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Los recortes de ayer al final de la página

Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas" Manuel Jardón   
Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas para los idiomas"





Recortes de Prensa Domingo 10 Mayo 2026

Putin está cada vez más paranoico y aislado por su seguridad, según un informe de inteligencia europeo filtrado
Un medio de investigación independiente saca a la luz este informe que retrata a un líder del Kremlin que desconfía de su propia sombra y que toma medidas extremas
Raquel Riaño. la razon. 10 Mayo 2026

Complots en su contra, planes para asesinarlo o un golpe de Estado; todo esto teme Vladimir Putin cada vez con más intensidad, según un informe de un servicio de inteligencia europeo filtrado por el medio de investigación independiente "iStories" y del que se han hecho eco otros como CNN y “Financial Times”, aunque los expertos en seguridad rusa advierten de que, aunque la preocupación por la seguridad en las altas esferas rusas puede ser una clara realidad, hay que leer esta documentación con cautela ya que podría tratarse de una estrategia de desestabilización psicológica contra el Kremlin.


Según se detalla en el informe, el presidente de Rusia se muestra cada vez más aislado del mundo exterior y extremadamente cauteloso con su círculo cercano. No permite que nadie lleve encima un teléfono con conexión a Internet en su presencia y las personas de su entorno no tiene permiso para desplazarse en transporte público, pudiendo utilizar solo los vehículos que pone a su disposición el Servicio Federal de Protección de Rusia (FSO). Según el documento filtrado, también habrían sido pinchados los teléfonos de todos los cocineros, fotógrafos y guardaespaldas que trabajan en el entorno presidencial.


El informe retrata, aseguran en "iStories", a un Putin aislado cada vez más tiempo en búnkeres. También se afirma que el líder del Kremlin no ha visitado ninguna instalación militar desde principios de año. Añade que la muerte de del teniente general Fanil Sarvarov, asesinado en la explosión de su coche en pleno centro de Moscú en diciembre de 2025, llevó a Putin a tomar medidas inmediatas, encargando al FSO la protección personal de una decena de generales y otros oficiales del ejército.


En cuanto a un posible golpe de Estado, en "iStories” se asegura que el informe señala a Serguéi Shoigú, el antiguo ministro de Defensa y amigo de toda la vida de Putin, como la persona que estaría en el punto de mira del Kremlin por ser alguien que busca “desestabilizar" el poder.


Mientras es ofrecido este retrato de un Putin que desconfía de su sombra, Rusia no cesa en su ofensiva contra . Esta semana Kiev y el Kremlin continuaron intercambiando ataques de largo alcance con drones y misilesa pesar de la oferta de Volodimir Zelenski de iniciar un alto el fuego antes del 9 de mayo, fecha elegida inicialmente por Rusia debido a sus planes de celebrar un desfile conmemorativo de la victoria sobre los nazis en la Segunda Guerra Mundial. El presidente ucraniano calificó de “cinismo absoluto” que Rusia pididera una breve tregua “para celebraciones propagandísticas” y, al mismo tiempo, continuara lanzando ataques con misiles y drones.


Guerra de Ucrania – Día 1536. May 9, 2026
admin. https://www.guerradeucrania.com. 10 Mayo 2026

Jornada de notable calma en lo militar, con ambos bandos respetando en buena medida la tregua propuesta por el presidente estadounidense, Donald Trump, a pesar de varios incidentes puntuales que en ningún caso han afectado al desfile celebrado en la Plaza Roja, con participación norcoreana. No así en lo diplomático, ya que ha sido un día de intensa actividad, con noticias relevantes como el viaje de Robert Fico a Moscú, las declaraciones que se han hecho desde Rusia respecto al futuro de este conflicto o incluso la toma de posesión por parte del nuevo primer ministro de Hungría, que ha coincidido además con el Día de Europa.


La jornada 1536ª ha transcurrido en medio de una calma absoluta. Tensa, como siempre en estos casos, pero calma al fin y al cabo, pues ambos bandos parecen haber cumplido con los términos del alto el fuego anunciado por el presidente estadounidense, Donald J. Trump, lo que ha permitido que en Moscú se celebre el deslucido desfile del Día de la Victoria con relativa normalidad.


A pesar de ello, se han registrado, a tenor al menos de los datos oficiales, algunos lanzamientos de armas de largo alcance y, también, algunos combates. De esta forma, según el Estado Mayor de Ucrania, desde Rusia se habrían lanzado contra el país 27 drones de largo alcance, siendo todos ellos supuestamente derribados por las defensas aéreas de las AFU. No hay reportes de daños. Además, los ucranianos denuncian también que durante el sábado día 9 habrían tenido lugar hasta 147 enfrentamientos armados, buena parte de ellos en las zonas fronterizas de Kursk.


Entre los pocos incidentes que sí han dejado algún rastro, nos encontramos con el impacto de un dron contra un edificio de apartamentos de Járkov; un incidente en el que se habrían producido daños materiales, pero no humanos. Además, una bomba planeadora habría causado la muerte a una mujer de 47 años en Dnipropetrovsk, mientras que otra mujer más habría sufrido heridas. Por otra parte, la fiscalía ucraniana ha anunciado la apertura de una investigación por crímenes de guerra tras un ataque con drones rusos que causó la muerte de una persona y dejó a otra herida en la región de Jersón, en el sur de Ucrania. Por último, otro varón de 67 años falleció también sábado cuando su vehículo fue atacado por un dron FPV ruso en la región de Zaporiyia, en concreto en el distrito de Polohy. Además, según la administración militar regional dos pasajeros más del mismo automóvil, un hombre de 62 años y una mujer de 61, resultaron heridos por la metralla y fueron hospitalizados.


Del lado ruso, lo más significativo serían las declaraciones de un Putin que aseguró que el Ministerio de Defensa ruso no había reportado ninguna «provocación» durante las celebraciones del Día de la Victoria en Moscú, al tiempo que advirtió que Rusia habría atacado «el centro de Kiev» si se hubiera intentado perturbar las ceremonias del 9 de mayo.


Los datos oficiales del Ministerio de Defensa ruso, sin embargo, dan otra imagen algo distinta, pues acusaban a las AFU de haber violado el alto el fuego anunciado por Moscú 8.970 veces. Además, según Vyacheslav Gladkov , gobernador de la región de Belgorod,»tres civiles resultaron heridos en ataques con drones ucranianos en la región».


La actividad sobre el frente y áreas aledañas, como puede suponerse y más allá de lo ya explicado, ha sido prácticamente nula. Se ha registrado una intensa actividad de drones, en su mayoría de observación. También algún impacto en puntos como Kramatorsk, posiblemente de un dron Molniya ruso. Además, algunas fuentes han hecho referencias a posibles movimientos de tropas durante la tregua, así como a la construcción de nuevas posiciones defensivas, algo totalmente normal. Del mismo modo, es previsible que ambos bandos aprovechen para solucionar carencias logísticas. En cualquier caso, y es una inmensa alegría poder escribir esto, hoy no hay ninguna información tangible y relevante, relativa a movimientos o combates, que compartir.


Contexto internacional, diplomacia y sanciones

Comenzando por el plano diplomático, el día ha estado marcado por la entrada en vigor del alto el fuego de tres días anunciado por Estados Unidos y aceptado tanto por Moscú como Kiev, vigente los días 9, 10 y 11 de mayo, así como por el compromiso de proceder con un nuevo intercambio de 1.000 prisioneros por cada lado.


Sin embargo, el Kremlin rebajó las expectativas dejando claro a través de Dmitri Peskov, que una paz duradera seguía siendo “un camino muy largo”, ya que el proceso está lleno de “detalles complejos” y las conversaciones siguen en suspenso. En esta línea, destacaba que Estados Unidos quiere una solución rápida al conflicto, pero que es “un tema demasiado complejo”, equiparándolo “con el camino que Estados Unidos aún tiene que recorrer con Irán”. Por tanto, pidió paciencia con respecto a la resolución de los conflictos en curso diciendo que “aún no sabemos cuánto durará esto ni cómo terminará, así que seamos pacientes”. Por su parte, el asesor presidencial Yuri Ushakov confirmó que la tregua tendría una duración de tres días y que las conversaciones, aunque podrían reanudarse, siguen sin fecha clara.


Coincidiendo con el esperado Día de la Victoria en Rusia, el presidente Vladímir Putin ha utilizado la ceremonia de la Plaza Roja para encuadrar nuevamente la guerra dentro de la narrativa rusa relativa a la continuidad histórica con la Gran Guerra Patria. El líder ruso afirmó que Rusia honra “sagradamente” el legado de quienes derrotaron al nazismo, sostuvo que su victoria siempre “pertenecerá” a Rusia y vinculó directamente el esfuerzo bélico actual con los combatientes de la “operación militar especial”. Asimismo, aseguró, además, que sus tropas se enfrentan a una fuerza “agresiva” armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN, y que la victoria se forja tanto en el frente como en la retaguardia.


En sus declaraciones posteriores al desfile -que, como ya se explicó a diferencia de otros años iba a ser más deslucido sin la presencia habitual de carros de combate, por ejemplo, y con una duración de 45 minutos-, Putin aseguró que, a su juicio, la guerra en Ucrania “se dirige hacia su fin”. Así, el mandatario ruso se mostró dispuesto a discutir nuevos arreglos de seguridad europeos y señaló como interlocutor preferido al excanciller alemán Gerhard Schröder, ya que su criterio es el de que se elija a alguien “que no haya dicho cosas desagradables sobre nosotros”. Al mismo tiempo, Putin dejó claro que una reunión con Zelenski solo sería posible una vez alcanzado un acuerdo de paz duradero, no como parte de una negociación abierta, sino para rubricar lo ya acordado. Es decir, la misma condición en la que se ha venido insistiendo desde hace tiempo.


Por otro lado, Peskov criticó a Alemania durante el día, acusándola de emprender un “camino muy peligroso por no reconocer suficientemente el papel decisivo de la Unión Soviética en la derrota del nazismo.


En un día como el de hoy, también entraba en escena María Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores, afirmando que “el mundo entero” debía escuchar la advertencia rusa a Zelenski por las supuestas amenazas ucranianas contra el desfile del Día de la Victoria. De este modo, acusó al “Occidente colectivo” de no querer ver la lógica “terrorista” y “extremista” de Kiev, y recordó que Rusia había advertido a Estados, organizaciones internacionales, embajadas y misiones diplomáticas de que un ataque contra Moscú el 9 de mayo tendría como respuesta un golpe masivo contra el centro de Kiev.


En cuanto a los líderes que asistieron al desfile, destacó la presencia del presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, el presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokayev, el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, el rey de Malasia y el presidente de Laos, Thongloun Sisoulith, y, como no, el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico. Este último, fue el único dirigente de la UE presente en la capital rusa y que, además, se reunió con Putin. Tras su encuentro, Fico afirmó que había transmitido al presidente ruso un mensaje de Zelenski, después de que ambos se viesen en Armenia. Fico sostuvo que Zelenski le había dicho estar dispuesto a reunirse con Putin “en cualquier formato”, a lo que el presidente ruso habría respondido que, si el mandatario quería una reunión, debía contactar telefónicamente con él. Sin embargo, Yuri Ushakov, negó que el primer ministro eslovaco hubiese trasladado un mensaje específico de Zelenski y afirmó que, en realidad, Fico se limitó a informar “con bastante detalle” de sus conversaciones recientes con el presidente ucraniano.


La visita de Fico, obviamente, ha provocado críticas en la UE. El canciller alemán, Friedrich Merz, lamentó su presencia en Moscú, afirmó que el viaje no representaba una posición común europea y reiteró desde Estocolmo su compromiso con la OTAN insistiendo en que “estamos firmemente comprometidos a mantener viva esta alianza para el futuro”. Respecto de EE. UU., señaló: “No me cabe duda de que Estados Unidos tiene gran interés en contar con un sólido pilar europeo a su lado dentro de la OTAN, y recíprocamente, seguimos muy comprometidos con la presencia del ejército estadounidense y con el apoyo militar de Estados Unidos a nuestro lado”.


Mientras tanto en Kiev, sus autoridades se centraban en destacar que también se estaba celebrando el Día de Europa. Ocasión que el presidente Zelenski aprovechaba para hablar por teléfono con el presidente del Consejo Europeo, António Costa. Durante su conversación, abordaron tanto el avance de la integración europea de Ucrania como los últimos pasos diplomáticos, incluyendo precisamente le intercambio de prisioneros mediado por Estados Unidos. Zelenski, insistió, además, en que Ucrania defiende no solo su independencia, sino también el derecho de todos los pueblos europeos a elegir libremente su camino, añadiendo que Rusia no conseguirá romper ni fracturar Europa.


El ministro de Energía, Denys Shmyhal, recordó que la UE empezó con la energía, a partir de la Declaración Schuman y de la decisión de unir los recursos energéticos europeos para hacer imposible una nueva guerra.


En la misma línea, el Ministerio de Exteriores ucraniano subrayó que Ucrania celebra por cuarto año consecutivo el Día de Europa junto a los países de la UE, una jornada que Kiev vincula a la unidad, la diversidad y la pertenencia del país a la familia europea.


Por último, ha tenido lugar la toma de posesión de Peter Magyar como primer ministro de Hungría, poniendo fin a dieciséis años de gobierno de Viktor Orbán. Precisamente, que su investidura haya sido el Día de Europa, dota este cambio de un mayor simbolismo y envía un mensaje a los socios; algo que fue destacado por el propio Zelenski. Magyar prometió alejar a Budapest de la línea pro-Moscú y recomponer las relaciones con la UE, mientras la bandera europea volvía a izarse en el Parlamento húngaro.


Irán ya ha perdido la guerra: el arma de Ormuz se vuelve contra el régimen
La importancia del estrecho cae a medida que el mercado se adapta, diversifica rutas y crece la oferta alternativa. Teherán se ahoga con su propia soga y perjudica a China, receptor del 78% del tránsito por Ormuz
Daniel Lacalle. la raazon. 10 Mayo 2026

Irán ha perdido la batalla de Ormuz y hoy se encuentra en un callejón que solo tiene una salida, negociar. La economía iraní está destruida, el rial se hunde a mínimos históricos y la industria petrolera y de refino se acerca al colapso. El estrecho de Ormuz sigue siendo relevante, pero cada día pesa menos en la seguridad energética global y más en la agonía del propio régimen iraní.


El régimen iraní develó su mayor debilidad al usar la amenaza de Ormuz contra el mundo. Los que más dependen del estrecho son Irán y su socio estratégico, China.


El régimen iraní presentó el Estrecho de Ormuz como el gran punto de estrangulamiento del comercio mundial de petróleo sin darse cuenta de que las amenazas y dependencias hacen saltar los resortes de las alternativas.


Irán ha jugado una carta perdedora en el comercio global: La de intentar perjudicar a sus socios comerciales. En vez de aprender de sus socios de la OPEP, que hace mucho que entendió que la influencia no se consigue desde el chantaje, pensó que su insignificante posición global iba a poner a Estados Unidos y Occidente de rodillas.


La combinación de arrogancia e ignorancia del régimen iraní le llevó a pensar que una carta importante era garantía de éxito. Sin embargo, Estados Unidos vió su órdago a grande con tres pitos. Cerca del 80% de los volúmenes que antes dependían de Ormuz han sido sustituidos o compensados por exportaciones de Estados Unidos y otros productores, reduciendo de forma drástica el poder de chantaje iraní.


La economía iraní depende de Ormuz

Al mismo tiempo, aproximadamente el 80% de las exportaciones totales de Irán, el 60% de los ingresos fiscales del régimen y alrededor del 25% de su PIB siguen dependiendo de que el estrecho permanezca abierto, lo que deja a Teherán en una posición estructuralmente más vulnerable que a sus rivales. Cuanto más intenta militarizar Ormuz, más evidencia que es él, y no Occidente, quien no puede permitirse cerrarlo.


La transformación del mercado energético ha vaciado de contenido el viejo relato de la dependencia de Oriente Medio. Esto, que el resto de la OPEP y Emiratos entienden perfectamente, ha sido ignorado por un régimen ensimismado en su propia propaganda. Estados Unidos se ha consolidado como la superpotencia energética global, líder en producción de petróleo y gas, y exportando volúmenes récord de productos petrolíferos (8,2 millones de barriles al día), gas natural licuado (GNL), diésel, combustible de aviación y fertilizantes hacia Europa, Asia y América Latina. Esto, unido a las decisiones de cambio de ruta, reduce el peso de los barriles que aún tienen que transitar por Ormuz.


A nadie se le escapa que el anuncio de Emiratos de abandonar la OPEP ha generado pánico en Irán, ya que pueden poner en el mercado 4 millones de barriles al día adicionales rapidamente. Por eso lanzaron un ataque ridículo que demostró su desesperación y, a la vez, su raquítica posición militar. Irán pensó que la mejor manera de que sus socios de la OPEP apoyaran al régimen era bombardearlos. Craso error típico de un régimen arrogante y acorralado.


Productores como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han invertido en capacidad adicional y pueden aportar hasta ocho millones de barriles diarios de producción y exportación. A corto plazo, pueden poner más de 3,5 millones de barriles al día, que sustituyen prácticamente todo el crudo iraní en el mercado, tanto en volumen como en calidad. La creciente firma de contratos de suministro a largo plazo con proveedores estables fuera de la órbita iraní, anunciada por diferentes empresas del golfo en las últimas semanadas, refuerza esta tendencia de sustitución permanente.


Las navieras mueven ficha

Las grandes navieras y operadores de energía actúan ya como si Ormuz fuese crónicamente inseguro. Grupos como CMA CGM, MSC y Maersk están redirigiendo tráfico, descargando contenedores en puertos alternativos del Golfo de Omán y del mar Rojo -Khor Fakkan, Fujairah o Sohar, entre otros- y completando la cadena con feeders y transporte por carretera dentro de la península arábiga.


Las rutas que antes priorizaban Ormuz y el canal de Suez se desvían ahora de forma sistemática por el cabo de Buena Esperanza, asumiendo mayores costes, eso sí, pero reduciendo el riesgo geopolítico estructural. Cuando las empresas diseñan de entrada sus cadenas logísticas como si el estrecho fuese un factor de riesgo permanente, Ormuz deja de ser un punto único de poder y pasa a ser solo una variable de coste y tiempo en un sistema diversificado.


El gran fracaso de Irán ha sido tratar al mundo como trata a sus ciudadanos. El régimen, que no tiene apoyo popular alguno y solo se sostiene por un sistema de terror y represión, que prohíbe internet desde hace más de dos meses y ahorca diariamente a civiles, pensaba que podía hacer lo mismo que hace a los pobres ciudadanos iraníes con el mundo. Y se equivocó.


La tercera pata de este cambio estructural es la red de oleoductos que evita Ormuz. Arabia Saudí ha ampliado su Petroline, que traslada crudo desde los campos orientales hasta la costa del mar Rojo, y Emiratos exporta petróleo directamente desde Fujairah, al margen del estrecho.


Cada kilómetro adicional de infraestructura terrestre y alternativa logística resta valor estratégico a Ormuz y traslada poder desde los cuellos de botella marítimos hacia redes de transporte diversificadas y protegidas. Irán, en cambio, depende de una única vía vulnerable que, además, ya no controla en términos de narrativa ni de capacidad real de daño.


Irán recorta producción petrolera

El bloqueo naval estadounidense sobre los puertos iraníes ha forzado el primer gran recorte de producción de crudo de Irán desde el inicio de la guerra regional. Datos de miembros de la OPEP muestran que ya se han bloqueado exportaciones iraníes de crudo por unos 6.000 millones de dólares, mientras que las ventas diarias han caído de unos 2 millones de barriles a menos de 600.000, una caída de más del 70%.


Los petroleros cargados con crudo iraní se acumulan frente a la isla de Kharg, principal terminal exportadora del país, incapaces de zarpar o descargar, y los analistas desde Bloomberg a Reuters calculan que Teherán podría agotar la capacidad de almacenamiento flotante, entre 65 y 75 millones de barriles, en apenas unas semanas. Eso obligaría a cerrar pozos, deteriorando los yacimientos y destruyendo capacidad productiva a medio plazo.


Las refinerías de Irán, ya dañadas por años de mala gestión del régimen, están al borde del colapso operativo. Más de 50 plantas petroquímicas han tenido que detener su actividad, según fuentes locales independientes e Iran International.


Sin repuestos importados, bajo sanciones tecnológicas y con una estructura obsoleta, las refinerías operan con márgenes mínimos, sufren cortes intermitentes y dependen de crudo almacenado en instalaciones de emergencia o en tanques improvisados, hasta el punto de recurrir a depósitos abandonados para acopiar petróleo. Esta situación reduce la capacidad de procesar combustibles para consumo interno. Irán está a punto de quedarse sin gasolina.


En este contexto, el rial iraní ha tocado un nuevo mínimo histórico en el mercado informal, depreciándose hasta alrededor de 1,8 millones de riales por dólar. Los ciudadanos iraníes rechazan la moneda local y la fuga de capitales, qe ya era la norma desde 2022, se ha intensificado. Los bancos iraníes están en una situación desastrosa, acumulando deuda pública inservible e impagable y con reservas en caída libre.


La caída del tipo de cambio se traslada de inmediato a los precios internos en una economía altamente dependiente de bienes importados, desde alimentos y medicinas hasta materias primas industriales. En el último mes, el precio del pollo se ha disparado un 75%, la carne vacuna cerca de un 68% y los productos lácteos alrededor de un 50%, según reportes de agencias internacionales. La inflación general oficial supera ya el 50% anual y amenaza con desbordarse si el colapso de la moneda se consolida. Esta inflación se suma a años de desastre inflacionario antes de la guerra. No olvidemos que ya en 2025 era superior al 40%.


La industria de alfombras en la región de Kashan opera a apenas un 20% de su capacidad, mientras que la construcción está prácticamente paralizada, según el LA Times.


El propio Ministerio de Trabajo iraní estima que se han perdido ya al menos un millón de empleos directos y economistas locales advierten de un efecto contagio que podría poner en riesgo entre 10 y 12 millones de puestos de trabajo, aproximadamente la mitad de la fuerza laboral del país. Miles de fábricas, siderúrgicas y complejos petroquímicos se encuentran cerrados o trabajando muy por debajo de su capacidad, lo que profundiza la recesión y agrava la fuga de capital humano.


Retroceso económico y estratégico

El retroceso de Irán no es solo económico sino estratégico. La llamada doctrina de “defensa adelantada”, proyectar su influencia mediante grupos terroristas en Líbano, Siria, Irak y Yemen, se ha erosionado con la degradación de la capacidad de Hezbollah, la caída del régimen sirio, el colapso de Hamás y los golpes a sus redes regionales.


El corredor terrestre que conectaba Irán con el Mediterráneo se ha fracturado, sus milicias terroristas son cada vez más caras de financiar y Teherán se ha visto forzado a recurrir a ataques directos con misiles y drones desde su propio territorio y a cientos de kilómetros del objetivo, exponiendo sus limitaciones militares convencionales. Al mismo tiempo, su estructura nuclear ha sido completamente demolida.


Aunque el cierre parcial de Ormuz y la guerra han elevado los precios del Brent, las economías avanzadas disponen de reservas estratégicas, alternativas de suministro y mercados financieros sólidos que amortiguan el shock mucho mejor que Teherán. El resultado es que el coste relativo del conflicto es mucho más alto para Irán que para sus adversarios.


Todo esto no significa que Ormuz haya dejado de ser relevante, pero tampoco podemos olvidar a Omán, que es una parte clave de su desbloqueo a largo plazo. La tendencia es clara, y la importancia relativa del estrecho cae cada día a medida que el mercado se adapta, diversifica rutas y aumenta la capacidad de respuesta de productores alternativos.


Ormuz ha mostrado que Irán se ha ahogado con su propia soga, y ha perjudicado a China, receptor del 78% del tránsito por el estrecho. La combinación de arrogancia e ignorancia del régimen le ha convertido en enemigo de sus antiguos socios, un peligro para sus socios comerciales y adversario del mundo.


Ormuz: la soga de los ayatolás
Ignacio Foncillas. el debate. 10 Mayo 2026

Trump todavía no ha ganado la guerra, pero quizá sí el reloj. Irán ha hecho una apuesta desesperada: cerrar Ormuz para asustar al mundo. Pero puede haber cometido el error fatal de cerrar también su propia salida


De nuevo, todos mirando a Ormuz con cara de pánico. No es para menos. Mas de 850 millones de barriles de petróleo han dejado de fluir desde el inicio de las hostilidades. Cuando Irán decide convertirlo en rehén, no está cerrando una carretera regional; está poniendo una pistola sobre la sien energética de Asia, Europa y buena parte de Occidente.


Pero lo más relevante no es el número exacto de barriles retenidos, sino el hecho político: por primera vez desde el 1987, el régimen iraní ha decidido jugar abiertamente la carta del chantaje marítimo. Y, como suele ocurrir con las malas jugadas de póker, puede que haya enseñado más cartas de las que le convenía.


Los esfuerzos de Pakistán, Omán, Qatar y otros actores regionales han logrado un alto el fuego precario. Pero no han logrado lo esencial: reabrir Ormuz en condiciones normales. La tregua no es paz. Es una pausa nerviosa, llena de amenazas, drones, lanchas rápidas, petroleros detenidos, comunicados contradictorios y diplomáticos sonriendo para la foto mientras los generales mueven piezas en la sombra.


El alto el fuego que le regaló aire a Trump

Paradójicamente, este alto el fuego le ha dado a Trump una pequeña victoria política. Al declarar concluida la Operación Epic Fury, la Casa Blanca intenta presentar la fase estrictamente militar como cerrada y el bloqueo naval como una herramienta de presión posterior, no como una guerra abierta indefinida. Esa distinción no es académica: en Washington, las palabras no sólo describen la realidad; muchas veces la fabrican jurídicamente.


La cuestión constitucional no es menor. La War Powers Resolution nació tras Vietnam para limitar la capacidad del presidente de involucrar a Estados Unidos en hostilidades sin autorización del Congreso. Fue aprobada en 1973, sobre el veto de Nixon, precisamente para reequilibrar el poder entre el Ejecutivo y el Legislativo. Pero desde entonces todos los presidentes han buscado fórmulas para esquivarla, reinterpretarla o cumplirla «sin reconocerla».


Trump no inventa esa tradición. Simplemente la ejecuta con menos vergüenza estética. Y aquí, como tantas veces, conviene distinguir entre el fondo y las formas. El fondo es discutible, pero tiene lógica: si la operación militar se declara terminada, la Casa Blanca puede argumentar que ya no está «haciendo la guerra», sino aplicando presión naval y sancionadora para forzar una negociación. Las formas, como siempre con Trump, son las de un vendedor de casino.


Aun así, el resultado táctico es real. Mientras no haya bajas estadounidenses, el votante medio americano no se levanta por la mañana pensando en la interpretación exacta de la War Powers Resolution. Los demócratas ladrarán sobre el coste de la guerra —se habla ya de decenas de miles de millones—, pero Trump responderá que eso es calderilla comparado con el despilfarro federal, los fraudes sociales en bastiones demócratas y la factura infinita del Estado administrativo.


Además, las recientes primarias de Indiana han vuelto a demostrar una realidad que incomoda a la prensa zurda: la base MAGA sigue siendo extraordinariamente leal a Trump. Los candidatos respaldados por Trump ganaron la mayoría de las primarias republicanas estatales frente a legisladores que habían desafiado sus planes de redistribución electoral. En la selva republicana, desafiar al jefe sigue saliendo caro.


Irán no tiene elecciones; tiene facturas

Pero la diferencia fundamental entre Washington y Teherán es esta: Trump tiene un calendario electoral; Irán tiene una cuenta atrás económica.


En Estados Unidos, el límite político son las midterms de noviembre. Si los republicanos pierden el Congreso, Trump verá sus últimos dos años convertidos en una guerra de trincheras legislativa y judicial. Ese es su reloj. Incómodo, sí. Pero democrático.


En Irán, el reloj es mucho más brutal. No mide votos. Mide dólares, barriles, repuestos, salarios de funcionarios, subsidios internos y capacidad de pagar a los hombres que sostienen la represión. El bloqueo estadounidense está causando pérdidas diarias gigantescas —algunas estimaciones hablan de hasta 500 millones de dólares diarios— sobre un país cuya infraestructura militar, industrial y energética ya ha sido duramente castigada. La CIA, más prudente que la Casa Blanca, cree que Irán podría resistir entre 90 y 120 días, quizá más, pero esa cifra no desmiente la tesis central: el tiempo no trabaja para los ayatolás.


Y aquí está el punto que muchos analistas europeos, siempre tan finos en la teoría y tan despistados en la realidad, suelen obviar: las dictaduras también necesitan liquidez. La represión interna no se alimenta de consignas revolucionarias. Se alimenta de nóminas, privilegios, gasolina, viviendas, acceso a divisas y miedo. Si no se paga al verdugo, el verdugo empieza a quedarse en casa. O peor: empieza a negociar con el siguiente patrón. !Que se lo digan a Delcy!


Por eso el bloqueo es tan peligroso para el régimen. No porque vaya a provocar una escena de masas tomando el palacio en tres días. Las dictaduras rara vez caen así. Caen cuando sus élites empiezan a calcular que el coste de obedecer supera al coste de traicionar.


La Guardia Revolucionaria enseña los dientes

En ese contexto se entiende mejor la pelea interna del régimen. El presidente Masoud Pezeshkian y los sectores supuestamente «moderados» han intentado abrir la puerta a conversaciones limitadas: no para resolver el problema nuclear de fondo, sino para ganar tiempo, aliviar el bloqueo y negociar alguna fórmula sobre Ormuz. Es la vieja táctica persa: negociar el incendio mientras se compra gasolina en otro barrio.


Pero la Guardia Revolucionaria ha dejado claro quién manda. Ayer mismo vivimos un bochorno que lo dice todo. Pezeshkian afirmó haberse reunido durante dos horas y media con el nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, que lleva semanas sin aparecer públicamente tras los ataques que mataron a su padre y lo dejaron, según distintas fuentes, herido y aislado y en menos de tres horas el jefe de la Guardia Revolucionaria desmintió la existencia de esa reunión.


Cuando un presidente de la República Islámica es desautorizado públicamente en pocas horas por los Guardianes de la Revolución, ya no estamos hablando de tensiones internas. Estamos hablando de una lucha de poder abierta. Y en ese tipo de luchas, o ganan unos o ganan otros. No hay punto medio.


La simple necesidad de anunciar esa reunión ya revela la anomalía: cuando un presidente tiene que demostrar que ha visto al líder, quizá el líder ya no lidera tanto. La realidad más probable es que Irán esté funcionando como una junta militar-teocrática, con el IRGC como poder decisivo y el aparato civil como decorado institucional.


La trampa de las provocaciones

Esto explica las provocaciones de los últimos días. Para la Guardia Revolucionaria, volver a las hostilidades cinéticas no es necesariamente un fracaso. Puede ser una necesidad política.


Mientras haya guerra abierta, los generales mandan. Mientras hablen los misiles, los políticos callan. Mientras Estados Unidos bombardea, cualquier disidente interno puede ser acusado de traición. La guerra, para el IRGC, no es sólo un conflicto exterior; es un mecanismo de control doméstico.


Trump, de momento, no ha caído del todo en la trampa. Ha respondido con presión naval, golpes limitados y una retórica suficientemente ambigua como para mantener la amenaza sin comprometerse todavía a una nueva escalada total. Pero Trump es Trump. La paciencia no es su principal virtud. Es una variable táctica. Si después de su visita a China concluye que Teherán está jugando al retraso indefinido, no sería sorprendente que volviera a abrir la caja de los juguetes militares.


Los árabes han tomado nota

Otro error estratégico del régimen iraní ha sido lanzar su intimidación contra sus vecinos árabes. Durante años, muchos países del Golfo han mantenido una relación ambigua con Teherán: miedo, pragmatismo, negocios, canales discretos, bancos complacientes y una cierta tolerancia hacia el blanqueo de petróleo sancionado. Esa época puede estar terminando.


El cierre de Ormuz y los ataques o amenazas contra instalaciones energéticas del Golfo han empujado a varios países del GCC hacia Washington. En el caso de Emiratos, incluso hacia una coordinación más clara con Israel. Irán ha conseguido lo que décadas de diplomacia americana no lograban del todo: recordar a los árabes que el enemigo común no está en Tel Aviv, sino en Teherán.


Esto puede tener consecuencias duraderas. Al régimen iraní le resultará cada vez más difícil usar los circuitos bancarios, comerciales y energéticos de Qatar, Emiratos o Arabia Saudí para esquivar sanciones. Puede que China siga comprando. Puede que existan rutas grises. Puede que el contrabando sobreviva. Pero el coste sube, los intermediarios se asustan y cada operación se vuelve más cara, más lenta y más vulnerable.


En una dictadura extractiva, la eficiencia del saqueo importa. Y ahora saquear se ha vuelto más difícil.


China, Europa y los clientes del petróleo ajeno

Aqui llega la pregunta incómoda: ¿por qué los principales damnificados por el cierre de Ormuz no actúan con más contundencia?


China es el caso más evidente. Pekín ha sido durante años el gran comprador del crudo iraní sancionado. Sus refinerías independientes, las famosas «teteras», se han beneficiado de descuentos sustanciales comprando petróleo de países bajo sanción, incluido Irán. Ahora empiezan a notar el golpe: las importaciones energéticas chinas cayeron de forma significativa en abril por la disrupción de Ormuz, aunque los inventarios le dan a Pekín cierto colchón temporal.


China puede forzar la mano de los ayatolás. Tiene capacidad económica, diplomática y comercial para hacerlo. Pero Pekín no actúa como una potencia responsable del orden internacional. Actúa como lo que es: una potencia revisionista que se beneficia del orden cuando le conviene y lo sabotea cuando puede. Mientras sus reservas aguanten y el coste no sea insoportable, preferirá ver cómo Estados Unidos se desgasta en el Golfo.


Más difícil de comprender es la pasividad europea, japonesa y surcoreana. Una vez superada la rabieta inicial por no haber sido consultados antes de la guerra, la realidad es evidente: todos dependen de la energía que pasa por esa zona. Si tanto se aferran al derecho internacional que dicen venerar, el intento iraní de imponer peajes, controles y restricciones en Ormuz es una violación flagrante del principio de libre navegación.


Aquí Europa tenía una oportunidad perfecta: desplegar armadas, escoltar buques, exigir reapertura del paso y presentarlo no como apoyo a Trump, sino como defensa del derecho internacional y de sus propios intereses. Pero Europa, como siempre, prefiere indignarse en comunicados y esperar que otro ponga los portaaviones.


Bruselas ha convertido la impotencia en una forma de virtud moral. Y así le va.


El espejo de Ormuz

Ormuz es mucho más que un estrecho. Es un espejo. Muestra a un Irán mucho más frágil de lo que aparenta. Muestra a una Guardia Revolucionaria dispuesta a incendiar la región para conservar el poder. Muestra a Trump usando el tiempo, la presión económica y la ambigüedad militar con más disciplina de la que sus críticos quieren reconocer. Y muestra, una vez más, a Europa refugiada en su catecismo legalista mientras espera que la marina americana le proteja el desayuno energético.


La gran pregunta no es si Trump tiene razón en todo. No la tiene. Su estilo es vulgar, su ego es nuclear y su proceso de decisión a veces parece escrito por un guionista con déficit de atención. La pregunta es otra: ¿quién tiene más margen para equivocarse?


Trump puede aguantar semanas de bloqueo sin bajas americanas. Puede vender dureza a su base. Puede culpar a Irán del precio del petróleo. Puede sentarse con China y usar Ormuz como otra pieza en el tablero de la hegemonía. Teherán, en cambio, necesita exportar, pagar, reprimir, importar componentes, sostener lealtades y evitar que sus élites concluyan que el régimen se ha convertido en un activo tóxico.


En política, como en los mercados, la solvencia se mide por la capacidad de resistir una llamada de margen. Irán ha hecho una apuesta desesperada: cerrar Ormuz para asustar al mundo. Pero puede haber cometido el error fatal de cerrar también su propia salida.


Y ahí está el punch final: los ayatolás querían convertir el Estrecho de Ormuz en una horca para Occidente. Quizá terminen descubriendo que la cuerda estaba atada a su propio cuello.


Todo sobre los incidentes en Ormuz y el estado de la tregua entre EEUU e Irán
EEUU e Irán continúan este sábado las conversaciones indirectas en Omán mientras Marco Rubio advierte de que el tiempo se agota y Trump insiste en que la tregua sigue en pie
La Razón. 10 Mayo 2026

Un nuevo incidente denunciado por la Autoridad de Seguridad Marítima de Emiratos Árabes Unidos, eleva a siete los buques mercantes atacados en la zona desde que comenzó el alto el fuego. La Administración estadounidense atribuye el lanzamiento a las Guardias Revolucionarias iraníes, aunque Teherán niega cualquier implicación y acusa a Washington de buscar un pretexto para romper las negociaciones.


En las últimas horas, el Comando Central de Estados Unidos ha confirmado nuevos bombardeos selectivos contra dos instalaciones de misiles antibuque en la isla de Qeshm, en lo que describe como una respuesta proporcionada a las agresiones contra la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.


Mientras tanto, los mediadores omaníes intentan acercar posturas sobre el punto más controvertido del posible acuerdo: el nivel de enriquecimiento de uranio permitido a Irán y el calendario de levantamiento de sanciones.


09:59

Irán exige 10 condiciones a la FIFA para jugar el Mundial 2026

El presidente de la Federación de Fútbol de Iran, Mehdi Taj, ha anunciado que la selección iraní solo participará en el Mundial de 2026 si se cumplen una serie de requisitos dirigidos a la FIFA. Según explicó en la televisión estatal, “hemos comunicado a la FIFA que, si nuestra selección va al Mundial, deben aceptar nuestras 10 condiciones”, entre las que destaca la exigencia de visados para toda la plantilla y el respeto a la República Islámica y sus instituciones. Taj añadió que esta petición incluye también a jugadores que hayan cumplido servicio militar en órganos vinculados a la Guardia Revolucionaria, una entidad considerada terrorista por algunos países organizadores del torneo, como Estados Unidos y Canada.


09:31

El activista español Saif Abu Keshek regresa a España tras ser deportado de Israel

El ministro de Asuntos Exteriores de Spain, José Manuel Albares, anunció que el activista Saif Abu Keshek, detenido por Israel tras ser interceptado en una flotilla de ayuda con destino a Gaza, “ya está volando libre hacia España”, donde se reunirá con su familia. Según el mensaje publicado en X, Albares subrayó que “proteger a los españoles es la absoluta prioridad”. Abu Keshek fue detenido el 30 de abril junto al activista brasileño Thiago Ávila cuando participaban en la Global Sumud Flotilla, y ambos fueron posteriormente trasladados a Israel, donde permanecieron bajo detención antes de ser deportados.


09:04

Irán amenaza con atacar intereses de EEUU tras el bombardeo de dos de sus buques en el golfo de Omán

Iran amenazó con atacar intereses de Estados Unidos en Oriente Medio si se producen nuevos ataques contra sus embarcaciones, después de que dos buques iraníes fueran bombardeados el viernes en el golfo de Omán. La Armada de la Islamic Revolutionary Guard Corps advirtió en X de que “cualquier agresión contra buques petroleros y comerciales de la República Islámica de Irán provocará un ataque contundente contra uno de los centros estadounidenses en la región y contra embarcaciones enemigas”. Por su parte, el comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, Majid Musavi, aseguró que “sus misiles y drones” ya tienen fijado al enemigo como objetivo y afirmó que “estamos esperando la orden de disparar”.


08:25

Irán amenaza con dificultades en el estrecho de Ormuz a quienes apliquen sanciones de EEUU

Un portavoz militar de Iran advirtió de que cualquier país que haga cumplir las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Teherán “definitivamente enfrentará dificultades para pasar por el estrecho de Ormuz”, según recogió la agencia Tasnim News Agency. El brigadier general Akrami Nia aseguró además que “ninguno de los objetivos del enemigo fue logrado” durante la guerra y sostuvo que el sistema político iraní salió reforzado internamente. “El enemigo vio que realmente no podía romper esta resistencia y finalmente se vio obligado a aceptar un alto el fuego”, afirmó. Nia añadió que, durante la tregua en curso, Irán ha reforzado sus capacidades militares, actualizado su banco de objetivos y corregido sus posiciones defensivas y ofensivas.


08:06

El Wall Street Journal revela una supuesta base secreta israelí en Irak durante la guerra contra Irán

The Wall Street Journal aseguró este sábado que Israel construyó una base militar clandestina en el desierto de Iraq para apoyar su campaña aérea contra Iran. Según el diario, que cita a fuentes conocedoras del asunto y a funcionarios estadounidenses, la instalación albergaba fuerzas especiales y funcionaba como centro logístico para la fuerza aérea israelí. La información, recogida por Reuters, añade que Israel habría llegado incluso a lanzar ataques contra tropas iraquíes que estuvieron cerca de descubrir el puesto secreto, establecido supuestamente con conocimiento de United States antes del inicio de la guerra entre Washington y Tel Aviv contra Irán.


07:40

Un carguero sufre el impacto de un “proyectil desconocido” frente a Doha

La agencia United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO) informó de un incidente marítimo a 23 millas náuticas al noreste de Doha, donde un buque granelero reportó haber sido alcanzado por un “proyectil desconocido”. Según el organismo británico, el impacto provocó un pequeño incendio a bordo que pudo ser extinguido rápidamente. No se registraron víctimas ni tampoco daños medioambientales derivados del incidente.


07:19

Israel deporta a dos activistas detenidos en la flotilla rumbo a Gaza

El Ministerio de Exteriores de Israel anunció la deportación de los activistas Saif Abu Keshek y Thiago Ávila, detenidos tras participar en una flotilla con destino a Gaza. En un mensaje publicado en X, el ministerio afirmó que, “tras completar la investigación, los dos provocadores profesionales, Saif Abu Keshek y Thiago Ávila, de la flotilla de provocación, fueron deportados hoy de Israel”. Además, defendió que “Israel no permitirá ninguna violación del bloqueo naval legal sobre Gaza”.


06:48

Un muerto y varios heridos en un ataque aéreo israelí contra el campamento de Al-Maghazi en Gaza

Un ataque aéreo israelí ha alcanzado el campamento de refugiados de Al-Maghazi, en el centro de Gaza, según ha informado Al Jazeera. De acuerdo con la cadena, el bombardeo dejó “un muerto” y “varios heridos” entre la población de la zona.


El número 1 gana el juicio de Ábalos
Jesús Cacho. vozpopuli. 10 Mayo 2026

Hijo del que fuera teniente fiscal del Tribunal Supremo, José María Luzón, y miembro de una familia de juristas de prestigio, Alejandro Luzón, con ese aspecto de carcelero patibulario que le distingue, pasa por ser un tipo incorruptible, un temible "fabricante de condenas", un fiscal incómodo, por independiente, para Gobiernos de izquierda o de derecha, además de un tipo discreto que, contra su voluntad, ha ocupado en las últimas semanas las primeras páginas de los medios a cuenta del popularmente conocido como "juicio de las mascarillas" (el primero de los correspondientes al "caso Koldo", la trama de corrupción que operó en el Ministerio de Transportes con José Luis Ábalos al frente), que se ha venido celebrando en la sede del Alto Tribunal y que este miércoles conoció su episodio final con el alegato del fiscal jefe de Anticorrupción, el citado Alejandro Luzón. Y a fe que el eminente jurista ha dejado a muchos españoles que tenían en él depositada una fe ciega con la boca abierta. De sorpresa, para unos; de decepción, para otros.


Urge decir que el fiscal Luzón estaba y está obligado a cumplir las órdenes de su superior jerárquico, la "escalofriante" (en versión Maite Rico) Fiscal General del Estado (FGE), Teresa Peramato, contraria a cualquier reducción de pena para ese corrupto arrepentido que ha resultado ser Víctor de Aldama, de profesión empresario comisionista. Toda una retahíla de jueces y fiscales progres, los Martín Pallín, Carmena, Andrés Ibáñez, Bacigalupo y compañía, nos han bombardeado durante décadas con su discurso buenista sobre la necesidad de ser generosos con el criminal arrepentido porque una justicia democrática no puede parecerse en nada a la vengativa justicia franquista, aquella que supuestamente negaba la capacidad de arrepentimiento del delincuente, y porque ser generosos con el que delinque, se arrepiente y colabora con los jueces hace posible el éxito de la lucha contra el crimen organizado al impedir que se consolide la ley del silencio, la famosa omertá que la mafia siciliana convirtió en santo y seña hasta el punto de hacerla prácticamente indestructible en el "Chicago, años 30". Por tanto, sí a los beneficios para el delincuente arrepentido. Beneficios para todos… menos para Víctor de Aldama. ¡Sorpresa…!


¿Y por qué no para Aldama? Porque el comisionista tuvo la ocurrencia, o no tanto, de traer a colación una operación, una más de las muchas en el haber del trío Ábalos-Koldo-Aldama, que ha terminado por apuntalar la condición delincuencial de la familia Sánchez Gómez, inquilina del palacio de La Moncloa desde junio de 2018. Se trata del complejo inmobiliario Campos Velázquez, un parque empresarial propiedad de la pública Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) situado en zona premium del barrio de Salamanca en Madrid, operación con la que la trama pensaba conseguir una comisión de hasta 5 millones de euros y que se fue al traste porque, según confesión de Aldama en el Supremo, Koldo García, el hombre para todo del superministro Ábalos, le obligó a abandonar la compra del complejo, para el que ya tenían comprador, porque la mujer del presidente del Gobierno "quería para ella" esos terrenos. Y de hecho Aldama, a través de su abogado, el fino José Antonio Choclán, presentó la semana pasada ante el TS escrito aportando el acta de una grabación en la que Koldo y Ábalos pactan el reparto de comisiones por la venta de esos terrenos propiedad de SEPI.


La declaración de Aldama ante el tribunal que lo juzga sacando a colación a Begoña Gómez, apuntándole con el dedo, es demoledora para nuestros Ceausescus porque pone de relieve su condición apandadora, al punto de que solo este caso, por no citar otros, sería suficiente para que, en cualquier país democrático, el presidente del Gobierno presentara su dimisión de inmediato y para que la Fiscalía instara la apertura de un procedimiento penal contra Sánchez y su esposa para el esclarecimiento de los hechos. Naturalmente que eso no ocurre en España porque nuestro país ha dejado de ser un Estado de Derecho al uso, para convertirse en otra cosa muy distinta. El resultado de la "imprudencia" de Aldama es que, de acuerdo con las fuentes, el gran capo sufrió uno de esos arrebatos de ira tan característicos en él al enterarse de lo ocurrido, cabreo que se concretó en una llamada a "su" fiscal, la escalofriante Peramato, para ponerle deberes: había que desacreditar a Aldama, desactivarlo de una vez por todas para que no siga tirando de la manta y, por supuesto, negarle cualquier tipo de beneficio penitenciario como arrepentido.


Luzón se enmienda parcialmente y en su alegato final ningunea a la FGE asegurando que apoya el que una acusación particular (en este caso la del PP) solicite una reducción de pena para el arrepentido, una precisión importante porque, por encima de la interferencia de Peramato, los siete señores magistrados que componen el tribunal y que van a dictar sentencia conocen entonces perfectamente la posición del Fiscal Anticorrupción sobre la materia. Claro que Luzón podía haber hecho más. Podía haber recurrido al artículo 27 del Estatuto del Ministerio Fiscal ("El Fiscal que recibiere una orden o instrucción que considere contraria a las leyes…"), que permite al acusador público elevar un informe razonado al superior para evitar cumplir instrucciones que contravengan el ordenamiento jurídico, incluso proceder judicialmente por prevaricación contra ese superior. Ocurre que los españoles hemos colocado la pesada carga de acabar con Sánchez sobre las espaldas de un puñado de jueces y fiscales demócratas, como si la tarea no nos correspondiera personalmente, como si la responsabilidad de acabar con el dictador en ciernes no fuera labor de todos y cada uno de los 50 millones de ciudadanos a la hora de depositar el voto. Y los jueces y fiscales españoles que diariamente desafían con su trabajo independiente a los Peramato tienen miedo. Hay que decirlo claramente. Las presiones son tremendas. Las amenazas (ver A la caza y captura del fiscal Luzón, José Antonio Zarzalejos), constantes. Pocos quieren jugarse la carrera y quizá algo más. Aquí ya solo faltan las pistolas. Y una caja de pino para el fiscal César Suárez (Ecuador), Marcelo Pecci (Paraguay), Alberto Nisman (Argentina), y el más reciente de todos, Fernando Guerrero Alcántar (México). Cada día menos héroes sobre la faz de la tierra.


Brillante el alegato de Luzón en defensa de una democracia seriamente comprometida por una corrupción "orgánica, organizada nada menos que desde un ministerio del Gobierno" y el más importante de todos ellos, el ministerio del gasto por excelencia, ocupado por la mano derecha de Sánchez, ex secretario general del PSOE, defensor de la moción de censura que le catapultó al poder, y dueño y señor de todos sus secretos. Una corrupción que "está minando la confianza de los ciudadanos en unas instituciones democráticas". Una corrupción política que "deslegitima el Estado de Derecho y está carcomiendo nuestro sistema democrático". Podría servir como el requiescat in pace del sanchismo. Es verdad que lo que dice Luzón lo saben hoy los niños de pecho de toda España, pero no por ello deja de ser relevante la denuncia en boca del fiscal jefe Anticorrupción, en ocasión tan señalada y en escenario tan imponente como el Supremo. Todo se vino abajo, empero, ese buen vino se aguó cuando el insobornable Luzón decidió salvar el culo del presidente del Gobierno afirmando que "Sánchez no es el número 1" de lo que él mismo había descrito como "una verdadera organización criminal". Luzón se niega a colocar a Sánchez donde le corresponde: en el vértice de la banda criminal que hoy gobierna España por domo sua, ello cuando cualquier español con dos dedos de frente sabe que, con su entorno más cercano, incluido el familiar, imputado por diversos delitos de corrupción, es imposible que precisamente él, la persona más beneficiada por ese pestilente magma, no supiera nada de lo que ocurría en su derredor.


Hay quien sugiere que estamos ante un movimiento táctico, a la par que defensivo, de Luzón, un no querer quemar las naves antes de tiempo, sabedor como sin duda sabe del ingente material incriminatorio que se halla en sumarios como el de la financiación ilegal del PSOE, el caso Hidrocarburos o el caso Cerdán, por citar tres de los más relevantes. En suma, que pronto habrá otras oportunidades para alancear a ese toro. A corto plazo, sin embargo, el resultado del juicio de las mascarillas, con independencia de la sentencia que el Alto Tribunal imponga a los acusados, no puede ser más decepcionante: Sánchez se ha vuelto a ir de rositas, ha salido incólume de la montaña de fango que le rodea. Sánchez, el número 1 de la trama, el jefe de la banda, ha ganado el juicio que ha sentado en el banquillo a su mano derecha, el inventor del sanchismo, un hombre que se ha negado a tirar de la manta y ha seguido protegiendo a su íntimo. Lo sabe todo de Sánchez y ha decidido seguir siéndole fiel. ¿Por qué? Tal vez por ese sentido de la fidelidad común a la secta socialista, pero puede que también por otros motivos, tal que la promesa de una amnistía en manos de un Constitucional que hoy por hoy pastorea Conde-Pumpido, por la certidumbre de un indulto que es competencia del Consejo de Ministros, y por la esperanza, en fin, de una estancia en Soto del Real de entre 3 y 4 años ("José Luis, sé fuerte") de cumplimiento penal efectivo en caso de ser condenado, tiempo de llevadera zozobra que le permitiría después disfrutar de la pasta que, mucha gente sospecha, tiene puesta a buen recaudo.


El problema sigue siendo Sánchez. El cáncer que carcome a España es Sánchez. Con el Congreso desactivado y la fidelidad garantizada de los socios que le mantienen en el poder (fidelidad que pagan los españoles con sus impuestos y sus derechos mancillados), el sátrapa elude el ejercicio de la responsabilidad política a que estaría obligado por los escándalos que le asedian, mientras que la vía de la responsabilidad penal parece vetada por una FGE que se comporta como una mera prolongación de la voluntad del Ejecutivo. Blindaje político y blindaje penal. Habrá que esperar a que pierda el poder (si tiene a bien convocar generales algún día, que está por ver) para llevarle ante los tribunales y verle entre rejas, escenario que a día de hoy se antoja imposible de eludir para él a la vista de su performance como presidente. El sistema está maniatado, incapaz de cualquier suerte de impeachment que permitiera al país descabalgar del poder a este aventurero de la política para recuperar el sendero de la concordia, la paz social y el verdadero progreso. Los próximos meses se adivinan terribles. Como aquí advertía Isaac Blasco, Sánchez, con la ayuda de sus terminales mediáticas, va a seguir percutiendo en el objetivo de encapsular el relato de su propia podredumbre política en el estrecho círculo de unos pocos presuntos delincuentes que nada tienen que ver con su persona. Sánchez ha hecho añicos la democracia española, y como también aquí afirmaba este jueves Carlos Souto (Okupas en La Moncloa), "ha transformado un orden elegido en un orden establecido. Ha convertido una mayoría circunstancial en un ecosistema permanente de intereses compartidos, silencios convenientes y miedos recíprocos. Ahí está el verdadero tablero".


Titiritero en La Moncloa: cambiar españoles por votantes
Ignacio Trillo. el debate. 10 Mayo 2026

Esto no es solidaridad. Es demografía como arma política. Es sustituir a un pueblo que se despierta con otro que aún no ha abierto los ojos. Es el plan B del sanchismo –y de la izquierda europea fracasada– cuando las urnas libres dejan de obedecerle: fabricar urnas nuevas


Otra vez el PSOE nos la cuela. Y lo hace con esa sonrisa cínica que ya es marca de la casa, mientras los escándalos de corrupción salpican hasta la mascota del clan Sánchez y se pudren tranquilamente en los cajones de unos tribunales desbordados y unas comisiones de investigación convertidas en puro teatro de marionetas.


Pedro Sánchez, titiritero mayor del reino, mueve los hilos con mano maestra. Proyecta en la pared su sombra chinesca y una parte de España, anestesiada, aplaude desde el sofá. En vez de salir a defender la soberanía nacional con uñas y dientes, nos conformamos con tertulias de bar y 'memes' de WhatsApp. Prisioneros voluntarios de nuestro propio síndrome de Estocolmo.


Y ahora saca de la chistera su truco favorito: la regularización masiva de inmigrantes irregulares. Entre 500.000 y 600.000 nuevos «residentes» –que según Funcas podrían rozar los 840.000– que, según el relato oficial, llegan huyendo de la miseria. Mentira rotunda. No es compasión. No es generosidad. Es puro cálculo electoral, frío y premeditado. Es el caciquismo 2.0 elevado a estrategia de Estado.


Esto no es un invento español. Es un manual global que la izquierda aplica donde gobierna: importar clientela electoral cuando la propia se le escapa. En Europa el patrón es idéntico y devastador.


En Suecia, la política de puertas abiertas de los socialdemócratas atrajo oleadas masivas que colapsaron el modelo de bienestar, dispararon la delincuencia y provocaron el ascenso meteórico de los Demócratas de Suecia (de casi irrelevantes a segunda fuerza). Hoy el país ha dado un volantazo radical: restricciones duras, deportaciones y fin del experimento. Los autóctonos de clase trabajadora huyeron en masa del voto socialista.


En Alemania, el SPD y los Verdes aceleraron la inmigración y hasta intentaron un fast-track de ciudadanía en tres años. El resultado: explosión del AfD, pérdida del voto obrero tradicional y un giro restrictivo actual que desmonta sus propias reformas.


En Francia, la izquierda y Macron han visto cómo la inmigración no occidental impulsa el voto al RN de Marine Le Pen. Los datos son claros: los inmigrantes de segunda generación votan sistemáticamente más a la izquierda, pero sus hijos y nietos no compensan la fuga masiva del electorado nativo de clase baja.


El mismo truco en toda Europa: compensar la pérdida del voto obrero autóctono –harto de globalización, inseguridad y precariedad– importando nuevos votantes dependientes del Estado y de las prebendas progresistas. Sánchez no innova. Copia y pega el manual fallido.


Regularizar no es nacionalizar, pero el sanchismo ya tiene engrasada la maquinaria para convertir residencia en voto con velocidad de vértigo. Han multiplicado los funcionarios en Justicia y Registros Civiles, han inyectado cientos de millones y han convertido la Administración en una fábrica de carnets y pasaportes. Lo hicieron con la Ley de Memoria Democrática. Lo están repitiendo ahora.


Un colombiano o peruano regularizado en 2026 puede estar votando en municipales en 2030-2031 y, con el acelerador puesto, en generales poco después. No es casualidad. Es ingeniería electoral pura.


Y aquí viene el detalle que lo desnuda todo: los grandes beneficiados son colombianos y peruanos. Justo de los países con gobiernos de izquierda radical (Petro y Perú Libre) a los que el propio presidente tiende lazos de tintes deplorables. Este colectivo representa el 60% de estas regularizaciones.


El plan es coherentemente maquiavélico. Tras el mazazo territorial de 2023, cuando perdieron centenares de alcaldías y diputaciones, el PSOE no se resigna: prepara la reconquista desde la base, desde el barro de los pueblos y ciudades medianas donde siempre ha reinado por caciquismo puro. Empadrona en masa, asienta a los nuevos residentes en barrios y municipios afines, acelera trámites con la Administración secuestrada y fideliza con subsidios, ayudas y promesas de protección. El clientelismo de toda la vida, pero ahora a escala industrial y con dinero público.


Si la derecha gana las generales, heredará un país económicamente arrasado, socialmente fracturado y moralmente exhausto. Tendrá que aplicar medidas duras, necesarias e impopulares para enderezar el barco. Y entonces, mientras la derecha se deja la piel gobernando con responsabilidad, el PSOE activará la maquinaria perfectamente engrasada: «La derecha es cruel y xenófoba», «los migrantes son las nuevas víctimas del fascismo», y los nuevos votos —ya empadronados y acelerados— empezarán a caer como fruta madura en ayuntamientos y diputaciones provinciales.


Recuperarán feudos perdidos. Controlarán instituciones clave. Y cuando el momento sea propicio, llegará la moción de censura oportunista, aupada por ese voto importado y el relato victimista de siempre. Tachán. El ciclo se completa. Vuelta a la casilla de salida. España, secuestrada otra vez.


Esto no es solidaridad. Es demografía como arma política. Es sustituir a un pueblo que se despierta con otro que aún no ha abierto los ojos. Es el plan B del sanchismo –y de la izquierda europea fracasada– cuando las urnas libres dejan de obedecerle: fabricar urnas nuevas.


Despierten de una maldita vez.


Antes de que la sombra chinesca en la pared se convierta en la única España que les quede.


Y antes de que sea demasiado tarde para recuperarla.


Ignacio Trillo Arespacochaga es miembro de la junta directiva de la Asociación Pie en Pared y de la Fundación Foro Libertad y Alternativa


El califato europeo
Xavier Rius. gaceta. 10 Mayo 2026

Éric Zemmour (1958) es el prototipo del intelectual engagé, que dicen los franceses, comprometido. Hasta hace poco, casi todos eran de izquierdas. Pero la cosa ha empezado a cambiar desde hace tiempo. En cierta manera, él fue el primero. No en vano tiene una quincena de libros publicados. Sin contar tres novelas. Algunos, como El suicidio francés (2014), ya sacudieron la opinión pública francesa.


Luego dio el salto a la política. Como aquellos trapecistas que aman el riesgo. En el 2022, se presentó a las presidenciales y sacó un 7%. No está nada mal para alguien que entonces era un outsider. A continuación, fundó un partido: Reconquista. El nombre lo dice todo. Por eso, cuando me enteré de que estaría en Madrid el pasado jueves para presentar su último libro, no dudé ni un momento, A pesar de que, desde mi domicilio, fueran en total casi nueve horas de tren. Entre AVE y Rodalies. A las doce y media en punto entraba por la puerta del Hotel Intercontinental, en plena Castellana. Acaba de publicar “Occidente bien vale una misa” (Esfera de los Libros, 162 páginas, 15,90 euros). Recién traducido al castellano, próximamente lo será también al inglés, alemán, italiano, húngaro y polaco.


En él propone una “gran alianza” entre el judaísmo y el cristianismo. Tiene gracia que lo diga él; que no es católico. «Ni siquiera cristiano. Crecí según la tradición judía de mis antepasados».


Al fin y al cabo, los pilares de Europa han sido «la religión cristiana, el pensamiento griego y el orden romano». Esto es evidente incluso para un agnóstico como yo. Yo añadiría —en mi modestísima opinión— la cultura del esfuerzo, el respeto a la propiedad privada y los climas húmedos, que inducían al trabajo. Sin embargo, su diagnóstico, desde las primeras páginas, es demoledor: «La cristiandad hizo a Europa», declara. No obstante, advierte que «el cristianismo se ha ido poco a poco convirtiendo en una religión minoritaria en Europa» y que el Viejo Continente «ya no es cristiano, incluso que será islamizado».


A su juicio, el futuro es un «califato europeo». Incluso habla de «totalitarismo islámico». Esto hace años era impensable. Pero con más de 45 millones en Europa empieza a ser una posibilidad. En algunos barrios del Reino Unido o de Francia incluso es una realidad.


Por eso, la primera que le hice fue en plan Lenin.

-¿Qué hacer? Se rio. «Todos los países de Occidente deben redescubrir su civilización», añadió. Aproveché después para plantearle otra duda metafísica que me asalta frecuentemente, sobre todo en tiempos de regularización:


-¿Por qué la izquierda es pro islam? «Porque quiere erradicar el cristianismo de Europa».

Me vino a la cabeza la advertencia que lanzó la periodista italiana Oriana Fallaci (1929-2006) en el 2001, tras el ataque a las Torres Gemelas, con su La rabia y el orgullo, reeditado por la misma editorial, cuando había 15 millones de musulmanes en Europa.


«Son solamente los pioneros de las futuras oleadas. Y créeme: vendrán cada vez más. Exigirán cada vez más. Negociar con ellos es imposible. Razonar con ellos, impensable. Tratarlos con indulgencia, tolerancia o esperanza, un suicidio. Y cualquiera que piense lo contrario, un pobre tonto». A Fallaci le dijeron de todo. Sobre todo, «islamófoba». Pero ella, que era de izquierdas y había comenzado en la lucha contra Mussolini cuando tenía apenas 14 y llevaba mensajes de la resistencia en su bicicleta, no la podían llamar fascista.


Un aviso a navegantes para terminar. Sobre todo ahora que hay las elecciones andaluzas; Zemmour, que conoce bien la historia de España, advierte que se ve con frecuencia Al-Ándalus como «un paraíso de convivencia pacífica». Cuando, en realidad, no lo era. Algunos la tienen mitificada. Basta recordar cómo tenían después los reyes de taifas a cristianos y judíos. Ya saben que, aprovechando la ocasión, ha nacido el primer partido islámico de España. Y se presenta a las andaluzas. No deja de ser curioso que utilicen los mismos mecanismos del Estado de Derecho que se les niegan con frecuencia en sus países de origen.


La solución no pasa por abrir aún más las fronteras, sino por reformas estructurales profundas

Un estudio de un ‘think tank’ francés desvela que el impacto de la inmigración es negativo y no pagará las pensiones a los mayores
Unai Cano. gaceta. 10 Mayo 2026

Un estudio realizado por Philippe Lemoine, director de investigación del Observatoire Hexagone (think tank francés), ha desvelado que la inmigración no resolverá el problema de las pensiones en Francia ni en el resto de Europa. El informe desmonta la idea, ampliamente defendida en el debate político, de que la llegada masiva de inmigrantes puede compensar el envejecimiento demográfico y sostener el sistema de reparto. Según el análisis, el impacto real de la inmigración actual sobre el ratio de activos por jubilado es prácticamente nulo, y la solución no pasa por abrir aún más las fronteras, sino por reformas estructurales profundas.


Los datos presentados son contundentes. En 1945, Francia contaba con seis trabajadores por cada jubilado; hoy la ratio ha caído a tres y se proyecta en torno a 2,5 para 2050. Sin inmigración neta, el descenso sería sólo ligeramente mayor (hasta 2,32), lo que demuestra que los flujos migratorios actuales apenas frenan el envejecimiento. Lemoine subraya que las personas mayores de 60 años ya representan el 28% de la población y consumen el 60% del gasto social, una dinámica estructural que la inmigración no corrige de forma significativa.


Para mantener estable la ratio actual hasta 2050, Francia necesitaría triplicar su inmigración neta y recibir 600.000 personas al año, una cifra que el estudio califica de políticamente inviable. En el resto de Europa la situación es aún más crítica: Italia debería multiplicar por seis sus entradas netas y España por diez. El texto advierte que una inmigración masiva y rápida genera además rechazo social, como se ha visto en Alemania o Reino Unido, y suele acabar con políticas restrictivas.


El estudio del Observatoire Hexagone concluye que presentar la inmigración como la «solución mágica» a las pensiones es una distracción que impide afrontar los verdaderos desafíos. Entre ellos, alargar la vida laboral, ajustar las prestaciones o buscar nuevas formas de financiación. Lemoine insiste en que el envejecimiento es un fenómeno demográfico irreversible en las sociedades europeas y que sólo reformas valientes podrán garantizar la sostenibilidad del modelo social.


Esta investigación llega en un momento de intenso debate en Francia sobre la reforma de las pensiones y la política migratoria. Lejos de ofrecer respuestas fáciles, el informe de Philippe Lemoine invita a los responsables políticos a basar sus decisiones en datos reales y no en ilusiones demográficas.


******************* Sección "bilingüe" ***********************


El procés que preparan los separatistas vascos
Emilio Contreras. el debate. 10 Mayo 2026

El 'meme' de Aitor Esteban ha desvelado lo que se nos viene encima: PNV y EH Bildu están preparando un proceso independentista para el País Vasco. Y tienen prisa porque necesitan a Sánchez en Moncloa para lanzar su embestida


La semana pasada se publicó una noticia que pasó sin pena ni gloria entre la zarabanda mediática que se organizó con el juicio a Aldama, Ábalos y Koldo. Ese hecho en apariencia menor fue una imagen creada por la inteligencia artificial y difundida por el Partido Socialista del País Vasco, en la que aparecía el secretario general del PNV, Aitor Esteban, lanzándose vestido a la piscina, entre la chufla de los que le acompañaban.


La reacción del partido fue airada, calificó esa imagen de irrespetuosa y anunció que cancelaba una entrevista concertada para el día siguiente entre el PSE y el PNV. Y tras esta anulación aparentemente rutinaria, vimos que se escondía un problema de calado que puede ir contra los cimientos constitucionales de España. Porque nadie sabía que estuviera previsto encuentro alguno y mucho menos cuál era el contenido de ese encuentro.


Pero tras este incidente aparentemente menor, hemos sabido que PNV y EH Bildu están negociando un nuevo Estatuto de Autonomía para el País Vasco, al que quieren vincular al PSPV, que tendría como objetivo inmediato debilitar la vinculación de esta comunidad con el orden constitucional, para luego romperla definitivamente. Porque se ha filtrado que están acordando nada menos que la inclusión del derecho de autodeterminación para abrir con él el camino a la independencia. Sería la segunda edición de lo que ocurrió en Cataluña en 2017, que arrancó en 2003.


Porque tanto PNV como EH Bildu saben por la experiencia catalana que ese objetivo es inalcanzable sin la colaboración activa o soterrada del Partido Socialista. Hay que recordar que cuando Pascual Maragall puso en marcha un nuevo estatuto, Zapatero dijo en 2003 ante 16.000 personas en el Palau de San Jordi: «Apoyaré la reforma del Estatuto de Cataluña que apruebe el Parlamento catalán». Tampoco hay que olvidar que el Parlament aprobó el nuevo Estatuto en 2005 con el voto a favor de los diputados socialistas, y un año después ese estatuto fue aprobado en el Congreso de los Diputados también con el voto favorable del PSOE. Entonces quedó en evidencia el apoyo socialista a un texto que infringía claramente la Constitución, como quedó demostrado en la sentencia del Tribunal Constitucional en 2010.


Con el nuevo estatuto, que parecía más una constitución que un estatuto de autonomía, se puso en marcha un proceso de radicalización nacionalista y separatista que llevó a la crisis de septiembre y octubre de 2017; sin duda, la más grave que ha vivido nuestro país tras el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981.


Y ahora estamos en una situación similar a la de entonces. Los partidos separatistas vascos, PNV y EH Bildu, creen que ha llegado la hora de intentar romper con el resto de España porque saben que nunca ha habido un presidente del gobierno capaz de ceder incluso en lo más inimaginable con tal de conseguir su propósito de seguir en la Moncloa un año más. Y además aspiran a que esto ocurra con el actual Tribunal Constitucional. Lo que se ha cedido en los últimos ocho años es la prueba más evidente, y eso les anima. No deberá sorprendernos un texto radical porque se está redactando cuando es más implacable que nunca el pugilato electoral entre abertzales y exetarras para ver quién consigue más votos.


Aquí, como lo fue en Cataluña, el apoyo del PSOE a su proyecto es esencial. Y esa es la razón por la que se están manteniendo reuniones a escondidas para conseguir su colaboración, aunque sea enmascarada o subterránea.


Pedro Sánchez necesita la respiración asistida de los votos separatistas para seguir en el poder un año o, como aspira en sueños, una o dos legislaturas más. Los separatistas lo saben y tratarán de tener listo el texto antes de julio de 2027. Y si no fuera posible y el PSOE perdiera las próximas elecciones generales, sería su punta de lanza, su estrategia de movilización contra el gobierno de la derecha a lo largo de toda la legislatura.


Si una cualidad han demostrado tener los separatistas, es la paciencia. Esperaron 14 años, entre 2003 con el pacto del Tinell y el referéndum ilegal de 2017. El camino a transitar por el separatismo vasco llevará tiempo, pero no desistirán. Y esperemos que, si un día ocurriera tal cosa, esté al frente del gobierno alguien con el cuajo suficiente para pararlo en seco con el peso de la ley; no hace falta nada más ni nada menos.


Se equivocan de la cruz a la raya quienes ahora creen que el más grave problema que tiene España es la inmigración. No; es la amenaza de los separatistas catalanes y vascos de acabar con su unidad.


Todo se ha descubierto por un «meme» de Aitor Esteban. Por el hilo se saca el ovillo. Al tiempo.


Generalitat de Cataluña

La Universidad de Tarragona enseña «cultura de Marruecos», mientras Illa exige catalán para la regularización
La financiación proviene de una empresa dedicada a formar a marroquíes en España para arraigo y legalizaciones
Esther Jaén. OKDIARIO. 10 Mayo 2026

La Universidad pública de Tarragona Rovira i Virgili (URV) ha creado una cátedra sobre «Cultura de Marruecos», con la que pretende «fomentar y difundir el conocimiento sociocultural, historia y patrimonial de Marruecos, así como sus relaciones con Cataluña». Es, según la versión que ofrece el Gobierno de la Generalitat de Cataluña que preside Salvador Illa, la creación de «un puente cultural» entre el Govern y el reino alauí. Todo ello mientras Salvador Illa sigue defendiendo que los marroquíes que viven en Cataluña y quieran consolidar su regularización tendrán que aprender a hablar en catalán.


Esa cátedra está financiada al 75%, inicialmente, por la empresa Kassid Formación, una entidad dedicada a la «formación para el arraigo de población marroquí en España», o a la gestión de procesos de legalización de personas en situación irregular en España, en su faceta como «despacho de extranjería». El resto de la aportación inicial, el 25%, corresponde al Puerto de Barcelona.


De hecho, Kassid Formación aparece en Internet alojada dentro de la web www.marroquies.es ,en la que se pueden leer artículos divulgativos del estilo «Tarjeta Sanitaria virtual en Andalucía: cómo obtenerla», «Islamofobia en España, cuando los estadios hablan», «Aprender español con Netflix: Método en 6 semanas» o, por último, «Origen cultural y Religioso del hiyab: historia, debates y realidades».


La empresa Kassid Formación, cuya actividad se centra en la población marroquí que está afincada en España, regularizada o no, aportó los 15.000 euros iniciales y el Puerto de Barcelona los 5.000 restantes en los inicios de la Cátedra de estudios sobre Marruecos. De ese capital, se han destinado 6.000 euros a gastos de personal y 1.000 a overheads.


La URV ha creado esa Cátedra, adscrita al Departamento de Historia e Historia del Arte de la universidad, para «desarrollar iniciativas conjuntas y enriquecedoras para ambas partes». La consellera de Investigación y Universidades de la Generalitat de Cataluña, Núria Montserrat, argumenta que la universidad pública tiene autonomía, de acuerdo con la Ley 1/2003 de Universidades de Cataluña, y plena libertad de organización y funcionamiento.


Además, el Ejecutivo catalán que preside Salvador Illa, a través de una respuesta a la pregunta formulada por la diputada Júlia Calvet, del Grupo parlamentario de Vox en el Parlament, de Cataluña, asegura, para evitar suspicacias, que ninguna de las empresas participantes en la financiación de la Cátedra de Estudios marroquíes recibe subvención o ayuda alguna de la Generalitat de Cataluña.


En cuanto a la organización y la toma de decisiones en la cátedra, se ha creado una comisión de seguimiento paritaria, integrada por dos representantes de la URV y otros dos representantes del Consulado de Marruecos, para hacer el seguimiento de la marcha de esta experiencia que consiste en ofrecer a los alumnos de la Universidad Pública Rovira i Virgili, de Tarragona un aprendizaje de la cultura marroquí.



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