Recortes de Prensa  Jueves 1 Septiembre 2022

JORNADA 190 DE LA INVASIÓN RUSA

Kiev logra avances en Jersón y Moscú sufre una grave falta de militares

El Confidencial. 1 Septiembre 2022


Arranca la jornada 190 desde la invasión rusa a Ucrania y, según el Pentágono de Estados Unidos, las tropas ucranianas estarían logrando que las fuerzas rusas y prorrusas tengan que retroceder en el sur del país, en la región de Jersón. El encargado de aportar estos datos fue el general y portavoz Pat Ryder, que apuntó que las operaciones militares de Kiev están logrando "algunos avances" en esa zona. EEUU declinó, sin embargo, dar detalles para no comprometer la seguridad de esas intervenciones y darle a Ucrania "el tiempo y el espacio necesarios". Mientras, altos funcionarios estadounidenses han asegurado que Rusia se estaría enfrentando a una "grave" escasez de personal militar en la guerra, motivo por el que estaría buscando nuevas formas de reforzar sus niveles de tropas, incluyendo la utilización de presos.


En Zaporiyia, la misión de expertos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llegó este miércoles a la planta energética, en el sureste de Ucrania, donde prevén iniciar sus trabajos de inspección de la central nuclear. El equipo llegó en automóviles de la ONU y se centrará en evitar un desastre en la mayor central nuclear de Europa. El director del organismo, Rafael Grossi, lidera personalmente un grupo de 14 técnicos de la organización.


Las claves del momento

Estados Unidos constata victorias ucranianas en la región de Jersón

Moscú estaría sufriendo una "grave" escasez de personal militar

La UE respalda suspender el acuerdo sobre facilitación de visados con Rusia

Expertos del OIEA ya han llegado a la planta de energía nuclear de Zaporiyia para iniciar su misión

Gazprom suspende el bombeo de gas a Alemania durante tres días


09:17 — Según datos de la Fiscalía ucraniania, Rusia ha cometido 31.217 crímenes de guerra y 14.538 c´rimenes contra la seguridad nacional. 380 niños han sido asesinados y 736 han resultado heridos.


09:12 — Según la administración provisional prorrusa, al menos tres personas han muerto por el fuego de la artillería ucraniana contra Energodar, la ciudad en el sur de Ucrania controlada por las tropas rusas que alberga la central nuclear de Zaporiyia.


"Tres civiles murieron y otro resultó herido", declaró a la agencia rusa Interfax un portavoz de la administración, que añadió que la ciudad fue sometida a primer hora de la mañana a un ataque masivo de artillería por las Fuerzas Armadas.


Además, el jefe del administración prorrusa de la ciudad, Alexandr Volga, informó que un destacamento ucraniano desembarcó en la afueras de Energodar, situada en el margen izquierdo del Dniéper, "Nuestra aviación está trabajando (...) Creo que pronto acabará todo y venceremos", dijo a Volga, citado por Interfax,


09:11 — Los inspectores que están en Ucrania para comprobar la situación de seguridad en la planta nuclear de Zaporiyia van a desplazarse a esa instalación pese al "alto riesgo" debido al aumento de la actividad militar en la zona, informó hoy el director del Organismo Internacional de Energía Atómica, Rafael Grossi.


"Después de haber llegado tan lejos no vamos a parar. Vamos a movernos, sabemos que hay un área, la llamada zona gris, entre la última línea de defensa de Ucrania y la primera de las fuerzas de ocupación de Rusia, donde los riesgos son significativos", explicó Grossi desde la ciudad de Zaporiyia, a unos 120 kilómetros de la central.


08:28 — Los rusos han vuelto a atacar durante la pasada madrugada Energodar, la ciudad satélite cercana a la central nuclear de Zaporiyia, donde han resultado heridos varios civiles, informa en su cuenta de Telegram Dmytro Orlov, el antiguo alcalde de la ciudad antes de ser tomada por Moscú.


Según el edil, "las fuerzas de ocupación rusas han estado disparando contra Enerhodar, la ciudad satélite de la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP), desde las 05.00 hora local del 1 de septiembre. Varios civiles han resultado heridos".


08:07 — Gorbachov tiene buena fama en Europa, pero es visto como un traidor en Rusia. En Ucrania, se cierne sobre él la sombra del desastre de Chernóbil y su apoyo a la anexión de Crimea. Lo cuenta Mónica Redondo.


07:30 — Altos funcionarios estadounidenses han asegurado que Rusia se estaría enfrentando a una "grave" escasez de personal militar en Ucrania, motivo por el que estaría buscando nuevas formas de reforzar sus niveles de tropas, incluyendo la utilización de presos.


"El Ejército ruso está sufriendo una grave escasez de personal en Ucrania. Creemos que el Ministerio de Defensa ruso está tratando de reclutar miembros de servicio contratados para compensar esta escasez de personal, incluso obligando a los soldados heridos a volver a entrar en combate, adquiriendo personal de empresas de seguridad privadas y pagando bonificaciones a los reclutas", ha dicho un funcionario estadounidense a la cadena CNN.


¿Jersón: la tumba de Putin?

AGAPITO MAESTRE. libertad digital. 1 Septiembre 2022

Nunca viene nada bueno de una guerra, pero tiene razón el compañero Navarro: Jersón podría ser la clave del hundimiento de Rusia. Ojalá también lo sea de Putin. No es poco, pero apenas es nada si lo comparamos con el nihilismo del pueblo ruso. Me temo que la desidia esclavista rusa persistirá después de Jersón. Sigue siendo la gran fuerza del tirano Putin. La reacción de la sociedad rusa ante la invasión de Ucrania por parte de su ejército nos deja aturdidos. La pasividad de los habitantes de Rusia después de seis meses de una guerra desastrosa certifica el espíritu esclavo de esta sociedad. El comunismo soviético por un lado, y la dictadura de Putin por otro, ha conseguido que el tradicional nihilismo ruso se haga odioso e insoportable para cualquier ciudadano normal del mundo occidental.


Putin no está solo. Ahora no me refiero a los miles de propagandistas que tiene en Occidente; unos, como los políticos, cobran y bastante, otros, como cientos de desarrapados mentales obsesionados con la "geopolítica", trabajan gratis para Putin. Pero nada de eso es equivalente al apoyo que tiene el déspota en el interior de Rusia. Sí, la vida cotidiana en Rusia no ha sido afectada por la guerra. Los rusos viven como si no existiese la invasión rusa de otro país. Han cosificado a Ucrania y, de paso, a sus soldados. La mentalidad esclavista de este pueblo siempre ha jugado a favor de Putin. Callan, o peor, se alimenta en sus propias casas de nacionalismo y apoyan al dictador.


Dejemos aparte a las minorías, miremos de frente a las masas en las grandes ciudades y en los pueblos, en las zonas industriales y en el mundo rural, y levantemos acta de lo obvio: los rusos tragan con todo y no presta atención a la tragedia. La masa hace oídos sordos a la guerra. Puede parecer increíble para quienes viven en sociedades abiertas o, al menos, no tan cerradas como la rusa, pero lo cierto es que los rusos pasan de la guerra. Les da igual ocho que ochenta. Una tercera parte del ejército ruso en Ucrania ha caído. Han sido abatidos ocho generales y decenas de oficiales. Pero nadie protesta. Pocos se sienten afectados por esta tragedia. Tampoco se le presta demasiada atención al número de bajas: entre 45.000 y 60.000 soldados han perdido la vida en los frentes de combate. Las cifras son escalofriantes para cualquier sociedad civilizada, pero para los rusos parece una cuestión menor. No sienten ni padecen, o eso parece. El gobierno de Putin ha reclutado a todo tipo de personas jóvenes, incluido miles de criminales que llenaban las cárceles, para llevarlos al frente, pero nadie se da por aludido.


Y nadie crea que el silencio en la calle es compensado con la indignación en la vida privada. Al contrario, los recintos privados, la vida en la comunidad familiar, son los principales lugares para alimentar el odio y el resentimiento contra Ucrania. Seis meses de guerra no han sido suficientes para que a este pueblo se le remueva la conciencia. ¿Logrará despertarlos de su letargo esclavista la contraofensiva de los ucranianos para recuperar el 15% de territorio ocupado por el ejército ruso en este medio año de guerra? Lo dudo. La mentalidad nihilista e irracional del ruso sobrepasa cualquier barrera imaginable. No moverán un músculo. Les importa una higa los desmanes de su líder. Pero el poco prestigio que le quedaba a Putin fuera de Rusia sí se verá seriamente afectado; por el contrario, el espíritu liberal y libertario de los habitantes de Ucrania crece y crece. La contraofensiva de Ucrania fue anunciada por su presidente hace un mes. Lo prometió y ha cumplido.


El día 29 de agosto será histórico para los ucranianos, porque comenzó la contraofensiva. Según los expertos en cuestiones militares, la campaña para recuperar Jersón, la única ciudad importante en manos de los rusos, será contada en las Academias Militares de todo el mundo. La primera línea de defensa rusa fue abatida por completo por las fuerzas militares ucranianas. Los tres puentes que comunicaban las dos orillas del río Dnieper fueron volados y dejaron aislado al ejército ruso en el lado derecho. Nadie descarte que en las próximas semanas Ucrania reconquiste Jersón. Putin quedará totalmente deslegitimado ante el mundo entero y dependiendo de China. Y, lo que es peor, Ucrania se convertirá en una potencia militar, la gran barrera de la UE, para detener a Rusia. En fin, Jersón será, seguramente, el final de la guerra, pero quizá no el de Putin, porque un pueblo de esclavos lo apoya.


El momento de los halcones y del dolor

Nuevo fracaso de Sánchez: la inflación en España es un 2% superior a la de Alemania, Italia o EEUU

MIGUEL ÁNGEL BELLOSO. Okdiario. 1 Septiembre 2022


Hasta hace un mes y medio, un buen grupo de economistas y de profesionales de los mercados pensaba que la intensa desaceleración económica que afecta a casi todos los países tendría el efecto de aplacar la inflación y que éste suavizaría la inclinación de los bancos centrales por subir agresivamente los tipos de interés. Pero este escenario ya no cuenta. Ha quedado completamente desfasado. Todo apunta a que la inflación va a seguir tan elevada como persistente en el tiempo. Que ha venido para quedarse con nosotros durante una larga temporada.


Irónicamente, estamos en ese momento en el que la gente ha asumido y se ha acostumbrado a que los precios suban, y esta circunstancia, como si se tratase de una profecía auto cumplida, hace que los precios suban más. Las empresas dejan de preocuparse por el cliente, viéndolo resignado a los acontecimientos, y aprovechan para repercutir directamente todos sus costes sin temor momentáneo a perder mercado. Esta coyuntura es, sin embargo, crítica. Que se anclen las expectativas desfavorables es letal para la economía, y la única manera de combatir este fenómeno complejo y pernicioso es frenar la demanda. La única fórmula conocida, probada y exitosa es subir los tipos de interés, y subirlos de manera agresiva, de modo que no quede ninguna duda a los agentes económicos y sociales sobre la determinación de los bancos centrales de operar a corazón abierto.


Todos los años a finales de agosto se celebra en Jackson Hole, un valle del lejano Oeste de los Estados Unidos, la legendaria reunión de los máximos responsables de la política monetaria mundial, y se presta atención especial a las palabras del americano. Para disgusto de las palomas y de los progresistas planetarios adictos al gasto público y alérgicos a la higiene presupuestaria, como es el caso de nuestro Sánchez, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha sido claro y contundente. Está preparado y dispuesto a subir los tipos de interés todo lo que haga falta para contener la hemorragia de los precios. Naturalmente, tal estrategia puede hundir aún más el crecimiento y perjudicar el mercado de trabajo, pero siguiendo las enseñanzas del mítico Paul Volcker, que le precedió en el cargo en los años ochenta del siglo pasado y logró corregir sobre la base del convencimiento y la perseverancia una inflación brutal en Estados Unidos, el dolor que se va a inducir entre las familias y las empresas siempre será menor que si no se actúa con la debida voluntad. Según Powell, «sin estabilidad de precios, la economía no funciona para nadie. En particular, sin estabilidad de precios no lograremos un período sostenido de condiciones sólidas en el mercado que beneficien a todos, porque las cargas de la inflación recaen más en los que menos pueden soportarlas». Y cerrando el argumento que modestamente he aportado antes sobre el comportamiento acomodaticio y nefasto de todos los que actúan en el mercado, Powell dice: «Cuanto más se prolongue la actual racha de alta inflación, mayor será la posibilidad de que las expectativas de una mayor inflación se afiancen».


De manera, queridos progresistas de todo el mundo, querida izquierda de todos los partidos, hay que tomar decisiones duras, ya y por el tiempo que sea necesario. No hay duda de que la posición de la Reserva Federal americana tendrá una segura influencia en el Banco Central Europeo, que entre el 7 y el 8 de septiembre tiene que decidir qué hace con los tipos de interés. Aunque en su seno no faltan las ‘palomas’, y los países eventualmente más expuestos a los costes de financiación son Grecia, Italia y España, es improbable que la tasa suba menos del 0,5 por ciento y posible que llegue hasta el 0,75 por ciento, que sería la opción más adecuada. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que en Europa la inflación supera la de Estados Unidos y conviene licuarla cuanto antes. Es verdad que allí el mercado laboral continúa pujante mientras en Europa la situación es bastante más frágil, y no digamos en España, donde las cifras tanto en términos absolutos como comparados son pésimas. Aquí todavía no se ha recuperado el nivel de renta per cápita previo al Covid y la evolución del empleo si se atiende al número de horas trabajadas, que es el indicador relevante, refleja un deterioro progresivo e inquietante. El futuro no pinta bien y la causa principal, según el economista José Luis Feito, uno de los mayores expertos en la materia, son las consecuencias de la contra reforma laboral, que se harán más visibles a medida que el ritmo de la economía vaya apagándose, de manera que el crecimiento de las horas de trabajo se hundirá proporcionalmente muy por debajo del nivel del PIB.


Las subidas de los tipos de interés, ya presentes y próximas, han empezado a tener una evidente repercusión en los mercados, en las bolsas, y principalmente en la prima de riesgo en relación con el bono alemán. Esta ya se acerca a los 250 puntos básicos en Italia -ante la incertidumbre añadida de un eventual nuevo Gobierno euroescéptico-, un movimiento que arrastrará progresivamente a España, con uno de los déficit estructurales más altos del Continente y una deuda pública por las nubes. ¿Creen ustedes que el Gobierno está preocupado por la situación? No lo parece en absoluto. El presidente Sánchez ha programado hasta treinta actos públicos en los próximos días, pero no para informar a la opinión pública del fin de la abundancia de liquidez y plantearle abiertamente los sacrificios a los que se verá obligada -como está haciendo Macron en Francia- sino para desplegar una vez más la propaganda a la que nos tiene acostumbrados, para auto elogiar las medidas adoptadas por su Gobierno, esas que falsamente no están dejando a nadie atrás, y para reivindicar que estemos en vanguardia de todas las batallas fútiles e inconvenientes como la lucha contra el cambio climático, el feminismo radical y el revisionismo histórico más obsceno que nunca.


Todas las guerras, y la que se libra en Ucrania no va a ser una excepción, llevan aparejadas una recesión, y más cuando implica un encarecimiento diabólico del precio de la energía. Pero las condiciones objetivas por las que atraviesa España, a causa de las políticas equivocadas de Sánchez, harán que aquella sea más profunda y dolorosa que en otros países. Todos van a acabar cayendo como las fichas de dominó, pero unos más abruptamente que otros, y con una capacidad de superación menos vigorosa. El socialismo, y más aún el socialismo radical que padecemos, es una maldición bíblica.


La ‘derechorra’ festeja los cuarenta años del PSOE

CARLOS DÁVILA. okdiario. 1 Septiembre 2022


Cuarenta años desde su victoria en octubre de 1982. Es tan de gran tamaño la perfidia, la traición, el desastre, la ruptura nacional, institucional, social, territorial y política que nos parece -a la derechorra más que a nadie- que todo tiempo pasado fue mejor. ¿Lo fue? Pues vamos a recordarlo para estos millones de compatriotas situados a la diestra que hablan bien de aquel felipismo que comenzó en ese otoño de los comienzos ochenteros y que terminó bien entrados los noventa. Un dato de entrada: Felipe González ganó con toda justicia, con largura entonces, porque la derechorra le dejó hacer, le tuvo miedo; la insultaban y decían compungidamente: “Algo estaremos haciendo mal”.


En la moción de censura, preludio del triunfo socialista, le cayeron a Adolfo Suárez los peores denuestos que se habían escuchado en las Cortes desde las amenazas del siniestro comunista (¿socialista? ¡vamos, anda!) Largo Caballero: fascista, tahúr, analfabeto, trincón… Se le llamó de todo. Lo peor es que dos partes de los presuntos socios del jefe del Gobierno, Suárez, estuvieron de acuerdo con los censores: de un lado los socialdemócratas de Ordóñez, peones y cómplices del felipismo; de otro, los cristiano demócratas, que tildaron a su entonces jefe de izquierdista y mal patriota. Como suena.


Todos estos y buena parte de la Prensa del momento, rendida ante el encanto de Isidoro, le llevaron en volandas a La Moncloa en una campaña política -la viví en su totalidad- en que el equipo del candidato, él incluido, mintió con toda constancia, a posta por los menos en dos promesas clave: el paro, y la permanencia de España en la OTAN. Ofrecieron 800.000 puestos de trabajo y engañaron aquí, allá y acullá, y cientos de miles de profesionales progres, ¡qué decir de los trabajadores netos!, cayeron en aquel embeleco: unos venían -presumían- de la resistencia universitaria, un fraude clamoroso porque el PSOE se pasó de vacaciones todo el franquismo, y otros de los sindicatos donde predominaban los comunistas emboscados del peculiar Marcelino Camacho. Los 800.000 se fueron al garete y la sociedad civil de la derecha se lo perdonó como si se tratara de un pecadillo de juventud.


La otra clamorosa falacia fue la del abandono de OTAN, un ingreso realizado escrupulosamente por Leopoldo Calvo Sotelo, al que hace un par de meses, con ocasión de la reunión de Madrid, el desvergonzado Sánchez ha ignorado absolutamente. Fue tal la mentira, que en cuatro años, Felipe González tuvo que rectificar celebrando un referéndum que ganó -lo hemos escrito varias veces- con trampa, trampa en las urnas, como se lee. También en ese trance la derechorra, que se había abstenido, se comportó con idiotez supina. González era el César de España y su abordaje no estaba al alcance de un derecha siempre dividida por quítame allá esas pajas. El PSOE gobernó a su antojo, atracó los medios de información (¿o tengo que recordar cómo tragaron un par de directores de periódicos adalides de la libertad?), modificó a su antojo las instituciones, hizo fraude en la sentencia del Constitucional sobre Rumasa, un auténtico escándalo de manipulación, cambió nuestra Norma Suprema para lograr el sometimiento de la Justicia en el Consejo del Poder Judicial, algo que aún prosigue, dejó a la Iglesia para el tinte (¿o es que nadie se acuerda de aquel obispo de la Conferencia que llegó a recomendar que “no os metáis mucho con lo del aborto que va a ser peor?) se corrompió hasta límites de bochorno nacional, setecientos millones robados en Andalucía, tiró por la calle de enmedio para derrotar a ETA con una banda de forajidos que se pusieron al nivel del peor Iturbe Abásolo, y dejaron la economía en situación de quiebra técnica, mientras eso sí, se conchababan con el peor PP fiscal (el del insufrible Montoro) para perseguir como ratas a los españoles más decentes.


Todo en un paquete. Y faltaba aún la calle: se echaron a la calle cuando Aznar llegó al poder, le acusaron poco menos que de asesinar a los iraquíes del criminal Sadat, y así revirtieron la situación, huelgas por doquier mientras la derechorra, partida en no sé cuántas facciones, miraba gimiendo así: “¡Esto no puede ser, esto no puede ser!” Y sin embargo era. Zapatero triunfó en unas elecciones trucadas por Rubalcaba mintiendo de mala manera al país, y ahí, en ese momento, empezó una pléyade de episodios destinados a cambiar la Nación de arriba abajo. Lo que González había ensayado tímidamente, se lo arrogó Zapatero con desparpajo e incultura descomunal y lo ha firmado Sánchez, un volatinero de la política que, en su patología narcisista, se presenta como un nuevo salvador de la Humanidad.


Ahora, la derechorra se dispone a festejar, si Feijóo no lo remedia, los cuarenta años del PSOE, no los del dúo de la bencina, Zapatero-Sánchez, auténticos destructores de España, sino los del felipismo porque, en opinión de los jaleadores, “esos eran otra cosa”. ¿Habrase visto mayor estupidez? Cuando llegue octubre asistiremos a un campaña desorejada del Gobierno y sus satélites para conmemorar la foto del Hotel Palace en la que González, acompañado de un taimado, lo era, Alfonso Guerra se complacía eufórico por los alaridos de la muchedumbre de votantes que les habían llevado a la gobernación de España. Ya se ha inaugurado esta feria y ya la derechorra, cortada y cortita, distingue entre aquel PSOE que iba a modernizar España, y este que va, directamente, a barrenarla. Verán, lectores, porque lo verán, hasta cómo medios supuestamente de la derecha (algunos directamente de la derechorra) acogen los dineros de la campaña socialista y proclaman que «que sí, que aquellos eran otra cosa”.


Todo en un tiempo electoral donde, según se dice, el aún presidente, Pedro Sánchez Castejón, se echa a la calle para vender su tipo bonito y su desvergüenza delincuencial. Los españoles les vamos a pagar la campaña del recuerdo. Unicamente queda una esperanza: que el nuevo PP de Núñez Feijóo, apóstol de la templanza, no se quede atrapado en el cebo socialista y no tolere sus eslóganes manidos, Aquellos sí eran “otra cosa” y, ¿saben por qué? porque no les vino bien ser esta “cosa” actual. Son los mismos perros con iguales collares. De nosotros depende que no nos sigan mordiendo.


Cita para el confesor

Nota del Editor. 1 Septiembre 2022


El verano lo paso en el noroeste, donde gracias al pp, al tal Núñéz y demás mentirosos, tramposos, traidores e inútiles del pp soy un ciudadano de duocécima clase, clase arriba o abajo, según el día, porque como español hablante, por estas tierras del pp, desde tempo inmemorial, el idioma español es lengua impropia.


Los sueldos del Estado crecen

No hay nada que oponer a los sueldos de los altos funcionarios que alcanzan los 5.000 euros mensuales, pero sí es exigible un plus de eficacia y operatividad para evitar agravios

Editorial ABC. 1 Septiembre 2022


Los datos de la Encuesta de Estructura Salarial que publica el Instituto Nacional de Estadística relativos a 2020 (siempre los publica con un año de decalaje) son concluyentes respecto al incremento de altos funcionarios que en los últimos dos años perciben sueldos de entre 4.700 y 5.000 euros brutos mensuales.


Hoy es un 21 por ciento más el número de funcionarios con esos salarios respecto a finales de 2018. De los casi tres millones y medio del total de funcionarios del Estado, 609.000 están en ese rango salarial (130.300 más que antes), lo que contrasta con el 10,8 por ciento menos de esta clase de salarios en la actividad privada.


Esto se produce además en un momento en el que el sector público, en plena fase inflacionista, exige a Hacienda un alza salarial para 2022 y no demorar la actualización al próximo ejercicio. La polémica, desde luego, está servida en un contexto en el que el Gobierno está fracasando en su objetivo de alcanzar un 'pacto de rentas', en el que los sueldos de la función pública están subiendo más que los de la actividad privada por lo general, lo cual genera agravios y antipatías en parte de la ciudadanía, y en un momento en el que los dos partidos de la coalición gubernamental disienten sobre el alcance de las propias subidas. Incluso, ahora también, con el salario mínimo interprofesional.


La de los sueldos y los sacrificios exigibles a costa de ellos siempre es una cuestión delicada de abordar. Cualquier democracia necesita una función pública convenientemente remunerada, y más aún en su cota más alta, donde siempre son exigibles altos funcionarios muy bien formados para el correcto funcionamiento de la Administración.


Es contradictorio exigir más jueces o fiscales, y mejor pagados, para acabar con la eterna lentitud de la justicia, y negar una inversión del Estado en ellos. Lo mismo ocurre con la Abogacía del Estado, con la inspección de la Agencia Tributaria, con altos mandos del Ejército, con el sector sanitario o con las élites universitarias públicas.


Nadie discute que España debería tener más investigadores o científicos, y mejor remunerados, para evitar la fuga de talento a países donde puedan desarrollar un trabajo que en España se les niega. Algo similar puede ocurrir con los letrados y juristas que asisten a las instituciones del Estado, con la alta inspección educativa, con los inspectores de Trabajo, con la carrera diplomática, y con multitud de funcionarios que están en ese rango salarial, y a los que a menudo se les percibe como privilegiados insolidarios, cuando en realidad han accedido a esos puestos por méritos propios.


Nada que oponer a esos sueldos en un Estado que quiera tener estructuras laborales con oposiciones complejas y muy cualificadas. Sin embargo, hay un criterio que va más allá de esa percepción generalizada de una Administración pública sobredimensionada, elefantiásica, que es el de la eficacia y la operatividad. Se trata de sueldos superiores a la media española en muchos casos y les es exigible un plus de eficacia. La sensación de parálisis e impotencia que ofrece la Administración en la ejecución y reparto de los fondos europeos, lastrada todavía por una burocracia inasumible para muchas empresas y comunidades autónomas, es solo un caso.


Lo ocurrido meses atrás con los servicios de empleo, con el SEPE, es otro ejemplo de bloqueo inadmisible por el perjuicio causado a miles de trabajadores en ERTE que se han visto en un limbo jurídico y en un colapso laboral en términos administrativos. La gran diferencia entre la administración pública y la empresa privada es la exigencia de resultados, y si eso no se produce en el sector público, el gran perjudicado es el ciudadano.


Políticos, pero no tantos

ENRIQUE GARCÍA-MÁIQUEZ. gaceta. 1 Septiembre 2022


Lo habrán notado. Cada vez hay más jóvenes que quieren dedicarse a la política. En mi infancia, en el Marco de Jerez, el sueño de muchos mayores era trabajar en alguna bodega. Eran empresas con prestigio, velaban paternalmente por sus trabajadores y éstos se sentían orgullosos de los productos de su compañía, como es natural. En mi juventud, el sueño predilecto viró a ser funcionarios: trabajo fijo no extenuante. La política, ahora se ha convertido en la aspiración preponderante de demasiados jóvenes.


Aunque también existe una motivación loable que loaremos luego, en estos casos, el gen egoísta de la gente no suele equivocarse. Hoy por hoy, la política es una de las primeras industrias de este país, por el número de empleados entre cargos de libre designación en las múltiples administraciones y cargos internos en los arborescentes organigramas, por los sueldos altos, por las posibilidades de ascender, por la relevancia mediática (descartado el fútbol tras la primera infancia), por los trabajos giratorios de después y por su ramillete de privilegios (chófer, dietas, asesores…) impensable en el sector privado.


Esa preponderancia de la política puede observarse también en la cantidad de series televisivas y películas que tratan sobre la cuestión, desde la descarnada House of Cards hasta la encarnada Borgen, sin olvidarnos de la incardinada en El ala Oeste de la Casa Blanca ni de la encarnizada Juego de Tronos, que tiene mucha acción, sí, pero también bastante retórica política. En la precuela de moda, La casa del dragón, hay una imagen política muy conseguida. Las úlceras que produce el contacto con el trono de hierro, esto es, con el poder, resultan incurables.


Pero ni siquiera esa advertencia metafórica retrotrae a casi nadie de la concupiscencia de la política. Cuatro o cinco veces, amigos que ven que publico en La Gaceta me han dicho que les encantaría ser senadores o diputados de Vox, en lo que, naturalmente, no tengo ni la más mínima influencia. Sólo una me ha dicho que querría ser columnista de esta estupenda cabecera, donde al menos pude pasarle el nombre a José Antonio Fúster. Me parece significativo, porque, aunque cuatro o cinco no son muchos, sí quintuplican a la otra, y sin contar con quienes lo piensan, pero tienen el sentido común de no pedirme imposibles.


Puede parecer intrascendente, y no lo es. Primero, porque es indicativo de la pobreza productiva o industrial de nuestro país. Que la política se baraje, junto a la función pública, como una salida profesional muy apetecible tiene las razones crematísticas ya mencionadas, pero también otra: hay escasez de salidas profesionales atractivas. Quizá esté exagerando un poco, pero si sirve para que ustedes ponderen este hecho, vale.


La segunda razón de la trascendencia de este tic social es más seria, si cabe. Hay que reconocer en muchos casos en quienes sienten esa llamada a la política una pulsión patriótica y unas ganas sinceras de contribuir al bien común. Lo cual es admirable. Pero también un síntoma de que no ha terminado de calar, ni siquiera en los mejores, que por el bien común y por el futuro de España se puede hacer muchísimo desde cualquier puesto de trabajo. Ayer mismo, con este artículo ya escrito, me contaba el multiplicado sacerdote don Álvaro Cárdenas que de adolescente sentía la pulsión de dar un paso al frente por España y que las dos vocaciones que se le presentaban para ello eran la de militar y la de sacerdote. Al final, se impuso la vocación sacerdotal que implica la mejora espiritual de España, que es su mejor defensa y, en último término, la única. Hoy, con casi toda seguridad, sólo se hubiese planteado ser político.


La sociedad necesita, no más, pero sí tanto como políticos eficaces y honrados, sacerdotes incesantes, militares sacrificados, profesores excelentes, escritores talentosos, mecánicos brillantes, funcionarios diligentes, ingenieros del máximo nivel, deportistas ejemplares, artistas inspirados, bodegueros entusiastas, periodistas implacables, etc. Y no hablo de la vida privada (madres únicas, esposos enamorados, padres atentos, hijos ilusionados, etc.) porque esa es una tarea para todos, políticos profesionales incluidos.


Esta semana en que casi todos nos reintegramos a nuestros trabajos sin campanillas públicas ni carteles electorales es el mejor momento para recordar que cualquier trabajo bien hecho es vital. Tras recordarlo, dos matices. Lejos de mí caer en el tópico de despreciar el de los políticos. Digo que no es más que el de nadie, pero no que sea menos que ninguno, si se hace bien, por las razones altas, con espíritu de servicio.


Tampoco quiero chafar ninguna vocación auténtica, en ese mismo espíritu, con el ímpetu de los ideales nobles. Librémonos de la novelería y de la ambición comodona o de la vanidad del relumbrón, sin duda; y quedémonos con los que quieren empujar en la vida pública. A ésos, desde nuestros puestos de trabajo privados, les agradeceremos muchísimo su labor, faltaría más.


El gobierno traiciona a los estudiantes catalanes

VICENTE TORRES. PD. 1 Septiembre 2022


En realidad traiciona a toda España, porque si renuncia a hacer cumplir la ley, como ha hecho, España se convierte en una selva. De hecho ya es desde que está este gobierno.


La región del nordeste de España en manos de los nacionalistas va a la ruina y además de modo irreversible, porque al echar a perder varias generaciones de estudiantes, y no sólo eso, sus opciones de salir del hoyo disminuyen drásticamente.


El nacionalismo es una ideología que se nutre básicamente del odio y del egoísmo. Bajo estos condicionantes es lógico entender que no se puede ir muy lejos. El odio les lleva a querer erradicar la lengua española de Cataluña, lo cual es totalmente imposible. Llevan mucho tiempo intentándolo y cada vez se habla más, por la sencilla razón de que les resulta mucho más útil y práctica a sus habitantes.


Que el gobierno regional catalán haya encontrado el apoyo del español, también dominado por el odio en todos y cada uno de sus componentes, sólo redunda en perjuicio de los catalanes, y del resto de los españoles por lo dicho anteriormente, pero van a continuar sin poder conseguir sus propósitos.


La lengua española sólo podrá ser suplantada en Cataluña por la inglesa en el supuesto de que ésta se convierta en la lengua franca mundial, para lo que todavía falta algo, si es que se da.


Forzar a los alumnos a estudiar en una lengua por la que en la mayoría de los casos no tienen ningún interés, salvo que les hayan lavado el cerebro en casa puede tener como consecuencia que la olviden para siempre en cuanto puedan.


Lo que ocurre es que si los gobernantes catalanes se comportaran de un modo racional, de lo que saldrían ganando en primer lugar los catalanes, no tendrían excusa para estar chantajeando siempre al resto de España.


18-S: Juntos por una Escuela de Todos

Nacho Martín Blanco. vozpopuli. 1 Septiembre 2022

Como Sísifo en la montaña nos sentimos estos días los catalanes que defendemos nuestro derecho a educar a nuestros hijos también en español. Cuando parecía que por fin habíamos conseguido nuestro objetivo -gracias a una sentencia del TSJC confirmada por el TS y amparada por la doctrina consolidada del TC-, aparece el PSC y se vuelve a aliar con el nacionalismo para producir un egendro de ley que nos devuelve a la casilla de salida.


La piedra vuelve a rodar montaña abajo, pero los defensores del bilingüismo en Cataluña tenemos más moral que el Alcoyano. Y si no, que se lo pregunten a Ana Losada, presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) y cara visible de la plataforma Escuela de Todos, luchadora incansable en defensa de la igualdad de derechos frente a la tiranía del nacionalismo lingüístico que gobierna Cataluña desde hace cuatro décadas.


Tras la cacicada del PSC y los partidos abiertamente nacionalistas ordenada a burlar la sentencia del 25% de español, el TSJC, en aras de la seguridad jurídica, se ha visto obligado a plantear ante el TC una cuestión de inconstitucionalidad, lo que en la práctica supone que el curso académico empiece perpetuando la exclusión del español como lengua docente en Cataluña. Esto es una anomalía sin parangón en el mundo democrático occidental: la mayoría de la población de un territorio no puede educar a sus hijos en su lengua materna, que no sólo es mayoritaria en la región sino también oficial del Estado y común del conjunto de la ciudadanía.


Mención aparte merece la actitud del Gobierno de España, que, por intereses espurios, asume a pie juntillas el discurso reaccionario del nacionalismo con relación a la lengua y abandona a su suerte a las familias que se atreven a reclamar su derecho a educar a sus hijos también en español.


Así están las cosas en la Cataluña apaciguada por Sánchez. Vuelve el "oasis catalán" y su mefítica espiral del silencio para que el nacionalismo pueda replegarse un poco y preparar mejor y más cómodamente su próximo golpe, y para ello es fundamental apuntalar la exclusión de las aulas catalanas de la lengua común de los españoles. El hecho de que el español no sea lengua vehicular en las escuelas catalanas es capital para el proyecto de invención nacional catalana que comparten nacionalistas, socialistas y populistas, en detrimento de la libertad y la igualdad de los catalanes y del desarrollo intelectual de nuestros hijos, tanto de los castellanohablantes como de los catalanohablantes.


Ante este panorama, aparecen de nuevo Ana Losada y su Escuela de Todos y, contra viento y marea claudicante, convocan una manifestación en Barcelona por el bilingüismo y la vehicularidad del español en las escuelas catalanas. La cita, obligada para los defensores de la libertad y la igualdad de derechos, es el próximo 18 de septiembre a las 12.30 en el Arco del Triunfo de Barcelona.


De no ser por la omnímoda hegemonía del nacionalismo en Cataluña y su capacidad de coacción y señalamiento, el éxito de la manifestación de Escuela de Todos estaría descontado, por lo razonable de su objetivo. Pero el nacionalismo ha conseguido que algo tan elemental como defender en un Estado democrático el derecho a la educación en lengua materna se convierta en un acto heroico a menudo castigado con la muerte civil. De ahí que cualquiera que tenga un mínimo de conciencia cívica y sentido de la justicia debería estar el 18 de septiembre a las 12.30 manifestándose con Escuela de Todos.


Lo más cómodo, sin duda, es quedarse en casa o irse a la playa sin pensar demasiado en las dificultades que encuentran, por ejemplo, los niños con necesidades especiales por mor de un sistema injusto que les niega en su propio país el derecho a educarse en su lengua materna. Lo fácil es no pensar en lo injusto que es negarle a un niño la educación en su lengua materna, igual que lo fue durante el franquismo para los niños catalanohablantes. En definitiva, lo más apacible en Cataluña es mirar hacia otro lado ante la injusticia de la mal llamada "inmersión" y seguir actuando como si ese régimen lingüístico no incidiera en el fracaso escolar de los niños castellanohablantes y no lastrara el futuro profesional de estos y de los catalanohablantes, por no hablar de las implicaciones emocionales y culturales que conlleva la extranjerización en su tierra de la lengua materna de la mayoría de los ciudadanos.


El próximo 18 de septiembre los catalanes que defendemos una Cataluña cívica, bilingüe y orgullosa de su diversidad intrínseca estaremos en Barcelona con Escuela de Todos. Los convocantes asumen el riesgo del señalamiento público y el ostracismo en un entorno social de pusilanimidad vergonzante que tiende a negar la evidencia por no incomodar a los guardianes de las esencias. Ha llegado el momento de decir la verdad en Cataluña para acabar de una vez con un sistema profundamente injusto y perjudicial para los niños catalanes y para la convivencia.


Educación en lengua materna
Nota del Editor. 1 Septiembre 2022.


En algún momento leí que en Toronto, Canada, había hablantes de alrededor de cien idiomas. Así que educar en lengua materna no deja de ser un tiro en el pié. Bastantes problemas tienen ya los canadienses con sus dos lenguas oficiales.


Si en tiempos de la postguerra, en vez de tratar de conseguir algo para comer, se hubiesen dedicado a dilapidar recursos en lenguas maternas, ahora estaríamos todos muertos.


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Sánchez y 'Txapote'

PABLO PLANAS. libertad digital. 1 Septiembre 2022

Trece asesinos etarras entre los que figuran Javier García Gaztelu, alias Txapote, y Henry Parot, serán trasladados en breve a cárceles del País Vasco por orden del Gobierno que preside Pedro Sánchez. El historial judicial de Txapote incluye 14 asesinatos, entre ellos los de Gregorio Ordóñez, Fernando Múgica Herzog, Fernando Buesa y Miguel Ángel Blanco. A Parot se le imputaron 82 asesinatos. El primero cumplía su pena en Estremera. El segundo, en la cárcel de El Dueso en León.


Ni Parot ni Txapote han pedido perdón, se han arrepentido, han mostrado propósito de enmienda alguno o se han prestado a colaborar con la Justicia para esclarecer los casi cuatrocientos asesinatos de ETA sin resolver. Sin embargo, se disponen a disfrutar de unas excelentes condiciones en unas prisiones vascas que también el Gobierno de Sánchez ha cedido al gobierno vasco del PNV. Eso fue publicado en el BOE del 7 de julio de 2021 en los siguientes términos: "quedan traspasadas a la Comunidad Autónoma del País Vasco las funciones y servicios de la Administración del Estado sobre ejecución de la legislación del Estado en materia penitenciaria". Fue el "txupinazo" del año pasado.


De modo que lo que les espera a estos terroristas no son los rigores carcelarios, sino una relajada estancia en unas instalaciones regidas por sus mentores ideológicos, una especie de breve cuarentena antes de disfrutar de fines de semana, pernoctas fuera del centro y terceros grados expedidos con sus correspondientes informes favorables.


Con este traslado se entiende perfectamente que el brazo político de ETA, EH Bildu, vote a favor de todos los delirios del Gobierno. También se entienden perfectamente las siniestras sonrisas de Arnaldo Otegi o Mertxe Aizpurua, la portavoz en el Congreso de ese partido. Todo cuadra. Sánchez jamás iba a pactar con EH Bildu "y si quiere se lo repito". Y los etarras con más años de condena a sus espaldas desfilan hacia el País Vasco a la espera de una pronta amnistía y de los homenajes en las fiestas locales.


En el Gobierno calculan que el traslado no tendrá consecuencias, que las víctimas están muy solas y que la oposición no es problema. Y en caso contrario, tardaría dos minutos Sánchez en comparecer en la televisión para presentarse como una especie de aspirante al premio Nobel de la paz.


Los terroristas fueron derrotados por la Guardia Civil, la Policía Nacional, el CNI y los jueces y fiscales que condenaron a los asesinos. Si dejaron de matar no fue por los enjuagues de Zapatero ni por una súbita iluminación. Fue porque habían sido totalmente anulados. Quedó el brazo político que ahora forma parte del sanchismo y exprime su condición de socio de referencia. Y queda el "relato" que tiende a justificar todos los crímenes de ETA, que trata a los asesinos como víctimas y a las víctimas como culpables. Es la "memoria histórica" de Sánchez y sus socios, la de los "ongi etorri" de los asesinos, la que profana las tumbas de sus víctimas y la que permite que ETA disfrute de las mieles de una victoria política a pesar de la derrota policial.


Cambray ordena acabar con el 25%: “Defendemos el catalán con más firmeza que nunca"

El consejero de Educación celebra el fin de los porcentajes en las aulas y asegura que ningún colegio tendrá que "cumplir" con la resolución del TSJC

NOELIA CARCELLER. cronica global. 1 Septiembre 2022


El consejero de Educación, Josep Gonzàlez-Cambray, ha ordenado a las direcciones el fin del 25% de castellano en las aulas. A partir del próximo 5 y 7 de septiembre en los centros de primaria y secundaria, respectivamente, no se deberán aplicar porcentajes, tal y como se establece en las leyes del catalán que indican que la enseñanza de las lenguas debe adaptarse a la realidad sociocultural de cada zona. Pese a ello, Cambray ha avisado de que defenderá la lengua catalana "con más firmeza que nunca".


Tampoco tendrán que aplicar tantos por ciento aquellos grupos cuyas familias pidiesen cumplir la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC): "No hay ningún centro que tenga que cumplir una resolución judicial que obligue a impartir el 25% de castellano". Así lo ha anunciado el titular de Educación en una rueda de prensa en la que ha explicado las novedades de cara al curso que se inicia la próxima semana en Cataluña y que debe estar alejado de "injerencias judiciales", según ha manifestado.


Aviso a los centros

Pero el conseller no se conforma con haber eliminado el 25%. "En la defensa del catalán nunca tenemos suficiente. Por eso, nos ponemos a trabajar para incrementar el uso del catalán en nuestros centros educativos", ha declarado en otra soflama independentista. Asimismo, ha avisado de que desde la Conselleria vigilarán que "se apliquen los proyectos lingüísticos dentro de las aulas".


Junto a la secretaria general, Patrícia Gomà, y la secretaria de Transformación Educativa, Núria Mora, el consejero ha sacado pecho de los cambios en el sistema educativo autonómico pese al rechazo de los profesores, que volverán a la huelga el 7 y 28 de septiembre. Este jueves los sindicatos y el departamento de Educación se volverán a reunir en la Conselleria de Trabajo para tratar de alcanzar un acuerdo en relación a la reducción de la hora lectiva en primaria y secundaria.


Un acuerdo para evitar la huelga educativa

En este sentido, Cambray se ha mostrado optimista y cree que la parte social validará la última propuesta de contratar a 3.500 docentes de refuerzo a través de una partida de 170 millones de euros. Considera que esta medida revertiría el "principal recorte" impuesto hace 10 años y supondría "un paso adelante en la calidad educativa". "Estamos convencidos de que empezaremos el curso con un acuerdo con sindicatos", ha añadido. Cabe recordar que tanto él como su número dos han dejado claro que no movilizarán esta inversión en la educación pública catalana si los trabajadores no renuncian a sus protestas en una especia de chantaje que la parte social ha rechazado.


Asimismo, ha vuelto a pedir a los profesionales su confianza para la nueva etapa. "Tenemos que ser capaces de reconectar con la ilusión en el caso de que alguien la haya perdido. Con la confianza imprescindible, la honestidad y el orgullo de ser profesor", ha remarcado.


Justifica el nuevo fracaso en la FP

También ha enumerado otras medidas que, según su punto de vista, son positivas, aunque no suficientes para unos profesores que siguen en pie de guerra contra el conseller. Entre ellas, la reducción de las ratios, la gratuidad para la etapa infantil, la amplicación de centros en las zonas rurales, el fomento de la inclusión en las aulas y el impulso de la Formación Profesional (FP).


En este sentido, Cambray ha vuelto a defender que esta "es y será la legislatura de la FP", pese a que miles de personas se han vuelto a quedar sin plaza para acceder a un grado medio y superior. Y es que el departamento sólo ha asegurado el acceso a los alumnos que finalizaban la secundaria: "Teníamos que mejorar el procedimiento y hemos empezado el camino, pero todavía nos queda", ha espetado, justificando así el nuevo fracaso en su modelo. "No todo se puede hacer a la vez. Tenemos recursos económicos y humanos limitados". Ahora cuentan con una partida económica para mejorar la falta de docentes, pero la han supeditado a la negociación laboral.



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