Recortes de Prensa  Miércoles 26 Octubre 2022

EEUU advierte a Rusia de que "habría consecuencias" si usa armas nucleares

La situación en el frente ucraniano se ha estabilizado a la espera de que concluya la evacuación rusa de la margen derecha del río Dniéper. Biden advierte a Rusia del "error increíblemente grave" que sería usar una bomba sucia

María Vega. Paola Bruni. EC. 26 Octubre 2022


El presidente estadounidense, Joe Biden, ha afirmado que Rusia cometería "un error increíblemente grave" si decide recurrir al armamento nuclear táctico en su guerra contra Ucrania.


De hecho, el Pentágono ha advertido a Rusia de que el uso de bombas sucias o de cualquier otro tipo de armamento nuclear en Ucrania tendría consecuencias. Esas consecuencias se habrían comunicado a Rusia en una variedad de niveles, tal y como ha detallado el portavoz del Departamento de Defensa, Pat Ryder, quien ha asegurado que para EEUU las acusaciones sobre que Ucrania está preparando una bomba sucia "son evidentemente falsas".


Biden ha incidido en que, por el momento, Estados Unidos no está en condiciones de asegurar que sea, o no, una operación de falsa bandera.


El Kremlin lleva días denunciado la posibilidad de que el Gobierno de Zelenski use una "bomba sucia" en su propio territorio para culpar a Rusia de utilizar armas de destrucción masiva y generar una dura respuesta de Occidente, una acusación que Kiev ha rechazado y que París, Washington y Londres ven como un "pretexto para una escalada" militar rusa.


Al ser preguntado por esta posibilidad, Biden ha dicho no poder asegurar que pueda tratarse de una operación encubierta diseñada para aparecer como llevada a cabo por otro. "No garantizo que sea una operación de falsa bandera, no todavía, pero sería un grave error", concluyó.


Las claves del momento:

El G7 y la CE impulsan un Plan Marshall inmediato y supervisable

Congresistas demócratas retiran su petición de negociar con Rusia

Moscú sanciona a directivos europeos que suplen de armas a Kiev

Inditex vende sus tiendas en Rusia, pero abre la puerta a volver

Kiev ve amenazada la renovación del acuerdo del mar Negro


Hace 1 horas 15 minutos 08:17

La explosión en una línea ferroviaria en Rusia fue un acto de terrorismo ruso

La detonación de un dispositivo en la línea ferroviaria a la altura de Novozybkov, una localidad rusa fronteriza a 15 km de Bielorrusia, fue un acto de sabotaje interno.


La organización antibélica 'Stop the Wagons' ha reclamado la autoría del atentado, lo que sería su sexto acto de sabotaje a la red ferroviaria, explica en su informe diario la Inteligencia británica.


Hace 1 horas 22 minutos 08:10

La situación en el frente se ha estabilizado

La situación en el frente ucraniano se ha estabilizado a la espera de que concluya la evacuación rusa de la margen derecha del río Dniéper y con la duda persistente de si las tropas rusas mantendrán el control sobre la capital de la región sureña de Jersón.


Hace 1 horas 22 minutos 08:10

Rueda de prensa de la OIEA para hablar de energía nuclear

En Washington, el director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, y la secretaría de Energía estadounidense, Jennifer Granholm, comparecen en rueda de prensa para hablar de la energía nuclear, tras las recientes visitas de Grossi a Moscú y Kiev.


Hace 1 horas 23 minutos 08:09

La UE debate la propuesta para adquirir juntos equipos de defensa

En Bruselas, la Subcomisión de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo debate la propuesta de reglamento para ayudar a los Estados miembros a adquirir conjuntamente equipos de defensa con el objetivo de reponer lo que han dado a Ucrania.


Hace 1 horas 26 minutos 08:06

La evacuación de Jersón forma parte de un "plan de reasentamiento más amplio", según Rusia

Según Rusia, la evacuación de Jersón al oeste del río Dniéper es que forma parte de un plan de reasentamiento "más amplio", aseguran desde The Institute for the Study of War (ISW).


Hace 1 horas 52 minutos 07:40

EEUU advierte a Rusia de que "habrá consecuencias" si usa una bomba sucia en Ucrania

El Gobierno de EEUU ha advertido a Rusia de que el uso de bombas sucias o de cualquier otro tipo de armamento nuclear en Ucrania tendría consecuencias, un hecho que calificaría de "error increíblemente grave".


En concreto, el presidente estadounidense Joe Biden ha advertido a las autoridades de Rusia de que si hacen uso de una bomba sucia en el marco de la guerra en Ucrania, estarían cometiendo "un error increíblemente grave".


Biden ha incidido en que, por el momento, Estados Unidos no está en condiciones de asegurar que sea, o no, una operación de falsa bandera


Asimismo, el Pentágono ha afirmado que si Rusia desplegara una bomba sucia u otro tipo de arma nuclear en Ucrania "habría consecuencias", según ha afirmado el portavoz del Departamento de Defensa, Pat Ryder.


Esas consecuencias se habrían comunicado a Rusia en una variedad de niveles, tal y como ha detallado Ryder, quien ha asegurado que para el Pentágono las acusaciones sobre que Ucrania está preparando una bomba sucia "son evidentemente falsas".


Hace 2 horas 9 minutos 07:23

Zelenski habla con Sunak y le invita a visitar Ucrania

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha conversado con el nuevo primer ministro del Reino Unido, Rishi Sunak, a quien ha invitado a visitar Ucrania."La asociación entre nuestros países y el liderazgo británico ya tradicional en la defensa de la democracia y la libertad se fortalecerá aún más", ha destacado Zelenski en su habitual discurso nocturno.


La conversación telefónica se produjo horas después de que el nuevo líder conservador Rishi Sunak asumiera las riendas del Gobierno británico tras recibir el encargo del rey Carlos III.


EUROPEAN COUNCIL ON FOREIGN RELATIONS

No hay bala de plata que valga: por qué es probable que Putin pierda su guerra

Gustav C. Gressel*. EC. 26 Octubre 2022


El mes pasado, la movilización parcial del Kremlin y la anexión ilegal de las regiones ucranianas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón aumentaron drásticamente la apuesta de Rusia por su invasión. La decisión del presidente Vladímir Putin de involucrar a toda la sociedad rusa en el baño de sangre que él ha creado ha elevado significativamente los efectos de la guerra en Ucrania. Y, dado que la constitución rusa prohíbe las concesiones territoriales, ahora no puede devolver las regiones que dice haber anexado. Putin, en esencia, ha acabado con la posibilidad de cualquier posibilidad de un acuerdo negociado. Ahora bien, uno de los dos, Rusia o Ucrania, tendrá que ganar esta guerra.


En este sentido, es poco probable que Rusia salga victoriosa. Su ejército ha perdido una parte considerable de su personal en los últimos siete meses. Mientras tanto, las fuerzas armadas de Ucrania han demostrado repetidamente su superioridad cualitativa, siendo el ejemplo más reciente su rápida contraofensiva para liberar la región de Járkov. Ucrania también ha dimensionado la iniciativa cuantitativamente, expandiendo su ejército a más de 700,000 hombres y mujeres que han adquirido experiencia en combate y han ganado confianza desde el comienzo de la guerra.


Es probable que la movilización de Putin no cambie mucho la situación a corto plazo. Incluso si los rumores de que Rusia tiene la intención de movilizar 1,2 millones de hombres (no 300.000 reservistas, como afirma su Ministerio de Defensa) resultan ser ciertos, su ejército solo tiene cuarteles, oficiales y equipos para entrenar a unos 250.000 soldados a la vez. Por lo tanto, Moscú deberá organizar el reclutamiento, el entrenamiento y el envío de sus nuevas tropas en oleadas. Putin ha dicho recientemente que la movilización puede terminar pronto, pero esto no debe tomarse al pie de la letra, ya que el propósito de tales declaraciones es tranquilizar a su audiencia doméstica. Es mucho más probable que la movilización haya alcanzado su capacidad para la primera ola y que Rusia repita este proceso en la primavera del próximo año.


Pero movilizar a más de un millón de nuevos soldados es algo más fácil de decir que de hacer, sobre todo porque las fuerzas armadas de Rusia abandonaron sus estructuras para la movilización en la década de 2000. Para enviar a la gente a la guerra, es necesario que existan protocolos en tiempo de paz para que las tropas recién reclutadas se integren. Todos los ejércitos que dependen de la movilización cuentan con batallones y brigadas de reserva que no solo proporcionan el equipo, sino también los oficiales, suboficiales y especialistas para el funcionamiento de estas formaciones. Esta estructura de esqueleto permanente también proporciona a los líderes del ejército información sobre cuántos reservistas tienen (o necesitan) para que las formaciones operen en tiempos de guerra.


La movilización de Rusia se ve muy diferente. Las fuerzas armadas rusas nombran a los comandantes sobre la marcha, con soldados voluntarios ocupando posiciones de mando de escuadrón y pelotón y cualquier exoficial asumiendo los roles de comandantes de compañía y batallón. Y, en comparación con Occidente, el entrenamiento de los oficiales rusos es mucho más especializado: aprenden su rama, como la infantería o la artillería, y su nivel de mando, pero no mucho más allá. Los oficiales que terminen en otros niveles o a cargo de una rama diferente no podrán liderar de manera efectiva. Además, las fuerzas armadas rusas han despilfarrado a sus oficiales subalternos durante los últimos siete meses de la guerra. Y el Kremlin no puede desplegar a las unidades y los oficiales profesionales que quedan en Rusia, ya que son necesarios para entrenar las sucesivas oleadas de tropas movilizadas. La suma de estos factores han exacerbado la escasez de oficiales y especialistas y ha resultado en una falta de personal con experiencia en combate para liderar a los nuevos reclutas.


Entonces, independientemente de las fuerzas que aporte la movilización, su valor de combate inicial será extremadamente limitado. Habrán recibido, como máximo, un mes de entrenamiento en unidades desorganizadas, a menudo dirigidas por oficiales ineficaces. Esto puede prepararlos para una defensa estática desde líneas preparadas, pero, si el ejército ucraniano traspasa estas líneas, carecerán de la capacidad para llevar a cabo una retirada organizada.

Tácticas y equipo: opciones limitadas

El Kremlin nombró el pasado 8 de octubre al general Serguéi Surovikin como comandante de sus fuerzas en Ucrania. Surovikin es un defensor de la guerra centrada en la potencia de fuego, similar a las tácticas de la Primera Guerra Mundial. Esto se basa en bombardeos de artillería pesada en el campo de batalla, para suavizar las posiciones de las fuerzas opuestas, y el bombardeo de objetivos civiles, para desgastar un apoyo más amplio al esfuerzo bélico. Este tipo de guerra no exige maniobras complicadas, por lo que puede llevarse a cabo con tropas relativamente mal entrenadas e inexpertas.


Sin embargo, las fuerzas ucranianas tienen más experiencia y están mejor entrenadas que antes en la guerra, y han aprendido a lidiar con las tácticas rusas. Los ataques con misiles Himars detrás de las líneas rusas ponen en peligro cualquier concentración de artillería y municiones para soportar fuertes bombardeos. Ucrania también está recibiendo sistemas de defensa aérea de fabricación occidental, aliviando algo la presión sobre sus sistemas soviéticos heredados, que se están quedando sin municiones. Sin embargo, dado el tamaño de Ucrania, esto no será suficiente para crear un escudo antimisiles en todo el país. Pero la fuerza aérea ucraniana debería poder compensar esto, ya que la velocidad de sus aviones de combate representa una amenaza para los rusos en áreas no cubiertas por misiles de defensa aérea. Rusia, por otro lado, ya ha utilizado más de 2.000 de sus misiles stand-off (que se pueden lanzar desde una distancia segura) de largo alcance. En esencia, una campaña sostenida de bombardeos contra la retaguardia ucraniana ahora depende de que Irán entregue los pedidos rusos prometidos de drones y misiles. De lo contrario, Moscú tendría que usar ataques con aviones. Un esfuerzo arriesgado, ya que las fuerzas ucranianas los derribarían en gran número.

Una larga guerra

Todavía hay motivo de preocupación sobre la escala potencial de la movilización de Rusia. La gran cantidad de tropas dificultará que las fuerzas de Ucrania realicen maniobras efectivas una vez hayan penetrado las líneas rusas. Por ejemplo, el progreso más lento de la contraofensiva de Jersón en comparación con la de la región de Járkov se debe a la mayor densidad de fuerzas rusas en ese sector. Y, aunque las bajas entre las tropas movilizadas sin experiencia serán altas, aquellos que sobrevivan pueden eventualmente ganar algún tipo de experiencia y competencia. El cálculo cínico del Kremlin también puede ser que Ucrania se quedará sin municiones antes de que Rusia se quede sin carne de cañón.


Sin embargo, si Washington y Bruselas se mantienen firmes, es muy poco probable que Moscú gane esta guerra. Los recientes ataques con misiles y drones contra objetivos civiles y culturales en toda Ucrania y la creciente frecuencia de las amenazas nucleares de Putin son signos de debilidad. Rusia no puede imponer sus términos al ejército ucraniano. Así, se limita a utilizar el terror y las amenazas contra la población para tratar de salirse con la suya. Para Europa, el ruido nuclear de Moscú y las amenazas vacías de una escalada se convertirán en la nueva normalidad: Putin ve esto como el único instrumento que tiene para imponer su voluntad sobre Occidente.


La falta de preparación y las suposiciones inexactas del Kremlin desde el comienzo de la guerra le han costado muy caro. Y la movilización no es una bala de plata que pueda rectificar todo esto de repente. Occidente, y particularmente Europa Occidental, debería aumentar su asistencia militar a Ucrania. Esto permitiría al Gobierno de Zelenski aprovechar aún más el impulso de sus éxitos recientes y liberar más territorios antes de que llegue un gran número de fuerzas rusas al campo de batalla. A largo plazo, debería permitir que Kiev haga la transición a sistemas diseñados por Occidente en todas las armas para aumentar la sostenibilidad del esfuerzo bélico y dejar claro a Moscú que no ganará una guerra de desgaste.

*Análisis publicado originalmente en inglés en el European Council on Foreign Relations por Gustav C. Gressel y titulado 'Mob unhappy: Why Russia is unlikely to emerge victorious in Ukraine'.


Huele que apesta a pucherazo

OKDIARIO. 26 Octubre 2022


En un anterior editorial ya alertábamos del riesgo de que la Ley de Memoria Democrática se convirtiera en un instrumento para la compra de votos, después de que la norma socialcomunista permita la nacionalización de los descendientes de exiliados durante la Guerra Civil y posterior dictadura. Eso les faculta para poder votar en los próximos comicios. Pero nuestras sospechas se han visto reforzadas al comprobar que los descendientes no habrán de acreditar el exilio, según se desprende de las instrucciones remitidas ya a los consulados para tramitar las solicitudes. En ellas se especifica que «se presumirá la condición de exiliado respecto a todos los españoles que salieron de España entre el 18 de julio de 1936 y el 31 de diciembre de 1955». De esta forma, los hijos y nietos de los emigrados no tendrán que acreditar con pruebas el exilio de su familiar. O sea, que se abre la mano y el requisito sólo se exigirá para aquellos cuya salida de España se hubiera producido entre el 1 de enero de 1956 y el 28 de diciembre de 1978.


En suma, que podrán nacionalizarse y votar «los nacidos fuera de España de padre o madre, abuelo o abuela, que originariamente hubieran sido españoles, y que, como consecuencia de haber sufrido exilio por razones políticas, ideológicas o de creencia o de orientación e identidad sexual, hubieran perdido o renunciado a la nacionalidad española». También «los hijos e hijas nacidos en el exterior de mujeres españolas que perdieron su nacionalidad por casarse con extranjeros antes de la entrada en vigor de la Constitución de 1978» y «los hijos e hijas mayores de edad de aquellos españoles a quienes les fue reconocida su nacionalidad» por la anterior Ley de Memoria Histórica. Se habla de descendientes de exiliados, pero no se exige acreditación alguna de esa condición, lo que se presta al fraude. ¿Cuántas personas podrán votar acogiéndose a la ley del Gobierno? Exteriores no concreta cifras, pero hay aproximaciones que hablan de hasta 250.000 personas, sobre todo, residentes en Cuba, México, Argentina y otros países iberoamericanos. No negarán ustedes que lo que está pasando desprende un inequívoco aroma a pucherazo.


Gastar más de lo que se ingresa está mal en Gran Bretaña (y en España)

EDITORIAL. libertad digital. 26 Octubre 2022

Lo que creó desconfianza no fue el anuncio de Truss de bajada de impuestos sino su negativa a reducir el disparatado gasto público británico.


El conservador Rishi Sunak se ha convertido oficialmente en el nuevo primer ministro británico tras recibir este martes el encargo de formar nuevo Gobierno durante su audiencia con el rey Carlos III en el palacio de Buckingham. En un discurso frente a Downing Street, Sunak, primer "premier" de una minoría étnica desde los tiempos de Disraeli y el más joven desde hace más de 200 años, ha prometido subsanar los "errores" cometidos por su predecesora Liz Truss, devolver la "estabilidad" y "restablecer la confianza".


Tiempo habrá para que Sunak haga explícitos los "errores" que él considera ha cometido su antecesora, así como para que concrete cuales son las medidas económicas que va a tomar para alcanzar objetivos tan loables y generalmente aceptados como recuperar la estabilidad y la confianza. Aun así, dada la machacona y artera propaganda izquierdista que atribuye el desplome de la libra al anuncio de "bajar los impuestos a los ricos" de su fugaz antecesora, hay que señalar que lo que provocó el desplomen de la libra, que ya se había iniciado su caída antes de la llegada de Truss a Downin Street, fue la pretensión de Truss de mantener un disparatado gasto público al tiempo que anunciaba una rebaja fiscal que, lejos de afectar solo a los más ricos, beneficiaba a todos los contribuyentes. Fue, por tanto, una política abocada no a reducir sino a incrementar todavía más el diferencial entre gastos e ingresos del Estado británico —uno de los más endeudados del mundo— lo que provocó la alarma en los mercados y la necesidad de intervención del Banco de Inglaterra.


Así las cosas, Sunak estará obligado a ajustar gastos e ingresos, ya sea por la vía más dañina como sería tratar de lograrlo únicamente mediante subidas de impuestos; ya sea por la vía más encomiable como sería afrontarlo únicamente mediante una drástica reducción del gasto público; o, como será lo más probable, mediante una combinación más moderada de ambas políticas, como mantener o subir ligeramente los impuestos al tiempo que reducir levemente el gasto público.


Es cierto que lo ocurrido en Gran Bretaña ha de ser un aviso —y muy serio— a navegantes para un PP que nunca acompaña su propuesta de bajada de impuestos con propuesta alguna de reducción de gasto público y que todo lo confía a una mala interpretación de la famosa curva de Laffer, como si esta dijera que el efecto de reactivación económica que provoca toda bajada de impuestos compensara siempre la caída de recaudación derivada de la bajada de los tipos impositivos. Ahora bien, lo sucedido en Gran Bretaña tanto o más debe ser una advertencia para un gobierno como el de Pedro Sánchez, que no hace más que incrementar el déficit y el endeudamiento público a pesar de no haber dejado de incrementar la presión fiscal.


A este respecto, y por si fueran pocos los organismos, tanto españoles como extranjeros, que ya han desmentido clamorosamente las previsiones de crecimiento y, por tanto, de recaudación de los presupuestos del Ejecutivo socialcomunista para 2023, este martes la AIREF ha rebajado 6 décimas la previsión del PIB del Gobierno y ha alertado de una recesión técnica durante el final de este año y principios de 2023. Eso, por no hablar del Circulo de Empresarios, que este martes ha acusado al Ejecutivo de "hacer un roto" a la economía con unos presupuestos "tan electoralistas como nada realistas".


Finalmente, sólo cabe advertir, tanto a Sunak, como a Sánchez como a Feijóo, aquella celebre frase atribuida a Churchill según la cual "una nación que intente prosperar a base de impuestos —o a base de gasto público, añadimos nosotros— es como un hombre con los pies en un cubo tratando de levantarse tirando del asa".


Feijóo rajoyea

EMILIO CAMPMANY. libertad digital. 26 Octubre 2022

Los flecos de la negociación para renovar a los vocales del Consejo General del Poder Judicial están poniendo en evidencia que Alberto Núñez Feijóo quiere ser Mariano Rajoy de mayor. Todas las cosas que se saben de esa negociación abundan en esta vocación. Feijóo heredó una negociación enquistada porque Casado intuyó que su electorado, que en parte había huido ya a Vox, no soportaría una nueva subasta de jueces. Es verdad que el esclavo de Teodoro García Egea siempre estuvo dispuesto a llegar a un acuerdo. Como no lo es menos que, si el acuerdo descarriló, no fue porque el PSOE no se comprometiera a reformar el sistema de elección, sino porque se supo que el PP esperaba seguir controlando a los jueces, poniendo en la presidencia a alguien supuestamente de su cuerda. Manuel Marchena, supuesto brazo de Egea, huyó como de la peste de esa maniobra y todo se fue nuevamente al garete.


Cuando Feijóo heredó el problema, comprendió que no podía ceder en lo de demandar que se devolviera a los jueces el derecho a elegir a sus doce vocales sin quedar como el enésimo pastelero de la confitería del PP. Por eso exigió como condición previa el compromiso del PSOE de volver al sistema constitucional anterior a la vergonzosa ley de 1985 de Felipe González. De éste, celebramos hoy su victoria de 1982 y le añoramos como si el PSOE de ahora no fuera el heredero del suyo, tanto o más ladrón, aunque mucho más lerdo, pero en esencia el mismo. Alfonso Guerra habría firmado el compromiso, renovado el Consejo con mayoría de sus leales y luego, si te he visto no me acuerdo. Sánchez, como es más tonto, se ha mantenido estúpidamente firme hasta que ha llegado Feijóo y le ha convencido de que firme un vago compromiso y que luego, como siempre, se abstenga de cumplirlo, que él tampoco se lo va a reclamar. Y no lo va a hacer porque él tampoco quiere la reforma. Lo que pasa es que no tiene más remedio que exigirla porque se lo demanda su electorado. Es terrible, pero el gallego cada vez rajoyea mas. Sólo le falta, para que a todos se nos caiga la venda de los ojos, fichar como futuro ministro de Hacienda al indeseable Cristóbal Montoro, de quien todavía padecemos la mucha inequidad que hay en sus leyes.


A Feijóo le dirán los que defienden las supuestas ideas del PP, como le advierte Isabel Díaz Ayuso, que el electorado no le perdonará la traición. Y Feijóo no los escuchará porque cree, quizá con razón, que no serán muchos los electores que se lo echen en cara cuando tengan que acudir a las urnas. Cuenta con la burricie y la vehemencia de Vox, que parece empeñado en que los electores del PP que quieran huir a él se lo piensen dos veces antes de votar a tanto cabestro. Al final, la única esperanza de la derecha que ansía una genuina democracia donde reine la libertad, el Estado de derecho y la división de poderes es Isabel Díaz Ayuso. Las cosas son como son por mucho que ella, por tener la fiesta en paz, y Feijóo, por evitar el choque, no quieran reconocerlo.


Burricie y cabestros
Nota del Editor. 26 Octubre 2022


Desde mi partido político, número y nombre aproximado 15 millones, puedo afirmar y afirmo que nunca jamás votaré al pp, ni aunque esté harto de mojitos, vermuts o cualquier otra bebida de alto contenido etílico.


Así que como el 15 millones y pico tiene bastantes coincidencias con Vox, seguiré otorgandoles mi voto


La tragedia del Estado elefante

Jesús Banegas. vozpopuli. 26 Octubre 2022

En un Estado de Derecho ninguna autoridad política debería imponer obligaciones que no esté obligada a cumplir también


Es un lamentable lugar común el crecimiento sin fin de la dimensión del Estado, tanto en su vertiente económica como en la regulatoria, pero cada vez es más preocupante una tercera dimensión, menos conocida o menos tratada, que junto con las otras dos está creando un abismo público privado cada vez más insoportable: la extraordinaria asimetría de derechos y obligaciones que existe entre los ciudadanos y los representantes -políticos y funcionarios- públicos.


Cuando la dimensión del Estado crece a costa de impuestos, si estos son demasiado elevados y además están mal estructurados –como en España- el crecimiento económico y del empleo se resienten y la prosperidad social se amortigua o incluso llega a descender como viene sucediendo con Zapatero y Sánchez.


Si además se recurre al endeudamiento y éste no solo es muy elevado sino que además está financiado por el ahorro externo –no el interno como Japón e Italia-, se añade el riesgo de convertirnos en un “estado fallido” -caso típico de Argentina- que queda a merced de sus acreedores, como ya le sucedió a Zapatero. Ni que decir tiene que los estados fallidos cada vez se alejan más de los que actuando con responsabilidad siguen creciendo y creando empleo. Sánchez y su ministra de economía, no solo no han acertado uno solo de sus pronósticos: están conduciendo a España a una cuesta abajo económica jamás experimentada en tiempos de paz.


En el ámbito regulatorio, la proliferación normativa española es cada vez más abrumadora y limitante de las libertades civiles, amén de obstaculizadora del ejercicio de la función empresarial y generadora de inseguridad jurídica.


Para Hayeck, "probablemente, no existe otro factor que haya contribuido más a la prosperidad de Occidente que la prevalencia de la certeza de la ley.” Podría añadirse que la proliferación legislativa, que suele estar acompañada de la degradación de su cumplimiento, opera justamente en el sentido contrario: crea incertidumbre.


Desde 1970 hasta 2015, según la CEOE, se aprobaron en España 40.930 normas estatales, lo que equivale a una media de más de 900 cada año, a las que hay que añadir entre 300/400 normas de las comunidades autónomas, muchas otras procedentes de los ayuntamientos y las casi 20.000 directivas de la UE. Cada año, los boletines oficiales del Estado y de las comunidades autónomas publican un millón de nuevas páginas. En Canadá, el Reino Unido y EE.UU. ya se están aplicando mecanismos orientados a reducir su producción legislativa, con el criterio One-in, two-out: eliminación de dos reglas regulatorias por cada una nueva que se quiera introducir.


Aquí, sin embargo, no conformes con ser -seguramente- los primeros productores mundiales de normas contra la unidad de mercado, la función empresarial y la vida ciudadana, los políticos incentivados por los medios de comunicación que les acusan de gandules cuando no legislan, siguen poniendo todo tipo de obstáculos a la libertad humana y la vida empresarial.


Siendo graves y crecientemente preocupantes los hechos descritos, hay que añadir una tercera dimensión a la opresiva tiranía del Estado, curiosamente tenido por democrático; eso sí, totalitario. Se trata de la inmoral asimetría de responsabilidades públicas y privadas. Desde cualquier óptica ética, tanto en la educación de los niños como en el ejercicio de cualquier tipo de responsabilidad personal, “predicar con el ejemplo” siempre ha sido una obligada referencia moral que, sin embargo, no opera en la política.


“El Estado y sus agentes deberían ser juzgados usando los mismos estándares que se aplican a los juicios de las conductas privadas”, sostiene el filósofo Michael Huemer en The Problem of Political Authority (2013) y, ¿quién puede estar en desacuerdo con él?


Para el autor, la “autoridad política es una propiedad moral en virtud de la cual el Gobierno puede obligar —coactivamente— en ámbitos no permitidos a cualquier otra persona y los ciudadanos deben obedecer en casos a los que no estarían obligados con otras personas”. La “legitimidad política” —derecho a legislar— corresponde al Gobierno, mientras que la “obligación política” —de obediencia— afecta al ciudadano.


En un Estado de Derecho ninguna autoridad política debería imponer obligaciones que no esté obligada a cumplir también. Sin embargo, a nivel normativo los políticos y las administraciones públicas en general se cuidan mucho de aplicarse las reglas con las que obligan a la sociedad.


Veamos algunas situaciones relacionales habituales entre los ciudadanos y las administraciones públicas que siendo escandalosas se asumen con una cabizbaja normalidad:


Los plazos administrativos no operan para la Administración y sin embargo son ejecutivos para los administrados.

Las sentencias judiciales tienen una duración tan larga como incontrolada. En cualquier oficio civil sería impensable tan irresponsable ejercicio profesional.

En Hacienda, además de operar las anteriores situaciones, se llega a premiar -con el dinero recaudado a los ciudadanos- la comisión de delitos: la mitad de las sentencias judiciales sobre inspecciones fiscales dan la razón a los contribuyentes, sin que ello suponga la devolución de los bonus recibidos –e incluso el castigo- por los inspectores desacreditados por la Justicia.

Las filtraciones mediáticas de actuaciones y procesos por parte de la policía y la judicatura, no solo son frecuentes y repugnantes; jamás han sido perseguidas, resultando así impunes.

En países como Suecia, los funcionarios públicos no tienen más derechos que los trabajadores privados, salvo casos muy tasados en Defensa, Seguridad y Justicia; y por tanto pueden ser fácilmente removidos de sus responsabilidades.

La asimetría entre las responsabilidades de los ciudadanos y las administraciones públicas, siendo muy grande, no hace sino crecer; lo que cuestiona la legitimidad del poder político.


El principio “la ley es igual para todos, incluso para quien la promulga”, acuñado pioneramente en España hace más de cinco siglos, debiera extenderse en el sentido de la frase anterior de Huemer; de lo contrario estaríamos —en realidad estamos— ante una burla de la Filosofía del Derecho.


¿Como es posible que la mentira, las pillerías fiscales, los fraudes universitarios, los abusos de poder, los usos privados de recursos públicos, etc, de los políticos proliferen con total impunidad cada vez más –muy particularmente en la actualidad– sin que la sociedad civil responda como debe frente a tamañas tropelías?


Va siendo hora de que la sociedad civil exija ejemplaridad a los responsables políticos para que el ejercicio de su “legal” poder democrático esté “legitimado” por una recta conducta moral.


En todo caso, no deja de ser sorprendente que la tiranía normativa de nuestros políticos encuentre votantes que la amparan; quizás porque no pueden vivir sin que éstos les ordenen y quizás financien su vida. El problema es que no sólo ordenan la de ellos sino de todos los demás que quizás prefieren asumir sus propias responsabilidades, es decir su libertad, sin vender su alma al “diablo”.


Más que la independencia necesitan ayuda profesional.

El olor a muerte puede hacer revivir la memoria ciudadana

No existe quien hable de los crímenes de los vándalos de los sindicatos socialistas que ejercían su poder absoluto durante los meses de la república

Miguel Massanet. diariosigloxxi. 26 Octubre 2022


Este empeño vano, absurdo, desfasado y provocador de insistir en sacar a relucir una vez y otra la guerra civil de 1939, como medida para atacar a una derecha supuestamente “peligrosa”, “golpista”, “extremista” y “revolucionaria” por parte de aquellos partidos que se sienten lacerados, humillados, rencorosos y, en definitiva, temerosos de que pudieran surgir de nuevo quienes recobraran el espíritu de aquellos tiempos, que incitaron a algunos españoles a levantarse en armas sobre un régimen, ciertamente legítimo, pero que daba muestras evidentes de una descomposición interna, de una absoluta falta de autoridad, de ser incapaz de detener la violencia que se había extendido por toda la nación española y que, incluso desde fechas anteriores a la proclamación de la II República, 14 abril 1931, no pasaba día que no se produjera algún episodio lamentable como asesinatos, huelgas violentas, coacciones, quema de iglesias y episodios de carácter levantisco, especialmente por parte de los catalanes y sus dirigentes Francisco Maciá y Companys que sin miramiento alguno intentaron aprovechar la debilidad del gobierno de la república para proclamar la independencia de la “nación catalana”.


Empeño reiterativo, imprudente y poco inteligente del que se está abusando como medida de propaganda para satisfacer las ansias revanchistas que se suponía que habían quedado superadas tras la llamada reconciliación nacional, que ya se llevó a cabo mediante la redacción de una nueva constitución votada por una gran mayoría del pueblo español y posteriormente por la ley de amnistía de Suarez de 1977. Resulta incomprensible que, a estas alturas de la historia de España, hayan tenido que improvisar, estas izquierdas con las que nos toca torear, una ley de memoria histórica en la cual no se ha tenido en cuenta para nada lo que sucedió de verdad antes, durante y finalizada la guerra civil española. No contentos con ello y con las ofensas que se han venido haciendo a una clase en la que todavía se encuentran encuadrados millones de españoles que, sin embargo, no se han manifestado, no protestan, no argumentan y no salen a las calles para protestar contra aquellos que han convertido en “deporte nacional” el despotricar contra quienes ganaron por las armas y en clara inferioridad de condiciones, una guerra que la República, si hubiera estado dirigida por políticos inteligentes, nunca hubiera podido perder.


Las semilla de este empecinamiento de las izquierdas la encontramos en la aparición en nuestra nación de los neocomunistas bolivarianos que, de la mano de un provocador universitario, como fue Pablo Iglesias, consiguió movilizar a los universitarios primero y a media España después, en unas elecciones en las que los candidatos comunistas supieron tocar la fibra sensible de un pueblo que no aceptaba que hubiera millones de parados sin que, aparentemente, los partidos de la derecha supieran como remediar la situación. Era preciso resucitar el pasado y hacerlo volviendo a hablar de Franco y del periodo en el que estuvo actuando como dictador. Nada de lo que hizo, según sus detractores, estuvo bien, ni los múltiples pantanos que ordenó construir, eso sí, la represión que sus enemigos le achacaron haber realizado al finalizar la contienda, se ha venido agrandando, magnificando y convirtiendo en una leyenda negra, que nadie ha intentado desmentir.


Lo curioso del caso es que, no existe quien hable de los crímenes de los vándalos de los sindicatos socialistas que ejercían su poder absoluto, sobre vidas y haciendas, durante los meses de la república y, con doble furia, una vez iniciada la guerra. Se acuerdan de unas redimidas cinco rosas pero nadie recuerda las checas, que se implantaron en Madrid, Valencia y Barcelona, en las que se cometieron toda clase de crueldades, asesinatos, torturas. De los asesinatos indiscriminados cometidos en las llamadas “sacas” de las cárceles madrileñas perpetrados en Paracuellos de Jarama, de las que nos hubiera podido contar mucho el “amnistiado” señor Santiago Carrillo, uno de los que tuvo una intervención destacada en ellos. Dos varas de medir, una para las derechas y otra para las izquierdas ¿buenos, malos?, ¿criminales, justicieros? Vayan ustedes a saber.


Pero la muerte no fue suficiente para que la venganza de aquellos que perdieron la guerra se calmara. Ha sido preciso desenterrar a los muertos, humillarlos, atacar ferozmente a sus familias, denigrar sus nombres y, para más INRI, desposeerlos de sus títulos, expropiarlos y vejar a cualquiera que hubiera estado relacionado con el antiguo régimen. ¡Cuidado! No vayamos a tocar a aquellos que fueron hijos o parientes cercanos de los “fascistas” del general Franco o de los Requetés, pero que ahora, en gran cantidad, forman parte de partidos de izquierdas, de estos que ahora reniegan de sus padres y no quieren que se sepa que pertenecieron a familias franquistas.


Ahora toca otro atropello más. Hay que desenterrar de su última morada al laureado general Gonzalo Queipo de Llano y a don Francisco Bohórquez. Una orden escrita del señor Fernando Martínez López, secretario de Estado de la “Memoria Democrática”,al Hermano Mayor de la Hermandad de La Macarena, para que proceda "a la mayor brevedad" a dar cumplimiento con la Ley de Memoria Democrática, y lleve a cabo la exhumación y posterior traslado de los restos de Gonzalo Queipo de Llano y Sierra y de Francisco Bohórquez Vecina. ¿Había peligro de que el difunto general saliera de su tumba para arengar las huestes franquistas, en una rebelión de zombis falangistas? No parece probable. Sin embargo, hay unas elecciones a la vuelta de la esquina que hay que ganar a costa de lo que fuere. El señor Sánchez lo sabe y no va a dejar títere con cabeza para intentar conseguirlo, otra cosa es que lo logre. También sabe perfectamente que el rencor es algo innato en muchos ciudadanos que se regocijan con estos actos de crueldad, de salvajismo intelectual, de la más deleznable práctica de mal nacidos; y se aprovecha de ello.


Pero todos estos procedimientos, estas maldades ruines, el desafiar las leyes de la moral, la decencia y la honorabilidad, tiene su otro lado, su contraste que es capaz de movilizar a aquellos que, durante años, no se han atrevido a pronunciarse, pese a que lo hubieran hecho de buena gana si hubieran estado más motivados o si estuvieran viendo que su vida, sus propiedades, sus hijos y demás parientes, pueden encontrarse ante una situación en la que su modus vivendi, su seguridad y su futuro peligraran gravemente. Sin duda alguna, señores, estamos llegando bajo este gobierno filo-comunista que dirige nuestra nación, a un punto extremo en el que ya no va a bastar con esperar que llegue un caudillo, que sea capaz de liberarnos de la opresión a la que estamos sometidos, sino que vamos a tener que utilizar nuestros recursos democráticos, aprovechando la ocasión que nos van a brindar los comicios, que ya tenemos a las puertas, el primero en mayo para las elecciones municipales y el segundo el de las legislativas para el 2023; para darle la vuelta a la tortilla política, desbancando en las urnas a toda esta serie de advenedizos que pretenden hundir a nuestra nación mediante sus procedimientos, basados en el más puro método soviético que, como es evidente y la historia nos lo viene confirmando, no conduce a otro lugar que a la miseria y la quiebra social.


O así es como, señores, desde la óptica de un mero ciudadano de a pie, no nos queda otro remedio que seguir denunciando cada una de las triquiñuelas de las que pretenden servirse estos señores que están al frente del gobierno de la nación para, de alguna manera, procurar que la verdad histórica no quede superada por ninguna ley que no esté avalada por los hechos tal y como se produjeron y no como se escribieron, por quienes se olvidaron de la verdad para favorecer causas indignas.



******************* Sección "bilingüe" ***********************


El PP tiene el deber de explicarse

EDITORIAL. gaceta. 26 Octubre 2022


La balanza de la democracia española no mantiene un sano equilibrio entre derechos y obligaciones. Lo contrario de un sano equilibrio es el vértigo y el mareo que conducen sin remedio a la dura caída y a la inmediata y desagradable sensación de vulnerabilidad.


Durante las últimas décadas, pero sobre todo a lo largo de este casi primer cuarto de malhadado siglo, nuestros legisladores han apresurado derechos mientras descartaban deberes hasta crear un régimen adolescente, sentimental e irreflexivo en el que todo vale… salvo dejar de pagar impuestos. Cada día, más.


Esta democracia que creímos que a estas alturas gozaría de una madurez sosegada, vive hoy una edad del pavo tardía e impropia como consecuencia de la torpeza de los partidos que se han sucedido en el Gobierno de la Nación y de la cada vez más visible incompetencia de sus líderes. Incompetencia que es fruto de su incuestionable falta de formación. En algunos casos, como el presidente que hoy nos desgobierna, hasta extremos sonrojantes. En otros, como su predecesor, Mariano Rajoy, por su cobardía, que es peor.


Estos complejos e incapacidades son los que nos han conducido al momento actual, en el que vivimos un pandemonio casi diario de proclamación de derechos absurdos que ojalá fueran sólo eso, absurdos, pero que en realidad son peligrosos para el orden político y la paz social y sólo alimentan revueltas y fracturas. La lista es larga y está en la mente de todos nuestros lectores que sienten y padecen la desigualdad entre españoles consecuencia de esa carrera alocada por inventar derechos, restringir libertades esenciales y disolver deberes constitucionales.


Podría quedar este editorial finiquitado en este punto. A la inteligencia del lector informado y a su juicio crítico sobre todo lo que está mal en España (y es muchísimo más de lo que llegó a pensar en otros tiempos un pesimista), nos confiamos.


Sin embargo, no podemos dejar de advertir sobre el inminente desastre que se avecina con la anunciada eliminación del Código Penal del delito de sedición o, lo que es lo mismo, con la proclamación del derecho a que los golpistas catalanes —y cualquier otro— lo vuelvan a hacer.


Que los sediciosos catalanes y la miseria proetarra que pasea por los pasillos del Congreso anhelen la impunidad, es natural. Estúpido, pero natural. Que los comunistas hispanófobos lo apoyen, es normal dentro de su aberrada anormalidad. Que el socialismo español, por un puñao de parné presupuestario, lo negocie, es coherente con su trayectoria de rendición. Que Vox, la tercera fuerza política, lo denuncie, se oponga y lo combata, alivia nuestro pesar y nos da esperanzas de futuro. Pero que el Partido Popular continúe negociando con la izquierda la renovación de los órganos de Gobierno del Poder Judicial, incluido el asalto al Constitucional, mientras esa misma izquierda maniobra para conceder impunidad al secesionismo, es demencial, es decir, absurdo e incomprensible. Un trastorno de la razón.


Sabemos que advertir de algo a los dirigentes del Partido Popular es predicar en el desierto o buscar agua en Marte. Y sin embargo, puede que esta vez Alberto Núñez Feijóo se vea obligado a dar explicaciones de cómo, si es que llega al Gobierno, y si ese Gobierno no es la gran coalición con el socialismo que sueña, planea defender la benéfica existencia de la nación española y su ordenamiento constitucional. Porque si no es con el imperio de leyes justas que anulen cualquier intentona golpista, referendos inconstitucionales y proclamaciones de republiquetas incluidas, ya nos explicará con qué. Es su deber.


El pp tiene el deber de desaparecer

Nota del Editor. 26 Octubre 2022


Del psoe, ya ni hay que hablar, solo rogar para que la historia no olvide los crímenes del comunismo y que dejen de asesinar.


El pp ha traicionado tantas veces a España y los españoles, que confiar en que hagan algo bueno es una vana ilusión.


Y quien aún no esté convencido de su inutilidad, que se dé una vuelta por Galicia, disfrazado de español: tendrá que abjurar de la lengua española y jurar fidelidad y sometimiento a la “lengua propia de Galicia”.


Pedro el Ruina

PEDRO DE TENA. libertad digital. 26 Octubre 2022

Cuanto más sufrimos los españoles de a pie por el incremento de los costes de la vida, más recauda la Hacienda del ruinoso sátrapa.


Había un torero en Torremolinos que se llamaba Baldomero Martín "Terremoto" a quien siempre que le caía en suerte un toro con guasa decía: "Ojú, qué ruina me va a traer el toro éste". Tanto lo dijo que eso de "ruina" se convirtió en un mote para los cercanos. "La ruina" ha sido un apodo de algunas artistas por su efecto, se supone, sobre algunos hombres. Ha habido delincuentes muy peligrosos con ese nombre. Por ejemplo, Faly "el Ruina", de la barriada Padre Pío de Sevilla. Pero el primer gobernante español al que han llamado "el ruina" ha sido José María González "Kichi". Naturalmente, los autores del metamote han sido los amigos de Teófila Martínez en sus comentarios insidiosos del Diario de Cádiz. Pero no será el más importante. Pedro Sánchez "el Ruina" le supera en todos los planos.


En cuanto a la economía, Pedro Sánchez es "el ruina" sin discusión alguna que causa un empobrecimiento sin precedentes. Mientras la oposición mansea, si uno se acerca a cualquier mercado popular de España verá que el tema de conversación más repetido son los precios y cómo los presupuestos familiares cada vez llegan con mayor dificultad a fin de mes. El ejemplo más escuchado es que antes se iba al hipermercado con 60 o 70 euros y se resolvía una semana. Ahora ni con 100. Si unes el mazazo del recibo de la luz, el puñetazo del combustible, gasolina, gasoil o gas y la inflación realmente existente, vivir con 1.000 euros es sencillamente heroico. Como tal cantidad es el importe del salario mínimo y de la pensión media nacional, saquen consecuencias. Es la población menos favorecida la que está siendo arruinada por esta anomalía que es quien dirige el gobierno socialcomunista separatista que conduce a la España real al precipicio. Pero la oposición no se entera porque no vive entre la gente.


Paradójicamente, cuanto más sufrimos los españoles de a pie por el incremento de los costes de la vida, más recauda la Hacienda del ruinoso sátrapa gracias al incremento que obtiene en concepto de IVA. Dice que nos bonifica con 20 céntimos por litro pero ya nos los cobró antes en forma de IVA y otros impuestos. Eso impide que se vea con claridad el desastre del déficit nacional porque se recauda, no gracias a más producción, sino a más altos precios. Si a ello unimos el que los tipos de interés europeos están subiendo sin cesar y que los productos se están deteriorando sin parar (jerseys de 100 por 100 algodón puro ahora sólo llevan un 70 por ciento con el mismo precio), comprobamos cuán alta está siendo nuestra ruina. Y nucleares no, Argelia y su gas tampoco, Rusia, la de Putin, sí. Hay mucho más, pero ya se hace uno a la idea.


Además del empobrecimiento, que es ruina creciente, está la ruina moral, que es el envilecimiento de las instituciones democráticas. No es sólo ya la forma en que llegó al poder gracias a la perfidia amoral de un juez, sino que su señora, Begoña Gómez, que no es académicamente nada, se presenta como conseguidora de Fondos Europeos cuyo destino él mismo decide. Nos escandalizamos con Juan Guerra o Iván Chaves, el comisionista, el hijo de Manolo, que ahora sabemos que es un pardillo. Pero es que, además, ha ninguneado, e incluso cerrado el Parlamento, está maniobrando para tener mayoría en el poder judicial y abrir la puerta al independentismo y a leyes que indignan a media España, impone sin más a la dirección de la RTVE, hace presupuestos a la medida de su necesidad de mantener el gobierno de la mano de Bildu y otros separatistas y comunistas… ¿Hay quién dé más


Todavía falta un tercer elemento ruinoso: el debilitamiento de la Nación española. Nos debilitamos, no cuando discrepamos, sino cuando, como diría Ortega, discordiamos. Leyes como la de Memoria Democrática, la Ley Trans, la Ley de "Protección" Animal, la ley del Aborto o la de Eutanasia siembran la discordia porque en unos casos nos hacen desvivir un proceso de reconciliación y en otros nos invitan a vivir nuevas tragedias sin haber dispuesto de tiempo suficiente para que el debate científico, ético, sociológico y político haya sido orientador. Se entrevé que quiere acabar con la caza, con los toros y con la Hispanidad. Ya veremos qué hará el artero con la Semana Santa, con la Defensa nacional, con la Monarquía constitucional o con lo que le dé la gana, que se atreve a todo con 120 escaños y Zapatero, "el abierto" (escucha, cerrada Carmen Calvo) mientras su popular oposición tiembla y negocia sobre el grosor de su soga.


Dijo Alfonso Guerra que, tras la victoria socialista en octubre de 1982, a España no la iba a conocer ni la madre que la parió. Pero él fue una matrona moderada que ahora medita melancólicamente sus palos de ciego sobre esta desgraciada nación que no conocía. Eso sí, contribuyó a endiñarnos al siniestro y "maduro" Zapatero y a este Pedro el Ruina que acelera y acelera hacia el barranco nacional. Por eso ya he dicho que en todas las próximas elecciones hay que votar en defensa propia. Defendámonos. Votemos a cualquiera menos al Ruina y su casta antiespañola. Puede que así evitemos, o aplacemos, el estropicio.


(Mientras, exhumemos con incienso arzobispal al republicano indignado con la II República, Queipo de Llano –José Antonio Primo de Rivera ha escapado—, y dejemos en la Castellana madrileña la estatua del golpista antirrepublicano Largo Caballero. Así lo manda la "buena" memoria de Él Ruina.)


Cataluña complica la presidencia de la UE

Editorial La Razón. 26 Octubre 2022


No se presenta con buenos augurios la próxima presidencia española de la Unión Europea, pese a los esfuerzos de los servicios de propaganda gubernamentales por convertir ese hito protocolario en la antesala de una victoria socialista en las elecciones generales de finales de 2023. Y son malos los augurios porque Pedro Sánchez, en su doble calidad de presidente del Gobierno español y del Consejo de la UE, puede encontrarse bajo las reconvenciones de la Comisión Europea y de la Eurocámara por dos asuntos graves, que tocan directamente los fundamentos democráticos comunitarios, como son el derecho al uso de la lengua materna en los espacios e instituciones públicos, y la separación efectiva de los poderes del Estado en los países miembros, especialmente, en lo que se refiere a las garantías de la independencia judicial.


Sobre esta última cuestión, que fue objeto preferente de la visita del comisario de Justicia, Didier Reynders, ya hemos advertido reiteradamente de la inquietud en el seno de la UE por el sistema de elección español del órgano de gobierno de los jueces, que no responde a los principios establecidos por el Convenio de Roma, dado que supone una intromisión demasiado grosera del Poder Legislativo y, de hecho, del Ejecutivo, en la Justicia. Desde luego, no sería de recibo que España recibiera un apercibimiento de Bruselas, precisamente, cuando le toca la presidencia por turno.


Ahora, a este flanco abierto en la política europea de La Moncloa hay que sumarle la cuestión del uso del castellano en el sistema educativo catalán, que será, igualmente, objeto de una inspección comunitaria, esta vez a cargo de la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, que enviará una misión oficial a lo largo del segundo semestre de 2023, dado que la reglamentación europea impide actuar en periodo electoral, y España celebrará elecciones municipales y autonómicas el 28 de mayo. Si bien no es dudoso el resultado que arroje la inspección de la Eurocámara, ya que el acervo político europeo protege como un derecho fundamental el bilingüismo en aquellas regiones donde convivan dos lenguas oficiales, la resolución no es vinculante, por lo que, en principio, no tendría mayores efectos sobre la política excluyente de la Generalitat de Cataluña.


Sin embargo, sí influirá en la Comisión Europea, que ya ha advertido a las autoridades catalanas de la obligación de cumplir las resoluciones judiciales, como las sentencias del 25 por ciento, al tiempo que señalaba que el principio de subsidiariedad puede obligar a Bruselas a intervenir si los gobiernos nacionales se muestran incapaces de aplicar las decisiones de los tribunales. Pero, con todo, lo más desalentador es que estas cuestiones, que son de pura práctica democrática, acaben discutiéndose fuera de nuestras instituciones. Y eso no hay presidencia europea que lo tape.


Diez razones por las que Feijóo no será presidente

José Alejandro Vara. vozpopuli. 26 Octubre 2022

Moncloa afina su artillería para demoler el 'efecto Feijóo' antes del supermayo. Se escrutan puntos débiles, se distribuyen argumentarios, se adiestra a las cacatúas. He aquí el decálogo del sanchismo contra el líder gallego


Si la hipótesis de Dios obra satisfactoriamente en el más amplio sentido de la palabra, es verdadera. Si la hipótesis vertida este lunes en el editorial de El país es correcta, Feijóo no tiene oportunidad alguna de acceder a la Moncloa como presidente. "Señuelo resultón", califica el plan económico del líder del PP, centrado por ahora en ahorro y reducción de gastos. Un aspirante de cartón piedra, viene a decir. Mejor, que ni lo intente. El PSOE, claro, se suma a la embestida de su periódico insignia. Hay que dinamitar a Feijóo antes del vendaval de mayo. He aquí los diez poderosos argumentos que, a modo de irrebatibles razones, se escucharán con insistencia los próximos meses. En ello están.


1.- 'Efecto' efímero. El llamado 'efecto Feijóo' se ha evaporado. Lo cantan los sondeos. Siete meses después del relevo en Génova, el estirón demoscópico se ha frenado. Ya no rula. "La ilusión ha durado menos que la de Xavi en el Barça", corean los sabiondos. Ha decepcionado a mucha gente y se le ven las costuras. "Es peor que Casado", cacarean los papagayos del Gobierno, en un tirabuzón dialéctico en el que, muchos se dejan el pescuezo. O sea, que duró lo que duró. "El amor es eterno mientras dura", cantaría Vinicius (el de Moraes)


2.- Carece de proyecto. "Utiliza bulos y está huérfano de propuestas". Distribuye por los foros un tocho de decenas de páginas que no es más que 'un catálogo' de medidas absurdas o que ya están en vigor. Sánchez se lo reprocha con insistencia: "No se sabe lo que piensa porque a lo mejor no piensa nada". Poco dice sobre si está de acuerdo con indexar las pensiones, si topar el gas, si subir el salario mínimo, ¿de dónde va a recortar...? Defiende la bajada de impuestos como la primera ministra británica, y así le ha ido. Es la actitud de "un cenizo, un malaje" que espera que todo se hunda para saltar él sobre el sillón. Política de rapiña.


3.- Es un pipiolo sin experiencia. Gestionar Galicia no es gobernar España. Improvisa, protagoniza estruendosos patinazos, hace el ridículo, es un pipiolo, inseguro, despistado, a veces, ausente. "Es un insolvente que ni siquiera tiene el descaro de no parecerlo". El presidente del Gobierno gusta de bromear sobre el currículum como gestor de su rival. "Usted que me puede dar lecciones con su larga experieeeeencia, triplicó la deuda de Galicia", se burlaba desde el atril senatorial. Aseveración que, chequeadas las cuentas, se demostró falsa. ¿Cuándo dijo Sánchez una verdad? El traje de aspirante a presidente del Gobierno 'le viene grande'.


4.- ¿Y el equipo? ¿Dónde está ese 'gobierno en la sombra'? Carece de equipo, de técnicos, de infraestructura. "No se fía de nadie". Se ha traído de Galicia a su núcleo duro de toda la vida, a sus fieles leales y le ha rapiñado a Juanma Moreno a sus piezas clave, Juan Bravo y Elías Bendodo, convertidos ahora en el eje de la sala de máquinas de Génova. También ha reclutado a Antonio Zapatero, el mago de la Sanidad del Gobierno de Madrid, el 'cerebro' de Ayuso en la operación pandemia, admirada e imitada en medio mundo. Por carecer, ni siquiera tiene un 'Gabinete en la sombra', esa alineación de los imprescindibles que deberían ya irse preparando por si se produce adelanto electoral y toca hacerse cargo del Ejecutivo. Son cuatro y el cabo.


5.- Mal orador, peor parlamentario. No Castelar. Ni siquiera buen parlamentario. En la Cámara gallega funcionaba mejor pero al aterrizar en el Senado ha mostrado escasa habilidad con la oratoria. Cierto que el formato le perjudica. Poco tiempo para exponer, lo que le fuerza al error y los acelerones. No es mitinero, ni enciende a las masas, apuntan sus fieles. Como apuntaba Stendhal, "detesta el énfasis, primo hermano de la hipocresía. Transmite, eso sí, credibilidad y confianza. En Ferraz le llaman 'el gallego soso' para diferenciarlo del irónico gracejo de Rajoy, más suelto en el Hemiciclo. Como su predecesor, también expide curiosas frases, algo disparatadas: "Para estar en Cataluña hay que venir a Cataluña. Y para estar en Cataluña hay que escuchar los problemas prioritarios de los catalanes" ¿Disculpe? La suerte le acompaña porque a Sánchez tampoco le ha llamado Dios por el sendero de la brillantez dialéctica. Es lo que hay. El nivel de las actuales Cortes recuerda al de la Primera República con Pi Margall, que el pueblo las bautizó como "el Tren de tercera", por la escasa enjundia de si pasaje.


6.- Dos agujeros negros. No sabe qué hacer con el País Vasco ni con Cataluña. Rajoy aseveraba, en privado, que 'esas plazas están perdidas'. Casado no acertó. Feijóo intenta una aproximación de maneras suaves, entre la perífrasis y el merengue. El 'catalanismo constitucionalista' es una de ellas. Un oxímoron ya desechado por la reciente historia. No hay nacionalismo moderado. O 'el bilingüismo cordial', harto ingenioso aunque ambiguo y zalamero. Está en trance de celebrar los congresos de regionales de ambas plazas. Quizás se adivine un camino, una línea de actuación.


7.- Un perfecto 'don nadie'. ¿Quién lo conoce en Europa? Feijóo es un don nadie en las cancillerías, es un desconocido en las instancias europeas, no tiene contactos, ni socios, menos aún colegas o partenaires. "Un cateto a babor y estribor", según lo define un asesor monclovita. Sánchez se pasea lustroso y relamido por los escenarios de la UE con notable desparpajo. Génova organiza, a toda prisa, una agenda internacional. Acaba de visitar en Bruselas a Ursula Von der Leyen, de su misma cuerda ideológica, con escasos resultados. Ni siquiera mediáticos. Ahora le preparan una gira por Iberoamérica. Mucho voto gallego por allí disperso.


8.-Un liderazgo con pinzas. En el PP, luego del trastazo con el experimento Casado, se le respeta. Más bien, el partido lo acogió como la última Coca Cola del desierto. Su liderazgo se percibe incuestionable, al menos hasta que llegue la hora de la verdad. Esto es, las elecciones generales. Caso de no lograr una victoria, deberá irse. No tendrá una segunda bala. Emergerá entonces el sordo tironeo que se detecta en las aguas profundas de la derecha. ¿Juanma o Ayuso? Le reprochan al gallego que no ha sido capaz de domeñar a la lideresa madrileña. Tan sólo la ha apaciguado. Ya es bastante. Hay sensación de unidad. Ni una palabra más alta que otra. Ni disputas ni griterío. Por ahora, con eso basta.


9.- La batalla cultural, ya si eso... No hay narices. Feijóo huye de la llamada 'batalla cultural', ese catálogo de eslóganes y farsas que la izquierda, incapacitada para la gestión, maneja con persistente habilidad . El presidente del PP, como el Bartlerby de Melville, prefiere no hacerlo, no entrar en ello. Es un territorio inhóspito, en el que no se siente cómodo, le suena a cantinela de las guerrilleras madrileñas, Aguirre, Ayuso, Botella... no es lo suyo. Ley Trans, feminismo, ecología, memoria histórica, Valle de los Caídos, eutanasia... que no le busquen en esos sembrados. Opta por terrenos con menos riesgos y electoralmente más rentables. Como Mariano, ese espacio se lo regala a Vox. Lo suyo es el centrismo.


10. No habla inglés. Un columnista pijoprogre catalán se lo reprochaba hace días. Argumento definitivo, qué duda cabe. ¿Dónde va usted sin saber inglés, buen hombre?


Estrambote.- Bastan luego tan sólo diez minutos de convivencia con el sanchismo (sedición, impuestazos, Bildu, ERC, Txapote, los precios, la permanente mentira, el asalto a las instituciones, el atraco a la Justicia...) para que el deseo de cambio y el ansia de un entorno en libertad se lleve por delante este tedioso entramado de la factoría de la propaganda de Monclovia que, con ilusorio entusiasmo, pretende acabar con el gallego que ya llega.


Que te quiera Junqueras y te vote Txapote

LIBERAL ENFURRUÑADA. okdiario. 26 Octubre 2022


Cuando Pedro Sánchez estaba en la oposición, hace apenas cuatro años, formaba parte de los llamados constitucionalistas que apoyaban la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña y decía cosas como que “lo que se produjo el pasado 6 y 7 de septiembre (de 2017) en el Parlamento de Cataluña se puede entender como un delito de rebelión, yo creo que lógicamente lo es, clarísimamente ha habido un delito de rebelión en España”. Estas palabras las pronunció en una entrevista en Antena 3, el 17 de mayo de 2018, tan sólo un par de semanas antes de la moción de censura que le llevó a la presidencia del Gobierno gracias al apoyo de los golpistas catalanes; lo que le hizo cambiar de opinión, ordenando inmediatamente a la Abogacía del Estado que rebajara su acusación de rebelión a sedición. Lo explicó en el Congreso el 26 de octubre de 2018, diciendo que “el delito de rebelión se tiene que dar por militares o por civiles armados a la orden de militares”.


«El presidente del Gobierno nunca ha dicho que ha visto un delito de rebelión en Cataluña. El presidente del Gobierno no ha dicho eso nunca», explicaba Carmen Calvo, por entonces vicepresidenta y ministra de la Presidencia de Sánchez, queriendo decir que Sánchez se ha transmutado por el poder de la investidura, dejando de ser la persona que era antes de convertirse en presidente del Gobierno y convirtiéndose en otro ser distinto, de opiniones diferentes. La importancia de este cambio está en que una condena por rebelión conlleva hasta 30 años de prisión e inhabilitación, mientras que la de sedición tiene una condena máxima de 15 años. Así los golpistas catalanes fueron condenados a penas que iban desde los 13 años de Junqueras hasta los 9 de los Jordis.


Pero esta no ha sido la única transmutación sufrida por Sánchez. El 14 de octubre de 2019, en plena campaña de las elecciones generales del 10-N, se comprometió en público a que los golpistas condenados por el Tribunal Supremo cumplirían íntegramente sus penas. “Conocido el sentido de la sentencia del Tribunal Supremo quiero manifestar el absoluto respeto y el acatamiento de la misma por parte del Gobierno de España y el acatamiento significa su cumplimiento, reitero, su íntegro cumplimiento”, aseguró. Pero ése era el Pedro Sánchez candidato, una vez investido volvió a transmutar y les concedió el indulto sin que reunieran ninguna de las tres condiciones imprescindibles, ya que ni lo habían solicitado por ellos mismos, ni habían manifestado arrepentimiento, ni habían acatado la Constitución. Pero este indulto que sacó de la cárcel a los golpistas tras pasar poco más de tres años en prisión, no afectó a la condena de inhabilitación absoluta que sigue afectando a todos ellos.


Para arreglar ese problemilla de los golpistas, Sánchez ha vuelto a transmutar y está negociando con ellos una reforma del Código Penal que rebaje las penas que afectan al delito de sedición, para que puedan volverse a presentar a las elecciones, ocupen de nuevo cargos públicos y estén en condiciones de volver a declarar la independencia de Cataluña dando otro golpe de Estado, como han asegurado que van a hacer, pero ahora con la experiencia de que les sale casi gratis. No es el mismo Pedro Sánchez que decía que Junqueras y compañía habían cometido un delito de rebelión por el que debían cumplir íntegramente 30 años de condena, se ha convertido en otra persona que ahora indulta golpistas y cambia las leyes para que puedan volver a hacerlo. Ahora es el Pedro Sánchez que traslada a todos los presos etarras a cárceles controladas por un Gobierno vasco al que ha transferido las competencias de prisiones para que puedan sacarlos a la calle mediante otro indulto encubierto. Así, que te quiera Junqueras y te vote Txapote.


Por qué no habrá reforma del delito de sedición y el debate no es más que un pasatiempo

rebelion en la granja. 26 Octubre 2022

La política tiene sus propias reglas, sus arcanos de poder y sus fuegos de artificio.

El debate de la sedición esconde la lógica política más elemental: la conservación del poder. Por eso lo más probable es que no se lleve a término -mientras la coalición de gobierno sostenga a Pedro Sánchez- reforma alguna del delito de sedición, como reclama con la boca pequeña ERC y se deja cortejar el PSOE. Ambos saben que dicha reforma no llegará. A los dos les perjudica.

No se trata de ética política alguna, o de sentido de Estado, o de principio humanitario jurídico alguno. Se trata de que la vuelta de Puigdemont al tablero político español pone en riesgo el gobierno de ERC, su pacto de legislatura con el PSOE y por lo tanto la permanencia de Sanchez y de Aragonés en el poder.

Ni a Aragonés, ni a Sánchez, ni a Colau, ni a Otegui, ni a ninguna de las piezas del pacto que gobierna España y Cataluña -y que amenaza sin piedad al País Vaso- le conviene la vuelta y normalización política de Puigdemont, dispuesto a arrebatarle la Generalitat a la ERC y a pegarle una monumental patada al tablero político.

Mientras los de ERC se quedaron en España y entraron el prisión, sus compañeros de sedición, Puigdeomnt, Toni Comín y Clara Ponsatí, huyeron sorpresivamente de la Justicia española días después del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 y terminaron lograron la inmunidad provisional como eurodiputados de Junts. Y eso los de ERC no lo olvidan.


Los votos de ERC son fundamentales para que se de la mayoría absoluta que permita la reforma del Código Penal. Esquerra mantiene su discurso de cara a la galería, pero poco más: «A la gente no le interesa», aseguraba Gabriel Rufián este mismo lunes al hablar del delito de sedición.


Miquel Iceta ya ha recordado que: «se sigue trabajando en ella, pero de momento no hay mayoría suficiente para hacerlo». Y si no hay mayoría (absoluta) es porque ERC no la da.


En cuanto a Junqueras, su indulto fue parcial y el Gobierno mantuvo -casualmente- las penas que inhabilitaban a los condenados para ejercer cargo público. Condenado a trece años de inhabilitación, la liquidación completa de la pena se cumplirá en julio de 2031, con lo que faltan 9 años para que pueda volver a la política. Pero con una reducción de la pena a la mitad -vía reforma del delito de sedición- Junqueras podría volver al ruedo en el plazo de dos años y desplazar a Aragonés. Y no parece que éste quiera abandonar los confortables sillones del Palau.


La política tiene esas cosas…


Las entidades probilingüismo: “Es una esperanza, ahora verán la realidad”

La AEB aplaude la intervención europea tras un periplo judicial de años

CRISTINA RUBIO. la razon. 26 Octubre 2022


El anuncio del Parlamento Europeo de mandar una delegación para investigar «in situ» la marginalidad del castellano en las aulas de Cataluña –donde solo se imparte en la asignatura de Lengua, mientras que el resto de la enseñanza es toda en catalán– ha supuesto un nuevo espaldarazo para las entidades probilingüismo que llevan casi una década representando a las familias demandantes. «Es una esperanza, una oportunidad objetiva, ahora verán la realidad», valoró ayer la presidenta de la AEB, Ana Losada, en declaraciones a este medio.


Ante este anuncio, la entidad solicitará ser entrevistada y pedirá que se escuchen las distintas voces de la comunidad educativa, principalmente «de los más desfavorecidos, la de las familias que han solicitado una educación bilingüe y que, por ello, han sido y son hostigadas por colectivos e instituciones que defienden una escuela monolingüe en catalán».


«Ahora verán la realidad, podrán comprobar que ocurre», reiteró Losada, quien en 2017 inició el periplo y presentó una petición ante la comisión competente del Parlamento Europeo en relación a la exclusión del español en el sistema educativo catalán. En 2020, la presidenta de la AEB realizó una intervención ante el Europarlamento y denunció, con cifras en la mano, la marginalidad del castellano en las aulas catalanas. «En ningún centro de Cataluña el español es lengua vehicular», aseguró entonces, una realidad que se mantiene ahora con el agravante de que la Generalitat no aplica la sentencia del 25% decretada por el TSJC y avalada por el Supremo.


«Es una vergüenza que tengamos que acudir a instancias europeas», señaló Losada sobre el desacato del Govern y la pasividad con la que se lo mira la Moncloa. Es por ello que subrayó la importancia de la llegada de una delegación «objetiva» de dirigentes europeos que constante «la discriminación» del castellano en las aulas. «Servirá, sin duda, para acabar con la ficción de una escuela catalana que favorece la cohesión. Por el contrario, los parlamentarios podrán comprobar, de primera mano, que el modelo de inmersión lingüística obligatoria en catalán», abundó la entidad a través de un comunicado.


En la misma línea reaccionó la eurodiputada del PP, Rosa Estaràs, uno de los partidos solicitantes de la misión: «El incumplimiento de la sentencia que obliga a impartir un 25% de las clases en español en las escuelas catalanas es muy grave y merece la atención de la Unión Europea».


«No dudamos que llegarán hasta el fondo e instarán a que en Cataluña también se cumpla la ley, como es preceptivo en cualquier Estado de Derecho en Europa», valoró por su parte Elda Mata, presidenta de Societat Civil y miembro de Escuela de Todos.


Recortes de Prensa  Página Inicial