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Los recortes de ayer al final de la página

Si te importa España, diez acciones indispensables
Nota del Editor 1 Noviembre 2011

  la lengua española para unificar mercado, educación, sanidad, justicia, legislación, seguridad, anulando toda la legislación sobre lenguas regionales.

 desmantelar el tinglado autonómico.

3ª  deshacerse de la enorme casta de profesionales de la política

4ª  simplificar y reducir el enorme aparato burocrático y millones de funcionarios

5ª deshacerse del intervencionismo de un estado ineficiente y depredador de los recursos de la clase media

6ª deshacerse de un estado indoctrinador y comprador de votos de unos con dinero de otros

7ª  arreglar un sistema educativo desastroso con menos medios y más responsabilidad

8ª  educar en valores humanos a una sociedad indoctrinada y adormecida

9ª liberalizar y optimizar un mercado fragmentado e ineficaz

10ª arreglar una justicia irracional, politizada, lenta, incompetente e irresponsable con menos medios y más responsabilidad

La "normalización lingüística", una anormalidad democrática. El caso gallego
Dedicado "A todos aquellos que piensan que los idiomas se hicieron para las personas y no las personas para los idomas" Manuel Jardón   
Por la normalización del español: El estado de la cuestion, una cuestion de Estado.
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Del libro de Manuel Jardón

"A todos aquellos que piensan que
los idiomas se hicieron para las
personas y no las personas para los idiomas"






Recortes de Prensa Viernes 11 Septiembre 2026


War update: 277 battles at front over past day, Pokrovsk sector sees heaviest fighting

https://www.ukrinform.net. 11 Septiembre 2026


A total of 277 combat engagements between the Ukrainian Defense Forces and Russian invaders were recorded at the front on September 9.


As reported by Ukrinform, this was stated in a report by the General Staff of the Armed Forces of Ukraine on the situation as of 8:00 on Thursday, September 10, posted on Facebook.


The enemy launched 91 airstrikes, dropping 331 guided aerial bombs. In addition, Russian invaders deployed 10,913 kamikaze drones and carried out 2,117 shelling attacks.


In the Sumy region, Korenok, Tovstodubove, Pysarivka, Ulanove, Khotin, Yastrubshchyna, Sadky, Myropillia, and Ivolzhanske came under artillery fire. The areas of Vilna Sloboda and Bereza were hit by airstrikes.


Ukrainian Defense Forces’ aviation, missile forces, and artillery struck one cluster of Russian personnel, six artillery systems, two UAV control posts, and one surface-to-air missile system.


In the Northern Slobozhanshchyna and Kursk sectors, Ukrainian defenders repelled two enemy assaults.


In the Southern Slobozhanshchyna sector, Ukrainian units repelled 14 attacks. The invaders attempted to advance near Kozacha Lopan, Lyman, and Starytsia, as well as toward Shyroke and Chuhunivka.


In the Kupiansk sector, the enemy attacked three times near Petropavlivka and Novoosynove.


In the Lyman sector, Russian forces launched five attacks near Lyman and Dibrova, as well as toward Novoselivka.


In the Sloviansk sector, the enemy conducted one assault toward Pyskunivka.


In the Kramatorsk sector, Russian forces launched one attack toward Fedorivka.


In the Kostiantynivka sector, seven enemy attacks were recorded. The invaders conducted assault operations near Kostiantynivka, Illinivka, and Dovha Balka.


In the Pokrovsk sector, the Ukrainian Defense Forces repelled 44 enemy attacks. Russian forces were active near Bilytske, Serhiivka, Udachne, and Molodetske, and also launched assaults toward Dorozhnie, Mykolaipillia, Vodianske, Nadiia, Vasylivka, Toretske, Novohryhorivka, Stepove, Hannivka, Dobropillia, Shevchenko, Svitle, and Matiasheve.


In the Oleksandrivka sector, the invaders launched two attacks toward Radisne and Rybne.


In the Huliaipole sector, Russian forces attacked 10 times, attempting to advance near Hirke and toward Rizdvianka, Ternuvate, and Charivne.


In the Orikhiv and Dnipro River sectors, the enemy conducted no assault operations.


In the Volyn and Polissia sectors, no signs of Russian forces forming offensive groupings were detected.


As reported by Ukrinform, the total combat losses of Russian forces since the start of the full-scale invasion of Ukraine on February 24, 2022, through September 10, 2026, stand at 1,502,390 personnel.


La usurpación de Ceuta: una invasión del territorio nacional y europeo

Carlos Echeverría Jesús. gaceta. 11 Septiembre 2026


Habiendo pasado más de un mes desde que alrededor de 80 000 personas entraran de forma irregular en la Ciudad Autónoma de Ceuta -territorio nacional español y de la UE-; por tanto, la violación es doble, y a pesar de la inflación de análisis e intercambio de opiniones en todo tipo de medios, se hace aún necesario aclarar conceptos clave que nos permitan analizar con propiedad lo ocurrido y las graves consecuencias que aún perduran.


La usurpación del territorio es una denominación correcta, consolidada, además, por círculos judiciales, lo que le da una credibilidad reforzada. Y el segundo término recogido en el título de este análisis debería cosechar consensos, pero lamentablemente genera aún discusiones sorprendentes.


«Más de 80 000 personas han entrado desde Marruecos, mostrando tal hecho que hoy, como hace cincuenta y un años en nuestro Sáhara, ha sido desde ese país desde donde se ha teledirigido la operación»


Invasores son los ahora llegados como también lo fueron los más de 12 000 que entraron en mayo de 2021, también proyectados desde Marruecos. Y «llueve sobre mojado» dado que Marruecos ya demostró en el pasado, en noviembre de 1975, que lo de invadir territorio extranjero utilizando seres humanos como munición es una herramienta que utiliza con soltura.


Los 350 000 civiles, aunque a buen seguro habría también militares y miembros de las fuerzas del orden entre ellos para canalizar mejor la ofensiva -nadie se paró entonces a discutir perfiles-, permitieron a Marruecos entonces poner en un brete a España. Nuestro país consideraba jurídicamente al Sáhara Español como su provincia número 53, pero, todo hay que decirlo, había iniciado ya el proceso de descolonización del territorio, y un año antes el coronel Rodríguez de Viguri había elaborado con el equipo que dirigía un censo ejemplar que durante años fue considerado como el punto de partida idóneo para acometer la organización de un referéndum de autodeterminación.


Volviendo a los 350 000 individuos catapultados por Marruecos, nadie en su sano juicio los calificaba entonces de migrantes, y no solo porque el fenómeno migratorio no estaba aún tan presente en las agendas de los Estados, sino porque merecían obviamente otro calificativo. Pues asumamos que lo mismo ocurre hoy, cuando más de 80 000 personas han entrado desde Marruecos, mostrando tal hecho que hoy, como hace cincuenta y un años en nuestro Sáhara, ha sido desde ese país desde donde se ha teledirigido la operación.


Y, retomando la última afirmación, conviene ahondar en ella. Este mes de inflación de análisis ha permitido ver cómo se pierden muchos no solo en la definición de lo ocurrido –invasión sí o no–, sino también en las circunstancias en las que dicha entrada masiva o avalancha, términos que también molestan a algunos y desarman a la audiencia, que al final no sabe cómo habría que definir lo ocurrido, y se debate sobre si las autoridades marroquíes están detrás o no de todo. Quienes elucubran sobre ello pierden de vista una de las claves del problema, y es que el Marruecos de 1975, como el de 2021 y como el de 2026, es lo mismo en términos de funcionamiento institucional: un Estado autoritario, liderado entonces con firmeza por Hassan II y hoy, tanto en 2021 como en 2026, por Mohamed VI. Hay, por tanto, una tradición dinástica de control férreo del poder, entonces y hoy.


Y que no nos despiste el hecho de que el 23 de septiembre habrá elecciones legislativas. Marruecos presumía durante la Guerra Fría ante sus amigos occidentales de ser un Estado árabe democrático –y argumentaba, por ejemplo, que en su parlamento había hasta un partido comunista, y todo ello para marcar distancias con respecto a Argelia y a Libia-, y hoy presume de ser un paladín de la democracia que tiene bajo control, ¿en serio?, a las corrientes islamistas radicales. Pero estas existen, mostraron su envergadura enviando más de 1600 marroquíes a las filas del Estado Islámico hace menos de una década y engrosan las filas y alimentan ideológicamente a quienes ayer y hoy atentan en Europa.


Marruecos no es un Estado democrático, sus herramientas de información y de inteligencia son bien conocidas dentro y fuera de sus fronteras, en España y en el resto de Europa, y su Gendarmería Real, de máxima confianza de Mohamed VI, controla el municionamiento de las unidades militares y ha estado implicada en la canalización de invasores en los días 30 y 31 de julio.


Vamos, pues, sumando argumentos para poder concluir lo que creemos que debe de ser no solo conocido, sino también utilizado para poner en evidencia a Marruecos ante las autoridades, los políticos y la opinión pública de España, este sí un Estado democrático, y ante el resto de la UE. Marruecos está detrás de una invasión aún más masiva que la que nos preocupó en mayo de 2021. Entonces y hoy el objetivo ha sido Ceuta, mostrando este dramático hecho que, tras cinco años, ni España, en primer lugar, ni la UE habían extraído lecciones aprendidas de lo sucedido entonces. Y aún no se ha revertido la situación y quienes redujeron el nivel de preocupación cuando buena parte de los invasores decidieron volver por donde habían venido son unos irresponsables, porque varios miles se quedaron, muchos más de los que algunos quieren reconocer, y siguen complicando la vida cotidiana de nuestros compatriotas ceutíes.


Es urgente que esas personas vuelvan a Marruecos, pues lo que se cuestiona hoy con el descontrol existente en la seguridad de los ceutíes y de la propia ciudad –con infraestructuras críticas que deberían estar blindadas en todo momento y no a merced de lo que dichas personas descontroladas podrían hacer–. Eso no puede permitirlo un Estado serio. Y se cuestiona en suma el presente y el futuro de Ceuta que, como Melilla, es una ciudad española, europea y democrática en el norte de África. Llevemos, pues, el análisis y el debate no solo a defender nuestra integridad territorial y a nuestros compatriotas, sino también a defender los valores democráticos que deben de seguir definiendo nuestros territorios en el norte de África.


Estado de guerra, híbrida, con Marruecos

José Luis Moreno. okdiario. 11 Septiembre 2026


La entrada masiva de 80.000 invasores en la ciudad española de Ceuta el pasado julio, representa una escalada cualitativa y cuantitativa respecto a la crisis de 2021. Un flujo de personas que saturó en menos de 12 horas todos los sistemas de seguridad, acogida y servicios públicos de salud, generando un colapso operativo sin precedentes.


El ex Comisario europeo Thierry Breton afirmó que «Ceuta no es una crisis migratoria. Es una operación” y que “cumple todos los requisitos de un ataque híbrido” pidiendo a Bruselas investigar su origen, mediante la normativa de servicios digitales. Tal es la magnitud de lo ocurrido, que la Audiencia Nacional está ya investigando la entrada masiva de invasores en Ceuta como un acto de «guerra híbrida». Los documentos desclasificados prueban que el CNI avisó al Gobierno, a la Policía, a la Guardia Civil y a la Inteligencia de Marruecos.


El episodio cumple de manera más nítida y ambiciosa las mismas características identificadas en la invasión sufrida en el año 2021, es decir, la multidimensionalidad, la ambigüedad deliberada, la explotación de vulnerabilidades, la coerción migratoria y la orientación a objetivos políticos y territoriales, todo ello enmarcado en una alta interdependencia geoeconómica entre dos países vecinos y presuntamente aliados, como lo son España y Marruecos.


La OTAN prefiere hablar de amenazas híbridas para referirse a una serie de acciones específicas, y de resiliencia para describir la capacidad de resistirlas. El debate semántico importa porque de él depende qué mecanismos de respuesta se activan y quién tiene autoridad para activarlos.


El teórico militar ruso Valery Gerasimov publicó en el año 2013 un artículo, resumen de un libro de dos coroneles chinos titulado The unrestricted warfare. En Occidente se conoce como la Doctrina Gerasimov y describe cómo las fronteras entre la guerra y paz se han difuminado y los métodos no militares para lograr objetivos políticos y estratégicos han superado en eficacia a los militares. La anexión de Crimea en el año 2014, con soldados rusos sin parches identificativos tomando un territorio, fue el primer gran ejemplo práctico de la doctrina Gerasimov.


La zona gris, por su parte, designa el espacio intermedio entre la paz y la guerra declarada. Se trata de un ámbito de competición en el que un actor emplea acciones coercitivas, ambiguas y a menudo encubiertas para modificar el statu quo a su favor, sin cruzar el umbral que activaría una respuesta militar convencional. La principal diferencia conceptual reside en el nivel de análisis, la guerra híbrida describe un modo de actuación, mientras que la zona gris describe un espacio estratégico.


En la práctica, ambos conceptos se solapan con frecuencia. Un Estado puede ejecutar una campaña híbrida, mezcla de migración coercitiva, presión económica y desinformación, exactamente para permanecer en la zona gris, evitando así las consecuencias de un conflicto abierto. Volvamos a Ceuta.


La primera característica a analizar, es la instrumentalización de la migración como una evidente arma de coerción.


Los informes del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras de la Policía Nacional y otras fuentes de inteligencia atribuyen a las fuerzas de seguridad marroquíes una gestión favorecedora activa del proceso. Se constata el uso de camiones transportando personas, la pasividad de la gendarmería y la facilitación del acceso en la playa de Fnideq y Castillejos. Una táctica deliberada de utilización de “misiles humanos” como una forma de proyección de fuerza no letal, para desbordar la capacidad de respuesta del adversario sin cruzar el umbral de la agresión armada.


La magnitud, casi diez veces superior a la de 2021, multiplica el impacto, generando unos elevados costes económicos inmediatos por el despliegue de efectivos, la atención humanitaria, la disrupción de la actividad comercial local, así como una creciente y merecida presión política sobre el Gobierno español.


La ambigüedad y la no atribución formal se mantienen como los rasgos centrales de la zona gris. Aunque las evidencias gráficas y los informes de la inteligencia apuntan a la connivencia marroquí, Rabat no asume abiertamente la autoría. Esta opacidad impide una respuesta jurídica o militar contundente y mantiene la operación por debajo del casus belli.


El mismo día en que comenzó el asalto a la ciudad española de Ceuta, a primera hora de la mañana, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) emitió un informe en el que ya se señalaba la «negligencia o pasividad» de las fuerzas militares de Marruecos para controlar los primeros flujos de inmigrantes ilegales que se dirigían a la ciudad autónoma. De hecho, incluso apuntaban a un descontento entre las élites políticas marroquíes, con la visita del presidente Sánchez, a Argelia. Se anticipaba que «es probable que se generen incidentes de seguridad pública» que obligarían a desplegar el Ejército.


Al mismo tiempo, se combina con elementos desinformativos como propaganda y desinformación que pretenden reforzar la falsa narrativa de la ciudad española de Ceuta por decisión propia desde 1640, como un “territorio ocupado”, buscando amplificar el efecto político.


Desde una perspectiva geoeconómica, el episodio se inserta en una relación de interdependencia asimétrica. España sigue siendo el socio comercial prioritario de Marruecos dado el comercio bilateral, las inversiones, los fondos europeos de cooperación migratoria y de desarrollo.


El comercio entre España y Marruecos alcanza cifras cercanas a los 23.000 millones de euros anuales, con España como principal socio comercial de Marruecos con exportaciones españolas superiores a los 12.000 millones de euros. Sectores como la automoción, el textil y los componentes industriales están integrados. La crisis genera incertidumbre para más de 6.000 empresas españolas que exportan regularmente, afecta a las perspectivas de inversión y a proyectos conjuntos, Mundial 2030, manteniendo bloqueadas las aduanas comerciales de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla.


Marruecos, relativamente más dependiente del mercado español, que absorbe el 22 % de sus exportaciones, asume también costes, pero su capacidad de instrumentalizar la migración le permite imponer unos daños selectivos sobre el enclave español sin provocar una ruptura total del comercio, que seguiría siendo mutuamente costosa.


Marruecos debería controlar el flujo migratorio de la frontera sur de la Unión europea. Esa capacidad es un activo de su poder geoeconómico, dado que cuando no lo hace, genera unos costes desproporcionados para España. La explotación de las vulnerabilidades estructurales es más aguda. La ciudad española de Ceuta es un enclave de una pequeña dimensión, demográficamente limitado y dependiente de los suministros peninsulares.


La llegada masiva de los invasores ha generado una creciente tensión social, una sobrecarga de los servicios básicos y un efecto de “ocupación de hecho” temporal de nuestro territorio que está erosionando nuestra soberanía nacional.


Esta dinámica se asemeja a operaciones híbridas exitosas, situándola incluso como una de las más efectivas en Europa tras los precedentes rusos del año 2014 en Crimea. La operación no busca una conquista militar inmediata, imposible por la superioridad española, el respaldo de la UE y la pertenencia a la OTAN, sino condicionar la futura agenda política española, mantener viva la reivindicación territorial y extraer concesiones futuras en el tablero geoeconómico y diplomático.


La coordinación multidimensional incluye elementos de inteligencia, el control territorial y una evidente infiltración de actores estatales y no estatales.


La respuesta española, consistente en un despliegue policial y militar, se ve forzada a operar en un espacio legalmente y políticamente complejo, donde el uso de la fuerza contra civiles indocumentados, en muchos casos agresivos con las propias fuerzas españolas, puede generar unos elevados costes reputacionales.


Geoeconómicamente, Marruecos maximiza su posición de “portero migratorio” y pretende obtener rentas de la cooperación europea mientras retiene la capacidad de imponer los costes asimétricos, algo que previsiblemente hará tras aceptar el retorno de la población marroquí asaltante, una vez se celebren las próximas elecciones legislativas de Marruecos. España se enfrenta ante el dilema de preservar la estabilidad económica y migratoria sin legitimar la coerción ni ceder su soberanía.


En conjunto, la invasión de finales de julio de 2026 cumple y amplifica las características de una guerra híbrida en zona gris. Desde la geoeconomía bilateral, confirma que el control de los flujos de personas funciona como potente herramienta de poder en una relación marcada por la asimetría migratoria y una amplia interdependencia comercial.


El episodio no es un accidente fronterizo, sino una demostración calculada de una capacidad de desestabilización de una parte del gobierno de Marruecos que obliga a España y a la Unión Europea a gestionar unos cuantiosos costes, cientos de millones de euros, mientras Marruecos pretende avanzar su posición relativa en el Magreb y en la relación con Europa. ​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​


En resumen, hemos visto que la guerra híbrida combina los medios convencionales con los no convencionales, tales como los ciberataques, la desinformación, el sabotaje, la presión económica o demográfica, las operaciones de influencia y las acciones militares irregulares para desestabilizar a un adversario sin cruzar el umbral de un conflicto armado abierto.


Para combatirla con eficacia, siguiendo la formación recibida durante el Curso de defensa nacional del CESEDEN, y de acuerdo con la doctrina de la OTAN, adoptada y refinada desde el año 2015 y reforzada en las cumbres de Varsovia (2016), Madrid (2022) y posteriores, se exige abordar la crisis con un enfoque integral que integre a partir de estos momentos las más potentes herramientas militares, diplomáticas, económicas e informativas bajo el principio de “todo el gobierno y toda la sociedad”.


El pilar fundamental es la preparación y la resiliencia. La preparación implica el fortalecimiento de la protección de las infraestructuras críticas como energía, los cables submarinos y los sistemas digitales mediante la cooperación público y privada, participación en ejercicios multinacionales y un aumento de la conciencia ciudadana frente a la desinformación.


Por su parte, la resiliencia actúa como “disuasión por negación”, ya que reduce el beneficio que el agresor espera obtener.


El segundo pilar es la disuasión. Desde el año 2016, la OTAN ha declarado que las acciones híbridas pueden activar el Artículo 5 del Tratado de Washington si alcanzan el nivel de un ataque armado. Se desarrollan opciones preventivas y de respuesta que combinan instrumentos civiles y militares como la expulsión de diplomáticos, las sanciones económicas, las operaciones cibernéticas defensivas y ofensivas, y el despliegue de fuerzas armadas adicionales para que las futuras respuestas sean predecibles y proporcionales, evitando tanto la pasividad como la escalada innecesaria. La disuasión se basa en las “3C”, capacidad, credibilidad y comunicación clara de las líneas rojas.


El tercer pilar es la respuesta y Defensa. Ante un ataque hibrido confirmado se despliegan equipos de apoyo anti híbrido de la OTAN, se activan los protocolos de respuesta rápida en el ciberespacio y se coordina con la Unión Europea las medidas diplomáticas y económicas. En este sentido hay que destacar las declaraciones del embajador de los EEUU ante la OTAN, que afirmó que la alianza no tolerará acciones de guerra hibrida contra sus miembros, es verdad que lo ha hecho en referencia al incidente con el dron supuestamente ruso en Leipzig y otros episodios similares en Polonia.


La atribución pública de la responsabilidad del ataque es clave, la ambigüedad practicada por el gobierno español hasta la fecha, beneficia al agresor Marruecos, mientras que la transparencia aumentará el coste político de nuestro vecino.


Se combina la defensa activa, ciberdefensa, vigilancia de las fronteras y operaciones de inteligencia con acciones ofensivas limitadas que elevan el precio de la agresión sin provocar una guerra convencional. En el ámbito diplomático, la doctrina enfatiza la cooperación multilateral. La comunicación estratégica contrarresta la narrativa adversaria con hechos, no con una propaganda simétrica.


En síntesis, combatir la zona gris requiere pasar de la postura reactiva actual a una de “disuasión activa”, detección temprana, atribución de las responsabilidades y costes a Marruecos, respuesta coordinada y proporcional, y fortalecimiento de la sociedad para que este tipo de acciones agresoras de Marruecos resulten en el futuro muy costosas e ineficaces. Solo así se preservará la seguridad colectiva de nuestra nación, por debajo del umbral de la guerra abierta.


Bellum hybridum, bellum praecipit


José Luis Moreno, economista, profesor de la UFV. Autor de Geoeconomía Estratégica con editorial ESIC.


La "Marcha Azul" sobre Ceuta

Jaime Ignacio Del Burgo. Vozpópuli. 11 Septiembre 2026


Lo ocurrido en Ceuta el 30 de julio fue una invasión. Un ensayo para la ocupación de una Ciudad que, aunque esté al otro lado del Estrecho, lleva más de quinientos años formando parte indisoluble de la Nación española. Recuerdo que cuando era joven escribí un artículo titulado “Foralidad para la vanguardia española”. Después de exponer las razones históricas de la españolidad de Ceuta y Melilla, defendía la necesidad de dotar a las ciudades de Ceuta y Melilla de un “estatus” especial. De autonomía. En 1995, se aprobó el Estatuto de Autonomía de Ceuta para el ejercicio de su autogobierno. Así dice su artículo 1º. “Ceuta, como parte integrante de la Nación española y dentro de su indisoluble unidad, accede a su régimen de autogobierno y goza de autonomía para la gestión de sus intereses y de plena capacidad para el cumplimiento de sus fines, de conformidad con la Constitución, en los términos del presente Estatuto y en el marco de la solidaridad entre todos los territorios de España”.


Un ejército superior

Con motivo de esta brutal violación de la soberanía nacional, organizada sin lugar a dudas por Marruecos, que sueña con conseguir el Gran Magreb, que además de Ceuta y Melilla, incluiría a las Islas Canarias, se ha hecho un paralelismo con la Marcha Verde de 1975, ordenada por el rey Mohamed V. Es un gran error. El Sáhara Occidental era una provincia española, pero no dejaba de ser una colonia incluida por las Naciones Unidas en la lista de países a descolonizar. Pero Hasan II, rey de Marruecos, tenía otros planes. El 6 de noviembre de 1975 -cuando Franco agonizaba y Don Juan Carlos había asumido las funciones de Jefe del Estado-, unos 350.00 civiles marroquíes, desarmados, portando países de su país y ejemplares del Corán, cruzaron la frontera norte del Sáhara Occidental, cerca el puesto de Tah. El 5 de noviembre de 1975, España, Marruecos y Mauritania. Don Juan Carlos dio la orden de retirada. Por los acuerdos de Madrid, de 14 de noviembre de 1975, España cedió a Marruecos y Mauritania la administración temporal del Sahara. Y a principios de enero de 1976, España se retiró definitivamente. Hay que hacer notar que el Ejército español estaba muy preparado para la defensa del territorio y era muy superior al Ejército marroquí.


Los acuerdos de Madrid violaban radicalmente las decisiones de la ONU, que los declaró nulos. Pero Marruecos no ha dado marcha atrás. Los partidos de la oposición en la clandestinidad (PSOE, Partido Comunista y los demás partidos de izquierda, acusaron a Don Juan Carlos de “traición por haber abandonado a los saharauis. Al mismo tiempo, condenaban a Marruecos por haber organizado la Marcha Verde. Asimismo, llegaron a decir que no estaban dispuestos a permitir que jóvenes españoles de reemplazo murieran por ese territorio. Algo que pensábamos la mayoría de los españoles, que vivimos con gran preocupación los acontecimientos. Eso es precisamente lo que evitó Don Juan Carlos. En un momento especialmente delicado ante la inminente muerte de Franco.


La incompetencia del Gobierno

Nada de lo que acabo de escribir tiene que ver con lo sucedido el pasado 30 de julio. Ni Ceuta ni Melilla son colonias españolas sino una parte entrañable del territorio español. Otra cosa es que el rey Hassan II, al igual que su padre, organizó una ‘Marcha Azul’ (la llamo así porque el mar es azul), a sabiendas de que no serían rechazados a tiro limpio so pena de provocar una gran masacre, incompatible con un país que respeta los derechos humanos y es amante de la paz, lo que no significa que renuncie a la defensa de su integridad territorial. Y cuando había conseguido su objetivo, dio orden de retirada. Otra cosa es que el Gobierno español, a pesar de que el CNI había informado de lo que preparaba Marruecos, no hubiera tomado medidas eficaces para blindar la frontera de la ciudad.


La mayoría de los españoles estamos escandalizados por la incompetencia de nuestro Gobierno. Sánchez y unos cuantos ministros visitaron Ceuta y negaban la evidencia. Todo estaba controlado, todo no había ningún problema de sanidad, y los hospitales funcionaban con normalidad. Todo eran exageraciones del PP, que ha arropado desde el primer momento y de una forma constructiva al héroe de Ceuta, Juan Jesús Vivas. La normalidad en Ceuta no se recobrará hasta que se expatrien por vía de urgencia a los miles de magrebíes que todavía permanecen en España, cada vez más agresivos con los militares, guardiaciviles y policías sin que al ministro Marlasca se le caiga la cara de vergüenza por el estado lamentable en el que prestan su servicio.


Gran bajeza moral

Y hay otro asunto que afecta personalmente a Pedro Sánchez y que demuestra el estado de deterioro en que se encuentra. La Marcha Azul se produjo mientras el presidente en el Palacio de lujo de la Mareta disfrutando de sus vacaciones. Es verdad que al día siguiente estuvo un par de horas en Ceuta, pero a renglón seguido regresó a La Mareta, desde nos recomendó canciones y libros para el verano, como si no pasara nada. Eso fue una afrenta a los ceutíes y demuestra una gran bajeza moral. Ahora lo pretende compensar con el anuncio de una batería de medidas, muy necesarias y al parecer acertadas, si se cumplen. Sánchez ha agradecido al pueblo ceutí por la serenidad, solidaridad y la responsabilidad que ha demostrado durante estas semanas”. ¿Puede el pueblo ceutí agradecer su incapacidad, su indiferencia y su falta de solidaridad? Si pudieran le exigirían su responsabilidad política.


Del Espíritu de Ermua al de Ceuta
José A. Ramos-Clemente y Pinto. El Debate. 11 Septiembre 2026


Dejó escrito Séneca en su obra De la brevedad de la vida. «Tiene, pues, la vida del sabio grande latitud, […]; le sirven todas las edades como a Dios; comprende con la recordación el tiempo pasado, aprovechándose del presente, y dispone el futuro; con lo cual, la unión de todos los tiempos hace que sea larga su vida; siendo muy corta y llena de congojas la de aquellos que se olvidan de lo pasado, no cuidan de lo presente y temen lo futuro, y cuando llegan a sus postrimerías, conocen tarde los desdichados que estuvieron ocupados mucho tiempo en hacer lo que en sí es nada».


Esta reflexión, unida a otras de esa obra, nos plantea la importancia de tener una visión positiva y provechosa del pasado, de una persona o de un país, tanto vale, como fundamento para sostener el presente y no vivir fiándolo todo al futuro por rechazo del pasado propio, individual o comunitario. Nos vacuna contra el adanismo presentista zapateril tanto como contra la utopía futurista sanchista, enfrascados ambos en un trastorno de ansiedad para imponernos una memoria histórica colectiva en la que todo, antes que ellos, fue una pérdida de tiempo cuando no algo que conciben como nocivo. Una Memoria Histórica vergonzante de todo pasado necesaria para poder vendernos un futuro utópico.


Todo el sentido de sus enfermas existencias se basa en la negación de su pasado (joyas, saunas) o en la selección interesada y sesgada, y por tanto falsaria, de unos abuelos sobre otros. Están tan preocupados de no caer en leyendas rosas que no dejan de alimentar leyendas negras, tan preocupados por los derechos de la inmigración descontrolada (porque el problema está en el adjetivo, no en el sustantivo) que no miran por los derechos de los que ya están aquí de manera legal (sean nacionales o inmigrantes que llegaron legalmente). Viven de imponer una memoria histórica negra del pasado y de alimentar una leyenda rosa de un futuro dirigido por ellos hasta el fin de los tiempos. De ahí su ansiedad vital y de ahí sus miedos a los fantasmas (el capitalismo, el patriarcado, la Iglesia, la emergencia climática, los judíos, los rusos, la ultraderecha…), fantasmas que alimentan porque saben que el miedo da réditos.


Ahora han entrado en una nueva fase que no esperaban y desde el Día de Ceuta están a la defensiva. Han perdido la iniciativa, esa que han mantenido los últimos 50 años, y lo saben. Porque eso es lo que estamos viviendo como consecuencia histórica de la invasión (según la RAE: 1. Entrar por la fuerza. 2. Ocupar anormal o irregularmente un lugar) de Ceuta. Gastan sus fuerzas en los discursos, como siempre han hecho y que es algo que hasta ahora les había dado una gran ventaja. Intentaron primero que no se le llame «invasión» y luego quisieron poner el foco en «los niños»: no los menores, que pueden ser jóvenes o adolescentes, sino «niños» para tratar de ganar una vez más el relato de la lástima, de estar con los débiles. Pero no ha colado. Esta vez no. Y una mayoría social ha dicho «Basta Ya», como hizo en Ermua en 1997 con el terrorismo independentista asesino de extrema izquierda que era ETA. Porque, no nos olvidemos, en España, los grupos terroristas activos han sido siempre de izquierdas; como en el ámbito internacional lo eran los criminales Sadam Hussein, Gadafi o Al-Asad, todos de la Internacional Socialista.


Todavía tuve que escuchar a un conocido en la manifestación del pasado día 2 diciendo: «yo soy de derechas, pero moderado». No le pude dejar seguir. ¿Acaso has oído alguna vez a alguien de izquierdas justificarse y decirte «soy de izquierdas pero moderado»? Deja de justificarte. Ya no nos pueden seguir ganando con el discurso lo que no son capaces de ganar con los hechos. Desde Ceuta ya no. Ceuta es para el dominio del discurso socialista, progresista y de izquierdas en general lo que Ermua fue para el discurso independentista terrorista. No hubo algo así con el golpe de Estado en Cataluña, pese a las manifestaciones españolistas de octubre de 2017 porque Ermua había muerto para entonces, con una sociedad anestesiada por el discurso vanidoso de Zapatero y a la que Rajoy, tan tranquilo él, dejó seguir durmiendo.


En Ermua hubo asco y hartazgo. El Espíritu de Ermua ha renacido casi 30 años después en forma de Espíritu de Ceuta. Del extremo norte al extremo sur. La misma sensación de asco, de hartazgo. De hasta aquí hemos llegado. Si aquello fue el fin social de ETA, esto que estamos viviendo es el fin de la hegemonía gramsciana de la izquierda española. Ojo con dormirse otra vez como pasó con Ermua. Ojo con creerse que se ha ganado nada. Lo único que se ha conseguido, y ya es mucho, es que desde Ceuta la derecha social puede volver a hablarle a la izquierda de tú a tú, sin pedir perdón, sin justificarse. Con un tablero de juego horizontal, tras décadas de jugar con el tablero inclinado en contra. Y eso es bueno para la democracia. No hablo a nivel de partidos, que ese es otro cantar y depende de líderes de segunda fila leales a líderes de primera fila ya existentes, de políticos profesionales que se plieguen a las máquinas que son los partidos; de líderes que, aunque sepan ver la oportunidad, no sepan aprovecharla y den por hundido a un Sánchez que nunca lo estará del todo y siempre tendrá una chistera de la que sacar nuevos conejos votantes y liebres mutantes para distraernos.


Pero a nivel social, Ceuta es el fin de 50 años de hegemonía de la izquierda. La partida ha dejado de estar trucada. Y los trileros troleros lo saben. El bulero de la Moncloa, el que reparte bulas de demócrata en la misma proporción que va soltando bulos, lo sabe; así que prepárense para sus nuevos trucos.


José A. Ramos-Clemente y Pinto es máster en Relaciones Internacionales y Experto en Gestión de Conflictos

Una asociación socialista contra Sánchez

Agapito Maestre. libertad digital. 11 Septiembre 2026


La conformación de diferentes gobiernos socialistas con los comunistas, los restos de los terroristas de ETA, los nacionalistas vascos y los separatistas catalanes, como es sabido en el mundo entero, ha dado lugar en España a un régimen político de corte autoritario. Es conocido por el nombre sanchismo y figura ya como materia de estudio en las Facultades de Ciencias Políticas más reputadas de Europa y América. Entre los totalitarismos blandos del siglo XXI, el sanchismo figura en los primeros lugares con todos los derechos, sin duda alguna, adquiridos durante los últimos ocho años en el poder. En ese tiempo ha ocupado, dominado y domesticado no sólo las instituciones del Estado de Derecho, sino que también ha perseguido con saña y delectación todo lo que pudiera hacerle oposición.


El catálogo de fechorías del sanchismo contra la democracia es infinito. Algunas de sus maldades aún están por descubrir, pero las sospechas, después de sus últimas actuaciones al servicio de Marruecos, se conocerán más pronto que tarde. Muchas y variadas han sido, en efecto, las consecuencias de este apaño político entre socialistas, comunistas y separatistas, pero nadie negará que una de ellas está a la vista de todos: el autoritarismo es la principal seña de identidad del socialismo-separatista en el poder. El sanchismo, sí, es otra forma de autoritarismo.


En este contexto cuasi dramático del Estado de Derecho en España, sea bienvenida la nueva Asociación para el Consenso Social y la Democracia de viejos dirigentes y cargos socialistas para defender lo poco que queda de Nación política y Estado democrático, pero, por favor, no hablen de deriva autoritaria, sino de cómo salir del autoritarismo impuesto por los gobiernos de Sánchez; por favor, amigos de la Asociación para el Consenso Social y la Democracia, muéstrense como lo que son: personas represaliadas por el partido del Gobierno de Sánchez. Preséntense, por favor, como una asociación surgida de los efectos del régimen autoritario de Sánchez. Eso les da credibilidad a ustedes y confianza en su proyecto a quienes les observamos. Ahí reside su principal señal de identidad política. No confundan, pues, causas con efectos.


Sí; sean honestos y reconozcan explícitamente que ustedes no vienen a detener la deriva autoritaria del sanchismo, sino que son efectos de autoritarismo socialista. Porque, precisamente, ahí está contenida toda la agenda de su asociación, ayuden a levantar acta de los cientos de atentados contra la libertad llevados a cabo por el sanchismo, empiecen por el penúltimo, la traición del Gobierno a España por la invasión de Ceuta. Restriéguenselo por la cara al gobierno de Sánchez. Convoquen ya una protesta. Pasen a la acción. Está bien el decálogo de principios de la nueva asociación, pero quedará en nada si no está vinculado a un discurso claro y distinto de cómo sacar del poder al principal responsable del régimen autoritario. Porque en sus fracasos pasados residen sus actuales fuerzas, muéstrenlos con crudeza a la sociedad civil que será, al fin, la única que les premiará o castigará en el futuro.


La Asociación para el Consenso Social y la Democracia, que surge para actuar como un ente o sujeto político reconocido legalmente, sólo tendrá viabilidad si reconoce, desde el principio, que España no está en una deriva autoritaria sino que viven en un régimen autoritario. Y esto no es una cuestión de palabras sino de hechos, de acontecimientos y sucesos que, desde que llegara Sánchez al poder por la vía de la desestabilización del sistema, se ha consumado en la negación permanente de las evidencias. Cuando en un régimen político tienen que demostrarse las obviedades, no lo duden, ese régimen es autoritario. Ejemplo es la invasión de Ceuta. El mundo entero reconoce que hemos sido invadidos por Marruecos, pero…; en fin, la asociación de personas "históricas" del PSOE no tiene otro camino que la denuncia constante del autoritarismo sanchista. No hay regeneración posible sin la expulsión de Sánchez del poder. En todo caso, bienvenida sea la nueva asociación, trae un poco de aire fresco, y deja claro que lucha por la defensa de la Monarquía Parlamentaria, la independencia del Poder Judicial y la separación de poderes.


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