unido contemporizaba y pactaba o no con Hitler: “Cuando una nación cae luchando vuelve a levantarse, pero cuando se rinde cobardemente está acabada”. Es lo que hay. Pensémoslo.


Ya no basta con echarlos

Fran Carrillo. okdiario. 30 Octubre 2026


Los accidentes son consecuencia de la vida. Sin embargo, la insistencia en el delito es fruto del abandono moral de una sociedad tan suicida como estúpida. Nos hemos acostumbrado al luto en España en la misma proporción con la que hemos normalizado la corrupción socialista. Una cosa no se entiende sin la otra. En sólo ocho años, España es un país tercermundista gracias al PSOE y a la banda de delincuentes que se hicieron con el poder, primero robando unas elecciones a los suyos, y después, al resto de españoles. Del nivel de subdesarrollo progresivo y progresista de España es responsable esa ciudadanía que ha votado y permitido delinquir a una organización criminal que hoy justifica una nueva tragedia.


Hace ocho años España era una nación que presumía ante el mundo de tener la mejor red ferroviaria de todo el Occidente desarrollado. La vivienda no era el problema que es hoy y los salarios aún podían jugarle de tú a tú a la inflación. El saqueo fiscal del Gobierno era tolerable dentro del abuso y en las calles se vivía la disensión con la tranquilidad de quien ejercita el debate como parte inseparable de ser español. En ese costumbrismo que nos ha sido arrebatado, los servicios públicos funcionaban en su decadencia y España castigaba la corrupción del partido que por aquel tiempo mandaba encontrando alternativas políticas más aseadas y renovadoras.


Entonces llegó de nuevo el socialismo, en su versión más ladrona, corrupta, mafiosa y delictiva jamás conocida, el sanchismo, y todo se fue a la mierda. Han inflado de dinero el Estado con nuestro impuestos para después regalarlo a la plebe drogada de relato, sindicatos y oenegés traficantes de subvenciones. Han matado a una nación orgullosa de su resistencia y solidaridad que hoy entierra a sus muertos, ante la sonrisa culpable de quienes los asesinan desde el poder con sus decisiones políticas.


Porque lo de Urda, como lo de Adamuz, no ha sido un fallo humano, aunque las terminales de agit-prop del régimen repiquen la mentira que les han ordenado difundir. Ha sido una decisión humana. En concreto, la de gastarse el dinero del mantenimiento de los trenes y vías, de sus sistemas de seguridad y avisos en colocar prostitutas, amiguetes de partido y activistas políticos en vez de invertirlo en profesionales técnicos y cualificados. La degradación de un país empieza cuando su ciudadanía justifica a quienes roban, matan y corrompen sólo porque son los suyos. Ya podemos decir que todo votante del PSOE que el 29-N deposite en la urna su apoyo al sanchismo será tan responsable de la muerte de más de cien personas en menos de un año como aquellos a los que elige.


Si han decidido posicionarse, deberán asumir el señalamiento de la población decente y honesta que sufre las consecuencias de tanta sumisión química al fentanilo zurdo. Su historia de violencia, poder, control de la población, hiprogresía congénita y pobreza generada obedece a la voluntaria decisión de quien, asumiendo su falso relato, ha elegido siempre el poder por encima de la libertad y la secta por delante de la democracia.


¿Cuántos muertos hacen falta para que España deje de votar a esa organización criminal y corrupta llamada PSOE? ¿Cuántos delitos hacen falta para que las ovejas aposentadas en el pesebre socialista dejen de apoyar al líder de la mafia? ¿Cuánta ruina necesitamos para reaccionar? Antes, al coger un tren de alta velocidad, nos molestaba llegar diez minutos tarde a nuestro destino, pero enseguida se nos pasaba el enfado al saber que el billete nos salía gratis. Compromiso de puntualidad, le llamaban. Ahora nos conformamos con llegar vivos a casa.


Eso es el PSOE, eso ha sido siempre el socialismo, una ideología que mientras te habla de estado del bienestar, rebaja tu calidad de vida a mínimos incompatibles con la decencia y la dignidad humana. Si el socialismo te mata, el sanchismo te cuesta la vida. Por eso, ya no nos conformamos con echarlos, no resultan suficientes las disculpas, ni tampoco nos satisfacen las dimisiones. Hay que juzgarlos, procesarlos y condenarlos. Porque si Sánchez y Puente salen vivos -política y judicialmente- de esta, la muerte de todas las víctimas creadas por este Gobierno en su mandato sólo servirá para aumentar la cifra de asesinados que el socialismo, en su negligente incompetencia, sigue dejando como marca y memoria histórica.


Putrefacción

Javier Torres. gaceta. 30 Octubre 2026


España es un país peor en todos los niveles. Éticamente degradado. Roto en pedazos. Las cosas dejaron de funcionar porque hace tiempo que desprende un intenso olor a descomposición, el hedor de la desbordante corrupción bajo la que flotan las mordidas y las prostitutas en ministerios. Enchufados en puestos decisivos en la dirección del Estado e incompetentes sin más mérito que la lealtad perruna a su amo provocan consecuencias dramáticas. Poco a poco la destrucción de todas las infraestructuras nos conduce a una conclusión incómoda para los que cada 6 de diciembre celebran ya no sabemos muy bien qué, quizá que llevan décadas parasitando un Estado que ya no da más de sí.


Hablamos de muertos, apenas unas molestas estadísticas para un Gobierno que sólo aspira a dominar el relato y convencernos de que la culpa del accidente en Urda la tiene un controlador de Adif. Nueve meses después de la negligencia criminal en Adamuz los responsables siguen libres. La juez impone el secreto de sumario en Toledo mientras Moncloa filtra a los medios gubernamentales los audios de la conversación entre la maquinista y el trabajador en Atocha para echarle a éste los muertos encima. Semejante hazaña sólo pueden perpetrarla personajes de la catadura de Óscar y Pedro.


Veamos a qué se dedicaban justo antes del accidente. Sánchez presume de que hay muchos motivos para ser optimistas, que si nos comparamos con el resto de Europa, incluyendo a Francia, Italia y Alemania, España va mejor que bien. Que hay que responder a los haters con datos, inteligencia y humor. Sánchez tuitea todo eso media hora después del accidente y Óscar Puente simultáneamente presume de «la superioridad moral de la izquierda». La noche previa la ministra que puso en la calle a cientos de violadores y pederastas lamenta en televisión lo difícil que es encontrar a un hombre —pondremos el pudor que a ella le falta— que satisfaga sus deseos sexuales. Este es el nivel. Un presidente fuera de la realidad, el responsable de los trenes convertido en un macarra tuitero y la chalada de género hablando porquerías que en otra época le conducirían a levantar el ánimo de los milicianos en las trincheras, pero jamás a un ministerio.


Hasta aquí sólo se llega por un derrumbe moral pocas veces señalado. Un país antaño callado y laborioso, plagado de virtudes, lo han convertido en otro donde imperan el ruido, el saqueo y la trampa. Golpistas que malversan son amnistiados sin mayores problemas. Descuidamos nuestra red ferroviaria, pero concedemos créditos de 1.500 millones para modernizar las de Marruecos, Egipto y Uzbekistán. Dejamos invadirnos en Ceuta y damos las gracias al invasor. Sólo 901 de los 163.355 nacionalizados por la ley de nietos (un 0,5%) han acreditado ser descendientes de exiliados y podrán votar, lo que deja al descubierto el pucherazo que Sánchez planeaba el 29 de noviembre.


La putrefacción es generalizada. Y lo peor de todo es que cada afrenta contra la nación va acompañada del somnífero que nos suministran para convencernos de que estamos ante una desgracia inevitable, una maldición, un meteorito que no supimos detectar a tiempo. Durante un día entero sufrimos un gran apagón. En la gota fría valenciana murieron más de doscientos compatriotas. Y cuarenta y seis en Adamuz. Nadie ha acabado en prisión y lo más parecido a la justicia es la que impartieron los vecinos de Paiporta cuando corrieron a gorrazos al galgo presidencial, que tampoco tuvo la decencia de reunirse con las familias de las víctimas el miércoles por la noche en Urda.


Esta falta de empatía es el pegamento que une a Puente y Sánchez, los cuales nos suscitan un rechazo físico insoportable. Por lo visto, en otros lares no es así. Al ministro de la muerte le reciben entre chistes en las televisiones del duopolio, recordatorio de que los medios de comunicación también forman parte de la ciénaga. La Sexta alcanza el cénit de la mezquindad cuando Puente y Marc Giró, uno de los cómicos del régimen, se descojonan de las víctimas de Adamuz. Más les valdría no cruzarse con ninguno de los familiares de los fallecidos.


España ha dejado de funcionar cuando el Gobierno bate el récord de recaudación. El atraco legalizado a trabajadores y autónomos es aún más sangrante cuando comprobamos que no hay retorno, que es estéril pagar tantos impuestos. No queda en pie nada de aquella cacareada entrada en la modernidad del 92, año de la Exposición Universal de Sevilla, los Juegos Olímpicos de Barcelona y la primera línea de alta velocidad que une Madrid con la capital andaluza. Durante muchos años fui usuario habitual de la línea Madrid-Sevilla y sólo una vez tuve la suerte de sufrir un retraso de más de cinco minutos, lo que suponía el reintegro íntegro del coste del billete, gloria bendita para la maltrecha economía de un estudiante lejos de casa.


Como Dios escribe recto con renglones torcidos siempre encontramos un halo de luz entre las tinieblas de la tragedia. El farmacéutico de Urda, testimonio de serenidad e hidalguía, narra con ojos vidriosos las últimas palabras de un hombre que, antes de morir, le pide a su mujer que cuide de sus hijos y le recuerda que Dios es bueno. Esperanza Ruiz intuye que lo hace perdonando a sus asesinos y que, por eso, deja a sus hijos la misericordia como legado. Claro que no hemos de callar, les debemos justicia.



******************* Sección "bilingüe" ***********************


En España, la izquierda está más cerca de quienes desatan la violencia que de la Policía

OKDIARIO. 30 Octubre 2026


Aunque Telegram ha cerrado los canales de Blocus BCN tras la solicitud de los Mossos d’Esquadra a la Unidad Nacional de Retirada de Contenidos Ilícitos en Internet (UNECI), grupos de saqueadores franceses están animando, a través de WhatsApp, a saquear Barcelona este fin de semana, sumándose a los actos de violencia y pillaje fomentados por Blocus para las próximas fechas.


Hay una diferencia fundamental en la violencia global que se extiende por distintas ciudades de la UE como un reguero de pólvora. Y tiene que ver, básicamente, con el papel que los gobiernos de la UE confieren a sus respectivas fuerzas del orden. Ni en Francia, ni en Italia, ni en Alemania o Portugal, donde se han producido estallidos de violencia, a sus gobiernos les ha temblado el pulso a la hora de trasladar a sus policías la necesidad de reprimir la violencia con todos los medios a su alcance, sin perderse en disquisiciones absurdas sobre la proporcionalidad en la respuesta de los agentes.


Aquí es distinto, porque las formaciones de extrema izquierda que mantienen al Gobierno de Pedro Sánchez están, sin duda, más cerca de quienes prenden las calles que de la Policía. Y ejemplos los hay muy recientes: en La Coruña, Avilés o Mahón, por ejemplo, la izquierda ha criticado la actuación policial frente a la violencia de quienes trataron de impedir los mitines de Vox. Es, sin duda, una diferencia sustancial.


Aquí lo que se cuestiona no es la violencia desatada en las manifestaciones y concentraciones, siempre que las convoquen grupos de izquierda, pero sí la respuesta policial. Lo que es todo un incentivo a los radicales para que «no haya paz en las calles», expresión surgida de los labios de una dirigente de Más Madrid. La tolerancia cero de Meloni, por ejemplo, frente a los violentos, contrasta con la tolerancia diez de Pedro Sánchez. Lo que nos convierte, como sociedad, en mucho más vulnerables.


Recortes de Prensa  Página Inicial