Recortes de Prensa Sábado 7 Noviembre 2026


Rusia golpea un puente e infraestructuras energéticas en Kiev mientras Ucrania ataca una refinería y una fábrica de componentes militares

Las defensas aéreas de ambos países recogen un ataque masivo cruzado con drones y misiles dirigidos a infraestructuras críticas
El Mundo. 7 Noviembre 2026

El ejército ruso ha golpeado este sábado el conocido como el puente del Norte además de una infraestructura energética en un ataque masivo contra la capital de Ucrania, Kiev, según ha informado este sábado el Ministerio de Defensa de Rusia. El alcalde de Kiev, Vitali Klitchkó, ha precisado en un mensaje en Telegram que el bombardeo había provocado heridas a cinco personas, entre ellas un menor de 14 años.


Según la Fuerza Aérea ucraniana, durante la noche Rusia lanzó un ataque combinado masivo principalmente contra Kiev con misiles Iskander-M, Zircon, KN-23 y S-400, así como 172 drones de ataque de tipo Shahed, Gerbera y drones señuelo del tipo Parodiya. Las defensas antiaéreas lograron derribar cuatro misiles y 149 drones, pero se registraron impactos en 24 localizaciones, así como la caída de restos de drones y misiles interceptados en otras diez.


Para justificar su ataque, Moscú explica que el puente se emplea "para la movilización de equipos militares y armamento para el ejército ucraniano". Los daños causados al puente Pivnichi (Norte) y a otros puentes similares que conectan ambos márgenes de Kiev -ciudad que está divivida en dos por el río Dniéper- han provocado últimamente atascos en la ciudad.


Los equipos de mantenimiento vial y los servicios municipales han acudido al puente para restablecer cuanto antes el tráfico. Además, la onda expansiva ha causado daños en cinco camiones estacionados en el aparcamiento situado junto al puente, añadió Klitchkó. A su vez, en un barrio de Kiev los fragmentos de misiles o drones han impactado contra un edificio residencial de cinco plantas. Y en otro punto del mismo distrito capitalino, la onda expansiva ha provocado daños en los cristales de las ventanas de otro edificio residencial de cinco plantas.


Además, Defensa dice haber golpeado dos centrales eléctricas en la región de Kiev: Tripolskaya, con una potencia de 1.800 megavatios, y Kievskaya. La aviación rusa también ha martilleado en Kiev una empresa de la industria militar, Meridian, que produce misiles tácticos y de crucero Flamingo, y en la región adyacente la fábrica de munición y explosivos Brovari.


Y esta misma misma noche, drones ucranianos han golpeado una refinería y una fábrica de componentes electrónicos para equipos militares en la parte europea de Rusia, informan este sábado medios locales de Ucrania. Las defensas antiaéreas rusas han derribado esta noche 411 drones en diez regiones de la parte europea del país y la anexionada península ucraniana de Crimea, según informó este sábado el Ministerio de Defensa de Rusia. Los aparatos no tripulados fueron abatidos en regiones como las fronterizas Bélgorod, Kursk y Briansk, y otras como Rostov, Samara o Tula, y en aguas de los mares Negro y Azov.


En la fábrica Protón-Elektroteks, que se encuentra en la región de Oriol -unos 300 kilómetros al sur de Moscú-, se ha producido un incendio, según informa Astra, que cita testigos oculares. Esas instalaciones, que producen componentes electrónicos para el ejército, habían sido atacadas anteriormente, con un resultado de cinco muertos y una veintena de heridos en el bombardeo perpetrado el pasado 23 de octubre. El gobernador, Andréi Klichkov, ha confirmado el ataque ucraniano contra una empresa, sin precisar si hubo víctimas, aunque sí admite daños parciales en la factoría atacada.


Además, los aparatos no tripulados han dañado una refinería de la mayor petrolera rusa, Rosneft, en la región de Sarátov -más de 700 kilómetros al sureste de Moscú-, según Astra. Dicha infraestructura, una de las mayores del país, también había sido objeto anteriormente de ataques ucranianos. El gobernador, Román Busarguin, confirmó daños en la infraestructura civil y en varias viviendas, pero sin que se produjeran heridos.


El ataque masivo entre ambos países tiene lugar poco antes de que el martes se reanuden las negociaciones tripartitas con mediación de EEUU, estancadas desde febrero por la guerra en Irán. Desde que reanudara sus ataques hace diez días después de una breve pausa a petición de Donald Trump, presidente del país americano, Kiev ha golpeado prácticamente a diario las refinerías rusas. No obstante, según Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, Moscú ha dañado todas las centrales eléctricas del país en vísperas de la llegada del invierno


Los escándalos que alarman a Europa

Editorial. la razon. 7 Noviembre 2026


Que el uso de los fondos europeos no ha sido ejemplar por parte del Gobierno es una evidencia que no admite réplica, mucho más, cuando se ha constatado el desvío de 2.390 millones de euros, en principio destinados al Plan de Transformación, Recuperación y Resiliencia, que debía digitalizar la economía española, para cubrir gastos corrientes, como el pago de pensiones.


Otra cuestión es si las aparentes irregularidades que investiga la Fiscalía europea en relación de con Adif -una de las empresas públicas más favorecidas, con 6.000 millones de euros procedentes de Bruselas- se deben a una acción delincuencial, ya sea en forma de cobro de comisiones ilegales, ya como amaño de contratos, o, simplemente, hay que enmarcarlas en habitual torpeza y falta de competencia administrativa, que han sido la norma en las instituciones colonizadas por el sanchismo.


Que la actuación de oficio de la Fiscalía europea venga determinada por dos tragedias ferroviarias en el mismo tramo de la línea Madrid-Sevilla, dotado con más de 600 millones de euros para implementar las modernas medidas de seguridad que precisa la Alta Velocidad, nos hace pensar que, en Europa, los escándalos de todo tipo ligados de una forma u otra al jefe del Ejecutivo están empezando a alarmar a nuestros socios, hasta el punto de solicitar de la UCO la apertura de una nueva investigación sobre las cuentas de Adif, con reclamación de datos al Tribunal de Cuentas, porque cualquier persona con dos dedos de frente entiende la contradicción flagrante entre unas entregas millonarias de fondos públicos y la falta de mantenimiento de la red ferroviaria.


Si, además, los últimos acontecimientos trágicos, que han descubierto ante la opinión pública española la existencia de una política nepotista y clientelar en el ámbito de la dirección de las dos principales empresas ferroviarias, refuerzan la alarma de la Comisión Europea, especialmente, cuando desde Bruselas se retoma una política financiera restrictiva. Si bien, tampoco las instituciones de la UE pueden presumir de celeridad y eficacia en el proceso de toma de decisiones, -la misma Fiscalía lleva nueve meses investigando el accidente del AVE en Adamuz, ocurrido el 18 de enero pasado, sin que se conozcan las primeras conclusiones de la investigación-, en este segundo caso, el de Urda, el propio Tribunal de Cuentas ha reconocido que alertó a Adif de supuestas irregularidades en la firma de dos contratos de más de 95 millones de euros, que estaban destinados a mejorar la seguridad de la vía y que fueron adjudicados a una empresa francesa, lo que abre una clara línea de investigación, cuyos plazos son muy difíciles de precisar. En cualquier caso, ni el final abrupto de la Legislatura ni la cita con las urnas ni, con toda seguridad, un eventual cambio de gobierno impedirá que la Justicia, la española y la europea, cumpla con su cometido, que es la defensa de las leyes y el castigo de quienes las incumplen.


90º ANIVERSARIO DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Paracuellos 1936: las claves de un pasado en la sombra

Entrevista con el investigador José Manuel Ezpeleta sobre una masacre que fue planificada y organizada y que ahora ignora la memoria oficial

Nieves B. Jiménez. gaceta. 7 Noviembre 2026


Con el investigador e historiador José Manuel Ezpeleta analizamos los hechos acontecidos en Paracuellos de Jarama en el año 1936. Con una base documental construida durante décadas de investigación en archivos históricos, Ezpeleta aborda la organización de las sacas de presos en el Madrid en guerra, el número de víctimas enterradas en el Cementerio de los Mártires, las responsabilidades dentro de la cadena de mando de la época y los debates historiográficos que todavía suscita este episodio noventa años después.


El Gobierno de Sánchez, en concreto el ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, dirigido por Ángel Víctor Torres, rechazó declarar Paracuellos lugar de memoria pese a los miles de asesinados que ahí permanecen porque, según ellos, carece de relevancia histórica…


El actual Partido Socialista Obrero Español, como sectario que es, aplica su propia ley de Memoria Democrática sólo a todo aquello que le es favorable, incluidos aquellos lugares donde la «represión franquista» tuvo lugar, dejando a un lado los otros lugares de la represión de los gobiernos republicanos durante la Guerra Civil.


No extraña el silencio alrededor de Paracuellos viendo la obcecación a mantener oculto que en ese cementerio hay tantos españoles enterrados. Igualmente ocurre con los edificios que albergaron las checas más cruentas de Madrid, que carecen de placas informativas. ¿Omitir todo esto supone una distorsión deliberada de la Historia?


La Historia es la que es, y no se puede cambiar a favor de intereses partidistas. Lo que allí ocurrió nunca será reconocido por las izquierdas españolas, y lo que es peor, el olvido sistemático por parte de los españoles con el paso del tiempo. Esto explica el nulo interés por poner placas en aquellos lugares donde se asesinó de forma deliberada a tantos inocentes. Al contrario, desde hace tiempo, alcaldes socialistas pusieron placas en las fachadas de sus ayuntamientos rememorando a sus antecesores de 1936 a 1939.


¿Por qué sucede todo? ¿Cuáles fueron los desencadenantes estratégicos? ¿Respondía Paracuellos a una estrategia política para eliminar, de forma preventiva, a toda la élite intelectual, militar, religiosa y profesional que pudiera oponerse al Frente Popular?


Paracuellos representa la culminación de una revolución puesta en marcha con la llegada de la II República y que con la formación del Frente Popular, a través de las elecciones de febrero de 1936, sólo faltaba ejecutarla. Mire, a modo de ejemplo de cómo el proceso revolucionario tenía ya sus consignas durante la campaña electoral iniciada en 1936. El día 22 de enero, el socialista Francisco Largo Caballero dijo en un mitin en Madrid: «Si algún día varían las cosas que las derechas no pidan benevolencia a los trabajadores. No volveremos a guardar las vidas de nuestros enemigos, como se hizo el 14 de abril… Sí aquellas no se dejan vencer en las urnas, tendremos que vencerlas por otros medios hasta conseguir que la roja bandera del socialismo ondee en el edificio que vosotros queráis».


El día 26 del mismo mes, Largo Caballero pronunció en Alicante un discurso, refiriéndose a las próximas elecciones declaró: «Las elecciones no son más que una etapa en la conquista y su resultado se acepta a beneficio de inventario. Si triunfan las izquierdas, con nuestros aliados podemos laborar dentro de la legalidad. Pero si ganan las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Yo deseo una República sin lucha de clases; más para eso es necesario que desaparezca una de ellas. Y esto no es una amenaza, es una advertencia; y que no se diga que nosotros decimos las cosas por decirlas: nosotros las realizamos».


El 2 de febrero en Valencia, en otro discurso, señaló: «La clase trabajadora tiene que hacer la revolución… Si no nos dejan, iremos a la guerra civil. Cuando nos lancemos por segunda vez a la calle, que no nos hablen de generosidad y que no nos culpen si los excesos de la revolución se extreman hasta el punto de no respetar cosas ni personas».


Más tarde, el alcalde de Alicante llegó a declarar lo que había que hacer a la hora de votar: «El 16 de febrero no dejéis votar a las beatas ni a las monjas; cuando veáis a alguien que lleve en la mano una candidatura de derechas, cortarle la mano y rompérsela en las narices y se la hacéis comer». Con el inicio de la Guerra Civil se dio rienda suelta con la intención de eliminar a todo aquel que consideraba desafecto o enemigo al régimen republicano, mezclado con un anticlericalismo radical para extirpar de raíz todo signo religioso. Así lo manifestó el diario socialista-anarquista Solidaridad Obrera, el 15 de agosto de 1936: «Hay que extirpar a esa gente. La Iglesia ha de ser arrancada de cuajo de nuestro suelo». La revolución social y antirreligiosa, desencadenada apenas un mes del inicio de la guerra, ya era una realidad que duraría hasta el final.


Los fusilamientos se concentraban en las primeras horas del día, con la penumbra del alba…

En uno de los primeros días del mes de noviembre de 1936, el Partido Comunista Español junto con los asesores soviéticos en Madrid, tomó la decisión de trasladar a los militares presos de las cárceles de Madrid a Valencia para que no se unieran a las tropas «nacionales» si la capital era tomada. Esta decisión se conocía en el interior de las cárceles y prisiones por las milicias y comités que las custodiaban, lo que explica que los presos llevaran sus pocas pertenencias al ser llamados y despojados antes del inicio de las expediciones o sacas, ya que estas, desde su formación hasta su llegada al grupo de pinos del cementerio de Paracuellos, podían tardar hasta diez horas por término medio, pues durante el trayecto tenían que pasar varios controles con sus respectivas contraseñas.


Con un profundo estudio de la inmensa documentación existente, todas las sacas fueron planificadas con toda la logística requerida, tanto humana como de medios materiales. Pensemos que para tal fin hacía falta toda una estructura gubernamental apoyada por todos los partidos políticos y sindicatos del Frente Popular.


El 6 de noviembre el Gobierno de Francisco Largo Caballero abandona Madrid rumbo a Valencia, dejando el control en manos de la Junta de Defensa de Madrid, ¿fue ese momento de transición y aparente descontrol institucional la oportunidad política para que JSU y el PCE ejecutaran las sacas? ¿Cómo sitúa usted la jerarquía de responsabilidad desde el Gobierno de Largo Caballero hasta el ministerio de la Gobernación con Ángel Galarza y Santiago Carrillo como consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid?


Este día ante el vacío gubernamental que dejó el Gobierno en la capital al marcharse a Valencia, el Ministerio de la Gobernación y con ello la Dirección General de Seguridad, quedaron, entre otros, en manos de la socialista Margarita Nelken. Ella fue la que, dueña del «descontrol» y con su grupo de trabajo en la D.G.S., conformó las primeras listas de presos, que deberían ser evacuados a Valencia, poniendo en marcha las sacas del día 7 de noviembre con las directrices del Partido Comunista y las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas), aparte de los socialistas y anarquistas.


Al formarse la Junta de Defensa de Madrid por mandato de F. Largo Caballero, y presidida por el general José Miaja para la defensa de la capital, se conformó con la participación de todos los partidos y sindicatos del Frente Popular, y compuesta por diferentes Consejerías, entre ellas la de Orden Público con Santiago Carrillo Solares al frente y José Cazorla Maure como suplente. Una de las primeras decisiones de Carrillo fue la creación de un nuevo organismo denominado Consejo General de la Dirección General de Seguridad, al que incorporó como vocales a los jefes de las checas de Madrid y del Comité Provincial de Investigación Pública. Es decir, este Consejo funcionó en paralelo a la D.G.S. del Gobierno. Por lo tanto, Santiago Carrillo fue el máximo responsable de las cárceles de Madrid, nombrando como hombre de confianza al socialista Segundo Serrano Poncela como Delegado de Orden Público, cargo equivalente a Director General de Seguridad. En razón de este cargo, las listas de presos llevaban su firma, aparte de otras listas firmadas por policías de la checa de Fomento, que dependían del C.P.I.P.


Estos, más los componentes de toda la organización que Santiago Carrillo creó para su Consejería, son los responsables directos de las sacas y asesinatos en Paracuellos. Esta Consejería enseguida nombró sus comisarios políticos en las doce comisarías de Madrid, no habiendo más autoridad que la del Comité Provincial de Investigación Pública con sus ochenta brigadas de milicianos, muchos de ellos responsables directos en los fusilamientos de Paracuellos de Jarama, más los integrantes de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia creadas en septiembre del mismo año.


Carrillo reconoció en entrevistas en la Cadena Ser y en El País en 2005: «Incluso en algún caso yo he tenido que eliminar a alguna persona, eso es cierto». Y lo justificaba bajo el paraguas de la supervivencia, cuando en Paracuellos se ejecutó a menores de edad, civiles desarmados, mujeres, enfermos… muy peligrosos no parecían para su supervivencia


Santiago Carrillo siempre dio una versión diferente y exculpatoria, según el medio que le entrevistase y, por supuesto, cambiando sus versiones mintiendo al entrevistador. El confirmó que eliminó a alguna persona, pero nunca reconoció su responsabilidad en el asesinato de miles de personas en Paracuellos.


En realidad se puede decir que aquello fue una limpieza ideológica y religiosa, aunque muchas de las víctimas fueran menores de edad, pues en aquella época los valores morales y religiosos de los jóvenes estaban íntimamente asociados a sus padres, y donde iban estos, ellos les acompañaban. Esto explica el número de menores asesinados en Paracuellos.


Existe aún hoy la discrepancia de cifras en torno al número de víctimas. ¿Cuáles son las cifras exactas que usted ha verificado documentalmente? Dado que nunca se han abierto las fosas, sabemos que las cruces que vemos hoy no marcan el lugar exacto del cuerpo de cada víctima…


A lo largo de los años, historiadores y escritores han hablado de diferentes cifras de asesinados, todas ellas inexactas y, en algunas ocasiones, muy exageradas. El tema de las cifras con respecto a las víctimas es complejísimo a la hora de su estudio, ya que gente que en principio lo fue en Paracuellos, en realidad fue asesinada en otros lugares, y por el contrario, gente de otras localidades de fuera de Madrid con destino a las cárceles fue asesinada en Paracuellos sin pasar por ninguna prisión.


Hasta la fecha y en continua revisión, la cifra de asesinados en el cementerio de Paracuellos es de 3.750, ya que no todos los fusilados salieron de las cárceles de Madrid, a la que hay que añadir 403 restos exhumados de un total de 414 procedentes de Soto de Aldovea, Torrejón de Ardoz, entre 1939 y 1940, más 200 de otros lugares de Madrid, previamente identificados.


Con respecto a las actuales cruces que se pueden ver en el cementerio, sólo representan a un 10% como máximo, y su posición es aleatoria en función de la fecha de la muerte.


El abanico de profesiones y extracciones sociales era amplio. Más allá de militares y religiosos, hubo médicos, abogados, empleados de comercio, escritores, que terminaron en los autobuses camino de Paracuellos.


Como usted muy bien dice, las profesiones y oficios son de todas las clases, siendo muchos de ellos miembros de Acción Católica o de la Adoración Nocturna, aparte de los sacerdotes y religiosos. Hubo denuncias, delaciones vecinales, antiguas venganzas, etc, por pertenecer a un partido político u organización sindical de derechas. Gente que se ocultaba en domicilios particulares o pensiones y que, al ir a realizar un registro, fue detenida, incluso milicianos que por rencillas internas o venganzas personales también lo fueron, sin contar todos aquellos militares en activo o retirados por la ley de Azaña.


Han aparecido nombres de personas afiliadas a la UGT o con un pasado vinculado a la izquierda. ¿Cómo se explica que el propio aparato del Frente Popular terminara enviando a Paracuellos a miembros de sus propias organizaciones?


Con la formación del Frente Popular se conformó una amalgama de documentos acreditativos a los partidos políticos y organizaciones sindicales. Los más numerosos e importantes fueron los de la UGT y CNT. Ahora bien, hubo miles de personas como empleados de fábricas, empresas, comercios, etc. que, a raíz de las huelgas generales que se desarrollaron durante la II República, se vieron obligados a afiliarse por la sencilla razón de que era necesario para poder trabajar. Esto implicaba quedar inscrito y colaborar con una cuota mensual, pero hay que señalar que hubo miles de trabajadores que, sin saberlo, fueron inscritos por sus patronos o dirigentes sindicales. Esto explica que cuando estalló la Guerra Civil cientos de ellos fueron detenidos por pertenecer a estos sindicatos o partidos políticos, sin que ellos tuvieran conocimiento de ello siendo detenidos, juzgados y fusilados. La mayoría de los casos con carnet de UGT y CNT, anteriores al 18 de julio de 1936, lo fueron por venganzas personales entre ellos, como los oficiales de prisiones de la cárcel Modelo o Celular, que a partir de los sucesos del 23 de agosto de 1936 no compartieron sus ideales políticos o revolucionarios con los demás comités dueños de toda la Modelo.


A diferencia de lo que ocurre en otros lugares bajo las leyes de la memoria histórica, en Paracuellos nunca se ha exhumado ningún cadáver para su identificación o traslado, ¿a qué es debido?

Del cementerio de Aravaca nunca se exhumó y trasladó a nadie a Paracuellos. Sí de otros cementerios y fosas comunes, tanto de la capital como de pueblos próximos a Madrid. Nunca hubo exhumaciones, allí permanecen. Sólo en los años cuarenta se propuso exhumar a todos para su posterior traslado al Valle de los Caídos, pero esto nunca se produjo por el volumen de personas, el coste económico más la negativa de los familiares por escrito, entre otras cosas.


Las instituciones ignoran una realidad que la tierra misma no puede ocultar, la tierra grita…

Como le decía, jamás ha habido exhumaciones, por lo tanto allí permanecen los restos de todos ellos y, en ocasiones, los conejos al hacer sus madrigueras sacan huesos y otros objetos enterrados con las víctimas.


Los actuales grupos de pinos, donde eran bajados de los autobuses y camiones los presos, conservan en su interior los proyectiles de la época dando un silencioso testimonio de lo allí acaecido.


Teniendo en cuenta que en las listas hay ancianos, mujeres, periodistas, obreros de la UGT y menores de edad, que no tienen pinta ninguna estas personas de formar una organización armada, ¿por qué el aparato del Estado necesitaba construir el mito de la «quinta columna»?


El término «quinta columna» comenzó a difundirse en octubre de 1936 según expresión del general Emilio Mola al hacer referencia a que había ya cuatro, que eran las compuestas por militares que avanzaban hacia Madrid, quedando una quinta en las cárceles y compuesta de militares detenidos después del alzamiento. Con este término también se catalogaba a aquellas organizaciones clandestinas de derechas, que se dedicaban a proporcionar escondites en domicilios particulares a personas y a dar ayudas materiales a los presos en las cárceles de la capital, entre otras actividades. Incluso hicieron de enlace entre los refugiados en las distintas embajadas y legaciones diplomáticas con sus familiares de fuera de Madrid.


Como organización ya plenamente establecida funcionó en los años siguientes. Otra cosa es que este término se usara por el aparato del Gobierno para clasificar e identificar al enemigo político como desafecto con el fin de eliminarlo, por lo que la mayoría de las milicias se tomaron la justicia por su mano deteniendo y asesinando a todos aquellos sospechosos de pertenecer a dicha organización.


¿Se puede hablar de la intervención de asesores soviéticos o tácticas estalinistas? ¿Hasta qué punto Paracuellos fue una réplica directa de las purgas revolucionarias de la URSS?

El Partido Comunista Español junto con el Socorro Rojo Internacional, entidad sustentada por la Unión Soviética, fueron los grandes pilares durante la II República para consolidar la revolución del proletariado en España. Sentaron las bases de la lucha de clases y de las organizaciones obreras, con el ascenso y consolidación del Partido Comunista con José Díaz a la cabeza. Con el inicio de la Guerra Civil, el Gobierno de la República estableció relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, dando resultado a que en agosto de 1936 llegara a Madrid el embajador ruso M. Rosenberg y se establecieran una serie agentes soviéticos en la capital con la intención de ayudar y dirigir al gobierno republicano en el terreno militar y civil, entre otras misiones. Entre los asesores soviéticos estaban los conocidos como periodistas e informadores, incluso altos cargos políticos fueron enviados para dirigir y colaborar con la futura ayuda soviética al ejército de la República.


La intervención de estos asesores y el personal soviético, junto con el Partido Comunista de España, fue esencial, aparte de los socialistas y anarquistas, para poder realizar los fusilamientos en Paracuellos. Cuando se estudian las sacas o expediciones de los tres primeros días –7, 8 y 9 de noviembre–, enseguida emerge el operativo soviético como organizador de las sacas, cosa que después, por la inercia, ya no aparecen en las demás expediciones, siendo las sucesivas sacas hasta el 4 de diciembre organizadas y ejecutadas principalmente por socialistas.


De estas ejecuciones, los diplomáticos que quedaron en Madrid jugaron un papel fundamental en la elaboración de listas de presos copiadas de los listados de extracciones en las cárceles de Madrid, con el beneplácito de sus directores y por medio de la Cruz Roja Internacional estas listas lograron llegar a su sede en Ginebra.


En las cárceles o en los calabozos de las checas se celebraban misas clandestinas, incluso se consagraba pan y vino de contrabando. Algunos sacerdotes escondían las formas consagradas entre sus ropas para, camino a Paracuellos, distribuir la comunión a los que iban a morir, ¿qué testimonios guarda sobre esto?

El tema de la vida religiosa en las cárceles, así como en los domicilios particulares, es de suma importancia para comprender el porqué tantos aceptaron el martirio una vez llegado el momento de salir hacia Paracuellos u otros lugares.


Dentro de las cuatro cárceles –Modelo, Porlier, San Antón y Ventas–, hubo actos religiosos en la clandestinidad. En las celdas, en el caso de la Modelo, así como en San Antón en sus habitaciones, puesto que era un colegio, hubo Misas Secas, es decir, no había consagración por carecer de vino para consagrar. Se rezaba el rosario junto con los sacerdotes o religiosos compañeros de celda. También se confesaban y hasta se comulgaba en Porlier. Es un capítulo que explica la vida religiosa y cotidiana en cada cárcel. En muchos casos, los presos recibían la absolución antes de salir de la cárcel o en el mismo lugar del Martirio en Paracuellos.


Sobre la Hermandad de Nuestra Señora de los Mártires de Paracuellos, ¿es cierto que Francisco Franco mantuvo cierta distancia? Llama la atención respecto al Valle de los Caídos. ¿Cómo se explica este contraste frente a los dos mayores símbolos del dolor en España? ¿Pesó la voluntad de los familiares?

Hasta la fecha yo no tengo constancia oficial de que el general Franco visitara el cementerio de Paracuellos. No creo que la voluntad de los familiares tuviera algún peso. Simplemente, durante todos aquellos años, el Estado estaba en otros menesteres y había que perdonar y mirar al futuro.


Después de décadas investigando, ¿considera que todavía quedan documentos ocultos o archivos privados que podrían aportar datos nuevos o la radiografía documental de Paracuellos está ya completamente cerrada?

Puede que queden documentos en diferentes archivos por consultar, pero el grueso y lo principal, aparte de nuevos datos que puedan aparecer, ya los tengo consultados.


El bulo de la 'Quinta Columna'
Pedro Fernández Barbadillo. libertad digital. 7 Noviembre 2026


La represión no habría sido tan extensa sin aparatos de propaganda que la justificasen y que difundiesen el pánico. La expresión que encubrió delaciones, encarcelamientos, torturas, robos, injusticias y ejecuciones fue la "quinta columna".


En el siglo XX, a partir del triunfo de los bolcheviques en Rusia (gracias a la financiación alemana) nacieron las guerras revolucionarias y contrarrevolucionarias, tanto civiles como internacionales, en las que la población sospechosa o culpable de formar parte del enemigo de clase o del subversivo se convirtió en un objetivo a aniquilar. Esa persecución del paisano desarmado, de las mujeres y hasta de los niños también ocurrió en España.


Nada más comenzada la guerra civil en julio de 1936, las autoridades de cada bando tomaron medidas para encarcelar, reprimir y liquidar a quienes consideraban sus enemigos. Y en estas matanzas participaron muchos canallas para vengarse de rencillas o para saquear. La represión no habría sido tan extensa sin aparatos de propaganda que la justificasen y que difundiesen el pánico.


En estas fechas, se cumple el nonagésimo aniversario de las matanzas de población indefensa en Madrid, sobre unas personas por sus condiciones y creencias, en vez de por sus actos, y con tanta saña que bien puede calificarse de genocidio. Su perpetración por miembros armados del Frente Popular no habría sido posible sin la colaboración del aparato administrativo y sin una campaña de odio.


El bulo de la 'Quinta Columna'

La revolución de octubre de 1934 fracasó, en parte, porque los izquierdistas implicados fueron pocos y el PSOE, la UGT y la ERC no lograron la movilización de su masa, a pesar de sus invocaciones a la venida inminente del fascismo. Pero la primavera y el verano de 1936 fueron distintos. El Frente Popular, con sus periódicos, panfletos y mítines difundió primero el odio, antes de la guerra, y, después, el miedo al asesinato o a la venganza. En el caso de Madrid, la expresión que encubrió delaciones, encarcelamientos, torturas, robos, injusticias y ejecuciones fue la "quinta columna", como en los años veinte en Rusia la palabra "kulak" sirvió a los comunistas para justificar las confiscaciones a los campesinos, la colectivización y los asesinatos.


alcazar-de-toledo-franco.jpgCoronel Moscardó, General Franco, General Varela en el Alcázar de Toledo el 29 de septiembre de 1936

Después de que el Ejército de África cruzase a la Península el 5 de agosto y los nacionales uniesen las dos zonas que controlaban a mediados de ese mes, el siguiente gran objetivo militar fue la toma de Madrid. El Gobierno del Frente Popular enloquecía a sus tropas y su población con una propaganda de terror, en la que sobresalían la supuesta matanza de Badajoz y las violaciones de mujeres realizadas por los soldados marroquíes.


El 27 de septiembre, el general Franco liberó a los sitiados del Alcázar de Toledo; el 1 de octubre, sus camaradas le eligieron generalísimo; y prosiguió su avance hacia Madrid, que había sufrido el primer bombardeo la noche del 27 al 28 de agosto. A lo largo de octubre, los nacionales tomaron Navalcarnero, Griñón y otros pueblos; en Seseña aparecieron los primeros tanques soviéticos (T-26) y los legionarios usaron contra ellos los cócteles Molotov. En los primeros días de noviembre, cayeron Alcorcón, Móstoles, Getafe, Leganés, Fuenlabrada… Las cuatro columnas mandadas por los generales Enrique Varela y Emilio Mola se cernían sobre Madrid por el norte y el oeste.


El 6 de noviembre, los nacionales irrumpieron en Carabanchel y Villaverde. El Gobierno de la Victoria, presidido por el socialista Largo Caballero, creía imposible resistir y huyó a Valencia; detrás de él, dejó a la Junta de Defensa de Madrid, presidida por el general José Miaja y formada por representantes de todos los partidos del Frente Popular. Al joven socialista Santiago Carrillo (nació en 1915), elegido en junio secretario general de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), se le nombró consejero de Orden Público.


En esa situación de miedo y derrota, apareció la expresión "quinta columna". Según Julius Ruiz (El Terror rojo), La primera utilización pública del término que se conoce en la zona republicana fue la que hizo Dolores Ibárruri en Mundo Obrero el 3 de octubre de 1936.


Su artículo, publicado en la portada del periódico, fijó el mito: a una pregunta de unos periodistas de cuál de sus cuatro columnas entraría primero en Madrid, Mola respondió que la quinta, la que estaba dentro de la ciudad. Ibárruri concluía con una de sus habituales arengas a la matanza, del estilo de las que pronunciaba en las Cortes: "a este enemigo hay que aplastar inmediatamente".


Unos días después, Milicia Popular, periódico del Quinto Regimiento, dio más detalles por boca del comisario de la unidad, el italiano Vittorio Vidali, agente soviético, y añadió lo que les interesaba a los comunistas (Paul Preston, en El holocausto español):


El general Mola ha tenido la complacencia de indicarnos el lugar donde se encuentra el enemigo. (…) La 'quinta columna' es un conglomerado de todos los elementos que hay emboscados en Madrid todavía, de gentes que simpatizan con el enemigo o que son 'neutrales', en contra de los cuales ha tomado ya nuestro Gobierno medidas oportunas, que han empezado a ponerse en práctica.


Sin embargo, el abogado navarro José María Iribarren, que fue secretario personal de Mola entre 1936 y su muerte en accidente de aviación, el 3 de junio de 1937, no describe esa escena ni cita la expresión en ninguno de los dos libros que dedica al general, editados en 1937 y 1938.


Ruiz subraya que

El discurso del PCE en 1936 hacía hincapié en que la eliminación del enemigo interno era una condición sine qua non para la victoria en la Guerra Civil. Este mensaje fue recalcado una y otra vez aquel mes de noviembre. Mundo Obrero declaraba el día 3 que el partido tenía la 'obligación vital de aniquilar' a la quinta columna.


Ésta fue la justificación que emplearon los comunistas, mandados por Carrillo, para trasladar a los presos facciosos (de los que muchos no habían tenido ninguna relación con los rebeldes) a otras cárceles más alejadas del frente.

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Julius Ruiz asegura que no ha encontrado ninguna prueba de esa temeraria declaración atribuida a Mola.


Para conjeturar sobre el origen conviene recordar que, a finales de agosto, llegó a Madrid el embajador de la URSS (la Segunda República no reconoció al régimen de Moscú hasta comenzada la guerra), Marcel Rosenberg. Con él vinieron numerosos técnicos militares y "adiestrados periodistas y policías soviéticos": Mijail Koltsov, Ilya Ehrenburg, Lev Lazarevich Nikolsky, que fue jefe de la NKVD en España… Ellos pudieron tener la idea de lanzar el bulo de la quinta columna.


El propagandista Koltsov, que, como Rosenberg, fue ejecutado por Stalin en una deliciosa justicia inmaterial, escribió en la prensa:


En las cárceles madrileñas hay 8.000 fascistas encerrados; de ellos, 3.000 son oficiales. Si el enemigo penetra en Madrid este tendrá ya preparada una columna de excelentes oficiales.


Pocos días antes de que el Gobierno huyera, el periódico La Voz, incautado a sus propietarios por el comité formado por los sindicatos UGT y CNT, publicó el 3 de noviembre una consigna aterradora:

Hay que fusilar en Madrid a más de cien mil fascistas camuflados, unos en las cárceles, otros en las retaguardias.


Cien mil personas. La décima parte de la población de la ciudad. Una acusación sin nombre contra cualquiera. Así funcionaba el terror comunista.


El comunista Enrique Castro (Hombres made in Moscú) confiesa que le dijo en esos días de noviembre a un camarada:

La quinta columna de la que habló Mola debe ser destruida antes de que comience a moverse. ¡No te importe equivocarte! Hay veces que uno se encuentra ante veinte personas. Sabe que entre ellas está un traidor, pero no sabe quién es. Entonces surge un problema de conciencia y un problema de partido. ¿Me entiendes?


El escritor Wenceslao Fernández Flórez, que pasó los primeros meses de la guerra en Madrid escondiéndose de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia en pisos de amigos hasta que pudo refugiarse en una embajada y, gracias a la protección del gobierno de Holanda, escapar de la España leal, describe el ambiente en que se vivía (La novela número 13):

La vida humana ya no merece el menor respeto, la justicia se condiciona a la política, la autoridad toma partido por un grupo, los transeúntes se juzgan por sus vestiduras y se cruzan miradas de desafío, el odio se expande y se infiltra como un gas en toda la vida española.


Lo sorprendente es que en Madrid no existió ninguna organización clandestina colaboradora de los nacionales hasta diciembre de 1936 (Javier Cervera, en Madrid en guerra. La ciudad clandestina 1936-1939). La creó la persecución.


Cientos de prisiones

La cantidad de desdichados detenidos desde el verano por ser militares y funcionarios desafectos, militantes de partidos legales, miembros de cofradías religiosas o suscriptores de ABC y El Debate era tan grande que no bastaban las cárceles oficiales y se abrieron docenas de ellas, por parte del Gobierno, los partidos y sindicatos del Frente Popular y los facinerosos.


Una investigación del Instituto CEU de Estudios Históricos, realizada en 2016, inventarió en Madrid, en el punto culminante de la represión roja, 345 chekas, cincuenta lugares de detención, veinticuatro cárceles oficiales y diez comisarías de distrito, donde se detuvo a miles de personas. Los lugares de ejecución y de hallazgo de restos humanos en Madrid se elevaron a veinticinco, de los que el más célebre es una pequeña explanada en las afueras del pueblo de Paracuellos del Jarama.


portadas-paracuellos6.jpgCementerio de los Mártires de Paracuellos

En ese lugar, convertido en la posguerra en el Cementerio de los Mártires de Paracuellos, yacen enterrados en siete fosas los fusilados en las sacas entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre, más algunas docenas de cuerpos inhumados de víctimas de otras matanzas, como las cometidas en Soto de Aldovea. Las meticulosas investigaciones de José Manuel de Ezpeleta sitúan el número de cuerpos en aproximadamente 3.750, entre los que aparecen 214 menores de edad (el más joven, de trece años) y cinco mujeres.


Fernández Flórez (El Terror rojo) se preguntaba si se olvidaría tanto dolor y tanta sangre:

Cuando nosotros desaparezcamos, los que vivimos esta verdad tremenda, las generaciones que siguen después reputarán estos hechos -lamentablemente exactísimos- como exageraciones de un partidismo inflado.


No, no lo olvidamos. Sobre todo, porque los descendientes políticos de las organizaciones que ejecutaron esos crímenes contra la humanidad pretenden erigirse en la clase moralmente superior.


Noventa aniversario de Paracuellos: El gobierno de Largo Caballero fue el responsable (I)

Pedro Corral. libertad digital. 7 Noviembre 2026

Más de tres mil presos fueron asesinados en Paracuellos de Jarama, Rivas Vaciamadrid, Aravaca o Soto de Aldovea entre el 7 de noviembre y el 3 de diciembre de 1936La carta del 4 de noviembre de 1936 de Largo Caballero a Henny ( Delegado Cruz Roja) con sus evasivas para proteger la vida de los presos | Centro de Documentación de Cruz Roja


Su figura se aparece cada día a la vista de todo el mundo en el madrileño paseo de la Castellana, en el monumento erigido en los Nuevos Ministerios en recuerdo de su paso por la cartera de Trabajo en tiempos de la Segunda República. Pero, para muchos, su escultura evoca por encima de todo su terrible papel en las matanzas de presos en Madrid en el otoño e invierno de 1936.


¿Cuál fue el papel que desempeñó el socialista Francisco Largo Caballero, entonces jefe de Gobierno, en el exterminio de miles de personas consideradas desafectas al Frente Popular que estaban presas en las cárceles Modelo, Ventas, San Antón y Porlier de la capital?


Más de tres mil presos fueron asesinados en Paracuellos de Jarama, Rivas Vaciamadrid, Aravaca o Soto de Aldovea entre el 7 de noviembre y el 3 de diciembre de 1936. Veinte convoyes, formados en su mayor parte por autobuses de dos pisos de la Sociedad Madrileña de Tranvías, salieron de las cárceles hacia esos destinos para que sus ocupantes acabaran ante piquetes de ejecución armados de ametralladoras, fusiles ametralladores, escopetas y pistolas. Solo cinco expediciones llegaron sanas y salvas a Alcalá de Henares.


La inmensa mayoría de los detenidos estaban en prisión sin haber cometido delito alguno y sin haber sido imputados ni juzgados. Conservar en casa una fotografía de Alfonso XIII o una tarjeta de visita de José Calvo Sotelo, leer el ABC o ir a misa, ser religioso o militar retirado, estar afiliado a partidos de derechas o trabajar como obreros en diarios conservadores, eran razones suficientes para ser incluido en las llamadas "expediciones negras".


Todo se hizo bajo la apariencia de traslados a cárceles de otras ciudades ante la proximidad de las tropas de Franco, que desde el mismo día 7 habían iniciado su asalto a la capital, finalmente frustrado. El día anterior, el Gobierno de Largo Caballero huyó a Valencia, dejando en Madrid un órgano delegado, la Junta de Defensa de Madrid, presidida por el general José Miaja y con el comunista Santiago Carrillo como consejero de Orden Público.


Si Largo Caballero dejó Madrid el día antes del comienzo de las sacas, ¿qué responsabilidad pudo tener su Gobierno en las matanzas de los días siguientes?


La respuesta es que la implicación del Gobierno en la cadena de acontecimientos que culminará con los fusilamientos masivos de presos entre noviembre y diciembre de 1936 comienza de forma decisiva en el mes anterior.


Los responsables de Gobernación ejecutarán en ese mes de octubre una serie de acciones destinadas primeramente a llenar las cárceles de Madrid de potenciales enemigos que, en caso de entrar Franco en la capital, podrían sumarse a sus fuerzas; y, en segundo lugar, a elaborar listas con los nombres de aquellos que por su peligrosidad deben ser eliminados.


Así, el 8 de octubre se difunden anuncios en prensa y radio para convocar a los militares retirados en la Casa de la Moneda, en la plaza de Colón, a una reunión con el fin de solventar el pago de sus pensiones, que se había anulado desde el mes de julio. Cerca de dos mil militares se presentan a la reunión, que es en realidad una trampa del Ministerio de Gobernación, ideada por su titular, Ángel Galarza: según entran en la Casa de la Moneda, salen detenidos por otra puerta para ser introducidos en furgones con destino a diferentes cárceles. En La Modelo ingresan mil quinientos militares retirados, de los que serán asesinados medio millar un mes después.


Sin embargo, la trampa de la Casa de la Moneda no surte los efectos deseados por el Gobierno frentepopulista. Muchos militares retirados han optado prudentemente por no presentarse a la cita. Esto llevará al Gobierno a planificar, organizar y ejecutar una gran redada barrio por barrio, calle por calle, casa por casa, durante cuatro noches consecutivas, las del 13 al 16 de octubre.


No sólo son capturados militares retirados, sino también religiosos, estudiantes, funcionarios, obreros o profesionales liberales, incluidos menores de edad, muchos de los cuales serían asesinados en las matanzas del mes siguiente. Una idea del volumen de la gran redada es que produjo la detención de un tercio de las mujeres apresadas a finales de octubre en el convento de las capuchinas de la plaza de Conde de Toreno.


En cuanto a la elaboración de listas de presos candidatos a la eliminación física por su "peligrosidad", Julius Ruiz prueba en Paracuellos, una verdad incómoda (Espasa) la participación en los interrogatorios de miembros de la checa gubernamental de Fomento, creada por el Ministerio de Gobernación el 4 de agosto de 1936. Estas listas se fueron realizando entre finales de octubre y principios de noviembre, es decir, cuando el Gobierno se encontraba aún en Madrid.


Para la confección de estas listas, Gobernación puso a disposición de sus agentes los ficheros de la Oficina de Control de Nóminas, un departamento dependiente de la Dirección General de Seguridad (DGS) que contenía los archivos de partidos de derechas y organizaciones católicas con los datos personales de sus miembros. Otra prueba de la implicación gubernamental.


La primera consecuencia de esta labor de selección en las prisiones será la saca de treinta y dos presos de la cárcel de Ventas el 29 de octubre, con figuras como Ramiro de Maeztu o Ramiro Ledesma Ramos. El director de la prisión, Antonio Garay de Lucas, contará que cuando se negó a entregar a los detenidos sin una orden por escrito, el jefe de las milicias llamó por teléfono al ministro de Gobernación, el socialista Ángel Galarza.


manuel-munoz-martinez.jpegManuel Muñoz Martínez

El ministro le exigió al director de la prisión que dejara salir a los presos con los milicianos, prometiéndole que le enviaría más tarde la autorización. El testimonio de Garay de Lucas concuerda con un hecho irrefutable: la autorización, firmada por el titular de la DGS, Manuel Muñoz Martínez, tiene fecha del 31 de octubre, dos días después de que los presos fueran asesinados en el cementerio de Aravaca.


El temor de los diplomáticos acreditados en Madrid por la suerte de los presos derechistas los lleva a encargar al doctor George Henny, delegado de Cruz Roja Internacional en Madrid, que escriba a Largo Caballero para que garantice la vida de los detenidos. El argumento de Henny es que los presos políticos tienen la condición de prisioneros de guerra, por lo que están protegidos por las convenciones internacionales firmadas por España.


Como revelé en mi obra ¡Detengan Paracuellos! (La Esfera de los Libros), la carta de Henny a Largo Caballero tiene fecha de 2 de noviembre. El jefe de Gobierno socialista le responderá el día 4, autorizándole a visitar las cárceles, pero en cuanto a garantizar la vida de los presos, le contestará lacónicamente: "En su día, contestaré a los otros extremos de su carta". No hubo nunca contestación de Largo Caballero a ese llamamiento a favor de la protección de los presos.


Tres días después de las evasivas de Largo Caballero al responsable de Cruz Roja Internacional, en las cárceles de San Antón, Porlier y Modelo comienzan los preparativos de un supuesto traslado de prisioneros. En la última de estas prisiones, una lista de detenidos elaborada por la DGS, y con la firma de su subdirector general, Vicente Girauta, servirá para que el día 7 de noviembre cerca de mil presos de la Modelo sean conducidos a Paracuellos de Jarama en autobuses de dos pisos para ser masacrados junto con otros centenares de detenidos de Porlier y San Antón. Las matanzas habían empezado.

******************* Sección "bilingüe" ***********************


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